Dale la cara al Atoyac

Dale la cara al Atoyac

Somos un grupo, capaz, incluyente y diverso, comprometido y apasionado por la regeneración de nuestra cuenca, la Cuenca del Alto Atoyac.

Propósito: Impulsar la regeneración de la cuenca del alto Atoyac haciéndola relevante, vertebrando voluntades, detonando acciones colectivas de impacto, y vigilando la actuación de sus responsables, para generar una actitud y participación comunitaria permanente, convirtiéndonos en inspiración para otras cuencas. http://www.dalelacara.org/

Efectos de la contaminación de la cuenca del río Atoyac en la Salud Humana. Ahora son los médicos los que levantan la voz desde la experiencia clínica, a la vista de los niños que se atienden en los hospitales víctimas de las diarreas mortales provocadas por el agua contaminada.

"Se trata de caca líquida --dice el Doctor Sergio Assís, Jefe de la División de Pediatría del Hospital Ángeles--, de eso es de lo que hablamos cuando medimos los coleiformes en el río Atoyac. Este foro tiene ese propósito de conjuntar lo que la investigación científica ha logrado establecer sobre la contaminación y los efectos que tiene sobre la salud de todos nosotros." Sergio Assís será el moderador del foro organizado por varias instituciones en coordinación con Dale la Cara al Río, el grupo civil que no deja de denunciar la gravedad de este problema estratégico para la viabilidad de la sociedad poblana.

Así presentaron en rueda de prensa este martes 21 el evento que se llevará a cabo el sábado 25 en el propio Hospital Ángeles:

"El río Atoyac es el tercer afluente más contaminados del país y el incremento de los volúmenes de descargas urbanas, industriales y agrícolas vertidas, directa o indirectamente a los cuerpos de agua superficiales ubicados en la cuenca, han generado una preocupación ciudadana sobre el riesgo en la salud. El contacto con el agua, la inhalación de partículas en el aire y la ingesta de alimentos y agua contaminada, son algunas de las principales causas de exposición impactando en forma importante la salud humana. Este foro por ende, representará una gran oportunidad de aprendizaje y divulgación del conocimiento para la comunidad interesada y en ser partícipe del primer encuentro que tratará sobre un tema en el que poco se ha incursionado y lo fundamental de conocer la vulnerabilidad a la que estamos expuestos, derivados de la contaminación del agua de la cuenca. Su descripción y conocimiento por parte de panelistas expertos nos hará más conscientes de las causas, su fisiopatología y lo más importante la prevención y las posibles soluciones para mitigar o evitar esos efectos."

"Para entender lo que pasa con el río --ha dicho Dale la Cara al Río en la rueda de prensa-- hay que entender qué pasa con las autoridades de todos los órdenes. Y en particular hay qué preguntar a los diputados porqué no asignan recursos para el ordenamiento de la maraña institucional en torno al río Atoyac.



Postura y comentarios de DLCA con respecto las recomendaciones de la CNDH hechas públicas el 23 de marzo de 2017.

A raíz de las recomendaciones de la CNDH hechas públicas el día 23 de marzo de 2017, una vez más proponemos de manera enérgica alinear las acciones para resolver las recomendaciones de la CNDH con respecto a la contaminación extrema de la Cuenca Atoyac Xochiac que abarca parte de los estados de Puebla y Tlaxcala. Proponemos tomar las acciones y criterios indicados por la Red Internacional de Organismos de Cuenca para alcanzar la gobernanza del agua que como eje central propone la creación de un fideicomiso que esté diseñado como una unidad que responda a la conservación integral de la cuenca y no a los intereses políticos pasajeros. Los recursos recabados deberán ser públicos y deberán manejarse de manera transparente y abierta a la sociedad.



Es importante que se alineen todas las autoridades y que éstas cumplan con las NOM en materia de agua y en particular con los parámetros de la Declaratoria específica Atoyac Xochiac decretada en 2011 para las descargas de aguas tratadas en cuerpos de agua.

La CNDH no puede procesar jurídicamente a las instancias respectivas, pero recomienda a los gobiernos organizarse para trabajar coordinadamente y de forma transversal, de manera que en seis meses puedan presentar respuestas concretas para la solución integral de las recomendaciones emitidas. Si en seis meses no está corregido el problema, la CNDH ordenará a la PROFEPA para que proceda a presentar las denuncias correspondientes ante la PGR contra quienes resulten responsables, pero muy específicamente contra los ayuntamientos que cobran en los recibos el tratamiento de agua y sin embargo no llevan a cabo las acciones a las que están obligados, desviando los recursos y haciendo un uso discrecional de un cobro específico para el rubro de saneamiento. Estas recomendaciones las sustenta la CNDH con el reporte de las investigaciones hechas desde la denuncia realizada en 2011 e informando puntualmente hasta la expedición de las recomendaciones. Lo que podemos observar en el cuerpo del documento de la CNDH es que la federación reporta muchas acciones puntuales debidamente fechadas y sustentadas, aunque obviamente no han sido suficientes pues se necesitan las acciones coordinadas de los tres niveles de gobierno. Por parte de los gobiernos de los estados de Puebla y Tlaxcala, pese a haber firmado convenios interestatales en 2008 y 2011, no ha habido voluntad política ni las acciones necesarias para atender el grave problema de contaminación del agua en la cuenca; tampoco se ha presupuestado desde ambos congresos o desde el poder ejecutivo de los gobiernos de los estados y sus instancias respectivas el presupuesto mínimo para la solución del grave problema denunciado. Quizá por eso el expediente no documenta ninguna acción poderosa llevada a cabo por ambos gobiernos estatales.



Con respecto Puebla, de 2011 a la fecha, ni el gobierno del estado de Puebla ni los municipios que descargan sus aguas en la cuenca han hecho las gestiones necesarias para que los municipios tengan códigos reglamentarios bien hechos y padrones de usuarios que permitan cobrar la dotación de agua potable y su saneamiento de manera clara y eficiente. Las instancias estatales para la gestión del agua han estado reducidas a su mínima capacidad presupuesta y de personal. Con respecto a los dos municipios mencionados en las recomendaciones de la CNDH que son Huejotzingo y San Martín Texmelucan, aun cuando cobran el agua y su saneamiento y cuentan con plantas de tratamiento, éstas se encuentran paradas, desde hace dos años la de Huejotzingo y ocho la de San Martín Texmelucan, por lo que han fallado en cumplir con los parámetros de descarga a un cuerpo de agua de la acorde con la Declaratoria Atoyac Xochiac; están incurriendo en desvío de recursos ya que cobran un servicio de saneamiento que finalmente no están llevando a cabo. Además, ambos municipios están permitiendo que empresas con descargas no afines a descargas municipales contaminen sus drenajes con aguas que no deberían recibir. Dichas aguas altamente contaminadas vertidas en drenajes municipales quedan ocultas y complican enormemente un control eficaz de parte de la autoridad federal (CONAGUA).

Desde nuestra organización hemos señalado en los últimos cuatro años que es de gran relevancia que las autoridades hagan su parte, sancionando a empresas que no cumplen y a quienes descargan aguas contaminadas a drenajes municipales, cargando el costo de sus procesos productivos a la sociedad en su conjunto. Cerca de ocho mil empresas que descargan en drenajes municipales de la ciudad de Puebla y otros municipios conurbados como los dos mencionados en las recomendaciones de la CNDH y otros municipios de la cuenca, permanecen impunes hasta la fecha. Las recomendaciones de la CNDH son otra manera de demostrarle a la comunidad la falta de conciencia ambiental y el poco interés político público y privado por resolver el problema tan grande de contaminación de nuestra cuenca, que además hoy en día se traduce ya en costos sumamente elevados de salud pública.



Como complemento a lo señalado, Dale la Cara al Atoyac A.C. ha realizado ya dos denuncias penales en la PGR contra quien resulte responsable en los dos municipios señalados dentro de la recomendación de la CNDH y también una más en el municipio de Puebla. Con nuestro equipo jurídico nos mantenemos al pendiente del curso de la denuncia, esperando que la PGR realice las averiguaciones pertinentes que deriven en sanciones penales contra quienes resulten responsables de los delitos ambientales mencionados.

Este mandato de la CNDH obliga además a los tres niveles de gobierno a coordinarse y finalmente a converger en lo que Dale la Cara A.C. ha estado proponiendo, que es el fortalecimiento del organismo de cuenca alineado a los criterios de la Red Internacional de Organismos de Cuenca, RIOC, que hoy nuestro país preside. En dichos organismos el problema se aborda de manera conjunta y transversal y se crea un fondo que se aplica en criterios de restauración a largo plazo, muy lejos de los efímeros criterios políticos. La restauración de las cuencas hídricas tiene que diseñarse de manera técnica, jurídica y financiera más allá de los tiempos políticos y los colores de los partidos. Tiene que existir un acuerdo claro para que el agua y su saneamiento se cobre de acuerdo a lo que cada quien contamine y se etiqueten los recursos para ser utilizado en temas de saneamiento y acciones que generen la recuperación del río y la conservación de la cuenca.

Esperamos que las recomendaciones de la CNDH y las acciones legales mencionadas sean tomadas con la debida receptividad y responsabilidad por parte de las autoridades y que sean útiles para lograr la regeneración de la cuenca.

Una petición para oídos que parecen sordos

Dos noticias sobre el agua ha dado hoy la organización civil Dale la Cara al Atoyac.

Y una explicación en catorce láminas para entender la ausencia de rectoría de Estado para el problema estratégico de mayor riesgo para la viabilidad de la sociedad poblana.

"No hay acciones contundentes en este gobierno para la regeneración de la cuenca alta del río Atoyac".



Esa es la primera, y se se refiere a lo que llaman “la gobernanza del agua” y lo que tiene que ocurrir ya como acción de Estado, y se expresa con la idea de crear un fideicomiso como mecanismo de vinculación de todos los actores involucrados en la problemática del agua desde la perspectiva de cuenca para el proceso de regeneración del Alto Atoyac. Es decir, una perspectiva de Estado, la que no tienen quienes gobiernan Puebla en el gobierno estatal y los gobiernos municipales.

Y la segunda es la acción civil misma de este grupo ciudadano que encabeza la movilización social para el rescate del río Atoyac: no quita el dedo del renglón y exige una verdadera acción de Estado para enfrentar el problema estratégico más importante si se piensa en la viabilidad de nuestra sociedad en un futuro que ya es hoy.

Primero la idea del fideicomiso.

Dale la Cara al Río Atoyac presentó en rueda de prensa este lunes el panorama que se enfrenta en Puebla luego de las primeras semanas de trabajo del nuevo gobierno estatal. Y el diagnóstico es certero: “No hay acciones contundentes –ha dicho Melanie Camacho, presidenta de esta asociación civil--. Las instituciones de gobierno encargadas de esta problemática siguen siendo débiles en recursos humanos y no disponen de dinero presupuestado. De hecho, el presupuesto para este 2017 para la administración del agua es de cero pesos.”

En la práctica, entonces, no hay un cambio tangible en el proceso de regeneración de la cuenca ni acciones claras que lleven a que los municipios asuman su responsabilidad. Eso lo han expuesto en su boletín de prensa.



En el 2016, Dale la Cara al Río presentó una Agenda del Agua al gobernador electo Tony Gali, y en ella los recursos necesarios están perfectamente establecidos: 200 millones de pesos al CEASPUE (el presupuesto para el 2017 de este organismo es de 11 millones de pesos); 15 millones de pesos para la Red de Monitoreo; y 237 millones de pesos para lo que se denomina Fábrica de Agua, y que se refiere a la inversión en los bosques que rodean a la ciudad de Puebla, acción vital si se piensa en la disponibilidad del agua. En la suma, sin contar la aportación del gobierno federal para la regeneración de los bosques, hablamos de 452 millones de pesos contra los 11 millones dedicados para este año.

Dale la Cara al Atoyac da un ejemplo concreto de esta precaria realidad: en el valle de Puebla-Tlaxcala viven ya más de cuatro millones de personas. En Puebla se tienen registradas 250 mil cuentas de agua, que soportan el consumo de un millón de habitantes. Hay, por lo tanto, tres millones de personas que consumen pero que no pagan el agua.

Por ello la idea del fideicomiso. La necesidad de una verdadera rectoría del Estado y una eficiente gobernanza del agua que puede lograrse con una perspectiva de cuenca y con una organización que supere las trabas legales que hoy existen entre los estados y los municipios y entre los distintos niveles de gobierno. Justo de lo que se carece es de una rectoría de Estado.



Y expone en cuatro frases las acciones que el gobierno debe realizar inmediatamente para incorporar como una responsabilidad del Estado las necesidades de control, inspección, saneamiento y recaudación en el proceso de regeneración de la cuenca del Alto Atoyac:

+ Ampliar el capital humano en la estructura estatal para la gestión integral del agua.

+ Incrementar el presupuesto existente en materia de fábricas de agua y para la infraestructura del saneamiento de la cuenca.

+ Capacitar al personal de los municipios para crear sus propios padrones de usuarios y sus reglamentos de agua.

+ La creación de un fideicomiso para la gestión integral de los recursos.

Y aquí, entonces, el segundo hecho: es la acción civil la que está marcando la ruta a seguir, la que planta en la mesa de la discusión pública el análisis de la realidad del agua y la que busca alternativas, como esta del fideicomiso, por cierto la que en el mundo entero se construye como mecanismo para el enfrentamiento de la problemática del agua desde la perspectiva de cuenca.

Anexamos aquí el documento dado a conocer el día de hoy por Dale la Cara Al Río Atoyac con su propuesta de creación de un fideicomiso para la gobernanza del agua en el valle de Puebla.

Para los escasos año y ocho meses que el siguiente gobernador o gobernadora electos de Puebla y Tlaxcala estarán en funciones, desde la organización Dale La Cara al río A.C. hemos construido una agenda mínima y razonable para dar pasos concretos hacia una buena gestión del agua en ambos estados. Está dirigida a ambos porque la naturaleza no conoce fronteras y 63 ayuntamientos de Puebla y Tlaxcala comparte la misma cuenca. Sus ríos tributarios desembocan en el Atoyac, el tercer río más contaminado del país, alimentador de la presa Valsequillo y de un distrito de riego de miles de hectáreas.

No creemos que puedan comprometerse a nada más, porque en tan corto tiempo serían propuestas irrealizables o deliberadamente falsas. Sin embargo, estamos seguros de que a nada menos de lo que aquí planteamos. Aun así, esta agenda requerirá de voluntad política y de mucha inteligencia para construir los candados que la vuelvan obligatoria a largo plazo. Según datos duros de la ONU en su documento El agua, fuente de vida, 2015-2015, por cada dólar que un gobierno invierta en una buena gestión hídrica, se ahorrará desde 7 hasta 20 dólares de gasto generado para remediar los efectos de la contaminación y el mal manejo del agua. Cada peso invertido ahorra mucho dinero a los gobiernos, por ejemplo en salud. Sin embargo, el gobierno actual de Puebla ha dedicado menos del 0.5 % de su presupuesto anual a este rubro.



En esta agenda solo nos referiremos a las medidas mínimas a implementar por parte del ejecutivo del estado, aunque estas necesariamente requieren de la interacción con las instancias federales y municipales. Las propuestas están enfocadas al liderazgo necesario e indispensable del ejecutivo en materia de agua y saneamiento.

Las atribuciones federales así como las municipales están perfectamente claras, aunque eso no quiere decir que estén suficientemente cubiertas. Sin embargo, es en el ámbito estatal en donde hemos encontrado una urgente necesidad de fortalecer la institución encargada de diseñar y ejecutar las políticas públicas de liderazgo hacia los municipios que actualmente no solo requieren mejorar el abasto y distribución del agua, sino también enfrentar su responsabilidad de saneamiento de las aguas que ocupan.



Es un hecho que los ayuntamientos solos no pueden y que es indispensable que los ejecutivos estatales acompañen la gestión del agua por medio de órganos poderosos y ágiles, hoy inexistentes en Puebla y Tlaxcala. Por eso nuestra propuesta central es reconstruir de manera eficiente a la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento, por ejemplo, de Puebla, hoy reducida a su mínima expresión en todos los aspectos. Dicho órgano sería el responsable de implementar la agenda siguiente:



I Diagnóstico integral de la situación actual en materia de agua y saneamiento de cada uno de los municipios del estado, y en particular los de la cuenca Atoyac-Xochiac.

II Construcción de soluciones técnicas para cada uno de ellos de acuerdo a su problemática.

III Construcción de la ingeniería financiera de acuerdo a las necesidades de cada municipio.

IV Ingeniería financiera conjunta y en coordinación con la federación y el Congreso de la Unión para acceder a recursos federales que requieren de una co-inversión estatal y municipal.

V Construcción de un presupuesto anual en la Cámara de Diputados local destinada a fortalecer la agenda del agua y el financiamiento en materia de diagnóstico, propuestas técnicas y financieras y equipos técnicos de acompañamiento y seguimiento a los ayuntamientos que no tienen organismos operadores propios.

VI Fortalecimiento de las instancias destinadas a la conservación de todos los tipos de bosques y de su específica flora. Los bosques de montañas, colinas y cordilleras son nuestras fábricas de agua y de su buena conservación depende nuestro abasto en el subsuelo y la alimentación de los ríos tributarios. La actual dirección de la comisión forestal del estado de Puebla solo cuenta con dos personas.

VII Presentación de un cronograma de Gestión del Agua 2017-2018 en el primer mes de gobierno. El espacio entre la elección del 5 de Junio de 2016 y la toma de protesta hasta enero de 2017 otorga a los ejecutivos electos siete meses de plazo, el tiempo necesario para presentar un plan de trabajo realista y efectivo.

Dale la Cara al Río A.C. te invita a sumarte a la firma de nuestra petición GOBERNADORES ELECTOS: les exigimos dar los pasos concretos para resolver la grave contaminación de nuestros ríos. Firma en The world’s platform for change

The world’s platform for change

Change.org is the world’s largest petition platform, using technology to empower more than 100 million users to ...

"Exigimos a gobernadores electos de Puebla y Tlaxcala resolver la contaminación del Atoyac", demanda en change.org Dale la Cara al Atoyac

FIRMA CAMPAÑA EN change.org



La cuenca Atoyac - Xochiac abarca los Estados de Puebla y Tlaxcala, atraviesa 63 municipios. El Atoyac es el tercer río más contaminado de México.

Buscamos que los candidatos a la gubernatura de los Estados de Puebla y Tlaxcala 2017 -2018, se comprometan con una Agenda del Agua a implementar y gestionar por los ejecutivos de ambos estados. Es necesario e indispensable el liderazgo del ejecutivo en materia de agua, saneamiento y conservación de las fábricas de agua.

Este 5 de junio en las elecciones en que se elegirán en Puebla y Tlaxcala a quienes encabezarán el poder ejecutivo queremos comprometer a quienes resulten electos a darle la cara a los ríos que conforman la cuenca Atoyac Xochiac, asumiendo su responsabilidad para una gestión integral y responsable del agua en su próximo mandato.

FIRMA CAMPAÑA EN change.org



Es un jueves cualquiera. Otra crónica gráfica de la destrucción cotidiana de un río.

Es el jueves de ayer en la ciudad de Puebla. En un paraje de tantos cruzado por un arroyo que desde la Malinche va a dar al Atoyac hacia su muerte. El río Barranca Honda. Aquí la descarga es claramente textilera, la que veo desde arriba del puente que lo cruza en la carretera a Fábricas y que pinta con el mejor espíritu alquimista de rojo el río.



La descarga a unos metros del mismo puente.

Son 48 litros por segundo los que caen rojos intensos sobre el cauce del arroyo Barranca Honda, a cinco metros del puente de la carretera a Fábricas, antes de llegar a la vieja textilera Covadonga. Y en un instante el rojo todo lo tiñe. Más tarde averiguaré que la planta textil Acafintex, ubicada un kilómetro arriba por la carretera, es una fábrica especializada en productos teñidos, que de hecho, ese es el punto que la distingue en el competido mercado de la industria textil mexicana. Así los encontraré en Internet:



http://www.acafintex.com/#

“Contamos con la más alta tecnología en el teñido de telas, así como versatilidad para lograr la mejor penetración durante el proceso (…) Podemos teñir con los siguientes colorantes: Indatherenos o a la Cuba, dispersos, reactivos, directos, Naftoles, sulfuros, ácidos…”



No sé si sean ellos los responsables. Pero el río rojo –o amarillo, o verde, o azul o el que le guste al marchante-- está a la vista todos los días. Y la descarga proviene de un drenaje que sale al aire en un caño unos cincuenta metros antes de desfogar sobre el río Barranca Honda. Y la foto del satélite indica que la ruta del drenaje apunta hacia el norte, el rumbo justo en el que se ubica esta fábrica. No sé si sean ellos, pero la existencia de esta descarga –me enteraré por los técnicos del gobierno del estado de Puebla responsables de las estaciones de monitoreo—está registrada por la Comisión Nacional del Agua desde hace varios meses. Y que la descarga es continua y sistemática en su coloración multicolor. Y que, lamentablemente, no ha ocurrido nada.

La mirada abierta desde el satélite. El río Barranca Honda corre de oriente a poniente hasta descargar en el Atoyac. Es una región de fábricas textiles, algunas antiguas como La Covadonta, otras recientes y modernas, como Hilaturas Los Ángeles, al sur inmediato de la confluencia de los ríos, y Acafintex, al norte, a un kilómetro de la descarga.

Aquí la vista corta. En rojo, el punto de la descarga.

El río Barranca Honda visto desde el puente que lo cruza en la carretera a Fábricas.

El río teñido que pasa bajo los dos puentes. A la vista el más viejo, ya en desuso.

El río hacia su desembocadura en el Atoyac, cien metros abajo.

Sirve aquí la mirada amplia, la que permite observar el conjunto de un problema que afecta a más de cuatro millones de personas: aquí, las barrancas y arroyos de la Malinche que descargan sobre la ribera oriente del río Atoyac en su paso por la ciudad de Puebla:

La mirada amplia. Y el reportaje publicado aquí en Mundo Nuestro sobre los ríos que bajan hacia su muerte en La Malinche.

Los ríos de la Malinche: para entender las causas de su muerte

La descarga que encuentro al final del río Barranca Honda es una de las más graves según datos recuperados por los monitoreos realizados por Dale la Cara al Atoyac, A.C. Es una más de las incontables descargas clandestinas de los ríos muertos de la Malinche. Esta cae a menos de cien metros de la confluencia del arroyo Barranca Honda con el río Atoyac. He llegado esta tarde de jueves con los activistas de Dale la cara al río Atoyac, A.C. He seguido con detalle la toma de muestras de los técnicos que desde el 4 de diciembre realizan el monitoreo de la calidad del agua para esta organización civil decidida al rescate del mayor de nuestros ríos, el que explica la existencia misma de la sociedad poblana.

Los técnicos que toman las muestras para el análisis encargado por la Dale la Cara al Atoyac, A.C.: me dirán que el aforo es de 48 litros por segundo y que la temperatura alcanza los 38 grados centígrados.

Y constato con ellos que su muerte decretada con estas descargas es real, cotidiana, apabullante.

Tengo a la vista los datos que veo en una de las pantallas de la estación de monitoreo que el gobierno del estado de Puebla ha construido –nueve en total, desde Texmelucan hasta el sur de la ciudad de Puebla, más allá del Periférico.

La toma de agua del río Barranca Honda para la estación de monitoreo.

La toma de agua del río Atoyac en la misma estación de monitoreo.

Los indicadores a la vista y en tiempo real: cero oxígeno; conductividad en 1568 puntos.

El interior de la estación y su equipamiento.

La estación de monitoreo operada por el gobierno de Puebla. Se construyeron con recursos federales. Actualmente la Comisión Nacional del Agua mantiene un litigio ante un juzgado por cuestiona su ubicación por el riesgo de que la creciente del Atoyac pueda llevárselas de por medio. Como quiera, ahí están, y siguen en tiempo real el pulso de un río contaminado sin recato por industrias y ayuntamientos.

Es un jueves más en la historia del río Atoyac. Las lluvias hoy no han provocado que una nube densa de tóxicos se diseminen en la rompiente que existe atrás de la fábrica Hilaturas Los Ángeles. La carga de amoniacos y nitratos están a la espera de ser analizados por los técnicos de las plantas de monitoreo. Ahora escurren hacia la ciudad inconciente.

Y uno tras otro de los ciudadanos que los huelan dirán como si nada: “Cómo apesta el río Atoyac.”

Otra infamia contra el río Atoyac

Ángeles Mastretta



Del absurdo cotidiano/Revista Nexos

Espanta, lastima, enfurece mirar este video tomado apenas ayer. Una descarga de agua clandestina soltada directamente al drenaje pluvial, a la altura del puente de Cúmulo de Virgo, en Angelópolis, Puebla. A un kilómetro del recién inaugurado, con alarde y derroche, Museo Barroco. Obras de relumbrón, y la basura debajo del tapete, en el drenaje, devastando al sufrido río Atoyac. No tienen vergüenza.

VIDEO



L

Desscarga bajo el puente de Cúmulo de virgo