Acción civil

Mundo Nuestro. El portal Defensa de la Madre Tierra presentó esta crónica de las jornadas de pintura mural llevadas a cabo en Cholula hace unos días. La presentamos con el ánimo de recordar que hace dos años el gobierno del estado de Puebla reprimió con la fuerza pública el movimiento de resistencia popular contra el proyecto de intervención para desarrollos comerciales en la zona arqueológica de la Pirámide de Cholula, acción que terminó con el encarcelamiento ilegal por más de un año de los señores Adán y Paúl Xicale.

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Cholula Viva y Digna, el arte urbano y la defensa del territorio



Arte urbano, radio comunitaria Cholollan y Cholulla Viva y Digna en defensa del territorio

Hace casi un mes nos embarcábamos, con pala y azadón, a la Segunda Jornada de Reforestación Comunitaria en Santiago Tlacotepec, Estado de México. Justo a las faldas del Volcán Xinantecatl. Ahora nos tocaba trasladarnos muy cerca de otros volcanes. Justos salimos del centro de Tlacotepec hacía San Francisco Xochicuautla. Entre el tráfico, los baches, símbolos irremediables de las ciudades en la actualidad, y el animo de conocer nuevas latitudes, llegamos a destino. Nos esperaban con un poco de desesperación puesto que a veces la puntualidad no es nuestro fuerte.

En esta ocasión no tocaba alejarse de la ciudad sino adentrarse en ella. Miembros de las comunidades de San Lorenzo Huitzizilapan, San Francisco Xochicuautla, Santiago Tlacotepec, así como del colectivo JRA-Comunal, y de otras organizaciones nos dirigíamos, entre la lluvia y el arcoíris, al Festival llevado a cabo en Cholula, Puebla “En Cholula los muros hablan en Defensa de la Madre Tierra y el Territorio” convocado por el movimiento Cholula Viva y Digna, con seguimiento de Cholollan Radio Comunitaria, la radio comunitaria de la región Choluteca, 107.1 FM. Todo en el marco de la Campaña Nacional en Defensa de la Madre Tierra y el Territorio.

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Mundo Nuestro. El siguiente texto de la agrupación civil Cholula Viva y Digna expone una vez más los reclamos del pueblo cholulteca al alcalde Leoncio Paisano y sus reiteradas acciones en contra del patrimonio arqueológico de la Pirámide y su desprecio por el movimiento de defensa de historia y la cultura de los pueblos originarios de Puebla.

Presentamos también el documento que los activistas de Cholula Viva y Digna le entregaron el pasado 19 de septiembre al alcalde de San Andrés, así como la despectiva respuesta que les entregó por escrito.

12 DE OCTUBRE #nadaquecelebrar
América no fue descubierta, fue invadida y saqueada.
La conquista española, una herida que compartimos los latinoamericanos.
El genocidio más grande, propiciado a nuestro pueblo indígena, no lo olvidemos.
Estos dos últimos días presenciamos nuevamente la intención del Ayuntamiento de San Andrés Cholula y el presidente Leoncio Paisano de continuar la construcción del parque de las 7 culturas o parque intermunicipal con el retiro de la malla ciclónica del terreno de los señores Guevara Espinosa, que era el corralón de vehículos chocados. Ello con la intención de ocupar una mayor área de suelo arqueológico en la construcción de dicho parque. (Acalaramos que nunca estuvimos de acuerdo en autorizar el tiradero de autos por el Ayuntamiento, solo nos opusimos al despojo injusto del terreno a la familia Guevara por el Gobierno estatal).
No estamos de acuerdo y denunciamos la opacidad y el engaño hacia los cholultecas por Leoncio Paisano, puesto que con la continuación del parque y por el hecho de haber tirado con maquinaria pesada tepetate y grava en los terrenos que se encuentran frente al hotel Villas Arqueológicas el 13 de septiembre pasado, muestra un doble lenguaje y exhibe la incongruencia de lo que hace y lo que dice, pues por un lado suscribió un documento dirigido al Movimiento Cholula Viva y Digna expresando la importancia de la conservación de vestigios arqueológicos, y por otro pone pretextos de que acreditemos la coadyuvancia con el INAH para darnos información, contraviniendo el espíritu de la ley de transparencia y sus artículos 2o y 4o.
Por lo anterior, exigimos a leoncio paisano:
1.- Deje de engañar a los cholultecas con el pretexto de que tengamos que acreditar la coadyuvancia con el INAH, pues somos vigilantes y protectores del patrimonio de todos, de conformidad con el artículo 5 del decreto de monumentos y zonas arqueológicas de 1993 de Cholula.
2.- Transparente la información sobre las obras y permisos en suelo arqueológico.
3.- Deje de utilizar el doble lenguaje y si es cierto que se pronuncia por la importancia de la protección de los vestigios arqueológicos y la importancia de la herencia cultural, que lo demuestre, retirando de manera inmediata el tepetate y la grava que tiró en suelo arqueológico.
Actualmente con esas acciones Leoncio Paisano sigue destruyendo y sepultando los vestigios que nos distinguen como pueblo originario, haciendo alusión a que este 12 de octubre no le da nada de la gran importancia mundial que merece el pueblo de Cholula.
Atentamente Cholula Viva y Digna.



Mundo Nuestro. Ha salido al público la nueva edición de la revista Elementos (104), y esta es la propuesta para sus lectores:



Aventuras marítimas con tesoros, cartas y corsarios
[PDF] Versión en HTML
Liliana María Gómez Montes

3
Insectos contra insectos:
una estrategia para la protección de cultivos
[PDF] Versión en HTML
Refugio Lomeli-Flores y Ricardo Ramirez-Romero

13
Supervisión de salud estructural:
nuevos métodos magnéticos
[PDF] Versión en HTML
J. Jesús Villegas Saucillo, José Javier Díaz Carmona y Agustín Leobardo Herrera May

19
Aportes del enfoque de cuenca al Área Natural Protegida “Cerro de la Tortuga”
[PDF] Versión en HTML
Aura Mónica Pamela Montoya Lara y Diana Elisa Bustos Contreras

25
Gabriela Torres Ruiz
Fotógrafa
[PDF] Versión en HTML
31
La siembra de los pobres
Estrategia para recuperar un cultivo tradicional
[PDF] Versión en HTML
Leonardo Pérez Rosas

35
Historias de la sierra
[PDF] Versión en HTML
Leopoldo Noyola

41
La fiebre del Zika:
una enfermedad emergente y de importancia global
[PDF] Versión en HTML
Fabiola Lilí Sarmiento-Salinas, Erwin J. Pérez-Cortés y Claudia Mancilla-Simbro

49
È
LIbros
[PDF]
Versión en HTML

La mayoría de las veces no tenemos idea de dónde y cómo concluirán las historias humanas con las que nos topamos, sobre todo aquellas de vidas residentes en lugares lejanos e intricados como la sinuosa Sierra Madre que atraviesa la mitad de nuestro país; la mayor parte de esas historias quedan pendientes: no supimos lo que pasó con el campesino que recibiría un crédito en la Sierra Norte de Puebla; con la madre de familia que quería más hijos para tener más becas educativas; con las tejedoras amuzgas que intentaban crear una asociación para protegerse de los acaparadores. Este es el caso de una excepción, pues esta vez se me permitió ver la segunda parte de una perturbadora historia que recogí como integrante de un equipo multidisciplinario de investigadores de la marginalidad en la región de la Costa Chica guerrerense1 y, años después, en la región Costa de Hermosillo, Sonora, investigando sobre la educación indígena para la SEP.

Marginalidades La marginación en Guerrero, que fue el pretexto que nos llevó a esa región de la Costa Chica, aunque evidente en los pueblos que circundan la cabecera municipal de Tlacoachistlahuaca, gobernada por amuzgos, como Metlatónoc, resalta con mayor intensidad en otros pueblos del propio municipio que se encuentran detrás de una enorme sierra de polvo y miseria retirados de todo, carentes de lo más elemental. Son los mixtecos de Pueblo Viejo, en el norte municipal, que viven en condiciones claramente distintas a las de los amuzgos, a cinco horas de distancia de su cabecera por un camino de sinuosa terracería que febrero, tacaño en aguas, nos permitió recorrer sin dificultades adicionales. Ellos también se sienten apartados de todo, los mixtecos vecinos son oaxaqueños, la comunicación con los amuzgos no es óptima, por ello insisten en la creación de su propio municipio. La creación de un municipio en la parte norte de Tlacoachistlahuaca, a pesar de ser una trama política que debe ser tratada con discreción, es un tema ineludible que, bien pensado, puede traer beneficios para todos. Están claras las distancias que hay entre las autoridades de la cabecera y los pueblos mixtecos de Pueblo Viejo, por lo que tampoco es difícil pronosticar que no podrían llegar a un buen acuerdo. La separación municipal ya existe en Tlacoachistlahuaca, ayudaría mucho que se hiciera a través de la ley y pudiera dar a esta población la dignidad que les ha sido arrebatada por la marginación y el abandono, que ha terminado redundando en un alcoholismo masivo de los hombres que, desde la mañana que los visitamos, mientras trabajaban en una zanja de drenaje, ya estaban alcoholizados; al despedirnos, seis horas después, todos y cada uno estaban inconscientes sobre la acumulación de tierra de la propia zanja, jaloneados por sus pequeños hijos. Ojalá, al menos, que en este municipio guerrerense los programas de ayuda a la pobreza hicieran algo adicional para mejorar las condiciones de vida (política, moral, cultural) de estos compatriotas mixtecos que habitan la región de Rancho Viejo, pues no siempre son pisos firmes y letrinas lo que necesitan, sino comprensión cultural, que deviene política y legislativa



Puedes seguir leyendo en Revista Elementos No. 104

Otras historias de la Sierra de los Amuzgos



y Mixtecos en Mundo Nuestro:

Mundo Nuestro. Este texto fue publicado por la agrupación Cholula Viva y Digna como resumen de lo acontecido estos días en el entorno de la Pirámide, con una primera reunión con el alcalde de San Andrés Leoncio Paisano desde los acontecimientos de octubre de 2014, y que terminó con el evento colectivo de pintura mural y arte urbano. Las ilustraciones son una muestra de esta importante expresión cultural en el marco de la movilización ciudadana en defensa del territorio.



Cholultecas, el día de ayer nuestros corazones se llenaron de esperanza.

En días pasados, para ser exacto el 13 de septiembre, maquinaria pesada entro a los terrenos que se encuentran frente al hotel villas arqueológicas con la intensión de echar tepetate sobre tierra fértil, arruinando los terrenos (cabe mencionar que esos terrenos ya son del ayuntamiento pero antes eran utilizados para la siembra). Con alerta de campana, redes sociales y la fraternidad que se ha manifestado en nuestra ciudad, varios cholultecas cuestionaron a los trabajadores y pidieron mostraran los permisos; al no llevarlos consigo se les pidió que se retiraran del lugar pacíficamente; la respuesta inmediata fue la de dos camionetas con granaderos, quienes armados intimidaron a los ahí presentes. Peror mediante el dialogo se acordó tener una reunión con Leoncio Paisano el día 19 de septiembre a las 5:00 pm.

En esta reunión,para la que se armó una comisión integrada por las dos Cholulas, aparte del presidente se encontraban tres funcionarios públicos más. Se confirmo por parte de leoncio que el INAH ya los había cuestionado sobre qué obras estaban realizando y si ya contaban con algún estudio de suelo por parte del ayuntamiento.




El resultado de esta reunión fue la cancelación de más intervenciones en la zona. Presentamos un escrito en el que se pide un estudio de impacto ambiental por parte de la Semarnat, un estudio socieconomico por parte de la Secretaria de Economía y Sedesol y también tener los permisos del Consejo Nacional de Arqueología; el escrito se entregó con la firma de los cholultecas presentes.


Cabe mencionar que el ayuntamiento de voz del presidente Leocio Paisano se comprometió a remover el tepetate.


Nos llenó de felicidad el compromiso de las personas que el día de ayer se dieron cita a pesar de la lluvia y pues valió la pena ya que debemos mantenernos firmes en esta lucha justa en la que debemos hacer uso de nuestra voz como ciudadanos concientes.


También agradecemos la solidaridad de movimientos sociales como el Frente de Pueblos por Defensa de la Tierra y el Agua (Morelos-Puebla-Tlaxcala) ,Miocup, UPVA 28 de octubre, Consejo Democrático Magisterial Poblano y de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación Sección Puebla.

Cholula viva y digna

Nos mueve el amor no el miedo.

Toda la vida Héctor Aguilar Camín Penguin Random House/México, 2016


Serrano y Liliana Montoya son novios de juventud. Viven en el mismo barrio. Él huye de ella y ésta, las veces que se rencuentran, le reclama por qué de jóvenes no le propuso matrimonio y le dice que si lo hubiera hecho su vida sería otra. La narración se estructura a partir de entretejer dos historias; la del asesinato que ordena Liliana del hombre que viola a Dorotea, su hermana menor, y la de la relación de ella y Serrano.

A lo largo de su vida, los dos se encuentran una y otra vez en circunstancias distintas. En cada reencuentro ella le vuelve a contar el episodio del asesinato. Entre los dos hay cariño y una atracción que resulta irresistible. Después de años de no saber de ella, la busca, la encuentra y deciden vivir juntos. Ella un día desaparece. Mientras están juntos viven sin más lo que les toca vivir. Lo que tenían que vivir y no vivieron. El autor dice que en el fondo es una historia de amor, como los amores deben ser, es decir, intensos, que dan miedo y que son irresistibles como todos los amores que lo son de verdad.

La otra historia es la del asesinato del Catracho, el supuesto violador física y moral de Dorotea, la hermana menor de Liliana. Ella se lo solicita a la pareja con la que vive, que es un policía. Serrano intrigado investiga sobre el asesinato. En su pesquisa descubre que la hermana de Liliana tiene en realidad una relación con el Catracho y que no ha sido violada. No queda claro si en realidad ha habido el asesinato. El hecho es que Liliana lo vive así.

Tiempo después Serrano se encuentra con Dorotea, la hermana de Liliana. Ella se ha casado con un hombre rico, que nada sabe de su vida anterior. Vive en un mundo de lujo. Ella reflexiona con Serrano, al que conoce desde niña, el porqué es diferente a Liliana, y por qué su vida es distinta. Al final, la hermana menor se hace cargo de su hermana mayor, alcohólica y enferma.

Las historias ocurren en una Ciudad de México que ya no existe. Los bares, restaurantes y hoteles que frecuentan los personajes, que en su tiempo fueron emblemáticos, desaparecieron. En la novela hay una mirada amorosa y nostálgica de la vida bohemia de la ciudad que le toca vivir a Serrano y Liliana, pero que ahora ya no tiene lugar. Ese mundo quedó atrás y ya no volverá.

En la novela se da cuenta de “usos y costumbres” de las policías de esa época. De la relación que se da entre los políticos en el poder y las policías. Los primeros utilizan a los segundos, para mantener en control a la delincuencia. Las ejecuciones extrajudiciales era la norma. De esos cuerpos de seguridad dice el autor “no eran unos hampones que estaban sueltos, como las policías municipales de hoy; sino eran unos hampones que estaban sometidos al poder político”.

En entrevista con Jan Martínez Ahrens, el corresponsal de El País en México (El País, 22.06.16), Aguilar Camín dice que la novela es “un relato de apariencia realista que al final no es más que la suma de versiones. Salvo ciertos hechos duros, nunca tienes la certidumbre de qué pasó con este asesinato, con estas vidas, procede por aproximación. La verdad, al final, no puedes asirla. Como tantas veces pasa en la vida pública de México”.

Y añade “que el dilema de la novela es: ¿se puede salir moralmente impune de un homicidio? ¿Se puede vivir con la culpa de un crimen? Es una pregunta que se extiende a la sociedad mexicana. ¿Se puede salir impune de ese nivel de violencia y barbarie?”. La novela no pretende responder a esto, pero sí mostrar el daño profundo que estos personajes han infligido a sus vidas por haberse situado en una región de excepción donde viven con ese secreto a cuestas, un secreto que incendia, que marca y daña. Es una historia de amor en los extremos”.

A la pregunta directa del periodista de si añora el pasado, Aguilar Camín le responde: “Cada vez que pienso en el pasado lo añoro, pero no tengo una actitud melancólica. La tengo como escritor porque así salen las cosas cuando escribo. Me parece que el efecto más profundo de la literatura, o al menos de las novelas que han marcado mi vida, es esa sensación de haber penetrado un mundo y salir de él lleno de experiencia, de vidas imaginarias que producen melancolía…”. De esta obra dice el autor que “es una novela muy corta, de capítulos muy breves, diseñada para ser leída rápido”. La disfruté.



De la columna Empeños de un lector



Si algo debemos hacer notar, además de la forma, en este primer libro del joven Víctor Carrancá, es su amplia gama imaginativa que nos plantea un espacio narrativo llamado Solón en el que percibimos una realidad, valga el adjetivo, ficticia que nos permite observar ciertos espacios y éstos recuerdan la realidad que pisamos y que, a su vez, mantiene cierto paralelismo con Enogea. Víctor Carrancá presenta enEl espejo del solitario (Ficticia, 2014) una colección de relatos integrados, ya que el novel escritor organizó una serie de textos autosuficientes que, relacionados, constituyen un todo.

Tenemos en estos cuentos algunas anécdotas que no dejan de resultar atractivas para el lector, el caso de una posible esterilidad por parte de un padre que tiene un hijo de un francés inexistente o, la no menos curiosa vida de un anciano que extraía intestinos de los cuerpos de los niños para colgarlos en las ramas crujientes de un árbol.

‘Hoy llovió mujer sin piernas’, cuento que narra el inquietante hecho de la caída del cielo de una mujer con caudal de pez. Aquí el mundo de Enogea hace intrusión en Solón a través de los sueños de José el Solitario, hecho del que nos enteramos cuando la doctora Ava Clotilde, le hace una visita en su habitación, del mismo hospital, para preguntarle sobre el extraño ser. La directora, más que intriga, siente envidia por los enormes senos desnudos que tiene la mujer con cola, pero no sabe de qué tipo de organismo se puede tratar por lo que recurre al catedrático, a pesar de que es interno del hospital por sus problemas mentales. A través de la voz de un narrador poco fiable, nos enteramos que el fenómeno sin piernas es una cevereta, criatura de agua dulce como las marsopas, aunque más peligrosa debido a que su canto hipnotiza a los hombres. La cevereta, probablemente cayó en el mundo de Solón debido a que José la soñó, o lo que es más perturbador, existe la posibilidad de que todos se encuentren dentro de un sueño del que no ha despertado.

De la plática con el soñador se deriva una segunda historia, contada en el pie de página para no quitarles tiempo a sus visitantes, ésta surge del sueño de José el Solitario con las ceveretas, y es el protagonista quien la narra. Habla de cuándo en Enogea llovieron ceveretas y los acontecimientos que genera dicho suceso.



En ‘Las mujeres siempre mueren en las historias’ Víctor Carrancá crea una trama que sólo existe en el terreno de la posibilidad, la narración en primera persona plantea un relato desde la metaficción que permite reconocer el recurso de la escritura de textos del género negro.

‘Un veloz comentario en torno a la obra de Josaeph Crinee’ es una interesante puesta en abismo, una reseña crítica a un libro apócrifo que, en un espacio paralelo, podría tratarse del mismo libro que leemos y que a su vez, contiene una crítica aleccionadora sobre la existencia de cuentos que componen el libro.

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Carrancá echa mano del símil para potenciar el significado de sus oraciones: “Sobre la acera, debajo de un poste que vomitaba una luz ambarina como la bilis en la boca del viejo…” o el caso de este que me parece un menos afortunado “Los pobladores de Trilce, asombrados por el suceso, se congregaron a su alrededor como hormigas hambrientas”, lo que sí, es que estos elementos permiten el matiz que, me parece, buscaba el autor para crear ese espacio imaginario que va de la mano del real y producen el sabor onírico y alterno que nos deja el libro. Para contrarrestar esto, en algunos cuentos hay elementos que producen cierta veracidad en la creación del espacio ficticio Enogea, por ejemplo en ‘Un caso llevado ante el Ilustre y Noble Ministerio de Asuntos Artísticos de Relevancia’ que emplea un lenguaje muy estrecho al de acuerdos legales.

Es una sorpresa encontrar en un primer libro el acierto del autor al plasmar el efecto que pensaba al escribir su libro y que éste produciría en el lector. Vale la pena estar pendiente de la producción que apenas comienza de Víctor Carrancá.

Mundo Nuestro. Del ya inagotable archivo de la revista Elementos presentamos este texto iluminador sobre la moralidad sexual en el arranque del siglo XIX poblano. Raquel López Estupiñan, doctora en Filología, ha sido profesora en la BUAP desde 1977, y en los últimos años ha sido Profesora Investigadora Titular del Postgrado en Ciencias del Lenguaje del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la BUAP.

En el libro 9 de “Varios” del Archivo Histórico del Ayuntamiento de la ciudad de Puebla, encontré unos autos sobre un proceso de adulterio (“yncontinencia adulterina”). Lo que aparentemente no sería más que un documento, redactado desde una fría y objetiva perspectiva oficial, resultó ser una valiosísima mina de datos sobre aspectos de la vida cotidiana de los actores involucrados. Nos dice mucho acerca de la mentalidad poblana a principios del siglo XIX (1803).



Descripción de los documentos y relato de los hechos

En los documentos del libro 9 de “Varios”, el caso al que voy a referirme no está completo: faltan los autos de acusación. No obstante, a partir de lo existente se pueden reconstruir los acontecimientos. 17 de septiembre de 1803. El Gobernador y el Alcalde de la Real Audiencia y Sala del Crimen de Puebla determinaron que, dado que la esposa de don Antonio Clavero (acusado de adulterio con doña Antonia Francisca de los Ríos) había perdonado la ofensa, a condición de que el marido regresara a cumplir con las obligaciones de su estado, el reo podía acogerse al real indulto, y salir de la cárcel. Doña Antonia (igualmente encarcelada) debía ser puesta en casa de su hermano, don Juan Pérez de los Ríos. 11 de octubre de 1803. El escribano, en la cárcel pública, por medio del alcalde hizo comparecer a don Antonio Clavero y lo enteró del despacho antecedente. Le informó asimismo que, para poder abandonar la prisión, debería pagar una multa. El reo se manifestó dispuesto a regresar con su esposa y no volver a ver a su amasia, pero se declaró insolvente para pagar los 24 pesos y 4 reales de la multa.

Explicó además las penas que había pasado en la cárcel, donde había tenido que vender su capa y solo había comido cada 24 horas lo que la caridad les llevaba a los presos. Pidió a las autoridades que se le perdonaran las costas. Ese mismo día se hizo comparecer a doña Antonia de los Ríos y se le notificó el despacho. La mujer manifestó disposición completa para obedecer, pero como su hermano estaba en México, pidió que la depositaran en casa de unas primas hermanas suyas (que vivían en la Calle de San Agustín). Solicitó también que se le dijera a la esposa de don Antonio Clavero que se abstuviera de insultarla. 14 de octubre de 1803. Unos días después se determinó que don Antonio Clavero debería pagar la multa, puesto que había tenido con qué “mantener el vicio”. Se pidió entonces un fiador, para poder ponerlo en libertad. Respecto a doña Antonia, se propuso esperar el regreso de su hermano (quien se hallaba en México), y que si tardase en regresar se buscaría una casa donde depositarla, a satisfacción del tribunal. 17 de octubre de 1803. Una vez informado sobre la determinación del tribunal, don Antonio Clavero propuso como fiador a José Rodríguez, maestro herrero, dueño de una fragua en el puente de Analco. 18 de octubre de 1803. Se presentó para garantizar el pago de la fianza en un término de 15 días el también herrero Pedro Illescas (los documentos no aclaran el motivo del cambio de fiador), y el mismo día fue puesto en libertad don Antonio. Tres semanas más tarde, por no haber regresado don Juan de los Ríos, se presentó el maestro sastre don Pablo Bañuelos para solicitar que se le entregara a doña Antonia Francisca para tenerla en su casa. Las autoridades consintieron a su petición. El caso quedó cerrado el 26 de noviembre de 1803.

Aquí el texto completo en la revista Elementos:



Incontinencia adulterina: Moral sexual en Puebla a principios del Siglo XIX