Acción civil

Mundo Nuestro. El verano en Puebla trae la más famosa de sus tradiciones culinarias. Y probablemente la que más se vincula con la historia de las actividades agrícolas en el valle de Puebla y sus pueblos campesinos: el chile poblano, la nuez de castilla, la granada y las frutas templadas. Y la imaginación y la leyenda. Y con ellas la mayor de nuestras ilusiones por una vida grata en la comida.

Mundo Nuestro. 15 años de Profética, la Casa de la Lectura. Un proyecto cultural desde la sociedad civil.

¡Felicidades, José Luis Escalera Guzmán!

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El jueves 30 de agosto se presenta en La Casa del Mendrugo el grupo poblano de jazz San Pedrito Old Time String Band.

¡El género musical que tocan es Country, Folk & Bluegrass!



Jorge Bucio - Mandolina, guitarra acústica y voz

Alejandro González - Guitarra acústica, ukelele y voz

Daniel Macías - Banjo y bajo eléctrico



Omar Vigil - Contrabajo y teclados

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Todo está lleno de espíritus

En 1629 Hernando Ruiz de Alarcón, teólogo nacido en Taxco, Guerrero, escribió un Tratado de las supersticiones y costumbres gentílicas que hoy viven los indios naturales desta Nueva España. El texto estaba destinado a combatir lo que el clérigo consideraba idolatrías inspiradas por el demonio. En él encontramos descripciones de un pensamiento religioso y prácticas rituales que conforman una cosmovisión que ha perdurado, gracias a constantes transformaciones, hasta nuestros días en los pueblos indígenas y campesinos del estado de Guerrero. La persistencia de estas costumbres ha sido posible, en buena medida, debido a su capacidad de adaptación al catolicismo que llegó a la región con la conquista española, quiero decir, el santoral cristiano fue adoptado e inducido a cumplir las funciones que en el ciclo agrícola cumplían y cumplen antiguas deidades, espíritus de la naturaleza y espíritus de los antepasados. Escribe Ruiz de Alarcón: [...] por su ignorancia tenían y tienen tan varios dioses y modos de adoración tan diferentes, que venido a averiguar el fundamento y lo que son todos, hallamos tan poco de qué echar mano, como si quisiéramos apretar en el puño el humo o el viento. Lo cierto es que casi todas las adoraciones actuales [...] y a lo que podemos juzgar son las mismas que acostumbraban sus antepasados, tienen su raíz y fundamento en tener ellos fe que las nubes son ángeles y dioses, capaces de adoración, y lo mismo juzgan de los vientos, por lo cual creen que en todas las partes de la tierra habitan, como en las lomas, montes, valles y quebradas. Lo mismo creen de los ríos, lagunas y manantiales, pues a todo lo dicho ofrecen cera e incienso, y a lo que más veneración dan y casi todos tienen por dios, es el fuego. Es claro que la teología cristiana, que concibe un Dios separado del mundo a partir de la doctrina de la Caída y la expulsión del Paraíso, le impide a Ruiz de Alarcón comprender el sentido profundo del culto a la naturaleza manifestado en los rituales indígenas, “como si quisiéramos apretar en el puño el humo o el viento”, dice sorprendido. Casi 400 años después ese culto a la naturaleza goza de espléndida salud y continúa practicándose en decenas de comunidades mixtecas, nahuas, triquis y tlapanecas de Guerrero. Mediante el culto a los santos, estas festividades tienen como finalidad propiciar el trabajo conjunto de Jesucristo, la Virgen María, la Santa Cruz, San Miguel Arcángel, san Marcos, san Roque, san Juan y san Lucas, entre otros, con los espíritus de la naturaleza y de los muertos para procurar buenas lluvias, abundantes cosechas, buena salud y bienestar en los pueblos. Las fechas de celebración del santoral católico se ajustan a las labores agrícolas y al ciclo anual de lluvias de las distintas regiones.



(Imagen de portadilla: Yael Martínez/Orlando Velázquez. De la serie La sangre y la lluvia, 2016/2017. Tomada de Revista Elementos 110)

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Revista Elementos. Valentina Glockner Fagetti es una antropóloga mexicana adscrita a el Colegio de Sonora especializada en temas de infancia, migración, pobreza, estado y sociedad civil; ganó el premio de la Academia Mexicana de Ciencias a la mejor tesis de doctorado en 2014. Publicó De la Montaña a la Frontera (2008) y diversos artículos y capítulos en libros colectivos. Actualmente es fellow del Summer Program 2018-2019 del Institute for Advanced Studies de la Universidad de Princeton.

Potosí De la serie Soñé Sudamérica



Potosí. La ciudad más alta del mundo. La ciudad de “El Dorado”. Quizá la que mejor encarnó y supo alimentar, aunque fuese por un lapso fugaz, las ambiciones de los conquistadores. En su tiempo tenía las minas más importantes del mundo. De aquí salió la plata que sirvió para construir el “viejo mundo”, para que reinase y llegara a ser lo que ahora es. Era tanta la plata que desde aquí se envió a Europa que hoy se calcula que hubiera bastado para pagar completas las deudas externas de Perú y Bolivia juntos. Y todavía fue suficiente para que millones de lingotes se fugaran en el contrabando a las Filipinas y al Lejano Oriente, o se hundieran en el mar por obra de piratas y tormentas.

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En La Casa del Mendrugo tenemos el mejor ambiente, espacio y servicio para que disfrutes con tu familia o amigos.


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Jazz en el Mendrugo abre la puerta al son cubano con Los olvidados de Labana, el grupo poblano formado desde el año 2006 con Miqui Vergara (Bass), Javier R. Hernando (Tres), Guillermo Gutierrez Crespo (Violín), Labastida Manolo (Percusión) y Drum Lopez (Timbal)
#LosOlvidadosDeLabana



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