Acción civil

© Malú Méndez Lavielle. Cómo nos ven, 2015.

Revista Elementos. Malú Méndez Lavielle es una pintora nacida en la Ciudad de México residente en Puebla hace 30 años. En 1980 realiza una estancia en Barcelona en la que estudia arte, de regreso a México estudia piano y flauta transversa en el Conservatorio de Xalapa, posteriormente hace estudios de pintura en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana, así como en la UVYD de la Ciudad de México en 1986.

Obra en la portadilla © Malú Méndez Lavielle. Centauro, 2016



© Malú Méndez Lavielle. Geisha, 2015.

Ha presentado tres exposiciones individuales de su pintura al óleo: Familias, en las Galerías del Palacio Municipal de la ciudad Puebla, en diciembre de 2000; Caras vemos, en la sala de exposiciones de la Secretaría de Finanzas del Estado de Puebla, en enero de 2001 e Indagaciones paralelas, en la galería Casa Nueve de Cholula, Puebla, en diciembre de 2012, donde ya proliferaron sus pinturas digitales. Actualmente sus retratos y pinturas se hallan en colecciones particulares de Australia, Texas, Chile, Francia y Alemania, así como la CDMX, Cuernavaca, Jalapa, Cancún, Chihuahua y Puebla. Su obra pictórica está sustentada en la técnica de óleo sobre papel y sobre lienzo; pero en los últimos años destaca una prolífica producción de pintura digital, como puede apreciarse en esta selección que presenta Elementos, correspondiente a su producción más reciente. Por al menos una década, Malú Méndez Lavielle ha experimentado en la técnica digital empleada en programas como Corel Painter, CorelDRAW, Corel Photo-Paint, Adobe Photoshop, ArtRage, Sketch Pro y ScribblerToo. Al día de hoy, a excepción de CorelDRAW y Corel Photo-Paint, sigue utilizando, a veces de manera mixta, todos esos programas. El principal obstáculo que enfrenta en esta etapa es la novedad que representan a escala mundial estas técnicas computarizadas. “La gente cree que las pinturas las hacen las computadoras –afirma no sin congoja Méndez Lavielle-, como ocurre con la manipulación de fotografías en algunos programas, pero la experiencia artística sobre la tableta o en el monitor es completa la mayoría de las veces; en mis pinturas los dibujos son hechos por mí, la composición de colores también, no hay mucha diferencia entre esto y el papel o la tela, solo que ahora lo haces sobre una superficie de plasma, con un lápiz mudo o directamente con el mouse.” Entre las ventajas de las técnicas digitales está su sencilla transferencia a plataformas y redes sociales que la pintora ha aprovechado con profusión.



Es posible apreciar su obra en:

- www.visosopuestos.blogspot.mx

- www.facebook.com/malu.mendezlavielle

- www.youtube.com/watch?v=R-4HSewq3HE

Selección de la obra de Malú Méndez Lavielle en Revista Elementos.

Este viernes reanuda La Casa del Mendrugo sus presentaciones de Música en Vivo con el Club de Jazz :

El trompo, un cuadro de la artista plástica Atenea Castillo, es la base de la portada del disco que da cuenta del proyecto Tezcatl, del contrabajista veracruzano Carlos Zambrano. Acompañado de Francisco Cruz al piano y Renato Domínguez en la batería. la música de Zambrano es puro Jazz contemporáneo ejecutado en formato de trio en un set acústico con una gran identidad en todas las composiciones originales a la música mexicana y con una gran presencia de la riqueza de los más diversos ritmos de nuestro país.

Tezcatl Trío - Canción de cuna



Finaliza así el Programa de Música en el Mendrugo del mes de Septiembre dedicado a la fusión de nuestro folclor y el jazz.



El Programa del mes de Octubre, Blue October dedicado al Blues los días viernes es el siguiente :

Viernes 6 de Octubre / FAT MOJO

Viernes 13 de Octubre / BLUE KAT

Viernes 20 de Octubre / BLUES DEALERS

Viernes 27 de Octubre / THE JOCKERS BLUES BAND

Mundo Nuestro. La revista española Sin Permiso publica este texto de Daniel Raventós y Miguel Salas sobre la coyuntura de Cataluña y el voto sobre el derecho de los catalanes a la autodeterminción. El hecho mismo ya es histórico. Lo que se decida en ese referéndum, simplemente cambiará la historia de España.

El conocido poema Ara mateix (Ahora mismo) del poeta catalán Miquel Martí i Pol acaba con estas palabras: “tot està per fer i tot és posible” (todo está por hacer y todo es posible). Las decisiones aprobadas en el Parlament de Catalunya el 6 y 7 de septiembre representan, como ha quedado dicho por todo tipo de prensa, la mayor desobediencia institucional que ha sufrido el régimen de la monarquía borbónica. Una monarquía para algunos de cuyos custodios, por utilizar las palabras de una entrevista reciente con Yanis Varoufakis: “el espíritu de Franco sigue vivo”. Esta desobediencia, “crisis de Estado” (en palabras de La Vanguardia, periódico catalán de orden, muy crítico con las decisiones del Parlament y partidario del “diálogo”, solución que acostumbra a barajarse cuando no se tiene ninguna otra) significa que se ha iniciado el camino para responder a una exigencia mayoritaria en Catalunya: votar para ejercer el derecho de autodeterminación. El miércoles 7, el Parlament aprobó por mayoría: 72 votos a favor (Junts pel Sí y la CUP), 0 en contra (PSC, PP y C’s, los partidos viejos y el nuevo del régimen del 78 abandonaron el pleno) y 11 abstenciones (Catalunya Sí Que Es Pot) la ley por la que se convoca un referéndum en Catalunya el próximo 1 de octubre. Al día siguiente, el Parlament aprobó la Llei de Transitorietat que, si ganara el Sí en el referéndum, organizaría el proceso constituyente posterior que daría paso a la proclamación de una república en Catalunya.

Inmediatamente el gobierno del PP ha puesto en marcha directa o indirectamente toda la infantería represiva: el Tribunal Constitucional ha impugnado las decisiones del Parlament; el fiscal general del Estado ha dado instrucciones a todos los cuerpos de seguridad de intervenir ante cualquier preparativo del referéndum; la Guardia Civil ha registrado una imprenta y un periódico en busca de papeletas; se persiguen las páginas web que den apoyo al referéndum; se perseguirá también a los medios de comunicación que publiquen anuncios sobre el referéndum; Rajoy ha amenazado con todos los instrumentos posibles, y más, para impedir el referéndum y hay presiones para suspender a las personas electas que pongan en marcha el referéndum: Mesa del Parlament, consellers de la Generalitat o el mismo President de la Generalitat Puigdemont. Obsérvese que la represión es muy política y selectiva. Mero ejemplo. El Pacto Nacional por el Referéndum, creado en el año 2016, agrupa a muchas entidades catalanas de todo tipo. Su presidente, Joan Ignasi Elena, antiguo diputado socialista, ha sido citado a declarar por los tribunales dentro del habitual ataque contra todo intento de soberanía de Catalunya, pero este aparato judicial no ha citado por ejemplo a los secretarios generales de CCOO y UGT, sindicatos catalanes incluidos en este Pacto Nacional por el Referéndum. En realidad, la “idea” según la cual deberían procesarse y quizás meter en la cárcel a centenares si no a miles de personas, es decir, presos políticos (aunque se disfrace de otras figuras jurídicas como prevaricación, mal uso de fondos públicos o lo que más convenga) no parece que sea lo que más le gustaría ver a la, incluso así, muy conservadora Unión Europea.



Muchas cartas están por jugar en estos 20 días hasta el 1-O, pero podemos anticipar algunas: a) el lunes 11 de septiembre centenares de miles de personas volverán a manifestarse en Barcelona para defender su derecho a votar en un referéndum; b) el gobierno del PP continuará y acrecentará su política represiva, y c) las fuerzas políticas soberanistas democráticas están obligadas a seguir adelante. Queda mucho por hacer, y todo es posible.

Un cambio político

Se expresan muchas y diferentes opiniones políticas sobre lo que está sucediendo en Catalunya, pero hay una que parece incontestable: la movilización en Catalunya que dura muchos años y que es la más importante de Europa ininterrumpidamente, plantea de una manera concreta un cambio político, en sentido republicano, un cambio democrático. Recordemos que la pregunta, en catalán, aranés y castellano, para el referéndum del 1 de octubre es: “¿Quiere que Catalunya sea un estado independiente en forma de república?”.

Se puede considerar que se hubiera podido gestionar el enfrentamiento con la maquinaria del Estado de forma diferente. Se puede desconfiar con todos o una parte de los partidos del Gobierno catalán, y no será necesario recordar lo que nosotros mismos hemos escrito en muchas ocasiones contra las políticas del PDCat. Se puede asegurar que se han cometido errores graves. Se puede ser contrario o partidario de una Catalunya independiente. Se puede considerar que es mejor esperar a una futura república española federal, pero no se puede dar la espalda a esta oportunidad de ejercer un derecho democrático en una situación que no se presenta muchas veces.

Frente a esa posibilidad de cambio político, y nadie puede imaginar que sean fáciles los cambios de envergadura, solo se ofrece represión por parte del Estado. O genialidades como la propuesta del PSOE de formar una Comisión Parlamentaria, que, como es tradicional en la vida parlamentaria, cuando no se sabe qué proponer o decidir se crea una comisión que morirá en el reino de las sombras. Pedro Sánchez se ha alineado sin la menor vacilación con el gobierno del PP en el conflicto catalán: “Este es un momento de defender el Estado de Derecho, la democracia, la Constitución española y la integridad territorial de nuestro país, y aquí está el PSOE”. Aquí está, aquí está. Se puede ser ingenuo, pero se necesitaría tener las facultades cognitivas altamente deterioradas para no entender que la receta es: monarquía borbónica y Constitución. Algo muy atractivo en la actual situación de movilización en Catalunya.



No se trata de una maniobra de la burguesía catalana, como algunos repiten, aunque los hechos (“¡peor para los hechos!”) vayan por otro lado. Una reflexión para los que dicen que la prensa catalana (la española ya se sabe de qué lado está) está a favor del 1-O: los principales periódicos que se imprimen en Catalunya (La Vanguardia y El Periódico) son contrarios. Los periódicos Ara y Punt Diari-Avui y TV3, la televisión pública catalana, están a favor. La práctica totalidad de los otros periódicos y cadenas privadas y públicas de televisión, unas cuantas docenas, en contra. Simplemente hechos.

También han fracasado los cálculos políticos realizados durante estos años. Unos pensaban, especialmente en el PP, que el soufflé se desinflaría y que poco a poco el movimiento iría decayendo. Error. Otros pensaban que el referéndum nunca se convocaría, que el gobierno catalán no se atrevería a este enfrentamiento con el Estado, si bien el papel de la CUP ha tenido mucho mérito en este enfrentamiento (y eran unos cuantos que la daban por muerta o quizás en realidad la querían ver muerta, pero la vida es mucho más compleja. Machado lo decía de forma conocida: “Es propio de aquellos con mentes estrechas, embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza”). Error. Otros dicen ahora que el referéndum seguro que no se hará o hace tiempo que dan por fracasado el proceso soberanista e independentista y anuncian un desastre tras otro. Error. El origen de tales errores es el mismo: no tener en cuenta la movilización de sectores muy amplios de la población y no percibir el agotamiento de las políticas que se han aplicado durante estos años, no solo las del PP sino también las de Convergencia i Unió. O, en algunos casos, el error reside en confundir los deseos con la realidad, algo psicológicamente muy conocido.

El President de la Generalitat sigue siendo del partido continuador de la corrupta CiU (PDCat), pero es también quien en el proceso ha perdido más apoyos. Efectivamente, el movimiento tiene un carácter popular y democrático, quiere votar para decidir, quiere una república catalana y medidas sociales para las capas más desfavorecidas. El movimiento tiene un carácter interclasista, como todo movimiento nacional (aunque algunos parece que lo acaban de descubrir ahora y exigen una pureza programática que sólo pueden tener las sectas), pero en el que los sectores más ligados a las clases dominantes han ido perdiendo capacidad de dirección. La Vanguardia, en portada del domingo 10 de septiembre: “Alarma entre el empresariado por el choque catalán”. Las críticas a las políticas del PDCat y a la burguesía catalana son completamente necesarias, pero no para mantener el status quo actual, para que nada cambie y todo siga igual, sino para generar un cambio de hegemonía política de izquierdas. En todo caso, ¿es que si fracasa la lucha por la autodeterminación catalana, el gobierno español va a implantar políticas económicas al servicio de la población? Nadie lo ha dicho explícitamente, ¿entonces, de qué hablamos? En los años 30, el revolucionario marxista Andreu Nin, ya denunciaba a quienes “so pretexto de defender el internacionalismo combaten los movimientos de emancipación nacional”, y añadía: “en realidad hacen el juego de las clases explotadoras de la nación dominante.” Una posición democrática, republicana y revolucionaria necesariamente tiene que partir del reconocimiento, en la práctica no sólo en los papeles, del ejercicio del derecho de autodeterminación, o sea, concretamente, la defensa de que el pueblo catalán pueda votar el 1 de octubre.

Los argumentos contrarios al referéndum

Sin embargo, algunas izquierdas no se rinden e insisten: eso no puede ser un referéndum porque no lo acepta el gobierno español, ni tiene suficientes garantías, ni lo reconocen las instituciones internacionales. Quien lo ha dejado escrito de forma inigualablemente clara es el PCE que al oponerse al referéndum ha dejado escrito para la permanente hemeroteca: “No se cumplen las condiciones necesarias y suficientes para serlo, porque no es legal, no interpela a toda la ciudadanía y porque no tendrá reconocimiento internacional.” Si los grandes cambios políticos y sociales hubieran tenido que esperar a que fueran previamente legales o tuvieran inmediato reconocimiento internacional, ¿se han preguntado los autores de esta frase dónde estaríamos? El sufragio universal, la semana de 40 horas, las vacaciones pagadas, la supresión del servicio militar obligatorio, el aborto… Insistir es ofender a la inteligencia del lector o lectora. Otros, como Alberto Garzón, no han sido mucho más avispados en su oposición al derecho a autodeterminación de Catalunya (programas y declamaciones programáticas al margen): “¿Qué habría de votar una persona no nacionalista o independentista, española o catalana, el 1 de octubre? Sencillamente, no puede. Dicho de otra forma: el marco constituido por los promotores del 1-O hace imposible que la sociedad catalana pueda expresarse en su totalidad.” Pues para perplejidad del dirigente de IU, muchos no nacionalistas ni independentistas lo van a hacer si la maquinaria represiva lo permite. Siempre habrá preparado algún argumento ad hoc para compensar… ¿Y sobre las garantías? Un artículo de Albert Noguera lo ha tratado con una extensión que nos ahorra cualquier comentario adicional.

Se ha dicho y se ha repetido hasta la saciedad: se preferiría un referéndum pactado con el gobierno español y reconocido internacionalmente, como fue el caso de Escocia. Todo el mundo unánimemente de acuerdo. ¿Por qué no ha sido posible? La pregunta es retórica y la respuesta la sabe quien ha seguido el proceso: la responsabilidad es del gobierno de Rajoy y a él es a quien debe pedírseles las responsabilidades. La cuestión decisiva es si se apoya, se esté a favor de una república catalana o no, el derecho a votar y a conocer la voluntad del pueblo.

Los argumentos contrarios de los partidos constitucionalistas de la monarquía española y de algunas izquierdas son básicamente dos:

La soberanía popular reside en la ciudadanía “española”, toda. El derecho a la autodeterminación de Catalunya del resto del Estado no corresponde entonces al pueblo catalán, ya que este no es un sujeto político soberano. Más o menos como decir: en el referéndum de Escocia no son solamente los escoceses los que deberían votar, sino que lo debería hacer todo el Reino Unido (y quizás el conjunto de la Commonwealth) ya que estos últimos son el “sujeto político soberano” para votar sobre la independencia de Escocia. ¿Delirante? Sí, pero lo dicen y repiten en el caso catalán.

El segundo razonamiento: si se le atribuye al pueblo catalán la condición de sujeto político con derecho a decidir, la secesión de Catalunya del Reino de España sería, en cualquier caso, ilegal, ya que estaría en conflicto con la legalidad vigente, en concreto con la Constitución española, que no reconoce el derecho a la autodeterminación de ningún territorio del Estado, y que proclama en el artículo 2 “la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”. Bárbaro.

Como dice un documento reciente de la comisión de derechos humanos del colegio de abogados de Barcelona: “En una sociedad democrática, a diferencia de una dictadura, no es la ley la que determina la voluntad de los ciudadanos, sino que es ésta la que crea y modifica la legalidad.” Y en el mismo documento, se puede leer después de un análisis jurídico y en parte histórico de la creación de 14 nuevos Estados en Europa desde 1900: “la Comisión de Defensa de los Derechos de las Personas del Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona considera que es un derecho inalienable de Catalunya, como comunidad nacional, el derecho a la autodeterminación, ya sea dentro del Estado donde está integrada o separándose para constituir un nuevo Estado soberano según lo decida la voluntad mayoritaria, democrática y pacíficamente expresada por sus ciudadanos.”

Movilizarse y votar

Tras los atentados en las Ramblas de Barcelona y en Cambrils la ciudadanía dio un ejemplo de respuesta solidaria. El No tinc por recorrió todo el país y es un mensaje claro ante un problema complejo como el de los atentados yijadistas. No tinc por es también una respuesta a las actuaciones represivas del Estado. Si la única manera que tiene el Estado de evitar el referéndum es la represión resulta evidente que el problema político se agravará y afectará no solamente a la situación en Catalunya sino a la de todo el Reino de España. Un ataque tan flagrante contra los derechos democráticos, por ejemplo, a la libertad de expresión (el Colegio de Periodistas de Catalunya ya ha tenido que protestar por el registro realizado por la Guardia Civil de un diario comarcal en la ciudad Valls, Tarragona), el poder de decisión como se está dando a la judicatura o como se va a exigir a las fuerzas de seguridad, podrá, quizás, debilitar o incluso impedir votar el 1 de octubre, y si es así, se debilitarán los derechos democráticos de toda la población española. Por eso, una salida democrática de la situación catalana interesa al conjunto del territorio del aún Reino de España, a quien no le interesa es al Estado y a las fuerzas económicas y políticas que hoy gobiernan directa o indirectamente.

La lucha por el intento de aportar racionalidad o de apartarse al máximo de ella apelando a la emotividad más visceral es otra de las batallas importantes. Toda la maquinaria del gobierno y de los medios de comunicación proclama que la decisión del Parlament de Catalunya es un ataque a la democracia. Sería para reírse si la cosa no fuera tan seria. Es un insulto que hable de democracia el PSOE que, a iniciativa de Zapatero cuando gobernaba, cambió en una noche la supuestamente intocable Constitución española para pagar antes a los bancos que cubrir las necesidades de la población. Y, que esté dispuesto a modificar la Constitución para que pueda reinar una heredera: ¡una auténtica preocupación y reivindicación populares! No tiene nombre que hable de democracia el partido gobernante del PP que ha ganado elecciones gracias a la corrupción que ha extendido por todo el Reino, o que ha desmantelado buena parte del Estado de bienestar, o que dio 44.000 millones de dinero público a la banca del que ya se reconoce abiertamente que sólo se va a recuperar el 5%. O sí, tiene nombre: impostura.

Lo que no se quiere ni entender ni aceptar por parte de los partidos del régimen es que el Parlament de Catalunya ha aprobado por mayoría y democráticamente la creación de una nueva legalidad, opuesta a la legalidad actual de la monarquía española, y que esa legalidad catalana quiere ponerla a consideración del pueblo mediante el referéndum del 1 de octubre. Ese es el eje del conflicto. La democracia de la que habla el PP, y el PSOE y C’s, es la de la Constitución que no permite ejercer un derecho democrático como es el de autodeterminación. La democracia del Parlament catalán es la que pone en marcha votar el 1 de octubre y abre la posibilidad de proclamar una república.

Es preciso volver sobre el papel que están jugando algunas izquierdas o parte de ellas. ¿Cómo es que si existe un movimiento republicano de ruptura con la monarquía la posición de esas izquierdas es tan indecisa e indefinida? Se puede entender e incluso aplaudir la desconfianza respecto al PDCat o respecto a determinados dirigentes políticos independentistas, pero cuesta entender que se desconfíe del amplio movimiento popular que recorre Catalunya, cuesta entender cómo se puede pretender ser la mayoría de la sociedad y, en cambio, darles la espalda a esos centenares de miles de personas que este 11-S, como los cinco anteriores, llenarán las calles de Barcelona como ya nadie lo duda. Porque la cuestión, democrática y republicana, no es, en primera instancia, independencia sí o no, sino una apuesta decidida por ejercer el derecho democrático de autodeterminación, de ponerlo en práctica, de defenderlo frente al Estado, de movilizar, de llamar a votar, de comprender que es la posibilidad de un cambio político y social.

La intervención de los representantes de Catalunya Sí Que Es Pot, Joan Coscubiela y Lluís Rabell, en el debate parlamentario en el que se aprobaron las leyes mencionadas no ha mejorado las cosas. Las ha entorpecido. En vez de apoyar la convocatoria del referéndum y enmendar lo que fuera posible para mejorarla, su táctica fue la de poner todas las trabas posibles y situarse en la posición de que no tiene garantías democráticas suficientes, y como el PP tampoco las ofrece, mejor hubiera sido no aprobar la ley sobre el referéndum. O sea, que todo siga igual, retórica al margen. Además, ni siquiera, como se había planteado en el grupo parlamentario, permitieron que hablaran otros representantes de la coalición parlamentaria, favorables a la convocatoria del referéndum y a participar en él.

1-O: el reto de Catalunya al régimen del 78

En la pluralidad de las izquierdas ha ido ganando peso la posición representada por los Comunes, y también Podem de que es imprescindible participar en la movilización que representará el 1 de octubre, de que hay que denunciar la represión del PP, que, más allá de las preferencias por votar Sí o No, lo decisivo es la participación, que es lo que podrá decantar la balanza sobre el reconocimiento efectivo del referéndum. Del 12 al 14 de septiembre las personas registradas en Catalunya en Comú están llamadas a participar en una votación para responder a la pregunta: “¿Catalunya en Comú ha de participar en la movilización del 1 de Octubre?”.

En los próximos 20 días los acontecimientos se irán acumulando. Han empezado los actos y mítines para llamar a votar el día 1 de octubre. Son ya más de 600 los ayuntamientos (de los 949 que tiene Catalunya) que han expresado públicamente su apoyo al 1-O. El de Barcelona lo tiene que decidir. Al consistorio le están lloviendo recordatorios de lo que Ada Colau dijo sobre su inquebrantable “defensa de la desobediencia civil para defender y ejercer la democracia”.

Si el 1-O es un fracaso en Catalunya, porque en condiciones hipotéticamente tranquilas hay un corto porcentaje de votación, si bien es difícil pensar que el gobierno español permita que la gente pueda ejercer este derecho, como dice otro artículo de esta edición de SinPermiso: “sería un golpe, también, a las iniciativas republicanas, democráticas, de impugnación del Régimen de 1978. En Cataluña, en Galicia, en Euskadi y en el conjunto de pueblos y territorios de España. Ante un escenario regresivo de este tipo, el soberanismo republicano y progresista no puede quedarse en casa. Al contrario, más allá de las discrepancias con la hoja de ruta del gobierno actual, las fuerzas de cambio cometerían un grave error si no se levantan contra el PP y sus ataques a las reivindicaciones democráticas de autogobierno. En Cataluña y fuera de ella.” O como escriben Jaume Asens de Barcelona en Comú y Joan Tardà de Esquerra Republicana de Catalunya: “Los pueblos de España tienen que entender que el 1-O es el verdadero desafío al régimen del 78. Lo recordaba recientemente el galleguista Xosé Manuel Beiras. El reto proviene de Cataluña pero quiere ser un estímulo para romper cerraduras en otros lugares. Todas las revueltas catalanas a lo largo de la historia, de hecho, lo han sido. Bajo esta idea de fraternidad, debemos hacernos dignos de la responsabilidad histórica que nos ha tocado vivir y las izquierdas españolas también deben ser conscientes de ella.” Y aún lo expresaba mucho más escuetamente un dirigente del andaluz Sindicato de Obreros del Campo (SOC): “Cuando antes sean ustedes libres, antes lo seremos nosotros.”

Para la manifestación de la Diada Nacional de Catalunya del 11-S están ya inscritas en estos momentos casi 400.000 personas, con nombres y apellidos, y, probablemente, el gobierno está esperando que pase la movilización que se espera para dar otra vuelta de tuerca represiva. Crecerá la movilización contra las medidas represivas y eso obligará a ser más decididos. Hay incertidumbres, no hay respuesta para todo, porque la respuesta está en caminar con quienes se movilizan, organizando y participando en el referéndum. Será la lucha quien decida. Por eso, aún hoy podemos decir que todo es posible.

(Hoy 10 de septiembre los firmantes de este artículo hemos asistido al masivo acto de despedida a Antonio Gil, muerto el día anterior. Antonio Gil fue un legendario y combativo dirigente obrero de SEAT durante muchos años. Luchador también por los derechos de los inmigrantes, contra la guerra y otra multitud de causas justas. Estaba ilusionado en poder votar el próximo 1-O. Sirva como pequeño homenaje la dedicatoria de este artículo.)

Daniel Raventós

es profesor de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona, miembro del Comité de Redacción de SinPermiso y presidente de la Red Renta Básica. Es miembro del comité científico de ATTAC. Su último libro es "Renta Básica contra la incertidumbre" (Ed. RBA, julio 2017).

Miguel Salas

Sindicalista. Es miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso.

Fuente:

www.sinpermiso.info, 10-9-17

Mundo Nuestro. El viernes 8 de septiembre pasado Guillermo Ruiz Argüelles recibió el Doctorado Honoris Causa por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. En la historia de esa institución es la primera vez que se otorga a un egresado de la Facultad de Medicina. Aquí lo consignamos por la importancia que para la investigación científica en medicina tiene este reconocimiento al director de la Clínica Ruiz en Puebla, probablemente la institución científica de carácter privado más importante de México.

En su discurso de aceptación del Doctorado el Doctor Ruiz Argüelles subrayó la necesidad de una educación de excelencia para contribuir en la construcción de un mejor país. Aseguró que la práctica y la enseñanza de la medicina no admiten mediocridades, pues el campo de trabajo de los médicos es el ser humano. Por ello se pronunció a favor de la selección de los mejores estudiantes para ingresar a la facultad, pues dijo, “es fácil hacer buenos médicos cuando se trabaja con gente inteligente”. Señaló que le preocupa la poca productividad científica de los médicos mexicanos, el desinterés de muchos y el afán de hacer dinero, la insensibilidad de quienes controlan los servicios privados de salud; así como el que las casas farmacéuticas estén más preocupadas por crear fármacos para prolongar la vida y no para curar.



RELACIONADA

Guillermo Ruiz Argüelles y la Clínica Ruiz: investigación y medicina para la realidad mexicana

Aquí el texto de aceptación del Doctor Guillermo Ruiz Argüelles, Doctor Honoris Causa de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí:



Por una medicina de excelencia comprometida con el bien común

No es insólito que suela acosarnos el enigma sobre el lugar de residencia del honor. Es decir, sobre en cuál de los méritos del hombre reside el motivo para honrarlo y para distinguirlo. Las respuestas no son fáciles. Desde luego que el saber, el tener, el hacer y el poder son méritos indiscutibles. Pero, ¿son éstos los supremos y determinantes? Yo creo honestamente que no, lo que me permite pasar al segundo punto de mis reflexiones.

A lo largo de 50 años he estado en contacto con la enseñanza de la medicina. Inicialmente como aprendiz de laboratorio de mi padre y más tarde como estudiante de medicina de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Y aquí cito a Isaac NEWTON: “Si hemos podido ver más lejos es porque hemos estado parados sobre hombros de gigantes”. Mi padre, doctor Honoris Causa por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, me introdujo a la medicina como diversión, pasión y estilo de vida; sin duda mi mayor gigante. El paso efímero por la Escuela de Medicina de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla me enseñó la manera de cómo no deben tratarse a los alumnos de nuevo ingreso y cómo no debe de politizarse la enseñanza de la medicina; seis meses y el cañón de una pistola fueron suficientes para concluir mi paso por esa Facultad de Medicina. Huyendo de aquella institución y de la mediocridad médica, el gigante orientador, mi padre, Guillermo RUIZ REYES, nos condujo a mi hermano Alejandro y a mí a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. “Si se van a ir de Puebla, se van a la mejor escuela de Medicina del país”. Y meses después, en esta ciudad, frente al Parque de Morales, el primer día de clases, antes de las siete de la mañana, un personaje de saco bien entallado, pantalón rabón y dicción clara y sonora nos recibió y espetó: “¿Son ustedes los hermanos RUIZ ARGUELLES de Puebla…?” Lo primero que pensé en ese momento fue que cómo era posible que un personaje de aspecto tan distinguido estuviera ya dispuesto a hacernos una novatada. Todo lo contrario; se trataba del mismísimo director de la Facultad de Medicina, quien, habiendo llegado a la escuela esa mañana antes que nosotros, nos extendió una bienvenida cordial y nos hizo pasar a su oficina. Se hizo aparente entonces, otro de los gigantes sobre cuyos hombros nos pudimos parar, el ahora fallecido Dr. José de Jesús MACÍAS MENDOZA. Los contrastes de las recepciones en estas dos escuelas de medicina han horadado mi mente y las experiencias de haber abrevado de su ciencia y de su cultura nos dejó muy claro que, parafraseando a Homero ARIDJIS “… si no cuidamos la ciencia, nos vamos a degradar; si no cuidamos el arte, nos vamos a embrutecer; si no cuidamos nuestra convivencia, nos vamos a aniquilar; si no cuidamos la economía, nos vamos a empobrecer; si no cuidamos nuestras convicciones, nos vamos a traicionar; si no cuidamos nuestra generosidad, nos vamos a envilecer; si no cuidamos nuestras esperanzas, nos vamos a desahuciar; si no cuidamos la justicia, nos vamos a corromper; si no cuidamos nuestro orgullo, nos vamos a humillar; y, si no cuidamos la política, nos vamos a destruir.

Por una educación médica de excelencia

Mi exposición ulterior a los ambientes académicos privilegiados en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador ZUBIRÁN y más tarde en la Escuela de Medicina de la Clínica MAYO me permitieron advertir la importancia de la educación médica de excelencia en la producción de médicos capaces de involucrarse en labores de asistencia, enseñanza e investigación y en consecuencia contribuir a hacer un mejor país. Otras experiencias posteriores en universidades públicas y privadas de mi estado natal me han dejado también huella. Reproduzco aquí unas palabras que yo mismo le escribí al rector de una Universidad privada ubicada en mi ciudad natal, en cuyo consejo estuve involucrado y que, con afán meramente mercantilista, privilegió la admisión de un número elevado de estudiantes de medicina de nuevo ingreso sobre la selección cuidadosa de los mismos:

“La combinación de propiciar el incremento en el número de alumnos admitidos sacrificando un buen proceso de selección, con la elección de directivos y personal docente inexpertos, es francamente peligrosa y, a mi juicio, la responsable, por lo menos en parte, de lo que está ocurriendo. La práctica y la enseñanza de la medicina no admiten mediocridades; la medicina es una profesión para privilegiados. El campo de trabajo de los médicos son los seres humanos y sólo el médico sabio puede hacerlo debidamente. Colaborar con la preparación de médicos mediocres es atentar contra la misma naturaleza humana, es en realidad un delito de “lesa humanidad”. Después de este mensaje, el señor Rector nunca me volvió a dirigir la palabra y más tarde se hizo evidente que sus planes a largo plazo no eran precisamente académicos. Y cito aquí a Eduardo CESARMAN: “Sólo creo en los médicos preparados, estudiosos, responsables, honestos y trabajadores. Los médicos sólo pueden ser de primera. No hay diagnóstico simple ni tratamiento sencillo. Hasta para dar una aspirina se precisa solidez profesional y decencia.

La Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí ha sido y es la evidencia de la capacidad de generar médicos capaces, sobresalientes, preparados, estudiosos, responsables, honestos y trabajadores. Dos de sus egresados ocupan los puestos directivos más importantes del mejor hospital del país, los Dres. José Sifuentes OSORNIO y Miguel Angel MERCADO DIAZ, directores de Medicina y Cirugía, respectivamente, del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y de Nutrición Salvador ZUBIRÁN. Miguel Angel, compañero de escuela, de casa y hasta compadre, nos honra con su presencia. Y aquí encuentro la ocasión para comentar la conversación que el Dr. Alvaro GOMEZ LEAL, entonces residente de hematología del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y de Nutrición Salvador ZUBIRÄN y padre de mi mejor amigo y casi hermano David GOMEZ ALMAGUER, mantuvo con el propio Dr. ZUBIRAN: “Mire usted: La verdad es que usted no hace ningún chiste con su hospital: Escoge a los mejores estudiantes de Medicina del país, los mete a su hospital y hace de ellos los mejores médicos especialistas… Yo quisiera ver que seleccionara a los más burros y los hiciera buenos médicos especialistas.” Aseveración dura pero cierta. El Instituto Nacional de Ciencias Médicas y de Nutrición Salvador ZUBIRÁN ha aceptado a muchos estudiantes de medicina egresados de esta Facultad.

En el año de 1970, cuando ingresé a la Facultad de Medicina de esta Universidad, pagué una cuota de 4000 pesos, que equivalen a 8 pesos actuales, para concluir mi primer año de estudios. Por obra y gracia del Espíritu Santo –como decía mi abuela Atala--, el resto de mi carrera ya no pagué colegiaturas. Más tarde el gobierno del país me pagó para hacerme médico internista y luego médico especialista en hematología. Pude hacerme médico, internista y hematólogo por el equivalente a 8 pesos mexicanos actuales. Así las cosas, cuando me ofrecieron quedarme a trabajar más tiempo en la Clínica MAYO en los Estados Unidos de Norteamérica, varias ideas me agolparon la mente: 1) Que mi país había invertido en mi preparación más dinero y esfuerzo que yo mismo y que mi familia; 2) Que me sentía obligado a retribuir a mi país lo mucho que me había dado; 3) Que con mi preparación, yo era capaz de beneficiar a más personas en México que en otros sitios; 4) Que tal vez podría influir en otras personas para engrandecer a nuestro México; 5) Que me resultaba desagradable la idea de que nuestros hijos crecieran en un país ajeno al mío y 6) Que me gustaban más los tacos de El Tizoncito que los de Taco Bell. Y así decidí volver a México; si no hubiera tomado esta decisión, muy probablemente no estaría aquí entre las personas que realmente me importan.

Hasta aquí algunos conceptos que me pareció prudente transmitirles sobre la enseñanza de la medicina. Y cito aquí a Edward T. CREAGAN, médico de la mundialmente famosa Clínica MAYO: “Todas las personas, independientemente del número de diplomas en las paredes de sus oficinas, de la cantidad de letras después de sus nombres o de los dígitos en sus cheques de pago, tienen sus luchas y sus contratiempos. Una vez que reconozcamos que todos luchamos en contra de los mismos asuntos fundamentales, será un poco más sencillo movernos hacia adelante.

Reconocimiento en Estados Unidos a los científicos David Gómez Almaguer y Guillermo Ruiz Argüelles en febrero pasado/CORTESÍA DE CLÍNICA RUIZ.

Preocupaciones en torno a la medicina en México

Deseo también transmitirles a todos ustedes algunas de mis grandes preocupaciones. Me preocupa la poca productividad científica de los médicos mexicanos; me preocupan el número tan bajo de investigadores mexicanos que trabajan y publican; me preocupa el desinterés científico y pedagógico de muchos colegas; me preocupa el afán desmedido de los médicos por hacer dinero, me preocupan las acciones innecesarias que con frecuencia se emprenden en los tratamientos de los pacientes con el objetivo de obtener recompensas económicas en vez de devolverle la salud a los enfermos; me preocupa la insensibilidad de quienes controlan los servicios privados de salud; me preocupa el costo progresivo de los nuevos medicamentos, inaccesibles a muchos de los mexicanos; me preocupa que, dados los costos actuales de los medicamentos contra el cáncer, la posibilidad de que una familia caiga en bancarrota es tres veces mayor si algún miembro tiene cáncer. Me preocupa, y mucho, que las casas farmacéuticas estén más interesadas en generar fármacos para prolongar supervivencias que para curar; me preocupa el número creciente de enfermedades creadas por la industria con el único afán de administrar medicamentos muchas veces innecesarios a los pacientes; me preocupan los colegas que se involucran en la dicotomía, me preocupa la intromisión desmedida de algunas compañías farmacéuticas en la vida de las sociedades médicas; me preocupa mucho que la preparación y actualización de los llamados “líderes de opinión” esté en manos de las compañías farmacéuticas y no de instituciones académicas; me preocupa que la enseñanza de la medicina se esté convirtiendo en un negocio; me preocupa que muchas Escuelas de Medicina convenzan a sus alumnos que su mejor opción es irse a trabajar fuera del país; me preocupa mucho que los médicos sean estimulados desde muy jóvenes a ganar todo el dinero posible, me preocupa que pocas personas les digan a los jóvenes que también es bueno trabajar por el bien común y me preocupa más que muchos colegas no se preocupen ni se ocupen de estos asuntos.

La profesión del médico

Desde hace más de 40 años he estado involucrado en la medicina y he tenido el privilegio de conocer a médicos humanos, a profesores excepcionales, a científicos sobresalientes, a gente sencilla y noble, a jóvenes estudiantes con una sana ambición de ser. Pero en los últimos años me he visto obligado a andar por las calles con mucho cuidado; hay mucho excremento por todos lados y me he tenido que cambiar de zapatos dos o tres veces. Y cito aquí a Ruy PEREZ TAMAYO: “Una de las pocas ventajas que tiene la tercera edad, como se dice ahora, o la vejez, como se ha dicho siempre y en todas partes, es la repentina adquisición de la licencia, cuando no la obligación, de funcionar como patriarca o viejo sabio, cuando no como oráculo o hasta pitoniso. La he llamado ventaja, pero la verdad es que la inmensa mayoría de las veces es una lata, porque en mi caso (único del que hablo con cierta autoridad), de lo de viejo sabio ya me llegó lo primero, pero lo segundo todavía no…

Los médicos somos descendientes directos de los hechiceros y de los sacerdotes; recurrimos a la racionalidad de la ciencia y a los recursos de la tecnología. Como a los hechiceros, se nos teme porque se nos necesita; se nos odia porque se nos ama; somos objeto de halagos y burlas; nos maldicen y nos llenan de bendiciones. Todo lo relacionado con el médico es ambivalente. Somos muy probablemente la profesión más asediada.

Y dejo al final para resaltarlos más, mis agradecimientos a las instituciones y personas que han hecho de mí una persona diferente, preocupación que me ha seguido durante toda la vida y que no me dejará hasta el último de mis días. De las instituciones, la Escuela Granja Legionarios del Campo, el Instituto Militarizado Oriente, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, mi Alma Mater la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, la Universidad Nacional Autónoma de México, el entonces Instituto Nacional de Nutrición y ahora Instituto Nacional de Ciencias Médicas y de Nutrición Salvador ZUBIRÁN, la MAYO Graduate School of Medicine, todas han dejado una huella imborrable. En ellas tuve la ocasión de conocer a los gigantes quienes generosamente me permitieron pararme en sus hombros: José de Jesús MACÍAS, Benjamín MONCADA, Enrique TORRE, Beatriz VELAZQUEZ, Juan Pablo CASTANEDO, Donato ALARCÓN-SEGOVIA, Ruy PEREZ-TAMAYO, Robert KYLE y otros. Mis abuelos Raymundo y Eleuterio, mis abuelas Mercedes y Atala, mis padres Guillermo y Rosa, mis hermanos Alejandro, Coral y Rosa María, mis hijos Guillermo, Manuel y Rodrigo, mis hijas Danitza, Edurne y Elsa y mis nietos Elsa, Danna, Rodrigo, Triana, Guillermo Santiago y Pilar han sido y son la más valiosa influencia en mi persona. Me es particularmente grato señalar que la institución que ahora me distingue con este reconocimiento, también me concedió el privilegio de conocer a la compañera de mi vida. Hace 47 años, en las aulas de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí conocí a Guadalupe DELGADO AGUIRRE, quien me ha acompañado a lo largo de mi vida, primero como estudiante y luego como profesionista, más tarde como padre y luego como abuelo, y quien con su apoyo constante e incondicional me ha dado la confianza y seguridad para seguir adelante y para involucrarme en proyectos ambiciosos y nuevos estilos de vida. Muchas gracias Lupita.

Guillermo Ruiz Argüelles y Guadalupe Delgado Aguirre.

Parafraseando a Jaime SABINES, diré que “llega un momento en que uno se siente como vacío porque ya ha dicho todo lo que tenía que decir: afirman que cuando los místicos llegan a Dios, se quedan callados. Si el hombre llega a cierto equilibrio, a cierta llenura, ya no tiene urgencia de escribir ni de hablar; tiene que llegar al silencio y en el silencio están Dios o la muerte, o los dos al mismo tiempo para las almas felices”.

Y me parece prudente aquí referirme a la aseveración de Ortega y Gasset de “soy yo y mi circunstancia”, que hace evidente que no todo lo que nos sucede depende de nosotros, que no somos del todo responsables porque también han influido las circunstancias; me enorgullece confesar que yo he sido muy afortunado con las circunstancias que todos ustedes han procurado para mi vida, y que nunca sabré agradecerles de manera suficiente. Y cito aquí a Marcel PROUST: “Seamos agradecidos con las personas que nos hacen felices, ellos son los encantadores jardineros que hacen florecer nuestra alma” y a Thornton WILDER: “Sólo se puede decir que estamos vivos en esos momentos cuando nuestros corazones están conscientes de nuestros tesoros”.

Muchas gracias a todos quienes hacen florecer mi alma y me hacen sentir vivo. Me encantaría agradecérselos desde el fondo de mi corazón, pero, para todos ustedes, mi corazón no tiene fondo.

Fuertes lluvias fracturaron la gran pirámide de Cholula

Cholula, durante el sexenio del gobernador Rafael Moreno Valle y con un alcalde que fue su empleado en San Andrés Cholula llamado Leoncio Paisano, exhibió la más grosera y represiva gobernanza cuando procedieron a clausurar su historia mesoamericana.

Con un entramado de contratistas y amigos, Rafael Moreno Valle ordenó una transformación del paisaje de la zona ceremonial y arqueológica de las Cholulas a un costo que estimamos de más de mil quinientos millones de dinero público (ver L. Tirzo: Cambio: septiembre: 2017). Fue una “remodelación” que no solo secuestró la arquitectura mesoamericana de su ámbito vivo para presentarla como un “pasado” sino para reinterpretarlo como un pasado muerto en el museo de sitio. A esa reconstrucción del paisaje le llamaron también “dignificación”, concepto con connotación clasista y racista que adelantaba lo que estaba por venir: la higienización y segregación de otras formas de vida en la zona intervenida. Y así, sin decir agua va, prontamente se ordenó la expulsión del lugar de todos aquellos que no podían ser asimilados al nuevo paisaje. En tres años la milenaria vocación ritual y ceremonial del lugar fue convertida en un polideportivo donde se inauguró un museo de sitio al gusto del gobernador entre extensas explanadas de cemento con algunos parches de pasto artificial. Y se dio acceso también a un tren para turistas que (con el tráfico vehicular) asciende al gran edificio piramidal mesoamericano y se detiene en una estación ferroviaria igual a algunas que se pueden ver en Alemania. Todo empezó en 2014 con la construcción de un puente vial a menos de 500 metros de la gran pirámide que clausuró la antigua ciénaga de recarga de acuíferos alterando de manera irreversible la permeabilidad de los suelos y edificios en la zona circundante a la gran pirámide de adobes. Siguieron lo que llamaron adecuaciones “urbanísticas” sobre el gran edificio mesoamericano construido de adobes; y maquinaria pesada introdujo cemento de hasta 80 cms. de espesor entre excavaciones, empalmes y aplanados para adecuar nuevos accesos y calles trepados sobre la cara suroriente del conjunto piramidal. Los daños que esas obras provocarían a los edificios mesoamericanos, incluso al templo cristiano en la cima de la gran pirámide, ya lo sabían los constructores y Rafael Moreno Valle cuando una comunidad de inconformes, mayormente vecinos e usuarios del lugar, cuestionamos la demencial inversión del Estado en un proyecto que además priorizaba el interés privado sobre el público. La respuesta represiva del gobierno no se hizo esperar: dos personas fueron recluidos un año y dos meses en la cárcel y diez más perseguidos con órdenes de aprehensión por resistir la ilegal expropiación de suelos y la obstrucción de los usos tradicionales del sitio. Y así, con la antigua zona ceremonial cholulteca “dignificada” a base de autoritarismo y cemento llegamos a los últimos días del gobierno de Rafael Moreno Valle. Una noche, desplegando un ejército de policías en los accesos a la gran pirámide, Rafael Moreno Valle convirtió en salón de fiesta el museo de sitio y se despidió de Puebla para buscar la presidencia de la nación.

Hoy, dos bardas y dos escalinatas del gran edificio mesoamericano se muestran cuarteadas; hay deslaves y filtraciones en varias caras de la gran pirámide de adobe y peligra el acceso de peregrinos al atrio del templo de Nuestra Señora de los Remedios en la cima. Deslaves y filtraciones que debilitan la estructura de adobe y que en este Septiembre cuando inician las fiestas patronales obligan a reducir y controlar el acceso a la cima de la pirámide. Se ha prohibido (o solicitado no se realice) también la pirotecnia, demostración ruidosa y luminosa con que los cholultecas de barrios rinden fidelidad a sus santos patronos. El edificio mesoamericano ya no soporta más vibraciones ni el peso humano de los ritos tradicionales pero en un ámbito donde reina el absurdo el tráfico vehicular y el tren con turistas no se interrumpen. Y así, la inversión de millones de pesos del erario público en la zona ceremonial cholulteca rindió con el derrumbe creciente de los edificios mesoamericanos y simultáneamente con la exclusión de lo que el mundo mesoamericano dejó de herencia viva en el lugar; poniendo en juego además la imposibilidad en ese paisaje para que el imaginario popular halle una relación vital con el pasado mesoamericano.



La fractura o escisión que los pueblos originarios introducen en una historia concebida solo como el de una línea recta donde cada acontecimiento es irrepetible y único y que vislumbró una sociedad homogénea en la edad moderna bajo categorías como ”desarrollo” y “progreso”, es precisamente lo que desnuda esta experiencia en Cholula. Así también la represión gubernamental a la resistencia de la comunidad las cargas raciales del edificio jurídico/político que sostiene al poder público y la violencia que ejerce sobre la vida misma de una comunidad dispuesta a rebelarse ante un destino impuesto.

Los pueblos originarios han sido el lugar nodal donde se ha ejercido la confiscación de la memoria histórica, el ocultamiento de las diferencias y la supresión de las complejidades culturales en México. Y desde el Siglo XVI incluidos como un pasado en el proyecto de una nueva nación, los pueblos originarios presencian en la vida pública solo como sometidos portadores de culturas del “atraso”.

Sin embargo, el parque temático que Rafael Moreno Valle construyó sobre suelos sagrados cholultecas propició no solo mayor derrumbe de los edificios mesoamericanos sino algo que el Estado no había previsto: una comunidad que se reconoció no representada en ese paisaje reinterpretado y cuyas formas de vida se enorgullecieron de no ser representados en ese paisaje. Una otredad todavía en construcción creció y que como acontecimiento y praxis introdujo cierta desmitificación de la concepción vulgar y cronológica de la historia que ha condenado a múltiples otras formas de vida a ser obsoletas, dispensables y excluidas.

Lo que Rafael Moreno Valle no sabía ni podía prever es que un paisaje, cuando miramos un paisaje incluso con sus explanadas de cemento y sus parches de pasto de plástico, si no llama a una morada solo el extrañamiento es activado. Por eso el reclamo de revertir las intervenciones arquitectónicas de Rafael Moreno Valle en ese paisaje en el entorno de la gran pirámide es uno que los cholultecas revivirán una y otra vez hasta acceder, o que acaezca, una nueva relación con esos suelos usurpados.

Mientras tanto creo que hay que solicitar “respetuosamente” a Peña Nieto y Claudia Ruiz M que ofrecieron los fondos federales; a Rafael Moreno Valle y Leoncio Paisano que aportaron los estatales y municipales; a Teresa Franco y Ortiz Pedraza, además de Bautista Alonso, Cabalán Macari y D. Corona Cremean (entre otros) que de sus bolsillos salgan los fondos para reparar el desmoronamiento y la destrucción que sus obras han causado al monumento cholulteca prehispánico. Aunque para solicitarlo “respetuosamente”, ciertamente, necesitaríamos otra clase política en el gobierno; una que viene con las elecciones de 2018. Si Dios es grande como dicen en mi barrio.