Viernes, 23 Febrero 2018 00:00

La matanza estadounidense

Día con día

1



En el sitio electrónico Gun Violence Archive, (@GunDeaths: http://bit.ly/2HpySW2), puede leerse la siguiente estadística sobre el uso de armas de fuego en Estados Unidos durante enero de 2018.

Muertes por disparo de arma de fuego: mil 260.

Heridos por arma de fuego: 2 mil 308.



Niños heridos/muertos por arma de fuego: 57.

Adolescentes heridos/muertos por arma de fuego: 245.

Incidentes de defensa propia con arma de fuego: 132.

Tiroteos no intencionales: 163.

Invasión de hogares con armas de fuego: 190.

Tiroteos masivos (más de 4 muertes en cada uno): 23.

Policías heridos/muertos por arma de fuego: 25.

He abordado ya este tema en este espacio con las cifras del caso (12 y 13 de octubre de 2017), pero vuelvo a él porque la liberalidad irresponsable, en muchos sentidos suicida, con que Estados Unidos mantiene la venta y el uso de armas de fuego en su territorio es un factor central en la violencia criminal de México y en América Latina: la abrumadora mayoría de las armas que se usan entre nosotros viene de aquel mercado sin control.

El gobierno y la sociedad estadunidenses no parecen dispuestos a corregir este despropósito ni siquiera en defensa propia.

Algunos datos:

Entre 2013 y 2017 se registraron en Estados Unidos mil 516 mass shootings: tiroteos en que mueren más de 4 personas. Es decir, en nueve de cada diez días se registró en ese país un tiroteo donde murieron 4 o más personas.

Según una investigación de las universidades de Harvard y Northeastern, difundida por The Guardian, los estadunidenses tienen 265 millones de armas como propiedad personal. Más de un arma por cada adulto. http://bit.ly/2cSVNN4.

“En los últimos 49 años”, dice The Independent, “han muerto por arma de fuego 1.5 millones de ciudadanos estadunidenses. En todos los conflictos bélicos de ese país han muerto 1.2 millones” (http://ind.pn/2kr8HXK).

Hay más de 138 mil negocios que venden armas en Estados Unidos (hay 98 mil escuelas). Los tiroteos mortales son tan estadunidenses como el American Pie. Son también, junto con el racismo, la mayor expresión de barbarie en una sociedad que, por otra parte, puede reputarse como la más moderna del planeta.

+++++

Resultado de imagen para matanza en florida

2

En Estados Unidos mueren por arma de fuego 29.7 personas por cada millón de habitantes. En Canadá, 5.1. En Alemania 1.6. En Australia 1.4.

La razón de esta disparidad salvaje es que Estados Unidos, con solo 4.4% de la población del mundo, tiene dentro de sus fronteras a la mitad de la población civil del mundo que posee un arma.

Los ciudadanos estadunidenses armados de esta manera pueden sorprendernos cada vez con el tipo de matanza que sale de sus arsenales privados. Pero no con que habrá una matanza.

El mejor texto que leí a este propósito lo publicó Néstor Ramos en The Boston Globe, hace unos días. Se titula: “Ya sabemos lo que sigue”.

Los tiroteos masivos, dice Ramos, parecen seguir “el mismo triste guión”:

El homicida será un hombre, incluso un niño.

Usará un rifle semiautomático, un AR-15 o algo parecido, con muchos magazines llenos de balas.

El arma habrá sido comprada legalmente.

El homicida entrará a una escuela, un concierto o un edificio público y abrirá fuego sobre una multitud inocente.

Mientras dispara, empezarán a circular textos, videos y mensajes de las víctimas, dando cuenta en tiempo real de su terror.

Las televisoras exhibirán los videos.

Sabremos de héroes que actuaron con valentía solidaria durante los hechos.

Sabremos que el asesino era anormal, cruel con los animales, había dado muestras de desequilibrio mental, había perdido su trabajo, le pegaba a su mujer.

Habrá un coro de voces preguntando por qué cualquiera puede hacerse de un arma así, y alguien tan problemático.

Habrá otro coro acusando al anterior de “politizar la tragedia”. Otro coro habrá diciendo que si las víctimas la hubieran tenido habrían podido defenderse. Entre estos últimos, Donald Trump.

Salvo en la familia, los deudos y la comunidad agredida, el duelo se perderá pronto en la memoria.

Luego vendrá la siguiente matanza, siguiendo este guión.

Todo esto sucederá otra vez, dice Néstor Ramos. Lo sabemos desde ahora. Salvo por las tres cosas claves que no podemos saber antes de que el guión se repita:

Quién, dónde, cuántos.

Mundo Nuestro. El miércoles 21 de febrero se presentó en La Casa del Puente, en San Pedro Cholula el libro de poemas Será vil o sacro, del escritor poblano Günter Petrak, con la participación del autor y como presentadores Gabriela di Lauro y Sergio Mastretta, de quien ofrecemos el texto escrito para el evento.



Es un juego la vida, la vida en imágenes como en una lotería de desvaríos.

Jugar con las fotografías de Günter Petrak, con los títulos de sus poemas, reconocer sus territorios, mirarlos como propios, como habitaciones compartidas, espacios nuestros por los años suyos y míos.

Dos imágenes mías que alumbra Günter:

Ahí está la hacienda de Guadalupe en ruinas, su torreón sobreviviente de guerras y temblores. Un cilindro rotundo desde hace mucho inexpugnable, con sus ventanales oscuros abiertos al valle campesino, a lo que queda de él, a los pueblos que poco a poco dejan de serlo, que han visto llegar a ellos los ductos petroleros y la catástrofe social que llamamos huachicol.

El volcán cenizo, mustio le digo yo, una extremidad de nubes, dice el poeta, un níveo perro de humo alegre, la barba hirsuta de un rufián, el cielo nuestro en el que nos miramos todos, la mirada al poniente que a todos nos contiene.



+++++

¿Qué son las palabras para estas imágenes? Tal vez el viento leve, el viento agreste, el viento que se exhala. La utilidad, si la tiene, primigenia de la poesía: la que respira al mundo, la que lo mece, la que lo sueña, la que lo vierte:

Con las preguntas vitales en Lágrimas

Con la búsqueda atada a la palabra Viaje:

Intentar así gozar al máximo este juego que propone Günter:

Las palabras son larines que se intercambian, gritar como los niños que intercambian las estampas para el album ¡no, ya, ya, ya, noo! para avistar los cuadros de la vida que se van llenando, que quedan truncos, que anuncian el futuro.

Las palabras se gritan a la vista de la lotería, juguemos ahora mismo, nadie nos impone una ruta… Y qué sale, una azarosa línea de tiempo: nubes, barcas, fortaleza, adiós, cuenco en el corazón, ciudad, fumarola, el niño, puerta, monstruos, suicida, rieles, aceptar mi tiempo...

"Pero no hay álbum --escribe el poeta-- que pueda guardar las mudanzas, las maletas, la lluvia en la ventana, el pan enmohecido..."

Ganar y perder en ese juego entre lo vil y lo sacro:

+++++

De la lírica a la interpretación de este mundo compuesto y electrónico desde el que ha partido este objeto antiguo que nos ha entregado en las manos el escritor-poeta-fotógrafo-artesano-editor en que se convirtió aquel vistoso portero en las fuerzas básicas del Puebla. Porque desde esa emoción tan llana que tiene del juego viene Günter Petrak.

¿Qué es, si no una maravilla, este librito-folleto de poemas plantados así, en láminas breves, con fotografías chispazos certeros que introducen al breve torrente de palabras...?

Intentar comprender entonces la trama lúcida que se contiene en esta propuesta artesanal de la poesía, en este tiraje de trazos libres en papel, en esta solvencia estricta para resolver el juego Autor-Lector por el que nosotros, los que nos contemplamos lectores, encontramos en nuestras manos el instrumento para la más libertaria de las lecturas.

Libertad. Dos veces en un párrafo esta palabra antigua, la de todas nuestras desavenencias con el mundo.

Un mundo que ya difícilmente nos reúne para hablar de poesía y de libros. Que ya difícilmente alberga lectores con las palabras en las manos. Que ya nos impone el ritmo atroz de nuestros dedos grasos sobre las teclas de los celulares.

En esto pienso cuando tengo en la manos esta propuesta artesanal.

El poeta no es tan sólo el mago antiguo que nos encanta tras la bruma de las palabras en el aire.

Es fotógrafo: nos invita a leerlo desde una perspectiva concreta. Igual sus monstruos que sus nubes o sus barcas o sus viajes o sus lágrimas.

Y es artesano: ha librado la tranca de la imprenta y la obsesión de lo formal. Sus larines son metáforas en sí mismas que sus manos han recortado para nosotros y envuelto en una foto que es un cuadro y un marco para encerrar el mundo digital, al que sin remedio la modernidad nos ha encomendado.

Querámoslo o no, hoy todos somos absolutamente ceros y unos, la abstracción más concisa, el cuadro más puro, la soledad más precisa que nos contiene retratados en esos espejos letales con los que fundimos el rostro letal de la tiranía que ejerce la necesidad –o necedad—de comunicarnos con los otros.

A la manera de cada quien, con memes y desgarriates chateros, nos encontramos miembros distinguidos de una comunidad de escritores electrónicos.

“Hoy –dice Eugenio Tisseli, al hablar de la posibilidad de construir comunidades extendidas--, la digitalización de todos los ámbitos de nuestra existencia y coexistencia con otros se ha convertido en una realidad sofocante.”

Y me ayuda más a entender lo que ha creado Günter Petrak en su esa comunidad extendida que ha generado en ese agujero sin fondo que llamamos facebook: la foto y el texto breve.

Dice Tisselli.

“Y es precisamente entre la densidad en apariencia intangible de esta creciente abstracción donde nos encontramos como comunidad de escribientes electrónicos. No obstante, la abstracción, o desmaterialización, a menudo identificada de modo erróneo como la esencia de lo digital, encuentra su contradicción en una materialidad exacerbada que, paradójicamente, esquiva nuestra percepción de forma constante. Aquello que se suele describir como inmaterial, de manera más bien miope o ingenua, no es más que la manifestación final de complejos ensamblajes de todo tipo de materiales, escondidos detrás de un pesado velo de nubes.”

Qué ensamblaje éste de lo vil y lo sacro: la invención de nuevas formas poéticas, exploración en ese territorio irreal en el que nos arroja la tecnología. Pensar ese mundo inhóspito en el que nos enredan los dispositivos desde este instrumento de papel antiguo, arte-objeto le llamarán los enterados, formato original, inspiración de esténcil setentero, propaganda verosímil del mejor de los espíritus.

La obra que realiza el Ayuntamiento de San Andrés Cholula en la plaza de Santa María Tonantzintla está suspendida por el INAH desde el mes de enero, no tiene el aval del Instituto, así que su continuación por parte del gobierno de Leoncio Paisano está fuera de la ley.

Esa es la postura del centro INAH quien afirma a Mundo Nuestro y e-consulta que la obra está en proceso de dictamen y que para ello se contemplarán no sólo los elementos técnicos del puente sino los valores sociales, históricos y culturales de la comunidad.



Estas declaración del Centro INAH en Puebla se produce luego de que Mundo Nuestro y e-consulta recibiera de la dependencia un memorándum a la Coordinación de Monumentos Históricos del Instituto elaborado por el Arqueólogo Eduardo Merlo Juárez en el mes de enero, como respuesta a la solicitud por escrito de información sobre la actuación del Centro en el caso de las obras que el municipio de San Andrés Cholula realiza desde el mes de noviembre de 2017 y que ha provocado una seria tensión en la comunidad, sobre todo a raíz de la destrucción del reloj y el puente existentes en el centro de la plaza y frente al templo de Santa María. Un conflicto que lleva como aderezo la intención del gobierno estatal de convertir en Barrio Smart, dentro de la propuesta conocida como Smart City, al pueblo de Tonantzintla.

En un memorándum con fecha del 17 de enero de 2018 –del que este reportero tiene la copia solicitada, y que aquí publicamos junto con el reporte elaborado por la arqueóloga Fabiola Moreno Hernández, comisionada por la dependencia para el caso--, el arqueólogo Eduardo Merlo Juárez, Coordinador de la Sección de Arqueología del propio Instituto, solicita al Arq. Martín Limón Osorio, coordinador de Monumentos Históricos que “no se otorgue el permiso y que se solicite al jurídico lo que convenga por la demolición del puente”.

Eduardo Merlo Juárez, y en base a lo reportado por Fabiola Moreno, afirma en ese memorándum que el puente demolido era al menos una construcción del siglo XIX y que la demolición se llevó a cabo en contra de lo acordado con el INAH y “bajo la premisa absurda” por parte del ingeniero Rufino García Contreras, responsable de la obra en el sentido de que “ahí no se obedecía más que al presidente auxiliar y a la comunidad”.

Antes de reseñar el reporte realizado por la Arqueóloga Moreno Hernández presentamos una serie de fotografías que dan cuenta de cómo, al día de hoy, y a pesar de la suspensión de la obra por el INAH, el ayuntamiento de San Andrés Cholula continúa con las obras en la plaza de Tonantzintla.



El reporte de la Arqueóloga Fabiola Moreno Hernández

Elaborado un par de días después de la demolición del puente y la torre del reloj en Tonantzintla, el reporte se refiere al trabajo de supervisión de la obra denominada “Rehabilitación de la Explanada de Santa María Tonantzintla”, con el objetivo específico de la reubicación de la torre del reloj, una acción que sí fue avalada por el Instituto. El trabajo de inspección de la arqueóloga se realizó entre los días 1 y 6 de diciembre de 2017 y está descrito con detalle en el reporte. Se expone en él que la empresa no respetó el acuerdo de supervisión y realizó dos pozos en la zona del reloj sin la presencia de la arqueóloga y que fueron excavados con una retroexcavadora sin la supervisión arqueológica correspondiente. El reporte denuncia también que el trabajo no se terminó “a consecuencia de los problemas surgidos y de la falta de pago” por parte de la empresa y como se acuerda con el INAH para los trabajos de excavación en zonas arqueológicas.

El reporte destaca que la dependencia informó a la empresa constructora que el puente fue construido posiblemente en la época colonial o en el siglo XIX y le expuso enfáticamente que no se podía demoler ni alterar. Se informa claramente que de ello fueron enterados tanto el responsable de la obra, el Ing. Rufino García Contreras como el responsable de Obras Públicas del Ayuntamiento de San Andrés Cholula (Roberto González Tzontecmani). Sin embargo, la empresa constructora demolió la torre del reloj y el puente sin dar previo aviso a la arqueóloga comisionada “aun a sabiendas que el puente no debía ser lastimado ni mucho menos destruido, esto debido a que se trataba de una construcción histórica.”

Destaca el reporte que ninguna de las actividades realizadas hasta ese momento ha contado con la supervisión arqueológica. Ello además de la actitud burlona de Rufino García Contreras contra la arqueóloga Fabiola Moreno Hernández y su negativa a obedecer los lineamientos impuestos por el Instituto.

El reporte termina con la conclusión de la destrucción del puente contraviene la protección que se debe dar a los monumentos de la etapa virreinal y del siglo XIX.

Aquí la copia completa del reporte:

Lo que sigue

Funcionarios del Centro INAH Puebla sostienen que el dictamen está en proceso. La continuación de la obra a lo largo de las últimas semanas –aquí mismo una galería fotográfica que lo prueba--, obliga a la intervención del jurídico del Instituto.

Sin otras opciones más allá de los partidos, la elección a gobernador en Puebla será de baja legitimidad. Eso lo afirman de manera clara los rectores de las universidades particulares de Puebla más importantes.

Cuántos hilos por jalar en esta madeja en la que se ha convertido la política local. Cuánta pasión maltrecha.

Hace un momento subimos a Mundo Nuestro esta postura de los rectores de la Ibero Puebla, UPAEP, Anahuac y Madero ante los jueces federales sobre la baja legitimidad que tendrá la elección en Puebla ante la ausencia de una candidatura independiente para gobernador. Cuestionan además que la ley electoral desincentiva la participación ciudadana.

El esfuerzo de Enrique Cárdenas por alcanzar una candidatura independiente, por fuera de esos engranajes electorales que llamamos partidos en México, me recuerda los iluminados ánimos de los antirreeleccionistas en Puebla en 1910. Todos sabemos a dónde fue a dar toda esa mirada de futuro del ingenuo maderismo. Y sin embargo soñaron nuestros abuelos un país sin déspotas, un país de mujeres y hombres libres, un país de demócratas. Y se fueron a la guerra por él.



Demasiados muertos para que el grito de sufragio efectivo no reelección se convirtiera en ese ogro filantrópico, diria Octavio Paz, ese partido en zancos, cantaría Chava Flores, ese Estado Mexicano que devoró todo atisbo de ciudadanía.

Cien años después nos batimos en este Frankenstein de perversidades en el que se han convertido los partidos políticos. Es lo que tenemos, dirán algunos. Son los gajes de la democracia, ocurre en todos los países del mundo, ahí están los trumps y los berlusconis, de qué te admiras si aquí se apellidan marines y morenovalles...

Yo guardo la memoria de los abuelos. Y ahora la mirada alegre de un demócrata, Enrique Cárdenas.

Esa es la postura que los rectores de las principales universidades particulares en el Estado han plantado ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Argumentan que la ley electoral en Puebla desincentiva la participación ciudadana. La carta es una muestra de solidaridad con Enrique Cárdenas, quien ha recurrido a esa instancia judicial. Aquí la carta en toda su extensión.



Mundo Nuestro. Del archivo de esta revista digital traemos esta primera parte de un reportaje sobre el proyecto minero a cielo abierto que la empresa de exploración minera canadiense Almaden Minerals Ltd quiere implantar en el municipio serrano de Ixtacamaxtitlán, en la cañada del río Apulco. Lo rescatamos aquí con el ánimo de recuperar una discusión pública inteligente sobre este conflicto estratégico en Puebla en la coyuntura del anuncio de la empresa de presentar en los próximos días la Manifestación de Impacto Ambiental que dé paso al proceso de explotación. No es un asunto cualquiera. Está en riesgo el futuro del territorio serrano, su vocación ambiental, su historia y cultura, la calidad de la vida de sus habitantes. Los gobiernos federal y estatal miran a otro lado como si nada de esto les concerniera. Los políticos y sus partidos simplemente callan. Ni qué decir de los candidatos al gobierno estatal.

No podemos, sin embargo, actuar como si nada ocurriera.

Aqui la seguna y tercera parte de esta investigación realizada en el año 2012.



Y aquí el conjunto de textos elaborados en los ultimos años sobre este conflicto seguido por Mundo Nuestro:

Conflicto minero en Ixtacamaxtitlán

Conflicto minero en Ixtacamaxtitlán



Morgan Poliquin, en el reparto de 260 sillas de ruedas en Puebla, Oaxaca y Veracruz, en abril del 2012. (Foto del portal www.almadenminerals.com

“Usté será responsable si nos quedamos sin trabajo”

1.- Santa María Zotoltepec, al cierre de una asamblea informativa entre campesinos en el ensueño del empleo minero, geólogos del progreso y el realismo, madres de familia en la incertidumbre y activistas ambientales aves del mal agüero:

“Sé realista --me dice el joven geólogo Roosvelt, empleado de la minera canadiense Almaden Minerals, Ltd., y me lo dice fuerte para que lo escuche bien toda la comunidad presente en la asamblea--, la mina y el oro y los empleos y el desarrollo y el progreso y el futuro… o nada.”

Habla del oro guardado bajo la capa de ceniza volcánica que cubre el lomerío pelado que trepa a la montaña cerrada de nubes, arriba de los tres mil metros, la misma que del otro lado, en Tetela de Ocampo, cae para formar la cañada en la que la empresa Minera Frisco quiere poner su propia explotación a cielo abierto.

“Sé realista --vuelve decir--, ponlo en una balanza…”

Yo le he dicho antes que la empresa canadiense está obligada a informar de las consecuencias que tendrá la instalación de una mina a cielo abierto para la región: el tajo enorme, los riesgos del cianuro para la cuenca del río Apulco, el agotamiento del agua

Y luego viene su primera acusación: “Tu tienes un negocio con esto --me dice--, tú tienes una organización, una empresa de esto, tú ganas dinero con esto, tú tienes relación con Oxfam y de ahí sacas dinero.”

La mentira como un barreno. Es la primera noticia en mi vida de la existencia de Oxfam, me digo, y averiguaré al respecto. Pero no paran ahí los reclamos y acusaciones: en un momento me rodea el grupo de campesinos mineros. Uno de ellos, que podría tener mi edad, me dice: “Usté dijo que iba a hablar con la verdad, muy bien, dígale aquí al pueblo, con toda la verdad, ¿en cuánto va usté a vender este movimiento?” Así, sin más, segunda acusación. Y todo el grupo le aplaude. Y no para ahí, pues del grupo sale un hombre de bigote, sombrero, tirantes y faja de cargador. Sube y baja frente a mi cara su mano derecha con el índice extendido mientras habla y lanza la tercera acusación: “Mire señor, si esto se para, si no se hace la mina, yo le digo que usté va a ser responsable de que yo no tenga trabajo, porque usté no más viene a decir, pero usté no nos va a dar empleos. Así que yo no me voy a olvidar de usté.”

No será fácil olvidar su rostro de este campesino minero enojado.

2.- Domingo 29 de julio por la tarde en el auditorio de blocks y techo de lámina del pueblo de Santa María Zotoltepec, en la cañada del río Apulco, en Ixtacamaxtitlán. Las autoridades del pueblo han convocado a la empresa minera canadiense Almaden Minerals, que ellos conocen como Minera Gavilan o Minera Cerro Grouse, y al grupo civil Tetela hacia el Futuro, que trae su propio litigio del otro lado de la montaña que nos cobija esta tarde, a presentarle sus decires a esta comunidad campesina a la que por el oro se le vendrá el cielo abierto encima. Desde que el 7 de julio pasado el grupo civil Unitierra presentara un video sobre la realidad de una comunidad guatemalteca que ha sufrido las consecuencias de una explotación minera a cielo abierto propiedad de la empresa canadiense Goldcorp, la gente anda nerviosa, igual los campesinos reconvertidos en exploradores mineros, abiertamente favorables al trabajo de los geólogos y sus barrenos, que las mujeres que han visto las enfermedades que resultan de la contaminación de las aguas y los enormes agujeros que dejan los tajos en la tierra.

“Así que las dos partes tienen veinte minutos cada una para decir lo que tengan que decir --nos dice muy serio a los presentes el Inspector, acompañado por la Juez de Paz--, ya será el pueblo en asamblea el que decida”.

Hoy no será eso, pues no se ha reunido el pueblo entero, nos informa.

El escenario es un rústico auditorio de block gris y techo de lámina, sin ventanas y con un portón metálico al frente, un corralón amplio para que pueda tocar ahí cualquier súper original y tumbadora banda machos o cuisillos y la música apriete los cuerpos en este rincón remoto del mundo. La reseca cañada del Apulco. Aunque esta tarde llueve recio, y contra los goterones sobre el techo de zinc no queda sino el barullo atropellado de las palabras y su incapacidad para encausar una reflexión atinada y serena sobre la vocación de estas sierras y sus bosques generadores de agua, sus pueblos y caseríos dispersos y enraizados en su soledad originaria, sus estadísticas de pobreza y sobrevivencia agrícola, y los cantos ensoñadores y eternos del desarrollo económico y el empleo, esta vez anunciados por las tecnológicas puntas diamantinas de los barrenos y la paciencia también originaria de los mineros.

3.- Ixtacamaxtitlán quiere decirlo todo: cerca de la faja blanca o lugar del camaxtle blanco donde está el sol iniciador de las guerras y al que se ofrecen los corazones de los guerreros caídos. La historia está bien contada en el portal web del ayuntamiento (http://www.ixtacamaxtitlan.gob.mx/index.html). Primero los totonacas, que llegan según Torquemada en el 719, luego los chichimecas que los conquistan en 1173, al final los nahuas en 1464 con el guerrero Ahuítzol que para el tlatoani Moctezuma Ihuilcamina avasalla a todos menos a los de Tlaxcallan.

Historia vieja, para imaginar los vientos y los silencios de tiempos perdidos que resuenan todavía en las voces de sus caserios dispersos: Almonamique (33 habitantes), Tuligtic (240 habitantes), Cuahuigtic (285 habitantes), Capolicttic, (245 habitantes), Ocotla (157 habitantes), Escuinapa (29 habitantes), Cuapazola (345 habitantes).Y así tiene 114 Ixtacamaxtitlán. Hoy ese territorio da cuenta de la cañada del Apulco, que se desprende en las cimas de tres mil metros por las que se alza el arranque meridional de la Sierra de Puebla, desde el sur poniente en la frontera con Tlaxcala, Chignahuapan e Ixcaquixtla, y que corre por treinta kilómetros hasta quebrarse al norte y penetrar en Zautla, para correr otros 36 kilómetros hasta las cascadas de Apulco en Zacapoaxtla. Una cañada que hace quinientos años se entretenía con las guerras a hachazos entre Tlaxcallan e Ixtacamaxtitlán, que vio pasar en agosto de 1519 por ese Señorío a Cortés con sus caballos y arcabuces rumbo a conformar la alianza que conquistaría Tenochtitlan, y que se sumió en el aislamiento de los templos y conventos que levantaron los franciscanos con la misma piedra rosada que todavía hoy se extrae de las canteras y que los llevó en los años cincuenta de ese siglo XVI a la rebelión de los indios, según el historiador, “contra los españoles, particularmente contra la Iglesia católica y los curas que exigían de ellos pesadas cargas de tributos y de trabajos forzosos: huyeron a los bosques de los alrededores y establecieron allí sus casas”. Luego, a punta de fuego los devolvieron al yugo, pero no perdieron la costumbre de vivir en el monte.

Y ahí Santa María Zotoltepec, una aldea de 395 habitantes, a 2,200 metros sobre el nivel del mar, en la ribera norte del Apulco, cuando el río todavía no parte la barranca en quebradas y desfiladeros de más de trescientos metros, cuando casi es un arroyo bronco de verano, cuando hacia su cuenca la montaña se desgarra en arañazos a la tierra en cañadas y vallecitos que han perdido gran parte de sus bosques. No tiene más de diez casas en su centro, además del templo, la escuela y la cancha de básquet techada, pero cuento en google earth más de cien en un radio de 500 metros a la redonda. Como pocas veces he visto, Santa María es el reflejo más original de la vida campesina: el pueblo casi no está en el caserío, el pueblo está pegado a las milpas en los ranchos de teja, el pueblo vive desperdigado, entreveradas sus casas por brechas de barro cercadas por palmas y magueyes, sometido por una comarca sin horizonte, sin más vuelo a la vista que la montaña nublada y morena.

Ixtacamaxtitlán es el quinto municipio más grande del estado, con 568 kilómetros cuadrados (el 1.6 por ciento del territorio poblano), 25,326 habitantes desperdigados en 14 pueblos que no tienen más de dos mil personas y en 114 comunidades que no tienen más de quinientas. Y ya tan sólo 2,797 personas hablan náhuatl. Y viene entonces la fortaleza del discurso minero, la precaria existencia de los montañenses: 82 de cada cien hombres vive exclusivamente del trabajo en el campo; una de cada cuatro personas vive en pobreza extrema, ocho de cada diez tienen un ingreso inferior a la línea de bienestar, uno de cada cinco adultos es analfabeto, una de cada tres casas tiene piso de tierra, sólo el 0.3 por ciento de la población tiene internet en casa.

Desde esa dispersión y sobrevivencia campesina mira sus cañadas metálicas Santa María. El monte marcado por la palabra tajo desde el 9 de agosto del 2010, cuando los geólogos canadienses de Almaden Minerals, Ltd. --la exploradora minera especializada en localizar las vetas de oro y plata para venderlas como descubrimientos a las grandes corporaciones mineras, y que tan solo en este municipio tiene concesionadas 57 mil hectáreas--, seccionaron con sus barrenos 302.41 metros de 1.01gramos por tonelada de oro y 48 gramos por tonelada de plata, y 1.67 metros de 60.66 gramos/tonelada de oro y 2112 gramos/tonelada de plata, que bautizaron como Ixtaca Zone, su nuevo descubrimiento de oro en México y que promueven en los mercados de Toronto y Nueva York como un conjunto cien por ciento de su propiedad y calificado como un descubrimiento de alto riesgo por el portal 24hgold.com. Y desde entonces han realizado 143 barrenos en un área de un kilómetro cuadrado.

(Ver sitio web Almaden:

http://www.almadenminerals.com/Projects/Ixtaca/Ixtaca-drill-program.html

24hgold.com:

http://www.24hgold.com/english/project.aspx?id=79747730F8350

Diagramas de barrenos en Ixtaca Zone:

http://www.almadenminerals.com/Resources/Maps/Ixtaca/DRILL_SECTIONS/ALL_SECTIONS.pdf

4.- Los actores llegamos todos a tiempo:

Al muy gruñón ingeniero Morgan Norm Dirk, lo sacaron de Blanca Nieves. Le falta su gorro frigio. Algo de sordera ayuda a su mal carácter. Ya en los sesenta, no puede sino hablar a gritos. Abiertamente es el canadiense del equipo minero, aunque no tuve forma de corroborarlo, y bien podría ser un gringo experimentado en los desiertos de oro de Nevada. Claramente odia a todo aquel que le parezca “ambientalista”. Sí, como sacado de cuento de brujas, rondará por todos los corrillos formados bajo el ruidoso auditorio de Santa María.

Roosvelt, el joven de la balanza y el realismo, es un ingeniero geólogo enamorado del desarrollo minero, de la tecnología y de las empresas ‘socialmente responsables’. Le calculo unos 30 años, y vive justo la etapa del trabajo de campo, de las botas y el polvo que todo lo muerde. Es un cruzado metalúrgico. Es un modelo para un reportaje de alguna revista de ingeniería mexicana. A él le han encargado presentar el punto de vista de la empresa canadiense ante la comunidad de Santa Maria Zotoltepec. Trae en la mano un escrito que imaginará un barreno para desbaratar las mentiras de “los ambientalistas”.

La Ambientalista, le llamaremos. También en los cincuenta. Está en verano, el trabajo universitario en receso, así que puede ir y venir por los pueblos serranos en franco plan de levantamiento contra los proyectos hidrológicos y mineros que parecen desatarse como trombas en el horizonte de estas cañadas de piedra y agua. Hace dos semanas logró presentar en Santa María un video sobre el cianuro y el tajo abierto de las mina en Centro América, y ha logrado conmover a algunas mujeres de este pueblo prendido al trabajo de la exploradora minera.

El campesino reconvertido en minero. Él es todas las voces y ánimos campesinos que han encontrado una alternativa a la inanición de la milpa. Entre treinta y cuarenta años la mayoría. Empezaron acompañando a los geólogos en sus incursiones en el monte, como guías, como cargadores, como conversadores. Han aprendido de ellos que se puede mirar al fondo de la tierra como la imagina un ciego, adivinar sus dolencias --anomalías, les dicen los expertos, convulsiones geológicas que anuncian fortunas a los electrónicos gambusinos--, olvidarse del monte que la cubre, dejar de nombrar a las yerbas, los hongos y las lagartijas, y pensar en piedras a las que ahora rompe con su barreno, pues tal confianza le han dado ya los canadienses. Como el alumbre, tal vez imagine que dejará de ser jornalero agrícola.

La autoridad de Santa María. Él es un inspector adusto, bigotón de ojos fríos y palabras certeras que sabe que tiene el mando sobre la asamblea. Ella se llama Rocío, Jueza de Paz y con las llaves del auditorio rústico en el que se dirimen fiestas y matrimonios y futuros. Ambos han llamado a esta reunión, pues los dos han visto el video guatemalteco sobre las consecuencias para la salud y el medio ambiente en una comunidad maya en la que la canadiense Goldcorp explota a cielo abierto el oro.

Él es un reportero de 57 años. Viene a conocer este monte de la codicia metálica concesionado a los canadienses en cincuenta kilómetros cuadrados. Llega como periodista para averiguar de este espíritu explorador de la comunidad campesina de Santa María. Pero acaba por el ser el presentador de la perspectiva que los campesinos-mineros llaman “los ambientalistas”.

Lunes, 19 Febrero 2018 00:00

La historia de los 44 búfalos

"El ser humano ha convertido al mundo en un infierno para los animales"- Arthur Schopenhauer

Días antes de leer el título de la nota de Milenio Digital del pasado 16 de febrero --"Asegura PROFEPA 44 búfalos en Puebla"--, en las siempre activas redes de protectores de animales ya me había enterado de que en el municipio de San Gregorio Atzompa, a solo 15 minutos de la ciudad de Puebla, en la junta auxiliar de la comunidad agrícola de Chipilo, en un establo en el que las habían dejado encargadas desde hace meses, se estaban muriendo de hambre 44 búfalas de agua originarias de Vietnam. Diferentes denuncias habían llegado al municipio de San Gregorio y a la Secretaría de Desarrollo Rural y Sustentabilidad sin que nada sucediera. Las fotos en las redes de los pobres animales daban cuenta de sus huesos, su maltrato y sus llagas. Costales de huesos con unos ojos desesperados que no podían dejar de conmovernos. Al ver que eran bovinos de una especie al parecer exótica, se probó la vía de poner la denuncia en PROFEPA, y hay que reconocer que actuaron de manera rápida e impecable.



La nota del periódico, escueta y directa, da cuenta de lo que ahí encontraron las autoridades:



"La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente en Puebla aseguró de manera precautoria 44 búfalos de agua (Bubalus Bubalis) en el municipio de San Gregrorio Atzompa. Los ejemplares de vida silvestre presentaron signos de desnutrición avanzada y maltrato, además de que la persona que las tenía en custodia no acreditó la legal procedencia de los mismos. Derivado de una denuncia, personal de PROFEPA realizó una visita de inspección a un predio donde se señalaba la presencia de fauna exótica. Las autoridades constaron los hechos denunciados de desnutrición avanzada, deshidratación, laceraciones en la piel y estrés, condiciones que atentan contra el trato digno y respetuoso a los animales, de acuerdo a los artículos 32, 33, 35 y 36 de la Ley General de Vida Silvestre. En coordinación con asociaciones civiles que han preferido guardar el anonimato se les brinda atención médica veterinaria, así como una dieta balanceada con la finalidad de salvaguardar la fauna silvestre asegurada. Se informa a la sociedad que poseer animales exóticos (aquellos que se encuentran fuera de su ámbito de distribución natural) requiere de documentación que acredite su legal procedencia y producto de un aprovechamiento sustentable."

Hasta ahí la nota.

¿Qué hacían 44 búfalos de Viet Nam en Chipilo? ¿Por qué los animales son traficados de esta manera cruel y absurda, y sobre todo, para qué? Buscando en internet bajo el rubro "Cría de búfalos en Puebla" aparecen algunos datos inquietantes. En el Diario Cambio de abril de 2015 aparece una nota que dice "Tras cuatro años de prisión, absuelven a Ismael Coronel Sicarios, alias El Judío, beneficiario durante la administración de Mario Marín Torres para la cría de búfalos. Ismael Coronel, Presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Búfalos en 2011, habría sido detenido al finalizar la administración de Mario Marín, en febrero de 2011, acusado de ser operador de Héctor Beltrán Leyva.". Otra nota del diario La Razón da cuenta de algo parecido: "Detienen a ganadero presidente de una asociación de criadores de búfalos por presuntos vínculos con los Beltrán Leyva .Dicha actividad sería un pretexto para encubrir actividades ilícitas".

Hasta ahí la información y el vínculo que encuentro acerca de la crianza de búfalos, sus posibles importadores mediante un programa de gobierno, y la aparición de estos animales maltratados en Chipilo, Puebla. El rumor en Chipilo es que habían traído a los búfalos en un programa piloto del gobierno estatal para ver si servían para hacer salami. Hasta el momento la persona a la que le dejaron en custodia las búfalas no ha podido acreditar su legal procedencia. Finalmente el custodio es solo un granjero de Chipilo al que le ofrecieron un contrato de mantenimiento de los animales y a quien desde hace meses le dejaron de mandar el dinero para la operación del establo. Una persona piadosa se enteró del maltrato y la muerte por hambre a la que estaban destinados estos animales e hizo la denuncia anónima a los grupos de defensa de los animales y a PROFEPA.

No encuentro otra fuente de información acerca de la posible llegada de estos animales a Puebla. Sí recuerdo que en 2010 hubo una gran inauguración de un programa estatal de mejora de raza de caballos en unas instalaciones que eran supuestamente públicas a la salida de Chipilo. Fue un gran fiestón rodeado de camionetotas y séquitos típicos de políticos. Se anunció que ahí habría sementales y otras lindezas. A los pocos meses de irse Marín, el centro de mejora de raza de caballos mutó en Restaurante Los Caballos y recientemente derivó en un lugar en donde se vende pastura. Las puntadas sexenales que acaban en abandono. Esas 44 búfalos hembras maltratadas y hambrientas pueden ser el saldo de lo que fue un alegre programa de gobierno, programas como los que aprovechó Guillermo Padrés para hacerse de ganado fino en Sonora y Cesar Duarte en Chihuahua para clavarse una enorme remesa de borregos importados de Nueva Zelanda.

Los animales son parte de la cadena alimenticia del ser humano, pero eso no nos da derecho a maltratarlos. Somos una especie bastante inconsciente y soberbia. La multa por maltrato animal como el que documentó PROFEPA es de 240 mil pesos y hasta 9 años de cárcel. Quien maltrata a un animal también es capaz de maltratar a niños y a personas. Detectar a las personas capaces de hacer crueldades a los animales es parte del trabajo de la lucha contra la violencia en nuestro país y hay que reconocer el trabajo útil y generoso de las organizaciones que protegen y trabajan para evitar la violencia hacia los animales. Su trabajo es valioso y merecen nuestra admiración y reconocimiento.

Reflejar en las paredes del pueblo la riqueza histórico-social de la vida cotidiana de Xochitlán, enraizada en las culturas totonaca y nahua. Ese es el propósito del trabajo del pintor y muralista Genaro Sánchez. Apreciar su propuesta artística con él como guía. Escuchar sus explicaciones. Entender un poco la profundidad de la historia y la cultura de un pueblo en el corazón de la Sierra Norte de Puebla.

Genaro Sánchez creció en Zacapoaxtla, Puebla, pero tiene sus raíces en Xochitlán de Vicente Suárez. De ahí es su familia y ahí vive y trabaja hoy en día. Su objetivo general es poder mostrar los elementos culturales maravillosos de este pueblo originario con el respeto que merecen, sin romantizar la cultura indígena, sin volverla exótica.

“Todo esto tiene una función –dice--, como la música tradicional y las danzas, que generan una identidad común. Entonces lo que trato de hacer está enfocado en la gente para generar alguna reacción en este contexto. Conozco mucha gente que pinta en el sentido de arte folklorista, hecha para el consumo externo, un consumo turístico, un consumo comercial.”

En este sentido su trabajo intenta a revitalizar la identidad comunitaria de Xochitlán y la región de la Sierra Madre Norte.



Esto se refleja en su estilo de trabajo, que es tal vez diferente a la mayoría de los artistas en el sentido que no le gusta venir con ideas predeterminadas para imponerlas a la comunidad.

Así lo explica:

“Solamente, ya una vez pintado, lo puedo interpretar. Lo que más me gusta es cuando la gente que aprecia mi trabajo, cuando alguien me invita a pintar en alguna de las paredes de sus casas.”

Como un objetivo adicional su trabajo intenta bloquear la propaganda política en el espacio público y de esta manera retomarlo. En lugar de sembrar diferencia, su arte espera unir a la gente y cosechar la valoración de una identidad re-evaluada.

Eso es lo que se aprecia en los murales de Genaro Sánchez en Xochitlán.



“La intención que yo tengo es que la gente de aquí se voltee y se vea a sí misma y diga: ‘No manches, lo que yo hago es importante, lo que yo hago tiene valor, lo que yo hago no lo hace otra persona y por eso es valioso.’ Quiero pintar situaciones de la vida de mi sociedad para fortalecer este valor en una manera que una video o fotografía no lo pueden lograr. Por esto utilizo los espacios públicos que son de ellos, que ellos utilizan, que ellos frecuentan, por la que ellos tienen acceso a la imagen.”

Pero la identidad no sólo se expresa en los objetos culturales, se manifiesta también en todo lo que forma parte de lo cotidiano, como el medio ambiente y el paisaje.

El huapango en el tiempo

Mural cerca de la plaza central de Xochitlán sobre las expresiones culturales de la cultura Xochiteco, especialmente la música tradicional.

La idea para hacer este mural nació cuando iba a haber un festival de música tradicional Huasteca en Xochitlán. El diseño original de este mural era un coloquio de retratos de famosos músicos locales, Desafortunadamente no fue posible ejecutarlo por falta de recursos. Esta es una realidad común para los artistas locales, la falta de recursos no les permite desarrollar su obra como quisieran. Sin embargo, Genaro logro pintar y terminar el mural.

Este mural incorpora la tradición de música Huasteca, muy popular en la Sierra Norte; a la izquierda se ve el origen histórico de la música, con sus letras y sus liricas influenciadas por la vida campesina. “Es una referencia a todos esos huapangueros viejos que al mismo tiempo eran campesinos, de la vida diaria surgía esta temática y su lírica.” Ahí se encuentran la flora, fauna, y el paisaje que caracteriza esta región, lo que forma parte de la bio-etnicidad de la gente serrana; a la derecha hay una representación de la música más contemporánea, la que tocan hoy los huapangueros, pero que todavía viene de este origen histórico en el campo. La mujer en el medio también es una referencia a cómo la cultura se adapta a los tiempos. Por lo general, antes solo se veía solamente hombres tocando, pero en los últimos años se han empezado a incursionar la mujer en la música huasteca.

“Para mí, es muy importante incluirla porque habla de esta apertura de género --dice Genaro--. El mural incorpora todo este hecho generacional de los padres e hijos compartiendo este vínculo local, este vínculo de identidad que puede ser expresado por la música. … Son huasteco antes, huasteco después y son huasteco en la actualidad.”

Esta apertura y la cadena generacional podemos interpretarlas como una invitación a compartir y cogenerar esta tradición cultural, lo que al final determina la reproducción social.

La danza del bien contra el mal

Mural sobre las danzas de San Juan en Xochitlán.

Genaro describe este mural como su obra favorita por las memorias asociadas: “La danza da mucho sentido a mi vida, y todo que tenía que ver con la danza me llamaba mucho la atención desde que era niño.”

Poco a poco conocería a personas involucradas en la danza cuando se mudó a Xochitlán, pero cuando le preguntaron si no le gustaría bailar en la danza, no le pudo creer: “Yo estaba integrándome, re-integrándome, y me pregunté que si no sería una broma porque fue como entrar a un mundo secreto, sagrado. La danza combina todos los aspectos comunitarios, algo religioso y místico que no se comparte fácilmente, pero también la realidad de abuso de alcohol, las cuestiones económicas y las controversias políticas, problemas muy cañones.”

Antes de que se juntara con el grupo de danza Genaro tenía que pensar sobre la cuestión de reapropiación cultural: “Porque lo he visto mucho con los textiles y con la música, que las cosas son tomadas y utilizadas pero de una manera descontextualizada, que es un falta de respeto por la comunidad. Como yo veo la cuestión de la danza, que es algo muy significativo para mí, es que no fui a buscarla, ella vino y me buscó a mí. Cuando pienso en esto me siento muy afortunado por tener esta oportunidad.”

Años después de su entrada el grupo de los bailadores uno de ellos le preguntó que si podría pintar algo en la fachada del edificio en donde se juntan. “Me gusta mucho poder mostrar la que es la danza –dice Genaro--, y capturarla en una forma estética, para ensenar su valor, su importancia cultural. De provocar preguntas en la comunidad sobre la danza y su significación.”

Genaro profundiza en el significado de la danza: “Cada danza trae una historia, esta danza por ejemplo es sobre una batalla, una guerra. Aunque hay muchas diferentes interpretaciones, que cambian con las personas que se integran en la danza. De manera simplificada se puede decir que la batalla es entre el bien y el mal.”

Es la historia primigenia del bien contra el mal, repetida para la protección de la comunidad. Mientras que la gente baila el bien supera al mal… Ojala no veamos los días en los que la música se detenga.

El colectivo poblano entiende que hay que pintar sincero

Este mural lo hizo Genaro en cooperación con unos pintores jóvenes de la ciudad Puebla. Cuando este colectivo llegó a Xochitlán empezaron pintar imágenes completamente descontextualizadas, como los caricaturas japonesas.

“A mí, me molestó un poquito –explica Genaro--, aunque me gusta el animé y todo, pero estos sellos no tienen nada que ver con la vida de aquí, la vida cotidiana del pueblo. Entonces lo que les propuse fue colaborar en algo, pero algo apropiado por el contexto local aquí, algo sincero.”

Contra los mega proyectos de muerte

Primer mural pintado por Genaro sobre las consecuencias de los proyectos de muerte

“Cuando empecé a pintar este mural´--cuenta Genaro--, acabé la máscara de jaguar el primer día. Entonces vino el secretario de la cultura y me dijo que le gustó mucho este trabajo y que lo quiera poner en la página del ayuntamiento, le dije que con gusto le podrían poner ahí, pero que tenían que esperar hasta que lo terminara. Nunca lo pusieron, y desde entonces no he visto a este señor.”

Este mural, pintado en 2013, intenta demostrar en una manera muy directa los efectos de la imposición de los infames proyectos de muerte. “Antes que que este mural se pintra aquí, había unos consignas que decían: No a los proyectos de muerte. Pero pensando en la ubicación del pueblo, más que nada aquí en la Sierra Norte de Puebla, en donde hay mucha población Nahuatl y Totonaca se crea problemas de comunicación cuando hablamos de textos. Entonces, creo que esto es un mensaje muy claro.”

El mural se divide en dos etapas. A la izquierda se muestra la etapa previa a la instalación de los proyectos, en donde se encuentran las cosas que reúnen la comunidad: la vida del campo, la música huasteca, la danza, los globos, la flora y fauna, la pirotécnica, y su símbolo preferido, la máscara de jaguar. “Mucha gente me dice que se identifican con la obra y veo que lo explican a sus niños.”

Al centro del mural la transición a la segunda etapa, la que personifica la muerte con la corrupción político-empresarial. A la derecha la etapa de la extracción y con ella un caos total y la destrucción de toda forma de vida comunitaria..

Dice Genaro: “Cuando lo pinté no sabía lo suficiente todavía sobre el grado de modificación social y cultural que implica la llegada de este tipo de proyectos, incluso algunos valores comunitarios. Todas estas actividades extractivas modifican el paisaje, el entorno, el ambiente, anulan los elementos que sostienen a la vida de las comunidades en cuestión de cosmovision. Cuando alguien está acostumbrado a todo lo que ofrece su cultura, es difícil de imaginar y visualizar un cambio tan drástico, aunque es real, ¿no? Cuando lo pinteé, yo dije el día que por fin podemos decir que somos libres de esta amenaza que está constantemente ahí, voy a reconvertir el espacio, pero voy a borrar a este lado [de derecha], y voy a pintar un mural que es en su totalidad como la parte de izquierda. Tristemente, aun han pasado cuatro anos y lo veo complicado – no dijo imposible – pero muy complicado. Pero, la lucha es constante. Sí, la resistencia va a ser constante.”

La cultura histórica xochitleca en peligro de extinción.

Pesadillas del futuro de destrucción.

La máscara de jaguar.

A partir de hoy, a través de Google Arts & Culture, los seguidores de las artes a nivel mundial podrán acceder a una selección curada del patrimonio del Museo Casa del Mendrugo, en la ciudad de Puebla, México, visitando las cuatro nuevas exposiciones virtuales que contribuyen a la difusión y preservación de la cultura de la región Puebla-Oaxaca.



Museo Casa del Mendrugo/Google Arts & Culture



Los usuarios de Internet encontrarán en esta plataforma las siguientes exhibiciones:

1. La historia evolutiva de la tradicional Talavera Poblana. Esta colección incluye piezas que datan de la fundación de la ciudad.

2. La osamenta prehispánica más antigua hasta ahora registrada de Puebla, ícono del Museo Casa del Mendrugo, que invita a conocer las raíces poblanas desde hace 3,500 años.

3. La historia de la Casa del Mendrugo, antigua casona que, gracias a diferentes procesos de restauración, ha resurgido desde sus orígenes para permear en la actualidad.

4. La exposición de Cráneos Zapotecas esgrafiados con símbolos de códices antiguos. Esta colección de cráneos humanos se acompaña de objetos de incalculable valor artístico de la región Oaxaca - Puebla, como: caracoles gigantes trompeta, huesos humanos esgrafiados, y objetos de cerámica, madera y piedra que por primera vez se exhiben al mundo.

Para complementar estas exposiciones, los usuarios podrán realizar un recorrido en 360 grados de La Casa del Mendrugo, a través de Google Street View, y navegar por todos los pasillos de este inmueble de valor histórico construido en los tiempos en los que se fundó la ciudad de Puebla.

Para el Ing. Ramón Lozano, Presidente de la Fundación Casa del Mendrugo “las colecciones integradas a Google Arts & Culture permiten a Puebla mostrar al mundo parte del arte que se produjo en las comunidades asentadas hace cientos de años en este territorio”.

Lina Ornelas, responsable de Políticas Públicas y Relaciones con Gobierno de Google para México, señaló que “este importante museo se suma al patrimonio de 1500 instituciones de 70 países que la plataforma Google Arts & Culture pone a disposición de los usuarios, quienes a nivel mundial, realizan mensualmente más de 500 millones de búsquedas vinculadas con el arte y la cultura. El anuncio en conjunto con el Museo Casa del Mendrugo es una muestra más del compromiso que Google tiene con la cultura en México”, concluyó.

Las colecciones están al alcance de los usuarios en el sitio web o en la app Google Arts & Culture (disponible para Android e iOS), especificando en la búsqueda “Puebla” —ciudad en la que se encuentra el museo—, el nombre del mismo, el material al que pertenece cada una de las piezas o incluso el lugar de origen de las piezas expuestas.

https://www.google.com/culturalinstitute/beta/partner/museo-casa-del-mendrugo

Contactos:

Ing. Ramón Lozano. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. Ing.

Edson Méndez, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., tel 2227082707

Fundación​ ​Casa​ ​del​ ​Mendrugo​ ​A.​ ​C. 4 Sur 304 Centro Histórico, Puebla, Pue.

Teléfono: (222) 326 8060 y 326 8062

https://www.google.com/culturalinstitute/beta/partner/museo-casa-del-mendrugo

Lo anuncian en una asamblea en el poblado de Santa María Zotoltepec en diciembre que publicitan sin rubor en un diario serrano

Fui este miércoles con Julio Glockner a Ixtacamxtitlán, en la cañada del Apulco, uno de los pueblos más extraordinarios en la Sierra Norte.

Dos noticias: una, los mineros canadienses de Amaden Minerals van por todo, y lo anuncian en una asamblea en el poblado de Santa María Zotoltepec en diciembre que publicitan sin rubor en un diario serrano. Pero no le dicen a la gente que la mina a cielo abierto abrirá un tajo de un kilómetros de diámetro y 300 de profundidad. Ni del cianuro, ni de las consecuencias para la cuenca del río más largo de la sierra. Dicen que ya van a meter la Manifestación de Impacto Ambiental. Qué horror. ¿Podrá impedirlo la movilización civil, con los recursos legales en la mano? Para los canadienses la concesión minera les da la propiedad del subsuelo, así lo venden a los inversionistas en la bolsa de Toronto. Así se los permite la reforma salinista de 1992, respaldada por el pan y el pri. Es el alegato de la modernidad, el ansia eterna por el oro, la contradicción extrema de la electrónica que corre ahora mismo en el celular con el que utilizo el Facebook para cominicarme con ustedes.



Atrapados todos en la derrota de la naturaleza y en la extinción de los pueblos originarios por este uso irrefrenable de los dispositivos del caos. La mina que amenaza desde la cerrazón del geólogo y la insensatez desarrollista del Estado mexicano, prendida de la necesidad de salir de la pobreza, de tener un trabajo, de los campesinos de Zotoltepec.

Esta cañada la conocieron Cortés y la Malinche en 1519.

Un pueblo con sus dioses abismales como las fauces de este ocelote.



Esa es la otra noticia, la buena: en Ixtacamaxtitlán remodelan su museo, con tres mil piezas del mundo prehispánico, del señorío de Tenamictic en la peña del Acolhua.

La sostenida mirada de futuro de los dioses de piedra en el museo que resguarda un patronato.

Dolor por este mundo incierto.

Página 1 de 70