Viernes, 22 Febrero 2019 00:00

El silencio de Dios

Silencio
Shûsaku Endô
Edhasa
Barcelona, 2017
pp. 253


Versión original: Chinmoku, publicada en 1966 en japonés. La traducción directa del japonés al español es de Jaime Fernández y José Miguel Vara. La primera edición en español es de 1988.




La novela histórica Silencio (Edhasa, 2017) se considera la obra cumbre del japonés Shûsaku Endô (1923-1996). En 1966, cuando se publicó en Japón, tuvo una enorme acogida y se vendieron más de dos millones de ejemplares. En la portada de la edición en español se añade el subtítulo de La aventura de los jesuitas en el Japón del siglo XVII.

A mitad del siglo XVI empiezan a llegar al Japón misioneros de distintas órdenes religiosas para evangelizar y así se forma una pequeña, pero también importante comunidad de católicos japoneses. A partir de 1587 la política de tolerancia religiosa empieza a dar un viraje y los cristianos comienzan a ser perseguidos y asesinados.

En 1614 las autoridades decretan la expulsión de los misioneros y la orden que se cumple de inmediato. Algunos sacerdotes deciden esconderse, para no abandonar a sus fieles. En el curso de unas décadas son capturados y se les pide renieguen de su fe. Quienes se niegan son torturados con terribles suplicios. Algunos ceden, pero otros deciden morir como mártires.

El caso de apostasía del jesuita portugués Cristóbal Ferreira fue muy conocido en su época. En 1632, cuando lo capturan, era el Provincial de los Jesuitas en Japón y gozaba de un gran prestigio en Roma. Las autoridades japonesas en su presencia torturan a feligreses atenidos por él, que termina por ceder para que éstos no sean asesinados.

En 1638 los padres jesuitas Sebastián Rodrigues y Francisco Garpe, discípulos de Ferreira, obtienen permiso de sus superiores para ir a Japón con el propósito de saber qué pasó con su maestro y atender a los cristianos japoneses que se han quedado sin sacerdotes. Al llegar se internan en el territorio y empiezan su trabajo sacerdotal.

Poco después son capturados por las autoridades y las comunidades que los acogieron son golpeadas y algunos de sus dirigentes hechos prisioneros. Se les obliga a renegar de su fe y el que no lo hace es torturado y finalmente asesinado. Mueren como mártires de la fe.

Endô, de religión católica, reconstruye el proceso espiritual del padre Rodrigues a partir de unas supuestas cartas escritas por él, que no son reales. En la reflexión que hace el autor está presente el tema cultural, pero se centra en lo que ocurre en la conciencia de los personajes.

Rodrigues es sometido a un proceso, que debe terminar en la apostasía, dirigido por Inove, seño de Chikugo. Ese proceso sirve a Endô, para hacer una reflexión muy profunda y dramática sobre la fe. ¿Por qué Dios permanece en silencio? ¿Dios existe?

Si Dios no existe la vida toda sería grotesca y grotesca la vida de los creyentes y de los mártires se dice Rodrigues. En el proceso Ferreira habla con éste y trata de convencerlo que el martirio de él y de los feligreses no tiene sentido. Que vivo puede ser útil, para los demás.

Ferreira le dice que el Dios en el que creen los cristianos japoneses no es el Dios de la Biblia. Ellos han construido uno propio que no es el que se les ha predicado. La apostasía es un acto de humildad, es la renuncia del yo.

En su proceso Rodrigues pregunta a Dios: ¿Por qué no hablas? ¿Por qué nunca dices nada? ¿Por qué no haces nada por los fieles que por creer en ti son sacrificados? Él llega a convencerse de que negarse a sí mismo es una prueba de amor y que Cristo también lo haría.

La reflexión de Endô es de un humanismo profundo y radical. Es una reflexión teológica, pero también ética. Su texto histórico-literario enfrenta a lo más profundo de la persona. Pregunta por el sentido de la vida y por el camino que se debe tomar.

Twitter: @RubenAguilar

Martes, 19 Febrero 2019 00:00

¿Cómo es la vida sin Facebook?

Probar y ser más felices

Investigadores de la Universidad de Nueva York y de la Universidad de Stanford hicieron un estudio a partir de una muestra de 2,844 jóvenes que cuatro semanas estuvieron desconectados de Facebook, para ver qué pasaba con sus vidas, en particular la salud y el bienestar individual.

Los participantes, dice el estudio, fueron jóvenes “bien educados y con tendencias a la izquierda en comparación con el usuario promedio de Facebook” y sólo se incluyeron a personas que dijeron estar en Facebook más de 15 minutos todos los días. Los investigadores asumen que no se trata de una muestra plenamente representativa.

De los resultados de este trabajo da cuenta el artículo “Sin Facebook, menos informados, pero más felices”, de Hamza Shaban, publicado en The Washington Post. Después de cuatro semanas de estar desconectados de Facebook hay evidencia para sostener que sí se altera el comportamiento y el estado mental de los jóvenes.

Los participantes del estudio, de un lado, pasaron más tiempo fuera de la web, vieron más televisión, socializaron más con la familia y amigos y, de otro lado, estuvieron menos enterados de las noticias y de la polarización de la opinión pública. De manera general vivieron una pequeña, pero significativa mejora en su felicidad y en la satisfacción de sus vidas.

El estudio, dicen los investigadores, “ofrece evidencias experimentales como no se había conocido hasta la fecha sobre la forma en que Facebook afecta una serie de variables de bienestar social e individual”. Esto sin dejar de reconocer, dicen también los investigadores, que Facebook ofrece grandes beneficios a sus usuarios.

De la investigación se deriva también que los usuarios de Facebook están en las redes sociales más de lo que necesitan, se genera adicción, y que no tener acceso enfría sus posiciones partidistas y su uso las polariza. Los responsables del trabajo señalan que los resultados deben tomarse con “cautela” en razón de que no es una muestra plenamente representativa.

El artículo termina haciendo una invitación a una reflexión personal sobre el uso de las redes sociales y propone responder a cuatro preguntas: ¿Para qué usamos las redes? ¿Qué beneficio nos aportan? ¿Cuánto tiempo pasamos al día en ellas? ¿Qué pasaría si dejamos de usarlas? Probemos un día sin redes para ver si somos más felices.

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La investigación completa se dio a conocer el pasado 11 de febrero y se puede acceder a ella en el portal de investigación de acceso abierto SSRN y se publicó como documento de trabajo de la Oficina Nacional de Investigación Económica.

Twitter: @RubenAguilar

Mundo Nuestro. Publicado originalmente en Albora, Geografía de la Esperanza, este reportaje da cuenta de la importancia capital que tiene para Puebla y para México un programa como el de Agua para Siempre, encabezado por la organización civil Alternativas, en la región de Tehuacán, Puebla.

Albora, Geografía de la Esperanza es un portal que publica historias multimedia de alta calidad de investigación en México. Es un grupo encabezado por Étienne von Bertrab, autor de este texto, que publicamos con autorización de esa casa editorial.



La degradación de los sistemas hidroecológicos y las injusticias en la gestión del agua están al centro de muchos de los conflictos socioambientales en México. Son de tal gravedad que el estado mexicano ha recibido como ningún otro atención y condena de tribunales éticos internacionales. Existen pocos signos de mejora. Es así que, frente a un panorama más bien desolador, la idea de ‘regeneración’ parecería utopía o al menos un concepto abstracto y distante. Sin embargo, ocurre en nuestro país.

Ésta es una primera historia de la experiencia de regeneración ecológica, social, cultural y económica en la región Mixteca-Popoloca en Puebla y Oaxaca, detonada y acompañada por la organización Alternativas y Procesos de Participación Social, A.C. Es una historia que tiene que ver con el tiempo, con la defensa colectiva de la vida y con seres humanos maravillosos.

Supe por primera vez del programa de regeneración ecológica de cuencas Agua para Siempre en 2006 durante el IV Foro Mundial del Agua, donde fue presentado como caso de éxito. En 2018 me dispuse a conocerlo. Admito que todo lo que antes escuché y leí sobre la experiencia se quedaron muy cortos frente a lo que pude finalmente presenciar.



El temporal de lluvias no sólo es una bendición, sino que constituye la única fuente de agua para los pobladores de la región. Foto: Alternativas



La Mixteca-Popoloca es una región semiárida caracterizada por la pobreza y la migración, particularmente de los hombres, a las ciudades y a Estados Unidos, y así como las personas se van lo hace también el agua. Mientras que en un pasado distante los suelos de las montañas infiltraban la lluvia y el agua se hacía presente en manantiales y espejos de agua, décadas de degradación de suelos han hecho que en cada temporal el agua recorra cada vez más rápidamente lomas y cañadas, para no verse más el resto del año. Pero esto está cambiando en aquellos parajes en los que campesinos trabajan incansablemente, desafiando las más penosas adversidades, para devolver las condiciones de vida a su territorio.

Y es que como me explicó el ingeniero Luis Domínguez, a quien acompañé en una jornada de trabajo en campo, la piedra desnuda que aflora en las cañadas debería entenderse como una herida en la tierra; sin suelos que retengan el agua y se beneficien de ésta, en su inexorable curso a la parte baja de las cuencas el agua arrastra los nutrientes y erosiona cada vez más la tierra, haciéndola poco apta para el cultivo y dejando diezmada la capacidad del ecosistema para sostener la vida rural. Esto a su vez explica, al menos en parte, el abandono de las comunidades.

Luis trabaja desde hace dieciséis años en Agua para Siempre. Su trabajo no es nada ordinario, como tampoco lo es él. Demográficamente pertenece a una diminuta minoría que habla el cuicateco, una lengua que, como los suelos y el agua, ha ido desapareciendo. ‘De niño, en la escuela, nos prohibían hablarlo, y hasta nos pegaba la maestra al hacerlo’, comenta Luis mientras conduce la camioneta con la que diariamente recorre tramos de la sierra para atender, mediante una diversidad de capacidades y desde múltiples saberes, a participantes en el programa. Participantes, pues son mucho más que ‘beneficiarios’, término comúnmente usado por programas de gobierno y fundaciones, pero no hace justicia al nivel de involucramiento de estos pobladores que, con la asistencia técnica brindada por Alternativas, trabajan e invierten en la transformación de su realidad. Tardé en entender, por ejemplo, cómo es que doña Cástula Mendoza, quien luego de invitarnos en su humilde vivienda una deliciosa comida producto de su parcela en Ejido Guadalupe, le tenía ‘listos’ mil quinientos pesos. Éstos fueron una contribución para pagar el trabajo de la maquinaria con que se construye una ‘olla de agua’, obra que ocupaba a toda la familia incluyendo a Enrique su hijo, un joven entusiasta que decidió quedarse para trabajar la parcela familiar. Entendí así que era común que los participantes aportaran el 20 por ciento de la inversión requerida para la construcción de acciones y obras, mediante mano de obra, dinero, insumos de todo tipo y sobre todo trabajo y tiempo. Mucho trabajo y tiempo.

De una dedicación y generosidad asombrosas, Luis disfruta mostrar y explicar -con paciencia igualmente admirable- lo que el programa hace en la región desde hace más de treinta años, al tiempo que devela en el territorio lo que, para un ser urbano como su acompañante, resulta prácticamente invisible. Desde una curva en la parte alta de la carretera entre los poblados de Zapotitlán Salinas y Acatepec, me muestra los límites de tres ‘cuencas tributarias’ que convergen en el paisaje. Y es que el área así llamada es la base del trabajo de Agua para Siempre. La cuenca tributaria ‘no es ni la cuenca hidrológica -demasiado grande para gestionarla, ni la micro-cuenca -demasiado pequeña para ser significativa su gestión, ni tampoco la subcuenca -desvinculada de la interrelación de las comunidades que la habitan’, me explicó Luis. Esta definición socio-territorial no es siquiera reconocida por la Comisión Nacional del Agua, aunque ésta se beneficia ya de los mapas que Alternativas ha generado durante estos años.

Luis Domínguez explica cómo este pretil de piedra acomodada ha permitido crear un área de cultivo en una parcela donde antes era imposible producir. Es un proceso de regeneración progresiva del suelo que puede enriquecerse durante décadas. Foto: Étienne von Bertrab

Mirar al pasado para forjar el futuro

‘Olla de agua’, ‘pretil de piedra acomodada’, ‘presa de gavión’, son nombres de algunas obras del conjunto de acciones de regeneración hidroagroecológica que me mostró Luis al recorrer las cuencas tributarias Zapotitlán, Acatepec y Las Manzanas, y que seguramente no enseñan las universidades. A diferencia de lo que la ‘modernidad’ plantearía para enfrentar el problema de escasez de agua, Alternativas decidió estudiar el pasado y aprender de él. Y es que pueblos indígenas en esa región lograron desarrollar desde el año 1100 a. C. una visión ecológica de cuencas, dando origen nada menos que a la irrigación mesoamericana. De esto resulta testimonio principal el complejo y presa de Purrón, que operó exitosamente durante casi mil años gracias al manejo integrado de agua, suelo y vegetación.

A partir del cuidadoso estudio de este singular pasado y frente a la falta de agua (identificada por Alternativas como ‘problema eje’ al iniciar en la región de Tehuacán a principios de la década de los ochenta), fue que nació el programa Agua para Siempre, con la primera obra de ingeniería hidroagroecológica para lograr el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales en torno a Santa María la Alta, un pequeño poblado al noroeste de Tehuacán con altos niveles de pobreza y marginación.

De estos inicios me habló Gerardo Reyes Bonilla, director desde el inicio del área de ingeniería, quien lleva treinta y un años trabajando en Alternativas y a quien le tocó vivir esa experiencia que, de acuerdo a lo que escuché de varias personas, cambió a todos los involucrados. ‘El gobierno estaba encargado de la construcción de la presa y nosotros del manejo de la cuenca, pero el gobierno se fue saliendo hasta que nos dejó colgados’, recapitula Gerardo. Tenían muy pocos recursos y las pocas herramientas fueron creadas por ellos mismos. ‘Yo tenía un camión. Era mi herencia. Lo puse a trabajar’, añade. La presa se construyó gracias al arduo trabajo de mujeres, hombres y niños, prácticamente sin maquinaria, durante un año de ‘faenas’, como se denomina a la aportación gratuita de trabajo para un beneficio común. Esto, hasta que sucedió lo que al parecer forjó el carácter de la organización: tras finalmente llenarse, el bordo cedió a la fuerza del agua y ante los ojos de todos se desvaneció aquel sueño. Lo que siguió es historia (captada en la película Santa María la Alta: su lucha por el agua). La voluntad colectiva superó el desánimo y la tristeza tras el increíble esfuerzo y el reto monumental que implicó construirla. Con la ayuda de nuevos apoyos y el empleo de maquinaria, la presa se volvió a construir. Aún así, no fue sino hasta tres años después de haber iniciado por primera vez la presa que los pobladores palparon los beneficios de tanto esfuerzo: cientos de miles de metros cúbicos de agua disponibles para su pueblo.

Gerardo Reyes (extrema izquierda) junto a algunas de las mujeres y hombres que construyeron la Presa Santa María la Alta. En cuarto lugar, aparece Gisela Herrerías y en sexto, Raúl Hernández Garciadiego. Foto: Alternativas

Cómo se produce el milagro

Desde aquel inicio las mujeres jugaron un papel fundamental en los procesos de regeneración. ‘La población en Santa María la Alta es muy pobre pero siempre había comida gracias a la organización de las mujeres, que formaban comités’, comparte Gerardo, aún conmovido por lo ocurrido treinta años atrás. Pero ellas también participan directamente en las obras, y al cabo del tiempo se volvieron, en la práctica, ingenieras, agrónomas y educadoras.

Pude conocer a algunas admirables mujeres y supe de otras más en esta región donde parece abundar gente extraordinaria dedicada al mejoramiento de las condiciones colectivas de vida. Una de ellas es doña Flora Hernández, quien junto con su esposo Cenobio Ramírez ha contribuido sustantivamente a la regeneración de la cuenca tributaria Acatepec y, más ampliamente, impulsado los procesos de regeneración en el municipio de Caltepec. Personalmente, casi no pude dar crédito a lo que presencié cuando Luis y yo la visitamos.

Doña Flora Hernández.

Con casi ochenta años a cuestas, no solo hacía un trabajo físicamente extenuante en su accidentada parcela, sino que desarrollaba acciones mayores de regeneración cuyos beneficios, si bien progresivos, son lentos. Como me fue explicado posteriormente, si se considera de uno a tres centímetros por año la regeneración de ese suelo tomará de cinco a diez años, acelerando el proceso que a la naturaleza tomaría entre 170 y 410 años.

Caía la tarde. Mientras que con firmeza daba instrucciones a sus tres sobrinos ayudantes, me explicaba la obra en cuestión y, ante mi insistencia, me habló un poco de su historia. “Antes esto era una barranca desde allá”, me comenta señalando hacia la parte alta de la parcela. Para este último bordo en la parte baja llevaban un mes nivelando el terreno y anhelaban poder usar maquinaria para lo que sería tortuoso hacer a mano. “Aquí vinieron de la Fundación Hilton, y una reportera. También vino el ingeniero Cardoza, director de suelos de CONAFOR, quien nos autografió con admiración su propio Manual de suelos”. Y es que, una vez apreciada la transformación de la otrora barranca seca esto es difícil de creer: su parcela tiene hoy grandes árboles y múltiples cultivos rodeados de árboles frutales -lo que a su vez es posible por el agua que ahora fluye gracias a las acciones en las partes altas de la cuenca tributaria.

Presa de roca en la cuenca tributaria Las Manzanas. Se puede apreciar cómo la ‘cicatriz’ de la cañada es en ese tramo un vergel, que además permite que tengan el recurso hídrico aguas abajo. Foto: Alternativas

Doña Flora no la tiene fácil pues a su esposo la diabetes le arrancó la vista. No tuve la fortuna de conocerlo, pero doña Flora me creó una imagen de él. “Tiene ochenta años, pero usted lo ve joven todavía; nomás no ve”. Más tarde me contaría Luis lo inusual de la ausencia de don Cenobio. “Él no abandona los trabajos. Él sigue, y de hecho conoce cada centímetro de su parcela. Da instrucciones de dónde debe ir el bordo, y luego uno viene y resulta que está bien hecho”, comenta Luis. Al preguntar a doña Flora qué es lo que permitirá este nuevo bordo muestra plena conciencia de los muchos años que tomará la regeneración del suelo. “Ahí vamos, a ver hasta dónde llegamos”, me dice animosa y sonriente antes de despedirnos. Y yo a estas alturas además de estar profundamente inspirado quisiera no volver a quejarme de nada, nunca.

De mis observaciones sobre las extraordinarias personas que conocí he hablado en varias ocasiones con Raúl Hernández Garciadiego, quien junto con su esposa Gisela Herrerías Guerra inició y dirige Alternativas. Pese a haber estado involucrado en toda la historia de Agua para Siempre, Raúl no deja de maravillarse de personas como doña Flora, que “no sólo no se rinden, sino que ante toda adversidad ven el futuro y trabajan por él. ¿No es eso un milagro?” – expresa. Más aún, me comenta que es algo muy vivido en la región, algo muy común. Raúl y Gerardo me hablaron de doña Esther Castilla, quien igualmente ha dedicado su vida a la regeneración. Décadas después y con una parcela vigorosa en la que cultiva la milpa y produce amaranto orgánico, experimenta técnicas magistralmente y se ha convertido en educadora. Y es que, como me comentó Gerardo, “los campesinos han tomado de Alternativas lo que es más valioso para su subsistencia”. Es decir, ha habido una apropiación social de los saberes generados en décadas de trabajo de Agua para Siempre, a su vez producto de ese milenario conocimiento en el trabajo de rescate y revitalización de las ‘sociedades hidráulicas’ popolocas.

El azolve, tan temido en presas hidroeléctricas, es precisamente lo que se busca con las presas de gaviones o de roca como ésta. Se trata de la creación de un suelo nuevo, recurso que pobladores llevan ocasionalmente a sus parcelas. Foto: Alternativas

El filósofo y la pedagoga

Raúl y Gisela, quienes hace casi cuarenta años decidieron dejar la capital del país para asentarse en la región de Tehuacán y dedicarse a los más pobres, dan todo el crédito a los campesinos de quienes han aprendido y con quienes día con día tejen este compromiso con la vida. Es a esos muchos campesinos “que han creído y regenerado las cuencas en silencio” a quienes dedicó Raúl el premio del primer lugar en la Iniciativa México en el Bicentenario, al recibirlo en 2010. Pero sería difícil explicar lo que Alternativas ha logrado sin ellos dos, sin su formación e inquietudes desde jóvenes. La opción por los pobres fue parte inherente a la formación de Raúl como filósofo con los jesuitas, pero también el estímulo intelectual de entender, por ejemplo, cómo fue que las sociedades originarias pudieron convivir armónicamente con el territorio, desarrollando técnicas para retener el agua, o si podría modificarse el curso de la invasión cultural de la modernidad. Además del llamado que representaron las carencias de la población del valle de Tehuacán -cuna del maíz y del desarrollo de la milpa como sistema de policultivo (maíz, frijol, amaranto y otros)- este territorio era en sí mismo un escenario interesantísimo.

La pedagogía freireana, compartida por ambos, fue también fundamental. De hecho, un pilar de Agua para Siempre es la metodología de investigación-acción participativa, a través de la cual se rescata y produce conocimiento proveniente tanto de lo antiguo como de lo moderno, de disciplinas académicas y de la experiencia vivida de campesinos. Tal vez es esta forma de producir saberes y compartirlos lo que ayude a explicar lo logrado en estos treinta años de servicio. Para 2017, Agua para Siempre ha trabajado en 56 cuencas tributarias que abarcan 14,890 km2, en las que ha realizado alrededor de 3 mil proyectos que incluyen la ejecución de más de 11 mil acciones de regeneración hidroagroecológica, beneficiando a cerca de 270 mil personas.

Convencidos de que el conocimiento sirve a la sociedad en la medida que se comparte, Raúl y Gisela decidieron crear en 1999 el Museo del Agua, mismo que ha permitido hacer aportes en la promoción educativa y en la participación social a sus más de 146 mil visitantes, a quienes se suman alrededor de 50 mil participantes en los cursos y talleres que ahí se imparten. Mediante su enfoque ‘educar para actuar’ fue pionero en la educación ambiental en México. El museo es reconocido como iniciativa del Programa Hidrológico Internacional de la UNESCO a través de la Red Global de Museos del Agua, de la que Agua para Siempre es socio fundador. A través de las visitas al Museo del Agua, de la impartición de igualmente cuantiosas conferencias y actividades educativas, el museo ha enriquecido la visión de desarrollo sostenible en la región, en México y en participantes de 22 países de cinco continentes. Centrado en la comprensión de las condiciones y desafíos locales desde una perspectiva global, el Museo del Agua es también un centro de demostración de tecnologías apropiadas, muchas de las cuales han sido creadas por personas formadas en Alternativas, de manera conjunta con los pueblos campesinos e indígenas.

El temple hecho organización

No todo son éxitos en esta singular organización (el cúmulo de premios y reconocimientos nacionales e internacionales es ciertamente impresionante). Alternativas se ha forjado, como suelen hacerlo las personas, a partir de lo que en su momento parecen fracasos. Algo parecido a la reflexión ‘yo soy yo y mis circunstancias’ de Ortega y Gasset, pero en el ámbito colectivo. Así como la experiencia de la presa Santa María la Alta marcó a la incipiente organización, ésta ha pasado por desafíos inmensos y en más de una ocasión, a decir de Raúl y Gisela, ha estado al borde de desaparecer. Me contaron cómo fue que, en 2005, en una crisis financiera derivada de las jugarretas de un gobernador poblano (de cuyo nombre preferimos no acordarnos), el empleo de 300 personas quedó en el aire. Tal fue el golpe que tuvieron que, en un momento límite, sugerir a todo aquél que pudiera, buscarse otro empleo. Con lágrimas en los ojos y múltiples pausas, Gisela y Raúl compartieron que solo una persona decidió irse, por necesidad, y que luego volvió.

Pero no todo reto es financiero. Además del cambio climático -que distorsiona severamente la distribución de lluvias durante cada ciclo agrícola- está la violencia que impera en México y que en estos años alcanzó, bajo la modalidad criminal conocida como huachicoleo, junto con otros delitos, a la región Mixteca-Popoloca. “A los pobladores les roban sus vehículos para el transporte de la gasolina robada, y una mujer ya fue asesinada”, me compartió con tristeza Gerardo, quien con pesar admite que hay zonas en donde ya no pueden trabajar por el riesgo que implica para los colaboradores de Alternativas.

Pese a todo ello, las personas que forman esta organización, así como las y los campesinos que regeneran el territorio en la región Mixteca-Popoloca, parecen tener un espíritu de hierro. Me queda la duda qué tanto es producto de vivir haciendo frente a la adversidad, del contagio de valores y formas de hacer las cosas, o si es el mismo trabajo colectivo, por el otro y en particular por los más abandonados, el que enaltece las más altas virtudes humanas.

Mundo Nuestro. Carlos Figueroa, académico y político guatemalteco-mexicano, investigador del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la BUAP y miembro del Consejo Político Nacional del partido Morena, ha recibido en Guatemala el reconocimiento más importante de su carrera: el Doctorado Honoris Causa por parte de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

Carlos Figueroa Ibarra es profesor e investigador en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla desde 1980. Ocupa el cargo de coordinador del Posgrado de Sociología del Instituto de Ciencias Sociales  y Humanidades «Alfonso Vélez Pliego» desde el 2008. Sin duda, es uno de los académicos más reconocidos por su especialización en el periodo de la guerra civil guatemalteca (1960-1996). La historia de su familia representa en buena medida la tragedia sufrida por miles de ciudadanos centroamericanos que han luchado por una sociedad democrática, justa e igualitaria.

Carlos Figueroa nació en la ciudad de Guatemala el día 5 de agosto del año 1952. Hijo de Carlos Alberto Figueroa Castro y Edna Albertina Ibarra Escobedo.1 En 1954, junto a su familia, se exilió en México tras el derrocamiento del gobierno de Jacobo Arbenz Guzmán. Posteriormente, la familia regresó a Guatemala en 1958, donde permanecería por 12 años. Desde 1970, estudió sociología en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), regresando graduado a su país. En junio de 1980, durante el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García, fueron asesinados sus padres, lo que sumado a amenazas de muerte por el Ejército Secreto Anticomunista (ESA) de Guatemala, lo obligaron a fijar su residencia en México. Ingresó como profesor e investigador en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Fue militante del Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) desde 1973 hasta 1984. Desde 1987, realiza estancias cortas en Guatemala que aprovecha para ofrecer cursos cortos o presentar sus trabajos académicos y artículos periodísticos en la prensa de ese país.

En los últimos tiempos, Carlos Figueroa ha fungido como Secretario de Derechos Humanos y Sociales en el Comité Ejecutivo Estatal del MORENA, el partido político en construcción a partir del movimiento social encabezado por Andrés Manuel López Obrador.



Carlos es, también, colaborador de Mundo Nuestro.

Un Doctorado Honoris Causa para honrar a los muertos por la dictadura militar en Guatemala: Carlos Figueroa Ibarra



Quiero comenzar expresándoles que hoy es un día feliz para mí y para mi familia, y será inolvidable para todos nosotros. Recibo con regocijo este reconocimiento de parte de la Universidad de San Carlos de Guatemala, la universidad en la que me desempeñé en los primeros años de mi vida académica y en la cual, en algún momento pensé que iba a ser mi universidad para toda la vida. Pese a los avatares de mi existencia, que me llevaron al destierro a partir del 20 de abril de 1980, pude recuperar mi relación con la entrañable USAC a partir de julio de 1992 cuando terminó mi exilio y comenzó mi vida libremente elegida en México. Desde entonces he procurado mantenerme vinculado con la universidad de mis padres, con la principal casa de estudios de la patria que me vio nacer y he tratado de devolverle a sus estudiantes y a mis colegas san carlistas mi compromiso académico y político. Por ello no puedo comenzar esta alocución sino diciéndoles que esto que estoy recibiendo ahora, es la máxima distinción que he recibido en mi vida la cual agradezco profundamente. Desde el momento en que recibí la noticia el 13 de septiembre de 2018 por medio de la cual se me avisaba que el Consejo Superior Universitario de la USAC había acordado otorgarme tan honrosa distinción, no he podido dejar de evocar las circunstancias tan dolorosas que originaron mi salida de esta universidad.

Aconteció en el contexto de la gran oleada represiva que sufrió la Universidad de San Carlos de Guatemala a partir de 1977 cuando el Lic. Mario López Larrave fue asesinado, oleada que continuaría durante muchos años llevándose la vida de centenares de universitarios entre profesores, estudiantes, trabajadores y egresados de la misma. El día de hoy, en el momento de recibir la honrosa distinción de Doctor Honoris Causa no puedo dejar de recordar a mi jefe, Lic. Julio Alfonso Figueroa Gálvez, Director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales y a mis colegas en la Escuela de Ciencia Política, Maestros Jorge Romero Imery y Ricardo Juárez Gudiel, quienes no sobrevivieron a la lista de amenazados de muerte por el Ejército Secreto Anticomunista, lista infame de la cual yo también formé parte. Tampoco puedo dejar de recordar aquella tarde del 25 de enero de 1979, cuando mi mentor Severo Martínez Peláez tocó la puerta de mi cubículo en el IIES para decirme que había decidido salir del país. En la mañana de ese día había sido asesinado el preclaro dirigente socialdemócrata Alberto Fuentes Mohr y eso era indicio claro de que los informes con respecto a su propio asesinato eran certeros. Me tocó la triste experiencia en el inicio del anochecer de ese día, acompañarlo a salir de la universidad de esa manera furtiva para nunca volver, excepto para estar en este mismo hermoso recinto, que lleva el nombre del entrañable mártir Adolfo Mijangos López, en el momento en que recibió el Doctorado Honoris Causa en octubre de 1992. Estos tristes acontecimientos, que marcaron indeleblemente mi vida, me llevan a dedicarle el honor que hoy recibo a las 150 mil víctimas de ejecución extrajudicial y a las 45 mil víctimas de desaparición forzada que dejaron las dictaduras militares de Guatemala.



Expresado lo anterior, algo que ineludiblemente tenía que mencionar en primer lugar, quiero también manifestar mi profunda gratitud a la Escuela de Historia de la Universidad de San Carlos por haber tomado la iniciativa de proponer mi nombre a las instancias respectivas de esta universidad para el honor que hoy se me entrega. En particular quiero expresar mi agradecimiento a la directora de la Escuela de Historia, Dra. Artemis Torres Valenzuela y a la secretaria académica de dicha unidad académica, Licda. Olga Pérez. Mi gratitud se extiende al Consejo Directivo de dicha Escuela, a su personal académico en especial a los académicos y estudiantes con los cuales hemos organizado las distintas ediciones de la Cátedra Severo Martínez Peláez y de las Jornadas de Historia Reciente. También al personal administrativo de dicha Escuela, en especial a quienes me ayudaron a integrar el expediente necesario para someter a las autoridades universitarias la propuesta del Doctorado Honoris Causa para mi persona. Agradezco también a la Comisión de Docencia del Consejo Superior Universitario el haber aprobado en primera instancia la distinción para mi persona y mi gratitud va en especial para su coordinador y Decano de la Facultad de Agronomía, Ing. Agrónomo Mario Antonio Godínez López. Finalmente agradezco al Consejo Superior Universitario y al Señor Rector Magnífico Ing. Murphy Paiz Recinos el haber acordado conferirme el grado de Doctor Honoris Causa.

Hoy comparezco ante ustedes para recibir ese honor en un contexto radicalmente distinto a aquel durante el cual tuve que abandonar la patria y mi carrera universitaria en la Universidad de San Carlos de Guatemala. Desde aquellos años a estas fechas, el mundo tuvo un cambio drástico que nos ha obligado a los cientistas sociales a pensar con categorías y expectativas nuevas los procesos políticos y sociales que hoy vivimos. A fines de los años setenta y parte de los ochenta del siglo XX, todavía parecía que vivíamos la continuidad del flujo de transformaciones y grandes luchas que inauguró la revolución rusa de 1917 y que reactivó la derrota del fascismo en la segunda guerra mundial. El mundo entero atravesó por la ventana de la coyuntura en Centroamérica que generó el triunfo de la revolución sandinista de julio de 1979. Dicha revolución parecía darle prolongación a las revoluciones triunfantes en China y Cuba, a las grandes luchas obreras en distintas partes del mundo, a los movimientos de liberación nacional en África, Asia y América latina, a los movimientos de juventud y estudiantes en México y Europa en 1968. El planeta entero parecía estar viviendo lo que se llamaba el tránsito del capitalismo hacia el socialismo, como lo atestiguaba el que una parte importante del territorio y población vivía ya bajo regímenes que se declaraban socialistas o en tránsito al socialismo. Este era el imaginario que alentaba la visión del mundo de las fuerzas progresistas desde la óptica de lo que Lenin y Gramsci llamaron “la actualidad de la revolución”. Pero ese imaginario del tránsito a un mundo poscapitalista, también alentó una visión regresiva y represora en la óptica de la guerra fría. La tragedia que vivió Guatemala en aquellos años tuvo como contexto ideológico estas percepciones progresivas y regresivas del mundo. La Universidad de San Carlos de Guatemala fue vista como un bastión de la subversión y esa apreciación suspicaz la convirtió en un objetivo militar por parte de la dictadura militar. Lo paradójico de todo esto, es que en el momento en el cual el optimismo revolucionario y la paranoia anticomunista se enfrentaban, el mundo ya vivía los prolegómenos de la fase mundial que ahora vivimos. La Unión Soviética y toda su periferia se encaminaba hacia un estrepitoso derrumbe que ocasionaría una grave crisis de desprestigio al marxismo y a la idea de socialismo.

No solamente marxismo y socialismo saldrían maltrechos de la coyuntura de la llamada caída del muro en 1989. También el capitalismo keynesiano y el ideal de sociedad de la socialdemocracia clásica. Se derrumbó también la idea de un capitalismo con rostro humano, con un Estado de bienestar, un Estado articulador-conciliador de los intereses del capital y del trabajo, de defensa nacionalista de los recursos naturales, de pleno empleo, seguridad social, reparto de utilidades, sindicatos. De manera vertiginosa se abrió paso la idea y práctica de un nuevo tipo de capitalismo. Es decir, lo que hoy conocemos como neoliberalismo y que, a diferencia del capitalismo dorado, con rostro humano, es conocido también como “capitalismo salvaje” o como lo llama el teórico británico David Harvey, “capitalismo sin bridas”. En pocas palabras “capitalismo desbocado” que privatiza todos los bienes comunes, que como un moderno rey Midas convierte en mercancía todo lo que toca, que despoja territorios, tierras, tradiciones ancestrales y que se perfila como ecocida y etnocida. Resulta notable que esta forma de acumulación capitalista sea mediocremente exitosa en lo económico (basta ver las crisis mundiales que ha generado la desregulación financiera) pero al mismo tiempo es ideológicamente exitosa propalando la idea del éxito individual, el egoísmo y la ausencia de la solidaridad humana.

Vivimos hoy nuevas formas de violencia, distintas a las que propiciaron las dictaduras militares. En la actualidad la democracia forma parte de lo políticamente correcto, pero se trata de una democracia como la que propiciaba Joseph Schumpeter: un procedimiento electoral mediante el cual la ciudadanía elige a las elites gobernantes y luego se le retira a su casa porque la participación ciudadana solamente es concebida y aceptada el día de las elecciones. Las democracias procedimentales esconden un nuevo tipo de violencia, la que se aplica para poder instaurar los grandes proyectos de minería a cielo abierto, los monocultivos de exportación, las hidroeléctricas que no satisfacen necesidades sociales. A diferencia de las dictaduras militares, las víctimas de la violencia en las democracias neoliberales por la represión del Estado o por complacencia estatal con las guardias blancas, no son los revolucionarios, insurgentes o subversivos clásicos. Son indígenas, campesinos, pobladores, luchadores sociales que defienden los bienes comunes (agua, tierra, territorio, bosques y selvas, salud pública, educación, seguridad social) y luchan contra la voracidad de la reproducción ampliada del capital. El orden mundial que sigue siendo tutelado por un imperio amparado en la globalización neoliberal, se reserva el derecho de decidir que este tipo de democracia es la única válida y se reserva también el derecho de intervenir política, diplomática y militarmente a aquellos países que buscan su autodeterminación.

Rescatar al Estado para volverlo verdaderamente público

Vivimos hoy también, y esto es particularmente notorio en México y en el triángulo norte de Centroamérica, la violencia que genera la delincuencia de todo tipo. El neoliberalismo no solamente ha generado un Estado fallido, también ha propiciado una sociedad fallida. No solamente un Estado penetrado por el crimen organizado, también una alta impunidad para el crimen que genera la ineficiencia judicial, una rampante violencia delincuencial y vacíos estatales que son llenados por criminales. También observamos millones de jóvenes que enfrentan una sociedad que niega oportunidades de empleo y estudio mientras el crimen organizado encuentra en ellos la cantera para crear las infanterías que necesita. Poblaciones que han perdido esperanzas en la movilidad social como producto del trabajo honrado y la educación. Resulta indignante que el establishment neoliberal criminalice a la pobreza, combata a la delincuencia de abajo, mientras que es permisivo y beneficiario de la gran corrupción que inunda a buena parte del Estado y también a un sector de la iniciativa privada. Mi experiencia política reciente en mi patria mexicana y lo que observo en mi patria de origen, Guatemala, también lo que advierto en Centroamérica y América latina, me han llevado a la conclusión de que la lucha contra la corrupción es un ámbito de confluencia transideológico, y esto sucede simplemente porque ni la izquierda ni la derecha están blindadas en contra de la corrupción. Tuve la oportunidad de participar en la gran transformación que hoy vive México y observarla desde muy cerca. En suma, tuve por fin la oportunidad de paladear el sabor de la victoria. Y esa maravillosa experiencia de victoria que he vivido me lleva a tener la esperanza de que, en Guatemala, la lucha contra la corrupción puede ser el primer paso a partir del cual se puede iniciar un renacimiento de la nación. Ese renacimiento de la nación pasa por rescatar al Estado de un manejo patrimonialista, convertir a lo público en verdaderamente público y no en la fachada de una minoría cleptocrática que tiene secuestradas a las instituciones de dicho Estado. La derrota de la corrupción que haría renacer a la nación implicaría volver a la patria plural en todo sentido, solidaria, libre, democrática y justa.

En un momento tan grato en que recibo un magno reconocimiento, no puedo dejar pasar la oportunidad de reconocer a quienes debo lo que soy ahora. Expreso mi gratitud a la maestra que me enseñó a leer, Conchita Colindres Roca. A mis otros maestros del Colegio Guatemala como Roberto Nocedo Arís, Olimpia Seth de González, Gustavo Lasa, Julio Utrera y Rolando Cordón. A mis mentores en el bachillerato en el Instituto Modelo: Fernando Santos, Israel Valle, Manuel Dávila, Raúl Rodríguez, Adelaida Vda. De González, al coronel Marco Miguel Román y muy particularmente a mi maestro de filosofía, el mártir revolucionario Juan Luis Molina Loza. A mis maestros de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México en particular a Ricardo e Isabel Pozas, Sergio Ramos Galicia, Enrique Ruiz García, Jorge Basurto, Theotonio Dos Santos, Vania Bambirra y muy pero muy especialmente a Agustín Cueva y René Zavaleta Mercado. Reconozco también como maestros a quienes me enseñaron de la ciencia y de la vida aunque no me dieran clases en un aula. En primer lugar a Severo Martínez Peláez, quien una tarde de diciembre de 1969, tras largas horas de conversación sobre mi vocación, mirándome tras sus espesas cejas y señalándome con su dedo índice, me dijo que ineludiblemente yo tenía que ser sociólogo. A Eduardo Perera Álvarez, abogado marxista mexicano quien me acogió en su casa, me prestó su biblioteca y de quien aprendí la educación sentimental y el placer de leer en la madrugada. A Alfonso Solórzano Fernández quien inició mi camino en las lides revolucionarias. A Alfredo Guerra Borges quien me enseño que el oficio más difícil era el ser congruente con uno mismo, a José Manuel Fortuny de quien aprendí que a las utopías había que verlas con realismo y sin idealizaciones. A Jorge Mario García Laguardia, quien me enseñó cosas de la vida, de la política y de la historia. Y en el plano íntimo y entrañable, quiero dedicar este honor a mi compañera de vida Lisett Santa Cruz Ludwig, a mis hijos Alejandro, Camila y Sebastián. Agradezco la presencia en este acto de mis amigos de diversas edades e ideologías porque aprendí que la amistad existe más allá de la edad, de la política y de la ideología. Vaya mi gratitud a mis familiares Figueroa, Ibarra, Castro y Pérez. A mis familias afectivas, la familia Maldonado, la familia Urrutia, la familia Escobar Meza, la familia Batres Galindo, la familia González, la familia Martínez Mazariegos y la familia Sarti Castañeda. También a mis colegas y amigos de FLACSO Guatemala. Y, por último, pero no por ello menos importante, dedico este Doctorado Honoris Causa a dos seres cuyo martirio y congruencia han marcado mi vida: mis padres Carlos y Edna, asesinados por la dictadura militar guatemalteca el 6 de junio de 1980.

Ciudad de Guatemala, 12 de febrero de 2019.

Lunes, 18 Febrero 2019 00:00

Hubo un tiempo...

Hubo un tiempo...

Vida y milagros

Para los que nacieron después de 1997 y hoy tienen poco más de 20 años, será extraño pensar que hubo un tiempo en que el Congreso de la Unión y los congresos locales de cada estado solo obedecían a lo que dijera el señor presidente de la república y que la mayoría calificada en esos congresos era solo del PRI y el resto sus comparsas. Para esos jóvenes será difícil entender que en la segunda mitad del siglo XX el poder presidencial mexicano casi no tenía contrapesos y que hubo un largo recorrido para construirlos. El tiempo de los grandes desplegados en los periódicos firmados por los representantes oficiales de los sindicatos, los gremios agrarios, los empresariales, los sectores populares, felicitando por lo que fuera al presidente o al gobernador en turno. Desplegados de páginas y páginas después de un informe, cuajados de firmas que había que leer con lupa de tantas que eran. Hasta el periódico pesaba más de tanta tinta cuando había que felicitar o dar un pésame a esos presidentes insoportables.



Hubo un tiempo en el que los Jueces de la Suprema Corte, los presidentes de los tribunales estatales y cualquier juez de importancia, era puesto en su cargo solo con la anuencia del Señor Presidente de la República o por el Señor Gobernador de cada estado, así, escrito todo con mayúsculas y pronunciado con reverencia. Hubo un tiempo no muy lejano, antes de 1997, en que era rarísimo que hubiera presidentes municipales de las capitales de los estados que no fueran priístas.

Hubo un tiempo, tan cercano o lejano como 1989, en que no había en México gobernadores de otro partido que no fuera el PRI. El primero fue el panista Ernesto Ruffo Apple, electo en Baja California en 1989, cuando el PAN era un PAN sin subsidios, con recias convicciones y militancia gratuita.



Hubo un tiempo, hasta casi el final del siglo XX, en que, en la capital más politizada y poblada del país, el D.F., los ciudadanos no elegían a sus gobernantes ni tenían cámara de representantes. El presidente nombraba al regente. Sería hasta 1997 cuando la ciudad de México elegiría por primera vez a su jefe de gobierno, apoyado en una poderosa y unida coalición de izquierda, también con recias convicciones y militancias gratuitas.



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Hubo un tiempo, tan cercano como 1993, en que el presidente de la república podía poner y quitar gobernadores cuando le estorbaban a él o a sus grupos afines. Carlos Salinas quitó a catorce gobernadores entre 1988 y 1994.

En Puebla, hubo una racha en que los gobernadores duraban cuando mucho dos años. Los quitaban y ponían desde el centro. El gobernador poblano Alfredo Toxqui (1975-1981) fue el primero en terminar completo su mandato después de más de 10 años de interinatos y gobiernos provisionales, provocados por los enfrentamientos entre universitarios y autoridades y del endurecimiento de las políticas del gobierno mexicano contra los grupos contrarios al PRI, ya fueran de izquierda o de derecha.

Hubo un tiempo en que se sabía quién sería el próximo presidente de la república o gobernador de un estado, desde mucho antes de que se celebraran las elecciones. El presidente elegía a su sucesor y a todos los gobernadores. Una vez dicho el nombre, las elecciones eran solo un trámite, un ritual. Hubo un tiempo, 1976, en que el candidato del PRI José López Portillo compitió solo contra sí mismo. Se volvió de tal tamaño la aplanadora electoral, que ya ni los paleros más paleros quisieron desgastarse en una larga campaña presidencial en la que todo mundo bostezaba de aburrición. Las campañas presidenciales duraban meses. Como durante el mandato de un presidente solo podía brillar su persona, había que dar a conocer al respetable público quién era el ilustre desconocido que los gobernaría después del ocaso del dios que se iba, mismo que al terminar su mandato pasaría al retiro y a la absoluta discreción y mudez, a riesgo de ser puesto en una embajada tan lejana como Australia.

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Hubo un tiempo en que era imposible imaginar que los expresidentes se trenzarían en pleitos a tuitazos con un presidente en funciones. Imposible imaginar que existirían las benditas y malditas redes sociales.

Hubo un tiempo no muy lejano en que los medios de comunicación se auto censuraban por completo. Un solo error y podían acabar en el bote de la basura o en una zanja con todo y su periódico. La única cadena de televisión hasta finales de los años 80, Telesistema Mexicano, derivado en Televisa, jamás criticó al presidente. TV Azteca, privatizada durante la administración de Salinas de Gortari, tampoco osó tocar al presidente. Sí se atrevió a criticar a Cuauhtémoc Cárdenas, primer jefe de gobierno electo en el Distrito Federal porque lo consideró peligrosamente de izquierda.

Hubo un tiempo en que oficialmente el estado era laico, aunque sus ciudadanos fueran mayoritariamente católicos; no tenía relaciones ni con el Estado Vaticano ni tampoco con otras iglesias. Los sacerdotes y las monjas no podían salir a la calle con alzacuellos o hábitos, ni hacer procesiones en las calles. Todos los ritos se celebraban dentro de las iglesias. Aunque hipócritamente, pero el estado era laico. Hubo un tiempo en que los presidentes de la república no iban a las bodas por la iglesia de sus hijas o hijos.

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Hubo un tiempo, 1979, en que eso se rompió, cuando que el presidente López Portillo trajo a México al Papa, lo pasearon como a un césar en el papa móvil y luego lo llevó a su casa a darle una misa privada a su mamá. En 1990 se formalizó la relación oficialmente.

En 1997 fue el año en que todo cambió o, mejor dicho, se hizo evidente que todo había cambiado. En 1997 el PRI perdió la mayoría en el Congreso. En 1997 llegó el tiempo en que el "señor presidente" empezó a escribirse con minúsculas; el tiempo en que desde la tribuna del congreso lo increparon los opositores porque había dejado de ser infalible, omnipresente, omnipotente, y sobre todo, absolutamente temible. Llegó el tiempo en que un presidente no pudo tirar a un gobernador, en que el presidente empezó a dar explicaciones y en que disentir empezó a estar no solo permitido, sino obligado.

Llegó el tiempo en que las organizaciones no gubernamentales empezaron a ocupar un amplio espacio, construyendo agendas a largo plazo, pensadas para durar, proponer y dar seguimiento a los asuntos de su interés más allá de una presidencia. Si, llegó el tiempo en que la diversidad tuvo voz y peso. Y llegó el tiempo de la gestación de los organismos autónomos.

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Llegó el tiempo en el que empezaron a existir dudas sobre quién ganaría la presidencia de la república, el tiempo en que el secretario de gobernación dejó de ser el árbitro en las elecciones y se creó un órgano independiente para organizar los procesos federales, el Instituto Federal Electoral, el árbitro de la elección en que el PRI perdió la presidencia en el año 2000.

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En los estados hubo islas de resistencia, y en muchos, hubo aún un largo tiempo en que los institutos electorales locales esquivaron a los aires de independencia. Un tiempo tan cercano como 2018. Esa fue por lo menos nuestra experiencia en Puebla. Hasta Mario Marín y Moreno Valle, el órgano electoral local no fue independiente. Siguió tomado por la mano férrea de los gobernadores, porque tampoco era independiente el congreso local, desde donde se elegían hasta hace unos meses a los jueces y a los consejeros de los órganos autónomos. Mientras el país cambiaba, en Puebla nos encandilamos con el falso cambio de 2010. Para evitar el dedazo de Marín para imponer un sucesor, hizo falta un ex priiísta, aunque Moreno Valle fue más papista que el papa. Y no hubo hilo que dejara suelto. El poder ejecutivo, el legislativo y el judicial siguieron bajo su mando.

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En 2018 ganó López Obrador en México y en Puebla. Morena ganó la mayoría en el congreso y 49 municipios que incluyen las 8 ciudades más grandes del estado, incluyendo la capital. El atípico resultado de la elección a gobernador de Puebla fue producto de lo que arriba describo: un duelo de ex priístas-panistas contra ex priistas morenistas. Unas elecciones revolcadas entre dos cuñas del mismo palo. Un fallo del Tribunal Electoral controvertido. Un accidente mortal que el Secretario de SCT ha calificado de "atípico" y cuya investigación está aún en proceso; una gobernadora que duró 10 días, un conciliador gobernador interino priísta elegido por unanimidad de todos los partidos excepto, oh paradoja, por la abstención de un priísta.

Hubo un tiempo, entonces. La cargada no se ha ido.

Mundo Nuestro. Una vez más el patrimonio histórico de Puebla es destruido por un gobierno, en este caso el de Teziutlán que preside Carlos Enrique Peredo Grau, alcalde, quién lo dijera, por tercera ocasión en la más importante ciudad de la Sierra de Puebla.

El hecho concreto: la construcción, sin estudio técnico alguno presentado a las autoridades del INAH y hecho público y consultado con la ciudadanía teziuteca, de un centro comercial sobre una calle histórica, en el centro de la ciudad, entre el Palacio Municipal y el Mercado Victoria. Un proyecto armado por el gobierno municipal anterior, presidido por el político morenovallista Edgar Antonio Vázquez Hernández, y que Peredo Grau, expriista y ahora alcalde por Compromiso por Puebla, resucita, y con manos a la obra.

Ocurre en Teziutlán, una ciudad con una ya muy grave afectación a su patrimonio edificado. Una ciudad asolada por sus políticos alcaldes que, como los gobernadores poblanos, también se han metido de constructores inmobiliarios. El actual y su antecesor, Toño Vázquez Hernández, rivales políticos pero igualmente decididos a continuar con la destrucción de su ciudad.

Teziutlán, una ciudad que, a pesar de todo, no deja de tener una sociedad civil organizada que sale en defensa de su patrimonio histórico.



La calle en disputa. A la derecha, el costado del Mercado Municipal; a la izquierda, el costado del Palacio Municipal. Una calle histórica, concesionada desde hace décadas a comerciantes locales.



La obra avanza, y como puede verse, a todo tren.



La historia inmediata

El antiguo Mercado Municipal, todavía en funciones, y el edificio de la alcaldía a la derecha. Entre ellos, la calle que el Ayuntamiento destruye.

Me dicen por escrito los ciudadanos organizados en el Grupo Civitas, A.C. y Frente Cívico Teziuteco en contra de este proyecto:

“Desde el siglo XIX existe evidencia de una calle pública, en el Centro histórico de Teziutlán entre el Mercado Victoria y el Palacio Municipal, ocupado provisionalmente por comerciantes de ropa que se ha convertido en conflicto permanente de permisos municipales temporales, condicionados por votos políticos, llamado el Techumbre. El ayuntamiento pasado, el del presidente Vázquez Hernández, trató de expulsarlos con violencia. Las autoridades municipales actuales los convencieron de desalojar por medio de sus líderes, ofreciéndoles construir, sobre la misma calle, un centro comercial y sobre éste, un estacionamiento con 80 espacios para autos, dañando así la imagen urbana y el patrimonio histórico de la ciudad.”

Ellos han ido más lejos y han planteado sus denuncias al propio Andrés Manuel López Obrador y a un buen número de dependencias públicas de todos los niveles de gobierno:

La Carta a Amlo

En particular, la denuncia la han interpuesto ante el nuevo delegado del Centro INAH Puebla, Ambrosio Guzmán:

Foto 4

Denuncia ante el INAH presentada el 16 de Enero 2019 ante el INAH.

Siguen su relato los ciudadanos organizados: “La postura de Ambrosio Guzmán ha sido la de pedirle al presidente el proyecto, y nos ha informado que el Ayuntamiento no ha presentado el proyecto técnico ejecutivo.”

Oficio del 24 de enero de 2019 con la respuesta de Ambrosio Guzmán a los ciudadanos teziutecos descontentos.

Afirman, entonces, los descontentos: “Existe la recomendación del INAH de hacer la obra en segundo y tercer piso sobre el mercado Victoria, para no afectar la imagen urbana y patrimonio artístico e histórico. Presuntamente, creemos que son intereses económicos de constructoras ligadas a las autoridades. Venta les significa hasta 600 mil pesos por cada local que miden 2.25 x 2.25 metros.

La postura del INAH a las preguntas de Mundo Nuestro

Ambrosio Guzmán es el nuevo director del Centro INAH Puebla, y da su versión a Mundo Nuestro.

"El tema legal no es positivo --me dice el arquitecto e historiador Ambrosio Guzmán--, dado que ambos edificios son de la época de Maximino Ávila Camano, en los años 40. El mercado es de esa época. El palacio municipal fue reconstruido en sus fachadas. tenemos posibilidades de argumentación en el tema de la calle y por el antiguo edificio municipal, del XIX, reconstruido por los Avila Camacho. Por el lado del Instituto nacional de Bellas Artes, a quien le corresponde directamente por tratarse de construcciones del siglo XX, no se puede esperar mucho. está encerrado en su Palacio de Bellas Artes. Teziiutlán ha sufrido enormes modificaciones en su patrimonio, han alterado todo y hoy ni siquiera es considerado ya como "pueblo mágico"."

¿Y la posibilidad de una clausura?

"Nosotros en dos ocasiones les hemos solicitado el proyecto técnico. No nos lo han entregado. El presidente Peredo Prau vino a vernos, y directamente se lo solicitamos. Mandamos a Teziutlán un visor, para tener claridad de lo que ocurre. Efectivamente están construyendo en la calle que por muchos años ha sido utilizada por un mercado al que llaman "Techumbre", por la lámina con la que cubren los locatarios sus puestos. El tema del cambio de uso a una calle histórica es una alternativa, pero de entrada le corresponde al Ayuntamiento, pero ahora ellos mismos son los que están construyento sobre ella."

¿Entonces?

Por lo pronto les hemos solicitado en un oficio que paren la obra mientras se valora a fondo el proyecto."

La respuesta del Ayuntamiento a los opositores al proyecto

En un oficio en respueta a las quejas ciudadanas, el Ayuntamiento, por la vía del Secretario General del Ayuntamiento, José Manuel Bello Mora, afirma que la decisión está tomada por el cabildo y como respueta a los locatarios del mercado conocido como "Techumbre". Aquí su oficio:

Oficio del Ayuntamiento en el que confirma su postura y sus fundamentos.

Así, sin alusión alguna a los valores patrimoniales y a cualquier aprobación de las autoridades federales y estatales responsables del patrimonio histórico de Teziutlán, el alcalde Carlos Peredo Prau construye sobre una calle histórica los locales para los locatarios "a los que las administraciones les dieron sus concesiones".

Siguen los vecinos: “El Presidente sigue construyendo, confiando en arreglos y presiones con los locatarios. El anterior edil, Antonio Vázquez Hernandez, del PAN, usando la fuerza policiaca, quiso desalojar a los comerciantes sin lograrlo. Trató entonces de hacer el nefasto Centro comercial bajo el parque y como se lo impidió la Secretaría de Gobernacion, intentó hacerlo junto a Catedral, sobre la plaza cívica, pero la movilización popular lo impidió. Los líderes de una supuesta colisión, mercenarios del ambulantismo, han negociado jugosamente con la situación. Los locales sabemos que los están vendiendo en 600 mil pesos. Carlos Peredo Grau, el alcalde, es dueño de varias constructoras, a eso se dedica . Está por confirmarse que sean de él.”

Esta serie gráfica da una idea de lo que se quiere hacer y el patrimonio que se destruye:

A la fecha, salvo la respuesta de Ambrosio Guzman, los descontentos no han habido respuesta alguna de AMLO, ni del INBA, ni del gobernador interino Guillermo Pacheco Pulido, ni del senador Armenta o del diputado Biestro.

Los ciudadanos organizados, por su cuenta y riesgo, han oprganizado una consulta ciudadana sobre el proyecto, iniciada en enero, y que para el 29 de enero llevaba una respuesta contraria a la construcción del centro comercial y estacionamiento del 65 por ciento:

El pasado domingo 17, los encuestadores del movimiento cívico teziuteco fueron acosados por un grupo de locatarios en un hecho que se consigna en este breve video.

Hechos ocurridos el domingo 18 de febrero.

Caseta de encuestadores sobre el proyecto del centro comercial en la calle ocupada por el "Mercado Techumbre", en Teziutlán.

Los grupos civiles no son simples opositores de un proyecto sin sentido. Llevan años en búsqueda de la regenración del patrimonio edificado en su ciudad Teziutlán. Muy recientemente han organizado un foro del que Mundo Nuestro dio cuenta.

Teziutlán, 467 años: patrimonio e identidad. Primer congreso, sábado 26 de enero

Teziutlán, 467 años: patrimonio e identidad. Primer congreso, sábado 26 de enero

Peredo Prau, la debacle del morenovallismo y la recomposición política en Teziutlán

Mientras todo esto ocurre, el alcalde Peredo Grau haca gala de oficio político y busca nuevas alianzas en Puebla, por ahora con el urgido diputado morenista , metido de lleno en la guerra por la candidatura de su partido MORENA a la gubernatura. El propio Gabriel Biestro lo subió así a su twitter el 9 de febrero pasado. Contra todos los conflictos particulares, contra procesos de una dimensión histórica como la de la destrucción del patrimonio edificado de una ciudad, los políticos mexicanos se abrazan a la hora de pelear por sus intereses. Biestro y Peredo Grau en la coyuntura electoral de junio del 2019. ¿Por qué les va a importar sus trayectorias personales, el país que dicen les importa? ¿Para qué pensar en una calle y sus portales entre un mercado y un palacio municipal?

Qué sigue

Por lo pronto, esperar que el oficio del INAH al alcalde derive en el paro de la obra hasta que se conozca el proyecto y se debata públicamente las consecuencias que para el centro histórico y el patrimonio edificado de Teziutlán contempla.

Los ciudadanos siempre tendrán a la mano el recurso del amparo federal ante semejante crimen patrimonial.

La historia de los presidentes inmobiliarios teziutecos

De mi archivo extraigo los perfiles de los presidentes municipales Carlos Peredo Prau y Toño Vázquez Hernández, ello con ánimo de que se entienda la trayectoria vivida por la ciudad de Teziutlán en manos de políticos convertidos en constructores desde sus oficinas en la alcaldía municipal.

Carlos Peredo Grau

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Ex alcalde por el PRI en los periodos 2005-2008 y 2011-2014. Logró repetir en el 2018 con una alianza-perdón con el difunto Rafael Moreno Valle, que olvidó los procesos penales existentes y le otorgó la candidatura por el partido Compromiso por Puebla.

Empresario de la industria de la confección, con una muy importante empresa de lavado de mezclilla. Actualmente es el más importante desarrollador inmobiliario de Teziutlán. Es propietario de la empresa “Vivienda y Desarrollo de Teziutlán S.A de C.V, constructora de vivienda para el INFONAVIT. Se le reconoce su personalidad “encantadora” –tal es el término utilizado por los informantes para este perfil. Dos veces presidente municipal (2005-2008 y 2011-2014) por el PRI. Fue Tesorero en el gobierno municipal de Chucho Macip. Para su segundo periodo tuvo el respaldo de Jesús Macip, del PAN --con quien en tiempos de Bartlett trabajó como tesorero, y quien de hecho fue encarcelado por aquel gobernador--, de José Herrera Hernández del PRD, y del doctor Carlos Aguilar Muñoz, que se formó en el desaparecido PPS, y quien tras la licencia de Peredo Grau en el 2013 por acusaciones de corrupción, fue nombrado presidente interino. En la elección municipal del 2013 postuló a su esposa Angélica Hernández como candidata a presidenta municipal de Teziutlán por el PRI, pero fue derrotada por Toño Vázquez Hernández, trepado a la ola morenovallista.

Peredo Grau fue acusado y perseguido en su momento por daño patrimonial al Ayuntamiento de Teziutlán –tuvo que solicitar licencia y huir del país en octubre del 2013--, el Congreso del Estado en enero del 2014 aprobó el Inicio de Procedimiento Administrativo de Determinación de Responsabilidades (IPADR). Cuando aún era alcalde con licencia, el Congreso aprobó el procedimiento en su contra, debido a que la cuenta pública del 15 de febrero al 31 de diciembre de 2011 presentó observaciones por 21 millones 423 mil 261 pesos. Versiones periodísticas refirieron que a Peredo Grau se le inició el procedimiento debido a que no negoció posiciones con su sucesor, Antonio Vázquez Hernández. Sin embargo, las notas periodísticas del momento abundan en la relación de negocios ligados a la compra de terrenos con recursos municipales y su apropiación por la vía de sus empresas constructoras Vivienda y Desarrollo de Teziutlán, Futura de Oriente y Bosques de Niebla (Caso reportaje Punto de Partida en Televisa, en mayo de 2013).

Carlos Peredo Grau regresó a fines del 2014 a Teziutlán. Para 2016 se le reconocía como la cabeza de la facción priista más fuerte en Teziutlán, y de hecho, como el financiador de ese partido. Tony Galy y Moreno Valle lo condicionaron para “perdonarle” sus cuentas públicas. En la coyuntura de la elección municipal del 2018, Peredo Grau estaba bien posicionado en Teziutlán, gracias a las torpezas del edil Antonio Vásquez, así que negociaron con él “su perdón” para que apoyara a los morenovallistas en la contienda hacia la gobernatura. El aceptó contender en Compromiso x Puebla y Teziutlán fue la única ciudad importante que no ganó MORENA en el estado de Puebla.

Toño Vázquez Hernández

Diputado local 2011-2013 por el PAN y alcalde de Teziutlán en el periodo 2014-2018. Ampliamente respaldado en tu momento por Rafael Moreno Valle.

Empresario maquilador en un primer momento de su vida profesional, hoy es propietario del hotel Blue City, el más moderno de la ciudad de Teziutlán y de una cadena de moteles denominados Cañaveral de Pasiones en varios puntos de la región y del estado, como son en Chignautla, San Salvador el Seco, Martínez de la Torre y Perote. Como propietario del hotel Blue City. Fue acusado de despojo por los hermanos Eduardo y Zeferino Deustua Romero, con denuncia 1050/2012-Teziutlan presentada el 22 de mayo de 2012, por el terreno en el que se construyó el hotel.

“Poco educado pero muy listo”, dicen de él sus amigos y rivales. Hijo fuera de matrimonio del empresario de origen español Antonio del Fuello. Según los informantes, le pagaron en algún momento con dinero el hecho de que se quitara el apellido. Panista, muy ligado su ascenso político al gobernador Moreno Valle. Se dice que fue en pago del financiamiento de Moreno Valle en el 2010. Josefina Vázquez Mota –de padres teziutecos— estuvo en el 2012 en Teziutlán en el arranque de su campaña a la presidencia.

Alcalde 2014-18 por el PAN. Se le reconoce mucha obra en comunidades y barrios; banquetas, drenajes, sobre todo. Muy ligado al clero, acompañó sus campañas del brazo del obispo de Papantla con misas en inauguraciones de feria y obras, padrinazgos de quince años, etc.

A lo largo de su mandato como alcalde sostuvo un sonado pleito con su antecesor, el priísta Carlos Peredo Grau y la esposa de éste, Angélica Hernández García, quien fue su rival en las elecciones de julio de 2013. Tuvo como secretario general del ayuntamiento al empresario radiodifusor José Sánchez Núñez. Algunas de sus obras –el puente construido para modernizar el acceso al centro de la ciudad, por ejemplo, o el proyecto de modernización de la plaza principal, con la construcción de un centro comercial bajo la plaza—ha movilizado a grupos de ciudadanos. Destaca la oposición de la empresaria automotriz y hotelera Mercedes González Molina, quien junto con su hermana Concepción, se han convertido en sus principales críticas y detractoras.

Otros cuestionamientos que se le han hecho son: la privatización del sistema de limpia a la empresa RESA. En el 2014 su administración despidió a más de 200 trabajadores. Puede ser impopular: se da el caso del abucheo en evento de estación Radio Impacto.

Muy ligado a Corona Salazar Álvarez, ex alcaldesa de Xiutetelco, vinculada ella a las prepas del estado, fue diputada local 2013-18. Obtuvo un importante respaldado por profesores del sistema de bachilleratos públicos: Gerardo Castañeda Zedillo, supervisor de bachilleratos generales oficiales y preparatorias abiertas en la zona 07, y Álvaro Álvarez Barragán, un tiempo Director General de Apoyo a la Educación Superior en la SEP. Igualmente ha encontrado respaldo en el priista Gabriel Reyes Cardoso.

Mundo Nuestro. Montserran Galí, investigadora Nivel III SNI en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la BUAP, ha sido nombrada por el gobernador interino del estado de Puebla como nueva responsable de la política cultural. Su nombramiento responde a la exigencia de un numeroso grupo personas y agrupaciones del mundo de la cultura por un cambio de fondo en la política cultural en nuestro estado tras el desmantelamiento de las instituciones culturales en la era de Rafael Moreno Valle. El reto es enorme, y se presenta en una coyuntura de crispación política y social tras las controvertidas elecciones del 1 de julio del 2018.

Montserrat Galí es sin duda una de las más importantes figuras de la vida académica en México en el ámbito de la historia del arte, y sin duda una voz indispensable para comprender la riqueza histórica y cultural de Puebla. En Mundo Nuestro celebramos esta decisión. La historiadora Galí Boadella tendrá que encabezar un debate público que le lleve a construir desde el gobierno y con la sociedad civil organizada un verdadero proyecto cultural que responda a la urgencia del desarrollo democrático de la sociedad poblana.

Presentamos esta entrevista publicada en la sección de historias de vida en el portal de la BUAP:



Montserrat Galí: una escuela de la historia del arte en Puebla

“Considero un privilegio poder dedicarme a la investigación en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la BUAP, ya que la investigación es la actividad que más me gusta. Ambas, la docencia y la investigación, deben combinarse, ya que una y otra se retroalimentan. En todas las naciones es importante la investigación en todas las áreas, pero en los países en desarrollo es vital. En México, por ejemplo, con una sociedad tan compleja y una cultura tan amplia y diversa, resulta fundamental para enfocar adecuadamente las políticas educativas y sociales. Es importante conocer quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde queremos caminar como sociedad.”

De Monteserrat Galí hemos publicado en Mundo Nuestro:

Catalunya, el referéndum y la lucha por los derechos fundamentales

A 75 años de la caída de Barcelona: el derecho a la autodeterminación en Cataluña.





Mundo Nuestro. En un pronunciamiento frente al proceso electoral 2019 en el estado 24 organizaciones de la sociedad civil en Puebla demandan esclarecer los crímenes ocurridos el 1 de julio del 2018 en Puebla. Fin a la impunidad criminal como condición de una nueva elección libre y auténtica el próximo 1 de junio.

Aquí el texto del pronunciamiento y los grupos firmantes.



Puebla, Pue. A 13 de febrero de 2019.

Las instituciones, organizaciones, colectivos y personas abajo firmantes, nos pronunciamos:



  • El 1 de julio de 2018, en México se llevó a cabo una jornada electoral que marcó un parteaguas en la vida político-social de nuestra República. Para garantizar su legalidad, el Estado mexicano, a través de los organismos electorales, destinó capital humano y recursos materiales, para que las y los ciudadanos acudiéramos a las urnas a emitir nuestro sufragio y que la jornada se desarrollara con apego a derecho.
  • Sin embargo, mientras que en la mayor parte del país la ciudadanía ejerció su derecho a votar de manera libre y pacífica, en el estado de Puebla, particularmente en su capital, se llevaron a cabo actos de violencia extrema: grupos de delincuentes irrumpieron violentamente en distintas casillas y detonaron armas de fuego poniendo en riesgo la vida de las y los ciudadanos que ahí se encontraban en ese momento. No sólo se trató de delitos electorales como el robo de urnas o la destrucción de paquetería electoral, sino que también se cometieron delitos del fuero común tales como homicidio en grado de tentativa, lesiones, robo y daño en propiedad ajena.
  • A pesar de la gravedad de los acontecimientos acaecidos desde entonces, no hemos escuchado, en materia electoral, un pronunciamiento oficial por parte del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) condenando estos actos de barbarie y pedir que se castigue a los responsables, ni siquiera por el hecho de que la vida de varios funcionarios de ese instituto estuvo en peligro y que su Junta Local documentó y les informó en su momento. Por su parte, la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales, tanto federal como del Estado de Puebla, siguen sin informarnos acerca de los avances en las investigaciones a pesar de que hubo al menos 26 denuncias ciudadanas, según indica el informe que la Junta Local del INE entregó a su Consejo General.
  • En cuanto a los delitos del fuero común, seguimos en espera de que el gobierno del estado asuma su responsabilidad e investigue y capture a quienes cometieron estos atentados contra la integridad física de las y los ciudadanos que tuvieron el infortunio de encontrarse en ese momento en las casillas violentadas.
  • Además, hay una pregunta cuya respuesta puede ser el eslabón que una los delitos anteriormente mencionados con el problema de la corrupción, y que las autoridades encargadas de la seguridad siguen sin contestar satisfactoriamente ¿Por qué la policía no respondió a los llamados de auxilio de las personas afectadas por dichos actos de violencia, cuando se supone que deberían ser garantes de la paz y la seguridad pública durante la jornada electoral?
  • Estos acontecimientos en los que se sospecha de manera fundada que hubo actos de corrupción, no deben quedar en la impunidad.
  • La confianza que debe existir en las instituciones, para llevar a buen puerto las elecciones extraordinarias que se avecinan, pasa por la acción u omisión de las autoridades electorales y gubernamentales sobre los acontecimientos violentos ocurridos el 1 de julio del año pasado.
  • Para las elecciones que se llevarán a cabo el 2 de junio del presente, exigimos que se garantice el Estado de Derecho y que el sufragio que se emita refleje sin lugar a dudas la voluntad mayoritaria de las y los ciudadanos poblanos.
  • Es así que hacemos un llamado a las instituciones políticas, electorales y gubernamentales a conducirse de acuerdo con la ley y a salvaguardar en todo momento la seguridad y la integridad física de la ciudadanía.
  • Estamos convencidas y convencidos que, ante este panorama atípico, los poblanos estamos preparados para demostrarle a nuestro país y al mundo, que podemos privilegiar la legalidad, combatir a la corrupción y a la impunidad en un proceso electoral ciudadanamente ejemplar.

INSTITUCIONES, ORGANIZACIONES Y COLECTIVOS FIRMANTES:



  1. Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción de Puebla
  1. México Contra la Corrupción y la Impunidad
  2. Puebla Contra la Corrupción y la Impunidad
  3. Red Social Contraloría Ciudadana Puebla
  4. Puebla Vigila
  5. Universidad Iberoamericana
  6. Fundación Madai
  7. Comisión Ciudadana por la Democracia y los Derechos Humanos
  1. Mujer Cerezo en Libertad
  2. 33 Mujeres
  3. Consejo Ciudadano de Seguridad y Justicia
  4. Unión de Asociaciones Civiles del Estado de Puebla
  5. AMEDI Capítulo Puebla.
  6. Nodo de transparencia
  7. Congreso Nacional Ciudadano Célula Puebla
  8. Opción Ciudadana
  9. IPC Puebla
  10. México Franchise Network
  11. Puebla Verde A.C.
  12. Cihuautla Voluntad Equidad Bienestar A.C.
  13. Barra Mexicana de Abogados Capítulo Puebla
  14. Colegio de Contadores Públicos del Estado de Puebla
  15. Dale la Cara al Atoyac A.C.
  16. Ahora Atlixco
Vida y milagros
El tener una magnífica causa, que es la de abatir la enorme desigualdad que existe en nuestro país, mejorar las condiciones de vida de millones de mexicanos y erradicar la corrupción, no justifica los medios para lograrlo.
La búsqueda incansable de Andrés Manuel por alcanzar el poder con el fin de implementar su proyecto de nación, cuyos fines centrales creo que son los que acabo de enumerar, lo orillaron durante su tercera campaña, en un claro acto de pragmatismo político, a subir a su tren a muchos aliados que en su momento él mismo calificó como miembros de la mafia del poder o los enemigos a vencer. Quizá calculó que solo así podría ganar la presidencia. No confió, y creo que es lógico, en la avasalladora ventaja que le dieron las encuestas durante toda la contienda. Hizo bien en no confiar, porque en 2006, el porcentaje de ventaja arrancado casi a fuerza por Calderón fue de solo el 0.5% de la votación, cuando en casi todas las encuestas Andrés Manuel estaba arriba. En 2006 hubo exceso de confianza hacia su ventaja, y exceso de desconfianza hacia las bases que el PRD puso a su disposición para cuidar las casillas. No confió en ellos, sino en la fuerza del movimiento propio que ya él venía gestando dentro del PRD y que a la larga derivaría en la creación de su particular partido, MORENA. En 2006, el equipo de Andrés Manuel no pudo cubrir el 50% de las casillas del país con representantes. No aceptó los que el PRD de los Chuchos le ofrecía --y con razón, porque se cansaron de vender movimientos locales--, ni pudo juntar los que de manera optimista y alegre le ofrecieron sus leales. De ahí la imposibilidad de probar con papeles duros el argumento del fraude electoral. No hubo pelos de la burra en la mano.
En 2012 el PRI regresó por sus fueros. Los resultados sangrientos de la política de Calderón de combate a las drogas y una campaña mediática millonaria, con recursos de procedencia oscura y orquestada desde Televisa, que posicionó al candidato priista Peña Nieto como si fuera un galán de telenovela, acompañado del grito en los mítines de "Enrique, bombón, te quiero en mi colchón", vendido cual producto de consumo con todo y la complicidad de la iglesia católica, que anuló el primer matrimonio de la popular actriz Angélica Rivera, con el pretexto de haberse casado en la playa y no en un recinto consagrado, avalando así su segunda boda por la iglesia con el entonces viudo Peña Nieto. Cursi guión y gran boda televisada con los seis hijos que sumaban entre ambos haciéndola de damas y paje. Con un matrimonio pactado, esa trama cursi y pegadora y la promesa de "un nuevo PRI", eficaz y comprometido, lograron una cómoda ventaja del 6%.
Seis años después el escenario fue totalmente distinto. Pocos imaginaron que la tenacidad de Andrés Manuel sería tanta. Tampoco que hubiera planeado tan bien cómo cerrar cada frente abierto de sus campañas anteriores, especialmente el manejo mediático, que fue trazado como estrategia de guerra y con años de anticipación. Morena hubiera ganado de cualquier modo, pero mucho contribuyó que el gobierno de Peña Nieto cediera la plaza mucho antes de las elecciones, cometiendo error tras error, aportando un enorme contenido de corrupción para su descalificación, y que desde las instituciones del gobierno se hiciera todo lo habido y por haber para desprestigiar al candidato panista, Ricardo Anaya, en un feroz intento por quedar, por lo menos, en segundo lugar y no en tercero. Los votos que quiso jalar para sí mismo el PRI , se los quitó al panismo y se los echó en la buchaca a MORENA, que logró también la mayoría con la que hoy cuenta en ambas cámaras.
Con dos intentos fallidos a cuestas, en 2018 Andrés Manuel no dejó nada a la casualidad, y al grito de más vale que sobre y no que falte, subió a su barco a todo tipo de aliados, buenos, malos y feos, pero entre los malos, a muchos líderes impresentables, a empresarios de mala reputación, a muchos priístas , panistas y perredistas desalojados del poder y en busca de nuevos lugares, no por convicción, sino por ambición. Muchos aplicaron el dicho de Groucho Marx de "Estos son mis principios, pero si no les gustan , tengo otros". De todo cayó en la viña del señor, para hablar en el lenguaje de moda que inspiran el clero y las conferencias mañaneras. Pensé que una vez terminada la campaña, a los impresentables se les diría lo que dijera el diablo del chiste a sus electores después de elegir entre el cielo o el infierno, --"esas promesas fueron de ayer, porque estábamos en campaña, pero hoy que gané, la realidad es esta otra"--. Y a tirar lastre, que no queremos que se hunda el barco.
Una cosa fue sumar todo apoyo posible para ganar y otra es no separar el trigo de la cizaña, para usar de nuevo el modo "Biblia". Hay que separar lo bueno del malo a la hora de gobernar. Los benditos por aquí, los malditos por allá. Una cosa es la eficacia y el sentido práctico para gobernar, y otra el ir a dar de nuevo a lo peor de la vida, que diría José Alfredo Jiménez.
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Con esos amigos... Napoleón Gómez Urrutia.
Hay varios aliados que debieran ser echados por la borda en la nueva travesía, por lo menos para cuidar la congruencia: los líderes multimillonarios del corte del líder de PEMEX, Carlos Romero Deschamps, los líderes como Napoleón Gómez Urritia, senador plurinominal por MORENA, que claramente defenderá intereses de las mineras canadienses y de paso los millones de dólares que le robó al sindicato; indeseable la recién casada con un treintañero, ex lideresa del SNTE, Elba Esther Gordillo, que ya planea la formación de un nuevo partido que lleva como emblema la cara de Andrés Manuel; los líderes radicales de la CNTE, o los nuevos aliados del Verde Ecologista y Manuelito Velasco, a quien tan bien describe en sus modos Santiago Nieto en su libro Sin filias ni fobias, haciendo notar la clara fobia que sí le tiene a este personaje retorcido y fatuo. Falta nombrar a los empresarios voraces a los que tanto alusión hizo Andrés Manuel en su campaña
La semana pasada , la Secretaria de Economía Federal dijo que en Ixtacamaxtitlán, Puebla, la mina de oro de tajo a cielo abierto propiedad de canadienses, si va. Los canadienses y Napoleón se quieren. Muchas bases de MORENA en la región se van a sentir más que desencantados por esta declaración, que es en sí una decisión, aunque hay trámites que la minera aún no cubre. La mano de Napoleón mece esa cuna.
También la semana pasada, un diputado hoy morenista, ex militante del Pri/Verde, amigo de Arturo Escobar, Francisco Elizondo Garrido, pidió de sus pistolas, con gran celo patrio, que comparezca ante la cámara de diputados la presidenta de la Comisión Federal de Competencia, Alejandra Palacios, por haberse atrevido a escribir un artículo en REFORMA señalando que la decisión de las adjudicaciones directas del gobierno son un riesgo para la libertad de mercado y la sana competencia, debido a la discrecionalidad con que se están otorgando. Alejandra Palacios dio como ejemplo la inexplicable decisión de darle a Banco Azteca , por dedazo y sin licitación, el manejo de tarjetas de los programas de "Jóvenes Construyendo el Futuro" y "Pensión para el Bienestar de Adultos Mayores", que le pondrá en charola de plata a Banco Azteca 5 millones de cuentas de una clientela que también pasará, seguramente, a comprar en Elektra, donde te venden, por ejemplo, una licuadora en pagos "chiquitos" pero al triple de su precio. La usura y el monopolio de la mano.
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Los bloqueos en el ferrocarril michoacano.
Y como último botón de esta muestra tenemos el ala radical de la CNTE y su tolerado bloqueo a las vías de tren durante semanas. Un gobierno con la legitimidad indudable que obtuvo MORENA, podría combatir la ilegalidad campante con la ley en la mano y el uso correcto de la fuerza pública. Los derechos de unos, terminan donde empiezan los derechos de otros. El derecho al libre tránsito de todo habitante del país está hoy por debajo de grupos que se sienten con derecho a protestar o exigir justicia cerrando el paso a millones de personas. Al no usar el legítimo e incuestionable poder del estado con que hoy cuenta el gobierno que encabeza Andrés Manuel, argumentando que no se atacará al pueblo, se permite que una parte pequeña del pueblo ataque impunemente al pueblo en grande y de manera constante, mediante la ilegal y arbitraria fuerza que suelen usar. La ilegalidad se ha vuelto una vía tolerada para negociar. Esa conducta ilegal no debiera justificarse ni derivar en mesas de negociaciones previas a levantar los cierres que perjudican gravemente a los demás. Ya cualquiera grupo amenaza a la autoridad con "te cierro las calles y hazle como quieras". Eso es tan dañino como amenazar a la autoridad y al conjunto con un cañón . Esos no son aliados deseables, ni correctos, ni con los que se pueda construir un reino de justicia en la tierra.
Al parecer, aliados que parecían temporales y coyunturales, y desde luego impresentables, llegaron a la 4T para quedarse.
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