Rafael Fuentes Orduña (Torreón, 1947) días atrás celebró con un concierto íntimo, en Saint Catharines, Ontario, Canadá, 52 años de haberse iniciado en la música. En 1982 decidió irse a vivir a ese país, en un exilio voluntario, como él le llama, con Glenys McQueen, su compañera, y su hijo Emiliano recién nacido.



Iban en busca de otros horizontes y experiencias de vida. A su llegada a Toronto cantó en bares y restaurantes. Todos los días ya entrada la noche caminaba ocho kms., para regresar a su casa. En la calle ya no había nadie. Fueron tiempos difíciles que ahora recuerda con mucho cariño.

En 1964 ingresa a la Compañía de Jesús y con otros jesuitas forma La Fauna, un grupo de rock, que en 1970 y 1971 grabó dos discos. En esos años, la música interpretada por el conjunto se hizo muy popular en la misa dominical en el filosofado y teologado de los jesuitas en Río Hondo 1, donde ahora está el ITAM.



"La Fauna fue el grupo de rock-jesuita que inspiró y animó mi vida en los

sesentas-setentas. Juan Manuel Micher, Fernando Lazcano y Javier Ávila.

Compañeros de aguas y armas, amigos del alma, inolvidables compañeros de

giras y conciertos."

En 1972 musicalizó La Apostasía, de Luisa Josefina Hernández, una de las primeras puestas en escena de Luis de Tavira. Ese mismo año deja la Orden y se va a vivir al Monasterio Benedictino de Montserrat, en Cataluña, para repensar su vida, ahí estuvo un año, y luego año y medio, cerca de Barcelona, en una comuna, era la época de los hippies, que hacían artesanías para mantenerse.

Entre 1975 y 1982, ya de regreso a México, musicaliza obras de Luis de Tavira, es memorable La honesta persona de Sechuán, de Bertold Brecht, Juan Tovar y José Caballero. Con La Sombra del Caudillo, puesta en escena del primero, recorre algunos países de Europa. En 2012, pone música al El Círculo de Tiza, de Bertold Brecht, puesta en escena de Luis de Tavira, en ese entonces director de la Compañía Nacional de Teatro (CNT).

En Canadá, entre 1984 y 2011, musicaliza dieciséis obras de teatro montadas en la Universidad Brock, dirigidas por Glenys McQueen. En los últimos 20 años ha grabado 49 cds con música instrumental, para apoyar actividades educativas, la enseñanza del teatro y la danza y promover la creatividad.

Rafael Fuentes, El Gato, tiene 35 años de vivir en Canadá y de ellos 32 años en Saint Catharines, población de 140,000 habitantes en las cercanías de las Cataratas del Niágara y la frontera con Estados Unidos. Vive con austeridad y gran disciplina de trabajo. A través de las noticias y la comunicación con amigos sigue con atención lo que pasa en México.

LA MÚSICA DEL GATO FUENTES: CANADIAN FLAMENCO

Sybille y yo estuvimos en el concierto que dio en la sala de su casa, para una docena de amigos. Él quería que fuera en ese espacio íntimo. En mayo hizo un concierto semejante. Somos amigos desde 1968. En estos casi 50 años, la distancia no ha impedido que la amistad crezca y se haga más profunda. Los días que pasamos juntos platicamos de nuestra historia compartida.

Miércoles, 18 Octubre 2017 00:00

Mole de Caderas, la tradición en el Mendrugo

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Así nos invita La Casa del Mendrugo a comer: En el Restaurante hay tantas historias y una sola, la historia de cada uno de nosotros, la única historia a la que pertenecemos y a la que nos sumamos. La tierra es parte de la historia y la historia parte de la tierra: ambas son lo mismo. Te invitamos a un lugar de leyenda para comer y disfrutar rodeado de 3,500 años de historia... en el Centro Histórico de la Ciudad de Puebla, México.

¡Dónde la comida sabe y la cultura vibra!

Mundo Nuestro. Hay testimonios que marcan un punto y aparte en el relato periodístico poblano. Esta conversación de la reportera de e-consulta Laura Ruiz con Atltonatiuh Rubén Sarabia Reina, el hijo del dirigente histórico de la organización 28 de Octubre lo logra. Nos lleva a las condiciones infrahumanas del sistema de justicia en Puebla. La violación cotidiana de los más elementales derechos humanos; la reproducción de la criminalidad en la que están convertidas las cárceles; la represión política y la criminalización de la protesta social. La reproducimos aquí con ánimo de contribuir a la denuncia de esta realidad que no debe existir más en Puebla.

Tras pasar mil 19 noches en celdas de castigo y aislamiento en el Cereso de San Miguel, Atltonatiuh Rubén Sarabia Reyna salió el sábado 7 de octubre y lo primero que hizo fue marchar en defensa de la protesta social.

Después de mil 19 noches en celdas de castigo y aislamiento, la madrugada del viernes 7 de octubre de 2017 Atltonatiuh Rubén Sarabia Reyna, uno de los considerados como presos políticos del morenovallismo, salió del Centro de Readaptación Social de San Miguel, el principal del estado de Puebla.



Durante su liberación contrastó el temor de pisar una calle desolada y rodeado de policías armados, el abrazar a su esposa y a su hijo, con el haberse encontrado con compañeros de la Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) que marcharon por su liberación mientras él y otros presos políticos vivían el encierro.

Dejó adentro el hacinamiento, la fauna nociva, la presión psicológica, la comida de mala calidad y el aislamiento de familiares y hasta de otros presos. Aunque salió con un proceso pendiente, adentro se quedaron tres compañeros de su lucha social, incluyendo a su hermano Xihuel. Su padre sigue en prisión domiciliaria.

También, cuenta ya libre, se quedaron los días de impotencia ante más encarcelamientos y procesos legales iniciados contra la UPVA; pero sobre todo se quedó el 29 de junio de este año en que asesinaron a su hermana Meztli, en un hecho que diferentes actores sostienen como una ejecución política.



Ejecutan a hija de Simitrio en el bastión de la 28 de OctubreEJECUTAN A HIJA DE SIMITRIO EN EL BASTIÓN DE LA 28 DE OCTUBRE

Los agresores dejaron una cartulina en el lugar con una amenaza en contra de Rubén Sarabia, líder de la organización, y quien hoy enfrenta prisión domiciliaria

"Es un golpe muy duro que nadie se espera en esa situación, pero sabíamos que nosotros sí teníamos una limitante a diferencia de la gente de afuera. Nosotros teníamos una barrera que era una pared, que era una reja, que era una puerta con un candado. Que nosotros no podíamos caer en la desesperación.

"No podíamos caer en una desesperación y melancolía porque eso nos podía afectar en el encierro, llevarnos a pensar cosas que no fueran correctas, tuvimos que mantenernos fuertes", relata mientras retoma sus actividades en el Mercado Hidalgo, el principal de la ciudad y bastión de la 28, donde es comerciante.

No desesperarse pese a habitar cuartos y patios recreativos de pocos metros cuadrados, sin comida, sin agua y con presiones externas, fue siempre una prioridad con la visita sorpresa dos veces por semana, por parte de psicólogos que tenían la consigna de ver cómo iba su ánimo para determinar medidas aún más aislantes.

El aislamiento que Atltonatiuh vivió por casi tres años consistió en estancias en el área de Servicios Médicos, el Dormitorio A para enfermos de males contagiosos y el Dormitorio Z, su morada por más de un año y el espacio que el morenovallismo aprovechó para recluir a varios disidentes, pero diseñado para los peligrosos del penal.

Uno de más de 200 críticos perseguidos

A Atltonatiuh lo detuvieron con violencia el 22 de diciembre de 2014 en la hoy Ciudad de México tras marchar a la Secretaría de Gobernación federal, contra el encarcelamiento acontecido tres días antes, de Rubén Sarabia Sánchez, Simitrio, su padre y fundador en 1973 de la UPVA, el grupo social poblano más longevo y grande.

"¡Ya se los cargó la chingada!", fue lo que a Atltonatiuh y dos de sus hermanos escucharon de los agentes que, primero rompieron los cristales de la camioneta en que viajaban y después lo llevaron a él preso, no sin antes dejar golpeado a otro de los Sarabia sobre el camellón de avenida de la Reforma.

Con el paso de las horas su familia supo que había sido una acción de policías ministeriales poblanos y que las acusaciones estaban relacionadas con la posesión y comercialización de drogas. Los delitos ya se los habían advertido a manera de presión desde el gabinete del gobernador Rafael Moreno Valle en febrero de 2014.

Ese fue el año que más protesta social enfrentó el sexenio del hoy aspirante panista a presidente de México y esta surgió principalmente en torno al retiro de 453 registros civiles en las juntas auxiliares del estado, bajo argumentos administrativos, pero restando autonomía a comunidades, muchas indígenas, pobres y alejadas.

Aunque lo más tenso se vivió en junio cuando en una de las protestas, un enfrentamiento entre pobladores de San Bernardino Chalchihuapan y policías estatales dejó lesionado a un niño que a los días murió; desde antes en la Secretaría General de Gobierno comenzaron a prever el riesgo de la organización social.

En una reunión con Simitrio y sus tres hijos, han contado ellos varias veces, el entonces secretario y ahora diputado federal Luis Maldonado Venegas, les dijo que Moreno Valle no les pedía subordinación ciega, pero sí total y absoluta. Cuando el dirigente respondió que la 28 no trabajaba para ningún gobierno, les amenazaron.

El funcionario aseguró que uno de sus hijos andaba metido en asuntos de drogas, el activista le dijo que cuál era, que ahí estaban sentados y que podía tanto señalarlo como llevarlo preso. La anécdota terminó con la advertencia de que en los siguientes 100 días el morenovallismo vería qué hacer con ellos.

Lo que decidieron fue fincar cargos por drogas a Simitrio y dos de sus hijos que, con la salida de Atltonatiuh se comienzan a demostrar jurídicamente como fabricados. Otros dos activistas están en San Miguel por enfrentarse con un grupo social fiel al gobierno. En tanto que hay cuatro procesados por daños en una marcha.

Los de la UPVA integran una lista que, cuando Moreno Valle dejó la gubernatura, sumaba 5 encarcelados, un condenado político, un arraigado en domicilio, 142 procesados en libertad y 186 órdenes de aprehensión no ejecutadas, según el Comité para la Liberación de los Presos Políticos y por el Fin de la Represión en Puebla.

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Hijo de Simitrio gana amparo y deja el Cereso de San Miguel

HIJO DE SIMITRIO GANA AMPARO Y DEJA EL CERESO DE SAN MIGUEL

Ayer domingo, con 10 meses de retraso provocado por el gobierno, se celebraron en Venezuela las elecciones de las 23 gubernaturas que tiene el país. Antes de la jornada, en manos del partido del gobierno estaban 20 de estas y de la oposición tres. Al cierre de la campaña, las encuestadoras más serias anunciaron que la oposición ganaría entre 13 y 18 de las mismas.

La jornada tuvo lugar dos meses después de las manifestaciones contra el presidente Maduro y las protestas por el golpe dado a la Asamblea Legislativa con la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente controlada por el gobierno y desconocida por la comunidad internacional. Entre mayo y agosto, en esos eventos, fueron asesinados 125 personas. La mayoría a manos de cuerpos de seguridad del gobierno y paramilitares.



Al momento de escribir (18:00) la oposición, organizada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD), gana más de la mitad de las 23 gubernaturas, según las encuestadoras reconocidas. Queda por definirse el número preciso, pero se adelanta que son entre 13 y 14. Es una victoria contundente que expresa el rechazo al gobierno de Maduro y el deseo que tiene la mayoría de la sociedad venezolana de poner fin a la fracasada revolución bolivariana. Habrá que ver si el Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por el gobierno, reconoce estos resultados que sin maniobras oficialistas pudieron haber sido más abultados.

La MUD se presentó a las elecciones a sabiendas de que las condiciones de las mismas eran muy desiguales y estaban diseñadas para beneficiar al partido del gobierno, pero decidió participar consciente que el descontento popular es enorme y eso le daba ventaja y podía ganar. Su análisis se comprobó. Eso es lo que ha sucedido. Hicieron buen uso del arma más poderosa que tienen para enfrentar al gobierno de Maduro, el voto popular.

El resultado de la elección fortalece al MUD y su proyecto de cara a las elecciones municipales que deben tener lugar en noviembre y a la presidencial en 2018. Siempre y cuando las autoridades no alteren las fechas. El gobierno y su proyecto son cada día más débiles. Se hacen valer por la fuerza policial y militar, pero no por tener de su lado a la mayoría de la gente. Ésta ya no está con ellos. Lo estuvo en el pasado, en los tiempos que el barril del petróleo se vendía a 150 dólares.



De cara a la elección presidencial del próximo año, el resultado de ésta, que eligió a gobernadores, anuncia ya la derrota del partido en el gobierno y del candidato que éste ponga. Todo dice volverá a ser Maduro, pero los dirigentes chavistas podrían dar un golpe y desplazarlo ante su desprestigio y mala imagen en búsqueda de poner a un nuevo candidato, que pueda ofrecer más votos. Son tiempos donde es muy difícil revertir la opinión de la gran mayoría de los venezolanos. Ellos son los que van a decidir en las urnas.

Lunes, 16 Octubre 2017 00:00

Crepúsculo del Nafta

Día con día

Dice bien el presidente Peña Nieto que en la renegociación del Nafta lo que hay que mirar es lo que se pone en la mesa y no, añado yo, lo que tuitea o declara el presidente Trump.



La semana pasada, durante la cuarta ronda de conversaciones, los negociadores mexicanos tuvieron en la mesa suficientes propuestas inaceptables como para levantarse de ella.

La más general es una cláusula de extinción del tratado para que sea renovado cada cinco años por los tres países.



Para un tratado comercial cuya virtud mayor es dar certidumbre de largo plazo a los inversionistas, la idea de una revisión quinquenal equivale a un aviso de fin de fiesta, una propuesta de extinción.

Es la llamada sunset clause, que puede traducirse también como cláusula crepúsculo y que en efecto es crepuscular: luego de años de magníficos rendimientos, el largo día del Nafta estaría echando su último resplandor antes de perderse en la noche.

En la mesa quedaron también, después de esta cuarta ronda, al menos otras cinco propuestas crepusculares:

La exportación solo estacional de productos agrícolas mexicanos, cuando hagan falta, bajo regulación sanitaria estadunidense.

Un cambio en las reglas de origen de la industria automotriz para que al menos 50 por ciento de las partes de cada coche sea estadunidense y hasta 85 por ciento norteamericanos. Hoy deben ser 62.5 por ciento norteamericanas.

Terminar el capítulo 19 que arbitra las diferencias Nafta en un panel de controversias trinacional, y remitir las querellas a los tribunales de cada país.

Que empresas estadunidenses puedan demandar a empresas Nafta por lo que juzguen prácticas inequitativas al amparo de las reglas Nafta.

Que el acceso de las empresas de los tres países a las compras y contratos gubernamentales se fije en cuotas y no en porcentajes, porque el presupuesto estadunidense es mucho mayor que el canadiense o el mexicano. Si esto se fijara sobre la base de dólar por dólar, dice el WSJ, México y Canadá tendrían una baja en el acceso a esos recursos de 90 por ciento.

Las propuestas que llevan los negociadores estadunidenses a la mesa son tan radicales en su estilo y sus consecuencias como los desahogos y las amenazas del presidente Trump en el suyo.

Pueden ser todas

artimañas para negociar duro, pero parecen más bien artimañas para no negociar nada.

(Foto de portadilla toma de Independent.co.uk)

Jueves 12 de octubre en la falda sur del Popo. Es la tierra del amaranto antiguo. Aquí el temblor se llevó entre el 70 y el 90 por ciento de las viviendas en sus diecisiete comunidades, todas sus escuelas y sus templos nuevos y viejos. Veintitrés días después mucho puede y debe contarse del esfuerzo de reconstrucción que se hace lejos ya del ruido de la prensa tras el terremoto. Sociedad civil organizada que llega desde la ciudad, oficinas de gobierno reconvertidas en operadoras de contingencias, pobladores que hacen acopio de fuerzas locales, internacionales, religiosas.

¿Qué pesará más en los próximos días? ¿La inercia burocrática natural las instituciones públicas o la conciencia de que la acción de gobierno puede tener sentido? ¿El desapego propio de los civiles frente a la tragedia ajena, un vez que la distancia pesa lo suficiente para convertirse en olvido, o la compasión original que se transforma en acciones orgánicas y sistemáticas de verdadero largo plazo? ¿Y el mundo rural de los pueblos del sur regresará a la parsimonia y aislamiento que identifican su vida cotidiana?



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Santa Cruz Cuautemotitla, Santiago Tochimizolco, San Miguel Tecuanipan. Pueblos antiguos, prehispánicos, y nadie aquí me habla de razas y conquistas. Los maestros no han hecho ceremonia alguna, pues todas las escuelas están cerradas. Los niños hacen cola con sus madres cuando alguna camioneta aparece con ropa y bastimentos. Sus mamás preguntan si de casualidad traen pañales, y entre todas se arrebatan las colchonetas. Los jóvenes demuelen sus casas a golpe de marro y tal vez se pregunten por el sentido de la vida. Los hombres debaten sobre la habilidad del maquinista del trascabo para terminar de desbaratar lo que quedó de una primaria, y eso es mejor que conversar por el bajo precio de la carga de amaranto. Una mujer ha plantado flores de plástico en la tierra y las alinea en macetas para alegrar la caseta de lámina de cartón que por lo pronto sustituye a su vivienda de adobe que los voluntarios han demolido.



El volcán al fondo se esconde a mediodía. "Viene gente de fuera y mejor se esconde", me dice la mujer de las flores. Y sonríe.

Aquí nada se celebra hoy 12 de octubre.

En Santiago Tochimizolco descubro un lienzo colgado en la presidencia auxiliar que de milagro ha sobrevivido al terremoto. Ahí están los pueblos delimitados por los ríos. Y la fecha, 1609. Entenderé que es una copia, que el original lo tienen en resguardo los viejos, pero asumo que la memoria no se pierde ni se achica aunque la tierra reviente en tremores sus discordias geológicas.

Los manantiales segados

Un terremoto tumba iglesias, casas y edificios, desgaja montes, quiebra carreteras, pero poco puede hacer contra los usos y costumbres. En la región de Tochimilco sirve escuchar los nombres de sus pueblos para entender que su historia es originaria, batida ya por las guerras floridas de los aztecas desde su bastión en Huaquechula, y que pasaron por la conquista con el propio Cortés, y por las encomiendas y el control por una lejana Corona, y por las bendiciones y los infiernos desde el convento franciscano que no pudo impedir que estos pueblos cultivaran el amaranto fundamental para los ritos paganos, y por el desprecio histórico de la ciudad criolla a los pueblos indios, y por el concepto de progreso impulsado por un Estado que un siglo después de la revolución y el indigenismo no entiende el mundo rural de los pueblos campesinos: San Lucas Tulcingo, San Martín Zacatempan, Santa Catarina Tepanapa, San Miguel Tecuanipan, San Francisco Huilango, Santacruz Cuautemotitla, San Antonio Alpanocan, La Magdalena Yancuitlalpan. Y nueve o diez comunidades más.

Nada de eso es asunto de un terremoto. A quienes debe importarle entender lo que ocultan los nombres de estos pueblos es a todos aquellos que se acercan con ánimo de auxilio tras una catástrofe. La mayor parte de esos pueblos perdieron en un minuto sus sistemas de agua potable. Sus manantiales. Su enredo de mangueras, por miles, que se descuelgan desde los ameyales y tanques hacia cada una de las casas. Hasta allá llegó el equipo de funcionarios del SOAPAP al día siguiente, pues de todos los municipios afectados por el sismo, Tochimilco perdió además de centenares de casas, completitos, sus abigarrados sistemas de agua potable. Gustavo Gaytán, su director –un abogado queretano con más de treinta años de experiencia operativa en la administración pública--, lo entiende así:

“Es un asunto cultural –dice--. Si no lo ves, fracasas. Está el caso de Tecuanipa, donde se perdió por completo el manantial tapado por rocas y tierra. Es imposible recuperarlo. De inmediato estudiamos la alternativa de un pozo y la encontramos: agua a 200 metros de profundidad, una inversión de 3.5 millones de pesos. La gente se opuso, ¡ellos quieren un manantial!, y mejor quisieron arreglarse con la comunidad de Santa Cruz Cuautemotitla: una vena de su manantial a cambio de permitirles la construcción de un camino por sus terrenos. Ya lo acordaron. Muy bien, ¿y de dónde van a salir los recursos para construir ese camino? Por lo pronto: si no quieren el pozo, pues no tendrán pozo. Y en n Cuilotepec y Tepanapa la población rechazó la construcción de dos líneas nuevas y un tanque. ¡No hay ninguna razón aceptable para su negativa! Ellos dicen que la asamblea rechazó la obra. Como quiera ya se reparó la línea vieja y tienen agua desde el 23 de septiembre. Y en Santa Cruz no quisieron una bomba que tomar el agua del arroyo, porque ahí quieren conservar su mangueras que manejan por grupos de familias, pero sólo lo entiendes cuando escuchas que por lo menos diez personas han muerto desbarrancadas al cruzar las mangueras por las barrancas. Qué hicimos: reparar las manqueras dañadas. Es un asunto cultural. Si no lo entendemos, estamos fritos.”

José Martínez Paz

José Martínez Paz es el presidente del comité de agua potable de Santiago Tochimizolco, y como tal tenía que bajar desde el pueblo al río Atila todos los días a la 1 de la mañana a prender la bomba que desde el manantial conocido como La Fábrica subía el agua 140 metros arriba. Dejó de hacerlo con el terremoto. Ese sistema de agua potable es uno de los que el sismo destruyó al desgajar cientos de toneladas de tierra sobre la tubería que a saltos trepaba por la cañada hasta el pueblo para el consumo de sus 1600 habitantes, y desde hace 40 años. Sobrevivió el manantial, pero el ducto metálico, roto en pedazos, quedó inservible en la barranca.

Para este día 12 de octubre el SOAPAP ha logrado recuperar el sistema. Con el auxilio de 57 hombres que organizó José Martínez Paz metieron en un par de semanas una nueva línea con manguera de polietileno de alta resistencia para sustituir a la averiada, todo con un costo de 395 mil pesos a cargo de los dineros del organismo operador de agua de la ciudad de Puebla. La enterraron en el monte o la colgaron de los peñascos, pero la treparon en línea recta para llevarla hasta el depósito 140 metros más arriba. El proyecto suma otros 295 mil pesos para una línea alterna que llevará el agua a las partes más altas de la comunidad.

José cuenta rápido su historia: “Antes la gente bajaba hasta el río al ameyal de nombre Tecama, ahí venía con sus cántaros y sus burritos; pero se organizaron las familias y construyeron con gobierno en el manantial que llaman La Fábrica –a saber por qué--, y se puso la bomba y la tubería hasta el depósito que mentan Ametépetl, y de ahí, por etapas, la red para casas, señor, no de un jalón, pero ya a hoy todas.”

José está contento y agradecido. Cuatro veces me pide que no deje de decir que agradecen a la alcaldesa Albertana Cayenca Amelco y a los funcionarios del SOAPAP –y me da sus nombres, Gustavo, Daniel, Edmundo-- que en tan poco tiempo hayan logrado recuperar su sistema. Yo lo veo ahí, trepado en la caseta que guarda la bomba, justo sobre el manantial a la orilla del río Atila que 45 kilómetros más abajo desembocará en el río Nexapa a la altura del pueblo de Atzala. Y pienso en su trabajo de todas las madrugadas.

“Mire, acabo rematado. Bajar a prender la bomba, porque no hay un suitch, y subir a checar el llenado del depósito, de menos tres a cuatro horas yendo rápido, y luego abrir válvulas en el pueblo, y cerrarlas más tarde. El día entero. Y no se diga el fin de semana, todos los días, señor, y sin paga, todo por la comunidad. Y si hay una fuga, a colgarse con sogas de un árbol para soldar el tubo a medio barranco…”

Los ingenieros del SOPAP lo escuchan. Pondrán un timer para que la bomba prenda y apague automáticamente. Se acabarán las carreras del presidente del comité.

“No, señor, necesitamos una moto…”, me dice José al despedirse.

Señoras

Los hombres han traído los elotes tiernos desde las milpas arriba en el llano hasta la cañada. Ellas han cortado los aguacates, sazonado las salsas y elaborado unas maravillosas gorditas. Atienden así a los ingenieros y funcionarias del SOAPAP en un paraje a la orilla del rio Atila sombreado por ailites, amates, encinos y aguacates. Son las mujeres campesinas, productoras de maíz, frijol, amaranto. Son las madres de los hijos que se han ido al norte. Son las mujeres a las que el terremoto ha destruidos sus casas. Escribo sus nombres de izquierda a derecha: Yolanda Cacique Oliva, María de los Ángeles Rivera Rivera, Alicia Pérez Ramos, Martha Atenco Guerrero, Leidy Laura Alonso Torres, Angélica Martínez Cacique.

Convento

Albertana Cayenca Amelco, presidenta municipal de Tochimilco, nos lleva al interior del templo desde la casa parroquial en el ex convento de San Francisco. Los muros y contrafuertes dominan todo en el patio del curato. Tras una puerta encristalada, en una sala se refugian los santos y patronas sobrevivientes; al fondo, un cuadro de la Guadalupana del estilo de los que pintara en el medio siglo XIX Agustín Arrieta; a la derecha unos Santos Reyes todavía ofrecen oros y mirras en cofres y recipientes dorados a una virgen recién alumbrada; por ahí un San Martin de Porres mira impávido el revoltijo de cajas y envoltorios de ropa que ahogan ángeles y vírgenes.

Por un pasillo Albertana nos guía al interior del templo de Santa María de la Asunción, parte del convento que para la orden de los franciscanos edificara en los alrededores de 1560 Fray Diego de Olarte. Ella se guarda sus palabras. Basta levantar la mirada al cielo para valorar la catástrofe. Sé que estoy en una de las maravillas del XVI mexicano, el siglo de la conquista y el exterminio de los pobladores de Mesoamérica; y que el convento de Tochimilco fue una de las puntas de lanza de esa brutal entrada a los dioses europeos y al mundo moderno de la nación mexicana. Pero no es útil pensar en ello frente a la destrucción que presenta el templo franciscano, con su nervadura gótica rajada en varios puntos a todo lo largo de su bóveda. Alberta no dice nada, sabe que sobran las palabras ante la quiebra de esa maravilla antigua que está a punto de venírsenos encima.

Del patio del convento han recogido todo el cascajo. Arriba, sobre la arcada del segundo piso, ha sobrevivido el reloj de arena.

Yo salgo al atrio y quedo frente al frontón de un templo que despliega la sobriedad de su piedra negra volcánica, puesta entre el mortero blanco con la mejor técnica del puntillismo pictórico. Ha sobrevivido la capilla abierta, igual que las almenas de la muralla que cerca el convento hacia el poniente. Me resguardo del sol a la sombra de la torre. Busco sus heridas. Parece indemne, como si ignorara que vengo de ver la desgracia de su bóveda quebrada, la soledad de su espacio sin bancas, sus paredes tiesas, sus nichos vacíos, como si los 450 años transcurridos de penas murmuradas y llantos cantados se hubieran desvanecido en el polvo y el silencio que dejó el estrépito del terremoto.

Pero la mirada certera descubre la rajadura en el segundo nivel de la torre, y la doble arcada rota a la izquierda. Y las huellas blancas de las heridas que dejaron otros terremotos en la fachada. Y la interrogante llana sobre lo que costará en dinero y sabiduría arquitectónica reconstruir este vestigio de lo sucedido hace casi ya quinientos años en estas faldas de nuestro volcán y sus pueblos originarios.

Albertana se guarda sus palabras.

La presidenta y el funcionario

No se conocen aún las cifras del censo de SEDATU –las darán en lo general el domingo 15 de octubre, con 27,782 casas dañadas (97.2 % del total) y 2,352 consideradas pérdida total --, pero a la vista está es que las cifras no coinciden en Tochimilco: el ayuntamiento cuenta alrededor de mil como inhabitables, y SEDATU sólo reconoce 600.

“La labor es titánica –dice Gustavo Gaytán, director del SOAPAP (Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla), el funcionario del gobierno estatal que llegó a Tochimilco el día 21 de septiembre para reconstruir el sistema de manantiales destruido por el terremoto en esta región de pueblos al sur del volcán Popocatépetl, y quien desde entonces coordina las tareas de reconstrucción en el municipio de Tochimilco--. El territorio es enorme y el tamaño de la afectación de casas, escuelas y templos nos rebasa a todos.”

Y el problema todavía está en reconocer la extensión del desastre.

La conversación arranca por una barda que entre el ayuntamiento de Tochimilco y los funcionarios del SOAPAP han decidido tumbar. Está en la calle de atrás del Convento. Por qué en este pueblo las autoridades históricas no se miran la cara --el convento tiene la vista al poniente, y la presidencia municipal mira a su propio parque y al sur—es un asunto decidido por alguien cuyos huesos descansan hace mucho tiempo bajo esta misma tierra zarandeada por el sismo del 19 de septiembre. Pero la barda del pleito anunciado entre el INAH y el ayuntamiento es la plantada enfrente de la que resguarda a la vieja iglesia del convento franciscano, a la que por cierto llega a dar el antiguo y extraordinario acueducto. Y cuando la gente vio que otra barda del vecindario se vino abajo unos días después del temblor, para angustia de un burro que por ahí discurría su jornada, presionaron a la alcaldesa para proceder contra el muro de cuatro metros que amenazaba con venirse abajo en la calle Libertad.

“Ahora el INAH dice que nos va a multar con 80 mil pesos por el derribo de una barda del siglo XVII –me dice Alberta…, presidenta municipal de Tochimilco--, que había mejor que apuntalarla ¿pero y si la barda me mataba un niño?, ¿qué le iba yo a decir a la gente?”

El INAH, por cierto, no pone un peso para apuntalar barda alguna. Todo eso, en su caso, tendrá que esperar a los recursos del FONDEN. El convento y su templo, severamente afectados, también tendrán que esperar sin apuntalamiento alguno, a pesar de las grietas en sus bóvedas. Pero si el muro de los tiempos coloniales es de un particular, las multas aplican, como es el caso de la señora Gabriela N., a la que también ya le llegó la amenaza de multa.

“Es cuestión de sentido común –dice Gustavo Gaytán, director del SOAPAP, al frente de las actividades de reconstrucción en el municipio de Tochimilco, el más afectado en su infraestructura de agua potable en toda la región afectada por el terremoto--, pero si los inspectores del INAH no vienen a campo, y todo lo resuelven vía telefonazos diciendo que casas y muros están dentro del catálogo del patrimonio histórico, no pueden ver el peligro en el que está la gente.”

Dice entonces la presidenta: “Nos dicen del gobierno: no cierren la carretera porque es la ruta de evacuación por el riesgo de erupción del Popo, y el INAH dice espérense, no tumben nada hasta que yo diga, pero no vienen a ver las casas, las bardas…”

Y cuenta de una escuela particular asentada en una vieja casa colonial, colapsada en uno de sus muros laterales. La gente la quiere demoler. Y muchas casas están sobre zonas de riesgo a la orilla de arroyos y barrancos, pero la gente no se quiere mover de ahí.

“Y si alguien se muere –acota Gaytán--, ¿a quién van a linchar? Porque aquí la gente no se va a quedar viendo, se van a ir sobre nosotros.”

Johnny

Tres semanas después del sismo no hay un acuerdo sobre el número de casas afectadas por el terremoto en Tochimilco. El censo que levantó el ayuntamiento habla de 1,300 viviendas señaladas para demolición. La cuenta del gobierno es de 600 menos. ¿A quién creer? ¿Cuáles criterios se aplican para decidir entre demolición y reparación? El FONDEN dispone que no entren bajo su cobijo las casas de dos pisos, y buena parte de las de adobe se quebraron porque sus moradores construyeron segundos pisos con losas y blocks; tampoco rescata las casas construidas con madera, como lo son muchas de las edificadas en Cuilotepec.

“Están con ese tema los de SEDATU –dice Johnny, funcionario de Obras del ayuntamiento de Tochimilco--. Nosotros contamos 1,800 casas dañadas, y de ellas cerca de mil ya no son habitables. Lo que vemos es que no cuadra la información que ellos tienen con la nuestra, apenas estamos intentando cuadrar los números. Es el caso de Cuilotepec, que tiene muchas casas de madera… Allá la gente nos dice, ustedes ayúdennos con materiales y nosotros nos arreglamos. Y lo que piden son láminas de cartón, ellos no esperan otra cosa.”

“SEDATU concentra la información –interviene Gustavo Gaytán--, y maneja sus reglas de qué casas sí y que casas no se tienen que demoler, pero el problema es que no comparten la información.”

Trascabos

Una mirada a las escuelas. De toda la infraestructura existente en el municipio sólo sobrevive un kínder, lo demás está en proceso de demolición.

Es el caso de Alpanocan, con la primaria destruida. Y Tecuanipan, con la telesecundaria ya demolida. Y Tochimilco, con la máquina que retira los escombros este jueves 12 de octubre, pero donde la gente alcanzó a salvar el mobiliario que ahora se amontona en la cancha de básquet techada. Es la escuela primaria José Ramírez.

Oswaldo

Oswaldo Alejo Vázquez tiene 38 años y es productor de amaranto en Tochimilco. No es propietario de tierra, así que esa semilla antigua la siembra en terrenos de temporal que él y su padre rentan en 4,000 pesos la hectárea. Él no mide en kilos, piensa en cargas y almudes. Piensa en los 1,600 pesos que le pagaron en la última cosecha por carga, en los 40 almudes que contiene cada una.

Realmente no piensa en ello ahora. Observa al trascabo que recoge los escombros de lo que quedó de su casa. Me lleva al cuartito en el que guarda lo que sobrevivió del derrumbe de los viejos paredones de adobe de la casa que habitaba a la entrada del pueblo: un ropero, una lavadora, algunas cajas y otros menajes amontonados en una habitación de dos por dos metros.

“Yo estoy agradecido con la ayuda que me dieron para demoler la casa”, me dice.

Alejandrina

Alejandrina Rendón Sánchez ha plantado flores de plástico en macetas que se alienan contra la pared de lámina de cartón que terminaron de construirle hace dos días. Hoy por la mañana le dijeron que ya había fraguado el cemento del piso que le pusieron a la vivienda de 6 por 3 metros que con iniciativa del pastor de la iglesia de El Calvario le construyeron el fin de semana. La suya es una de las veintiséis casas provisionales que en el barrio cristiano de Santa Cruz Cuautemotitla se han edificado en la última semana. Hoy mismo están en construcción cuatro más. La gente pone la madera necesaria y ayuda con su mano de obra.

Desde su casa miramos el volcán que pelea con las nubes su vista. Ella sonríe: “Cuando viene la gente se esconde…”

La casa de Alejandrina quedó destruida por el terremoto. En ella vivía con su marido, cuatro hijos y una nuera. Llevan dos semanas resguardadas en una casa de lona azul a la que se le trasmina el agua por los costados; un tendido de cuatro colchonetas se seca al sol como prueba. Pero ya hoy dormirán todos en la casa de cartón plantada justo en el sitio de la casa derrumbada.

“Perdí todas mis flores –me dice-, pero para alegrar he puesto estas de plástico.”

Ella sabe de plantas. Con sus hijas y su marido siembran todos los años maíz, frijol y amaranto en media hectárea de tierra. Pero el panorama no es grato: les pagan cuando más a 1800 pesos la carga de 40 almudes. Ella mide en maquilas de a 1.5 kilogramos, cien para cada carga. Ya no les costea ese cultivo antiguo: el fertilizante se lleva 500 pesos por costal de 50 kilos; y los peones, al menos 50 jornales se tienen que pagar, y ya cobran 100, a veces 120, pesos más el refresco y la comida. No, no resulta.

“Desde que tembló no hemos regresado al campo”, me dice.

Eva

Eva Álvarez Andrade tiene 36 años, es madre soltera de un niño de diez años y trabaja en el servicio doméstico en una casa de Cuernavaca. Regresará al trabajo el lunes 16, luego de unas vacaciones, dice ella, en las que ha sido testigo de la demolición final de su casa. Sólo el pórtico sobrevivió, construido con castillos y adobe, con la fecha de 1956 grabada en el cemento.

“Me dieron mis días los patrones, entendieron lo que me ha pasado”, dice en la cocina que ha habilitado en la caseta de lona que llegó como ayuda desde la ciudad de Puebla, y que plantaron en el sitio que ocupaba la casa de adobe que construyeron sus abuelos hace más de sesenta años.

Qué sigue ahora para ella. Reconstruir con la ayuda que llegue de donde sea, pero primero valerse por sí misma. “Mi papá se apuntó con los antorchos, que dicen que van a dar casas. Él no cree en nada, todos prometen, pero no cumplen. Mejor nuestro trabajo y nuestro esfuerzo.”

Y ya sueña con su nueva casa: “Yo la prefiero de adobe, tampoco mi papá quiere que se pierda lo antiguo, y es más bonito. La verdad es que yo no quería que la tumbaran, pero ya que podemos hacer.

Alfredo

Alfredo Mantilla observa recargado en la pared de una casa de adobe al grupo que a marrazos demuele su casa. Era la suya también de adobe con una losa de concreto encima, como tantas más que no sobrevivieron al sobrepeso echado sobre los viejos muros de tierra. Ahora vive en un cuartito de madera y cartón en el patio trasero de lo que fuera una construcción de dos pisos, por cierto la primera que los tuvo en esta calle principal del pueblo. Es un hombre mayor, arriba de los sesenta, campesino productor de amaranto, como tantos otros en Santa Cruz. No puede ayudar, pues lleva ya días con un dolor que le corre de la espalda a la pierna derecha. Los marrazos no tienen reparo y posan sin descanso para lo foto que Alfredo acepta que le tome como testimonio de la pérdida total de su patrimonio.

El Pastor

Un terremoto puede volver a unir el corazón de una comunidad partido por la religión. Algo así ha ocurrido en Santa Cruz Cuautemotitla.

Lorenzo Calderón Solís es un hombrón de unos 40 años de edad que llegó desde Tabasco a Santa Cruz hace doce años como pastor de la iglesia evangelista pentecostés El Calvario. Hasta el 19 de septiembre pasado presidía el culto de los domingos desde un templo con la mejor vista al volcán Popocatépetl que se pueda imaginar para una comunidad religiosa en este territorio. En la punta de una loma al sur del pueblo, en su rededor viven las familias que en los últimos años abandonaron a la iglesia católica. Casi la totalidad de las casas resultaron con pérdidas graves que han obligado a la demolición de buena parte de ellas.

También el templo cristiano quedó destruido por completo. Hoy en su lugar existe una explanada con escombro blanco molido: en un extremo, el fierro retorcido que se ha rescatado de losas y columnas está a la espera de que se lo lleven a vender a Atlixco como una recuperación mínima de dinero ante la pérdida del edificio. Sobrevivió la casa comunal, y ahí han organizado la cocina colectiva que ha dado de comer a los brigadistas desde el día 21 de septiembre.

“Son alrededor de 160 casas las que se perdieron en Santa Cruz –me dice en un momento que tiene libre pues ahora organiza la salida de un grupo de voluntarios que levantarán una de las cuatro casas de lámina de cartón que se construirán el día de hoy--, y hasta hoy no ha habido mayor ayuda de gobierno local, sólo a dios gracias estos señores del SOAPAP que han coordinado la demolición de las casas en riesgo y construcciones como nuestro templo. Pero aquí ahora se trabaja parejo, no se ve si son cristiano o no, eso no importa. No soy de aquí, pero las carencias de aquí las sufro yo también. Ahora tenemos ya 26 casas de lámina de cartón terminadas, y cuatro más hoy, treinta. Pero fíjese, hablé de 160 casas destruidas.”

Así que en Santa Cruz la división entre católicos y cristiano se ha dejado de lado. Tan es así que se han organizado para dar de comer a los brigadistas y funcionarios del SOAPAP un día unos y al siguiente los otros.

Al pastor Lorenzo se le ocurrió la idea de levantar cuartos provisionales de lámina de cartón, como el de la señora Alejandrina.

“La gente sigue encapsulada en casas antiguas, buenas para el frío y el calor, pero ojalá haya la oportunidad de que se construyan mejores casas, una vivienda digna, con un espacio particular. Ojalá las personas del gobierno escuchen y vengan a ver, porque es fácil hablar desde el cabildo, desde una tribuna, pero aquí no ha venido ningún diputado, ningún gobernador, no ha venido Gali, y lo digo con todo el temor…”

Faustino

Al atardecer, en San Miguel Tecuanipan, Faustino Martínez García no duda: “Que nos haga caso el gobierno, nos tiene en el abandono.”

Lo que sí ha hecho el gobierno es mandar a un equipo de PEMEX experto en demoliciones y su experiencia sirvió para que hoy del edificio que albergaba la presidencia municipal no quede más que un montón de escombros blancos. “Lo puedes ver en yutub”, me dice. Ya se había caído en 1985. Así que parece que es costumbre. Sobre la loma está el templo, pero desde la carretera sólo vemos el portón del atrio quebrado. El hijo de Faustino lleva las cuentas de la dimensión de la catástrofe en su pueblo: en San Miguel el sismo tumbó totalmente 60 casas; la suma de la pérdida total en viviendas es de 146; daños graves, 90; parciales, 81. ¿Se puede dar una mejor imagen de lo que significa la palabra catástrofe?

Nacido en San Miguel Tecuanipan tampoco duda en asuntos de amaranto y de pobreza: “El de Tecuanipan es el mejor de toda la región, señor, pero somos un pueblo de alta marginación, pura sobrevivencia. Maíz, frijol, amaranto, no hay otro trabajo. Sólo el norte. ”

El amaranto.

En la región de Tochimilco lo siembran desde siempre. A pesar de que los misioneros pronto prohibieron su cultivo por el uso pagano que los antigos le daban al minúsculo grano. Tanto pesó el anatema que ya no existe la costumbre de mezclarlo con el maíz en el nixtamal, Ahora en octubre vez sus racimos rojos y verdes se miran casi a punto, pero será en noviembre cuando los productores lo cosechen. Abundan los sembradíos, pero también puedes verlo en las milpas, o envuelto entre las flores de cempasúchil. Tochimilco es la región más importante para la producción de amaranto en el país. Una maravilla de estas tierras de pueblos pobres. Levantar una tonelada se lleva al menos tres hectáreas, y la pagan a 12 mil pesos si bien va. Pocos en estos rumbos tiene más de media hectárea. Si quieres levantar un par de toneladas, tendrás que rentar, y ya piden cuatro o cinco mil pesos por la hectárea, y suma los peones, y el fertilizante, y la preparación de la tierra... El amaranto sufre igual la maldición del maíz. Y la condena de sus productores a la pobreza.

¿Logrará el terremoto modificar esta historia amarga del grano más rico en proteínas y que nos comemos en alegrías?

Jueves, 12 Octubre 2017 00:00

IBEROCOM 2017



Programa

Jueves 12 de octubre



09:00 h. Inauguración
09:30 h. Conferencia inaugural: Tecnopolítica y análisis de redes digitales
10:30 h. Panel magistral: Narrativas transmedia y retos del audiovisual
12:30 h. Mesas de debate simultáneas
15:30 h. Talleres y actividades simultáneas
18:30 h. Grabación en vivo de Estamos al aire
19:30 h. Proyección audiovisual del documental "Al otro lado del muro" (Ortíz, 2017) y diálogo con su productor Emiliano Altuna [ Ver trailer ]

Viernes 13 de octubre

09:00 h. Panel magistral: Dimes y diretes del marketing en el siglo XXI
11:00 h. Talleres y actividades simultáneas
15:30 h. Mesas de debate simultáneas
17:00 h. Panel magistral: Periodismo digital y creación de conocimiento colectivo
19:30 h. Proyección audiovisual del documental "El hombre que vio demasiado" (Ziff, 2015) y diálogo con el artista visual César López [ Ver trailer ]

Sábado 14 de octubre

08:30 h. Talleres y actividades simultáneas
12:00 h. Conferencia magistral: Retos, peligros y límites del periodismo en el México actual
13:00 h. Reunión pública del Consejo Consultivo de la Licenciatura en Comunicación

Vida y milagros

¿Qué tan fuertes fuimos y podemos llegar a ser en esta emergencia de los sismos de septiembre?

Y me refiero a todos, a los damnificados en lugares rurales o urbanos, al ciudadano armado con su teléfono celular y su interés por hacer algo, a las instituciones privadas, pequeñas y grandes, y a ese poderoso equipo que pueden ser las instituciones públicas de los tres niveles de gobierno cuando se articulan bien. En base a lo que he vivido y visto en Puebla, creo que podemos ser más eficaces y fuertes si nos seguimos hablando como se hablan los jugadores de futbol en medio de un partido complicado, en el que afortunadamente hay un medio tiempo para recapitular y tomar aire antes de regresar a la cancha a tratar de ganar uno de los partidos más importantes de nuestra vida.



Primero que nada, es sano dimensionar bien el peso de nuestro tamaño y esfuerzo con respecto a la totalidad del equipo de ayuda: no tiene nada de malo saber que quizá solo somos 50 gramos de un kilo, pero esos 50 gramos pueden ser claves y muy útiles en una emergencia y adquieren valor solo si sabemos sumarlos a los 950 gramos del resto de la ayuda. Exagerar de más la importancia de la sociedad civil no es realista, darle su correcta dimensión y utilidad es sano.

El sábado pasado varios de los que nos unimos o conocimos en esta emergencia nos fuimos a vestidores a pensar juntos. Fuimos los representantes de varias instituciones privadas y públicas que nos enlazamos en estos 20 días después del temblor, primero de manera espontánea y luego construyendo un orden que nos permitiera ayudar sin estorbar, con estrategia y eficacia. Era importante hacer ese encuentro para mirar con calma nuestros aciertos y errores de estos días.



¿Quiénes asistieron a este encuentro de intercambio de ideas?

De la sociedad civil Asistieron veinte organizaciones, catorce ONGs con diferentes vocaciones, cuatro organismos empresariales y dos administradores de plataformas de información, Gobierno Fácil y Epicentro.

De parte de las instituciones de gobierno asistió el responsable de uno de los ocho centros de mando que instaló el gobierno del estado de Puebla en las zonas más afectadas que son: Puebla y zona metropolitana, Izúcar, Chiautla, Atlixco, Tehuacán, Metepec y Acatlán. En esos centros de mando se enlazan los representantes y enlaces de las instituciones federales y también el ejército, nuestro ejército cuando es de paz, tan bien entrenado y admirables para eventos de ayuda en tiempos de desastre. Desde ahí también se enlazan con las autoridades municipales, muy faltas de recursos materiales pero conocedores de la realidad social, económica y política de sus enormes y complejas comunidades.

Asistieron también los ejecutivos gubernamentales responsables de coordinar los trabajos en dos de las comunidades más dañadas, Tochimilco y Chietla. Dos comunidades rurales, una en las cercanías del volcán, en zona de riesgo por muchos motivos, con clima frío y terreno escarpado y otra en la durísima y extremosa mixteca caliente. Ambas con economías muy frágiles pero con un largo historial de sobrevivencia. Difícil para sus habitantes, muchos que lo perdieron todo, y difícil para quienes tienen que ayudar a resolver la emergencia.

Creo que fue muy útil hacer este alto en el camino. Nos ayudó a entender mejor la importancia de utilizar con muchísima más responsabilidad las redes sociales, a verificar la exactitud de información que vamos a difundir, a usar esta fantástica herramienta para pedir y dar ayuda de manera más rápida, para comunicarnos con eficiencia, para saltar burocracias públicas y privadas sin crear caos, para retratar cosas que solo una imagen podía explicar con elocuencia, y sobre todo, para entender que se puede trabajar hombro con hombro y no confrontados si escuchamos y trabajamos como mexicanos sin etiquetas y con menos prejuicios hacia los demás.

Vi muchos héroes sin capa en estos días, los que no se notan pero ahí están, ante su casa caída y los trastes quebrados recogiendo con buen ánimo lo que el desastre les dejó, he visto muchos voluntarios expertos y valiosísimos y otros inexpertos, llenos de buena actitud pero faltos de guía. He visto muchos funcionarios públicos anónimos, los que no saldrán en la foto, pero que están haciendo su trabajo con responsabilidad y seriedad y en turnos extenuantes desde hace 20 días. He visto a periodistas y fotógrafos extraordinarios dedicados a documentar con rigor y sensibilidad la memoria de lo extraordinario.

Lo más importante es entender que falta mucho por hacer y que se necesita una enorme dosis de perseverancia, recursos y respeto hacia las comunidades que sufrieron más daños. El tiempo de la primera emergencia ya pasó. El tiempo largo para una mejor edificación de lo perdido apenas empieza para todos, para quienes perdieron su casa o todo su patrimonio, y para quienes en serio quieran apoyar a largo plazo.

La memoria de este encuentro y sus principales conclusiones pueden verlas en la página de www.dalelacara.org a partir del 10 de octubre. Pensamos que pueden ser útiles para otros equipos tan diversos como el que ahora menciono. Hace falta humildad para aprender de estos días que nos dejan tantas lecciones y cientos de tareas pendientes.

Foro sobre Prevención de Violencia en Niños, Niñas y Adolescentes:

Propuesta para una Cultura de Paz



Edificio de la Aduana Vieja, ciudad de Puebla, 17 y 17 de Octubre del 2017

En este evento se analizará la situación de los niños, niñas y adolescentes, como grupo especialmente vulnerable en nuestra sociedad. Las conferencias y mesas de diálogo presentarán la problemática de este grupo de población como víctimas de la violencia en México, y propondrán alternativas concretas desde diferentes niveles y sectores para reducir las prácticas discriminatorias que contribuyen a la vulneración de sus Derechos Humanos, especialmente los Derechos de este sector poblacional.

Programa:



Lunes octubre 16

10:00 a 10:15

Bienvenida e inauguración

Louise Greathouse Amador

Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP). Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” (ICSyH, “AVP”)

10:30 a 11:30

Conferencia 1: Edad penal. Una perspectiva desde el Neuroderecho

Eric García López

Universidad Nacional Autónoma de México,

Facultad de Medicina, Programa de Ciencias Forenses

11:30 a 12:30

Conferencia 2: El testimonio infantil en el nuevo sistema de justicia, aportaciones desde la psicología jurídica

Verónica Godoy Cervera

Universidad Autónoma de Yucatán, Facultad de Psicología

12:30 a 1:00

Descanso

1:00 a 14:15

Mesa de ponencias estudiantes 1

Violencia de pareja en adolescentes y jóvenes

1. Detección de violencia de pareja en mujeres

adolescentes por medio del VADRI.

Gloria Zamora Damián

2. Ciberbullying, ciberviolencia de pareja y

sexting en adolescentes

Dulce María Mejía Tepoxcal

3. Tácticas de solución de conflictos y violencia

de pareja en jóvenes

Adriana Alvarez Chilaca

Coordina: José Luís Rojas Solís

BUAP, Facultad de Psicología

1:00 a 14:15

Mesa de ponencias de estudiantes 2 Prevención de la violencia y Educación para la paz

  1. Educación para la paz en adolescentes con discapacidad: las nuevas tecnologías y el desarrollo integral

Alejandra Justin de la Fuente Laudo

  1. Hacia la transformación del conflicto: ideas de

paz y violencia en la secundaria

Ana Luisa Jiménez Briones

  1. La no violencia en los pueblos

campesinos de San Pedro Cholula según

los usos y costumbres

Georgina Tochimani Tochimani

Coordina: Patricia Preciado

BUAP, ICSyH, “AVP”

14:15 a 16:15

Comida

16:15 a 17:15

Conferencia 3: El cine y la violencia de género. El caso de los adolescentes

Lilia Campos Rodríguez

BUAP, Facultad de Psicología

17:15 a 18:30

Mesa de análisis: Estrategias y acciones para prevenir la discriminación y la violencia de niños, niñas y adolescentes

Paulino Dzib Aguilar

Verónica Godoy-Cervera

Eric García-López

Elsa Herrera Bautista

Coordina: Luz Anyela Morales

BUAP, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Criminología

Martes octubre 17

10:00 a 11:00

Conferencia 4: Riesgo de inserción de memorias en menores de edad durante los juicios orales

Paulino Dzib Aguilar

Universidad Autónoma de Yucatán, Facultad de Psicología

11:00 a 12:15

Mesa de ponencias de estudiantes 3

Violencia social y de pareja

1. Empatía y violencia en el noviazgo

Perla Selene Martínez Lecona

2. Violencia en parejas de universitarios

poblanos y veracruzanos

Gustavo Inzunza Rodríguez y Dulce María

Velasco Santiago

3. Violencia social y violencia natural: sus

efectos

Marievna Donaji Vázquez Marcial

Coordina: Patricia Preciado

BUAP, Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”

11:00 a 12:15

Mesa de ponencias de estudiantes 4 Prevención de la violencia y Educación para la paz

  1. Un programa de prevención de la violencia y fomento de una cultura de paz en niños de segundo de primaria

Emmanuel Roldán

  1. Necesidad de programas para la intervención con maltratadores de niños: aportaciones en el marco de la Justicia Terapéutica

Itzel García Santiago

  1. Justicia terapéutica en caso de adolescentes en conflicto con la ley.

Leticia Elena Guido Jiménez

Coordina: José Luis Rojas

BUAP, Facultad de Psicología

12:15 – 12:45

Descanso

12:45 a 13:45

Conferencia 5: Retos para la construcción de espacios para niños, niñas y adolescentes

Elsa Herrera Bautista

Observatorio de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes de Puebla

13: 45 a 14:45

Conclusiones y cierre

Louise Greathouse Amador BUAP, ICSyH, “AVP”

con la participación de conferencistas

Mundo Nuestro. Este texto fue escrito por los editores de la revista Sin Permiso Daniel Raventós y Gustavo Buster.

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Manifiesto: Decidir es un derecho democrático. Apoyamos el referéndum en Catalunya

La victoria de la autodeterminación de Catalunya y el callejón sin salida del gobierno de Rajoy

Cuarenta y ocho horas después de la jornada del referéndum del 1 de octubre, Catalunya vivió lo que unos llamaron huelga general y otros paro cívico, pero que en cualquier caso movilizó a centenares de miles de personas y en algunas ciudades las concentraciones fueron de una masividad desconocida hasta ahora. El referéndum del 1 de octubre, pase lo que pase en los próximos días y semanas, será recordado, y no sólo en Catalunya, como una de las jornadas más espectaculares de lucha pacífica de la población por el derecho a la autodeterminación, y en contrapartida, también como una de las más contundentes represiones de las fuerzas policiales contra los derechos de reunión, expresión y voto. Incluso en medios políticamente tan moderados como The Economist podía leerse en un reciente editorial: “Si el señor Rajoy pensaba que rompiendo cabezas pondrían fin al secesionismo, no podía estar más equivocado.”

Si bien la participación en el referéndum no llegó al 50%, lo que resulta memorable es que precisamente votaran más de 2 millones de personas en las condiciones de represión que hubo. Hacer especulaciones sobre la gente que hubiera votado en condiciones normales es inútil, pero nadie puede dudar que el número de participantes hubiera sido mucho mayor. Aventurar que todas las personas que no votaron eran contrarias al referéndum no puede ser mantenido con la más mínima plausibilidad. Es más, cuando después de una intensa campaña los partidos contrarios al referéndum han conseguido movilizar en Barcelona a la resucitada “mayoría silenciosa” –con autocares traídos de todo el Reino- las cifras, sin dejar de ser importantes, son las que son: 350.000 personas. La propia “Sociedad Civil Catalana”, la organización instrumental que ha organizado la manifestación habla continuamente de los catalanes contrarios a la autodeterminación como de una minoría “acosada”.



Lo hemos dicho muchas veces en Sin Permiso: un referéndum legal en Catalunya sobre cómo quiere vivir políticamente y cómo quiere relacionarse con los demás Estados sería el final técnico del régimen de 1978. Solamente así puede entenderse la intransigente y violenta oposición del gobierno y partidos dinásticos a la autodeterminación catalana legal y pactada.

La reacción del gobierno Rajoy

A las enormes movilizaciones soberanistas catalanas del 1 y el 3 de octubre, que arrinconaron políticamente al gobierno -hasta el punto de que el grupo parlamentario socialista pidió un pleno para recusar a la vicepresidenta Sainz de Santamaría- Rajoy respondió desvelando la verdadera naturaleza del régimen del 78. Felipe VI intervino como portavoz de los “poderes fácticos” para exigir la inmediata actuación de los poderes públicos contra el Govern de la Generalitat, “inadmisiblemente desleal” por cumplir el mandato del Parlament de Catalunya, y restaurar el pleno funcionamiento de la Constitución de 1978.

Es la cuarta vez en la historia del régimen que esta amenaza se hace patente: en el momento de su constitución, en el 23-F, en el referéndum de la OTAN y ahora tras el 1 de octubre catalán.

No es necesario insistir demasiado sobre lo que comentaristas de distinto signo han dicho sobre el discurso de Felipe VI la misma noche de la gran jornada de movilización del 3 de octubre. Bastaba con saber que el responsable del mensaje constitucional es el propio Rajoy: repitió sus mismos argumentos, que él a su vez reiteró en una entrevista de El País el domingo. Ningún asomo de “conciliación” o algo parecido: ni mención de las casi 900 personas heridas por la Guardia Civil y la Policía Nacional española el 1 de octubre, ni la menor alusión a una cierta conciliación entre las partes, ni diálogo.

En palabras de Javier Pérez Royo escritas poco después del mencionado discurso al referirse a la ausencia absoluta de neutralidad respecto a los partidos políticos: “En su discurso del martes dejó de serlo [neutral]. Y además se notó. Y mucho. Por lo que dijo y por cómo lo dijo. Su lenguaje, también el corporal, fue de una agresividad extraordinaria, con expresiones no solo contundentes sino hirientes.” Su alineamiento con el PP y Ciudadanos, dejó incómodo hasta al otro puntal del régimen del 78, el PSOE. Que fuera, como el mismo constitucionalista aseguraba, un gran error, es algo que aquí no importa. Fue un aviso de cómo entiende y piensa tratar la monarquía la lucha del pueblo catalán por su soberanía. Monarquía que solo puede vivir si el régimen del 78 se mantiene y que es su principal cortocircuito institucional en caso de crisis.

Rajoy respondió al desbordamiento de su gobierno por los acontecimientos, y a las críticas que llovían desde Aznar a Felipe González por no aplicar el artículo 155 y detener a Puigdemont y Junqueras, con una escalada cuya “proporcionalidad” se mide ya en la exigencia de salvar su propia carrera política.

La campaña de prensa del “nacionalismo constitucionalista”

Así puede entenderse también la reacción de la mayor parte de la prensa española después del 1 de octubre y de los acontecimientos que se han ido sucediendo a lo largo de la semana. Resulta muy llamativo el contraste con el tratamiento de los mismos hechos por parte de la prensa extranjera. No puede hablarse de una posición unánime sobre la solución para la cuestión nacional catalana, pero la reacción ante las cargas policiales sí lo ha sido: inadmisible. Los observadores internacionales tampoco han dudado un instante. En el informe preliminar de los observadores internacionales presentes para verificar la limpieza del referéndum del 1 de octubre, puede leerse: “Fue una operación de estilo militar orquestada de forma centralizada y cuidadosamente planificada. Nos dejó anonadados que mandos policiales armados y enmascarados entrasen en los colegios electorales con el objetivo de impedir un proceso democrático pacífico”.

Por claro contraste, gran parte de la prensa española, en todo caso la más influyente, ha sido unánime en rebajar, matizar, “poner en contexto”… la brutalidad policial. Hay quien incluso ha llegado a afirmar que la represión estaba justificada ante la desobediencia de leyes. ¡Cómo suenan estas palabras o de parecido tenor en lugares donde ha habido dictaduras, como es el caso de la de Franco! Pero llegar a rebajar o “proporcionar” la represión policial que todo el mundo pudo (y puede) ver en centenares de vídeos, se acerca a la charlatanería.

Son charlatanes en un sentido muy preciso, el que le da Harry Frankfurt en su maravilloso estudio On Bullshit: el charlatán no es necesariamente un mentiroso (que miente sabiendo que miente porque sabe la verdad, pero pretende engañar), simplemente no le interesa si lo que dice o insinúa es verdad o mentira, sólo persigue la impresión. Lo que menos le importa al charlatán es la verdad. Frankfurt asegura que “una actitud displicente hacia la verdad es más o menos endémica entre el colectivo de publicistas y políticos, especies cuyos miembros suelen destacar en la producción de charlatanería, mentiras y cualquier otro tipo de fraudulencia e impostura que puedan imaginarse”.

Puigdemont, las citaciones por sedición y la movilización de la “mayoría silenciosa”

Veinticuatro horas mas tarde, el aludido president de la Generalitat respondió al discurso real: “no así, Majestad”. Y reiteró la existencia de un mandato soberano del Parlament de Catalunya que le obliga democráticamente.

Un día después estaban citados a declarar a Madrid el Major (Mayor) de los Mossos, Josep Lluís Trapero, y los presidentes de las dos principales organizaciones sociales soberanistas, Jordi Sánchez de la ANC y Jordi Cuixart de Òmnium Cultural, investigados por sedición. Su arresto provisional, que exigía una parte importante de la derecha española, hubiera desencadenado una nueva movilización popular masiva en Catalunya durante el fin de semana. Pero el gobierno decidió darse tiempo y espacio para movilizar a su propia base social, en Madrid el sábado y en Barcelona el domingo, y hacer patente a su “mayoría silenciosa”.

Con lo que no contaba es con el éxito de una iniciativa ciudadana, “Parlem, Hablemos”, que a través de las redes sociales convocaron concentraciones ante los ayuntamientos de todo el Reino con banderas blancas exigiendo el diálogo entre los gobiernos de Madrid y Barcelona frente a las amenazas de la escalada represiva.

Pedro Sánchez, sometido a la presión de los “poderes fácticos” de su propio partido -los mismos que impusieron su dimisión en el comité federal del 1 de octubre de 2016 para forzar la abstención del grupo socialista que hizo posible el actual gobierno minoritario de Rajoy-, envió un twitter de apoyo: “Diálogo y convivencia. La calle nos los pide. Estemos a la altura, estamos a tiempo”. Y lo mismo hizo el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias: “La gente es mejor que sus gobernantes. Siento orgullo y esperanza viendo Madrid así”.

La posición de la dirección del PSOE quedó fijada: solo en el caso de una declaración unilateral de independencia apoyaría incondicionalmente a Rajoy. Mientras tanto, PSOE y Podemos coincidían en un espacio común definido por la petición de diálogo y convivencia, respaldado por la mayoría de las declaraciones de gobiernos e instituciones internacionales.

La “huida” empresarial

Desde el jueves, el gobierno Rajoy recurrió a un “poder fáctico” más importante que la “mayoría silenciosa”: la (supuesta) “mano invisible del mercado”. A golpe de llamada de las organizaciones empresariales y los ministerios de Hacienda y Economía, empresarios y financieros catalanes contrarios o muy hostiles al derecho de autodeterminación por no decir a la independencia (Miquel Valls, Juan Rosell, Joaquim Gay de Montellà, Isidre Fainé, Josep Lluís Bonet, Josep Oliu…) comenzaron a anunciar el traslado de las sedes sociales de sus empresas fuera de Catalunya. Poco importó que la decisión exigiera la convocatoria de las juntas de accionistas: el gobierno Rajoy aprobó el viernes un decreto autorizando a los comités de dirección de las empresas a tomar la decisión por si mismas. En una nueva demostración de que con “legalidad” (dudosa) no hace falta democracia (al menos en el espacio social regulado por el derecho mercantil), en Madrid o en Beijing, CaixaBank y su matriz, Banco de Sabadell, Gas Natural, Grupo Agbar, Oryzon, Dogi…desfilaron denunciando la inseguridad jurídica del procés, las consecuencias de la salida de la UE de materializarse la independencia de Catalunya… y su apoyo al gobierno Rajoy.

El impacto mediático ha sido enorme. El económico se puede medir por la subida en bolsa de las acciones de las empresas que deslocalizaban sus sedes sociales. Y el político ha desvelado cual sería la naturaleza social de una República catalana, que no cuenta con el apoyo del entramado del 3% que articulaba el capitalismo de amiguetes del régimen del 78 en la Catalunya autonómica gobernada por Pujol.

La motivación que hay detrás de esta deslocalización, además de otros factores políticos como los explicados, es defender el valor de las acciones y, en el caso de los bancos, que la posible salida de la eurozona por una hipotética independencia efectiva de Catalunya, los deje sin el acceso al recurso del Banco Central Europeo como prestamista de última instancia.

Si algo ha fraccionado el “bloque independentista” ha sido este encuentro con la realidad entre la base social que ha sostenido a CDC y la orientación política del nuevo PDdCAT más allá de la vaporosa “inquietud empresarial por la inseguridad económica”. Si el 1 de octubre importantes sectores del movimiento popular soberanista superaron sus ilusiones sobre la naturaleza del estado con la intervención represiva policial contra las urnas y los votantes; tras la huelga del día 3 y el lock-out patronal que supone los traslados de sedes sociales, la dirección de Junts pel Sí esta descubriendo las limitaciones sociales de su interclasismo soberanista.

El primero en reconocerlo fue Artur Mas en una entrevista en el Financial Times: “Para ser independientes aun hay algunas cosas que no tenemos”. Y lo mismo vino a decir el Conseller Santi Vila, que auguró la tautología de que la declaración unilateral de independencia conllevaría la suspensión del gobierno autonómico, por lo que era necesario más tiempo para el diálogo.

Una “sociedad fracturada” y entre la DUI y el “diálogo”

El gobierno del PP, Ciudadanos, los sectores más autoritarios y derechistas del PSOE (una vez más los Guerra, Bono, Leguina, Rodríguez Ibarra…) quieren mano dura contra la movilización catalana que tan en crisis ha puesto al régimen del que son sus principales valedores. Pero la mano dura debe justificarse, aunque lo de menos sea la verdad. La excusa utilizada es la “fractura” de la sociedad catalana cuando en realidad estamos ante la quiebra del consenso constitucional.

Lo utilizó, por ejemplo, Felipe VI en su discurso del día 3 (“hoy la sociedad catalana está fracturada y enfrentada”), lo utilizan muchos dirigentes del PP, del PSOE y, claro está, de Ciudadanos. Independientemente de la veracidad de esta afirmación, la pregunta es ¿se puede “coser” mediante la represión esa “fractura” social? Cuando se defiende un referéndum legal y pactado lo que se esta proponiendo es que se construya un nuevo consenso con la participación de todos los ciudadanos, dándoles directamente la palabra. La alternativa es darle derecho de veto a una supuesta minoría, alegando que es una “mayoría silenciosa”, incapaz de ejercer una ciudadanía que delega en las élites gobernantes cuestionadas por la mayoría. La pregunta sigue en pie: con la aplicación, por ejemplo, del artículo 155 (de facto ya aplicado), o con el estado de excepción ¿estaría menos “fracturada” la sociedad catalana? En todo caso, no parece ser la negación violenta del derecho a la autodeterminación lo que puede arreglar esa supuesta “fractura” social.

Finalmente, por motivos e intereses distintos, todos los actores en este drama han trazado la línea roja en la “Declaración Unilateral de Independencia” (DUI) que, de acuerdo con la Ley de transitoriedadaprobada por el Parlament de Catalunya debería proclamarse 48 horas después de comunicados oficialmente los resultados del referéndum. No hay que recordar que tanto el referéndum como la Ley de transitoriedad han sido declarados “inconstitucionales” y vaciados de todo poder jurídico por el Tribunal Constitucional.

¿Qué valor jurídico puede atribuir el gobierno Rajoy a lo que no da ninguno? Se trataría de un acto de rebeldía que le obligaría a detener y juzgar a los firmantes de la declaración por incitación a la ruptura del orden constitucional. Lo que al tratarse de la propia Generalitat y el Parlament le obligaría a intervenirlos.

Ciudadanos ha pedido, acompañado ahora por todos los “poderes fácticos” del régimen del 78, la aplicación preventiva de esa intervención utilizando el artículo 155 de la Constitución. Y la convocatoria de elecciones autonómicas en Catalunya. Pero a diferencia de Albert Rivera, Mariano Rajoy no tiene la seguridad ni de obtener una mayoría alternativa no soberanista en Catalunya ni de poder sobrevivir a la crisis constitucional que se abriría en todo el estado. El problema político catalán ya se ha trasladado a Madrid, amenazando al gobierno minoritario del PP. Pero ahora se proyectaría la “fractura” social al conjunto del Reino, como presagian las manifestaciones de este sábado.

El espacio político antes de esa “línea roja” ha sido ocupado por los llamamientos al “diálogo”, que cada actor también define de manera distinta según sus objetivos tácticos y sus intereses. Rajoy no puede apoyarse en él sin una desmovilización previa del movimiento popular soberanista catalán, porque cualquier “diálogo” supondría un cuestionamiento del régimen del 78. De manera directa con la propuesta de negociar un referéndum legal de Unidos Podemos, y a medio plazo de una reforma constitucional federalista del PSOE encapsulada en la comisión parlamentaria que ha tenido que aceptar Rajoy para cooptar a Pedro Sánchez para sus objetivos tácticos.

En el transcurso de una semana, “ganar tiempo” para el “diálogo” se ha convertido en la pesadilla de la crónica anunciada de una crisis constitucional y política sin precedentes. Puigdemont y su Govern están obligados por sus propias leyes, a menos que el Parlament reconozca al ser informado de los resultados del referéndum que la represión hizo imposible su pleno ejercicio y que, por lo tanto, este está aun pendiente. Y el gobierno Rajoy no podrá obviar la intervención y una nueva escalada represiva si, por el contrario, el Parlament considera que el referéndum, a pesar de la represión (que es su principal activo moral) es plenamente vinculante.

Fuera de este dilema, creemos, está la mayoría del movimiento soberanista popular en Catalunya y la mayoría de la opinión pública que se ha movilizado estos días a favor de una solución “legal” y “democrática”. Esa solución, y esa confluencia de intereses pasa, inevitablemente, por una alternativa de izquierdas en el conjunto del Reino, aunque no es la garantía de nada para la lucha por la autodeterminación catalana. Quizás sea una condición necesaria, pero no suficiente como la historia de la transición es un ejemplo repetido.

En esta tragicomedia, no deja de ser asombroso la parodia de interpretaciones legales retorcidas para satisfacer necesidades formales o tácticas: el PSC consigue retrasar el pleno del Parlament de Catalunya el lunes para proteger a sus diputados de los efectos de una DUI “inconstitucional”. Pero “Catalunya si que es pot” obtiene su convocatoria el martes para que el President informe de la “situación política”.

A estas alturas lo único evidente es que el régimen del 78 se encuentra en un callejón sin salida, que puede prolongar su crisis mediante una lógica táctica en la que se sacrifican objetivos estratégicos con tal de dañar sustancialmente al adversario. Estamos ante una situación tan cambiante que lo que hoy puede ser un argumento bueno para continuar la lucha por la autodeterminación efectiva de Catalunya, mañana puede parecer una opción francamente mala para tal objetivo. Así que lo menos aconsejable es ofrecer líneas de actuación inamovibles.

Editor de Sin Permiso
Editor de Sin Permiso

Fuente:

www.sinpermiso.info, 8-10-17
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