Mundo

Mundo

Mundo Nuestro tiene un objetivo prioritario: realizar un periodismo de investigación que contribuya en la construcción de una estrategia nacional de conservación, desarrollo y custodia de la biodiversidad y la agrobiodiversidad, lo que se llama el patrimonio biocultural de México.

"19 de abril y entonces..."
Esta gente que somos
que marcha, reza y resiste

La imagen puede contener: una o varias personas, personas en el escenario, calzado y exterior




En medio de la rabia y el dolor
por nuestros jóvenes asesinados,
encarcelados y torturados
con las armas del régimen autoritario Ortega-Murillo,
ahí
cuando juntos lloramos a nuestros muertos,
surge
la belleza de tanta gente arrecha.

Entonces
llegan los buses repletos de campesinos defendiendo la tierra y el agua
caen los chayopalos en una fiesta que baila la autonomía
y otra vez,
sí, otra vez
las campesinas
los campesinos, los jóvenes universitarios y los trabajadores
-el pueblo autoconvocado-
son los maestros de vida y lucha.

Entonces
se agitan las voces
los gritos de YA BASTA, YA BASTA....
se agitan los corazones.



Y brotan ríos profundos que son banderas azul y blanco,
llanto y puños alzados
la gente marcha, reza y resiste....

entonces
del fondo del fuego que acabó con el mercado de artesanías
nace un brotecito tierno de esperanza
porque el pueblo nicaragüense no se rinde.
No se rinde: que se rinda tu madre.

Masaya hoy está de pie.
Benjamín Zeledón hoy está de pie.
Sandino hoy está de pie.
Nicaragua entera estamos de pie.



Cecilia Zeledón. bisnieta de BENJAMÍN ZELEDÓN.

Mundo Nuestro. La revista española Sin Permiso publica este fin de semana un texto de la nicaragüense Mónica Baltodano, ex comandanta guerrillera del FSLN. Ella participó de manera destacada durante la etapa insurreccional en la ofensiva final de 1978-1979 contra la dictadura somocista. Fundadora del disidente Movimiento por el Rescate del Sandinismo (MRS), fue diputada en el periodo 2007-2011 en la Asamblea Nacional de Nicaragua. Es, junto a otros dirigentes históricos del sandinismo, una opositora radical al régimen de Ortega-Murillo.

El texto fue publicado originalmente en la revista latinoamericana Nueva Sociedad.

Resultado de imagen para mónica baltodano



Nicaragua, la rebelión del pueblo/Mónica Baltodano

El gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo enfrenta un renovado malestar social, con epicentro entre los estudiantes universitarios. Aunque a menudo se lo compare con otros gobiernos bolivarianos, el nicaragüense está lejos de ser un gobierno de izquierda. En estos años en el poder, Ortega no dudó en aliarse con la derecha, antiguos contrarrevolucionarios y el gran empresariado desde una visión paternalista y autoritaria, en el marco de un manejo familiar del Estado que hoy encuentra nuevos obstáculos.



Desde el día 18 de abril, Nicaragua ha estado convulsionada por la represión desatada por el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra jóvenes universitarios y la población civil. Al escribir estas líneas llevamos contabilizados más de 46 muertos y cientos de heridos. A ellos se suman centenares de detenidos y unos 15 desaparecidos. La represión se desató con el objetivo de contener las manifestaciones de protestas contra un decreto ejecutivo que incrementaba las aportaciones obrero-patronales al instituto de Seguridad Social (INSS) mientras reducía en 5% los ingresos de los jubilados. No obstante, la reforma fue apenas el cerillo que encendió la pradera que se venía resecando desde hace varios años, lo que explica el alto nivel de movilización alcanzado.

Las razones del cansancio

Es importante recordar que Daniel Ortega fue reelegido según las leyes vigentes en 2011, luego reformó la Constitución y en 2017 inició un tercer mandato acompañado por su esposa Rosario Murillo como vicepresidenta. Por su forma y su contenido, el gobierno ha ido acumulando molestias y rechazos. Entre las características del orteguismo cabe señalar:



El orteguismo se ha revelado como una verdadera dictadura institucional que se mantiene con fraudes descarados: desde 2008 controla con mano de hierro todos los poderes del Estado –Ejecutivo, Judicial, Electoral, Contraloría y Parlamento–. Todo intento de construir fuerzas de oposición, en particular las que recuperan la tradición sandinista, ha sido aplastado.

No hay libertad de movilización y de expresión. La represión se practica con grupos de choque, o directamente por la policía. Casi todos los medios de comunicación fueron comprados por la familia gobernante.

La corrupción campea sin castigo. El caso más emblemático es el del Presidente del Consejo Supremo Electoral (conocido como Concejo del Fraude), Roberto Rivas, un magnate con jets privados, mansiones y casas en la playa, ademas de propiedades en España y Costa Rica, a quien Estados Unidos le aplico la Ley Global Magnitsky. Frente a esto Ortega en vez de apartarlo del cargo, lo mantiene con privilegios e inmunidad, en una decisión rechazada por muchos orteguistas.

Acoso a las organizaciones. Mujeres, ambientalistas, activistas de derechos humanos formn parte de los presos políticos a los que se les abren causas falsas con acusaciones de delitos comunes, como ocurre con Marvin Vargas, coordinador de los ­Cachorros de Sandino quien ya lleva 8 años preso.

Supresión de facto de las autonomías. Universidades, municipios, regiones autónomas sufren el mismo proceso. Los estudiantes se cansaron de que no se les de libertad de organización pues los rRectores y muchos profesores actúan como comisarios políticos del gobierno.

Secretismo y ensimismamiento del Estado. Ortega y Murillo solamente hablan con sus aliados (el gran capital). Ni siquiera lo hacen con su propia fuerza, que se ve sometida por la humillante condición de la dependencia económica y el miedo. Ni los sandinistas tienen derecho a la palabra. Solo la familia presidencial puede hablar y dar declaraciones.

Entrega del país a intereses extranjeros. El caso más brutal es el de la Ley 840 (Ley para la concesión canalera) para construir el canal interoceánico con capitales chinos, hoy en duda, pero también han ampliado las concesiones mineras, forestales y pesqueras sin ninguna consulta con los afectados.

Concentración de la riqueza y políticas sociales clientelares y asistencialistas. Por encima de los índices de crecimiento macroeconómico, lo que han crecido son las fortunas de los banqueros, con las tasas de utilidad más altas de la región. Nicaragua sigue siendo el país más pobre de la región después de Haití pese a toda la asistencia venezolana recibida estos años.

Malestar acumulado

El malestar de la población se manifestó en incrementos de la abstención electoral. Pero los orígenes de la rebelión pueden encontarse en la resistencia al canal desde hace cuatro años. Para enfrentar la amenaza de despojo se articuló el movimiento campesino más fuerte de los últimos 20 años. Las casi cien marchas fueron reprimidas con un desproporcionado despliegue de fuerzas antimotines para impedir que las marchas consiguieran un alcance nacional. La masacre de La Cruz de Río Grande incrementó la indignación y participación cada 10 de diciembre día de los derechos humanos. Igual que ocurre el día internacional de la mujer para rechazar el incremento de los femicidios y la impunidad de los asesinos. Así, la «digna rabia» venía incrementándose.

En los primeros días de abril de 2018, un voraz incendio en la Reserva Biológica Indio Maíz, movilizó por primera vez a estudiantes de la Universidad Centroamericana, motivados por la displicencia gubernamental. Ya se había denunciado la complicidad del gobierno con los colonos, que invaden las reservas o las tierras indígenas como las del Rio Coco, aterrorizando a las poblaciones para tomar posesión de sus tierras. Hay crímenes denunciados y documentados ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El gobierno montó contramarchas (con grupos de choque) y militarizó la zona del incendio, e impidió que periodistas independientes y ONG del Grupo Cocibolca (Fundación del Río y Popol Na), fueran a la zona.

Días después, en un error de cálculo, el gobierno impuso la reforma del sistema de seguridad social, pero ya era público que los fondos del INSS han estado usándose en inversiones riesgosas, y que la institución ha inflado la nómina y los privilegios de algunos funcionarios, lo que ya había generado críticas y malestar.

Primero fueron los estudiantes, quienes con la presencia de algunos jubilados, se movilizaron pacíficamente y enfrentaron una brutal represión, claramente dirigida contra periodistas y algunos liderazgos ya más visibles, como los del movimiento feminista. Grupos de choque armados de tubos, cadenas y chuzos eléctricos, los golpearon mientras les quitaban cámaras y teléfonos celulares. Todo fue filmado y divulgado a través de las redes sociales, pues conjuntamente el gobierno cerró tres canales de TV privados (100% noticias, canal 23, y canal 12) y emisoras locales fueron sacadas del aire. Estos cierres provocaron reacción en nuevos sectores, incluyendo los de la cúpula empresarial organizada en el Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) que esta vez no habían logrado consenso con el gobierno por la reforma al INSS como ocurría habitualmente en otras temáticas.

Esa represión rápidamente hizo escalar la protesta en las principales ciudades, pero también en pequeños pueblos, incorporando a sectores populares: jubilados, desempleados, trabajadores por cuenta propia, obreros, y principalmente jóvenes humildes de las ciudades. Las marchas en los pueblos más alejados donde no alcanzó a llegar la policía fueron tranquilas. En el pequeño pueblito de Niquinohomo, cuna de Augusto César Sandino, unos mil manifestantes le quitaron la pañoleta rojinegra del oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) al monumento del héroe y le pusieron una pañoleta azul y blanca. Pero en Managua y las principales ciudades la policía lanzó bombas lacrimógenas, balas de goma y de plomo, y utilizó abiertamente escopetas en flagrante acción conjunta con civiles organizados en grupos de choque.

Por primera vez desde 2007, se sumaron estudiantes de las universidades controladas férreamente por el gobierno a través de sus organizaciones como la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN). El movimiento en las universidades Agraria y de Ingeniería después de un par de días fue desarticulado. La policía penetró en sus locales, baleó a los jóvenes mientras huían y capturó a decenas de ellos, repitiendo este procedimiento en los barrios que se solidarizaban con las protestas. Todos los capturados estuvieron desaparecidos y más 15 de ellos han sido entregados muertos. Otros detenidos fueron dejados 4 días después, torturados, semidesnudos, descalzos y rapados, en las carreteras, violando las normas primarias de respeto a sus derechos humanos. En la Universidad Politécnica (UPOLI), enclavada entre barrios populares, la policía no pudo desalojar a los estudiantes: la población levantó barricadas para proteger a centenares de jóvenes que se refugiaron en las aulas y que han mantenido este lugar como un bastión de lucha hasta hoy.

En los lugares más reprimidos el pueblo pasó rápidamente a la construcción de barricadas, mientras expresaba su rabia derribando los mal llamados «árboles de la vida» (inmensas estructuras metálicas que replican formas del cuadro de Gustav Klimt), que ha hecho proliferar Rosario Murillo como símbolo de poder y expresión de abigarradas concepciones esotéricas. Mientras tanto, está comprobado por abundantes testimonios, que el gobierno provocó incendios de oficinas gubernamentales y el saqueo de tiendas y supermercados (hay abundantes testimonios).

¿Conspiración imperialista?

Es de mucha importancia que las fuerzas de izquierda, de centroizquierda, y gente progresista de todas partes entiendan que ni Ortega es Hugo Chávez ni Nicaragua es Venezuela, y no debe hacerse una traslación mecánica del movimiento venezolano contra Maduro a lo que acontece hoy en Nicaragua. Ya el régimen de Ortega ha comenzado a decir que es un «golpe blando», que detrás está la embajada de Estados Unidos, la CIA y la derecha mundial. Pero en Nicaragua, la derecha económica y política gobierna junto a Ortega. Es el Modelo de «alianzas público-privadas» que aplaude la derecha mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y las grandes corporaciones e inversionistas. Actualmente, el 96% del PIB de Nicaragua proviene del sector privado. Es decir este gobierno terminó de aniquilar lo que quedaba de propiedad social, en forma estatal y de cooperativas, y ha dejado al país sin riqueza pública.

Que no se engañe la izquierda mundial con que este gobierno es de izquierda. Ya de eso no queda nada. Por ejemplo, las otrora entrañables relaciones de dos revoluciones (Cuba y Nicaragua) son hoy para el gobierno de Ortega y Murillo relaciones formales entre estados amigos, limitadas a la celebración de efemérides, saludos de cumpleaños y de bajo perfil protocolario.

Aquí la derecha y gobierno son la misma cosa. Ortega y los banqueros conforman la alianza que gobierna Nicaragua por más de una década. Aquí no hay medios «imperialistas» ni grandes cadenas como RCTV, O Globo, porque como dijimos, casi todos son de Ortega y sus socios. Aquí la mayor parte de fondos estadounidenese son especialmente los que recibe el gobierno, por su complicidad con la Agenda de Seguridad de Donald Trump, atropellando y reprimiendo a los inmigrantes. Aquí los dólares están del lado del gobierno y de sus aliados. Quines protestan se está moviendo con sus propios recursos, como ocurrió con el movimiento campesino, que durante cuatro años ha sufragado sus marchas.

Aquí tampoco hay grandes partidos de derecha liderando las movilizaciones. Porque el orteguismo primero pactó con los partidos de derecha tradicionales, que luego se vieron reducidos porque asumieron la representación abierta de los intereses de los sectores adinerados. ¿Para qué partidos de derecha si la derecha está en el poder, si banqueros y empresarios son los que legislan y cogobiernan en el país? Aquí, los empresarios han sido y son los principales socios del gobierno de Ortega. A ellos, los millonarios, no les preocupa que el gobierno se autoproclame de izquierda, socialista o sandinista, siempre y cuando les garantice estabilidad para sus intereses.

¿La lucha sigue?

Después de una semana de marchas manifestaciones ya no se trata de la reforma del INSS. De hecho Ortega derogó el decreto para detener las movilizaciones. Pero con tantos muertos y heridos muchos nicaragüeneses no se conforma con haber parado la reforma. Quieren que se pare la represión, se destituyan a los principales cabezas de la policía, se restablezca el principio constitucional de libre movilización y el derecho a la protesta, se reabran los medios que fueron cerrados, los militares vuelvan a sus cuarteles, y se haga justicia con los muertos y con los mutilados. Por supuesto, hay quienes piensan que siendo el mandato de Ortega producto de un fraude, hay que desconocerlo y que el problema va a continuar mientras no se convoquen a elecciones limpias. De hecho en las manifestaciones ese ha sido el grito más ensordecedor: ¡que se vayan!

El domingo 22, un Ortega rodeado de los dueños de las empresas de Zona Franca compareció para anunciar la apertura de un diálogo. Y convocó como interlocutora a la Conferencia Episcopal y a los empresarios, tratando por todos los medios de desconocer a los verdaderos actores de este formidable movimiento ciudadano. Pero hasta hoy no lo han podido lograr. La Conferencia y el COSEP han adelantado que deben incorporarse en el dialogo a sectores que han estado luchando, en particular campesinos y estudiantes.

Como sabemos, el pueblo de Nicaragua había estado muy desmovilizado frente a las arbitrariedades del gobierno. Pero en estas jornadas de abril, el pueblo, en particular la juventud, pasó en un solo movimiento de una exigencia social a demandas a favor de la democracia y las libertades ciudadanas y políticas en virtud del malestar acumulado de malestar y la represión. La represión provocó tal indignación que se perdió el miedo y rápidamente se redescubrió el poder de los sectores populares movilizados.

Sin embargo, un movimiento de esta naturaleza tiene la debilidad de no contar a lo inmediato con liderazgos visibles. Lo que vimos fue el pueblo sublevado y miles de rostros y figuras. En estas protestas no hay dirigentes de partidos, ni caudillos. Solo estudiantes y pueblo movilizado que elabora sus propias exigencias.

Un ejemplo: el COSEP, en lo que aparece como un distanciamiento del gobierno, planteó como condición para seguir dialogando, que se permitiera organizar una marcha sin represión. La beligerancia de los jóvenes «autoconvocados» convirtió la marcha el 23 de abril, en una verdadera movilización popular. Modificaron la ruta para que la marcha se dirigiera a la UPOLI, centro que se convirtió en el emblema de la resistencia. Así, los manifestantes recorrieron una distancia de 7 kilómetros que formó un inmenso río que se ha calculado en 100.000 personas. Miles de personas caminando cada quien a su ritmo y por sus propios medios. Y simultáneamente se realizaron marchas multitudinarias en otras ciudades, municipios y comunidades.

¿Hay perspectiva de continuidad? Al parecer, las protestas van a seguir. En términos públicos se habla de diálogo. Apenas se hablan de las condiciones para realizarlo. Pero en términos del movimiento popular será urgente organizar, como decía Rubén Darío «los vigores dispersos». Pero casi con seguridad, esa organización no será partidista, menos electorera. Lo que ha pasado en la historia reciente de pactos y componendas ha vuelto escépticos a los nicaragüenses.

El desafío es construir un potente movimiento ciudadano, para demandar cambios en las actuales reglas de la política y en el rumbo del país. La tendencia del gobierno será, según lo ha venido haciendo, escalar la represión. Fuerte, pero selectiva y encubierta. En el descenso, vamos a experimentar la represión dirigida. Por eso va a ser decisiva la solidaridad con quienes que sufran represión, aunque son muchos quienes lo que quieren es organización para sacar del poder a la pareja presidencial a quienes consideran responsable de lo ocurrido.

La política nicaragüense históricamente ha sido mediada por la injerencia, en especial de los norteamericanos. Los políticos históricamente se disputaban el respaldo y la bendición de los gringos. Hoy el desafío es ser capaces de diseñar nuestro propio país sin intervenciones externas.

Pero no todos piensan así. Por eso las distintas expresiones de la izquierda deben dar la pelea junto a la gente, y apostar a que los resultados no sean más de lo mismo: más capitalismo, más entreguismo y extractivismo que acaba con los recursos y depreda la naturaleza. Que Nicaragua no sea el reinado de los capitales extranjeros… que sea para los nicaragüenses. Que seamos capaces de construir una masa crítica que no se conforme solo con que se cambien las caras en el gobierno sino que se abra la posibilidad de un modelo distinto de sociedad.

Los desafíos de la izquierda

En Nicaragua el término «izquierda» está desprestigiado por un Ortega que se autocalifica de izquierda, antiimperialista y revolucionario. Lastimosamente ocurre lo mismo con el término sandinista. En estas jornadas hemos visto jóvenes que han quemado la bandera rojinegra. No porque no reconozcan a Sandino, o la lucha sandinista heroica de los años 60 y 70, sino por un rechazo al actual FSLN.

Para quienes desde nuestra adolescencia estamos luchando bajo los principios, valores y programa del sandinismo de Carlos Fonseca no deja de ser doloroso. Pero tenemos que entender que estos jóvenes identifican esa bandera con el gobierno que abominan. Sería absurdo pensar que por ello son de derecha. Ya hay muchos que entienden que para el orteguismo, el sandinismo terminó siendo solo una bandera electoral vaciada de contenido real de cambios. Hoy la bandera sandinista es patrimonio de la Nación entera, ya que Sandino es uno de los símbolos más importantes de la identidad nicaragüense. Mientras tanto, miles de sandinistas, de distintas generaciones, algunos ya «viejucos« acompañamos desde distintas trincheras estas luchas que vuelven a aportar esperanza. Se ha cumplido el sueño del padre Fernando Cardenal que decía «Yo sueño aquel día en que los jóvenes vuelvan a las calles a hacer Historia».

Ausencia

A los muchachos asesinados.

Cada mañana me parece que volveré a ver a mi muchacho saludándome con las greñas despeinadas, desayunar urgido y salir ateperetado para la universidad porque otra vez le agarró la tarde. Vivía corriendo. Es que no me alcanza el tiempo, me decía. Y lo quedaba viendo sin decirle nada, viéndome en él. Así era yo cuando tenía sus veinte años recién cumplidos. Una noche de estas no volvió, la siguiente tampoco. Desesperada su mama comenzó a llorar, y lo buscamos en la universidad y preguntamos a su novia, a sus amigos. Nadie sabía de él. Y lo seguimos buscando hasta que lo hallamos en la morgue de un hospital. Mi muchacho tenía un balazo en la cabeza y sus greñas ensangrentadas.

La dictadura lo asesinó. Nos pusieron condiciones para entregarnos su cadáver y nos amenazaron si denunciábamos su asesinato. Ayer lo sepultamos. Su mama está ida de este mundo. Llora y ora. Ora y llora. Y lo busca en su cama desarreglada como la dejó, en sus bluyines y camisetas. Sus tenis viejos lo esperan debajo de la cama; sus libros de clases revueltos con sus poemas sobre la mesa; las fotos con su mama el día que se bachilleró, y con su novia viuda y sus hermanos en la pared. Nunca más lo oiremos cantar ni reír. Jamás lo volveremos a ver vivo. Hay un enorme vacío en la casa.



Pero en las calles, miles de muchachos y muchachas como él, avivan el amanecer…

#SOSNicaragua

(Foto de portadilla tomada del diario Clarín)

Puedo escribir los versos más tristes está noche, diría el poeta. O si no cómo aceptar que en el aniversario del atroz asesinato de la internacionalista mexicana Araceli Pérez Darias por las fuerzas somocistas un 16 de abril de 1979, coincida ahora con el día de la imposición por el matrimonio Ortega-Murillo del impuesto unilateral a las jubilaciones y la posterior ola de descontento en Nicaragua que ha dejado alrededor de 63 muertos (según datos de Marcos Carmona, dirigente de la Comisión Permanente de los Derechos Humanos), la mayoría de ellos estudiantes, jóvenes menores de treinta años, cuyo único delito fue pedir justicia en las calles de manera pacífica.

RELACIONADA:



Araceli: la psicóloga de la Ibero, la tanqueta de guerra y el libro que viajó a las Islas Canarias

Araceli: la psicóloga de la Ibero, la tanqueta de guerra y el libro que viajó a las Islas Canarias

No hay que olvidar que además de Araceli fueron varios los mexicanos que se unieron a la lucha armada sandinista, arriesgando desde luego su vida, en busca de un mejor futuro para ese país. En esos años la embajada de México en Nicaragua abrió las puertas a los refugiados una y otra vez, al aborde siempre de un conflicto diplomático. Y fue México el segundo país, luego de Costa Rica, en romper relaciones con el gobierno de Somoza, en mayo de 1979. A partir del triunfo del FSLN en julio de 1979, dada la situación de emergencia económica de Nicaragua por las secuelas de la guerra, fueron miles los mexicanos que sin pago alguno se lanzaron a la reconstrucción nacional. Por ello el asesinato de los jóvenes en las protestas nos duelen como propios, como los cuarenta y tres que nos faltan, como los tres jóvenes cineastas cuya única culpa fue la de su juventud. La amnesia del presidente de Nicaragua, apoyado por su esposa la vicepresidenta Rosario Murillo, que por cierto sólo participó de la revolución desde el exilio, debe revertirse. Nos conciernen tanto el respeto a los derechos humanos en México como en Nicaragua.



Dónde quedó el Frente Sandinista de Liberación Nacional al que se unió a Araceli en busca de la democracia en un país hermano. Dónde el Daniel Ortega liberado en 1974 luego de la toma de la casa de Chema Castillo, que dio origen a una ola de represión sin precedentes del gobierno de Somoza a al pueblo entero. A finales de 1975, los hermanos Ortega, entre otros, regresaron a Nicaragua vía México. Y se formó en nuestro país la primera célula de Solidaridad. Dónde quedó el muchachito delgado y tímido que recuerda Thelma Nava a Daniel Ortega, con el que se inició la etapa de solidaridad de México con Nicaragua. Habrá olvidado Daniel Ortega el apoyo del Sindicato de Electricistas, del STUNAM, del grupo Cleta, entre otros en aquéllos primeros años. O la gaceta sandinista publicada en México a finales de 1976. O la amplia difusión que se dio en nuestro país al documento elaborado por el sacerdote jesuita Fernando Cardenal, partidario de la teología de la liberación, quien sería después ministro de Educación enel gobierno sandinista, para denunciar las atrocidades de la dictadura de Somoza. Hablaba ese documento de los asesinatos a los jóvenes, de campos de concentración, de mujeres violadas, de desapariciones y encarcelamientos, de eliminación de la justicia civil, de represión sindical, de abolición de la libertad de prensa. Y en buena medida gracias a la difusión del documento en México creció la simpatía hacia el FSLN. Después vino el informe enviado a la ONU por la Federación Internacional de Derechos del Hombre y el Movimiento Internacional de Juristas Católicos Pax Romana, confirmando lo dicho por Fernando Cardenal. Hay que releer dicho documento para dimensionar el extremo represivo al que se llegó con la dictadura de Somoza. Si el actual gobierno nicaragüense de Ortega-Murillo no ha llegado a esos extremos, lo sucedido en la última semana lamentablemente apunta hacia esa dirección.



En 1977, ante las denuncias que hizo llegar a la ONU Fernando Cardenal, el apoyo del pueblo mexicano al FSLN se volvió un asunto básicamente humanitario, que ganó también la simpatía del gobierno, el cual permitió actuar al Comité de Solidaridad con libertad. Así en México, mientras el trabajo de solidaridad abierta crecía, se creó también una red que permitió el paso clandestino por nuestro país de los principales cuadros guerrilleros, entre ellos de Daniel Ortega, y el reclutamiento de mexicanos como Araceli Pérez Darias. Incluso en los meses previos al triunfo de 1979 se formó la Brigada Internacional a la que se incorporaron cientos de mexicanos. Cincuenta mil muertos, la mayoría de ellos jóvenes, fue el saldo de la revolución sandinista, que no pueden simplemente silenciarse.

Ortega, en un diálogo de sordos, sólo parece oír a su consorte, quizás porque lo salvó de ir a juicio luego de la acusación de abuso sexual en su contra que levantó su hijastra. Los mexicanos estamos absortos ante los recientes acontecimientos y no nos queda más que dudar del voto de confianza que alguna vez le otorgamos a Daniel Ortega.

La paz se gana, no se impone. Asesinar a los jóvenes es odiarse así mismo, un suicidio.

Mundo Nuestro. El lunes en Managua la gente salió la calle a exigir la renuncia de Daniel Ortega en un movilización que responde así a la represión a las protestas estudiantiles de la semana pasada que han dejado decenas de muertos.



Los nicaragüenses en Puebla no dejan de pensar en ellos. Han ido el miércoles por la tarde al zócalo. Ahí han recordado de dónde vienen. Y a ellos los han recordado desde sus nombres:

Lo han dicho así:

"Hoy hicimos una pequeña manifestación solidaria con ustedes.



Nos juntamos los nicas de Puebla.

Hicimos pase de lista de los jóvenes asesinados. Presentes en nuestros corazones.

Leímos poesía de Cardenal.



Hablamos de su lucha digna.

Cantamos el himno nacional.

Hicimos un minuto de silencio por los jóvenes asesinados por protestar."

Ya al anochecer ahí en la fuente de San Miguel, en encontrado el refugio en las palabras del mayor de sus poetas vivos, Ernesto Cardenal*, porque en Nicaragua, lo ha dicho apenas Sergio Ramírez, todos son poetas de naciniento:

«Por estos muertos, nuestros muertos...»

Cuando recibís el nombramiento, el premio, el ascenso,
pensá en los que murieron.
Cuando estás en la recepción, en la delegación, en la comisión,
pensá en los que murieron.
Cuando has ganado la votación, y el grupo te felicita,
pensá en los que murieron.
Cuando te aplauden al subir a la tribuna con los dirigentes,
pensá en los que murieron.
Cuando te llegan a encontrar al aeropuerto en la gran ciudad,
pensá en los que murieron.
Cuando te toca a vos el micrófono, te enfoca la televisión,
pensá en los que murieron.
Cuando sos el que da los certificados, las cédulas, el permiso,
pensá en los que murieron.
Cuando llega donde vos la viejita con su problema, el terrenito,
pensá en los que murieron.
Miralos sin camisa, arrastrados,
echando sangre, con capucha, reventados,
refundidos en las pilas, con la picana, el ojo sacado,
degollados, acribillados,
botados al borde de la carretera,
en hoyos que ellos cavaron,
en fosas comunes,
o simplemente sobre la tierra abono de plantas de monte:
Vos los representás a ellos.
Ellos delegaron en vos,
los que murieron.
*Ernesto Cardenal nació en Granada, Nicaragua, en 1925. Sacerdote católico heterodoxo, militante del Frente Sandinista de Liberación Nacional, es el más célebre poeta nicaragüense después de Rubén Darío. Con un marcado registro narrativo, su poesía articula la indagación y el rescate de las raíces aborígenes, de la geografía, la fauna y la historia de su país, con la denuncia de las injusticias sufridas bajo la larga dictadura de la familia Somoza. Después de la guerra popular que derrocó al somocismo, Cardenal fue nombrado Ministro de Cultura. En 1994 renunció al FSLN por discrepancias con su conducción y, junto a otros escritores disidentes, apoya al Movimiento Renovador Sandinista. Estos dos poemas pertenecen a su libro Vuelos de victoria (1984). *Poema incluido en Poesía social y revolucionaria del Siglo XX (Editorial Agora, 2012)

La vida de los pueblos da vueltas en una noria que los condena a volver a pasar por sus senderos trágicos.

Daniel Ortega y Rosario Murillo son los actores principales de lo que queda de lo que historia recuerda como "la revolución sandinista". Una más de las revoluciones perdidas en la historia de América Latina.

La rebelión estudiantil pacífica en Nicaragua obtiene como respuesta la represión brutal del gobierno que esta pareja encabeza y que todavía tiene por bandera la del Frente Sandinista de Liberación Nacional, el movimiento de jóvenes guerrilleros que acabara con Tacho Somoza y una de las más brutales dictaduras de la que por esos territorios tropicales se tenga memoria.

Al terminar el domingo 22 el saldo reconocido en los medios internacionales es de 25 muertos.



"En Nicaragua --escribe en El País quien fuera vicepresidente del país Sergio Ramírez, el más importante escritor nicaragüense vivo, vinculado por sopuesto a la revolución sandinista y desde hace tiempo severo crítico de Ortega y Murillo--, el régimen está usando la violencia desproporcionada y sin sentido para reprimir la justa protesta ciudadana encabezada por los jóvenes que están siendo masacrados por fuerzas paramilitares y policiales. Centenares han sido apresados y no se sabe de su paradero."

Sergio Ramírez recibe este lunes 23 el Premio Cervantes, el mayor reconocimiento a la literatura en español en el mundo.

El gobierno de Ortega es condenado en el mundo por la represión a un movimiento que inició la tarde del miércoles 18 en contra de las reformas al al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) anunciadas dos días antes por el Gobierno en una historia conocida en países como México. Ortega sacó a la calle a las "turbas", como le llaman en Managua a los grupos de choque que ha utilizado su gobierno contra las manifestaciones opositoras: tipos que "suelen vestir camisetas con leyendas que hablan de amor y paz, usan cascos para ocultar su rostro y se movilizan en motos", según expllica Matilde Córdova para INFOBAE.

Desde ese mismo miércoles son innumerables los mensajes en las redes sociales sobre la violencia desatada contra los estudiantes. Y los videos con las golpizas y los asesinatos.

Tristeza y coraje son los sentimientos de quienes por diversas causas hemos estado cerca de Nicaragua en un proceso histórico que llamamos la revolución sandinista. Tristeza por los muertos. Coraje por la transformación de un sueño en una mascarada que cada vez más tiene visos de dictadura.



(REUTERS)

(REUTERS)



foto_provincia_portada

Mensaje de los jesuitas mexicanos ante los acontecimientos en Nicaragua.

Desde la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús lamentamos profundamente y condenamos los hechos de violencia que ha padecido la población de Nicaragua y expresamos nuestra total solidaridad con nuestros hermanos jesuitas de la Provincia de Centroamérica y de la comunidad educativa de la Universidad Centro Americana de Managua (UCA). Los jesuitas de México suscribimos y difundimos sendos comunicados que en este tenor publicaron la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y El Caribe (CPAL) así cómo la Provincia de Centroamérica.

“Lamentamos profundamente los hechos de violencia contra la población que manifiesta de manera pacífica su oposición a la reforma de la seguridad social, y condenamos como antidemocrática toda respuesta violenta, sea de parte de los organismos del estado o de particulares y grupos organizados por el gobierno”, señala la CPAL en el comunicado.



Asimismo los jesuitas de Centroamérica emitieron un comunicado dirigido “al pueblo nicaragüense” en el que rechazan las agresiones en contra de estudiantes de la UCA y ciudadanos:

“Rechazamos la agresión física que se ejerció de manera injusta y desproporcionada en contra de los estudiantes y demás ciudadanos que el miércoles 18 de abril protestaban pacíficamente desde el portón principal de la UCA. Las imágenes y videos divulgados en los medios de comunicación mostraron la saña con que grupos simpatizantes del gobierno actuaron contra nuestros estudiantes, trabajadores y autoridades de la universidad. Fueron cuantiosos los daños causados a nuestras instalaciones como parte de dicha agresión, ataque realizado de manera impune al contar con la indiferencia y la pasividad de la Policía Nacional”.

Reunida en Lima, Perú, los jesuitas participantes de la Conferencia de Provinciales en América Latina y el Caribe condenaron también la violencia antidemocrática por parte del gobierno nicaragüense:



Mundo Nuestro. No resulta fácil comprender procesos sociales como el que vive hoy Nicaragua. Una rebelión popular contra el dirigente histórico del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Pareciera el fantasma revivido del dictador Somoza. En abril de 1990 Emma Yanes Rizo publicó en nexos esta crónica de los días que siguieron a la derrota de los sandinistas en la elección del 23 de febrero de ese año. La presentamos aquí con ánimo de ofrecer a los lectores de Mundo Nuestro una perspectiva histórica que ayude a entender la nueva revuelta que sacude ese pequeño país centroamericano, en una mecánica que pareciera repetir el ciclo eterno de la lucha contra las dictaduras en América Latina.

La tragedia es la libertad que se equivoca



Carlos Fuentes

27 DE FEBRERO

Las calles de Managua repletas de jóvenes, niños, hombres y mujeres con gorras y camisetas del FSLN que dicen Ganamos. Se abrazan, lloran, cantan vivas a Sandino y a Daniel Ortega. A dos días del triunfo de la UNO Daniel Ortega y Sergio Ramírez realizan una impresionante concentración donde el Presidente llama a entender el “voto equivocado”, tarda en calmar los ánimos, los gritos de sus partidarios que se refieren a los de la UNO como traidores y comemierda. El rostro de Daniel es muy distinto del día que anunció el fracaso electoral de su partido. Hoy, con entusiasmo, habla de gobernar desde abajo, repite la frase y se le iluminan los ojos. Su gente le aplaude eufórica y no lo deja bajar de la tribuna. De nuevo, como en el cierre de campaña, son los puños en alto la seguridad del Frente. Después los simpatizantes toman la ciudad de Managua, se desbordan en un júbilo que sorprende. Son la imagen de cualquier cosa menos la derrota.

Eso es lo paradójico de estas elecciones. Nada es como “parece suceder”, igual que en Alicia en el país de las maravillas. La UNO llamó a una concentración dos horas antes pero no acudieron más de cinco mil personas. Los que perdieron festejan y los que ganaron guardan silencio. Cuál es el misterio. Al parecer los que votaron por la UNO lo hicieron “por uno mismo”, un voto individual que todavía después de las elecciones sigue siendo secreto. No necesitan salir a la calle. Simplemente ganaron. En su mayoría no son militantes, ni siquiera simpatizan demasiado con su partido, sólo quieren la paz (que se consiga como sea) y que mejore la situación económica (la caída del salario real de 1980 a 1987 fue de 100 a 6). Se antoja pensar en la “conspiración de las masas”, en la “derechización”, lo cierto es que los primeros sorprendidos fueron ellos. Un voto cívico y silencioso adquirió más fuerza que las movilizaciones de masas. Y se burló del mundo entero.

-¿Dónde están esos hijoeputa?- grita después de la manifestación un muchacho con su pañoleta rojinegra al cuello- ¿porqué no salen a la calle?



Su novia lo abraza, intenta tranquilizarlo: -Calmate amor, estás arrecho, calmate.



DE LOS PERIÓDICOS

· Militantes de la UNO agreden a Alfonso Cisneros, padre del héroe y mártir René Cisneros; luego de que intentaron golpearlo, apedrearon su casa.

· En el Distrito II algunas banderas del FSLN fueron quemadas por militantes de la UNO. Varios miembros del Frente han sido amenazados de muerte por la vía telefónica.

· Ayer, 27 de febrero, por la mañana, cinco elementos de la UNO se desplazaban por el barrio Cuba con machetes en mano, amenazando a los que votaron por el Frente con “pasarles la cuenta, ahora que ya tenemos el poder”.

28 DE FEBRERO

En la sala de prensa, periodistas, flora y fauna, esperan la conferencia de Violeta Chamorro. No hay ni demasiada gente, ni demasiada emoción. Entre los que están ahí por el gusto de verla hay algunos empresarios, el voto decidido por la UNO. Más que contentos, se les ve nerviosos. Comenta Carlos Ciles Leviq, accionista mayoritario de Química Borden de Centroamérica antes del triunfo: “Ganamos porque la experiencia del Frente ha sido frustrante y dolorosa. Ellos nunca entendieron que aquí existían empresarios con responsabilidad. Mi fábrica fue intervenida por descapitalización, a pesar de que yo tenía previsto que se me otorgaran préstamos en el extranjero. Yo trabajé ocho meses con los sandinistas en el Fideicomiso de Reconstrucción Nacional. No me pueden acusar de somocista. Pero ellos no querían nada con “los burgueses” y me sancionaron políticamente quitándome la empresa. Estuve seis años exiliado en Honduras. Formé parte de la Resistencia Nicaragüense que ellos llaman la Contra. Y no somos tan pocos como dicen. Los sandinistas reparten lo que no es suyo. Ahora se abren muchas posibilidades. Voy a invertir nuevamente, en cuestiones agrícolas. Que quede claro; el que invierte, invierte para ganar, para hacerse rico, lo demás son chochadas”.

Dos horas después de lo previsto llega Violeta Chamorro. Dice ante sus partidarios y la prensa internacional: -“Vengo de hablar con Daniel y le dije, yo te quiero mucho Daniel, oíste, pero el primero que tendrá que irse del gobierno va a ser Humberto. Yo soy la que mando en este país y voy a poner mi representante en el ejército. Y bueno, a él no le gustó mucho”. No hay aplausos, en la sala de prensa se forma un extraño silencio.

1O. DE MARZO

En el zócalo de Masaya el sol pega a plomo sobre las espaldas.

– ¿Por quién votó?-, le preguntamos a un vendedor de pan de aproximadamente 60 años.

– Por la UNO -responde, y se hace la bola-. Voté Uno porque la Violeta nos va a devolver la comida que el FSLN nos quita para llevársela a Cuba. Los sandinistas no le daban ni mierda al pueblo.

Lo interrumpe Rosa María Estrada, de 33 años, vendedora de enchiladas:

-íQué va! El Frente nos dio las casas, la educación para los hijos, las medicinas para los niños chiquitos. El Frente perdió porque el pueblo fue engañado, se vendieron por unos cuantos dólares. Pero ese Hombre (se refiere a Daniel) sabe perdonar. El Hombre es bueno y ahora vamos a gobernar desde abajo.

Le quita la palabra uno de los espectadores, un señor dedicado a la agricultura:

-Ja, lo que pasa es que están vergueados. Y de nuevo la mujer:

-Pues el Hombre no va a dejar la presidencia en abril. Y el vendedor de pan:

-Entonces lo echa a tiros la contra, pum, pum. pum. Dos jovencitas que escuchan la discusión, opinan:

-De una vez que vengan los cheles americanos a poner orden, tan guapos que están.

Y un joven zapatero:

-Vos no sabés que decís, yo perdí la pierna en la guerra de la Contra, y seguiré luchando a tiros contra el americano.

El vendedor de pan:

-El Frente regalaba lo que no era suyo, Daniel robaba.

Se exalta la mujer de las enchiladas:

-El Hombre robó para devolverle al campesino lo que antes otros le habían quitado. Vos sos un traidor comemierda.

Se exaltan los ánimos. Separamos del grupo a la mujer de las enchiladas que está a punto de aventarlas en la cabeza cana del otro vendedor. Agrega al final: -Somos arrechos, el nica es arrecho, no vamos a dejar que Daniel deje de ser Presidente.

DE LOS PERIÓDICOS

Resultado de imagen para Nicaragua Violeta chamorro la derrota sandinista de 1990

· Grupos antisociales, amparados en la oscuridad, desde el 28 de febrero mantienen bajo el control y la zozobra a los habitantes de los barrios orientales de la capital. Los ciudadanos cierran las puertas de sus casas desde las siete de la noche, quedando el lugar “como cementerio”, según dijeron.

· En Managua, Francisco y Telma Martínez, hijos de un conocido lotificador de San Judas, llegaron desde el lunes 26 a decirles a los vecinos:

-Ya ganamos, se acabó la revolución, devuelvan los terrenos o no respondemos.

· Denuncias recibidas en la alcaldía de Managua: Samuel Genie, hijo del ex jefe de la oficina de Seguridad Somocista, llegó a reclamar las 20 manzanas de tierra que hoy cultiva una cooperativa agrícola. Lo mismo hizo un representante del ex agente general somocista Gustavo Montiel, quien reclama los terrenos en que están fincadas las viviendas de 131 familias del asentamiento Mártires de Ayapal.

1O. DE MARZO

En Masaya se producen hermosos tapices de mecate, con dibujos diseñados por los mejores pintores de Nicaragua. Los tejedores empiezan por elaborar los mecates utilizando una rueca que entrelaza las fibras. Don Flavio, de 65 años, con el torso desnudo y el pantalón arremangado, habla con nosotros: “Voté UNO por la razón de no querer que mis nietos mueran de bala en la frontera. El Hombre aquél es bueno, pero no lo quieren los cheles gringos y nunca lo van a dejar gobernar. Aquí ya está fuerte el hambre, con Somoza el artesano por lo menos alcanzaba a ver un pedacito de carne”.

No parece tener calor, vemos su último tapiz: una mujer morena que adorna su cabellera con pájaros.

2 DE MARZO

Con el director de una de las empresas encuestadoras: -Nosotros no creemos que el pueblo haya mentido, simplemente hubo un alto porcentaje que decidió su voto al final. En enero el voto firme para el Frente era del 33%, y para la UNO, del 25%; pero el segmento de la población indecisa era muy alto: 38%. Las encuestas dejaron de realizarse el 16 de febrero. A partir del 17 empezaron a correr los rumores de que el 21 Daniel iba a cambiar el rumbo, iba a haber sorpresas en el cierre de campaña: el anuncio de un aumento general de salarios y de un servicio militar voluntario. Eso explica la cantidad de gente de la manifestación del 21, pero Daniel no dijo nada de lo esperado. Es muy probable que incluso gente que estuvo en el cierre de campaña haya dado su voto a la UNO. Y es que incluso algunos simpatizantes del Frente estaban en contra del Servicio Militar Patriótico, que además de ser obligatorio hace que los jóvenes pierdan dos años de escuela. En enero habíamos calculado en total 41% de votos para el FSLN y 24% para la UNO, más 38% de indecisos. Creemos que finalmente éstos votaron por Violeta ya que ofrecía terminar con la crisis económica y el servicio militar obligatorio. El Frente siguió con el 41% mientras la UNO pasó al 54%. Algo más: un día antes de las elecciones, el Cardenal Ovando le dio la bendición a Violeta Chamorro. Fue como si dijera: la iglesia está con la UNO. El 25 bendijo a Daniel, pero ante la opinión pública la carta de la iglesia ya estaba echada.

DE LOS PERIÓDICOS

· En Estelí, el campesino Ramón Blandón Talavera denunció que Wenceslao Castillo, activista de la UNO, llegó a la finca conocida como Yerculí, jurisdicción de Miraflor, trató de meterse intrusamente a esa propiedad con pistola en mano, y amenazó con desalojarlos. Las tierras fueron entregadas a la comunidad por la Reforma Agraria. Los campesinos no dejaron entrar a Blandón Talavera, quien lanzó ofensas a Daniel Ortega y aseguró que estaba exigiendo lo que Violeta les prometió: devolverles sus tierras.

3 DE MARZO

-Y vos cómo pasaste la pena- nos pregunta en la sala de su casa Doña Lidia Ortega, madre de Daniel, Humberto, Lidia y Camilo. En la pared una foto de Daniel y Humberto vestidos de militares, un retrato a lápiz de Camilo, su hijo menor, y un dibujo de la Virgen de Guadalupe que le relagaron unas monjas mexicanas. Afuera sólo una escolta cuida la vivienda. La señora habla pausada, tranquila. A sus 82 años, acostumbrada a toda clase de turbulencias políticas y a estar del lado de sus hijos en las condiciones más adversas, mira con optimismo la derrota: -Fue obra de la voluntad de Dios. El sabe lo que hace. El y Camilo. Sí, mi hijo Camilo. Ha de saber que Danielito y Humberto nacieron en un pueblo minero que se llama La Libertad, ja, La Libertad, desde que nacieron ahí empezó toda la cuestión. Luego nos venimos para Managua a vivir en una colonia que se llamaba Somoza, y ahí nació Camilo, fue como una advertencia, verdá. La colonia se cayó cuando el temblor y fuimos a dar a otro barrio. Frente a la casa quedaba el colegio Pedagógico, que era de paga, de religiosos, pero yo hice el esfuerzo y los metí ahí a los tres. Mi Danielito estudiaba mucho, quería ser catequista. En esa misma escuela iban los hijos de Tachito Somoza; mi Camilo llegó a ir a casa de ellos y me dijo: “Mamá, vos no sabés cómo viven los Somoza y lo mal que tratan a la gente, a esos los va a tirar el pueblo”. Luego los tres empezaron con sus cuestiones revolucionarias, algo natural que tenían ellos, ya no me los dejaron terminar la secundaria. Me mataron a Camilo, me lo asesinó la guardia un 26 de febrero, y tenía 26 años. Por eso este 26 de febrero que se perdió la elección yo no me sorprendí; cumplió doce años de muerto mi Camilo y su alma sabe lo que hace.

DE LOS PERIÓDICOS

· Los trabajadores del beneficio de café El Totolate fueron amenazados de expulsión por usar camisetas del FSLN que dicen: Ganamos.

· En la cooperativa Unión RL se prohibió a partir del 1o. de marzo cualquier objeto de vestir que represente los símbolos del FSLN.

· 40 trabajadores de la finca Las Rosas sacaron enérgicamente al terrateniente Salvador Callejas que pretendía le fuera devuelta esa propiedad abandonada por él antes del triunfo y afectada por la Reforma Agraria, y que hoy hacen producir los trabajadores.

4 DE MARZO

Una mujer de hermosa silueta, joven, con el pelo negro hasta la cintura, me mira fijamente cuando la detengo en la calle para preguntarle por quién votó.

– Soy sandinista hasta la muerte- me dice, y se levanta la blusa para enseñarme una cicatriz en su estómago-. Sabés, a mí me violó la guardia a los trece años. Buscaban en mi casa sandinistas y como no encontraron a nadie jalaron con mi hermana y conmigo. Después de violarme me deshicieron el estómago a culatazos. Me uní al Frente. Los muchachos me trataban como a una reina… (empieza a llorar) … soy obrera, el Frente puso el AFA, tenemos comedores colectivos… vos creés que no quiero matar a los guardias que me violaron y andan sueltos… se merecen la muerte los que traicionaron a Daniel.

Y se va con su rostro lleno de coraje.

5 DE MARZO

Estacionamos el carro para ir al mercado de artesanías en Managua. Un muchacho como de dieciséis años nos grita: “Le cuido el coche prensa extranjera, le cuido el coche”. Lleva amarrada en la cabeza una cinta blanca que dice UNO. El buscapiés del periodista: “Me lo cuidas dependiendo de por quién votaste”. El muchacho responde que por la UNO y el periodista provoca: “Entonces no me lo cuidas”. El joven se ríe y se voltea la cinta que dice UNO, al reverso dice FSLN: “Voté por el Frente, prensa extranjera, voté por el Frente, le cuido el coche, yo se lo cuido”. Y se queda feliz cerca del Lada Soviético.

6 DE MARZO

Don Emilio Boltodano, hoy Contralor General de la República, era uno de los hombres más ricos de Nicaragua antes del triunfo. Educado por jesuitas, quiso siempre terminar con la injusticia social y se unió al Frente en 1977. Comenta:

-Vendí todas mis propiedades, fincas de café, fábricas, y doné dinero a la organización. Formé parte del Grupo de los Doce que denunció a nivel internacional las atrocidades del somocismo. A los 52 años me fui con los muchachos a la montaña, ellos me dieron una pistolita para que me defendiera. Qué locura, ja, en octubre de 1978 intentamos entrar a Nicaragua por la montaña pero no se pudo. Yo siempre apoyé a los muchachos porque son la gente más cristiana que he conocido. Son hombres que saben luchar y que saben perdonar. Yo le aseguro que aquí hubo empresarios que se enriquecieron en estos diez años, y que ahora le dan la espalda al sandinismo. No son empresarios católicos, sólo les importan las ganancias y la explotación del trabajador, esa es la cuestión. Quieren un somocismo sin Somoza.

Tomamos el fresco en la terraza, la entrevista empezó a las nueve de la noche, son las doce de la noche, la una de la mañana; el viejo recuerda una y otra anécdota del pueblo eufórico recibiendo al Grupo de los Doce en Managua, en Masaya, dos de las principales ciudades revolucionarias donde hoy el Frente perdió la votación.

7 DE MARZO

En Masaya, sentados afuera de una cooperativa, un grupo de trabajadores bebe. Rebasan los cuarenta años. Comenta el que está más “bolo”.

-Sí pues, yo tové UNO. El Hombre (se refiere a Daniel Ortega) es buena persona, pero yo no quería que mi hijo fuera al servicio. Ando ahuevado, palmado pues, como dicen que la Violeta va a quitarnos las casas y el AFA, pero no va a poder. Si el pueblo puso a la Violeta, el pueblo la puede quitar.

DE LOS PERIÓDICOS

· En el barrio Rafael, el simpatizante de la UNO Miguel Mendoza Castillo, hirió de una puñalada a Angel Ríos, miembro del Frente. Y en la casa G-33 Oscar Daniel Moreira Alvarez resultó lesionado por su hermano José Gustavo que lo agredió con un garrote ya que el primero votó por el FSLN.

· En el reparto de Xolotlán se registró un enfrentamiento entre Francisco López, un simpatizante de la UNO, y el teniente del EPS Francisco Areas. El primero, armado de una pistola 38, quiso obligar al oficial de las fuerzas armadas a que se despojara de su uniforme bajo el argumento de que ellos habían ganado. La policía sandinista intervino antes de que el teniente respondiera a la agresión.

7 DE MARZO

El ingeniero Gilberto Cuadra, representante de la Cosep, representa otro de los votos francos por la UNO:

-El nuevo gobierno no entrará con los sandinistas en ninguna concertación. Habrá cambios a la constitución: 17 enmiendas. Conseguiremos la mayoría que necesitamos en la asamblea para tal efecto, ya que poco a poco se irán destiñendo los colores rojinegros de los delegados sandinistas. Vamos a crear un nuevo código del trabajo que si no es aceptado en la asamblea puede imponerse por decisión presidencial. No se pueden hacer llamados a la inversión extranjera cuando son tan altas las prestaciones sociales. Por lo demás devolveremos a los dueños lo que era suyo.

8 DE MARZO

Bajo la lluvia, en el local de la Central Sandinista, los trabajadores de la salud cantan el himno de su partido. Luego exigen un aumento salarial de 300%:

-Estábamos con el Frente y por eso detuvimos nuestras demandas, pero a la Violeta no le vamos a trabajar barato dice uno de sus líderes. Después se extienden las manos que buscan abrazar a Víctor Tirado, miembro de la Dirección Nacional y representante de las organizaciones de masas.

8 DE MARZO

Un muchacho tararea en la calle:

No se me raje mi compa,

no se me ponga chusmón,

que la patria necesita

su coraje y su valor.

Me contaba el otro día

el que torturó a Ricardo,

le daban miedo las chispas,

de sus grandes ojos pardos.

No se me raje mi compa,

no se me ponga chusmón.

DE LOS PERIÓDICOS

· Luego de una discusión política entre la simpatizante del Frente, Sonia del Socorro, fue agredida por tres de sus vecinas que votaron por la UNO; éstas se lanzaron a golpes sobre la primera. Como resultado de la refriega Sonia resultó con un mordisco en la frente, un pómulo inflamado y golpes en el resto del cuerpo.

· En Masaya, activistas de la UNO amenazan de muerte a activistas del Frente.

· En Estelí y en León, donde ganó el Frente, activistas de dicho partido amenazan con terminar a tiros con los de la UNO.

9 DE MARZO

La televisión resalta el rostro católico de Daniel Ortega. El 1o. de marzo pasan la misa que ofreció el cardenal Miguel Ovando y Bravo a los sandinistas, con la presencia del primer mandatario y su familia. El día dos la de los jesuítas: el sermón completo. Le dan más tiempo que al propio cierre de campaña. Después el presidente Daniel Ortega llama a su pueblo a gobernar desde abajo, a perdonar el “voto equivocado”, a luchar en las cooperativas, las fábricas, las calles, a ir a los templos, a la paz sea contigo.

Todavía el 9 de marzo los spots de la televisión sandinista seguían pasando a Ortega comulgando para las dos iglesias. Un gesto fundamental para la unidad del FSLN. Según un estudio de la Universidad Centroamericana, el 33% de los simpatizantes de dicho partido coincide con la iglesia popular (teología de la liberación) y el 31% con la tradicional, a pesar de la posición política de ésta última. Y es que la figura papal pesa para la dirigencia sandinista, todavía herida porque el Papa en su visita a Nicaragua no rezó por los mártires de la revolución. En la casa de Lenin Cerna, Jefe de la Seguridad Sandinista, están enmarcadas las fotos donde él acompaña al Papa. Hay dos rumores que conmueven: el de que Violeta Chamorro quiere que se quede con ella el Jefe de la Policía Sandinista porque éste no sólo garantizó la seguridad en su campaña, sino sobre todo porque cuidó con gran éxito, en su momento, la seguridad del Papa; el otro es el supuesto voto del cardenal Miguel Ovando por Daniel Ortega. “Es que son del mismo pueblo”, te dicen.

Nicaragua, ese país del Caribe con sus 3.5 millones de habitantes (los mismos de la delegación Cuauhtémoc) se ha vuelto foco de resonancia de los grandes conflictos mundiales: el capitalismo y el socialismo, la iglesia progresista y la tradicional, la democracia y la dictadura, la guerra y la paz. Y hace diez años pocos sabían que existía en el globo.