Elementos filtrados por fecha: Enero 2020
Jueves, 30 Enero 2020 00:00

Mundo Nuestro. Este texto fue escrito por Sergio Mastretta para la asociación civil Puebla contra la Corrupción y la Impunidad.



+ El gobierno de Antonio Gali Fayad autoriza en 2018 finiquito de terminación total y paga obra inconclusa en Huejotzingo

+ El gobierno de Miguel Barbosa autoriza en septiembre de 2019 la Manifestación de Impacto Ambiental de la misma obra, finiquitada un año antes, pero inconclusa hasta esa fecha

+ Director de CEASPUE en gobierno de Tony Gali que contrata y otorga finiquito total para obra inconclusa aparece como representante de las empresas constructoras en 2019

+ El portal de transparencia del gobierno estatal, donde se exhiben contratos, finiquitos y MIA, no publica los documentos anexos que deben soportar la licitación, el contrato y la ejecución de la obra





Lee los documentos originales:

FINIQUITO GER CONSTRUCCIONES DEL CENTRO

FINIQUITO OLI CONSTRUCCIONES

CONTRATO GER CONSTRUCIONES DEL CENTRO

CONTRATO OLI CONSTRUCCIONES

MIA GER CONSTRUCCIONES PRIMERA ETAPA

MIA GER CONSTRUCCIONES SEGUNDA ETAPA

MIA OLI CONSTRUCCIONES ETAPA 1

MIA OLI CONSTRUCCIONES ETAPA 2

(Foto de portadilla: pie de página)

La obra de alcantarillado sanitario y pluvial en la región del aeropuerto, inconclusa hasta la fecha, y que ha provocado un serio conflicto social en la comunidad de Santa María Zacatepec, municipio de Juan C. Bonilla, fue contratada por el gobierno de Antonio Gali Fayad en marzo de 2018 y finiquitada como obra ejecutada al cien por ciento desde agosto de 2018 para el primero, y desde octubre de 2018 para el segundo.

Y hay más: una obra pública que fue formalmente contratada y oficialmente finiquitada en su totalidad en el año 2018, y que está inconclusa por la rebelión de las comunidades que defienden el río Metlapacapan –identificado como río Actiopa en los documentos–, tuvo, sin embargo, la autorización de las manifestaciones de impacto ambiental (MIA) por parte del propio gobierno, pero esta vez ya a cargo de Miguel Barbosa, a través de la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo sustentable y Ordenamiento Territorial (SMADSOT) hasta el 20 de septiembre de 2019. Dichas MIA obligan al contratista, antes de iniciar cualquier trabajo referente al proyecto, a presentar las debidas autorizaciones federales de CONAGUA (descargas de aguas residuales en un cuerpo receptor) y de SEMARNAT (manifestación de impacto ambiental), las que, de existir, no se han hecho públicas.

Así se revela en la documentación que se encuentra en el propio portal de transparencia del gobierno de Miguel Barbosa y a la que se accede si se tienen los nombres de las empresas contratistas a cargo de la obra. GER Construcciones del Centro, S.A. de C.V y OLI Construcciones, S.A. de C.V., las dos con contrato firmado el 13 de marzo de 2018 y que se obligaron a terminar en julio de ese año y a las que se les dio el acta de recepción total por otra cien por ciento terminada unas semanas después, cuando la obra no se había realizado ni en su mínima parte.

Una obra pública, entonces, inconclusa del gobierno del estado de Puebla a cargo de Antonio Gali Fayad, y que sin cuestionamiento alguno fue retomada por el nuevo gobierno de Miguel Barbosa. Una obra que ha provocado la rebelión de la junta auxiliar de Santa María Zacatepec desde el mes de octubre de 2019, cuando el gobierno estatal y las empresas contratistas con su maquinaria se plantaron en territorio de esa localidad dispuestos a continuar con la instalación de la tubería; el intento terminó en enfrentamientos violentos entre la fuerza pública y los opositores al proyecto, y con los trabajos paralizados. Dos meses después, en un pantanoso proceso de negociación entre las autoridades y los grupos opositores en Santa María Zacatepec, con un amparo y una suspensión provisional de por medio, el conflicto estalló nuevamente, ahora con la detención y encarcelamiento de Miguel López Vega el pasado 24 de enero bajo “la imputación de los delitos de oposición a que se ejecute una obra pública, así como ataques a las vías generales de comunicación y a la seguridad en los medios de transporte”.

Miguel López Vega fue liberado la noche del miércoles 29 tras varios días de una muy fuerte movilización de la sociedad civil organizada y el descontento creciente de los pueblos de la región de Huejotzingo y Cholula. Pero el enredo institucional y las violaciones a la ley existentes en el proceso de realización de este proyecto de obra pública permanecen, y los cuestionamientos tienen que ser respondidos por los actores involucrados: los empresarios de Ciudad Textil, la autoridad gubernamental y las empresas contratistas vinculadas al “Proyecto Integral para la Construcción del Sistema de alcantarillado sanitario y pluvial de la Zona Industrial de Huejotzingo, en el estado de Puebla”, como rezan la licitación de la obra, los contratos otorgados, los finiquitos firmados y pagados y las manifestaciones de impacto ambiental autorizadas.

De principio a fin, un proyecto de obra pública que ha provocado un grave conflicto social contempla un conjunto de irregularidades e ilegalidades que no han sido puestas en la mesa de la discusión pública. Un conflicto que se origina por la operación durante varios años de un parque industrial que no cuenta con la infraestructura para el procesamiento y disposición de sus aguas residuales en los términos que obliga la ley. Una obra que en su realización presenta violaciones serias a las leyes ambientales y de obra pública por parte de funcionarios del Gobierno de Puebla y de las empresas contratistas que la llevan a cabo, y que contó con la aportación de recursos privados para la realización de la obra que no se consignan en ningún lado sin que haya forma de auditar su destino final.

Asamblea en Santa María Zacatepec. De amarillo, Alfredo Ávila Salazar, ex director de CEASPUE y negociador por parte de las empresasa constructoras de la obra de alcantarillado para Ciudad Textil. Foto de Pie de Página.

Los contratos y los finiquitos

Dos empresas firmaron el 13 de marzo de 2018 con el organismo estatal parque industrial. Sin embargo, ambas empresas recibieron Acta de Recepción Física con carácter de total firmada por el director del CEASPUE el 31 de agosto la primera, y el 15 de octubre la segunda. En ese momento, el titular del CEASPUE era Alfredo Ávila Salazar, un personaje que en el estallido del conflicto en octubre-noviembre de 2019 apareció como representante de las empresas constructoras en las negociaciones con los pobladores descontentos, en un claro conflicto de interés denunciado por los pobladores en la asamblea en la que Ávila Salazar se presentó para negociar a nombre de las empresas, sin que se conozca alguna consecuencia por ello. (Ver nota de Dareli Oropeza, Pie de Página, publicada en Desinformémonos el 20 de noviembre de 2019).

Ni los términos establecidos en los contratos, ni los documentos que confirman su recepción por el CEASPUE de Antonio Gali han merecido consideración alguna por parte de los gobiernos siguientes: ni el del interino Guillermo Pacheco Pulido, ni el del constitucional Miguel Barbosa abrieron investigación alguna. Pero están ahí, son públicos, y se pueden ver en el portal de transparencia de CEASPUE y SMADSOT.

Los contratos

GER Construcciones del Centro, S.A. de C.V.

OLI Construcciones, S.A. de C.V.

Los finiquitos

Acta de recepción física para GER Construcciones del Centro, S.A. de C.V.Acta de Recepción Física para OLI Construcciones, S.A. de C.V.

Las MIA (Manifestación de Impacto Ambiental)

Esas mismas dos empresas obtuvieron de parte de la SMADSOT la autorización de cuatro MIA (Manifestación de Impacto Ambiental), todas con fecha 20 de septiembre de 2019, firmadas por Norma Angélica Sandoval Gómez, responsable de la Subsecretaría parar la Gestión del Territorio y Desarrollo Urbano y recibidas por los administradores de ambas empresas: Gertrudis Carrera Ramírez, por GER Construcciones del Centro, S.A. de C.V. y Ocotlán Oliva por OLI Construcciones, S.A. de C.V.

Las manifestaciones autorizan a ambas empresas la realización de la obra en dos etapas. Las MIA describen la implantación de dos tuberías, una de 60 pulgadas y 3,800 metros de longitud para el drenaje pluvial, y otra de 30 pulgadas y 3,850 metros de longitud para el drenaje sanitario. En ambos casos, las MIA indican que la descarga final se hará sobre el que llama “cuerpo receptor río Actiopa”, por lo que deberá contar con “la autorización de descargas residuales emitida por la Comisión Nacional del Agua” y de “la autorización de impacto ambiental o su exención” de parte de la SEMARNAT. Exige también la MIA la autorización por parte del Ayuntamiento de Juan C. Bonilla de las descargas de aguas sanitarias al colector sanitario existente.

En particular, la MIA que autoriza la segunda etapa del alcantarillado sanitario a la empresa GER Construcciones del Centro, afirma que el colector de aguas residuales se conectará directamente al colector existente en la localidad de San Antonio, en la junta auxiliar de Santa María Zacatepec, mismo que descarga directamente en el “río Actiopa” –así aparece escrito en el documento de la SMADUOT, cuando la palabra precisa es Actipan--, por lo que precisa que la obra no puede iniciar sino hasta que el promovente de la obra cuenta con la autorización de las dependencias federales CONAGUA Y SEMARNAT. Este punto es fundamental para entender el conflicto de fondo En Huejotzingo: los municipios de Juan C. Bonilla y San Pedro Cholula no cuentan con planta de tratamiento, pero si la obra que pretende el gobierno logra la conexión con el colector municipal en localidad de San Antonio y el Ayuntamiento otorga la autorización de la descarga, poco importará que no existan los permisos federales.

Resalta en las MIA autorizadas que se presenta el proyecto como una obra “a ejecutarse a partir de la recepción de la presente resolución”. Es decir, una obra que inicia su construcción desde la etapa de preparación del terreno a partir del 20 de septiembre del 2019, pero que fue recibida como de ejecución total un año antes.

MIA GER Construcciones: SMADSOT/SGTDU/DDUIA/122/2019 (Primera Etapa)

MIA GER Construcciones: SMADSOT/SGTDU/DDUIA/119/2019 (Segunda Etapa)

MIA 0LI Construcciones: SMADSOT/SGTDU/DDUIA/123/2010 (Proyecto Etapa 1)

MIA OLI Construcciones: SMADSOT/SGTDU/DDUIA/121/2019 (Proyecto Etapa 2)

La Ciudad Textil

Este conflicto tiene su origen en la construcción de un fraccionamiento industrial sin la infraestructura para el tratamiento y disposición de aguas residuales. Varias empresas cuentan con plantas de tratamiento, pero muchas otras no. Las aguas residuales que resultan de la operación de los procesos industriales y de los sistemas sanitarios particulares se descargan en una laguna construida con ese propósito en tiempos del gobernador Rafael Moreno Valle, cuando el parque creció sustancialmente por la llegada de empresas ligadas a la industria automotriz. Así lo reconoció el propio presidente de Ciudad Textil, Jorge García Teruel en entrevista para Grupo Imagen en noviembre pasado, tras el estallido del conflicto.

“Pues mira –dijo a Héctor Ortiz, de Imagen Puebla TV—(la obra) es necesaria porque el parque industrial desde su nacimiento no tenía drenaje ni pluvial ni sanitario, al principio el parque era muy pequeño y se controlaba en una laguna de absorción, ha ido creciendo en los últimos cinco años y sí, nos vimos en la necesidad de hacer este proyecto.”

En sus declaraciones afirmó que las empresas instaladas en ese fraccionamiento industrial aportaron recursos económicos “peso a peso con el gobierno estatal y federal”, y reconoció que han operado sus plantas descargando sus aguas residuales a lo que llamó “laguna de absorción”. Es un hecho que las autoridades ambientales de todos los órdenes han permitido esta situación. Ni el municipio de Huejotzingo, ni la oficina ambiental del gobierno estatal, ni la Comisión Nacional del Agua intervinieron para resolver de fondo y desde las propias plantas el problema de las aguas residuales, con la instalación y la operación de las plantas tratadoras a las que por ley están obligadas las empresas. A punto de desbordamiento el sitio de la descarga, y comprometiendo la misma operación del aeropuerto de Puebla, su vecino, Ciudad Textil se vio obligada a resolver de alguna manera el problema. En el 2018, en el gobierno de Antonio Gali Fayad, los empresarios y la autoridad estatal acordaron la realización de una obra de conducción de las aguas residuales a un nuevo sitio de disposición. No hallaron mejor solución que arrojar sus descargas al río Metlapanapa por la vía del conflictivo proyecto de alcantarillado. Con la intervención del gobierno de Antonio Gali fue bautizado como “Proyecto Integral para la Construcción del Sistema de Alcantarillado Sanitario-Pluvial en la Zona Industrial de Huejotzingo”, un proyecto que, a la fecha, no se ha hecho público.

Así lo explicó Jorge García Teruel en la misma entrevista: “Es un proyecto peso a peso con el gobierno estatal y federal, y con dinero del parque, y sí cabe aclarar que el drenaje o el colector pluvial está dividido, el colector pluvial aguas solamente de lluvia van a llegar al punto de descarga marcado por CNA, que es el río Metlapanapa. Es solamente un colector pluvial, no lleva ningún tipo de drenaje, descarga, de procesos, ni sanitaria, ni de ningún tipo. Y por el otro lado se está haciendo un colector de descarga sanitaria pero ese no llega al río. El proyecto marca que se conecta al colector del pueblo que está en Santa María Zacatepec, que es un colector guiado entubado y que va río abajo hacia San Pedro Cholula a las plantas de tratamiento que están ahí.”

El que no vaya a provocar contaminación al río es justo lo que los pobladores de Santa María Zacatepec no han creído, aunque ellos mismos descargan sus desechos en el río. Y lo que el Gobierno de Puebla, igual al mando de Tony Gali que de Miquel Barbosa, no ha explicado con toda claridad al público. Los documentos aquí expuestos revelan un conjunto de irregularidades y acciones ilegales en todo el proceso. Son varios los actores involucrados: los gobiernos de Tony Gali y Miguel Barbosa y los funcionarios de las dependencias estatales involucradas, en particular CEASPUE y la Secretaría de Media Ambiente, Desarrollo Urbano y Ordenamiento Territorial; las empresas involucradas.

Lo que sigue

Finalmente liberaron a Miguel López Vega, qué bueno por él y por todos los que demandaron su salida inmediata de la cárcel y por quienes se han involucrado en la defensa del río Metlapanapa.

El interrogante se mantiene para el gobierno estatal, más allá de su obligación a reflexionar en torno a la equivocada política de criminalizar la movilización social para disuadirla.

Y sobre lo aquí denunciado: creemos que es su obligación analizar a fondo lo ocurrido con el proyecto para el parque industrial en Huejotzingo. La misma licitación, los términos del contrato y la recepción de la obra como terminada por el gobierno de Gali Fayad. Y sus propias manifestaciones de impacto ambiental. ¿Para qué, si no, está la Secretaría de la Función Pública? ¿Cómo es posible que se hayan pagado obras que no se han realizado? ¿Existe corrupción en el proceso? ¿De quién?

¿Qué piensa hacer con el proyecto de alcantarillado para sacar las aguas residuales no solo de Ciudad Textil, sino del sur-oriente de Huejotzingo? ¿Va a mantener la propuesta de arrojar las aguas negras e industriales al colector en Juan C. Bonilla, que va a dar sin ningún tratamiento al río Metlapanapa, y por su deriva a San Pedro Cholula y al Atoyac?

Ese es el problema de fondo en el entorno inmediato de Santa María Zacatepec y el problema estratégico para la sociedad poblana. No es nada más un problema del gobierno. Es un problema ambiental y de combate a la corrupción.

Es obligado un debate abierto, que involucre a los pobladores de Huejotzingo y Cholulas, a los empresarios, empezando por quienes representan a las industrias textil y automotriz, a los expertos en materia ambiental en las universidades, a los grupos civiles organizados, y al propio gobierno para que haga su trabajo, respete la normatividad y de verdad combata la corrupción. La catástrofe de la conurbación en la zona metropolitana de la ciudad de Puebla nos involucra a todos, y cada quien debe hacer su parte.

Lee los documentos originales:

FINIQUITO GER CONSTRUCCIONES DEL CENTRO

FINIQUITO OLI CONSTRUCCIONES

CONTRATO GER CONSTRUCIONES DEL CENTRO

CONTRATO OLI CONSTRUCCIONES

MIA GER CONSTRUCCIONES PRIMERA ETAPA

MIA GER CONSTRUCCIONES SEGUNDA ETAPA

MIA OLI CONSTRUCCIONES ETAPA 1

MIA OLI CONSTRUCCIONES ETAPA 2

Miércoles, 29 Enero 2020 00:00

Mundo Nuestro. Una más de las entregas de las las crónicas de cocina poblana Del fogón a la boca, escritas por el anticuario poblano, experto en arte popular, Antonio Ramírez Priesca. Mirar la ciudad a través de la comida. Saborearla y aprender con ella a conocer la historia que la contiene. Por la historia y por nuestra comida, valorar la extraordinaria ciudad en la que vivimos. Publicadas originalmente en el portal urbanopuebla, las crónicas de Antonio Ramírez Priesca serán reproducidas semanalmente aquí con su autorización.

‘¡Gana, quien haga la primera palabra de seis letras!’ gritábamos al unísono al recibir nuestro plato de Sopa.

No hay platillo que despierte mayor curiosidad en un capitalino al visitar La Angelópolis y comer en una fonda donde sirvan Comida Corrida - como llamamos aquí al Menú del Día – que los primeros dos platillos: sopa aguada y sopa seca.

Las pláticas con el comensal derivan inmediatamente después, en la eterna discusión sobre términos culinarios y sus diferencias, de dos Ciudades que han sido rivales - antes más que ahora - en todos los campos, como las artes, la arquitectura, la política y también, en cuestiones gastronómicas.

La plática continúa entonces en los misterios ocultos atrás de las famosas quesadillas sin queso capitalinas y es entonces, cuando el visitante acepta la gran verdad, atrás de los profundos criterios que sostienen la clasificación poblana de las sopas. Pero es hasta que el comensal degusta por primera vez un buen plato de sopa de pasta en Puebla, hecho con verdadero caldo de pollo, puré de xitomate natural sazonado y perfumado con hojitas de orégano fresco, que se rinde completamente ante la evidencia: no hay mejor remedio, para cualquier pena, que un buen plato de Sopa aguada.

Todos los días para comenzar la comida, se servía en casa un buen plato de Sopa aguada. Siempre se hacía con verdadero caldo, ya sea pollo, guajolote, res o cerdo, y se hacía utilizando además, las partes del animal que hoy se desperdician: huacales, rabadilla y patitas en el caso de las aves, huesos, ‘chambarete’ o codillo, colas, etc en el caso de los animales. El caldo se cocía durante horas, con verduras de temporada, sal y pimienta además de ‘hierbas de olor’, que lo perfumaban y lo hacían ‘menos pesado’ pero muy nutritivo.

La bisabuela Valito había frito en aceite caliente la pasta hasta dorarla – siempre usaba pasta elaborada en Puebla – para adicionar después el puré hecho con xitomates, cebollas y ajo asados en el comal de barro, y lo había sazonado ahí lentamente, para luego agregar el caldo y los demás aliños.

‘¡Gana, quien haga la primera palabra de seis letras!’ gritábamos al unísono al recibir nuestro plato de Sopa de Letras. Ello implicaba comernos la sopa y dejar en el fondo, las letritas de pasta escogidas, para formar una palabra que nos hiciera ganar la apuesta: siemp reganaba mi hermana Verónica!

Charlemos más de Gastronomía Poblana y ‘’a darle, que es Mole de Olla’’!

#tipdeldia: se producen extraordinarias pastas para sopa aguada fabricadas en Puebla, desde 1920 por Grupo Industrial La Italiana. Consume productos locales!



(Foto de portadilla tomada de sweetlifabake.com)

Publicado en Cultura |#ffcc00
Martes, 28 Enero 2020 00:00

Revista Elementos 117

* Este texto fue presentado en el Salón Paraninfo de la BUAP el 29 de mayo de 2019.



El libro de Miguel Gutiérrez es una crónica novelada de uno de los movimientos sociales más importantes del estado de Puebla y, sin duda, el más relevante movimiento universitario, pues con él inició la Universidad Autónoma de Puebla su vocación científica, así como la reflexión y el análisis crítico y bien sustentado de la realidad social. 1961 es un año emblemático porque significa no solo la derrota de un pensamiento detenido en prejuicios teológicos y morales, que mantenían a la universidad distanciada de los avances de la ciencia y de la reflexión filosófica de la época, sino también porque implicó su apertura definitiva a sectores sociales que hasta ese momento no tenían acceso a sus aulas. Problema que hoy vuelven a enfrentar, de manera crónica, las universidades del país. El autor, siendo muy joven, formó parte de esa voluntad colectiva de cambio que aglutinó a cuatro mil estudiantes y a un significativo número de profesores, encabezados por el doctor Julio Glockner Lozada.

El relato de Miguel recrea con buena pluma el ambiente que en la ciudad de Puebla se vivía en la víspera del centenario de la batalla del 5 de mayo, y en ese contexto, la irrupción de lo que llama “el espíritu carolino”, que fue la forma contestataria, decidida y libre que hizo posible una Reforma Universitaria que asumió plenamente los derechos y responsabilidades que otorga el artículo 3º constitucional. Los 77 días que duró el rectorado del doctor Glockner, ejercido sin subsidio federal ni estatal, con la rabiosa oposición del clero, que nunca entendió la naturaleza del movimiento, descalificándolo como “comunista”, pero además con la obtusa intolerancia de una minoría comunista, organizada en “células”, que lo tachaba de burgués y reformista, pero con el respaldo de la inmensa mayoría de la comunidad universitaria y sus familias, con la simpatía de los sectores sociales que supieron comprender los beneficios que una universidad renovada traería a la vida de la ciudad y el estado y, finalmente, con el apoyo de profesores y estudiantes de la UNAM, el Politécnico y de otras universidades, sindicatos y organizaciones sociales del país, con esa fuerza moral y política, se pudo sostener una rectoría que hizo posible la transición a una universidad abierta a las corrientes del pensamiento moderno.

En una típica escena de intolerancia y autoritarismo “revolucionario”, algunos años después, una o varias manos desaparecieron de los archivos de la universidad las actas del consejo que daban cuenta tanto de la importancia que había tenido la participación del doctor Glockner en el proceso de Reforma Universitaria, como de su expulsión años más tarde, montando una farsa construida con mentiras y difamaciones. Quienes presenciaron esa vergonzosa sesión del Consejo Universitario recuerdan el vigoroso humor sarcástico con el que se defendió el acusado.



Las causas de fondo del movimiento de 1961 venían de muy lejos. Por un lado, se remontaban al secular conflicto entre liberales y conservadores que se enfrentaron a lo largo del siglo XIX y durante la primera mitad del siglo XX, tanto en vehementes discusiones de mayor o menor calidad argumentativa, como en los campos de batalla que comprendieron desde la guerra de Reforma al movimiento cristero. Al iniciar la década de los sesenta del siglo pasado la discusión entre liberales y conservadores se centraba en la defensa del carácter laico de la educación pública, que defendían los primeros, ante la insistencia de los conservadores por mantener la educación religiosa en los colegios particulares, y si fuera posible públicos, como herencia evidente del virreinato.

Este enfrentamiento, que oponía el artículo 3º constitucional al reclamo conservador de que solo la familia, y no el Estado, puede decidir el carácter de la educación de sus hijos, se gestaba en procesos ideológicos de larga duración y albergaba en su interior nuevas modalidades conflictivas surgidas en el contexto de la guerra fría. Entre estas modalidades conflictivas destacaba la simpatía y el respaldo que los estudiantes “progresistas” sentían por la triunfante revolución cubana, que en esos días Fidel Castro vincularía al área de influencia de la URSS, contra las ideas y los intereses económicos de quienes veían en esa revolución un peligro de expansión comunista en México. Este panorama nos presenta un fenómeno realmente interesante, en el que se enfrentan diversos grupos sociales esgrimiendo demandas de carácter político, ético, religioso, cívico, educativo y económico. Estas demandas fueron definiendo perfiles ideológicos que generaron identidades de grupo que perduran hasta nuestros días.

El panorama ideológico de la época estuvo conformado por diversas tradiciones, cada una de las cuales generaba, para autoafirmarse ante sus adversarios, una buena cantidad de prejuicios y convicciones que con frecuencia desembocaban en un agresivo fanatismo. Teniendo como símbolos la cruz del catolicismo, la hoz cruzada con el martillo del comunismo y la escuadra y el compás de la masonería como emblemas contrapuestos, estos sectores se enfrentaron violentamente tanto en el discurso y las exigencias excluyentes como en los golpes y pedradas callejeras. Los emblemas operaban simbólicamente en el imaginario político de la época de manera que en muchas ocasiones lo emocional predominaba sobre lo racional y la violencia se desataba porque se tenía la convicción de que la sola existencia del adversario era una amenaza para la propia existencia. La lógica no era la de la coexistencia competitiva en un ambiente democrático, para nada, más bien se trataba de la eliminación del adversario ya convertido en enemigo inadmisible. Cada uno se pensaba como justiciero y salvador, sea por razones sociológicas, éticas o religiosas, y cada uno creía fervientemente que el enemigo era un elemento absolutamente pernicioso para la vida colectiva que debía ser eliminado, si no físicamente, sí, al menos, política y socialmente. El asunto no es nimio ni se ha borrado del pensamiento ni de los sentimientos de muchos de los protagonistas y sus descendientes ideológicos.



Un cambio fundamental ocurrió en la ciudad de Puebla y en la Universidad durante los meses de abril a julio de 1961, periodo en el que se produjo un giro muy significativo en la política educativa que orientó a la institución por el camino de la educación laica y moderna. El hecho de que el Vaticano haya reconocido la validez de la teoría de la evolución de Darwin hasta el papado de Juan Pablo II, nos debe hacer pensar no solo en que la propia iglesia destruye el sustento de su propia mitología, expuesta en el libro del Génesis, sino en las dificultades que los estudiantes de principios de los años sesenta tenían para expandir sus conocimientos, teniendo como autoridades universitarias a miembros de los sectores clericales más conservadores, que evidentemente veían en la teoría darwiniana una especulación atea concebida en los linderos del infierno.

El arzobispo de Puebla Octaviano Márquez y Toriz, tan aficionado al dinero que la gente lo llamaba “Don Centaviano”, publicó en aquellos años una Carta Pastoral sobre el comunismo en la que decía que el sistema filosófico y político del marxismo destruye la dignidad humana, el orden espiritual y moral, la libertad y toda convivencia civilizada.1 El texto terminaba con un llamamiento:

¡Católicos de Puebla! ¡Hombres libres y ciudadanos honrados! ¿Vamos a claudicar vergonzosamente de las conquistas de la civilización cristiana, para caer en las redes maléficas del comunismo? Quién de vosotros se atrevería a mirar impávido que nuestra patria cayera en poder del extranjero, que en nuestros edificios públicos en vez de ondear la gloriosa enseña tricolor miráramos una bandera extranjera y que hombres exóticos, invasores, se adueñaran de nuestro territorio, de nuestras instituciones, de nuestro gobierno y de todo lo que es nuestro amado México? Estamos sintiendo ya los ataques del enemigo. Ideas disolventes contra la fe, la autoridad, las tradiciones mexicanas, la Patria misma.2

El ignorante fanatismo que encierran estas ideas, evidentemente tuvieron repercusiones en el linchamiento de trabajadores universitarios en San Miguel Canoa algunos años después.

Haber encausado a la UAP por el camino de la educación laica y científica y haber defendido el laicismo como principio de gobierno es uno de los méritos del movimiento de reforma universitaria. Frente a los prejuicios religiosos imperantes en la conservadora ciudad de Puebla de hace 50 años, los universitarios que defendieron el artículo 3º constitucional hicieron valer el espíritu laico indispensable para ensanchar los horizontes del conocimiento. La laicidad consiste simplemente en la independencia y libertad de pensamiento respecto a las afirmaciones o creencias avaladas por una autoridad, es decir, laico es quien piensa libremente frente a los dogmas. Un dogma es aquello que es creído o aceptado comúnmente como irrefutable y constituye el fundamente mismo del pensamiento religioso, de ahí que laico sea quien reivindica para sí el derecho de pensar diversamente sobre cualquier cuestión o problema considerado ortodoxo.3 Esta es la lección que nos dio la generación del 61 y es este el ambiente político y cultural recreado a través de los recuerdos, los testimonios y la invención literaria de Miguel Gutiérrez, en un relato que resultará indispensable para quien quiera comprender aquel momento histórico de la ciudad y de la Universidad Autónoma de Puebla.

Termino citando las palabras del rector de la Reforma Universitaria en el discurso pronunciado en este mismo salón, el 15 de mayo de 1961, cuando el movimiento ya había logrado sus objetivos fundamentales:

Esta Universidad de Puebla abre de hoy en adelante sus puertas para todo estudiante, sin importar su condición económica ni su credo religioso, solo exige una aspiración tenaz en el perfeccionamiento de una vida digna, liberada y culta. Esta universidad no pondrá ningún obstáculo que limite el acceso de las masas a la cultura, no habrá más monopolio de la sabiduría por parte de un grupo de señoritos en detrimento de los demás, pero tampoco permitirá que esa sabiduría se complazca en la soledad y desdeñosa vuelva la espalda a la vida. Al investigador más puro y sobresaliente salido de esta universidad debe llegar también el ruido de las fábricas, para que ese investigador sepa que es también, junto con nosotros, un obrero que está edificando México.

N O T A S

1 Manuel Díaz Cid, Autonomía Universitaria. Génesis de la UPAEP, s/f.

2 Jesús Márquez, Cronología del movimiento estudiantil poblano: abril-octubre de 1961.

3 Michelangelo Bovero, “Cómo ser laico”, Nexos 282, junio-2001.

Publicado en Revista Elementos
Lunes, 27 Enero 2020 00:00

Vida y milagros

(Imagen de portadilla: vista aérea de la región de Huejotzingo, con el aeropuerto, el parque industrial y el poblado de Santa María Zacatepec, cruzado por el río Metlapanapa)

Entre los cambios que se hicieron al T-MEC que ya se aprobaron en Estados Unidos y México, poco se ha hablado de los que tienen que ver con los cumplimientos ambientales. En el acuerdo original del TLC firmado en 1994, México firmó acuerdos ambientales paralelos que fueron en gran medida letra muerta. Lo sé porque muchísimas empresas que exportan han contaminado impunemente el agua de la cuenca en la que me tocó vivir durante todos estos años. El río Atoyac es el río más grande de esta cuenca y es el segundo río más contaminado del país, pero en el punto en donde se encuentran el Zahuapan y el Atoyac, entre Puebla y Tlaxcala, el número de enfermedades y muertes causadas por la contaminación es el más alto del país.



La cuenca del Atoyac Xochiac mide 410 mil hectáreas, produce agua en enormes cantidades y por eso mismo sería el sueño dorado de cualquier país que carece de agua. En los estados de Puebla y Tlaxcala esa abundancia se convirtió en botín y daño, en negligencia e impertinencia en el trato hacia el medio ambiente.

Existen leyes duras, reglamentos y normas, existen acuerdos paralelos del TLC aún vigentes, y se acaban de ajustar a la alta en el T-MEC. El problema es que las instituciones públicas creadas para que su cumplimiento sea obligatorio son insuficientes y fallan en los tres niveles de gobierno, no están coordinadas y todas carecen del presupuesto mínimo para que la ley sea coercitiva. Hemos visto una y otra vez cómo las denuncias acaban siempre en un callejón sin salida, sin responsables, sin culpables. Día tras día y año tras año.

En todos los monitoreos que he visto, quienes están matando nuestros ríos con químicos y metales pesados son las industrias mexicanas y extranjeras y también los agroquímicos que en México se usan sin ningún control. Industrias extranjeras que en sus países de origen respetan las normas porque conocen las consecuencia de incumplirlas, aquí depredan a gusto porque saben que la ley es letra muerta. Muchísimas industrias evaden los costos ambientales y se los cargan a la sociedad. No existen padrones confiables en manos de ninguna instancia gubernamental en los que se sepa con nombre y apellidos quiénes usan el agua y cómo la tratan. La única huella real de su actuar está en los análisis del agua en los que los residuos traen su huella por giros. Grandes corredores industriales se han instalado en municipios débiles que ni siquiera tienen organismos municipales de agua. Según los datos que hemos solicitado al IFAI, ninguno de los municipios de la cuenca cumple con la declaratoria específica de la cuenca. Los mecanismos de inspección municipales y federales les dan una gran capacidad de maniobra a los infractores y ante la mesa de un juzgado saben que la autoridad siempre será la parte más débil. Los recortes al sector ambiental hechos en los últimos años no son buenas noticias. Nadie va a cumplir porque se los pida de bonito modo un gobernante. La ley debe ser coercitiva aquí y en China.



El TEMEC entrará en vigor una vez que Canadá lo apruebe. Así como trajo letra chiquita en materia laboral, también trae letra chica en materia ambiental. Harán bien en fijarse bien aquí y allá qué dice esa letra. El partido demócrata estadounidense insistió en incluir severas normas ambientales y mecanismos para vigilar su cumplimiento. No sé con qué instituciones enfrentaremos esto. En materia ambiental sin duda existe en México una competencia absolutamente desleal hacia giros iguales instalados en Canadá o Estados Unidos. Armadoras, cromadoras, textileras, petroquímicas o mineras, en su gran mayoría andan muy quitadas de la vida repartiendo veneno. ¿Será hasta que desde afuera nos lleguen con un garrote que las leyes ambientales se empiecen a cumplir? ¿Cuando nos amenacen con aranceles y sanciones o con visitas de inspectores? Al igual que en lo laboral, el acuerdo crea agregados ambientales, cualquier cosa que eso vaya a ser, y se ocuparán de hacer cumplir los nuevos acuerdos. Así lo aceptamos desde el Congreso de la Unión.



Hoy, el presupuesto para las instituciones que están obligadas a hacer cumplir las leyes ambientales en materia de agua es absolutamente insuficiente en los tres niveles de gobierno. Ojalá recapaciten y entiendan que invertir en esto no es un gasto, es una apuesta obligada para garantizar nuestro futuro.

Domingo, 26 Enero 2020 00:00

Mundo Nuestro. Hay historias gratas, que se vienen encima con la fuerza de la montaña que cobija a un pueblo originario. Es una historia que construyen colectivamente las mujeres de una comunidad en el corazón de la Reserva de la Biósfera Tehuacán-Cuicatlán. Creyeron en sí mismas, tocaron las puertas necesarias y realizaron lo que se propusieron: construir un nuevo horno alfarero de leña, con la tecnología dispuesta para ahorrar combustible y cuidar de la salud de las artesanas.

No es cualquier comunidad alfarera. Ellas son de Los Reyes Metzontla, la primera comunidad en México en recibir el Premio Nacional de Ciencias y Artes comunitario. La suya es la loza bruida, bañada en cera de abeja, con la que dan forma a una de las cerámicas más elegantes que se producen en nuestro país.

Iliana, Silvia y Rufina nos cuentan esta historia.



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Domingo, 26 Enero 2020 00:00

Mundo Nuestro. Los sueños que se construyen colectivamente son los que quedan en la memoria de cada uno de nosotros. Están ahí, con la fuerza con la que se impone a la vista la maravilla de una biznaga en la lúcida montaña de los cactos. Es el sueño cumplido de las mujeres alfareras de la comunidad de Agua Mezquite, quienes comprobaron que un horno sin humo para ellas no era solamente un sueño.

Cuando se enteraron de que era posible contar con un nuevo horno para la producción de las maravillas que sus manos sacan del barro no lo dudaron. Tocaron la puerta de la Escuela Nacional de Cerámica y de FONART, se organizaron como grupo de producción de cerámica bruñida --la especialidad de su pueblo, Los Reyes Metzontla, reconocido en el 2005 como Premio Nacional de Ciencias y Artes Comunitario--, se capacitaron para la construcción del horno y su operación, y ya el 14 de diciembre pasado realizaron su primera quema.



Esta reseña gráfica da cuenta de la quema realizada el viernes 24 de enero, la tercera, ya totalmente bajo su mando.

La orgullosa comunidad alfarera de Aqua Mezquite.



En la lúcida montaña de los cactos.

La loza que ha brotado de sus manos, a la espera de su quema en el horno sin humo.



Los peces en el desierto de Los Reyes Metzontla.

El nacimiento de un sueño colectivo.

El mineral con el que bruñirán las manos alfareras.

Los alfareros estiban el horno que ha impulsado el sueño de las mujeres de Agua Mezquite.

Una a una, las piezas, en un rato se quemarán hasta los 700 grados del sancocho, suficiente para estar listas para la aplicación de la cera de abeja.

Como en un altar, la loza de Agua Mezquite.

El orgullo de la alfarera. La alegría en los ojos del alfarero.

La Señora Rufina Álvarez le saca lustre a la taza que recién ha salido del horno.

Una a una, las piezas reciben el baño de cera de abeja.

La montaña los contuvo algún día. Han sobrevivido en la imaginación de las alfareras.

Una alcancía, un juego. El dinosaurio de Los Reyes Metzontla.

La montaña, el cobijo antiguo de los pueblos originarios de México.

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Miércoles, 22 Enero 2020 00:00

Mundo Nuestro. Una más de las entregas de las las crónicas de cocina poblana Del fogón a la boca, escritas por el anticuario poblano, experto en arte popular, Antonio Ramírez Priesca. Mirar la ciudad a través de la comida. Saborearla y aprender con ella a conocer la historia que la contiene. Por la historia y por nuestra comida, valorar la extraordinaria ciudad en la que vivimos. Publicadas originalmente en el portal urbanopuebla, las crónicas de Antonio Ramírez Priesca serán reproducidas semanalmente aquí con su autorización.

No hay comida en Puebla, ni en todo el país, que no sea acompañada ya sea por calientitas tortillas o por una buena pieza de pan. Ambas, como nuestras raíces indígena y europea, forman la simbiosis mestiza gastronómica mexicana: los tacos y las tortas compuestas, son sus venturosos retoños culinarios. Ambos proceden de semillas de pastos salvajes que fueron seleccionados para convertirse en los extraordinarios granos, base y sustento de culturas humanas milenarias y que con muy singulares procesos, son convertidos en nuestros alimentos cotidianos, a los que damos muy poca atención, en nuestra ajetreada vida actual.

Ambos granos, para ser digeridos apropiadamente por nuestro cuerpo, sufren durante los procesos de nixtamalización del maíz y fermentación de las masas de pan – cambios fisicoquímicos importantes y yo diría vitales, para la civilización humana.

En contraste, durante centurias las tortillas de maíz fueron elaboradas en las viviendas de Mesoamérica – la región biocultural que se extiende desde la región que hoy conocemos como el Bajío en el norte hasta Nicaragua en el sur – exclusivamente por mujeres, mientras que el pan de harina de trigo, traído por los españoles en el S.XVI, fue elaborado en amasijos o panaderías, exclusivamente por hombres: ¿Caen Ustedes en cuenta del carácter hogareño femenino de las tortillas y del carácter masculino externo al hogar, del pan?

‘Corre por las tortillas que ya va a llegar tu papá a comer! Llévate el trapo para envolverlas y luego pasas por las tortas de agua a la Bety’ - la panadería de la esquina – gritaba mi bisabuela Valito en punto de las 2.30 de cada tarde. Y como cada día, salía corriendo a la calle, con las monedas necesarias para completar la misión exitosamente, no sin antes pescar uno de los trapos bordados, con ribete de olanes de estambre de colores, que la misma bisabuela elaboraba pacientemente en las tardes que se sentaba en el porche de la casa, a tomar el fresco de la tarde.

Lo primero que hacía era correr a la tortillería de la esquina, pues mientras me despachaban y pesaban las tortillas que pedía, podía consumar el más sublime de los momentos que todo niño podía experimentar en estas misiones diarias encomendadas: robarse del pedido una tortilla muy caliente, infladita por el vapor, ponerle sal del salero de vidrio que había en toda tortillería de respeto, y saborear el más excelso de los bocados: el Taco de Sal es probablemente el primer alimento que todo niño poblano recibe como alimento sólido y cuya experiencia sensorial – sabor, olor, textura, etc - recordará toda su vida. Después corría a la panadería, para comprar las tortas de agua – calientes y crujientes – que me entregaban en una bolsa de papel estraza café. En la panadería, la experiencia era diametralmente diferente: ahí, el exquisito y único olor a pan recién horneado, insustituible y generador de una salivación profusa y torturante – provocaba que mordiera una torta apresuradamente en el camino, a sabiendas del coscorrón que seguramente la bisabuela me propinaría al descubrirlo.

Charlemos más de Gastronomía Poblana y ‘’a darle, que es Mole de Olla’’!

(Foto de portadilla tomada de poblanos.tv)



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Miércoles, 22 Enero 2020 00:00

“La cultura no es un lujo burgués, prescindible en tiempo de crisis, no es una mercancía transformable en una expresión folclórica o turística, es la construcción de la conciencia y la comunidad”, sostiene el director de teatro y maestro Luis de Tavira (1948).

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Al recibir la Medalla Bellas Artes, el pasado diciembre, dijo también que “las relaciones del teatro y la política son indiscutibles, pero la política debe entender que solo la cultura cambia a la realidad. La política no la cambia”.



Y añadió “de ahí que una política en favor de la cultura es aportar realmente por el cambio. El mayor error de la política cultural es dar respuestas simples a problemas complejos”.

De Tavira, hombre de extraordinaria cultura, plantea que las autoridades no pueden “hacer a un lado a la sociedad civil que propone las acciones de cultura; no se puede volver adversario al intelectual y al artista, se tiene que convocar a la comunidad que enfrenta tan gravísimos problemas”.



En la visión del fundador de instituciones culturales “tal vez nunca había sido más angustiosa mi perspectiva, vivimos tiempos de una enorme miseria espiritual, de nihilismo y escepticismo, azorados frente a la violencia y la ausencia de todo valor”.

Es, por lo mismo, “el momento de esperar contra toda esperanza y sembrar aquello que dé fruto. El teatro hoy es una poderosa semilla”.



El creador, que en su juventud fue miembro de la Compañía de Jesús, propone “construir un teatro para todos y es teatro porque no renuncia a la exigencia, rigor y profesionalismo del arte. El mal teatro no va a crear el teatro nacional ni producir la semilla de cultura”.

Los políticos de todos los partidos políticos del país no entienden, más allá del discurso políticamente correcto, la importancia de la creación cultural y de la promoción de la misma.

La inversión en cultura es la más rentable, para cualquier gobierno en razón de sus resultados. Construye identidad, amplía horizontes y da sentido a la vida.

Había esperanza de que el actual gobierno en el campo de la cultura sería distinto, pero ha sido frustrada y en la comunidad cultural hay un gran desencanto y decepción. Hay quienes incluso se sienten traicionados por el presidente.

Hay funcionarios públicos de esta administración que la creación cultural la conciben como folclore. El rigor técnico y la calidad artística, requisitos indispensables del verdadero arte, la confunden con elitismo y producción burguesa.

No son buenos tiempos para la creación artística en general y menos la de calidad. La comunidad cultural del país está obligada a redoblar sus esfuerzos y establecer nuevas alianzas nacionales e internacionales. Hoy más que nunca el país requiere de su aporte.

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Domingo, 19 Enero 2020 00:00

Vida y milagros

En México hemos tolerado que los colores de la papelería, la señalización o el mobiliario urbano de las ciudades cambien cada tres o seis años y de acuerdo con los caprichos de los partidos que van ganando los gobiernos. En otros países esto es inaceptable y la imagen de las instituciones suele estar normada para evitar estos caprichos. Esto ha sido llevado a extremos absurdos y abusivos en los últimos quince años de la vida de mi ciudad, cuando la alternancia se volvió algo cotidiano. Como perritos en la calle, todos quieren firmar su territorio con sus colores partidistas y frases emblemáticas que colocan en papelería, edificios y en todo lo que tocan. Si ganaban los priístas, todo era rojo y verde, si los panistas, todo azul, si los perredistas, a ondear el amarillo. Le tupían y le tupen con sus colores partidista hasta los pisos, las bancas y las lonas que les van autorizando a los ambulantes. El movimiento de Morena juró no ser igual. Ya vimos que no han cumplido ni cumplirán. El guinda hasta en la sopa, no solo en la nueva papelería, sino en todo lo que pueden y hasta en equipamiento que tiene colores internacionales, como lo son las bancas verdes de los parques o las patrullas azul oscuro de las policías. La alcaldesa de Puebla ya se había arrancado con una idea aún más personal, que consistía en pintar los pasos de cebra de las calles del centro histórico con los colores del orgullo gay, movimiento absolutamente defendible pero no en los pasos de cebra. En eso sí recapacitaron y los volvieron a pintar de amarillo.

Leí apenas un afortunado tweet de @albertomaximus, a quien solo conozco por ese tweet, y que cito textual: "Ni el azul de Moreno Valle ni el guinda de Morena. Urge legislar para que esto no sea un tema de cada cambio de gobierno, urge que el estado y las ciudades tengan color e identidad propia, ajena a los partidos, como en el caso de la Ciudad de Buenos Aires."



¿Tenemos idea de lo que cuesta cambiar la imagen de un gobierno para tirar a la basura con cada cambio miles de kilos de papelería, miles de litros de pintura y a saber cuánto en mano de obra? Una pequeña idea de este costo proviene de los datos oficiales anunciados por la Secretaría de Gobernación de Puebla hace unos días: se invertirán este año ochenta millones de pesos de una partida federal etiquetada bajo el rubro de "mantenimiento", para modificar la imagen de fachadas de hospitales y otros edificios estatales, como el Centro Integral de Servicios o las estaciones de policía. Se hará la remoción de escudos y logos del gobierno de Moreno Valle, que por supuesto y en su momento hizo lo mismo con los escudos y logos del PRI al que perteneció. Con los colores del azul panista cubrió la huella de su antecesor, como ahora se cubren de guinda muchas de sus obras emblemáticas y hasta las paradas de camión. Un abuso no justifica el siguiente.

Lo único que puede acabar con esta absurda conducta es legislar para crear una imagen institucional sin colores partidistas para cada ciudad, para el estado y para las instituciones públicas, con las mismas tinta y a un solo color, un color neutral, negro u ocre, con un escudo que no se modifica y sin ninguna frase propagandística. Los colores del equipamiento urbano y de la señalización deben de ser también los institucionales.



No tenemos que inventar nada. Otros países latinos ya cuentan con esa sana normatividad, lo único que hay que hacer es copiarla. Ni un solo color partidista en los espacios e instituciones que nos pertenecen a todos.

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Sábado, 18 Enero 2020 00:00

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Bertolt Brecht (1898-1956) escribe Vida de Galileo (Alianza Editorial, 2018) en 1938-1939 durante su exilio en Dinamarca.



Realiza una semblanza de la vida de Galileo Galilei (Pisa, 1564 - Arceti, 1642), sus descubrimientos y el enfrentamiento con las autoridades civiles, pero sobre todo religiosas.

Al dramaturgo alemán se inspira escribir esta obra cuando aparecen noticias de prensa que informan sobre la fusión del núcleo del átomo de uranio por el físico Otto Hahn (1879-1968) y sus colaboradores.

La primera versión de la obra se estrenó en Zürich en 1943. Dirigida y actuada por Leonard Steckel (1901-1971) en el papel de Galileo.



De esta, Brecht y el actor inglés Charles Laughton (1899-1967), que hizo el papel de Galileo en Estados Unidos, preparan una versión en inglés que se estrena en Los Ángeles en 1947.



Y el autor, a partir de esas dos versiones, prepara en 1955 una tercera, para ser representada por su compañía, el Berliner Ensamble, en Berlín.

La obra está ambientada en 1609 y se centra en los últimos años de vida de Galileo. En Florencia vive con su hija Virginia, la señora Sarti, que lleva la casa, y Andrea, el hijo de ésta.

Él transmite sus conocimientos a Andrea que contradicen la concepción del funcionamiento del sistema solar plantada por Ptolomeo (100-170 d.C.) que se considera la válida y que es aceptada por la Iglesia católica.

Cuando Galileo hace pública sus nuevas teorías, basadas en la observación a través del telescopio, recibe, primero el rechazo, y después la condena de la jerarquía eclesiástica.

En un principio tiene la confianza que cuando el culto y abierto cardenal Barberini sea papa éste va a aceptar sus ideas y eso va a obligar a que los demás hagan lo mismo. Eso no ocurre.

Galileo, bajo presión de la Inquisición, para salvar la vida, se desdice de lo que sabe es cierto. Se le prohíbe también que pueda difundir sus ideas.

En su casa, donde se ha recluido, recibe la visita de Andrea, ahora un estudiante universitario, al que entrega su trabajo Dos nuevas ciencias donde resume sus descubrimientos. Le pide que al salir de Italia difunda estas nuevas concepciones científicas.

Brecht altera algunos hechos históricos de la vida de Galileo, para construir la línea dramática que quiere en razón de su propósito.

La obra ofrece una reflexión sobre la ciencia y el trabajo científico y sobre la relación de ésta con el poder y los dogmatismos de todo tipo incluyendo el religioso.

El teatro del dramaturgo alemán tiene un propósito político y se propone, de manera didáctica, hacer conciencia sobre la injusticia y los abusos de quienes detentan el poder.

Vida de Galileo / Bertolt Brecht, Alianza Editorial, Madrid, 2018. pp. 152

Versión original: Leben des Galilei, Erben / Suhrkamp Verlag. Traducción del alemán al español de Miguel Sáenz. Primera edición en español 1995.

(Foto de portadilla tomada de hoyesarte.com)

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