El pasado 1 de julio era escenario de una de las fiestas democráticas más trascendentes de nuestra historia: por primera vez, la izquierda llegaba al poder de manera pacífica, aún más, por la vía de los votos. La desafección y hartazgo ciudadano frente al PRI y al PAN se condujo por las vías institucionales para plantear con claridad un cambio de régimen, tanto político como económico. Mientras millones de mexicanos abarrotaban las casillas en todo el país y pasadas las 8 de la noche el candidato del PRI a la presidencia aceptaba no sólo su derrota sino que reconocía que había ganado AMLO, en Puebla hacía su aparición el espectro de Maximino Ávila Camacho, el cacique-gobernador de Puebla de 1937 a 1941 “porque durante 18 años después de su muerte persistió en la silla gubernamental toda una serie de incondicionales suyos, políticamente formados durante su gobierno; y porque durante otro medio siglo, el espectro de Maximino ha vuelto con frecuencia, evocado por las maniobras –o de mano dura o de vil metal- de muchos gobernadores poblanos más” (Paxman, 2018, p100).

La fiesta de los ciudadanos votando masivamente sucedía en todo el país y en Puebla también. Los votantes matutinos pudieron disfrutar las escenas de familias enteras entrando a las urnas, las largas filas que anunciaban un día histórico. Pero pasado el medio día, las primeras encuestas de salida daban a Morena una ventaja en promedio de 10 puntos para la gubernatura sobre Martha Erika Alonso, esposa del ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas. Y el día se descompuso. La violencia se convirtió en la marca de la elección. Funcionarios electorales y votantes de 70 casillas vieron cómo grupos armados se robaron y vandalizaron, casi siempre a punta de pistola, las urnas y los votos. El resultado dejó personas hospitalizadas y cinco muertos.

Los agresores tuvieron el manto de la impunidad. El gobierno estatal y sus aparatos de seguridad brillaron por su ausencia. Así concluía un proceso electoral marcado por la violencia, más de 13 candidatos asesinados, así como un contexto de control político electoral por parte del morenovallismo para hacer ganar a como diera lugar a la candidata Alonso. Durante la campaña tanto el Instituto Electoral local como el Tribunal electoral correspondiente, en todo momento siguieron el guión morenovallista, incluidas gracejadas convertidas en pautas electorales como el hecho de que el árbitro electoral planteara que llamar a Martha Erika Alonso “de Moreno Valle” constituía “violencia política de género”, tesis que en su momento derribó el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Con todo y lo acontecido en esa funesta tarde de operación electoral, en la noche, Noticieros Televisa daba a conocer las encuestas de salida de Consulta Mitofsky y para Puebla ofrecía una ventaja del candidato de Morena a la gubernatura Luis Miguel Barbosa de 41% a 49%, mientras que para Martha Erika Alonso, candidata del morenovallismo en las siglas del PAN/PRD aparecía de 31% a 38%. Al día siguiente la encuestadora se disculpó pues dijo que sólo en Puebla se había equivocado. En el órgano electoral local hacían lo suyo. Mientras todos los PREPs de todos los estados que tuvieron elección para gobernador ya estaban funcionado, el de Puebla no. Tardó lo suficiente para hacer tortuoso la caída de los datos electorales que al final dieron el siguiente panorama inédito: Morena había ganado la mayoría de las diputaciones locales, 16, contra 9 del morenovallismo y 1 del PRI. Además, Morena ganó la primera fórmula para el Senado, las principales alcaldías de Puebla, incluida la capital, pero curiosamente, no la gubernatura. AMLO arrasó en Puebla dejando en el sótano a sus competidores para la presidencia y siempre estuvo en el aire la pregunta sobre qué tanto los poblanos harían voto diferenciado o qué tanto harían un voto en línea o en cascada hacia Morena.



Los resultados no dejan de asombrar. Por primera vez en la historia, los poblanos tuvieron una elección concurrente y, sin embargo, hay aproximadamente 65 mil votos de diferencia entre la elección federal y la local. Es decir, ¿65 mil ciudadanos que recibieron sus respectivas seis boletas tiraron tres?. Puebla cerró con 543 delitos denunciados a la Fepade, el 24% de las denuncias electorales a nivel nacional. A una semana de la elección más importante en la historia de México, Puebla fue el único saldo rojo en todo el país. ¿Sorprende? Para quien ha seguido la obsesión política de Rafael Moreno Valle Rosas por controlar Puebla y con este capital político disputar un espacio de poder nacional en el PAN y en otros partidos (tiene influencia y operación política en el PRI, el PRD, Nueva Alianza, el Partido Verde) no sorprende.

Como mostramos en el cuaderno de investigación número 16 de la Ibero Puebla (Hernandez, 2017), el morenovallismo se convirtió en un régimen autocrático que enfrentó la crítica y la oposición con represión, espionaje e intimidación.

Moreno Valle gobernó Puebla de 2011 a 2017, dejó a un administrador como gobernador 20 meses por las elecciones concurrentes y el árbitro electoral local ya le entregó a su esposa la constancia de mayoría que la acredita como gobernadora electa. Conocido y reconocido por su habilidad para la operación electoral se atrincheró sólo en la elección para la gubernatura para enfrentar el tsunami López Obrador. Perdió todo, menos el ejecutivo estatal. Hasta ahora. Morena ha anunciado que impugnará la elección y una vez que esté fuera del territorio morenovallista y haga su aparición el TEPJF, veremos qué fue lo que realmente ocurrió.

El autoritarismo electoral (Schedler, 2006) es un tipo de régimen político que con fachada democrática (elecciones recurrentes, instituciones electorales teóricamente autónomas) utiliza los recursos económicos e institucionales para beneficiar al candidato o candidata del grupo o familia en el poder. El partido, grupo o familia que tiene el poder logra tener un cerco mediático en su beneficio, controla el poder legislativo, buena parte del poder judicial, coloca a personeros en el órgano electoral local, utiliza los recursos públicos (presupuestos, burócratas, recursos materiales) para apoyar la campaña oficialista y utiliza la violencia velada o abierta para infundir temor o inhibir el voto.

El PRI había manejado magistralmente el autoritarismo electoral de tal forma que se aseguró 81 años de gobiernos ininterrumpidos en Puebla. Rafael Moreno Valle, ex priísta, convenció al PAN y al PRD de enfrentar al último gobernador priísta (Mario Marín Torres) con el anhelo de cambio y alternancia. Lo logró. Pero muy pronto él mismo se convirtió en lo que combatió. Hoy una buena parte de la sociedad poblana cree que Martha Erika Alonso es la reelección de Moreno Valle. Hay fundadas razones para pensar que si se sostiene su triunfo, no será ella quien realmente gobierne.



El problema es que a diez días de la elección el conflicto postelectoral se expande como fuego en llanura seca. Apenas el martes 3 de julio militantes y simpatizantes de Morena irrumpieron violentamente en un hotel poblano para desvelar un supuesto búnker electoral del PAN donde presumiblemente se operaba parte del fraude. Ahí se encontraban reconocidos operadores electorales morenovallistas y hasta un magistrado del poder judicial. La respuesta no tardó en llegar. El 10 de julio “un juez de control de la región judicial Centro autorizó una orden de aprehensión por al menos cuatro delitos en contra de Gabriel Biestro Medinilla, presidente estatal de Morena; los senadores electos, Nancy de la Sierra y Alejandro Armenta Mier; así como el diputado electo José Juan Espinosa Torres” (http://www.e-consulta.com/nota/2018-07-10/elecciones/ordenan-detener-senadores-y-lider-de-morena-en-puebla).

También ese mismo día apareció un desplegado en el diario Reforma firmado por académicos, luchadores sociales, defensores de derechos humanos y ciudadanos en general que solicitaban las acciones jurídicas correspondientes para investigar los delitos electorales del 1 de julio, alertaban que lo sucedido en Puebla era típico de una elección de Estado y exigían “se sancione a los delincuentes electorales, y si existieran los elementos jurídicos suficientes, se invalide la elección para gobernador” (Reforma, 10 de julio, p. 5).

Parece que las elecciones de estado se habían convertido en mitos geniales. Los gobernadores los pusieron en marcha de nueva cuenta para preservar sus controles territoriales, sus nuevos virreinatos. Así lo muestra Bernardo Barranco en El infierno electoral(2018) con la elección del Estado de México de 2017 para renovar la gubernatura. Afirma que en elecciones competidas “cualquier irregularidad, por pequeña que sea, resulta determinante en el resultado final”. En Puebla, como en el Estado de México, había que sostener la gubernatura para el grupo gobernante con la filosofía calderonista, “haiga sido como haiga sido”.



Y ese “haiga sido….”, Barranco lo expresa en los siguientes términos: “en la actualidad la operación electoral es integral y, en algunos casos, sofisticada. Utiliza incluso resquicios de la espesa y barroca ley en la materia. Hoy el fraude electoral puede ser colosal y sistémico”.

Mientras que a nivel nacional se observan modos políticos nunca vistos, cortesías políticas entre viejos enemigos, en Puebla el espectro de Maximino se niega a abandonarnos.

Dice Paxman que Moreno Valle “encarnó la tradición maximinista en casi todas las características clave: enérgico, vanidoso, altamente ambicioso, amigo de la clase empresarial, enemigo de la prensa libre, insistente sobre un congreso obediente, dispuesto al uso selectivo de la violencia, impulsor del monumentalismo y creador de un nuevo cacicazgo” (Paxman, pp 125.126).

Este nuevo cacicazgo, empero, a diferencia de la época de Maximino, enfrenta un contexto adverso y una sociedad civil más empoderada. No le será tan fácil sostenerlo. Pero vaya que está haciendo todo lo posible por lograrlo.

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Referencias

Barranco, Bernardo (2018), Coordinador. El infierno electoral: el fraude del Estado de México y las próximas elecciones de 2018. Grijalbo, 215 p.

Hernández Avendaño, Juan Luis (2017) Coordinador. Rafael Moreno Valle Rosas (2011-2017): la persistencia del autoritarismo subnacional. Cuaderno de investigación número 16. Universidad Iberoamericana Puebla, 173 p.

Paxman, Andrew (2018) coord. Los gobernadores: caciques del pasado y del presente. Grijalbo.

Schedler, Andreas. Electoral Authoritarianism: the dynamics of unfree competition, Lynne Rienner Publischers, Inc. Colorado, EU, 2006.

*Mtro. Juan Luis Hernández es politólogo y director del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana Puebla

Mundo Nuestro. El verano en Puebla trae la más famosa de sus tradiciones culinarias. Y probablemente la que más se vincula con la historia de las actividades agrícolas en el valle de Puebla y sus pueblos campesinos: el chile poblano, la nuez de castilla, la granada y las frutas templadas. Y la imaginación y la leyenda. Y con ellas la mayor de nuestras ilusiones por una vida grata en la comida.

Mundo Nuestro. La mañana del miércoles 11 de julio acudo a las instalaciones del Instituto Estatal Electoral en la ciudad de Puebla para entregar, como lo establece la ley, mi inconformidad por la decisión de ese instituto de entregar constancia de mayoría en la elección al gobierno del estado de Puebla. Lo hago desde el interés jurídico que la ley me reconoce como ciudadano afectado por la violencia ocurrida en la Sección 1187 el pasado 1 de julio. En esa sección mi voto y el de otros miles de electores fue destruido por una banda armada que a balazos atacó el recinto electoral instalado para ese día en la Escuela Isidro Burgos Matutina, en la 15 A Sur de la colonia San José Mayorazgo.

LA VIOLENCIA ELECTORAL EN PUEBLA APUNTA A ELECCIÓN DE ESTADO

A la Opinión Pública de México La violencia que vivió Puebla durante la jornada electoral el pasado 1 de julio significa un enorme retroceso político-democrático, que nos remonta a los fraudes electorales de la época de Maximino Ávila Camacho. Hubo ataques armados a ciudadanos indefensos en 70 casillas en Puebla, en los que robaron y vandalizaron urnas casi siempre a punta de pistola. Hay personas hospitalizadas y tuvimos que lamentar la muerte de cinco. Frente a lo anterior nos preguntamos ¿En dónde estuvieron las fuerzas del orden? ¿Hay avances en las investigaciones sobre los criminales electorales? ¿Qué opina el gobernador sobre la violencia electoral perpetrada contra ciudadanos y el desempeño de la policía? La trifulca desatada el 3 de julio en el Hotel MM de la capital entre funcionarios y personajes de MORENA y del PAN, otra vez con la deficiente actuación de las autoridades, es también reprobable. Los que firmamos estamos con los ciudadanos. No estamos con ningún partido o candidato a la gubernatura. Rechazamos la violencia desatada el domingo y martes en Puebla. La tardía o falta de acción de las autoridades el domingo indica omisión, y quizás hasta complicidad, del Ejecutivo del Estado Antonio Gali Fayad. La creciente evidencia de compra de votos, la disonancia en las cifras (casi 65 mil votos de diferencia entre la elección federal y la estatal), pérdida de miles de votos por la violencia, así como la actitud de las autoridades electorales y de seguridad ante estos hechos son, en conjunto, indicativos suficientes para pensar que la voluntad ciudadana fue falseada y se trata de una elección de Estado. Demandamos el esclarecimiento y responsabilidad de quienes han violentado la elección. Si no se aclara, la legalidad del proceso y la legitimidad del gobernante entrante y las instituciones quedarán muy dañadas, así como la confianza ciudadana en nuestra lastimada democracia. ¿Quién estará dispuesto a ser funcionario de casilla si corre peligro? Este conflicto debe resolverse con apego estricto a la ley, llegar a las últimas consecuencias, y de ninguna manera mediante un pacto cupular entre grupos de poder. No puede haber impunidad. Ante la desconfianza generalizada en las autoridades electorales locales, solicitamos que el Instituto Nacional Electoral revise con detalle la elección a la gubernatura de Puebla, y la FEPADE resuelva las denuncias presentadas por más de 140 ciudadanos. Aún no ha habido respuesta de su parte. Al PAN nacional le preguntamos si esta forma de competir es la que se proponen fomentar en su búsqueda del poder. De MORENA y sus dirigentes esperamos que vayan a fondo y agoten las instancias jurídicas, y que ambos partidos eviten la violencia. De sus acciones podremos inferir la congruencia entre lo que dicen y hacen. No abogamos por ningún candidato(a). Exigimos que se limpie esta elección, se sancione a los delincuentes electorales, y si existieran los elementos jurídicos suficientes, se invalide la elección para gobernador.



Responsable de la publicación: José Alejandro Guillén.

Firmas Sergio Aguayo Roberto Alonso Muñoz Roberto I. Alonso Niños Patricia Altieri Gilberto Aranda C. Rosa I. Arellano Muñoz José María Argüelles Reyes Ernesto Aroche Aguilar Juan Pablo Arroyo Anamaría Ashwell Mallorquín Elena Ayala Galí Elizabeth Anne Brigham Kathleen Butcher GarcíaColín Benito Cabañas Virginia Cabrera Miguel Calderón Celius Jorge A. Calles Santillana Araceli Camarena Aguilar Juan Carlos Canales José Manuel Cano Pilar Cárdenas González de Cosío Regina Cárdenas González de Cosío Enrique Cárdenas Sánchez Víctor Manuel Carral Cortes Esperanza Carrasco Mónica Carrasco Gómez Miriam Carrillo Ruiz Ma. Amparo Casar Loida Castañeda Tijerina Alfredo Castillo Oscar Castro Soto Francisco Cervantes Bello Araceli Cervantes Munguía Luis Fernando Chanes Santín Gladis Chávez Torrejón José Cisneros Espinosa Carlo Corea Susana Cruz Ernesto Cruz Cadena Cuauhtémoc Cruz Isidoro Alfonso Clemente Cuéllar Torres Rubén Alberto Curiel Tejeda Leonel de Aquino Martín Elvia de la Barquera Arturo de la Fuente Pantoja Jacobo Dayán Margarita Delezé María Díaz María Díaz Terés Francisco Emmelhainz José Luis Escalera Antonella Fagetti David Fernández Dávalos Fernando Fernández Font Jaime Fernández Román Ma. de Lourdes Fuentes Adriana Fuentes Ponce José Luis García Óscar García Apac León Garduño Estrada Daniel Garza Torres Julio Glockner Célida Godina Herrera Lidia Ernestina Gómez García Mateo Gómez Tena Boggar González Gómez Rogelio Gómez Hermosillo Verónica González Virginia González María González de Cossío Gabriel González Molina Samuel González Ruiz José Guichard Romero José Luis Guillén Tonatiuh Guillén López Enrique Guillén Galván José Luis Guillén Galván Varinia Guillén López José Alejandro Guillén Reyes Carlos I. Gutiérrez Aridnere Gutiérrez Juan Luis Hernández Avendaño Marco Polo Hernández Boix Diana Marcela Hernández Escudero Claudia Luz Hernández Escudero Rafael G Hernández García Cano Mara Deysi Hernández Montes de Oca Rossana Herrera B. Ana Hinojosa Carlos Hinojosa Gabriel Hinojosa Rivero Juan Enrique Huerta Wong Marcela Ibarra Mateos Ma. Eugenia Ibarrarán Viniegra Ricardo Jiménez Hernández Eréndira Juárez Alejandra Lajous Vargas Josefina Landa de Portilla Ma. Celia Largaespada López Verónica Lestrade Castillo Mauricio List Reyes Enrique Lona Carolina López de la Canal Óscar López Hernández Varinia López Vargas Rosalva Loreto López Jorge Machuca Luna Octavio Magallanes Josefina Manjarrez Rosas Blanca Mares Regina Martínez Casas Rogelio Mascorro Menéndez María Martínez Encinas Sergio Mastretta Guzmán Verónica Mastretta Guzmán Emilio Maurer Bretón Emilio Maurer Espinosa Lizeth Mejorada Juan Francisco Menéndez Priante José Antonio Meyer Rodríguez Isabel Miranda de Wallace Gabriela Monsivais Pérez Humberto Morales Moreno Isidro Morales Ma. Elena Morera Raúl Mujica García Angie Navarro Gerardo Navarro Lourdes Navarro Sergio Negrete Cárdenas Francisco Ochoa Alicia Ordaz Leticia Ordaz Jorge Ortega Vite Guadalupe Otáñez Montoya Javier Pacheco Pilar Parás García Dulce María Pérez Gustavo Pérez León Catalina Pérez Osorio Óscar Enrique Pérez Torres Ana Bertha Pinales Rubalcava Armando Pliego Ishikawa Alejandro Ramírez Lámbarry Gerardo Ramos Brito Beleguí Rasgado Malo Pablo Reyna Georgina Ríos Elba Rivera Gómez José Manuel Rodoreda Artasánchez Graciela J. Rodríguez Rivas Marcela Roldán De Luna José Roldán Xopa María Eugenia Romero Sotelo Juan Bosco Rosillo Martínez Mónica Rothlaender Alejandra Rubio Lourdes Rueda Julio Saldaña Rigoberto Sánchez Quetzalina Sánchez Muñoz David Sánchez Yanes José Roberto Serdio Calderón Eduardo Serralde Pardo Maritriny Serrano Cuatláyol María Eugenia Silva Celma Sinar Suárez Sánchez Enrique Soto Alicia Tecanhuey Óscar Tenopala García Susana Tiburcio Solís María Tirado Burke Gerardo Tlaque Quecholac Julio Torres José Ramón Valdés Parra Helena Varela Guinot Lilia Vargas Mata Onán Vásquez Chávez Cecilia Vázquez Ahumada Lilia María Vélez Iglesias Roberto Vélez Grajales Miguel Vélez Pérez Francisco Vélez Pliego Karla Michelle Vera Báez Ofelia Villa Aburto Eduardo Alfredo Villamil Gabriel Wolfson Reyes Erika Wong Emma Yanes Rizo Yolanda Zamora Asociaciones: Ahora Atlixco Ahora Puebla AMEDI Capítulo Puebla Causa en Común Colectivo Tomate Convivencia sin Violencia Fundación Atenea G2G Ibero Puebla Ibero México IPC Integradora de Participación Ciudadana KualiRed, A.C. Más Ciudadanía México Prioridad Movimiento Anti Reeleccionista Poblano No dejarse es incluirse, A.C. Nodo de Transparencia O C/ Opción Ciudadana Profética, Casa de Lectura Puebla Vigila Red Ciudadana por la Seguridad de Puebla Realidades y Opiniones SOS Manos verdes por el Planeta, A.C. Tetela hacia el Futuro A.C.

LA VIOLENCIA ELECTORAL EN PUEBLA APUNTA A ELECCIÓN DE ESTADO

A la Opinión Pública de México La violencia que vivió Puebla durante la jornada electoral el pasado 1 de julio significa un enorme retroceso político-democrático, que nos remonta a los fraudes electorales de la época de Maximino Ávila Camacho. Hubo ataques armados a ciudadanos indefensos en 70 casillas en Puebla, en los que robaron y vandalizaron urnas casi siempre a punta de pistola. Hay personas hospitalizadas y tuvimos que lamentar la muerte de cinco. Frente a lo anterior nos preguntamos ¿En dónde estuvieron las fuerzas del orden? ¿Hay avances en las investigaciones sobre los criminales electorales? ¿Qué opina el gobernador sobre la violencia electoral perpetrada contra ciudadanos y el desempeño de la policía? La trifulca desatada el 3 de julio en el Hotel MM de la capital entre funcionarios y personajes de MORENA y del PAN, otra vez con la deficiente actuación de las autoridades, es también reprobable. Los que firmamos estamos con los ciudadanos. No estamos con ningún partido o candidato a la gubernatura. Rechazamos la violencia desatada el domingo y martes en Puebla. La tardía o falta de acción de las autoridades el domingo indica omisión, y quizás hasta complicidad, del Ejecutivo del Estado Antonio Gali Fayad. La creciente evidencia de compra de votos, la disonancia en las cifras (casi 65 mil votos de diferencia entre la elección federal y la estatal), pérdida de miles de votos por la violencia, así como la actitud de las autoridades electorales y de seguridad ante estos hechos son, en conjunto, indicativos suficientes para pensar que la voluntad ciudadana fue falseada y se trata de una elección de Estado. Demandamos el esclarecimiento y responsabilidad de quienes han violentado la elección. Si no se aclara, la legalidad del proceso y la legitimidad del gobernante entrante y las instituciones quedarán muy dañadas, así como la confianza ciudadana en nuestra lastimada democracia. ¿Quién estará dispuesto a ser funcionario de casilla si corre peligro? Este conflicto debe resolverse con apego estricto a la ley, llegar a las últimas consecuencias, y de ninguna manera mediante un pacto cupular entre grupos de poder. No puede haber impunidad. Ante la desconfianza generalizada en las autoridades electorales locales, solicitamos que el Instituto Nacional Electoral revise con detalle la elección a la gubernatura de Puebla, y la FEPADE resuelva las denuncias presentadas por más de 140 ciudadanos. Aún no ha habido respuesta de su parte. Al PAN nacional le preguntamos si esta forma de competir es la que se proponen fomentar en su búsqueda del poder. De MORENA y sus dirigentes esperamos que vayan a fondo y agoten las instancias jurídicas, y que ambos partidos eviten la violencia. De sus acciones podremos inferir la congruencia entre lo que dicen y hacen. No abogamos por ningún candidato(a). Exigimos que se limpie esta elección, se sancione a los delincuentes electorales, y si existieran los elementos jurídicos suficientes, se invalide la elección para gobernador.



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Firmas Sergio Aguayo Roberto Alonso Muñoz Roberto I. Alonso Niños Patricia Altieri Gilberto Aranda C. Rosa I. Arellano Muñoz José María Argüelles Reyes Ernesto Aroche Aguilar Juan Pablo Arroyo Anamaría Ashwell Mallorquín Elena Ayala Galí Elizabeth Anne Brigham Kathleen Butcher GarcíaColín Benito Cabañas Virginia Cabrera Miguel Calderón Celius Jorge A. Calles Santillana Araceli Camarena Aguilar Juan Carlos Canales José Manuel Cano Pilar Cárdenas González de Cosío Regina Cárdenas González de Cosío Enrique Cárdenas Sánchez Víctor Manuel Carral Cortes Esperanza Carrasco Mónica Carrasco Gómez Miriam Carrillo Ruiz Ma. Amparo Casar Loida Castañeda Tijerina Alfredo Castillo Oscar Castro Soto Francisco Cervantes Bello Araceli Cervantes Munguía Luis Fernando Chanes Santín Gladis Chávez Torrejón José Cisneros Espinosa Carlo Corea Susana Cruz Ernesto Cruz Cadena Cuauhtémoc Cruz Isidoro Alfonso Clemente Cuéllar Torres Rubén Alberto Curiel Tejeda Leonel de Aquino Martín Elvia de la Barquera Arturo de la Fuente Pantoja Jacobo Dayán Margarita Delezé María Díaz María Díaz Terés Francisco Emmelhainz José Luis Escalera Antonella Fagetti David Fernández Dávalos Fernando Fernández Font Jaime Fernández Román Ma. de Lourdes Fuentes Adriana Fuentes Ponce José Luis García Óscar García Apac León Garduño Estrada Daniel Garza Torres Julio Glockner Célida Godina Herrera Lidia Ernestina Gómez García Mateo Gómez Tena Boggar González Gómez Rogelio Gómez Hermosillo Verónica González Virginia González María González de Cossío Gabriel González Molina Samuel González Ruiz José Guichard Romero José Luis Guillén Tonatiuh Guillén López Enrique Guillén Galván José Luis Guillén Galván Varinia Guillén López José Alejandro Guillén Reyes Carlos I. Gutiérrez Aridnere Gutiérrez Juan Luis Hernández Avendaño Marco Polo Hernández Boix Diana Marcela Hernández Escudero Claudia Luz Hernández Escudero Rafael G Hernández García Cano Mara Deysi Hernández Montes de Oca Rossana Herrera B. Ana Hinojosa Carlos Hinojosa Gabriel Hinojosa Rivero Juan Enrique Huerta Wong Marcela Ibarra Mateos Ma. Eugenia Ibarrarán Viniegra Ricardo Jiménez Hernández Eréndira Juárez Alejandra Lajous Vargas Josefina Landa de Portilla Ma. Celia Largaespada López Verónica Lestrade Castillo Mauricio List Reyes Enrique Lona Carolina López de la Canal Óscar López Hernández Varinia López Vargas Rosalva Loreto López Jorge Machuca Luna Octavio Magallanes Josefina Manjarrez Rosas Blanca Mares Regina Martínez Casas Rogelio Mascorro Menéndez María Martínez Encinas Sergio Mastretta Guzmán Verónica Mastretta Guzmán Emilio Maurer Bretón Emilio Maurer Espinosa Lizeth Mejorada Juan Francisco Menéndez Priante José Antonio Meyer Rodríguez Isabel Miranda de Wallace Gabriela Monsivais Pérez Humberto Morales Moreno Isidro Morales Ma. Elena Morera Raúl Mujica García Angie Navarro Gerardo Navarro Lourdes Navarro Sergio Negrete Cárdenas Francisco Ochoa Alicia Ordaz Leticia Ordaz Jorge Ortega Vite Guadalupe Otáñez Montoya Javier Pacheco Pilar Parás García Dulce María Pérez Gustavo Pérez León Catalina Pérez Osorio Óscar Enrique Pérez Torres Ana Bertha Pinales Rubalcava Armando Pliego Ishikawa Alejandro Ramírez Lámbarry Gerardo Ramos Brito Beleguí Rasgado Malo Pablo Reyna Georgina Ríos Elba Rivera Gómez José Manuel Rodoreda Artasánchez Graciela J. Rodríguez Rivas Marcela Roldán De Luna José Roldán Xopa María Eugenia Romero Sotelo Juan Bosco Rosillo Martínez Mónica Rothlaender Alejandra Rubio Lourdes Rueda Julio Saldaña Rigoberto Sánchez Quetzalina Sánchez Muñoz David Sánchez Yanes José Roberto Serdio Calderón Eduardo Serralde Pardo Maritriny Serrano Cuatláyol María Eugenia Silva Celma Sinar Suárez Sánchez Enrique Soto Alicia Tecanhuey Óscar Tenopala García Susana Tiburcio Solís María Tirado Burke Gerardo Tlaque Quecholac Julio Torres José Ramón Valdés Parra Helena Varela Guinot Lilia Vargas Mata Onán Vásquez Chávez Cecilia Vázquez Ahumada Lilia María Vélez Iglesias Roberto Vélez Grajales Miguel Vélez Pérez Francisco Vélez Pliego Karla Michelle Vera Báez Ofelia Villa Aburto Eduardo Alfredo Villamil Gabriel Wolfson Reyes Erika Wong Emma Yanes Rizo Yolanda Zamora Asociaciones: Ahora Atlixco Ahora Puebla AMEDI Capítulo Puebla Causa en Común Colectivo Tomate Convivencia sin Violencia Fundación Atenea G2G Ibero Puebla Ibero México IPC Integradora de Participación Ciudadana KualiRed, A.C. Más Ciudadanía México Prioridad Movimiento Anti Reeleccionista Poblano No dejarse es incluirse, A.C. Nodo de Transparencia O C/ Opción Ciudadana Profética, Casa de Lectura Puebla Vigila Red Ciudadana por la Seguridad de Puebla Realidades y Opiniones SOS Manos verdes por el Planeta, A.C. Tetela hacia el Futuro A.C.

Mundo Nuestro. En este recuento de la infamia ocurrida contra la democracia en Puebla, presentamos en dos partes el testimonio de la CAE (CAPACITADORA ELECTORAL) del INE en el Distrito 12 Federal en la ciudad de Puebla, María de Lourdes Diego Castro, de 30 años de esdad y de profesión estomatóloga. Su conversación inicia con una frase: "Mi trabajo es convencer a las personas insaculadas para que participen en el proceso electoral". Y la cierra con otra contundente: "Ante lo sucedido no volveré a participar como capacitadora electoral en una elección en Puebla."

Ese es el resultado concreto de la violencia contra las casillas en la ciudad de Puebla el pasado 1 de julio. Un golpe mortal para la democracia.



Primera parte

Sergio Mastretta: Entonces en la mañana había un gran flujo de votantes y cosas como la del señor, ruido extraño. .

CAE: Gente muy alborotadora pero que se ve que no eran vecinos de ahí, sino que mandada tal cual para alterar a los ciudadanos. Y a las 4:50 ya cuando estaba entregando las últimas cemitas que había comprado oigo “zaz, zaz, zaz,zaz”, y yo pensé que eran cuetes por lo mismo de que todo el día había sido muy estresante, yo pensé que alguien había pasado así con una paloma, nunca pensé en mi vida que fueran balazos. Yo seguía entregando la comida y en eso veo que los funcionarios se tiran al suelo y ya me volteo y veo a un tipo adentro de la escuela literal apuntándome con la pistola y empieza a disparar y corro. Los que no se tiraron al piso corrimos, cada quien en distintas direcciones, yo no estaba consciente de que realmente era una balacera.



SM: ¿Te apunto directamente a ti?

CAE: Si, tengo una cosita de nada que me rozó, pero sentí caliente. Al tipo que me estaba apuntando si lo veo sí lo identifico, y al mismo tiempo entraron más hombres pero ya no los pude distinguir porque fueron con los funcionarios y los representantes hacia dónde estaba la gente y todos corrimos a dónde pudimos.

SM: ¿A dónde corrieron? ¿A los salones?



CAE: Unos subieron las escaleras, derecha-izquierda, y los que estábamos más al fondo nos metimos al baño que estaba abierto para encerrarnos más inmediato. Se seguían oyendo balazos, y los ciudadanos por lo menos con los que me encerré en el baño querían salir porque no querían que se robaran las urnas y también había quienes estaban preocupados porque varios iban con sus nietos y cosas así. Y yo les decía que no salieran, que era mejor estar a salvo. Estuvimos ahí entre dos minutos, casi, y salimos y ya todo estaba bien. Todo el mobiliario en el piso, las urnas y las boletas regadas, y pues ya toda la gente muy asustada. Y ahí fue cuando marque al 911, marqué acá, marque al supervisor, y pues ya se cerró la escuela en ese momento por seguridad. Y pues ya empezamos a reaccionar que todos estuvieran a salvo porque cuando yo vi al sujeto con el arma, pensé que la persona que se tiró al piso estaba muerta. “Ya lo mató –pensé--, y ahorita viene a matarnos a todos”, mi mamá me estaba esperando afuera porque ella es la que me estaba trasportando ese día, me estaba apoyando para la comida, para ir a otra sección y todo eso. También le tocó los balazos a mi mamá, y ella me dijo: “Venían dos coches llenos de tipos, doce gentes pero yo sólo vi que entraron como tres.”

SM: ¿Tu mamá vio que entraron más personas?

CAE: Pues igual se agachó por lo mismo de los tiros de toda la gente que iba saliendo pues se metieron debajo de los coches y todos al piso. Pero ellos se fueron en dos coches.

SM: ¿Recuerda qué coches eran?

CAE: No, dice que recuerda un coche como ADO, eso si me lo comentó, compactos los coches.

SM: ¿No eran camionetas?

CAE: No, a diferencia de otras que me han comentado, no era una camioneta, sino dos coches y eran muchísimos tipos.

SM: ¿El tipo que tú viste directamente era joven?

Tenía un perfil joven, si uno lo viera así en la calle una no pensaría que andan en esas cosas, era blanco, cabello corto, se veía limpio, pantalón de mezclilla, y uno pensaría que era un alborotador, pensé que era una pistola de agua.

SM: ¿Dijo algo?

CAE: No, pero iban con la camisa en la cara, por lo menos este tipo.

SM:¿No te acuerdas de que hayan dicho algo?

CAE: No, no dijeron nada pero yo si sentí que iban a matar, literal.

SM: Lo que si te acuerdas es que no estaba tirando al aire..

CAE: No, afuera no sé porque yo estaba volteada entregando las cemitas, y pensaba que eran cohetes.

SM: ¿Cuántos balazos habrás escuchado?

CAE: Cinco o seis, y cuando vi al tipo y todos se tiraron al piso, pensé en mi mamá “Ya la mataron”, porque ella estaba cerca de la entrada. No pensé que me fuera a tocar una balacera.

SM: Ahora describimos lo que ocurrió antes y durante la balacera, ¿Qué pasa después?

CAE: Marco 911, no me entra la llamada, marco aquí, y me dicen: “Cálmate, espera a que llegue la policía, nosotros ya le comunicamos todo eso” Llegó mi supervisor rapidísimo, como en 20 minutos. Y ya me empezó a apoyar. Yo estaba con los ciudadanos pero tenía varios chicos de 18 años.

SM: ¿Cuántos votantes estaban dentro de la casilla?

CAE: Máximo 10 personas, de las que iban a votar 10 personas, la mayoría eran representantes de casilla y funcionarios.

SM: ¿Los niños eran familiares de…?

CAE: De los que iban a votar y de los representantes de partido porque llevaban niños.

SM: Ahora ¿cuál fue la actitud de los funcionarios de casilla, y tus compañeros?

CAE: Con algunos sí llegue a convivir más, a conocer más sus historias y todo eso. Teníamos a varios chicos que era la primera vez que iban a votar y a primera vez que iban a hacer funcionarios de casilla, tenía cuatro niños así.

SM: ¿Con niños te refieres a ..?

CAE: De 18 años

SM: ¿Y eran funcionarios de casilla? ¿Tú los buscaste?

CAE: Salieron seleccionados y pensé: “Lo van a dejar en casa porque no les ha de importar, qué aburrido” pero no, fueron los más fáciles de convencer y también los papás los apoyaban porque luego los papás dicen que no.

SM: Habiendo tres casillas ahí ¿Cuántos funcionarios había?

CAE: Eran 18 funcionarios.

SM: ¿De los representantes de los partidos había de todos?

CAE: No, no había de todos pero más o menos por casilla eran entre 6 a 10 representantes pero todos llevaban como acompañantes a la hija o el nieto, y cositas así y pues ese día había muchísima gente.

CONTINUARÁ

Vida y milagros

La próxima secretaria de gobernación del gobierno de López Obrador, la ex ministro de la Suprema Corte de Justicia Olga Sánchez Cordero, fijó una postura absolutamente institucional con respecto al conflicto electoral desatado desde el domingo en la tarde de las elecciones en el estado de Puebla.

De los nueve estados del país en los que hubo elecciones para gobernador, el único en el que hay un litigio serio con respecto al proceso y el resultado de quién ganó el cargo de gobernador es el estado de Puebla. El periódico español El País retomó el tema ayer en su plana internacional en un artículo titulado "Balas, mapaches y un supuesto fraude electoral:



LA NUEVA BATALLA POR PUEBLA

https://elpais.com/internacional/2018/07/06/mexico/1530898405_517383.html.

Desgraciadamente para los poblanos, sí hay hechos y elementos para que la elección pueda terminar en los tribunales. La verdad es que la elección local nos ha dejado incertidumbre y dudas sobre lo sucedido el domingo, y por lo tanto, sobre los resultados. Nuestras instituciones electorales locales reflejan un atraso con respecto a las del resto del país. No debiera haber ni sombra de duda en los resultados, pero los hay.



Yo voté en la casilla 1187, en una escuela ubicada en San José Mayorazgo. Había una casilla y dos contiguas en ese espacio. El total de boletas era de 1729. El orden que imperaba cuando llegué a votar, por cierto en hora pico, fue realmente muy sorprendente y bonito. Muchos votantes, las mesas de los funcionarios ciudadanos perfectamente organizadas y el ánimo festivo. En diez minutos había votado por las seis opciones de ese día: presidente, senadores, gobernador, diputados federales, presidente municipal y diputados locales. Me acompañaron mi hija y mi hermano, quien transmitió por Face lo que aquí describo. Divagamos un rato recordando los viejos tiempos del robo de urnas que le tocó vivir a mi mamá en sus épocas de activismo cívico. En 1975 el ejército, y en 1983, tipos empistolados, le quitaron las urnas que cuidaba. ¡Qué tiempos increíbles, dijimos! ¡Qué cambio con lo que ahora vivimos! Al salir, en la puerta de la escuela ya estaba una casa encuestadora levantando su encuesta de salida: Morena 5, Pan 2, Pri 2. Así iba su recién empezada encuesta a las 12.30 del día. Desde 1988 esas casillas solía ganarlas el PAN. Esta vez en las federales arrasó Morena. En las locales nunca lo sabremos. ¿Por qué?



Poco después de comer, una sobrina que forma parte de un chat común y que vota en la misma casilla que nosotros, nos escribió que ella y su hija estaban en medio de una balacera en la escuela donde habíamos votado. Un hombre armado entró echando tiros acompañado de otros tres y sembraron el caos. Ella y su hija se echaron al suelo y se pegaron a una pared. A una joven funcionaria electoral le rozó un brazo una bala. No quiere ser funcionaria de casilla nunca más. Marcaron al 911 pero los policías nunca llegaron. A la vuelta había una patrulla que nunca se movió. Eran las cuatro de la tarde. Mi hermano regresó a la casilla y encontró las urnas tiradas, muchos votos en el suelo y la casilla, los funcionarios ciudadanos y los votantes en total pánico y huida. Ahí terminó la civilidad, la votación y la paz de la casilla 1187. En el PREP del Instituto Estatal Electoral nuestra casilla aparece hasta el día de hoy en ceros. No contaron nuestros votos a gobernador, diputados locales ni presidente municipal. Como si nadie hubiera votado ahí. El viernes, mi hermano Sergio, que es absolutamente curioso y buen investigador, dio con lo que quedó de nuestras urnas y votos "resguardados" en una oficina de la Junta Distrital 12 del INE y así lo reportó en su portal www.mundonuestro.mx, En busca de mi voto ando yo. Intento 3 y fin: Hallado bajo resguardo, anulado, muerto . El problema es que hubo más de 70 casillas en las que sucedió un patrón igual o parecido, el mismo método, los mismos tiros, los mismos robos de urna y suspensión del funcionamiento de las casillas. En una en particular, los delincuentes se voltearon al chocar con otro coche en una esquina. Casi los linchan si un grupo de mujeres civilizadas no lo hubiera impedido. En la camioneta estaban las urnas recién sustraídas de una casilla en Xilotzingo. Habrá que ver en la investigación qué declararon los detenidos, uno de los cuales acabó en un hospital.

En busca de mi voto ando yo. Intento 3 y fin: Hallado bajo resguardo, anulado, muerto

En busca de mi voto ando yo. Intento 3 y fin: Hallado bajo resguardo, anulado, muerto


Ya en la noche, dándole seguimiento a la elección, Televisa anunció los resultados de Consulta Mitofsky que le daban una ventaja de casi 10 puntos al candidato de Morena Luis Miguel Barbosa. El candidato del Frente a presidente municipal por la ciudad de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, reconoció su derrota ese mismo domingo por la noche. Ganó Claudia Rivera, candidata de MORENA por 12 puntos. No nos pareció raro que ganara Barbosa porque ya a esa hora sabíamos que en Puebla Morena había ganado 14 de los 16 distritos federales, había ganado su fórmula al senado y también la ciudad de Puebla, los municipios que rodean Puebla y la ciudad de San Martín. Esa misma noche en Veracruz, el temible Yunez ya había salido a aceptar su derrota ante Morena. Ante el anuncio de Mitovsky la candidata del Frente detuvo su anuncio de triunfo y Puebla entró de lleno en la incertidumbre mientras el resto del país se dormía conociendo los demás resultados.

A las once de la noche empezamos mi hija y yo a buscar en el PREP local los resultados de cada distrito local, en particular nuestro distrito y casilla, y un poco después de las once y media, el PREP se detuvo. A la una de la mañana el avance era casi nulo. Nos fuimos a dormir y en la mañana del lunes Barbosa ya perdía por 4 puntos. El porqué de esos resultados tan anómalos con respecto al resto de los resultados empezó a despertar suspicacias y rechazo no solo en los militantes de Morena sino en muchos ciudadanos que no tienen una particular preferencia partidista, disgustados sobre todo por lo hechos violentos del domingo. El martes, un grupo de militantes de Morena irrumpieron de manera violenta en el Hotel M&M, supuestamente alertados por una aviso anónimo que les habían dicho que ahí se estaba procesando el fraude por parte del equipo de Martha Erika Alonso, esposa de Moreno Valle y candidata del Frente. En lo personal creo que cometieron un error estratégico al entrar así, ya que si tenían esa sospecha debieron asegurarse de entrar acompañados por autoridades electorales, por un notario, o por una autoridad federal, de manera que lo que ahí encontraran estuviera respaldado por alguien con fe pública para que tuviera validez probatoria en caso de un juicio. Ahí están las imágenes y cada quien puede juzgarlas por sí mismo. Mientras tanto, los gravísimos hechos sucedidos el domingo en tantas casillas pasaron a segundo término y la opinión pública se desvió y centró en la agresiva manera en que irrumpieron en el hotel los morenistas. La FEPADE diría tres días después que el material ahí resguardado es el material interno que cada partido tiene derecho a tener. Lo sucedido en el hotel realmente es un enigma, al igual que la llegada de Eukid Castañón en esa tarde y su extraña conducta, en la que acabó voluntariamente rodando por el suelo sucio de la calle. Cómico, trágico y patético. De todos modos nada de lo sucedido ahí modifica lo que pasó el domingo.

Y aquí es donde la voz de Olga Sánchez Cordero se hizo oír, obviamente con la anuencia de López Obrador. Contuvo los ánimos en Morena y fijó la posición de que la lucha por la elección y la defensa del triunfo de Barbosa se llevaría a cabo por medio de las instituciones y los tribunales electorales y no en las calles.

“Morena –dijo-- va a pelear legalmente e impugnará la elección en Puebla cuando sea el momento. Está en su derecho de agotar todas las instancias legales para resolver los agravios de una elección desigual. Morena sí la va a pelear, pero legalmente. Esto llegará al Tribunal Electoral, a la Sala Superior, ahí está la vía legal y hay que agotarla. Vamos a fortalecer a las instituciones, de verdad vamos a respetarlas.”

Fue por medio del diálogo entre Olga Sánchez, Diódoro Carrasco y Antonio Gali que se cerró el conflicto en el hotel, se desalojó a los involucrados y se logró procesarlo aunque de manera tardía.

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Foto de Tribuna Noticias.

El día de ayer se realizó una marcha de protesta convocada por Morena, partido que se desistió de participar en ella a petición de las máximas autoridades de MORENA en México con la intención de evitar confrontaciones, infiltrados, provocadores y todos los ingredientes tóxicos propios de situaciones de muchísima tensión, como es este caso. La militancia de MORENA en Puebla y el mismo candidato Barbosa han aceptado la propuesta de litigar el caso con toda la fuerza de la ley en la mano y con los mejores despachos posibles. El día de ayer el Instituto electoral local declaró vencedora por cuatro puntos a Martha Erika Alonso. Era el paso que estaban esperando en Morena para proceder a la impugnación del proceso local y pasarlo a instancias federales. Saben que ante el Consejo local, elegido por un congreso que se eligió en tiempos del gobernador Moreno Valle, no se les dará la razón jamás. La razón hay que tenerla, saberla pedir y que te la quieran dar.

Ayer domingo, Martha Erika Alonso celebró su triunfo en la Acrópolis, rodeada de festejantes, pero también de panistas que exigen que se investiguen los hechos del domingo. Al mismo tiempo, Horacio Duarte, el experto representante ante el INE de MORENA nacional, ha declarado que el partido impugnará la elección local de Puebla ya que hay elementos suficientes para que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación anule la elección. Es una buena decisión que esto se pueda definir con jueces imparciales y en condiciones de equidad. Desde luego en Puebla las autoridades electorales dudosamente les iban a dar esas garantías. No lo invento. Ahí están a la vista para quien quiera revisar las fallas e inconsistencias del IEE en el conteo y el cómputo. Quizá una autoridad neutral aún pueda decirnos qué pasó y si quien ganó, ganó. Los mal pensados dicen que igual estamos ante la primera concertacesión del sexenio que viene. Yo creo que hay que darle una oportunidad al poder judicial federal. Los funcionarios de casilla y los ciudadanos que acudieron a votar con gusto y civilidad merecen saber quiénes enviaron a los delincuentes armados a reventar casillas. ¿Quién va a querer ser funcionario de casilla en otras elecciones si no hay consecuencias para los autores intelectuales y materiales de lo sucedido el domingo? Ojalá que Olga Sánchez Cordero tenga razón al apostar por las instituciones. Ojalá que hagan un extraordinario trabajo y que a todos nos convenza el fallo de los jueces, gane quien gane.

Mundo Nuestro. Con este relato de lo ocurrido en la Sección 1534 en Xilotzingo, en la que se perdieron más de 4,500 votos por el asalto armado ocurrido en la tarde el 1 de julio, iniciamos esta serie de testimonios de la infamia contra la democracia en Puebla. Algunos, como en este caso, serán anónimos.

Mi casilla fue la 1534, en Xilotzingo. La tarde estaba muy tranquila o al menos eso pensaba antes de lo acontecido. Me encontraba fuera de las casillas electorales, ahí en la Unidad Habitacional Luis N. Morones, donde se llevaba a cabo las votaciones. Sabíamos todos que algo no iba a estar bien cuando nos percatamos que no se prestó la primaria Cadete Juan Escutia, como siempre desde que yo recuerdo siempre las votaciones fueron ahí.

Cuatro sujetos se acercaron a paso lento abriendo camino a tiros, entraron por su propio pie, la hora aproximada las 5:20 pm, todo se paralizó por un momento, solo se escuchaban los balazos, y la gente saltando el barandal del jardín, y la gente corriendo… Yo me paralicé. Y sentí rabia. El desasosiego me invadió, quise llorar por tanta impotencia. Los tipos entraron por el andador de frente al jardín de niños, caminando y echando tiros al aire. Traían con ellos un perro de pelea, no puedo recordar su color. Entraron y sólo se escuchaban gritos. Tres urnas fueron las que sacaron y así como llegaron se fueron, Igualmente por el mismo andador. Pero el perro ya no lo llevaban. Me distraje por una señora que estaba en el suelo, ya que pensábamos que estaba herida. Sufría de asma, y con el pánico imaginen.

Nadie hizo intento por seguirlos, ¿pues quien, verdad? Solo llamamos para que vinieran patrullas pero jamás llegaron.



Un poco después se corrió la voz que había un accidente en 24 sur, frente a casas Geo. Se escuchó un grito estruendoso, me dicen, y afirman que los delincuentes de las urnas se encontraban en el accidente. Vecinos de casas Geo ayudaron a los heridos, y con ellos los delincuentes, hasta que se dan cuenta de las urnas, y nos avisan a todos los que estábamos en el jardín. Corrimos todos rápidamente hacia la avenida. Ya los tenían, y casi los linchan. Les gritaban que devolvieran urnas, todos queríamos hacer válido nuestro voto. Los tenían a los dos tipos un joven de aproximadamente 26, 28 años y un señor ya se nota grande, de 66, 70 años. Los comienzan a interrogar para que digan quién los había mandado y de respuesta dicen que el PRI. Comienzan a golpearlos hasta tirarlos al piso. Patadas en la cara, querían lincharlos o quemarlos vivos. Las mujeres solo decíamos que no, que no se comprometieran, que llegara autoridad. Y con el alboroto se empezó a concentrar gente, ya que los vecinos de Tres Cruces, la colonia al otro lado de la avenida también fueron robados y agredidos por los delincuentes en la casilla 1555. Y así hasta que se empezó a concentrar más gente. Después llegó la autoridad y es cuando los resguardó en una patrulla, la que tuvo la gente rodeada toda la tarde.

En la noche se inició trifulca y la gente tratábamos de negociar por las urnas, lo cual solo fue tiempo perdido, así pasamos mucho rato hasta que se hizo noche. Entonces los granaderos empezaron a marchar hacia nosotros, como si hubieran recibido orden para atacar, y todo fue empujones y gritos. La gente por lógica se defendió. Comenzó la trifulca de granaderos contra vecinos, nos echaron los gases. Cuando los pasaron a los delincuentes la camioneta blanca, cuando casi atropellan a la gente, la policía se los llevó. Supongo que alguien lo grabo todo, porque muchos tenían celulares en mano.

Nosotros sólo estábamos peleando nuestras urnas, simplemente queríamos un cambio. Creo todos conocemos desenlace a estos hechos: tratamos de conocer más o mejor a los autores en sus distintas obras y obtener un mejor acontecimiento, aun sabiendo que todo está perdido, la delincuencia y corrupción siempre gana. Hasta el día de hoy me siento muy triste, con una cruda moral de incertidumbre e impotencia. Mis preguntas son simples: ¿dónde estarán estos delincuentes? ¿Y nuestros votos? ¿Por qué la autoridad no hizo lo que corresponde? Y todo el dinero que se encontraba en la camioneta, era muchísimo, ¿dónde quedó?

Eso es lo que sucedió el 1 de julio en la casilla 1534, en Xilotzingo.



El 1ero de julio México eligió presidente y lo hizo con una amplísima mayoría, la más holgada de nuestra historia democrática. Fue la tercera vez que Andrés Manuel López Obrador competía por el cargo de presidente y en esta ocasión logró conseguir una victoria en que rebasó a su competidor más cercano por un margen de 30 puntos, trayendo consigo una oleada de diputados, senadores, gobernadores, y legisladores locales de su coalición.

Independientemente de las razones por las que los votantes decidieron apoyar tan contundentemente al candidato de MORENA, vale la pena hacer un alto para analizar cómo fue que esta apabullante victoria pudo ocurrir: ¿quiénes fueron sus votantes? ¿dónde viven? ¿cuál es su perfil? O, en otras palabras ¿a quiénes les debe su triunfo AMLO? Usando los datos electorales a nivel de sección electoral publicados por el Programa de Resultados Electorales Preliminares, el PREP del INE, nos propusimos entender dónde estaban, cómo eran y la trayectoria que siguieron para volverse votantes de Andrés Manuel en esta elección.

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¿Cómo ganó AMLO?

Breve historia gráfica de la migración electoral más grande en la historia

democrática de México

Hace tres años, decenas de personas defendíamos el patrimonio cholulteca y sus tradiciones. Para exigir la libertad de los presos políticos de Moreno Valle no teníamos más recursos que la voluntad y la fe.



¿Cómo olvidar el ejemplo de doña Fanny, quien con sus 85 años nos acompañó durante horas en la marcha que se hizo en la ciudad de México, que no dudó en tomar el micrófono cuando fue necesario y salir ante las cámaras del cineasta Juan Manuel Ramírez para denunciar la destrucción de Cholula en un video que se volvió viral? https://vimeo.com/131964427



¿Cómo no recordar la devoción terca de las señoras del movimiento quienes cada lunes, durante dieciocho semanas, incluso bajo la lluvia, se plantaron en la escalinata de entrada del templo de San Andrés para rezar un rosario y pedirle a los santos la libertad de los Xicale hasta que, justamente el día de San Andrés, salieron libres?



De tantas horas de angustia y esperanza mezcladas, no puedo olvidar aquella vez en que, unos días antes de la elección en la que Toni Gali, siervo de Rafael Moreno Valle, salió electo como gobernador, dos compañeros de Cholula Viva y Digna que repartían volantes pidiendo no votar por el candidato Huepa, fueron detenidos y les quisieron fabricar un delito inexistente, el de “repartir propaganda política negra”. Me viene esto a la memoria porque la “eficacia” con la que actuó la policía en aquella ocasión contrasta con el actuar de la policía estatal el pasado domingo, ante el robo de urnas y el ataque armado a varias casillas de Puebla.

La imagen puede contener: 4 personas, incluido Günter Petrak, personas sonriendo, personas de pie y exterior

Celebrando con pulque (a güigüis) el triunfo de nuestra querida compañera de Morena y de Cholula Viva y Digna, Karina Pérez Popoca, alcaldesa electa de San Andrés Cholula. ¡Salud! Pie de foto del propio Günter Petrak, autor de las imágenes que acompañan su texto.

Hoy, los compañeros presos están libres y una compañera de esa lucha ha ganado la Presidencia Municipal de San Andrés Cholula; pero el morenovallismo sigue aferrado al poder. Nosotros, los de entonces, volveremos a la lucha si es necesario, con la misma voluntad y la misma fe. A todos y a todas les extiendo un abrazo muy fuerte, mi cariño y admiración…

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