Mundo Nuestro. Discutir la ciudad. Esa dinámica es la que establece Armando Pliego Ishikawa de manera continua en su perfil de Facebook. Igual las bicis y las ciclovías, que los peatones y su sobrevivencia contra la voracidad de los automóviles y quienes los manejamos. De fondo, el papel del Estado en la regulación de la movilidad y los conflictos que generan las políticas de inversión pública en el desarrollo de las ciudad. Una discusión que debería formar parte de una política estratégica para el ordenamiento del crecimiento urbano. Presentamos este ejercicio cívico mínimo a partir de la publicación de esta nota en el diario La Jornada de Oriente. Aquí la nota y un resumen. Le sigue la breve discusión de Armando y sus comentaristas sobre el tema. (Foto de portadilla tomada del portal Poblanerías)



"Los puentes viales y ciclopistas, como la que se construyó en la Vía Atlixcáyotl, además de los derroteros que se establecieron para la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA), han trastornado los desplazamientos de autos y son causa de embotellamientos severos en horas pico, ya que traslados que antes demoraban 20 minutos como máximo ahora tardan hasta una hora, advirtió la Asociación Ciudadana de Movilidad Sustentable (ACMS). Samantha Perdomo Villanueva, vocal de la organización, señaló que, para remediar la situación, las autoridades deben hacer un estudio sobre el parque vehicular que hay en la capital poblana y la zona conurbada, amén de conocer los flujos de mayor densidad y establecer una efectiva sincronización de semáforos. La ACMS es una organización con sede en Monterrey, Nuevo León, que tiene un lustro de existencia y se encarga de “analizar, monitorear y propiciar las mejores prácticas en movilidad urbana sustentable en todo el país”.

Se les olvidó mencionar que en Puebla el parque vehicular creció 88% en los últimos diez años, es decir, tenemos casi el doble de autos que en 2007.



Y para ser justos hay que señalar lo siguiente:

1) las obras para automóviles como viaductos y puentes amplían la oferta de espacio para el auto, induciendo demanda y, en efecto, generando más tráfico y contaminación. Éstas se comieron más del 80% del total de todo el dinero ejercido en infraestructura para transporte durante el sexenio anterior.

2) las ciclopistas elevadas no tienen efecto alguno sobre el tráfico. Están en camellones y no le quitan un centímetro cuadrado de área al auto, lo cual de hecho es un indicador de ciclovías que no sirven (las que sirven sí quitan espacio al automóvil y no generan más tráfico; lo disminuyen en el largo plazo). Éstas no representaron ni el 1% del dinero ejercido en infraestructura para movilidad.

3) de ninguna manera el metrobus genera más tráfico; ordena la circulación y permite un tránsito fluido de autos mientras que en el esquema anterior teníamos a un montón de camiones cambiándose de carril, subiendo y bajando pasajes a media calle y en cada esquina. La inversión en transporte público no rebasa el 5% de lo ejercido para movilidad.

Luis Angel Sería bueno un impuesto extra por compra de vehículo y que ese impuesto sirva para creación de infraestructura para transporte público y bicicletas

Luis Angel O motivaciones fiscales para que se creen rascacielos y el crecimiento sea vertical, además agregar impuestos a infraestructura que sea horizonal que quita áreas verdes y aumentando distancias haciendo que también aumente el tráfico y el tiempo de traslado.
Armando Pliego Ishikawa Esto más que resolverse desde un enfoque fiscal, debe atenderse desde una planificación adecuada del suelo, y eso sólo se logra combatiendo la corrupción y la especulación inmobiliaria.
Armando Pliego Ishikawa La parte fiscal está en los cómos, no es el qué, pues.
Luis Angel Yo creo que es parte de un todo. La parte fiscal va dentro de un paquete más amplio de soluciones entre las que están la planificación adecuada del suelo y sin duda alguna de la mano con la erradicación de la corrupción.
Azulrey Ov Totalmente de acuerdo
Gerardo Velarde Alvarado No confío en una asociación de movilidad sustentable que basa sus estudios en medir el número de autos y no el número de personas moviéndose.
Armando Pliego Ishikawa Y cuya mayor apuesta es la sincronización de semáforos. Pero son de Monterrey, se entiende.

Mundo Nuestro. En febrero del 2014 los artistas plásticos se movilizaron en un experiencia inédita: la defensa de los espacios públicos para la promoción cultural frente a la política del gobierno de Moreno Valle que dejaba de lado la realidad de los creadores poblanos. Reproducimos esta crónica de la reacción de la comunidad artística volcada en reclamos a partir de la iniciativa de Yara Almoina en su cuenta de Facebook, y publicada entonces por esta revista.

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La rebelión de los artistas plásticos y la política cultural en el Estado

¿Cómo inicia un movimiento en defensa de los espacios públicos dedicados a la promoción cultural? ¿Qué provoca que un grupo de artistas plásticos decida un día cualquiera de febrero denunciar el abandono en el que se encuentran como creadores? ¿Es justo su sentimiento?

Lo descubro en Facebook con el enojo de una amiga diseñadora gráfica: “Cuando la Galería de Arte Contemporáneo se convierta en una oficina inamovible lo vamos a lamentar.”

Y de la mano de su convocatoria, la respuesta de más de 80 artistas plásticos que en los últimos días se volcaron en reclamos en la cuenta CECAP febrero 2014 :

“No hubo encuentro estatal de arte contemporáneo.”



“No hubo becas.”

“Hay un absoluto desdén por las artes visuales.”

“No se trata tan solo de la pérdida de un espacio físico, sino de la pérdida de nuestra identidad cultural.”

“El gobierno considera banal el arte.”

Y convengo que más allá de nuestras desgracias colectivas, en muchos ámbitos de la vida nuestra los ciudadanos en México están tocando la puerta de la movilización social en defensa de sus derechos, de su dignidad, de sus vidas.

+++++

Leo todo lo escrito por los artistas plásticos que han respondido a la convocatoria realizada por Yara Almoina en su Facebook en la última semana. Y dos hechos destacan:

La denuncia y su descontento por el posible desmantelamiento de espacios culturales como el de la Galería de Arte Moderno y Contemporáneo Ángeles Espinosa Iglesias --un rumor falso, según Laura Arellano, del área de comunicación en el Consejo para la Cultura y las Artes del gobierno poblano--, reflejo, dicen, de una política estatal abiertamente contraria al desarrollo de la cultura en Puebla; y la rebelión misma de los artistas de la plástica reflejada en dos semanas de conversación en la red de Facebook que no dejan bien parada a la administración de la política cultural en Puebla.

Los dos hechos van de la mano y dan cuenta de la cada vez más importante participación de los ciudadanos que, con el uso de las tecnologías de información y comunicación, se rebelan contra los tradicionales comportamientos de las administraciones gubernamentales en torno a una política cultural que no toma en cuenta a las comunidades artísticas en Puebla.

Y uno más refuerza lo anterior: la pérdida de vínculos y la falta de comunicación entre la administración cultural de gobierno y las comunidades de creadores, léase artistas plásticos, escritores, teatreros, cineastas, bailarines.

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La mañana del martes recorro las oficinas de cultura del gobierno estatal. Primero la propia Galería de Arte Contemporáneo, en el área de San Francisco, y el motivo de la inmediata preocupación de los artistas; la encuentro cerrada y el policía de resguardo no tiene la menor idea de lo que con ella vaya a ocurrir. En la 3 Oriente me dicen que todos se han ido al edificio de San Pedro. Ahí me confirman que están en ese movimiento, pero que Laura Arellano, responsable de Comunicación Social está todavía en las oficinas de la 3.

Pienso en mi recorrido en este gobierno contradictorio y hermético en lo que a la política cultural se refiere --dejo de lado ahora muchos otros capítulos. Igual se entrampa en las denominaciones y membretes (secretaría, consejo), que en el cambio insistente de cabezas al frente (Maldonado, Rosas, Lozoya; igual rescata la ex fábrica de La Constancia y respalda el proyecto musical de la Orquesta Esperanza Azteca o restaura con muy buen tino el emblemático Auditorio de la Reforma para reinaugurarlo con un evento político; igual anuncia sin generar consenso alguno entre la comunidad de escritores y académicos un Museo Internacional Barroco con un costo de 1390 millones de pesos bajo el cuestionado modelo de Proyecto para Prestación de Servicios (PPS) con un contrato de 20 años --al parejo de otros proyectos igualmente monumentales que han identificado un concepto de intervención cultural agresiva e impuesta, como las obras en Los Fuertes o la itinerante Rueda de la Fortuna o el malaventurado Teleférico. Igual permanece inmutable frente a la incertidumbre que los recientes movimientos físicos (el traslado de las oficinas culturales al edificio de San Pedro) y los rumores generados por la prensa especializada provocan entre la comunidad académica y artística de Puebla.

¿Qué entenderá por cultura el gobernador Rafael Moreno Valle? ¿A qué se referirá el nuevo Secretario Ejecutivo del Consejo Jorge Alberto Lozoya cuando afirma que está para cumplir con la política de su jefe?

Mis preguntas se quedan atoradas en las telarañas de la sombrilla plástica que cubre el patio del viejo Hospital de San Pedro.

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Encuentro finalmente a Laura Arellano, atenta y precisa en sus respuestas. Y resumo conversación como testimonio de los vínculos rotos entre creadores y administradores de la cultura.

“No está pasando nada, no hay ninguna indicación. No tenemos idea de que vaya a cambiar la función de esos espacios, van a seguir siendo museos, lo mismo el Erasto Cortés qué la Galería de Arte Contemporáneo. Ahora mismo hay una exposición de la UDLA en el Erasto, “Ecos de la Gráfica”. Todo viene a raíz de lo publicado en La Jornada de Oriente por la reportera Paula Carrizoza, pero no hay nada. Los jefes aquí simplemente no han querido responder porque no quieren entrar en confrontación con los medios. Pero no hay tal desmantelamiento, apenas en enero terminó una exposición en la Galería, y vienen conferencias, conciertos y lo que se conoce como Noche de Museos. Así que sólo son rumores. Oficialmente te puedo decir que no hay nada. El nuevo secretario Ejecutivo del Consejo ha dicho que se va a dar continuidad a los proyectos, y que él llega para sumar con la comunidad artística.”

Una sola pregunta le dejo al secretario técnico Lozoya a través de Laura Arellano:

¿Cuál es su postura respecto de la movilización de la comunidad de artistas plásticos que se moviliza en defensa de los espacios públicos para la promoción de las artes visuales?

Y para otro día otros cuestionamientos: ¿por qué la incertidumbre sobre los espacios destinados a las artes visuales?, ¿entiende el enojo de los artistas?, ¿qué lo provoca?, ¿qué programas contempla para ellos?

Es miércoles en la noche y sigo esperando la respuesta.

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Me doy la tarea de identificar a los artistas plásticos que se han sumado a la iniciativa de la conversación en Facebook CECAP febrero 2014. Es larga la lista, pero esta es y en el orden que la presenta la red social:

Metzcalli CuestiónArte, Judith Fuentes Aguilar Merino, Oscar Lòpez Hernàndez, Colectivo La Pesera, Angela Arziniaga, Dulce Pinzon, Märio Puma Römero, Marco Antonio Velazquez Ramos, Susy López, Letty Mundo, Leonardo Flores Parés, Revoltoza Ska, Oscar Vivaldo, Lulú Gil, Mónica Muñoz Cid, Alejandro Teutli Etcheverry, Estudio Bayro Corrochano, Carolina Martinez de la Peña, Michael López Murillo, Carlos Flores Rom, Jose Velazquez, Luis Enrique Vega Parra, Mujer Chunga, Roberto Rugerio Guerrero, Fernando Diyarza, Aro Varse, César Lopez, Ramón Almela, David Solares, Undo Visualthinking, Ernesto Cortés, La Pajarera Espacio, Universitario Bauhaus, Gabriela Lazcarro, Luz Elvira Torres, Lia Crayola Buttons, Montserrat Torres, Adriana La Otra Orilla, Marie-France Desdier Fuentes, Jose Luis Escalera, Mariela Velasco, Amalia Buergo, María Eugenia Jiménez Melo, Aurora Berlanga Alvarez, Jose Carlos Alonso, Luis Calvo Zanabria, Lilliana Amezcua Álvarez, Alf Atala, Everardo Rivera Flores, Rober Rodríguez, Mariana Pelaez Dominguez, Pedro Andres Ocejo Tarno, Caca de Gato, Gianni Capitani, Elizabeth Flores, Luis Fernando Chanes Santin, Nina Fiocco, Arturo Elizondo, Amadorsalu, Conaimuc México, Nelly Fortes, Unarte Puebla, Gamaliel Michel, May Bielma, Robert Timothy Smith, Marcela Intani, Khris Muñoz de Cote, Óscar Alarcón Travolta, An Hell Serafin Ojitos, Fabián Valdivia, Impronta Arte Contemporáneo, Iván Ruiz, Cesar Cepeda, Corazón del Barrio, Toño Múgika, Claudia C. Vicentin, Jose Miguel Diaz Fernandez, Luis Botero Royo, Quince La Quince, Luis Alberto Ruiz Ramirez, Alejandro Ramírez Rosas, Myriam Ramírez.

No son pocos. Son artistas, y están tocando airadamente la puerta.

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Miércoles 19 por la noche en una cafetería del centro. Se reúnen como quedaron en el face unos quince artistas. No son todos los que esperaban. El clima es optimista y yo escucho y resumo los planteamientos:

Alguien plantea que efectivamente en el gobierno afirman que no hay tal propósito de desmantelamiento, pero hay versiones desde el interior del Consejo que indican lo contrario. Tiene consenso la idea de constituir una asociación civil, de contar con una estructura orgánica que los conglutine, que se tiene que buscar un modelo de red como los que existen en España o en Argentina. Igual los reclamos concretos: oponerse a la pérdida de espacios, cuestionar la falta de becas y criticar el hecho de que se no se haya realizado el Encuentro Estatal de Arte Contemporáneo. Están de acuerdo en que se debe investigar a fondo el propósito del gobierno. Y que el CECAP es inoperante. Y que la Galería en el último año se convirtió en un elefante blanco.

Y más, algo que es recurrente: que no basta una protesta escrita, que se tienen que tomar acciones concretas. Que son artistas, que deben exponer al público en forma creativa sus demandas. Y que se resume en una: es necesario desarrollar desde el Estado una verdadera política cultural.

Cerca de las 9 y media de la noche los dejo discutiendo.

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Regreso a la computadora. Me queda una tarea: presentar aquí algunas de las voces tal cuál se han expresado en la red social. No están aquí a la manera de la conversación espontánea que se produce en línea. Pero son algunas de las opiniones que me parecen más representativas:

Yara Almoina:

Querido todos, con la noticia de que están ocupando y adaptando la Galería de Arte Contemporáneo como oficinas, eso quiere decir que se va a perder ese espacio maravilloso. Yo no sé precisamente qué hacer pero no me parece justo que la comunidad de Artistas visuales del estado de Puebla no nos pronunciemos

Hay muchas escuelas de arte (la Udla, Unarte, Buap, próximamente la Ibero abrirá una carrera en arte) pero una sola galería. Quizá sería más importante que ellos, como instituciones, levanten la mano, pero nosotros como público y artistas deberíamos hacerlo también.

Yo no sé si "protesta" sea el modo, pero cuando ese lugar se convierta en oficinas inamovibles lo vamos a lamentar, espacios para oficinas hay muchos, pero no una Galería magnífica como esa. Por lo menos escribir una carta larga, con argumentos y desacuerdo con la decisión y hacerla pública. Sí, seguramente no pasará nada, nunca pasa nada, pero tampoco nos pronunciamos como colectivo. Ciertamente hace mucho que esa Galería está casi muerta, no me voy a parar el cuello, pero con los dos directores anteriores yo fui con mi carota, a presentarme y señalar el estado en el que estaba.

Se me ocurre que podamos convocar, a algunos de los artistas que han expuesto en la Galería de Arte Contemporáneo en el pasado, no lo recuerdo ahora con precisión y será más fácil convocar a unos que a otros pero a ver: José Lazcarro, Alberto Ibáñez, Boris Viskin, Jan Hendix, Xaveri Wolski, La colección Gelman, el maestro Francisco Toledo, y los poblanos que han sido ganadores de los encuentros de Arte Contemporáneo. Quizá incluso a la Colección Jumex o a Michel Blancusbé que curó una expo precisamente de Jumex para la galería cuando se hizo Plataforma en Puebla

Ángela Arziniaga

¡Firmemos una carta y hagamos una acción pública creativa!

Oscar López Hernández

Por fin comienza la preocupación colectiva. Les platico que no son los únicos preocupados, me han llamado y platicado distintos amigos, la preocupancia, es desde antes de esta nota, con este sexenio ya no hay futuro, y no es confiar o desconfiar, pero lo poco o regular que hubo ya valió. ¿Quién protesta por el encuentro estatal de arte contemporáneo? No es que lo defienda a ultranza, pero hubo ese foro, si lo hizo Tere mal, no es pretexto para cancelarlo, estamos frente a un oscurantismo. Yo, le entro, con ustedes, con la comunidad de las artes plásticas, si deciden hacer reunión, voy, cualquier cosa que deseen hablar en torno a esto, está el programa en Radio BUAP. Y, como les digo, no sólo son los artistas plásticos preocupados, podemos hacer reunión de varios. ¡No confiamos!, pero no podemos quedarnos callados.

Estudio Bayro Corrochano

Sí hay que hacer algo. Para bien del arte en Puebla, porque une a la comunidad y eleva los valores de pertenencia, y finalmente genera recursos de todo tipo. Es lo que nunca se ve y se toma como algo banal. ¡Ojalá que entiendan que hasta "les conviene" tener una política cultural coherente!

María Eugenia Jiménez Melo

(Ella ha escrito una carta al gobernador Moreno Valle, que propone como punto de partida para elaborar un documento colectivo. Este es uno de sus párrafos.) Nunca el panorama oficial cultural ha sido más pobre que ahora. Desde la desaparición de la Secretaría de Cultura no hay un rumbo para las actividades culturales desde el gobierno. No me malinterprete, no digo que sea el gobierno quien deba marcar la ruta, ni que la cultura Oficial sea la única posible, afortunadamente no es así, Puebla es un estado donde conviven todo tipo de manifestaciones culturales y en el que la cultura no es oficial ha tenido históricamente momentos de gran impacto a nivel nacional. El Consejo Estatal de Cultura no ha dado resultado y su disolución agravará la situación de pobreza cultural del estado de Puebla

Como creadora me pregunto ¿Cuál fue o ha sido el papel y la intención del Consejo de cultura de tan pobre desempeño que hoy vemos disolverse?, y más aún ¿cuál será el desempeño de las autoridades cultural desde la SEP? El Consejo Estatal de Cultura no ha dado resultado y su disolución agravará la situación de pobreza cultural del estado de Puebla.

Laalvaca A.c.

Desde LAALvaca creemos que no solo es cuestión de defender un espacio o un concurso o unas becas, sino una cuestión de generar una comunidad artística sólida, y esta situación nos parece una excelente oportunidad para realmente unirnos y mostrar que desde nuestras trincheras somos ciudadanos que nos dedicamos a una actividad artística-cultural profesional , y que sin importar nuestros intereses personales y artísticos si podemos unirnos para hacer valida nuestra opinión al respecto de temas que nos afectan directamente a nuestro quehacer artístico diario..

Juan Carlos Castillo

Creo que el problema de raíz no es la pérdida de un espacio físico, sino de nuestra identidad cultural. Los artistas poblanos junto con la cultura estamos siendo rebajados a nada; simplemente no hay una política cultural en el estado. Creo que es de ahí, de donde debemos de partir. También creo que lo tenemos que hacer de manera grupal, no como las inquietudes de algunas personas a las que una comunidad apoya, si no como una comunidad que busca dignificar su aportación a la sociedad.

Gustavo Mora

Creo que no ha habido comunidad, y por lo tanto no hay política cultural. Desde hace mucho sucede esto y coincido en que esta puede ser una oportunidad para hacer eventualmente cosas. Se puede entregar un texto al congreso y además hacer una expo generada por los interesados.

Francisco Guevara

Yo digo que tomemos la galería, y si no, que la traslademos simbólicamente a otro espacio. Una carta no sirve de nada se necesitan acciones concretas por ejemplo un amparo.

Carlos Flores Rom

Un documento no funciona de nada, es mejor buscar los medios de comunicación que hagan la nota y tome fuerza o al menos la comunidad de nuestro estado esté enterada, a ver si es cierto que los artistas participan.

Ramón Almela

Se necesita algo que reclame no sobre la desatención de la Cultura en Puebla, que está sustentada en teatro, música, patrimonio, sino del absoluto desdén por las artes visuales, y esto es algo que se anticipaba desde hace tres años... Y todos están complaciendo las directrices del gobernador... Definitivamente hay que hacer algo, y que algunos puedan tomar el liderazgo serio, legislativo solicitando por los medios posibles.

Lia Crayola Buttons

Yo le entro a las firmas, a la toma de galería, a redactar un documento a llevar medios, ¡es nuestro trabajo! No pueden quitarnos nuestro modo de vida

José Luis Escalera

Hay que parar esta locura. Los tres espacios son importantes, me parece que la Galería de Arte Contemporáneo es privilegiado, único, pero todos cumplen una función y convertirlos en oficina (o lo que sea) es un despropósito.

Alonso Fragua

A través del grupo de Artistas y gestores de Puebla podemos coordinar estas acciones. De hecho, lo que ya se ha hecho es meter solicitudes de información en el portal de transparencia para tener una lista de todo el patrimonio que resguardan estos recintos.

Susy López

¡Yo le entro! Porque en teatro y música también va todo pésimo y coincidimos en que no hay política cultural congruente, además de menospreciarse el arte y la cultura, desde la cabeza de gobierno, por supuesto.

Mayté Cordeiro

El museo barroco a todo lo que da, con extranjeros involucrados... 1,300 millones... y yo me pregunto ¿para qué? Sí, es una verdadera locura, no hay política pública cultural, es un verdadero desastre, vivimos en un estado cuya política tiene que ver con la pose y no con el contenido.

Adriana La Otra Orilla

Buen día, trataré de llegar a la reunión el día de hoy, pero en todo caso me sumo a las acciones. Es preocupante e indignante lo que está sucediendo en Puebla, y más que nunca es necesaria la voz de todos los que estamos involucrados en el quehacer cultural.

José Lazcarro Toquero

Empiezo a enterarme de esta situación y desde luego que me parece muy importante desarrollar una estrategia de información real de lo que está sucediendo con todos estos espacios. Como miembro del Consejo de Cultura voy a avocarme a investigar directamente con el nuevo secretario de cultura Dr. Lozoya para que haya una explicación amplia de esta situación.

Como artista visual, me considero solidario cien por ciento de cualquier disposición que como grupo surja y del resultado de acuerdos y resoluciones. Me uno plenamente a esta preocupación, cuenten con mi apoyo y solidaridad.

Yara Almoina

Opino que, por un lado, hay que hacer una carta señalando el despropósito de convertir la galería de arte en un galpón de oficinas, de su desatención hace años. Y sin duda, hay que poner el dedo en el renglón de la comunidad de artistas pasivos que hemos sido. Hace años que la galería es un elefante blanco, y nadie reclamó ni echó en falta su presencia, así que ojalá y esto nos sirva para apropiarnos de los espacios que consideramos importantes para el arte. Esto debe sacudirnos como creadores y público de esos espacios. A ver si dejamos de ser tan pasivos, esto también es responsabilidad nuestra, si fuese un lugar vivo, las autoridades culturales pensarían mejor al tomar decisiones que puedan afectar a una comunidad más presente.

Oscar Vivaldo

La Galería aún no está tomada, la zona que tomaron fueron las oficinas, que ahora son propiedad de finanzas y existe el rumor de que suceda lo mismo con la Galería. Como la mayoría sabemos el CECAP está de cabeza, ni la propia gente de museos sabe el rumbo de este asunto. Yomar acciones respecto al inmueble en este momento pueda resultar un golpe espontáneo y sin rumbo. En la reunión decidimos tomar un plan de acción más objetivo que involucre a la comunidad artística, nos comprometa con la sociedad y a su vez exista un movimiento sólido y organizado que pueda presionar la toma de decisiones futuras al respecto de la Galería y otros asuntos artísticos en el estado.

Metzcalli CuestiónArte

Tanto las acciones de arte y cultura del Estado como la calidad de muchas iniciativas han sido cuestionadas desde siempre, a través de la prensa y últimamente en las redes. Lo importante es decir y hacer, porque la experiencia local dice que no hay unión entre la banda de creadores y pronto se disuelven las indignaciones.

Les recordamos que no sólo se trata de la GACyD, también de Santa Rosa, la Fototeca y la Casa del Escritor... Mientras se contestan las peticiones oficiales y se conforman ideas firmemos un documento por la libre, es decir por acá, donde se unan voces que ejerzan presencia y presión.

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Camino por el costado sur de Catedral, en la 5 Oriente. El tránsito ha bajado, así que puedo contemplar tranquilo la casona solemne de la Casa de la Cultura. He visto pasar como periodista a los políticos que, a su pesar, les plantaban en su escritorio el tema de la cultura: Jiménez Morales, Piña Olaya, Bartlett, Melquiades, Marín… Y ahora Moreno Valle.

Y contra ellos imagino por un instante los estudios y talleres de los artistas.

Ellos, con sus óleos y sus grabados dejan la verdadera huella.

Mundo Nuestro. Este texto de Yara Almoina fue publicado en esta revista en mayo del 2014. Así presentamos a Yara Almoina, la artista plástica que hoy recordamos en su aniversario.

Los ojos de Yara Almoina miran y escuchan. Artista plástica y fotógrafa, en las últimas semanas se ha dado la tarea de escribir estas pequeñas historias traídas de las calles del centro de la ciudad de Puebla. Retratos mínimos que nos permiten acceder a la intimidad de una ciudad que no se deja ver fácilmente, la que está más allá de los monumentos y del escenario turístico.

Cosas que escucha, cosas que le dicen. Voces que revelan el mundo interior, llano y simple, de la vida nuestra. Las fotos que ilustran el texto de Yara son de su autoría. (Mundo Nuestro)



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1

Y para terminar la semana santa, cosas que se escuchan por ahí:

--Huy, llegamos tarde, nos perdimos los azotes y todo eso que se pone re bien.
- Ay que bueno, porque a mi los azotes me dan kiki.

Dos hombres como de 40, 45 años caminando entre la procesión del viernes santo en Puebla. (18 de abril de 2014)

2

Niña ángel: me anda del 2.
Hermana: y ya te estás comiendo el lonche
-te dije que los angelitos no hacen caquita
Niña ángel: síeeeeeeee


Niña como de 9 años vestida de ángel, comiendo senda torta, acompañada de su hermana mayor. En la procesión del viernes santo. Al fondo se escucha cantar en coro: Perdóon e indulgencia, perdónales señor. (18 de abril de 2014)

3

Chava 1: Yo me metí a clases de Baile, me encanta moverme y así güey.
Chava 2: Oye pero ¿hay que llevar pareja o ahí te dan?
Chava1: No, ahí hay, pero son puros jotos
Chava 2: uuuutaa, no pues mejor me inscribo a atletismo, al fin que ahí nada más hay que correr.

Dos chavas de la Ibero en la ruta 29 (14 de abril de 2014)

4

Mamá: ¿qué hiciste hoy en la escuela?
Niña: aprendimos una canción y nos dieron pastel y galatina
Mamá: cómo se llama la canción
Niña: Japipertei, ¿te la canto? Pero me das pastel.
...Japipertei tuchu, japipertei tuchu, japipertei, japipertei, japiperteituchu
Mamá: muy bonita, pero sólo vale para gelatina de botecito…

Mamá y niña como de 4 años en la calle (11 de abril de 2014)

5

Chavo 1: Sería lo más pendejo del mundo. Además es la niña más equis de la vida.
-Chavo 2: Deja eso güey, le falta una muela.

Dos chavos de unos 20 años, en el semáforo a punto de cruzar la calle. (1 de marzo de 2014)

6

Señora 1: Yo sí le agarré dinero, pero dinero que no era de él. Eso no me hace una ladrona.
Señora 2-: Te hace ladrona y cínica, sí te merecías el cabronazo que te dio.

Dos señoras platicando en el centro de Puebla (29 de enero de 2014)

7

Ella: Yo tengo la fortuna de que todo lo que me regalan me gusta o me queda bien.
El: Las circunstancias te llegan porque tú estás de acuerdo a que te lleguen.
-Ella: No, no es eso, lo que pasa es que estoy delgadita.

Marido y mujer en la sala de espera de una terminal de autobuses (29 de diciembre de 2013)

8

Ella: ¿Y le metiste mano?
Él: No, no, no, no. Pura besuqueada de lengüita.
Ella: Ajá
Él: Te lo juro, es puta pero no se deja coger.

Un chavo y una chava como de 20 años afuera de una panadería. 7 de diciembre de 2013







Cosas que me dicen por ahí

1

En la panadería:
Yo: ¿Tiene pan de higo?
Señora: Te quedo mal güerita, panadero güevón.
Yo: gracias, paso mañana.
Señora: Ándale.

(20 de octubre de 2013)

2

Niña 1: ¿Y esa señora de qué va disfrazada?
Niña 2: …

Dos niñas como de 7 y 12 años disfrazadas de brujitas, que pasaron junto a mi, mirándome sin disimulo. Yo con mi habitual parche quirúrgico en el ojo derecho. (1 de noviembre de 2013)

3

--A esos cabrones los mandaron a un lugar bien chido. El otro día cazaron un conejo.
--Huy, qué emoción…

Tres policías platicando en el zócalo. (10 octubre 2013)

4

–¿Tienes hijos?
--Sí, dos, ya están grandecitos. Nomás que me salieron huevones.
-Qué desgracia.

Dos choferes platicando afuera de sus camionetas. (25 de septiembre de 2013)

5

Chavo: Dime qué tienes, por favor, dime por qué estás así conmigo.
Chava: Es que eres un recabrón hijo de puta
Chavo: Uta, ¿y nomás por eso estás así?

Un chavo y una chava caminando en la calle. (15 de septiembre 2013)

6

--Las ollas exprés son medio peligrosas, ¿no?
--Sí, sobre todo si te caen en la cabeza.

Dos chavas esperando turno en una oficina de Hacienda (6 de marzo de 2013)

7

--Maestra: Entonces, ¿quién me dice qué es una elipsis?
--Voz femenina: Es la pócima para la eterna juventud, miss…

Risas generales. En un salón, presumiblemente de comunicación en la Ibero, Puebla. (Sin fecha)

8

Niña 1: Yo le voy a regalar un celular.

Niña 2: Yo le voy a regalar la luna.

Niña 1:-Pues mejor yo le voy a regalar una torta de mole.

Dos niñas como de 7/8 años en la calle acompañadas de su hermana mayor (S/F)

9

Ciego: Se siente bien chévere el sol en la cara.

Lazarillo: Si, bien chévere que se siente el sol en la cara.

Ciego y su lazarillo (S/F)

10

Mesero: ¿les traigo otra?, señoritas
Chava 1: a mi otra igual, por favor.
Chavas 2 y 3: ¿nos echamos una entre las dos, amiga?
Chava 2: ¡ps qué!, ¡si no son gansitos!

Tres chavas como de 35 años en un bar. (S/F)


Miércoles, 01 Marzo 2017 00:00

Memoria para Yara Almoina

Mundo Nuestro. Hoy es su día de cumpleaños. En memoria de la artista plástica Yara Almoina, esta construcción colectiva publicada en Mundo Nuestro en febrero del 2015.

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Cosas que se escuchan por ahí y cosas que me dicen…

La rebelión de los artistas plásticos y la política cultural en el Estado



La conocí en Profética, en la compañía de José Luis Escalera. Aparecía en cualquier momento, asomada como estaba a la 3 Sur desde su patio florido frente a la casona de la lectura. Pronto comprendí que su oído podía ser tan certero como la incisiva mirada que plasmaba en sus fotografías.

Fue por sus historias recogidas en la calle que la conocí un poco más. Las dejaba una a una en su face, y esas voces eran chispazos mínimos que nos arrojaban a un mundo real ceñido por el sarcasmo y el amor a la vida.

Hoy me la encuentro viva, en esta memoria en su muro de Facebook de quienes tanto la quisieron. Mundo Nuestro.



+++++

“Querida Yara Almoina, qué bueno que ya descansas en paz, te extrañare, pero tengo algunas piezas conceptuales tuyas siempre estarás aquí amiga… Y sabes, Yara, sí te lloro”. Óscar López Hernández.

+++++

“Yara Yara Almoina murió hoy hace unas pocas horas, en Málaga, España, acompañada por su familia, y también por quienes la hemos querido y cuidado aquí, en México. Nos hará mucha falta. Hasta más ver, amiga querida.” Alejandra López.

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“Hace muchos, muchos años en una expo colectiva en la Ibero Yara me regaló una frase que aún conservo pegada en un librero "¿Cómo llegué a ser la persona que soy? Y que ha marcado muchos momentos en mis talleres y exposiciones.

Esta foto me la envío el año pasado. Sigue libre...” Metzcalli CuestiónArte.

“Solo puedo decir esto... Me quedo con esa mesa siempre reservada en el balcón para Yara y sus Muchachos José Gabriel). De las veces que la hicieron enojar o las veces que los hiciste enojar, jajaja (chiste muy local). De todos los platos especiales para ti, de todas las bebidas, de las incansables solicitudes de "dejen fumar a mis muchachos", de esas horas y horas de pláticas entre ustedes, de sus risas y buenos momentos...!!! Te tanta y tanta buena vibra... Lo digo de nuevo, se fue mi diseñadora favorita, gran cliente y mil veces mejor ser humano... Te vamos a extrañar...!!!” David Fuentes.


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ErikaWong MihaDallavalle

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“Yara, Amiga entrañable, sincera, honesta, y parte de una "lambrija" historia que ha cerrado una ventana ¿una puerta? posiblemente una parte de la esperanza. Te recuerdo como parte una interminable colección de cambios hace 25 años. Descansa de esa complicada naturaleza humana y vulnerable forro, y empieza disfrutar de la eternidad perfecta del sueño eterno.” Pascal Cervantes.

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“Querida Yara, creo que de todas las veces que te escribí (no fueron muchas) comencé siempre con la misma palabra: "querida". Por algo ha de ser. Seguro porque tengo siempre tan presente tu sonrisa cálida, tu palabra más cálida y profunda y tu humor, ese que da la chispa de la inteligencia y la hondura. No hablamos mucho. Cuando pensaba en tí recordaba que teníamos la misma mezcla de sangres, que naciste en año bisiesto y cumplías cada 4, que me encantan tus mensajes y pequeñas historias, ni hablar de tus diseños, tengo un separador de hojas de libro con una pluma de ángel, recuerdo aquel viaje a Cuetzalan con queridos amigos comunes, cuando se iba a salir la llanta de la camioneta y casi palmamos en una curva de la Sierra, cuando compartimos unas buenas bohemias. Me quedo con todo eso y te mando un abrazo desde el alma, lento y cariñoso. Hasta siempre.” Alfonso Álvarez Grayeb.

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“Y que agarras y que te mueres... Qué lástima, amiga... Pospusimos demasiado ese café...” Mario Ríos.

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Carlos Miguel Palleiro

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“Qué triste noticia enterarme de tu partida querida Yara, te llevo en el corazón y constante en mis ideas, te mando un abrazo dónde quiera que vayas, siempre…” Óscar Vivaldo

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Gracias Yara Almoina..por tu talento, creatividad,apoyo y amistad ...gran persona gran artista y diseñadora..tu recuerdo siempre con nosotros...en nuestros corazones...” Carlos Flores Rom

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“Yara... trabajar juntas fue de las cosas más aleccionadoras y divertidas de mi tiempo en el imacp. Eras de esas poquísimas personas que pueden ser entrañables. Tristísima la noticia de tu partida... ya no alcancé a despedirte manita. Un abrazo fuerte donde quiera que estés.” Rosa Toledo.

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“Querida Yara Almoina gracias por tu amistad, talento, creatividad, diste al mundo y principalmente a quienes te queremos un toque de belleza imborrable. No te vas, te quedas para siempre en nuestros ojos y en nuestro corazón. Te quiero” Ernesto Cortés.

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“Me uno a las palabras de todos los que te queremos, tengo los mejores recuerdos, por ejemplo tu pieza "Sexo" en mi recámara.” Myriam Ramírez.

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“Hermosa Yara… No hay palabras”. Paola Suculima De La Concha Zindel.

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Lucía Nápoles.

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Cierra los ojos, mar.

Que tu mirada

se vuelva hacia la noche

honda y extensa

—como otro mar de espumas

y de piedras.

(José Emilio Pacheco, "Inscripciones")

“Que tengas buen viaje, querida Yara Almoina. Hasta pronto” Gregorio Cervantes.

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“Un gran talento, que ahora brilla en el gran cielo, siempre te recordaremos con amor.” Quetza Sánchez.

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“Conocí a Yara Almoina cuando era estudiante de la Universidad Iberoamericana, llegó a la Telesecundaria Tetsijtsilin para hacer servicio social. Pronto se integró al trabajo y acompañaba nuestros planes, vivió en San Miguel Tzinacapan el tiempo suficiente para llevar en su recuerdo vivencias únicas ... estuvo en Tetsijtsilin el tiempo suficiente para aprender a quererla y extrañarla. Hoy la extrañaré de forma diferente; me quedaré con su recuerdo y su ejemplo de lucha ante la enfermedad. Hoy Yara Almoina dió muestra de congruencia, cuando se vive con dignidad, se muere de igual forma. Seguirás presente Yara.” Coral Morales Espinosa.

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“Me quedan recuerdos y pláticas desde tu ventana, querida Yara.” Judith Fuentes Aguilar Merino.

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“Yara cabrona y chingona toda la vida. Vives siempre aquí en mi corazón.” Javiera P-fdez.

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“Y todos los ramos del mundo, querida…” Coco Toxtli.

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Angeles Bandini.

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Ibero Puebla.

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Yara Almoina, querida, faltaste a tu palabra. Quedamos en vernos a finales de enero o en febrero, a tu regreso de España. Hoy sé que nuestro encuentro se pospone un rato más. Admiro tu fuerza, tu compromiso, tu entereza. Me dejas en prenda los momentos que compartimos, las risas, las anécdotas..., las amigas comunes, tus fotografías, tu obra, tus libretas, el prototipo de la bolsa de los mil compartimentos... Ay, Yara, aunque tu viaje a España se prolongue para mí indefinidamente, te quedas en mí, en mi corazón. Gracias por haberte cruzado en mi vida y por enriquecerla con tu presencia. Dice Khalil Gibrán: Las lágrimas son un fuego que purifica el amor, haciéndolo nítido y hermoso por una eternidad. Estás en mí, Yara Almoina, y escribo tu nombre en uno de tus bellos cuadernos, el que me regalaste... y con eso lo cierro.” Stella Cuéllar.

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“Brindo por la mujer más valiente y fuerte que he conocido.” Gabriela Di Lauro.

¡La Contra Tango en el Mendrugo!




VIDEO Pedacito de cielo



https://www.youtube.com/watch?v=BqNqxAU0kp4



Filosofía de la praxis, economía de la dependencia y teología de la liberación.

Conferencia en la BUAP: Martes 28 de febrero, 12 horas, Casa del Pueblo/Auditorio Luis Villoro



Qué esperar de este evenFto: el filóosofo Ernesto Castro Córdova ofrecerá una mirada a la izquierda mexicana, desde la Revolución hasta el Zapatismo. La importancia de la conferencia, más allá del análisis histórico, descansa en la posibilidad de repensar la izquierda mexicana de cara a la profunda crisis que atraviesa.

Ernesto Castro es doctor en Filosofía por la Universidad Complutense, donde se desempeña como profesor de Estética. Recientemente se ha interesado por México llevando a cabo diversos estudios que abarcan desde Sigüenza hasta el impacto de la Constitución del 17 en Europa.




Vida y milagros

El Mago de Oz es un relato lleno de significados ocultos detrás de una narración anecdótica y lineal. Con el paso del tiempo encontré los significados sutiles de esta historia y me intrigaron mucho. Los cuentos fueron inventados por varios motivos: para dar lecciones de moral, para espantar a los niños e inducirlos a portarse bien mediante el miedo, para aprender lecciones necesarias para enfrentar los peligros del mundo o para dejar en las almas infantiles lecciones más profundas que les ayudaran a vivir más sabiamente. Jung fue especialista en entender eso, que la inteligencia colectiva necesaria para sobrevivir podía venir encapsulada en los cuentos y en las historias que se iban transmitiendo de generación en generación. Historias lineales que vistas desde otro ángulo contienen profundas enseñanzas. Jung dice que mientras no hagamos conciencia de lo que está en nuestro subconsciente, nuestra vida será manejada por él y lo que nos suceda lo etiquetaremos como parte de un destino fatal e irremediable que no podemos controlar.



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En el cuento de El Mago de Oz, Dorothy es una niña que acaba de quedar huérfana y llega a vivir con unos tíos bondadosos que la han acogido en su casa. Lo único que trae de su pasado es su pequeño perro. Vive en Kansas, un lugar en donde los tornados turbulentos arrasan con casas completas. La primera noche en casa de sus tíos, Dorothy se acuesta a dormir pensando que lo ha perdido todo y que no tiene hogar. Está, literalmente, perdida de sí. ¿Quién no ha estado así en algún momento de su vida? A la mañana siguiente la despierta el ruido aterrador de un tornado; ella no logra refugiarse a tiempo en el sótano, por lo que la poderosa fuerza del viento la transportará con todo y casa al Mundo de Oz , tan solo acompañada por su perrito, el símbolo de su conciencia a lo largo del cuento. El país de Oz tiene un ambiente raro, como el que suele regir en los sueños. Se dice que en Oz reina un misterioso mago que tiene la solución a los problemas de todos. Háganse de cuenta que posee la magia de las promesas de un político en campaña y que solo es cosa de llegar a él para resolver cualquier problema. Dorothy desea regresar a Kansas, a casa, pero no sabe cómo. En Oz hay una bruja malvada, la bruja del Este, que desea que los habitantes de Oz no sean felices y no encuentren solución a sus problemas. Esta bruja es la personificación y el símbolo de la envidia y los prejuicios. En particular odia a Dorothy porque la casa en la que el viento la llevó a Oz cae sobre la ella y le destroza sus vestidos y su orgullo. La bruja comete un grave error humano que es el de tomar las cosas a personal y opta por juzgar en lugar de pensar. Pensar es difícil, decía Jung, así que es más fácil juzgar y prejuiciar.

Mientras huye de la bruja mala, Dorothy encuentra y recibe ayuda de una bruja buena que representa a la sabiduría. Le regala unos zapatos rojos y le indica que debe de seguir el camino amarillo-dorado, el camino del pensamiento y el aprendizaje que te convierte en sabio y que la puede llevar al lugar en donde se encuentra el mago que puede decirle cómo regresar a su casa. En el camino ella conocerá a un espantapájaros de paja que quiere ir a Oz en busca de un cerebro porque está cansado de ser tonto; luego a un hombre de lata enmohecido y rígido por la falta de un corazón, y por último a un león que se siente inadaptado e inútil porque es cobarde. Los cuatro amigos acompañados y el perrito, que representa también a la intuición, se acompañarán en la búsqueda del mago para pedirle lo que cada uno desea y necesita. En el camino a Oz irán sorteando peligros que los ayudarán a crecer: el hombre de paja aprenderá a pensar, el hombre de lata a sentir amor y afecto por sus amigos, y el león encontrará el valor que se requiere para defenderlos con su fuerza de los ataques de la bruja del Este y todo lo que ella significa.



Al final llegan al palacio en el que hay un gran teatro con una enorme cortina de fondo. Detrás de la cortina se escucha una voz fuerte y misteriosa, la voz del mago que no se deja ver ni tocar por nadie. Los cuatro amigos hacen sus peticiones con toda la fe que les es posible. En ese momento el perrito descorre con su hocico la cortina y detrás de ella aparece un viejito que amplifica su voz por medio de un megáfono: ese es el poderoso mago de Oz, un anciano que no puede darles nada que ellos no puedan conseguir por sí mismos. Si el mago de Oz fuera mexicano creo que fundaría un partido político.

Una vez descubierta la verdad, el león se da cuenta de que ya es valiente, el hombre de lata de que ya puede sentir y el hombre de paja ha demostrado tener un cerebro poderoso. Todo lo han aprendido y practicado a lo largo del camino para llegar a Oz. Dorothy ya tiene el valor para usar el cerebro y el corazón de manera equilibrada y ha tomado consciencia de ello.

En el momento en que se despide de sus amigos, los ladridos de su perrito la despiertan: está en la casa de sus tíos, afuera brilla el sol de la mañana y su tía entra al cuarto a saludarla con una charola en la que le lleva cariñosamente su desayuno. Dorothy cree que todo ha sido un sueño: "No hay nada como el hogar" es la última frase del cuento. El hogar está en nuestro interior y nos acompaña a dónde quiera que vayamos.

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En la historia lineal del cuento aparentemente todo ha sido un sueño, pero a mí me gusta pensar que en la orilla de la cama ella encontrará unos pequeños zapatos rojos al levantarse. Los zapatos rojos son el símbolo de la pasión con que la vida debe de ser vivida, el recuerdo de que el movimiento se demuestra andando y que tenemos el poder para hacer cosas que nadie más hará por nosotros. Hoy nuestro país pareciera estar en el aire. Muchos de nosotros estamos confundidos, zarandeados por vientos huracanados, no sólo cargados de ruido de amenazas, sino también del ruido cegador de los espejismos de múltiples voces políticas gritando por un altavoz, llenas de promesas mágicas para resolver nuestros problemas. Todos tenemos una tarea que hacer, algo que aportar, mucho que aprender. Sin ese conocimiento de nuestras fortalezas seguiremos siendo juguetes y nunca jugadores. Ni políticos, ni religiones, ni milagros, ni amigos, nadie nos hará nuestra tarea personal. Cerebro, emociones y valor trabajando juntos en el raro equilibrio necesario para recorrer el sinuoso y sorprendente camino de la vida.

Diana León Silverio es estudiante del octavo semestre de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas, y es el Premio Leon M. Lederman 2017. Ofrecemos esta semblanza que ha de ella el periodista Nicolás Dávila.

Uno de los eslabones para ser físico es preguntarse el porqué de los fenómenos. Tal curiosidad, así como el asombro por lo desconocido, fueron los principales motivos que impulsaron a Diana León Silverio a inclinarse por la ciencia. A sus 21 años, esta universitaria de la BUAP, ha demostrado ser la mejor estudiante de Física del país, al obtener el Premio Leon M. Lederman 2017.
De los seis jóvenes que fueron seleccionados a nivel nacional para participar en dicho certamen, Diana obtuvo el primer lugar y gracias a ello hará una estancia de investigación, de junio a mediados de agosto, en el Laboratorio Nacional de Aceleradores Fermi (Fermilab), en Illinois, Estados Unidos, donde trabajará con reconocidos científicos.
“Formar parte de las 200 jóvenes promesas a nivel mundial que acudirán al Fermilab ¡es algo sumamente increíble! Me siento temerosa y feliz, ya que tener la oportunidad de aprender de los mejores es una de las experiencias más grandes que puedo vivir como joven científica”, expresó.
Actualmente, la estudiante del octavo semestre de la Licenciatura en Física, de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas, forma parte de un equipo de investigación liderado por la doctora Isabel Pedraza Morales: el diseño de un Detector de Luz Cherenkov, para el Fermilab. En dicho proyecto participan estudiantes de la BUAP y de la Universidad Autónoma de Zacatecas.
Originaria del municipio de Tlatlauquitepec, Diana nació en el seno de una familia dedicada a la enseñanza: su madre es maestra de educación indígena y su padre profesor de primaria. Desde niña tuvo facilidad por los números y los conceptos abstractos; por ello, cuando estaba por terminar sus estudios en la Preparatoria Alfonso Calderón Moreno, ya sabía que su futuro estaba en el área de las ciencias exactas.
Su entrega, pasión por el conocimiento y dedicación le permitieron participar en proyectos con reconocidos académicos de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas, como la doctora Pedraza Morales, con quien colaboró, junto con otros estudiantes de la Licenciatura en Física, en una contribución para el Massachusetts Institute of Technology (MIT), en Estados Unidos.
En dicha colaboración con el MIT trabajaron en el análisis de datos y presentaron resultados de sus investigaciones acerca del experimento CMS del LHC, en el CERN, además de que acudieron a un taller del experimento CMS (Compact Muon Solenoid) sobre higgses cargados, a finales del año pasado.
Con emoción, comenta que esa fue una experiencia muy enriquecedora, a nivel personal y formativo, debido a que pudo aprender y convivir con investigadores de alto nivel del mundo: “Fue algo increíble ver cómo diversas nacionalidades se juntaron para proporcionar sus contribuciones a la ciencia, realmente se sentaron a construir la Física en ese momento”.
Esa misma curiosidad, junto con sus deseos de superarse, la impulsaron a hacer un viaje de 13 horas en autobús a Zacatecas, adonde se llevó a cabo el Premio Leon M. Lederman 2017, para ser entrevistada por un grupo de expertos en Física, quienes evaluaron sus conocimientos, capacidades y habilidades en el área.
Con una sonrisa en el rostro y un brillo en los ojos, comenta que al entrar a la universidad se encontró con un mundo totalmente diferente y aunque a lo largo del camino experimentó situaciones que la hicieron pensar en renunciar a la licenciatura, no se dio por vencida y continuó preparándose para ser mejor cada día.
“Cuando comencé la carrera me di cuenta de que los temas eran mucho más complicados de lo que creí, e incluso llegué a recursar una materia, pero eso me permitió tomar clase con un profesor que me dejó impresionada por la forma en la que podía describir el funcionamiento de una bicicleta con simples ecuaciones, lo cual me motivó a seguir estudiando y conforme fui conociendo mis demás materias, dije: ¡wooow esto es muy divertido, me quedo aquí!”.
La joven desea convertirse en una investigadora capaz no sólo de proponer nuevos modelos y teorías que contribuyan a la ciencia, sino que también realice experimentos que comprueben sus modelos. Para ello, piensa realizar sus estudios de posgrado en universidades del extranjero y su estancia en el Fermilab es una experiencia que le brindará oportunidades para lograr este sueño.
“Definitivamente me gustaría quedarme a hacer investigación en la BUAP y al mismo tiempo trabajar en proyectos de nivel internacional, con importantes organizaciones como el CERN”.
Más allá de la vida académica, a Diana le gusta pasar su tiempo libre con su familia y amigos, en un paseo o tener una buena charla en algún café de la ciudad. También admite que le gusta cocinar cuando se encuentra bajo mucho estrés, pues encuentra en el arte culinario una forma de relajarse.
De igual forma, trata de aprovechar el tiempo que puede para descansar y recuperar las horas de sueño de la semana, así como disfrutar de una buena película de acción, o bien de algún anime o serie en casa. En cuanto a gustos musicales, escucha de todo tipo, pop, rock y hasta cumbias, aunque cuando estudia prefiere algo más relajado, como la sinfónica.
Además de consolidarse como una gran científica, Diana quiere trascender en la vida de los jóvenes, para inspirarlos a ser mejores y ayudarlos a que se atrevan a hacer grandes cosas.
“Una vez conocí a una chica que era hija de una señora que vendía esquites, ella quería estudiar Física pero todo el mundo le decía que no porque era muy difícil. Entonces me senté a platicar con ella y le comenté que yo nunca me di por vencida, a pesar de lo que me decían, y que si realmente era su sueño, lo siguiera. Al final la chica se levantó y me dijo que sí iba a estudiar.”
“Es increíble ver cómo tus experiencias pueden cambiar a las personas y ¿quién sabe?, tal vez esa chica que me encontré en ese puesto de esquites se convierta en una gran física o gane un premio Nobel”, refiere.
Para Diana León Silverio, sus padres y dos hermanos han sido su mayor inspiración y soporte para realizar cada una de sus metas, además de que ha contado con el apoyo de sus profesores.
Como una joven sonriente, amigable y apasionada por lo que hace considera que independientemente de lo que haga en un futuro como científica, quiere contribuir con cosas buenas para la sociedad, como la trasmisión de valores y enseñanzas que enriquezcan la vida de las personas

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Hace 28 años que emigré al sur. Vine desde los aires secos y la franqueza del norte para emprender una nueva vida y lanzarme a la total y excitante aventura de lo desconocido. Mi espíritu libre y rebelde soñaba con salir de mi natal Chihuahua y emprender el rumbo hacia nuevos horizontes, experiencias y personas… y ni la menor idea tenía de lo que me esperaba al otro lado del mapa.

En un principio tal vez pretendía escapar de la geografía, cuando en realidad era un escape emocional. A esa desenfadada edad no tenía el atisbo de un futuro planeado y estructurado que los padres siempre deseaban para sus hijos, y tampoco analizaba mucho que digamos, mi YO interior….Me dejaba llevar, la mayoría de las veces, por el sentimiento, por el corazón, por la pasión y las emociones, dejando a un lado la razón --de hecho, todavía ocurre así a mis 47 veranos--, y para mi buen fortunio, me ha funcionado a lo largo de estos años.

Como buena tradición norteña provengo de una familia de ocho hermanos con su padre y madre; aunque divorciados, recibí de mis papás lo que me ha hecho ser lo que soy, una mujer fuerte y decidida, con muchas ganas de vivir la vida intensamente y de superar los malos ratos y convertirlos en oportunidades y aciertos. Mi papá solía decir que era muy necia; y como estaba muy pequeña decía que era una “neciesita” --ahora lo traduciría modestamente por perseverante y tenaz-- por lo que se me quedó el sobre nombre de Nenéy.



Vaya que me sirvió esa “neciesidad” para muchas cosas. A los 19 años decidí que estudiaría Ciencias de la comunicación; y rompí así la tradición de mis cinco hermanos mayores cuyas carreras de finanzas, economía y administración no me llamaban la atención en lo absoluto, ni hubiese tenido las habilidades ni las ganas para estudiarlas. En ese entonces, no existía como tal la profesión que yo quería en Chihuahua pero sí en ciudades cercanas norteñas… Pero, ¿qué creen?: yo quería volar más lejos, estar más cerca de la ciudad de México porque allí estaban las dos televisoras y eso me hacía ojitos. Al principio mi mamá se rehusó ya que sostenía la idea que no tenía nada que estar haciendo tan lejos y que bien podía estudiar más cerca, pero ya se me había metido a la cabeza la idea y justo acababa de descubrir que había una universidad reconocida y padrísima en Puebla llamada UDLA con esa licenciatura. Yo trabajaba como dependienta en una boutique en una pequeña plaza porque había salido de prepa y apenas estaba decidiendo mi futuro profesional y no me iba a pasar 5 meses sin hacer nada (el semestre comenzaba en enero de 1990), ni mis padres me lo iban a permitir, así que comencé a ahorrar mi sueldo para ir en busca de mi sueño en camión, ya que por ser tan terca y necia no me apoyarían para el avión. Si yo había tomado esa decisión, me dijeron, pues también me haría responsable de ver cómo la llevaba a cabo. Si pretendían hacerme desistir, pues lograron completa y absolutamente lo contrario. Ese ahorro alcanzó para ir a presentar el examen de admisión, pagar el hospedaje --en la comida no había pensado-- y regresar en autobús desde México, y para motivar y llenar de ilusiones mi mente y corazón.

Sabía que muy en el fondo mi madre compartía esa determinación, pero a la vez dejaría que yo tuviera los suficientes bríos para cumplirla y hacerme aún más independiente. Corría el mes de octubre del año de 1989 y se empezaba a sentir un frio muy particular, leve, nostálgico, comparado al clima extremo que en unos meses se tendría. Tenía ya fecha para estar en el campus (todo se realizaba vía telefónica); me encontraba tan emocionada, que de solo pensarlo, lo vuelvo a sentir y revivir intensamente. Realizaría un viaje en autobús, o camión, como se dice por el norte, durante más de 24 horas y eso me causaba una auténtica felicidad… ¿Se imaginan recorrer la mitad de la república mexicana sola? Tan sola como que aún no existía el celular y mi madre solo esperaría una llamada por un teléfono de monedas o tarjeta al llegar a mi destino, y hasta entonces, sabría si todo había salido bien sin contratiempo alguno. ¿Acaso podemos imaginar actualmente que las mamás no sepan de sus hijos adolescentes más de 24 horas? ¡Imposible!, ¡inimaginable!, sencillamente inconcebible en la actualidad --¡Ay pero qué padre era entonces no tener esa tecnología, éramos más libres en todos sentidos!--, pero en esos tiempos así era y, ¿les digo algo…?, no pasaba absolutamente nada, y mucho menos cuando eran tantos los miembros de una familia; ya era suficiente con las preocupaciones cotidianas. Además, supongo que existía un trato tácito con Dios, y las madres de ese tiempo simplemente dejaban que él se hiciera cargo de lo que ocurriera.

Hice mi veliz (palabra muy norteña), o sea mi maleta, que aparentaba una estadía de por lo menos cuatro días. Mi papá decía que viajaba como María Félix y que solo me faltaba el perico, y la verdad así era. Siempre consideraba un suéter por si tenía frio, bueno dos. Traje de baño por si el clima cambiaba repentinamente y se aparecía una alberca en mi camino y, ¿por qué no?, botas por aquello de que entrará un frente frio. Había que estar preparada para toda contingencia, y más si se trataba de arreglo personal ya que no pasaba por mi mente en ningún momento llevar medicina por si enfermaba...No, eso no entraba en mi forma de ser, ni en la manera que, especialmente, mi madre nos había educado respecto a la salud, y que ahora le agradezco infinitamente y lo llevo en práctica.

Ya estaba lista para emprender mi gran aventura, para empezar a rodar mi propia película, para ir viendo en el camino qué personajes entrarían en ella… Y quién lo dijera, uno de ellos, desde el principio del film, sería el que al día de hoy sigue siendo mi esposo.

Pero en su inicio todavía tenían lugar las escenas de mi vida inmediata: mi novio de Chihuahua, quién al poco tiempo, saldría definitivamente de cuadro, y con él otros amores y desamores, mi gatita Moxi, la mitad de mis pertenencias, mi casa bella y enorme, el calor de la vida en familia, una caja repleta de cartas que mi madre aún me guarda, 19 años de una vida intensa, con los valores y costumbres, y los recuerdos remotos… Todo eso, se iría quedando poco a poco en ese norte remoto que perdura en el centro de mi corazón. ¿Quién iba a pensar que ya no volvería, excepto en vacaciones?.. Ni yo misma….

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Cuánto ha cambiado en la distancia el sentido del tiempo. Un día en un camión podía entonces contener al país entero.

Y no cualquier camión, era un Transportes Chihuahuenses.

Los Chihuahuanses, toda una época en el mero norte.

El viaje por tierra fue largo, multifacético y sin contratiempos, a pesar de que el chofer se detenía en cada ciudad, pueblo y restaurante que se cruzara en el camino. Era particularmente gracioso y muy democrático, tanto que preguntaba a viva voz si todos los pasajeros estábamos de acuerdo en detenernos. ¿Concebirían alguno de los lectores una respuesta unánime? Pues así sucedía, y tal vez quien tenía un poco más de prisa por llegar en no más de 24 horas no se atrevía a contrariar a la mayoría de nosotros. Me agradaba la idea de estirarme un poco; los asientos no se reclinaban, y así poco a poco, se alargaba el tiempo estimado de llegada. En 24 horas el país se transforma, y todo te interesa: el cambio de paisaje, el clima, los pueblos, la forma de hablar, etc. A medida que cruzábamos de un estado a otro nos adentrábamos hacía las costumbres del sur. De “feria” pasabas a “morralla” (dinero), de una desponchadora a la talachería y la vulcanizadora. El color que predominaba en el paisaje a través de la enorme ventana, era ocre y amarillo. Del desierto y las planicies a los verdes campos y frondosos árboles en los montes. Hice todo lo posible por no quedar en brazos de Morfeo y perderme la transformación de la naturaleza que nos brindaba paulatinamente su hermosura y sus caprichos pero, llegó la noche y la obscuridad cubrió hasta los pensamientos , el barullo de todos los que íbamos allí disminuyó y sólo recuerdo el llorido difuso de un pequeño o el carraspeo de la (única) televisión colgada hasta adelante, con el volumen bastante alto --para entonces ya habían pasado unas tres películas y ya no tenía idea ni ganas de saber su contenido—antes de que en un momento nuestro democrático conductor consultara si queríamos que lo apagará.

En ese momento me fui hasta adelante (yo iba a la mitad) y le dije al chofer si podía sentarme en un pequeño asiento dispuesto a un lado del suyo, casi pegado a la puerta. “Para que no se duerma, chofer”, comenté muy inocentemente, pero lo hacía para poder echarme un cigarrito con él, lo que de paso él hacía a la vista de todos. Quizás nuestros jóvenes lectores nuevamente se queden azorados: ¿se fumaba dentro de un camión cerrado con más de 10 horas de recorrido y sin aire acondicionado?, ¿eso era permitido? Por completo, y no solo eso, era aceptado socialmente, no entraba siquiera a votación u opinión, y no había ni quién se atreviera a reclamar --pobres en verdad de los no fumadores--, y por supuesto, el humo se deslizaba hasta el último asiento en dónde también se tenía permitido fumar. Recuerdo que era una sola fila de coinco asientos con cierta altura (de lo más incómodo) pero que los fumadores se los peleaban. El chofer miraba al camino, sonreía y daba una fuerte bocanada para expulsar poco a poco por la boca el humo en forma de “donitas” que iban a rebotar contra el parabrisas.

“Al cabo que ya se durmieron…”, decía.

Y no fue sólo uno. En esa noche larga nos fumamos en amena plática varios cigarritos. Un chofer que podía ser mi padre y una chava de 19 años que pensaba que podía distraer con su conversación el tedio producido de una carretera recta, tan recta que parecía no tener fin y sin atisbo de alguna curva que rompiera la monotonía y pudiera ocasionar que el experimentado chofer se pudiera dormir… Cierto o no, pero me sentía más segura de estar allí, como dama de compañía, que dormida como la mayoría de los pasajeros en sus asientos lo hacía plácidamente.

Afortunadamente hace años que dejé mi cigarrito diario que tanto disfrutaba. Pero desde entonces no he dejado de entablar plática con extraños o más que extraños, y tampoco he perdido el ánimo maravilloso de conocer nuevas personas.

Las horas pasaron, y tras ellas llegó el amanecer esplendoroso con el que me recibía el centro del país. Fue hermoso verlo, disfrutarlo y….saber que aún restaba tiempo por llegar a nuestro destino. El camión entero era como si despertara un vecindario. Las conversaciones eran más fructíferas, como si todos entendiéramos que nos asomábamos al porvenir. Caminabas por el pasillo y descubrías nuevos acompañantes, nuevas historias, intercambiabas lecturas y alimentos también. Nos íbamos volviendo en cierto modo una extensa y particular familia que llevara noches y días de larga convivencia. Mas paradas, aunque breves, nos hacían comprender y aprender poco a poco de cada lugar y cada uno de ellos con su magia especial, hasta que la autopista de Querétaro al Distrito Federal nos hizo entender que el tiempo encapsulado de un viaje también llega a su fin.

Se viene a mi mente un señor ya grande que viajaba solo, con su sombrero vaquero, camisa a cuadros, pantalones Wrangler, una enorme y resplandeciente hebilla y por supuesto unas picudas botas de piel de víbora, no se me olvida, porque cada vez que se las veía las encontraba aterradoras, solo les faltaba tener esos ojos y sacar la lengua. Iba el buen señor a visitar a una de sus doce hijas a la capital, ya que había sido la única que había salido de su pueblo, Ojinaga, para estudiar (y yo que me sentía wow con el número de mis hermanos) y estaba próxima a graduarse. Decía que habían sido puras mujeres, siempre en la espera que el siguiente fuera hombre (en mi familia no fue así ya que fuimos uno y una hasta el final, por lo que me queda claro que mis padres deseaban una numerosa familia) hasta que su mujer dio a luz a la última y murió en el parto.

–Me casé luego luego, señorita, imagínese, ¿qué iba yo a hacer solo con tanta vieja?

¡Viudo y con doce hijas!

Pero iba a ver a una de ellas, la única que había salido de su casa para estudiar en la ciudad de México. Una como yo…

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Finalmente entramos a la capital... Un cambio drástico y emocionante a la vez. Otra dimensión, otro código postal. Atrás había dejado la larga y recta carretera, junto con los inigualables paisajes que pasaron frente a mis ojos, como el viudo y sus doce hijas, y al frente de todos, el democrático chofer.

También había dejado la mesura y tranquilidad de mi bello estado para adentrarme en el mundo cosmopolita de una gran y ruidosa ciudad. Llegar a la terminal fue toda una odisea y ahí sí, el tiempo se me hizo eterno. Quiero compartirles que era la primera vez que viajaba tan lejos y sola. Las únicas referencias que tenía eran las que mi papá me había dado. “Mira Hijita, (con su marcadísimo acento norteño) llegando allí, te vas inmediatamente a unos taxis que están ahí mismo; no se te ocurra salirte a pedir uno en la calle. Te vas al hotel Casa Blanca que está en el centro histórico frente a un Sanborns.”

El hotel Casa Blanca...

Esas fueron sus indicaciones. Solo me faltaron las necesarias para ir de México para Puebla, y lo único que yo sabía de esta hermosísima ciudad era que allí estaba la UDLA, que existían los chiles en nogada, que el libro que estaba leyendo de Ángeles Mastretta Mujeres de ojos grandes se desarrollaba en sus alrededores y que la autora era poblana, ah, y algo sobre la batalla del 5 de Mayo y que a los poblanos les decían “pipopes”, sin tener idea de lo que eso significaba. Eso era todo. Sinceramente no se me ocurrió indagar más e incrementar mi acervo cultural antes de realizar el viaje. Tenía en mente otras cosas, que a esa edad, sobrepasaban lo socialmente establecido. El hotel me pareció algo antiguo pero con todo los servicios. Estaba realmente emocionada por lo que me esperaba y yo no sabía aún de mi destino. Decidí conocer un poco a mi alrededor haciendo caso omiso a la primera regla que me habían dicho de no recorrer el centro sola y mucho menos a pie. Exactamente hice lo contrario. Lo primero que pensé fue en darme un buen baño para quitar el cansancio y las 28 horas del camino en las que sólo me lavé los dientes y la cara. Fue delicioso sentir el agua caliente por todo mi cuerpo; me tardé bastante y lo disfruté aún más. Recorrí las calles aledañas sin alejarme demasiado del hotel. Me encantó lo que pude conocer del centro y Sanborns que solo lo conocía a través de los comerciales en televisión… fue un lugar maravilloso y enorme.

De vuelta al hotel comencé a preguntar cómo me iba para Puebla. Las distancias no tenían sentido para mí; no comprendía, ni conocía lo que eso podía significar en esa gran metrópoli. Me senté en el lobby y al momento en que iba a encender mi cigarro para pensar en cómo le iba a hacer para llegar a mi destino final --juraba que eso me daba más edad y personalidad-- llegó un señor y lo hizo por mí al tiempo que me advertía que el cigarro no era bueno y menos a mi edad ¡háganme favor! Era lo último que me hubiera gustado escuchar, y yo le respondí que para que cargaba un encendedor, con lo que acabamos riéndonos juntos. El señor era un hombre joven que debió haber tenido poco más de 30 años, panameño por cierto, coincidió en mi vida de tal manera , que puedo aseverar que fue clave para que yo conociera más tarde a Pedro Enrique, la primera persona de la cual me enamoraría apenas llegando a Puebla, y de quien aún sigo enamorada. Lo que era la vida. El nuevo amigo iba a salir en unas horas hacia Puebla, era médico y un chofer pasaría por él. Me preguntó mis planes y se ofreció a llevarme. Sin pensarlo siquiera dos veces, le respondí que sí. Si algo no se me ha quitado de mi personalidad es el ser sumamente confiada, y en esa época, nada temerosa; confío en las personas, muchísimo, algo difícil de entender por mi cauteloso y a veces desconfiado marido pero que generalmente me ha dado buenos resultados, grandes amistades y fabulosas anécdotas. Ahora que lo cuento y lo evoco pienso en mi hijo al que le falta poco para tener los 19 años que tenía yo entonces, imagino que lo hiciera ahorita, sé que me dejaría algo intranquila, pero que le aplaudiría esa iniciativa como varias que empieza ya a tener. Los hijos pueden llegar a ser una buena mezcla de papá y mamá.

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En uno de esos Corsar, que entonces pasaban por muy elegantes...

Al poco rato iba sentada en la parte posterior de un lindo Corsar. ¿Lo recuerdan?, de la Volkswagen, para que no digan, y con chofer y el doctor panameño adelante. Cuántas veces he contado esta aventura, y siempre la gente exclama inmediatamente que si no tenía miedo de que me secuestraran, que me hicieran algo, que me violaran, que me llevaran a otro lugar, que me robaran… ¿Y si fueran tratantes de blancas? ¿Y si mi hubieran matado? Pues no, nada de eso pasó por mi mente, nada de eso imaginé, nada de eso sucedió y ningún miedo o atisbo de temor sentí. Cuántos miedos hemos logrado sembrar en estos tiempos nuestros de hoy. Puedo asegurarles hasta la fecha, que sigo pensando de la misma forma acerca de los seres humanos y teniendo experiencias similares y sigo confiando en la humanidad. Creo en todo lo bueno y positivo que tiene cada una de las personas que habitamos este mundo, en esta vida. Así que el panameño y yo charlamos animadamente, conociéndonos, hablando uno del otro salpicados de las intervenciones del parlanchín chofer. Fue maravilloso cuando saqué uno de mis cassetes (¿recuerdan que les platiqué que llevaba un buen equipaje para las mudanzas del tiempo?) Las audio cintas eran el complemento vital. La música es parte de mi vida, vivo con ella. Y naturalmente les dije si lo podían poner, y de todo traía, desde Hombres G, flans, timbiriche, 80’s en inglés hasta unos de mi hermano mayor que le tomé “prestados” de Billy Joel y Elton John. Considerando que ya los veía muy señores a los dos, opté por éste último. Ahí íbamos un trio singular tarareando piano man al ritmo de una amena y muy entretenida plática...Veía a través de las ventanas el espectacular paisaje de la carretera México-Puebla (ni hablar, todavía nada de Xalco entonces), con esos enormes pinos, un colorido espectacular por todos lados que me tenía fascinada. ¿Qué más podía pedir en mi inusitada aventura, con el mundo que me quedaba chico, con grandes las esperanzas y fascinada con lo que fuera por venir? A vivir… A gozar… Así sentía, así pensaba y, de hecho, me sigue felizmente sucediendo.

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Finalmente arribamos a Puebla. A la hermosa Puebla. Me enamoré perdidamente de ella. Verde por todos lados –extraño, verdad, pero no tanto si recuerdan que yo llegaba de lo árido de Chihuahua--, con su estilo barroco, religioso y tradicional tan contrario a la influencia norteamericana del norte. Fue sublime y lo recuerdo perfectamente, se me imponían las iglesias con sus magníficas cúpulas y sus azulejos de colorido mexicano.

Llegamos al entonces llamado Hotel del Alba (Ahora el Presidente) ya que ahí se hospedaría el panameño. En realidad no sabía a qué hotel llegaría así que opté por hacerlo allí también, solo que al pagar mi habitación, me quede con el presupuesto reducido a su mínima expresión. Pero ya estaba escrito que ahí tenía que ser porque justo esa noche conocí a mi esposo en el bar “Jazz & Pub”. Mi nuevo amigo doctor (olvidé por completo su nombre) regresaría más tarde para quedar de vernos en el lobby e ir a escuchar música en vivo, a lo que yo acepté gustosamente.

Así sería mi bienvenida en la UDLA en 1990, un tiempo después de esta historia.

Antes, esa tarde, me fui a la UDLA-P a conocerla solamente, ya que hasta el día siguiente, sería mi examen por la mañana. Quedé extasiada desde el momento en que el taxi entró por el acceso principal de la universidad. Una belleza sus jardines y sus plantas. Con sus edificios coloniales de ladrillo y repuntados con talavera a lo alto. Me deslumbró al instante, y dije para mis adentros...”Aquí voy a estudiar”. Me enamoré de su laguito y sus enormes y bien diseñados espacios al aire libre. Estaba deleitada con el ir y venir de tanto estudiante que platicaba animadamente a mi paso; acentos diferentes, olores especiales, sensaciones nuevas y atrayentes, una singular atmósfera multicultural. La recorrí de punta a cabo. Era la universidad de ensueño. Me conquistó y me hizo desearla con todo mi corazón. Ya vería que hacer para emigrar del norte al sur con el apoyo y consentimiento de mis padres o al menos con su bendición.

Durante el examen, conocí a dos tabasqueños, Karen, por cierto muy guapa y Jonathan un chavo muy agradable; los había traído su papá, quién amablemente nos invitó a comer. Nos llevó al centro de Puebla, y a la luz del día me envolvió su magia. Comimos en la Fonda de Santa Clara. Ahí conocí y probé por vez primera los chapulines y gusanos de mamey --estaba sorprendida de verdad con tan extraños platillos-- la verdad jamás los hubiera pedido pero el papá de Jon insistió. Me gustaron muy educadamente, tanto que no los he vuelto a probar. Probé el delicioso mole poblano, y al finalizar, las tortitas de Santa Clara, merengue y camote. Todo era nuevo para mí. La plática derivó en describir Tabasco y Chihuahua. El papá parecía entrevistador (Tenia un periódico en su tierra) y casi no nos dejaba platicar a su hijo y a mí. Los tres queríamos estudiar Comunicación. Ahí estábamos con un ideal común en las manos y miles de kilómetros que nos separaban territorialmente, tanto como la manera de hablar, las expresiones y forma de ser entre norteños y sureños. Me dejaron de vuelta en mi hotel lista para la próxima parte que determinaría mi vida. Pero la amistad con Karen creció, viviríamos en el mismo dormitorio en el campus. Luego los dos se cambiaron para la IBERO y no los volví a ver. Y como con tantas personas que se desvanecen de nuestra vida… ¿qué será de ellos?

Los dormitorios y las ilusiones. ¿Qué habrá sido de este grupo con el que viví en universidad?

Por la noche regresé extasiada a cambiarme y arreglarme para la invitación del panameño. Se me hizo algo tarde, un mal hábito que a la fecha me persigue. Al bajar, ya estaba esperándome el médico y una pareja más. Pretendí verme más grande de edad y parecía una niña con mi minifalda verde bosque, mis mallas del mismo tono, flats (zapatos de piso) y peinada con coleta y moño; no usaba zapatillas altas y solía ir siempre con el cabello recogido. Poco me importo, la noche era larga, no tenía hora de llegada, y la aventura apenas comenzaba. Me miraba al espejo una y otra vez reía con esa Andrea que estaba llena de alegría, tomaba mi cara entre mis manos, saltaba de auténtica emoción, de zozobra. Disfrutaba y disfruto todo lo que sea sorpresa, aquello que no está escrito en un guion ni está planeado… El bar estaba bastante animado, mucha gente, y un grupo que amenizaba alegremente. Había una pequeña pista al centro. Al ir a nuestra mesa, un muchacho se me quedó viendo sin disimulo alguno siguiéndome hasta que me senté, y yo también respondí a su mirada y nos sonreímos mutuamente. Lugar común quizás, pero en verdad puedo decirles que existe el amor a primera vista o al menos, la atracción. Comenzaron a preguntar por parte de los músicos que si había alguien de otro estado de la república a lo que rápida y orgullosamente respondí ¡De Chihuahua!, y ese mismo muchacho volteó su silla y me dijo “¡que bonitas las de Chihuahua!”. Sencillo, ¿verdad?, pues con ese bien recibido piropo inició lo que hasta ahorita suman 26 años de vida juntos. Mi amigo médico se quedó pasmado al ver que me sacaban a bailar sin reparo alguno por mi parte, y ya estaba yo allí en medio de la pista bailando con un perfecto desconocido.

Honestamente lo que primero me conquistó fue su manera de bailar, que aún lo hace maravilloso, luego su cautivadora forma de hablar con gran sentido del humor, seguro de sí mismo y confiado hasta la médula y claro su caballerosidad. Nos divertimos muchísimo. Me senté en la misma mesa que estaba pero ya acompañada por Pedro Enrique quién precisamente se presentó así con su nombre de novela diciendo que estaba a mis órdenes para lo que se me ofreciera en Puebla. Lo que no pensó en esos momentos era que todo se me iba a ofrecer estando por estos rumbos, desde dos deseados hijos, un calor de hogar, suegros incondicionales y amorosos, veladas interminables de charla y complicidad, muchas risas y pocas lágrimas, pruebas de fortaleza y unión, contadas tristezas, desbordantes alegrías, grandes amistades, gastos compartidos, ilusiones cumplidas, viajes memorables, mascota concedida, bajas y altas con valía, protección incluida, sueños cumplidos y aún en lista de espera… Hasta enseñarme a manejar y descubrirnos cada día en las buenas y las no tan buenas de la vida, reinventándonos cada día. Va otro lugar para los enamoramientos comunes: “Esa noche --cuenta él, siempre que sale a la plática el ¿y cómo se conocieron?-- yo vi a una chaparrita que me conquistó empezando por su acento norteño y me dije a mí mismo...La quiero para mamá de mis hijos.”

La noche terminó estupendamente para nosotros dos. No fue así para mi amigo panameño, quién solo se despidió diciéndome “fue un placer haberte conocido María Andrea, tan poco tiempo, hubiera querido más pero…me ganaron…” Sinceramente no creo que hubiese sucedido algo más, pero, como todos sabemos, él hubiera no existe, pero sí lo que uno desea, lo que uno piensa y lo vuelve realidad.

Al día siguiente volví a la UDLA nuevamente. Hice el último examen de ubicación u algo así por el que sería aceptada en la universidad. Quedé de hablarle a Pedro Enrique ya que solo ese día estaría en Puebla; debía regresar a mi empleo. Tuve que cambiarme de hotel porque ya no “me acabalaba” (frase muy chihuahuense) con mi presupuesto, y me fui a uno en el centro que recuerdo muy bien, “El Panamericano”, de medio pelo, frase de mi padre que designa a algo que está más menos que más. Al regresar, lo primero que hice fue hablarle al chavo que me había gustado, obvio que nos habíamos dados los teléfonos en el bar solo que el mío le serviría hasta que estuviera de vuelta. Recuerdo que fue su hermana Ana Elena quién me contestó. No estaba. Volví a hablar... No había llegado. Tercera llamada. ¿Quieres dejarle un teléfono o donde te consiga? (¿habrá notado mi impaciencia la cuñis?) Le pasé el número del hotel. Pasaron las horas y nada de nada... Estaba en mi habitación aburrida viendo tele e imaginando que posiblemente ya no lo volvería a ver, sintiendo cierta desazón...Cuando el sonido del teléfono repiqueteó en mis oídos y me desvió de toda la película que ya me estaba haciendo. Señorita, está un joven esperándola aquí en recepción, desea subir pero le he dicho que eso no se permite y menos a estas horas (¡Ya era media noche ¡) ¿desea bajar?... casi lanzó el aparato por los aires. Claro que no iba a subir pero no crean queridos lectores que era por las reglas sociales y las de mis papás que lo decía. No, era porque ya estaba en pijamas, despintada y a punto de dormir... ¿Acaso me iba a ver así? Por supuesto que no... Así que volví a vestirme, arreglarme, peinarme, perfumarme (en ese entonces usaba el Ralph Lauren que era olorosísimo) Eso me llevo cerca de 40 minutos. Pedro Enrique seguramente les contará que fueron dos horas la que esperó pacientemente, hecho que desde novios, dejó de suceder; o estaba lista o me dejaba. La puntualidad para él no tiene flexibilidad y créanme que varias veces no llegué a alguna misa o fue motivo de discusión y enojo, pero bueno, ya hace un par de años que casi lo he logrado. Llegando al vestíbulo lo vi allí. Guapo y encantador. Nos sentamos ante la mirada y el escrutinio del único empleado despierto quién no daba crédito a lo que sucedía y que causaría una inesperada desvelada. Platicamos ceca de dos horas. Padrísimo. No parábamos de hablar, todo salía a borbotones y se percibía una gran atracción. Finalmente nos despedimos, sin querer hacerlo pero yo debía regresar a mis terruños para convencer, y ahora con más motivos, a mis señores padres, que mi destino era la UDLA y no se los dije entonces, Pedro Enrique. Quedamos que el pasaría temprano por mí para ir a desayunar y dejarme en la central camionera, como le llamaba a la Capu).

Dormí más o menos bien ya que se escuchaba mucho ruido exterior y también interior. Puntualísimo llegó y espero un poco menos que hacía unas horas apenas. Me llevo al Dickys que estaba en la avenida Juárez. No sé qué me sucedía pero estaba algo callada y con cierta timidez aunque no lo crean. Pedro Enrique no paraba de hablar esta vez; dice que no olvida que pedí molletes y solo me comí uno y es que sentía pena y eso me producía no tener apetito. Fue otro encuentro con avidez de conocernos más. Al subirnos al coche volteo y fijamente me miro al mismo tiempo que me decía: Andrea te voy a llevar hasta México: ¿cómo te vas a ir sola? Ni conoces y no te vaya a pasar algo. Nuevamente mi sentido de confianza y seguridad me dijo que todo estaría bien y a salvo con él... Mismo sentimiento que sigue brindándome Pietro con la misma intensidad.

Todo el camino fue platicar, reír, sobre todo él llevaba la batuta. Manejaba a alta velocidad lo que sigue disfrutando hacerlo aunque siempre con mi frase de: Bájale por favor. Traía la música de Luis Miguel que se repetía una y otra vez sin darnos cuenta. El tiempo voló. Las palabras casi se las llevó el viento si no fuera por la simple razón de que aún y tal vez no tan seguido como quisiera, nos las decimos por el trajín del ir y venir del mundo actual en que vivimos tan aceleradamente. Sin embargo, “siempre habrá un buen día para amarnos más”, diría la canción de Mijares, himno de nuestro video de bodas. Llegamos al área de los autobuses en dónde ya solo pasa el pasajero y la astucia de Pedro Enrique quién, literal, subió hasta el camión, me encargó fervientemente primero con el incrédulo chofer y de paso con la persona que me había tocado, pidiéndole incluso que si me cambiaba a ventanilla para que fuera más a gusto y pudiera recargarme para dormir. El camión encendió motores. Recuerdo sus últimas palabras... Nos volveremos a ver Andrea. Vendré por ti. Y créanlo o no, ahí fue nuestro primer beso… En la mejilla. Me dejó con buen material y otras veintitantas horas de regreso para la segunda parte de mi película. Pegué mi nariz contra el vidrio. Pero ya no veía ni prestaba atención a lo que sucedía afuera en esa enorme ciudad. Estaba sumida en una vorágine de imágenes, frases, olores, sabores, música y de un delicioso momento, único e irrepetible de sentir que me sentía VIVA y nuevamente se presentaba ante mí más aventuras, más experiencias…Más sorpresas…

Y vaya que ha sido así.

Verano de 1990. Y desde entonces en Puebla...

The Wero´s Jazz Project / Hard Bop Concepto musical creado a partir de los sonidos propios del #hardbop, mismos que derivaron hacia nuevas rutas sonoras explorando elementos del #jazz, #soul y #funk.
Reservaciones: 2325148 y 3268060

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