Vida y milagros

Carlos Puig y Alejandro Hope han escrito y descrito muy bien el procedimiento mediante el cual un brazo de la DEA mete a una persona en una lista negra de la OFAC, Oficina para el Control de Activos Extranjeros, a supuestos "colaboradores" o "cómplices" de organizaciones criminales sin pasar por la mesa de un juez. Esas listas se hacen públicas sin haberle dado a los inculpados el beneficio de la presunción de inocencia ni la mínima oportunidad de defenderse antes de ser difamados, antes de que se les congelen sus bienes y antes de que se les arrastre como toros después de una lidia por el ruedo de los medios, la opinión pública y las crueles redes sociales.



Al otro día de la publicación de la lista, en las redes sociales ya corría un meme de Rafa Márquez vistiendo una camiseta a rayas de presidiario. Los tibios dueños del Atlas también lo desconocieron e hipócritamente salieron a decir que se fuera a defender y que cuando resolviera su caso tendría "abiertas las puertas" del club. Podrían tener el valor de dejarlo jugar mientras se defiende de algo de lo que ni siquiera ha sido acusado. Según Alejandro Hope y Puig, el procedimiento de sacarlo de la lista puede durar años, como duró años sacar a un Club de Futbol de Colombia al que finalmente declararon inocente y sacaron de la lista. Así de absurdo.

En Estados Unidos, si al final el "enlistado" Rafa Márquez se defiende en tribunales y es declarado inocente, podrá recuperar sus bienes y le pagarán los intereses que su dinero haya generado en ese tiempo. Allá también podría demandar por difamación y daño moral y patrimonial a quien él juzgue conveniente. Si prueba su inocencia por lo menos podrá tener derecho a una compensación monetaria y a una amplia disculpa pública por el daño, aunque nada le devolverá sus últimos años perdidos como jugador.

Aquí en México la difamación ha dejado de ser un delito y se pueden decir las peores cosas de quien sea sin que exista más pena que una multa, o ni siquiera eso. El proceso jurídico para demandar a quien calumnia es tan lento y complicado y la multa tan menor, que los difamados optan por tratar de superar el episodio con el bálsamo del olvido y el paso del tiempo. En México difamar y calumniar sin consecuencias es una conquista absurda y perversa, una distorsión del derecho a la libertad de expresión, una patente y un premio al libertinaje de decir lo que sea del otro sin ninguna consecuencias para el que calumnia.

En México Rafael Márquez no será compensado de ninguna manera legal ni moral si prueba su inocencia, pero mientras se le prueba culpable de algo de lo que ni siquiera ha sido acusado, podría seguir jugando. Esa oportunidad ya se la negó el Club Atlas y la postura de la FMF seguramente será igual.



En México es ILEGAL publicar una lista con presuntos sospechosos sin pasar por un juez. Es ILEGAL que en base a esa simple lista se proceda a incautarle sus bienes a una persona o empresa. Sin embargo, en base a los acuerdos internacionales que como país hemos firmado y que estamos obligados a cumplir, sin mediar una orden judicial la Secretaría de Hacienda tiene que congelar las cuentas a Rafa Marquez y de todos los mexicanos que aparezca en listas como las de la OFAC. En este caso nuestro país se ve obligado a hacer a un lado los procedimientos y el derecho a defenderse que la ley mexicana nos otorga basado en los dichos de la abusiva DEA y los absurdos procedimientos discrecionales de su maldita guerra de las drogas y de todas las malditas guerras y frentes que tienen abiertos por todo el mundo.



Existen dichos tratados y leyes internacionales, pero Rafael Márquez es inocente hasta que se le pruebe lo contrario. Rafael Márquez o el más humilde ciudadano de este país tienen derecho a la presunción de inocencia.

¿Por qué tantos mexicanos son tan poco solidarios, porqué muchos medios de comunicación, la Federación Mexicana de Futbol, el Club Atlas y todos los que han visto a Marquez jugar y ser un deportista serio, entregado, y exitoso, le niegan ahora de la manera más mezquina el beneficio de la duda y la presunción de inocencia que las leyes mexicanas nos otorgan a todos? De boca lo apoyan, de facto lo han echado a los leones. Toda una demolición sin haberle dado el derecho a probar su inocencia.

Vida y milagros

Carlos Puig y Alejandro Hope han escrito y descrito muy bien el procedimiento mediante el cual un brazo de la DEA mete a una persona en una lista negra de la OFAC, Oficina para el Control de Activos Extranjeros, a supuestos "colaboradores" o "cómplices" de organizaciones criminales sin pasar por la mesa de un juez. Esas listas se hacen públicas sin haberle dado a los inculpados el beneficio de la presunción de inocencia ni la mínima oportunidad de defenderse antes de ser difamados, antes de que se les congelen sus bienes y antes de que se les arrastre como toros después de una lidia por el ruedo de los medios, la opinión pública y las crueles redes sociales.



Al otro día de la publicación de la lista, en las redes sociales ya corría un meme de Rafa Márquez vistiendo una camiseta a rayas de presidiario. Los tibios dueños del Atlas también lo desconocieron e hipócritamente salieron a decir que se fuera a defender y que cuando resolviera su caso tendría "abiertas las puertas" del club. Podrían tener el valor de dejarlo jugar mientras se defiende de algo de lo que ni siquiera ha sido acusado. Según Alejandro Hope y Puig, el procedimiento de sacarlo de la lista puede durar años, como duró años sacar a un Club de Futbol de Colombia al que finalmente declararon inocente y sacaron de la lista. Así de absurdo.

En Estados Unidos, si al final el "enlistado" Rafa Márquez se defiende en tribunales y es declarado inocente, podrá recuperar sus bienes y le pagarán los intereses que su dinero haya generado en ese tiempo. Allá también podría demandar por difamación y daño moral y patrimonial a quien él juzgue conveniente. Si prueba su inocencia por lo menos podrá tener derecho a una compensación monetaria y a una amplia disculpa pública por el daño, aunque nada le devolverá sus últimos años perdidos como jugador.

Aquí en México la difamación ha dejado de ser un delito y se pueden decir las peores cosas de quien sea sin que exista más pena que una multa, o ni siquiera eso. El proceso jurídico para demandar a quien calumnia es tan lento y complicado y la multa tan menor, que los difamados optan por tratar de superar el episodio con el bálsamo del olvido y el paso del tiempo. En México difamar y calumniar sin consecuencias es una conquista absurda y perversa, una distorsión del derecho a la libertad de expresión, una patente y un premio al libertinaje de decir lo que sea del otro sin ninguna consecuencias para el que calumnia.

En México Rafael Márquez no será compensado de ninguna manera legal ni moral si prueba su inocencia, pero mientras se le prueba culpable de algo de lo que ni siquiera ha sido acusado, podría seguir jugando. Esa oportunidad ya se la negó el Club Atlas y la postura de la FMF seguramente será igual.



En México es ILEGAL publicar una lista con presuntos sospechosos sin pasar por un juez. Es ILEGAL que en base a esa simple lista se proceda a incautarle sus bienes a una persona o empresa. Sin embargo, en base a los acuerdos internacionales que como país hemos firmado y que estamos obligados a cumplir, sin mediar una orden judicial la Secretaría de Hacienda tiene que congelar las cuentas a Rafa Marquez y de todos los mexicanos que aparezca en listas como las de la OFAC. En este caso nuestro país se ve obligado a hacer a un lado los procedimientos y el derecho a defenderse que la ley mexicana nos otorga basado en los dichos de la abusiva DEA y los absurdos procedimientos discrecionales de su maldita guerra de las drogas y de todas las malditas guerras y frentes que tienen abiertos por todo el mundo.



Existen dichos tratados y leyes internacionales, pero Rafael Márquez es inocente hasta que se le pruebe lo contrario. Rafael Márquez o el más humilde ciudadano de este país tienen derecho a la presunción de inocencia.

¿Por qué tantos mexicanos son tan poco solidarios, porqué muchos medios de comunicación, la Federación Mexicana de Futbol, el Club Atlas y todos los que han visto a Marquez jugar y ser un deportista serio, entregado, y exitoso, le niegan ahora de la manera más mezquina el beneficio de la duda y la presunción de inocencia que las leyes mexicanas nos otorgan a todos? De boca lo apoyan, de facto lo han echado a los leones. Toda una demolición sin haberle dado el derecho a probar su inocencia.

Con este texto el antropólogo Julio Glockner participó el sábado 12 en el foro “Foro En Morena Nuestra Alianza es con l@s Ciudadan@s”.

Quienes hayan leído las Tesis sobre Feuerbach de Carlos Marx, recordarán que la onceava tesis decía que los filósofos no han hecho sino interpretar el mundo, que la verdadera tarea consiste en transformarlo. Yo creo que si Marx viviera en nuestros días, al ver el abismo al que nos está acercando la idea de progreso, diría que la verdadera tarea consiste en conservarlo.



Entre la infinitud de problemas que podría ir enumerando, producto de la corrupción, el racismo, la incompetencia, el desinterés, el autoritarismo y la estupidez, voy mencionar sólo tres, que afectan de distintas maneras no sólo a los pueblos indígenas sino a todos los mexicanos.

1.- El primero tiene que ver con la amenaza, contenida desde hace 4 años, de producir y comercializar maíz transgénico en México. Amenaza encabezada por la compañía Monsanto y respaldada vergonzosamente por dos secretarías de Estado: SEMARNAT y SAGARPA. Según las investigaciones arqueológicas realizadas en la cueva de Cozcatlán, en lo que hoy es la reserva de la biósfera en el estado de Puebla, el maíz se comenzó a cultivar hace aproximadamente siete mil años. El cultivo y la diversificación de esta planta ha sido quizá la aportación más importante de México a la humanidad. Por esta y muchas otras razones, no debemos permitir, de ninguna manera, que un grupo de piratas ambiciosos patenten el genoma de nuestros maíces para hacer el negocio de su vida, presentándose como filántropos preocupados por el hambre en el mundo.

Propongo que organicemos foros en todos los municipios de estado, para informar de los riesgos que este monstruo vegetal implica tanto al medio ambiente con el uso del glifosato, como a la salud humana, a la gastronomía, a la economía y la cultura campesina y a la cultura mexicana en general. Se debe fortalecer la economía campesina, abandonada a su surte desde hace tres décadas y debemos lograr una declaratoria del estado de Puebla como centro de origen del maíz y organizarnos para garantizar que estará libre de transgénicos.

2.- El otro tema viene de la mano con este. Las compañías mineras habían obtenido, hasta el 2015, más de 400 concesiones territoriales que comprenden casi 300 mil hectáreas del estado. Tan sólo en 10 años, del 2000 al 2010, la explotación de oro en México casi duplicó la cantidad de oro extraída en el país los durante 300 años que duró el periodo colonial. De ese tamaño ha sido la política servil del Estado mexicano, obsequiando a las transnacionales mineras los recursos naturales, agotando los mantos freáticos, dejando a los pueblos sin agua, envenenando el subsuelo, destruyendo bosques y montañas con la tecnología extractiva a tajo abierto. Erosionados y contaminados los territorios ya no favorecen la vida silvestre ni la agricultura, quedando para siempre enormes agujeros con residuos tóxicos, que evidentemente impactan en la salud humana al dispersarse los metales pesados en el aire y el agua. Sólo en Iztacamaxtitlán, la compañía canadiense Almaden Minerals pretende disponer de 57 hectáreas para extraer oro y plata, declarando ante la Secretaría de Economía que otorga los permisos, que se trata de un territorio deshabitado. Esta gente debía darse una vuelta por el museo de sitio del pueblo para enterarse de su pasado mesoamericano, y saber siquiera que hasta Hernán Cortés fue hospedado por el cacique local.

Propongo que respaldemos el amplio movimiento social que se lleva a cabo en la sierra norte promoviendo que los cabildos declaren a sus municipios libres de la explotación minera.



3.- El tercer tema es Cholula, digo simplemente que se trata de la ciudad más antigua de América habitada ininterrumpidamente desde hace unos 3 mil años., que hace falta conocer más a fondo esta milenaria urbe que fue una de las más importantes de Mesoamérica, tan importante como Teotihuacán o Chichen Itzá y hoy ocupada, en su zona perimetral en torno a la Gran pirámide, por estacionamientos, juegos infantiles y canchas deportivas gracias a las inauditas ocurrencias de los municipios y el gobierno del estado con el más inaudito aun aval del INAH.

Propongo que se realice un foro en la zona arqueológica misma, con todos los especialistas que han trabajado ahí, para reiniciar la investigación y difundir adecuadamente sus resultados. No debemos permitir que la estulticia y la irresponsabilidad le gane el juego a la inteligencia y el sentido común.



Agosto 2017

Una visita hecha y derecha a la Basílica de Guadalupe debe incluir la lectura de la suerte con el canario, la compra de gorditas de maíz cacahuazintle y una foto en cualquier punto del recinto.

El canario puede predecir cómo le irá al interesado en el amor, la vida o el trabajo. Envidias y traiciones, personas que juegan con los sentimientos de los demás, sugerencias de números para jugar a la lotería, dolores físicos a causa de estrés o depresión. Oráculos escritos en español. Quien abre y cierra la jaula del ave estira la mano y cobra cuatro pesos por cada papelito, o 49 por el paquete más completo.



Las gorditas de maíz cacahuazintle son redondas y se envuelven en papel de china colorido. Cuenta la historia que este alimento tiene una larga tradición prehispánica que luego pasó a la Colonia. Sin importar el nombre del dios o la diosa, estas gorditas de maíz eran parte esencial de las ofrendas. Hoy siguen cerca de lo divino y cuesta 20 pesos el paquete.

Al pie del cerro del Tepeyac y a un costado del recinto a Cristo Rey hay dos escenarios montados en las columnas de las escaleras que llevan a la Capilla del Cerrito. En uno aparecen el retrato del papa Juan Pablo II, una imagen de la virgen de Guadalupe de casi dos metros de altura, una pared de flores artificiales y un caballo blanco de utilería. En el otro escenario, el fondo es la cascada donde aparece la representación de una de las cinco apariciones de la virgen a Juan Diego, una ofrenda de flores y una pila de sombreros de charro de todos los tamaños.

—Pásele, joven. Tómese la foto con su familia —invita Rodolfo Coronel Ramírez, uno de los fotógrafos que ha ejercido el oficio en este lugar durante más de 60 años.

En 20 minutos dos familias preguntan los precios y aceptan posar en alguno de los escenarios. Dos llaveros con dos fotos cada uno: 50 pesos. Una foto digital grande: 60 pesos.

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De Todd Clouser dicen que tiene algo del fuego de Jimi Hendrix. Ha hecho con el músico mexicano Alex Mercado este acercamiento excepcional de la música y el cine.

Hoy, a las 9 de la noche, en La Casa del Mendrugo

Y aquí algo de su música:



Mundo Nuestro. Con estas palabras ha recibido el rector de la Ibero Puebla a los nuevos estudiantes de licenciatura en la Ibero Puebla.

Hoy ustedes se suman a la red de universidades más grandes a nivel mundial. Hoy ustedes asumen el compromiso de sumarse a una Institución con más de 500 años de tradición educativa. Y frente a la complejidad que presenta la vida actual la Ibero Puebla y sus académicos queremos brindarles ese acompañamiento para hacer un mundo más justo y humano. Hoy cada uno de ustedes trae un sueño, una esperanza, y sus ilusiones que nos comprometen a que en esta nueva aventura podamos aprender juntos, sin importar el estatus social, la religión o nuestras creencias.



Para muchos de ustedes esta nueva etapa puede generar temores, pero es de sabios tener dudas, estas nos llevan a tomar mejores decisiones, y con ello descubrir que ya no son adolescentes, que han dado un paso más. Los exhorto a tomar en serio su preparación universitaria, sobre todo porque el mundo necesita jóvenes comprometidos y solidarios. Siéntanse seguros pues desde cada espacio de la Universidad habrá alguien para guiarlos y orientarlos en esta nueva etapa formativa. Los invito a integrarse y enriquecer su perspectiva del mundo, lo cual contribuirá a evitar el rechazo o la discriminación, tan común en nuestros días, así los convido a reflexionar sobre qué tipo de sociedad quieren construir y vivir.

Para la Universidad Iberoamericana Puebla cada uno de sus estudiantes representa una esperanza, un corazón latiendo por un sueño y un futuro mejor, no son un número más, una matrícula.



Mundo Nuestro. Llegan siempre anunciadas con premura, alertados como estamos desde siempre por sus consecuencias. son las tormentas tropicales. Ahora es Franklin. Ayer, el año pasado, Earl. Hoy mismo el sufrimiento de los damnificados. Mañana las vestiduras desgarradas de los funcionarios y políticos frente a las montañas deslavadas. Son los muros de agua, los torrentes de siempre: 1944, 1955, 1999, 2016. Y son los interrogantes siempre mal respondidos: ¿por qué no somos capaces de plantar contra la fuerza brutal de una naturaleza, que confirma a mazazos de agua y viento nuestra precariedad, estrategias de recuperación ambiental de largo plazo.

¿Alguien ha escuchado alguna vez de alguna campaña de forestación permanente, planificada y con recursos económicos suficientes para las montañas poblanas, igual en las sierras Norte y Negra que en los macizos volcánicos del centro del estado?

Siquiera un atisbo de que queremos aprender del pasado.



Nada. Sólo los recurrentes y veraniegos azotes de los huracanes. Y el ruido absurdo en la prensa y en los discursos.

CON LA TRAGEDIA EN LOS OJOS. PUEBLA: LOS NUEVOS MUROS DE AGUA

Noviembre de 1999

Las tormentas de octubre sobre la Sierra Norte de Puebla pusieron una terrible paradoja al descubierto, algo que hace aún más difícil reconstruir la infraestructura perdida: la región indígena-mestiza cuenta con altos niveles de producción agrícola e industrial pero se encuentra amarrada de manos por estructuras políticas y económicas extremadamente arcaicas.




Ironía mexicana: el azote del cielo trae la Sierra Norte de Puebla a la historia moderna del país. Ni las guerras civiles del siglo XIX provocaron una movilización social como la que se vive desde la primera semana de octubre. Más allá de los muertos —tal vez cerca de 500— y la destrucción de la economía y los servicios en un territorio al que el Estado con sus instituciones nunca acabó de llegar, sesenta horas de lluvias activaron el detonador de un cambio estructural en esta densa región de pueblos indios nahuas y totonacos sumidos en la marginación y la pobreza propias de los rasgos más arcaicos de México. Si a la inteligencia se suma una buena política, tal vez de la catástrofe resulte una nueva sierra. SIGUE

Cianuro en zona de deslaves: demasiados avisos para México

Cianuro en zona de deslaves: demasiados avisos para México

Tetela de Ocampo, un municipio sumergido en la Sierra Norte de Puebla, está en estos momentos enfrentando la posibilidad de que se funde en su territorio una mina de oro a cielo abierto. Mina a cielo abierto significa quitar el bosque y procesar la roca de una amplia extensión de terreno. Significa también cianuro para lavar la roca y extraer el oro. El cianuro es una sustancia muy tóxica. SIGUE

La entrada en vigor del primer reglamento de “Busking” en Puebla es el tema. Y la voz la de un artista poblano que se hizo a sí mismo en las calles del mundo.

“Busking” es una representación artística en la vía pública a cambio de donativos. Un tema polémico en cualquier ciudad, con voces que se levantan a favor y en contra. Yo decidí entrevistar a Ricardo González, un músico y cantautor poblano que recientemente regresó a la ciudad después de una larga ausencia. Él ha vivido gran parte de su vida en Europa, más específicamente en Bélgica, y por supuesto tuvo la oportunidad de recorrer gran parte de Europa como “busker”. En un momento decidió tomar la mochila y la guitarra y aventurarse al otro lado del mundo, Asia, y por Tailandia de arranque. Con el tiempo llegó a Sudamérica. Toda esa experiencia lo convierte en un especialista en la materia.

Ricardo es certero en su mirada sobre la realidad del artista callejero: conocerse a sí mismo al correr a la deriva por las ciudades del mundo pero siempre con el entendido de que la vida depende de ti, tú creas tus circunstancias. Y decides cuándo partir. Y de un lado a otro ha construido su experiencia como cantautor. Y ha comprendido que la música y el trabajo de los artistas vuelve la vida de todos más amena. Así ha pasado quince años en una experiencia que muy poca gente vive. Y desde ella nos habla a los poblanos metidos en esta mal llevada discusión en torno a la política del gobierno municipal sobre el trabajo de los artistas de la calle. Y sobre cualquier cosa, dice, lo fundamental es empoderar a los artistas.



Esta es la conversación con este personaje sobre la realidad de los artistas callejeros.

--Si alguien puede ilustrarnos acerca del tema del “busking” eres tú, porque gran parte de tu carrera la has hecho precisamente en las calles. ¿Me gustaría saber si existía un plan o todo fue espontaneo en tu carrera?



--Sí existía un plan. El plan era conectar conmigo mismo a un nivel profundo y sin precedentes. Era descubrir cuál era el significado de mi vida, quién era y sobre todo, en quién podía convertirme. Ese era el plan, por otro lado, sabía que para descubrir todo eso, la condición era fluir con la vida, con las circunstancias y desafíos que son inevitables cuando uno emprende un viaje fuera de su zona de confort. Así que decidí rendirme y permitir que el camino y sus enseñanzas se manifestaran a su propio ritmo.

--¿Así nomás...? ¡Órale! ¿Y por dónde empezaste? ¿Se dieron las circunstancias o las buscaste?

--Empecé por tomar la decisión de dejar el país y vivir con lo mínimo, (mientras menos peso cargue, más alto puedo volar, pensé) vendí mucha ropa, muebles y cosas. También dejé a la pareja que tenía y con quién ya vivía. Las circunstancias eran que no había mucho dinero, sin embargo, estoy convencido y sé por experiencia propia que las circunstancias no te definen y que si no estás a gusto con las mismas, sí tienes el poder de generar nuevas. Y fue así que a pesar de contar con pocos ahorros estuve viajando por casi dos años.



--Sí. Eso puede verse en tus fotos. ¿Qué país visitaste primero? ¿Qué tiempo pasaste en él? ¿Cómo sabías que ya era tiempo de moverse a otro lado y hacia dónde?

--Tailandia, ahí pasé ocho meses en total. La elección de dejar un lugar y continuar el viaje siempre era sencilla de tomar. El corazón, mi guía interno, siempre dictaba el momento de partir. Al haber tenido la fortuna de viajar mucho en mi vida, sabía que para mí lo que realmente importaba era la calidad del viaje, la calidad de conexión con un lugar y su gente, y no tanto la duración. Es por ello que en vez de quedarme los tres meses planeados en Asia, me quedé un año y medio. Simplemente porque me sentía en casa y no había necesidad de correr, no había prisa. Si sentía que no podía seguir creciendo en un lugar, era hora de partir. Si sentía que había ya demasiada familiaridad y comodidad, era hora de partir.

--¡Empezaste del otro lado del mundo!

- Pues había vivido en Bélgica desde los 15 años, así que pues ya estaba más cerca de Asia

--¿Y porqué regresar a Puebla? Es una ciudad difícil y hasta cierto punto "cerrada".

--Porque la sangre llama, la tierra y las raíces también. Porque necesitaba saciar una necesidad, la de conexión con lo mío. Porque sentía que había un vacío en mí, que viajar es importante, sin embargo pertenecer es sagrado. Necesitaba volver para cerrar ciclos y comenzar nuevos.

--Si, por algo nace uno donde nace, dicen que uno lo elige...Y el viajar te da otra perspectiva, no sé si más objetiva.

--Si, te ayuda a ver con otros ojos, te hace humilde y te invita a valorar de dónde vienes

--Y puedes sopesar defectos y virtudes… Platícame de tu experiencia con el "Busking", tuviste muchas y en muchos lados diferentes.

--Creo que en varias ciudades de por lo menos ocho países.

- Me interesa tu opinión sobre ese tema porque aquí está la polémica sobre el reglamento al Busking. ¿Tú cómo lo ves desde tu experiencia?

--Para entender mi trabajo pueden ver estos videos grabados en España.

--Ésta fue una de mis mejores experiencias de busking.

--Pues se ve que realmente lo disfrutaban y la gente por lo tanto se conectaba y respondía.

--Sí, fue una tarde inolvidable

--¿Pero qué tal los reglamentos de “busking” en las diferentes ciudades donde estuviste?

--Pues varían. En Bélgica varía de ciudad en ciudad. En Leuven, dónde viví por muchos años, era gratis, aun así había reglas. No podías bloquear la banqueta, no podías usar amplificación, no podías tocar más de una hora en el mismo lugar... En Bruselas también era gratis, sin embargo tenías que presentarte ante el jurado para ver si lo que hacías era de calidad. La zona del centro, (La Grande Place) está llena de turistas y ahí se juntan los buskers, músicos, estatuas vivas.... y pues el nivel es bastante alto. Se quiere proteger eso, que el nivel prevalezca. En España (Barcelona) hay espacios en el metro asignados a músicos y buskers, pero requieres haber hecho audición antes y tener el permiso. Se te otorga un horario, por ejemplo dos horas al día en cierta esquina del metro y una más en otro punto. Y así. Es como una lotería. En otros lugares eso no existe, y sólo hay que dialogar entre músicos y apoyarse compartiendo los spots para que todos tengan oportunidad. Eso pasaba en Edimburgo, Escocia. Nos juntábamos a las 8 de la mañana para armar la lista de artistas del día. A las diez más o menos terminaba el show final. En fin de semana más tarde. Pero había un sorteo. Y sacábamos un número al azar y así compartíamos el spot más bueno del centro. Y si no llegabas a esa hora te tocaba la peor hora o no tocabas simplemente

--Y según tu experiencia, ¿qué sistema funciona mejor?

--Pues… la pregunta del millón. Considero que la mejor sería la que empodera al artista. Pero si siento que la organización es importante. Y pues a pesar de que la expresión artística es esencial para el ser humano, hay gente que, siento yo, no aporta nada al tocar en la calle.

--Si tú estuvieras a cargo de la secretaría de cultura o más precisamente de organizar el “busking” en Puebla, ¿qué harías?

--Creo que es una premisa importante. El busker tiene como misión contribuir a la sociedad, a que la existencia sea más amena. Organizaría una reunión con todos los buskers, pediría la opinión de unos cuantos al respecto. Y también tendría un consejo de capacitación y un equipo creativo para ayudarme a decidir cómo poder permitirles hacer su arte, siempre y cuando sea saludable para el ecosistema (para todas edades) y generar una lista de reglas a aplicar (por ejemplo, el no estar ni tomado ni drogado mientras se está en el escenario callejero, el que el acto sea limpio de groserías o insinuaciones sexuales…)

--Buen punto. ¿Cobrarías?

--Creo que sí. Sin embargo, algo mensual probablemente. Y el consejo de capacitación es para que los buskers también mejoren su acto, que no se queden en la mediocridad y comodidad de lo que ya saben hacer. También para compartirles herramientas para dignificar su profesión.

--¿Y si alguien llega de otra Ciudad y quiere trabajar un fin, por ejemplo?

--No sé si el músico local debería tener prioridad, una parte de mí dice que sí,
pero sé lo que es viajar haciendo esto y que no es fácil, especialmente en un lugar muy turístico. Hay grupos de gente local que lleva tocando en las calles por años y pueden sentirse amenazados por tu presencia. Una vez tocando en el metro de Buenos Aires, me amenazaron: ¨si no dejas el metro, te voy a picar'', y ni era músico, vendía porquerías como encendedores y chácharas, pero sintió que le robaba clientela. Creo que debe haber también una manera de que el artista pasajero devuelva o contribuya a la comunidad de alguna forma. Lo que yo hacía era unir fuerzas con los músicos locales. Una vez en Lisboa toqué al lado de un caricaturista, a él le iba mejor y a mí también. Él era Polaco, jalábamos más gente juntos, llamábamos la atención…

--Una simbiosis… ¿Y has hecho Busking en Puebla?

--No he intentado hacer busking en Puebla, aunque pensé seriamente en hacerlo, de hecho he coucheado a músicos locales para desempeñarse de manera más efectiva al hacerlo en los camiones, por ejemplo. La razón por la cual decidí no hacerlo es porque siento que un desafío personal mucho más grande lo representa el llevar mi música a los escenarios más importantes del país. O sea, tocar en festivales, tener mis propios shows de música propia y tener mi propio público seguidor. Mi ambición ahora es la de crear una vida más estable como músico, a través de la incursión al circuito de artistas independientes del país, que está de gira por la República y promueve su material tocando en vivo. El tocar en la calle fue una fase de aprendizaje intensivo por 15 años que siento que por ahora ha terminado. Si en algún momento sintiera su llamado nuevamente, con mucho gusto me presentaría ante el jurado de la ciudad para ganarme un lugar en las calles de la misma.

--Finalmente, ¿Qué le sugieres a todos los interesados en este tema?

--Creo que es importante el equilibrio. Tener ciertas normas me parece esencial, por el bien del ecosistema. Creo que se tienen que lograr acuerdos entre la ciudad, sus representantes y la comunidad “busker”. Y una vez existan, respetarlos. Ver por el bien del colectivo y trabajar por dignificar la profesión de artista callejero.

--Muchas gracias por compartir tu experiencia creo que nos enriquece como sociedad, ¡y bienvenido de regreso!

Si quieres saber más acerca de Ricardo González visita facebook.com/ricardogonzalezmusic

Mundo Nuestro: En los próximos días el anquilosado PRI tendrá una nueva asamblea nacional en la que se juegan los mecanismos para la elección de su candidato en el 2018. Está visto que para los priistas no hay memoria que valga, ni mucho menos análisis crítico del pasado, que no para otra cosa es la historia. En 1990 el PRI tuvo un festín democrático que arrasó en un fin de semana todos los usos y costumbres que querían sobrevivir a la ruptura que Cuauhtemoc Cárdenas y Porfirio Muños Ledo encabezaron para derivar en el fraude electoral de 1988. Con todos menos el de la voluntad del señor presidente, como entonces le decían, Carlos Salinas de Gortari, que con los modos tradicionales del poder priista intentó la reconversión (término que se llevaron de sus oficinas los tecnócratas salinistas para imaginar la modernización política) de un aparato que ya no pudo ganar para él en aplanadora la presidencia de la república. Tres años después Colosio sería asesinado. En el 2000 veríamos caer al coloso con el inicio del gran engaño panista. Y la tragedia de la violencia, y el retorno del viejo PRI engominado con la marca televisiva de Peña Nieto.

Y ahí estamos, una vez más, escuchando a los priistas hablar del futuro en una nueva asamblea nacional.

27 años después lo que queda de aquel aparato inexpugnable se desliza hacia una previsible debacle en las elecciones totales del 2018. Reproducimos estas crónicas de Sergio Mastretta sobre una coyuntura brevísima –no más de un fin de semana en el arranque de septiembre de 1990—de lo que todavía hoy cantan (evocan) algunos trasnochados priistas como aquello de lo que pudo haber sido y no fue.



Fin de la política

Viernes 31 de agosto de 1990. Horas aciagas, revolcón priísta de fin de semana: el destino del país en manos de ocho mil delegados en la era de la “consulta a la base”. Por un instante la imaginación deja todo de lado: sólo se escucha el aullar de palmadas en un tablero de ajedrez que permite la mecanización simple: ocho por una ocho, ocho entre dos cuatro, cuatro por cuatro dieciséis, dieciséis por cuatro sesenta y cuatro mil abrazos, ciento veintiocho mil palmas abiertas golpeteando espaldas como una carga de granizo de verano, solidario y modernizador. No importa qué pase, si cambian o no sus principios, si disfrazan o no sus estatutos, si filtran su programa de acción, si se deciden a dejar de ser el partido de Estado, si le dan las gracias históricas a los sectores, si le rompen el corazón a los caciques, si dejan sin banderas al PAN, si juegan como un partido más en el proceso electoral. Eso es lo de menos.

Ante todo, los priístas en las primeras horas del sábado serán un abrazo entero en el Palacio de los Deportes. En el resto del país escucharemos las palmadas como un tropel de caballos desbocados en busca de un abrevadero en el llano.

Mientras los ciudadanos viven, trabajan, conversan, se pelean, se toman unos tragos, se matan, sobreviven, ajenos a la política, y a la desazón nacional. Yo tengo a la vista dos escenas cotidianas, ambas del otro lado del precipicio de la política.



La primera: Camión urbano, ruta Mayorazgo-Paseo Bravo. Dos agentes de ventas (saco y corbata el joven, chamarra y corbata el maduro, los dos con portafolios lustrosos) se acomodan para los veinte minutos de viaje.

--Se lo dije al ingeniero –dice el mayor--, no puede ser que me dé esa ruta...



--Y qué te dijo –dice el joven.

--Que le hiciera como quisiera.

--Te lo dije, así son.

--Yo lo sabía, pero que me quitaba. Le dije, señor, a mí me interesan los negocios en grande, en esa región estoy fuera de circulación. No me importa, dijo, a muchos les interesa hacer lo que usted hace, nuestra compañía es líder, usted ya es viejo, no le conviene crear problemas, movilícese y venda. Muy bien, digo yo, pero por qué me quita mis clientes, ingeniero. Ese es nuestro problema.

--Te lo dije viejo, te la van a hacer, van a buscar que te canses.

--Si mano, pero todavía tengo tres chavos abajo de los quince, tú sabes cómo están las inscripciones en las escuelas, nada más con eso, los útiles y los uniformes hay que dar un ramalazo de millón y medio de pesos.

La segunda: Dos hombres se encuentran en una calle de San Pablo Actipan. Magdaleno Sánchez es un cantante callejero: guitarra en mano complace las preferencias de los clientes de las pulquerías. Elías Rosas Filomeno, campesino de 45 años, gusta del néctar y ha estado buena parte del día libando y no tiene empacho de pedir unas selecciones al cantor. Tienen algo en común: una mujer mancornadora, Catalina, a quien los testigos describen como una dama otoñal. Los dos la quieren, los dos lo saben, los dos se odian. El cantor enfurece: de mí no te burlas. El briago responde: te voy a enseñar a ver si te sigues metiendo con mi vieja. Inician los golpes, se hace una pequeña bola. Borracho y cantor poco daño se hacen hasta que aparece la mancornadora. Catalina sorprende al que pedía canciones al rival, lo agarra por la espalda. El cantor aprovecha, saca un puñal y lo entierra dos veces en el estómago enemigo. Un hedor de pulque baña el ambiente cuando el cuerpo de Elías se retuerce en el suelo. El criminal huye. La mujer intenta escapar, pero los espectadores la detienen.

Cuatro horas después el campesino yace con las tripas abiertas, sobre la plancha de un hospital de Molcaxac. La ambulancia primero lo llevó a una clínica de Tepeaca, donde se negaron a atenderlo. Cuando llegó a Molcaxac murió. Se llevó a su silencio la imagen sorprendente de los brazos férreos de la mancornadora.

Las dos escenas terminan. No hay respuestas. El fin de semana se precipita con toda la fuerza de la maquinaria de la política sobre la vida simple de los ciudadanos. Y sin embargo, cuánto pesa este fin de semana.

“¡Moción, señor sistema!”

Sábado 1 de septiembre de 1990. Diez de la noche en el galerón del recinto ferial. Los priistas se la creen y en la Mesa 3, referente a la elección de candidatos, han orillado a un larguísimo receso desde las siete y media. Un día de asamblea que tocó las fibras más sensibles del aparato del partido en el poder: la consulta a la base –se propuso—debe realizarse también para la elección de los candidatos a diputados, senadores, gobernadores y presidente de la república. En un día libre de ataduras, los diputados se lo toman en serio. Y las sesiones nada le pedirán a lo mejor del asambleísmo universitario uapachoso y ceceachero.

  1. - Qué ruidoso es el juego de la democracia priista.

“Señores –grita un delegado de Querétaro en una de las decenas de veces que los priistas rasgaron sus vestiduras--, no nos engañemos, en nuestros estatutos está muy claro quiénes deben ser los dirigentes del partido y cómo deben elegirse. Si hay imposiciones es por una simple razón: ¡nos han faltado…!”

Y la palma de su mano derecha extendida al aire pesado del Auditorio de la Reforma plastifica la pesadez de los órganos genitales masculinos. Y todos aplauden. Y todos ríen. Y el griterío que los acompañará el día entero, el que desataron el sábado en la noche contra todo lo que se moviera en el escenario—igual contra los jerarcas aturdidos que contra las apariciones de los críticos--, sale de las mesas de trabajo de la Asamblea con una rudeza a la que tendrá que acostumbrarse el país en los próximos tiempos si, como juran sus impulsores, las intenciones de los priistas piensan llegar lejos—“Esto ya no lo detiene nadie”, me dice sin preámbulos el excomunista uapachoso Jorge Medina Viedas, hoy con oficinas en la secretaría adjunta de Luis Donaldo Colosio.

2- Algunas aportaciones a la explicación.

“A nosotros nos metieron a la disciplina a cincel, al que le decían indisciplinado sabía que quedaba congelado—dice un comerciante de Quintana Roo en la mesa 3, la más complicada, la que se refiere a representación popular--. Por eso esto es como una borrachera. Luego vendrá la cruda, cuando regresemos a nuestros estados y municipios. Por ahora míranos, exaltados, nos paramos, callamos a la mesa, le chiflamos a la profesora Elba Esther, exigimos ¡moción, moción, señor presidente!, algo que nunca nos imaginamos que sucediera.”

Junto opina un veracruzano: “Nos va a pasar lo que a los españoles después de la muerte de Franco. Todo esto que se ve es Prueba de que al fin se rompió la disciplina partidista. A quien aparece con un discurso rígido lo bajan. Y más, por eso tanto grito, tanta falta de respeto a los de la Mesa. Yo estuve en la XII Asamblea, cuando López Portillo metió lo de la LOPPE, ni quien se atreviera a gritarle algo a la Mesa. Y ya viste hoy que pasó: impusimos a los secretarios y a los escrutadores, para que Elba Esther no fuera juez y parte, y aunque quisieron controlar la lista de oradores tuvieron que echarse para atrás y dejar libre al que quisiera hablar. Sí, es una borrachera de democracia la que vivimos, pero como dice el compañero, qué va a pasar cuando regresemos con la base, ellos van a querer llevar la democracia a sus casas, a los sindicatos, a los ejidos, ahí va a tronar el cohete.”

3- 11.05 de la mañana. Mesa 3: los patos le tiran a las escopetas.

Las figuras de los “priistas distinguidos” se pierden entre los delegados. A pesar de todo, las cámaras de televisión descubren a Dante Delgado, el gobernador de Veracruz. Lo afocan, lo bañan de luz. Cinco minutos después Dante, de guayabera blanca, sube a la tribuna en una intervención del procedimiento—llevan una hora, con 110 oradores inscritos, y no se han puesto de acuerdo sobre la mecánica del debate.

“No podemos repetir la discusión que se dio en meses y meses de trabajo —dice Dante--. Ahí está el dictamen, es un documento claro, sólo tenemos que discutir si se aprueba o no”. Y echa un rollo que se pasa de los tres minutos. A gritos piden a la mesa que lo calle. Y baja entre aplausos y gritos de Veracruz, Veracruz. Y todavía no se sienta en su lugar cuando escucha la entrada del discurso del siguiente orador, un muchacho de Tabasco.

“¡Es una mentira que este documento sea claro!”

Y no lo es, como se probará en el día de la libertad priista.

La democracia según el PRI es una en la tribuna

Domingo 2 de septiembre de 1990. Dos inercias en el parto de los montes de la borrachera de la democracia priista.

  1. Del reventón de la democracia priísta en la madrugada poblana (“Aquí lo que pasó fue que por fin un triste priísta se atrevió a gritarle al jerarca en el presidium. Entonces el poderoso no supo qué hacer”), al carretón del aparato del partido en el Palacio de los Deportes: caos vial en el Oriente capitalino, acarreo de ambulantes y colonos a cargo del PRI-DDF, el régimen y sus funcionarios, seis larguísimos discursos, tambora, cantos a la solidaridad, porras, apretujones y organización de Estado Mayor.
  2. Del viejo Blas Chumacero, obstinado, reacio a sumarse a la victoria de los modernizadores, a la histeria de los delegados de la mesa de Estatutos en el Auditorio de la Reforma a la 1:30 de la mañana, al eterno Fidel Velázquez entretenido en la ola que le demanda la tribuna –la hizo ahí, el último de los cinco Lobitos, con el rostro impenetrable y las manos alzadas como un cachorrito--, cinco minutos antes de que llegue el presidente, el hombre que echó a andar la ola verdadera, la marejada que amenaza con arrasar la estructura cetemista.

2:10 de la tarde. Colosio baja de la tribuna para esperar a Salinas fuera del Palacio. Los que están en luneta, legisladores del PRI, funcionarios de estado, gobernadores y secretarios, por fin dan la espalda al presídium, por fin miran a la masa priísta de los delegados en la tribuna. Unos esperan al presidente, otros inician el jolgorio.

Gayola siempre vulgarizará al pueblo. Y gayola en el Palacio es un griterío que no piensa en conceptos. Imagino que los organizadores metieron la idea de la ola, porque en estos momentos algo habrá que dejarles a los organizadores: “Afuera se escucha el regocijo de los priístas –se oye en los altavoces-, ellos, el pueblo que espera al presidente, muestran la alegría de participar en el cambio en los destinos de la patria...” Pero aquí la masa no piensa en los afuera, y probablemente tampoco en el destino. Por un instante recupera poder perdido contra el presídium: un alarido de consignas y chiflidos se despeña sobre los de luneta al ritmo de la ola, ir y venir de brazos levantados que se estrellan contra el escenario del aparato.

Y luego la orden precisa, repetida, la masa que impone a los jefes disciplina:

“¡Los de abajo, los de abajo!”

Y los de abajo como que no quieren, pero cuando lo piensan ya levantan las manos ante ese imperativo exhalado de manos que forman la ola. Y ellos, diputados, ejecutivos, damas de sociedad que no han tenido que ver con tres días de desvelos, maltratos, malcomeres (en Puebla decenas de delegados de Guerrero y Michoacán terminaron en galerones de Bomberos y Policía), sienten el chispazo divino de sentirse pueblo de esa ola en la que se entretiene la democracia priísta.

Pero la orden no se detiene, ahora agarra contra la mesa.

“¡Sí la mesa, la mesa!”

Y la mesa se comporta como los jerarcas impuestos para sacar adelante las mesas de trabajo en Puebla. (El aturdimiento de Elba Esther, la desazón momentánea de Jesús Salazar Toledano, ambos azorados ante esa asamblea susceptible, explosiva, del sábado por la noche en el Auditorio de la Reforma: tres mil encabronados y hambrientos delegados arrebatados por el instrumento simple, estudiantil, del grito venturoso, el arma secreta, desvanecida siglos enteros por los magos del autoritarismo). En ese momento todos los ojos buscan al Fidel, gayola y luneta sólo se interesan por el viejo líder. “¡La mesa, la mesa!” es el memorándum terminante.

Y Fidel, siempre Fidel, demuestra que no lo ha modificado el humor. Poco a poco levanta los brazos, las manos nunca rebasan la altura del pecho. La ola modernizadora le revienta.

Aparece el presidente.

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Una hora y media antes, Alberto Pérez Blas, del movimiento Democrático para el Cambio, del grupo de Julio Hernández, plantea la discusión de fondo:

-¿Ya la hicieron? –es la pregunta.

-No, apenas es una batalla, pero no es suficiente. Es cierto que con los acuerdos de la mesa de Estatutos se abren los espacios para que la democracia se cuele. Los sectores pierden mecanismos de negociación cupular, ahora van a competir. Y existirá el que tenga verdadera base social.

A las 12:30 habla Socorro Díaz, de la mesa de Querétaro. Los reporteros circulan una información: que a Adolfo Vergara de la Paz, delegado campesino de Morelos, le impidieron hablar; el hombre se puso una tela adhesiva en la boca en son de protesta; se dice que fue secuestrado poco después. Le sigue Carreño Carlón, responsable de la mesa de Oaxtepec. Su discurso no levanta ámpula. Tampoco cuando Fausto Alzati, quien subió al barco del repudiado Abraham Talavera en Tlaxcala, afirma que el PRI mantendrá los principios de la revolución mexicana. Eso no le importa mucho a la mesa en la tribuna.

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Otra cosa fue con Jesús Salazar Toledano. Ahí los priístas dan idea de lo que les interesa: la democratización en los mecanismos de elección de candidatos y dirigentes. “Reestructurar el CEN contra el burocratismo y el centralismo”, dice Salazar que acordaron en Puebla, y dice más: poner en su lugar a los poderosos delegados estatales y terminar con la excesiva discrecionalidad de los delegados e imponer como sistema el voto personal, directo y secreto por escrutinio abierto y público para elegir candidatos. De todos, menos presidente de la república –de algo valió el receso el domingo en Puebla. Entonces se ve que funciona el aparato: porque primero brincan de sus asientos los gobernadores, a unos cuantos metros de Jesús Salazar. Luego viene el alarido de los delegados: sí, efectivamente, no los trampearon, lo que acordaron en Puebla está ahí, en esa relatoría que hace uno de los jerarcas, que cuando termina va a saludar de mano a Colosio.

Misión cumplida, licenciado, diría alguno.

Luego vendrá la cruda hermano.

Lunes, 07 Agosto 2017 00:00

Agua e historia: el caso del río Atoyac

Agua e Historia. Experiencias regionales, siglos XIX-XX. María Concepción Martínez Omaña y Lourdes Romero Navarrete (coordinadoras). Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, Conacyt, 2015.

El libro Agua e Historia, editado por el Instituto Mora, es uno de los pocos estudios que introduce la reflexión académica sobre el tema hídrico a la discusión actual sobre la toma de decisiones entorno al agua como recurso geoestratégico e incluso como asunto de seguridad nacional. Lo anterior desde una perspectiva historiográfica que se remite en algunos casos a la etapa prehispánica (la afluencia del líquido en el barrio de Tlatelolco, por ejemplo) o colonial, aunque la obra se centra fundamentalmente de mediados del siglo XIX a finales del siglo XX.



El libro está estructurado en torno a tres grandes ejes: 1) El abasto urbano y las dinámicas rural-urbanas; 2) Las polémicas socio-ambientales asociadas a las políticas de riego; 3) La hidro política internacional en las fronteras norte y sur. Temas que permiten entender cómo ciertos procesos histórico-sociales se han articulado a lo largo de la historia de México en torno al agua, ya sea por la organización comunal de los pueblos y el ejercicio de sus derechos respecto a la misma; por la actuación del Estado en diferentes etapas para la regulación del uso del líquido; o por la presión del capital privado para su usufructo.

En ese sentido dos artículos resultan particularmente importantes para entender la problemática de la afluencia del río Atoyac para la ciudad de Puebla y pueblos circunvecinos: Acuerdos privados en una etapa de centralización administrativa: agua y empresariado textil en el río Atoyac (1890-1918), de Sergio Rosas Salas y Antecedentes, orígenes y formación del distrito de riego de Valsequillo, 1915-52, de Sandra Rosario Jiménez.



El sueño de un país industrial a partir de la fuerza de los ríos imaginado por Esteban de Antuñano.



En el primer texto el autor analiza cómo desde 1835, con la compra del molino de Santo Domingo por Estevan de Antuñano para el establecimiento de la fábrica La Constancia Mexicana, se adquirieron también los derechos sobre el agua como un bien privado, negociable entre particulares. Dicha tendencia continúo posteriormente con la erección de nuevas fábricas textiles en torno al Atoyac, bajo el argumento de que la compra de la tierra adquirida por los empresarios para el levantamiento de las factorías, incluía los derechos sobre el agua, como un bien que podía comprarse y venderse sin restricción alguna, siempre y cuando los acuerdos privados entre particulares fueran notariados. En 1896, por ejemplo, Saturnino Suato y Antero Muñuzari, vendieron a Miguel Benítez y Noriega la caída de agua del manantial de Aquila, conocido como de Barranca Honda, que se dirigía al Atoyac en cuarenta y dos mil quinientos pesos.

Este proceso continuó durante el porfiriato y hasta 1918, cuando el Estado intervino como aval y garante de los antiguos derechos de los industriales sobre el agua, para mediar entre los empresarios, pero no para ejercer el derecho de la nación como propietario del líquido. Es decir que en Puebla, en torno al Atoyac, el Estado posrevolucionario respetó los acuerdos entre particulares en torno al uso del agua y la venta de la misma, sin incluir tampoco regulación alguna respecto a los desechos industriales. Dicha tendencia parece continuar en la memoria histórica empresarial, a pesar de las restricciones establecidas en el cardenismo y de las leyes ambientales de las últimas décadas.

El segundo artículo, que versa en torno a la presa de Valsequillo, marca la problemática inversa, es decir la creación de un distrito de riego construido en el marco de la política agro hidráulica cardenista. En la zona de Valsequillo, entre 1915 y 1940, luego del reparto agrario, los hacendados y rancheros de la región perdieron el derecho al líquido o renunciaron al mismo, debido a los conflictos agrarios. En 1917 había en esa región, que incluía los municipios de Tecali, Tecamachalco, Tepeaca y Tehuacán, 34 haciendas y ranchos, que fueron fraccionados y repartidos entre la población. Y que inicialmente obtenían el agua de galerías filtrantes y pozos artesianos.

A partir de los años veinte se propone para dicha región de notable extensión, el establecimiento de una presa, que tenía como objetivo volver altamente productiva la zona en beneficio de los ejidatarios y pequeños propietarios, con una desviación de las aguas del río Atoyac que debía contenerse en la zona conocida como Rincón del Diablo. Para tal efecto, entre 1933 y 1938 entró en funciones la Compañía Irrigadora y Fraccionadora de Valsequillo, integrada por ejidatarios y pequeños agricultores, organizados a su vez en cooperativas. La implementación del proyecto implicó la inundación del poblado de San Baltazar Campeche, cuyos habitantes fueron reubicados sin embargo lejos del acceso al agua. A lo largo de la década de los cuarenta hubo conflictos permanentes entre los ejidatarios circundantes de la presa y el derecho al uso de la misma. En 1942 la presa fue concluida e inaugurada. Sin embargo, la burocracia hidráulica no siempre benefició a los pueblos circundantes y se creó en torno al lago un desarrollo inmobiliario que desplazaría en parte a los pueblos originarios en beneficio de las clases medias.

Hoy la presa permanece con un alto grado de contaminación, con riesgos para la salud para el riego de hortalizas y de cualquier uso doméstico.

Sirvan estos dos ejemplos del libro, para demostrar la importancia de una política de Estado coherente y bien aplicada en torno a las aguas del río Atoyac que hoy pide urgentemente la aplicación de las leyes ambientales.

(La fotografía de la portadilla fue tomada de La Jornada de Oriente.)

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