Mundo Nuestro. La violencia contra las mujeres en Puebla es de todos los días. Para entenderlo basta con la lectura de la prensa diaria. Uno tras otro los asesinatos, una tras otra la denuncia de desapariciones. Ello ha llevado a un grupo de asociaciones civiles a denunciar la práctica dilatoria y la incapacidad en la procuración de justicia por parte de las instituciones publicas responsables.

Este es el desplegado dado a conocer este lunes por un importante grupo de organizaciones civiles que demandan del Estado su obligación de prevenir, investigar y sancionar la violencia contra las mujeres.



Pobreza y naturaleza en Chalchicomula: 28 de agosto de 1973

Reportaje gráfico de El Sol de Puebla Fotografías de Mateo Flores

Tenía 18 años y nunca había sentido terror. Ni había conocido el dolor profundo por unos muertos que no son los tuyos. Y que en un instante pueden sumar quinientos. Y que veré tendidos horas más tardes, en aquella calle de Chalchicomula envuelta en escombros y llanto. Es el martes 28 de agosto de 1973.



A las cuatro de la mañana llegó. Se presentó en un vaivén que me despertó. “Está temblando”, pensé, y quise bajar de la cama, pero el movimiento cambió y todo, cama, yo, buró, ropero, empezó a rebotar contra el suelo en un conjunto de taconazos sin freno. No hay camino más franco para abrazar al pánico. Tieso, agarrotado, ni el pensamiento se mueve en esa locura. Ni siquiera pensé “voy a morir”.

Siempre había temblado en Puebla. En la casa de la 15 Sur en la que vivió mi familia desde el año en que nací, 1955, una lámpara en el pasillo anunciaba la gravedad del sismo. Nunca le dijimos “sismo”. Sólo decíamos “está temblando”, y hasta esa madrugada la única conciencia que teníamos de las consecuencias materiales de un temblor se expresaba en el ángel caído en la ciudad de México en 1957. El “está temblando” nunca había pasado de ahí. Que la tierra se moviera no producía catástrofes, ni amontonaderos frente a un edificio derruído, ni féretros tendidos a lo largo de una calle entre los escombros de San Andrés Chalchicomula.

Terror en la madrugada. Horror a la media tarde. Tardamos una hora en avanzar hasta el centro del pueblo, como si nadie quisiera llegar, ni las decenas y decenas de camiones con ayuda que ya llega desde todos los rumbos pero por una sola carretera, y que lo hace tan solo para corroborar la razón de tanta víctima a las que el adobe y la pobreza le cayó en la cabeza. Con mis ojos puestos en ese tendedero de muertos contemplo un instante como si viera una película. Hemos venido cinco amigos con ánimo de ayudar en lo que se pueda. No hacemos nada. Ya los cuerpos ocupan la calle a la espera de los ataúdes que vienen por carretera. La mayoría de los techos y paredones que los han matado eran de edificios de una sola planta. Adobe y piedras en un aldeas y pueblos que siempre han estado aquí y cuyos nombre resuenan: Quecholac, Tenango, Santa Úrsula, Felipe Ángeles, Chiconquiac, Tlachichuca, Cuauhtemoc, Soapan, Río Valiente, Soltepec, Mazapiltepec, Tlacotepec, Tecamachalco, Ocotengo, Santa Inés de Borbolla, Tlanalapa, Nopalucan, Guadalupe Victoria, Tepexi, Guadalupe Victoria.

Más de 541 muertos ahí, dirá El Sol de Puebla.

Contemplo. Tengo 18 años. La vida pasa y quita fuera de mí. No hacemos nada, digo, ¿y qué país es este que se derrumba tan fuera de sí.



Tres martes de 1973 que marcaron mi vida a los dieciocho años. Y un primer sendero en mi historia personal.

Martes 1 de mayo, balacera en el centro de la ciudad con saldo de cuatro estudiantes muertos por la policía local. Cuando por primera vez en tu vida entiendes que la ciudad también tiene modos extremos en manos de un poder fanático.



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Martes 28 de agosto, terremoto en Ciudad Serdán y Orizaba. Cuando por primera vez en tu vida entiendes que para la pobreza la naturaleza tiene modos extremos y que puede borrar en un minuto un pueblo entero.


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Martes 11 de septiembre, golpe de estado en Chile. Cuando por primera vez en tu vida entiendes que un imperio tiene modos extremos y que puede borrar en un minuto el sueño de un país entero.


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17 de septiembre 1973. Cuando por primera vez en la vida entiendes que tomar una decisión extrema a los dieciocho años marcará para siempre tu destino.



1

La balacera la escuchamos después del mediodía. Primero de Mayo de 1973. No hay clases, y sí desfile obrero oficial que el gobierno ha decidido que marche por la 25 Oriente-Poniente. Pero este no será un día festivo cualquiera.

A la distancia se escuchan claramente los balazos. Trepo a la azotea de la casa de la 15 Sur en el barrio de Santiago, a unas cuantas cuadras del Paseo Bravo. Escucho y no tengo idea de lo que ocurre. Y no tengo la costumbre de prender el radio. Y tengo la seguridad de que en el radio no se informa nada. Y estoy ahí, adivinando entre tinacos y tendederos, por entre las copas de fresnos y jacarandas, con la mira en las torres de catedral, y me encabrona no saber nada, con un vocabulario breve que no da más que para decir “hay un movimiento estudiantil”, “van a correr a los FUAS de la universidad” , “son los mochos de comunismo no, cristianismo sí”, “son los estudiantes que dicen que hay que darle en madre a la burguesía”.

Todo pasa fuera de mí: mi ciudad está con otros, viviendo plenamente su pequeña guerra civil, totalmente desocupada de mí. Los obreros desfilan y echan porras al gobierno y le agradecen la vida al señor presidente. El gobernador, que no le ha dicho a nadie que ha armado con rifles de alto poder a sus judiciales, cumple con su papel de principal en la tribuna, y en la fila los líderes charros. Los estudiantes recorren muy temprano las avanzadas obreras para repartir propaganda contra el charrismo sindical, esa categoría analítica que todavía forma parte del lenguaje común entre los obreros, en la conciencia de su sometimiento. La policía detiene a unos de los muchachos. La voz corre rápido por la 2 Sur hasta el Carolino. De inmediato se llama a mitin en la Plaza de la Democracia, ahí frente a la iglesia de la Compañía, y la llaman así desde tiempos de Madero, pero todavía los coches circulan por la 4, y solo hay un pedacito de plaza, suficiente para organizarse, y desde ahí están apostados, y hay estudiantes, y hay pueblo y abundan los sombreros, y no es que haya mucho más sol, es que México todavía se guarda en la sombra de paja campesina, y ahí están todos, en el centro del centro, en el Carolino y la Compañía, y por eso ya no hay manera de que desfile alguien y le eche porras a quien le digan sus líderes. Ni te acerques gobierno, porque habrá chingadazos. Y la patrulla incendiada sobre la Maximino, y los Garitas Panteón cruzados en la esquina de la 2 y el zócalo, y los judiciales francotiradores que encuentran sus atalayas con los M1 cargados y el semblante dispuesto, y el gobernador que ve pasar los puños altivos de los electricistas y las matracas sumisas de los ferrocarrileros, y un asistente que le dice que ya hay un buen jaleo en el centro.

El recuento de la balacera al día siguiente es de cuatro estudiantes muertos y un número no determinado de heridos. El gobernador Bautista O’farril declara que “si nos reciben a tiros, contestaremos a tiros”. No durará mucho, luego de su declaración y la que le sigue: “En la actualidad la policía local está debidamente armada y tiene la habilidad necesaria para imponer el orden… La policía tiene órdenes para matar de un tiro al que atente contra la paz pública.” Pero por unos días todavía será el gobernador y el baluarte principal contra la universidad tomada por los comunistas.



Un enorme funeral-manifestación recorre las calles el día 3, camina de día hasta el Panteón Francés y regresa de noche al centro de la ciudad. Y yo estoy ahí, en la azotea, asomado a una ciudad que es mía pero que se mueve ajena, como las copas de los fresnos y jacarandas que el viento mece, despreocupados en absoluto por mi destino.

2

Tenía 18 años y nunca había sentido terror. Ni había conocido el dolor profundo por unos muertos que no son los tuyos. Y que en un instante pueden sumar quinientos. Y que veré tendidos horas más tardes, en aquella calle de Chalchicomula envuelta en escombros y llanto. Es el martes 28 de agosto de 1973.

A las cuatro de la mañana llegó. Se presentó en un vaivén que me despertó. “Está temblando”, pensé, y quise bajar de la cama, pero el movimiento cambió y todo, cama, yo, buró, ropero, empezó a rebotar contra el suelo en un conjunto de taconazos sin freno. No hay camino más franco para abrazar al pánico. Tieso, agarrotado, ni el pensamiento se mueve en esa locura. Ni siquiera pensé “voy a morir”.

Siempre había temblado en Puebla. En la casa de la 15 Sur en la que vivió mi familia desde el año en que nací, 1955, una lámpara en el pasillo anunciaba la gravedad del sismo. Nunca le dijimos “sismo”. Sólo decíamos “está temblando”, y hasta esa madrugada la única conciencia que teníamos de las consecuencias materiales de un temblor se expresaba en el ángel caído en la ciudad de México en 1957. El “está temblando” nunca había pasado de ahí. Que la tierra se moviera no producía catástrofes, ni amontonaderos frente a un edificio derruído, ni féretros tendidos a lo largo de una calle entre los escombros de San Andrés Chalchicomula.

Terror en la madrugada. Horror a la media tarde. Tardamos una hora en avanzar hasta el centro del pueblo, como si nadie quisiera llegar, ni las decenas y decenas de camiones con ayuda que ya llega desde todos los rumbos pero por una sola carretera, y que lo hace tan solo para corroborar la razón de tanta víctima a las que el adobe y la pobreza le cayó en la cabeza. Con mis ojos puestos en ese tendedero de muertos contemplo un instante como si viera una película. Hemos venido cinco amigos con ánimo de ayudar en lo que se pueda. No hacemos nada. Ya los cuerpos ocupan la calle a la espera de los ataúdes que vienen por carretera. La mayoría de los techos y paredones que los han matado eran de edificios de una sola planta. Adobe y piedras en un aldeas y pueblos que siempre han estado aquí y cuyos nombre resuenan: Quecholac, Tenango, Santa Úrsula, Felipe Ángeles, Chiconquiac, Tlachichuca, Cuauhtemoc, Soapan, Río Valiente, Soltepec, Mazapiltepec, Tlacotepec, Tecamachalco, Ocotengo, Santa Inés de Borbolla, Tlanalapa, Nopalucan, Guadalupe Victoria, Tepexi, Guadalupe Victoria.

Más de 541 muertos ahí, dirá El Sol de Puebla.

Contemplo. Tengo 18 años. La vida pasa y quita fuera de mí. No hacemos nada, digo, ¿y qué país es este que se derrumba tan fuera de sí.

3

“Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo.” Su voz llegó después del mediodía, y por la radio que no escucho. Lo he hecho esta mañana porque el run run llegó atropellando todo: golpe de estado en Chile, y está pasando ahorita, en esta mañana del 11 de septiembre de 1973.

La voz de Allende no es nueva para mí. La recuerdo de su discurso de Guadalajara, en su viaje no muy lejano en el tiempo a México. La comunicación no llega tan rápido, por eso gana el radio. El presidente chileno de la vía democrática al socialismo es lo más cercano que encuentro en la posibilidad de un mundo distinto y bueno. Y tenemos semanas siguiendo en el periódico Excélsior el acoso a su gobierno, y antes de los militares y sus tanques la huelga de los transportistas. Están ahorcados si la gente no tiene alimentos. “Pinches gringos”. Maldigo desde hace días. En los acontecimientos chilenos descubro la militancia política que nunca tendré en México. Canto Te recuerdo Amanda, la calle mojada con todo el fervor religioso que no me dan los rezos aprendidos. Y De pie, marchad, el pueblo va a luchar, de norte a sur, banderas de unidad será mi canto por los siguientes años. Revolución, la vida tiene sentido. Tengo que salir al mundo fuera de mí.

Qué poco sé de mí y del mundo. Para la noche la televisión ya tiene toda la historia del asalto a la Moneda. Y ya circulan las fotos que vemos todos con Allende con un casco montado y la ametralladora empuñada y la mirada en busca de los aviones del tino perfecto. En otra, un cuerpo cubierto con un zarape es presentado como el cadáver de Salvador Allende.

Al final de un día de muerte dos discursos encontrados. Por la mañana, a punto del bombardeo y toma de la Moneda, el comunicado radial de Allende, y de él, dos frases se me quedan para siempre:

“La historia es nuestra y la hacen los pueblos.”

“Mucho más temprano que tarde, de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.”

Por la noche, la voz de Pinochet:

“Los sagrados intereses de la patria nos han llevado a realizar la triste tarea que hoy hemos acometido… Inspiración patriótica para sacar al país del caos al que lo estaba llevando el gobierno marxista de Salvador Allende… Tres años de soportar el cáncer marxista que nos llevó a un descalabro moral y social que no se podía tolerar… Por ello la decisión de extirpar el marxismo hasta las últimas consecuencias.”

Dos humanidades, entonces, dos patrias, dos naturalezas. Ganó la de la muerte.

+ + + + +

El 17 de septiembre de 1973, y con una propia y primera versión del mundo, dejo mi casa de Puebla. Creo muchas cosas en este momento. Y tengo la vida por delante para confirmar que la historia es nuestra.

Mundo Nuestro. La revista española Sin Permiso publica este texto de Daniel Raventós y Miguel Salas sobre la coyuntura de Cataluña y el voto sobre el derecho de los catalanes a la autodeterminción. El hecho mismo ya es histórico. Lo que se decida en ese referéndum, simplemente cambiará la historia de España.

El conocido poema Ara mateix (Ahora mismo) del poeta catalán Miquel Martí i Pol acaba con estas palabras: “tot està per fer i tot és posible” (todo está por hacer y todo es posible). Las decisiones aprobadas en el Parlament de Catalunya el 6 y 7 de septiembre representan, como ha quedado dicho por todo tipo de prensa, la mayor desobediencia institucional que ha sufrido el régimen de la monarquía borbónica. Una monarquía para algunos de cuyos custodios, por utilizar las palabras de una entrevista reciente con Yanis Varoufakis: “el espíritu de Franco sigue vivo”. Esta desobediencia, “crisis de Estado” (en palabras de La Vanguardia, periódico catalán de orden, muy crítico con las decisiones del Parlament y partidario del “diálogo”, solución que acostumbra a barajarse cuando no se tiene ninguna otra) significa que se ha iniciado el camino para responder a una exigencia mayoritaria en Catalunya: votar para ejercer el derecho de autodeterminación. El miércoles 7, el Parlament aprobó por mayoría: 72 votos a favor (Junts pel Sí y la CUP), 0 en contra (PSC, PP y C’s, los partidos viejos y el nuevo del régimen del 78 abandonaron el pleno) y 11 abstenciones (Catalunya Sí Que Es Pot) la ley por la que se convoca un referéndum en Catalunya el próximo 1 de octubre. Al día siguiente, el Parlament aprobó la Llei de Transitorietat que, si ganara el Sí en el referéndum, organizaría el proceso constituyente posterior que daría paso a la proclamación de una república en Catalunya.

Inmediatamente el gobierno del PP ha puesto en marcha directa o indirectamente toda la infantería represiva: el Tribunal Constitucional ha impugnado las decisiones del Parlament; el fiscal general del Estado ha dado instrucciones a todos los cuerpos de seguridad de intervenir ante cualquier preparativo del referéndum; la Guardia Civil ha registrado una imprenta y un periódico en busca de papeletas; se persiguen las páginas web que den apoyo al referéndum; se perseguirá también a los medios de comunicación que publiquen anuncios sobre el referéndum; Rajoy ha amenazado con todos los instrumentos posibles, y más, para impedir el referéndum y hay presiones para suspender a las personas electas que pongan en marcha el referéndum: Mesa del Parlament, consellers de la Generalitat o el mismo President de la Generalitat Puigdemont. Obsérvese que la represión es muy política y selectiva. Mero ejemplo. El Pacto Nacional por el Referéndum, creado en el año 2016, agrupa a muchas entidades catalanas de todo tipo. Su presidente, Joan Ignasi Elena, antiguo diputado socialista, ha sido citado a declarar por los tribunales dentro del habitual ataque contra todo intento de soberanía de Catalunya, pero este aparato judicial no ha citado por ejemplo a los secretarios generales de CCOO y UGT, sindicatos catalanes incluidos en este Pacto Nacional por el Referéndum. En realidad, la “idea” según la cual deberían procesarse y quizás meter en la cárcel a centenares si no a miles de personas, es decir, presos políticos (aunque se disfrace de otras figuras jurídicas como prevaricación, mal uso de fondos públicos o lo que más convenga) no parece que sea lo que más le gustaría ver a la, incluso así, muy conservadora Unión Europea.



Muchas cartas están por jugar en estos 20 días hasta el 1-O, pero podemos anticipar algunas: a) el lunes 11 de septiembre centenares de miles de personas volverán a manifestarse en Barcelona para defender su derecho a votar en un referéndum; b) el gobierno del PP continuará y acrecentará su política represiva, y c) las fuerzas políticas soberanistas democráticas están obligadas a seguir adelante. Queda mucho por hacer, y todo es posible.

Un cambio político

Se expresan muchas y diferentes opiniones políticas sobre lo que está sucediendo en Catalunya, pero hay una que parece incontestable: la movilización en Catalunya que dura muchos años y que es la más importante de Europa ininterrumpidamente, plantea de una manera concreta un cambio político, en sentido republicano, un cambio democrático. Recordemos que la pregunta, en catalán, aranés y castellano, para el referéndum del 1 de octubre es: “¿Quiere que Catalunya sea un estado independiente en forma de república?”.

Se puede considerar que se hubiera podido gestionar el enfrentamiento con la maquinaria del Estado de forma diferente. Se puede desconfiar con todos o una parte de los partidos del Gobierno catalán, y no será necesario recordar lo que nosotros mismos hemos escrito en muchas ocasiones contra las políticas del PDCat. Se puede asegurar que se han cometido errores graves. Se puede ser contrario o partidario de una Catalunya independiente. Se puede considerar que es mejor esperar a una futura república española federal, pero no se puede dar la espalda a esta oportunidad de ejercer un derecho democrático en una situación que no se presenta muchas veces.

Frente a esa posibilidad de cambio político, y nadie puede imaginar que sean fáciles los cambios de envergadura, solo se ofrece represión por parte del Estado. O genialidades como la propuesta del PSOE de formar una Comisión Parlamentaria, que, como es tradicional en la vida parlamentaria, cuando no se sabe qué proponer o decidir se crea una comisión que morirá en el reino de las sombras. Pedro Sánchez se ha alineado sin la menor vacilación con el gobierno del PP en el conflicto catalán: “Este es un momento de defender el Estado de Derecho, la democracia, la Constitución española y la integridad territorial de nuestro país, y aquí está el PSOE”. Aquí está, aquí está. Se puede ser ingenuo, pero se necesitaría tener las facultades cognitivas altamente deterioradas para no entender que la receta es: monarquía borbónica y Constitución. Algo muy atractivo en la actual situación de movilización en Catalunya.



No se trata de una maniobra de la burguesía catalana, como algunos repiten, aunque los hechos (“¡peor para los hechos!”) vayan por otro lado. Una reflexión para los que dicen que la prensa catalana (la española ya se sabe de qué lado está) está a favor del 1-O: los principales periódicos que se imprimen en Catalunya (La Vanguardia y El Periódico) son contrarios. Los periódicos Ara y Punt Diari-Avui y TV3, la televisión pública catalana, están a favor. La práctica totalidad de los otros periódicos y cadenas privadas y públicas de televisión, unas cuantas docenas, en contra. Simplemente hechos.

También han fracasado los cálculos políticos realizados durante estos años. Unos pensaban, especialmente en el PP, que el soufflé se desinflaría y que poco a poco el movimiento iría decayendo. Error. Otros pensaban que el referéndum nunca se convocaría, que el gobierno catalán no se atrevería a este enfrentamiento con el Estado, si bien el papel de la CUP ha tenido mucho mérito en este enfrentamiento (y eran unos cuantos que la daban por muerta o quizás en realidad la querían ver muerta, pero la vida es mucho más compleja. Machado lo decía de forma conocida: “Es propio de aquellos con mentes estrechas, embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza”). Error. Otros dicen ahora que el referéndum seguro que no se hará o hace tiempo que dan por fracasado el proceso soberanista e independentista y anuncian un desastre tras otro. Error. El origen de tales errores es el mismo: no tener en cuenta la movilización de sectores muy amplios de la población y no percibir el agotamiento de las políticas que se han aplicado durante estos años, no solo las del PP sino también las de Convergencia i Unió. O, en algunos casos, el error reside en confundir los deseos con la realidad, algo psicológicamente muy conocido.

El President de la Generalitat sigue siendo del partido continuador de la corrupta CiU (PDCat), pero es también quien en el proceso ha perdido más apoyos. Efectivamente, el movimiento tiene un carácter popular y democrático, quiere votar para decidir, quiere una república catalana y medidas sociales para las capas más desfavorecidas. El movimiento tiene un carácter interclasista, como todo movimiento nacional (aunque algunos parece que lo acaban de descubrir ahora y exigen una pureza programática que sólo pueden tener las sectas), pero en el que los sectores más ligados a las clases dominantes han ido perdiendo capacidad de dirección. La Vanguardia, en portada del domingo 10 de septiembre: “Alarma entre el empresariado por el choque catalán”. Las críticas a las políticas del PDCat y a la burguesía catalana son completamente necesarias, pero no para mantener el status quo actual, para que nada cambie y todo siga igual, sino para generar un cambio de hegemonía política de izquierdas. En todo caso, ¿es que si fracasa la lucha por la autodeterminación catalana, el gobierno español va a implantar políticas económicas al servicio de la población? Nadie lo ha dicho explícitamente, ¿entonces, de qué hablamos? En los años 30, el revolucionario marxista Andreu Nin, ya denunciaba a quienes “so pretexto de defender el internacionalismo combaten los movimientos de emancipación nacional”, y añadía: “en realidad hacen el juego de las clases explotadoras de la nación dominante.” Una posición democrática, republicana y revolucionaria necesariamente tiene que partir del reconocimiento, en la práctica no sólo en los papeles, del ejercicio del derecho de autodeterminación, o sea, concretamente, la defensa de que el pueblo catalán pueda votar el 1 de octubre.

Los argumentos contrarios al referéndum

Sin embargo, algunas izquierdas no se rinden e insisten: eso no puede ser un referéndum porque no lo acepta el gobierno español, ni tiene suficientes garantías, ni lo reconocen las instituciones internacionales. Quien lo ha dejado escrito de forma inigualablemente clara es el PCE que al oponerse al referéndum ha dejado escrito para la permanente hemeroteca: “No se cumplen las condiciones necesarias y suficientes para serlo, porque no es legal, no interpela a toda la ciudadanía y porque no tendrá reconocimiento internacional.” Si los grandes cambios políticos y sociales hubieran tenido que esperar a que fueran previamente legales o tuvieran inmediato reconocimiento internacional, ¿se han preguntado los autores de esta frase dónde estaríamos? El sufragio universal, la semana de 40 horas, las vacaciones pagadas, la supresión del servicio militar obligatorio, el aborto… Insistir es ofender a la inteligencia del lector o lectora. Otros, como Alberto Garzón, no han sido mucho más avispados en su oposición al derecho a autodeterminación de Catalunya (programas y declamaciones programáticas al margen): “¿Qué habría de votar una persona no nacionalista o independentista, española o catalana, el 1 de octubre? Sencillamente, no puede. Dicho de otra forma: el marco constituido por los promotores del 1-O hace imposible que la sociedad catalana pueda expresarse en su totalidad.” Pues para perplejidad del dirigente de IU, muchos no nacionalistas ni independentistas lo van a hacer si la maquinaria represiva lo permite. Siempre habrá preparado algún argumento ad hoc para compensar… ¿Y sobre las garantías? Un artículo de Albert Noguera lo ha tratado con una extensión que nos ahorra cualquier comentario adicional.

Se ha dicho y se ha repetido hasta la saciedad: se preferiría un referéndum pactado con el gobierno español y reconocido internacionalmente, como fue el caso de Escocia. Todo el mundo unánimemente de acuerdo. ¿Por qué no ha sido posible? La pregunta es retórica y la respuesta la sabe quien ha seguido el proceso: la responsabilidad es del gobierno de Rajoy y a él es a quien debe pedírseles las responsabilidades. La cuestión decisiva es si se apoya, se esté a favor de una república catalana o no, el derecho a votar y a conocer la voluntad del pueblo.

Los argumentos contrarios de los partidos constitucionalistas de la monarquía española y de algunas izquierdas son básicamente dos:

La soberanía popular reside en la ciudadanía “española”, toda. El derecho a la autodeterminación de Catalunya del resto del Estado no corresponde entonces al pueblo catalán, ya que este no es un sujeto político soberano. Más o menos como decir: en el referéndum de Escocia no son solamente los escoceses los que deberían votar, sino que lo debería hacer todo el Reino Unido (y quizás el conjunto de la Commonwealth) ya que estos últimos son el “sujeto político soberano” para votar sobre la independencia de Escocia. ¿Delirante? Sí, pero lo dicen y repiten en el caso catalán.

El segundo razonamiento: si se le atribuye al pueblo catalán la condición de sujeto político con derecho a decidir, la secesión de Catalunya del Reino de España sería, en cualquier caso, ilegal, ya que estaría en conflicto con la legalidad vigente, en concreto con la Constitución española, que no reconoce el derecho a la autodeterminación de ningún territorio del Estado, y que proclama en el artículo 2 “la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”. Bárbaro.

Como dice un documento reciente de la comisión de derechos humanos del colegio de abogados de Barcelona: “En una sociedad democrática, a diferencia de una dictadura, no es la ley la que determina la voluntad de los ciudadanos, sino que es ésta la que crea y modifica la legalidad.” Y en el mismo documento, se puede leer después de un análisis jurídico y en parte histórico de la creación de 14 nuevos Estados en Europa desde 1900: “la Comisión de Defensa de los Derechos de las Personas del Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona considera que es un derecho inalienable de Catalunya, como comunidad nacional, el derecho a la autodeterminación, ya sea dentro del Estado donde está integrada o separándose para constituir un nuevo Estado soberano según lo decida la voluntad mayoritaria, democrática y pacíficamente expresada por sus ciudadanos.”

Movilizarse y votar

Tras los atentados en las Ramblas de Barcelona y en Cambrils la ciudadanía dio un ejemplo de respuesta solidaria. El No tinc por recorrió todo el país y es un mensaje claro ante un problema complejo como el de los atentados yijadistas. No tinc por es también una respuesta a las actuaciones represivas del Estado. Si la única manera que tiene el Estado de evitar el referéndum es la represión resulta evidente que el problema político se agravará y afectará no solamente a la situación en Catalunya sino a la de todo el Reino de España. Un ataque tan flagrante contra los derechos democráticos, por ejemplo, a la libertad de expresión (el Colegio de Periodistas de Catalunya ya ha tenido que protestar por el registro realizado por la Guardia Civil de un diario comarcal en la ciudad Valls, Tarragona), el poder de decisión como se está dando a la judicatura o como se va a exigir a las fuerzas de seguridad, podrá, quizás, debilitar o incluso impedir votar el 1 de octubre, y si es así, se debilitarán los derechos democráticos de toda la población española. Por eso, una salida democrática de la situación catalana interesa al conjunto del territorio del aún Reino de España, a quien no le interesa es al Estado y a las fuerzas económicas y políticas que hoy gobiernan directa o indirectamente.

La lucha por el intento de aportar racionalidad o de apartarse al máximo de ella apelando a la emotividad más visceral es otra de las batallas importantes. Toda la maquinaria del gobierno y de los medios de comunicación proclama que la decisión del Parlament de Catalunya es un ataque a la democracia. Sería para reírse si la cosa no fuera tan seria. Es un insulto que hable de democracia el PSOE que, a iniciativa de Zapatero cuando gobernaba, cambió en una noche la supuestamente intocable Constitución española para pagar antes a los bancos que cubrir las necesidades de la población. Y, que esté dispuesto a modificar la Constitución para que pueda reinar una heredera: ¡una auténtica preocupación y reivindicación populares! No tiene nombre que hable de democracia el partido gobernante del PP que ha ganado elecciones gracias a la corrupción que ha extendido por todo el Reino, o que ha desmantelado buena parte del Estado de bienestar, o que dio 44.000 millones de dinero público a la banca del que ya se reconoce abiertamente que sólo se va a recuperar el 5%. O sí, tiene nombre: impostura.

Lo que no se quiere ni entender ni aceptar por parte de los partidos del régimen es que el Parlament de Catalunya ha aprobado por mayoría y democráticamente la creación de una nueva legalidad, opuesta a la legalidad actual de la monarquía española, y que esa legalidad catalana quiere ponerla a consideración del pueblo mediante el referéndum del 1 de octubre. Ese es el eje del conflicto. La democracia de la que habla el PP, y el PSOE y C’s, es la de la Constitución que no permite ejercer un derecho democrático como es el de autodeterminación. La democracia del Parlament catalán es la que pone en marcha votar el 1 de octubre y abre la posibilidad de proclamar una república.

Es preciso volver sobre el papel que están jugando algunas izquierdas o parte de ellas. ¿Cómo es que si existe un movimiento republicano de ruptura con la monarquía la posición de esas izquierdas es tan indecisa e indefinida? Se puede entender e incluso aplaudir la desconfianza respecto al PDCat o respecto a determinados dirigentes políticos independentistas, pero cuesta entender que se desconfíe del amplio movimiento popular que recorre Catalunya, cuesta entender cómo se puede pretender ser la mayoría de la sociedad y, en cambio, darles la espalda a esos centenares de miles de personas que este 11-S, como los cinco anteriores, llenarán las calles de Barcelona como ya nadie lo duda. Porque la cuestión, democrática y republicana, no es, en primera instancia, independencia sí o no, sino una apuesta decidida por ejercer el derecho democrático de autodeterminación, de ponerlo en práctica, de defenderlo frente al Estado, de movilizar, de llamar a votar, de comprender que es la posibilidad de un cambio político y social.

La intervención de los representantes de Catalunya Sí Que Es Pot, Joan Coscubiela y Lluís Rabell, en el debate parlamentario en el que se aprobaron las leyes mencionadas no ha mejorado las cosas. Las ha entorpecido. En vez de apoyar la convocatoria del referéndum y enmendar lo que fuera posible para mejorarla, su táctica fue la de poner todas las trabas posibles y situarse en la posición de que no tiene garantías democráticas suficientes, y como el PP tampoco las ofrece, mejor hubiera sido no aprobar la ley sobre el referéndum. O sea, que todo siga igual, retórica al margen. Además, ni siquiera, como se había planteado en el grupo parlamentario, permitieron que hablaran otros representantes de la coalición parlamentaria, favorables a la convocatoria del referéndum y a participar en él.

1-O: el reto de Catalunya al régimen del 78

En la pluralidad de las izquierdas ha ido ganando peso la posición representada por los Comunes, y también Podem de que es imprescindible participar en la movilización que representará el 1 de octubre, de que hay que denunciar la represión del PP, que, más allá de las preferencias por votar Sí o No, lo decisivo es la participación, que es lo que podrá decantar la balanza sobre el reconocimiento efectivo del referéndum. Del 12 al 14 de septiembre las personas registradas en Catalunya en Comú están llamadas a participar en una votación para responder a la pregunta: “¿Catalunya en Comú ha de participar en la movilización del 1 de Octubre?”.

En los próximos 20 días los acontecimientos se irán acumulando. Han empezado los actos y mítines para llamar a votar el día 1 de octubre. Son ya más de 600 los ayuntamientos (de los 949 que tiene Catalunya) que han expresado públicamente su apoyo al 1-O. El de Barcelona lo tiene que decidir. Al consistorio le están lloviendo recordatorios de lo que Ada Colau dijo sobre su inquebrantable “defensa de la desobediencia civil para defender y ejercer la democracia”.

Si el 1-O es un fracaso en Catalunya, porque en condiciones hipotéticamente tranquilas hay un corto porcentaje de votación, si bien es difícil pensar que el gobierno español permita que la gente pueda ejercer este derecho, como dice otro artículo de esta edición de SinPermiso: “sería un golpe, también, a las iniciativas republicanas, democráticas, de impugnación del Régimen de 1978. En Cataluña, en Galicia, en Euskadi y en el conjunto de pueblos y territorios de España. Ante un escenario regresivo de este tipo, el soberanismo republicano y progresista no puede quedarse en casa. Al contrario, más allá de las discrepancias con la hoja de ruta del gobierno actual, las fuerzas de cambio cometerían un grave error si no se levantan contra el PP y sus ataques a las reivindicaciones democráticas de autogobierno. En Cataluña y fuera de ella.” O como escriben Jaume Asens de Barcelona en Comú y Joan Tardà de Esquerra Republicana de Catalunya: “Los pueblos de España tienen que entender que el 1-O es el verdadero desafío al régimen del 78. Lo recordaba recientemente el galleguista Xosé Manuel Beiras. El reto proviene de Cataluña pero quiere ser un estímulo para romper cerraduras en otros lugares. Todas las revueltas catalanas a lo largo de la historia, de hecho, lo han sido. Bajo esta idea de fraternidad, debemos hacernos dignos de la responsabilidad histórica que nos ha tocado vivir y las izquierdas españolas también deben ser conscientes de ella.” Y aún lo expresaba mucho más escuetamente un dirigente del andaluz Sindicato de Obreros del Campo (SOC): “Cuando antes sean ustedes libres, antes lo seremos nosotros.”

Para la manifestación de la Diada Nacional de Catalunya del 11-S están ya inscritas en estos momentos casi 400.000 personas, con nombres y apellidos, y, probablemente, el gobierno está esperando que pase la movilización que se espera para dar otra vuelta de tuerca represiva. Crecerá la movilización contra las medidas represivas y eso obligará a ser más decididos. Hay incertidumbres, no hay respuesta para todo, porque la respuesta está en caminar con quienes se movilizan, organizando y participando en el referéndum. Será la lucha quien decida. Por eso, aún hoy podemos decir que todo es posible.

(Hoy 10 de septiembre los firmantes de este artículo hemos asistido al masivo acto de despedida a Antonio Gil, muerto el día anterior. Antonio Gil fue un legendario y combativo dirigente obrero de SEAT durante muchos años. Luchador también por los derechos de los inmigrantes, contra la guerra y otra multitud de causas justas. Estaba ilusionado en poder votar el próximo 1-O. Sirva como pequeño homenaje la dedicatoria de este artículo.)

Daniel Raventós

es profesor de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona, miembro del Comité de Redacción de SinPermiso y presidente de la Red Renta Básica. Es miembro del comité científico de ATTAC. Su último libro es "Renta Básica contra la incertidumbre" (Ed. RBA, julio 2017).

Miguel Salas

Sindicalista. Es miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso.

Fuente:

www.sinpermiso.info, 10-9-17

Vida y milagros

Los ministerios públicos federales y estatales son ineficientes y poco eficaces para coadyuvar en la impartición de justicia en nuestro país. Los procedimientos para la investigación y persecución de los delitos están atados a estructuras obsoletas, mal apoyadas desde la construcción del presupuesto que los congresos les destinan, y además han estado ligados fatal e históricamente al poder del presidente y de los gobernadores en turno. En el caso de los ministerios públicos estatales este control es más poderoso aún, pues los gobernadores suelen controlar fácilmente a los congresos locales por lo que pueden imponer procuradores y fiscales a su gusto. El presupuesto que se les asigna a las procuradurías y a los ministerios públicos también está sujeto a las veleidades y caprichos de los gobernadores. Ahí están los intentos de Duarte en Veracruz y de Borge en Quintana Roo de imponer fiscales transexenales que les garantizaran impunidad. En Puebla el ex-gobernador Moreno Valle no tuvo ningún problema en nombrar y dejar como fiscal hasta 2022 a quien fuera su procurador durante todo su sexenio. La crítica no es contra la persona específica, sino contra el marco jurídico utilizado para elegirlo.

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Reformar los ministerios públicos y lograr su verdadera autonomía es una asignatura pendiente que como país no podemos postergar. La semana pasada mucho se movió política y mediáticamente el tema con el pretexto del procedimiento para nombrar al futuro fiscal de la nación, pero de hecho y desde hace mucho tiempo, la sociedad civil desde diferentes frentes ha construido propuestas inteligentes y sensatas para reformar los ministerios públicos y la figura de los fiscales. Cito partes del interesantísimo artículo de ayer de Juan Pardinas en el periódico Reforma titulado Mapa de ruta:

"Eliminar el pase automático en la transición de la PGR a la Fiscalía General de la República es una condición necesaria pero insuficiente en el proceso de construcción institucional. Esta semana, un grupo de más de 300 organizaciones de la sociedad civil entregó al Senado un proyecto de dictamen constitucional para refundar o reformar el Ministerio Público federal. La propuesta de los colectivos #PorUnaFiscalíaQueSirva y #VamosPorMás no es resultado de un acto súbito de improvisación sino un ejercicio de construcción analítica que implicó un año de trabajo. La Barra Mexicana de Abogados, con la activa participación de su presidente José Mario de la Garza, jugó un papel clave en construir puentes entre las distintas posturas de los grupos técnicos.

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El acuerdo político que destrabó la crisis en la Cámara de Diputados simplemente reforma el artículo transitorio de la Constitución referente al pase automático del procurador, pero deja intacta la arquitectura institucional de la nueva Fiscalía General que está contenida en el Artículo 102 de la Carta Magna. Este artículo tiene tantas lagunas y deficiencias que en los archivos del Senado hay al menos nueve iniciativas distintas para reformar el parto, la infancia y el desarrollo vital de este cuarto Poder del Estado mexicano, con capacidad de persecución penal. La iniciativa construida desde la sociedad civil recuperó las mejores ideas y argumentos de estos nueve proyectos, de los principales partidos políticos...."

"La propuesta de Vamos por una fiscalía que sirva añade criterios de autonomía política al cargo de Fiscal General de la República: 1) no haber sido registrado como candidato ni haber desempeñado cargo alguno de elección popular en los últimos cuatro años anteriores a la designación, y 2) no desempeñar ni haber desempeñado cargo de dirección o representación en algún partido político en el mismo periodo. Estos requisitos no tienen el afán de sacar a una persona específica de la carrera por la Fiscalía sino de forjar una distancia razonable con la política partidista. Para evitar que el Fiscal General quiera usar su cargo como trampolín electoral, también se agregó un impedimento para que al final de su gestión no se pueda postular a un cargo de elección popular. En un país con instituciones débiles, un fiscal autónomo con ambiciones políticas puede resultar tan riesgoso como un procurador subordinado al ajedrez presidencial.

Tal y como está hoy la Constitución, el Fiscal General permanecerá en su cargo por nueve años. La idea de un periodo largo de gestión suena bien, pero desgraciadamente no atiende la evidencia histórica. Como lo manifiesta la exposición de motivos de la propuesta de la sociedad civil, desde la promulgación de la Constitución de 1917, 39 personas han encabezado el Ministerio Público de la Federación. El promedio de tiempo que han aguantado en el cargo es de dos años y medio. Sólo cuatro procuradores han permanecido la totalidad del sexenio presidencial en que fueron designados, el último en tiempos de Miguel de la Madrid. Con esta acumulación de evidencia histórica, se propone reducir de nueve a seis años el periodo del fiscal, pero que su gestión quede desfasada de los sexenios presidenciales...."

El cargo de fiscal no será sujeto a reelección. "

Hasta ahí la cita.

#Vamos Por más y han hecho una propuesta extraordinaria que debiera caer como cascada en los estados para reformar también las leyes de las que derivan las fiscalías locales, tan urgidas de legitimidad, de un presupuesto sólido que los fortalezca y de una verdadera autonomía.

Mundo Nuestro. El viernes 8 de septiembre pasado Guillermo Ruiz Argüelles recibió el Doctorado Honoris Causa por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. En la historia de esa institución es la primera vez que se otorga a un egresado de la Facultad de Medicina. Aquí lo consignamos por la importancia que para la investigación científica en medicina tiene este reconocimiento al director de la Clínica Ruiz en Puebla, probablemente la institución científica de carácter privado más importante de México.

En su discurso de aceptación del Doctorado el Doctor Ruiz Argüelles subrayó la necesidad de una educación de excelencia para contribuir en la construcción de un mejor país. Aseguró que la práctica y la enseñanza de la medicina no admiten mediocridades, pues el campo de trabajo de los médicos es el ser humano. Por ello se pronunció a favor de la selección de los mejores estudiantes para ingresar a la facultad, pues dijo, “es fácil hacer buenos médicos cuando se trabaja con gente inteligente”. Señaló que le preocupa la poca productividad científica de los médicos mexicanos, el desinterés de muchos y el afán de hacer dinero, la insensibilidad de quienes controlan los servicios privados de salud; así como el que las casas farmacéuticas estén más preocupadas por crear fármacos para prolongar la vida y no para curar.



RELACIONADA

Guillermo Ruiz Argüelles y la Clínica Ruiz: investigación y medicina para la realidad mexicana

Aquí el texto de aceptación del Doctor Guillermo Ruiz Argüelles, Doctor Honoris Causa de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí:



Por una medicina de excelencia comprometida con el bien común

No es insólito que suela acosarnos el enigma sobre el lugar de residencia del honor. Es decir, sobre en cuál de los méritos del hombre reside el motivo para honrarlo y para distinguirlo. Las respuestas no son fáciles. Desde luego que el saber, el tener, el hacer y el poder son méritos indiscutibles. Pero, ¿son éstos los supremos y determinantes? Yo creo honestamente que no, lo que me permite pasar al segundo punto de mis reflexiones.

A lo largo de 50 años he estado en contacto con la enseñanza de la medicina. Inicialmente como aprendiz de laboratorio de mi padre y más tarde como estudiante de medicina de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Y aquí cito a Isaac NEWTON: “Si hemos podido ver más lejos es porque hemos estado parados sobre hombros de gigantes”. Mi padre, doctor Honoris Causa por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, me introdujo a la medicina como diversión, pasión y estilo de vida; sin duda mi mayor gigante. El paso efímero por la Escuela de Medicina de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla me enseñó la manera de cómo no deben tratarse a los alumnos de nuevo ingreso y cómo no debe de politizarse la enseñanza de la medicina; seis meses y el cañón de una pistola fueron suficientes para concluir mi paso por esa Facultad de Medicina. Huyendo de aquella institución y de la mediocridad médica, el gigante orientador, mi padre, Guillermo RUIZ REYES, nos condujo a mi hermano Alejandro y a mí a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. “Si se van a ir de Puebla, se van a la mejor escuela de Medicina del país”. Y meses después, en esta ciudad, frente al Parque de Morales, el primer día de clases, antes de las siete de la mañana, un personaje de saco bien entallado, pantalón rabón y dicción clara y sonora nos recibió y espetó: “¿Son ustedes los hermanos RUIZ ARGUELLES de Puebla…?” Lo primero que pensé en ese momento fue que cómo era posible que un personaje de aspecto tan distinguido estuviera ya dispuesto a hacernos una novatada. Todo lo contrario; se trataba del mismísimo director de la Facultad de Medicina, quien, habiendo llegado a la escuela esa mañana antes que nosotros, nos extendió una bienvenida cordial y nos hizo pasar a su oficina. Se hizo aparente entonces, otro de los gigantes sobre cuyos hombros nos pudimos parar, el ahora fallecido Dr. José de Jesús MACÍAS MENDOZA. Los contrastes de las recepciones en estas dos escuelas de medicina han horadado mi mente y las experiencias de haber abrevado de su ciencia y de su cultura nos dejó muy claro que, parafraseando a Homero ARIDJIS “… si no cuidamos la ciencia, nos vamos a degradar; si no cuidamos el arte, nos vamos a embrutecer; si no cuidamos nuestra convivencia, nos vamos a aniquilar; si no cuidamos la economía, nos vamos a empobrecer; si no cuidamos nuestras convicciones, nos vamos a traicionar; si no cuidamos nuestra generosidad, nos vamos a envilecer; si no cuidamos nuestras esperanzas, nos vamos a desahuciar; si no cuidamos la justicia, nos vamos a corromper; si no cuidamos nuestro orgullo, nos vamos a humillar; y, si no cuidamos la política, nos vamos a destruir.

Por una educación médica de excelencia

Mi exposición ulterior a los ambientes académicos privilegiados en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador ZUBIRÁN y más tarde en la Escuela de Medicina de la Clínica MAYO me permitieron advertir la importancia de la educación médica de excelencia en la producción de médicos capaces de involucrarse en labores de asistencia, enseñanza e investigación y en consecuencia contribuir a hacer un mejor país. Otras experiencias posteriores en universidades públicas y privadas de mi estado natal me han dejado también huella. Reproduzco aquí unas palabras que yo mismo le escribí al rector de una Universidad privada ubicada en mi ciudad natal, en cuyo consejo estuve involucrado y que, con afán meramente mercantilista, privilegió la admisión de un número elevado de estudiantes de medicina de nuevo ingreso sobre la selección cuidadosa de los mismos:

“La combinación de propiciar el incremento en el número de alumnos admitidos sacrificando un buen proceso de selección, con la elección de directivos y personal docente inexpertos, es francamente peligrosa y, a mi juicio, la responsable, por lo menos en parte, de lo que está ocurriendo. La práctica y la enseñanza de la medicina no admiten mediocridades; la medicina es una profesión para privilegiados. El campo de trabajo de los médicos son los seres humanos y sólo el médico sabio puede hacerlo debidamente. Colaborar con la preparación de médicos mediocres es atentar contra la misma naturaleza humana, es en realidad un delito de “lesa humanidad”. Después de este mensaje, el señor Rector nunca me volvió a dirigir la palabra y más tarde se hizo evidente que sus planes a largo plazo no eran precisamente académicos. Y cito aquí a Eduardo CESARMAN: “Sólo creo en los médicos preparados, estudiosos, responsables, honestos y trabajadores. Los médicos sólo pueden ser de primera. No hay diagnóstico simple ni tratamiento sencillo. Hasta para dar una aspirina se precisa solidez profesional y decencia.

La Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí ha sido y es la evidencia de la capacidad de generar médicos capaces, sobresalientes, preparados, estudiosos, responsables, honestos y trabajadores. Dos de sus egresados ocupan los puestos directivos más importantes del mejor hospital del país, los Dres. José Sifuentes OSORNIO y Miguel Angel MERCADO DIAZ, directores de Medicina y Cirugía, respectivamente, del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y de Nutrición Salvador ZUBIRÁN. Miguel Angel, compañero de escuela, de casa y hasta compadre, nos honra con su presencia. Y aquí encuentro la ocasión para comentar la conversación que el Dr. Alvaro GOMEZ LEAL, entonces residente de hematología del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y de Nutrición Salvador ZUBIRÄN y padre de mi mejor amigo y casi hermano David GOMEZ ALMAGUER, mantuvo con el propio Dr. ZUBIRAN: “Mire usted: La verdad es que usted no hace ningún chiste con su hospital: Escoge a los mejores estudiantes de Medicina del país, los mete a su hospital y hace de ellos los mejores médicos especialistas… Yo quisiera ver que seleccionara a los más burros y los hiciera buenos médicos especialistas.” Aseveración dura pero cierta. El Instituto Nacional de Ciencias Médicas y de Nutrición Salvador ZUBIRÁN ha aceptado a muchos estudiantes de medicina egresados de esta Facultad.

En el año de 1970, cuando ingresé a la Facultad de Medicina de esta Universidad, pagué una cuota de 4000 pesos, que equivalen a 8 pesos actuales, para concluir mi primer año de estudios. Por obra y gracia del Espíritu Santo –como decía mi abuela Atala--, el resto de mi carrera ya no pagué colegiaturas. Más tarde el gobierno del país me pagó para hacerme médico internista y luego médico especialista en hematología. Pude hacerme médico, internista y hematólogo por el equivalente a 8 pesos mexicanos actuales. Así las cosas, cuando me ofrecieron quedarme a trabajar más tiempo en la Clínica MAYO en los Estados Unidos de Norteamérica, varias ideas me agolparon la mente: 1) Que mi país había invertido en mi preparación más dinero y esfuerzo que yo mismo y que mi familia; 2) Que me sentía obligado a retribuir a mi país lo mucho que me había dado; 3) Que con mi preparación, yo era capaz de beneficiar a más personas en México que en otros sitios; 4) Que tal vez podría influir en otras personas para engrandecer a nuestro México; 5) Que me resultaba desagradable la idea de que nuestros hijos crecieran en un país ajeno al mío y 6) Que me gustaban más los tacos de El Tizoncito que los de Taco Bell. Y así decidí volver a México; si no hubiera tomado esta decisión, muy probablemente no estaría aquí entre las personas que realmente me importan.

Hasta aquí algunos conceptos que me pareció prudente transmitirles sobre la enseñanza de la medicina. Y cito aquí a Edward T. CREAGAN, médico de la mundialmente famosa Clínica MAYO: “Todas las personas, independientemente del número de diplomas en las paredes de sus oficinas, de la cantidad de letras después de sus nombres o de los dígitos en sus cheques de pago, tienen sus luchas y sus contratiempos. Una vez que reconozcamos que todos luchamos en contra de los mismos asuntos fundamentales, será un poco más sencillo movernos hacia adelante.

Reconocimiento en Estados Unidos a los científicos David Gómez Almaguer y Guillermo Ruiz Argüelles en febrero pasado/CORTESÍA DE CLÍNICA RUIZ.

Preocupaciones en torno a la medicina en México

Deseo también transmitirles a todos ustedes algunas de mis grandes preocupaciones. Me preocupa la poca productividad científica de los médicos mexicanos; me preocupan el número tan bajo de investigadores mexicanos que trabajan y publican; me preocupa el desinterés científico y pedagógico de muchos colegas; me preocupa el afán desmedido de los médicos por hacer dinero, me preocupan las acciones innecesarias que con frecuencia se emprenden en los tratamientos de los pacientes con el objetivo de obtener recompensas económicas en vez de devolverle la salud a los enfermos; me preocupa la insensibilidad de quienes controlan los servicios privados de salud; me preocupa el costo progresivo de los nuevos medicamentos, inaccesibles a muchos de los mexicanos; me preocupa que, dados los costos actuales de los medicamentos contra el cáncer, la posibilidad de que una familia caiga en bancarrota es tres veces mayor si algún miembro tiene cáncer. Me preocupa, y mucho, que las casas farmacéuticas estén más interesadas en generar fármacos para prolongar supervivencias que para curar; me preocupa el número creciente de enfermedades creadas por la industria con el único afán de administrar medicamentos muchas veces innecesarios a los pacientes; me preocupan los colegas que se involucran en la dicotomía, me preocupa la intromisión desmedida de algunas compañías farmacéuticas en la vida de las sociedades médicas; me preocupa mucho que la preparación y actualización de los llamados “líderes de opinión” esté en manos de las compañías farmacéuticas y no de instituciones académicas; me preocupa que la enseñanza de la medicina se esté convirtiendo en un negocio; me preocupa que muchas Escuelas de Medicina convenzan a sus alumnos que su mejor opción es irse a trabajar fuera del país; me preocupa mucho que los médicos sean estimulados desde muy jóvenes a ganar todo el dinero posible, me preocupa que pocas personas les digan a los jóvenes que también es bueno trabajar por el bien común y me preocupa más que muchos colegas no se preocupen ni se ocupen de estos asuntos.

La profesión del médico

Desde hace más de 40 años he estado involucrado en la medicina y he tenido el privilegio de conocer a médicos humanos, a profesores excepcionales, a científicos sobresalientes, a gente sencilla y noble, a jóvenes estudiantes con una sana ambición de ser. Pero en los últimos años me he visto obligado a andar por las calles con mucho cuidado; hay mucho excremento por todos lados y me he tenido que cambiar de zapatos dos o tres veces. Y cito aquí a Ruy PEREZ TAMAYO: “Una de las pocas ventajas que tiene la tercera edad, como se dice ahora, o la vejez, como se ha dicho siempre y en todas partes, es la repentina adquisición de la licencia, cuando no la obligación, de funcionar como patriarca o viejo sabio, cuando no como oráculo o hasta pitoniso. La he llamado ventaja, pero la verdad es que la inmensa mayoría de las veces es una lata, porque en mi caso (único del que hablo con cierta autoridad), de lo de viejo sabio ya me llegó lo primero, pero lo segundo todavía no…

Los médicos somos descendientes directos de los hechiceros y de los sacerdotes; recurrimos a la racionalidad de la ciencia y a los recursos de la tecnología. Como a los hechiceros, se nos teme porque se nos necesita; se nos odia porque se nos ama; somos objeto de halagos y burlas; nos maldicen y nos llenan de bendiciones. Todo lo relacionado con el médico es ambivalente. Somos muy probablemente la profesión más asediada.

Y dejo al final para resaltarlos más, mis agradecimientos a las instituciones y personas que han hecho de mí una persona diferente, preocupación que me ha seguido durante toda la vida y que no me dejará hasta el último de mis días. De las instituciones, la Escuela Granja Legionarios del Campo, el Instituto Militarizado Oriente, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, mi Alma Mater la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, la Universidad Nacional Autónoma de México, el entonces Instituto Nacional de Nutrición y ahora Instituto Nacional de Ciencias Médicas y de Nutrición Salvador ZUBIRÁN, la MAYO Graduate School of Medicine, todas han dejado una huella imborrable. En ellas tuve la ocasión de conocer a los gigantes quienes generosamente me permitieron pararme en sus hombros: José de Jesús MACÍAS, Benjamín MONCADA, Enrique TORRE, Beatriz VELAZQUEZ, Juan Pablo CASTANEDO, Donato ALARCÓN-SEGOVIA, Ruy PEREZ-TAMAYO, Robert KYLE y otros. Mis abuelos Raymundo y Eleuterio, mis abuelas Mercedes y Atala, mis padres Guillermo y Rosa, mis hermanos Alejandro, Coral y Rosa María, mis hijos Guillermo, Manuel y Rodrigo, mis hijas Danitza, Edurne y Elsa y mis nietos Elsa, Danna, Rodrigo, Triana, Guillermo Santiago y Pilar han sido y son la más valiosa influencia en mi persona. Me es particularmente grato señalar que la institución que ahora me distingue con este reconocimiento, también me concedió el privilegio de conocer a la compañera de mi vida. Hace 47 años, en las aulas de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí conocí a Guadalupe DELGADO AGUIRRE, quien me ha acompañado a lo largo de mi vida, primero como estudiante y luego como profesionista, más tarde como padre y luego como abuelo, y quien con su apoyo constante e incondicional me ha dado la confianza y seguridad para seguir adelante y para involucrarme en proyectos ambiciosos y nuevos estilos de vida. Muchas gracias Lupita.

Guillermo Ruiz Argüelles y Guadalupe Delgado Aguirre.

Parafraseando a Jaime SABINES, diré que “llega un momento en que uno se siente como vacío porque ya ha dicho todo lo que tenía que decir: afirman que cuando los místicos llegan a Dios, se quedan callados. Si el hombre llega a cierto equilibrio, a cierta llenura, ya no tiene urgencia de escribir ni de hablar; tiene que llegar al silencio y en el silencio están Dios o la muerte, o los dos al mismo tiempo para las almas felices”.

Y me parece prudente aquí referirme a la aseveración de Ortega y Gasset de “soy yo y mi circunstancia”, que hace evidente que no todo lo que nos sucede depende de nosotros, que no somos del todo responsables porque también han influido las circunstancias; me enorgullece confesar que yo he sido muy afortunado con las circunstancias que todos ustedes han procurado para mi vida, y que nunca sabré agradecerles de manera suficiente. Y cito aquí a Marcel PROUST: “Seamos agradecidos con las personas que nos hacen felices, ellos son los encantadores jardineros que hacen florecer nuestra alma” y a Thornton WILDER: “Sólo se puede decir que estamos vivos en esos momentos cuando nuestros corazones están conscientes de nuestros tesoros”.

Muchas gracias a todos quienes hacen florecer mi alma y me hacen sentir vivo. Me encantaría agradecérselos desde el fondo de mi corazón, pero, para todos ustedes, mi corazón no tiene fondo.

Viernes, 08 Septiembre 2017 00:00

Cholula: un paisaje mesoamericano usurpado

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Fuertes lluvias fracturaron la gran pirámide de Cholula

Cholula, durante el sexenio del gobernador Rafael Moreno Valle y con un alcalde que fue su empleado en San Andrés Cholula llamado Leoncio Paisano, exhibió la más grosera y represiva gobernanza cuando procedieron a clausurar su historia mesoamericana.

Con un entramado de contratistas y amigos, Rafael Moreno Valle ordenó una transformación del paisaje de la zona ceremonial y arqueológica de las Cholulas a un costo que estimamos de más de mil quinientos millones de dinero público (ver L. Tirzo: Cambio: septiembre: 2017). Fue una “remodelación” que no solo secuestró la arquitectura mesoamericana de su ámbito vivo para presentarla como un “pasado” sino para reinterpretarlo como un pasado muerto en el museo de sitio. A esa reconstrucción del paisaje le llamaron también “dignificación”, concepto con connotación clasista y racista que adelantaba lo que estaba por venir: la higienización y segregación de otras formas de vida en la zona intervenida. Y así, sin decir agua va, prontamente se ordenó la expulsión del lugar de todos aquellos que no podían ser asimilados al nuevo paisaje. En tres años la milenaria vocación ritual y ceremonial del lugar fue convertida en un polideportivo donde se inauguró un museo de sitio al gusto del gobernador entre extensas explanadas de cemento con algunos parches de pasto artificial. Y se dio acceso también a un tren para turistas que (con el tráfico vehicular) asciende al gran edificio piramidal mesoamericano y se detiene en una estación ferroviaria igual a algunas que se pueden ver en Alemania. Todo empezó en 2014 con la construcción de un puente vial a menos de 500 metros de la gran pirámide que clausuró la antigua ciénaga de recarga de acuíferos alterando de manera irreversible la permeabilidad de los suelos y edificios en la zona circundante a la gran pirámide de adobes. Siguieron lo que llamaron adecuaciones “urbanísticas” sobre el gran edificio mesoamericano construido de adobes; y maquinaria pesada introdujo cemento de hasta 80 cms. de espesor entre excavaciones, empalmes y aplanados para adecuar nuevos accesos y calles trepados sobre la cara suroriente del conjunto piramidal. Los daños que esas obras provocarían a los edificios mesoamericanos, incluso al templo cristiano en la cima de la gran pirámide, ya lo sabían los constructores y Rafael Moreno Valle cuando una comunidad de inconformes, mayormente vecinos e usuarios del lugar, cuestionamos la demencial inversión del Estado en un proyecto que además priorizaba el interés privado sobre el público. La respuesta represiva del gobierno no se hizo esperar: dos personas fueron recluidos un año y dos meses en la cárcel y diez más perseguidos con órdenes de aprehensión por resistir la ilegal expropiación de suelos y la obstrucción de los usos tradicionales del sitio. Y así, con la antigua zona ceremonial cholulteca “dignificada” a base de autoritarismo y cemento llegamos a los últimos días del gobierno de Rafael Moreno Valle. Una noche, desplegando un ejército de policías en los accesos a la gran pirámide, Rafael Moreno Valle convirtió en salón de fiesta el museo de sitio y se despidió de Puebla para buscar la presidencia de la nación.

Hoy, dos bardas y dos escalinatas del gran edificio mesoamericano se muestran cuarteadas; hay deslaves y filtraciones en varias caras de la gran pirámide de adobe y peligra el acceso de peregrinos al atrio del templo de Nuestra Señora de los Remedios en la cima. Deslaves y filtraciones que debilitan la estructura de adobe y que en este Septiembre cuando inician las fiestas patronales obligan a reducir y controlar el acceso a la cima de la pirámide. Se ha prohibido (o solicitado no se realice) también la pirotecnia, demostración ruidosa y luminosa con que los cholultecas de barrios rinden fidelidad a sus santos patronos. El edificio mesoamericano ya no soporta más vibraciones ni el peso humano de los ritos tradicionales pero en un ámbito donde reina el absurdo el tráfico vehicular y el tren con turistas no se interrumpen. Y así, la inversión de millones de pesos del erario público en la zona ceremonial cholulteca rindió con el derrumbe creciente de los edificios mesoamericanos y simultáneamente con la exclusión de lo que el mundo mesoamericano dejó de herencia viva en el lugar; poniendo en juego además la imposibilidad en ese paisaje para que el imaginario popular halle una relación vital con el pasado mesoamericano.



La fractura o escisión que los pueblos originarios introducen en una historia concebida solo como el de una línea recta donde cada acontecimiento es irrepetible y único y que vislumbró una sociedad homogénea en la edad moderna bajo categorías como ”desarrollo” y “progreso”, es precisamente lo que desnuda esta experiencia en Cholula. Así también la represión gubernamental a la resistencia de la comunidad las cargas raciales del edificio jurídico/político que sostiene al poder público y la violencia que ejerce sobre la vida misma de una comunidad dispuesta a rebelarse ante un destino impuesto.

Los pueblos originarios han sido el lugar nodal donde se ha ejercido la confiscación de la memoria histórica, el ocultamiento de las diferencias y la supresión de las complejidades culturales en México. Y desde el Siglo XVI incluidos como un pasado en el proyecto de una nueva nación, los pueblos originarios presencian en la vida pública solo como sometidos portadores de culturas del “atraso”.

Sin embargo, el parque temático que Rafael Moreno Valle construyó sobre suelos sagrados cholultecas propició no solo mayor derrumbe de los edificios mesoamericanos sino algo que el Estado no había previsto: una comunidad que se reconoció no representada en ese paisaje reinterpretado y cuyas formas de vida se enorgullecieron de no ser representados en ese paisaje. Una otredad todavía en construcción creció y que como acontecimiento y praxis introdujo cierta desmitificación de la concepción vulgar y cronológica de la historia que ha condenado a múltiples otras formas de vida a ser obsoletas, dispensables y excluidas.

Lo que Rafael Moreno Valle no sabía ni podía prever es que un paisaje, cuando miramos un paisaje incluso con sus explanadas de cemento y sus parches de pasto de plástico, si no llama a una morada solo el extrañamiento es activado. Por eso el reclamo de revertir las intervenciones arquitectónicas de Rafael Moreno Valle en ese paisaje en el entorno de la gran pirámide es uno que los cholultecas revivirán una y otra vez hasta acceder, o que acaezca, una nueva relación con esos suelos usurpados.

Mientras tanto creo que hay que solicitar “respetuosamente” a Peña Nieto y Claudia Ruiz M que ofrecieron los fondos federales; a Rafael Moreno Valle y Leoncio Paisano que aportaron los estatales y municipales; a Teresa Franco y Ortiz Pedraza, además de Bautista Alonso, Cabalán Macari y D. Corona Cremean (entre otros) que de sus bolsillos salgan los fondos para reparar el desmoronamiento y la destrucción que sus obras han causado al monumento cholulteca prehispánico. Aunque para solicitarlo “respetuosamente”, ciertamente, necesitaríamos otra clase política en el gobierno; una que viene con las elecciones de 2018. Si Dios es grande como dicen en mi barrio.



Martes, 05 Septiembre 2017 00:00

Ibero Puebla/IV Informe: Otro mundo es posible

Mundo Nuestro. Todavía queda reserva moral. Eso escribí en la libreta al escuchar ayer el informe del rector de la Ibero Puebla el sacerdote jesuita Fernando Fernández Font. Desde las primeras frases sus palabras construyen esa certidumbre que hace tiempo ha desaparecido del discurso político en México. Fernando visualiza los retos que vive desde los cimientos de una institución antigua, la Compañía de Jesús. Nuestra historia y cultura encuentran en ella sus raíces. La mía propia. Pienso en ello mientras anoto en frases sueltas la perspectiva en la que el rector observa los horrores del país que rompen toda estima por las palabras fundacionales del discurso democrático. Fernando recurre a la imagen mítica de la semilla y la tierra: violencia y asesinato, corrupción e impunidad, injusticia y opresión, eso es lo que brota en el día a día de nuestra existencia.

“No tener miedo”, “compromiso con la suerte de los pobres”, “reconstruir el tejido social sembrando humanismo”, “mirar el mundo desde la óptica de los excluídos”.

Amor y respeto por los demás, afirman las viejas palabras. Confirmar que todavía queda una reserva moral en nuestro México. Sergio Mastretta

Texto tomado del documento Cuarto Informe/Dr. Fernando Fernández Font.



Ante una realidad nada halagadora, la Universidad Iberoamericana Puebla quiere responder con su acto académico –y todo lo que implica--, desde los grandes principios y tradición educativa que la sostienen y la siguen relanzando hacia el futuro. En solidaridad con las instituciones democráticas que trasparentan su actuar, nosotros desplegamos lo que hemos hecho en el trascurso de este año que termina y lo que nos empeñamos en seguir haciendo, con la mirada puesta en el horizonte deseable al que aspiramos. Con satisfacción puedo reconocer que nuestra institución ha seguido siendo fiel y coherente con los ideales ignacianos y el camino que hemos de recorrer. Tiempos adversos son los que nos acompañan; pero no por eso se justifica que cerremos los ojos a la totalidad de la realidad, sea cual sea. No podemos dejar de mirar las contradicciones que cada día hacen más difícil la vida en sociedad y constituyen el marco que envuelve a nuestra misma institución académica y por el que queremos apostar nuestra más honda existencia. El análisis de la realidad que hemos presentado resalta los puntos más críticos que parece están evidenciando que no hemos sabido construir una sociedad en la que reine la armonía y la paz, justo porque su base no está sostenida por la justicia que ha de buscar el bien para todos y cada uno de los que habitamos en esta tierra. Convivir como seres humanos es lo que anhelamos y lo que parece que no debería de resultar tan difícil; pero que no hemos logrado. Algo muy grave se ha roto en nuestro pacto social. Y, sin embargo, como dijo Ernesto Sábato, “la esperanza”. Seguimos arrastrados por el indomable “elan vital” –intuición fundamental de Henry Bergson que nos mantiene con la cara al frente, sin renunciar a nuestros ideales y utopías. Definitivamente, “otro mundo es posible”, según evidencia la lucha incansable de los indígenas de Chiapas que, a pesar de todas las adversidades de su larga tradición de opresión y dominación, no dejan de luchar por obtener condiciones más justas de vida y de creer que eso es posible y que lo único que puede justificar su existencia como seres humanos es no renunciar a sus grandes utopías. San Ignacio acepta el apostolado de las instituciones de Educación Superior, para que los “beneficios de mejorar la enseñanza y las condiciones de vida… se extiendan más universalmente”1.

“El bien más universal –retomando una cita del P. Adolfo Nicolás2- es lo que empuja a Ignacio a aceptar la responsabilidad de las instituciones de educación superior”; pues son ellas las que pueden incidir más eficazmente en la transformación de las sociedades y las que más ayudarán a extender el bien mayor; pero a condición de cumplir los dos propósitos que las justifican: el mejorar la enseñanza y, segundo, el transformar las condiciones de los ciudadanos; pues “si no logramos formarles hombres y mujeres para los demás –como señala- y capaces de transformar nuestro mundo en un mundo fraterno, justo y solidario, podemos darnos por fracasados”3.

Desde sus inicios, San Ignacio nunca pensó la Universidad como un reducto solamente para formar a los jóvenes estudiantes. Su visión fue realmente estratégica: formar a la juventud sólo tiene sentido, si eso está poniendo las semillas que darán frutos de justicia e igualdad el día de mañana; “Los jóvenes son los que pueden cambiar nuestro mundo, pero necesitan prepararse para responder a preguntas que ni nos imaginamos”4.

A la vez, tampoco se podrán lograr los resultados esperados, si la misma institución educativa no logra realizar proyectos que respondan a los grandes retos de la sociedad en la que vive. De ahí nuestro gran empeño por ir más allá de la mera educación de los jóvenes, hasta incidir en el medio con visiones críticas y propuestas creativas. Como Rector de la IBERO, no podría concebir a nuestra Casa de Estudios, si no tuviera un Instituto de Derechos Humanos que nos permitiera hacer conciencia de los mecanismos que utilizan el Estado y los grupos en el poder para lesionar los derechos más elementales de las personas que nos rodean; como tampoco pudiera estar satisfecho si no fuéramos capaces de poner la realidad en la inteligencia de los universitarios, para lo que el observatorio “con los Ojos Abiertos” resulta ser un instrumento privilegiado. Como afirma el P. Nicolás, “las generaciones actuales cada día están más lejos de la realidad”, por la superficialidad de la información que surge de las redes sociales. “El gran reto para la profundidad –continúa-- (consiste en) la enseñanza de la imaginación, (en) la creatividad, (como) proceso activo y dinámico para encontrar respuestas a preguntas verdaderas (y para) encontrar opciones a un mundo infeliz que parece ir en direcciones que nadie puede controlar; y (finalmente,) en el análisis crítico, (todo ello) de importancia fundamental para la educación jesuita... La experiencia de la realidad incluye un mundo destrozado, en particular el mundo de los pobres, que espera sanar”. Destrucción del ser humano y destrucción de la naturaleza son dos elementos del único binomio que el Papa Francisco denuncia como la gran herida de nuestro mundo. El cuidado de nuestra Casa Común es una grave responsabilidad de todo ser humano y de las estructuras depredadoras que hemos creado. De ahí también, que nuestro Instituto de Investigaciones en Medio Ambiente sea imprescindible para abrir nuevos derroteros en las dinámicas sociales que están llevando hacia la muerte del planeta.

Y si es cierto que intentamos abordar tanto el polo de la educación de los jóvenes universitarios como el de ofrecer propuestas de transformación social, nos sentimos aún lejos de lo que hoy el mundo nos reclama. Es la pregunta que retoma el anterior P. General de los jesuitas: “¿qué más debemos hacer para asegurarnos de que no estamos simplemente poblando el mundo de brillantes y capaces superficialidades?”5



Todo podemos hacer menos conformarnos con lo que hasta ahora hemos hecho. Sí, podemos reconocer que hemos andado un buen trecho del camino y que “El Señor nos ha sido propicio”, como lo fue con Ignacio y sus primeros compañeros en Roma; pero no por eso podemos estar satisfechos y dejarnos arrastrar por las corrientes que dominan nuestras sociedades. La historia de la Compañía de Jesús nos arroja una larga cadena de jesuitas que fueron excelsos en los múltiples campos del saber y la educación, como también de la cultura y la construcción de poblaciones maravillosas como las Reducciones del Paraguay, Argentina y Brasil; todo ello acompañado de instituciones que le fueron dando cauce al Carisma Ignaciano. Hoy tenemos una Universidad imbuida en dicho carisma que le da sentido, profundidad y fortaleza. Fiel a su tradición, quiere seguir siendo vanguardia en la tecnología, las ciencias, las humanidades y, particularmente, en su compromiso por la reconstrucción del tejido social: para ello queremos la inteligencia universitaria; para ello queremos ser vanguardia; para ello queremos ser no la “mejor Universidad del mundo; sino la mejor Universidad para el mundo”. El camino es largo y el horizonte abierto. De la mano del gran Cardenal Carlo María Martini, S.J.., fallecido en 2012, sostenemos que “nuestro sueño no es evasión irresponsable ni huida de los compromisos cotidianos; sino apertura de horizontes, lugar de nueva creatividad y fuente de acogida y de diálogo6”. Luchemos –como señaló Eduardo Galeano- con una “rebeldía que provenga del amor, del amor a los demás y del amor a las cosas que valen la pena vivir y hasta morir por ellas7”. Y caminemos con confianza: “Los tiempos más creativos del apostolado de la Compañía –subraya el P. Nicolás- han sido tiempos de crisis. La crisis es muy buena cuando produce la creatividad para sobrevivir y para seguir ofreciendo un servicio de calidad”… Pero hay una condición impostergable, nos dice: “el magis es posible solamente si no hay miedo"8. Quiero terminar con una advertencia del Papa Francisco tomada de la 1ª Jornada Mundial de los Pobres, que marca el gran reto que tenemos que seguir afrontando como Universidad jesuita: “Dios creó el cielo y la tierra para todos –afirma-; son los hombres, por desgracia, quienes han levantado fronteras, muros y vallas, traicionando el don original destinado a la humanidad sin exclusión alguna”. No queda más que agradecer, en primer lugar, a Dios que es todo en todos; igualmente agradecer a cada uno de los que laboramos en este Institución Educativa y, principalmente, a los alumnos a quienes nos debemos, a sus familias, a la sociedad que tan generosamente nos alberga y a los patronatos de la Universidad que tan afanosa y desinteresadamente trabajan para que esta institución tenga los senderos necesarios por los que todos los días transita. Gracias también a nuestras autoridades que solidariamente con la Universidad se han comprometido por encontrar nuevos caminos de justicia y de igualdad.

1 Constituciones de la Compañía de Jesús, # 440.

2 Discurso inaugural en la Reunión mundial de Rectores de universidades jesuitas, 2010, Cd. De México.

3 KOLVENBACH, P.H. Alocución en la Universidad Católica de Córdoba, Argentina, con ocasión de la inauguración de la sede rectoral, 12 de noviembre de 2001

4 Ibid. 146 147

5 Ibid.

Mundo Nuestro. Todavía queda reserva moral. Eso escribí en la libreta al escuchar ayer el informe del rector de la Ibero Puebla el sacerdote jesuita Fernando Fernández Font. Desde las primeras frases sus palabras construyen esa certidumbre que hace tiempo ha desaparecido del discurso político en México. Fernando visualiza los retos que vive desde los cimientos de una institución antigua, la Compañía de Jesús. Nuestra historia y cultura encuentran en ella sus raíces. La mía propia. Pienso en ello mientras anoto en frases sueltas la perspectiva en la que el rector observa los horrores del país que rompen toda estima por las palabras fundacionales del discurso democrático. Fernando recurre a la imagen mítica de la semilla y la tierra: violencia y asesinato, corrupción e impunidad, injusticia y opresión, eso es lo que brota en el día a día de nuestra existencia.

“No tener miedo”, “compromiso con la suerte de los pobres”, “reconstruir el tejido social sembrando humanismo”, “mirar el mundo desde la óptica de los excluídos”.

Amor y respeto por los demás, afirman las viejas palabras. Confirmar que todavía queda una reserva moral en nuestro México. Sergio Mastretta



Texto tomado del documento Cuarto Informe/Dr. Fernando Fernández Font.

Como se ha manifestado en momentos preliminares, una de las tareas fundamentales de la Universidad es develar la verdad, ejercicio que pone a la realidad verdadera en la inteligencia universitaria, desde la óptica de los intereses de las grandes mayorías empobrecidas que nada tienen que ocultar ni que perder; una verdad que no se manipula; que no se pinta del color que conviene, que no se pone al servicio de ningún interés particular. La verdad no puede llevarnos a respaldar los intereses de las minorías ni de los poderes fácticos; en ese momento se convertiría en ideología justificadora del estatus quo, alejando cualquier posibilidad de transformación de la realidad en favor de la justicia. Necesitamos una verdad que nos conduzca a un horizonte claro, en el que los marginados sean los protagonistas del quehacer al que nos debemos como sociedad, pues nuestra responsabilidad es con ellos y para ellos. Lo que hace un año ocasionó la efervescencia de diversos movimientos de disidencia políticos y sociales, hoy se mantiene de manera distinta, pues la semilla de la corrupción, de la impunidad y de la intolerancia ha crecido exponencialmente en cada hemisferio de nuestro planeta, acomodando sus terribles efectos nocivos en la sociedad, bajo una ideológica apariencia de “normalidad”. Por ello, mientras dicha esencia no se transforme, las heridas a nuestra humanidad serán cada vez más desgarradoras y difíciles de atajar.

Ante este escenario, la Congregación General 36 de la Compañía de Jesús celebrada en el 2016, nos ha llamado a la reconciliación, aquella que es “siempre obra de la justicia; una justicia discernida y formulada por las comunidades y contextos locales”1.

Bajo esa premisa, los jesuitas hemos logrado divisar tres formas de sufrimiento en el mundo, mismas que serán abordadas desde investigaciones académicas para esbozar rápidamente lo que sucede en el contexto nacional y local de nuestra Comunidad Universitaria.

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“Los desplazamientos de la población ante actitudes de hostilidad”

La protección a la vida es una tarea fundamental de cualquier Estado de derecho. Sin embargo, hay que considerar que no sólo apremia el contar con un marco normativo para disuadir amenazas que atenten contra la vida, sino que además es de suma relevancia considerar: “el derecho a que no se impida el acceso a las condiciones que garanticen una existencia digna”2. Por ello, es imperante mirar y respaldar la lucha de nuestros pueblos milenarios, aquellos que han sido despojados en todo el territorio mexicano de lo más elemental: sus vidas. Los indígenas y defensores de las diversas localidades han hecho lo suyo frente a los proyectos de muerte, tales como el despojo de tierras, la privatización del agua y la extracción de minerales. Ante ello, la presencia del Estado en sus tres niveles de gobierno ha sido fallida o, por el contrario, no se vislumbra en favor de la población. Un actor fundamental que también se ha visto ausente en el acompañamiento a nuestros hermanos indígenas, es la sociedad, nosotros, pues hemos normalizado la violencia y el despojo; hemos asumido que las tierras son de los invasores, de los otros e, incluso, nos hemos convertido en ellos. De ahí que hoy resulte fundamental traer de la memoria lo que nuestros compañeros de lucha en Huayacocotla, Veracruz, afirman: “la tierra no es de nadie… nosotros somos la tierra”.

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“Las injusticias y desigualdades que viven los pueblos marginados”

México por sus condiciones económicas y geopolíticas, ha sido un país vulnerable a las condiciones internacionales, a las cambiantes y a las estáticas. Razón por la cual, la llegada de gobiernos nacionalistas de corte xenófobo y racista como el de Donald Trump, provocaron mayores retornos de mexicanos a nuestro país y dieron lugar a cambios significativos en el mercado laboral norteamericano y mexicano. En el primero, los empleadores estadounidenses mostraron preferencia en contratar trabajadores legales de origen mexicano, mientras gran parte de la población migrante mexicana que venía acelerando su proceso de ciudadanía, quedó en una situación de impasse. No obstante, las remesas enviadas a México, producto de la recuperación de la industria estadounidense y el temor creciente de los migrantes, lejos de disminuir, aumentaron en un promedio del 7% en el presente año, teniendo flujos anuales récord cercanos a los 25 mil millones de dólares, siendo uno de los rubros más importantes de ingreso de divisas al país. En el caso del mercado laboral mexicano, dada la dependencia de la economía mexicana a la norteamericana, la recuperación coyuntural del crecimiento económico del país ha generado un crecimiento del empleo en el último trimestre de 2017. Sin embargo, la generación de empleo se continúa concentrando en trabajos de baja remuneración, aun cuando los niveles de calificación requeridos son cada vez mayores. De acuerdo al último informe del Observatorio de Salarios3 de nuestra Casa de Estudios, la probabilidad de ser pobre teniendo licenciatura pasó de 12% al 32% entre 2000 y 2016, mientras que los ingresos promedio de contar con un posgrado, cayeron más de 10 mil pesos en términos reales durante el mismo período. Ahora, los pobres tienen mayores niveles educativos, pero la pobreza no ha disminuido, sólo ha cambiado de composición. En la última década, únicamente 2.7 millones de los casi 52 millones de trabajadores en el país, tienen ingresos equivalentes a más de cinco salarios mínimos, lo que expresa la profundización del esquema del mercado laboral mexicano, el cual es cada vez más flexible, pero a su vez, más precarizado. Otro índice es la proporción de personas que no cuentan con un salario digno, adecuado y suficiente como la Constitución lo establece, pues en 15 años pasó del 58 al 64%. En sentido inverso, la productividad de la mano de obra mexicana ha pasado en promedio de 20 a 28 mil pesos reales en los últimos siete años, donde la gran empresa (de más de 1000 empleados) tiene actualmente salarios promedio de 13 mil 500 pesos y productividad por persona de 61 mil pesos. Situación que documenta la falta de ética de la mayor parte de la clase empresarial mexicana. Como señaló el P. David Fernández recientemente, “el tema no es qué más podemos hacer por reducir la pobreza, sino qué debemos dejar de hacer que la sigue acrecentando”.4

En materia de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), planteada por el Gobierno de los Estados Unidos, la posible estandarización de los salarios entre los dos países es uno de los temas que el país del Norte y no del Gobierno, legisladores y partidos políticos mexicanos, estaría poniendo en la mesa de renegociación del TLCAN. Algunos sectores patronales como COPARMEX, sensibles a la nueva coyuntura económica y geopolítica internacional, ha logrado asumir que la reducción del déficit comercial de Estados Unidos, tendría que ir de la mano de la ampliación y fortalecimiento del mercado interno y de la conformación de una nueva clase media cuyos estándares de vida sean alcanzables, como en la mayoría de las economías desarrolladas a la mayor parte de la población. Bajo esa perspectiva, México contaría con la posibilidad de seguir creciendo a la par que asciende la economía norteamericana, pero con mayores grados de autonomía. Asimismo, la liberalización salarial y la finalización del uso del salario mínimo como salario base de la economía, son parte de los nuevos retos del país. Lo es también, la construcción de un mercado interno sólido, de mecanismos eficientes y eficaces de combate a la pobreza y de reducción de la desigualdad. A la vez, es urgente, rediseñar la política industrial de México, cuyas cadenas productivas deben ser reconstituidas de forma inmediata, mientras que la conformación de los clústeres regionales de competitividad deben encaminarse a hacia la generación de conocimiento y tecnología, en lugar de los bajos salarios a los que se han arraigado. El logro de ciertos equilibrios macroeconómicos como la baja inflación, tampoco debiera ser a costa de del bienestar de las personas y de sus hogares. De acuerdo al citado Informe del Observatorio, en los últimos años la brecha en el bienestar social que incluye además del ingreso obtenido, los niveles de salud, educación, seguridad social, condiciones de vivienda y patrimonio del hogar, entre el decil más rico en la distribución (10% más rico) y el más pobre (10% más pobre) aumentó de 4.8 a 5.3 veces. Lo que significa que la mayor desigualdad en la distribución del ingreso, la profundización de la segregación y segmentación urbana, la persistencia en la alta informalidad de la economía y la ejecución de una política social asistencialista no basada en derechos, son factores que indican que crecer no es suficiente, que si la economía no beneficia a los más pobres, no habrá un mayor bienestar del país. Otro aspecto es el de la administración pública, el cual se ha caracterizado por un déficit democrático cada vez más avasallante. Tan solo en este periodo tenemos a cerca de una docena de ex gobernadores que se encuentran en algún reclusorio o enfrentan procesos de extradición o están prófugos de la justicia: pulso democrático que la historia nos indica como verdaderamente alarmante, pues el hurto institucional rebasó cualquier límite corrupto y corruptor mostrando a una nación sumergida en un agudo deterioro de moral pública. ¿Qué significado tiene para una república que se asegura democrática, tener este tipo de escándalos? ¿Qué implicaciones tiene esto para su sociedad? No sólo es el despojo de los recursos financieros, es la necedad de mantener a la mayoría de la población en circunstancias deplorables, para que estos pequeños grupos de poder se conserven intactos. De ahí que estemos confirmando una especie de restauración autoritaria en nuestro país. Como prueba de ello, basta con retomar lo sucedido en pasadas elecciones del Estado de México y Coahuila; elección a modo, de Estado. En las que se utilizan todos los recursos para dañar y entorpecer, no a un candidato, sino la espina dorsal de la democracia: la genuina voluntad ciudadana. Falta ver lo que sucederá en las próximas elecciones presidenciales, si los partidos políticos estarán a la altura de lo que dicen representarán o si se convertirá en un juego de colores para denostarse mutuamente. En ese sentido, la Universidad Iberoamericana Puebla hace un exhorto para que las propuestas de los próximos candidatos estén regidas bajo los valores del bien común, que no se alimenten de la avidez por el poder y vacíen sus contenidos sociales; que no se conviertan en franquicias, sino por el contrario, que sean verdaderamente lo que nuestra constitución señala: la voluntad de ser servidores públicos, en aras del bienestar social. En lo que respecta a nuestra Entidad, el Triángulo Rojo nos ha confirmado que las decisiones estratégicas de seguridad deben tomarse a tiempo y con celeridad y no postergarse ni ocultarse en función de intereses políticos de los supuestos servidores públicos, pues a final de cuentas, es a la ciudadanía a la que se está poniendo en preocupante riesgo. Por ello, aún con las disposiciones recién tomadas para disminuir el robo de combustible, Puebla ya es una Entidad infectada por el Huachicol. Un desafío que debe continuar - se enfrentando con gobernanza, ya que el crimen organizado y la criminalidad común no pueden entenderse sin la connivencia del Estado. En la medida que tengamos un estado de derecho gobernándonos, el crimen no será un problema de mayor envergadura. No se necesitará la fuerza letal del Ejército para realizar las tareas policiales. Tintes de certidumbre dan los nuevos gobiernos estatal y municipal de Puebla, que se caracterizan por la apertura al diálogo y a una colaboración que mira a los intereses de las mayorías. Ejemplo de ello, fue la colaboración entre nuestra institución y el municipio de Puebla, para la formación de cerca de 320 pequeñas empresas en Economía Social y Solidaria, mismas que brindaron empleos a más de 2,500 personas ubicadas en las 10 regiones más convulsas y violentadas de la Capital poblana. Estas acciones confirman que la Universidad está llamada a poner toda su inteligencia al servicio de la sociedad y, si ésta va de la mano de una administración pública, los beneficios se verán reflejados tarde o temprano, no sólo en bien de la Universidad, sino principalmente de la población. En lo que se refiere al tema de la Transparencia y Rendición de Cuentas, este año comenzó a desarrollarse la arquitectura institucional del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), tanto a nivel federal como estatal. Sin embargo, desde su fase de implementación, éste no ha estado exento de discusiones y polémicas alrededor de algunos perfiles que han sido designados para cumplir labores de responsabilidad en el entramado diseñado para combatir la corrupción. Si bien la Corte dio un espaldarazo a la instancia ciudadana que servirá de canal de interacción entre la sociedad civil y las instituciones de gobierno para formular los formatos con los que se podrá dar seguimiento al patrimonio y eventuales conflictos de interés de los funcionarios públicos, ciertos procesos de designación han nublado la génesis del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA). Por un lado, al no respetarse los principios de transparencia, gobierno abierto y máxima publicidad, el mismo Comité de Participación Ciudadana objetó ante el Senado de la República los nombramientos de los 18 magistrados anticorrupción enviados por el Ejecutivo federal, quienes serán los responsables de establecer las sanciones administrativas por faltas graves de servidores públicos y particulares relacionados con casos de corrupción. Si no hay una genuina voluntad para que, desde su concepción, el Sistema Nacional investigue, devele y sancione los casos de corrupción, no podremos vislumbrar un cambio real en la forma de proceder de los servidores públicos, pues el propio sistema habrá nacido muerto. Dado que esta misma secuencia está y seguirá ocurriendo en los estados, resulta de mayor importancia apuntar que en la integración de toda autoridad pública es primordial la legitimidad que aportan los criterios de transparencia, gobierno abierto y máxima publicidad, y, por supuesto, el ejemplo que deben dar las instituciones encargadas de esta cuestión en los mismos términos. En Puebla, celebramos que el Congreso del Estado haya escuchado a las Universidades y organismos de la sociedad civil, incluso que el Consorcio Universitario sea partícipe en la elección de quién conformará el Comité Ciudadano del Sistema Estatal Anticorrupción. No obstante, no dejamos de señalar que existen vicios de origen que se advirtieron en su momento y que habrá que asumir hasta que puedan modificarse. Uno de ellos, tiene que ver con la dependencia de la Fiscalía Anticorrupción respecto a la Fiscalía General del Estado, que no es suficientemente autónoma y a la que se le asignó un tramo de poder sin mayor contrapeso. Otro vicio es la facultad del gobernador de designar a los magistrados del Tribunal de Justicia Administrativa por los próximos 15 años con la ratificación de una mayoría simple del Congreso local, no una mayoría calificada. En suma, se puede vislumbrar un posible blindaje ante casos de corrupción, que puede desdibujar la voluntad ciudadana y el sueño de poner los cimientos verdaderos contra la histórica lacra de la corrupción y la impunidad. En el ámbito educativo, las manifestaciones vividas el año pasado han cesado. Bastó la negociación de acuerdos económicos entre el Gobierno Federal y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), para que la “Educación” quedara otra vez al servicio de intereses fácticos y particulares. Es muy doloroso evidenciar que la disidencia se arregle mediante pactos económicos y no con la formulación de soluciones reales que les permitan a nuestros niños y jóvenes mexicanos contar con las mejores herramientas para enfrentar su futuro. En la IBERO Puebla estamos seguros que la debida formación académica, psicológica, física y emocional de nuestra juventud, es la única respuesta ante la convulsión por la que el Estado mexicano ha estado transitando. En nuestro país, gozamos de todos los recursos y las capacidades, contamos con profesores a la altura de los retos y, sobre todo, tenemos a una nación que aclama la necesidad de egresar profesionistas que construyan mejores condiciones de justicia; y, sin embargo, no lo hemos podido lograr.

Otra cuestión que interesa en este rubro, es el desarrollo de un nuevo modelo educativo a cargo del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), mismo que no había sido considerado en la Reforma Educativa del 2013. Ante ello, el CIDE dio a conocer la propuesta de un nuevo modelo en el que trata de integrar las reformas educativas del 2009 y del 2011, tanto para la Educación Básica como para la Media Superior. En ello, se pueden vislumbrar un buen número de innovaciones, que van desde la autonomía curricular para las escuelas, a fin de complementar los estudios obligatorios, hasta dar su lugar a las lenguas indígenas, pasando por diversas claves de alfabetización inicial, educación socioemocional, articulación de los niveles académicos y disciplinarios, entre otras. Sin embargo, continua la preocupación respecto al seguimiento que se le dará a la formación de los maestros y de los educandos, las condiciones y apoyos que se les brindará a las escuelas ubicadas en zonas marginadas, el espectro amplio de la educación, o si se seguirá permaneciendo en un plan centralizado y enfocado a lo citadino. En fin, tantas dudas que deben ser resueltas, pues de otra forma la reforma implementada no mejorará realmente la situación educativa de nuestro país.

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“El fundamentalismo, la intolerancia y los conflictos étnico-religioso-políticos”

Las muertes causadas por una cultura envuelta en concepciones y prácticas que no responden al siglo en que vivimos, nos hablan de una imperante necesidad de reconciliar a la humanidad consigo misma, de tal forma que se vayan disolviendo progresivamente las conductas intransigentes e irrespetuosas que tanto daño han ocasionado a la sociedad en que vivimos. En la actualidad, México es un país misógino y aun - que existen muchos esfuerzos por transitar a escenarios de equidad de género, la realidad no ha cambiado. Tan sólo en Puebla, organizaciones de la sociedad civil, medios de comunicación y la academia registraron al menos 81 feminicidios al cierre de 2016 y, para lo que va del 2017, se han registrado 20 feminicidios más. En ese contexto resulta sumamente lamentable que el problema no fuera considerado en su magnitud ni se atendiera, de no haber sido, a través de un mecanismo impulsado por la Ley General de Acceso de las Mujeres a un Vida Libre de Violencia. Sin embargo, la solicitud de la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres, no fue decretada pese a las exigencias de la sociedad civil, de las mismas víctimas y de la academia. Lo anterior, sin contar el registro de homicidios dolosos a nivel nacional que, en este sexenio, suman ya 22,9325, mientras que en el contexto local, Puebla ocupó el lugar número trece con 372 homicidios dolosos en el mismo periodo y, el noveno lugar en el delito de secuestro6. Como consecuencia, la Encuesta Nacional de Percepción y Victimización de la Seguridad Pública7, destacó que la inseguridad representó la mayor preocupación de la ciudadanía poblana por encima del desempleo y la salud. En México, alzar la voz o develar información de interés público tiene un precio, que va desde la intromisión a la privacidad, hasta la muerte. Comprobación de dicha aseveración es el asesinato de diez periodistas en el 2017, y el espionaje a informadores, activistas y defensores de Derechos Humanos a nivel local y nacional, como le aconteció al centro jesuita de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro, S.J. ¿Cómo un estado se puede decir democrático ante estas prácticas? ¿Cómo puede asegurar que hay libertad cuando se encuentra en el lugar 147 de 180 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa? ¿Hasta cuándo develar las estructuras profundas de la realidad, evidenciar la verdad sin cortapisas, dejará de ser un riesgo para quienes tienen la voluntad de cambiar el rumbo de este país? Ante ello, nuestra Casa de Estudios se solidariza con todos aquellos a quienes se les han vulnerado sus derechos de privacidad, intimidad y libertad de expresión y reprueba contundentemente a quienes hacen uso de ellas para silenciar y amenazar el flujo de la verdad. Ante este escenario, es indispensable que el acceso a la justicia no sea una aspiración, sino un ejercicio diario. Necesitamos garantizar la prevención, la investigación, el castigo y la reparación del daño de las violaciones cometidas; se debe evitar la perpetración de los hechos señalados. Por ello, instamos a no tolerar, ni un asesinato más, ni una violación más, en cualquier rincón de la República Mexicana y el mundo. En el ámbito eclesial, destaca la apertura al diálogo que ha mostrado el Papa Francisco; un vuelco a la iglesia católica conservadora, que ha tenido contrapesos importantes y costos muy altos para quienes han ocupado puestos de poder durante muchos años y hoy se les han cuestionado aquellas acciones que no han respondido al Evangelio. Ante esta mirada, fraterna e incluyente, la IBERO Puebla trabaja todos los días para responder acorde a la voluntad de nuestro Padre Bueno. No obstante, hace falta insistir también en la gran deuda de la jerarquía católica ante los casos de pederastia consumados a lo largo de los años. El clero, sin duda, está obligado a hacer justicia y a dar la cara frente a las víctimas, también de algunos sacerdotes. Finalmente, la Comunidad Universitaria de la IBERO Puebla, se congratula por la reciente elección del Padre General de la Compañía de Jesús durante la Congregación General 36 en Roma, el politólogo venezolano Arturo Sosa, S.J. Su llegada marcó un hito en la historia de los jesuitas, ya que es el primer Superior de procedencia latinoamericana. Vale la pena resaltar la búsqueda incesante en la Congregación por reconciliar a la humanidad desde la Fe y la Justicia, discernir profundamente y trabajar en red, en cada una de sus obras tanto sociales como educativas que constituyen nuestro servicio apostólico.

1 Congregación General 36. “Decreto 1. Compañeros en una misión de reconciliación y de justicia”. Roma, enero 2017.

2 Caso de los “Niños de la Calle” (Villagrán Morales y otros) Vs. Guatemala. Fondo. Sentencia de 19 de noviembre de 1999. Serie C No. 63, párr. 144.

3 Informe del Observatorio de Salarios "Los salarios y la desigualdad en México". Universidad Iberoamericana Puebla. 2016

4 Fernández, David. Discurso durante el 60° Aniversario de la Fundación de la carrera en Administración de Empresas. 6 de julio de 2017.

5 Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Centro Nacional de Información (2016). Informe de víctimas de homicidio, secuestro y extorsión. Consultado en http://www.secretariadoejecutivo.gob.mx/docs/pdfs/ victimas/Victimas2016_122016.pdf

6 Ídem.

7 Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de la Seguridad Pública 2015 y 2016.

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