Análisis

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Mundo Nuestro

Alguien afirma que la jornada del 1 de julio será histórica y todos asentimos. Luego miramos de reojo hacia atrás. Y confirmamos simplemente que nos parecemos tanto a lo que fuimos. Por eso las preguntas más elementales sostienen el análisis: ¿qué ocurrió?, ¿quién orquestó una violencia como la que sufrimos ese día?, ¿qué procesos institucionales se quebraron?, ¿que sociedad es la nuestra que sufre tal desamparo?, ¿qué pensar de la democracia ante tal prepotencia de los poderes fácticos?

“Existen únicamente dos formas de gobierno: aquellas en las que es posible derrocar al gobierno sin derramamiento de sangre por medio de una votación, y aquellas en las que esto es imposible.” Karl Popper

Introducción



Desde la perspectiva de una ciudadanía que ejerce su derecho político de votar y tiene un piso mínimo de educación cívica, un Estado, un gobierno o una elección presumiblemente democráticos suponen, como principios elementales, que los ciudadanos ejercen su derecho de elegir a las autoridades políticas a través de su voto, cuya emisión debe ser ante todo libre; y que cada uno de los votos emitidos sea respetado, reflejándose su voluntad en el resultado electoral.

Que los ciudadanos tengan la libertad de votar implica (además de tener opciones para elegir) que ningún sujeto particular, estatal o colectivo, obligue al ciudadano a llevar a cabo su sufragio en favor de un partido o un candidato que no sea el de su preferencia, es decir, que su voluntad no sea coaccionada.

Emitido el voto, el Estado debe garantizar la certeza de que cada sufragio será contado para reconocer la mayoría de votos (relativa, absoluta o calificada) que dará el triunfo a determinada opción política.

Estos dos momentos (ejercicio del derecho de votar y el respeto a cada uno de los votos emitidos reflejado en el resultado electoral) son fundamentales para dotar de legitimidad a la autoridad política elegida y tienen como prerrequisito elemental que ambos momentos se lleven a cabo en un ambiente libre de violencia física. No en vano, la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 41 condiciona la renovación de los poderes Legislativo y Ejecutivo a la existencia de elecciones libres y auténticas, además de periódicas.

Entonces, el Estado y el gobierno democráticos deben garantizar que la integridad física de quienes participan en una jornada electoral (votantes, funcionarios de casilla, representantes de partidos, personal de la institución que organiza las elecciones, medios de comunicación y todas las personas que en distintos momentos o todo el tiempo que dure la jornada, se encuentre en una casilla electoral) esté a salvo del ataque de individuos o grupos que tienen cierta capacidad de ejercer violencia física ilegal e ilegítima y cuyo fin es, al menos, alterar la libertad y la autenticidad de una elección.



Sin embargo, todos estos supuestos aplicados a casos concretos se vuelven una tarea compleja y polémica al momento de juzgar un caso; sobre todo cuando los actos de violencia física contra los votantes (violación del derecho a una elección libre) y contra los encargados de que los votos se cuenten, robando urnas y destruyendo material electoral (violación del derecho a una elección auténtica), se da cuantitativamente de manera parcial, mínima y no “generalizada”; peor aún, si de esa violencia no se presentan las pruebas en tiempo y forma para que los jueces sancionen a los infractores de la ley.

Tal es el caso de lo ocurrido durante la jornada electoral del 1 de julio de 2018 en el estado de Puebla (particularmente en su ciudad capital) y el fallo del Tribunal Electoral del Estado sobre la elección de gobernador dado a conocer el 10 de octubre del mismo año.

El objetivo de este artículo es analizar algunas de las aseveraciones realizadas por los magistrados del Tribunal Electoral del Estado de Puebla durante la sesión pública en la que dieron a conocer el fallo sobre los resultados de la elección de gobernador(a) y la información que proporcionó el Consejo Local del Instituto Nacional Electoral (INE) a su Consejo General sobre los hechos de violencia física en contra de electores y funcionarios de casilla. De esta información se desprende la suposición de que los hechos de violencia generados por grupos armados en distintas casillas instaladas en la Ciudad de Puebla no fueron “hechos aislados”.



El artículo está dividido en cuatro partes:

En la primera, se abordan algunas afirmaciones realizadas por los magistrados del Tribunal Electoral del Estado de Puebla en las que señalan que las pruebas para demostrar que hubo violencia física en contra de votantes y funcionarios de casilla no fueron suficientes para poder declarar la nulidad de las casillas violentadas, y, si las hubo, no llegaron al 20% del total. Desde el punto de vista de los jueces, las elecciones en Puebla, en general, fueron pacíficas y los ciudadanos pudieron votar en libertad.

En la segunda parte, se hace una descripción general de los hechos de violencia ocurridos en distintas casillas en el estado de Puebla, distinguiendo entre las casillas violentadas por ciudadanos inconformes en algún momento de la jornada electoral y las que fueron violentadas por grupos armados, particularmente en la capital del estado.

En la tercera y cuarta parte, se analizan siete testimonios de funcionarios del Instituto Nacional Electoral que estuvieron en siete secciones diferentes, y que vivieron los momentos en los que los grupos armados entraron a las casillas detonando armas de fuego; se hace una reconstrucción de los hechos para posteriormente distinguir los elementos comunes que presentan cada uno de los testimonios y, posteriormente, se lleva a cabo una interpretación lógica que nos lleva a suponer que no se trató de “hechos aislados”.

Para fines de este artículo, solo haremos referencia a los siguientes documentos y fuentes oficiales:

a) Acta de la sesión pública del pleno del Tribunal Electoral del Estado de Puebla del 10 de octubre de 2018.

b) Los datos proporcionados por el Sistema de Información sobre el desarrollo de la Jornada Electoral (SIJE) del INE.

c) Informe de las y los consejeros electorales del Consejo Local del Instituto Nacional Electoral en el estado de Puebla, sobre la Jornada Electoral de julio de 2018, 3 de agosto de 2018, y

d) Las actas circunstanciadas registradas en los consejos distritales del INE.

1

El fallo del Tribunal Electoral del Estado de Puebla y la violencia durante la jornada electoral del 1 de julio.

El 10 de octubre de 2018 el Tribunal Electoral del Estado de Puebla (TEEP) dio a conocer su fallo sobre las impugnaciones en contra de los resultados del cómputo final del proceso electoral estatal 2017-2018 y la declaración de validez de la elección de la Gubernatura.

Los actores reclamantes[1], argumentaron que debía anularse el resultado de la votación en un total de mil 594 casillas porque se actualizaban seis de las causales específicas de nulidad de la votación recibida en ellas, referidas en el artículo 377[2] del Código de Instituciones y Procesos Electorales del Estado de Puebla (CIPEEP), entre ellas la fracción VI, en la cual se señala que la votación recibida en una casilla será nula cuando se haya ejercido violencia física o presión sobre los miembros de la mesa directiva de casilla o sobre los electores y siempre que esos hechos sean determinantes para el resultado de la votación. Esto se complementa con el Artículo 378 fracción I que establece que la elección será anulada cuando se declare nula la votación recibida de las casillas en por lo menos el 20 por ciento de las secciones electorales de un municipio, de un distrito, del Estado, según la elección de que se trate.

En el acta, cuyo proyecto de sentencia estuvo a cargo del magistrado Adrián Rodríguez Perdomo, el TEEP hace referencia a la inaplicabilidad de esta causa de nulidad argumentando lo siguiente:

“…de la lectura y análisis de las constancias que obran en el expediente de la causa, este Tribunal Electoral concluye que los agravios hechos valer por el inconforme devienen inoperantes, en razón de que lo anterior no configura un agravio válido para estudiar la nulidad de las casillas señaladas por el actor, toda vez que no señala las circunstancias de tiempo, modo y lugar, en que se desarrollaron los supuestos hechos de violencia. Por tanto, resulta imposible hacer el estudio de la determinancia, entendida como el componente que establece si el resultado de la votación se ve afectado por las anomalías denunciadas en cierta cantidad de votos…” (Acta de la sesión pública del pleno del Tribunal Electoral del Estado de Puebla, 10 de octubre de 2018, p. 9).

De acuerdo con lo anterior, resulta sorprendente que los actores que impugnaron los resultados electorales de las mil 594 casillas no hayan podido señalar “las circunstancias de tiempo, modo y lugar” en que se desarrollaron los acontecimientos de violencia grave en algunas casillas. Los testimonios que pudieron haber recogido de sus propios representantes en las casillas violentadas señalando el tiempo, modo y lugar de los acontecimientos ¿No se presentaron como pruebas? Entonces ¿Qué clase de pruebas presentaron? Muy extraño.

Lógicamente, si el Tribunal no tiene pruebas claras de la violencia suscitada, no puede anular el resultado de las casillas impugnadas por esta causa.

Durante su intervención, el magistrado Jesús Gerardo Saravia Rivera siguió en la misma lógica jurídica:

“No se pueden dictar sentencias sin las pruebas conducentes en los expedientes en los que se actúa, las presunciones no hacen prueba plena. (…) cumpliendo con el principio de exhaustividad obligada[1], los magistrados de esta instancia jurisdiccional encontramos que en 59 casillas de la elección los datos de los rubros analizados arrojaron que existieron irregularidades irreparables e insubsanables que no corresponden a la lógica jurídica en la materia (…) el castigo o la consecuencia de las irregularidades que significan la nulidad en las casillas que hoy decretamos impactan fundamentalmente en la ciudadanía pues su voluntad ciudadana se hace nugatoria y se invisibiliza lo cual es un despropósito para la democracia en estos 59 casos específicos aunque como ya se dio cuenta, tal situación no se traduce en que la elección entera de la gubernatura se vea viciada de tales irregularidades, porque no acontecieron por lo menos en el 20% de las secciones que componen la demarcación electoral es decir, no hay determinancia y este es el sistema electoral que nos hemos dado y es conocido de antemano por todas y por todos…” (Ibid, pp. 22-23).

Entonces, de acuerdo con el magistrado citado, el TEEP no tuvo elementos suficientes para juzgar que de esas casillas impugnadas, 154 de ellas fueron violentadas por grupos criminales con armas de fuego. Se anularon 59 casillas (cuyas razones dadas por el magistrado Saravia en la sesión del tribunal nada tuvieron que ver con la violencia física durante la jornada electoral[1]) que no llegaron al 20% (tan sólo fue el 0 .78%) del total de casillas instaladas en todo el estado de Puebla (7 mil 547 casillas en total).

Para evitar en el futuro la anulación de casillas por irregularidades de este tipo, el magistrado Saravia nos da la siguiente “solución”:

“…no me queda la menor duda, mayor educación cívica para que no seamos o no nos sigamos comportando como niños en el estado tal y como son los niños en la escuela, en otras palabras sin dimensionar las consecuencias de no asumir nuestra responsabilidad como ciudadanos y ciudadanas conscientes del poder de nuestras decisiones libres y soberanas (…) La nulidad de estas 59 casillas debe ser un ejemplo para todas y todos en el sentido de que no se permitirán en el futuro nuevamente actos como los que generaron esta determinación esperando de verdad que jamás se vuelvan a presentar” (Ibid, pp. 23-24).

Al parecer, el magistrado Saravia tampoco encontró elementos de prueba que fundamenten la violencia física llevada a cabo en algunas casillas de la ciudad de Puebla.

Lo escrito en el proyecto de sentencia por Rodríguez Perdonmo y los argumentos esgrimidos por Saravia Rivera se complementan con el discurso del magistrado presidente Fernando Chevalier Ruanova, en el que resalta la paz, la tranquilidad y la libertad que disfrutaron los ciudadanos poblanos al momento de salir a votar:

“…nuestro compromiso es seguir impartiendo justicia en aras de consolidar nuestro orden constitucional en el que todas las personas puedan ejercer sus derechos políticos en condiciones de igualdad, de paz y dentro de un orden armonioso social, hacemos un gran reconocimiento a todas y a todos los ciudadanos que fungieron como ciudadanos de casilla, a los representantes de los partidos políticos, a los electores que salieron a votar de manera masiva en orden, en paz, en absoluta tranquilidad y en plena libertad”.

Lo dicho por los tres magistrados durante la sesión en que dieron a conocer su fallo, nos hacen suponer que ninguno de los tres tenía evidencias para al menos pronunciarse en contra de la violencia física que generaron grupos armados el día de la jornada electoral y se apegaron estrictamente a lo dicho en la ley electoral. Las 59 casillas fueron anuladas por razones distintas a la violencia física.

Analicemos a continuación si la violencia física que se llevó a cabo durante la jornada electoral del 1 de julio en Puebla fue el producto de un comportamiento infantil de algún actor político o fue una acción planeada y ejecutada por profesionales expertos en “operar” en coyunturas electorales; veamos si el acto criminal perpetrado debe resolverse con “educación cívica” o con una profunda investigación por parte de alguna instancia judicial que deslinde responsabilidades y sancione a los culpables conforme a la ley; comprobemos si todo fue paz y armonía durante la jornada electoral y los sucesos de violencia fueron hechos aislados y por lo mismo deben ser minimizados o, precisamente por tratarse de actos de violencia grave (así hayan ocurrido sólo en el 1 o 2% del total de casillas), fueron actos que pusieron en riesgo la vida de ciudadanos poblanos y por lo tanto deben ser maximizados.

Pero, antes de analizar los hechos de violencia física ocurrida en Puebla durante aquella jornada electoral, es importante señalar que, de acuerdo con la firma Etellekt, durante el proceso electoral (del 8 de septiembre de 2017 al 1 de julio de 2018), Puebla se había convertido en la entidad más violenta en México al registrar 31 homicidios y 113 agresiones en contra de candidatos y funcionarios públicos (Cancino, B., El Sol de Puebla, 11 de julio de 2018). El mismo 1 de julio ocurrieron dos homicidios en la comunidad de Acolihuia, Chignahuapan, Puebla.

2

¿Qué ocurrió en algunas casillas durante la jornada electoral el 1 de julio de 2018 en Puebla?

De acuerdo con los datos que arrojó el Sistema de Información sobre el desarrollo de la Jornada Electoral (SIJE)[1] “se reportó la suspensión definitiva de la votación en 33 casillas, debido a circunstancias de violencia (10), robo/destrucción de la documentación/materiales electorales (22) y otras causas (1); el mayor número de ellos (21) se concentró en el estado de Puebla” (Dirección Ejecutiva de Organización Electoral, Informe de Resultados del Sistema de Información sobre el desarrollo de la Jornada Electoral, SIJE, 2018, p. 15).

En efecto, en el anexo del documento (P. 26), se observa que en la columna con la categoría 6.1 (“Suspensión definitiva de la votación por riesgo de violencia y/o violencia en la Casilla”), hay un total nacional de 10 incidentes, de los cuales, Puebla aparece con el mayor número de eventos de este tipo con un total de 3. Le siguen Ciudad de México con 2, Querétaro también con 2, Chiapas 1, Estado de México 1 y Sonora 1.

En la columna de la categoría de incidentes 6.2 (“Suspensión definitiva de la votación por robo y/o destrucción de la documentación o materiales electorales”), el SIJE reportó un total de 22 eventos de este tipo en todo el país, de los cuales en Puebla se registraron 18, en Oaxaca 2, en Hidalgo 1 y en Sonora 1.

Entonces, de acuerdo con este informe, salta a la vista que, de todas las entidades de la República, Puebla se distingue cuantitativamente por los eventos de violencia, robo y/o destrucción de papelería electoral registrados durante la jornada electoral del 1 de julio en todas las entidades de la República Mexicana.

Con el fin de complementar la información proporcionada por el SIJE, el Consejo Local del Instituto Nacional Electoral en Puebla elaboró un informe en el que da cuenta de los diferentes incidentes que califican como “relevantes” cuya característica es “el apoderamiento ilegal de material y documentación electoral” (Informe de las y los consejeros electorales del Consejo Local del Instituto Nacional Electoral en el estado de Puebla, sobre la Jornada Electoral de julio de 2018, 3 de agosto de 2018. P. 12), lo cual implica acciones de violencia física.

Para analizar los incidentes relevantes reportados en el informe del Consejo Local del INE, es necesario distinguir dos grupos o tipos:

  1. Aquellas secciones-casillas que fueron violentadas por votantes o representantes de partidos inconformes con el desarrollo de la actividad electoral durante la jornada, y

2. Aquellas secciones-casillas que fueron violentadas por grupos armados (en la mayoría de estos incidentes con armas de fuego) que irrumpieron en la actividad electoral.

En cuanto al primer grupo de incidentes, en el siguiente cuadro se sintetizan los eventos registrados en el informe del Consejo Local:

Cuadro 1. Secciones y casillas violentadas por ciudadanos inconformes NO armados durante la jornada electoral, Puebla 2018

Elaboración propia con datos del Informe de las y los consejeros electorales del Consejo Local del Instituto Nacional Electoral en el estado de Puebla, sobre la Jornada Electoral de julio de 2018, 3 de agosto de 2018; Pp. 13-19.

Este grupo o tipo de incidentes relevantes mencionados en el informe, tienen como elemento común la inconformidad de votantes o pobladores del lugar que no estuvieron de acuerdo con el escrutinio, cómputo y/o resultados electorales, ya sea porque a su parecer el proceso ocupó más tiempo del que ellos se imaginaban o porque simplemente no estuvieron de acuerdo con el resultado electoral, agrediendo verbal y en algunos casos físicamente a los funcionarios de casilla y del INE. En estos hechos subyace la desconfianza en las autoridades electorales.

Como se muestra en el cuadro 1, en 6 distritos electorales federales pertenecientes al estado de Puebla se llevaron a cabo estas manifestaciones de inconformidad que desembocaron en actos violentos en 27 secciones que incluyen un total de 87 casillas. En términos porcentuales, este tipo de incidentes se dieron en el 1.1% del total de casillas instaladas (7 mil 547), aprobadas para esta elección.

Estos acontecimientos se dieron en 12 municipios distintos, de los cuales, de acuerdo con el informe, sólo en el municipio de Jonotla se dio la detonación de un arma de fuego resultando herida una persona (ver cuadro 2).

En el siguiente cuadro se mencionan sólo los casos en los que se reportaron incidentes provocados por grupos armados:

Cuadro 2. Secciones y casillas violentadas por personas armadas durante la jornada electoral, Puebla 2018

Elaboración propia con datos del Informe de las y los consejeros electorales del Consejo Local del Instituto Nacional Electoral en el estado de Puebla, sobre la Jornada Electoral de julio de 2018, 3 de agosto de 2018; Pp. 13-19.

Este segundo grupo de incidentes tiene como elemento constante la irrupción de grupos armados en algunos inmuebles donde se instalaron secciones-casillas, agrediendo verbal y -en algunos casos- físicamente a las personas presentes al momento de su aparición, llevándose urnas y destruyendo material o documentación electoral. La mayoría de los casos ocurrieron a una hora en la que los ciudadanos aún podían emitir su voto.

De acuerdo con lo reportado en el informe, fueron violentadas 154 casillas (42 secciones) por personas “presuntamente armadas”. Las casillas que presentaron este tipo de incidentes fue el 2% del total de casillas instaladas (7 mil 547). Los eventos ocurrieron en 11 de los 15 distritos electorales federales y, concretamente en 9 municipios de los 217 que conforman el estado de Puebla.

De las conclusiones a las que llegó el Consejo Local sobre los incidentes relevantes (sintetizados en los cuadros 1 y 2), destacamos cuatro afirmaciones:

a) Se presentaron un total de 26 denuncias ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE) y la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales en Puebla (FEPADEP) por la presunta comisión de delitos electorales;

b) De acuerdo con los reportes de las juntas distritales ejecutivas, en la mayor parte de estos incidentes hubo irrupciones de grupos armados con armas de fuego;

c) Respecto al inciso anterior hubo una participación omisa o tardía de las fuerzas de Seguridad Pública;

d) Muchos incidentes se dieron en secciones donde se instaló un número elevado de casillas y la mayoría de ellos fueron en el municipio de Puebla[1].

Por la forma en que el documento fue redactado se aprecia que las y los consejeros del Consejo Local del INE no lograron llegar hasta las últimas consecuencias de la información que lograron recabar. Después de leer completo su informe se puede tener la percepción de que los eventos de violencia ocurridos en la jornada electoral en el estado fueron aislados y tienen el mismo grado de violencia. Esto se debe tal vez a que su preocupación principal fueron los 62 paquetes (de las elecciones federales) que no pudieron recuperar, o bien, no quisieron profundizar en los testimonios de sus funcionarios (capacitadores y supervisores), porque se ponía en riesgo el principio de objetividad que debe prevalecer en sus decisiones.

Sin dejar de subrayar la enorme valía del documento elaborado por el Consejo Local del INE para tener información mínima de lo que pasó en algunas casillas el 1 de julio en Puebla, vamos a agregar lo siguiente:

1) Los incidentes relevantes no tuvieron el mismo grado de violencia; es decir, el grado de violencia de los incidentes que aparecen resumidos en el cuadro 2 fue grave en comparación con los incidentes que aparecen en el cuadro 1.

2) Hipotéticamente, los incidentes relevantes con grado de violencia grave ocurridos particularmente en la Ciudad de Puebla constituyen en conjunto una acción concertada y no hechos aislados.

Para argumentar estos dos supuestos vamos a analizar las declaraciones de los funcionarios del INE contenidas en las actas circunstanciadas levantadas en los consejos distritales.

3

Algunos testimonios de los incidentes relevantes con violencia grave ocurridos el 1 de julio de 2018[1]

Testigo 1

Hora: 15:10

Lugar: Distrito 6. Sección 1410, casillas Básica y Contigua 1 y 2, instaladas en el “Colegio Particular Estatal”, ubicado en Calzada Alfredo Toxqui 32, Junta Auxiliar de San Sebastián de Aparicio; Puebla, Puebla.

Capacitador-Asistente Electoral: “Me encontraba en la casilla 1410 cuando empecé a escuchar disparos y gritos de los ciudadanos que estaban en la entrada de la escuela, los cuales entraron a refugiarse. Al mismo tiempo, observé que los funcionarios de casilla se tiraron al suelo y se ocultaron debajo de las mesas; en eso, un grupo de aproximadamente diez personas encapuchadas, armados con palos, entraron y comenzaron a romper el material electoral que se encontraba ahí. Los agresores salieron del inmueble llevándose cinco urnas. Todos los funcionarios y ciudadanos comenzaron a salir del lugar donde se habían refugiado. Traté de calmarme y calmar a la gente. Intenté comunicarme con las fuerzas de seguridad pero no tuve éxito. Lo mismo hablé al distrito y tampoco…”

“El dueño del inmueble exigió la presencia de funcionarios superiores del INE ya que se causaron daños al instituto y ya no quería que siguiera la votación por seguridad de los ciudadanos y de la escuela. Posteriormente, llegaron al inmueble más ciudadanos que exigían votar, pero llegaron en actitud violenta porque la escuela estaba cerrada con el material electoral y funcionarios adentro. El director de la escuela les abrió porque no quería que siguieran golpeando la puerta. Un grupo de aproximadamente 20 personas, en su mayoría mujeres, no entendían explicación alguna ya que observaron que los funcionarios de casilla estaban cancelando las boletas (…) La gente que estaba en el lugar impidió que se siguiera y empezaron a juntar todo el material electoral en el centro del patio con la amenaza de quemarlo. Al tratar de explicar el procedimiento que debían seguir los funcionarios ante tal situación, la ciudadanía no quiso entender y procedieron a juntar todo, por lo que el dueño de la institución les pidió de favor que no prendieran fuego dentro del inmueble (…) Después de aproximadamente hora y media regresé al lugar para cerciorarme de la situación en la escuela por lo que me encontré con que el material electoral había sido incendiado en la calzada Alfredo Toxqui, ya custodiado por una patrulla de policía y una patrulla de vialidad…”

Testigo 2

Hora: 16:00

Lugar: Distrito 6. Sección 1372, casillas Básica y Contigua 1 y 2, instaladas en la escuela primaria matutina “Jesús Reyes Heroles”, ubicada en la calle 10 A, Unidad Habitacional Bosques de San Sebastián; Puebla, Puebla.

Capacitador-Asistente Electoral: “Me encontraba en la casilla 1372 básica cuando empecé a escuchar disparos. Me asomé y me di cuenta que en el patio de la escuela una persona de sexo masculino tenía un arma de fuego y estaba haciendo disparos al aire. En ese momento los funcionarios de casilla, ciudadanos que estaban votando y yo, nos tiramos al suelo. Permanecimos así aproximadamente 20 minutos. Cuando nos levantamos nos percatamos que un elector se encontraba herido de la pierna derecha (tenía dos impactos de bala). Todos gritaron. Las personas que iban a votar salieron corriendo. Algunos se llevaron las boletas, otros las tiraron al piso.”

“Después acudí al salón donde se encontraban instaladas las casillas Contigua 1 y Contigua 2. Ahí, los funcionarios de casilla estaban muy asustados. Me dijeron que entraron tres personas armadas empujando a una funcionaria de casilla que trató de impedirles el paso. Se llevaron las seis urnas de la casilla Contigua 1 (…) Les dijeron que se tiraran al piso y no los vieron (…) Se realizaron llamadas al 911 sin obtener respuesta, nunca contestaron. Me comuniqué con mi supervisora (16:40) quien llegó con una patrulla estatal y una ambulancia (17:10). La patrulla se retiró con la ambulancia y no quisieron quedarse a resguardar a los ciudadanos y a los funcionarios de casilla, motivo por el cual los funcionarios de casilla se negaron a continuar recibiendo la votación y prefirieron suspenderla definitivamente. La presidenta de la casilla Contigua 2 comentó que ya había hecho una denuncia vía telefónica ante la FEPADE.”

“Entonces llegaron ciudadanos que querían votar y no sabían lo que había ocurrido; se molestaron porque no pudieron entrar e hicieron disturbios (querían tirar el zaguán) aun cuando se les explicó que la votación se suspendió por actos violentos y que por seguridad de todos no se podía continuar.”

“Aproximadamente a las 10 de la noche llegaron personal del IEE (escoltados con dos patrullas) y el señor Néstor Meléndez de la PGR, quien nos dijo que lo mandaron por parte de la FEPADE para recabar información.”

Testigo 3

Hora: 16:20

Lugar: Distrito 12. Sección 1206, casillas Básica y Contiguas 1, 2, 3, 4, 5 y 6, instaladas en la escuela primaria “Fundadores de Puebla”, ubicada en Avenida 105 poniente número 316, colonia Loma Bella. Puebla, Puebla.

Supervisora Electoral: “Recibí una llamada telefónica de mi Capacitadora Asistente Electoral (CAE) quien me informó que dentro de la casilla antes referida se habían suscitado distintos hechos de naturaleza violenta e ilícita, en los cuales se habían escuchado detonaciones de armas de fuego, así como el robo y daño en el material y documentación electoral por lo que la persona que me llamaba dejó de comunicarse a través del celular e inmediatamente procedí a trasladarme al lugar. Al llegar, vi que mis cuatro compañeros CAEs se encontraban agachados realizando una llamada a la policía. Las urnas estaban tiradas en el suelo. Llegó la policía a bordo de la patrulla P 176 Loma Bella y a los cinco minutos se retiraron diciendo que en esas condiciones no podían hacer nada.”

“Revisé otros salones y observé que las urnas y demás material electoral se encontraban tiradas. En tales circunstancias optamos por llamar nuevamente a la policía. Después de una hora llegó una patrulla de Loma Bella de la policía municipal, pero por ser un número insuficiente de elementos llamaron refuerzos, por lo que esperamos una hora más hasta que llegaron los granaderos. Mientras, al exterior de la casilla se habían aglomerado alrededor de cien personas que querían emitir su voto y nos impedían salir de las instalaciones de la escuela. Gracias al apoyo de las corporaciones logramos salir con el material y la documentación electoral para su traslado…”

Testigo 4

Hora: 16:36

Lugar: Distrito 12. Sección 1197, casillas Básica y Contiguas 1, 2 y 3, instaladas en el domicilio particular calle 6 sur número 6504, colonia Loma Linda. Puebla, Puebla.

Capacitador-Asistente Electoral: “Me encontraba en la casilla cuando de momento, afuera del domicilio, se estacionó una camioneta tipo Pick Up de color blanco del cual descendieron aproximadamente 8 personas fuertemente armadas, de los cuales tres se quedaron fuera del domicilio y realizaron diversas detonaciones con arma de fuego para dispersar a la gente que se encontraba formada para votar. Los demás sujetos ingresaron al domicilio a hacer destrozos en las instalaciones. Se apoderaron de urnas con boletas electorales, actas de escrutinio y cómputo, hojas de incidentes y demás documentación electoral que se encontraba encima de la mesa. Minuto y medio después, los ocho sujetos se retiraron a gran velocidad a bordo de la unidad de la que habían descendido.”

“Una vez sucedido lo anterior verifiqué que los ciudadanos y funcionarios de casilla que se encontraban presentes estuvieran bien, procediendo inmediatamente a comunicarme al 911 para solicitar el auxilio de la fuerza pública, pero después de varios intentos nunca se obtuvo una respuesta de los mismos. Por lo que de igual manera me comuniqué al Sistema de Información de la Jornada Electoral (….) e informé de los hechos delictivos que se habían suscitado en la casilla y me indicaron que esperara hasta que ellos me dieran indicaciones sobre qué debiera hacer pero que se suspendiera la votación de esas casillas.”

“Bajo la presión de los ciudadanos que querían votar y de los representantes de partidos que querían que querían realizar el escrutinio y el cómputo, lo cual se llevó a cabo con los pocos funcionarios de casilla que se encontraban (…) Los ciudadanos y representantes de los partidos políticos que se encontraban en el lugar se comportaban de una manera agresiva cuando intentamos llevar todo el material hacia el 12 Consejo Distrital (…) A las 2:05 del día 2 de julio (…) nos trasladamos al 12 Consejo Distrital para entregar los paquetes electorales…”

Testigo 5

Hora: 16:45

Lugar: Distrito 12. Sección 1534, casillas Básica y Contiguas 1, 2, 3, 4 y 5, instaladas en el Jardín de Niños “José Vasconcelos” con domicilio en Andador Salvador Serrano, sin número, Unidad Habitacional San José Xilotzingo. Puebla, Puebla.

Capacitadora-Asistente Electoral: “Entraron aproximadamente 8 sujetos con las bocas cubiertas y armas de fuego en mano, haciendo detonaciones al aire, gritando palabras altisonantes y golpeando a toda persona que se cruzara. Al estar cerca de la entrada de la escuela, recibí golpes y empujones. Las personas presentes comenzaron a correr para tratar de refugiarse. Algunos se tiraron al suelo. Los sujetos armados se llevaron 8 urnas, material electoral, el apoyo económico electoral destinado a los funcionarios de casilla (17 mil 750 pesos) y pertenencias de los ciudadanos presentes.”

“Minutos después de que se retiraron los sujetos armados, las personas asustadas rompieron la maya de la parte de atrás de la escuela. Llamé en repetidas ocasiones al 911 para solicitar auxilio pero nunca fueron contestadas. Por su parte, mi supervisora y compañeros realizaron varias llamadas de auxilio pero el personal de la fuerza pública nunca llegó.”

“Por indicaciones de nuestros superiores comenzamos a sellar y a guardar todo el material electoral rescatable, hecho que a la vista de los ciudadanos, funcionarios de casilla y representantes de partidos comenzaron a protestar de forma agresiva y ofensiva contra mi persona y mis compañeros, amenazando que no dejarían salir a nadie a menos que se hiciera el conteo de votos, el escrutinio y el cómputo correspondiente, siendo amenazados que de no hacerlo habría consecuencias contra nuestra integridad física. Se inició el conteo de votos con las urnas que quedaban y se cerró el portón de la entrada de la escuela.”

Hora: 20:30

“Ya oscureciendo, varias personas comenzaron a amotinarse en la entrada y alrededor de las instalaciones de la escuela solicitando personal responsable del INE para acudir a recoger unas urnas de la camioneta en la que viajaban los sujetos armados, misma que se volteó en la calle 24 sur, a unos metros de la casilla en la que nos encontrábamos. Nos amenazaron diciendo que en caso de no acudir las cosas se iban a poner más riesgosas. Hubo amenazas de linchamiento. La policía nunca llegó en nuestro auxilio. Por temor a recibir algún daño contra nuestra integridad física reunimos todo el material electoral en el centro de la explana de la escuela. Al momento en que vimos que las personas de afuera se dispersaron por los enfrentamientos que ocurrían en la calle, aprovechamos para irnos del lugar todas las personas que nos encontrábamos en las instalaciones…”

Testigo 6

Hora: 16:54

Lugar: Distrito 12. Sección 1187, casillas Básica y Contigua 1 y 2, instaladas en la escuela “Maestro Isidro Burgos”, ubicada en la Privada 15 “A” sur, número 7500, colonia San José Mayorazgo, Puebla, Puebla.

Capacitadora-Asistente Electoral: “Estando dentro de la escuela, se escucharon afuera cinco detonaciones de arma de fuego. Cuando volteé la mirada hacia el sentido donde se escucharon los disparos, me percaté de que un hombre (...) apuntaba hacia mí comenzando a realizar más disparos. El individuo se hacía acompañar de tres sujetos más. Corrimos para ocultarnos hacia los sanitarios. Pasado minuto y medio, al salir de los sanitarios e ir a la explanada de la escuela, me percaté que algunas urnas y boletas se encontraban regadas y rotas (…) Los sujetos robaron pertenencias de los funcionarios de casilla. A mí me robaron mi mochila del INE con el recurso que estaba destinado para los funcionarios de mesa directiva de casilla por lo que cerramos las instalaciones y hablé al 911, no teniendo respuesta alguna por parte de las autoridades (…) Las instalaciones se encontraban cerradas y después de un tiempo pasó una patrulla y no se detuvo aun cuando le hicieron señas. Pasando una hora y media llegó un policía…”

“…levantamos todo lo que se encontraba en el piso que eran las urnas de las votaciones, las aseguramos y guardamos el demás material en las cajas de los paquetes electorales y ya con el apoyo de mi supervisor este le pidió a los elementos de la policía que nos escoltaran para llegar a las instalaciones del 12 Consejo Distrital…”

Testigo 7

Hora: 17:30

Lugar: Distrito 12. Sección 1537, casillas Básica y Contiguas 1, 2, 3 y 4, instaladas en la escuela primaria matutina “Hermanos Serdán”, ubicada en calle Fray Juan de Grijalva número 3200, colonia Tres Cruces. Puebla, Puebla.

Capacitador-Asistente Electoral: “…una camioneta tipo pick up de color blanco arribó a dichas instalaciones de la cual descendieron aproximadamente ocho personas fuertemente armadas e ingresaron de manera violenta a la institución. En ese momento, opté por brincar las escaleras y buscar un lugar para resguardarme encontrando un pequeño pasillo entre dos salones. Ahí me resguardé boca arriba observando toda la acción de los delincuentes. Una persona que estaba enfrente de mí fue alcanzada por uno de ellos recibiendo un cachazo en la cabeza. Inmediatamente veo cómo pasan frente de mí todos los delincuentes que estaban armados diciendo que si no entregábamos las urnas nos iba a cargar la chingada.

De ahí vi como estos sujetos pasaban con las urnas. Escuché de tres a cuatro detonaciones. Alrededor de minuto y medio después, se retiraron.”

“Sucedido lo anterior, observé a las personas heridas, de las cuales una fue por impacto de una bala en el brazo derecho; otra, de sexo femenino, tenía una cortada en la cabeza; la persona que nos abrió la puerta de la escuela tenía una cortada en el brazo ya que ella se encerró al momento de ver llegar a los delincuentes, pero estos, con un cachazo abrieron la puerta, la sacaron y esta se lesionó con uno de los cristales de la puerta, sustrajeron sus pertenencias personales, también las de una compañera y las mías, de las cuales se llevaron una mochila con 3 mil 600 pesos que era para pagar a ocho funcionarios de casilla (…) Se llevaron urnas y dejaron material electoral regado en los salones, en dos de ellos rompieron los cristales …”

“Los funcionarios que estaban en las casillas se retiraron. Algunos presentaban crisis nerviosa; así mismo, realicé llamadas insistentes a mi supervisora electoral con el afán de pedirle su apoyo y llamara unidades policiacas y alguna ambulancia, pero la respuesta no llegó.”

“Posteriormente recibí la llamada de un técnico de organización electoral y me dijo que recogiera el material y lo llevara a la junta distrital, además de cancelar la votación en la casilla. Esto hizo que se molestaran los representantes de los partidos políticos y algunos ciudadanos presentes, algunos de ellos de manera prepotente me amenazaron y que no intentara llevarme nada. Entonces los funcionarios de casilla (…) continuaron con el escrutinio en presencia de los representantes de los partidos (…) los representantes de los partidos se dedicaron a inutilizar las boletas restantes y me dijeron que si no los dejaba hacerlo me iba a meter en problemas porque no iban a dejar que me llevara las boletas en limpio. Después de esto me dediqué a hacer el escrutinio de la casilla básica junto con mi compañera del IEE, porque de la contigua 2 ya no dejaron entrar ni salir a nadie. Cabe mencionar que nunca llegó elemento policiaco alguno hasta pasando las 22 horas que llegaron dos patrullas para escoltar lo paquetes…”

Hasta aquí los testimonios.

Como se puede leer, además del dramatismo que puede percibirse en cada una de las narraciones, los testigos mencionaron algunos elementos que aparecen en forma constante en cada uno de sus testimonios.

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Elementos constantes en las narraciones de los testigos de la jornada electoral del 1 de julio en la Ciudad de Puebla

De la lectura de los testimonios, se pueden identificar al menos ocho elementos constantes ocurridos esa tarde del 1 de julio durante la jornada electoral en la capital de la entidad poblana:

Cuadro 3. Elementos constantes en la narración de los testigos

Elaboración propia con datos de las actas circunstanciadas que acompañan al Informe de las y los consejeros electorales del Consejo Local del Instituto Nacional Electoral en el estado de Puebla, sobre la Jornada Electoral de julio de 2018, 3 de agosto de 2018.

1. Los testigos dan inicio a su narración diciendo la hora en la que entran los delincuentes en el lugar en el que se encuentran las casillas. De acuerdo con ellos, la entrada de grupos armados a las casillas se dio después de las 3 PM (15:10 es la hora señalada por el testigo 1) y antes de las 6 PM (el testigo 7 dice que la llegada de los delincuentes se dio a las 17:30). Los otros cinco testigos mencionan que los acontecimientos ocurrieron entre las horas anteriormente señaladas (16:00, 16:20, 16:36, 16:45 y 16:54). Los delincuentes planearon irrumpir violentamente en las casillas en un lapso de tiempo que fue de las 15:00 a las 18:00 horas, antes del cierre de casillas.

2.- Los delincuentes arribaron a la casilla violentada en grupos de al menos cuatro miembros (testigos 2 y 6) y hasta un máximo de 10 (testigo1).

3. Casi todos los testigos mencionan que los delincuentes detonaron las armas de fuego que portaban. El testigo 7 habla de “personas fuertemente armadas”.

4.- En tres de los siete testimonios se menciona que hubo personas golpeadas o heridas. Ningún muerto, por fortuna.

5.- En todas las casillas violentadas en las que los testigos citados presenciaron los acontecimientos, hubo robo y/o destrucción de material y documentación electoral.

6.- En cinco de las siete narraciones, los llamados de auxilio a la policía no fueron respondidos. El testigo 3 menciona que sí llegó la policía (“policía de Loma Bella”) pero se declararon incompetentes (“en esas condiciones no podían hacer nada”).

7:- Después de los hechos graves de violencia en todas las casillas se suspendió en forma definitiva la votación.

8.- Después de la suspensión de la elección en las casillas mencionadas, hubo inconformidades y reclamos agresivos hacia los funcionarios de casilla por parte de los ciudadanos que ya no pudieron ejercer su derecho de votar.

Estos elementos constantes en las declaraciones de los testigos (no olvidemos que son funcionarios del INE y por lo tanto, autoridades electorales), nos permiten suponer que los eventos ocurridos en cada una de las casillas mencionadas no fueron “hechos aislados”. Por el contrario, nos indica que hubo una intencionalidad por parte de quienes perpetraron estos actos de violencia que hemos calificado como graves.

Comentemos cada uno de estos elementos:

1.- Los actos de violencia grave se llevaron a cabo en un lapso de tiempo en el que los electores aún podían votar. Por lo tanto, hubo la intención de los grupos criminales de llevar a cabo su acción en el momento en que había ciudadanos presentes en las casillas y no esperar hasta las 6 de la tarde, hora en la cual se cierra la votación en la casilla[1].

2.- La cantidad de criminales que violentaron cada una de las casillas mencionadas es variable. Si sumamos las cantidades de sujetos armados manifestadas en los testimonios nos da un total de 42 maleantes. Sin embargo, tal vez, algunos de los sujetos pudieron repetir la acción de manera diferida en distintas casillas (los testigos 4 y 7 dijeron que los delincuentes descendieron de una camioneta pick up color blanco y la famosa camioneta volcada, de acuerdo con las notas periodísticas, ya había asaltado al menos dos secciones con anterioridad); o bien que los testigos, por la gravedad del momento, no hayan podido contar exactamente cuántos delincuentes estaban presentes en ese momento. Lo que sí es un hecho, es que no se trató de grupos de individuos actuando cada cual por su cuenta, como lo veremos en los siguientes elementos constantes.

3.- Todos los grupos de delincuentes que llegaron a las casillas mencionadas ejecutaron el mismo acto: detonaron sus armas de fuego. Si hubiesen sido grupos de delincuentes ajenos unos de otros, tal vez alguna de las bandas hubiese sólo exhibido su arsenal amenazando a los presentes y lograr su cometido sin disparar una sola bala. Sin embargo, los criminales ejecutaron la misma orden de disparar al arribar a las casillas que habían decidido violentar.

4.- La violencia exhibida por los criminales en las casillas mencionadas no trajo, por suerte, el homicidio de persona alguna. Sin embargo, éticamente no es válido minimizar los acontecimientos. Hubo heridos de bala y personas lastimadas. También debemos suponer que quienes presenciaron las salvajes escenas, pudieron haber quedado con alguna alteración en su salud física y/o mental (el testigo 7 menciona que había funcionarios de casilla que presentaban crisis nerviosa). Queda claro que al llegar disparando sus armas, los criminales traían la consigna de amedrentar o ahuyentar a los ciudadanos presentes ¿Con qué fin? Fin sólo puede haber uno: evitar su ejercicio del voto.

5.- Otra consigna llevada a cabo por los criminales fue robar urnas y destruir material y documentación electoral. No sólo se trató de ahuyentar a los votantes presentes, sino también impedir que los votantes que llegaran después pudieran sufragar. Es parte del escenario para ordenar la suspensión definitiva de la votación.

6.- La falta de respuesta de la policía a los llamados de auxilio complementa el escenario para la suspensión definitiva de la votación en la sección o casillas que fueron violentadas. Lo menos que podemos decir de esta anomalía es que el Estado en Puebla incumplió con la obligación de garantizar la seguridad de los ciudadanos en el ejercicio de su derecho de votar.

7.- Quien o quienes planearon los hechos violentos en las casillas mencionadas sabían la consecuencia legal de sus actos: la suspensión definitiva de la votación en las casillas violentadas.

En efecto, la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE) establece que entre las atribuciones de los presidentes de las mesas directivas de casilla se encuentra el “suspender, temporal o definitivamente, la votación en caso de alteración del orden o cuando existan circunstancias o condiciones que impidan la libre emisión del sufragio, el secreto del voto o que atenten contra la seguridad personal de los electores, de los representantes de los partidos o de los miembros de la mesa directiva” (LGIPE, artículo 85, 1 inciso e).

Por su parte, el Código de Instituciones y Procesos Electorales del Estado de Puebla (CIPEEP) establece que los presidentes de las casillas pueden “suspender la votación en caso de alteración del orden y reanudarla una vez restablecido éste” (CIPEEP, artículo 146, IX).

Por lo descrito hasta aquí, se dieron los elementos necesarios establecidos en la ley para que las autoridades electorales tomaran la decisión de no continuar con la votación: hubo alteración del orden (delincuentes irrumpiendo en las casillas detonando armas de fuego), se atentó contra la seguridad de los votantes, de los miembros de las mesas directivas y de los representantes de los partidos (incluso hubo personas heridas y/o golpeadas), y no se pudo reanudar la votación porque ya no fue posible restablecer el orden (urnas robadas, material y documentación electoral destruidos y ausencia de la policía).

Esto nos permite suponer que el objetivo de la operación criminal fue que se suspendiera la votación en las casillas intervenidas en el lapso de tiempo que fue de las 15:00 hasta antes de las 18:00, impidiendo que los ciudadanos (que planearon votar en ese lapso de tiempo) no pudieran emitir su sufragio a partir de la irrupción violenta de los grupos armados.

8.- Por supuesto, la decisión de suspender la votación en las casillas violentadas generó la molestia o el enojo de las personas que ya no pudieron votar. En una sociedad que tiene en su memoria colectiva la existencia de fraudes electorales, era de esperarse su reacción. En ninguno de los testimonios se aprecia que alguna persona (autoridad electoral o representante de partido) haya resultado lastimada por la ofuscación de algunos ciudadanos que con todo derecho exigían emitir su voto, aunque eso no les daba el derecho de agredir verbal o físicamente a nadie.

Conclusión

Ciertamente, no le faltó razón al Tribunal Electoral del Estado cuando dijo que la violencia física durante la jornada electoral en Puebla no fue generalizada: de las 7 mil 547 casillas sólo hubo violencia en 241; en términos porcentuales la violencia física sólo se presentó en el 3.19% de casillas. Esto quiere decir que en el 96.81% de las casillas distribuidas a lo largo y ancho del territorio del estado de Puebla, los poblanos pudieron votar “en paz, en absoluta tranquilidad y en plena libertad”, tal y como lo dijo en su momento el magistrado presidente Chevalier. Sin embargo, ¿Por qué el Estado mexicano y el estado de Puebla toleran la violencia así sea en una sola casilla?

Ahora bien, de las 241 casillas violentadas, el grado de violencia en 154 de ellas fue grave: grupos armados irrumpieron violentamente en ellas y pusieron en peligro la vida de votantes y funcionarios de casilla. Por lo tanto, el problema de la violencia no es cuantitativo sino cualitativo. Ese solo agravante debe ser motivo para el inicio de casos sentenciados en el mismo sentido hasta lograr una jurisprudencia que sancione al partido y/o candidato al que se le compruebe un contubernio con los responsables de semejantes actos de barbarie. Las sanciones al infractor o infractores deberían ser la descalificación de la contienda electoral y las que la ley señale por cometer delitos del fuero común.

La ley electoral del estado de Puebla, como está hoy, no permite sancionar a los criminales, ya que su violencia no llegó al 20% de las casillas (mil 509 casillas); de ahí que el Tribunal Electoral del Estado de Puebla, como parte del Poder Judicial, pudo ir haciendo jurisprudencia y no aplicar al pie de la letra lo que está en la ley, la cual es insuficiente para juzgar este tipo de casos.

Por otra parte, de acuerdo a lo dicho por el TEEP, resulta increíble que el candidato y los partidos que impugnaron el resultado de la elección de gobernador, no hayan podido comprobar “las circunstancias de tiempo, modo y lugar” en las que los grupos armados llevaron a cabo sus acciones criminales.

Los incidentes relevantes con grado de violencia grave ocurridos particularmente en la Ciudad de Puebla no fueron eventos aislados.

A las circunstancias de tiempo (la violencia se llevó a cabo entre las 15:10 y las 17:30 horas), modo (grupos que irrumpieron con armas de fuego en las casillas) y lugar (la dirección de cada una de las secciones que se encuentran al inicio de los testimonios descritos en la parte 3 de este artículo), se pueden agregar varios hechos constantes presentes en todas las casillas violentadas: bandas de delincuentes (de 4 a 10 sujetos cada grupo), detonaciones de armas de fuego al momento de ingresar al domicilio donde se encontraban instaladas las casillas, personas golpeadas o heridas, robo y/o destrucción de material y documentación electoral, y llamadas a una policía que no respondió.

Los delincuentes llevaron a cabo las acciones necesarias para que, por ley, las autoridades electorales decretaran la suspensión de la votación.

Estos hechos de violencia grave no pueden ni deben quedar impunes sólo por el hecho de no haber sido “determinantes” para el resultado de la votación. Lejos de minimizarse, deben maximizarse.

Llama la atención que los magistrados del Tribunal en su sesión pública no hayan hecho una sola referencia a los acontecimientos descritos y analizados en este artículo. ¿Ignoraban los hechos? Y si no los ignoraban, ¿por qué no ordenaron una investigación especial para saber con mayores detalles qué fue lo que ocurrió ese 1 de julio en Puebla y quiénes fueron los criminales que cometieron los delitos electorales y del fuero común? Del 1 de julio al 10 de octubre de 2018 ¿Ningún magistrado recibió información de que algunas casillas fueron violentadas a punta de pistola?

Quien sí estaba informado de los hechos de violencia fue el Consejo General del INE, a través del documento elaborado por las y los consejeros electorales de su Consejo Local en el estado de Puebla y que hemos citado en este artículo ¿Por qué no hubo un pronunciamiento oficial por parte de su consejero presidente o de alguno de ellos? ¿Acaso no les importó el peligro que corrió la vida de sus capacitadores y supervisores que tuvieron el infortunio de estar en las casillas donde se produjo la violencia con armas de fuego?

Ahora bien si se dieron delitos del fuero común, ¿cuáles han sido los avances en las investigaciones sobre lo que ocurrió ese 1 de julio por parte de la Fiscalía General del Estado de Puebla? O ¿Tampoco se enteraron?

Si el gobierno del estado de Puebla no tiene la voluntad o la iniciativa para llevar a cabo las investigaciones ¿No podría atraer el caso la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya que hubo una violación flagrante a los tres primeros párrafos del artículo 1° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos[10]?

Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia.

Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley (Constitución Política delos Estados Unidos Mexicanos, artículo 1°).

El derecho de votar es un derecho humano y este les fue suspendido a los ciudadanos que acudieron a votar a las 154 casillas que fueron asaltadas por estas bandas armadas, pero además, lo más grave es que en esos instantes la vida de los ciudadanos corrió un enorme peligro.

Aún nos resta saber quiénes fueron los autores materiales e intelectuales de estos atropellos y su relación con el actor electoral al cual beneficiaron con la suspensión de las votaciones.

Los hechos han provocado un franco retroceso en nuestra democracia electoral y es obligación del Estado mexicano sancionar a los responsables por delitos electorales y del fuero común, de acuerdo a lo que establezca la ley, pero para ello se requiere la voluntad política para ordenar una investigación que permita esclarecer los hechos y sancionar a los culpables.

Lo anterior nos llevaría a una solución de fondo y nos permitiría ir más allá de la educación cívica para evitar comportamientos infantiles de los actores político-electorales (que ciertamente hace falta) y evitar generalizar que la jornada electoral del 1 de julio de 2018 en Puebla fue “en paz, en absoluta tranquilidad y en plena libertad”.

De otra manera, corremos el riesgo de que en elecciones futuras, estas u otras bandas de criminales hagan lo mismo; eso sí, cuidando no llegar al 20% de casillas violentadas para que el actor-político electoral, en contubernio con ellos, logre sus perversos objetivos.

NOTAS

[1] Este sistema fue creado para informar “de manera permanente y oportuna al Consejo General del INE, a los consejos locales y distritales y a los Organismos Públicos Locales con elecciones concurrentes con la federal, sobre el desarrollo de la jornada electoral del 1 de julio de 2018” y uno de los objetivos específicos fue informar sobre los “incidentes que se registren en las casillas electorales”. Dirección Ejecutiva de Organización Electoral, Informe de Resultados del Sistema de Información sobre el desarrollo de la Jornada Electoral (SIJE) 2018. El 1° de julio de 2018, p. 4.

[1] Profesor investigador de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) e Investigador colaborador de la organización civil Puebla contra la Corrupción y la Impunidad.

[2] Las impugnaciones sobre los resultados de las mil 594 fueron presentadas por el partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), el Partido Encuentro Social (PES), el Partido del Trabajo (PT) y el candidato al gobierno del estado de Puebla Luis Miguel Barbosa Huerta.

[3] Las causales de nulidad de la votación recibida en una casilla mencionadas fueron las siguientes: II.- La recepción de la votación se realice por personas u órganos distintos a los facultados por este Código; IV.- Se permita emitir su voto sin credencial para votar con fotografía a ciudadanos cuyo nombre no aparezca en el Listado Nominal, salvo los casos de excepción señalados en este Código, siempre que esta circunstancia sea determinante para el resultado de la votación; V.- Se impida el acceso a alguno de los representantes de los partidos políticos o se les expulse sin causa justificada; VI.- Se haya ejercido violencia física o presión sobre los miembros de la mesa directiva de casilla o sobre los electores y siempre que esos hechos sean determinantes para el resultado de la votación; y XI.- Existir irregularidades graves, plenamente acreditadas y no reparables durante la jornada electoral o en las actas de escrutinio y cómputo que, en forma evidente, pongan en duda la certeza de la votación y sean determinantes para el resultado de la misma (Artículo 377, CIPEEP).

[4] El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ordenó un recuento de votos poniendo en evidencia la falta de certeza del resultado electoral de la elección de gobernador (a) dado por el Instituto Electoral de Estado de Puebla (IEE) y contradiciendo al TEEP quien no había considerado necesario un nuevo conteo de votos.

[5] “…los magistrados de esta instancia jurisdiccional encontramos que en 59 casillas de la elección los datos de los rubros analizados arrojaron que existieron irregularidades irreparables e insubsanables que no corresponden a la lógica jurídica en la materia, al existir discrepancias determinantes entre aquellos ciudadanos que votaron conforme al listado nominal, el total de boletas extraídas de la urna derivado del recuento, aparecieron al abrirse los paquetes, el total de votos que tuvieron el primero y segundo lugar, la diferencia entre estos y la deferencia de los que votaron así como las boletas o votos encontrados repito incluidos los votos nulos. De tal forma que en estas 59 casillas la diferencia entre los ciudadanos que votaron conforme al listado nominal y los votos del primer lugar fue mayor que la diferencia de votos obtenidos por el primero y segundo lugar, razón más que suficiente para decretar la nulidad de la votación recibida en esas 59 casillas que se encuentran identificadas en el cuerpo respectivo de la sentencia…” (Ibid, p. 23)

[6] Este sistema fue creado para informar “de manera permanente y oportuna al Consejo General del INE, a los consejos locales y distritales y a los Organismos Públicos Locales con elecciones concurrentes con la federal, sobre el desarrollo de la jornada electoral del 1 de julio de 2018” y uno de los objetivos específicos fue informar sobre los “incidentes que se registren en las casillas electorales”. Dirección Ejecutiva de Organización Electoral, Informe de Resultados del Sistema de Información sobre el desarrollo de la Jornada Electoral (SIJE) 2018. El 1° de julio de 2018, p. 4.

[7] En las conclusiones del informe del Consejo Local, la redacción de la siguiente afirmación pareciera enviar a segundo plano los “incidentes relevantes”: “No obstante los incidentes presentados en las elecciones federales del estado de Puebla durante la Jornada Electoral y la realización del procedimiento de escrutinio y cómputo en las casillas, se logró una participación histórica del 68.36% del electorado, superior a la medida nacional que fue del 63.45% de participación ciudadana”. Informe de las y los consejeros electorales del Consejo Local del Instituto Nacional Electoral en el estado de Puebla, sobre la Jornada Electoral de julio de 2018, 3 de agosto de 2018. P. 22.

[8 La redacción de la versión original ha sido ligeramente modificada para adaptarla a este escrito. Se han suprimido sólo aquellas partes en las que se redundaba o no se hacía referencia al hecho de violencia física y sus consecuencias inmediatamente posteriores. Los nombres de los testigos se encuentran escritos en las actas circunstanciadas.

[9] Salvo que hubiera gente aún formada para ejercer su sufragio, o bien, se puede cerrar la casilla antes de esa hora siempre y cuando hayan votado todos los ciudadanos que se encuentran en la lista nominal que corresponde a dicha casilla.

[10] “En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece. Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia. Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley (Constitución Política delos Estados Unidos Mexicanos, artículo 1°).

Pensar en la responsabilidad del Estado: 2 de Octubre

¿Qué es el Estado? El conjunto de instituciones encargadas de tomar e implementar las decisiones públicas. El Estado mexicano va, de acuerdo con esta definición, desde el presidente de la República hasta el más modesto policía municipal. De manera que, si alguien es extorsionado por un agente de tránsito para quitarle algún dinero, bien pude decir que el autor de esa extorsión "fue el Estado".

Lo anterior tiene su lógica, pero suena, y es ridículo. Cuando pensamos en una acción del Estado pensamos en otra cosa: una decisión tomada desde las alturas del poder por algún actor "racional unitario", como dice la teoría: racional, porque fija con claridad sus fines y los medios que considera adecuados para lograrlos, y "unitario" porque se trataría de una acción unificada, bien de una persona, bien de un conjunto de individuos que se pusieron de acuerdo. Los hechos del 2 de octubre de 1968, y los muy distintos de Ayotzinapa en 2014, muestran que esta visión es reduccionista, y por tanto falsa.



Nadie puede dudar que la matanza del 2 de octubre fue una acción de agentes estatales. El ejército, claramente. También es claro que no se trató de una decisión unitaria. No fue una sola persona (el presidente, o el secretario de gobernación) o un conjunto de personas (el gabinete presidencial o un sector del mismo) quienes tomaron la decisión.

Prácticamente todas las narraciones de los hechos coinciden en que el ejército fue provocado por tiradores que se encontraban en los edificios que rodean la plaza. No está claro quiénes eran esos tiradores, pero todo apunta a que eran parte "del Estado", que respondían a algún grupo o dependencia política. ¿El Estado contra el Estado? Sí, porque no se trata de un actor unitario, sino de un conjunto de organizaciones, grupos, individuos, con perspectivas e intereses distintos, a veces encontrados.

El claro que el movimiento estudiantil de 1968 nació, creció y terminó debido al autoritarismo del régimen. Sus demandas hoy son triviales. Estamos muy lejos de ese contexto autoritario, en el que realizar una mancha que llegara al Zócalo de la capital era una profanación. Pero además de ese autoritarismo, todo indica que hubo interés en manipular al movimiento, en hacerlo crecer para que se convirtiera en un problema político. Lo que tiene su lógica si vemos que en esos meses estaba por decidirse la sucesión presidencial, es decir, quién sería el próximo presidente de México.

¿El Estado contra el Estado? Intrigas al interior del aparato de Estado en las búsqueda de hacerse del poder presidencial. Ese es uno de los factores que explica el crecimiento del movimiento y su trágico fin.

¿Y Ayotzinapa? No hay duda de que el "Estado mexicano", en lo que se refiere al ayuntamiento de Iguala, tuvo una participación directa en el secuestro y asesinato de los estudiantes. Parece claro también que el gobierno del estado de Guerrero participó, quizá por omisión, en los hechos. Y lo mismo de algunas autoridades federales.



De lo que no hay duda tampoco es que la autoridad federal encargada de aclarar el caso, la Procuraduría General de la República, no lo hizo. Su "verdad histórica" no convence a nadie. Le costó el cargo a su titular, y desprestigió fatalmente, junto con otros hechos, al presidente de la República y al PRI. Vinculada esta falta de la PGR está la mayor derrota electoral en la historia del priismo, la de 2018.

¿Fue el Estado quien asesinó a los normalistas de Ayotzinapa? En cierto sentido sí: diversas instancias del Estado están implicadas, de manera muy distinta. Pero creo que considerar que el Estado, como actor racional unitario, tomó la decisión de asesinar a los estudiantes y de desaparecer sus cuerpos. No hay que olvidar que una instancia de la autoridad estatal, la federal, encarceló al titular de otra, el presidente municipal de Igual. El caso muestra que el comportamiento de lo que llamamos Estado es más complejo de lo que generalmente suponemos.

Lo que habría que aclarar es por qué el nivel federal del Estado, la PGR, no aclaró el problema suficientemente. Supuestamente no estaba implicada directamente con los grupos delincuenciales de la zona, como sí fue el caso del ayuntamiento de Iguala. El Ejecutivo Federal dañó así su propia legitimidad y dejó la impresión de complicidad. Pero no puede plantearse que el Estado mexicano actuó como actor unitario.



Estar peor: 1 de Julio

En las elecciones poblanas de este año hay cuestiones no claras y otras clarísimas. Entre las últimas: que los logros electorales en el país no son definitivos, que son frágiles y se pueden revertir. En 2010 se festejó la primera alternancia en el estado. Ocho años después tenemos las elecciones más cuestionadas, quizá, desde los tiempos de Maximino Ávila Camacho (1936-1940).

Ciertamente el contexto actual es muy distinto. En aquellos tiempos la oposición estaba totalmente inerme. Ahora tiene la presidencia de la república y la mayoría en el Congreso de la Unión. Ahora hay diversas instancias de la autoridad electoral (OPLE, tribunal del estado, INE, tribunal federal). Ahora el contexto internacional no legitima autoritarismos como en los tiempos del auge de los fascismos o de la guerra fría.

Los gobiernos de los estados han sido probablemente el talón de Aquiles de la transición mexicana. ¿Cuántos exgobernadores están en la cárcel o prófugos de la justicia? ¿Cuántos quedaron impunes de sus tropelías? Apenas el año pasado las elecciones en el estado de México y Coahuila dejaron mucho que desear. Se respetó el resultado oficial, después de agotar las diversas instancias legales, pero quedaron dudas sobre la legitimidad de origen de los gobernadores electos.

El caso de Puebla parece ser más grave que los de Coahuila y el estado de México. En las elecciones poblanas hubo una violencia en las urnas que no se había visto en otros lados, en varias décadas. Estas elecciones se parecen a las que predominaron en algunos sitios del país en los años setenta y ochenta: irregularidades en las zonas urbanas, inconsistencias en los resultados, el "voto verde" (de las zonas rurales) desproporcionadamente favorable al partido en el poder. Lo curioso es que los papeles se cambiaron: en aquellas épocas la víctima era el PAN (y más tarde el PRD), ahora el PAN es el victimario.

Lamentablemente la autoridad que finalmente decidirá, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, no goza de gran legitimidad. Dejó la impresión en dos importantes decisiones, la aceptación de la candidatura de El Bronco y la negativa a multar a Morena, que primero tomó una decisión política, y luego le dio forma jurídica. Lamentable, porque decida lo que decida en el caso poblano se va a sospechar que la decisión fue más política que jurídica.

Es cierto que no siempre hay un límite claro entre política y aplicación de la ley. En ocasiones, quien decide jurídicamente tiene un margen de interpretación en el que puede y debe moverse. Por eso hay abogados. Por eso es muy frecuente que jurados colegiados tomen decisiones divididas, sin unanimidad. Pero ha habido decisiones de la autoridad electoral con muy poca razón jurídica, y mucho interés político.

Resulte lo que resulte en el caso poblano, va a dejar dudas e insatisfacciones. Por sería más sano repetir la elección. Empezar de cero lo que, es claro para todos, tiene diversas y serias anomalías. Si quien ganó tiene la certeza de triunfo, no tendrá problema en repetirlo. La ley es rigurosa para dar lugar a la anulación de una elección. Antes, existía la "causal abstracta". Norma jurídica de curioso nombre, para la que, aunque no hubiera una causa concreta para anular la elección, si la diversidad de irregularidades así lo ameritaba, era legal anularla.

La idea era que, aunque no hubiera un hecho específico señalado en la ley como causa de anulación, una diversidad de hechos mostraban que la elección no se había realizado de acuerdo a los principios que nuestras leyes establecen para los procesos electorales. Los abogados dirán si hay este puede ser un argumento legal. Suena a que está bien basado en la lógica y en el sentido común.

Hay una lección más de fondo en la elección comentada: ningún logro humano, social o político, es definitivo. Siempre se puede perder lo logrado. Siempre podemos estar peor.

2 de Octubre es sobre todo la construcción de la memoria colectiva sobre un crimen de Estado.

"El gobierno mató a los estudiantes". Esa versión inconfundible la tuvimos al día siguiente de esa tarde noche trágica. No llegó por los periódicos. Excelsior, el que mayor número consignó, se atrevió a escalar hasta los veinte muertos. Cincuenta años después la cifra más precisa alcanza los 75 muertos. Pero para quienes pronunciamos la frase, aunque no tuviéramos más de 13 años, como yo entonces, el hecho asimilado no se ocupó por contarlos. En la mira nos asomamos a un abismo insondable: el que nos ahoga al imaginar a un ejército que se lanza a balazos y ballonetas contra una multitud inerme. Contra la ausencia de un relato instantáneo, las fotografías que se arrojaron sobre un país al que le llevarían treinta años más para echar del gobierno a los criminales. Si juzgarlos. Sin meterlos a la cárcel. Viéndolos hacerse viejos, perderse en el tiempo ingrato de la impunidad.

1 de julio en Puebla. ¿Otra impunidad por venir para hacerse vieja en la memoria? ¿Qué tiempo nos llevará construir colectivamente que el fraude electoral es un crimen de Estado?

En un caso, el 2 de octubre, recreamos la acción extrema del ejército y los paramilitares que responden a las órdenes de civiles en el gobierno para cortar de tajo la insurrección civil.



Del otro, sicarios y pandilleros que asaltan las casillas en todos los rumbos de una ciudad inerme, bandas que responden a los mecanismos naturales de control del hampa desde los sótanos policíacos de Gobernación y fiscalías. Y en su casa, en sus escritorios,en sus curules, en sus cantinas y sus esquinas, en sus ocho columnas y sus sonrisas, los autores de este crimen, seguros de que llegarán a viejos sin que se les consigne por delincuentes.

Esa memoria tengo esta tarde del 2 de octubre del 2018. Y cargo cincuenta años más en mi vida desde aquel 2 de octubre de 1968 para enfrentar la tarde del 1 de julio pasado en Puebla, cuando a balazos se violentó la más frágil de nuestras instituciones democráticas.

El voto nada puede todavía contra la impunidad.

Mundo Nuestro.

Gandallas (Primera parte)



La decisión del tribunal federal electoral deja en el ridículo a los jueces electorales locales, que llevan ya dos meses de silencio. Tienen hasta el 10 de octubre para resolver las impugnaciones que se les presentaron. ¿Con qué cara avalarán la elección?

Y qué atinada la divulgación el martes 24 por los investigadores de la Ibero México del lodazal en el IEE que hoy confirman los jueces.

El Instituto Electoral del Estado de Puebla manipuló la elección del 1 de julio, afirma investigación de la Ibero

El Instituto Electoral del Estado de Puebla manipuló la elección del 1 de julio, afirma investigación de la Ibero



De repente veo todo este comportamiento de las instituciones poblanas y sus regentes como parte de una mala caricatura. ¿Qué sociedad es ésta, la nuestra, capaz de generar estos morenosvalles y Eukides y blancartes y jueces chocolates y demás cortes de aduladores? Y detrás de ellos los marines y melquiades y bartletts y piñas y esa larga estela de calamidades que con pesar llamamos gobernantes...

Y de paso el interrogante: ¿en qué condiciones encontrarán los paquetes electorales los escrutadores nombrados por el TRIFE para reponer el conteo voto por voto y casilla por casilla --sí, cómo suena de rancia la consigna--, si han estado en manos de los mismos que los manipularon?

Dicho mejor: ¿por qué no anularon la elección si encontraron tales anomalías que ponen en tela total de juicio el principio de certidumbre?



Pienso en todo esto luego de mirar la reproducción del vídeo en el que los jueces han resuelto el reconteo del total de las casillas en los 26 distritos. Qué ceremoniosos los magistrados, qué adusto el gesto de la presidenta, qué alejados del vulgo. Y sin embargo, resolvieron.

Pero no dejo de lado mi agravio --y mi exigencia de anulación de la elección--: mi casilla, y todas las que se instalaron en la Sección1187 de San José Mayorazgo, no formará parte del nuevo cómputo; unos gandules la asaltaron a balazos, destrozaron sus urnas, desperdigaron sus boletas emitidas, desbarataron lo que con tanto esfuerzo hemos logrado construir que merezca llamarse democracia.

Balazos y manipulación del cómputo, qué caricatura de proceso electoral.

Mundo Nuestro. Las frases del doctor Miguel Santiago Reyes Hernández, académico de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, al presentar la investigación ‘Inconsistencias graves en la Elección de Gobernador en Puebla’, son contundentes: "No hay certidudmbre, se perdió el principio de certeza en las elecciones del 1 de julio en Puebla", "Se despacharon con la cuchara grande", "Embarazaron las urnas", "Los tribunales electorales tienen que tomar en cuenta esta invstigación y deben exitgir cuentas a las autoridades del Instituto Electoral del Estado de Puebla". Esta conclusiones se producen luego de la investigación sobre los resultados electorales dados a conocer de manera oficial por las autoridades electorales del estado de Puebla.

La investigación concluye con este dictamen:

"Elección en Puebla violentó voluntad popular. La reducción a la mitad de las diferencias en la votación entre el primer lugar oficial y el segundo lugar, los errores en el llenado de las actas, la manipulación de información oficial asentada en actas en conteo oficial y una combinación de ambos factores, “permiten concluir que hubo acción deliberada que violentó la voluntad popular el 1 de julio en la elección de gobernador del estado de Puebla”.

“Las múltiples combinaciones de resultados, utilizando fuentes de información oficiales y alternas permiten también concluir que no hay certeza en el resultado de la elección, rompiendo el principio de certidumbre, intrínseco a todo proceso democrático”, concluyó el Dr. Miguel Reyes Hernández."

La denuncia está hecha.

Presentamos aquí la información que de manera oficial ha hecho pública este martes la Ibero Ciudad de México:

Ibero México: Análisis arroja inconsistencias e irregularidades graves en elección para gobernador de Puebla

El ANÁLISIS EN PRESENTACIÓN POWER POINT PDF



Dr. Miguel Santiago Reyes Hernández, del Instituto de Investigación para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE), de la Ibero Ciudad de México.

El ANÁLISIS EN VIDEO





LA PRESENTACIÓN EN FACEBOOK

EL BOLETÍN OFICIAL DE LA IBERO CIUDAD DE MÉXICO

La elección de gobernador en Puebla fue una elección con múltiples y graves inconsistencias que ponen en duda la existencia o no de una elección de estado en la entidad, sostuvo el doctor Miguel Santiago Reyes Hernández, académico de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, al presentar la investigación ‘Inconsistencias graves en la Elección de Gobernador en Puebla’.

El Dr. Reyes, adscrito al Instituto de Investigación para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE), dijo que su trabajo es un análisis de certeza de la elección de gobernador en Puebla, que se centró en comparar las actas oficiales publicadas por el Instituto Electoral del Estado (IEE) de Puebla y el conteo oficial; y de forma alterna, al usar datos de sábanas recabados por la app‘Observación Que Sí Cuente’, plataforma desarrollada por la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

El Dr. Reyes mencionó que en el imaginario de la población del país existe la percepción de que las elecciones presidenciales de 2018 han sido las menos cuestionadas, lo que en la historia reciente de México da la mayor legitimidad al ganador, Andrés Manuel López Obrador. Caso contrario es lo que sucede entre los habitantes del estado de Puebla, quienes, pese a la falta de pruebas o evidencias mayores, perciben que la de gobernador fue una elección en la que se perdió el principio de certeza sobre los resultados.

Por tal motivo: “La presente investigación tiene por objeto, proporcionar evidencia a la población en general, del estado de Puebla, medios de información nacionales e internacionales, elementos que abonan a que los resultados para el cargo de gobernador del estado de Puebla carecen de certeza y que, aunado a las múltiples y graves inconsistencias, se pone en entredicho la existencia o no de una elección de Estado en Puebla”.

Al comparar la Información de la elección presidencial en Puebla y la elección para gobernador de Puebla, con base en datos oficiales del Instituto Nacional Electoral (INE) y del IEE Puebla, se encontraron diferencias en el padrón y la votación total, que cuestionan el principio de CERTEZA de la elección.

La primera irregularidad es que NO existe LISTADO NOMINAL ÚNICO, pues hay una diferencia entre el listado nominal del INE y el del IEE de 10 mil 808 personas.

La segunda irregularidad es que hubo una diferencia de 64 mil 118 votos, entre los votos totales para presidente y gobernador. Al respecto, el investigador se preguntó: ¿cómo es posible que si a todos los ciudadanos que acudieron a las urnas les dieron seis boletas para diferentes cargos de elección popular se 'pierdan' más de 64 mil votos?; en respuesta, encontró que la diferencia de 64 mil 118 sufragios es consecuencia de haber robado de las urnas 104 mil 772 votos y de ingresar ilegalmente (embarazar urnas) 40 mil 654.

De esa segunda irregularidad también se desprende que en el 73.9% de las casillas no coincide la votación total entre presidente y gobernador; ya que en el 45.24% de las casillas (tres mil 382) hubo VOTOS ROBADOS DE LA URNA, y el 28.65% de las casillas (dos mil 142) fueron URNAS EMBARAZADAS.

Análisis de muestra (12.1% de las casillas)

Las irregularidades de 'votos robados' y 'urnas embarazadas' tuvieron dos modalidades: 'Elefante o Gran escala' (donde la diferencia entre la votación para presidente y gobernador fue de más de 20 votos) y de tipo 'Hormiga o Baja Escala' (donde hubo diferencia entre la votación para presidente y gobernador entre uno y 19 votos).

En la investigación se analizó la modalidad 'Elefante', debido a que las discrepancias son mucho más amplias; y para tal efecto se tomó una muestra del 12.1% de las casillas que corresponden a esta modalidad.

En esta muestra surge una tercera irregularidad, al encontrar que el 20.15% (181) de las actas de casillas PRESENTA IRREGULARIDADES, como: el IEE NO publica el acta, ilegible acta, campos vacíos de acta o los votos exceden la lista nominal.

Para subsanar esta tercera irregularidad, 181 actas necesitaban ser recuperadas, por lo cual se recurrió a fuentes externas (la app 'Observación Que Sí Cuente' e información proporcionada ciudadanos), que proporcionaron 111 actas (61.3%), de las cuales 93 (83.8%) pudieron ser usadas y en las que 59 actas (63.4%) NO coinciden con el conteo distrital.

Al analizar las actas de fuentes externas que NO coinciden con el conteo oficial, se observa que:

  • El 4.01% de las casillas que excede la lista nominal (36 casillas) muestran como patrón, un número mayor de votos para gobernador que para presidente: irregularidad 4 'urnas embarazadas'.
  • Del porcentaje de casillas que exceden la lista nominal, hay casillas que exceden no sólo la lista nominal, sino que exceden cualquier límite legal del número máximo de boletas (750).

Al considerar la distribución de las 898 casillas del 12.1 % de la muestra se halló que:

  • 20.16% (181) de las casillas no se tiene información del acta. Por ello se recuperaron 93 Actas de las 181 que no publicó el IEE, y de estas actas recuperadas por fuentes externas en un 63.4% (59) no coincide lo publicado en conteo distrital vs. acta original.
  • 79.84% (717) de las casillas tiene información de las actas en sistema, de las cuales 92.19% (661 casillas) presentan ERRORES en el conteo distrital y/o en las actas.

De esas 661 casillas que presentan ERRORES en el conteo distrital y/o en las actas:

  • En 66.87% (442) de las casillas hubieron VOTOS ROBADOS DE LA URNA (Votación para presidente > Votación para gobernador).
  • El 33.13% (219) de las casillas presentan URNAS EMBARAZADAS (votación para gobernador > votación para presidente).

Tras observar que en la muestra de la investigación, del 12.1% del total de la elección, en 92.1% las actas presentan errores, y lo más grave, que al compararlos contra la publicación del CONTEO DISTRITAL OFICIAL, tampoco coincide, el Dr. Reyes Hernández afirma que hubo “fraude en el conteo oficial”.

Esto se sostiene si se miran las causales de no coincidencia entre actas y conteo:

  1. Actas con errores (suma total de votos incorrecta, votación para partidos y/o candidatos incorrecta): 31.46% (208 casillas).
  2. Conteo distrital del IEE erróneo (suma total de votos incorrecta, votación para partidos y/o candidatos incorrecta): 16.04% (106 casillas).
  3. Actas con errores y conteo distrital del IEE erróneo: 52.5% (347 casillas).

Por zonas geográficas, la investigación arrojó que la mayor cantidad de discrepancias se concentran en la zona de Puebla y zona metropolitana, toda vez que el 28.54% (256) de las casillas que presentan una diferencia de más de 20 votos se concentran en ciudad de Puebla.

Análisis a detalle entre Martha Érika Alonso y Miguel Barbosa

Un análisis a detalle entre los dos principales contendientes a la gubernatura de Puebla: Martha Érika Alonso Hidalgo (esposa de Rafael Moreno Valle Rosas, exgobernador poblano) y Luis Miguel Gerónimo Barbosa Huerta, a partir de la muestra de 12.1% (898) casillas, arroja que ella obtuvo 150 mil 675 votos y él 115 mil un votos, con una diferencia de 35 mil 674 votos a favor de la primera.

Mas ante las irregularidades previamente mencionadas, el Dr. Miguel Reyes hizo un ejercicio para establecer cuatro escenarios posibles que toman en consideración dichas irregularidades, y que cambian los resultados.

  • Escenario 1. Considera la captura de actas digitalizadas del IEE. En promedio, la diferencia se reduce en 16.8% por cada una de las casillas.
  • Escenario 2. Parte de la captura de actas digitalizadas IEE + Remplazo de datos faltantes por datos del cómputo distrital. La diferencia promedio por casilla se reduce en 10.12%
  • Escenario 3. Captura de actas digitalizadas IEE + Copia de actas de fuentes externas (‘Observación Que Sí Cuente’, otras fuentes). La diferencia se vuelve a reducir, a un promedio de 15.07% en promedio.
  • Escenario 4. Captura de actas digitalizadas IEE + Copia de actas de fuentes externas + eliminación de actas que exceden lista nominal. Nuevamente se reduce a un 15.58% en promedio.

Para esta muestra del 12.1%, cuando se reemplazó el conteo oficial por los valores en el acta de casilla, se encontró que POR CADA CASILLA REEMPLAZADA:

  • En total, la BRECHA entre Alonso y Barbosa DISMINUYE 47.8%.

En promedio, al corregir los resultados distritales con los resultados de las actas originales:

  • Alonso PIERDE 1.1% de los VOTOS, mientras que Miguel Barbosa GANA casi el 3% en la diferencia total. Si este mismo patrón se mantuviera para el resto de las casillas, dado que existen patrones similares como que en promedio el 20% de las actas no están publicadas, el diferencial total se reduciría a ser del 2.07% y no del 4.1% con el que se da el triunfo a Martha Érika.

Se observa un patrón similar en las causales de ilegibilidad o pérdida de datos de las actas, excepto para aquellas actas que Exceden Lista Nominal, donde sólo para la muestra del 12.1% es considerablemente mayor. “Existe un patrón en las diferencias entre Martha Érika y Miguel Barbosa. En las casilla sin irregularidades, casualmente, gana Martha Érika”.

Elección en Puebla violentó voluntad popular

La reducción a la mitad de las diferencias en la votación entre el primer lugar oficial y el segundo lugar, los errores en el llenado de las actas, la manipulación de información oficial asentada en actas en conteo oficial y una combinación de ambos factores, “permiten concluir que hubo acción deliberada que violentó la voluntad popular el 1 de julio en la elección de gobernador del estado de Puebla”.

“Las múltiples combinaciones de resultados, utilizando fuentes de información oficiales y alternas permiten también concluir que no hay certeza en el resultado de la elección, rompiendo el principio de certidumbre, intrínseco a todo proceso democrático”, concluyó el Dr. Miguel Reyes Hernández.

Mundo Nuestro. En la coyuntura poselectoral en Puebla surgen interrogantes que no tienen una respuesta sencilla. Así, sobreviene la incertidumbre por el derrotero incierto de nuestra sociedad.



Recordatorio de una infamia: la violencia criminal contra la democracia en Puebla. Hace un mes a los poblanos nos regresaron sin pudor alguno a 1940. Y pareciera ser que los ataques a balazos contra las casillas electorales orquestados por un grupo de poder fáctico no son prueba suficiente para declarar ilegal la elección del 1 de julio para el gobierno del estado de Puebla; y que los actores de la vida pública en Puebla, particularmente en la oficina del gobernador Gali, pueden seguir como si nada hubiera ocurrido y con ocurrencias absurdas como las de los barquitos para limpiar Valsequillo.

Es una tragedia y es intolerable.



Un mes después las preguntas se sostienen: ¿Quién ordenó los asaltos?, ¿quién operó los ataques?, ¿qué funcionarios públicos estuvieron involucrados en el dispositivo que organizó a las bandas que asolaron decenas de secciones electorales? ¿Y quién lo está investigando? ¿Los detectives de la FEPADE siguen la huella de los hampones de barrio y los sicarios de cárteles y las redes delincuenciales colgadas de los despachos de seguridad pública? ¿Existen acaso tales investigadores? Y más, ya en esta tanda de preguntas inútiles: ¿qué sentido tiene hablar de democracia si hechos así pueden pasar como si fueran asuntos banales que como tantos asesinatos y ejecuciones se agolpan en las primeras planas por un par de días para perderse después en el polvo de las desgracias que les pasan otros, los infortunados de la vida nuestra?

Es el relato de la infamia caciquil que nos debemos en Puebla.



Yo sigo en busca de mi voto violentado a balazos en la Sección 1187 de San José Mayorazgo. y les informo que no he recibido de parte del tribunal estatal electoral respuesta alguna a mi queja de inconformidad. No sé qué será de las impugnaciones que metieron los partidos políticos afectados por la suma de eventos criminales que se resumen en esa consigna genética que denominamos fraude electoral.

Mundo Nuestro. La controvertida y para muchos fraudulenta elección local para el gobierno de estado de Puebla el pasado 1 de julio, en su operación y resultado, obliga a abordar con rigor todos los eventos ocurridos en esa jornada. Igual la violencia generada por bandas armadas que asaltaron a balazos decenas de secciones electorales, que los contradictorios números arrojados por los sistemas de conteo rápido, PREP y conteos distritales.

Esto último es lo que ha hecho el investigador de la UNAM Arturo Ederly, quien concluye que "del análisis estadístico de las discrepancias es posible encontrar indicios de efectos indebidamente favorecedores a quien aparentemente ganó la elección."

Arturo Erdely es actuario con maestría y doctorado en Ciencias Matemáticas, con área de especialidad en Estadística. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores y académico de tiempo completo en la UNAM.Con su autorización publicamos aquí el análisis estadístico realizado a la información de los números publicados por los organismos electorales INE e IEE en las horas y días siguientes de una jornada histórica para México en su desarrollo democrático pero vergonzosa para Puebla en su confirmación de operativos criminales de Estado para la manipulación del sufragio.

Foto de portadilla: Agencia Enfoque / Archivo.



La Estadística es una ciencia que modeliza y cuantifica incertidumbre asociada a fenómenos o procesos, con base en datos que representan mediciones de aspectos de interés, y los procesos electorales son un ejemplo de ello. Respecto a la elección de gobernador para el Estado de Puebla en el año 2018, es posible descargar y analizar estadísticamente 3 conjuntos de datos con la información correspondiente a:

Conteo Rápido (CR, 1° julio) a cargo del Instituto Nacional Electoral (INE)

https://www.ine.mx/conteos-rapidos-procesos-electorales-federal-locales-2017-2018/

Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP, 1-2 julio) a cargo del Instituto Electoral del Estado de Puebla (IEEP) http://preppuebla2018.mx/gubernatura



Cómputos Distritales (CD, 4-8 julio) a cargo del Instituto Electoral del Estado de Puebla (IEEP) http://www.ieepuebla.org.mx/categorias.php?Categoria=Finalesproceso18

El flujo de información que da origen a los 3 conjuntos de datos anteriores se ilustra en la siguiente figura:

Una vez que se cerró cada casilla de votación, los funcionarios de casilla procedieron a contar la votación emitida para cada candidato y votos nulos. Primero se escribieron los resultados en el denominado cuadernillo de operaciones, a partir del cual el capacitador-asistente electoral (CAE) del INE transmitió la información al INE si dicha casilla era una de las seleccionadas en la muestra para la estimación del conteo rápido que estuvo a cargo del INE, y cuyos resultados se dieron a conocer la misma noche del 1° de julio. Posteriormente, los funcionarios de casilla transcribieron la información de dicho cuadernillo al acta de escrutinio y cómputo, cuya información sirvió, primero, para alimentar el PREP del IEEP que fue acumulando y publicando la información recabada durante los días 1 y 2 de julio, y segundo, para los cómputos distritales del IEEP del 4 al 8 de julio.



En condiciones ideales, la información de las casillas de la muestra para el Conteo Rápido del INE debiera ser exactamente igual a la de esas mismas casillas, tanto en el PREP como en los Cómputos Distritales del IEEP. En condiciones más realistas, de haber errores en la transcripción, transmisión y captura de la información, sería de esperarse, al menos, que dichos errores sean aleatorios y por tanto que no puedan influir significativamente en el resultado final de los cómputos distritales. ¿Qué ocurrió en la elección de gobernador de Puebla en 2018? Se analiza a continuación con base en la información antes mencionada.

Información del Conteo Rápido

El Comité Técnico asesor para los Conteos Rápidos (COTECORA) del INE estimó, para el caso de la elección de gobernador de Puebla, que con una muestra aleatoria estratificada de 424 casillas sería suficiente para lograr estimaciones por intervalo con un margen de error máximo de +/-1 % con un nivel de confianza de 95%. La experiencia indica que nunca llega el 100% de la muestra requerida, por lo que se agrega un “colchón” adicional, que en este caso fue de 85 casillas más para una muestra total de 509 casillas. La noche de la jornada electoral el COTECORA recibió, y decidió proceder a sus estimaciones con, información de 372 casillas, esto es 73.1% de la muestra total de 509 casillas. Recibir menos muestra implica, en principio, que el margen de error sea un poco mayor, teóricamente +/- 1.08% como máximo a un nivel de confianza del 95% para una muestra de 372 casillas, aunque el COTECORA reportó en este caso intervalos que implicaron un margen de error hasta de +/- 1.45%.

Para que las estimaciones anteriores sean confiables es necesario que la muestra recibida sea representativa de la población sobre la que se pretende hacer inferencia, y ello implica que al menos exista en dicha muestra un balance entre casillas URBANAS y NO URBANAS similar al total de casillas, y que el número de casillas por estrato (distritos locales en este caso) sea aproximadamente proporcional al número de casillas de cada estrato.

Del total de 7,548 casillas que estaba previsto instalar en Puebla (según el PREP), 59.6% están clasificadas como URBANAS y 40.4% como NO URBANAS. La muestra de 372 casillas recibida por el COTECORA tiene una composición 63.4% URBANA versus 36.6% NO URBANA, un poquito más urbana de lo que debiera, pero nada para escandalizarse.

En donde sí es preocupante el desbalance es en la distribución de la muestra recibida en 2 de los 26 distritos locales (el 1 y el 26). A continuación, se compara el número de casillas recibidas versus las esperadas por distrito, considerando la proporción de casillas por distrito aplicada a una muestra efectivamente recibida de 372 casillas:

¿Qué tan grave es para las estimaciones el notorio desbalance en los distritos 1 y 26? Para que las estimaciones sean válidas la muestra debe ser aleatoria de acuerdo con la estratificación elegida, por lo que bastaría con calcular la probabilidad de obtener una muestra con semejante desbalance o peor. No incluiré aquí el detalle de los cálculos (se añaden al final, como apéndice), pero la probabilidad de que en un muestreo aleatorio estratificado, con las características del utilizado en esta elección, se obtenga 3 o menos casillas recibidas en alguno de los 26 distritos es de aproximadamente 0.000008, por lo que una prueba de hipótesis estadística usual rechazaría contundentemente la hipótesis de que se trata de una muestra aleatoria representativa. Sin embargo, esto no se mencionó en el informe entregado por el COTECORA la noche de la jornada electoral, solo se menciona que se recibió información de los 26 estratos (distritos locales) pero omitiendo este desbalance que pone en tela de juicio la confiabilidad de las estimaciones.

Información del Conteo Rápido versus Cómputos Distritales

Como ya se mencionó, en ausencia de errores de transcripción, transmisión y captura de datos, la información de las 372 casillas que recibió el COTECORA del INE debiera coincidir con la información de esas mismas 372 casillas en los Cómputos Distritales realizados por el IEEP. Y en caso de haber errores, de ser aleatorios, entre errores a favor y en contra, el efecto promedio para cada candidato debiera ser cercano a cero.

Al revisar la información mencionada al inicio, hay 7 casillas de las que sí se recibió información para el Conteo Rápido en el INE, pero que en los Cómputos Distritales del IEEP aparecen con cero votos para todos los candidatos, o con información no disponible (NA), por lo que se comparan las 365 casillas que sí aparecen en ambos casos.

Primero se hace una comparación a nivel de votación total en ambos conjuntos de información, y luego se extrapolan las diferencias a la votación total de los Cómputos Distritales para tener una posible estimación del impacto de los errores:

La tabla anterior exhibe que, respecto a un mismo conjunto de 365 casillas de la muestra para el conteo rápido del INE, la información muestra incrementos porcentuales inexplicables en el IEEP para todos los candidatos excepto para el segundo lugar (Barbosa), cuando idealmente en todos los casos esa diferencia porcentual debiera ser cero, o en su defecto muy cercana a cero. Si en un momento dado le creemos más al INE que al IEEP, y hacemos el ajuste porcentual correspondiente para el total de votos obtenidos en los cómputos distritales del IEEP, se obtiene que un total de 41,147 votosestarían incorrectamente acreditados a los distintos candidatos (la suma de los valores absolutos de la última columna Diferencia).

Pero entrando aún más a detalle en el análisis de las diferencias en cada una de las 365 casillas, comparando información del INE versus del IEEP, casilla por casilla, es posible calcular la diferencia promedio de votos por casilla (que debiera ser muy cercana a cero si no hay sesgo), y determinar mediante una prueba estadística de sesgo si dichas diferencias promedio son estadísticamente significativas. Los detalles de la metodología pueden consultarse en el siguiente artículo:

https://arxiv.org/pdf/1805.08968.pdf

Los resultados de análisis de sesgo para la elección de gobernador de Puebla son los siguientes:

Lo anterior implica que se rechaza la hipótesis estadística de que los errores de transcripción/transmisión/captura son aleatorios para el caso de los candidatos de la coalición del PAN (Alonso) y el PRI (Doger) con p-valores menores a 0.05, esto es, existe un sesgo estadísticamente significativo que beneficia indebidamente a dichos candidatos, con +1.92 y +2.06 votos en promedio por casilla, respectivamente, cantidades que multiplicadas por un total de 7,548 casillas representarían 14,492 y15,549 votos de más, respectivamente.

Casillas de la muestra que no llegaron al INE pero sí al IEEP

De las 509 casillas de la muestra total solicitada por el COTECORA para la estimación del conteo rápido del INE, son 132 casillas de las cuales no llegó información al INE, pero cuyos resultados sí quedaron plasmados en los Cómputos Distritales del IEEP. A continuación, se analiza la información de dichas casillas, calculando el voto promedio por casilla para cada candidato, y comparándolo contra el voto promedio por casilla en las 372 casillas de la muestra que sí llegó al INE. Teóricamente no debiera haber gran diferencia entre unas y otras, si las causas de no llegada de información al INE fuesen ajenas a un interés de incidir en el resultado electoral:

En el cuadro anterior es especialmente notable la diferencia entre la votación promedio por casilla para la candidata Alonso en la muestra recibida por el INE respecto a la parte no recibida por el INE pero sí incluida en los Cómputos Distritales. Para dimensionar qué tanto es una diferencia (inexplicable) a favor de 23.91 votos promedio por casilla, basta realizar las siguientes operaciones:

7,479 casillas en Cómputos Distritales – 372 casillas muestra recibida por INE = 7,107 casillas

7,107 casillas x 23.91 votos promedio por casilla = 169,928 votos adicionales,

cantidad de votos, esta última, superior a la diferencia en votos en los Cómputos Distritales entre los candidatos punteros Alonso y Barbosa: 1,153,034 – 1,031,048 = 121,986 votos. Quizás pudiera pensarse que el efecto anterior se debe a que la información no recibida por el INE para el conteo rápido está más asociada a casillas no urbanas que, por serlo, se dificulta más la obtención oportuna de información de esas casillas. En la gráfica siguiente se comparan los porcentajes de votación obtenidos en los Cómputos Distritales por los dos candidatos punteros (Alonso y Barbosa) considerando votación total, y separando por urbana y no urbana:

Si bien en la votación total la candidata Alonso supera a Barbosa, Alonso pierde por poco en la votación urbana, pero gana por una cantidad mucho mayor en la votación no urbana. Sin embargo, al realizar nuevamente los cálculos de voto promedio por casilla, tanto en la muestra recibida por el INE como en la parte que no recibió, aun separando por votación urbana y no urbana persiste un efecto de diferencia positiva (inexplicable) a favor de la candidata Alonso en ambos casos:

Tal pareciera que del cuadernillo de operaciones al acta de escrutinio y cómputo “algo pasó”, especialmente cuando la información del cuadernillo de una casilla en la muestra del INE por alguna razón no llegó al INE. Y se trata de “algo” que, de ser sistemático en todas las casillas, sí sería de suficiente tamaño como para que cambie el ganador de la elección.

Casillas faltantes y extrañas en los cómputos distritales

De acuerdo al PREP se esperaba información de un total de 7,548 casillas, pero en los Cómputos Distritales solo aparece información de 7,479 casillas, y de ellas, 79 casillas tienen 0 votos para todos los candidatos, así que quedan 7,400 casillas, esto es, por diversas razones no hay información de votación de 147 casillas electorales (106 urbanas y 41 no urbanas, quitando la casilla de voto de mexicanos en el extranjero), que en conjunto representan, en lista nominal, un total de 90,543 posibles votantes, y que considerando una participación observada en los cómputos distritales de 67.84%, se trata aproximadamente de 61,424 votos que posiblemente quedaron fuera de los Cómputos Distritales.

Finalmente, hay 32 casillas en los Cómputos Distritales en donde, indebidamente, la votación total superó por mucho la lista nominal, y acumularon un total de 27,467 votosversus una lista nominal total de 18,567 posibles votantes.

Conclusiones

La participación de dos institutos electorales en la elección de gobernador de Puebla en el año 2018, el INE a cargo del Conteo Rápido por un lado, y el IEEP a cargo del PREP y los Cómputos Distritales por otro, permite contrastar la información que resultó común a ambos, y del análisis estadístico de las discrepancias es posible encontrar indicios de efectos indebidamente favorecedores a quien aparentemente ganó la elección.

Una forma de despejar dudas sería con un recuento total de votos, casilla por casilla, o en su defecto, con el recuento de una muestra estadísticamente representativa de casillas. La ciencia Estadística cuenta con las herramientas para ello, faltaría ver si el marco jurídico electoral y la voluntad política de generar certeza y transparencia lo permiten.

Apéndice

Cálculo de la probabilidad de haber obtenido una muestra estratificada de 372 casillas en donde el mínimo número de casillas en los 26 estratos sea 3 o menos, como ocurrió en la muestra recibida por el COTECORA.

La distribución de la muestra total planeada de 509 casillas por el COTECORA tiene una mediana de 19 casillas por estrato. Como la noche de la jornada electoral recibieron un 73.1% de la muestra total, podemos considerar al número de casillas efectivamente recibido en cada uno de los estratos como una variable aleatoria Binomial con parámetros n = 19 y p = 0.731, y al tratarse de 26 estratos, considérense 26 variables aleatorias X1,…,X26 independientes e idénticamente distribuidas Bernoulli con los parámetros antes citados. Definiendo la variable aleatoria M = mínimo{X1,…,X26} se tiene que:

P(M < 4) = 1 – P(M > 3) = 1 – [ P(X1 > 3) P(X2 > 3) … P(X26 > 3) ]

= 1 – [ P(X1 > 3) ]^26 = 0.000008

Lo anterior se interpreta como que es altamente improbable que una muestra aleatoria estratificada como la que se planeó arroje un mínimo de 3 o menos casillas en alguno de los 26 estratos con un tamaño de muestra y estratificación como lo que se planeó.