La violencia en la Sección 981: Testimonio de Sergio Saldaña Ramírez

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Mundo Nuestro

SECCIÓN 981



"De momento ingresó un joven bajito que iba vestido de pantalón de mezclilla, tenis y una camisa amarilla, perfectamente identificable, me acuerdo de su fisonomía. Veo que entra repentinamente, casi corriendo, empezó a gritar: ¡a la chingada con esto! Entonces, lo que trata de hacer es tomar la primera urna que estaba allí, no recuerdo si era de diputados locales o de ayuntamiento. Al momento de querer tomar se patinó, porque el piso es de cemento liso y él llevaba tenis. Patina y se cae, y al momento que va cayendo, vota la urna, ésta se cae y se abre, y se desparraman todos los votos."



TESTIMONIO DE SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ, FUNCIONARIO DE LA CASILLA CONTIGUA 1

VIDEO: POR QUÉ QUIERO DAR MI TESTIMONIO



LA ENTREVISTA:

AUDIO:

Audio Segunda parte, entrevista con Sergio Saldaña Ramírez en común con funcionaria CAE-INE Aurora Álvarez Carreto:

Audio Segunda parte, entrevista con Sergio Saldaña Ramírez en común con funcionaria CAE-INE Aurora Álvarez Carreto:

TEXTO:

SERGIO MASTRETTA: Sergio Saldaña Ramírez abogado, funcionario de casilla por casualidad, llegó a votar el día 1 de julio en la sección 981 para darse cuenta de que faltaban representantes (funcionarios), su esposa, la señora Aurora Álvarez es la CAE de la sección, le pide a solicitud de la presidente si es posible que participe.

Tú pensabas votar y regresar a casa te quedaste todo el día y viviste un hecho de violencia muy serio. Nos puedes contar qué fue lo que ocurrió ese día en el distrito 9, sección 981 en la colonia Aquiles Serdán ubicada en la escuela primaria Carmen Serdán en la casilla contigua a uno, en donde quedaste como escrutador, vocal, primer secretario de la casilla 1.

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: Siendo aproximadamente 8:00 o 10:00 de la mañana nos constituimos en la escuela Carmen Serdán mis hijas Adriana Verónica y Andrea ambas de apellido Saldaña Álvarez con la finalidad de ir a ejercer el voto, por lo que llegamos a la escuela donde se establecieron las casillas. Cuando llegamos ya había gente esperando ejercer su voto, y resulta que todavía no se constituyeron, 8:10-8:15 y la gente ya empezaba a ejercer presión a los funcionarios, empezaba a gritar porque no abrían las casillas, y fue aproximadamente como 8:30 que salió la CAE, Aurora Álvarez Carreto, junto con las presidentes de la contigua 1 y la contigua 2 a pedirle a la gente que estaba formada que fuera de la sección 981 que quienes apoyaban para fungir como funcionarios, porque no se acompletaban, faltaban funcionarios y por esa razón no se podría abrir la casilla. Les dije a mis hijas ¿quieren apoyar? Entonces a Adriana Verónica y un servidor nos designaron en la casilla 1 como primer secretario y a mi hija Adriana Saldaña segunda secretaria; a mi hija Andrea se le designó en la contigua 2.

Ya una vez en el aula donde estaba instalada la contigua 1 me empezaron a dar el material para empezar a revisarlo, lo que es la función de un secretario, contar las boletas, llenar las actas. En ese tiempo unos minutos antes de las 9:00 de la mañana ingresó una dama que se ostentó como funcionaria del INE y nos empezó a gritar diciéndonos que por qué motivo no se había abierto esa casilla, que eso era motivo de una sanción, que nos iban a multar, así nos dijo. En primera, le dije a la presidente: a ver, presidente, usted es la autoridad máxima, puede responderle a la señora. Pero vi que la presidente no reaccionó en ese momento, y yo fui el que le dije, sabe qué, en primera, estamos sustituyendo a funcionarios que no llegaron, y nos dijo: bueno, entonces apúrense. En ese momento, el representante de MORENA secundaba a la funcionaria del INE, diciendo que ya la gente estaba desesperada porque ya era muy tarde y se tenía que abrir a como diera lugar. Entonces nosotros nos apuramos y levantamos las actas de la iniciación de la casilla, aproximadamente como 8:40 de la mañana fue que la presidenta ya salió a hacer la declaración de que se abría formalmente la casilla Contigua 1.

SERGIO MASTRETTA: Ubícanos por favor ¿eso es en la escuela Carmen Serdán? Son tres casillas que se instalaron en salones de clase en la planta baja.

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: Exactamente, eran tres aulas. Dentro de la misma se instaló las casillas, lo que era la mampara, las urnas, entonces estaba la básica en la contigua 1 y contigua 2, a nosotros nos correspondió la contigua 1.

SERGIO MASTRETTA: ¿Era una votación normal a lo largo de la mañana?

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: Sí, estuvo totalmente normal, pacífica, yo vi que había mucha armonía de la ciudadanía, porque había mucha concurrencia, llegó a votar muchísima gente, lo que a mí me sorprendió mucho. Casi no hubo tiempos muertos, siento que dentro de lo que cabe no había espacio para tener un momento libre.

SERGIO MASTRETTA: Así ocurre en las elecciones, de repente media hora no llega nadie, dependiendo de la elección. ¿En este caso todo el día hubo votantes?

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: Sí, sí. Estuvimos ahí no había ningún tipo de anormalidad todo era pacífico, inclusive tuvimos chance de platicar con las CAES, tanto la espejo que era la del distrito 17 local y la del distrito 9, que era la licenciada Aurora Álvarez Carreto. Llegaban y nos decían ¿les falta algo? ¿cómo van? Todo tranquilo, les decíamos. Todo se estaba ejerciendo normal, estaba la gente, mujeres, hombres, personas grandes, acompañados de niños; inclusive, al momento en el que se conformó la casilla estaban ya presentes dos representantes de MORENA, un varón y una señora, que se sentaron en la entrada, y a un ladito estaban dos representantes del PAN, un joven y una señora con una niña, que era su hija, y del otro lado estaba un representante de Movimiento Ciudadano.

SERGIO MASTRETTA: ¿Del PRI había?

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: No, no llegó nadie del PRI

SERGIO MASTRETTA: El caso está en que la elección transcurre normalmente hasta que ocurre de repente la intrusión de gandules. ¿Nos puedes contar el momento de la violencia que se suscitó en la casilla Contigua 1?

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: Siendo aproximadamente 15:30 pm entraron dos personas, un señor en una de las mamparas, y el otro en una del otro lado. De momento ingresó un joven bajito que iba vestido de pantalón de mezclilla, tenis y una camisa amarilla, perfectamente identificable, me acuerdo de su fisonomía. Veo que entra repentinamente, casi corriendo, empezó a gritar: ¡a la chingada con esto! Entonces, lo que trata de hacer es tomar la primera urna que estaba allí, no recuerdo si era de diputados locales o de ayuntamiento. Al momento de querer tomar se patinó, porque el piso es de cemento liso y él llevaba tenis. Patina y se cae, y al momento que va cayendo, vota la urna, ésta se cae y se abre, y se desparraman todos los votos.

SERGIO MASTRETTA: ¿Él entra armado?

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: No. Inmediatamente después de que él entre y cae empiezan los disparos. Yo no me percaté quien disparó, pero se empiezan a oír detonaciones de armas de fuego, yo calculo como unas cuatro o cinco detonaciones, todas adentro del aula. A mí me robó la atención el que se cayó, incluso me paré y le dije: ¿qué te pasa? Incluso la presidenta y un compañero que era escrutador, un señor Francisco, una persona de edad, como el reaccionó nosotros nos pusimos de pie, viendo lo que había pasado. En cuestión de segundos empiezan los disparos, uno se asusta y trata de protegerse, yo dije: ¡al suelo todos! Y todos nos tiramos al suelo, pero yo no logré observar quien había disparado.

SERGIO MASTRETTA: Hay me imagino un aturdimiento, pierdes un poco el sentido de lo que está pasando.

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: Sí, empieza a haber confusión, uno trata de proteger su vida. Ya después de que cesaran los disparos volteamos a ver qué es lo que había pasado y todos nos ponemos de pie. Lo primero que veo es tirada a mi hija Adriana Verónica Saldaña Álvarez, la veo sangrando boca abajo, sangrando de la nariz y de la boca. Sangraba exageradamente y yo pensé que ya le habían pegado un balazo, le dije: no te muevas. Le revisé la espalda, el estómago, buscando un impacto de bala, y vi que no; pero, lo que más me sorprendió es que sangraba mucho de la boca y de la nariz, quizás se pudo haber pegado con el suelo, con la mesa o uno mismo le pudo haber pegado, alguno de nosotros de los que estábamos en esa mesa.

SERGIO MASTRETTA: ¿En qué momento te das cuenta de que ella está herida en la mano?

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: Había mucha confusión en el interior de las personas, en las compañeras, en la mamá y las hijas, la señora Érika y su hija Guetzamaní, estaban gritando muy violentamente, entraron en pánico, empezaron a llorar, y gritaban muy feo. Pregunté ¿están bien todos? Porque lo primero era ver que todos estuviéramos bien, yo revisé a mí hija y vi que estaba lastimada de la boca y la nariz. Todos dijeron que estaban bien, así que paramos a mi hija y la sentamos, en ese momento llegó un compañero de la básica, que dijo que era secretario, y nos dijo que era enfermero. Entonces mi hija nos dice: es que también tengo en el dedo, y nos enseña como estaba escurriendo en sangre su mano, cuando la extiende vimos que en la palma tenía hemorragia, y nos damos cuenta de que tiene un impacto en el dedo pulgar de la mano derecha, y estaba sangrando bastante, porque se veía que ya tenía el dedo hinchado y se le estaba poniendo morado. Entonces, el joven le dijo: sabes que yo soy enfermero, tranquila. La empezó a limpiar con un kleenex, la empezó a calmar porque estaba llorando en shock, muy nerviosa. Todo el mundo estaba en crisis.

SERGIO MASTRETTA: ¿Hasta ese momento no te habías percatado de que también estabas herido?

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: No, no sé si era la adrenalina o qué me habrá pasado. Entonces vimos cómo todo estaba alrededor, había una urna tirada y los votos se salieron, pero el material se quedó intacto, todas las actas y todo lo que tenemos en la mesa nosotros, nada se tocó de eso. En eso yo recuerdo que tengo una hija en la otra casilla y voy a ver, para eso Aurora ya ingresó, y le dije que tenía que hablarle a la policía, y pues se espanta porque ve a nuestra hija lastimada. Fue hasta ese momento que yo empiezo a sentir calor en mi pecho del lado izquierdo, casi a la altura de la tetilla, y otra herida por mi hombro derecho. Siento una especie de ardor, así que me desabrocho la camisa y veo que efectivamente tengo un impacto. Mi camiseta se ensució de sangre, empezó a escurrir.

SERGIO MASTRETTA: ¿Se rompió?

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: Ya ni me di cuenta.

SERGIO MASTRETTA: ¿Qué podemos suponer? ¿fue una esquirla de rebote?

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: Mire, yo no puedo opinar al respecto porque no me consta, pero de lo que sí ya después me doy cuenta de que estoy herido, como de una especie de rascuño profundo de cinco centímetros. Además, también en la pierna a la altura de mi muslo derecho tuve un impacto, y ahí sí tuve que someterme a cirugía, porque tenía yo incrustado un fragmento de metal y me dijeron que era de una bala. Yo me siento, Aurora le habla a la policía, que tardó una media hora, y a la Cruz Roja, que llegó a los cinco minutos. Yo le decía a la policía, que tenían que cerrar la escuela para que ya no ingresara gente, el salón también lo tenían que cerrar, para que iniciaran una cadena de custodia conforme a los protocolos que indica la ley. No me hicieron caso, no cumplieron con su deber. Eran policías de seguridad pública del Estado.

SERGIO MASTRETTA: ¿Qué hace en ese momento la presidente de casilla?

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: Lo que yo vi, en ese momento también estaba espantada, no sabía que hacer; pero, yo vi que estaba grabando, tomó su celular y comenzó a grabar.

SERGIO MASTRETTA: ¿Tomó en algún momento dado la responsabilidad como el mando?

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: No sabía qué hacer, y la compañera Aurora le dijo: tienes que suspender esto formalmente, y dijo: sí, hay que pedir instrucciones. Se avisó a Aurora, pidiendo que informara a las autoridades, y ella dijo: sí, ya hablé al distrito, me comunicaron con el presidente consejero, ahorita van a mandar un apoyo. Jamás llegó el apoyo, no me percaté de que haya llegado algún apoyo del Instituto, siempre estuvimos solos, nada más acompañados de las CAES, LASPEJO y Aurora, local y federal. Veo que hay descontrol, grita la gente y queremos poner orden, pero un representante de MORENA veo que en la puerta de acceso al aula le empieza a gritar a Aurora, a la CAE Aurora, exigiéndole que tenía que reanudar la elección.

SERGIO MASTRETTA: ¿Él estuvo ahí adentro del salón?

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: Sí, él estaba asignado a la casilla

SERGIO MASTRETTA: ¿En algún momento tuvo el ánimo de preguntarte cómo estabas?

S: No, porque en ese momento ya habían llegado los paramédicos y me estaban revisando, y me dijeron que eran lesiones superficiales, que no ameritaban hospitalización. A mí me preocupaba más mi hija, porque sí estaba muy lastimada del dedo, muy lastimada. Me di cuenta de que los paramédicos eran muchachitos inexpertos, nada más llegaron a limpiarnos las heridas, nos pusieron unos parches, unas gazas. Se me empezó a inflamar el muslo y me dijeron que no pasaba nada, e ignoraron que yo sospechaba que tenía algo adentro, no se quisieron hacer cargo. Se retiraron y la policía no hacía caso, la gente seguía ingresando. Empezaron a gritar que querían votar, ahí es cuando el representante de MORENA empieza a agredir verbalmente a Aurora.

SERGIO MASTRETTA: ¿qué decisión tomaste tú?

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: yo me quería levantar, pero no podía porque me estaban atendiendo y los policías me estaban tomando datos. Había mucha confusión, un verdadero caos. En eso mi hija pedía ver a los familiares de mi esposa, llegaron mi cuñada, mis suegros, mi cuñado, y mis familiares apoyaron en trasladarla a un hospital, para que recibiera atención médica porque estaba lastimada de su pulgar. Yo aún no fui al hospital porque quería esperarme a ver si no llegaba ningún apoyo del INE, el cual jamás llegó. Incluso Aurora me comentó: ya hablé con Daniela, mi supervisora, y me dijo que se tenía que resguardar en las oficinas del distrito 09. Ahí es cuando le dije que nos fuéramos a la PGR, que denunciáramos nosotros, porque la policía no estaba haciendo nada, llevábamos hora y media y ellos tan sólo seguían dejando entrar a la gente. Seguían ingresando, a lo mejor ni sabían qué había pasado, pero la mayoría de los funcionarios ya se habían ido, nomás nos quedamos la presidenta, el representante de MORENA y yo; los demás también se fueron, por el pánico, la del PAN se echó a correr, también la de Movimiento Ciudadano.

SERGIO MASTRETTA: ¿qué pasó en la casilla cuando usted decide irse a la PGR?

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: la gente estaba muy molesta porque quería votar, aunque no hubiera condiciones. El principal quejoso era el representante de MORENA, así que lo confronté y le dije: ¿cómo te atreves a estar pidiendo cuando tu sabes que hubo un hecho de sangre? Aquí tiene que venir un ministerio público a dar fe de esto, para que empiece una cadena de custodia y tengan datos de prueba de todo lo que pasó. Les enseñé mis heridas y les dije: sufrimos un atentado, ¿cómo te atreves a seguir si no hay funcionarios? Nada más estaba un secretario y la presidenta, quien también estaba en shock.

SERGIO MASTRETTA: ¿Cómo reaccionó él?

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: se quedó callado, porque sí estaba gritando mucho, se fueron a meter a la básica 1 a gritarse, además de que la gente estaba gritando muchísimo, algunas señoras ya estaban agrediendo a Aurora, porque la vieron con el chaleco de los colores del INE. Nos fuimos con miedo de que pasara otra cosa, porque yo también estaba lastimado, y la policía no hacía nada, permitía que entrara gente y no nos defendían cuando querían golpear a Aurora. Entonces fuimos a denunciar a la PGR, en la delegación que está por Zavaleta y la Reta Cholula. Antes también le hablé a la FEPADE, es muy difícil, porque hay que pasar varios filtros, pero tuve la suerte de que me contestara un abogado y le expliqué lo ocurrido y me dijo que iban a mandar gente especializada. No llegó nadie, lo cual me inclinó a ir a la PGR a denunciar directamente. Levanté una denuncia, incluso alguien en la PGR me comentó: usted fue el que habló a la FEPADE, ya nos también nos dijeron del caso, ya está su denuncia telefónica. Le dije: sí, pero no hicieron nada, hay que llevar a los peritos porque se quedó un charco de sangre, las boletas estaban regadas, necesitamos que den fe de todo eso. Estuvimos hasta aproximadamente las nueve o a las diez en la PGR.

SERGIO MASTRETTA: finalmente la PGR sí se movilizó...

SERGIO SALDAÑA RAMÍREZ: Sí, con la licenciada Aurora se fueron los peritos y el titular, y regresaron a la casilla.

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