Santa María Malacatepec: la defensa del cerro contra Proyecta y Lomas de Angelópolis Destacado

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Acoso, asedio, asalto.

Las tres palabras quedan como el lastre del desánimo al final del día para condensar la imagen de una ciudad que palmo a palmo arrebata y engulle la tierra, los pueblos, el mundo rural.

Fui este mediodía al territorio que sin piedad alguna por la tierra campesina la empresa Proyecta cerca con los paredones y jardineras que la distinguen para confirmar que de los poderes fácticos en la ciudad el suyo es el principal. Y las consecuencias sociales y ambientales que tiene el hecho de que la palabra ordenamiento territorial no forme parte de la preocupación de quienes ocupan los poderes públicos.Lo que ahí ocurre obliga a una investigación de fondo, que me propongo hacer, pero al final del día, estas palabras quedan.



En Santa María Malacatepec los empresarios de Proyecta van por todo lo que queda del ejido para la etapa última de su Lomas de Angelópolis. Alrededor de 230 hectáreas de un cerro de piedra de la serranía del Tentzo, apenas cubierto en su cima por un pasto ralo y mesquites sobrevivientes, pero con rincones de encinos tupidos en sus laderas asomadas al valle y llanos breves en su meseta para el cultivo maicero. Los clúster Chiapas, Oaxaca, Natura y Novara ya lucen sus bardas para resguardar a los futuros residentes de todo contacto con el caserío apretujado del pueblo. En Novara las casas cuadradas y blancas ya esperan a sus jóvenes matrimonios clasemedieros. No me equivoco si son más de 150 hectáreas las que entre el 2014 y el 2017 los ejidatarios, uno a uno, fueron cediendo sus terrenos a los coyotes con los que no dan la cara los empresarios y sus promotores.

En primer plano lo que ya es el clúster Natura. Al fodo los cerros Izmatl a la izquierda y el Tenayo a la derecha.



Una barranquilla abierta por la maquinaria de Proyecta lleva por lo pronto, las aguas negras de Santa Clara Ocoyucan y probablemente de los clústers más sureños de Lomas de Angelópolis.

Este es uno de los tres pozos que Proyecta perfora en los campos comprados al ejido de Santa María Malacatepec.

Para entender mejor el conflicto en Malacatepe también puedes leer este reportaje del año 2015:

Rechazan en Malacatepec pozos de agua potable para Lomas de Angelópolis

Pero los dirigentes del ejido les han vendido también el cerro. La tierra común. Les han ido pagando en partes, desde el mes de julio, 700 mil pesos prometidos a los 284 ejidatarios. 198 millones de pesos, a 864 mil pesos la hectárea. Es lo que aceptaron. Es lo que los empresarios están decididos a pagar.

Pero en Malacatepec hay muchos más pobladores, que durante años han pagado contribuciones económicas al ejido. En noviembre se rebelaron y tomaron el cerro.

Hasta la punta del Izmatl fui esta tarde para conocer al grupo de mujeres que lo defienden de la voracidad de los empresarios Posada y la avaricia de los ejidatarios. Ellas están ahí desde noviembre. Han montado un campamento de defensa y han dicho "no se apropiarán del cerro". No por algo por aquí pasó Zapata, como lo recuerdan cada 10 de abril en el pueblo.

Son dos cerros, el Izmatl a la izquierda y el Tenayo a la derecha. Este último es propiedad de particulares, y una parte ya la compró Proyecta. El otro cerro es totalmente del ejido, la tierra comunal. Los ejidatarios ya aceptaron vender, pero ahí es donde brincó la gente del pueblo, que durante años ha pagado cooperaciones al ejido, que el año pasado se encabronaron y deciedieron rebelarse contra la venta. En noviembre tomaron el cerrro, por lo que Proyecta le dijo al ejido, o lo sacas, o ya no te pago. El resultado es la detención la semana pasada de uno de 18 indiciados, diez de ellos mujeres, acusados de atentar contra la seguridad del comisariado ejidal. Ayer una jueza en Cholula le dictó formal prisión.

El grupo que encabeza el ejido, encabezado por David Saavedra López, el comisariado ejidal, está totalmente decidido a vender todo lo que se pueda.

En defensa del cerro. Uno de los suyos, Emiliano Zambrano, fue encarcelado el 28 de febrero pasado.

A la manera de Moreno Valle, el gobierno de Gali ha encarcelado a uno los campesinos que se ha opuesto a la venta del cerro. A la manera de Moreno Valle se lo llevaron el 28 de febrero los judiciales, sin orden de aprensión, sin el citatorio que establece la nueva normativa legal. Ayer una jueza lo declaró peligroso para la seguridad del comisariado que le ha vendido a Proyecta caminos y barrancas, y ahora también el cerro. Y ha dictado fecha para la nueva audiencia hasta el mes de julio y lo ha encerrado en el CERESO de Cholula. La ley, como siempre en México, al servicio del dinero.

Pero ellas están ahí, entre las casuchas de cartón, en la defensa del cerro.

Al final del día, la vida sigue. El arco que da la bienvenida luce sus mejores luces por el reciente festejo del Señor de Tepalcingo.

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Sobre el autor

Sergio Mastretta

Periodista con 39 años de experiencia en prensa escrita y radio, director de Mundo Nuestro...