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La obra que realiza el Ayuntamiento de San Andrés Cholula en la plaza de Santa María Tonantzintla está suspendida por el INAH desde el mes de enero, no tiene el aval del Instituto, así que su continuación por parte del gobierno de Leoncio Paisano está fuera de la ley.

Esa es la postura del centro INAH quien afirma a Mundo Nuestro y e-consulta que la obra está en proceso de dictamen y que para ello se contemplarán no sólo los elementos técnicos del puente sino los valores sociales, históricos y culturales de la comunidad.



Estas declaración del Centro INAH en Puebla se produce luego de que Mundo Nuestro y e-consulta recibiera de la dependencia un memorándum a la Coordinación de Monumentos Históricos del Instituto elaborado por el Arqueólogo Eduardo Merlo Juárez en el mes de enero, como respuesta a la solicitud por escrito de información sobre la actuación del Centro en el caso de las obras que el municipio de San Andrés Cholula realiza desde el mes de noviembre de 2017 y que ha provocado una seria tensión en la comunidad, sobre todo a raíz de la destrucción del reloj y el puente existentes en el centro de la plaza y frente al templo de Santa María. Un conflicto que lleva como aderezo la intención del gobierno estatal de convertir en Barrio Smart, dentro de la propuesta conocida como Smart City, al pueblo de Tonantzintla.

En un memorándum con fecha del 17 de enero de 2018 –del que este reportero tiene la copia solicitada, y que aquí publicamos junto con el reporte elaborado por la arqueóloga Fabiola Moreno Hernández, comisionada por la dependencia para el caso--, el arqueólogo Eduardo Merlo Juárez, Coordinador de la Sección de Arqueología del propio Instituto, solicita al Arq. Martín Limón Osorio, coordinador de Monumentos Históricos que “no se otorgue el permiso y que se solicite al jurídico lo que convenga por la demolición del puente”.

Eduardo Merlo Juárez, y en base a lo reportado por Fabiola Moreno, afirma en ese memorándum que el puente demolido era al menos una construcción del siglo XIX y que la demolición se llevó a cabo en contra de lo acordado con el INAH y “bajo la premisa absurda” por parte del ingeniero Rufino García Contreras, responsable de la obra en el sentido de que “ahí no se obedecía más que al presidente auxiliar y a la comunidad”.

Antes de reseñar el reporte realizado por la Arqueóloga Moreno Hernández presentamos una serie de fotografías que dan cuenta de cómo, al día de hoy, y a pesar de la suspensión de la obra por el INAH, el ayuntamiento de San Andrés Cholula continúa con las obras en la plaza de Tonantzintla.





El reporte de la Arqueóloga Fabiola Moreno Hernández

Elaborado un par de días después de la demolición del puente y la torre del reloj en Tonantzintla, el reporte se refiere al trabajo de supervisión de la obra denominada “Rehabilitación de la Explanada de Santa María Tonantzintla”, con el objetivo específico de la reubicación de la torre del reloj, una acción que sí fue avalada por el Instituto. El trabajo de inspección de la arqueóloga se realizó entre los días 1 y 6 de diciembre de 2017 y está descrito con detalle en el reporte. Se expone en él que la empresa no respetó el acuerdo de supervisión y realizó dos pozos en la zona del reloj sin la presencia de la arqueóloga y que fueron excavados con una retroexcavadora sin la supervisión arqueológica correspondiente. El reporte denuncia también que el trabajo no se terminó “a consecuencia de los problemas surgidos y de la falta de pago” por parte de la empresa y como se acuerda con el INAH para los trabajos de excavación en zonas arqueológicas.

El reporte destaca que la dependencia informó a la empresa constructora que el puente fue construido posiblemente en la época colonial o en el siglo XIX y le expuso enfáticamente que no se podía demoler ni alterar. Se informa claramente que de ello fueron enterados tanto el responsable de la obra, el Ing. Rufino García Contreras como el responsable de Obras Públicas del Ayuntamiento de San Andrés Cholula (Roberto González Tzontecmani). Sin embargo, la empresa constructora demolió la torre del reloj y el puente sin dar previo aviso a la arqueóloga comisionada “aun a sabiendas que el puente no debía ser lastimado ni mucho menos destruido, esto debido a que se trataba de una construcción histórica.”

Destaca el reporte que ninguna de las actividades realizadas hasta ese momento ha contado con la supervisión arqueológica. Ello además de la actitud burlona de Rufino García Contreras contra la arqueóloga Fabiola Moreno Hernández y su negativa a obedecer los lineamientos impuestos por el Instituto.

El reporte termina con la conclusión de la destrucción del puente contraviene la protección que se debe dar a los monumentos de la etapa virreinal y del siglo XIX.

Aquí la copia completa del reporte:

Lo que sigue

Funcionarios del Centro INAH Puebla sostienen que el dictamen está en proceso. La continuación de la obra a lo largo de las últimas semanas –aquí mismo una galería fotográfica que lo prueba--, obliga a la intervención del jurídico del Instituto.

Una asamblea en domingo para dar cuenta de un pueblo dividido. Una reunión en la plaza de un pueblo al que la autoridad municipal le ha impuesto una obra de remodelación sin consultar a la ciudadanía. Esta tercera asamblea corre bajo el control de un grupo que respalda al alcalde Leoncio Paisano y que termina sin acuerdo y con los ánimos enconados. Una asamblea por la que se pueden entender cabalmente los límites de una democracia popular que no tiene reglas claras para el establecimiento de un quórum y la toma de decisiones. Dos asambleas previas, el 31 de enero y el 1 de febrero, rechazaron abrumadoramente el proyecto de Barrio Smart en Tonantzintla, y en la segunda de ellas Paisano se comprometió verbalmente a respetar el acuerdo y a reconstruir el puente destruído. La del domingo 11, sin la presencia de autoridad municipal alguna, rechaza la reconstrucción del puentecito y deja en el aire el tema de Smart City.

El resultado lo tiene en la mano Leoncio Paisano que seguirá con la obra que ha impuesto en el pueblo de Santa María Tonantzintla. El silencio del Instituto Nacional de Antropología e Historia respaldará la destrucción de un espacio valorado por una comunidad como parte de su identidad. El grupo que ha apoyado al alcalde de San Andrés Cholula se quedarán muy contento del avance de la modernidad sobre su pueblo. El grupo que ha cuestionado el proyecto contemplará con tristeza que la plancha con la que se cubre el empredado le servirá al gobierno de Tony Gali para presumir su segundo Barrio Smart en la Smart City Expo LATAM Congress.

Y Mientras, con su trajín la urbe día a día arrasa con sus urbanizaciones y avanza sin remedio sobre lo que queda del entorno rural de lo que todavía llamamos pueblos originarios. Es la inteligencia real, la que se oculta en los discursos modernizadores de los gobernantes engatusados por los espejitos de los smart citys y la mercadotecnia con la que el capitalismo voraz que nos consume se reproduce.

Qué inteligente he sido, ha de pensar Leoncio Paisano. No está en la asamblea para escuchar la voz de una mujer en la explanada de Tonantzintla:



“¡Que la modernidad no nos acabe, señores…!”

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Este es un recuento de lo sucedido en la última semana en Santa María Tonantzintla. La crónica se acompaña con oficios y videos de estas jornadas en las que los pobladores de este pueblo originario



4, 5 y 6 de febrero



Lucrecia Técuatl, Moisés Tecuanhuey y Sonia Técuatl, Gabriela Trujillo Pani e Irma Técuatl encabezan a un grupo que respalda las obras de Paisano. Realizan en estos tres días una recolección de firmas casa por casa. Afirman haber conseguido 680 firmas.

Martes 6 de febrero

Se entrega en presidencia el oficio 03 con copias que se sellan en Casa Aguayo y en Obras Públicas del municipio. Parten de la exigencia de respeto a la palabra dada por Paisano sobre que Tonantzintla no será Barrio Smart y que respetará los usos y costumbres.

Miércoles 7 de febrero

El miércoles en el Castillo De Chapultepec, en el evento de inauguración de la exposición “El Ajuar” se le pidió expresamente al director Diego Prieto que se avocara al resolutivo del proyecto que se está implementando en el primer cuadro de Santa María Tonantzintla.

Hasta la fecha no se ha tenido noticia alguna.

Jueves 8 de febrero

El Jueves por la mañana y derivado de la noticia que dio 92.5 FM con Leoncio Paisano por la que nos enteramos que las obras de rehabilitación siguen y que hay 8 millones de inversión de por medio y que hay 10 millones de parte del gobierno del estado, y por la carta que enviaron el grupo de Lucrecia Técuatl,

Se habló de hacer un solo equipo para no dividir al pueblo.

Se les entregaron las cartas de la Academia Nacional de Arquitectura así como la de Julio Glockner sobre Smartzintla, para que reflexionaran sobre la importancia del tema y que debido a su recolección de firmas no tenía caso seguir divididos.

Se dijo que el tema Smart era lo más importante que frenar. Para esto ya estaban perifoneando que el domingo a las 10 de la mañana se convocaba reunión en la explanada.

Sábado 10

El grupo que cuestiona el proyecto de Barrio Smart prepara un escrito que piensan presentarle al alcalde Paisano en la asamblea a la que convoca el grupo que respalda la obra. Este es el texto:

Santa María Tonantzintla, San Andrés Cholula, Puebla a 11 de febrero del año 2018

Yo. C. Leoncio Paisano, presidente municipal del Municipio de San Andrés Cholula me comprometo ante la población de la junta auxiliar de Santa María Tonantzintla a NO realizar en su comunidad Barrio Smart.

El pasado jueves 01 de febrero del año en curso, en reunión realizada en la casa de la cultura de Santa María Tonantzintla, y primera reunión en que me presenté a escuchar las observaciones, quejas y propuestas de los pobladores en lo relativo a las obras públicas que actualmente se ejecutan en la junta auxiliar mencionada, propuse que el día martes 6 de febrero, los recibiría con el escrito y la propuesta que la población considera deberán ejecutarse sobre las obras públicas referidas.

Yo, Leoncio Paisano corroboro No al barrio Smart que, en la reunión del día jueves 01 de febrero mediante diálogo directo con el pueblo hice público.

Así mismo me comprometo a defender y proteger usos y costumbres de la comunidad.

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C. Leoncio Paisano Arias/Presidente municipal de San Andrés Cholula, Pue.

C.C a Junta auxiliar de Santa María Tonantzintla

Domingo 11 de febrero

A las 10 de la mañana no se ve mucha gente en la explanada frente a la Presidencia Auxiliar de Tonantzintla. Tal vez unas 50 personas. En los minutos que siguen se reunirán no más de cien. Una mujer en el micrófono dispuesto llama a un grupo que está a la escalera del pórtico de acceso al jardín del templo de Santa María; se trata del fiscal y los síndigos de la iglesia, como les llaman. Ellos no se acercan. Mejor, caminan hacia la esquina de la Casa de la Cultura y desaparecen.

Es Lucrecia Técuatl Cuahuitzo quien tiene el micrófono. En la última semana ha encabezado al grupo que ha hecho público su respaldo a la obra que realiza el gobierno de Leoncio Paisano en la placita de Tonantzintla y que el jueves 8 entregó un documento con su postura en la alcaldía de San Andrés Cholula. La acompañan entre otras personas Sonia Técuatl, Gabriela Trujillo Pani e Irma Técuatl.

Irma Técuatl, Gabriela Trujillo Pani y Lucrecia Técuatl, del grupo que respalda las obras del ayuntamiento de San Andrés en Tonantzintla.

Como se le quiera ver, en el conflicto de Tonantzintla las mujeres son las principales protagonistas.

"No hay quorum”, dice Lucrecia. Afirma que el propósito de esta asamblea es plantear la propuesta de los que no están de acuerdo con lo acordado el jueves 1 en la Casa de la Cultura.

“No hay interés. Yo quería participar, porque quiero lo mejor para el pueblo. No somos el pueblo.”

Dice que mejor se va a ir, pero no se va.

Dos mujeres del grupo que no está de acuerdo con Barrio Smart le responden: Cuál es su propuesta, le dicen. Y más: Siempre es así en el pueblo, así son las asambleas, es muy poca la gente que tiene interés. Pero sirven para saber de qué lado está cada quien. Luego le confirman su propósito de no dividir al pueblo, pero ya en la Casa de la Cultura el jueves 1 hubo una clara mayoría que no acepta la manera en que se llevan a cabo las obras, que ahí Paisano confirmó que no se hablaría más de Barrio Smart y de que reconstruiría el puentecito.

Habla de nuevo Lucrecia Técuatl Cuahuitzo. Hay un presupuesto para esta obra –dice--, hay que aprovecharlo. No estamos de acuerdo con la postura de que no se haga nada. Sometámoslo a votación.

200 no es el pueblo, dice.

Ahora mismo, a las 10.30 de la mañana, no hay un número superior a los que estuvieron en la asamblea del jueves 1 de febrero.

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La discusión discurre hacia el tema del puente. Unos quieren su reconstrucción, otros dicen ya se lo echaron, ya no hay nada que hacer.

Habla de presidente auxiliar Huepa: “¿Cuál es mi argumento? –dice--, ¿por qué estuve de acuerdo con que se quitara el puente? Porque el puente lo utiliza la gente pa echar cuetes y los borrachos para hacer sus necesidades. A la vista de los niños, yo mismo lo he hecho. Además, ya dijo el INAH que no tiene relevancia histórica.”

La gente del grupo de Lucrecia le aplaude. Está visto que del grupo de personas reunidas en la plaza hay una mayoría que está de acuerdo con que se haya destruido el puente. Y está visto que no les incomoda que su autoridad declare públicamente que él ha convertido en mingitorio el infortunado puente.

Toma el micrófono una mujer del grupo que ha encabezado el rechazo a la imposición de las obras y la idea de Barrio Smart en Tonantizntla: “Presidente –le dice--, ¿dónde está tu punto de origen? Los que se oponen a que se reconstruya el puente es porque no les duele Tonanzintla…”

Un hombre con chaleco negro la interrumpe, le dice que el puente no tiene relevancia, que no tiene más que unos años.

Habla Mercedes Tecuapetla, increpa al presidente auxiliar, claro se ve que no lo va a dejar ir así: “A ver señor presidente, Tú eres el presidente, si dices que venías borracho, y si tú eres la autoridad, ¿por qué no los quitabas? Se ve que no tienes papel para mandar, ¿Dónde está tu papel de autoridad? Pareces Judas, nos estás vendiendo… Estás más moreno que yo, ¿y no te duele? Eres indígenas, somos indígenas, somos un pueblo indígena…”

Interrumpe de nuevo el hombre de chaleco: “¿Entonces por qué hacerle relevancia que nos vinieron a robar nuestros tesoros con el paso de Cortés y por eso hicieron ese puente de madera…”

Eso dice. Otra señora interviene: “¡Pero no nos tocaba defender en ese momento!”

Mercedes, en su estupor, sólo alcanza a decir “¡espéreme…”

“¡Señores! –vuelve el del chaleco--, el puente original para el paso de Cortés fue hecho de madera y está enterrado debajo de donde construyeron eso, ¡entonces no quitamos nada…!”

Se alzan los gritos. Historia, ignorante, barullo.

El alcalde mientras, masca un chicle, por supuesto no responde nada.

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Se acuerda al fin algo: que los dos grupos lean sus propuestas.

La señora Sonia Técuatl lo hace por el grupo que favorece a Paisano. El escrito que (según dicen) recolectó 680 firmas hace referencia a aceptar al proyecto de rehabilitación de la plaza con algunos cambios como el cableado subterráneo, no a los bolardos, la circulación libre y mercadito si, puentecito no. En este documento no se hace referencia al Barrio Smart. Proponen cambios, pero no cuestionan el tema más controvertido del conflicto.

Por parte del grupo opositor a la obra y a la idea de Barrio Smart habla el señor Antonio Ramos, por cierto el carnicero del pueblo. Lee el escrito. Luego remata con algunas ideas: Lo fundamental, no ser barrio Smart. Y no ser agachados, que eso vean de nosotros nuestros hijos, que peleamos por nuestro pueblo. Los de afuera nos están dividiendo. No nos enfermemos.

Se lleva aplausos de ambos lados de la concurrencia.

Otras voces en ese sentido toman el micrófono: No nos lo tomemos personal. Le dijimos a Paisano: no dividas nuestro pueblo. Que la modernidad no nos acabe. Si aceptamos este proyecto no va a haber futuro para nosotros. Tuvimos los tenates para enfrentar a Paisano.

Hablan dos señores del grupo que favorece a la realización de la obra: Paisano no va a mandar en nuestro pueblo. El puente ya no está, es una realidad, mejor que terminen las obras. El puente no era representativo. Seamos conscientes de lo que necesitamos. Debemos superarnos para recibir a los turistas. Necesitamos otra imagen.

También se llevan aplausos, pero nada más del lado del grupo de Lucrecia.

Mercedes toma una vez más el micrófono: Con el puente, un renacimiento para Tonantzintla, una prueba de que fueron las mujeres las que no se dejaron de San Andrés, las que pelearon por las piedras… Las piedras son nuestra identidad.

Ella también se lleva los aplausos de la asamblea.

Otro señor del grupo de Lucrecia insiste: Lo del puente ya está hecho. Que terminen la obra.

Una mujer que arranca por decir que no nació en Tonantzintla pide ir a las fuentes. Hay que informarse, dice. Y lee el oficio de solicitud de autorización de obras entregado por el gobierno de San Andrés al INAH el 17 de noviembre del año pasado y que describe punto por punto lo que propuso Paisano. No habla del puente y dice que se respetará el empedrado. La mujer termina con una defensa del empedrado y de los usos y costumbres de Tonantzintla.

La asamblea transcurre entonces a la manera de los pueblos: voces en el micrófono y gritos anónimos en el fondo. Estos últimos provienen en su mayor parte de quienes respaldan a Lucrecia y Sonia Técuatl.

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A las 11.15 Sonia Técuatl toma el micrófono y llama a votación por el puentecito. Sabe que su grupo esta mañana tiene mayoría. Pide que se pongan de un lado los que están a favor de que no se reconstruya y del otro los que lo quieren de regreso. Hay una proporción de tres a dos y pierde el puentecito.

El grupo de Lucrecia, en voz de su hermana Sonia, lee su propuesta para presentar a Paisano. Interesante, pues es un alegato contra el Barrio Smart que propone el alcalde cuyas obras respaldan:

El grupo contrario vuelve a leer la propuesta entregada a Paisano el 6 de febrero.

Los siguientes cuarenta minutos transcurren en alegatos sobre el rumbo que seguirá el conflicto. Las voces entre los asistentes que toman el micrófono insisten en que no debe implantarse el Barrio Smart. Se llama también a no dividir a la comunidad.

El grupo contrario a Barrio Smart invita a hablar a un abogado que ha trabajado con pobladores de Tlaxcalancingo por el conflicto por los pozos de agua que la CONAGUA y el SOAPAP quieren tomar bajo su control; él expone con claridad que el tema no sólo es el puentecito, sino que se tiene que unir la población por temas como el agua que vienen tras el llamado Barrio Smart: al crecer la ciudad de Puebla hacia Tonantzintla subirá la presión sobre el control de los pozos, van a cancelar los pozos a los que tienen derecho los pueblos indígenas.

Desde el fondo, las voces le gritan que el agua no es el tema, ahora el tema es el puentecito.

El abogado se refiere a Paisano como un personaje arbitrario ya que ante la población realiza compromisos verbales, y en los medios afirma que Barrio Smart y continúa las obras, habla de plataforma para Smart City y lo que sigue, intereses inmobiliarios y económicos que sólo benefician al grupo de poder. Sus palabras fueron oídas, mas no escuchadas.

Al final, ya en una franca dispersión de los asistentes, se acuerda formar un solo comité y que se elabore una propuesta en la que concuerden las dos partes. Sonia Técuatl se encarga de apuntar nombres en una lista. La asamblea en la explanada concluye y el grupo apuntado se reúne en las oficinas de la presidencia auxiliar.

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El acuerdo se diluye pronto, en la reunión del grupo formado. No alcanzan a discutir en calma las propuestas que cada grupo tiene, a pesar de que el consenso es por el rechaso a la idea de Barrio Smart. La discusión tropieza con la propuesta de nombrar a dos presidentes y dos secretarios para el nuevo comité, rechazada por el grupo opositor a la imposición del proyecto de Paisano.

Un video en facebook da cuenta del desacuerdo final en la reunión del comité que se quiere formar. En él, una mujer que representa al comité que encabezó las dos asambleas en la Casa de la Cultura los días 31 de enero y 1 de febrero lee un escrito en el que se deslindan de lo que pase en adelante en Tonantzintla y le pide a Lucrecia Técualt que lo firme de recibido, lo que no ocurre.

Este es el texto que le leyeron a Lucrecia Técuatl:

Santa María Tonantzintla, San Andrés Cholula, Puebla a 11 de febrero del año 2018

Lucrecia Tecuatl Cuahuitzo/Miembro del grupo ciudadano de Santa María Tonantzintla.

Por medio de la presente la Comisión de ciudadanos de Santa María Tonantzintla y el Comité Todos por Tonantzintla que estuvo a cargo de integrar los tres oficios correspondientes a los temas de Rehabilitación de espacio público, No a Barrio Smart, la protección de usos y costumbres y el puentecito que se tomaron votación a los pobladores en asambleas convocadas en Casa de Cultura. Nos deslindamos de toda responsabilidad ante la comunidad de Santa María Tonantzintla, por la acción tomada por tu equipo, los días domingo, lunes y martes: 4, 5 y 6 de febrero del año en curso para aceptar los trabajos de Rehabilitación de primer cuadro, fuera de una asamblea y recolectando firmas casa por casa.

Por la no división de la comunidad de Santa María Tonantzintla, nos deslindamos de los trabajos que se realicen en esta comunidad, dejando en tu equipo toda la responsabilidad.

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Mercedes Tecuapetla Guadalupe Tecuatl

Barrio San Pedro Barrio de San Miguel

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Iván Huepa Ana María Tecuatl

Barrio San Diego Colonia San Isidro

Será el siguiente capítulo de esta disputa.

Tengo la sospecha de que la desafortunada iniciativa del presidente municipal de san Andrés Cholula y su auxiliar en Tonantzintla de “remodelar” la placita frente a la iglesia y las calles aledañas, retirando el empedrado, derribando el puente de piedra y la torrecita con el reloj construida al lado, mancuerna que le daba un toque singular a ese espacio al que ya nos habíamos acostumbrado todos, responde a una torpe y equívoca idea de traer el “progreso” a esta pequeña localidad que, para su desgracia, ha sido también designada como “Pueblo Mágico”. Me parece que estamos ante una reedición ¡una más! de las ideas decimonónicas de los liberales de los siglos XIX y XX que simulaban su desprecio por la cultura propia en nombre del desarrollo y el progreso.

Hay un persistente afán en los funcionarios públicos de los ayuntamientos por desindianizarse, por deshacerse de todo aquello que pueda remitir a lo indígena, a la cultura local, a lo pueblerino, pues todo ello se considera como una degradación, como sinónimo de atraso, de ignorancia y atavismos ancestrales, cuando lo que se desea es “mejorar”, “avanzar” y “progresar”, en un sentido que no puede ser generado por la propia cultura, sino que necesariamente debe venir de fuera, de los focos de desarrollo que emanan su luz desde las naciones que ya han demostrado ser la mejores, las más desarrolladas y civilizadas.

Me parece que esto es lo que explica la falta de consulta a los habitantes de Tonantzintla sobre el futuro de sus espacios públicos. ¿Para qué consultar a la gente si las autoridades que se empeñan en modernizar su vida saben que se van a oponer a los cambios que se les proponen? Mejor se toman las decisiones arbitrariamente, se actúa derribando y destruyendo lo que queda del pasado y luego se les informa a los habitantes que se trata de mejorar sus hábitos y costumbres por su propio bien. Esto es exactamente lo que ha ocurrido en Santa María Tonantzintla con la idea de introducir un Barrio Smart en el centro del pueblo. Pero ¿Qué es eso de Smart City? Yo, la verdad, no le había puesto atención hasta que explotó el problema en Tonantzintla. Busco en internet y encuentro lo siguiente:

“El concepto de la Smart City ha surgido como una alternativa que persigue afrontar los problemas de la ciudad con una visión integral y conectada…”



Esta primera frase es engañosa al presentarse como una novedad, ya que una visión integral y “conectada” para resolver los problemas urbanos ha existido desde las viejas ciudades en Mesopotamia, Egipto, Teotihuacán, Chichen Itzá, Machu Pichu entre otras del mundo antiguo. Sigo leyendo:

“Actualmente más de la mitad de la población vive en zonas urbanas, cifra que se espera que aumente hasta el 70% en 2050. Además, al día de hoy, el 70% de la riqueza global se genera en las ciudades.

“Es por esto que las políticas y esfuerzos presupuestarios dedicados por los gobiernos centrales en las ciudades está aumentando significativamente en un gran número de países, al considerarse éstas como los motores básicos del crecimiento económico. Si nos centramos en la Unión Europea, actualmente más del 60% de la población vive en ciudades, generando 85% de la riqueza de acuerdo con el Green Paper on Urban Mobility (EC, 2007).”

Es decir, se considera a las ciudades como el núcleo de los grandes negocios que atraerán inversiones y presupuestos gubernamentales cada vez mayores. Es decir, se fomentará cada vez más el crecimiento urbano a costa de sus entornos rurales. Lo que traducido a nuestra región significa que se acelerará al máximo la desaparición de los campos de cultivo, la especulación y rapiña inmobiliaria, la extinción de lo poco que queda en la producción de hortalizas, huertos, milpas y la consecuente degradación de nuestra gastronomía.

“Desde el punto de vista económico, las ciudades tienen el potencial de producir sinergias y aumentar los rendimientos de escala, lo que las hace tremendamente eficientes, permitiendo a sus habitantes tener grandes oportunidades de desarrollo. La ciudad es por definición un sistema inteligente que tiene como objetivo mejorar la eficiencia económica y la calidad de vida de las personas que habitan en ella.



“A medida que las ciudades crecen, también aumentan el coste para hacer frente a las necesidades básicas de la sociedad y la presión ejercida sobre el medio ambiente y los recursos naturales. Las ciudades consumen más del 75% de la producción de energía mundial y generan el 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero. En este marco y gracias a las innovaciones tecnológicas surge el concepto de Smart City como una herramienta para conseguir ciudades más eficientes y sostenibles”.

En pocas palabras, la atención está puesta en procurar el bienestar de los habitantes de las ciudades y generar estrategias de desarrollo urbano para lograrlo. ¿Y la población conurbada que hasta hace poco se dedicaba, o en buena medida todavía se dedica a las labores del campo?

La respuesta es: la creación de un “Sistema Holístico”. Veamos:



“La Smart City o ciudad inteligente se define como un sistema holístico que interactúa con el capital humano y social utilizando soluciones basadas en las TIC (¿?). Su objetivo es lograr el desarrollo sostenible y la calidad de vida en la ciudad de forma eficiente, basándose en la cooperación entre distintos agentes articulados por la municipalidad.

“En este contexto, las Ciudades Inteligentes se presentan como una solución para lograr un desarrollo urbano más sostenible al tiempo que aumenta la calidad de vida de sus ciudadanos a través del uso de las nuevas tecnologías”.

Al definirla como un sistema holístico la Ciudad Smart se define como un sistema que lo abarca todo, pero en nuestro caso, el de Puebla, a juzgar por lo que estamos presenciando, esa integración privilegia la expansión de los grandes negocios urbanos en las zonas semi-rurales como Tonantzintla, cuyos habitantes ahora pasarán a ser “capital humano y social”, o “agentes articulados por la municipalidad”, según la sabia terminología de este proyecto. Pero ¿Con qué intención pasan a ser capital humano y agentes articulados? Con el propósito de “aumentar su calidad de vida a través del uso de nuevas tecnologías”. ¿Y con ese propósito -nos preguntamos todos- tiraron un pequeño y lindo puente de piedra, que acompañaba modestamente a una simpática torrecita que tenía un reloj con cuatro carátulas marcando el paso del tiempo en el pueblo? ¿Se tomaron la molestia las autoridades gubernamentales y municipales de preguntarle a la gente que vive en Tonantzintla si quería que derribaran SU puente y SU torre? ¿En dónde queda, ya no digamos “la integración holística”, “la sociedad participativa y equitativa”, sino la más elemental decencia y el respeto a los demás?

Otro gran desacierto será la reubicación de los puestos donde se venden tlacoyos, quesadillas y chocolate batido. Sentarse en un banquito a comer y beber esas delicias mirando la placita y la iglesia era formidable, toda la gente de Tonantzintla lo sabe, y las decenas de visitantes que llegan diariamente lo saben, entonces ¿con qué derecho se priva a todo mundo del placer de estar ahí? Todo esto parece insignificante, pero no lo es. La organización de un hábito callejero generado por la propia sociedad es valiosa en sí misma porque se hizo con cierta autonomía, libertad e iniciativas personales. Irrumpir en ese pequeño orden arbitrariamente para desorganizarlo sin consultar a nadie es un abuso de autoridad, por decir lo menos. Se habla todo el tiempo de progreso y modernidad sin respetar la primera condición de la modernidad que consiste en CONSULTAR a los habitantes de un lugar sobre los proyectos que afectarán sus vidas, poco o mucho, no importa.

La señora Pilar Conesa, promotora del proyecto de las ciudades smart, mencionó que uno de los grandes desafíos consiste en crear sociedades más equitativas, participativas y sustentables para crear las ciudades inteligentes que requieren los habitantes, ¿quién puede estar en desacuerdo con este propósito formulado así, de manera abstracta? El problema es que para comenzar a lograrlo se necesitan funcionarios inteligentes, la sociedad y su sentido común ya lo son, ahora falta que tengan cuidado en la elección que hacen de sus gobernantes.

La noche del jueves 1 de febrero se llevó a la camioneta del alcalde Paisano de regreso a su territorio en San Andrés. La gente de Tonantzintla también tomó camino de su casa. Sólo quedaron en el salón de la Casa de la Cultura las mujeres que han encabezado la movilización del pueblo en contra de la imposición del proyecto de Barrio Smart promovido por el gobierno del estado de Puebla y el gobierno municipal.

En el ambiente la incredulidad: Leoncio Paisano aceptó en por los menos tres ocasiones que el proyecto de Barrio Smart se dejaría de lado. Por la mañana había acusado de “alborotadores” y “grupos de choque” a las personas que por la noche lo obligaron a dar marcha atrás a una idea que simplemente no entra en la cabeza de quienes se piensan antes que cualquier otra cosa como pueblo.

Para entender la insurrección en Tonantzintla vale el recuento a manera de diario de lo ocurrido desde el día en que aparecieron las máquinas en las calles que rodean al templo de Santa María Tonantzintla.



El lunes 21 de noviembre del 2017

A las casas de los vecinos de Santa María Tonantzintla nos llega un comunicado de la presidencia auxiliar con la noticia de que "se llevarán a cabo el mantenimiento y remmodelación de la calle Miguel Hidalgo”. Eso quiere decir –intuyo inmediatamente— que levantarán el empedrado con maquinaria. Pienso en el templo de Santa María Tonantzintla: no ha sido apuntalado desde el terremoto, a la espera de que lleguen los recursos del gobierno para su recuperación. ¿Qué consecuencias puede tener la obra para esta iglesia colonial, la más importante expresión del barroco indígena en México?

Martes 22 de noviembre



En la mañana, la presencia de la máquina es un hecho. Ahí está bien plantada frente al templo.

Le llamo a Sergio Mastretta. Una alternativa es la denuncia. Me dice que contactará a un par de medios. Al poco rato me llama la reportera del Popular.



Voy a preguntar con vecinos afectados y nadie sabe nada. Hay rumores de expropiaciones, de terrenos obtenidos por el municipio, creemos que es el del panteón, de desacuerdos con el presidente auxiliar...

Voy con el presidente auxiliar. En su oficina me dicen que tienen autorización del INAH y que el proyecto de mejoramiento de la calle me lo explicará mejor un arquitecto, que es porque somos "Pueblo Mágico".

Llamo al INAH, y expongo la presencia de la máquina, y me dan los celulares de responsables del lugar, el arquitecto Miguel Ángel García Fernández, el arqueólogo Carlos Cedillo, y el de Refugio Gallegos, directora de Educación, Cultura y Turismo en el municipio de San Andrés.

A las 12 llega la reportera Maribel Velázquez. Le expongo la situación de lo ocurrido en estos días: tras el sismo la iglesia fue cerrada por el área de Protección Civil pues quedó afectada; en los días posteriores se oficiaron misas afuera del inmueble, pero justo este fin de semana volvieron a realizarlas al interior sin hacer trabajos de apuntalamiento. Hablé con el presidente auxiliar de Santa María Tonantzintla, Juan Manuel Huepa Toxqui, y en su momento le presenté a una especialista para analizar el tema del apuntalamiento, que incluso le planteó un presupuesto para un proyecto de recuperación pues se estima el problema está desde los cimientos, sin embargo, fue rechazado por el fiscal y los síndicos católicos.

A las 3:30 pm llegan a mi taller-casa el arqueólogo Carlos Cedillo con la arquitecta Elizabeth Ramírez del INAH, Y Refugio Gallegos, directora de Educación Cultura y Turismo y el Arq. Víctor Campos de Obras Públicas. Me explican que hay miles de iglesias dañadas en México por los sismos, casi 300 son pérdida total y que les han estado cambiando las políticas de intervención de la iglesia. Hubo una plática del INAH en donde se pide de favor a las empresas constructoras que apuntalen y apoyen con recursos propios. Pero que ya cambiaron las políticas (se protegen). Sí hay mucha burocracia. Y dicen que estuvieron en donde está la máquina y que no hay vibraciones. Afirman que no está autorizada la apertura de la iglesia. Les comento que hicieron misa el viernes y el domingo... Comento que la gente está en riesgo y no está informada, la información la maneja a su manera el fiscal porque no quiere perder sus ingresos; que es importante que estén presentes y tomen medidas.

El de Obras Públicas explica que las máquinas las manda su oficina porque Tonantzintla será Smart City, que van a favorecer al turismo, que ya adoquinaron una mega manzana para cambiar sentido de calles. Órale, así que Tonatzintla será Smart City. Les digo que ese problema va a traer mucha más urbanización, que la cantidad de agua que se están permeando en la zona agrícola actualmente es de 3 millones de m3 –esa información la obtuve para un trabajo de economía ambiental y acababa de hacer el cálculo--, en fin, intento utilizar las herramientas que me han dado en la maestría de Hábitat y Equidad Socio Territorial en la Ibero. Obviamente respondo que si tomaron en cuenta a la población entonces es increíble que ahora el TURISMO sea lo más importante en Tonantzintla. La población no está enterada, hicieron un proyecto con bolardos, ciclopista, internet, banquetas amplias... ¡Y no le han pedido su opinión a nadie del pueblo!

Casualmente, entre otros rumores, Miguel Huepa, nacido en Tonantzintla y anterior presidente municipal, así como su hermano, han estado gestionando predios en la zona.

El lunes estuvieron por medio de perifoneo, invitando a la reunión en la iglesia, por parte de fiscal --está a cargo de los eventos de la iglesia un año, y los sindigos, como aquí les llama la gente, están 3 años de encargados de la iglesia-- para la tarde del martes.

A las 6 pm del martes empezó a llegar la gente y la reunión empezó a las 6:30 pm.

Presentaron al arquitecto Saúl Sandoval porque él va a ser el responsable de la restauración de la iglesia. Informó entonces de las técnicas que piensa utilizar: que será apuntalamiento de arco por arco, acuñamiento con concreto EXPANSIVO por 5 cm de profundidad y con un testigo, inclusión de grapas de acero y metal desplegado. Dice que esto ya fue autorizado por el arquitecto. Miguel Ángel del INAH. Y que también fue autorizado por Carlos Cedillo la apertura de la iglesia. Y que ya estaban ingresados los papeles con su amigo de protección civil.

Hubo una participación de la gente muy interesante. Y yo intervine al principio por el tema del concreto expansivo (no recomendable para estas iglesias, el sistema constructivo es distinto, y pueden causar más daños a la larga) y algunos siguieron con el tema de la cal, otros con temas de mano de obra especializada, otros con el tema del costo, otros con el tema del riesgo (al cual yo tuve una segunda intervención). Algunos exigieron cuentas claras, y que si Leo Paisano (que había estado en Tonantzintla semanas antes) ya había cooperado, lo mismo que Migue Huepa, que ya había prometido ayuda económica. Los encargados dijeron no haber recibido nada, puras promesas.

Mientras estaba en la reunión le mandé mensajes de sus supuestas autorizaciones al arqueólogo Cedillo. Me llamó por teléfono y negó haber hecho las mismas. Le planteé la importancia de su presencia en este tipo de reuniones.

Nos enteramos de la existencia de este oficio del Ayuntamiento de San Andrés a la Delegación del INAH Puebla fechado el 17 de noviembre:

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28 de Noviembre

Leo en el diario El Popular lo investigado por la reportera Maribel. Este es su encabezado:

30 de noviembre

En los días que siguieron, la información sobre el templo se ha desvanecido, todo se ha quedado entre las autoridades de la junta auxiliar de San Andrés Cholula, así como los fiscales y mayordomos. Los vecinos no sabemos nada. Cuál es la preocupación en este momento: actualmente se realizan labores de con taladros y máquinas a unos metros del edificio que generan vibraciones, por lo tanto, aumenta el riesgo de afectación, especialmente por la falta de apuntalamiento. El 21 de noviembre las autoridades informaron que harían remodelaciones en la calle Miguel Hidalgo, la cual se ubica a un costado del santuario. El argumento fue “por ser uno de los pueblos mágicos, obtenemos dichos beneficios. La obra empezará en los días posteriores, para que tomen las medidas necesarias”. Y ya empezaron. Este escenario también es lamentable pues el empedrado característico tiene más de treinta años, la infraestructura sería cambiada por lajas, y dicen que se creará un circuito para ciclistas, según algunos rumores, pero no hay nada oficial. Adicionalmente, en la calle Reforma Norte actualmente levantan parte del empedrado porque se hace una obra de colector pluvial, pues estas vialidades se inundan en temporada de lluvias, sin embargo, utilizan taladros que generan vibraciones. Por si lo anterior no fuera poco, el 28 de noviembre arribó una máquina excavadora en avenida Reforma Sur, al parecer para quitar una cancha deportiva, pero también provoca movimiento y se ubica frente a la iglesia.

En los días siguientes estuve contactando al Arq. Víctor Campos de obras públicas, y hasta la fecha no me ha confirmado fecha y hora de la cita para dar a conocer el proyecto, el cual al parecer fue proyectado por él mismo.

Ante la falta de información, me comunico con la Mta. Refugio Gallegos, quien me da una cita en su oficina. Me comenta que se bajó el recurso del ramo 33 y que se tiene que hacer la Smart City, que ella no conoce el proyecto. Sabemos que el turismo va a afectar las costumbres del pueblo y las tradiciones. Coincide conmigo en que el pueblo no está preparado ni informado.

8 de diciembre

El día 8 de diciembre me encuentro con el secretario de turismo Ángel Trauwitz y le digo que a la población no nos han informado ni tomado en cuenta.

12 de diciembre

La respuesta de Trawitz aparece el 12 de diciembre en el sol de Puebla como noticia de que ya el gobierno del Estado ha tomado la decisión.

Acto seguido encuentro esta noticia sobre la decisión de Paisano pasando por encima de la población.

El grupo investiga lo que significa Smart City. Encuentra estos detalles fundamentales sobre Smart CITY. Empezar por entender qué es lo que se les ocurre a estos tipos. Interesante, hablan de “Población ACTIVA”. Y hemos estado desinformados y han tomado decisiones sobre el pueblo sin tomarnos en cuenta.

Navidad

Se vienen las fiestas. No se ovida el conflicto. Pero habrá que esperar a enero.

11 de enero del 2018

Las máquinas en la calle, que no han parado desde diciembre con la construcción del nuevo pluvial y demoliendo las calles empedradas, procedieron a demoler el puentecito, y el reloj, en los que el segundo fue construido hace 12 años. Lo han hecho a plena luz del día, sin que los ciudadanos podamos impedirlo.

Las noticias se presentan como sigue, y es claro, por lo que puede verse en el Sol, que la información la manejan favorablemente a las autoridades. Afirman que fueron los pobladores quienes pidieron la destrucción del puente y del reloj:

En las noticias del radio, el viernes por la mañana afirman que el puente no tiene valor histórico.

Volvemos a llamar a la reportera del El Popular y ella se da a la tarea de entrevistar a varios pobladores que en todos los casos se muestran tristes e indignados por la demolición del puente.

Y aquí el video demoledor:

Recojo de la nota lo dicho por el funcionario Óscar Palacio, secretario de Gobierno de Leoncio Paisano:

El secretario de Gobernación y Asuntos Jurídicos del Ayuntamiento de San Andrés Cholula, Óscar Palacio Ramírez, negó de forma categórica que el puente sea parte de los espacios reguardados por las autoridades federales, incluso aseguró que contaron con el aval del INAH para prescindir de éste. Palacio Ramírez expuso que el 17 de noviembre de 2017 solicitaron a la autoridad correspondiente como data en el expediente 122/2017 autorización para quitar las estructuras, a lo cual respondieron de manera positiva a través del oficio 401.s112017-44182.Aunque hubo rumores respecto a que se demolió un lugar que es parte del catálogo de áreas importantes, sólo era un pasadero “superficial”, el cual se ubicaba sobre otro con alrededor de 2 siglos de antigüedad, el cual fue enterrado desde 1979, cuando el entonces gobernador Alfredo Toxqui Fernández de Lara, mando a realizar el empedrado en la zona, señaló.

Eso dice. Pero otro es el punto: ¿por qué no consultaron a la gente? El INAH, el ayuntamiento de San Andrés, el presidente auxiliar se echan la bolita.

El Popular recoge la postura de la historiadora Rosalba Loreto, con la que estoy de acuerdo: “Independientemente de si la estructura es parte del patrimonio protegido por el INAH, es un hecho que tiene un significado para el pueblo y por ello éste debería de defender lo suyo y no permitir su destrucción.”

14 de enero

El domingo 14 de enero (hoy) por la mañana aparecen al fin los planos en lonas frente a la presidencia. En ellos se marcan ampliaciones en banquetas, ciclopista, una gran explanada frente a la iglesia, una esquina con puestos, reubicación de estacionamiento.

Es importante remarcar que hasta que tumbaron el puentecito dieron a conocer los cambios.

Por otro lado, ya se está colocando el adoquín y no se hicieron los trabajos de construcción de la base con motoconformadora, no sabemos si existen laboratorios que estén verificando que este trabajo se está realizando de manera que garantice la durabilidad.

En la zona no tenemos agua potable y no se ha visto ningún tipo de trabajo al respecto.

Tres costados de la iglesia están en obra haciendo un caos el acceso a nuestras viviendas.

Jueves 11 de enero

Entre 3:30 y 5:30 tiran el puentecito y el reloj, los pocos vecinos que lo ven caer o filman o se quedan pasmados. No se puede tocar campana. Nadie avisa a vecinos. Pero se comienza a correr el rumor.

Domingo 14 enero

Aparece afuera de la presidencia auxiliar dos lonas con el proyecto, pero es poco entendible.

Miercoles 17 enero

Junta en la presidencia, pocos asistentes, el presidente auxiliar Juan Huepa llega casi una hora tarde. Llegan el Arq. Victor Campos y otro funcionario a explicar el proyecto, una de las organizadoras plantea una orden del día con temas de los que la población no tiene información, como los drenajes, los proyectos del programa municipal 2014-2018 entre los que se encuentra la adquisición de un predio llamado Tenango, así como la construcción de un centro comunitario entre otros.

Uno de los asistentes comenta ante el público, que antes de que se enteren por otras personas él ha estado gestionando Barrio Smart desde hace tiempo porque era “su sueño”.

Viernes 19 enero

Junta en casa de una de las vecinas. Se recabaron firmas de asistencia y se comenzaron a cuestionar si era beneficioso el proyecto o no, de lo que habían entendido algunas personas que asistieron a la junta anterior Sobre Smart City. La mayoría no está de acuerdo, quieren el puentecito, recaban firmas de los asistentes y se organizan para invitar a más asistentes el viernes siguiente.

En la semana se hacen cartulinas, perifoneo, boca en boca para la reunión en la que se va a informar sobre SMART CITY.

Viernes 26 de enero

En la mañana se mete OFICIO 1 con las firmas colectadas, y dicen que la respuesta estará el lunes temprano. Por la noche, reunión en la Casa de la Cultura.

Un originario de Tonantzintla profesionista que trabaja en México, lleva la junta.

Las primeras preguntas son: ¿qué es lo que me gusta de Tonantzintla, ¿cuáles son sus valores?, qué es lo que te identifica con tu pueblo…

Otro vecino le dice cuáles son las virtudes de vivir en Tonan, pero le pide una explicación de Smart City, ya que ese fue el motivo de haber venido a la reunión.

El joven le dice que a él nadie le explicó y que estábamos todos en la misma situación.

Smart city había sido invitado e iba a venir desde CDMX pero a última hora canceló.

Se tenía la información que iban a dar los de Smart City, pero se decide que si no están los responsables que no se dará a conocer.

Se desarrolla una participación ciudadana muy nutrida, y se expresa de distintas maneras que sea lo que sea Smart City (buscan en internet) no es lo que el pueblo necesita.

Hablan de los abuelitos, de las tradiciones, de sus recuerdos, de qué les van a contar a sus hijos sobre el puentecito.

Se concluye que se tiene que preguntar y preguntar pues tienen derechos a la información y se decide hacer un escrito para Leoncio. Se recolectan firmas para integrar al oficio.

Se forman los comités por barrios (san Miguel, San Diego, San Pedro y colonia de San Isidro). Quedan de juntarse en cada barrio para seguir con la comunicación y la suma de vecinos.

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Domingo 27 de enero

Al finalizar la misa de la dominica se lee el documento, las peticiones que se harán llegar el lunes al municipio. El padre se suma al apoyo y anima a los fieles a unirse por sus derechos a la información. Se invita a la gente se junte a las 8:30 para salir al municipio.

Este dia aparece la página de Facebook TODOS por Tonantzintla:

Domingo 27 enero en la tarde

Se reúnen algunas de las vecinas del comité y piensan las posibilidades de ver qué sigue, ya que algunos están muy molestos, pero se tiene que hacer todo por vías legales.

Se preguntan hasta dónde van a llegar, pero están satisfechas de la asistencia del viernes, se sienten solas, pero fuertes. Revisan el documento y sus anexos y lo imprimen.

Lunes 29 enero

Se juntan alrededor de 25 personas y se van al municipio. No hay respuesta

Sale un representante de gobernación y dice que Paisano irá el siguiente miércoles a las 11 am y que Paisano no está.

Llega Paisano, lo rodean, llega televisa, habla muy bien y dice que Tonantzintla está avisada y todos lo niegan gritando. Desaparece Televisa.

Se confronta al presidente diciendo que no se ha tomado en cuenta a la población que están destruyendo su patrimonio y que afecta tradiciones, que se solicita su presencia en Tonantzintla, que confirme por favor por escrito.

Se mete el oficio no. 2 y se anexa que el presidente irá el día 31 a las 11 am.

Sellan de recibido y de regreso a Tonantzintla.

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Miércoles 31 de enero: la asamblea a la que no asiste Paisano

Por la mañana el muro de Facebook TODOS por Tonantzintla publica este cuestionamiento:

Qué es lo que pasa en Santa Maria Tonanzintla según nuestro presidente de la junta auxiliar.
¿Crees que la información suficiente? ¿Responde las demandas de información de la comunidad? ¿San Andrés Cholula comunica la información a la presidencia auxiliar?
¿Responde las dudas sobre la rehabilitación de la explanada o sobre Barrio Smart?
¿Es la respuesta que merecemos?

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Se publica en Mundo Nuestro (mundonuestro.mx) la crónica

La insurrección de Tonantzintla contra el proyecto de Smart City/Primera parte

http://mundonuestro.mx/index.php/secciones/ciudad/item/1258-la-insurreccion-de-tonantzintla-contra-el-proyecto-de-smart-city-primera-parte

En Facebook, el sitio de Todos por Tonantzitla publica esta imagen:

Un pueblo y su templo. Tonantzintla en la etapa virreinal, del investigador de la UNAM, Antonio Rubial García.

EL PUENTE SI EXISTÍA

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Jueves 1 de febrero

Se publica en Mundo Nuestro la crónica de lo sucedido en la asamblea del jueves por la noche:

Se echa para atrás Leoncio Paisano: no habrá Barrio Smart en Tonantzintla.

Viernes 2 de febrero

Se reúnen los comités y algunos vecinos más a trabajar en la casa de la cultura, imprimen planos del primer cuadro y dibujan sus sueños, analizan el espacio y plasman ideas. Otros redactan las peticiones que se van a meter la próxima semana.

Sábado 3 de febrero

Algunas de las respuestas que la gente de Tonantzintla ha dado en la encuesta realizada en la última semana:

Muy x todo gracias. Una opinión. En el cuestionario tambien preguntar si saben el significado del apellido x ejemplo: Tecanhuey o Tecuanhuey significa señor de las bestias. Eso me lo dijo un amigo q él lo investigoó. Y si como dices en el extranjero es un orgullo llevar apellidos con raíz mi prima en alemania presume con orgullo su apellido es la Dra. Quechol.

Si mi prima es químico farmacéutico y trabajo en alemánia en la farmacéutica novartis y le decían a ella k ni para dicimular su origen xk su apellido la delataba

Si de hecho esos es verdad ami en lo personal en la uní me elogiaban mucho por mis apellidos

La insurrección de Tonantzintla contra el proyecto de Smart City/Primera parte

El acoso de los modernizadores llegó a Santa María Tonantzintla. En “Barrio Smart” se convertirá el pueblo, le han dicho a la gente. Luego Smart City llegó de la mano de la maquinaria del ayuntamiento para levantar el empedrado de las calles y destruir el puente plantado en el centro de la plaza. Con un detalle: se olvidaron de tomarle su parecer a los pobladores.

Y con una consecuencia: la asamblea popular realizada la mañana del miércoles 31 de enero expulsa el proyecto Smart City del pueblo.



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Miércoles 31 de enero en la Casa de la Cultura “Tonantzin”. Asamblea popular para tratar el tema Smart City y las obras que realiza el gobierno de San Andrés Cholula. El presidente Paisano prometió llegar a las 11 de la mañana, luego a las 12.30 y luego cuarenta minutos después. Nunca llegó. Dieron la cara por él los secretarios de Gobierno y Obras Públicas.

En Santa María Tonantzintla primero hablan las mujeres. Bravas, pero certeras.

“Yo me muero cuando Dios diga, no cuando ustedes quieran”, dice en un giro que la asamblea de pobladores de Tonantzintla le celebra con un aplauso nutrido.



“El presidente auxiliar Huepa nos llamó viejas chismosas… ¿Creen que por soy enana no tengo derechos?” increpa Mercedes Tecuapetla, una mujer diminuta con dotes oratorias probadas por su formación de actriz.

“Queremos nuestro pueblo como estaba, que dejen las calles arregladas para Semana Santa”, afirma una más desde el fondo de la galería.

“Queremos progreso, pero un progreso que piense en la comunidad”, le dice muy serena Verónica Técuatl al Secretario de Gobierno de San Andrés Cholula. Y subraya: “Una comunidad que no fue consultada, que no fue informada, esa comunidad les dice claramente que no quiere el proyecto de Smart City,”



“¡Y nada de cambiarle el nombre al pueblo, qué barrio Smart ni qué nada, somos de Santa María Tonantzintla!”

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Todos con Tonantzintla es el sitio de Facebook en donde los pobladores de Santa María Tonantzintla han encontrado el mecanismo de vinculación de su movimiento. Rescatamos fotos y textos publicados por ellos en los últimos días para dar cuenta del proceso de organización que ha vivido la comunidad a partir de la imposición de una obra por el ayuntamiento.

Volante publicado en Todos con Tonantzintla:

Qué es lo que pasa en Santa Maria Tonanzintla según nuestro presidente de la junta auxiliar.
¿Crees que la información suficiente? ¿Responde las demandas de información de la comunidad? ¿San Andrés Cholula comunica la información a la presidencia auxiliar?
¿Responde las dudas sobre la rehabilitación de la explanada o sobre Barrio Smart?
¿Es la respuesta que merecemos?

La invitación a la asamblea del 31 de enero:

No hay texto alternativo automático disponible.

Los esperamos hoy a las 11 a.m. en la explanada de la iglesia de Santa María Tonantzintla. Donde hasta el momento tenemos confirmada la presencia de la Secretaria de Obras Públicas de San Andrés Cholula para aclarar sobre las obras que se realizan.
Existen +30 obras en Plan de Desarrollo municipal 2014 -2018. ¿Cuáles ya se hicieron? ¿Cuáles se están realizando? ¿Cuáles no se van hacer?

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En la puerta de la presidencia auxiliar de Santa Maria Tonantzintla se encuentra pegada la información sobre el proyecto "Rehabilitación de la explanada de Santa María Tonantzintla" donde elInstituto Nacional de Antropología e Historia no autoriza que se derribara el puente. El ayuntamiento de San Andrés Cholula en los escritos omité el puente pero si menciona la cruz y el reloj. ¿Por qué?

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San andres dice que ya apoyo a las iglesias de tonanzintla para su reconstruccion
Y hay gente de la iglesia que pide hasta 1000 pesos por familia para reconstruir iglesias
Quien miente ????

Se convoca a toda la comunidad Santa Maria Tonantzintla el día miércoles 31 de enero a las 10:00 am en la explanada principal en Tonantzintla a la reunión informativa que se llevará acabo con Leo Paisano Arias, quien se comprometió dar información relacionada a distintas obras que se están realizando.
Así como de los donativos que ha realizado el Ayuntamiento de San Andrés Cholula para la remodelación de la(s) iglesia (s) debido al terremoto 19 de septiembre.

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Leonciio Paisano nunca llegó a la asamblea. Era de esperarse, y la gente lo sabia. De ahí los gritos (¡No va a llegar!) y las posturas de los pobladores de terminar la asamblea sin escuchar a los funcionarios de Gobernación y Obras Públicas del ayuntamiento de San Andrés. Entre jalones, finalmente un arquitecto de la oficina municipal hizo un esbozo del proyecto: fue en respuesta a la solicitud del presidente auxiliar Juan Manuel Huepa que se propuso realizar mejoras en el orden urbano; junto con Desarrollo Urbano, la oficina de Obras Públicas hizo los estudios de movilidad y definición de espacios; la idea de Barrio Smart se sumó después, y se refiere fundamentalmente al equipamiento (mobiliario, luminarias, señalética, aparcaderos, reordenamiento de vialidades, remozamiento de fachadas, digitalización, etc). El proyecto de reordenamiento se le presentó al presidente auxiliar y a los fiscales y algunas otras personas.

De este último elemento no se bajaron los funcionarios: ellos cumplieron con presentarle el proyecto a Juan Manuel Huepa, el presidente auxiliar. Y ese es justamente el elemento que les reclaman en la asamblea: que la información nunca se presentó cabalmente al pueblo. La destrucción del reloj y del puente en la plaza fue lo que provocó el descontento. Y que de la noche a la mañana les dijeran que se olvidaran de contemplarse como pueblo. Serán Barrio Smart, les dijeron.

Oscar Palacios, el Secretario de Gobierno Municipal de San Andrés, en un acto difícil de escuchar de un funcionario público, se confiesa con la gente, que primero lo escucha absorta, y luego lo abuchea:

"Hubo errores de nuestra parte --dice--, eso es evidente. Les pido una sentida disculpa..."

Y ante el descontento está a punto de perder la cabeza:

"Yo les pido respeto --alcanza a decir--. Sí, sé que con disculpas no se arregla nada, pero discutámoslo, hagan sus sugerencias, pero si no quieren, nos retiramos."

Su colega secretario, el ingeniero Alfredo González, a cargo de las obras, no se quiere ir tan rápido. Piensa en los meses que le quedan para terminar, y en sus cuentas, ya en junio tiene que estar terminando el trabajo, pues en octubre, olvídenlo, acuérdense que es el último año. Bueno, si no quieren Smart City, pues no se hace, pero eso no impide que se terminen las obras de mejoras.

Y vuelta a la discusión: qué obras. Y por qué no consultaron. A quién le preguntaron.

All final, ya que se ha acordado una nueva reunión para el jueves a las 6 de la tarde, Oscar Palacios discute con Verónica Técuatl y otros pobladores. En su enojo deja ver que el tema de Smart City sí que lo tienen metido en la cabeza los funcionarios de Leoncio Paisano.

¿Cómo mirar este hecho? ¿Por qué en Puebla no se puede desarrollar una obra pública que, en palabras de los de Tonantzintla, signifique progreso con respeto a la comunidad? ¿Por qué los gobiernos que tenemos en Puebla imponen así sus iniciativas? ¿Por qué una idea que puede ser buena padece tal rechazo de una comunidad?

En la libreta de reportero apunto este párrafo frente al fracaso de los funcionarios de San Andrés por hacer entender a la gente su proyecto: Smart City es algo que compran los políticos poblanos en revistas y congresos. Todo viene aderezado con palabras muy vendedoras: gobernanza digital, construir el futuro, sostenibilidad, innovación para el bienestar humano, ciudades para la vida, nuevos modelos de gestión pública, empoderamiento ciudadano y gobierno abierto, resiliencia y seguridad, movilidad y planificación urbana. Supongo que todo esto se necesita. Pero cuando volteas a la realidad, qué encuentras: los Paisanos, los Morenovalles, los Galis, los políticos concretos, con sus usanzas y sus asesores, con su afán de aparecer lustrosos en revistas que pagan del erario.

Y luego todo termina en una asamblea así, con las personas de una comunidad a la que no le gusta este trato enojadas con la autoridad, como todavía la llaman.

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Esta historia se contará en varios tiempos: lo sucedido este miércoles, con la secuela de lo que ocurra en la nueva asamblea acordada para el jueves 1 de febrero a las 6 de la tarde, en la que los funcionarios del gobierno de Paisano explicarán las obras de mejoras –así le llaman—iniciadas en noviembre pasado; lo ocurrido en estos dos meses que derivó en la asamblea en la que formalmente se rechazó el proyecto Smart City, y que se resume en una frase simple, la insurrección de las mujeres.

Un tercer tiempo será el resultado de esta movilización popular: la posibilidad de construir un mejor pueblo desde la participación democrática de sus habitantes.

Murió Don Pedro Palou, terminó el partido para él. Cuántas jugadas se lleva de una ciudad que apenas ya lo contenía. Cuánto siglo veinte nuestro se va tras esa figura imponente pero escuálida que todavía de cuando en cuando llegué a encontrar en las calles el centro de su ciudad de Puebla, resguardado en un abrigo cómplice de su mirada desgarbada y dispuesto a arrebatar desde su vozarrón toda discordia posible. “¿Qué paso llevas, Mastretta?”, retiembla todavía una memoria que no se esconde en recovecos, que se presenta entera para mirarlo ahí en la 5 Oriente, una de sus calles personales, la que expone mejor desde su Casa de la Cultura lo que su vida significa para una ciudad que todavía en los ochentas estaba fincada en el encierro de sus cacicazgos y enconos de lo que los viejos llamaban el “avilacamachismo”.Cada quien se lleva su ciudad cuando la vida termina. Don Pedro la miraba con ojos largos que le ayudaban a entender sus desencuentros y desencantos filtrados a la luz quebrada de las tardes de invierno, como quien asume que las piedras en las que está montada siempre estarán ahí por sobre los avatares breves de sus habitantes. Ciudad y futbol, sus territorios vitales. Historia y juego, fundación y gozo, certidumbre y trazo… Las palabras brotan ligeras ahora que la realidad de su muerte me obliga a pensar en Don Pedro. Pensar en él en esta mañana de enero, luminosa, apenas fría, ir a buscarlo a mis años jóvenes que lo gozaron en el esplendor de su vida...

(Fotografía de portada: Abraham Paredes)



20 de Noviembre, así se llamará la colonia si su paracaidismo tiene éxito.

Una más en esta historia irrefrenable del desorden urbano y la precariedad humana. Una más a la cuenta larga de lo que llamamos gobierno en una ciudad que se ha comido sin pudor alguno la reserva de tierra campesina en los últimos cuarenta años para dar lugar a este territorio del caos que llamamos ingenuamente Angelópolis.

Puedo entender esta historia desde las dos bebés de uno y dos años que juguetean en una carretilla bajo la sombra que su abuela y su madre, una muchacha de no más de veinte años, han dispuesta afuera del cuartito de dos por uno y medio metros armado con maderas y cobijas. Hoy no pasarán la noche en el cuarto de renta en la colonia Valle del Paraíso, a la orilla del río Atoyac 1.7 kilómetros avenida abajo. Aquí pasaran la noche, y puedo imaginar el sonrojo quebradizo de sus mejillas en la madrugada y las preguntas que guardarán para el futuro. Mientras, la abuela me dice que busque yo a un joven de camisa roja, él es el representante, el que anda apuntando a la gente.

O desde el joven con camisola roja y libreta en mano que me dice que no sabe quién es el representante de los nuevos colonos, que no están aquí, que andan con los abogados del bufete que ya está atendiendo a los defraudados.



O desde la mujer a la que el viento que le vuela el sombrero de paja le descubre un cabello pintado a rayos dorados con esmero, y quien me dice que cómo creo que con la inseguridad que existe va a tener aquí en la mano el recibo del enganche de mil pesos que le dio el ingeniero representante de la empresa que le vendió su lotecito.

O desde el muchacho que subraya con tono profesional que esto de ninguna manera es una invasión, que aquí lo que ya se tipifica es un fraude cometido contra compradores de buena fe.

O desde el señor que recuerda por mi apellido a la estación de radio La Radiante 105, lo que le genera la confianza para contarme que está ahí a ver si aparece el muchacho de la libreta para apuntarlo en la cola de más de cien que están a la espera de que les asignen un lotecito. Y que él no es nuevo en esto, ya lo han echado los granaderos de otras invasiones y en otro tiempo, el más reciente en el predio que ahora ocupa hoy la Bodega Aurrerá en la 11 Sur.

O desde ese vendedor de nombre “ingeniero Fernando Moreno López, representante de la empresa AMCO, SA” que se ha embolsado unos buenos pesos a cambio de un recibo a un centenar de familias y un “a mí nunca me volverán a ver…”





Lunes 20 de noviembre de 2017. Ese día espera a los paracaidistas un tal ingeniero Fernando Moreno López, quien a nombre de una empresa llamada AMCO SA en el último mes ha desplegado lonas y carteles en esquinas y postes en las calles polvorientas del sur de la ciudad. La gente ha respondido: ahí están desde la mañana temprano los que ya le han pagado 500, 1000, 1,500 y hasta 5,000 pesos de enganche por un lote de 7 por 15 metros en el descampado de cuatro hectáreas al borde de lo que será la avenida de Las Carmelitas que construye el gobierno de la ciudad en la región de Castillotla.

50 mil pesos es lo que tendrán que pagar en los próximos años por sus 105 metros cuadrados si logran quedarse en este predio de cuatro hectáreas al que llegan desde ese lunes decenas de personas en búsqueda de que les asignen un lotecito. Pero por lo pronto, no menos de cien mil pesos ya se ha metido en la bolsa este ingeniero, fiel representante del mecanismo tradicional de acceso a la tierra que tienen los pobres en Puebla: la venta de lotes sin ningún tipo de soporte legal de la propiedad que se vende, y sin servicio alguno.

Pero el metro se ofrece a 476 pesos a quien quiera dar su enganche. Y las rentas que pagan en las colonias cercanas al río rondan los 800, los mil, los mil 500 pesos. Así que mejor darlos de enganche a unos vivales. Ya después averiguaremos.

Es el sur de la ciudad de siempre, la tierra abierta desde 1980 para las invasiones y la conquista de un espacio de tierra para vivir. Así se han hecho decenas y decenas de colonias al sur del Periférico en un territorio de 3500 hectáreas cercado al poniente y al sur por la ribera del río Atoyac y el lago de Valsequillo. Esta, la 20 de Noviembre, como le llaman los nuevos colonos, es simplemente una más en la cuenta.

Por la foto satelital la vista en detalle del predio del asentamiento 20 de Noviembre.

Al predio en Las Carmelitas se llega por la prolongación de la 11 Sur hasta la entrada a la colonia San Isidro Castillotla. Una calle de ida y vuelta de 20 metros de ancho en la que en sus primeros 600 metros no se cuenta un árbol. Un kilómetro más allá aparece la que será la primera avenida con trazo norte-sur construida en la región en los últimos treinta años. La 11 Sur y la 3 Sur ya existían antes de 1990. Suena increíble, pero así ha sido: en toda esta cuadrícula de calles y avenidas angostas y desarboladas, una sola avenida no ha sido trazada por los ingenieros de los gobiernos de la ciudad. Sólo la muy anunciada Las Carmelitas, que por ahora es una calle pavimentada a la mitad y que corre entre fraccionamientos de interés social y caseríos de autoconstrucción sobre el antiguo trazo de las torres de alta tensión que partían desde las plantas de generación de energía eléctrica La Carmela y La Carmelita construidas en 1910-11 hasta la fábrica Atoyac Textil en Mayorazgo. Obra, por cierto, edificada bajo la directriz del ingeniero italiano Carlo Mastretta Magnani, mi abuelo, la razón de su llegada a Puebla en 1906 y la explicación de la existencia de mi familia en Puebla. Fuera de la 11 Sur –el antiguo camino al pueblo de Azumiatla—y de la calle 3 Sur que remata en el lago de Valsequillo en la colonia Balcones del Sur, Las Carmelitas es el único trazo sur-norte en esta enorme región de las colonias proletarias del sur de la ciudad de Puebla. Si se mira el mapa, la explicación de esta obra tardía se encuentra en la necesidad imperiosa de conseguirle una salida alternativa al vecindario vecino al otro lado del río, Cascatta de Lomas de Angelópolis, cada vez más atascado en la avenida Atlixcáyotl.

Un hombre mayor aparece en una callejuela. Se llama Manuel J., y a sus 89 años deambula a la espera de su sombra, pues anda rápido. Me enteraré por él que la invasión está aquí a la vueltecita. Él ya los ha ido a ver, qué hay que hacer si no. Y mire, me dice, este jaleo es por las elecciones que vienen, eso aprovechan los que mandan esto, a ver quién se atreve a echarles a los granaderos. Y algo sabe de esto, afirma luego de subir a mi vehículo pues se ha ofrecido de guía: “Mire, yo fui militante de la 28 de Octubre hace muchos años…”

El predio, efectivamente, está a la vuelta de su casa.

El caserío de los paracaidistas. Al fondo, la colonia La Galaxia.

25 de noviembre del 2017. Observo el nacimiento de una nueva colonia en la ciudad de Puebla. A mediodía del sábado la actividad está a todo tren en ese descampado en el que con la sabiduría ancestral del paracaidismo se levantan casitas de cartón, de sarapes, de plásticos montados en postes y maderas plantados en la tierra. Cada quien su cuadro. Y de aquí pa’lla tú, y de aquí pa’lla yo, y cada mecate sumado va cercando la calle. Cuento cerca de 30 lotes hacia el fondo del predio. Y una, dos y tres calles en medio y a todo lo largo. A ojo de buen cubero unos 250 lotes, no menos, de a 50 mil pesos cada uno, 12.5 millones de pesos.

Eso vale la tierra para los pobres en Puebla.

“Esto no es una invasión –me dice José Luis Sánchez, un joven que se presenta como colono y que afirma que no es dirigente ni representante de los colonos--, aquí nos vendió un ingeniero a nombre de una empresa. Lo que ya hay es un fraude, pues cada uno de los que aquí estamos le pagó quinientos, mil y hasta cinco mil pesos. El tipo vino el lunes 20 y aquí les dio posesión a los primeros que le pagaron…”

Y señala a la hilera de casas a todo lo largo de la línea al norte del predio.

Y sí, ya vinieron los del Ayuntamiento. Vieron y se fueron.

Un ingeniero de nombre Fernando Moreno López ha ofrecido a través de lonas y carteles lotes en la avenida de Las Carmelitas. Y no lo ha hecho a su nombre, sino al de una empresa denominada AMCO, SA de CV. Ha pedido enganches, los ha recibido. Y para mediodía del lunes 20 de noviembre, ha desaparecido.

Desde el lunes, y a todas horas, han ido llegando las familias. Alguien con una libreta les asigna un lote, y de inmediato a plantar palitos y plásticos y cobijas. Y si aparece un reportero con una libreta como yo, le caerán esperanzados aquellos que aún no tienen lote.

“Oiga, ¿usted es el que anda apuntando a la gente?”

Tres veces me preguntarán en mi visita que si yo apunto, que si les puedo asignar un lote.

El mecanismo está a la vista: se dice que no es invasión porque se trata de una venta de un particular a personas necesitadas de un espacio para vivir. Pero es un fraude, el vendedor desaparece el mismo día de la invasión. Los compradores buscan a unos licenciados que ya tienen los recibos que prueban que le pagaron a ese vendedor el enganche. Lo que sigue es cuestión de que algún remoto día un juez decida al respecto. Por lo pronto, al día 25 de noviembre, ya se cuentan unas 200 casitas de palo y plástico plantadas sobre los lotecitos.

Y ya con la vista del satélite busco un parque público en todo este territorio al sur del periférico y al poniente de la 11 Sur, con el cerco del río y la vecindad de Lomas de Angelópolis hacia los volcanes. No hay uno solo. Son 816 hectáreas de colonias y fraccionamientos construidos a lo largo de los últimos treinta años. Y no hay uno solo parque público.

816 hectáreas al poniente de la 11 Sur. Y no hay un solo parque público.

De salida, observo al fondo los edificios de Sonata, río Atoyac de por medio.

Es la ciudad de Puebla. Un capítulo más en la triste historia d su precariedad urbana.

Vida y milagros

Al poner este título me gustaría escribir sobre la vida de un poeta o poetisa irreverente, de un artista que inventa una técnica para pintar solo con pinceles de luz, de viajeros audaces sin horario y sin ruta, de marineros en busca de lo ignoto. Pero no. Solo voy a escribir sobre mi ciudad, o más bien nuestras ciudades. Ciudades que carecen de planos, de límites, de orden y concierto. Ciudades que no saben en dónde empiezan ni dónde es que terminan, que se enciman unas con otras y que ya no saben ni cómo se llaman. Ciudades que se devoran a sí mismas, que se tragan los paisajes hermosos, que tapan la belleza con espectaculares o con edificios que no respetan ningún orden ni alturas acordadas, pegados uno junto al otro sin la más mínima armonía, como la boca de un chimuelo, aunque lo que tapen sea la belleza y lo irrepetible de un volcán en erupción. Ciudades que matan sus lagunas, sus ríos. Ciudades que no se acuerdan de los árboles cuando extienden sus calles grises hasta perderse en el infinito. Ciudades que no son dueñas de ninguna reserva para construir los parques y los espacios que necesitan los niños que hoy son niños o los que ni siquiera han nacido aún, los niños del futuro. Ciudades que parecen trazadas por la casualidad y el caos y no por el orden que debiera regirlas.

Toda la tierra del país tiene dueños. Dueños para hacer con ella lo que se les pegue la gana. El estado mexicano y sus ciudades no tuvieron líderes con imaginación para guardar reservas territoriales para el futuro, para cuando se volvieran grandes y ya nadie cupiera en ellas. Para que de los edificios pudieran bajar los niños a jugar y los viejos a pasear. Hubo presidentes como Cárdenas que crearon parques nacionales por medio de decretos, todo fuera como imprimir decretos, decretos sobre bosques destinados a morir, porque inmediatamente después de decretarlos, sobre esos parques nacionales se hicieron dotaciones de tierras ejidales. Total, si parecía que sobraba la tierra y faltaban personas. Así están los parques del Izta Popo, y los de la Malinche. Así están los bosques de los que depende la generación de agua para las ciudades sedientas construidas en los valles que los rodean; hasta ahí han llegado ya las ciudades y su desorden, a lamerles las faldas a los bosques que ya no existen más que en papel. En los años treintas y cuarentas del siglo XX se repartió la tierra como arroz, cuando éramos menos, cuando éramos poquitos, diez o doce millones y no ciento veinte millones como ahora. Cuando se creía que México alcanzaba para todo.



Nada guardó el estado mexicano para ordenar el futuro.

Los parques nacionales, las reservas de la biósfera, todo tiene dueño. Todo lo que rodea a las ciudades tiene dueños. Nada guardó el país para lo indispensable. Y mucho menos las ciudades, siempre acosadas por la precariedad y la inmediatez del día a día, del cambio de políticos cada tres años. Ni siquiera guardaron sus contornos. La ciudad de Puebla colinda con 17 municipios y solo con uno tiene sus límites claros. Casas ubicadas en Cuatlancingo pagan predial en Coronango y el agua en Puebla. Personas que compran en San Pedro Cholula sacan permisos de construcción en San Andrés Cholula, y San Andrés cobra agua y drenaje cuando el poco servicio lo da la empresa que tiene la concesión de Puebla. San Andrés cobra drenaje y agua a los que tienen norias y fosas sépticas. Entre todos contaminan el agua de todos. El puro desorden. Los permisos para conectarse a los drenajes se expiden en blanco a las industrias en la mayoría de los 17 municipios conurbados en el valle de Puebla, para que contaminen a gusto. Están creando empleos, ¿no? Ay Puebla, qué desmadre. Y digo Puebla como podría decir Toluca o Veracruz.

El desorden, que no el orden, sobre lo que va quedando dentro de los polígonos de las ciudades lo ponen los desarrolladores y los ejidatarios y los que los buscan para hacerlos socios, o los grandes desarrolladores nacionales que pueden comprar mucha tierra entendidos siempre con los grupos políticos sexenales, o los de movimientos como el antorchista. Todos ellos tienen más tiempo y poder que un presidente municipal. Y Puebla ya va llegando a Pénjamo. Y cada gran ciudad del país va llegando de manera desordenada a donde no debe. Los tiempos de los presidentes municipales son demasiado cortos y los gobiernos estatales no han suplido la ausencia del ordenamiento que los ayuntamientos no pueden construir porque no tienen ni dinero ni tiempo. Y las dependencias estatales que ostentan en su nombre o en su organigrama las palabras "ordenamiento del territorio" lo único que tienen es el nombre. El título. Ningún diputado etiqueta un centavo para ese rubro. Ningún gobernador le ha dado la menor importancia a dicho tema. Nada hay de presupuesto del estado de Puebla para el ordenamiento del territorio. Ni un peso. Ni hace siete años, ni seis, ni el año pasado. Ni un peso. Este año tampoco. Como no lo hubo en la ciudad de México que en menos de un siglo se comió a todos los pueblos que la rodeaban. Todo, con una voracidad y un desorden que le copiamos todas las ciudades del país.

Las ciudades nunca tienen dinero ni tiempo para marcar y ordenar su territorio.



Los diputados tendrían que resolver los conflictos limítrofes y de ordenamiento de cada estado, es parte de su trabajo. Pero los diputados locales lo han dejado claro durante muchos años: no se mandan solos o les gusta obedecer. Escoja usted. Como viene el presupuesto así lo palomean. Y los gobernadores lo ponen en sus programas de desarrollo, hasta ahí le invierten, en un poco de tinta para hablar del tema.



Dice alguien que sabe bien de lo que habla, que todo el territorio del estado de Puebla debiera ordenarse en base a la disponibilidad de agua. Sobre esa disponibilidad tendría que planearse el futuro y reconstruirse los mapas de las ciudades. Creo que todo el país debiera ordenarse y crear sus reservas territoriales tomando como punto de partida la disponibilidad del agua. Nada de eso está sucediendo ni en Puebla ni en el país. En ninguna agenda de pensadores o políticos veo que al tema se le dé la menor importancia. ¿Ordenar el territorio? Que se sigan encimando pueblos y ciudades, para que no sepan ni en qué ciudad viven las personas, para que no perdamos nuestra fama de surrealistas. Decía José Alfredo Jiménez en una canción que "las ciudades apartan las personas, las ciudades destruyen las costumbres". No son las ciudades. Somos las personas las que estamos acabando con todo sin saber ni cómo remediarlo. Ordenar el territorio.