Medio Ambiente

  • Las organizaciones y personas defensoras de las comunidades han sido objeto de actos de intimidación para dejar la defensa de la tierra, el territorio y el agua de las comunidades totonacas en la Sierra Norte de Puebla.
  • Estado mexicano debe garantizar la protección de quienes defienden los derechos humanos y ambientales, ante el preocupante clima de riesgo por realizar su labor.

Ciudad de México, 31 de octubre de 2019.- Desde 2016, el Consejo Tiyat Tlali, el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (Imdec) y Fundar, Centro de Análisis e investigación, acompañan jurídicamente a las comunidades totonacas de San Mateo Tlacotepec, Altica y San Felipe Tepatlán, pertenecientes a los municipios de Ahuacatlán y de San Felipe Tepatlán, en la Sierra Norte de Puebla, en la lucha por defender su territorio y agua de la construcción del Proyecto Hidroeléctrico Puebla 1 (PHP1), de la empresa Deselec 1, perteneciente al grupo Comexhidro.



Con el inicio del proceso jurídico, se obtuvo la suspensión temporal del proyecto, lo que dio inicio a una serie de eventos de descalificación, criminalización y hostigamiento en contra de representantes comunitarios demandantes en el juicio, integrados en los Comités de Defensa del Río Ajajalpan, así como en contra de las organizaciones y defensoras que acompañan el caso. Recientemente las comunidades han denunciado también la generación de un ambiente de tensión y desconfianza que busca dividir a las comunidades para dar paso a la construcción del proyecto. De hecho las comunidades habían ya denunciado de manera previa a la presentación de la demanda, la criminalización legal en contra de varios de ellos, debido a la resistencia y defensa contra el proyecto.

En los últimos meses y en el marco de la sentencia emitida el pasado 10 de octubre en la que un juez negó a las comunidades demandantes el reconocimiento de sus derechos, al avalar una consulta simulada, e ignorar los impactos ambientales que dicho proyecto tendrá sobre sus tierras, y su medio de vida, los incidentes han incrementado.

Es importante recordar que el caso fue compartido ante Michel Forst, Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Situación de las Personas Defensoras de los Derechos Humanos en su visita oficial a México en enero de 2017. En el informe derivado de su visita, el Relator resaltó que “más de dos terceras partes de las agresiones registradas [por proyectos a gran escala] se habían perpetrado en los estados de México, Sonora, Oaxaca, Puebla, Colima y Campeche”. De igual manera, Forst concluyó tras su visita que “los dirigentes comunitarios y los defensores de los derechos sobre la tierra y el medio ambiente que se oponen a proyectos a gran escala se enfrentan a actos de violencia a manos de personas vinculadas a las empresas que participan en esos proyectos”. Asimismo, mostró su preocupación frente a la situación particular de las personas defensoras de derechos humanos de las personas indígenas “el aumento del número de proyectos de construcción y apropiaciones de tierras en algunos estados ha provocado una intensificación de los conflictos”.

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Foto de La Jornada de Oriente.

Ante el contexto de agresiones a personas defensoras de derechos humanos, en particular defensoras del medio ambiente en México y la región, que se oponen a megaproyectos, resulta de gran preocupación la escalada de incidentes en contra de integrantes de las organizaciones que acompañan el proceso y contra las personas defensoras de las comunidades. Organizaciones nacionales e internacionales han denunciado el clima de riesgo que viven las y los defensores del derecho al medio ambiente; siendo los proyectos hidroeléctricos de los principales contextos de estos ataques. En este sentido, Amnistía Internacional ha denunciado que México es uno de los países más peligrosos a nivel mundial para la defensa de la tierra, el territorio y el medio ambiente, denunciando que tan solo en 2019, 12 personas defensoras del medio ambiente han sido asesinadas.



Por ello, desde Fundar, el Consejo Tiyat Tlali e Imdec, acompañadas de organizaciones nacionales e internacionales, como Amnistía Internacional México, Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, Artículo 19, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, Oxfam México, Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT), Poder, Servicios y Asesoría para la Paz, y el Centro de Estudios Ecuménicos hacemos un enérgico llamado al Estado mexicano, a nivel local y federal a garantizar la protección de las personas defensoras tanto de las organizaciones acompañantes, como de las comunidades, así como garantizar su legítimo derecho a la defensa de los derechos humanos.


Contacto:

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Vida y milagros
Objetivo: frenar el uso de los ríos como drenajes de aguas tóxicas.
El caso del colector industrial Morelos-
En el corredor industrial de Huejotzingo, Puebla, hay muchas industrias textileras y de autopartes. No sé cuántas de esas empresas cuentan con plantas de tratamiento de sus aguas residuales operando. Por lo pronto y al día de hoy, para no afectar a los terrenos que rodean al aeropuerto de Puebla, las empresas descargan sus aguas en una laguna de oxidación ubicada en un terreno que expropió Rafael Moreno Valle con esa finalidad y que luego su sucesor, Antonio Gali, vendió a particulares. ¿Quiénes? Sepa la bola. Hoy la laguna está en terreno privado y se puede ver en Google. Contiene aguas contaminadas,malolientes y de color opaco. Si estuvieran tratadas las estarían reutilizando.
Como la laguna ya está saturada y no puede captar mas agua, en la administración de Antonio Gali los empresarios presentaron una propuesta a la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAS) para conducir las aguas residuales industriales a un colector de aguas domiciliarias del municipio de Juan C. Bonilla, ubicado junto al río Metlapanapa, hacia el cual descargará el colector en donde irán escondidos los residuos de muchas empresas. El CEAS aprobó el proyecto con la firma de su entonces director Afredo Ávila Salazar.
Las autoridades de Juan C. Bonilla se comprometieron a recibir y tratar las aguas industriales cumpliendo con la norma de la declaratoria de la cuenca del Atoyac Xochiac para luego arrojarlas en el río . No pueden con sus propias aguas negras y se van a aventar el compromiso de recibir y tratar las aguas de una laguna de oxidación industrial proveniente de otro municipio. La empresa, no sabemos cuál es, se compromete a un "pre-tratamiento". Si el municipio les cede el uso de su colector, CONAGUA tendrá que revisar que cumplan, pero a sabiendas de que por ley no están autorizados a clausurar drenajes municipales, solo a multar.
Nadie consultó a la comunidad acerca del "Proyecto Integral para la construcción del sistema de alcantarillado sanitario de la zona de Huejotzingo", con folio 20180069. El río Metlapanapa es un río tributario del río Atoyac. El proyecto, financiado por los empresarios, fue construido por una empresa cuyo nombre no conozco, pero que hoy representa Alfredo Ávila Salazar, el anterior director del CEAS, al que veo en las fotos de un excelente reportaje firmado por Daliri Oropeza en el portal Pie de Página. Alfredo Avila aparece acreditado como representante legal de los empresarios que quieren construir el drenaje para la creciente zona industrial Proyecto Integral Morelos, corredor que crecerá alrededor de los Volcanes Ixta-Popo, nuestra principal fábrica de agua. Aunque el colector se pagó y reportó como terminado en la anterior administración, en realidad aún faltaba un tramo por construir. Ahora que las máquinas aparecieron a terminar la parte que falta, se encontraron con la renuencia y oposición de las cuatro comunidades de población mayoritariamente nahuatl de Juan C. Bonilla, que intentan aunque sea por la fuerza, evitar que las máquinas trabajen. No creen el argumento de que el drenaje es solo un colector pluvial. Y no, no lo es.
No era la burra arisca sino los palos que le dieron. Puebla tiene uno de los ríos más contaminados del país: el Atoyac y sus ríos tributarios. Cientos de industrias descargan sus aguas sin tratamiento alguno escondidos en los colectores municipales sanitarios o pluviales de los municipios de Puebla y la zona conurbada. En otros puntos del estado sucede lo mismo. Se ha documentado la toxicidad y contaminación del Atoyac de manera exhaustiva por científicos, activistas y universidades. (Ver Nexos, Vida y muerte del agua, Junio de 2017) También Inegi reportó 30 mil muertes en los últimos ocho años por enfermedades como cáncer e intoxicación y miles de enfermos por parasitosis crónica causado por las aguas del Atoyac. El presidente municipal de Juan C. Bonilla, Joel Lozano Alameda, antes PRI y ahora de MORENA, no ha dado la cara a la comunidad desde el 23 de octubre. En una asamblea realizada en la comunidad de Ometoxtla, las mujeres llegaron con cuatro garrafones de agua recolectada en diferentes puntos del trayecto, donde nace el agua, donde se oscurece, donde hay descargas clandestinas y de la laguna de oxidación. Este muestreo independiente se hizo con el apoyo profesional y metodológico de dos investigadoras químicas que documentaron que se violan todos los indicadores de la NOM de la declaratoria del Atoyac Xochiac . Las mujeres invitaron a las autoridades y a los empresarios que construyen el colector a tomarse un vasito de agua de cualquiera de los garrafones turbios ¿A qué no se la tomaron? Claro que no.
A las redacciones de varios periódicos llegó el siguiente comunicado:
"AVISO A TODOS LOS MEDIOS :Llegaron mas policías y granaderos al municipio de Juan C. Bonilla, Puebla, a acampar toda la noche para resguardar las obras del drenaje de aguas residuales de la zona del parque industrial de Huejotzingo, que pretenden descargar en el río Metlapanapa y de ahí al Atoyac. Se rumora una fuerte represión. "
¿Irá a asumir este papel el gobierno que acaba de entrar? ¿Está enterado el gobernador Barbosa de toda la problemática que heredó en esa zona? ¿Han revisado lo que dejó inconcluso el anterior gobierno?¿Han tomado muestras de lo que se echará al río desde el drenaje de Juan. C. Bonilla? ¿Pueden informarnos quién es el dueño de la empresa que construye el colector? ¿Quién pagará la planta de tratamiento de agua y garantizará su operación?
¿Porqué no pueden las empresas industriales tratar sus aguas y asumir el costo de hacerlo sin buscar trasladar su responsabilidad y costos a las débiles economías municipales, y por lo tanto, a toda la sociedad? ¿Porqué embarcan a la parte más débil que es la municipal ? ¿A cambio de qué los municipios lo permiten? ¿Qué hará el gobierno estatal?
Por ley, en materia de agua los gobiernos estatales son los obligados a planear y a orquestar la interacción con la federación y los municipios.Un gobierno estatal eficaz es clave para unir e instrumentar las políticas públicas de agua en sus territorios. En el caso de Puebla es por medio del CEAS. Un enorme vacío ha existido a lo largo de los años en ese sector intermedio.
El gobierno del estado de Puebla está empezando una nueva etapa encabezado por Miguel Barbosa. La semana pasada los Servicios de Salud del Estado de Puebla convocaron a un muy buen foro sobre los riesgos sanitarios por la contaminación del Atoyac. Los datos que ahí vimos son terribles y contundentes y el gobierno debe tomar medidas en función de ellos. El gobernador Barbosa y la cámara de diputados local con mayoría de Morena se han comprometido a tratar de manera responsable el tema del agua, y eso pasa por revisar a fondo y con todo rigor el caso del colector industrial Morelos. No se debe ayudar de ninguna manera a las empresas a evadir la responsabilidad de tratar sus aguas residuales con el falso argumento de proteger el empleo. Hacerlo sería actuar como los anteriores gobiernos.
Si nada cambia, entonces estaremos hablando de más de lo mismo. Y nuestros ríos seguirán condenados a muerte.

Mundo Nuestro. La organización civil FUNDAR denuncia la decisión de un Juez de Distrito que niega amparo en el juicio contra el Proyecto Hidroeléctrico Puebla 1 y avala simulación de consulta indígena que violó los estándares internacionales. La sentencia omite analizar el Peritaje Oficial de Biología e Impacto Ambiental que reconoce que se causarían afectaciones al medio ambiente. El juez no analiza la falta de interés público en la autorización del proyecto.

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Ciudad de México, 15 de octubre de 2019. El pasado 10 de octubre, el Juzgado Primero de Distrito en Materia de Amparo Civil, Administrativa, de Trabajo y de Juicios Federales en el estado de Puebla dictó sentencia, negando el amparo interpuesto en 2016 por 1096 integrantes de tres comunidades totonacas de la Sierra Norte de Puebla –acompañados por el Consejo Tiyat Tlali y por Fundar-, en contra del Proyecto Hidroeléctrico Puebla 1 (PHP1) que pretende implementarse en los Municipios de San Felipe Tepatlán, Ahuacatlán y Tlapacoya, en la Sierra Norte de Puebla.



El juez Miguel Arroyo Herrera, negó el amparo por considerar que la consulta indígena que la Secretaría de Energía (SENER) realizó en 2015, cumplió con los estándares en la materia, determinando que fue previa, a pesar de que los permisos para el proyecto comenzaron a ser entregados en 2009, seis años antes de dicha consulta. Asimismo, el juez estimó que basta que la consulta sea efectuada antes de que el proyecto se ejecute, para tener por cumplido el estándar, contraviniendo el marco internacional, que indica que el proceso de consulta debe tener lugar antes de diseñar y planificar el proyecto, es decir, antes de que se emitan las autorizaciones.

Resultan preocupantes algunas de las afirmaciones del juez en su sentencia, entre ellas que “la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha establecido que las comunidades indígenas deben ser consultadas en aquellos casos en que la actividad del Estado pueda causar impactos significativos sobre su entorno”, ya que es contrario a lo dispuesto por la Corte, quien ha señalado que cuando se trate de proyectos de inversión a gran escala que tendrían un mayor impacto dentro del territorio indígena, el Estado tiene la obligación no sólo de consultarles, sino también de obtener su consentimiento previo, libre e informado. Por lo que la interpretación que hace el juez sobre los impactos significativos restringe el derecho a la consulta.

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Además, el Juzgado niega el amparo desestimando las afectaciones a las comunidades demandantes, ello a pesar de que el Peritaje Oficial de Biología e Impacto Ambiental elaborado por PGR, establece que el PHP1 tendrá impactos en el medio ambiente, como la disminución en la calidad del agua, generación de gases de efecto invernadero, aparición de fauna nociva, contaminación de acuíferos y remoción de vegetación forestal. En la sentencia, el juez omite el análisis de este peritaje, pero sí retoma los peritajes ofrecidos por la empresa beneficiaria del proyecto y por las autoridades demandadas que aseguran que no habrá impactos negativos en la población.

Cabe resaltar que uno de los puntos centrales de la demanda de las comunidades es la inexistencia de un interés público en la autorización del proyecto; sin embargo, el juez afirma con contundencia que el proyecto les beneficia, sin dar razonamiento alguno. Esto, a pesar de que el permiso otorgado por la Comisión Reguladora de Energía establece expresamente que la energía a generarse deberá destinarse exclusivamente a la satisfacción de las necesidades de autoabastecimiento de los socios de la empresa beneficiaria Deselec 1-Comexhidro, entre ellos Nueva Wal-Mart de México, Waldo’s Dólar Mart de México, Operadora Vips y Suburbia.

Finalmente, es importante señalar que, aunque las comunidades también reclamaron a las autoridades no haber efectuado un estudio de impacto social previo al otorgamiento de los permisos, el juez no reconoció la existencia de esta obligación internacional, a pesar de que se encuentra establecida para México desde 1991 en el Convenio 169 de la OIT, y en jurisprudencia de la Corte Interamericana de los años 2007 y 2008.



La sentencia dictada constituye una muestra más de una política de Estado que ha buscado despojar de sus derechos y de sus territorios a los pueblos originarios para el beneficio de las grandes empresas. Por ello y en acompañamiento a las comunidades demandantes, seguiremos pugnando porque el Poder Judicial Federal cumpla con su obligación de garantizar y proteger los derechos humanos y colectivos.

La sentencia emitida está sujeta a impugnación por cualquiera de las partes involucradas en el juicio, por lo que aún puede pasar algún tiempo para contar con la definitiva.

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Mundo Nuestro. Un nuevo grito de auxilio por la Selva Lacandona Una nueva alarma por el riesgo mortal contra la Reserva de la Biósfera Montes Azules y Lacanjan

Un grupo de la Comunidad Zona Lacandona se está moviendo para tomar las estaciones de investigación científica en las que Natura Mexicana trabaja, y tiene la pretensión de expulsar al equipo de biólogos que desde 1989 ha impulsado la defensa de la más importante y única gran superviviente de lo que conocemos como Selva Lacandona. Esto además implica que este grupo está tomando decisiones que no les corresponde sobre el territorio de otro grupo (la etnia lacandona). ¡Es urgente una vez más levantar la voz, hacer mucho ruido, porque eso no puede pasar! En estos días los lacandones están teniendo audiencias con todas las autoridades y van a aparecer en muchos medios. Ayudemos a Natura Mexicana a compartir en redes su esfuerzo por salvar a Montes Azules y Lacanjan de la invasión. Ayudemos a Natura Mexicana contra la difamación y el golpeteo político.

¡Compartamos este video! ¡Sumémonos a la defensa de la Reserva de la Biósfera de Montes Azules en la Selva Lacandona!



El llamado de auxilio de los lacandones al gobierno de López Obrador:

ADN40: Lacandones piden intervención de AMLO para proteger su territorio



Natura Mexicana, la más importante organización ambientalista en México

Natura y Ecosistemas Mexicanos A.C., mejor conocida como Natura Mexicana, es una asociación civil sin fines de lucro que trabaja en la región de la Selva Lacandona desde 2005. Algunos de sus miembros han trabajado en esta zona por 40 años. El objetivo de Natura Mexicana es contribuir a la conservación de las selvas de esta región, profundamente amenazadas de desaparecer. Para lograr este objetivo se contribuye a la consolidación de las áreas naturales protegidas decretadas en la región, destacando por su extensión la Reserva de la Biosfera Montes Azules. Además, se fomentan procesos encaminados al desarrollo sustentable en las comunidades que viven legalmente establecidas en las reservas y en los alrededores.



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Para entender el riesgo que sufre Montes Azules:

Viaje al fin de la selva, Primera Parte

Viaje al fin de la selva I

Mundo Nuestro. Heriberto Hernández es, en ese mes de octubre de 1999, reportero de Radio Huauchinngo, y como tal narró los acontecimientos en la región norte de la Sierra de Puebla. Su voz se escucho día a día en el noticiero poblano Revista 105. Tiempo después, y para el Archivo vivo: Las lluvias de octubre de 1999 en la Sierra Norte de Puebla, publicado en el año 2003 por Revista 105-INAH-BUAP, Heriberto hizo este recuento de lo ocurrido.

La fotografía que ilustra este podcast fue tomada en la comunidad de Mixum, en la región e Pantepec, y forma parte del material gráfico recogido por los equipos de trabajo de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.



Mundo Nuestro. Esta crónica escrita por el señor Mateo Montiel León, ganó el primer lugar en el concurso organizado por los realizadores del Archivo Vivo: Las lluvias de octubre de 1999 en la Sierra Norte de Puebla (Revista 105-INAH-BUAP, México,2003). El texto da cuenta de lo realizado por las cuadrillas de trabajadores y soldados para la reparación del sistema de agua potable en la población de Teteles, en la región de Teziutlán. Del esfuerzo extraordinario que supuso esta tarea ante la dimensión del desastre. Refleja también las limitaciones de los gobiernos municipales y la natural corrupción de sus funcionarios.

Mateo Montiel León



En Teteles de Ávila Camacho, Puebla, escribo esta crónica en el mes de abril del año 2003.

Recuerdo la furia de uno de los elementos de la naturaleza, el AGUA. A mis cuarenta y dos años de vida, por primera vez fui testigo de su poder destructor en aquellos primeros días del mes de octubre del 99.

Mi nombre es Mateo Montiel León, originario de Tételes de Ávila Castillo, Puebla, radico en el mismo lugar y soy padre de tres hijos; dos están conmigo y uno fuera de la población.

Recuerdo cómo el lunes 4 de octubre, mis hijos tenían que trasladarse a la ciudad cercana de Teziutlán, Pue. Porque uno de ellos, llamado Mauriac Montiel Baltazar, trabajaba en una maquila de confección de ropa, y el otro, llamado Isnardo Montiel Baltazar, estudiaba la carrera de Técnico en Informática en el Plantel CONALEP de Teziutlán; y aun así tuvieron que partir, pero ese día ya llovía bastante fuerte y por la tard, empezando a oscurecer, se detectaban derrumbes sobre la carretera Teziutlán-Tlatlauquí y eso preocupaba en casa el regreso de mis hijos.

Al amanecer del martes 5 de octubre, la lluvia era bastante intensa y en algunas de las casas a orillas de la carretera empezaba a penetrar el agua; la avenida Maximino Ávila Camacho (carretera Nacional) se había convertido en un río, así como varias calles más de la población. A las 6:30 AM. aproximadamente, por la radio se empezó a dar aviso de que varias escuelas suspendían clases para no poner en riesgo a los alumnos.



Para la tarde de ese día la lluvia era ya bastante fuerte y la circulación en la carretera nacional se comenzaba a suspender, porque en varias partes era sumamente peligroso el paso vehicular debido al desgajamiento del terreno.

Amaneció el 6 de octubre, miércoles; en muchas partes el agua ya había destruido viviendas, carreteras sin circulación estaban dañadas y se escuchaba por la radio de muchos damnificados en la región. Ese día aquí en Teteles por la mañana, ya no se tenía agua potable, porque en varias partes de los ríos se habían llevado la tubería. Ya tampoco se tenía luz eléctrica y no podía uno salir a comprar alimentos porque las calles eran verdaderos ríos. Yo vivo en la avenida 5 de mayo 164, colonia Zitalapa, y ese día frente a mi casa no podíamos cruzar la calle porque el agua que pasaba tenía una altura como de 15 cm. Por 5 m. de ancho de la calle.

Al amanecer del jueves 7 de octubre se tiene por costumbre celebrar la feria del pueblo, pues se festeja a la Virgen del Rosario cada año, pero con todos estos acontecimientos sólo se pensaba en sobrevivir; así como empezaba a aminorar la lluvia ese día se planearon brigadas para limpiar la carretera del lodo, grava, arena y basura, y también las calles del pueblo. Fue necesario acarrear algunas ayudas de agua y alimentos al hombro por caminos lodosos como primera acción.



El viernes 8 de octubre, como a eso de las ocho de la mañana, acudió a mi casa el suplente del regidor de salubridad, el señor Eloy Rojas Lemini, a solicitar mi ayuda para levantar un reporte de daños a las redes de agua potable del pueblo. Aunque no tengo suficientes estudios, conozco mucho en reparaciones y cuento con herramienta apropiada para estos casos.

Aquí en la población existen tres redes de abastecimiento, y acordamos con el regidor empezar por la red llamada Chalahuico-Zitalapa y al dirigirnos hacia la ruta. ¡Cual sería nuestra sorpresa!, que no podíamos pasar un pequeño arroyuelo de 40 cm. de ancho y como 20 cm. de hondo, pero en ese momento medía como cuatro metros de ancho y de un hondo un metro; así que tuvimos que derribar un encino como de 7 m. de alto para poder cruzarlo; fue así como montados en él atravesamos el río.

Así llegamos justo al lugar del nacimiento de agua y encontramos bastantes árboles tirados, unos encima de otros; también sobre el tanque de captación y almacenamiento. En ese momento nos invadió la tristeza y pensamos que todo había sido destruido, pues lo que veía era solo una planada arenosa sin ningún vestigio de que ahí había existido algo, todo estaba asolvado y lleno de arena por tanto derrumbe.

Desilusionados por no encontrar nada, empezamos a levantar el reporte de daños de la tubería y en una parte encontramos 24 metros destruidos por rocas que chocaron con la red de conducción de un peso entre de dos a tres toneladas aproximadamente, y me llamo la atención porque en ese lugar no había piedras de ese peso y tamaño. Lo más que había serían de menos 80 kilogramos.

Seguimos caminando y encontramos otros 24 metros aproximados destruidos porque el río se metió a tierra firme como seis metros y arrancó la tubería; en ese tramo hubo que buscar otra ruta alterna más alejada del lecho del arroyuelo, previendo quizá que esto se repita en algún tiempo, tramo que resultó ser de 60 metros lineales aproximados. Siguiendo la ruta de conducción encontramos otro desperfecto de 12 metros en tubería galvanizada de tres pulgadas de diámetro los cuales al derrumbarse una parte de terreno demasiado pendiente se fue hacia abajo la tubería. Enseguida en un tramo cercano otros 12 metros. se tenían que renova la tubería por habérsele caído encima dos encinos como de 12 metros de alto. Todos estos árboles tuvimos que trozarlos con moto sierras para poder reparar esta línea de conducción.

Más adelante otro derrumbe dañó un tubo galvanizado de seis metros de largo que también reparamos. Siguiendo la línea encontramos destrozado un tramo que había sigo un pequeño paso de tubería sobre el arroyuelo, éste último de entre 50 y 60 cm. de ancho y unos 20 cm. De profundidad, pero en ese momento era una verdadera playa como de 8 metros de ancho en la cual no existía nada de tubería, había sido arrastrada junto con una válvula metálica de dos pulgadas. Y el tramo tuvo que ser reparado en forma aérea para evitar su destrucción posterior.

Regresamos con el reporte efectuado ese día viernes por la tarde. Dialogamos con un enviado de CNA (Comisión Nacional del Agua), quien tomó nota del material que se necesitaba para reparación, para él a su vez comunicárselo al gobierno del estado para su pronta ayuda.

El día sábado, 9 de octubre, empezamos por reconstruir una línea de conducción llamada Texcalaco para esa misma comunidad, tarea que constó de tres tubos galvanizados de tres pulgadas de diámetro por 18 metros de largo, ya que anteriormente el arroyuelo por el que pasaba era como de 30 cm. de ancho y 20 cm. de altura y que con la inundación fue como de 2 metros de ancho y como por un metro de alto, la cual reparamos en dos días entre el suplente de regidor, Eloy Rojas Lemini, Clemente Montiel León y su ayudante Mario Méndez Galicia, algunos cuantos vecinos del lugar y yo. Al terminar, pasamos a reparar la línea de conducción llamada Coacalco-Teteles, que es la que abastece el centro de la población y que consta de seis pulgadas de diámetro y fue destruida en seis partes.

Empezamos por levantar el reporte de daños y de los materiales se necesitaban para su reparación. A media semana próxima fuimos dotados de tubería metálica de fierro negro de ocho pulgadas de diámetro y 6 metros de largo, la cual tuvimos que adaptar a la de seis pulgadas que es de asbesto. Así que empezamos a bajar esa tubería de fierro pero era bastante pesados y como era cuesta abajo tuvimos que ayudarnos con reatas para irlos deteniendo y otros con estacas para que no nos ganara su peso; pero como al as dos horas de empezar, llegó el Ejercito Mexicano con aproximados 90 soldados y esto se puso bueno entre 20 soldados se cargaron un tubo de 6 metros de largo por ocho pulgadas de grueso, cruzando brazo con brazo caminaron una distancia como de 400 metros, pero el problema era lo empinado del terreno.

Entonces optaron por arrastrarlos con Jeeps militares como 250 metros, y de allí, como los soldados traen unas cuerdas colgando de su hombro izquierdo, las desenrollaron y amarraron los tubos para poder ir deteniéndolos en los más empinado; en ese primer lugar se bajaron cinco tubos y una planta grande para soldar de gasolina. Allí se trabajaron tres días; enseguida acudí a otro lugar con el ejército llamado Huixta, para bajar otros tres tubos de la misma medida. Este movimiento fue un poco más fácil, puesto que había camino, aunque un poco destruido y muy resbaloso, pero a una distancia como de 300 metros nos encontramos con el río llamado Tzoncoyotl que había crecido como 2 metros de alto por 18. de ancho, destruyendo la línea de conducción.

Al día siguiente llegaron los soldados que habían contratado la dependencia estatal de SOAPAP; todo ese día unieron los tubos y sus adaptaciones. A la mañana siguiente con los mismos soldados nos aprestamos a colocar ese tubo de 18 metros por 8 pulgadas de ancho, para eso participaron como ocho soldados cruzando brazo con brazo para juntar los hombros y poder así soportar su peso. Ya estando listos se me pidió que me metiera al río como conocedor del lugar y caminara al frente del ejército; pero como a los nueve metros de haber caminado me encontró con un hueco en el fondo del río y me sumergí de pronto y el río me golpeó la cara porque tenía todavía bastante fuerza de arrastre y me regresó como a tres metros estando a punto de ahogarme puesto que no podía levantarme, solamente me detuve de algunas piedras que encontré, si no, el río me hubiera llevado muy lejos. A los soldados tras de mí no los arrastraba por el mismo peso del tubo, y por ser muchos se afianzaban más fácilmente, aunque el agua les cubría hasta la cintura. Finalmente, con mucho esfuerzo, logramos atravesarlo, puesto que nos ganaba la potencia del agua. El cauce normal de este río es como de 30 cm. De alto por dos metros de ancho.

Aquí sucedió algo curioso y determinante, pues al reportar con un radio de comunicación del cual había sido dotado y que en ese momento se averió, el presidente municipal se enfureció diciéndome que mejor lo hubiera dejado guardado en algún lugar seguro donde no se mojara; a lo cual yo le contesté: “¿Y qué hubiese pasado si yo me hubiera muerto?”, y también le dije que si ese era el problema yo se lo pagaría, nada más me diera tiempo para juntar el dinero del costo del aparato, porque como soy una persona de muy escasos recursos económicos, me iba a ser difícil pagarlo. En ese momento ya me había hecho enojar po que mi ropa estaba mojada y temblaba de frío, además de que apestaba muy feo por el agua lodosa. Después, más calmado reaccionó, y me dijo que se me ayudaría económicamente más adelante, resultando que después solo me dieron un pago, un solo pago de 260 pesos por 16 días de trabajo. A lo cual tenía yo ganas de dejarlo allí sobre el escritorio, por ue esto era para mí una burla; pero era tanta mi necesidad puesto que había conseguido prestado como 800 pesos y tuve que tomarlos.

Este dinero era del llamado empleo temporal que el gobierno del estado había entregado al presidente municipal y del cual mucha gente se quejó de que nunca les pagaron.

En esto quedé bastante contrariado, y aquí esta lo determinante, puesto que el presidente municipal nunca supo resolver este problema del agua; y cada vez que visitaban este lugar SOAPAP, CNA y CEASPUE, yo era el que tenía que hacer las solicitudes de materiales ante estas dependencias las cuales nos surtieron del material por triplicado, así que ordené que e almacenaran en el Auditorio Municipal; y después resultó que mucho material desapareció porque solo ellos abrían y cerraban el lugar.

Así me he dado cuenta de que el gobierno a veces da la ayuda necesaria, pero que por tener ediles que no tiene la suficiente capacidad para administrar una presidencia, como ha sucedido en las dos administraciones pasadas y la actual, las obras no se hacen con el 100% de calidad y responsabilidad.

Al terminar la reparación de la línea de conducción Coacalco-Teteles, vuelvo nuevamente a la línea de conducción Chalahuico-Zitalapa y con el ejército el día domingo 17 de octubre empezamos a rastrear y nos dimos cuenta que corrían un pequeño hilillo de agua como de media pulgada y siguiendo su ruta encontramos que salía de una respiradero del tanque de captación que estaba bajo un árbol caído, y con un machete quitamos algunas ramas y efectivamente así era; empezaron a quitar la arena con pala y como a 40 cm. de profundidad hallamos la punta de la respiradera, ese descubrimiento nos confirmó que el tanque sí existía y los nacimientos también y que estaban repletos de agua; se hicieron grupos de cuatro soldados para remover la arena en el primer manantial por turnos de 5 minutos para poder quitar todo lo posible, sin embargo volvía a derrumbarse, pero aun así logramos encontrar la tapa metálica que la cubría.

Entonces ordené que así se quedara para posteriormente regresar con personal para trabajar. Pero como a los cinco minutos de nuevo estaba como cuando llegamos, pues volvía acomodarse la arena. El ejército se fue al día siguiente a brindar su ayuda a otro lado. Al jueves siguiente, 21 de octubre, llegue con 17 trabajadores bajo mis órdenes para limpiar el lugar, y en dos semanas habíamos quitado aproximadamente como 23 camionadas de volteo, porque al quitar la arena parecía demasiada agua y era difícil llenar las carretillas de arena por lo pesado y por tener que subir una cuesta como de 12 metros de largo para trasladar la arena a otro lugar alejado; mientras que algunos cortaban los árboles caídos con machetes, hachas y motosierras, pero era algo difícil porque había ramas enterradas como a un metro de profundidad y las palas casi no penetraban.

Estuve al frente de la gente del 21 de octubre hasta los primeros días del mes de enero del año 2000, porque mi gente y yo estábamos aburridos de que el fin de semana no se nos pagaba a tiempo, a veces se nos pagaba hasta el domingo o lunes y para eso había que andar buscando al presidente municipal y todavía se enojaba; así que el personal optó por abandonar el trabajo. Lo continuó una empresa privada hasta el final.

Tengo mucho material que podría hacer sobre este trabajo, pero como no tengo cámara de video, ni cámara fotográfica para reflejaren imagen la destrucción causada por este fenómeno y esto por la limitación económica.

Por la atención prestada a esta crónica, les reitero mis más sinceras gracias.

Anexo a esto, una copia del reporte de daños entrada a la CNA estatal y requerimientos para reparación, eso es todo.

Mundo Nuestro. La respuesta de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla fue extraordinaria ante la catástrofe ambiental y social provocada por un tormenta tropical estacionada sobre la Sierra Norte de Puebla los primeros días del mes de octubre de 1999. Sus equipos recorrieron el territorio devastado y registraron en fotoografía y video las acciones de solidaridad de la institución universitaria. Esta serie fue publicada en el Archivo vivo: Las lluvias de octubre de 1999 en la Sierra Norte de Puebla, Revista 105-INAH-BUAP, 2003.



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Ahuacatlán
06_interserrana
Interserrana, entre Ahuacatlán y Zacatlán
05_ahuatamilol
Ahuatamimilol
02_ahuatamilol
Ahuatamimilol
03_ahuatamilol
Ahuatomimilulco
04_ahuatamilol
Ahuatomimilio
11_amixtlan
Amixtlán
10_amixtlan
Amixtlán
12_amixtlan
Amixtlán
30_amixtlan
Amixtlán
31_amixtlan
Amixtlán
32_amixtlan
Amixtlán
13_zarco
Arroyo Zarco
14_zarco Arroyo Zarco 20_tenanpulco
Arroyo Zarco
17_zarco
Arroyo Zarco

18_zarco
Arroyo Zarco
58_tlatlauqui
Arroyo Zarco
16_atempan
Atempan entre Tlatlauqui y Teziutlán
19_buap
BUAP. Brigadas de la BUAP y UNAM para el estudio del agua del río Tacolutla.
33_buap
BUAP
39_buap
BUAP, valoración del agua
34_buap
BUAP
19_ayotoxco
Ayotoxco, Buenavista
21_buenavista
Buenavista, llegada de ayuda universitaria.
22_buenavista
Buenavista
23_buenavista
Buenavista, Traslado de ayuda por el río Apulco rumbo a Cuetzalan
24_buenavista
Benavista, Traslado de ayuda por el río Apulco rumbo a Cuetzalan
25_buenavista Buenavista 26_buenavista
Puente Buenavista destruido
27_buenavista
Buenavista, fractura del puente
28_buenavista
Buenavista, niño en espera de ayuda.
29_buenavista
Buenavista
39_chacal
El Chacal, Mpo. de Tenampulco
40_chacal
El Chacal, Mpo. de Tenampulco
36_chicontla
Chicontla, Mpo. Jopala
37_chicontla
Chicontla, Mpio. Jopala
41_hueytamalco
Hueytamalco, llegada de ayuda vía área.
42_hueytamalco
Hueytamalco
38_snmiguel
San Miguel del Progreso hundimiento de cerro
44_mazatepec
Mazatepec
45_mazatepec
Mazatepec
47_mazatepec
Mazatepec
43_mixun
Albergue de la comunidad de Mixu, prácticamente desaparecida.
51_mixun Mixu, Pantepec, construcción de nuevas viviendas. 48_mazatepec
Carretera de Tlatlauquitepec a Mazatepec
50_mazatepec
Mazatepec - Tlatlauquitepec
46_mazatepec
Carretera a Mazatepec
52_manacatlan
Nanacatlán, Cañada de Zempoala
53_manacatlan
Derrumbe del cerro que afectó a Nanacatlán
54_manacatlan
Nanacatlán
56_pistzaya
Deslave en el cerro de Pitzaya, del Mpo. de Zapotitlán de Méndez
59_tapayula
Tapayula
60_tapayula
Tapayula (Mpo. de Camocuautla), iglesia del siglo XVI destruida.
55_pepexta
Tepextla
57_tlatlauqui
Tlatlauquitepec, transporte de víveres
49_tlatlauqui Tlatlauqitepec, obra en proceso 61_tenampulco
Albergue Tenanpulco
62_zapotitlan
De Zapotitlán hacía San Miguel del Progreso
63_canon
Cañon del Zempoala entre San Miguel del Progreso y Zapotitlán
64_canon
Cañon del Zempoala entre San Miguel del Progreso y Zapotilán
65_zapotitlan
Zapotitlán, faena
66_zapotitlan
Zapotitlán, construcción de viviendas
67_zapotitlan
Zapotitlán, viviendas destruidas
68_zapotitlan
Zapotitlán, la fuerza del río
69_zapotitlan
Zapotitlán, las casas perdidas