Medio Ambiente

Para: C. Presidente de la Republica Andrés Manuel Lopéz Obrador, C. Secretario del Medio Ambiente Victor Manuel Toledo Manzur, C. Comisionado Nacional de Áreas Naturales Protegidas Roberto Aviña Carlin

Impedir los recortes en CONANP




La reducción presupuestal de 75% para gastos operativos, de acuerdo al decreto del 23 de abril pasado, significarán una paralización de las actividades fundamentales que hace CONANP, incluyendo el trabajo en proyectos productivos con comunidades, la atención de incendios, la protección de sitios fundamentales que proveen el agua que tomamos en las ciudades, los paisajes que visitamos en vacaciones, así como el hogar y sustento de miles de personas.

¿Por qué es importante?

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) está en riesgo.

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) es la institución encargada de administrar los sitios ecológicos más importantes del país: las áreas naturales protegidas, como el Cañón del Sumidero, el Nevado de Toluca, la Selva Lacandona y las Cumbres de Monterrey. Se creó el 05 de junio del 2000 y el próximo viernes cumple 20 años.



Hoy más que nunca es fundamental que la sociedad respalde a la CONANP y detener su desmantelamiento operativo y de personal, resultado de continuos recortes presupuestales desde hace 10 años. Actualmente, la disminución de recursos pone a la institución en una situación crítica para lograr su misión de protección de especies, combate a incendios, y desarrollo comunitario sustentable. El sector ambiental es prioridad para superar la pobreza en el país. Las Áreas Naturales Protegidas son clave para México, protejamos a la CONANP.

En las ANP hay ejemplos de un desarrollo distinto, incluyendo ganadería regenerativa, pesca responsable y turismo de naturaleza, entre otros. Además, hay ejemplos únicos de gobernanza y acuerdos sociales.

Por favor comparte este mensaje entre tus contactos y tus redes con los siguientes hashtags: #SoyCONANP #ConservarParaVivir #NoAlosDespidos #NoMasRecortes



Mundo Nuestro. Un crimen más en contra del río Atoyac. Una vez más por el tiradero de escombro sobre su vega. Una vez más involucrada la organización Antorcha Campesina --Movimiento Antorchista, como le llaman sus dirigentes--. Una vez más la suma letal contra la que el río no tiene defensa: empresarios de la construcción sin escrúpulos, contratistas que tiran escombro donde no les cueste ni les pidan permisos, autoridades que simplemente no existen.

La siguiente es la denuncia que realizan vecinos de las colonias Rinconada y Cipreses de Mayorazgo, en la orilla oriente del río Atoyac, entre las avenidas Las Torres y Periférico. La denuncia se presenta anónima, por las represalias que los autores temen de parte quienes están cometiendo este delito ambiental.



Vecinos de las colonias Rinconada y Cipreses de Mayorazgo.

Por este medio denunciamos lo que ha ocurrido en la ribera del río Atoyac a la altura de las colonias Rinconada y Cipreses de Mayorazgo.

La pregunta es, ¿quién o quiénes autorizan la ocupación de terrenos federales para relleno con miles de toneladas de escombro?



A principios del mes diciembre del 2019, en las colindancias de los fraccionamientos Cipreses de Mayorazgo y Rinconada Los Arcos, justo en las cercanías del Río Atoyac y atrás de la recién inaugurada Universidad Politécnica al sur de la Ciudad de Puebla, empezaron a llegar camiones y camiones cargados de escombro y cascajo con el objetivo de rellenar toda una barranca y habilitar una zona para asentamientos de personas que forman parte del Movimiento Antorcha Campesina.



Por ahí hay que empezar: las personas que han ocupado ese terreno y lo han rellenado de escombro se ostentan como de esa organización política.

Una fotografía puede dar idea de la magnitud de este desastre:

La imagen permite ver la profundidad del relleno sobre la vega del rio.

Y una vista satelital de Google Earth puede identificar el tamaño del relleno:

Las imagen de Google Earth son del mes de octubre de 2017. No hay unas más recientes. Pero permiten valorar la extensión apropiada por el grupo que dice estar respaldado por el Movimiento Antorchista. Y por supuesto comprender el enojo de los vecinos de Rinconada y Cipreses de Mayorazgo.

¿Cuánto escombro han tirado ya? Es difícil calcular el número de toneladas, tan difícil como comprender la magnitud del daño ambiental que han causado estos personajes al convertir las orillas del Río Atoyac, de propiedad federal, en un sitio para plantar viviendas. Pero un cálculo somero realizado por los vecinos estima en unos mil camiones los que han arrojado el escombro.

A todo lo largo de la barda de la colonia Cipreses corre el relleno, y han logrado aplanar un área de 250 metros por 30 metros, aprovechando el espacio plano que quedó antes de iniciar el declive hacia la orilla del río Atoyac. Por fuera de la barda, es posible distinguir tres casas construidas antes de que la obra del relleno iniciara.

Cuestionados por los vecinos, los responsables del relleno, que no se identifican por supuesto, no esconden el respaldo que dicen tener de la organización Movimiento Antorchista. No dicen más. Han enrejado la entrada al relleno y no permiten el paso a nadie que no sea de su grupo.

¿Y con permiso de quién? ¿Del ayuntamiento? ¿Quién controla la disposición de residuos de la industria de la construcción? ¿Y el gobierno del Estado y la disposición de residuos sólidos como el escombro? ¿De SEMARNAT? ¿Y nada tiene que decir PROFEPA? ¿Y la Manifestación de Impacto Ambiental? ¿De la Comisión Nacional del Agua? ¿Con qué documento y de parte de qué autoridad se les permite hacer lo que está haciendo?

De manera que tenemos tres problemas ante lo que ahora está ocurriendo en este rincón del río en la zona sur de la ciudad.

Uno, el ambiental, que ante tal cantidad de toneladas de escombro el impacto es inevitable; ¿qué va a suceder con el cauce del Río Atoyac ahora que inicien las temporadas de lluvia? Al no existir seguramente estudios técnicos para apilar toneladas de desperdicio producto de otras construcciones para el relleno de una barranca, ¿acaso no habrá deslaves?, ¿en qué dirección, hacia el cauce del río, hacia las bardas de ambos fraccionamientos?

Dos, la ilegalidad. Resulta increíble pensar que grupos como Antorcha Campesina se tomen atribuciones como las de adueñarse de una propiedad, seguramente federal, sin que la autoridad de cualquier nivel intervenga para evitarlo. Está demás decir, que hemos sobrevivido en un país donde las autoridades han tenido poca o nula capacidad para enfrentar a grupos sociales que administraciones federales o estatales han fortalecido por años. Seré un tanto cuanto incrédulo, pero en teoría, estamos entrando a nuevas formas de ejercer el poder público; por tanto, uno esperaría que acontecimientos como el descrito no se repitan. Pero no. Al parecer, todo sigue siendo permisivo, la autoridad continua sigue siendo exactamente la misma de muchos otros años. Nada cambia, salvo el curso normal de la naturaleza.

Y el tercer problema, el problema social, la convivencia vecinal. Quienes somos propietarios de nuestras casas sin importar el fraccionamiento al que pertenezcan, pagamos por el pedazo de tierra que ahora ocupamos y por todos y cada uno de los servicios públicos (luz, agua, drenaje, predial, recolección de basura, etc.). ¿Cómo es que algunos entonces llegan, y sin decir absolutamente agua va, se adueñan de terrenos que no les corresponden y por los que no han pagado un sólo centavo? ¿Quién, en medio de su ilegalidad, habrá de proveerles servicios por los que nosotros sí pagamos? Comprenderán que no es fobia hacia las personas de pocos recursos, no lo es, y lo dejo en claro. Es la irresponsabilidad e inconciencia de estos grupos de poder fáctico como Antorcha Campesina que sirven para el chantaje ante cualquier autoridad y los intereses personales de quienes los lideran.

Desde esta óptica, ¿cómo pretender una convivencia mínimamente cordial? Es imposible.

En resumen, estamos frente a asunto que merece toda la atención de las autoridades. Por varias razones, no puede permitirse que grupos de personas, quienes sean, se adueñen por sus pistolas de terrenos que no les pertenece. Más aún sin medir el impacto ambiental. No podemos permitirnos seguir viviendo bajo el régimen de la Ley de la Selva; es decir, a ver quién sobrevive. Y no podemos intentar construir una mejor ciudad con la ausencia de quienes, en teoría, deben establecer las reglas del juego.

Puebla, Puebla. 3 de mayo de 2020

Mitad de semana, plena pandemia, pero la vida sigue. Y los crímenes también. Éste, contra nuestro venero más profundo, el río Atoyac, da idea de lo que valen los derechos de la naturaleza frente a la acción humana. La autoridad responsable reparará lo que pueda. La PROFEPA, desmantelada como está, difícilmente abrirá averiguación previa alguna. La Comisión Nacional del Agua, probablemente ya sin inspectores que puedan abrir una investigación, se lamentará de su mala suerte como ninguneada dependencia pública, a pesar de que para este evento harán lo que en sus desmanteladas manos está todavía: exigir a Agua de Puebla y al SOAPAP la reparación del problema que provocó una afectación más al río.

Y el río seguirá su curso negro de muerte.

Esta es una historia contada a trazos entre el miércoles en la noche y el jueves por la tarde. Transcurre a saltos, hasta que la información logra precisar la causa del desastre y permite concluir una vez más que la del río es una historia triste, causada por una sociedad en la que priva el desgobierno y la ambición económica para todo lo que tenga que ver con urbanización y cumplimiento de la ley, con instituciones federales ambientales desmanteladas, autoridades estatales y municipales que siempre miran hacia otro lado, como si se hablara de un río que existe muy lejos, en otro país, tal vez en la africana ciudad de Timbuctú, dependencias responsables de la administración y operación de sistema de agua y saneamiento en la rebatinga en que ha derivado la privatización por concesionamiento del agua en Puebla. Y por supuesto, al final, ciudadanos sin escrúpulos que cometen delitos ambientales absolutamente conscientes de que no les pasará nada que tenga que ver con multas y cárcel.

Porque sí, la descarga de lodos altamente contaminantes arrojada ayer a un arroyo afluente del Atoyac, justo a la altura del Boulevard Carmelitas, fue provocada por particulares que ilegalmente han taponado con escombro una barranquilla sin más propósito que el de la especulación inmobiliaria-



El hecho: entre el martes 21 y el miércoles 22 de abril se produce una descarga de lodos negros y putrefactos en una barranquilla al sur del Periférico Ecológico, justo a la altura en que la cruza la nueva avenida Las Carmelitas, y a unos cien metros de la presa Carmelita, plantada hace 110 años sobre el propio río Atoyac. La buena suerte de reportero lleva al fotógrafo Andrés Lobato, al que no detiene el encierro por la pandemia, a encontrar la descarga. Acude en búsqueda de las aves del río en época de pandemia, y unos minutos más tarde su denuncia se presenta en un twett del diario Milenio en el que trabaja el fotógrafo Lobato.

Andrés se procupa por dejar un testimonio en video:



https://www.facebook.com/sergio.mastretta/videos/10157615943783052/

Y además nos ubica en el sitio exacto de la descarga, con una foto de Google Maps que el satélite tomó en el 2017, cuanto todavía la obra del Boulevard Carmelitas a cargo del gobierno de Antonio Galil Fayad no alcanzaba a construir el puente sobre la desgraciada barranquilla.



Yo les ayudo a los lectores a mirar la perspectiva amplia:

A la izquierda, abajo, la antigua Planta Carmela en ruinas, y la PTAR - Atoyac Sur, su vecina. La línea negra marca el antiguo derecho de vía de las torres de alta tensión por las que durante décadas corrió la energía eléctrica hasta la fábrica en Mayorazgo. Ocultos bajo la tierra corren en paralelo el antiguo túnel derivador del agua del río, un ducto que muy pronto servirá para transportar las aguas negras del centro sur de la ciudad a la planta de tratamiento Atoyac Sur, y el llamado "lodo-ducto", que desde la planta de san Francisco, en Mayorazgo, a un lado del Hospital Ángeles, transporta los lodos subproducto de la propia planta.

El contexto de la descarga. El río Atoyac, con la catástrofe que le hemos construido en los úlitimos cincuenta años, es la expresión más cabal de la derrota de la sociedad poblana. Así que lo sucedido esta semana es una gota más en un caudal de aguas residuales que las autoridades federales alcanzan a medir en 1887 descargas agrícolas, industriales y municipales: 1,074,644 metros cúbicos diarios en Puebla y 208,534 metros cúbicos diarios para Tlaxcala, en su mayor parte, son descargas sin tratamiento alguno. Son cifras al año 2019 y refieren lo que marcan los títulos de concesión y permisos de descarga a lo largo de la Cuenca Alta del Atoyac, cifras que identifican 567 descargas municipales y 271 industriales en ambos estados. Una cuenta que deja fuera un número indescifrable de descargas clandestinas en todo el territorio. Pero son cifras que ayudan a entender la dimensión de la catástrofe ambiental que sufre el río. (Cifras hechas públicas por el INAI tras solicitudes ciuidadanas de acceso a la información de la CNA como sujeto obligado por ley).

Pero esta vez la afectación proviene de la propia empresa responsable del saneamiento del principal de nuestros veneros, Agua para Puebla, del empresario Hank González, a quien benefició el entonces gobernador Rafael Moreno Valle con la decisión de privatizar el servicio de agua potable en la ciudad de Puebla. Esta empresa es la responsable de la operación de las plantas de tratamiento en la ciudad de Puebla, siempre bajo la coordinación de la dependencia estatal SOAPAP (Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla). Y es la responsable también de los ductos construídos para derivar las aguas negras municipales hasta las plantas de tratamiento. Y por supuesto del actor principal en esta historia: el ducto que transporta los lodos residuales de la plata de tratamiento San Francisco.

Pero al medio día del miércoles, y ante la denuncia publica, pronto aparecen funcionarios de la Comisión Nacional del Agua para verificar lo sucedido. Para ese momento no está claro de dónde proviene la descarga ni lo que ha podido ocurrir. Pero la versión fotográfica es estricta y corrobora lo denunciado por Andrés Lobato.

Los lodos putrefactos.

La barranquilla inundada por los lodos en un escurrimiento al lado de una tronera enrejada. Bien haría la CNA en explicar cuál es la función de esta descarga: ¿aguas pluviales? ¿Por qué entonces la puerta que la cierra?

"El color negro del agua --nos dice un funcionario de CONAGUA-- es probable que corresponda a los lodos de la planta de tratamiento de San Francisco que son conducidos por tubería hacia la planta de tratamiento de Atoyac Sur".

Preguntas frente a lo que pudo ocurrir.

La agrupación civil Dale la Cara al Atoyac, alertada a mediodía del miércoles, planta su denuncia en tweeter, y provoca la movilización de los funcionarios de CONAGUA. Yo me entero por la noche del tweet publicado por los activistas de la organización:

El tweet de Dale la Cara al Atoyac.

Para la noche del miércoles no hay versión oficial alguna, y no queda claro qué es lo que ha sucedido. Hay interrogantes y posibles respuestas. Yo, al menos, me hice una pregunta: ¿la tormenta del martes inundó la obra que la empresa Agua de Puebla realiza para embovedar el antiguo túnel derivador de agua hacia la se conociera como la Planta Carmela, dos kilometros río abajo, por cuya superficie corre hoy la plancha blanca del concreto con el que construyeron el Boulevard Carmelitas, y que en el proyecto llevará aguas negras hacia la planta de tratamiento de Atoyac Sur?

Yo mismo aventuro esa hipótesis y con ella planto en la noche mi queja en Facebook que denuncia la responsabilidad de la empresa Agua para Puebla, pero lo que aventuro (que es una descarga proveniente de la obra en el antiguo túnel del sistema hidroeléctrico de Atoyac Textil construido por los empresarios Quijano entre 1909 y 1912 y que hoy es recuperado por la dupla SOAPAP-Agua de Puebla para derivar las aguas negras del centro sur de la ciudad de Puebla a la mega planta de tratamiento Atoyac Sur), no es lo que ha ocurrido. Un túnel que a lo largo de cincuenta años de abandono ha acumulado una enorme cantidad de basura y lodos y que ahora es recuperado como ducto de aguas negras, no provocó la descarga. Sin embargo, por falta de información, así lo publiqué:

"Sucedió ayer, y la historia merece contarse bien, como intentaré hacerlo mañana en Mundo Nuestro. Pero las imágenes describen la tragedia del Atoyac. Me las envió un amigo. La denuncia la hizo el fotógrafo Andrés Lobato en Milenio. La empresa Agua de Puebla no encontró mejor solución que la de descargar en el río la enorme cantidad de basura y lodo acumulados por décadas en el túnel que hace cien años llevaba el agua desviada en la presa hasta las plantas de luz de las Carmelitas. El sistema lo construyó mi abuelo Carlo Mastretta Magnani entre 1909 y 1912. Dejó de operar hace décadas, en la más triste historia de la degradación urbana e industrial de Puebla. Ahora utilizarán el túnel para llevar las Agus negras de la ciudad hasta la mega planta de tratamiento ubicada justo a un lado de los cascarones sobrevivientes de la antigua planta generadora de electricidad para Atoyac textil. "Y si no se te ocurre qué hacer con la basura de cuarenta años ahí acumulados, arrójala al río" , habrán dicho los empleados de Hank González. El río que generaba electricidad es el río que convertimos en un caño de podredumbre y muerte. Qué tristeza."

Y con esa memoria acudo a la historia que presentamos en Mundo Nuestro sobre la destrucción del sistema hidroeléctrico Atoyac Textil cuyo túnel hoy se rescata para cargar aguas negras.

Una historia, la de la presa Carmelita, la planta hidroeléctrica Carmela y la de mi abuelo Carlo Mastretta que puedes conocer aquí escrita por uno de los descendientes de la familia Quijano:

Para entender lo que Puebla ha perdido con la destrucción de Atoyac Textil: la historia de la Planta Carmela

Para entender lo que Puebla ha perdido con la destrucción de  Atoyac Textil: la historia de la Planta Carmela

Sin ser oficial, lo que pudo haber ocurrido, sin embargo, apunta a lo que los funcionarios de la CNA han intuído. A la media noche del miércoles me entero de la versión que maneja el SOAPAP sobre la descarga de lodos: se trata de la ruptura del llamado "lodo-ducto" que lleva los lodos residuales de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales San Francisco, ubicada a un lado del Hospital Los Ángeles, y que de manera regular se trasladan por esa vía hasta la planta de Atoyac Sur. Me llagan incluso fotografías del operativo de limpieza implementado por el SOAPAP a esa misma hora de la noche. No hay explicación de cómo pudo romporse el ducto.

Un camión de la empresa Agua de Puebla dispuesta para el trabajo de recuperación de los lodos en la descarga. Foto cortesía SOAPAP.

En la urbanización ilegal está la respuesta.

La versión extraoficial que obtenemos dejaba abiertos muchos interrogantes: "Alguien rompió el lodo-ducto, han de haber creído que era una línea de agua". El jueves 23 al fin logran los funcionarios del SOAPAP ofrecer una explicación de lo ocurrido y sus causantes. El "lodo-ducto" se rompió a la altura de la barranquilla producto de dos fenómenos: la lluvia torrencial que cayó el martes, y que en esa zona alcanzó el carácter de tromba, y el hecho que descubren los ingenieros de SOAPAP y Agua de Puebla, el taponamiento de la barranquilla por particulares, un proceso que se llevó al extremo con la construcción del Boulevard Carmelitas. Si antes el tubo corría a tres metros bajo tierra, esta mañana la retroexcavadora lo encuentra hasta los 13 metros de profundidad. A tal grado han levantado los particulares el terreno. A tal grado la desaparición de la barranquilla.

Al mismo tiempo, los funcionarios de CONAGUA logran que Agua para Puebla intervenga: Agua de Puebla envía unas fotos que dan cuenta de que para contener el problema han dejado de bombear lodos por el "lodo-ducto" desde la planta San Francisco hacia la planta Atoyac Sur.

Bomba A y Bomba B fuera de operación. Para Agua de Puebla otros interrogantes entonces: ¿por qué pasaron 24 horas sin que se dieran cuenta de la fuga? Esta pregunta simple abre otras: ¿cómo opera este "lodo-ducto", como le llaman ellos mismos? ¿Qué ocurre con todos los lodos que se producen en la planta de San Francisco y que deben de llagar a Atoyac Sur? ¿Qué hacen con ellos? ¿En dónde los disponen? ¿Sabemos su contenido? ¿Contienen los metales pesados y químicos que descargan las 271 empresas con permisos de CONAGUA para descargar en el río?

Y para las autoridades todas: ¿se pueden tapar barrancos y arroyos como lo han hecho los hasta este momento anónimos arrojadores de escombro sobre estaa barranquilla? Ha ocurrido mil veces y volverá a ocurrir. No hay capacidad institucional para impedirlo.

La historia seguirá su mismo curso: a nadie se hará responsable de lo que le ha ocurrido al río con esta rotura del "lodo--ducto".

Mundo Nuestro. Sergio Rivera Hernández, un hombre que encabezó la lucha contra la instalación de una hidroeléctrica en el río Coyolapa, en el corazón de la Sierra Negra, fue secuestrado el 23 de agosto del 2018 y desde entonces se encuentra desaparecido. La movilización civil que denunció el secuestro identificó a un grupo ligado al Partido de la Revolución Democrática y al gobierno municipal de Zoquitlán, partidario de la empresa Minera Autlán, impulsora de la construcción de la hidroeléctrica.

Tres personas se encuentran detenidas y son juzgadas en un proceso lleno de irregularidades por la actitud parcial del juez que lleva el caso, Mario Cortez Aldama. Corrupción y racismo, esos son los calificativos contra el juez, y eso le fueron a reclamar al Tribunal Superior de Justicia que este martes 17 activistas ambientales y pobladores de la región de Tehuacán a las puertas de Ciudad Judicial.

En esta revista hemos relatado con detalle lo que ocurre en ese rincón oriental del estado de Puebla. Lo hicimos a traves de estas dos crónicas del activista defensor de los derechos humanos en Tehuacán Martín Barrios:



En defensa de los ríos: por la aparición con vida de Sergio Rivera Hernández, secuestrado en la Sierra Negra

Una empresa voraz, un permiso amañado, la resistencia indígena y “un alcalde de otro nivel”

Presentamos aquí el comunicado dado a conocer a la opinión pública por el movimiento contra el proyecto hidroeléctrico Coyolapa- Atzanlan




A los medios de comunicación
A la opinión Pública Nacional e Internacional
A las organizaciones de derechos Humanos
A las organizaciones Sociales y Solidarias
Al comité de desapariciones forzadas de Naciones Unidas
Al Congreso Nacional Indígena y Consejo Indígena de Gobierno




Nosotros hombres y mujeres pertenecientes a
comunidades indígenas de la Sierra Negra y al Movimiento Agrario Indígena Zapatista, que estamos en resistencia contra el proyecto hidroeléctrico Coyolapa- Atzanlan, el cual se busca imponerse por autoridades complacientes del gobieno federal y del estado, a Grupo Ferrominero de Mexico y/o Minera Autlan, de quien es dueño José Rivero Larrea.

Durante cuatro años hemos sufrido agresiones en diferentes momentos, que han ido escalando durante estos años, uno de ellas es la fractura de nuestro tejido social en la región, del tejido comunitario y familiar, en nuestros pueblos, los más grave sobre todo es la desaparición de Sergio Rivera Hernandez, defensor del la tierra, territorio y de los derechos humanos.

Sergio un mes antes interpuso una averiguación y señaló quienes lo tenían amenazado de muerte, sin que las autoridades competentes actuaran, hasta que sus agresores cumplieron sus amenazas, posterior a su desaparición y a partir de la exigencia, la presión social, logramos que se detuvieran a tres de varios agresores más, quienes trabajaban para minera Autlán y para la presidencia municipal de Zoquitlán, Puebla, siendo también parte del un grupo del crimen organizado en la región, en estos días se definirá si el juez emite una sentencia condenatoria o libera a los responsables.

Por lo que durante varios momentos hemos denunciado el actuar del juez, mediante la denuncia pública, por su papel y actuar, dejamos constancia de su racismo y de la gran ignorancia que muestra hacia nuestros derechos que tenemos como pueblos originarios, por ese motivo decidimos movilizarnos a esta Ciudad de Puebla, contra el poder judicial y denunciamos al juez, Mario Cortez Aldama, exigimos al presidente del tribunal se tomen cartas en el asunto, ya que ha cometido una y otra vez una serie de violaciones que favorece a los responsables de esta desaparición.

Nosotros señalamos que no queremos la ley de nuestra parte, exigimos el apego a la legalidad y se haga justicia para Sergio Rivera Hernández, que significa hoy, en este momento, la justicia para nuestros pueblos, anunciamos que no descansaremos hasta encontrarlo, por qué vivo te llevaron SERGIO, y vivo te queremos.

Justicia para Sergio Rivera Hernández!
Justicia para su hijos y esposa!
Fuera Minera Autlán de la Sierra Negra!
Fuera Mario Cortez Aldama juez corrupto y racista!

Vida y milagros

Ahogado dentro de un pozo y con un golpe en la cabeza apareció la semana pasada el cuerpo de Homero Gómez, quien había desaparecido desde el 13 de enero en el bosque michoacano que había ayudado a preservar. Su familia recibió varias llamadas de secuestradores que resultaron falsas. A final toda esperanza terminó.



Gómez era el presidente del Consejo de Administración del Santuario de la Mariposa Monarca en el ejido El Rosario, el albergue más grande del mundo para esa especie, nombrado por la UNESCO patrimonio natural. De acuerdo con la WWF, Monarch Watch y las redes sociales del El Rosario, el 44% de las mariposas monarcas del mundo migran ahí en invierno. Homero dedicó gran parte de su vida y su energía a la conservación de sus hábitats. Las Monarca pesan menos de un gramo, viven nueve meses, 12 veces más que cualquier otra mariposa, y en su viaje de ida y vuelta de Canadá a México recorren 7,500 kilómetros.

LEER EN REVISTA NEXOS:

En el santuario de la Monarca



Hace once años visité el santuario Cerro Pelón, uno de los refugios de la Monarca en Michoacán, a 3600 metros de altura. La memoria de ese viaje y lo que aprendí acerca de la Monarca y su hábitat lo publiqué en https.www.nexos.com.mx " En el Santuario de la Monarca". Lo vuelvo a leer y recuerdo la voz de nuestro guía contestando a las preguntas del grupo casi en secreto. Mientras subíamos, a lo lejos se escuchaban los ruidos de las motosierras de los taladores clandestinos: -"Es un diario batallar con ellos, son peligrosos. Tienen armas. Con ellos hay que andar con cuidado porque están protegidos. Ellos matan. "

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Funeral de Homero Gómez. Foto de La Jornada.

En ese ejido asediado trabajó y vivió Homero Gómez, el tenaz defensor de los bosques de Michoacán, y los defendió no solo porque ahí vive la mariposa, sino porque entendió desde muy joven que su conservación va unida a la imperiosa necesidad de conservarlos para otras especies, incluida la nuestra. Entendió que es posible un aprovechamiento del bosque sin destruirlo, pero también las consecuencias catastróficas que acompañan su desaparición. Sabía que los bosques estabilizan el clima y son fábricas de agua, riqueza y alimento para toda la cadena de vida. Entendió el potencial turístico que ofrece un bosque sustentable y hacia eso se enfocaron también los esfuerzos en El Rosario.

México es uno de los países más peligrosos para ser defensor del ambiente y para ser periodista; estamos equiparados con Siria, un país que está en guerra abierta desde 2010. El trabajo actual de Homero Gómez se centraba no solo en conservar los bosques, sino en recuperar y ampliar sus fronteras. Quizá ahí se encuentren las claves de su muerte. Vastos territorios con enormes recursos naturales han quedado atrapados entre los intereses de los carteles que desde hace décadas tienen secuestrado a Michoacán y los intereses de la industria minera, ganadera, maderera y de la agricultura intensiva que disputan cada metro del territorio. El 30% del territorio de Michoacán son bosques de encino, pino y oyameles, pero desde hace tiempo no solo se tala para aprovechar la madera, sino para sustituir el bosque por el cultivo de aguacate; su demanda es inmensa en Estados Unidos. Solo en estos días, México exportó 35 mil toneladas de ese fruto, pero no hay que olvidar que los frutos diversificados del bosque son una opción para conservarlo.

Las políticas públicas de apoyo al sector forestal existen en el discurso político desde hace muchos años, pero en la realidad, el dinero que se le etiqueta en los presupuestos federales y estatales es mínimo, aun cuando su potencial es inmenso. En el PEF 2019, ya con la mayoría de Morena en el congreso, a todo el sector ambiental se le etiquetó 30% menos que en 2018. En 2020 se le redujo un 3.7% más, y solo tendrá 29 mil millones de pesos, en contraste con la emergencia ecológica y climática que se vive en muchas zonas del país y que repercute en el futuro inmediato y a largo plazo de esas regiones. De ese presupuesto, al sector forestal solo le etiquetaron 2 mil 600 millones. El dinero para las instancias de fortalecimiento, fomento, inspección y vigilancia es insuficiente. Incluso las brigadas de combate a incendios forestales vía el programa de empleo temporal se redujeron de tal manera que la detección de incendios y su combate es cada vez más tardío. CONAFOR debiera ser una de las instituciones mejor fondeadas del país. Su director actual es una persona muy comprometida y experimentada en manejo sustentables de bosques, pero no puede hacer milagros. Los bosques y selvas de México son un recurso renovable, que bien manejados nos dejarían mucho mayores beneficios y empleos a largo plazo que el petróleo. No será así porque el estado mexicano sigue sin priorizarlo en el PEF. Quienes hoy están al frente de la defensa de espacios ambientales invaluables como lo es El Rosario, debieran estar mucho mejor acompañadas por las autoridades. No es así porque las instancias oficiales están enormemente debilitadas, con poco personal y con muy pocos recursos materiales para cubrir un territorio tan complejo, peligroso y disputado como lo son hoy los espacios que cuidó Homero Gómez.

Tras el hallazgo de su cuerpo, Amnistía Internacional para las Américas publicó un mensaje de condolencia y agregó que la fiscalía correspondiente debe investigar este asesinato con todo rigor, colocando como línea central de investigación la labor de defensa de los bosques que Gómez realizaba.

Homero Gómez tenía 50 años. Nació y murió en el municipio de Ocampo, Michoacán. Se graduó de Ingeniero agrónomo por la Universidad de Chapingo. Desde los 30 años fue el principal activista de su comunidad. Era querido y carismático. Fomentó un buen modelo para la creación de empleos mediante la conservación del bosque en una zona rica en recursos naturales pero azotada por la tala clandestina, la inseguridad y la pobreza. Es considerado el principal defensor del hábitat de la Monarca.

Más del 90% de los crímenes en México quedan impunes.

El tema del cuidado del ambiente es también una asignatura pendiente del Estado mexicano.

Mundo Nuestro. Este texto fue escrito por Sergio Mastretta para la asociación civil Puebla contra la Corrupción y la Impunidad.



+ El gobierno de Antonio Gali Fayad autoriza en 2018 finiquito de terminación total y paga obra inconclusa en Huejotzingo

+ El gobierno de Miguel Barbosa autoriza en septiembre de 2019 la Manifestación de Impacto Ambiental de la misma obra, finiquitada un año antes, pero inconclusa hasta esa fecha

+ Director de CEASPUE en gobierno de Tony Gali que contrata y otorga finiquito total para obra inconclusa aparece como representante de las empresas constructoras en 2019

+ El portal de transparencia del gobierno estatal, donde se exhiben contratos, finiquitos y MIA, no publica los documentos anexos que deben soportar la licitación, el contrato y la ejecución de la obra





Lee los documentos originales:

FINIQUITO GER CONSTRUCCIONES DEL CENTRO

FINIQUITO OLI CONSTRUCCIONES

CONTRATO GER CONSTRUCIONES DEL CENTRO

CONTRATO OLI CONSTRUCCIONES

MIA GER CONSTRUCCIONES PRIMERA ETAPA

MIA GER CONSTRUCCIONES SEGUNDA ETAPA

MIA OLI CONSTRUCCIONES ETAPA 1

MIA OLI CONSTRUCCIONES ETAPA 2

(Foto de portadilla: pie de página)

La obra de alcantarillado sanitario y pluvial en la región del aeropuerto, inconclusa hasta la fecha, y que ha provocado un serio conflicto social en la comunidad de Santa María Zacatepec, municipio de Juan C. Bonilla, fue contratada por el gobierno de Antonio Gali Fayad en marzo de 2018 y finiquitada como obra ejecutada al cien por ciento desde agosto de 2018 para el primero, y desde octubre de 2018 para el segundo.

Y hay más: una obra pública que fue formalmente contratada y oficialmente finiquitada en su totalidad en el año 2018, y que está inconclusa por la rebelión de las comunidades que defienden el río Metlapacapan –identificado como río Actiopa en los documentos–, tuvo, sin embargo, la autorización de las manifestaciones de impacto ambiental (MIA) por parte del propio gobierno, pero esta vez ya a cargo de Miguel Barbosa, a través de la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo sustentable y Ordenamiento Territorial (SMADSOT) hasta el 20 de septiembre de 2019. Dichas MIA obligan al contratista, antes de iniciar cualquier trabajo referente al proyecto, a presentar las debidas autorizaciones federales de CONAGUA (descargas de aguas residuales en un cuerpo receptor) y de SEMARNAT (manifestación de impacto ambiental), las que, de existir, no se han hecho públicas.

Así se revela en la documentación que se encuentra en el propio portal de transparencia del gobierno de Miguel Barbosa y a la que se accede si se tienen los nombres de las empresas contratistas a cargo de la obra. GER Construcciones del Centro, S.A. de C.V y OLI Construcciones, S.A. de C.V., las dos con contrato firmado el 13 de marzo de 2018 y que se obligaron a terminar en julio de ese año y a las que se les dio el acta de recepción total por otra cien por ciento terminada unas semanas después, cuando la obra no se había realizado ni en su mínima parte.

Una obra pública, entonces, inconclusa del gobierno del estado de Puebla a cargo de Antonio Gali Fayad, y que sin cuestionamiento alguno fue retomada por el nuevo gobierno de Miguel Barbosa. Una obra que ha provocado la rebelión de la junta auxiliar de Santa María Zacatepec desde el mes de octubre de 2019, cuando el gobierno estatal y las empresas contratistas con su maquinaria se plantaron en territorio de esa localidad dispuestos a continuar con la instalación de la tubería; el intento terminó en enfrentamientos violentos entre la fuerza pública y los opositores al proyecto, y con los trabajos paralizados. Dos meses después, en un pantanoso proceso de negociación entre las autoridades y los grupos opositores en Santa María Zacatepec, con un amparo y una suspensión provisional de por medio, el conflicto estalló nuevamente, ahora con la detención y encarcelamiento de Miguel López Vega el pasado 24 de enero bajo “la imputación de los delitos de oposición a que se ejecute una obra pública, así como ataques a las vías generales de comunicación y a la seguridad en los medios de transporte”.

Miguel López Vega fue liberado la noche del miércoles 29 tras varios días de una muy fuerte movilización de la sociedad civil organizada y el descontento creciente de los pueblos de la región de Huejotzingo y Cholula. Pero el enredo institucional y las violaciones a la ley existentes en el proceso de realización de este proyecto de obra pública permanecen, y los cuestionamientos tienen que ser respondidos por los actores involucrados: los empresarios de Ciudad Textil, la autoridad gubernamental y las empresas contratistas vinculadas al “Proyecto Integral para la Construcción del Sistema de alcantarillado sanitario y pluvial de la Zona Industrial de Huejotzingo, en el estado de Puebla”, como rezan la licitación de la obra, los contratos otorgados, los finiquitos firmados y pagados y las manifestaciones de impacto ambiental autorizadas.

De principio a fin, un proyecto de obra pública que ha provocado un grave conflicto social contempla un conjunto de irregularidades e ilegalidades que no han sido puestas en la mesa de la discusión pública. Un conflicto que se origina por la operación durante varios años de un parque industrial que no cuenta con la infraestructura para el procesamiento y disposición de sus aguas residuales en los términos que obliga la ley. Una obra que en su realización presenta violaciones serias a las leyes ambientales y de obra pública por parte de funcionarios del Gobierno de Puebla y de las empresas contratistas que la llevan a cabo, y que contó con la aportación de recursos privados para la realización de la obra que no se consignan en ningún lado sin que haya forma de auditar su destino final.

Asamblea en Santa María Zacatepec. De amarillo, Alfredo Ávila Salazar, ex director de CEASPUE y negociador por parte de las empresasa constructoras de la obra de alcantarillado para Ciudad Textil. Foto de Pie de Página.

Los contratos y los finiquitos

Dos empresas firmaron el 13 de marzo de 2018 con el organismo estatal parque industrial. Sin embargo, ambas empresas recibieron Acta de Recepción Física con carácter de total firmada por el director del CEASPUE el 31 de agosto la primera, y el 15 de octubre la segunda. En ese momento, el titular del CEASPUE era Alfredo Ávila Salazar, un personaje que en el estallido del conflicto en octubre-noviembre de 2019 apareció como representante de las empresas constructoras en las negociaciones con los pobladores descontentos, en un claro conflicto de interés denunciado por los pobladores en la asamblea en la que Ávila Salazar se presentó para negociar a nombre de las empresas, sin que se conozca alguna consecuencia por ello. (Ver nota de Dareli Oropeza, Pie de Página, publicada en Desinformémonos el 20 de noviembre de 2019).

Ni los términos establecidos en los contratos, ni los documentos que confirman su recepción por el CEASPUE de Antonio Gali han merecido consideración alguna por parte de los gobiernos siguientes: ni el del interino Guillermo Pacheco Pulido, ni el del constitucional Miguel Barbosa abrieron investigación alguna. Pero están ahí, son públicos, y se pueden ver en el portal de transparencia de CEASPUE y SMADSOT.

Los contratos

GER Construcciones del Centro, S.A. de C.V.

OLI Construcciones, S.A. de C.V.

Los finiquitos

Acta de recepción física para GER Construcciones del Centro, S.A. de C.V.Acta de Recepción Física para OLI Construcciones, S.A. de C.V.

Las MIA (Manifestación de Impacto Ambiental)

Esas mismas dos empresas obtuvieron de parte de la SMADSOT la autorización de cuatro MIA (Manifestación de Impacto Ambiental), todas con fecha 20 de septiembre de 2019, firmadas por Norma Angélica Sandoval Gómez, responsable de la Subsecretaría parar la Gestión del Territorio y Desarrollo Urbano y recibidas por los administradores de ambas empresas: Gertrudis Carrera Ramírez, por GER Construcciones del Centro, S.A. de C.V. y Ocotlán Oliva por OLI Construcciones, S.A. de C.V.

Las manifestaciones autorizan a ambas empresas la realización de la obra en dos etapas. Las MIA describen la implantación de dos tuberías, una de 60 pulgadas y 3,800 metros de longitud para el drenaje pluvial, y otra de 30 pulgadas y 3,850 metros de longitud para el drenaje sanitario. En ambos casos, las MIA indican que la descarga final se hará sobre el que llama “cuerpo receptor río Actiopa”, por lo que deberá contar con “la autorización de descargas residuales emitida por la Comisión Nacional del Agua” y de “la autorización de impacto ambiental o su exención” de parte de la SEMARNAT. Exige también la MIA la autorización por parte del Ayuntamiento de Juan C. Bonilla de las descargas de aguas sanitarias al colector sanitario existente.

En particular, la MIA que autoriza la segunda etapa del alcantarillado sanitario a la empresa GER Construcciones del Centro, afirma que el colector de aguas residuales se conectará directamente al colector existente en la localidad de San Antonio, en la junta auxiliar de Santa María Zacatepec, mismo que descarga directamente en el “río Actiopa” –así aparece escrito en el documento de la SMADUOT, cuando la palabra precisa es Actipan--, por lo que precisa que la obra no puede iniciar sino hasta que el promovente de la obra cuenta con la autorización de las dependencias federales CONAGUA Y SEMARNAT. Este punto es fundamental para entender el conflicto de fondo En Huejotzingo: los municipios de Juan C. Bonilla y San Pedro Cholula no cuentan con planta de tratamiento, pero si la obra que pretende el gobierno logra la conexión con el colector municipal en localidad de San Antonio y el Ayuntamiento otorga la autorización de la descarga, poco importará que no existan los permisos federales.

Resalta en las MIA autorizadas que se presenta el proyecto como una obra “a ejecutarse a partir de la recepción de la presente resolución”. Es decir, una obra que inicia su construcción desde la etapa de preparación del terreno a partir del 20 de septiembre del 2019, pero que fue recibida como de ejecución total un año antes.

MIA GER Construcciones: SMADSOT/SGTDU/DDUIA/122/2019 (Primera Etapa)

MIA GER Construcciones: SMADSOT/SGTDU/DDUIA/119/2019 (Segunda Etapa)

MIA 0LI Construcciones: SMADSOT/SGTDU/DDUIA/123/2010 (Proyecto Etapa 1)

MIA OLI Construcciones: SMADSOT/SGTDU/DDUIA/121/2019 (Proyecto Etapa 2)

La Ciudad Textil

Este conflicto tiene su origen en la construcción de un fraccionamiento industrial sin la infraestructura para el tratamiento y disposición de aguas residuales. Varias empresas cuentan con plantas de tratamiento, pero muchas otras no. Las aguas residuales que resultan de la operación de los procesos industriales y de los sistemas sanitarios particulares se descargan en una laguna construida con ese propósito en tiempos del gobernador Rafael Moreno Valle, cuando el parque creció sustancialmente por la llegada de empresas ligadas a la industria automotriz. Así lo reconoció el propio presidente de Ciudad Textil, Jorge García Teruel en entrevista para Grupo Imagen en noviembre pasado, tras el estallido del conflicto.

“Pues mira –dijo a Héctor Ortiz, de Imagen Puebla TV—(la obra) es necesaria porque el parque industrial desde su nacimiento no tenía drenaje ni pluvial ni sanitario, al principio el parque era muy pequeño y se controlaba en una laguna de absorción, ha ido creciendo en los últimos cinco años y sí, nos vimos en la necesidad de hacer este proyecto.”

En sus declaraciones afirmó que las empresas instaladas en ese fraccionamiento industrial aportaron recursos económicos “peso a peso con el gobierno estatal y federal”, y reconoció que han operado sus plantas descargando sus aguas residuales a lo que llamó “laguna de absorción”. Es un hecho que las autoridades ambientales de todos los órdenes han permitido esta situación. Ni el municipio de Huejotzingo, ni la oficina ambiental del gobierno estatal, ni la Comisión Nacional del Agua intervinieron para resolver de fondo y desde las propias plantas el problema de las aguas residuales, con la instalación y la operación de las plantas tratadoras a las que por ley están obligadas las empresas. A punto de desbordamiento el sitio de la descarga, y comprometiendo la misma operación del aeropuerto de Puebla, su vecino, Ciudad Textil se vio obligada a resolver de alguna manera el problema. En el 2018, en el gobierno de Antonio Gali Fayad, los empresarios y la autoridad estatal acordaron la realización de una obra de conducción de las aguas residuales a un nuevo sitio de disposición. No hallaron mejor solución que arrojar sus descargas al río Metlapanapa por la vía del conflictivo proyecto de alcantarillado. Con la intervención del gobierno de Antonio Gali fue bautizado como “Proyecto Integral para la Construcción del Sistema de Alcantarillado Sanitario-Pluvial en la Zona Industrial de Huejotzingo”, un proyecto que, a la fecha, no se ha hecho público.

Así lo explicó Jorge García Teruel en la misma entrevista: “Es un proyecto peso a peso con el gobierno estatal y federal, y con dinero del parque, y sí cabe aclarar que el drenaje o el colector pluvial está dividido, el colector pluvial aguas solamente de lluvia van a llegar al punto de descarga marcado por CNA, que es el río Metlapanapa. Es solamente un colector pluvial, no lleva ningún tipo de drenaje, descarga, de procesos, ni sanitaria, ni de ningún tipo. Y por el otro lado se está haciendo un colector de descarga sanitaria pero ese no llega al río. El proyecto marca que se conecta al colector del pueblo que está en Santa María Zacatepec, que es un colector guiado entubado y que va río abajo hacia San Pedro Cholula a las plantas de tratamiento que están ahí.”

El que no vaya a provocar contaminación al río es justo lo que los pobladores de Santa María Zacatepec no han creído, aunque ellos mismos descargan sus desechos en el río. Y lo que el Gobierno de Puebla, igual al mando de Tony Gali que de Miquel Barbosa, no ha explicado con toda claridad al público. Los documentos aquí expuestos revelan un conjunto de irregularidades y acciones ilegales en todo el proceso. Son varios los actores involucrados: los gobiernos de Tony Gali y Miguel Barbosa y los funcionarios de las dependencias estatales involucradas, en particular CEASPUE y la Secretaría de Media Ambiente, Desarrollo Urbano y Ordenamiento Territorial; las empresas involucradas.

Lo que sigue

Finalmente liberaron a Miguel López Vega, qué bueno por él y por todos los que demandaron su salida inmediata de la cárcel y por quienes se han involucrado en la defensa del río Metlapanapa.

El interrogante se mantiene para el gobierno estatal, más allá de su obligación a reflexionar en torno a la equivocada política de criminalizar la movilización social para disuadirla.

Y sobre lo aquí denunciado: creemos que es su obligación analizar a fondo lo ocurrido con el proyecto para el parque industrial en Huejotzingo. La misma licitación, los términos del contrato y la recepción de la obra como terminada por el gobierno de Gali Fayad. Y sus propias manifestaciones de impacto ambiental. ¿Para qué, si no, está la Secretaría de la Función Pública? ¿Cómo es posible que se hayan pagado obras que no se han realizado? ¿Existe corrupción en el proceso? ¿De quién?

¿Qué piensa hacer con el proyecto de alcantarillado para sacar las aguas residuales no solo de Ciudad Textil, sino del sur-oriente de Huejotzingo? ¿Va a mantener la propuesta de arrojar las aguas negras e industriales al colector en Juan C. Bonilla, que va a dar sin ningún tratamiento al río Metlapanapa, y por su deriva a San Pedro Cholula y al Atoyac?

Ese es el problema de fondo en el entorno inmediato de Santa María Zacatepec y el problema estratégico para la sociedad poblana. No es nada más un problema del gobierno. Es un problema ambiental y de combate a la corrupción.

Es obligado un debate abierto, que involucre a los pobladores de Huejotzingo y Cholulas, a los empresarios, empezando por quienes representan a las industrias textil y automotriz, a los expertos en materia ambiental en las universidades, a los grupos civiles organizados, y al propio gobierno para que haga su trabajo, respete la normatividad y de verdad combata la corrupción. La catástrofe de la conurbación en la zona metropolitana de la ciudad de Puebla nos involucra a todos, y cada quien debe hacer su parte.

Lee los documentos originales:

FINIQUITO GER CONSTRUCCIONES DEL CENTRO

FINIQUITO OLI CONSTRUCCIONES

CONTRATO GER CONSTRUCIONES DEL CENTRO

CONTRATO OLI CONSTRUCCIONES

MIA GER CONSTRUCCIONES PRIMERA ETAPA

MIA GER CONSTRUCCIONES SEGUNDA ETAPA

MIA OLI CONSTRUCCIONES ETAPA 1

MIA OLI CONSTRUCCIONES ETAPA 2

Vida y milagros

(Imagen de portadilla: vista aérea de la región de Huejotzingo, con el aeropuerto, el parque industrial y el poblado de Santa María Zacatepec, cruzado por el río Metlapanapa)

Entre los cambios que se hicieron al T-MEC que ya se aprobaron en Estados Unidos y México, poco se ha hablado de los que tienen que ver con los cumplimientos ambientales. En el acuerdo original del TLC firmado en 1994, México firmó acuerdos ambientales paralelos que fueron en gran medida letra muerta. Lo sé porque muchísimas empresas que exportan han contaminado impunemente el agua de la cuenca en la que me tocó vivir durante todos estos años. El río Atoyac es el río más grande de esta cuenca y es el segundo río más contaminado del país, pero en el punto en donde se encuentran el Zahuapan y el Atoyac, entre Puebla y Tlaxcala, el número de enfermedades y muertes causadas por la contaminación es el más alto del país.



La cuenca del Atoyac Xochiac mide 410 mil hectáreas, produce agua en enormes cantidades y por eso mismo sería el sueño dorado de cualquier país que carece de agua. En los estados de Puebla y Tlaxcala esa abundancia se convirtió en botín y daño, en negligencia e impertinencia en el trato hacia el medio ambiente.

Existen leyes duras, reglamentos y normas, existen acuerdos paralelos del TLC aún vigentes, y se acaban de ajustar a la alta en el T-MEC. El problema es que las instituciones públicas creadas para que su cumplimiento sea obligatorio son insuficientes y fallan en los tres niveles de gobierno, no están coordinadas y todas carecen del presupuesto mínimo para que la ley sea coercitiva. Hemos visto una y otra vez cómo las denuncias acaban siempre en un callejón sin salida, sin responsables, sin culpables. Día tras día y año tras año.

En todos los monitoreos que he visto, quienes están matando nuestros ríos con químicos y metales pesados son las industrias mexicanas y extranjeras y también los agroquímicos que en México se usan sin ningún control. Industrias extranjeras que en sus países de origen respetan las normas porque conocen las consecuencia de incumplirlas, aquí depredan a gusto porque saben que la ley es letra muerta. Muchísimas industrias evaden los costos ambientales y se los cargan a la sociedad. No existen padrones confiables en manos de ninguna instancia gubernamental en los que se sepa con nombre y apellidos quiénes usan el agua y cómo la tratan. La única huella real de su actuar está en los análisis del agua en los que los residuos traen su huella por giros. Grandes corredores industriales se han instalado en municipios débiles que ni siquiera tienen organismos municipales de agua. Según los datos que hemos solicitado al IFAI, ninguno de los municipios de la cuenca cumple con la declaratoria específica de la cuenca. Los mecanismos de inspección municipales y federales les dan una gran capacidad de maniobra a los infractores y ante la mesa de un juzgado saben que la autoridad siempre será la parte más débil. Los recortes al sector ambiental hechos en los últimos años no son buenas noticias. Nadie va a cumplir porque se los pida de bonito modo un gobernante. La ley debe ser coercitiva aquí y en China.



El TEMEC entrará en vigor una vez que Canadá lo apruebe. Así como trajo letra chiquita en materia laboral, también trae letra chica en materia ambiental. Harán bien en fijarse bien aquí y allá qué dice esa letra. El partido demócrata estadounidense insistió en incluir severas normas ambientales y mecanismos para vigilar su cumplimiento. No sé con qué instituciones enfrentaremos esto. En materia ambiental sin duda existe en México una competencia absolutamente desleal hacia giros iguales instalados en Canadá o Estados Unidos. Armadoras, cromadoras, textileras, petroquímicas o mineras, en su gran mayoría andan muy quitadas de la vida repartiendo veneno. ¿Será hasta que desde afuera nos lleguen con un garrote que las leyes ambientales se empiecen a cumplir? ¿Cuando nos amenacen con aranceles y sanciones o con visitas de inspectores? Al igual que en lo laboral, el acuerdo crea agregados ambientales, cualquier cosa que eso vaya a ser, y se ocuparán de hacer cumplir los nuevos acuerdos. Así lo aceptamos desde el Congreso de la Unión.



Hoy, el presupuesto para las instituciones que están obligadas a hacer cumplir las leyes ambientales en materia de agua es absolutamente insuficiente en los tres niveles de gobierno. Ojalá recapaciten y entiendan que invertir en esto no es un gasto, es una apuesta obligada para garantizar nuestro futuro.

Revista Sin permiso. Richard Flanagan es un escritor australiano, ganó el Premio Man Booker por su novela “The Narrow Road to the Deep North” (“El camino estrecho hacia el norte profundo”). Su última novela es “First Person”(”Primera persona”).

Fuente: NYT, 3 de enero 2020

Australia es hoy la zona cero de la catástrofe climática. Su fantástica gran barrera de coral se está muriendo, sus selvas tropicales, patrimonio mundial, están ardiendo, sus bosques de algas gigantes han desaparecido en gran parte, numerosos pueblos se han quedado sin agua o están a punto, y ahora el vasto continente se quema en una escala nunca antes vista .

Las imágenes de los incendios son una mezcla de “Mad Max” y “En la playa”: miles de personas huyen a las playas en una neblina de color naranja opaco, conforman cuadros de personas y animales casi medievales en su extraño mutismo, mitad Bruegel, mitad Bosch, rodeados de fuego, con los rostros de los supervivientes escondidos detrás de máscaras de buceo y gafas de natación. El día se convierte en noche mientras el humo extingue toda la luz en los horribles minutos antes de que el resplandor rojo anuncie la inminencia del infierno. Llamas que se elevan 60 metros en el aire. Tornados de fuego. Niños aterrorizados al timón de botes, alejándose de las llamas, refugiados en su propio país.

Los incendios han quemado unas 14,5 millones de acres - un área casi tan grande como Virginia Occidental, más del triple de la zona destruida por los incendios de 2018 en California y seis veces el tamaño de los incendios de 2019 en la Amazonia. El aire de Canberra el día de Año Nuevo fue el más contaminado del mundo, en parte debido a una nube de humo del fuego tan grande como Europa.

Los científicos estiman que cerca de 500.000 animales nativos han muerto y temen que algunas especies de animales y plantas hayan sido aniquiladas por completo. Los animales supervivientes abandonan a sus crías en lo que se describe como una gigantesca “hambruna”. Al menos 18 personas han muerto y se teme seriamente por la suerte de muchos más.

Todo esto, y la temporada alta de incendios apenas ha comenzado.

Mientras escribo se ha declarado el estado de emergencia en Nueva Gales del Sur y el estado de catástrofe en Victoria, están teniendo lugar evacuaciones masivas, se teme una catástrofe humanitaria, y las ciudades a lo largo de la costa este están rodeadas por los incendios, se han cortado el transporte y la mayoría de los enlaces de comunicación, y su destino se desconoce.

Un correo electrónico que el ingeniero retirado Ian Mitchell ha enviado a sus amigos el día de Año Nuevo desde la pequeña comunidad de Gipsy Point, en el norte de Victoria, da voz a un sinnúmero de australianos en este momento de catástrofe:

“Queridos,

nosotros y la mayoría de las casas de Gipsy Point seguimos aquí por ahora. Somos 16 habitantes en Gipsy pt.

No hay electricidad, ni teléfono, sin posibilidad de que alguien llegue en 4 días, ya que todas las carreteras están bloqueadas. Solo funciona el correo electrónico satelital. Tenemos 2 barcos grandes y podríamos obtener suministros, especialmente combustible, en Coota.

Necesitamos más gente capaz de defender el pueblo ya que subirá mucho la temperatura de nuevo a partir del viernes. El área de bosque será un problema a partir de hoy, pero los árboles caen en todas las pistas y no hay nadie para luchar contra ello.

Estamos cansados, ​​pero bien.

¡Pero estamos aquí en 2020!

Amor

Nosotros"


La librería en el pueblo devastado por el fuego de Cobargo, en Nueva Gales del Sur, cuenta con un nuevo letrero en la fachada: “la sección de ciencia-ficción post-apocalíptica se ha trasladado a la sección de actualidad”.

Y, por increíble que parezca, la respuesta de los dirigentes de Australia a esta crisis nacional sin precedentes ha sido no defender su país, sino la industria del carbón, un gran donante a los dos grandes partidos - como si estuvieran dispuestos a abandonar al país a su destino. Aunque los fuegos comenzaron a mediados de diciembre, el líder de la oposición laborista hizo una gira por las minas de carbón para expresar su apoyo inequívoco a las exportaciones de carbón. El primer ministro, el conservador Scott Morrison, se fue de vacaciones a Hawai.



Desde 1996, los sucesivos gobiernos conservadores de Australia han luchado con éxito para subvertir los acuerdos internacionales sobre el cambio climático en defensa de las industrias de combustibles fósiles del país. Hoy, Australia es el mayor exportador mundial de carbón y gas. Recientemente ocupó el puesto 57 de 57 países en sus medidas contra el cambio climático.

En gran parte, el señor Morrison debe su estrecha victoria electoral a principios de este año al oligarca de la minería del carbón Clive Palmer, que formó un partido títere para mantener fuera del gobierno al Partido Laborista, que se había comprometido a llevar a cabo una política limitada, pero real, de lucha contra el cambio climático. El presupuesto de publicidad del Sr. Palmer para la campaña fue más del doble que la suma de los dos principales partidos. Más tarde, Palmer anunció planes para abrir la mina de carbón más grande de Australia.

Desde que el Sr. Morrison, que viene de la publicidad, se vio obligado a regresar de sus vacaciones y se disculpó públicamente, ha optado por pasar su tiempo distribuyendo imágenes positivas de sí mismo, posando con jugadores de críquet o su familia.Se le ve con mucha menos frecuencia en la primera línea de los incendios, visitando comunidades devastadas o con los supervivientes. El Sr. Morrison ha tratado de presentar los incendios como una catástrofe más, nada fuera de lo común.

Esta postura parece responder a un cálculo político escalofriante: sin una oposición efectiva del Partido Laborista, que no se ha recuperado de su derrota electoral, y con unos medios dominados por Rupert Murdoch, que controla el 58 por ciento de la circulación diaria de los periódicos, y que apoya firmemente el negacionismo climático, Morrison parece esperar que prevalecerá en tanto no reconozca la magnitud del desastre que sufre Australia.

El Sr. Morrison se hizo famoso como ministro de inmigración, perfeccionando la crueldad de una política que internó a refugiados en campamentos infernales de las islas del Pacífico, y parece indiferente al sufrimiento humano. Ahora su gobierno ha dado un giro autoritario inquietante, tomando medidas enérgicas contra sindicatos, organizaciones cívicas y periodistas. De acuerdo con la legislación en vigor en Tasmania, y que espera copiar en el resto de Australia, los activistas medio-ambientales pueden ser condenados hasta 21 años de cárcel por manifestarse.

"Australia es una nación en llamas dirigida por cobardes", escribió el conocido presentador de TV Hugh Riminton, hablando por muchos. Podría haber agregado “ e idiotas", después de que el viceprimer ministro Michael McCormack atribuyera los incendios a la ignición espontánea del estiércol de caballo.

Así son los que abren las puertas del infierno y llevan a una nación a cometer su suicidio climático.

Se estima que más de un tercio de los australianos se ven afectados por los incendios. Pero una mayoría significativa y creciente de australianos quieren actuar para luchar contra el cambio climático, y ahora están haciendo preguntas sobre la creciente brecha entre las fantasías ideológicas del gobierno Morrison y la realidad de una Australia árida, que se está calentando rápidamente y ardiendo.

La situación recuerda inquietantemente a la Unión Soviética en la década de 1980, cuando los aparatos gobernantes eran todopoderosos pero perdían la legitimidad moral esencial para gobernar. Hoy en Australia, una clase política cada vez más esclerótica y demente en sus propias fantasías, se enfrenta a una realidad monstruosa contra la que no tiene la capacidad ni la voluntad de enfrentarse.

Morrison puede contar con una máquina de propaganda masiva gracias a la prensa de Murdoch y no tener oposición, pero su autoridad moral se desvanece por horas. El jueves, después de alejarse de una mujer que pedía ayuda, se vio obligado a huir de los residentes indignados de una ciudad quemada. Un político conservador local describió la humillación de su propio líder como "la bienvenida que probablemente merecía".

Como observó una vez Mikhail Gorbachev, el último líder soviético, el colapso de la Unión Soviética comenzó con el desastre nuclear en Chernobyl en 1986. A raíz de esa catástrofe, "el sistema tal como lo conocíamos se volvió insostenible", escribió en 2006 ¿Podría ser que la inmensa tragedia de los incendios australianos pueda ser el Chernobyl de la crisis climática?