Nealtican: una memoria de la defensa popular del territorio, el agua y la vida

Compartir

Mundo Nuestro. Este lunes 18 de junio se presenta en el zócalo de San Buenaventura Nealtican el libro Cultura Política Local: en defensa de la vida, el territorio y el agua. El activista Fernando Cuéllar Muñoz será uno de los presentadores en el evento, y en este texto hace una breve semblanza de la lucha de resistencia de los pueblos de los volcanes en contra de la instalación del Gasoducto Morelos, lucha de la que derivó la creación del Comité en Defensa de la vida, el Territorio y el Agua de San Buenaventura Nealtican, impulsor de esta investigación cordinada por Neptalí Ramírez Reyes.

(Fotografía de portadilla tomada de La Jornada de Oriente)



San Buenaventura Nealtican es uno de los 217 municipios que conforman la geografía política del Estado de Puebla, está por el rumbo de los volcanes. El camino conocido como “Paso de Cortés”, es la ruta que conduce al poblado.

Por los años 2012-2013 se comenzó a rumorar entre los pobladores de Nealtican, que el “gobierno” quería construir un gasoducto. Nadie sabía nada al respecto. Personas de la población se interesaron en el tema y comenzaron a buscar información acerca del famoso gasoducto. La información que estaba disponible era escasa y no explicaba lo que quería hacer el “gobierno”. Los habitantes de Nealtican, que estaban interesados en el tema del gasoducto, se aliaron con grupos que también expresaban su inconformidad por este tema. Así fue como se enteraron de la existencia del Proyecto Integral Morelos (PIM). La información que obtuvieron del PIM no fue suficiente y no les quedaba claro el asunto.

Cuando comenzaron las obras del PIM en terrenos de Nealtican, los interesados en el tema, oriundos de Nealtican, se organizaron en un Comité que tenía como propósito defender la Vida, el Territorio y el Agua. El comité se conformó con personas que se comprometieron con la causa y comenzaron a desplegar acciones para contrarrestar la construcción del gasoducto. Cuando iniciaron las acciones del Comité, éste se enteró que quienes construían el gasoducto, eran un grupo de empresas –mexicanas y extranjeras- contratadas por la Comisión Federal de Electricidad (CFE).



El gobierno federal respondió con la fuerza policiaca y comenzó a reprimir a los inconformes. Para ello, el gobierno federal, contó con el apoyo de los gobiernos estatales por los que se construía el gasoducto: Morelos, Puebla y Tlaxcala. Estos gobiernos mandaban policías para apoyar a las fuerzas federales que resguardaban su construcción. Los miembros del Comité comenzaron a sufrir el acoso de las autoridades de los tres niveles de gobierno. Las amenazas no se hicieron esperar. Pero las autoridades subestimaron a los ciudadanos que se organizaron en el Comité y no se dieron cuenta que el movimiento de Nealtican no era un movimiento común y corriente. Las personas que se integraron en el Comité, desarrollaron una estrategia articulada en cuatro ejes temáticos. Estos son: el organizativo, el político, el jurídico y el de comunicación. Con esta estrategia, el Comité logró hacer visible uno de los grandes problemas del país: la violación sistemática de los derechos humanos, por acción u omisión de las autoridades, además, de la nula planeación de la infraestructura energética, por la prisa de beneficiar a unos cuantos.

RELACIONADA

Obras del Gasoducto Morelos son ilegales; desacatan amparo ganado por vecinos de Nealtican

El esfuerzo que realizaron los integrantes del Comité rindió frutos. Uno de estos frutos fue que lograron trascender el tema del gasoducto y decidieron formar un Consejo Ciudadano para poder atender los demás temas que originaron la creación del Comité: la Defensa de la Vida, el Territorio y el Agua, pero no solamente desde una concepción abstracta, sino, poniéndose a trabajar y comenzar con pequeñas acciones que tienen como primer objetivo recuperar el tejido social que quedó muy dañado por la intervención de los tres niveles de gobierno. Aquí no fue el crimen organizado o la delincuencia común la que dañó a la comunidad, fueron las autoridades, encargadas de mantener la gobernabilidad las que afectaron de manera negativa la vida del pueblo de Nealtican.

Los compañeros del Consejo Ciudadano lograron equipar una propiedad en el centro del pueblo de Nealtican para desarrollar su plan de trabajo. Desde este espacio se ha logrado construir una organización que es capaz de incidir en la toma de decisiones. Uno de estos logros es el de haber convencido a las autoridades y a los empresarios de modificar su comportamiento de cara a la sociedad. Otro logro que hay que destacar es la recuperación del idioma Naoa en los actos realizados por el Consejo.

Poco a poco el Consejo ha logrado ganar la simpatía y el apoyo de distintos grupos y personas que se dedican a la academia. Es el caso del doctor Neptalí Ramírez Reyes, que acercó a sus alumnos de la escuela de Antropología de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla a compartir una experiencia de vida con los miembros del Consejo Ciudadano a través de la inserción de los alumnos en la vida diaria de estas personas.

El resultado es la edición de un libro, que tiene la característica de haber sido escrito desde la experiencia personal, y no solamente un libro escrito acerca de un pueblo. Es la historia narrada, compartida, de personas que fueron capaces de afectar la formación de jóvenes estudiantes -estudiantes que mostraron sensibilidad ante una realidad que en muchas ocasiones es ignorada-, y dicho por los propios estudiantes, fue una experiencia que les marcó la vida.

El proceso de formación de los individuos del Consejo Ciudadano continúa y, las metas que se propusieron, las están trabajando para lograr alcanzarlas.

Nota. Actualmente existe un amparo a favor de las personas que viven en las poblaciones en las que se construyó el gasoducto. Y, además, existe una recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, cuyo cumplimiento está pendiente.

Compartir

Sobre el autor

Fernando Cuéllar Muñoz

Fernando Cuéllar Muñoz es abogado, activsta de la organización Centro de Promoción y  Defensa de los Derechos Humanos “Joel Arriaga Navarro”.