Medio Ambiente

Mundo Nuestro. El Doctor Raúl Hernández Garciadiego –junto con la Maestra en Ciencias Gisela Herrerías Guerra—encabeza desde 1980 uno de las más importantes experiencias de organización social impulsadas desde la sociedad civil en México: Alternativas y Procesos de Participación Social A.C.

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escribí a Pedro Ferriz de Con: ¡Qué sorpresa escuchar tu declaración de hoy del minuto 11 cuando dices "he estudiado a profundidad a los transgénicos y no los veo mal"!

La lucha por defender a los maíces nativos mexicanos en contra del riesgo de contaminación con maíces transgénicos es una batalla con impactos en muchos niveles:



1) por el derecho a un ambiente sano, libre de transgénicos y de los agrotóxicos como el glifosato, vinculado en todas las solicitudes de siembra de maíz transgénico en México que se encuentran en el expediente judicial, el cual fue declarado como probablemente cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud;

2) por el derecho a una alimentación sana y nutritiva de los consumidores, liberándolos del riesgo de contaminación transgénica, la cual ha sido denunciada por el eminente Dr Schubert;

3) La exigencia de mantener la propiedad común del patrimonio alimentario creado y enriquecido por los pueblos indígenas y campesinos desde hace ocho mil años y que han regalado al mundo, así como por el libre intercambio de las semillas entre ellos;

4) La lucha por el derecho a la seguridad alimentaria y la soberanía alimentaria de los pueblos, evitando el despojo que sobrevendría tras la contaminación de las 59 razas de maíces mexicanos, apoyada por las patentes de los genes adulterados;

5) por el derecho a la alimentación de futuras generaciones, quienes podrán gozar del libre acceso a las semillas cultivadas y de sus pares silvestres, lo cual es especialmente valioso en este proceso de cambio climático;

6) La FAO acaba de declarar que los transgénicos no son necesarios, y un estudio oficial de España realizado durante seis años confirma que no aportan rendimientos mayores a los maíces híbridos convencionales y que al tener costos mayores producen una disminución de los beneficios a los agricultores que los producen;

7) El Segundo Tribunal Unitario en materias Civil y Administrativa, encabezado por el magistrado federal, Benjamín Soto Sánchez, notificó la sentencia de apelación por la que ordena a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, SAGARPA, abstenerse de otorgar permisos de liberación o siembra de maíz transgénico comercial, en virtud de que la Colectividad Demandante demostró con evidencias sólidas la presencia ilegal de maíz transgénico que ha contaminado los maíces nativos en México, que es su Centro de Origen y Diversificación permanente.

Así, que Pedro, te invito a estudiar el tema más a fondo y a que consultes con prestigiados científicos mexicanos de quienes con gusto te puedo dar sus referencias.

Mundo Nuestro. México se juega su futuro con la defensa del maíz mexicano contra la introducción del maíz transgénico. Y esa batalla no se ganará sin la participación decidida de las instituciones de gobierno responsables de la política ambiental cuyo fin último es el resguardo del patrimonio biocultural de la nación.

El acoso de las trasnacionales Monsanto, Sygenta y demás sobre el maíz mexicano con un campaña sistemática por la vía legal y por la vía de los hechos –y respaldada en gran medida por las dependencias federales SAGARPA Y SEMARNAT— tuvo esta semana un golpe importante desde la defensa constitucional que un conjunto de personas e instituciones de la sociedad civil han impulsado (En defensa del maíz en México: sentencia contra las trasnacionales y el gobierno).

Pero el Estado mexicano es una formación compleja, y en su cuerpo gubernamental alberga instituciones todavía definidas por su capacidad profesional y su compromiso histórico con el país, y tal es el caso de la CONABIO (Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad), organismo en gran medida sustentado en el trabajo científico de biólogos, geógrafos, físicos y matemáticos. Ejemplo de ello son estos dos documentos elaborados por esta dependencia creada en los noventa por la naturalista mexicana Julia Carabias –entonces Secretaria de Medio Ambiente—y hoy dirigida por José Sarukán, ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Aquí un párrafo del primero de los documentos aquí presentados y que consideramos deben ser analizados con todo cuidado por quienes respaldamos esta defensa del maíz y de sus productores históricos, los pueblos originarios de México:



“Enfrentamos como país un problema serio sin solución evidente: el de introducir una nueva tecnología que involucra a seres vivos y que pretende imponerse, a pesar de no contar aún con evidencia clara de que su uso se lleve a cabo bajo condiciones de seguridad adecuadas que aseguren impactos mínimos al medio ambiente y la diversidad biológica, así como a la seguridad alimentaria. No existe información inequívoca respecto a los riesgos potenciales, los reales y la capacidad de México para manejar los mismos de manera adecuada. Es necesario responder las interrogantes de fondo y analizar si las construcciones genéticas disponibles realmente responden a lo que el país requiere.”

(La fotografía que ilustra este tema en portadilla fue tomada del portal de difusión del documental SUNU (MAÍZ), de la documentalista Teresa Camou Guerrero, de próxima aparición.)

Documento base sobre solicitudes de liberación comercial de maíz genéticamente modificado en México.



Elementos para la determinación de centros de origen y centros de diversidad genética para el caso de los maíces de México a partir de los resultados del proyecto “Recopilación, generación, actualización y análisis de información acerca de la diversidad genética de maíces nativos y sus parientes silvestres en México” (2006-2011)