Medio Ambiente

¿Quién tira el escombro al río Atoyac? ¿Quién es Fuenteovejuna?

¿Cuál es el trazo criminal que recorre las calles desde todos los rumbos de una ciudad indiferente hacia los arroyos perdidos y las vegas copadas por montoneras en el río de nuestra escoria?

El viernes 1 de junio, justo un semana después de que la autoridad municipal clausurara un “campo de tiro” de escombro en el río Atoyac a la altura del puente que lo cruza en la avenida 11 Sur, atrás de las escuelas operadas por Antorcha Campesina, el Jardín de Niños Cuitláhuac y el Bachillerato Rafael Ramírez Castañeda, en una acción derivada de las denuncias hechas en prensa por Dale la Cara al Río y que terminó con la detención de cuatro choferes y sus unidades de volteo, observo el movimiento de camiones materialistas en otro tiradero a tan sólo un kilómetro de distancia. Un grupo de ejidatarios está taponando un arroyo que en su deriva hacia el río cruza el camino que lleva a una planta trituradora de piedra y a una planta de concreto de la empresa CEMEX, ya en territorio de Santa Clara Ocoyucan, y que es también el camino de acceso al asentamiento irregular El Carmen. Uno por uno los camiones descargan asomadas sus cajas al derramadero de tierra y basura; abajo, un grupo de pepenadores ve caer la carga y se apresura a identificar lo que en ella pueda venir de valor, fierro, empaques, vidrios y sus etcéteras, y ya trepan bolsa en mano por la montonera de tierra; arriba, junto al camión que descarga el escombro, trabaja una cuadrilla de paleadores afanados en aplanar la superficie para extender volteo tras volteo un poco más el bordo. Así, camión tras camión, el bordo trepa ya unos quince metros por encima del arroyo. En la siguiente media hora veremos cuatro o cinco volteos repetir la maniobra. Así llevan más de tres meses sin que autoridad alguna se asome para impedir este desastre.



En este mismo instante los detenidos por el tiradero en las espaldas de las escuelas antorchistas, liberados el domingo 3 a mediodía, cumplen con el acuerdo de reparación del daño para su perdón por el jurídico de la Comisión Nacional del Agua, responsable de la preservación de los llamados terrenos nacionales.



Es la misma historia de todos los tiraderos de escombro clandestinos: la autoridad llegará, si llega --habrá un operativo este lunes—demasiado tarde, y quienes se propusieron este relleno han logrado su objetivo de extender su propiedad ganando cancha de lo que la ley identifica como zona federal.

La denuncia la ha hecho Pedro N., vecino de la colonia El Carmen, quien ha ido hasta el tiradero en la colonia Unidad Antorchista, a espaldas de las escuelas antorchistas en busca de alguien dispuesto a escuchar la desgracia que ha caído sobre el arroyo que baja desde los lomeríos del Tentzo en el rumbo de Azumiatla, pasa a un lado de la colonia antorchista Tlanesse y los baldíos yertos que han quedado de la explotación de la piedra en una cantera, y ahora llega a atragantarse con el tapón que un ejidatario de Ocoyucan ha hecho por sus pistolas.

¿Cómo ocurre este proceso predatorio?

Es sencillo: imagina la obra que se construye en la avenida Carmelitas. (Este caso se repite normalmente con la mayor parte de las construcciones realizadas tanto por los gobiernos como los particulares).

Como puede verse, el trámite de la obra en Carmelitas apenas está en el paso “integración del expediente”. La consulta se realizó el sábado 2 de junio de 2018, y por cierto, todavía no se publican detalles del trámite.

El constructor es la pareja gobiernos estatal-municipal, que arranca la obra sin permiso y así la lleva al menos hasta el 11 de mayo pasado, cuando finalmente la Secretaría mete el trámite No. 21PU2018V0028 para la evaluación en SEMARNAT; la obra se ha llevado adelante por casi doce meses sin la autorización correspondiente. Sin más, el gobierno produce escombro y es el primer infractor de la ley al llevar a cabo obras sin la autorización del impacto ambiental correspondiente.

Le siguen los contratistas, cualesquiera que hayan logrado contratarse con la oficina de gobierno encargada, y entenderemos que los diezmos de por medio; en el proyecto no autorizado se contempla con toda seguridad la remoción de tierra y materiales que tendrán que llevarse a algún lado. La solución la encuentran en los sindicatos de transportistas, generalmente afiliados a la CTM.

Los sindicatos de transportistas tienen amarrados a los autores materiales. La infinidad de particulares y empresas que disponen de camiones trata con los dueños de los derechos de piso para trabajar, CTM, CROC-FROC, Antorcha, etc. El precio del viaje de escombro para un particular que lo contrata es de mil pesos si la chamba es en la ciudad. Si se trata de una obra que genere decenas y centenas de viajes seguramente logrará un descuento por el volumen. Los camiones afiliados pueden ser o no propiedad de los choferes, pero todos tendrán que llevar el logo del sindicato que ampara su operación.

Foto de camión transportista

Pero el circuito empieza a cerrarse: obra (pública o de particulares), constructor contratista, sindicato de transportistas, choferes --sean propietarios o no de los camiones materialistas— y operadores de trascabos, bulldozers y maquinaria.

Y se cierra con los “campos de tiro”, allá donde a cualquiera se le ocurra necesitar cascajo para aplanar un terreno, normalmente ubicado en áreas propiedad de la nación, léase “terrenos nacionales”, es decir la extendida y nerviosa línea del río en su deriva hacia el lago de Valsequillo. Nunca va a faltar uno: puede ser una directora de escuela cuyo patio se asoma al río desde una ladera empinada de más de veinte metros de altura –es el caso de las escuelas antorchistas en el tiradero clausurado el 24 de mayo--, y que año con año ven venir las cargas del agua los días de tormentas en el valle de Puebla y que, además, ya no pueden con los moscos y las enfermedades que provocan las aguas pútridas; o un ejidatario que hace sus cuentas de las ganancias que le puede dejar vender lotecitos de ocho por quince en la pequeña planicie que puede construir si eleva la orilla de un arroyo poco a poco, año tras año, viaje tras viaje de a seis metros cúbicos de escombro hasta lograr aplanados de al menos tres mil metros cuadrados; la misma dinámica la desarrollan colonias que hace tiempo se toparon con el río; o más allá unos aficionados al futbol; o un salvador de almas en busca de espacio para su templo; o más seguro un nuevo brote de colonia irregular asociado a un organización profesional de venta de tierra para las familias precarias.

Son tantos los Fuenteovejunas…

Qué ocurre cuando la autoridad interviene

El viernes 25 de mayo, en un operativo organizado por el gobierno municipal para clausurar el tiradero de la colonia Unidad Antorchista, policías interceptan en la 11 Sur a la altura del Periférico a cuatro camiones materialistas y se llevan detenidos a sus choferes. La autoridad presenta como justificación el video tomado desde un dron en el que se observa cómo esa misma mañana decenas de volteos arrojan escombro sobre la vega del rio Atoyac a la altura de la colonia Unidad Antorchista, justo a espaldas de un bachillerato y un jardín de niños operados por la organización Antorcha. Aunque en el video no se identifica con detalle los camiones detenidos, los choferes van directo tras una reja y las unidades son remitidas al corralón municipal en San Felipe.

El domingo, antes de que los imputados sean sometidos a proceso, su abogada Itzel Pérez León acuerda con el representante jurídico de la Comisión Nacional del Agua, René González Huerta, la reparación del daño que se fija en 120 viajes de escombro que se removerán del sitio en el que cometieron el delito, y con ello su liberación. Los camiones se quedan en garantía. Los choferes se van a su casa. La CNA contratará una patrulla de seguridad privada para contar los viajes; los imputados, ya librs, se organizarán con el respaldo de sus compañeros transportistas para realizar el movimiento con cinco camiones y un retroexcavadora para remover en tres días el escombro, con lo que recuperarán sus camiones y seguirán con sus vidas.

Denuncia CNA ante PGR y Acuerdo para la reparación del daño en el tiradero en la colonia Unidad Antorchista

Es una solución pragmática la que toma la Comisión Nacional del Agua y la abogada defensora de los choferes detenidos.

Dice por su parte el abogado de la CNA, René González Huerta: “Es obvio que esta reparación del daño no va a resolver el problema ocasionado por el tiradero. El delito está consignado en el Código Penal Federal, en el artículo 146, pero no tenemos la certeza de que los imputados hicieron todo el tiradero. Así que optamos por un acuerdo para al menos lograr una mitigación. No es una empresa, son muchas las que han tirado escombro aquí. Pero las pruebas las aportó el ayuntamiento, y básicamente corresponden a las imágenes que tomó el dron. Lo que debemos lograr es que la autoridad empiece a trabajar de manera coordinada para impedir estos tiraderos.”

Dice la abogada Itzel Pérez León: “El juicio se podría llevar más de cuatro meses, y ahí se quedarían los camiones detenidos. Los señores imputados decidieron mejor pactar, aunque es imposible que se les pruebe que ellos son los que tiraron todo este escombro. Ellos están enojados porque se les trató como delincuentes, cuando ellos sólo hacían su trabajo. La CNA quería que pagaran con 200 viajes, pero finalmente lo acordamos en 120, es lo que los choferes estuvieron dispuestos a pagar.”

Y la misma pregunta para los dos: ¿Se sabe por qué se puso este tiradero justo atrás de estas escuelas? Es u hecho que los transportistas no llegan a tirar en donde se les ocurra. Alguien los llama. A decir de la abogada defensora, los choferes afirman que fue la directora del bachillerato la que solicitó el escombro por los problemas que se producen todos los años por la crecida del río.

El perdedor, por supuesto, es el río. Un cálculo conservador estima en más de diez mil viajes de escombros los que se arrojaron sobre la vega a lo largo de 200 metros de las bardas de las escuelas. Los 120 viajes no quitarán ni el 2 por ciento.

Es el mundo feliz de los Fuenteovejunas gobiernos en obra, desarrolladores, constructores, transporttistas, organizaciones sociales, ejidatarios, colonos, directores de escuela y muchos más etcéteras.

Mundo Nuestro. La montaña en riesgo. Igual por los proyectos industriales que por un incendio forestal devastador, como el que estos días ha azotado al cerro Zotol en Tetela de Ocampo.

Recuperamos esta perspectiva de los ríos de la sierra, su valor para la biodiversidad y la urgencia de políticas públicas que aseguren su preservación.

El bosque mesófilo en la Sierra de Puebla


Liquidámbar. De muchas formas lo han llamado los pueblos originarios en México.



Nijte-pijto, Nite-bito, Vito-pijte, bálsamo, Copalme, Xochicatscuáhuitl, Ocóxotl, Ocótzotl, Estorasque, Len-gau-o, Ingamo, Maripenda, Ma-la, Nabá, Yaga-bicigui, Yaga-bito, Yaga-huile, Yaga-pito, Yaga-vido, Copalillo, Somerio, Ocótzovcuáhuit, Ococote, Suchete, Icob, Xochiatl quirámbaro, Toshcui.

Náhuatl, zapoteca, cuitlateca, totonaco, huasteco, zoque, chinanteco.

Pareciera el árbol de los mil nombres. El árbol de todos los pueblos.

Y de los mil lugares, pues las puntas de sus hojas como estrellas recogen el sol de innumerables cañadas mexicanas. Las del Bosque mesófilo de nuestras montañas. El principal surtidor de agua de nuestras mortificadas pero lucidas tierras. El corazón de la biodiversidad en Puebla.

Liquidámbar sryraciflua L, su nombre científico. Dominador del bosque de niebla. El que con mil nombres y mil luces demanda por su defensa.



La semana pasada en Mundo Nuestro dimos a conocer el documentoEstudio Previo Justificativo para el Área Natural Protegida de jurisdicción estatal en la categoría de Reserva Estatal denominada “Conector Biológico Chuchút-Nakú (Corazón de agua), elaborado en diciembre del 2012 por el gobierno estatal, y que, como dijimos, duerme el sueño de los justos a la espera de que el gobernador Moreno Valle se acuerde de él.

Presentados sus elementos justificativos y sus objetivos aquí http://tinyurl.com/mcsvcob, destacamos ahora un elemento fundamental de la investigación que contiene el estudio: la dimensión del bosque mesófilo en esta región de la Sierra de Puebla. De los bosques de niebla que quedan en México, justamente este nuestro de Puebla, en el corazón de la sierra, no está protegido como pueden estarlo la Reserva de la Biósfera El Cielo, en Tamaulipas, la Reserva de la Biósfera Sierra de Manantlán, en Jalisco, la Reserva de la Biósfera Sierra Gorda, en Querétaro, la Reserva de la Biosfera Los Tuxtlas, en Veracruz, y las Reservas de la Biósfera El Triunfo, Lagunas de Montebello, La Sepultura, Volcán de Tacanáy Montes Azules, en Chiapas.

Subrayamos con esta exposición lo dicho sobre “Corredor de Agua”: es la herramienta con la cual la sociedad poblana puede desarrollar una verdadera política de conservación ambiental y desarrollo social fundada en un soporte científico y jurídico indispensable para enfrentar los obstáculos planteados por una concepción de progreso que ha demostrado su fracaso pero que, para desgracia nuestra, sigue siendo hegemónica.


Teziutlán, Pue. Foto de Ricardo Torres Flores. http://whytake.net/NatureImages/1161/5888/1/1

Bosque Mesófilo de Montaña. Rzedowski (2006) define al bosque mesófilo de montaña en un sentido amplio, que incluye la selva mediana o baja subperennifolia y el bosque caducifolio de Miranda y Hernández X. (1963). Rzedowski y McVaugh (1966) enfatizan las similitudes fisonómicas, ecológicas y florísticas entre estos dos tipos de vegetación, considerándolas tan significativas que los acomodan dentro de una sola categoría, a pesar de las diferencias en el comportamiento fenológico (Ver Cuadro No. 34). Consideran los mismos autores que tales diferencias no son tajantes y drásticas, existiendo toda una gama de condiciones intermedias de mezcla de elementos siempre verdes y caducifolios.

El bosque mesófilo de montaña en la Sierra Madre Oriental y la Sierra Madre de Chiapas coincide con las áreas más expuestas a la influencia de los “nortes”, que se presentan en los meses más fríos del año (Rzedowski, 2009).

Las masas puras de Liquidambar styraciflua se consideran, al menos en la mayoría de los casos, como una fase sucecional hacia un bosque mixto de Liquidambar y otros árboles (Rzedowski, 2009).

La Cañada. Foto de Tetela hacia el Futuro. 2012.


Ver CONABIO

http://www.conabio.gob.mx/conocimiento/info_especies/arboles/doctos/34-hamam1m.pdf

En altitudes menores de 1,000 msnm son muy comunes los bosques bajos de Heliocarpus spp., a menudo mezclados con Croton draco y Cnidoscolus multilobus al igual que los dominados por Trema micrantha, Lonchocarpus spp, Saurauia spp y Myriocarpa spp. A mayores altitudes, en cambio, se encuentran con frecuencia matorrales de Myrica spp., asi como los de Baccharis conferta, de Rubus spp. y los de tipo francamente herbáceo de Pteridium aquilinum (Rzedowski 2009).

Miranda y Sharp (1950, citado por Rzedowski, 2009) registraron los siguientes árboles altos de Puebla e Hidalgo como componentes del bosque Mesófilo: Quercus sororia, Q. furfuraceae, Q. excelsa, Q. candicans, Q. candolleana, Q. trinitatis, Q. acatenangensis, Q. xalapensis, Q. galeottii, Clethra quercifolia, Meliosma alba, Carpinus caroliniana, Nyssa sylvatica, Ostrya virginiana, Alnus arguta, Crataegus pubescens, Symplocos aff. jugensenii, Prunus samydoides y Phoebe chinantecorum.

Puig (1991) lo define como bosque caducifolio húmedo de montaña, con Liquidambar como dominante en la mayor parte de su distribución. Señala que cerca de su límite inferior, entre 800 y 1,000 m, el matorral secundario que sigue a la destrucción del bosque de liquidámbar está caracterizado por especies neotropicales como: Bocconia frutescens, Cnidoscolus multilobus, Conostegia xalapensis, Croton draco, Dendropanax arboreus, Miconia sp, Myriocarpa sp, Piper spp, Psychotria scabrida, Saurauia scabrida, Urera caracasana, Vernonia aschenborniana y Palicourea galeottiana.

En el límite superior de la formación (1,550 a 2,000 msnm) esas especies son reemplazadas por otras. Alnus jorullensis es entonces la más característica, tiene una gran capacidad de regeneración y coloniza fácil y rápidamente los espacios abandonados. Puig (Op. Cit.) Observó las siguientes especies: Alnus jorullensis, Baccharis conferta, Cornus disciflora, Citharexylum ligustrinum, Deppea umbellata, Eupatorium sp, Liquidambar styraciflua, Myrica cerifera, Pinus patula, Sambucus nigra subsp. mexicana, Senecio aschenbornianus y Ternstroemia sylvatica.

Para el presente estudio se consideró conveniente tratar al bosque mesófilo de montaña, selvas altas y medianas perennifolias por separado, lo cual permite hacer un análisis más puntual para cada uno de estos ecosistemas respecto a su distribución dentro de la zona de estudio.

Si bien no existe una evaluación reciente que permita determinar con exactitud el área que cubre el bosque mesófilo de montaña (BMM) en México, muy probablemente se trata del ecosistema más amenazado en el país, y el ecosistema tropical que ocupa menos superficie a nivel mundial. Se estima que menos del 1 % del territorio nacional está ocupado por vegetación primaria de BMM (8,809 km2) y aproximadamente un 50% de la superficie original ha sido reemplazada por otros tipos de cobertura (CONABIO 2010).

La Cañada. Foto de Tetela hacia el Futuro. 2012

Por lo anterior, para la zona de estudio, el bosque mesófilo de montaña se desarrolla en regiones de relieve accidentado y las laderas de pendiente pronunciada. Son frecuentes las neblinas y por consiguiente la alta humedad atmosférica. Fisonómicamente éste es un bosque denso, por lo general con árboles de 15 a 30 m de alto, la mayoría perennifolios. En ningún otro hábitat son tan abundantes y diversificadas las briofitas, pteridofitas y los hongos. Esta vegetación se presenta en forma de manchones discontinuos en algunas zonas de mucha humedad, se distribuye en los municipios de Amixtlán, Camocuautla, Coatepec, Hermenegildo Galeana, Huitzilan de Serdán, San Felipe Tepatlán, Tepango de Rodríguez, Tepetzintla, Tlaola, Tlapacoya, Tlatlauquitepec, Xochitlán de Vicente Suárez, Zapotitlán de Méndez, y Zongozotla. Esta vegetación es la segunda comunidad vegetal que mayor superficie ocupa en la zona de estudio.

Foto tomada de http://conabio.inaturalist.org/taxa/82096-Magnolia

En este tipo de vegetación destaca la presencia de especies características, tales como Magnolia grandiflora, Magnolia mexicana, Quercus sororia, Q. furfuracea, Q. excelsa, Q. candicans, Q. candolleana, Q. trinitatis, Clethra quercifolia, Meliosma alba, Carpinus caroliniana, Alnus acuminata subsp. arguta, Crataegus mexicana, Liquidambar styraciflua; así como helechos arborescentes del género Cyathea. Las plantas epífitas suelen estar bien representadas, principalmente por la familia Orchidaceae, así como el estrato rasante, con abundancia de líquenes y fanerógamas. En general este bosque muestra un importante grado de conservación, basándonos en las alturas del dosel, y destacando la alta humedad de este bosque y por consiguiente la abundancia de helechos y plantas afines de los géneros Asplenium, Polypodium, Pleopeltis, Cheilanthes y Trichomanes.

Orquídea. Foto tomada de http://grupomagisteriobiologia222.blogspot.mx/2013/01/anemocoria.html

El disturbio que se presenta es porque muchas especies del bosque mesófilo son maderas de buena calidad y son empleados localmente para fines diversos. Aunado a esto, los cultivos de café propician el desmonte del terreno dejando pocos árboles para utilizarlos como sombra; por otra parte, la importancia de esta tipo de bosque radica en los servicios ambientales que provee, así como la diversidad de especies, animales vegetales, y fúngicas que alberga. El bosque mesófilo es el ecosistema que mayor cantidad de agua capta por hectárea debido a que se desarrolla en las zonas de mayor precipitación. Por otra parte, este tipo de bosque ayuda a la conservación del suelo ya que la mayoría de las veces se presenta sobre una topografía escarpada, estos sitios son los más susceptibles de erosión y deslaves. La captura de carbono por la biomasa del bosque es importante y también por el suelo debido a que siempre está muy húmedo por lo que facilita la degradación de la materia orgánica. Cabe mencionar que es un ecosistema escaso a nivel nacional y de alta fragilidad, que alberga una gran diversidad de especies, de ahí radica su importancia.

De acuerdo a la CONABIO (2010) que define las principales regiones y subregiones de distribución del bosque mesófilo de montaña en México (BMM), ubica al BMM del Conector Biológico dentro de la Región III, y de acuerdo al Análisis de Priorización del Bosque Mesófilo de Montaña, éste tiene una prioridad alta (3.2) y representa aquellas áreas en donde los programas y acciones para la conservación y manejo de los BMM son urgentes.

Selva alta perennifolia. Este tipo de vegetación resulta ser uno de los más exuberantes. Esta selva es una comunidad biológicamente compleja, en la cual predominan árboles siempre verdes de más de 25m de alto. No todos los componentes son estrictamente perennifolios, pues algunos pierden sus hojas durante una corta temporada del año que comúnmente coincide con la floración del árbol. Dentro del grupo de las epífitas destacan por una parte las herbáceas entre las cuales predominan dos familias: Bromeliaceae y Orchidaceae.

En esta comunidad, la enorme masa de ramas y hojas constituida por el conjunto de árboles mantienen en el suelo condiciones microclimáticas de una penumbra acentuada y de una constancia de temperatura y humedad durante el día y la noche.

Las coníferas son muy raras en este tipo de vegetación y realmente la biomasa está dada para las dicotiledóneas. Cabe mencionar que la familia Asteraceae a pesar de ser un grupo vasto se encuentra ausente o mínimamente representada, en el mismo caso se encuentra la familia Poaceae, sin embargo Rubiaceae, Orchidadeae y Bromeliaceae, se encuentran muy bien representadas. Dentro del estrato arbóreo podemos mencionar por su abundancia a Ceiba pentandra, Brosimum alicastrum, Pouteria campechiana, Pseudobombax ellipticum, Rollinia rensoniana, Pouteria sapota, Manilkara zapota y Annona purpurea.

En el estrato medio es frecuente Cecropia obtusifolia y Croton draco; por último en el estrato herbáceo destacan las palmas de las especies Chamadorea elegans y Ch. tepejilote.

En la actualidad, este tipo de vegetación se encuentra en condición muy perturbada y se presenta en los municipios de Amixtlán, Coatepec, H. Galeana, Huitzilan, San Felipe Tepatlán, Tlaola, Tlapacoya, Xochitlán y Zapotitlan de Mendez (Ver Foto No. 10). Se distribuye en un clima cálido húmedo con abundantes lluvias en verano, su temperatura máxima puede ser hasta de 26°C. Esta selva ha sido intensamente explotada por lo que en la actualidad este tipo de vegetación se encuentra perturbada y en algunos casos solo existe vegetación secundaria arbórea y arbustiva denominada acahual que es el resultado de la agricultura nómada, en donde se practica la rosa, tumba y quema, así como la tala con fines forestales.

Mirar la montaña a los 13 años de edad. Desde el barrio Juárez, soñando al Zotolo. (Semana Santa del 2013)

Soy una adolecente, me confundo. Lloro aproximadamente una vez a la semana, de repente quiero gritar y luego brinco de risa, como que me gusta alguien, pero ¡no! Mi grosería favorita es chingada, y para esos casos repito la frase: no eres tú, son mis hormonas. Sólo una prima mía me puede embarrar las típicas pendejadas que suelen hacer las adolecentes, a otras personas las mando a la… bueno, ya se imaginarán. Hablo con las plantas, las que crecen junto a mi cuerpo y mente, y quisiera sacar a personajes ficticios de los libros, aunque de igual manera adoro a mucha gente de esta realidad. Sé que quiero ser, más no cómo llegar. Me caigo bien, por eso suelo hablar sola, pero de repente tengo épicas batallas contra mi mente, pero no se preocupen somos cuatas, imagino todo el tiempo.

Aunque no tengo muchas cosas claras, entre neblina y solecito, en la sierra, con la pansa llena por el rico desayuno de una casa llena de pinturas y cariño, entendí por qué siempre me he sentido distinta en los bosques.



Suelen decir que el bosque es amenazante, mucho más fuerte que nosotros, pero en mi adolecente opinión, están equivocados. A pesar de que tengan razón sobre sus peligros, yo, al caminar entre raíces, alzar la mirada alegre, ver un verde que se extiende y cerrar los ojos, fui parte del bosque, del cerro, del mundo. A diferencia de recorrer grandes construcciones de mármol, en las que unos pocos imponen su poder, haciéndome sentir pequeña, impotente, una más, en aquel verde me sentí pertenecer a un todo, me sentí libre. No fui simplemente parte de la palabra ecosistema, la que aparece en los libros de texto, fui parte de un ser vivo, en el que pequeños detalles, alegrías, sueños y anhelos, todos por igual, forman la libertad.


Por eso el Zotolo, el cerro más grande, es un sueño. No siempre lo ves, la neblina y la timidez, lo suelen ocultar, pero siempre está ahí. Él es libertad, la humildad en la grandeza de vivir la vida. Tal como el sueño que cumplí en esas cascadas. Cascadas pequeñas pero inolvidables, ocultas en verdes cañadas, cada gota suya tenía un luz única. Agua fría, pero acogedora, suelos con algas danzantes y rodeadas de sonrisas. En su interior, tras la cortina de agua, la vida adquiere un aire misterioso. Como el aire que se filtra encima de las orejas si no llevas gorrito, formando un delicioso frío. Reír al cumplir uno de tus sueños, con diminutas gotas resbalando por tu cara, ya sean de agua o de lágrimas, y hace que diga: aunque no siempre los caminos estén claros, y la lluvia y la neblina te impidan ver el horizonte, ten sueños, pero asegúrate de no perderlos de vista, pues solo así vuelve a salir el sol.



Mundo Nuestro. Las escenas de la montaña Zotol en llamas son desgarradoras. El fuego se lleva el sotobosque y quema pinares y arremete contra los ranchos colgados en las quebradas de los cerros. Los videos corren por las redes sociales y son muchasa las voces que piden auxilio. Y son muchos los voluntarios que han ido a enfrentar las llamas. Y ya se organizan las familias para ayudar a las personas que han dejado sus casas por el infierno que se les vino encima.

Intentar una mirada larga de estas montañas nuestras, las cañadas de la Sierra Norte en su corazón que es Tetela.

Acudimos así a este documental de la joven realizadora Mariana Mastretta Larracilla realizó en el contexto de la lucha civil contra la instalación de la minera de Carlos Slim en La Cañada. Por sus ojos vemos el valor de esos montes. Sus imágenes nos ayudan a plantar las preguntas necesarias ante estas catástrofes: la realidad del cambio climático; la ausencia de políticas públicas que protejan y regeneren los bosques; los proyectos industriales que amenazan los ríos y montes; las fábricas de agua y la verdadera vocación de las montatñas serranas; la existencia vital de los pueblos originarios. La historia y la cultura confundida en esas montañas sobrevivientes.



Tetela del Oro y la esperanza



Salvarnos para la naturaleza.

Mariana Mastretta

La cañada de Xaltatempa, ahí estábamos, en la poza de la segunda cascada. Fuimos a investigar qué había más abajo del río, más adentro de la cañada. Las indicaciones del señor fueron “aquí se va por la vereda, y llega a San Pedro, no hay pierde”. Como ya conozco ese tipo de indicaciones le pregunté si estaba seguro que no había más veredas o cruces que nos fueran a confundir y contestó que no, que no había pierde. Dejamos a la mitad del grupo del viaje disfrutando en la cascada.

Y entonces el grupo “México desconocido” partió en su aventura por la cañada. Integrado por Marco Polo, que se sentía el más libre; Mateo, que brincaba entre todas las piedras; Sofía, con la convicción de demostrar que llegaría a San Pedro; Mari, de actitud y atuendo explorador boy-scout; Casandra, con su vestido y botas mojados; y yo, que estaba segura de la dirección y las indicaciones.

Así llegamos al río.

Íbamos lo que creíamos era el sendero, cuando, a los veinte metros, se acabó. Nadie quiso regresar a preguntar si era río abajo o arriba, todos opinamos ir abajo, y fuimos encontrando veredas que más bien nos imaginábamos. Veíamos el otro lado del río, nos parecía más caminable, y cambiábamos de lado. Marco Polo nos ayudaba a cruzar cuando había piedras difíciles. El paisaje era muy bonito. La convivencia también, creo que todos lo disfrutamos. Aunque anduviéramos un poco perdidos.

Después de cambiar de lado varias veces, nos encontramos en medio de una piedra tan grande que era más bien como una isla en medio del río sin camino hacia delante, porque se acababa.

En ese momento volví a mirar lo que ya habíamos estado mirando pero que por el andar no nos deteníamos a contemplar. La gran cañada en la que estábamos. El color de los árboles Papalote (liquidámbar), la frescura del agua, y el silencio. Lo frágiles que nos volvíamos adentro de esas barrancas llenas de piedras y árboles. Cómo nos albergaba la naturaleza con tanta belleza. Y el sentir que estábamos a su merced, de la niebla, de un derrumbe, de su geografía… y que si llegaba a pasar algo así, no pasaría nada. Porque la naturaleza sí puede seguir sin nosotros, que no la necesitamos más que para obtener recursos. Pero la necesitamos también para recordar que no somos poderosos, ni grandes, ni imprescindibles. Sino que todos venimos de la misma semilla y vamos todos también a regresar a ser parte de ella.

Mundo Nuestro. “Si por tierra espanta, por aire es aterrador”, me dice el fotoperiodista Andrés Lobato.

Y por tierra encontró esta escena que destaca la capacidad que tiene la fotografía para denunciar una acción criminal:





Es un tiradero de escombro en el río Atoyac, al final de la avenida 11 Sur, a espaldas del Jardín de Niños Cuitlahuac y del Bachillerato Rafael Ramírez Castañeda, ambas escuelas operadas por la organización Antorcha Campesina. Durante semanas trabajaron los camiones a la vista de un vecindario que no mira mucho al río. "Campo de tiro", le llaman los funcionarios en el Ayuntamiento.

Las imágenes de Andrés y el reportaje publicado en Milenio Puebla, junto con las denuncias de grupos como Dale la Cara al Atoyac, obligaron finalmente a la acción gubernamental a través de la Secretaria de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente municipal --pero también PROFEPA y CONAGUA,las fuerzas de Seguridad Pública y ProTección Civil-- para no permitir por una vez lo que normalmente ocurre: que personas y grupos que arrojan desechos en el río, el territorio escoria de la sociedad poblana, lo hagan sin que sufran alguna consecuencia.

De vez en cuando el periodismo toca una tecla que obliga a la acción del gobierno de la ciudad de Puebla; el viernes 25 ha llevado a cabo un operativo que termina con la detención de cuatro personas y el encierro de cinco camiones materialistas. Es el eslabón mas débil. Ahora las autoridades están obligadas a ir al fondo y encontrar a los responsables intelectuales de una acción criminal contra el río. Los choferes hacían su trabajo para unos transportistas contratados por personas que tienen nombre y apellido y que deberán ser los obligados a la reparación del daño.

Por lo pronto, la acción del gobierno se respalda en un video que muestra la operación de descarga de escombro una mañana cualquiera de la última semana.

La denuncia la hizo el fotorreportero Andrés Lobato, en el diario Milenio hace poco más de una semana. La secuencia de sus fotos revela muchas cosas, pero una inmediata: el Atoyac es un río de escoria en todo su cauce desde Texmelucan a la ciudad de Puebla. Arroyos convertidos en caños, abiertos o entubados, recorren el valle cholulteca en su deriva hacia el Atoyac desde la región de Huejotzingo. La urbe que crece, los pueblos que se desdibujan, la voracidad de los desarrolladores, la ausencia de las instituciones del Estado. Todo puede concentrarse en este conjunto de imágenes de Andrés Lobato, fotógrafo poblano que no le teme a la calle y es consciente de la herramienta que en sus ojos tiene para entender una ciudad dedicada con ánimo estricto a destruir sus ríos.

Ofrecemos estas imágenes de dos acontecimientos recientes en el entorno del río Atoyac. Las ha tomado Andrés en sus correrías por las calles del sur.

El río escoria y el fotoperiodismo de denuncia

Entre la Ciudad Judicial y las torres JV

Las primeras dan cuenta de la impunidad con la que empresarios poblanos actúan sin el menor temor a ser penalizados al menos con una multa. Lo último que se les ocurre es pensar que el delito que cometen debe llevarlos a la cárcel. No basta la ley, está visto. Las autoridades la aplican cuando el agua de la denuncia les llega al cuello. Este foto-reportaje lo presentó Andrés Lobato en Milenio Puebla hace unos días. Aquí no aparecen los autores intelectuales y materiales del crimen. No hay detenidos. No hay una acción directa del gobierno municipal involucrado, San Andrés Cholula. Ni visos de la PROFEPA. No hay presencia tampoco de la Comisión Nacional del Agua. Ni qué decir que el gobierno de Tony Gali está entretenido en otra cosa.

Pero la denuncia de Andrés Lobato sí que cuenta:

Las fotos indican la ubicación en detalle y sobre el conjunto de la zona que el arroyo taponado recoge las aguas en el vértice de Ciudad Judicial y torres JV. Como puede verse, el riesgo de inundación por el taponamiento del arroyo es evidente.

A espaldas de las escuelas de Antorcha Campesina

Las siguientes imágenes, igualmente perturbadoras, identifican la acción colectiva que involucra a la autoridad municipal, funcionarios del gobierno estatal y a la mancuerna reciente que forman Antorcha Campesina y los transportistas de la CTM. Le llaman “campo de tiro” a este desbarrancadero de cascajo a la vega del río Atoyac justo a la izquierda del puente que lo cruza por la prolongación de la avenida 11 Sur. Finalmente aquí sí la denuncia provocó la respuesta de las autoridades. Los interrogantes permanecen: ¿cuál es el propoósito de ese relleno a espaldas de las escuelas Cuitláhuac y Rafael Ramírez Castañeda; ¿para quiénes trabajan los choferes transportistas detenidos?; ¿con qué permisos operan las empresas transportistas?

La joya olvidada del amparo indirecto

Vida y milagros

En México tenemos un gravísimo problema de gestión hídrica y una debilidad aterradora con respecto a la rectoría del estado mexicano en materia de agua en los tres niveles de gobierno. Como país no estamos logrando dar una solución integral al problema de abasto de agua con accesibilidad universal para todos los mexicanos, ni tampoco estamos solucionando el serio problema de contaminación del agua de ríos, lagos, mares y pozos que contaminamos con aguas residuales de ciudades, comunidades e industrias. Sin el acuerdo de los tres niveles de gobierno es imposible lograr una buena administración del agua, ya que las atribuciones para regularla están desperdigadas generosamente entre el gobierno federal, los gobiernos estatales y los municipios. La fracturación de estas atribuciones ha complicado en exceso la posibilidad de una solución. No solo no se destinan suficientes recursos desde el congreso de la unión para la gestión hídrica, sino que en los estados, los recursos destinados al tema desde los congresos locales son bajísimos o casi nulos. Ni que decir de la debilidad administrativa y financiera de los ayuntamientos, que muchas veces se dan el lujo de cobrar el agua y el saneamiento sin siquiera tener el abasto garantizado, la infraestructura o un departamento de agua dentro de sus administraciones.



Nuevo León, el único estado que hoy tiene un cien por ciento de cobertura y un cien por ciento de saneamiento de sus aguas residuales lo logró mediante una empresa pública estatal sin fines lucrativos que desde hace más de 23 años se puso de acuerdo con las autoridades federales y municipales para actuar de manera coordinada y con un proyecto a largo plazo. Seguramente su modelo aún será perfectible, pero la clave fue que el gobierno estatal a lo largo de varias administraciones ha entendido la importancia de su rol como articulador de soluciones construidas desde un presupuesto bien pensado, bien gestionado con la federación y bien complementado desde los presupuestos locales. Eso se llama armonización presupuestal para apoyar buenas políticas públicas y una eficacia administrativa que involucra a la ciudadanía, o sea, el derecho al agua ligado a responsabilidades hacia su uso y consumo. Lograr eso en otros estados, como el de Puebla o el de Oaxaca, ha sido materialmente imposible porque el rol articulador de los gobiernos estatales ha sido reducido a su mínima expresión.

¿Cómo obligar a los diferentes actores gubernamentales a ponerse de acuerdo para trabajar en un plan maestro a largo plazo que logre el objetivo de limpiar, por ejemplo una cuenca o un río? La solución nos la sugirió a un grupo de ciudadanos hace ya más de un año un inteligente abogado que propuso presentar ante un juez el caso específico de las omisiones de las autoridades en la cuenca del Atoyac Xochiac en el estado de Puebla. Nos planteó la posibilidad de una demanda colectiva, cuya acción jurídica es un amparo indirecto que presentan 30 ciudadanos en lo personal. Así las cosas, se presentó la demanda y va caminando con las complicaciones propias de un caso tan complejo y con el normal desencanto y desaliento que la lentitud con que se desarrollan las querellas jurídicas en nuestro país provoca en quienes buscan justicia por la vía de los tribunales.



Sin embargo hoy me entero de una fantástica noticia: LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN ha ordenado a diferentes autoridades locales de Oaxaca, así como a las autoridades de CONAGUA y PROFEPA a realizar las acciones necesarias para limpiar un río oaxaqueño también llamado, casualmente, Atoyac. Hace meses, quizás años, antes que nosotros en Puebla, un grupo de ciudadanos interpuso también un amparo indirecto cuyo fallo ha sido positivo para los demandantes, ordenando lo siguiente a diferentes instituciones de gobierno: se obliga a las autoridades de Oaxaca y de la federación a garantizar un medio ambiente sano para los habitantes de la entidad al señalar la obligación de ponerse de acuerdo para sanear las cuencas de los ríos Salado y Atoyac.

Los señalados por la Corte:

1. Director General del Organismo de Cuenca Pacífico Sur de CONAGUA

2. Delegado de PROFEPA en Oaxaca

3. Director General de CONAGUA

4. Gobernador del Estado Libre y Soberano de Oaxaca

5. Nueve presidentes municipales, el presidente de la capital y otros ocho municipios de Oaxaca.

El cumplimiento en los términos que el fallo indique es obligatorio para todos los señalados. Es vinculante con las siguientes administraciones. Las consecuencias para los señalados van desde multas hasta destitución. El fallo compromete a las instituciones más que a las personas. Podrán cambiar los partidos que gobiernan, pero las instituciones están en jaque y eso es bueno. Este fallo obligará necesariamente a todas ellas a ponerse de acuerdo y a etiquetar los recursos necesarios para el cumplimiento del fallo, así como a aplicar las leyes y reglamentos a los actores que en dicha cuenca estén incumpliendo con las normas de descarga: gobiernos municipales, estatales, industrias, fraccionamientos, centros de servicios, rastros, centrales de abasto, etc. Las instancias señaladas se verán obligadas a llevar a cabo las acciones necesarias y a crear un cuerpo de inspección y vigilancia fuerte y eficaz para cumplir con los términos del fallo.

Nos dijeron muchos que el amparo indirecto sería inútil, que perderíamos. Que había mil formas de darle la vuelta. Un grupo de ciudadanos y su abogado ya pudieron. La SCJN ha creado un valioso precedente para casos similares.

Ha sido una buenísima noticia para los oaxaqueños y es una excelente noticia para los promoventes de la acción jurídica para limpiar la cuenca del Atoyac en Puebla. Es una buena noticia para todos los que quieren encontrar una manera pacífica y civilizada de que las autoridades se coordinen para lograr que los ríos, mares y lagos se limpien en otros lugares del país. Hemos encontrado una acción jurídica que es una joya.

Mundo Nuestro. Un importante grupo de agrupaciones civiles ha elaborado el documento "10 PROPUESTAS PARA PROTEGER LA RIQUEZA NATURAL DE MÉXICO" con el propósito de aportar lineamientos para la Agenda Nacional Ambiental 20018-2024. Para esta revista Mundo Nuestro es vital contribuir en su difusión. E no puede quedar al margen del proceso electoral.

Aquí la liga de su presentación:



Diez propuestas para proteger la riqueza natural de México



Vida y milagros

El tema de la explotación minera es complicado y álgido en muchos estados del país y también lo es la forma en la que nuestras leyes la regulan. Me ha interesado tratar de entender esto porque en el estado de Puebla hay un gran número de concesiones otorgadas a diferentes grupos mineros, sobre todo en la sierra norte, en donde hay una alta complejidad social y ambiental y por diferentes motivos hay una oposición enorme a todos los proyectos mineros.



Una idea de las concesiones mineras en el estado de Guerrero. Tomada de Subversiones.

Por el gran potencial de nuestro país para la minería, el tema merece ser abordado en las agendas de los candidatos no solo locales, sino nacionales. Lo poco que he oído mencionar en las campañas con respecto a la minería es el tema de la inclusión de Napoleón Gómez Urrutia en la lista de plurinominales al senado por Morena. El motivo de esa inclusión no ha quedado suficientemente explicado. Podría ser por sus fuertes vínculos con los sindicatos mineros canadienses e ingleses. Ignoro si esos vínculos perjudican o benefician al país, pero sería bueno saberlo con claridad porque es muy probable que al señor lo veamos en el Senado. Precisamente por eso debiera ser un tema en las agendas políticas locales y federales.

Con respecto a las empresas mineras, el contar con las concesiones por escrito no quiere decir que esos grupos empresariales puedan ejercer los derechos sobre dichas concesiones a la hora que ellos quieran. Los permisos que otorga el estado mexicano vía la Secretaría de Economía son, afortunadamente, sólo un paso. Y digo afortunadamente porque la explotación minera puede ser de alto riesgo para el medio ambiente y las comunidades en donde se lleva a cabo dicha actividad. El cuidar que dicha explotación sea llevada a cabo con un altísimo grado de responsabilidad hacia el medio ambiente debe de ser asegurado desde los tres niveles de gobierno. Todos consumimos de manera directa o indirecta metales como el oro, cobre, aluminio, plata y otros metales en equipos de cómputo, en teléfonos celulares, en instrumental médico, en materiales de construcción y en muchas otras cosas. Los países que más oro consumen per cápita son Estados Unidos, China y la India, y un alto porcentaje es para cosas suntuarias como la joyería. Racionalizar y limitar ese consumo a actividades prioritarias para la humanidad es ya una tarea de interés global.



La minería a cielo abierto para la extracción de oro ha dejado incontables efectos negativos en la salud de los habitantes de Carrizalillo. Fotografía: Cristian Leyva

Fotograma del video La mina de Carrizalillo: El tajo abierto por la minera Gold Corp.

Trataré de hacer un breve recuento de cómo anda el marco normativo para las mineras en México:

El último acuerdo desregulatorio sobre el subsuelo mexicano entró en vigor en 1996 y fue suscrito por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Secretaría de Economía, Comercio y Fomento Industrial (SE). Fue el punto de partida de 13 años de reformas legales que hoy permiten la explotación de la minería no sólo a empresas mexicanas sino a empresas extranjeras, (Ley Minera reglamentaria del Artículo 27 Constitucional). El problema no es esa apertura, sino las intrincadas reglas del juego diseñadas para llevar a cabo dicha actividad, en cuyo procedimiento de gestión intervienen hasta nueve dependencias federales, estatales y municipales, pero que dejan en alta vulnerabilidad a las siempre débiles autoridades municipales, sobre las que al final recaen fuertes presiones de los empresarios mineros por un lado, y de las comunidades afectadas o beneficiadas por el otro.

El camino de los nueve pasos:

1. La SRE otorga a los extranjeros los permisos para constituir fideicomisos que les permitirán obtener el dominio y aprovechamientos de bienes inmuebles nacionales (léase, el subsuelo, aunque éste tenga arriba dueños que no son las empresas)

2. La SRE lo informa a la Coordinación General de Minería de la Secretaría de Economía, ya que dicha coordinación es la que expide títulos, celebra concursos, lleva el registro de los títulos de concesión, formula declaratoria de libertad de terrenos y OJO y muy importante, tramita solicitudes de expropiación, de ocupación temporal o servidumbres de paso sobre los terrenos debajo de los cuales existe una concesión y sobre los cuales se hacen las exploraciones para ver la factibilidad de una específica explotación minera.

3. La SRE da un permiso de constancia a la empresa.

4. La SHCP da a la empresa un registro fiscal.

5. La Secretaría de Economía lo inscribe en el registro de empresas para en su caso emitir permisos de explotación del subsuelo, llamados también "denuncios.

6. El Registro Agrario Nacional registrarán los contratos que las empresas hagan con los ejidos o bienes comunales y las áreas de uso o común.

7. La SEMARNAT, en caso de minerales reservados a la federación que vienen señalados en las leyes y normas de la ley de minas, revisa que la forma en que se ejecuta el proyecto esté apegado a la normatividad ambiental existente, incluidos los instrumentos de planeación locales, tales como los ordenamientos ecológicos o los programas de desarrollo urbano con los que cuenten los municipios. Todo esto para llevar a cabo la Evaluación de Impacto Ambiental. A solicitud de partes se hará la consulta técnica que se pondrá a disposición en línea. Es hasta llegar a la fase de explotación, que el promovente deberá presentar el Manifiesto de Impacto Ambiental MIA, y el estudio de riesgo. (Fracción III art. 35 de la LGEEPA). Las acciones de exploración y sondeo no requieren de MIA y así lo marca la ley. Muchas veces se confunden las actividades de exploración con las de una explotación ya formalizada, y desde ahí, por las formas opacas o la prepotencia en las que a veces incurren las empresas mineras, empiezan los malentendidos.

8. En la última Reforma Energética se acordó que la Secretaría de Energía hará las consultas públicas correspondientes en los proyectos de aprovechamiento del subsuelo en las comunidades indígenas (Convenio 169 de la OIT). Dicha consulta pública y la forma en que deberá llevarse a cabo no cuenta con un marco regulatorio, por lo que los mecanismos para la consulta indígena con valor jurídico y vinculante no existen, aun cuando es obligatoria y en la mayoría de los casos indispensable para evitar conflictos sociales. Este vacío normativo debe llenarse a la brevedad de parte de la cámara de diputados.

9. Los municipios expedirán los usos de suelo correspondientes dentro del marco jurídico y regulatorio de cada uno. Los ordenamientos ecológicos o los de desarrollo urbano, que pueden ser una poderosa herramienta de ordenamiento cuando está bien hecha, rara vez existe o está actualizada en los municipios. Para hacer eso casi nunca hay ni dinero ni tiempo.

El estado mexicano en su conjunto y los 32 estados del país tienen un enorme rezago en materia de ordenamiento del territorio. Los municipios son responsables de general sus propios instrumentos regulatorios, y en caso de no poder hacerlo, es la autoridad estatal la que tendrá que coadyuvar en su elaboración. De los 217 municipios del estado de Puebla son muy pocos los que cuentan con dichos instrumentos. Es importantísimo contar con ellos porque la presión de la minería en ciertas regiones del país es muchísima. Para dimensionar la urgencia de esto doy las cifras tomadas de la página PODER. http://www.projectpoder.org con respecto a la sierra norte de Puebla:

PODER

BUILDING A CITIZEN-LED MOVEMENT FOR CORPORATE TRANSPARENCY AND ACCOUNTABILITY IN LATIN AMERICA.

Según sus datos, registran que a fines de 2016 hay 189 concesiones mineras federales en 30 municipios de la Sierra norte de Puebla dispersos en cerca de 250 mil hectáreas, de las cuales 73.5% son agrícolas, pecuarias o forestales. El 53% de las concesiones son de la minera canadiense Almaden Minerals, y el resto son de mineras chinas o nacionales. Almaden Minerals tiene en Ixtacamaxtitlán 11 mil hectáreas en concesión que derivarían en 120 hectáreas de aprovechamientos efectivos. Solo el 1% de dicho territorio acabaría teniendo minas, pero el impacto ambiental sobre el agua puede ser de alto riesgo si el proceso no es impecable, pues el oro en la sierra norte está disperso en la tierra y no concentrado en vetas, por lo que la explotación es de tajo a cielo abierto en una orografía muy complicada. Hoy solo Cuetzalan cuenta con un plan de ordenamiento ecológico que data de 2010. El ordenamiento ecológico del estado está en pañales.

El caos territorial nacional es evidente, pero se vuelve particularmente peligroso cuando en las comunidades no existen las herramientas para enfrentar con instituciones fuertes a los enormes poderes fácticos de las mineras.

¿Con qué instrumentos y presupuestos cuentan las instituciones públicas para hacer buenos diagnósticos y dar autorizaciones responsables?

¿ Cuándo sí y cuándo no a un proyecto minero? ¿ Con qué fortaleza se supervisará su actuar?

A ver si se acuerdan del tema los candidatos...