De la protesta social a las celdas de castigo del morenovallismo/Una entrevista al hijo de Simitrio en e-consulta.com

Compartir

Mundo Nuestro. Hay testimonios que marcan un punto y aparte en el relato periodístico poblano. Esta conversación de la reportera de e-consulta Laura Ruiz con Atltonatiuh Rubén Sarabia Reina, el hijo del dirigente histórico de la organización 28 de Octubre lo logra. Nos lleva a las condiciones infrahumanas del sistema de justicia en Puebla. La violación cotidiana de los más elementales derechos humanos; la reproducción de la criminalidad en la que están convertidas las cárceles; la represión política y la criminalización de la protesta social. La reproducimos aquí con ánimo de contribuir a la denuncia de esta realidad que no debe existir más en Puebla.

Tras pasar mil 19 noches en celdas de castigo y aislamiento en el Cereso de San Miguel, Atltonatiuh Rubén Sarabia Reyna salió el sábado 7 de octubre y lo primero que hizo fue marchar en defensa de la protesta social.

Después de mil 19 noches en celdas de castigo y aislamiento, la madrugada del viernes 7 de octubre de 2017 Atltonatiuh Rubén Sarabia Reyna, uno de los considerados como presos políticos del morenovallismo, salió del Centro de Readaptación Social de San Miguel, el principal del estado de Puebla.



Durante su liberación contrastó el temor de pisar una calle desolada y rodeado de policías armados, el abrazar a su esposa y a su hijo, con el haberse encontrado con compañeros de la Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) que marcharon por su liberación mientras él y otros presos políticos vivían el encierro.

Dejó adentro el hacinamiento, la fauna nociva, la presión psicológica, la comida de mala calidad y el aislamiento de familiares y hasta de otros presos. Aunque salió con un proceso pendiente, adentro se quedaron tres compañeros de su lucha social, incluyendo a su hermano Xihuel. Su padre sigue en prisión domiciliaria.

También, cuenta ya libre, se quedaron los días de impotencia ante más encarcelamientos y procesos legales iniciados contra la UPVA; pero sobre todo se quedó el 29 de junio de este año en que asesinaron a su hermana Meztli, en un hecho que diferentes actores sostienen como una ejecución política.



Ejecutan a hija de Simitrio en el bastión de la 28 de OctubreEJECUTAN A HIJA DE SIMITRIO EN EL BASTIÓN DE LA 28 DE OCTUBRE

Los agresores dejaron una cartulina en el lugar con una amenaza en contra de Rubén Sarabia, líder de la organización, y quien hoy enfrenta prisión domiciliaria

"Es un golpe muy duro que nadie se espera en esa situación, pero sabíamos que nosotros sí teníamos una limitante a diferencia de la gente de afuera. Nosotros teníamos una barrera que era una pared, que era una reja, que era una puerta con un candado. Que nosotros no podíamos caer en la desesperación.

"No podíamos caer en una desesperación y melancolía porque eso nos podía afectar en el encierro, llevarnos a pensar cosas que no fueran correctas, tuvimos que mantenernos fuertes", relata mientras retoma sus actividades en el Mercado Hidalgo, el principal de la ciudad y bastión de la 28, donde es comerciante.

No desesperarse pese a habitar cuartos y patios recreativos de pocos metros cuadrados, sin comida, sin agua y con presiones externas, fue siempre una prioridad con la visita sorpresa dos veces por semana, por parte de psicólogos que tenían la consigna de ver cómo iba su ánimo para determinar medidas aún más aislantes.

El aislamiento que Atltonatiuh vivió por casi tres años consistió en estancias en el área de Servicios Médicos, el Dormitorio A para enfermos de males contagiosos y el Dormitorio Z, su morada por más de un año y el espacio que el morenovallismo aprovechó para recluir a varios disidentes, pero diseñado para los peligrosos del penal.

Uno de más de 200 críticos perseguidos

A Atltonatiuh lo detuvieron con violencia el 22 de diciembre de 2014 en la hoy Ciudad de México tras marchar a la Secretaría de Gobernación federal, contra el encarcelamiento acontecido tres días antes, de Rubén Sarabia Sánchez, Simitrio, su padre y fundador en 1973 de la UPVA, el grupo social poblano más longevo y grande.

"¡Ya se los cargó la chingada!", fue lo que a Atltonatiuh y dos de sus hermanos escucharon de los agentes que, primero rompieron los cristales de la camioneta en que viajaban y después lo llevaron a él preso, no sin antes dejar golpeado a otro de los Sarabia sobre el camellón de avenida de la Reforma.

Con el paso de las horas su familia supo que había sido una acción de policías ministeriales poblanos y que las acusaciones estaban relacionadas con la posesión y comercialización de drogas. Los delitos ya se los habían advertido a manera de presión desde el gabinete del gobernador Rafael Moreno Valle en febrero de 2014.

Ese fue el año que más protesta social enfrentó el sexenio del hoy aspirante panista a presidente de México y esta surgió principalmente en torno al retiro de 453 registros civiles en las juntas auxiliares del estado, bajo argumentos administrativos, pero restando autonomía a comunidades, muchas indígenas, pobres y alejadas.

Aunque lo más tenso se vivió en junio cuando en una de las protestas, un enfrentamiento entre pobladores de San Bernardino Chalchihuapan y policías estatales dejó lesionado a un niño que a los días murió; desde antes en la Secretaría General de Gobierno comenzaron a prever el riesgo de la organización social.

En una reunión con Simitrio y sus tres hijos, han contado ellos varias veces, el entonces secretario y ahora diputado federal Luis Maldonado Venegas, les dijo que Moreno Valle no les pedía subordinación ciega, pero sí total y absoluta. Cuando el dirigente respondió que la 28 no trabajaba para ningún gobierno, les amenazaron.

El funcionario aseguró que uno de sus hijos andaba metido en asuntos de drogas, el activista le dijo que cuál era, que ahí estaban sentados y que podía tanto señalarlo como llevarlo preso. La anécdota terminó con la advertencia de que en los siguientes 100 días el morenovallismo vería qué hacer con ellos.

Lo que decidieron fue fincar cargos por drogas a Simitrio y dos de sus hijos que, con la salida de Atltonatiuh se comienzan a demostrar jurídicamente como fabricados. Otros dos activistas están en San Miguel por enfrentarse con un grupo social fiel al gobierno. En tanto que hay cuatro procesados por daños en una marcha.

Los de la UPVA integran una lista que, cuando Moreno Valle dejó la gubernatura, sumaba 5 encarcelados, un condenado político, un arraigado en domicilio, 142 procesados en libertad y 186 órdenes de aprehensión no ejecutadas, según el Comité para la Liberación de los Presos Políticos y por el Fin de la Represión en Puebla.

CONTINÚA LA LECTURA EN e-consulta.com

Hijo de Simitrio gana amparo y deja el Cereso de San Miguel

HIJO DE SIMITRIO GANA AMPARO Y DEJA EL CERESO DE SAN MIGUEL

Compartir

Sobre el autor

Laura Ruiz

Laura Ruiz es reportera en el periódico digital e-consulta.