Poder y Política

Nunca he creído que el crimen organizado de México, el narcotráfico, o sus potentes derivados de hoy: huachicol, extorsión, secuestro, tenga el proyecto de competir por el poder político como tal.

Empiezo a pensar que esto no solo es posible, sino que está sucediendo hace algún tiempo en el orden local. Y en el más local de los órdenes, el orden municipal. Para mí, este es el sentido que tiene, o empieza a tener, la epidemia de ejecuciones de candidatos y funcionarios locales de los últimos meses.



Creo que expresan un cambio en las pretensiones políticas del crimen. No solo quieren ahora comprar al poder local, sino que quieren tenerlo en sus manos, o en manos de sus marionetas, y están dispuestos a matar para lograrlo, y para impedir que otros, sus adversarios, lo alcancen.

El próximo 1 de julio, 89 millones de mexicanos serán convocados a las urnas para elegir al Presidente y a quienes ocuparán otros 3 mil 400 cargos. Durante el proceso, el más grande en la historia del país, se han registrado 305 agresiones violentas. Entre ellas, 94 asesinatos de candidatos y autoridades locales.

Además, hay al menos mil candidatos que han renunciado a la contienda, entre otras razones, por temor a la violencia. 341 de esos renunciantes son candidatos federales que contendían por un lugar en el Senado o la Cámara de Diputados.



De modo que el pleito por la influencia local tiene también una franjita federal. Las renuncias de candidatos a cargos municipales y diputaciones locales son más del doble: 664.



“Lo que define este proceso electoral es que esta violencia se ha orientado a hacer a un lado a un candidato a través de medidas violentas, quitarle la vida, por ejemplo, o mediante amenazas”, dijo a EFE el director de la consultoría Etellekt, Rubén Salazar.

Si recuerdo bien, el interés típico del crimen organizado hace unos años, respecto de los gobiernos locales, municipales en particular, era que la autoridad les nombrara un jefe de policía y de transportes ad hoc que lo dejara hacer sus negocios.

Luego necesitaron también la anuencia de la autoridad para robar, extorsionar, secuestrar.

Después vieron que podían quedarse también con parte del presupuesto del municipio y de todos los recursos de la autoridad para universalizar el delito, literalmente como extensión del poder político.

Algo de esta lógica siniestra de apoderarse del poder político en las elecciones para poner la política democrática al servicio del delito es lo que se insinúa en la estadística de los candidatos y las autoridades locales muertas camino a las elecciones de julio.

Nunca he sentido tan cercana la competencia política por el poder con la competencia criminal por la impunidad.

A propósito del debate del pasado domingo 20 de mayo comparto estas reflexiones:

El éxito de la buena conducción de un debate es que nadie se acuerde de quién lo moderó.

Los moderadores deben facilitar la discusión y hacer que salga a la luz las posiciones de los que debaten.

Deben, con habilidad y sin ningún tipo de agresión, evidenciar qué tal o cuál candidato no responde o evade las preguntas.

Son también quienes propician el intercambio entre quienes debaten.

Esas son sus tareas centrales y las deben realizar de tal forma que nunca sean los protagonistas del debate.

El debate no es el espacio para que los moderadores muestren sus conocimientos y lo que saben de los temas que se discuten.

Y tampoco es el espacio para que digan lo que piensan sobre los temas que se debaten.

Hay un error en el diseño del formato del debate si los moderadores son los protagonistas.

Los moderadores equivocan su tarea si en el debate se ponen a entrevistar a quienes debaten.

En el debate los moderadores son solo animadores de la discusión y el intercambio entre quienes debaten.

Respeto el trabajo periodístico que realizan Yuriria Sierra y León Krauze.

Pienso que el pasado domingo equivocaron su papel.

Twitter: @RubenAguilar



Newsweek en español publica la encuesta de encuestas de GPPolss que indica la tendencia creciente de AMLO desde diciembre a la fecha quien sigue arriba, pulverizando el techo de los 40 puntos y colocándose en 47. En segundo lugar aparece Anaya con 30 y en tercer lugar Meade con 18 puntos. (https://newsweekespanol.com/2018/05/gppolls-presenta-actualizacion-de-su-encuesta-de-encuestas-2/ El Financiero arrojó además un dato inesperado e inquietante pues la región que impulsó el incremento provino de 11 estados del Norte, la mayor parte inmunes a la izquierda (http://www.dossierpolitico.com/vernoticias.php?artid=204602&categoria=12)

La bola de nieve

Desde la temprana aparición del video sobre la niña bien que bailando reggaetón en una iglesia invitaba a votar por AMLO hasta el video de la señora bien del municipio más rico del país, San Pedro Garza García, Monterrey, quien también al mismo ritmo se declaraba totalmente palacio y amlover; se advertía que el orden por estancos de los votos se estaba evaporando. Los banco de votos de la derecha: el norte y el centro occidente, los medios y altos ingresos, los milennials, las escuelas privadas y empresariales, se estaban dividiendo. El tamaño de los agravios por la corrupción desmedida, los pactos de impunidad y la inseguridad pública afecta a todos. Y ahí, el único que exige cambiar de manera tajante es AMLO. Por eso, mientras éste insiste en ir por más, extender el contagio en plazas públicas, reuniones con empresarios y entrevistas en los medios; sus más fuertes competidores de derecha, el PRI y el PAN, intentan reagrupar fuerzas y consolidar su voto duro.

Lo que se va dibujando en el escenario electoral es un efecto de bola de nieve que avanza y crece. La sensación de que se perfila un ganador viable atrae a más. Las certidumbres y las confianzas se consolidan y expanden. La propuesta para “un cambio de régimen” se precisa en un debate horizontal que recorre a los medios, penetra en las organizaciones empresariales donde empiezan a hablar los mediano y pequeños empresarios; vive en las universidades públicas y privadas, agita a las organizaciones sociales y civiles y a los ciudadanos de a pié. El orden “natural” de las cosas se discute, se antoja y se hace posible modificarlo.



La guerra sucia

Desde las perspectivas de sus grandes opositores, institucionales y poderes de facto, beneficiarios del statu urge frenar esa bola de nieve, convertirla en otro competidor en piso parejo, aunque tenga 20 puntos de ventaja. ¿Cómo hacerlo?

A las certidumbres, carcomerlas con las dudas. Resulta que ese señor quemado por el sol y que vive recorriendo municipios y ciudades, hablando en plazas bajo el sol inmisericorde de mayo, mírenlo bien, es un enfermo terminal. Es un populista y el peso se cae porque el dinero le teme, aunque los fondos financieros, las PYMES y la COPARMEX insistan en hablar y abrir puentes con él. Va a destruir la democracia pues quiere un poder absoluto y personal, aunque su experiencia de gobierno en la ciudad de México lo desmienta y su propuesta de refundar la república hable del rescate de instituciones sometidas a la corrupción y al pacto de impunidad.

A la tentación de aspirar al cambio señalarla como desvarío. Va a convertir a México en Venezuela y nos hundirá gastando de más. Pues fíjense que no, porque con recuperar lo que se roban por corrupción se financia la inversión pública y el gasto social. Regresará la inflación y el desabasto como con Echeverría y López Portillo. Pues tampoco, porque se mantendrán los equilibrios macroeconómicos y la independencia del Banco de México. Va a expropiar empresas. Menos, se trata de abrirle cancha a los millones de medianos y pequeños. Va a frenar el crecimiento. Tampoco, pues se crecerá pero no de manera concentrada como ahora, en manos de pocos y en contados lugares, sino de manera horizontal y abierta. Se va a pelear con Trump. Bueno, ahí sí, no dejará un Tuit sin contestar.

A los impulsos vitales que recorren a la gente contraponer la sombra de Tánatos. En las redes aparece #amlomania y mensajes como estos: “No soy Moreno, pero si gana #amlo ofrezco 5 estudios encefalográficos con su mapeo a cinco niños que lo requieran”, “Si gana AMLO hago diez limpiezas dentales Gratis y diez resinas Gratis y una prótesis!” “¿Se dan cuenta que con la #Amlomanía se está viendo que los mexicanos podemos ayudarnos unos a otros y que en efecto Juntos haremos historia?”. Y en contraste las invitaciones a matar al candidato que provocaron que Ricardo Alemán, periodista, fuera cesado de varios medios por la reacción cívica de las redes sociales, o los rumores de su enfermedad terminal.



Paisaje antes de la batalla

Este es el paisaje para el segundo debate. En medio de la contienda entre una avalancha que se extiende y la urgencia para frenarla. Los debates, que se promueven como un espacio de excelencia de la democracia donde los candidatos se exponen a la controversia; son a la vez una pieza estratégica para los núcleos preocupados de los poderes, políticos, económicos y mediáticos. Desde ahí se conciben como detonadores de posibles cambios en las audiencias atrapadas por un evento con el más alto rating. Y en estas circunstancias, o constatan que la bola de nieve ya es una avalancha, o se convierten en la barrera que intenta frenarla.

En la experiencia internacional y nacional de las políticas mediáticas se crean sinergias entre tres polos que intentan amplificar, reducir o modificar las percepciones de los públicos hasta entonces detectadas. El primer polo es el debate organizado según las pautas de un reality show “divertido”. Luego vienen los opinadores mediáticos que enjuician a bote pronto lo apenas visto para influir en el respetable público. Y al final, como vox populi, las mediciones por empresas dedicadas a las encuestas que por cierto, carecen de reglamentación pública que verifique su funcionamiento, y que ratifican tendencias previas o anuncian espectaculares virajes.



Las encuestas que vendrán

¿Cómo van a reaccionar después del segundo debate las casas encuestadoras ahora que los registros realizados a la fecha rehabilitaron su credibilidad y que como empresas se encuentran en una burbuja favorable para el negocio? Por lo pronto, la casa encuestadora GEA – ISA ahora con su prestigio a nivel del mar, ya se adelantó y desde el primer debate planteó que se había reducido la diferencia entre AMLO y Anaya en ¡5 puntos! Hicieron la misma trampa en marzo del 2006 pero ahora, ante tanta evidencia, nadie se atrevió a sostener su delirio.

Lo que sí me parece inevitable es que esa estrategia del detonador del cambio de tendencias se aplique tarde o temprano a lo largo de este mes de mayo. No tienen otra salida en el marco flexible de las simulaciones legales. Llegar a mediados de junio con una avalancha de ese tamaño tras sus espaldas, esteriliza las millonarias inversiones para la compra de votos y no deja espacio de maniobra “institucional” para hacer creíble victorias sorprendentes. Sería tanto como entregar la silla antes del tiempo.

Mundo Nuestro. El miércoles 16 de mayo pasado el Tribunal Federal Electoral falló en contra de Enrique Cárdenas Sánchez por lo que no estará en las boletas como candidato independiente al gobierno del estado el próximo julio.

Esta decisión confirma el despotismo que prevalece en Puebla bajo el nombre de Rafael Moreno Valle. Un fallo que priva a la sociedad poblana de la posibilidad de una alternativa de gobierno construida desde la acción civil y que termina por sumir en la vergüenza a los poderes legislativo y judicial poblanos, sometidos a una figura de un autócrata que recuerda los viles tiempos del autoritarismo avilacamachista. Triste memoria para Puebla.

Este texto de Enrique Cárdenas Sánchez --leído la tarde del miércoles en Profética--, permite, sin embargo, comprender la importancia que ha tenido el movimiento SUMAMOS en la construcción de un discurso político alternativo, fundado en una ética ciudadana que vislumbra la posibilidad de un país distinto, democrático y justo. Esa es la verdadera victoria moral del Doctor Cárdenas.



El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación emitió finalmente su fallo por el que rechazó mi candidatura independiente a la gubernatura de Puebla. Ha sido un proceso muy difícil y lleno de obstáculos. Agradezco profundamente el apoyo decidido de muchísimas personas. Desde mi registro ante el IEE en diciembre pasado, durante la búsqueda del apoyo ciudadano y la obtención de firmas, y a lo largo de los procesos judiciales para llegar a la boleta y hasta el día de hoy, su apoyo ha sido extraordinario. Fueron decenas, cientos y hasta miles de amigos, colegas y personas que no conozco, quienes mostraron de muchas formas su deseo y compromiso por apoyar un cambio profundo, de esencia ciudadana y apartada de los partidos políticos. Les quiero agradecer muy sentidamente todo su esfuerzo. Sin ellos, por más que mi esposa y yo hubiéramos estado convencidos de emprender esta travesía, no hubiéramos llegado ni a la primera parada. Muchas, muchas gracias.

Nuestra lucha



Esta ha sido una lucha por la democracia en nuestro país, tan maltrecha y tan lastimada en Puebla, con un horizonte que apenas se alcanza a ver entre nubes y tormentas. Ha sido una lucha democrática para recuperar el poder para los ciudadanos, para acercar el interés genuinamente público a los miembros de la sociedad.

Esta vida pública ha sido secuestrada por los partidos políticos en México, y en el caso de Puebla por Rafael Moreno Valle y su camarilla que han cooptado a todas las entidades públicas, voluntades empresariales y hasta personas que en otro momento pudieron haber actuado de buena fe.

A pesar del avasallamiento del que son presa el Instituto Electoral del Estado y el Tribunal Electoral del Estado, que son supuestamente autónomos, se ganaron diversos recursos judiciales en la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Con esos fallos se abren oportunidades para que otros ciudadanos tengan menos obstáculos para lograr una candidatura independiente. Logramos la inaplicación de varias fracciones de la Ley Electoral del Estado, que limita la dispersión territorial de los apoyos, el porcentaje mínimo de firmas a obtener, y el plazo requeridos. Todos lo hicimos con total limpieza, apegados a la ley y sin caer en la tentación de obtener firmas apócrifas con el fin de llegar a la boleta.



Si bien estas sentencias no obligan al Congreso a modificar la ley, ahora ya se conocen los criterios del Tribunal para que otras impugnaciones se puedan ganar. Sirven de antecedentes no solamente para Puebla, sino para todo el país.

Respetamos el fallo del TEPJF, aunque evidentemente no estamos de acuerdo con el sentido de su resolución, especialmente por despreciar a las más de 24 mil personas que dieron su firma. Seguimos considerando que la razón nos asiste pues sí logramos un gran apoyo ciudadano para respaldar nuestra pretensión de ser votados. Es la naturaleza de la ley poblana, absurdamente restrictiva, y los legisladores que la aprobaron, quienes nos han impedido llegar a la boleta.

Sin otra opción, sin posibilidad para la transformación efectiva

Con esta resolución negativa del Tribunal Electoral, los poblanos nos hemos quedado sin una opción ciudadana al gobierno estatal. Todos los candidatos son de partido y hay suficiente evidencia para mostrar que la mayoría de ellos están coludidos entre sí. Por este fallo, en Puebla no podremos presentar una opción claramente distinta a las otras; nuestra propuesta está mucho más cerca de los intereses de la gente, no está contaminada. Los partidos y los políticos ganan… los ciudadanos perdemos.

Una candidatura ciudadana, sin partido, estaría dispuesta a establecer todos los instrumentos para combatir la corrupción, que hasta este momento los políticos se han negado sistemáticamente a hacerlo, tanto en Puebla como a nivel federal. Tendríamos como prioridad y guía de gobierno que los objetivos y la política pública sean consistentes para colocar el bienestar de la gente en el centro de la acción pública, y no supeditados eternamente a los intereses personales o político-partidistas.

Sería en los hechos y no sólo en las palabras.

Las propuestas

Hasta ahora no he tenido oportunidad de mencionar las propuestas que traemos en nuestro movimiento por respeto a la ley que nos lo impedía. Quisiera compartirles a lo que aspiramos, cómo imaginamos que podría ser Puebla, con la conciencia que existen los medios para lograrlo, o al menos avanzar sensiblemente en dirección correcta.

Imaginamos Puebla, como el lugar donde las posibilidades de sus habitantes sean las mismas para todos, desde el nacimiento hasta la muerte. Que el contexto socioeconómico, geográfico, o la situación de la familia, no condicionen el desarrollo futuro de cada quien. Las personas deben tener la misma oportunidad, a lo largo de su vida, para salir adelante. Así se logra mayor bienestar de las personas y sus familias, una sociedad incluyente, en donde el mérito y el esfuerzo sean los factores cruciales para que todos podamos avanzar, y se logre mayor prosperidad. En suma se trata de impulsar la movilidad social.

Para ello se requiere un sistema de protección social universal, con acceso efectivo a la salud y la nutrición de todos en todos los rincones del estado, con acceso a una educación de calidad, con aseguramiento y pensión básicas que mitigue las diferencias y provea un piso mínimo a todos los poblanos. Este sistema debe ser financiado con impuestos generales.

Imaginamos a Puebla como un lugar seguro, donde una vez más mujeres y hombres, jóvenes y niños, podamos caminar por las calles, a cualquier hora, sin ningún temor. En donde sea posible transitar por ciudades y por el campo sin sentirse amenazados por el crimen. Un lugar seguro cuyos productos transiten, desde los centros de producción hasta los centros de distribución sin ser atracados en el camino.

Una sociedad que se siente segura tiene un mayor nivel de libertad y de bienestar. No podemos acostumbrarnos a los niveles de inseguridad que existen, donde debemos tomar innumerables precauciones para evitar ser víctimas del crimen, y especialmente las mujeres, tanto en lo personal como en nuestro patrimonio.

La inseguridad va de la mano de la corrupción y la impunidad. Es indispensable echar a andar cabalmente el Sistema Estatal Anticorrupción para atacar de frente estos problemas, lo cual implica asegurar que cada una de sus partes funcione adecuadamente: la Fiscalía Anticorrupción, la Auditoría Superior del Estado, la Secretaría de la Contraloría, la Comisión de Acceso a la Información Pública, el Consejo de la Judicatura, el Tribunal de Justicia Administrativa y el Comité de Participación Ciudadana.

Para enfrentar la inseguridad y la impunidad, es necesario transformar el sistema de seguridad y procuración de justicia de modo que haya una carrera policial respetada, con remuneración y prestaciones adecuadas, sistemas de supervisión y rendición de cuentas al interior de las corporaciones, con capacitación e incentivos adecuados. También ampliar el número de agencias del Ministerio Público, capacitar a sus agentes y modernizar sus instalaciones. Y en ese mismo rubro, el Sistema de Impartición de Justicia debe ser mucho más efectivo, con un número mayor de jueces y personal especializado para hacer los procesos más expeditos, cuya carrera dependa del mérito y la calidad de sus sentencias, y no de relaciones personales o familiares, donde la corrupción se castigue conforme a la Ley. Si no atacamos estos tres elementos, corrupción, transformación institucional e impunidad, se logrará poco.

Imaginamos a Puebla como un estado donde las decisiones de interés público siempre se tomen pensando en el bienestar de las personas, de las familias y las comunidades, tanto de hoy como de la siguiente generación.

Donde las decisiones que afecten a comunidades particulares sean tomadas por los propios habitantes, en coordinación con el gobierno, y donde haya co-participación en los trabajos a realizar, tanto del gobierno como de las propias comunidades y colonias.

Los poblanos y su bienestar deben ser el centro de toda decisión. Así se facilita la toma de decisiones y se pueden diseñar mejores políticas públicas que además sean consistentes entre sí. Debemos siempre pensar y tomar en consideración las repercusiones de cualquier decisión en el bienestar de las siguientes generaciones, y no sólo en lo que ocurrirá en el corto plazo.

En este proceso, la conectividad de todos los poblanos, hasta en los lugares más apartados, es un requisito esencial para igualar oportunidades. El aislamiento físico debe combatirse con conectividad física a través de caminos y carreteras, y conectividad digital. Existe la tecnología barata para asegurar el acceso a internet y telefonía celular en comunidades muy remotas de manera económica.

Imaginamos una sociedad poblana en la que no se considera a los impuestos como imposiciones a nuestra voluntad, sino como contribuciones a un fin común. Con honestidad y eficacia de quienes manejan los recursos públicos, y cuando su destino refleja las necesidades y prioridades de la gente, los impuestos se transforman, como por arte de magia, en contribuciones voluntarias. Dejan de ser impuestos y se recupera la confianza. Esto genera mayor cohesión social.

Así, la transparencia en el gasto, el cuidado escrupuloso de los recursos y el castigo ejemplar a quienes medran con el presupuesto o lo desvían para otros fines, son indispensables para recuperar la confianza de los ciudadanos en el actuar público. El camino ideal es una política exhaustiva de gobierno abierto, donde la gente pueda conocer y usar la información pública para desarrollar proyectos, medir resultados y escrutinar las acciones del gobierno. Transparencia y rendición de cuentas efectiva.

Imaginamos a Puebla como un espacio en donde el respeto a los derechos de todos sea una constante. Empezamos por el respeto a los derechos humanos, a los derechos de propiedad de las comunidades y pueblos, y a la propiedad privada. También debe ser un espacio donde el respeto a las diferencias sea la norma. Imaginamos a Puebla tolerante y respetuosa de las diferencias de sus habitantes. Somos un estado con una gran heterogeneidad. Conviven una sociedad moderna y urbana, con comunidades originarias en el campo. Para convivir en armonía debe cumplirse la ley, respetando los derechos de todos, y así lograr una Puebla unida en medio de la diversidad de sus pobladores.

Imaginamos a Puebla como un estado en que se respeta la naturaleza, los ríos, bosques y campos, la calidad de nuestro aire y nuestros valores culturales; con una voluntad férrea para rescatar ríos, suelos y bosques que han sido abusados por personas, empresas y la negligencia de los gobiernos. Un estado en que se respeta nuestro patrimonio material y cultural, que no es nuestro sino apenas lo tenemos en resguardo. Debemos preservarlo y acrecentarlo para quienes vienen después de nosotros. Existe la tecnología y los recursos para lograrlo.

Imaginamos a Puebla como un espacio en donde las tradiciones milenarias con que contamos conviven con el desarrollo científico y tecnológico que abre oportunidades de crecimiento y bienestar. Una sociedad del siglo XXI debe estar inmersa en la innovación, debe conocer las tendencias mundiales y a la vez atesorar sus tradiciones, arte y cultura. La productividad depende de muchos factores, pero uno indispensable es el uso inteligente de los recursos humanos, materiales y ambientales. Una alta productividad permite, además, elevar las retribuciones al trabajo y, bajo ciertas condiciones, disminuir la desigualdad socioeconómica.

Imaginamos a Puebla como un estado donde se impulsa el crecimiento económico, el empleo y la formalidad. Un estado en donde aumenta fuertemente el empleo formal, bien remunerado, mediante la reducción de las cuotas patronales y de los impuestos a la nómina que encarecen la contratación formal. Así se elevan salarios, aumenta la competitividad de las empresas y la innovación. Nadie que trabaje, en ningún sector, debe ser pobre. Para financiar este programa y contrarrestar la reducción de los ingresos públicos que éste implica, se generará mayor recaudación fiscal al consumo vía IVA a alimentos procesados para mantener la solvencia económica necesaria.

Para atraer mayor inversión será necesario mantener el estado de derecho, la seguridad y la lucha permanente contra la corrupción y la impunidad. Y a través de la inversión pública y esquemas de participación privada se deberá impulsar el desarrollo regional, especialmente de aquellas zonas atrasadas y hasta ahora abandonadas del estado. No es posible tolerar las diferencias regionales que se han ahondado y que mantienen en el atraso a cientos de miles de poblanos.

Imaginamos a Puebla como un estado en donde los políticos son gestores genuinos de la sociedad. En donde el servicio público es verdaderamente el más honroso de los servicios. En donde el servicio público es exactamente eso: un servicio a las personas, a las comunidades grandes y pequeñas. Eso quiere decir que el poder público debe estar enfocado al bienestar de todos y no a los intereses y ambiciones personales de los políticos.

Para ello se requiere un servicio profesional de carrera, bien estructurado y eficaz, que brinde seguridad, estabilidad y calidad del servicio público. Se requiere que quienes forman el equipo de administración pública sean capaces, eficientes y profesionales. Esto es especialmente relevante en áreas sensibles del gobierno, como pueden ser las policías, los Ministerios Públicos, la hacienda pública, la Fiscalía General, los miembros del Poder Legislativo, el sistema de impartición de justicia, los órganos constitucionales autónomos, entre otros.

Imaginamos a Puebla con instituciones del Estado cerca de todas las comunidades que se encuentran en nuestro territorio. Instituciones que le ahorren tiempo a los ciudadanos para llevar a cabo los trámites administrativos que requieran utilizando de manera eficiente los distintos recursos tecnológicos a nuestro alcance.

Que las personas no tengan que viajar varias horas de camino y hacer filas para conseguir un papel oficial. Debemos devolver a las juntas auxiliares el Registro Civil. Ahorrar tiempo a las personas en su relación con el Estado inhibe las prácticas corruptas de los malos servidores públicos.

Imaginamos a Puebla como el estado donde todos quisiéramos vivir. Debe ser tan atractivo que nadie desee emigrar por la inseguridad o ante la falta de oportunidades. Ni un migrante más. Puebla no sólo debe retener a sus ciudadanos, sino también debe ser foco de atracción de talento, recursos y bienestar.

Imaginamos a Puebla como un estado donde se respetan las instituciones y los derechos de todos, donde hay efectiva división de poderes y vivimos valores democráticos, con transparencia y rendición de cuentas. Un estado en el que existe prosperidad generalizada, sin polarización social. Para ello se requiere un acuerdo social en el que logremos un consenso de todos, sin importar su origen étnico, socioeconómico o político.

Este acuerdo debe compartir dos principios esenciales, que deben estar basados en la honestidad: Equidad en el acceso a las oportunidades a lo largo del ciclo de vida de todos los poblanos, e igualdad ante la ley. Un verdadero Estado de Derecho en donde los ciudadanos sean quienes decidan y labren su propio destino. Así, Puebla se colocaría a la vanguardia del desarrollo integral de las 32 entidades federativas en el país, y sería inspiración para una transformación nacional.

Así, al plantearnos el diseño de políticas públicas y la forma y ética de gobierno, la toma de decisiones se vuelve sencilla. Con esta vara se debería medir toda política pública que se emprendiera. Hoy, es muy fácil darse cuenta que muchas de las políticas públicas que se han emprendido, y los gastos que se han realizado, NO CUMPLEN con poner a la gente en el centro de la acción pública, ha existido enorme corrupción, desvío de recursos, contratos diversos que van en contra de los intereses del estado, independientemente de cuestiones ideológicas. La razón es sencilla. Obedece a intereses personales y de sus camarillas y no al interés de los ciudadanos, de las personas que todos los días sueñan construir un mejor futuro para sus familias.

Lo logrado

Hemos llegado al final de este proceso de búsqueda de una candidatura independiente a la gubernatura del estado de Puebla. A pesar de no haber llegado, logramos mucho:

  • Tenemos candidaturas ciudadanas para competir por la presidencia municipal en varios municipios del estado.
  • Hemos abierto brecha en la ley electoral para que otros ciudadanos compitan con éxito en el próximo proceso electoral de 2021.
  • Hemos contribuido a despertar una mayor conciencia ciudadana sobre lo público. Muchos más de las 24, 327 personas que nos dieron su firma desean un cambio real en pro de los ciudadanos.
  • Hemos sembrado esperanza entre muchos que buscan otra opción, no partidista, para el gobierno estatal.

En línea con estos logros, en poco tiempo entregaremos una iniciativa de reforma a la Ley Electoral del Estado para que algunos diputados la promuevan como propia. Será una iniciativa que reflejará el amplio respaldo social por candidaturas sin partido, que transformen en ley los derechos que hoy hemos tenido que pelear en los tribunales y genere mayor certidumbre jurídica. Naturalmente, continuaremos como lo hemos hecho desde hace años nuestra lucha contra la corrupción.

Alguien se tenía que lanzar, me lancé yo con el apoyo de mi esposa y mi familia. Hicimos todo nuestro esfuerzo y junto con nosotros muchas más personas se comprometieron con la causa, de manera desinteresada, sin más fin que la búsqueda de una mejor calidad de vida para quienes habitamos y convivimos en esta maravillosa entidad de la República Méxicana.

Lamentablemente no se logró obtener la candidatura. No existe hoy para el gobierno de Puebla una opción no partidista, que piense realmente en la gente y su prosperidad, en la vida democrática, en la justicia y en la armonía social. En este sentido, las propuestas y promesas de todos los candidatos de partidos políticos a la gubernatura suenan huecas. No tienen credibilidad alguna.

Ahí esta lo que hemos logrado todos nosotros. Como conjunto de ciudadanos convencidos de que no podemos seguir igual. No podemos seguir así de alienados del poder público. Ahora vendrán otras personas, muchas más, que seguiremos este camino y, así lo esperamos, se intentará de nuevo.

Muchas gracias

Enrique Cárdenas Sánchez

(Ilustración de portadilla: "Animales", de Rufino Tamayo. 1941)

La sierra morena de donde bajan esos ojos que todos los mexicanos conocemos, ha quedado olvidada. Ahora, cada uno de nosotros se encuentra atrincherado en un campo minado de ideologías separatistas que desgarran el espíritu de unión. Ya no sólo es el blanco, el rojo y el verde al que defendemos con pasión, ahora son otros escudos y otras frases las que nos identifican y por las que peleamos a muerte. Una guerra contra el que antes era amigo, una sangrienta embestida contra el que en el fondo es el mismo que nosotros.



SOBRE EL AUTOR

Ser recobrado/Exposición de Humberto Schiavon en el Mendrugo



Qué deleite es ver el ahínco con el que se debate, con el que se promulga y defiende. El conflicto es la cuna de toda gran idea, del progreso que todos perseguimos como parte de nuestra naturaleza humana. No hay ningún motivo para oponerse al mundo tan distinto de ideas que existe entre los mexicanos, al revés, hay que sentirse orgullosos de abrazar el camino de este país con un fervor que enciende la sangre. El problema no yace en ser y pensar diferente, sino en la obsesión por tratar de convertir al otro en lo que soy yo, o tú. La guerra nace por limitar la mirada a lo que yo creo es mejor.

El pueblo mexicano es un terreno fértil del que brotan interminables beldades. Somos la magia de nuestros antepasados, la confusión de la conquista, el anhelo de la independencia. México es una cultura tan sagrada y única, que el mismo mexicano a veces enfrenta el problema de entenderse. Usamos máscaras para no ser, para que no vean lo que nosotros tampoco sabemos qué es; el dios, el conquistado, el indio o el español, o todo. Pero entre tanta incertidumbre que nos rodea, hay algo que no se puede negar, que es parte de nosotros desde el día que nacemos hasta que morimos; el fuego de nuestras venas, la pasión por el vivir.



Hoy el fuego está dirigido al amigo, al compañero de batallas pasadas; al mismo mexicano. Somos el perro que se muerde el rabo pensando que es una entidad diferente. Tantos ataques de uno a otro, mordidas que tiran a matar porque queremos dominar. Los partidos políticos no son naciones distintas, son únicamente subordinados de la madre patria que tratan de cuidarla y guiarla de la mejor manera. Claro que deben existir, no podridos como lo están, pero es necesario que estén, porque cada uno de nosotros es un universo particular de donde nacen miles de pensamientos. Y si uno sólo es tanto, imaginemos lo que somos como conjunto. Ese es al abuso del que hemos vivido, ese engaño de que la división de ideologías es separación también de corazones. No. El mexicano es más que sus partidos políticos, es más que los candidatos, es más que la rivalidad que hoy nos amenaza.

La gravedad del asunto radica en colgarse un estandarte diferente a la bandera de México. Colgarse de la particularidad de un partido y defenderla a muerte sin importar quién sea el que está del otro lado. El fusil que pensamos apunta al extraño, realmente está apuntándonos a nosotros. Porque no importa quién gane estas elecciones, si nosotros como mexicanos nos enredamos en una guerra sin tregua, el país nunca ira a ningún lugar.

DEL MISMO AUTOR

De fachadas y sabidurías escondidas en la noche de un vigilante cholulteca

De fachadas y sabidurías escondidas en la noche de un vigilante cholulteca

Un liberal salvaje es un ciudadano que no reconoce en el fondo otro ethos que el del bienestar personal y familiar ni otro derecho que el de resolver su vida con los medios a su alcance, perjudiquen estos o no a su comunidad y a su nación. (Revista Nexos, febrero 2011)

De qué estamos hablando



“No estamos construyendo un colector, señor –me dice vía telefónica Germán Castañón, Gerente de Administración y Proyectos de Grupo Proyecta, la empresa desarrolladora de Lomas de Angelópolis--, en Santa Clara Ocoyucan sólo estamos limpiando una barranca para beneficio de todos los que viven por ahí.”

Limpiar una barranca. Así describe este funcionario la apertura --sin manifestación de impacto ambiental, sin permiso alguno y sin que se conozca su propósito-- de un tajo de 4.2 kilómetros, con una anchura que va de los quince a los treinta metros, sobre el cauce de un arroyo que los campesinos de la región llaman “Chichac” --y no barranca de La Mora como la nombra la empresa--, al que de paso le talaron más de 150 árboles, en su mayoría sauces – o huejotes, como les llama la gente de Santa Clara.

Para beneficio de los que viven por ahí. Escucho a este constructor de fraccionamientos residenciales y quisiera imaginar que esta manera irracional de crecer una metrópoli es un mero malentendido, una rencilla inocua de palabras deslavadas que nada tienen que ver con la devastación ambiental y la extinción del patrimonio histórico y cultural del mundo rural en el valle de Puebla por un modelo de expansión sin freno para la reproducción del capital inmobiliario. Al final, el único criterio al que se sujeta la palabra planificación.



Pero no hay malentendido: Grupo Proyecta-Lomas de Angelópolis ha construido en los últimos 17 años una trama de fraccionamientos de vivienda residencial sobre alrededor de 900 hectáreas de llanos y lomas al poniente del río Atoyac en un complejo proceso inmobiliario cuya principal característica ha sido la de la ausencia reguladora de las instituciones del Estado en sus tres niveles de gobierno.

Y si he de creer en lo que me dice Florenciano Pantaléon Antillano, Secretario General del Ayuntamiento de Santa Clara Ocoyucan, ya han logrado comprar 800 hectáreas más del ejido del pueblo de Santa María Malacatepec. En la cabeza de los señores de Proyecta, su ciudad ya se asoma al valle de Atlixco.

La obra del colector está clausurada de manera "total temporal" por PROFEPA desde fines de marzo pasado, y hasta donde se sabe, dicho por el propio Germán Castañon a este reportero, no han presentado a la fecha Manifestación de Impacto Ambiental. "Multa y reparación del daño", dice la Comisión Nacional del Agua que será la consecuencia para la empresa, pero al día de hoy no ha presentado el procedimiento administrativo contra los desarrolladores.



Grupo Proyecta es un particular convertido en gobierno de facto montado en la precariedad institucional de los gobiernos municipales de San Andrés Cholula y Santa Clara Ocoyucan, beneficiado por el desmantelamiento que Rafael Moreno Valle realizó de la estructura ambiental construida a regañadientes por los sucesivos gobiernos poblanos de los últimos treinta años, y que goza, además, del retraimiento estructural de los organismos federales de Reforma Agraria, SEMARNAT, PROFEPA y Comisión Nacional del Agua, diseñados para el cumplimiento de las leyes en materia ambiental, agraria y desarrollo urbano, impotentes ante la acción del consorcio inmobiliario.

El tajo sobre el cauce del arroyo Chichac sirve para comprender la realidad de una ciudad de Puebla en la que ideas elementales como “ordenamiento territorial”, “planificación urbana” y “rectoría de Estado” son sueños que se quedan en los planes de desarrollo a los que nadie les hace el más mínimo caso.

Grupo Proyecta y la construccion de su propia ciudad

La relevancia de la empresa de Rafael Posada y Pedro Aspe es sin duda nacional. Si para el 2006 había invertido en Lomas de Angelópolis 110 millones de dólares, para fines del 2014 la inversión alcanzó, a decir de los propios empresarios, los cinco mil millones de dólares en tierra, vivienda plurifamiliar y comercios. 21 mil viviendas y 50 mil habitantes. Generaron en ese año 13 mil empleos (5 mil en construcción, 3 mil en urbanización y 5 mil en servicios). Toda una palanca de desarrollo dirán sus admiradores y entendidos.

¿Por qué entonces, pasar, como pasaron, sobre la ley como lo han hecho con la destrucción del arroyo Chichac?

El tajo

Empezar entonces esta crónica con las imágenes de esta acción clínica del Grupo Proyecta en su paso por el Chichac:

¿Qué es lo que ha hecho Proyecta sin pedirle permiso a nadie?

Entre febrero y marzo de este año la maquinaria de Proyecta ha arrasado con la venia de la Comisión Nacional del Agua y la presencia tardía de la PROFEPA lo que fuera el cauce y las vegas del arroyo Chichac en Santa Clara Ocoyucan, el último de los afluentes de la ribera poniente del Atoyac en el valle de Puebla, ya en el arranque del lago de Valsequillo. El tajo de entre quince y cincuenta metros de ancho y 4.2 kilómetros de largo se ha llevado de por medio 153 árboles, en su mayoría huejotes (sauces) muy bien contados por los campesinos afectados por la obra en los campos de Santa Clara Ocoyucan y Santa María Malacatepec. La dimensión del tajo permite concluir que para Proyecta el colector es la solución radical al problema no resuelto de las aguas pluviales que inundan el llano en el que asienta los nuevos fraccionamientos, aguas que corren desde los miles de metros cuadrados de calles encementadas de clústeres que bordean la loma desde la que domina la Gran Reserva de Lomas de Angelópolis, el más exclusivo de los fraccionamientos de los Posada, una elevación que oculta el vallecito de Malacatepec de la vista de la ciudad de Puebla, al otro lado del río Atoyac.

La construcción del tajo ha ocurrido en el hermetismo tradicional con el que se maneja esta empresa y que la pinta como lo que es: una especie de enclave al margen del Estado y la ley, una industria desarrolladora de clústeres encerrados en bardas que se multiplican año tras año con la profusión de una colmen, u encierro que se alienta desde los espectaculares en el periférico que ofertan para las clases medias en plazos mensuales el sueño de una vida mejor.

El tajo termina en la vega del arroyo Chichac antes de su desembocadura en el río Atoyac.

“Rectificación de cauce” le llama la Comisión Nacional del Agua. La obra es de una envergadura propia de un gobierno estatal o federal, impensable para un gobierno municipal como el de Ocoyucan. Pero hasta el viernes pasado, según los funcionarios de CONAGUA, no se conoce el proyecto en el que se sustenta este construcción; no se sabe cómo lo encausarán al río Atoyac, ni mucho menos se sabe qué es lo que piensan hacer con las aguas negras. Los funcionarios de la dependencia federal, así como la dirección del SOAPAP en la ciudad de Puebla me han confirmado que simplemente no tienen idea de que si lo que PROYECTA ha hecho está contemplado en un proyecto. Incumplieron con una disposición legal fundamental: la manifestación de impacto ambiental.

El hermetismo y la discrecionalidad han sido los modos con los que esta empresa ha manejado sus asuntos; temas que debieran ser públicos simplemente permanecen ocultos. Se sabe, por ejemplo, que desde finales del 2012 un importante número de viviendas, 24 mil para ser precisos, descargan ya sus aguas en colectores que derivan hacia la planta de tratamiento de Atoyac Sur, al otro lado del río, territorio del municipio de Puebla. La conexión de casas de Lomas a los colectores operados por el SOAPAP y la empresa privada concesionaria del agua potable en la ciudad de Puebla no es nueva. Desde el 2005 dos colectores cruzan el río para descargar las aguas negras de los clústeres de la primera etapa de los fraccionamientos de los Posadas. La publicidad de Lomas de Angelópolis siempre mira a los volcanes, pero para asumir la responsabilidad de los servicios públicos como el agua y el saneamiento de sus residuos que brotan de esta implantación en los territorios municipales de San Andrés Cholula mejor han volteado a Puebla. ¿Qué convinieron con el gobierno estatal?, ¿en qué plan hídrico se sustentan la dotación de agua potable?, ¿en qué se sustentan las aprobaciones de pozos por la Comisión Nacional del Agua en Malacatepec?, ¿qué consecuencias tiene ya para la cuenca del Atoyac esta extracción y sus inevitables desechos?, ¿cuánto han pagado a la empresa concesionaria del agua en Puebla para el tratamiento de sus aguas?, ¿bajo qúe contratos?, ¿qué convenio tienen con el SOAPAP?, ¿qué van a hacer con todos las aguas negras de los nuevos desarrollos?, ¿se les obligará a construir plantas de tratamiento? Son cuestionamientos elementales, hasta la fecha sin respuesta.

Multa y reparación del daño, dice la CNA. “Pero el proyecto es factible”

Este es uno de los tres pozos que Proyecta perfora en los campos comprados al ejido de Santa María Malacatepec con permisos de la Comisión Nacional del Agua.

“Al Grupo Proyecta se le van a fincar responsabilidades por la vía de un procedimiento administrativo que está en curso –me dice en entrevista Alberto Jiménez Merino, delegado de la Comisión Nacional del Agua en el estado de Puebla, en el tema de la destrucción de un arroyo afluente del río Atoyac por parte de la empresa desarrolladora de Lomas de Angelópolis--. Haremos cumplir la ley. Ellos se adelantaron, actuaron sin haber presentado la manifestación de impacto ambiental a la SEMARNAT. Serán sancionados conforme a lo que establece la ley, y estarán obligados a la remediación del daño.”

La crónica sobre una nueva derrota ambiental en la cuenca del río Atoyac pasa por la declaración de un funcionario federal cuya dependencia contempló, sin tomar medida alguna para impedirlo, cómo en los meses de febrero y marzo la empresa de los apellidos Posada y Aspe destruyó para construir un colector pluvial una ribera de 4.2 kilómetros sobre el arroyo Chichac, el último de los afluentes que descargan las aguas pluviales y negras en el más importante río del valle de Puebla antes de su conversión en lago muerto de Valsequillo. Algo hicieron, diré mejor, realizaron una visita de inspección a mediados del mes de marzo, se regresaron a sus gabinetes para el análisis de lo que encontraron, y mes y medio después me dicen que en quince días iniciarán contra la empresa “un procedimiento administrativo”.

Y arranco así para asentar dos hechos: la precariedad institucional en la trama del agua en México, la ausencia de políticas públicas con una verdadera visión estratégica del proceso socio-ambiental en el valle de Puebla fundada en un riguroso ordenamiento territorial; y la impunidad con la que se manejan los empresarios desarrolladores de fraccionamientos en una ciudad que pareciera no tener más ley que la que impone la reproducción del capitalismo salvaje en el que vivimos.

Por eso la versión que me ofrecen Jiménez Merino y sus compañeros funcionarios en la CNA Juan Jaime Montemayor Dávila (Subdirector Técnico) y Julio Adolfo Fierro Kauffmann (Subdirector Administrativo del Agua) se me aparece como la visión del que recoge el campo yerto de batalla después de una derrota anunciada desde que el Estado en México olvidó su función rectora del interés público y en Puebla, por la vía de los gobernadores inmobiliarios, se convirtió en el principal promotor de la ciudad de la exclusión:

La CNA tiene ocho inspectores para todo el estado de Puebla; por supuesto que la dependencia ha sido víctima de los recortes presupuestales de los últimos años. Y con ellos tiene que enfrentar las infracciones a la Ley de Aguas Nacionales como las que empresas como Proyecta llevan a cabo. La Comisión simplemente no tiene dientes. En el caso del arroyo intervenido, me dicen los funcionarios, la rectificación del cauce como le llaman ellos al tajo de 4.2 kilómetros abierto a lo largo del arroyo Chichac, la Comisión no lo ve como algo negativo: “la acción del particular, hipotéticamente tiene como propósito la minimización del riesgo, técnicamente lo vemos bien, pero actuaron sin presentar un estudio técnico, aunque metieron un expediente con nosotros, nunca presentaron manifestación de impacto ambiental.”

“Pero ellos se fueron por la libre”, dice Montemayor Dávila.

Intervención por la libre. El arroyo convertido en colector. Estas mujeres tienen a su espalda el tajo abierto en la vega que sus familias han sembrado desde los tiempos de la dotación del ejido en el año 1926.

La PROFEPA salva la imagen del gobierno federal… dos meses después

La obra del colector fue clausurada el 28 de marzo por Profepa. Foto tomada de urbanopuebla.com

Otra autoridad, PROFEPA, ha llegado finalmente el 28 de marzo a clausurar una obra que en su propósito último ha cumplido con su cometido: construir un tajo para el desalojo de las aguas residuales de las decenas de clústeres de Lomas de Angelópolis.

“La empresa no presentó la Manifestación de Impacto Ambiental ante la SEMARNAT–dice la nota publicada en el diario Reforma --, así que para evitar que se continuara generando un riesgo de daños a los ecosistemas y la salud pública se impuso la clausura, misma que será retirada hasta que la empresa promovente exhiba la autorización.”

La acción es consecuencia de la querella que el ayuntamiento de Santa Clara Ocoyucan ha interpuesto ante la PROFEPA, que deja constancia de la clausura en el oficio PFPA/27.3/12.27.2/0245/18, firmado por los funcionarios Beatriz Herrera Meza, José Ramón Velazco Calderón y Martín Espinosa Paz. La clausura, fundada en el artículo 170, Fracción Primera de la ley General de Equilibrio Ecológico, es marcada como “total temporal”.

Proyecta es la ciudad de la exclusión: y ya compraron todo, dice el gobierno antorchista

Florenciano Pantaleón increpa a la CNA: ellos le dieron la factibilidad a la empresa Proyecta para la construcción del colector.

El municipio de Santa Clara vive de los ingresos que recibe de los fraccionamientos de Lomas de Angelópolis. Aquí gobierna Antorcha Campesina, que se hizo del poder en el 2016, cuando fue derrocado el alcalde acusado de corrupción.

Florenciano Pantaleón Antillano es el Secretario General del Ayuntamiento de Santa Clara Ocoyucan pinta un panorama desolador para el territorio municipal:

“Grupo Proyecta ya compró todo –me dice--. En Santa Clara tienen alrededor de 300 hectáreas construidas, pero ya compraron todo, tienen 800 hectáreas en Malacatepec, todos los cerros de aquel lado –y señala hacia la serranía del Tentzo--. Pero ellos tienen compradas notarías, y tienen comprado no sé qué tanta cosa, así que todo lo construido ya lo tienen regularizado, todo lo hacen a través de los comisariados ejidales que hacen sus asambleas y les dan el dominio pleno. Han construido una ciudad aparte, con sus bardas y su seguridad privada, con la polarización social que eso acarrea, nomás cruzas la barda y te olvidas de Santa Clara.”

¿Es la derrota de los pueblos campesinos?, le pregunto.

“Sí, pero no me sorprende. Así funciona el capitalismo, acapara todo, el territorio, el río, el agua, los caminos, todo lo avienta al mercado. Proyecta compró a nueve, diez pesos el metro cuadrado que ahora vende en más de tres mil ya urbanizado, pero eso trae polarización social. Lo que aquí ocurre es un ejemplo del capitalismo rapaz que divide con bardas a los pobres de los ricos

Jorge Castañón, el constructor “limpia barrancas” de Grupo Proyecta

A Germán Castañon, el funcionario de Proyecta que ha aparecido para los reporteros que lo buscamos gracias a la presión que Dale la Cara al Atoyac ha hecho a sus patrones Posada, lo conocí en el 2015, cuando su empresa provocó una de tantas rebeliones en el pueblo de Malacatepec.

Pobladores de Santa María Malacatepec no van a permitir la perforación de pozos de agua potable para Lomas de Angelópolis. Así se lo expresaron ayer martes 14 de abril de 2015 por la mañana en asamblea popular a Germán Castañón, Gerente de Administración de Proyectos del Grupo Proyecta, en una asamblea pública que contó con la presencia de las autoridades de la Junta Auxiliar y del Comisariado Ejidal y en la que este reportero estuvo presente.

Una negativa que se plasmó en un documento firmado por el presidente auxiliar Víctor Gordiano Largo, pero en el que no aparece la firma del representante ejidal, el más cuestionado por la gente en Malacatepec.

“Compraron la tierra, pero no compraron los manantiales”, le gritaron en la reunión realizada bajo la arcada de la presidencia auxiliar.

Porque lo que es un hecho aceptado por todos es que Proyecta, la empresa de Rafael y Gabriel Posada que ha desarrollado desde el 2003 Lomas de Angelópolis, ha plantado sus bardas y palmeras del encierro capitalista como un nuevo blanco conquistador en el siglo XXI, y ha comprado en los últimos dos años centenares de hectáreas en el territorio de este pueblo originario ubicado en un vallecito al sur de la ciudad de Puebla, al pie de la serranía del Tentzo, en el municipio de Santa Clara Ocoyucan. Tierras ejidales y de pequeña propiedad, una por una y de una y otra forma, en el valle y en el cerro, y hasta por cuatrocientas hectáreas.

Proyecta ya se hizo de su reserva de tierra. Los campesinos miran unos cerros que ya no son suyos. No hay manera de comprender el impacto de esta realidad sobre una comunidad campesina. El griterío en la asamblea se disuelve como guijarros en la tierra, pero alcanza para vislumbrar que dará la pelea.

“Si ustedes no están de acuerdo --alcanzó a decir el ingeniero Castáñón cerca del mediodía--, pues con esa respuesta yo me retiro.”

“Es lo recomendable”, se alcanzó a escuchar que le dijo un campesino.

Se fue el ingeniero constructor de Proyecta de regreso a sus clústers y sus paraísos para las clases medias poblanas construidos sobre tierras campesinas. Y en Malacatepec quedó un pueblo angustiado por el desastre que se le viene encima.

Esta es la crónica de una mañana en la plaza pública de un pueblo al que la “ciudad planeada” de los hermanos Posada se tragará sin remedio.

Rechazan en Malacatepec pozos de agua potable para Lomas de Angelópolis

Rechazan en Malacatepec pozos de agua potable para Lomas de Angelópolis

Tres años después Grupo Proyecta ha perforado ya tres posos en Malacatepec autorizados por la Comisión Nacional del Agua. Y Germán Castañon, todavía Gerente de Administración y Proyectos de Grupo Proyecta, me contesta el teléfono y no rehúye de entrada a las preguntas elementales que le hago al teléfono celular que sus jefes en Proyecta han proporcionado a Dale la Cara al Atoyac, A.C. para responder los cuestionamientos de los reporteros. Una conversación que no pasará de cinco minutos. Yo tengo dos temas: el de las descargas de aguas negras de Lomas de Angelópolis y el del colector en Santa Clara Ocoyucan. Para el primero tiene respuestas; para el segundo, medias respuestas, enojo y preguntas que no llegarán a hacerse:

Dice que llevan 16 años descargando en Atoyac Sur. Que ni una sola de sus casas descarga en arroyos o en el río Atoyac, y eso incluye las que han construido últimamente en Malacatepec. Dice que no entiendo de ingeniería, que es la que resuelve que se puedan llevar aguas arriba las descargas de los clusters que no están conectados a la planta Atoyac Sur.

Dice, además, que quien debe contestar estas preguntas es el SOAPAP y Concesiones Integrales.

Afirma que no sabe cuántas casas están conectadas a Atoyac Sur.

Y del colector, esto dice:

Que no están construyendo un colector, que ellos están limpiando una barranca en beneficio de todos los que ahí viven. Cuando le digo que he visto las bardas de mampostería y los paredones de concreto y el canal de treinta metros de ancho, vuelve a negar que estén haciendo algo más que "limpiar una barranca". Y que si ya fui a ver entonces para qué le pregunto. Lo sorprendo con la clausura por PROFEPA. Silencio. Luego dice que ya están tramitando la MIA. Se queda callado cuando le digo que la obra está parada. Se enoja más cuando le pregunto que cómo es que hicieron todo eso sin permiso de SEMARNAT. Refunfuña y cuelga el teléfono.

"La vida como debe ser"

La construcción del colector de aguas pluviales por Grupo Proyecta-Lomas de Angelópolis en Santa Clara Ocoyucan, con la destrucción de 4.2 kilómetros del arroyo Chichac al sur de la ciudad de Puebla, confirma entonces, sobre cualquier estimación, la derrota del río Atoyac como territorio ambiental, histórico, cultural y social.

Quiero decir con ello que es la derrota de la sociedad poblana como formación social inteligente, democrática y justa.

Pero es "la vida como debe ser", dicen sus anuncios en internet.

La urbe del capital Posada-Aspe es entonces una pala mecánica que arrasa todo, árboles, riberas, pueblos, leyes, instituciones para implantar un modelo de ciudad fundado en la desigualdad y la exclusión. Tienen quince años haciéndolo a la vista de todo el mundo. Santa Clara Ocoyucan y Santa María Malacatepec son las últimas reservas agrarias al sur-poniente de la ciudad de Puebla, y las ha tomado sin pudor una empresa desarrolladora que se ha convertido en un gobierno de facto para el que no hay freno que valga. ¿Permisos de construcción? ¿Cambios de uso de suelo? ¿Manifestaciones de impacto ambiental? ¿Concesión para ocupar e intervenir terrenos federales? ¿Autorización para rectificar el cauce de un río? Por favor, ciudadanos, eso déjenselo como preocupación a los gobiernos establecidos por los que votan en elecciones como las del próximo 1 de julio.

Poderes fácticos en Puebla: Grupo Proyecta y la derrota de los ejidos contra Lomas de Angelópolis. Una mirada larga

Puebla, Pue., 3 de mayo de 2018.- La dilación y parcialidad con que ha actuado el Instituto Electoral del Estado (IEE) generan condiciones de inequidad en la contienda electoral, al grado de que hay etapas procesales empalmadas y decisiones que protegen a los partidos políticos y que dan pie a solicitar la nulidad del proceso electoral para elegir gobernador del estado de Puebla, comentó el aspirante a candidato independiente al cargo referido, Enrique Cárdenas Sánchez.

En conferencia de prensa, acompañado de su equipo jurídico, el Premio Nacional de Economía denunció que el IEE dictaminó con 22 días de tardanza su solicitud de registro a la candidatura a la gubernatura de Puebla, y la documentación respectiva se le hizo llegar a nueve horas del inicio de la etapa de campaña, lo que resta certeza jurídica al proceso electoral, con lo que el árbitro de la contienda electoral está violando uno de los principios legales elementales que deben guiar su actuación.



Asimismo, Cárdenas exigió al IEE que no mande a imprimir las boletas electorales, ni termine la organización del debate entre candidatos a la gubernatura, sin antes concer el fallo que en los próximos días dará el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) respecto a su caso.

“Ahora, ya con las campañas iniciadas, será responsabilidad del IEE si manda a imprimir las boletas electorales antes de que se dé el fallo” respectivo en el caso del ex rector de la UDLAP, lo cual podría derivar en una responsabilidad administrativa para los consejeros del IEE.

Recordó que el miércoles, el TEPJF le enmendó la plana al Tribunal Electoral del Estado de Puebla (TEEP), ya que confirmó que Enrique Cárdenas sí tiene interés jurídico para reclamar el que el IEE no se haya pronunciado a tiempo respecto a su solicitud de registro a candidato a gobernador.



Por su parte, Alberto Peralta Merino, abogado de Cárdenas, explicó que el error del TEEP evidenciado por el TEPJF, fue haber considerado que el ex rector de la UDLAP no tenía interés jurídico para impugnar la omisión del IEE ante el TEEP al momento de otorgar los registros de candidatos; “el Código Electoral de Puebla no exige ser parte legitimada; el interés jurídico se aplica cuando se habla de actos entre particulares, por ende resulta absurdo el señalamiento” hecho por los magistrados electorales poblanos, remarcó Peralta.

“Se empalmaron las etapas procesales de registro, y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en 2015 dijo que una de las causas por las que es inconstitucional la Ley Electoral de Puebla, es porque no establecía intervalos entre las etapas para presentar impugnaciones a las partes que se sintiesen afectadas, por lo tanto hay inequidad en la norma referida y se había pedido hacer las reformas respectivas, por lo que hay un desacato al fallo de la SCJN, hay un problema de inequidad y está en entredicho el proceso electoral”, denunció el litigante.

Ahora está en vías de resolverse la impugnación presentada por Cárdenas el sábado por la tarde, tras la notificación referida, que llegó a manos de los magistrados electorales federales el miércoles; e TEPJF asignó el número SUP-JDC/285/2018 al expediente referido.



En sendos artículos de esta semana, Jesús Silva-Herzog Márquez (Reforma, 30 de abril) y Juan Ramón de la Fuente (El Universal, 30 de abril) hacen un llamado a la cordura, a la sensatez, a la aceptación de los resultados de las próximas elecciones presidenciales. Es un llamado a ser demócratas y aceptar el resultado que dicten las urnas, sin regateos, respetando las diferencias de opinión y con plena tolerancia.

El llamado es necesario, pues las campañas están tomando perfiles preocupantes, donde pareciera que se está dispuesto a hacer lo que sea con tal de desacreditar al adversario, con tal de ganar un par de puntos en las encuestas. Los adjetivos y sus implicaciones, las historias y noticias que frecuentemente no son reales pero que sesgan la opinión pública, las declaraciones de simpatizantes que luego los candidatos tienen que salir a desmentir, han polarizado a la sociedad. Por ejemplo, la campaña de Anaya que pretende convencer al electorado de que se trata de una batalla entre dos y su llamado al voto útil; o las funestas declaraciones de Paco Ignacio Taibo II, de que López Obrador debería expropiar las empresas de aquellos que no estuvieran de acuerdo con él o lo quisieran presionar, echan leña a la hoguera; o la campaña de Meade, que infunde miedo a la población en caso de que López Obrador llegue a la presidencia, lo que contribuye a la polarización, a la ansiedad de muchos y sentimientos de venganza en otros.

Las discusiones se dan en todos los contextos. En la familia, entre amigos, en la oficina y en las reuniones, las discusiones muchas veces suben de tono y hasta generan altercados. No se diga las muestras de desesperación de grupos sociales y empresariales diversos que se han expresado en los medios. En el fondo, existen diferencias de opinión que si bien es normal que ocurran, muestran también que no estamos realmente empapados de un ánimo y cultura democráticas.

En buena medida, este temor al 'populismo' de López Obrador, o a la continuación de la corrupción incontrolable si gana Meade, o al neoliberalismo a ultranza si gana Anaya, se verían seriamente contenidos si nuestras instituciones fueran más robustas y quienes las lideran tuvieran la convicción y entereza de soportar innumerables presiones e incluso amenazas de quienes ostentan el poder público. En todo caso, como hemos visto en Estados Unidos, sólo las instituciones han sido capaces de detener, aunque sea parcialmente, el impulso xenofóbico y los excesos del presidente Trump.



En nuestro caso, los excesos de cualquier candidato que llegue a la presidencia, se teme, no tendrán los controles, los contrapesos institucionales necesarios para impedir que afecten drásticamente a grandes segmentos de la población. Estamos hablando de las instituciones de impartición y procuración de justicia, de algunos de los órganos constitucionales autónomos como el Coneval, el Inegi o el INE, del mismo Congreso, entre otros. La debilidad institucional nos debilita a todos ante los excesos del poder.

Lo dramático y paradójico es que quienes ostentan el poder público, o lo ostentarán tras las próximas elecciones, son quienes precisamente han utilizado las instituciones como garrote político, o como instrumento a su servicio particular, que son justamente las causas de su debilitamiento. El Sistema Nacional Anticorrupción ya debería estar funcionando plenamente, pero han sido justamente los partidos y nuestros representantes legislativos quienes le han impedido entrar en funcionamiento; el Ejecutivo ha utilizado a la PGR para fines claramente políticos y de contención social, y ha penetrado en la vida interna de los órganos constitucionales autónomos, debilitando su operación y su estructura institucional.

Está muy bien que debamos aceptar los resultados electorales y aprender a vivir en democracia, con tolerancia hacia lo distinto a uno mismo. Pero al mismo tiempo, ante los miedos reales o infundidos, debemos exigir a nuestros legisladores y al Poder Ejecutivo que se porten a la altura, así como a quienes lideran nuestras instituciones defenderlas a capa y espada. Las dos cosas van juntas: para vivir en democracia, quienes ostentan el poder deben salvaguardar nuestras instituciones. No lo han hecho. Así es más fácil aceptar los resultados si nuestro candidato preferido no gana las elecciones.

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