Poder y Política

Día con día

La verdad y la prensa

Los registros de ejecuciones que el diario Reforma lleva desde el año 2008 tuvieron un desmesurado aumento de 65 por ciento durante el primer mes del nuevo gobierno. El diario publicó la cifra en su primera plana.



Provocó una reacción oficial previsible: el Presidente negó la cifra, y una reacción oficiosa inusitada. El director del Sendero del Peje (SdP), Federico Arreola, escribió en su cuenta de Twitter: “Señores de Reforma: el punto no es la verdad o la mentira, sino el golpe bajo tan pinche contra Andrés Manuel”.

Creo que Arreola está equivocado en esto. La verdad es la verdad. La mentira es la mentira. Los hechos son los hechos. Renunciar a esto es renunciar a todo espíritu de objetividad en el periodismo, en el pensamiento y en la vida pública.



El “golpe bajo” propinado al Presidente, según Arreola, es el mismo que la prensa que mide homicidios ha propinado a todos los presidentes en funciones desde que se disparó la espiral homicida en 2008.

En su columna, Arreola abundó: “Lo de menos son las estadísticas. En el debate sobre los homicidios o las ejecuciones que ha habido en el primer mes del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, lo único irrelevante es el número, que todos sabemos es muy elevado desde que Calderón metió a México en su estúpida guerra”.



Creo justamente lo contrario: en el debate sobre homicidios y ejecuciones lo que nunca será irrelevante es el número.

Uno puede discutir las cifras de los diarios y hasta refutarlas, como hizo Eduardo Guerrero con las cuentas de Reforma (El financiero, 7 de enero 2019). Lo que no es posible periodísticamente es renunciar a las mediciones y a las cifras, que no son en este caso sino una forma de los hechos, un forma de acercarse a la verdad.

La verdad es en muchos sentidos inalcanzable, siempre habrá algo que nos falte por conocer de ella. Pero la tarea periodística es perseguirla y reportarla lo más exactamente posible.

Alimentar con hechos un debate público que en las redes sociales tiende a ser solo un intercambio de insultos y descalificaciones, es la tarea más alta que puede cumplir la prensa de estos días.

Actualidad de la vieja prensa

La prensa es el doble reino de los hechos y las opiniones, de los reporteros y los comentaristas. La tensión entre ambos es obvia: los reporteros reportan lo que oyen y ven, aunque no les guste, y los opinadores escriben lo que piensan, aunque a veces no piensen demasiado.

Oí de un gran periodista una fórmula para resolver esta tensión: la prensa debe ser dogmática con los hechos y libertina con las opiniones. Debe ser intransigente con los hechos falsos, dudosos o mal documentados, y tolerante con las opiniones de todo tipo, con los únicos límites de la difamación y la calumnia, o cualquier otra restricción que marque la ley.

Nuestro momento parece ir en el camino contrario a esta fórmula. Nuestro momento público es de libertinaje con los hechos y dogmático con las opiniones (véase Trump).

Entramos alegremente, como en un gigantesco desfile mundial, al reino donde las noticias falsas valen tanto como las verdaderas y nadie puede estar seguro ya ni de la verdadera ni de la falsa.

La credibilidad de los antiguos medios ha estallado en pedazos dentro de las redes sociales, y los ejércitos de hackers libran grandes guerras de persuasión y manipulación, que nos incluyen como peones, fuera de nuestros ojos.

La prensa tradicional, y sus viejas exigencias de rigor informativo y libertad crítica, cobran en ese contexto una nueva actualidad necesaria.

Con su principio fundador de servir como contrapeso a los gobiernos, con sus viejos procedimientos de documentar los hechos que publican y abrir sus espacios a la diversidad del pensamiento de su sociedad, la prensa puede cruzar con credibilidad el diluvio de las redes sociales y las cataratas de fake news.

De la diversidad de opiniones, suele decirse: todas las opiniones son respetables. No, decía un viejo maestro del oficio, no todas las opiniones son respetables. Todas las opiniones son discutibles.

Las que son respetables son todas las personas. Hay que discutir todas las opiniones con respeto a todas las personas.

Se diría que en esto vamos también al revés de la fórmula. Nuestro espacio público, en particular las redes sociales, hierve de ataques a las personas y escasea de discusión de las opiniones.

Vida y milagros

La mente de un jugador de grandes ligas de ajedrez siempre va muchas jugadas adelante de lo que estamos viendo en el tablero. Ver actuar políticamente a Rafael Moreno Valle durante la última década fue algo similar. Nada en sus decisiones era casual o espontáneo. Fue enfrentando y venciendo a un rival tras otro, e incluso de aparentes derrotas terminaba obteniendo un nivel más alto en el juego. Cada peón, cada alfil, cada pieza, era movida o sacrificada de una manera premeditada y quirúrgica sin que le temblara la mano. Ni la más grande amistad ni cercanía fue privilegiada si se volvía un obstáculo. En el ajedrez no hay lugar para la casualidad. Gana el mejor. Solo la suerte favorece a veces cuando evita que un jugador enfrente a un rival que de momento es invencible. Perder la candidatura panista de 2018 de alguna manera se volvió un triunfo para él, porque le salvó de una derrota inevitable. Ningún candidato opositor hubiera podido superar al maestro invencible que fue Andrés Manuel el primero de Julio.

Pero un buen jugador de ajedrez sabe esperar al adversario, porque ha aprendido en el camino que habrá coyunturas que le pueden permitir modificar la partida. Y esos eran los planes de Rafael Moreno Valle. En su tablero movió las fichas y se enrocó estratégicamente en el Senado, buscando convertirse en el líder de la oposición. Sus elásticas y volubles posiciones políticas se lo permitían. Lo tenía todo para jugar ese rol: contactos, dinero, inteligencia y frialdad. Su proyecto tenía una fisura terrible: un ego inmenso que a mi parecer le impedía imprimir a su diseño político un sentido social de fondo, y por lo tanto actuaba bajo la premisa de que el fin justifica los medios. Esa misma fisura, el punto ciego que casi todo hombre de poder tiene, le impidió mirar la posibilidad de morir antes de tiempo. Solo así se explica el enorme vacío de poder que su muerte ha dejado en el espacio político no solo poblano, sino nacional. El proyecto de Moreno Vale giraba en torno a él, y por lo mismo impedía que cualquier otra figura destacara por encima de su persona. El clavo que sobresalía solía recibir un martillazo, así que lo que deja a su paso es una ausencia feroz de cuadros destacados. Para sucederle después del corto periodo de Gali, solo pudo confiar en su esposa Martha Erika. Los dos murieron juntos. El perfeccionista jugador de ajedrez no calculó que una partida de ajedrez también se pierde por ausencia.



¿Cuál es la motivación y el límite de una persona en su afán de acumular poder y dinero? ¿Hasta dónde puede llegar un ser humano en su búsqueda y qué es lo que pasa por sus cabezas en medio de esa lucha frenética? ¿Se detendrán alguna vez a pensar que nada los protegerá de la muerte? Los niños y los adolescentes tienen poca conciencia de la mortalidad y ven a la muerte como algo que les sucederá sólo a otros. Los seres que buscan el poder como finalidad última, sin explicar bien a bien para qué lo quieren, deben seguramente tener rasgos de infantilismo psicológico en sus personalidades. La certeza de la muerte no es una variable que les guste tomar en cuenta. Los grandes líderes sí piensan en la posibilidad de la muerte y la toman en cuenta constantemente. Se preocupan más por dejar un legado que por fortalecer el culto a sus personas. Martin Luther King es un claro ejemplo de ello. Murió antes de cumplir 39 años, pero su legado lo ha sobrevivido.

Es casi inevitable que la muerte de una figura de poder que ha ocupado un enorme espacio político y mediático nos impacte de una u otra manera. Nadie esperaba que de manera fulminante la muerte diera por terminada la casi perfecta partida de ajedrez que Moreno Valle jugaba no contra otros, sino contra la vida misma. Cuando finalmente tenemos la llave del exito --decía Marshall McLuhan--, viene la vida y nos cambia la cerradura. Nada más cierto en este caso.



En el inesperado diciembre de 2018 todo sucedió de manera vertiginosa; los acontecimientos políticos que tuvieron en suspenso la definición de la gubernatura durante 5 meses se sumaron uno tras otro, en medio del desorden y los festejos que suele traer consigo el último mes del año, mes que culminó con la inesperada muerte de la pareja de más poder en Puebla.

La vida puede tomar rumbos jamás imaginados, no es controlable y olvidamos que puede cambiar en un instante. Y entonces hay que pensar:



¿Quién es mejor que quién? Fray Juan de la Cruz escribió que en el atardecer de la vida se nos juzgará en el amor, esa era para él la medida.

Nadie está exento de nada y hay momentos en que de nada sirven el dinero, el poder, la fama, los títulos, el éxito, el reconocimiento. Momentos en que queda claro que todos somos iguales. ¿Para qué el orgullo, el reclamo, la arrogancia, las broncas continuas? No vale la pena defender a ultranza que tu versión de la vida es la única correcta.

Todo lo que tenemos es el día a día, para que lo vivamos con pasión y lo disfrutemos al máximo sin arruinarlo con las pequeñas estupideces que tienen solución y sin olvidar aplicarnos en las tareas que requieren de paciencia y tenacidad para terminarlas.

Hay que intentar que en cada día hayamos sido la mejor versión de nosotros mismos y no la peor.

Necesitamos dejar de crear problemas, de reclamar cosas insignificantes y evitar todo aquello que literal, "nos quite la vida" y nos merme el disfrute del tiempo contado con el que llegamos a este mundo.

"Como en el juego de ajedrez, al final el rey y el peón se guardan en la misma caja."

"Nacemos sin traer nada, morimos sin llevarnos nada. La sábana en la que nos envolverán no tiene bolsillos."

Lo triste es que en el intervalo entre la vida y la muerte peleamos de más por lo que no trajimos, por lo que no nos llevaremos, por un equipaje prestado que no nos pertenece.

Lo que si podemos dejar es una huella hermosa o la mejor posible en aquellos que nos tratan por elección, casualidad, obligación o trabajo, tratando de entender al otro, poniéndonos en sus zapatos con humildad, porque sin ella no hay grandeza de espíritu. Quizás así pueda ser más fácil y más duradera la felicidad.

Ojalá en Puebla seamos capaces de construir una mejor manera de convivir como comunidad en este 2019. Somos uno de los estados con mayor desigualdad en el país. Reducir ese abismo entre unos y otros debiera ser nuestra ocupación central. Depende de todos y cada uno de los que habitamos en este queridísimo lugar. Elevar el nivel de la discusión pública y reducir el nivel de las ambiciones personales no es solo un deseo, sino una necesidad imperiosa para mejorar la vida pública.

El cineasta Stanley Kubrick colocó el siguiente epílogo en su película Barry Lyndon:

"Todos los personajes de esta historia sucedida en el siglo XVIII, tanto los guapos como los feos, ricos, pobres, tontos, listos, agraciados y desafortunados, poderosos o miserables, son ahora todos iguales, solo un puñado de cenizas".

Está por discutirse la creación de la Guardia Nacional, que de aprobarse implica, más allá de los discursos, la militarización del país. Es formalizar la presencia del Ejército en las calles y dar un paso adelante en la estrategia de seguridad adoptada por los presidentes Calderón y Peña Nieto.


El Plan de Seguridad 2019-2024 que propone el gobierno de López Obrador implica la centralización de la toma de decisiones en el presidente como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. El instrumento, para hacer valer su autoridad, es una reunión diaria con el gabinete de seguridad que él preside.

La Secretaria de Seguridad recién creada no opera la estrategia. Esa es responsabilidad de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA). Ella tendría el mando de la Guardia Nacional conformada por soldados y policías. En el plan no queda claro cuál es el papel de las policiales estatales y municipales.

Los efectivos con los que se crea la Guardia Nacional son 35 mil policías militares, 10 mil policías navales y 25 mil policías federales. Habría también, ya lo anunció el presidente, el reclutamiento intensivo de 50 mil militares para incorporarse a la nueva estructura. En tres años ésta debería tener 120 mil efectivos.

No queda claro cómo se lograría esta meta. En los últimos 20 años el Ejército solo pudo reclutar a 39 mil nuevos elementos. ¿Cómo en dos o tres años se puede incorporar a 50 mil? ¿De dónde van a salir? ¿Se van a bajar los requisitos y las exigencias, para ser reclutados?

Ahora en el mundo las policías que antes tuvieron control militar pasan al mando civil. México camina en sentido contrario. Es también una tendencia que las Fuerzas Armadas están bajo mando civil. En México de eso no se habla.

Desde el 2006, por decisión de Calderón, el Ejército salió a las calles a cumplir tareas propias de la policía. Ya son 12 años. La propuesta de López Obrador es dar una vuelta de tuerca a la estrategia desarrollada primero por Calderón y después seguida por Peña Nieto.

El CISEN, ahora con el nombre de CNI, pasa de la Secretaria de Gobernación a la de Seguridad. En la propuesta hay datos que apuntan a que esta nueva estructura asume tareas que antes tuvo la nefasta DGSF. ¿Es la vuelta al pasado?

La política de pacificación que se propone en el plan, que queda muy ambigua, habla de establecer comisiones de la verdad. No se dice cómo van a funcionar y qué se proponen encontrar. Se plantea una amnistía a los criminales, pero no se aclara quiénes serán los beneficiados y bajo qué condiciones.

Otro tema es la legalización de la mariguana recreativa y de la amapola, para fines médicos, pero no hay una propuesta concreta. Es una buena iniciativa, pero hasta ahora es solo discurso. Se menciona también, como parte del plan, la política social y sus programas. Está, en el mejor de los casos, en muy poco o en nada puede modificar la estructura del crimen organizado.

El plan tiene muchos vacíos y plantea muchas preguntas. Lo único claro es que de aprobarse la Guardia Nacional el país se militariza y el Ejército obtiene un poder como nunca lo tuvo después de terminada la Revolución. Está todavía por verse si pasan las reformas a la Constitución, para crear esa nueva figura militar. Es la pieza central del plan y de no ser así habría que replantearlo.

Twitter: @RubenAguilar

PIDE SUMAMOS GOBERNADOR INTERINO NEUTRAL Y GARANTE DE ELECCIÓN LIMPIA

Tras los lamentables hechos registrados en Puebla el pasado 24 de diciembre, es urgente terminar con el encono, la confrontación social y la desconfianza en las autoridades que tendrán la tarea de conducir a la entidad hasta que se elija al nuevo gobernador o gobernadora de Puebla, en el segundo semestre de 2019.
Por ello, los integrantes de Sumamos consideran que es de gran importancia que quien ocupe de manera interina la gubernatura del estado asuma los siguientes compromisos:
1. Propiciar la pacificación y fomentar la armonía en la sociedad y la confianza en la democracia.
2. Usar sus facultades de ley para que la elección sea un ejemplo de limpieza y respeto a la voluntad ciudadana.
3. Asegurar piso parejo a los candidatos de los partidos y que con ello se obtenga la legitimidad indispensable para que el próximo gobernante tenga reconocimiento social.
4. Propiciar el respeto a la ley y la justicia, de manera especial a los que menos tienen o han sufrido persecución política o amenaza de despojo.
5. Ejercer una administración sin corrupción, con trasparencia y cuentas claras. Animar la participación ciudadana para proponer y acompañar el buen funcionamiento de todas sus dependencias y programas.
Asimismo Sumamos solicita a los diputados locales de todos los partidos que consideren que sólo un gobernador interino no partidista, neutral y capaz, puede dar como resultado una contienda electoral limpia y pareja, sin que se usen los recursos del estado para cooptar votos, pacificar el estado y evitar conflictos e inestabilidad social.
De igual forma, se hace un llamado a las instituciones académicas, a las organizaciones de la sociedad civil y a los cuerpos intermedios a proponer a poblanos que no militen en partido político alguno y se comprometan con elecciones limpias en Puebla, para que sean considerados para la gubernatura interina. Para que esta propuesta tenga sustancia, Sumamos contribuye con dos nombres, los de Enrique Cárdenas Sánchez y Gabriel Hinojosa Rivero, como posibles personas para ocupar la gubernatura interina y que se comprometen con los principios y objetivos expresados.
Estamos convencidos de que la participación propositiva de más poblanos nos llevará a una mejor democracia, y con ella, habrá mejores gobiernos, justicia y progreso para Puebla..



Mundo Nuestro. Este texto fue publicado originalmente en la revista digital Arena Pública, un medio mexicano especializado en negocios, economía, políticas públicas, tecnologías y medios de comunicación. Lo reproducimos con autorización de su autor y de esa casa editorial.

Del historiador Andrew Paxman hemos publicado en nuestra revista, entre otros textos, de su libro Los Gobernadores Maximino, el narciso que se creía centauro. Y la reseña por Sergio Mastretta de su libro En Busca del Señor Jenkins, la más importante biografía sobre ese personaje fundamental en la historia de Puebla.



Rafael Moreno Valle en un congreso en Nayarit (Foto: morenovalle.org)

Rafael Moreno Valle en un congreso en Nayarit (Foto: morenovalle.org)

En su biografía clásica Mussolini, Denis Mack Smith avanza la tesis de que el fascismo italiano no fue tanto una ideología, sino una táctica para alcanzar el poder. Sobre un cambio de rumbo, en 1919, escribe: “los fascistas habían fallado como movimiento izquierdista, pero podrían tener mayor suerte como derechistas”.

Esto es sólo un momento, entre muchos, cuando la carrera del dictador italiano nos podría hacer pensar en la de Rafael Moreno Valle Rosas, uno de los más célebres "chapulines" de la época de la alternancia, quien dejó el PRI por el PAN cuando el primero le negó una candidatura para el senado en 2006.



Ambos, Benito Mussolini y Rafael Moreno eran muy ambiciosos, planificando desde su juventud volverse líderes. En su exageradamente publicitada autobiografía La fuerza del cambio, Moreno admite que, desde joven, ser gobernador de Puebla “se convirtió en un objetivo de vida”.

Los dos suprimieron la democracia electoral. El italiano cultivó un estado totalitario durante 21 años. El poblano cultivó un cacicazgo durante seis años (conteniendo cualquier disconformidad en el congreso del estado), lo perpetuó casi dos años más a través de su títere Tony Gali y estuvo a punto de extenderlo por otros seis con la ayuda de su esposa (elegida en medio de una ola de violencia y fraude). Una vez más, Puebla iba a ser un baluarte político-económico para las aspiraciones presidenciales de Moreno Valle en 2024.

Los dos suprimieron la libertad de la prensa. Mussolini, periodista antes de que fuera político, conocía bien el poder de la palabra. Moreno instituyó el notorio “tripack”: Si un medio no lo apoyaba, sufría un boicot publicitario no sólo de su gobierno sino también del Ayuntamiento de Puebla y de la universidad estatal. Ambos otorgaron grandes subvenciones a diarios que festejaban sus actos.



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Los dos utilizaron el espionaje telefónico para monitorear a congresistas. En el caso del poblano, esto fue confirmado al New York Times por directivos de la empresa italiana que le vendió el equipo. En cuanto a críticos de menor rango, ambos líderes convirtieron a muchos en presos políticos, más de cien en el caso poblano.

Los dos creyeron que la violencia era una medida aceptable con fines políticos. Por supuesto, hubo una gran diferencia de grado, pero Moreno sí forzó la aprobación de una “Ley Bala” que permitió a sus fuerzas policiacas una mayor libertad en el uso de las armas. Y la crítica de que era una táctica para contener la protesta social se vio afirmada, poco después, cuando un niño de 13 años murió tras ser golpeado por una lata de gas lacrimógeno durante una marcha.

Los dos eran llamativamente vanidosos. Mussolini solía rodearse de fotos de sí mismo y vetaba los retratos periodísticos que no le gustaban. Moreno también vetaba fotos que le disgustaban y cada año gastó cientos de millones del erario para promover sus logros, a menudo con imágenes que presentaron su sonriente cara.

Los dos aún compartieron una cierta semblanza física, algo notable cuando parecían estar contemplando su propia grandeza.

Compara esta foto de Moreno con esta de Mussolini.

No todo su legado era desafortunado. Por ejemplo, los dos promovieron obras monumentalistas, como la Estación Central de Milán y el Colosseo Quadrato de Roma, o el Museo Internacional del Barroco y el remodelado Estadio Cuauhtémoc en Puebla. Que resultaron edificios bellos y de renombre, no quita del hecho de que también resultaron monumentos al ego de quien los impulsó ... mientras gran parte de su pueblo seguía siendo pobre.

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Aunque (a diferencia de otros 17 gobernadores recientes) no fue sujeto a una investigación criminal, el comportamiento caciquil de Rafael Moreno Valle constituye un buen argumento para una depuración del federalismo mexicano.

Está por verse si los “superdelegados” de AMLO son la respuesta correcta al autoritarismo provincial. Pero hay que hacer algo para frenar los instintos básicos de los ambiciosos autócratas por venir.

Sentí que esta situación es algo que nadie debería desearle al prójimo

La mañana de Navidad desperté pensando en la hasta hace unos días Gobernadora de Puebla Martha Erika Alonso y en su esposo, el Senador Rafael Moreno Valle. La noticia de su muerte trágica, la tarde del 24 de diciembre me impactó profundamente. Por ello el amanecer después de la Nochebuena me encontró pensando en las familias de los fallecidos. Con pena los imaginé, abrumados por el dolor y pasando unas navidades envueltos en el luto y la tragedia. Sentí que esta situación es algo que nadie debería desearle al prójimo. Y en este momento de estremecimiento traumático no pude olvidar que por mis encargos políticos, pasé los últimos seis años denunciando las tropelías de Rafael Moreno Valle. Recordé al niño José Luis Tehuatle Tamayo muerto en Chalchihuapan por las acciones represivas de su gobierno. También rememoré a los 300 presos políticos o consignados que se observaron durante su periodo. No olvidé la ley bala, la expropiación exprés y la privatización del agua. Evoqué su voluntad de perpetuarse en el poder a través de un gobernador vinculado a él o bien a través de la imposición fraudulenta de su esposa. En el primer semestre de este año de 2018, siendo uno de los voceros de la campaña opositora de Morena encabezada por Luis Miguel Barbosa, fui uno de los que expresé inconformidad por esa imposición, por ese uso del cónyuge para continuar al mando en la entidad.



La expresión pública de mi pena por la tragedia en la familia Moreno Valle-Alonso dista mucho de una retratación de los planteamientos políticos e ideológicos que en los últimos años expresé por distintos medios. No puedo, en aras de una idealización de los fallecidos, desconocer el carácter y consecuencias del morenovallismo. No se puede olvidar que la pareja fallecida buscó la articulación de un cacicazgo regional, base de un eventual grupo de poder nacional. Sin embargo, a pese a lo que se puede imputar a Rafael Moreno Valle y Martha Erika Alonso, deploro las manifestaciones de alegría que se han difundido en las redes sociales por el trágico fin de la pareja. No las puedo compartir. La Navidad le recuerda al mundo occidental la imperiosa necesidad de una moral sustentada en el amor al prójimo, en la fraternidad humana, en el respeto a la vida y a la naturaleza. Son estos principios los que me animan expresar hoy mi consternación.

De igual manera también deploro el uso político que un sector de la derecha ha hecho de la tragedia. Pedro Ferriz de Con difundió un video del derribamiento de un helicóptero falsamente atribuido al accidente en Puebla. También hizo insinuaciones dolosas sobre los probables responsables de la muerte de Moreno Valle y Alonso. Y en las exequias de la pareja, un grupo irresponsable en medio de gritos acusó de “asesinos” a los representantes del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Acusación infame que repite un sector en las redes sociales que amparados en el anonimato dicen que el accidente fue producto de un atentado organizado desde el gobierno federal. También se advierte la victimización de la pareja fallecida y los legítimos actos de oposición a ella se convierten absurdamente en actos que precipitaron su trágico deceso. El clima de consternación también ha sido usado para empezar a promover a quien seguramente será el candidato del PAN y sus aliados en las venideras elecciones extraordinarias. Y en medio de este contexto de emociones encontradas, he parafraseado a León Gieco y me he repetido que pido a la vida que la muerte no me sea indiferente.

La crispación social y la polarización política difícilmente llevan a algo bueno. Tienen sus propias causas, que normalmente provienen de desigualdad socioeconómica, de abusos de poder de la autoridad, ilegitimidad e injusticia extremas. La eliminación de esas causas toma tiempo, requiere de determinación democrática y sensibilidad social, de prudencia, justicia y equidad en el actuar público.

Las muertes de la gobernadora del estado de Puebla, Martha Erika Alonso, y del senador Rafael Moreno Valle, su esposo, ocurridas el 24 de diciembre, han levantado nuevos motivos para la polarización política y la convulsión social. Se alimentan de un muy largo proceso electoral que tuvo que resolverse judicialmente en la última instancia, hace apenas unos días, el cual a su vez se nutrió de un prolongado periodo marcado por la corrupción y el autoritarismo. Son ya muchos años y, sin embargo, esta es una coyuntura que llama a la reflexión, a la unidad, pues el futuro no lo podemos perder a manos del pasado. Las nuevas generaciones se merecen una Puebla diferente, justa, armoniosa y próspera. Y para ello es indispensable que quien ocupe la gubernatura del estado tenga plena legitimidad emanada de las urnas. Esta es una condición indispensable.

Hay un paso previo. El Congreso del estado debe nombrar a un gobernador interino y convocar a nuevas elecciones tras el fallecimiento de la gobernadora. No será una tarea fácil, dado lo que ha sucedido en meses pasados al interior de un Congreso dividido, que incluso llegó al encono en el que de 11 reformas legales aprobadas, el Ejecutivo les vetó 8 de ellas, casi siempre sin justificación suficiente. Será difícil llegar a un acuerdo que deje a todos medianamente satisfechos.

En esta coyuntura tan complicada, considero que el llamado que hace el movimiento Sumamos por Puebla, en una carta abierta al Congreso del estado, es elocuente al afirmar que “…dada la considerable polarización, incertidumbres, dudas y confrontación que el pasado proceso electoral dejó entre muchos poblanos, es más grave que nunca la responsabilidad de nombrar a un gobernador interino con capacidad, neutralidad y credibilidad social. Sólo que se garantice que la elección sea limpia, sin intervención indebida de ninguna de las partes, gobiernos y otros poderes, podremos confiar en que el resultado refleje fielmente la voluntad ciudadana mayoritaria y, por tanto, otorgar la legitimidad indispensable para que el próximo gobernante cuente con el reconocimiento de todos, sin la cual la gobernabilidad democrática estará cuestionada y posiblemente en crisis. La regla no escrita que invocan priistas, panistas y sus aliados para reclamar el derecho a un interino afín a su grupo no tiene sustento legal, político ni prudencial, y daría tan malos resultados como el que la mayoría de Morena en el Congreso imponga a una persona que represente sus intereses. El momento es muy grave, solicitamos a ambos grupos que renuncien a tal lógica y acepten competir en elecciones limpias, sin intervenciones indebidas ni recursos de gobiernos y poderes ajenos, con un gobernador interino que garantice neutralidad y respeto a las reglas y a sus legítimas aspiraciones de triunfo electoral...”.



Y luego propone al Congreso que recurra “…al apoyo de un consejo integrado por representantes de las 5 universidades principales del estado para que seleccionen una terna de propuestas a gobernador interino, de entre las cuales el Honorable Congreso del estado designe al gobernador interino…”. Y se compromete a “trabajar, apoyar y promover las elecciones y el proceso, para que el resultado sea democrático, legal y reconocido por todos…”.

El llamado es a la sensatez, a hacer una pausa para reflexionar y tomar un respiro por el bien de Puebla y de los poblanos. Es un llamado a las fuerzas políticas a la legalidad, a la tolerancia y al respeto a los adversarios. Es un llamado a reivindicar la política como el mejor medio para dirimir las diferencias que nos afectan a todos. Lo ocurrido el 24 es lamentable, pero no podemos cambiar la historia. Se abre una posibilidad para la clase política de construir, genuinamente, un futuro mejor para todos.

Morena no puede permanecer en el inmovilismo, frente a la crisis política por la que atraviesa el estado el partido no debe permanecer acéfalo, Es urgente que el comité nacional que encabeza YEIDKOL POLENSKY tómela decisión que considere oportuna, la ponga a consideración del órgano de conducción colectivo que es el consejo estatal y se dote de cabeza al partido; solo hay dos opciones, se ratifica al secretario general del comité ejecutivo estatal para que asuma las funciones de presidente, como lo establece el Estatuto vigente, o se nombra al delegado que presida los trabajos de consolidación del partido que culminen con la elección de los órganos regulares de gobierno del partido.
Sea cual fuere la determinación debe implementar un plan de trabajo que nos incorpore a todos a organizar la construcción de las asambleas municipales que serán la base de toda la estructura, sin exclusiones, sin sectarismo; además debe encabezar los trabajos para la contienda electoral que se avecina, aprendiendo de la recién pasada elección que se abordó sin ninguna dirección ni estrategia local, los órganos regulares de dirección fueron barridos en medio del “tsunami” que provoco la candidatura del hoy presidente, esto aunado al divisionismo irresponsable de compañeros afiliados a morena fue caldo de cultivo para que se diera el escandaloso y violento fraude cometido contra el pueblo de nuestra entidad, debe quedar claro que mi opinión es que no perdimos la elección, nos la robaron.
Los afiliados a morena somos protagonistas no convidados de piedra, por lo tanto debemos ser consultados en torno a quien debe ser el candidato a gobernador, sin excluir que sea el mismo con el que contendimos, esto propiciara que quien sea designado conforme a las disposiciones estatutarias, se encuentre arropado por todas y todos y que tengamos una elección victoriosa que posibilite, por fin, la estabilización del estado lo que propiciara el desarrollo y la tranquilidad.
Estas dos medidas deben ser tomadas de inmediato, no podemos seguir como observadores de un proceso en el que se ha puesto en entredicho al Presidente López Obrador; no hay conducción política, no ha habido una sola declaración oficial del partido respecto del accidente aéreo en que falleció la Gobernadora y su esposo, no nos hemos pronunciado respecto de los señalamientos insolentes del orador oficial del homenaje póstumo a los fallecidos en el accidente aéreo, no ha habido una reunión de los órganos de dirección en la que se discuta y se tomen medidas para abordar la coyuntura y sus efectos, además no se ha sentido la presencia de la dirección nacional, tal parece que nos han dejado a nuestra suerte, por lo que hago un llamado a la dirección nacional a que cobre conciencia de que hay en puebla una situación política extraordinaria por lo que, con respeto y de manera fraternal les pido que la atiendan con medidas atinadas y oportunas, para están, para eso han sido elegidos, cumplan con la tarea.
Las tareas propuestas solo pueden tener éxito en UNIDAD, que se construirá en el proceso de construcción con el trabajo constante y desinteresado, con una NUEVA MORAL que destierre el egoísmo, el patrimonialismo y la mezquindad.
Esperamos la presencia de la compañera Presidente, para que active el proceso, hable con todos los que queramos hablar con ella, repito, los afiliados no somos espectadores, somos protagonistas del cambio verdadero.
Xicotepec, Puebla 27 de diciembre de 2018
Alejandro del Castillo

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