Poder y Política

El fallo de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) del lunes pasado, en el que se prolongó el plazo para recabar apoyos ciudadanos por treinta días más para quienes aspiramos a una candidatura a la gubernatura de Puebla por la vía independiente, es trascendente y significativo para la vida democrática de México. Es trascendente porque establece, una vez más, que el Código Electoral poblano (que se suma a las leyes electorales de otras entidades estatales) está impidiendo a ciudadanos ordinarios llegar a la boleta electoral para diversos puestos. Esta sentencia, identificada como SUP/JDC-44/2018 y SUP/JDC/46-2018, ACUMULADOS, estableció que “se debe inaplicar la porción normativa del artículo 201 Ter, apartado c, fracción IV, inciso b, del Código de Instituciones y Procesos Electorales del Estado de Puebla, que fija el plazo de treinta días para recabar el apoyo ciudadano, porque limita injustificadamente el derecho al sufragio previsto por el artículo 35 de la Constitución.

Este fallo se suma a las acciones de inconstitucionalidad formuladas por el PRI, Morena y Movimiento Ciudadano, identificadas por los números 88/2015 y ACUMULADAS 93/2015 y 95/2015, emitidas por la Suprema Corte el 24 de noviembre de 2015. En esa sentencia, la Corte anuló el plazo de 20 días que existía entonces para recabar los apoyos, la obligación de que las personas que dieran su apoyo tuvieran que acudir a las oficinas del IEE para hacerlo, e incluso ordenó que se modificara el Código Electoral. Si a estas sentencias se agregan las relativas a los requisitos excesivos de dispersión territorial, que también fueron inaplicados hace unas semanas tanto para este proceso, como para el proceso electoral de 2015, queda claro que, nuevamente, la Sala Superior del TEPJF le enmendó la plana al gobierno y al Congreso de Puebla. Ya es hora de que el Congreso estatal se evite vergüenzas adicionales (y de paso no se las haga pasar al Tribunal Estatal Electoral, que ha tenido hasta ahora la misma conducta) y reforme a fondo el Código Electoral poblano.

Cabe hacer notar que Puebla no es el único estado en esa situación. Ocurrió un caso semejante en Baja California Sur, en 2015 (Juicio Ciudadano 1004/2015), en el que el aspirante a la gubernatura de ese estado, Benjamín de la Rosa Escalante, al no alcanzar las firmas requeridas en la ley local, le fue otorgado el registro, pues el Tribunal determinó, unánimemente, que el número y tiempo de las firmas constituía una barrera tal que le impedía el ejercicio de su derecho a ser votado. Allá, el Congreso local modificó su ley electoral al actuar en consecuencia.

Así, esta misma legislatura del Congreso de Puebla debiera abocarse a reformar el Código Electoral para reducir a niveles sensatos los requisitos que se piden de apoyo ciudadano para el caso de las candidaturas independientes. La desproporción sigue siendo enorme. Por ejemplo, en la actual ley poblana, en que se exigen casi 133 mil firmas en un mes, se requerirían 37 auxiliares recibiendo firmas ininterrumpidamente por 8 horas diarias, durante treinta días. Con el aplazamiento a un mes más, sólo se requerirían 18.5 auxiliares que estuvieran recibiendo firmas sin descanso. Pero más que un tema de los auxiliares, el problema es mantener 37 filas de personas haciendo cola pacientemente de modo que siempre hubiera personas en la fila, durante ocho horas diarias en cada cola, deseosas de apoyar que un candidato independiente pueda llegar a competir… simplemente a competir. Esa operación sólo es comprensible si se tiene un operativo para “asegurar” que haya personas haciendo cola sin interrupción.



Pero lo importante de todo esto es que los fallos del Tribunal y de la Corte han hecho evidente la cerrazón de la élite política que no quiere competencia, que no quiere que nadie, fuera de los políticos con partido (o de quienes sin tener partido en el momento lo tuvieron previamente) puedan acceder a la boleta. Y lo que nos estamos perdiendo en Puebla, como en otras entidades igualmente cerradas, es que personas como Pedro Kumamoto lleguen. Y sólo tenemos que ver lo que está ocurriendo en Jalisco. Habrá casi una veintena de jóvenes candidatos a diputados locales y federales y Pedro al Senado, que serán capaces de impulsar reformas como las logradas en Jalisco: eliminación del fuero de los diputados locales y reducción del financiamiento a partidos. Esas son iniciativas que difícilmente los partidos mismos impulsen, pues van en contra de sus intereses.

¿Qué sigue después de la decisión del Tribunal Federal Electoral después de su decisión de ampliar el plazo para la candidatura independiente?

En esta conferencia de prensa lo responde Enrique Cárdenas este martes 27 por la mañana: el tribunal ya señaló la anticonstitucionalidad de los requisitos impuestos por la ley electoral en Puebla. Ahora sigue buscar las firmas, con toda la exigencia que eso representa, pero se abre la opción de que los jueces reconozcan la necesidad de asegurar que en las boletas existan otras opciones.



La operación técnica para la recolección de firmas corre a cargo ahora en el INE, que tiene que rehabilitar el sistema y la aplicación en línea. Es su obligación la aplicación del fallo a partir de que surta efecto la sentencia.

Ahora que se abrió una inesperada rendija de discusión sobre lo que es un liberal y lo que es un conservador, el azar me llevó a un sitio de citas y aforismos, brainpickings (http://bit.ly/1LgBrcr), y encontré ahí el “micromanifiesto” que Bertrand Russell publicó en su autobiografía bajo el título: “Un decálogo liberal”.

Dice así (traducción libre):



1. No te sientas absolutamente seguro de nada.

2. No creas que vale la pena disfrazar los hechos porque los hechos terminan saliendo a la luz.

3. No dejes de pensar porque estás seguro de ganar.



4. Cuando enfrentes una oposición, incluso si es la de tu esposo o tus hijos, trata de vencerla con argumentos y no con actos de autoridad, porque la victoria que depende de la autoridad es irreal e ilusoria.



5. No tengas respeto por la autoridad de otros, pues siempre hay autoridades encontradas.

6. No uses tu poder para reprimir opiniones que juzgas perniciosas porque si lo haces, serás esclavo de tus opiniones.

7. No temas ser excéntrico en lo que opinas porque lo aceptado hoy fue excéntrico ayer.

8. Disfruta del desacuerdo inteligente más que del acuerdo pasivo porque, si valoras la inteligencia como se debe, lo primero implica un acuerdo más profundo que lo segundo.

9. Sé escrupuloso con la verdad, incluso si es inconveniente, porque la verdad es más inconveniente cuando tratas de ocultarla.

10. No envidies la felicidad de los que viven en paraísos para tontos porque solo un tonto puede pensar que eso es felicidad.

El decálogo fue publicado originalmente el 16 de diciembre de 1951 en The New York Times Magazine, al final de un artículo que llevaba por título: “La mejor respuesta al fanatismo: el liberalismo”.

Creo que no tiene desperdicio y puede utilizarse como una varita de medir: el propio liberalismo y el de los demás.

Me temo que una honrada respuesta a los desafíos mentales y morales que el decálogo plantea demostraría que el liberalismo a la Russell es todavía una rara avis en nuestra cultura política y en nuestra discusión pública.

Creo que mi amigo Jesús Silva Herzog-Márquez saldría bastante bien librado de la prueba.

Hoy inicia la Intercampaña que termina el 30 de marzo cuando va a dar comienzo la contienda oficial por la presidencia de la República. En estos próximos 45 días los candidatos no podrán estar en los spots de radio y televisión, aunque sí los partidos, y tampoco hacer eventos para pedir de manera abierta el voto.


Las encuestas que se han publicado en febrero, también otras que no se van a dar a conocer, establecen, como sucedió en el mes anterior, que el primer lugar lo ocupa Andrés Manuel López Obrador, el segundo Ricardo Anaya y el tercero José Antonio Meade.

La diferencia en el resultado de una y otra de estas encuestas es menor. Todas coinciden. La preferencia bruta, sin repartir a los electores que no responden o todavía están indecisos, rondan en 29% de los votos para López Obrador, 24% a Anaya y 20% a Meade. Margarita Zavala obtiene el 5%, Jaime Rodríguez el 3% y Armando Ríos Piter el 1%.

En la preferencia efectiva, cuando las encuestadoras hacen el ejercicio de asignar la intención de voto de los indecisos, los números rondan en 36% de los votos para López Obrador, 29% para Anaya, 25% para Meade. Margarita Zavala sube al 6%, Jaime Rodríguez al 4% y Armando Ríos Piter al 1.2%.

La diferencia es más corta en la preferencia bruta que es de 5% entre el primero y el segundo y de 9% entre el primero y el tercero. Entre el segundo y el tercero es del 4%. La diferencia crece en la preferencia efectiva que es de 7% entre el primero y el segundo y de 11% entre el primero y el tercero. Entre el segundo y el tercero es 4%.

López Obrador lleva la ventaja pero a estas alturas, todavía faltan 135 días para la elección, no se puede afirmar que ese resultado sea ya definitivo. Hay hechos que van a modificar los actuales números. Uno muy evidente es la incorporación de los tres candidatos independientes al proceso. ¿A quién le van a quitar votos?

Va también a influir el tipo de campaña que cada candidato realice ya en la etapa oficial que se espera sea distinta a la que han desarrollado hasta ahora. En esta ocasión, más que en otras, el desenlace de los tres debates, que van a tener un nuevo formato y mucha cobertura, pueden influir en la posición del electorado.

Como en las tres últimas elecciones presidenciales el escenario apunta, pero no es algo definitivo, a que en la recta final, poco antes del último mes, quien está en segundo lugar pueda hacerse del voto útil de quienes ven que su candidato ya no tiene ninguna posibilidad, por estar en tercero o cuarto lugar, y deben decidir si hacen efectivo o no su voto.

En las próximas semanas va a quedar más claro si la actual diferencia entre el segundo y el tercer lugar, entre Anaya y Meade, se abre o cierra. De eso depende quien es el que en la recta final se enfrente a López Obrador, que parece haber ya llegado a su tope más alto en la intención del voto. Todavía hay mucho por ver.

Si le cuestionan a la señora de Moreno Valle la manera cómo llegó a conseguir la nominación del PAN a la gubernatura de Puebla; si se introducen dudas sobre sí su marido negoció y/o dirige su campaña; si le preguntan por los fondos públicos millonarios invertidos para que su rostro se vea en todas las ventanas traseras de los autobuses de Puebla; o sobre la opacidad de la proveniencia e inversión en obras faraónicas en el periodo que gobernó su marido cuando ella tuvo funciones públicas; si le preguntan por su contribución al ideario y programa político que le permitió ascender a puestos de dirección en el PAN-Puebla; si le cuestionan o indagan sobre sus antecedentes como “Primera Dama” durante la gobernación de su marido; o se le pide enumere los aciertos y contribuciones, como militante del PAN, que legitiman la representación que ostenta del Panismo poblano; y sobre todo si le preguntan sobre sus pronunciamientos y posturas cuando su marido ejerció violaciones graves a los derechos humanos mientras ella departía como “esposa del gobernador”… me temo que MEAH de Moreno Valle no puede escudarse para no responder en que se trata de “ataques” misóginos extensivos “a todas las mujeres” como ha declarado recientemente a la prensa.

Solo si la candidata del PAN demuestra que los cuestionamientos de sus opositores políticos destacan que ella es incompetente por razones de género o por atributos físicos u orientación sexual para contender por la gubernatura en Puebla; o editan sus pronunciamientos (si es que se pronunció) en favor de la equidad de géneros y por la tolerancia hacía todas las expresiones religiosas y sexuales de los hombres y mujeres. O callan sus denuncias (si las hubo) sobre el alarmante crecimiento de feminicidios durante la gestión de su marido; o en contra del encarcelamiento injusto de mujeres cuando ella era “primera dama” (me refiero a las amas de casa, campesinas, comisariadas ejidales, luchadoras sociales y ex presidentas auxiliares como Enedina Rosas Vélez de San Felipe Xonacayucan; Rosa Vélez, María Luisa Josefina Nezalhuacoyotl y su hija María de los Angeles Cóyotl Nava además de Juana Macuil Coyotl y Angélica Macuil Coyotl de San Antonio Cacalotepec); solo entonces sería legítimo el argumento de género que MEAH de Moreno Valle introdujo en su defensa cuando calificó los cuestionamientos de sus opositores políticos en la contienda electoral para la gubernatura de Puebla como “ataques” y agresiones solo “por ser mujer”.

A partir de estos pronunciamientos resulta importante reflexionar, y en muchos sentidos que no puedo abordar aquí, lo que implica que mujeres candidatas a puestos de elección popular recurran a su género para reclamar equidad en una contienda electoral pero también cuando, acto seguido, reclaman el voto solidario de otras mujeres solo sobre la base del género. En este sentido el contraste entre los pronunciamientos de la señora de Moreno Valle con los de Marichuy, María de Jesús Patricio Martínez, son iluminadores: Marichuy pide el voto de las mujeres para avanzar hacia una sociedad con mayor inclusión y tolerancia. Como mujer indígena su voz por siglos silenciada, rompe la histórica y culturalmente arraigada exclusión de las mujeres, y de las mujeres indígenas en particular, en la esfera pública. Su voz autorizada y pausada por su trayectoria de vida confronta subversivamente, además, las múltiples fuentes y expresiones de misoginia y racismo internalizados en nuestra sociedad. MEAH de Moreno Valle, por su lado, salta a la esfera política como esposa de un gobernador y después de quitarse su apellido de casada ha salido a pedir el voto de las mujeres para ser ella misma gobernadora a sabiendas que “como mujer” reconoce los “difícil” que es para “nosotras” (¿otras esposas de gobernadores?) poder “ganarse un lugar en la sociedad”. Ofreciendo ciertamente garantías de seguridad y empleos mejor pagados de los que tenían las mujeres cuando ella ejerció de “primera dama” (discurso pronunciado en Ciudad Serdán, 6 de febrero 2018).

La equidad de géneros en México tiene pocos logros y demasiados pendientes. No menos que muchas mujeres, educadas y condicionadas por el sexismo dominante, incluso en las esferas públicas, contribuyen con códigos culturales heredados a fortalecer la misógina reinante. MEAH de Moreno Valle tiene todavía la tarea de articular una propuesta política que demuestre que sus acciones públicas y trayectoria política fortalecieron la vida democrática en Puebla, sacudiendo el arcaico contrato sexual (como le llamó una feminista) que genera injusticias en la vida y aspiraciones de las mujeres. Y si va a aludir a un “nosotras” en sus campañas reclamando el voto femenino asuma entonces el compromiso de luchar en contra de la represión y la estigmatización vinculadas a la economía sexual y la política sexista que reinaron libres (reinan libres) mientras ella fue consorte del gobernador Rafael Moreno Valle..



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Vida y milagros

El solo hecho de que el INE haya restringido la captura de firmas para apoyar las candidaturas independientes a los teléfonos inteligentes fue discriminatorio. El INE debió diseñar una herramienta electrónica para que desde su página cualquier persona con su credencial de elector pudiera dar su apoyo a las candidaturas independientes, tanto locales como federales. De esa manera el INE no hubiera tenido que verificar las firmas recabadas por medio de la aplicación telefónica, que como ya sabemos, se prestó a trampas y falsificaciones y una vez más, al manejo de clientelas y estructuras de corte partidista para juntar las firmas. La intención de los partidos de poner las mayores trabas posibles a las candidaturas independientes derivó en una deformación que se ejemplifica muy bien con los perfiles de los candidatos independientes que conseguirán las firmas para competir por la presidencia de la república. Los tres que de seguro las conseguirán vienen de partidos políticos y están familiarizados y en contacto con estructuras partidistas. El caso más burdo es el del supuesto independiente "El Bronco", que militó 30 años en el PRI y que como gobernador se ha aprovechado de la estructura de gobierno del estado de Nuevo León, gobierno que por cierto, prometió no abandonar, cosa que ya hizo. Es la ventaja de apostar a la corta memoria de la gente.

En países como Chile o Argentina las candidaturas independientes son posibles porque una vez registrado un candidato, de manera directa los interesados en apoyarlo acceden a la página del instituto electoral y hacen el trámite de firmar en línea con sus datos y claves de acceso. De manera directa y sin ninguna complicación, como quien paga un servicio o una multa por internet. No se requiere ni la ayuda ni la intervención de representantes de los aspirantes para realizar el trámite. Un reglamento no puede estar por encima de un derecho constitucional elemental y la aplicación diseñada para el INE al parecer lo estuvo. Sin embargo el Tribunal Electoral del Poder Judicial se pronunció a favor de su legalidad, y también sobre el proceso para solicitar excepciones a su uso en zonas marginadas. La realidad es que el INE cerró de manera voluntaria la ventana cibernética que hubiera hecho más fácil y transparente el registro de los independientes. Optaron por poner un obstáculo directo entre el elector que quiere apoyar a alguien y el INE. Es como si para hacer un pago o una operación en línea del predial o el agua, usted necesitara el apoyo presencial e ineludible de una tercera persona debidamente acreditada mediante un registro previo ante el ayuntamiento, mediando en su operación entre la institución y usted. O como si para tramitar su credencial de elector usted necesitara la asistencia presencial del personero de algún partido político. El INE optó por eso y obligó a la asistencia de un intermediario a la hora de recaudar las firmas, y con eso subió el costo y complicó la vida a los candidatos verdaderamente independientes y austeros, a los que no tienen clientelas ni montones de dinero para buscar apoyos y las firmas.



En el caso de Puebla esto es aún peor, ya que la ley electoral local puso candados adicionales al registro de los independientes. En Puebla es mucho más fácil formar un partido político que conseguir el registro de una candidatura independiente para gobernador. Para formar un partido estatal se requiere solo el 0.26% de firmas sin límite de tiempo fatal para juntarlas, mientras que el requisito local para independientes es juntar el 3% de firmas del padrón electoral de su distrito, ciudad o estado en solo un mes, la mitad del concedido en el resto de los estados del país. Es mucho mayor que el que se les exige a los candidatos independientes a la presidencia de la república, que es el 1% del padrón en un largo plazo de 6 meses. Así lo decidió el congreso local, que como todos sabemos, nunca se ha mandado solo. Eso no los disculpa; el obedecer órdenes de otros es absolutamente responsabilidad de cada uno de nuestros diputados.

Los candados adicionales puestos en la ley estatal de Puebla han contribuido enormemente a dejar fuera de la contienda a la candidatura independiente a la gubernatura del Doctor Enrique Cárdenas. Creo que si la recolección de firmas se hubiera podido hacer directamente en la página del INE, sus probabilidades de conseguir el registro hubieran sido muy altas. Recaudar 139 mil firmas en un mes sin venir de una estructura partidista o de un grupo fáctico de poder y dinero es casi imposible. Todos nos hemos vueltos desconfiados y no cualquiera le suelta su credencial de elector a un promotor desconocido para que la retrate con su teléfono, y además, te tome una foto para probar que en efecto eres tú el que está prestando la credencial y dando la firma. Si de por sí la ley electoral de Puebla puso los candados más duros del país, la pinza final la cerró el INE al no abrir su ventana por internet para la recaudación de firmas.



Joel Ortega escribió en su artículo del sábado pasado en Milenio lo siguiente: “...Nuestro sistema político es el resultado de un bazar integrado por cascajo que se nos presenta como pluralismo político electoral... No se trata de tener una actitud radical ni infantil al rechazar a este sistema político constituido por la partidocracia y su réplica en las candidaturas independientes que son una pésima caricatura de lo que se intentó conquistar para romper el monopolio de los partidos. Durante décadas el monopolio fue abierto, cínico y procazmente estructurado en torno al PRI. Tristemente nos hicieron de chivo los tamales, y en lugar de sacar al PRI, ahora tenemos muchos PRI con etiquetas diferentes pero con el mismo producto. "

Lo visto no es juzgado. Ya lo verá usted el 1 de Julio, cuando tenga las boletas y los nombres entre los cuales usted tendrá que elegir por quién votar en lo local. Ha habido tantas mudanzas de un partido a otro que ya todo es confuso. Habrá diferencia de siglas, pero de formas, modos y perfiles todos serán bastante parecidos.



(Ilustración tomada de Revista Nexos)

Esta foto la tomé a Lupe en Punta Cometa, un pequeño poblado de Oaxaca, el 4 de diciembre de 2016, al día siguiente de mi boda.

Me gusta porque Lupe está contemplando el amanecer. Ella fue una mujer de gran fortaleza y firme determinación. A pesar de muchas dificultades, optó por estar en Cherán y participar de forma propositiva junto a su pueblo.



Lupe era una mujer que conservaba viva la técnica del bordado tradicional p'urhépecha; esas blusas de relindo y de deshilado. Tenía tanta belleza y precisión técnica en su trabajo, que, en las últimas fechas, recibió reconocimientos e invitaciones para presentar sus bordados en distintos lugares.

Muchas veces la encontré afuera de su casa, sentadas ella y su madre en banquillos de madera, como los que se estilan en Cherán.

Lupe era una mujer de energía profunda. A pesar de cualquier adversidad nunca dudaba en participar. Lo hacía de manera simultánea. Servía a su comunidad en diversas tareas y mantenía en ella vivo el compromiso de reproducir las tradiciones de su pueblo. Recuerdo la última vez que nos vimos. Vestía de guare, un hábito ancestral que se usa en Cherán. Ese día lo usaba para acompañar la entrada de los comisionados en la fiesta de octubre de 2017.



Desde antes de que se institucionalizara en Cherán el ejercicio de las rondas comunitarias en 2012, Lupe siempre destacó en las tareas de seguridad para salvaguardar el territorio comunal. Fue la segunda mujer de su pueblo que se integró a la Ronda Comunitaria y la primera y única que se había integrado al grupo de Guardabosques, desde su creación.



Posteriormente, apoyó el Consejo de Bienes Comunales, durante la primera administración entre 2012 y 2015. De hecho, ahí fue donde nos conocimos. Fue con ella con la que hice mi primer recorrido en el territorio comunal durante el verano de 2015.

La recuerdo como una mujer multitask, vivaracha e inteligente. Aprendía rápido y era muy sociable, eso la llevo a viajar a otras localidades para compartir como comunera algunas experiencias de Cherán: sé que visitó con ese objetivo Puebla, la comunidad indígena de Ostula y la Ciudad de México. El mismo ímpetu le llevo participar en varios proyectos, que no siempre tenían relación con lo que estudió, contabilidad. Recuerdo con gracia aquel proyecto de monitoreo de aves en el bosque de la Conavi, en el que Lupe participó de manera entusiasta. En mi memoria queda imborrable el recuerdo de su colaboración en un proyecto impulsado por los jesuitas para regenerar el tejido social. Entre sus últimas contribuciones está sin duda su entrega, sin condiciones, en favor de las personas enfermas del Hospital de Cherán.

Guadalupe fue una mujer excepcional. En Cherán desafió ciertos patrones de lo que implica ser mujer. Frente al sexismo, racismo y clasismo, que aún impregna las formas de hacer política en el México rural y urbanizado, Lupe hizo frente con gran fortaleza e inteligencia a tales rémoras.

El artero asesinato de mi amiga Lupe nos obliga a reflexionar acerca de este tipo de política. Esa que hiere a las víctimas de los feminicidios y que merma la seguridad de nosotras, las que aún estamos vivas. Este acto de barbarie es una pésima señal que nos sólo pende sobre las mujeres más vulnerables sino también sobre otras que gozamos de ciertos privilegios. El feminicidio en contra de Lupe y de tantas otras mujeres en nuestro país constituye un aviso siniestro para aquellas mujeres que se mantienen inclusive en la indolencia frente a este tipo de actos.

En otro nivel, este aciago episodio produce un efecto dominó en materia de seguridad, tanto a escala comunitaria como geopolítica, por lo que debemos tenerlo en el radar. Sobre todo si entendemos que éste no es un hecho aislado y que su dibujo tiene que ver con el bárbaro mecanismo donde los machos siempre obtienen beneficios de manera directa o indirecta. Independientemente de que el crimen se haya perpetrado en un marco de la violencia familiar, de pareja, por agresores desconocidos, o su móvil tenga que ver con la acumulación de poder político, en el fondo, con este feminicidio, todos los machos ganan, como una amiga definió la otra noche, de manera certera, este doloroso acontecimiento.

Lo siguiente lo expreso con la desnudez que siento ante la desaparición forzada, la tortura y el feminicidio. Necesitamos tener la firme determinación de jamás dañar a otras mujeres, sea con un acto, con una palabra o simplemente con el pensamiento. Necesitamos como mujeres sanar las heridas que nos han mantenido aisladas o trabajando de forma fragmentaria. Urge comunicarnos, tejer redes, organizarnos, formarnos, capacitarnos, acompañarnos y apapacharnos; ser prácticas, ser técnicas, ser teóricas y volver a ser prácticas, siempre prácticas y cambiantes. Por supuesto que es sumamente importante que no reproduzcamos las formas de violencia que nos generan desdicha y la propagan hacia los demás, desde lo íntimo a lo común.

Y sí, también, habremos de construir, sin dejarnos dominar por los sentimientos de venganza, miedo, zozobra o tristeza, sin dejarnos llevar por el enojo. Hay que metabolizar para construir con compasión ante quienes ignoran más que nosotras lo que significa padecer la violencia en carne propia. Ante quienes no son conscientes de que también están heridos. Y hay que ser pacientes. Tener la firme determinación de seguir actuando desde el amor genuino, es decir, aquel que va de la mano de la sabiduría y la dignidad humana, a pesar de que a veces percibamos que estamos muy lejos de lograr lo que queremos. Si lo hacemos día a día, segundo a segundo, de forma constante como una costumbre, esto cambiará. Así como Lupe ve el amanecer en esta foto, seamos todas como Lupe Campanur y hagamos que la dignidad humana sea el horizonte hacia el cual dirigir la mirada y todas nuestras acciones. Asumamos que nuestra fuerza es estar juntas.

(Texto tomado de Fronterad Revista digital)

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