¡Topos Tricampeones del Campeonato Nacional de Futbol Sala para Ciegos! Destacado

Compartir

¡Topos reconquistó el del Campeonato Nacional de Fútbol Sala Para Ciegos!

A las 10.30 de la mañana es la cita para ver el partido inaugural del Campeonato Nacional de Fútbol Sala Para Ciegos. Es en la ciudad de Puebla, la sede de los Topos, que ya han sido bicampeones. Hoy quieren recuperar el campeonato contra el equipo que representa a la ciudad de México.

El árbitro suena su silbato y se inician las hostilidades. ¡Voy…! ¡Voy…! ¡Voy…! Ese es el grito que invade el terreno de juego. El balón no corre, cascabelea; su sonido va y viene, pasa por la piernas, rebota en las mentes de los espectadores, acaba en la red.

El balón es un solo grito ilusionado… ¡El fucho para ciegos es un juego que se escucha…!



Los capitalinos arrancan a la defensiva, pero muy pronto les marcan un penal a su favor. 1 a 0 ganan los visitantes. Nervios en la tribuna. Pero el ánimo se relaja con el empate.

Uno tras otro caen los goles de los Topos. El marcador final será de 5 a 1 para los poblanos.

No hay manera de explicar lo que en la cancha se vive: el ambiente, la unión que los Topos tienen. No es el primer partido que veo y sigo sin explicarme cómo lo pueden lograr: parece que ven, corren con seguridad, con fuerza, manejan el balón (que tiene un cascabel interno) con destreza, dan pases de un lado al otro de la cancha con precisión y el compañero lo recibe de igual manera. No hay mayor gozo y emoción individual y como equipo que anotar un gol y celebrarlo corriendo como cualquier jugador.

Y a sus fans la piel se nos eriza.

Al final del partido viene la celebración. Jugadores y público somos uno. Las porras que motivan y dan aliento para esperar el siguiente partido y llevan a pensar lo que este momento representa para todos nosotros.



¡Finalmente los Topos consiguen el Tricampeonato!

Compartir

Sobre el autor

Jaime López Llaguno

Jaime López Llaguno es empresario. Participa como Tesorero en el Patronato Fucho para Ciegos que se conformó en Puebla para construir la madriguera del equipo Topos, su cancha de futbol.