La filosofía como antídoto a la estupidez Destacado

Compartir

Vida y milagros

"Merlí" se titula la original serie de televisión catalana retransmitida con muchísimo éxito en Netflix y en otros medios mundiales .Qué bueno que gusten tanto cosas de otros países que no sean de habla inglesa. El capítulo final se transmitió en enero de 2018. A mí me pareció un final perfecto.



Merlí Bergeron es el personaje que da nombre a la serie, un profesor que llega a dar clases de filosofía a un bachillerato público de Barcelona. La serie es la ópera prima del guionista Héctor Lozano y su soporte principal es el cautivador y entrañable actor Francesc Orella acompañado con un elenco de jóvenes muy bien seleccionado.

Merlí es un profesor con un objetivo central: dejar huella en sus alumnos legándoles la disciplina de aprender a pensar, a cuestionar y a discernir por cuenta propia. El cree en la filosofía como un antídoto para derrotar la estupidez, la superficialidad, el consumismo, la decadencia política y la angustiosa masificación de la vida y las abrumadoras redes sociales del siglo XXI. Su tarea es enseñar a polemizar, a ser diferentes y a cuestionarlo todo. También cree en otra forma de enseñar más allá del aula, y lo hace involucrándose con los alumnos y sus familias cuando los ve en problemas, ofreciéndoles cercanía y amistad, pero también una franqueza ácida y desconcertante. Cuando el director de la escuela le dice que hay que mantener una distancia entre maestro y alumno, él contesta que le interesa más mantener la distancia entre profesor y profesor, con los que organiza verdaderos zafarranchos.



Merlí es un mago y un actor, y su público es un aula llena de adolescentes. Un personaje complejo, muy simpático, polémico, extremadamente carismático, malhumorado a veces, con una lengua afilada y un lenguaje contestatario, enamorado irredento del sexo femenino a sus 60 años, padre de un hijo gay y un filósofo del siglo XXI. Es sobre todo un intolerante extremo hacia el desprecio que la educación institucional tiene hacia la filosofía. La serie abarca los dos últimos años en la preparatoria de un grupo de alumnos y se centra en las historias de diez de ellos, de sus vidas y relaciones dentro de la escuela pero también fuera de ella. Eso da pie a que veamos el punto de vista de los padres o madres que están tratando de sacar adelante a sus hijos con las pocas o muchas herramientas que cada uno tiene. Padres o madres exigentes, tiernas, vulnerables, sobre protectores, irresponsables, inmaduras, sin dinero, desempleadas, exitosas, sin pareja, desconcertados o heroicos. Una visión muy útil para quien tiene hijos adolescentes



La historia tiende hilos inteligentes para mostrarnos un abanico de personajes de todas las edades que siempre están presentes en la vida de todo adolescentes. Hermanos pequeños o mayores, tíos, abuelos y bebés producto de un embarazo adolescente.

Muy divertida e interesante es también la vida e interacción de los profesores en el claustro, en el que las debilidades humanas de celos y rivalidades, pero también de compañerismo, son llevadas al extremo por la inquietante presencia de Merlí. Con humor, piedad y aguda inteligencia aparece en la pantalla la problemática de la edad madura y el amor inesperado o clandestino entre profesores o padres de familia. También nos muestra a la vejez que no se rinde representada por la madre de Merlí, una reconocida e infatigable actriz de teatro. Por eso la serie es apasionante para todas edades.

Los años aparentemente dorados de la juventud no suelen serlo tanto; vemos a los chavitos dominados por las hormonas confundiendo el amor con el deseo, padeciendo amores y desamores que imaginan eternos, en la búsqueda desesperada de identidad y de futuro, mientras el hoy se escapa entre las manos a una velocidad tan vertiginosa como la arena de un reloj. Cada situación en la vida de los jóvenes será un pretexto para que Merlí presente a los alumnos a un filósofo y su particular manera de explicarse el mundo. Utilizando el diálogo, la conversación y las preguntas constantes como método, los llevará a conocer a Platón, Sócrates, Nietzsche, Schopenhauer, Camus, los estoicos, epicúreos, sofistas y otros pensadores inesperados, como Maquiavelo. En particular usará el método de la escuela fundada por Aristóteles, la de los peripatéticos, paseadores en griego, los que pensaban y discutían puntos de vista opuestos mientras deambulaban por el campo. Con diálogos divertidos y ágiles recuperamos diferentes visiones filosóficas acerca de la muerte, la belleza, la pérdida, la ruina, el suicidio, la enfermedad y el amor, en especial el amor, deslumbrante y engañoso siempre, pero especialmente cegador en la primera juventud y en el ocaso de la vida, en los extremos. De memoria recuerdo algunas frases de Merlí:

-Sócrates prefirió suicidarse con cicuta antes que aceptar que enseñar a pensar por sí mismos a sus alumnos era perverso. Si eso es corromper, al igual que él prefiero la cicuta que mata el cuerpo o la muerte civil, y no la complacencia que mata el espíritu.

-Estoy hasta los cojones de que la gente diga que la filosofía no sirve para nada.

-Parece que el sistema educativo ha olvidado las preguntas ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? Ahora solo importa qué empresas montamos y qué cosas me compro.

-En la clase de filosofía les puedo demostrar que son animales racionales, en el resto de las clases pueden seguir siendo solo animales y ya.

- Que las cosas sean de una manera no quiere decir que no se puedan cambiar

-¿Cómo han llegado los ricos y poderosos a dónde están? ¿Porque son más guapos y más inteligentes? -No, -diría Maquiavelo-, simplemente son más malos.

-Desear la inmortalidad del hombre es desear la perpetuación de un gran error.

-Aristóteles era un ser social, así que hoy en día, tendría perfil de facebook

- Tienen que aprender a pensar para defenderse de los políticos. La filosofía es una terapia para superar la decadencia política

- Queridos padres y profesores, la filosofía es una herramienta disruptiva y eficaz que debe entregarse a los alumnos en las aulas.

-Hay que cuestionar todo lo que es aparentemente "normal". Casi nada lo es....

- Diógenes era esclavo. Su amo le preguntó: -¿Tú qué sabes hacer? -Yo sé mandar y te ordeno que me liberes. - Y su amo lo liberó. Sé tu propio Diógenes.

-La filosofía es el aprovechamiento del día basado en el buen pensar, el buen comer y la misma libertad sexual para ambos sexos.

- Las ideas y la reflexión nos ayudan a salir de la caverna que mencionaba Platón, de las viejas y nuevas cavernas que nos aprisionan, como los centros comerciales, cavernas desde las que solo vemos sombras borrosas, remedos de lo que es la realidad, mientras nos perdemos del mundo inmenso.

En el último capítulo vuela hasta desaparecer en el cielo la imagen de un búho blanco, el símbolo en la serie del filósofo, del pensador que todo lo ilumina. Los alumnos se han ido. La escuela ha quedado desierta. Un aula o un teatro vacío son lo más parecido a una imagen de la soledad. Nacemos y morimos solos, pero vivir con conciencia e intensidad hacen que el recorrido valga la pena.

Para la banda sonora de la serie recurrieron a música de Bach, Chopin, Mozart, Grieg, Beethoven, Litz y muchos más que no recuerdo, pero colocada muy bien en el momentos justo. La música enmarca y acompaña la narración de manera perfecta.

Qué serie tan nostálgica e inteligente. Un regreso a las inquietudes de los adolescentes que fuimos, a las preguntas que seguramente nos seguimos haciendo, que habitan en nosotros y nos acompañarán hasta el último día.

Compartir

Sobre el autor

Verónica Mastretta