Sociedad

Mundo Nuestro. No es fácil hablar de los sucesos de Oaxaca con el conocimiento de primera mano. Dick Keis, profesor norteamericano, escritor y viajero, pasa seis meses todos los años en esa región. La conoce y la fotografía. La vive desde los ojos de sus amigos artesanos y maestros. De él hemos publicado su crónica

Oaxaca: una ráfaga de viento/Dick Keis, febrero 2013

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Y antes, sobre Oaxaca, entre otros textos:

Los muertos de Cholula, los rostros de Oaxaca

Un dibujo de Marie con motive del aniversario de la Revolución Mexicana



Los tristes acontecimientos ocurridos en Oaxaca y otras partes del mundo me han llevado a pensar en la resistencia y la voluntad que tiene la gente para enfrentar la cárcel o la muerte en defensa de sus creencias y valores. Vivo seis meses al año en Oaxaca, así que mi experiencia es de primera mano. He trabajado con algunos de estos maestros que recientemente fueron atacados en Oaxaca, y sus historias personales me ayudan a poner la situación en perspectiva para mí.

Centro de capacitación de maestros en Nochixtlán.

En marzo del 2015 fui invitado a impartir un taller de edición de libros a un grupo de profesores en el Centro de Maestros de Nochixtlán, a una hora y media de Oaxaca, el poblado donde se produjo el reciente ataque y la muerte de nueve personas. ¡El grupo de treinta profesores devoró todo lo que yo tenía que ofrecerles y pidió más! Son personas extraordinariamente dedicadas que trabajan muchas más horas de las que se les paga, y muchos de ellos lo hacen en situaciones extremadamente difíciles en comunidades muy aisladas. Pero ellos están decididos a proporcionar a los niños la mejor educación posible. Es más que un trabajo, para ellos es una misión.

El cartel en la pared de la foto se lee: "La educación es un acto de amor, un acto de valor, es una práctica en la libertad dirigida hacia la realidad que no conoce el miedo, sino que busca transformar a través de la solidaridad y espíritu fraterno. (Paulo Freire)

Río de palabras.

Uno de esos días en Nochixtlán, temprano, fui con uno de los maestros a impartir un taller en su pequeña escuela rural en un pueblo cercano. Era una muy cuidada y tranquila escuela con una pequeña biblioteca por la que los profesores estaban muy orgullosos. En la inscripción en la pared exterior se lee: "La educación no cambia el mundo, cambia a las personas, y ellas son las que cambian el mundo". Los niños también devoraron el proyecto de elaboración de libros, tal como lo hicieron sus maestros. Fueron atentos aprendices con maestros muy dedicados. Fue un honor haber sido invitado a trabajar con ellos.

Aprender a hacer un libro.

Unas semanas más tarde fui invitado a Juchitán de Zaragoza por mi amiga Ana Matías, editora de la Revista Sinfin, para participar en la presentación del libro Los 43: Poetas por Ayotzinapa. Juchitán es una ciudad indígena con una larga historia de lucha política. Hay mucha preocupación por la desaparición de los cuarenta y tres estudiantes en el estado de Guerrero. La lectura se llevó a cabo en la Biblioteca Víctor Yodo, una pequeña biblioteca de barrio creada en honor a Víctor Yodo, un activista zapoteca que fue "desaparecido" hace más de treinta y cinco años por su actividad como organizador social.

La lectura de los poemas a los 43.

Irma, la hija de Víctor, una reconocida poeta zapoteca, leyó un poema sobre la fuerza y ​​el valor de su madre desde que su marido fue secuestrado por el ejército. En su poema Cándida, Irma pregunta: "¿Con qué palabras explicamos a un niño lo que es una persona desaparecida? ¿Cómo se mide la ausencia, los días de oscuridad, las cartas sin contestar a los funcionarios del gobierno?" Desafortunadamente, muchas personas en México han planteado esas mismas preguntas sin respuesta. La represión es fuerte, especialmente si eres indígena. Se necesita mucho coraje y convicción para defender lo que se cree que es correcto y justo. La madre de Irma, sentada sola, escuchó reflexivamente las palabras de su hija, recordando muy bien lo que le había sucedido a su marido. Ella es muy activa en el sindicato de maestros y es una firme defensora del rechazo a la reforma educativa que impulsa el gobierno. Ella no tiene miedo. Varios otros poetas también leyeron sus poemas. Fue un momento muy emotivo, un testimonio de la resistencia mostrada por muchos mexicanos contra un gobierno que intenta, sin éxito, reprimirlos. Mil doscientos ejemplares del libro Los 43 han sido impresos y distribuidos gratuitamente en una serie lecturas a lo largo de México para rendir homenaje a los estudiantes desaparecidos.

Un squetch de Marie Le Glatin, la artista plástica francesa compañera de Dick Keiss, fallecida el año 2011.

Me pregunto cómo habría reaccionado mi esposa Marie ante los recientes acontecimientos. Ella era muy sensible y consciente de las injusticias que ocurrían a su alrededor. Varios de sus dibujos en sus cuadernos trataron las injusticias que percibía en su estancia mexicana. Eran sus poemas de resistencia, sus actos de amor.

Creo que la resistencia perdurará y me temo que la represión va a continuar. Rezo para que no haya más violencia y derramamiento de sangre, pero eso no es lo evidente. Mientras escribo este texto, el gobierno está amenazando con atacar a los profesores nuevamente. La crisis en Oaxaca está dividiendo a las comunidades: muchas personas apoyan a los maestros, pero otras se oponen fuertemente a las tácticas que utilizan en su resistencia. Se han perdido vidas, las empresas se ven obligadas a cerrar, y los amigos se enfrentan entre sí sobre cómo resolver la situación.

No pretendo que todos los maestros sean tan dedicados y capaces como aquellos que conocí en Nochixtlán. Hay algunos que no debería estar en las aulas. La corrupción es un fenómeno generalizado en México y el sindicato de maestros no ha escapado de sus garras. Pero sí creo firmemente que la gran mayoría de los maestros son seres humanos que se esfuerzan todo lo posible para ayudar a los niños en su educación. Están mal pagados, carecen de materiales esenciales para cumplir con sus actividades y tienen que superar enormes dificultades para realizar su trabajo. Esta crisis es mucho más que una mera reforma educativa, pero no estoy capacitado para exponer eso. Sólo puedo decir que he conocido y trabajado con maestros de los que yo estaría orgulloso de llamar colegas. Tienen algunas muy legítimas demandas que deben enfrentarse. Espero sinceramente que el diálogo entre los maestros y el gobierno puede resolver los problemas pronto.

Pero estoy seguro de que las balas y el incendio no lo harán.

“La violencia y el abuso no construyen nada que permanezca”: Robert Kennedy. 1968

La semana pasada abandoné un chat al que le tenía afecto porque se estaba convirtiendo en una torre de Babel donde los ánimos se empezaban a desbordar. Cada quien defendía su pequeña parcela de verdad como si fuera el todo, y las ingratas discusiones en blanco y negro que conducen al desencuentro empezaron a campear en los mensajes. Necesitaba pensar antes de seguir respondiendo desde el estómago y no desde el corazón y la razón. Por un rato abandoné el grupo. Ayer, curiosamente, encontré un escrito de hace unos años al que miré con nueva luz.



La pequeña pieza oratoria que a continuación reproduzco fue escrita para que la escucharan los habitantes de un país que cruzaba por un momento histórico tan difícil y violento como el de nuestro país de estos años. Quien las escribió fue Robert Kennedy. Independientemente de sus virtudes y defectos, en este discurso supo elevarse por encima de sus limitaciones para escribir un mensaje poderoso y vigente hasta el día de hoy. El discurso fue escrito el 5 de Abril de l968, al día siguiente del asesinato de Martin Luther King, el joven líder pacifista negro, activista de los derechos civiles y premio Nobel de la Paz, abatido a sangre fría por un francotirador en Menphis. Sus palabras fueron como una premonición de su propio asesinato dos meses después en un hotel de Los Ángeles, también a sangre fría, mientras hacía campaña para la presidencia de los Estados Unidos. La traducción del texto es mía pero está apegado al sentido del texto original.

Atentado en Bangladesh.



Jóvenes y sonrientes, estos hombres asesinaron horas después a veinte personas al grito de “Allahu Akbar” (Dios es grande).

"Hoy quiero hacer a un lado la política y aprovechar este espacio para hablarles brevemente de la insensata violencia que de nuevo mancha nuestro país y la vida de todos nosotros. Esta violencia no incumbe a una sola clase social, o a una etnia; las victimas abarcan a todos los ciudadanos que forman nuestro país. Pueden ser como tú o como yo, blancas, negras, morenas, ricas, pobres, jóvenes, niños, viejos, famosos o desconocidos. Las víctimas son, sobre todo, seres humanos a los que otros seres humanos querían y necesitaban. Nadie, viva donde viva o haga lo que haga, puede predecir quién va a sufrir un acto insensato de abuso, injusticia o derramamiento de sangre el día de hoy. Sin embargo, el deterioro de quienes ejercen el poder de matar sigue y sigue en este país nuestro. ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Qué construyen la violencia y el abuso? Nada que permanezca. Siempre que un ser humano pone fin a la vida de otro ser humano, ya sea en nombre de la ley, o desafiando a la ley, ya sea un hombre solo o de una banda que mata a sangre fría o con rabia, en un ataque de violencia respondiendo a otro ataque de violencia, siempre que se rasgue el viento de una vida que otro hombre ha tejido laboriosa y penosamente para él o sus hijos, siempre que hagamos eso, la nación entera será degradada. Y sin embargo parecemos tolerar un nivel creciente de violencia, abuso y deshonestidad que ignora nuestra común humanidad y nuestro anhelo de civilidad. Demasiadas veces celebramos la arrogancia y el abuso, celebramos a los bravucones y a los abusivos; demasiadas veces disculpamos y permitimos la conducta de los que construyen sus vidas sobre los sueños rotos de otros seres humanos. Pero hay una cosa clara: la violencia engendra violencia, la represión, venganza, y solo una intención clara y de voluntad de cambio de nuestra sociedad puede arrancar este mal de nuestros corazones. Cuando los hombres aprenden a abusar de sus hermanos, otros aprenden a temer y a odiar. Cuando enseñas a los seres humanos a creer que son inferiores por su condición social y económica, sus creencias, su color, o su partido político y les haces creer que son distintos a ti, parecerá que amenazan tu trabajo, tu hogar, tu libertad o tu familia. Es entonces que surge el enfrentarse unos con otro y que se aprende a ser intolerantes; aprendemos a vernos no como conciudadanos sino como enemigos; nos tratamos unos a otros no como personas a las que podemos sumar a la construcción de un país, sino como invasores a los que hay que subyugar y someter. Al final todos nos miramos como extraños. Extraños que compartimos una ciudad pero no una comunidad, ligados a un espacio común pero no a un esfuerzo común. El desacuerdo se supera entonces a base de fuerza y violencia. Por eso es importante dejar de compartir un miedo común. Nuestra vida en la tierra es demasiado breve y el trabajo por hacer demasiado grande. No podemos dejar que esa pobre manera de actuar prospere en esta tierra nuestra. ¿Para qué, si los que la habitan con nosotros comparten el mismo corto momento de vida, y buscan, como nosotros, la oportunidad de vivirla con bienestar y felicidad? Si somos conscientes de este vínculo, podemos empezar a ver a los otros con nuevos ojos para así empezar a trabajar con algo más de entusiasmo por nuestro país, cerrándonos mutuamente las heridas para convertirnos, otra vez, en hermanos y compatriotas de corazón."

Robert Kennedy, candidato a la presidencia de Estados Unidos, asesinado en 1968.

Estas palabras llegan a través del tiempo en el momento preciso y han sido escritas también para nosotros, los que estamos unidos por la tierra que llamamos México, en donde hoy todos nos miramos como extraños, intentando construir inútilmente sobre los sueños rotos de otros seres humanos. Hemos dejado de compartir una mirada común y carecemos de un proyecto de país que nos de espacio a todos. No logro imaginar cómo podemos rescatar el vínculo invaluable de compartir este corto momento de vida, la breve vida que tendríamos que aprovechar para construir una comunidad razonablemente justa y feliz, hoy rota en tantos lados y en tantos frentes, contaminada por las ideologías y desconectada de la compasión y la sensatez indispensables para cerrarnos mutuamente las heridas. ¿Cómo mirar y entender al otro más allá de nuestra limitada visión? Un alto en el camino es necesario para pensar en cómo construir exitosamente una comunidad de conciudadanos y no de enemigos. Un tiempo para pensar que no sé si aún tenemos, un tiempo para escucharnos antes de dar pasos fatales que pueden no dejar nada que permanezca, solo un país en que todos nos sintamos extraños y enemigos.

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De la columna Día con día publicada por Héctor Aguilar Camín en el diario Milenio.

Lo ha dicho ya Jorge Castañeda en estas páginas, pero conviene volver al tema, porque el tema volverá sobre nosotros: el Brexit inglés fue en muchos sentidos un plebiscito de irritación contra el “más de lo mismo” europeo, un clímax del hartazgo global contra los costos de la globalización, y sus respuestas rutinarias.



En particular fue una rebelión electoral diferida contra los costos de la crisis del 2008, que no tuvo en los hechos otras respuestas que la austeridad presupuestal, ”austericidio” dice Felipe González, y recuperaciones económicas, cuando las hubo, que ofrecieron crecimientos raquíticos y empleos de inferior calidad a los perdidos con la crisis.

La estela globalifóbica del Brexit no se prolongó a las elecciones españolas, donde el “más de lo mismo” ganó incluso algunos escaños, pero está anunciada en gran formato para seguir bañando la Unión Europea de la mano de ofertas nacionalistas euroescépticas, xenófobas, antimigratorias, proteccionistas.



Las lecciones del Brexit para este lado del Atlántico, en particular para las elecciones de noviembre en Estados Uniodos, apenas pueden exagerarse.

En primer lugar, puede haber en el electorado estadounidense una mayoría enojada y temerosa, mal medida en las encuestas, equivalente a la que el Brexit sacó a las urnas.

Segundo aviso: el nativismo, la fiebre antimigratoria y el repudio a "los políticos de siempre" son resortes emocionales poderosos. Pueden en cualquier momento saltar las líneas y ganar una batalla entre “cambio” y “continuidad”, cualquiera que sea el "cambio" ofrecido y cualesquiera puedan ser las virtudes de la "continuidad”.

La nota de restitución de una grandeza perdida que hay en la emoción del “cambio” es particularmente poderosa. El grito de Trump no es hacia un futuro nuevo, distinto, sino hacia un futuro que restaura una antigua grandeza.

La sociología y la demografía son elocuentes en esto: el Brexit tuvo un apoyo inusitado en los viejos distritos obreros del norte de Inglaterra, del mismo modo que la esperanza electoral de Trump está cifrada en los estados pos industriales del Rust Belt del Medio Oeste estadounidense, que han perdido el reino de sus viejos buenos empleos a manos de los beneficiarios, asiáticos y mexicanos, del libre comercio. Inquietante simetría.

Todo esto puede leerse con mayor detalle y profundidad en el artículo de Peter Weber “Why Brexit should Scare Anti Trump Americans” (“Por qué el Brexit debe asustar a los estadounidenses antiTrump” (http://bit.ly/28RI6bd)

Mundo Nuestro. José María González Núñez es maestro de la sección IX y miembro de la CNTE. Expone este texto publicado por la revista Nexos un conjunto de argumentos en los que se sostiene el rechazo de un sector importante del magisterio a la reforma educativa impulsada por el gobierno de Peña Nieto. La ilustración se tomó de la revista Nexos.

Derivada de una negociación entre las cúpulas de los tres partidos mayoritarios del país, la Reforma Educativa nació divorciada de quienes serían en los hechos los garantes de su éxito: los maestros. Quienes la concertaron y aprobaron pasaron por alto que para que cualquier ley de gran impacto social como ésta pueda concretarse, debe responder no sólo a las ideas de quienes la decretan sino también debe soportarse en las necesidades y aspiraciones profesionales de los actores encargados de hacerla realidad. La Reforma Educativa, por el contrario, bajo la retórica de arrebatar “privilegios y prácticas oscuras” a los liderazgos del magisterio, violó derechos laborales y profesionales básicos de los trabajadores de la educación y violentó la envestidura docente utilizando el desprestigio y el escarnio público para restarle el respaldo social que históricamente han tenido los maestros y maestras de México.



Seguir leyendo en Revista Nexos

http://educacion.nexos.com.mx/?p=266

Vida y milagros

¡Cómo hemos discutido y disentido entre amigos acerca de todo el conflicto que rodea la implementación de la reforma educativa! Si tú lees esto, te quiero preguntar algo que yo no me he sabido contestar satisfactoriamente: ¿Si en tus manos hubiera estado el poder mejorar el sistema educativo mexicano a partir de 2012, qué hubieras hecho con tan complicado reto? ¿Qué cambios, qué modificaciones a la ley, qué forma de evaluar a los maestros? ¿El IEEPO (Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca) lo hubieras seguido dejando bajo el control del sindicato oaxaqueño, de la CNTE? ¿Hubieras preferido dejar el sistema prendido con alfileres tal cual estaba a cambio de una relativa comodidad política? ¿Hubieras consentido que las resistencias a todo cambio se basaran en bloqueos continuos en carreteras, en especial las que conducen a Oaxaca o Acapulco? ¿Las marchas permanentes que toman de rehén a la ciudad de México? ¿Mejor nadar de muertito, mirar para otro lado y dejar que nuestro sistema educativo siguiera congelado, usado por gobiernos y sindicatos para sus fines políticos más que para mejorar la educación, sin evaluaciones ni movilidad por méritos? ¿Aceptar fatalmente que nuestros indicadores de desempeño en materia educativa siguieran por los suelos?

Yo no he escuchado a nadie de los que opinan y juzgan mal a la reforma educativa que me sepa decir con claridad qué hubiera hecho, qué hubiera cambiado y cómo, para que el sistema educativo se mejorara y se pudiera medir con eficacia. Solo escucho dos versiones en blanco y negro de cada uno de los lados. Buenos o malos, ángeles y demonios, según quien cuente las cosas, aunque en estos temas siempre hay matices y múltiples formas para resolver el mismo problema. Las versiones simplistas y maniqueas, del lado que sea, me parecen inútiles.



¿Qué hubiera hecho la más sabia de las personas para llevar a cabo una cirugía mayor a nuestro deficiente sistema educativo? Las pruebas de su deficiencia estaban sobre la mesa: los niños mexicanos no salían bien evaluados en la prueba Enlace. Reprobaban la mayoría. Si el resultado final era ese, era necesaria la completa revisión de todo el sistema, no solo la evaluación de los maestros, sino de las conductas de los mandos superiores, de líderes y autoridades, de las políticas públicas y presupuestales, de las condiciones de las escuelas en que dan clases los maestros, tan distintas en las ciudades y comunidades rurales, tanto, que derivaban en escuelas públicas de primera y de quinta debido a los abismos materiales y rezagos sociales entre unas y otras. Era y sigue siendo necesario revisar el corporativismo sindical muy bien aprovechado y cooptado por los gobiernos locales y federales en turno para sus fines personales o partidistas. Es innegable que todo necesitaba una revisión. La herramienta que encontraron y en la que coincidieron las fuerzas políticas mayoritarias en el Congreso a partir de 2012 fue el construir y cabildear la reforma educativa. Esa medida era indispensable y lograron construirla. Lo que sigue, que es implementarla, ha sido, es y será, muy complicado y requiere de buena voluntad e inteligencia de parte de todos los actores involucrados. Mover a México resulta más difícil que mover a mano a un elefante desmayado atravesado en una carretera. ¿Cómo lograr mejorar la educación pública, cómo evitar el caciquismo magisterial, cómo erradicar la corrupción gubernamental, cómo devolver autoridad moral a las autoridades? ¿Por qué, si la ley lo limita, existe un partido político dependiente de un sindicato, el SNTE, el voluble Panal inventado mañosamente por Elba Esther? Otra vez te pregunto, porque yo estoy a obscuras ¿Qué propondrías tú? ¿Qué hubieras hecho tú si hubieras tenido el poder de hacerlo?

Cada bando dice que lo resolvería de un plumazo. Hay unos que dicen que despertando al pueblo, suave manera de decir "que se arme la bola". Con los años me he convencido de que los problemas sociales solo se resuelven de fondo con la bendita pero menospreciada gradualidad. A la gradualidad se oponen los que creen en la velocidad. Y ahora a la velocidad se han apostado ambos bandos, los que quieren implementar la reforma y los que se oponen a ella.



Marx escribió un día que-"las revoluciones son las locomotoras de la historia, porque avanzan más rápido que los movimientos políticos y que el pensamiento de los partidos revolucionarios. El problema principal es que la locomotora descarrila a menudo". Habría que añadir a su frase que las revoluciones terminan devorando a sus hijos. Robespierre, Dantón, Marat, todos muertos en la revolución francesa, y junto con ellos, millones de franceses, los más jóvenes, los que más tenían derecho a vivir. La revolución mexicana se tragó a Madero, Villa, Zapata, Carranza, Obregón. Todos muertos. Y con ellos se fueron a una tumba temprana miles de sus seguidores. En pocos años lo que surgió fue la presidencia imperial. Ni que decir de Trotsky y la factura que acabó pagando en México con un piolet clavado en la cabeza, además de los millones de rusos muertos en aras de la revolución. Hoy tienen a Putin gobernándolos, una figura de enorme poder, con una policía secreta temible y un sistema de cortes y poderosos muy parecida a la corte del zar. Sí, ya sé que dirán que soy una conservadora recalcitrante, pero lo que Marx llama con elegancia el "descarrilamiento de la locomotora" suele dejar miles de muertos y aplastados a su paso. Y después del descarrilamiento suele regresarse al lugar a donde se estaba para empezar de nuevo, aunque primero hay que recoger el tiradero. Por eso me gusta la gradualidad. Según yo para allá íbamos. Las facturas del descarrilamiento de la locomotora ya vimos quiénes las pagan: jóvenes anónimos, policías anónimos, reporteros de periódicos locales cuyos nombres se olvidan en un día. Al final la explicación será la misma: "Sepa la bola".

Oigo muchas críticas extremas de ambos lados, pero no he oído una propuesta de cómo cambiar la educación para cambiar al mundo sin que el país estalle en pedazos. De todo esto sí sé unas cosas: las plazas no deben venderse sino concursarse. Si los malos gobiernos a eso indujeron, qué bueno que eso se extirpe. Y sí creo que debe evaluarse a todos los maestros de manera periódica, justa, sencilla, y con opciones para mejorar su desempeño. También creo en el avance por méritos académicos en el servicio magisterial, y en que deben construirse garantías para que sus voces sean cuidadosamente escuchadas. También que la reforma educativa requiere de gradualidad y criterio para implementarla, porque el mosaico de las escuelas, las comunidades y los maestros de México no es homogéneo, ni tampoco las condiciones en que los maestros trabajan. Tampoco lo son las condiciones de los niños, muchos de ellos con enormes carencias de salud, alimentación y mínimo bienestar. Creo que las autoridades educativas de México tienen que entender esa diversidad al ir implementando la reforma. El que va de prisa va despacio, no sea que tratando de implementar la reforma construyan sin saberlo una locomotora de esas que descarrilan y dejan un reguero de muertos.

Las ilustraciones para este texto fueron tomadas de la revista Nexos

Mundo Nuestro. Este texto del investigador del CIDE Jorge Iván Puma Crespo, publicado en la revista Nexos esta semana, nos ofrece elementos para comprender la compleja realidad social y política de Oaxaca, y el papel que en ella tienen los maestros organizados en la Sección 22 del sindicato magisterial.

Otros textos en revista Nexos que ayudan a comprender el conflicto en Oaxaca:



Oaxaca: toda la fuerza del Estado

El IEEPO: una historia de poder y políticas

Una nueva ley de educación en el escenario conflictivo de Oaxaca

Elementos para comprender a la Sección 22 de la CNTE

A pesar de que en el imaginario político la Sección 22, a nivel local, y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), a nivel nacional, aparecen como actores unitarios en constante confrontación con el gobierno, la realidad política es más compleja. Desde su nacimiento dentro del movimiento de protesta magisterial de finales de los setentas, la CNTE es una confederación de tendencias, grupos y organismos sindicales oficiales con fuerza principalmente en los estados de Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca. La Coordinadora no nació en Oaxaca, sino que surgió a partir de la lucha de varias tendencias de izquierda en Chiapas por controlar la sección siete del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y una posterior coalición de fuerzas opositoras al PRI que perseguían democratizar el SNTE. La naturaleza plural del proyecto político inicial fijó como norma de acción la no participación en elecciones y un rechazo a la injerencia de los partidos en la vida sindical de la Coordinadora.1 Ahora bien, la lucha de la CNTE no ha estado exenta de intercambios de violencia entre profesores y agentes del Estado. Sin embargo, a pesar de su radicalidad, la disidencia magisterial también tiene una larga tradición de negociación con el Estado.



1

Tres momentos marcan la evolución del movimiento magisterial en Oaxaca. El primero es la captura de la estructura sindical del SNTE a nivel estatal a principios de los años ochenta.2 Un segundo momento es la descentralización educativa durante el sexenio de Carlos Salinas que trasladó recursos y facultades al gobierno de Oaxaca, lo cual preparó el terreno para que el Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca (MDTEO) firmara la “Minuta de 1992” con el gobernador Heladio Ramírez, estableciendo un cogobierno sindicato-gobierno del estado. Finalmente, el conflicto social de 2006 íntimamente ligado con la lucha entre los grupos de José Murat, Diódoro Carrasco y Ulises Ruíz por el control del gobierno estatal y que, a pesar de la represión, acabó en un nuevo equilibrio favorable a la sección 22 y con la derrota electoral del PRI en 2010. Son tres circunstancias distintas que explican cómo el magisterio fue constituyéndose como factor real de poder en la política local.

Para entender a la Sección 22

En Oaxaca, la disidencia magisterial tiene una naturaleza dual: es una sección estatal del SNTE y es un componente del organismo disidente la CNTE. Por esto, el MDTEO tiene que cumplir con los estatutos y normas del SNTE para funcionar como órgano representativo de los trabajadores de la educación oaxaqueños.3 Sin ello no podría ser un interlocutor jurídicamente válido ante el gobierno estatal en el ámbito educativo. Sin embargo, las decisiones políticas reales son objeto de asambleas estatales previas donde las corrientes políticas internas discuten y votan, por lo que las instancias oficiales se convierten en mero trámite. Eso también relativiza la fuerza real de la dirigencia, pues el poder real está en las corrientes internas y se ejerce en las asambleas.

A esto hay que sumar instancias de democracia directa asamblearia en forma piramidal –de la escuela-centro de trabajo a la estatal– que constituyen el escenario político donde se dirimen diferencias dentro del movimiento. Si en un principio diferencias ideológicas y de táctica tuvieron un papel importante en los conflictos internos, a partir de 1992 con la captura de espacios administrativos dentro del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) se introdujo una nueva tensión: los recursos económicos y el control de plazas. Desde entonces, la participación de las bases y el nivel de interferencia de los grupos locales varía de acuerdo a la fortaleza o debilidad de la organización, pero también se experimenta un paulatino divorcio del maestro con las comunidades y una mayor dependencia a los recursos públicos para incentivar la participación política.

Un elemento que muchas veces se obvia en las explicaciones sobre la fortaleza y resiliencia del movimiento magisterial son sus principios normativos internos, los llamados principios rectores del MDTEO. Estos principios rectores son normas aprobadas en el primer congreso extraordinario democrático de la sección XXII en 1982 y están enfocados a mantener los elementos de democracia sindical y unidad de acción. Son un elemento normativo que da consistencia normativa al actuar político del sindicato.

Ahora bien, los recursos económicos de los maestros en Oaxaca, derivados de su estabilidad salarial y laboral, que les da su plaza, así como su experiencia política obtenida en negociaciones y movilizaciones explican porque en diversos momentos fueron capaces de crear organizaciones de comerciantes, campesinos y colonos. Esto multiplica su fuerza numérica y política, más allá del propio sindicato y explica por qué en varios enfrentamientos recientes participan organizaciones afines al magisterio como la Unión de Artesanos Comerciantes Oaxaqueños en Lucha (UACOL) y el Frente Popular Revolucionario (FPR). A esto hay que sumar su paulatino crecimiento numérico que en los últimos años –sin contar con una cifra precisa– los acerca a los 80 mil, a los que hay que sumar familias y allegados.

La reforma educativa como catalizadora del conflicto actual

La “recuperación” a mediados de 2015 del control de una parte del sindicato respecto de la burocracia central en Oaxaca no provocó una reacción tan fuerte. En parte, por la animadversión general entre la base del magisterio hacia los burócratas de las oficinas centrales y en parte por la presencia de abundantes fuerzas de seguridad federales. El congelamiento de cuentas de la dirigencia y las ordenes de detención tampoco provocaron una reacción. En esa calma extraña, sólo los estallidos en Chiapas parecían romper con la tensa paz. Y sin embargo, las evaluaciones fallidas del servicio profesional docente provocaron atisbos de reacción. La amenaza, por fin ejecutada, de los despidos y el discurso de “mano firme” del Secretario de Educación generaron este entorno de confrontación.

Es lamentable, pero una narrativa como la de los dos demonios, acuñada para explicar las guerrillas de los setenta y ochenta en Centro-Sudamérica, podría ayudar para entender este embrollo. Nos encontramos ante dos fuerzas políticas que luchan por la legitimidad y el control del sistema educativo y en el camino se ha llegado a afectar a la población civil. En esa lucha, el Estado debe cumplir con el respeto de los derechos humanos y la ley, algo que sistemáticamente ha probado ser incapaz de hacer y que debilita su pretensión de implementar la reforma, acaso porque su interés se ha reducido a mostrar la fuerza de sus iniciativas.

Acaso ha llegado el momento de aceptar que el debate sobre la educación pública en México se encuentra en un momento álgido y que la solución a sus problemas viene de la mano del diálogo. Un diálogo que tiene que trascender las verdades a medias y que pasa por reconocer a la sección 22 como un actor político legítimo, con los mismos problemas que cualquier otro actor dentro de la política nacional, y al que no debe reducirse a una caricatura. Esperemos que los contendientes lo comprendan.

Jorge Iván Puma Crespo es maestro en Historia Internacional por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).


1 Para un estudio sobre el origen de la CNTE véase Joe Foweraker, Popular Mobilization in Mexico. The Teachers’ Movement 1977-1987 (Canada: Cambridge University Press, 1993).
2 Para una historia del origen de la sección 22 véase María Lorena Cook, Organizing Dissent. Unions, the State, and the Democratic Teachers’ Movement in Mexico (San Bernardino, CA: The Pennsylvania State University Press, 1996).
3 El siguiente análisis se deriva del trabajo de Marco Estrada Saavedra, “Disidencias y Connivencias. La Colonización del sistema educativo oaxaqueño por parte de la sección XXII del SNTE,” en Formas reales de dominación del Estado: perspectivas interdisciplinarias del poder y la política (México, D.F. : Colegio de México, 2014). y conversaciones del autor con profesores de la sección 22 y funcionarios del IEEPO.

Vida y Milagros. Si tú lees esto, te quiero preguntar algo que yo no me he sabido contestar: Si tú fueras secretario de educación pública ¿Qué hubieras hecho a partir de 2012 con el reto y el problemón de mejorar el sistema educativo mexicano? ¿Qué cambios, que modificaciones a la ley, qué forma de evaluar a los maestros? ¿El IEPO lo hubieras seguido dejando bajo el control de la CNTE? ¿Conservar el sistema prendido con alfileres tal cual estaba? ¿Dejar que los bloqueos sigan tomando de rehén a la ciudad de México? ¿Hacerte de la vista gorda y dejar que nuestra evaluación educativa como país siguiera por los suelos?

Yo no he escuchado a nadie de los que opinan desde la barrera que me diga qué hubiera hecho, qué hubiera cambiado y cómo, para que las cosas estuvieran fluyendo mejor. Solo escucho dos versiones en blanco y negro de cada uno de los lados. Buenos o malos, según quién explique su versión. Ángeles y demonios, según quien cuente las cosas. Y las cosas no son así, siempre hay matices, muchos claro obscuros, múltiples y complicados ángulos desde los cuáles ver el mismo problema. Las versiones simplistas y maniqueas, del lado que sea, me parecen inútiles. ¿Qué hubiera hecho la más sabia de las personas si la hubieran nombrado Secretario o Secretaria de Educación Pública en 2012 para mejorar nuestro desempeño como país en materia educativa? Y el mejorar la educación es impostergable, como país estamos muy mal evaluados. ¿Cómo lograr mejorar la educación pública, cómo evitar el caciquismo magisterial, cómo erradicar la corrupción gubernamental, cómo devolver autoridad moral a las autoridades? Otra vez te pregunto, porque yo estoy a obscuras ¿Qué propondrías tú? ¿Qué hubieras hecho tú si hubieras tenido el poder de hacerlo?



Y hoy, ¿Qué harías tú hoy si te dieran el poder de resolver el problema tal cual está ahorita en la mesa, una mesa patas arriba y con dos de las cuatro patas envueltas en llamas? ¿Me lo puedes explicar con bolitas y cuadritos? ¿Paso por paso? Porque oigo que todos, de cada uno de los bandos, lo resolverían de un plumazo, y es obvio que este tipo de cosas solo se resuelven con gradualidad. ¿Pero cuál es el camino y los pasos a seguir para construir esa gradualidad? Que alguien muy justo, muy inteligente, muy preparado y muy humilde me explique. Gradualidad. Según yo para allá íbamos. Pero ahora leo cosas en la red que me dejan con la boca abierta, leo posturas fundamentalistas en ambos lados de la mesa en disputa. Me sorprende que pretendan que la policía no vaya armada. Me sorprende que en partes de la red se aflijan por los maestros muertos y que los policías heridos y el periodista al que le dieron un tiro en la cabeza por tomar fotos, tan mexicanos como el resto, les parezcan mexicanos de cuarta. No creo que en ningún país del mundo se le pida a un policía andar nada más con su tolete, y menos ganando 8 mil pesos al mes, si bien les va. Un policía que muere en la trinchera no es un ser privilegiado, ni rico, ni desalmado. Es ante todo, una persona que se gana la vida haciendo un trabajo que es el más ingrato del mundo, pero no ilegal ni trabajo para malvados. Esos de la trinchera son mexicanos tan humildes y del pueblo como lo son los que se inconforman por muchas razones, ya no sé no que tan buenas ni qué tan malas, a la reforma educativa. Es más, provienen mayoritariamente de ahí. ¿Tienen que ir a desalojar un plantón con las manos vacías? Oigo muchas críticas extremas de ambos lados, pero no he oído una propuesta de cómo cambiar la educación para cambiar al mundo sin que el país estalle en pedazos. De todo esto sí sé una cosa: las plazas no deben venderse sino concursarse. Si los malos gobiernos a eso indujeron, qué bueno que eso se extirpe. Y sí creo que debe evaluarse a todos los maestros de manera periódica, justa, sencilla, y con opciones para mejorar su desempeño. Eso es lo único que sí sé qué está muy bien que suceda. Cómo y porqué inquieta a tantos, no lo sé ¿Por qué levanta tantas suspicacias? ¿Porque el gobierno en general está desprestigiado, no de ahora, de hace mucho, mucho tiempo? De nuevo ¿Qué harías tú, hoy, en este día, en este momento, con ese problemón? Quiero saber qué harías tú. Quiero saber, por favor.

Mundo Nuestro. A un año de los sucesos trágicos de Nochixtlán reproducimos este texto con la interrogante sobre la incapacidad mexicana para resolver sin violencia sus conflictos.

Seis muertos el domingo 19 de junio en Nochixtlán, en la carretera que cruza la Mixteca hacia la capital de Oaxaca.

Seis muertos. Es el resultado al que llegó la reforma educativa que no aceptan los maestros del sur.

Leo lo que escribí en agosto del 2013, cuando inició esta guerra entre el gobierno federal y los maestros organizados en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la CNTE, entonces tomaron las calles del centro de la ciudad de México:



"Dé dónde vienen los maestros. Son maestros del sur. En México todas las montañas son el Sur. Ese es uno de sus principales reclamos, apenas asomado en las entrevistas que hacen los reporteros a sus líderes. “Tienen que ver en qué condiciones vive la gente para la que trabajamos.” Y más: “Vayan a conocer las condiciones de las escuelas en las comunidades de las montañas.”

"Las montañas de Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Puebla.

"Y desde allá han llegado para tomar las calles y voltear de cabeza la ciudad de México. En estira y afloja, todos se irritan. Por principio los capitalinos: por el tráfico y contra el tráfico, contra las autoridades que no reprimen y contra las autoridades porque quieren reprimir. Y primero que todos, los funcionarios federales: por su orgullo herido, por sus planes modernizadores fallidos, por el ridículo público. Y los maestros: porque vienen desde lejos y nadie entiende sus razones para abandonar a los niños, porque están jodidos y todos creen que son unos pendejos huevones, porque ya llevan una semana en el jaleo.

"Y ni para cuándo.

“'No hay vuelta atrás en la reforma', dijo el secretario de Gobernación Osorio Chong.



“'Esto apenas empieza', amenazó el líder oaxaqueño de la Sección 22."

Hoy, en este lunes 20 de junio de 2016 miro a los dos bandos hacer el recuento de sangre. Y me veo a mí mismo ciudadano, impotente ante un país que día a día no deja de desgarrarse.

"Estira y afloja --escribí hace tres años, y vuelvo a decirme que no hay otro camino que el de entender esa pregunta simple, ¿de dónde vienen los maestros?--. Desde dónde mirar todo esto. Algo ayudará si lo hacemos desde los pueblos originarios de México. Mundo Nuestro presenta dos narraciones tomadas de las crónicas escritas por Sergio Mastretta en el pueblo totonaco de Ixtepec (La Sierra viva, 2005) y en la región amuzgo-mixteca de la montaña de Guerrero (Viaje a Tlacoachistlahuaca, 2007).

Y con ellas una idea del reclamo profundo de los pueblos del sur.

De dónde vienen los maestros

Una vivienda totonaca en la Sierra de Puebla.

Ixtepec, Puebla. 2005

El Jardín de Niños bilingüe Nicolás Bravo es un ejemplo fiel de los alcances y limitaciones del Estado mexicano en asuntos educativos. Está ahí, con sus dos salones amarillos pintarrajeados por los niños. Sus maestras, dos mujeres serranas, hacen milagros en el intento de que los pequeños encuentren el rumbo y el gusto del estudio. Sus rivales son terribles. La infraestructura: no hay luz, no hay agua, no hay baños, no hay cercado. La economía familiar: un día sí y otro también los padres retienen a sus hijos por el trabajo, porque a los cinco o seis años aquí ya se trabaja. Los programas de estudio: da la impresión de que la propia SEP no se cree el propósito de la enseñanza bilingüe y muchos de los profesores no dominan las lenguas; el español predomina por el simple motivo de que no hay textos ni materiales en totonaco.

Como sea, eso no les preocupa a dos madres de familia que esta mañana han ido a dejar a clase a sus pequeños. Insisten en permanecer en el salón, a pesar de la indicación de la maestra, y cuando no les queda más remedio se asoman por la ventana, muy atentas a los movimientos de sus pequeñines. Para ellas, como dirán en la entrevista, la posibilidad de que sus hijas encuentren un destino distinto al que ellas vivieron está en la escuela.

Observo la escena y valoro ese lindero absurdo que no alcanza a cruzar nuestro país: ahí está el quínder, pero son tales sus carencias que los resultados académicos siempre serán destrozos. Sin embargo, el hecho contundente es que ahí está el Jardín de Niños, y en él está la esperanza de estas mujeres totonacas.

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A Ixtepec se llega primero por la memoria que la Sierra tiene de sí misma: el sábado 9 de octubre de 1999, tres días después de que escampara en la Sierra y la magnitud del colapso de los montes pesara en la conciencia, por un instante, como desgracia nacional, el pueblo de Ixtepec responde a la tragedia de la tormenta con la organización. Con las carreteras destruidas, una hilera larga de hombres y mujeres avanza por las rutas antiguas hacia Zacapoaxtla; por las veredas de siempre saltan las dos barrancas inmensas del Zempoala y el Apulco para conseguir los bastimentos mínimos de sobrevivencia: maíz, frijol, pasta, y lo que ya las tiendas de la comunidad no alcanzan a surtir. Tardarán dos semanas las máquinas en abrir la Interserrana, así que los pueblos, en un atajo de la memoria, han vuelto sobre sus pasos. Ida y vuelta por la vereda antigua, una fila larga, reconocida por la paciencia del que camina eternamente. Es una columna inteligente, que mide sus pasos y sus fuerzas, que cuenta los kilos y las tortillas que se repartirán el peso en las espaldas de cada familia. Y que no deja de mirar de dónde viene. Es la acción orientada por la sobrevivencia.

Y si se han organizado contra la catástrofe, en su irritación lo han hecho también para ajustar cuentas a la autoridad inepta que ha abandonado a la gente en su infortunio. Repudiado por desaparecer del pueblo en los días de la calamidad del cielo y la inconciencia ambiental, el alcalde será fulminantemente destituido por la comunidad por la vía de la toma de la presidencia municipal, un edificio en ruinas que refleja en su desolación la ineptitud de quienes han gobernado en la Sierra en las últimas décadas. Pero eso será unos días después a este sábado de la caminata organizada en esa hilera blanca y silenciosa por la que en el dolor humano la Sierra se vuelve sobre sí misma y señala las rutas que nunca dejarán de existir.

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Dos mujeres caminan por la calle encementada en el centro del pueblo. Una es bajita y viste la falda blanca, corta, entallada por la faja en la cintura; la blusa bordada le descubre los brazos recios casi desde los hombros; dos trenzas largas, entretejidas con listones tan negros como su pelo, pero adornadas con cintas azules no dejan de provocar un toque infantil; sus piernas fuertes destacan contra el piso claro que sus pies descalzos raspan en pasos cortos y precisos; la carga de agua con el mecapal la inclina hacia delante pero sus ojos no dejan de mirar al frente. Simplemente camina con el objetivo de llegar pronto a casa con los veinte litros que el tambo de plástico guarda. La esperan sus actividades de todas las mañanas, que ella repetirá con la simpleza de las aves en sus desplazamientos de rama en rama. Ella es consciente de lo que le ha tocado vivir y sólo pide que su historia no se reproduzca en su hija.

Le acompaña una mujer joven, en pantalones de mezclilla y camiseta con símbolos que se encuentran en cualquier videojuego de batallas fragorosas entre orientales triangulados. Es el mismo rostro, igualmente requemado por el sol, apretado por una cabellera corta azabache, sujeta por una mariposa de plástico. También carga un tambo, pero sin mecapal; el brazo estirado revela el esfuerzo de subir desde el manantial, descansando a ratos, en una rutina de una hora que la familia hace todos los días cuando la lluvia se ausenta de más en esta tierra. La joven estudia el bachillerato y sabe que por ese motivo, y por muchos más que no se comprenden, cada día que pasa es más distinta de su madre, pero que el destino --a menos que en el azar de la existencia, la lleve por otros rumbos--, le regresará el parecido poco a poco, con el matrimonio, por ejemplo. Está segura de que ella no continuará la tradición de la vestimenta totonaca; sabe también que su madre no habla castilla y que responde con monosílabos a los extraños que hasta Ixtepec llegan. Las mujeres mayores nunca han necesitado escribir, y sin la lectura también se sobrevive; los escolares ayudan a sus padres en trámites como el de los miércoles cada dos meses en que el Gobierno paga el programa Oportunidades. Ella va ya por el último año de la preparatoria, y todos los días se pregunta si de algo servirá tanto sacrificio y tanto gasto para participar, al final, del baile de graduación que todo el pueblo espera.

Las dos mujeres caminan por la plaza y su paso es una ilusión breve en la vista cotidiana del pueblo. Las dos llevan enlazadas por la carga del agua sus historias.


Tlacoachistlahuaca, Guerrero. 2007

5 de Mayo

La escuela 5 de Mayo ha crecido en trazos desiguales a lo largo del tiempo. El último tranco es del año pasado, casi al cruzar el portón destruido, con tres salones a la usanza moderna de la SEP. Del otro lado del patio encementado están unos galerones más consecuentes con el calor de Guerrero, sin ventanales que los encierren, pero sí con una celosía que filtra el aire e impide que la atención escolar se extravíe. Al fondo, dos salones más, uno de ellos con el gol de los televisos por la educación, que ha donado en el 2006 un conjunto muy animado de computadoras, dieciséis, de las cuales cuatro han tronado por la baja tensión de la corriente eléctrica. También ha volado la impresora. Es imposible la operación por el problema eléctrico. Ni pensar en una conexión a internet que funcione...

El salón de primer año no llega a celosías ni mucho menos a ventanas o paredes. Cuatro postes sostienen un tejabán que da sombra a veinte niños en pequeños pupitres, frente a un pizarrón sostenido contra un costado de los salones de tercero. El piso es de tierra, y el olor a excremento gana contra las cuentas que la maestra directora de la escuela intenta con los pequeños. Ella me tiene paciencia y realiza con los niños un ejercicio del libro de matemáticas en español: identificar el número de artículos varios (manzanas, dulces, etc.) que se pueden comprar con diferentes cantidades; lo explica en castellano y en amuzgo, y luego va con las niñas, que están más atentas; sólo una de cuatro logra la cuenta, y de los niños consultados ninguno da con la respuesta. No es cualquier asunto: los niños no hablan español, la lengua en la que está escrito su libro; el amuzgo, cristalino en sus vocecitas, es su lengua madre, la que dominan a la perfección desde sus tres años, pero no ha logrado el milagro de un traductor matemático; a los siete años, el sistema y el progreso les imponen el terrible reto de aprender a leer y escribir en una lengua que no es la suya, y además las sumas y las restas. Y para rematar un desconocido, con el pretexto de que es periodista, interrumpe la clase para valorar el grado de alcance en el aprendizaje de los pequeñines.

La maestra termina la clase y me despide pues está por arrancar una pequeña asamblea con seis de sus profesores. Mañana es viernes, y muchos de ellos se irán desde temprano por el fin de semana a sus casas. Los observo un momento y pienso en los conflictos magisteriales añejos en Guerrero, con decenas de comunidades con escuelas duplicadas, con dos o tres salones, con muy pocos alumnos, con profesores bilingües que no lo son, o con maestros zapotecas en pueblos mixtecos, en un enredo de lenguas, sierras, caminos, matrículas, desgarres burocráticos y enconos políticos del sindicato de maestros y el sistema educativo. Al final, los niños indígenas al fondo del abismo del más complejo problema de México.

Guerrero, por los caminos del sur

Dos maestras

En Huehuetónoc, Isabel Polanco Añorve tiene a su cargo el segundo de primaria en la escuela 5 de Mayo; en la cabecera, en el quínder Independencia Alicia Hernández Aparicio es la directora. Las observo como quien busca un milagro, el que ellas buscan con sus niños, contra todos los vientos en estas sierras bilingües.

Dice Isabel: “La mera verdad es muy pobre la reacción de los niños, porque ellos su lengua indígena no les permite entender bien, comprender bien el español. Los libros de texto todos vienen en español y a los niños se les dificulta. El trabajo de nosotros es traducirlo del español, leerlo en su lengua para que ellos entiendan. Y en caso de que ellos no logren captar la lección, uno vuelve, regresa otra vez a lo mismo. Tenemos un libro en amuzgo. Ese libro sí lo leen, lento, lento, pero si lo leen, es más rápido con ese libro. El problema es que vienen los exámenes a nivel nacional y, pues, ahí es donde nosotros nos rezagamos un poco, porque los niños no comprenden rápidamente esos libros.”

Y piensa Alicia de las posibilidades del aprendizaje en dos idiomas: “Para nosotras como maestras es de trascendencia hacer énfasis en las lenguas que se hablan en este lugar. Y eso debe ser de importancia para los niños, conservar sus orígenes, aunque quizá llegue a impactarles el hecho de que en algunas partes de la cabecera hablan español. Realmente es un orgullo decir que somos bilingües, sobre todo porque muchas otras personas lo toman al contrario, es decir, a los indígenas nos hacen de lado por cómo somos. Y eso debe hacernos sentir más orgullosos.

“En el preescolar es posible impartir una clase completa, al 100 por ciento, con los niños en dos lenguas. Quien no logra entendernos en español, por lo menos capta el amuzgo, su lengua materna, que es la de Tlacoachistlahuaca. Esa doble posibilidad todavía incrementa más el aprendizaje. La enseñanza es más riquísima para ellos, porque el que no entiende una lengua, entiende en otra.”

Alicia no duda al explicar el problema de fondo, el hambre: “La alimentación es muy raquítica. A veces están comiendo una tortilla recalentada de otro día con sal, un poco de aguacate y cafecito para darle sabor. Los niños están preguntando casi siempre, ¿qué desayunamos? Un gran banquete es precisamente tomar café con pan o un taco con sal. Nosotras, como maestras, cuando hacemos visitas domiciliarias nos da mucha tristeza porque encontramos ese tipo de condiciones. Esto ocurre principalmente en las inscripciones del ciclo escolar. Observamos que es demasiada pobreza. En primer año, los estudiantes tienen tres años cumplidos, en segundo año, alcanzan los cuatro y, en tercero, tienen de cinco a seis años. Las condiciones de pobreza mencionadas explican muchos de los comportamientos de los niños, es decir, lógicamente, no aprenden bien, son rebeldes y retraídos. Esto es muy constante, porque el niño que siempre trae dos o tres pesitos se siente halagado de poder comprar, y el que no carga ni siquiera cincuenta centavos en la mano, sólo se queda sentadito a contemplar al que está a su lado comiendo. Para eso sirve la maestra de guardia, para vigilarlos y distraer a estos últimos con el juego, mediante una dinámica de entretenimiento en grupo durante la media hora de recreo.



Una vivienda en Huehuetónoc.

Tecnología

La educación desde dos mundos: dos culturas, dos lenguas, dos estómagos, dos salarios. No tiene mucho caso interrogar sobre el futuro. ¿Y el que promete las nuevas tecnologías? ¿Qué piensa Isabel, de oficio secretaria, que retomó la plaza de profesor de su hermano muerto? ¿La tecnología puede transformar la realidad de estas escuelas de la miseria? Así ve las cosas desde una de las aulas del muy gritado “gol por la educación” de Televisa, ahí, en Huehuetónoc, en la primaria 5 de Mayo.

El cuaderno de Jesús.

--Estamos en el aula de medios, como le llaman a este salón con computadoras. Es el segundo grado de primaria, y vemos a los niños usar las computadoras. ¿Qué es lo que hacen, maestra?

--Únicamente venimos a escribir palabras entrando al Microsoft Word, utilizando el disco, les dicto y escriben palabras en el teclado, porque no se puede más, la luz no aguanta para prender todas las computadoras. La luz está muy baja y ya se nos dañó la impresora, no funciona. Son los cambios de corriente, además de que hubo mucha lluvia y afectó al sistema.

--¿Qué discos utiliza?

--En Enciclomedia tenemos un abecedario mágico, ese es el que yo meto con los niños de segundo año, también uno de matemáticas, de los animales increíbles. En segundo año sólo vengo yo una vez a la semana, porque no nos da abasto de trabajar, yo entro sólo dos horas los martes.

--¿Cuántos alumnos son en este grupo y cuántas computadoras?

--Son diecinueve alumnos con quince máquinas, algunos trabajan en equipos de dos o de tres, porque no todas prenden, ya se dañaron como cinco. Eso lo hace más difícil, pero, digamos que una vez a la semana los niños tienen el contacto con la computadora. Es una vez a la semana, porque son dos primeros, dos segundos, un tercero, dos cuartos, en sesiones de dos horas, así que no alcanzamos todos.

--¿Qué evaluación hace usted del uso de estas herramientas?

--Solamente ver si el niño logra captar la idea, escribir, usar el teclado más que nada. Porque ellos no conocen cómo utilizarlo, por eso les enseño primero el manejo del teclado, que puedan escribir, de ahí les evaluó la escritura, la visualización, como dicen, los dibujos, los animales, que ellos no conocen cuando los vemos, ahora ya saben cuáles son los animales salvajes y ahí los conocen.

Es muy necesario, nomás que a veces no somos capaces de lograr completarlo, a mí me gustaría que, al insertar un disco, se viera en varias computadoras, pero no se ha podido desde que vinieron e instalaron el Internet, no se ha podido hacer eso.

--¿Estas computadoras tienen Internet?

--Sí, sí tienen, pero no lo sabemos utilizar, nomás vienen, lo meten y no nos dicen cómo, necesitamos un taller capacitación para que nosotros lo hagamos, hemos pagado para que una persona nos venga a enseñar por las tardes. Nosotros, como maestros, por nuestra cuenta pagamos una persona que sepa y que nos venga a enseñar, porque nosotros no tenemos ese conocimiento de las computadoras. Por interés propio hemos pagado a una persona que nos venga a enseñar el manejo.

--¿Cómo le va a usted como maestra? ¿Cuál sería una apreciación general sobre su trabajo?

--Ahorita yo veo que es muy bonito, desde que instalaron esto me emocioné más, hay más creatividad por parte de los niños por las computadoras, porque llama más la atención de los niños, ellos dicen “vamos a ver la tele”, sienten que es una televisión, pues hace más emocionante la clase, se interesan más los niños. A veces pienso que ha sido más provechosa la clase ahorita, desde que están instalados estos aparatos.

--¿Tiene algún reclamo?

--Yo le voy a repetir lo que les he dicho a las personas que nos vienen a visitar siempre. Cuando instalaron esto se los dije: “espero que no sea la última vez que vengan y nos den capacitación”, pero jamás han regresado. Hace un año volvió a venir uno de México y por igual, no volvió a venir. No sé si no dan aviso de nuestros problemas o nomás vienen, nos engañan, nos dicen: “pues sí, uno tiene problemas”, vienen a ver los problemas y a la mera hora nos quedamos igual. El problema aquí es la luz.