Sociedad

Sería la última en argumentar en contra de un transporte público, menos contaminante, que reduce el tráfico vehicular que contribuye a la contaminación atmosférica. Para los que dudan de que somos la última generación de humanos que tiene la responsabilidad de afrontar el cambio climático que fue de nuestra hechura desde principios de la era industrial (la fecha en que coinciden todos los estudiosos del tema es 1945) recomiendo seguir los argumentos de algunos como Melanie Klein o la lectura del libro de un antropólogo, Brian Fagan, traducido al español con el título: La Pequeña Edad de Hielo. Porque si en algo tenemos que ponernos de acuerdo es en la escala y la proximidad de una crisis climática en puerta que, por decirlo suavemente, será un cataclismo.

Pero sí puedo argumentar que la construcción de este tren, entre Puebla y las Cholulas, no fue una contribución de Rafael Moreno Valle para aliviar el tráfico vehicular contaminante; ni una alternativa para la preservación del medio ambiente; ni lo construyó para cuidar y enaltecer el patrimonio cultural de las Cholulas, sino que fue solo una inversión de negocios, con dinero público, para beneficio de unos pocos.



Así como el Parque Intermunicipal nació con el Proyecto Esquerra del año 2000, el tren turístico se le ocurrió cuando alguien de su entorno leyó una tesis de mayo 2007: “Usos Turísticos del patrimonio industrial en la ciudad de Puebla” presentado por Diana Angélica García García y N. Rivas Badillo, de la Escuela de Negocios y Economía de la UDLAP (ver Samantha Páez- e-consulta. Agosto 17, 2015). Las tesistas habían elaborado una propuesta para un tren orientado al turismo, en operación solo en periodos de alta afluencia de visitantes, rehabilitando las antiguas vías ferroviarias y concluyendo en la antigua estación en San Pedro Cholula. La justificación, como sucede siempre con propuestas de negocios, encontró su utilidad pública (además de los ingresos asegurados al fomentar el turismo desde Puebla a las Cholulas) en la rehabilitación del patrimonio industrial y del patrimonio cultural de las Cholulas.

Al no ser proyectado y re-interpretada la tesis como un tren interurbano por parte del gobierno de Rafael Moreno Valle, sin embargo, solo podía resultar en un negocio redondo para unos pocos; especialmente para un importante político Pannista de San Pedro Cholula, el Lic. Gómez Carranco, dueño del predio de la antigua estación ferroviaria que se apresuró a donar parte de su terreno para una nueva estación y a construir y ampliar comercios en el entorno, preservando el edificio original de la estación como una tienda OXO. Sin proyección como un transporte público interurbano; es decir, como una respuesta así sea parcial al deficiente transporte público y para disminuir el intenso y contaminante tráfico vehicular; sin una propuesta para rehabilitar como áreas verdes con usos y costumbres las zonas aledañas, la expulsión de centenares de familias que se ganan el sustento en las inmediaciones de las antiguas vías y la afectación negativa a las viviendas aledañas era lo primero que se podía esperar. Y así fue: solo que los tianguistas, artesanos y lugareños que protestaron (y siguen protestando) son precisamente los que esta visión de negocios de un tren para turistas buscaba eliminar del entorno.



El gobernador Rafael Moreno Valle ignoró o no le importó además que el tren turístico y su actual estación se encuentra no en terrenos perimetrales de la gran pirámide sino sobre el edificio de adobe la gran pirámide. Específicamente sobre la esquina de la pirámide que se encuentra en la calle 6 Sur entre la Ave. Morelos y la 2 Oriente en San Pedro Cholula. Los arqueólogos han detectado allí (y solo en su proyección arquitectónica) una esquina de una pared con orientación este-oeste que debió ser parte de una de las plataformas del gran edificio. Sabemos hoy que el gran edificio no fue una sola construcción sino un largo y complejo proyecto constructivo que abarcó muchos siglos y que cuando se decidía construir un nuevo edificio éste se incorporaba al previo así también las estructuras y plataformas adosadas. Y sabemos que esa esquina en particular tiene un contexto de rellenos que cubren parcialmente la estructura piramidal.



Rafael Moreno Valle a sabiendas de las condiciones de deterioro grave que sigue sufriendo el edificio piramidal (siempre sin financiamiento para restauración, rescate e investigación) cuando se propuso el negocio del tren lo último que consideró, sin embargo, es una inversión en el edificio piramidal y su historia cultural; y apresuró la construcción del tren turístico hasta obtener del INAH los permisos. Amigos de Cholula obtuvieron a través del INAI la documentación: el 16 de febrero de 2016 en un oficio dirigido a Diego Corona Cremean el INAH otorgó el permiso “para la construcción de la estación del tren turístico en Cholula…cuyo costo aproximado es de 25 millones de pesos” (Oficio no. 401.B(22) 137 2016/521). El 20 de Enero de 2016 en una reunión con cholultecas en la Ciudad de México funcionarios del INAH ya nos habían adelantado que el permiso sería otorgado. El permiso finalmente incluyó algunas precauciones ( la vía debía permanecer sobre el relleno y elevado) y se otorgó en base al informe técnico y arqueológico firmado por Teresa Meléndez Franco entregado en diciembre 2015: después de dos pozos de sondeos por indicaciones de anomalías del geo radar; con premura y pico y pala; y apoyo material y de trabajadores de la propia constructora; retirando cerámica, lítica, huesos y otros materiales de “cultura contemporánea hasta prehispánica” lo más rápido posible, la arqueóloga concluía su trabajo en poco menos de un mes porque las construcciones para el tren y su estación ya se iniciaban. Todo esto parece una burla. El tren, proyectado como un transporte interurbano se pudo haber detenido dos cuadras abajo y sin introducir más y mayores afectaciones a una esquina del gran edificio piramidal. Y se pudo haber proyectado menos agresivo con el medio ambiente, respetuoso del patrimonio cultural y arqueológico e incluyente con todos los que allí se ganan el sustento de vida.

Pero esta es la modernidad y el progreso que Rafael Moreno Valle nos prometió y con abundante dinero público cumplió. Los cholultecas y su cultura milenaria nunca estuvieron invitados a subir al tren.

¿Justicia? ¿Aquí en la tierra? Sólo esperamos justicia divina, porque aquí en la tierra… Yo creo que unos ocho días más y lo metemos al archivo del olvido, este país lo que no tiene es memoria histórica, entre más rápido se olvide, mejor. Anastasio Hidalgo (Padre Tacho)

Hay historias nuestras que no pueden ir a dar al archivo del olvido.



49 personas murieron en la masacre la comunidad gay en Orlando. La mayor infamia homofóbica en la historia de Estados Unidos. Omar Siddiqui Mateen nació en ese país, ahí vivió su vida hasta que le quitó la vida a 49 personas con un rifle de asalto que compró legalmente en una armería de su vecindario. En ese abismo está sumido nuestro vecino del norte.

31 asesinatos en los primeros 13 días del mes de junio en el Estado de Puebla, una tierra en la que, por lo demás, la vida de las mujeres no vale nada. La prueba del vacío institucional, la realidad de una sociedad en la que priva la impunidad y la ausencia de ley. En ese abismo de violencia estamos sumidos nosotros.

En el fondo el horror es el mismo, sólo cambian los escenarios: un club gay de la Florida, los llanos de Tepeaca-Tecamachalco, un caserío misérrimo en la Sierra Negra. En los tres escucho el tableteo seco del fusil de combate y me asomo triste e impotente al abismo insondable de la barbarie. Y al dolor más antiguo, la explicación última de la condición humana.



Un llanto así, de dolor total, el de las mujeres de San José El Mirador, identifica la derrota de la sociedad poblana. (Fotografía de la Agencia Enfoque para e-consulta).



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El abismo del poder frente al espejo: el terror lo lleva dentro.

Un hombre llega a las dos de la mañana a una discoteca en Orlando. No es cualquier centro nocturno, es un reconocido club gay, el Pulse, que da idea de la profunda diversidad que se vive en la sociedad norteamericana. Pronto sabremos que el atacante acaba con la vida de cuarenta y nueve personas, y que pone en predicamento al mundo entero. En las siguientes horas una investigación frenética arrojará a Estados Unidos a su abismo, porque no le alcanzará para descubrir lo que Omar Mateen tiene en la cabeza cuando jala sin descanso el gatillo del R-15: que si alega fidelidad al ISIS en una llamada al 911, pero en las redes expresa su soporte a grupos terroristas opositores al Estado Islámico, y que al final el FBI no logra descubrir vínculos con organización terrorista alguna; y que por principio su exmujer lo declara enfermo mental; y que para nublar más el perfil del asesino, los investigadores confirman sus visitas a los clubs gays y a las dating apps en un intento por desentrañar sus odios de género; y mientras Obama declara sobre el “terrorismo doméstico” y la necesidad imperiosa de prohibir la venta de fusiles de asalto, los medios republicanos afilan la guerra de civilizaciones que impulsa el racismo de Trump. Y todos miramos a la tormenta por venir en la elección de noviembre en ese país.

Imagen del reportaje publicado en Vox.com: ¿Por qué un norteamericano común y corriente decide convertirse en terrorista? (Oleg Zabielin/Shutterstock)

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Nuestro propio abismo: la pobreza, la violencia estructural, el crimen organizado que va de la mano, los gobiernos cómplices y la degradación social.

Es el domingo en la tarde en un recién estrenado campo de béisbol en Acatzingo, en el centro del estado de Puebla. Un grupo armado baja de unas camionetas cuando juegan los equipos de los poblados de la Candelaria, de Felipe Ángeles, y Santiago Acozac, de los Reyes de Juárez. Se meten al campo y acribillan a mansalva aquienes están en la tribuna observando el partido. Pero buscan a una persona en particular, José Luis Vélez Robles, reconocido después como un “huachicolero”, uno de tantos chupaductos de PEMEX que se disputan a balazos el territorio, y quien ya había estado preso por ese delito en el 2011, cuando lo aprendieron en posesión de 22 mil litros de gasolina dentro de una cisterna en su casa. Ahora él perdió. Lo vemos muerto junto al home. Pronto sabremos que dos personas más murieron con él, y que efectivamente el boletín de la fiscalía local guarda el hecho en el casillero de “crimen asociado al robo de combustible”. Claro que cualquiera sabe que las bandas de chupaductos han penetrado en estos pueblos campesinos, que sus líderes se pasean en las plazas, que patrocinan equipos de beis y fut y que cuentan con la mirada cómplice de mandos altos de la fuerza pública. Hace más de una año que la policía federal detuvo a los jefes de la policía estatal vinculados a este delito. Y que sea quien sea el que los mande, los delincuentes están en guerra.

Imagen de municipiospuebla (e-consulta).

Alcanzo a contar cerca de 50 vasitos de plástico utilizados por los forenses en el área acordonada. Al fondo las unidades de Seguridad Pública. La tarde nublada. Veo el cuerpo tirado en el círculo de espera del bateador. La chamarra con la que han cubierto su cabeza. El pantalón vaquero. Las botas mineras. La vida cegada por fusiles de asalto con los que han rafagueado la tribuna.

El Archivo del Olvido, lo denomina el padre Tacho, párroco en Coxcatlán.

Veo la línea larga de ese abismo oculto bajo tierra, asomado en válvulas y respiraderos aquí y más adelante y a lo largo de los cien kilómetros que cruzan de oriente a poniente el territorio de pueblos entre Esperanza y Santa Rita Tlahuapan. Un abismo de acero y gasolina, una serpiente a la espera de la precariedad de la vida humana, los ductos de Pemex y su cuenta de balas: tan sólo en los últimos diez días, con los crímenes de Acatzingo y Palmar de Bravo –municipio este último en el que murieron rafagueados el día 1 de junio cuatro personas en la comunidad de La Purísima de Bravo--, son siete los muertos y once los heridos relacionadas con la ordeña de los ductos petroleros. Personas con nombre y apellido, como José Luis Vélez Robles, preso un tiempo por huachicolero, liberado en algún momento por un juez, y sepultado en un panteón de su pueblo en una historia de la que mañana ya no se acordará nadie hasta la próxima reseña de esa pequeña guerra civil que recorre por la superficie de ese trazo de sangre que sigue la línea serpiente de los ductos de Pemex.

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Pero hay más abismos insondables.

El horror de la pobreza campesina, la marginación histórica de los pueblos originarios ocultos en la montaña. Y por encima de todo, la violencia descarnada contra las mujeres.

La Sierra Negra. A la izquierda, hacia el valle de Tehuacán, la cabecera municipal de Coxcatlán; en un desfiladero lejano, la comunidad de Potrero.

El caserío de Potrero.

Amanece el viernes 10 de junio en la comunidad de Potrero, en el municipio de Coxcatlán, en la Sierra Negra muy cerca de la frontera con Oaxaca. Según una versión de la prensa, las dos niñas llegan caminando y dan la noticia; no es posible saber cómo han escapado con vida, pero las dos han sobrevivido al horror. Muy cerca, por una vereda colgada en el filo del barranco, está el caserío disperso de San José el Mirador en la que vive desde hace unos años una familia de religión protestante, y hasta donde ha llegado un hombre para cumplir su promesa de venganza contra la mujer que se atrevió a denunciar su violación. Lo acompaña un grupo de sicarios encapuchados. La fiscalía confirma el uso de rifles R-15 que les quitan la vida a cinco mujeres, cuatro hombres y dos niñas.

La nota de Yomara Pacheco y Enrique Hernández en municpiospuebla.mx registra sus nombres: Alejandra, Ángel, Jonhy, Isabel y Belén –embarazada con ocho meses de gestación--, todos de apellido Hernández, y Plácida, Baltazar y Silvia de apellido Sánchez. Las niñas se llamaban Montserrat y Carolina.

Con la tierra de la misma montaña los adobes de la casa de la familia Hernández Sánchez. Fotografía de Enrique Hernández, para Municipios Puebla, de e-consulta.

La fuerza pública en San José el Mirador. (Fotografía de Agencia Enfoque para e-consulta)

Los pobladores de El Potrero bajaron los cadáveres. Fotografía de Agencia Enfoque en e-consulta.

Sus cuerpos, envueltos en sarapes, fueron cargados en tablones improvisados hasta la comunidad de El Potrero.

La información no sigue el curso científico del FBI, y sí la tradicional composición de la prensa y la procuración de justicia mexicana cuyos procesos y seguimientos terminan en el “archivo del olvido” referido por el padre Tacho: primero las suposiciones –que si se trata de un conflicto religioso, que si está involucrado el crimen organizado--, y muy pronto la versión más llana que llega en declaraciones del presidente municipal de Coxcatlán, quien afirma se trata de una venganza personal. En ninguna de esas reseñas se menciona el nombre del presunto agresor, pero la historia refiere que hace unos años, Silvia Sánchez, una de las mujeres asesinadas, fue violada por el hombre que encabezó a los matones, a quien hoy los testigos sobrevivientes identifican; a la denuncia entonces siguió la detención y encarcelamiento del violador –la relación destaca que la violación produjo el embarazo de la mujer y el nacimiento de un niño--, quien desde entonces juró venganza. No se dice si el hombre purgó su condena, pero el hecho es que ya liberado regresó el viernes a cumplir su promesa. Israel, el hombre con quien Silvia vivía está entre los muertos, y sus asesinos se ensañaron con él, pues su cuerpo fue apuñalado innumerables veces. El hijo que la mujer tuvo producto de la violación, inexplicablemente, salvó la vida.

El lunes 13, después de la pesadumbre burocrática que sigue a todo crimen, la conciencia del absurdo extremo: el funeral en Coxcatlán registrado por la Agencia Enfoque:

Los féretros están alineados en una especie de fosa común que han abierto en el panteón municipal de Coxcatlán. Cuento nueve e incluyo el pequeño para la nunca nacida. Con block han delimitado en una parrilla el espacio para cada uno, y en un extremo han dispuesto un pequeño rectángulo para albergar el de la niña que llevaba en el vientre Belem, una de las mujeres asesinadas a sangre fría.

El padre Tacho en la misa

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Al final del abismo, el eco de las palabras del padre Tacho en el funeral de las víctimas en Coxcatlán, y la conciencia de la violencia estructural. La pregunta apunta al futuro inmediato de México: ¿De quién esperar justicia?

“Ellos son hermanos nuestros de la Sierra Negra. ¿Cuándo han sido tomados en cuenta los hermanos de la sierra? ¿Cuándo se les ha dado los servicios que merecen? Ellos vivían casi una hora a pie… siempre han sido marginados, siempre han vivido en la extrema pobreza. Por eso cuando yo digo: exigir justicia ¿pero a quién le exigimos justicia? Decía uno de los familiares al llegar: ¿Justicia? ¿Aquí en la tierra? Sólo esperamos justicia divina, porque aquí en la tierra… Yo creo que unos ocho días más y lo metemos al archivo del olvido, este país lo que no tiene es memoria histórica, entre más rápido se olvide, mejor. ¿Tienen que ser 11, tienen que ser 12? ¿Alguien que ni siquiera conoció la luz de la vida? ¿Tienen que ser 43 en Ayotzinapa, tiene que ser Tlatlaya, tiene que ser Apatzingán, tiene que ser Tetelcingo? En este país, repito ¿quién va a hacer justicia? Aun así tenemos que seguir, como Juan Bautista, como una voz en el desierto, exigiendo justicia.”

Mundo Nuestro. Este texto se ilustra con el reportaje gráfico de la agencia Enfoque publicado en el portal Municipios de e-consulta.com.

Renunciar a la doble nacionalidad por un trabajo.

…Aquella fresca mañana de marzo de 1987 había un dilema interior que se tenía que dilucidar ante los emblemáticos signos mezclados de su doble raza. Mirando el sol de oriente y recargando los brazos sobre el barandal que resguarda las ruinas del Templo Mayor, renunciar a una doble nacionalidad se resolvió como un eclipse: Si quieres tener trabajo; si quieres “ser millonario” y sobrevivir en tiempos de “una renovación moral” contra la corrupción, tienes que renunciar a la herencia que por sanguineidad te legó el progenitor en esta tierra donde naciste. Así que sin más, a dar media vuelta e ingresar al Palacio del Marqués del Apartado, sede del Programa Cultural de las Fronteras donde el escalafón de sindicalizado se perdía en el horizonte burocrático para transformarse en jefe de departamento. Si quería proseguir, había que recibir instrucciones para formar parte de la administración del sexenio de las oportunidades perdidas.

La Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado en su Artículo 5º, establece que son trabajadores de confianza:



Los que integran la planta de la Presidencia de la República y aquellos cuyo nombramiento o ejercicio requiera la aprobación expresa del Presidente de la República; en el Poder Ejecutivo, los de las dependencias y los de las entidades que desempeñan funciones de Dirección, como consecuencia del ejercicio de sus atribuciones legales, que de manera permanente y general le confieren la representatividad e implican poder de decisión en el ejercicio del mando a nivel directores generales, directores de área, adjuntos, subdirectores y jefes de departamento.

La Constitución agrega a quienes tienen una función de inspección, vigilancia y fiscalización; así como el personal técnico que en forma exclusiva y permanente esté desempeñando tales funciones ocupando puestos que son de confianza.

Comprende también a quienes manejan fondos o valores, cuando se implique la facultad legal de disponer de éstos, para determinar su aplicación o destino.

Implica a quienes trabajan en las contralorías o en las áreas de auditoría y que tienen manejo de cualquier información con algún Secretario, Sub-secretario, Oficial Mayor, Coordinador General y Director General en las dependencias del Gobierno Federal o sus equivalentes en las Entidades.

Por eso, si se trata de candidatos a esos puestos que son mexicanos hijos de padres extranjeros, se les obligaba a renunciar a su otra nacionalidad, la de "Ius sanguinis".



Y a aquel simple aspirante a iniciar el ascenso escalafonario, como jefe de departamento, le alcanzó la alta confiabilidad del gobierno para ocuparlo.

Si te aprueban para trabajar en el Gobierno Federal, en ese lento quehacer oficinesco te afilian para otorgarte una plaza.

Y los requisitos: acta de nacimiento, comprobante de estudios, doce fotografías de óvalo tamaño filiación, seis de frente y seis de perfil; cartilla del Servicio Militar Nacional liberada, exámenes médicos y el Certificado de Nacionalidad o, renuncia de la binacionalidad tramitada ante la Secretaría de Relaciones Exteriores.



…Y ahí lo tienen, acudiendo al séptimo piso de la Torre de Tlatelolco en la Secretaría de Relaciones Exteriores para realizar el trámite. Si no, no te dan la plaza. No tienes chamba.

En la fila, temprano como todos los días, había varios con doble nacionalidad producto de la herencia de sangre esparcida en el orbe; del Oriente, de Europa, de otras latitudes americanas, de Oceanía y África.

La carta de renuncia.

Para las 9 de la mañana y a media fila, detrás estaba Rocío Banquells la antagónica actriz de Los Ricos también lloran y cantante del éxito del momento Luna Mágica, hija del actor de origen español, Rafael Banquells quien con cara de fastidio en su interior refunfuñaba del motivo por el cual se encontraba durante un par de horas en un mar de tedio. Las pláticas, entre algunos de la fila giraban en torno a esa imposición que del asombro y la incredulidad pasaban al estupor. Se miraban atónitos y pronto surgió la confidencia. ¿Por qué para trabajar nos someten a esto? Algo aberrante, indigno, humillante por lo cual había que apechugar. Sin preguntar y quedándose en el aire los motivos de su forzado desapego a España dos empleados, por separado, proporcionaron formularios y dieron instrucciones para su correcto llenado de la solicitud de un certificado de nacionalidad mexicana por nacimiento.

Con la documentación requerida, la solicitud iba dirigida al Departamento de Nacionalidad dependiente de la Dirección General de Asuntos Jurídicos, de la SRE y, al calce:

“En consecuencia, renuncio expresamente a la nacionalidad japonesa, así como a toda sumisión, obediencia y fidelidad a cualquier gobierno extranjero, especialmente al de Japón del que pudiera haber sido súbdito, a toda protección extraña a las leyes y autoridades de México y a todo derecho que los tratados o la Ley Internacional concede a los extranjeros. Protesto adhesión, obediencia y sumisión a las leyes y autoridades de la República Mexicana.

“Manifiesto, bajo protesta de decir verdad, que no tengo título de nobleza a que renunciar, pero suponiendo que sin mi conocimiento tuviera derecho a alguno, desde ahora hago formal renuncia al mismo sea cual fuere su origen”.

Esas filas también se ven engrosadas por compatriotas que de forma natural tienen doble nacionalidad y van a ingresar a la Marina Mercante o a las Fuerzas Armadas.

De acuerdo al Artículo 32 Constitucional (que ha sufrido tres modificaciones en 1934, 1944 y 1998) la Ley regulará el ejercicio de los derechos que la legislación mexicana otorga a los mexicanos que posean otra nacionalidad y establecerá normas para evitar conflictos por doble nacionalidad.

“El ejercicio de los cargos y funciones para los cuales, por disposición de la presente Constitución, se requiera ser mexicano por nacimiento, se reserva a quienes tengan esa calidad y no adquieran otra nacionalidad. Esta misma calidad será indispensable en capitanes, pilotos, patrones, maquinistas, mecánicos y, de una manera general, para todo el personal que tripule cualquier embarcación o aeronave que se ampare con la bandera o insignia mercante mexicana. Será también necesaria para desempeñar los cargos de capitán de puerto y todos los servicios de practicaje y comandante de aeródromo”.

…Luego del pago por ese fastidioso trámite las cosas se facilitaron para el otorgamiento de una plaza como jefe de departamento en el Programa Cultural de las Fronteras de la Subsecretaría de Cultura de la SEP con un sueldo exorbitante de ceros y más ceros durante la galopante inflación del gris sexenio de De la Madrid: un millón 349 mil pesos quincenales con un pero: llegaban al bolsillo etiquetados con una mordida tricolor del 12 por ciento que se iban para las cuotas [sin ser, ni querer ser miembro] del PRI a chaleco.

La labor burocrática llegó a su fin y el certificado de nacionalidad pasó a formar parte de la documentación personal (aseguraron que ese documento que provocó un conflicto sentimental y pérdida de la opción de que alguna vez se pudiera ser ciudadano del Imperio del Sol Naciente, tenía la validez de un acta de nacimiento) y ahí se quedó guardado dentro de un maletín sin uso ni beneficio.

Esta traumática experiencia fue escuchada por el abogado Sergio García Soto, quien impartía clases de Derecho Internacional en la carrera de Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, campus Ciudad Juárez, de la Universidad Autónoma de Chihuahua, y extendió una invitación personal para ejemplificar ante sus alumnos la -de moda- doble nacionalidad aprobada en 1998 para beneficiar a los mexicanos radicados en Estados Unidos.

Entre ratos de amenidad y jocosos comentarios de hilaridad (que Toyota y Nissan impongan un bloqueo a México o, por qué príncipe Akihito no defiende a sus hijos ojos de rayita) luego de exponer el relato, García Soto reflexionaba: “Si lo hicieron renunciar a su Ius sanguinis, con esta nueva reforma esta persona recuperó la nacionalidad que heredó de su padre y puede, si quiere, hacer valer sus derechos para sus propios intereses.”

Lo cierto es que sí hay opciones latentes para hacerse ciudadano del Japón si uno de los padres o ambos son japoneses y por ser descendientes de padres o abuelos cuyos países aceptan la doble ciudadanía hasta los 20 años cumplidos, que es cuando deben decidir por una u otra nacionalidad. Sin embrago, Japón tiene el criterio de sangre y de nacionalidad única (las personas deben tener una sola nacionalidad y solamente una), y no acepta por principio la existencia de ciudadanos con doble nacionalidad. O eres japonés o eres mexicano. He ahí, el continuo dilema.

Viviendo en Ciudad Juárez en el 2008 había que renovar la visa de Estados Unidos para cruzar la frontera. Se requería tramitar el pasaporte y, de momento, no había una copia certificada del acta de nacimiento. Vino a la memoria “el valioso” certificado de nacionalidad y con absoluta confianza de obtener el pasaporte se llevó a la delegación de la Secretaría de Relaciones Exteriores. La certeza creció cuando en los vistosos anuncios de la pared claramente se leía la validez de un certificado de nacionalidad para esa diligencia.

Cuando el empleado observó el certificado, cuestionó: ¿qué es esto? La seguridad hizo hablar con firmeza por tratarse de un documento expedido por ellos y que tiene la validez de un acta de nacimiento.

Nunca en su vida laboral, dijo, haber visto un documento tal para el trámite y se fue a enseñarle los papeles al delegado quien salió de su oficina para encarar.

¿Quién le dijo que este documento es un acta de nacimiento?

“Ustedes mismos, cuando lo hacen renunciar a uno a la nacionalidad japonesa”, y la réplica se reforzó señalando el listado en la pared con documentos equivalentes al acta de nacimiento.

Más incrédulo el delegado respondió que iba a enviar una copia del certificado de nacionalidad a la Secretaría de Relaciones Exteriores para verificar su autenticidad y validez equivalente. La respuesta burocrática tardaría siete días.

Con esos antecedentes a la semana la respuesta ya esperada fue “no, no vale”. Por eso, hubo providencia y con un pensamiento de mandarlos a la chingada, se mostró el acta de nacimiento que familiares tramitaron y enviaron a tiempo.

Si para ellos no vale el certificado de nacionalidad firmado en vida de Miguel de la Madrid; entonces, ya muerto, también para uno vale madres la dichosa renuncia de nacionalidad nipona y, si se quiere, se puede acoger al asilo de la madre patria de los japoneses nikkei (primera generación) nacidos en otros países como cuando Alberto Fujimori esquivó la justicia peruana.

Si eres mexicano por nacimiento de padres extranjeros y quieres ingresar en la burocracia, México no te exime de tramitar el certificado de nacionalidad; o sea, tu país no te tiene confianza plena –como a un mexicano hijo de padres mexicanos- para trabajar dentro del gobierno federal. Tienes que pasar, a cuchillo, por la Secretaría de Relaciones Exteriores… a tramitar un certificado de nacionalidad.

Secretaría de Relaciones Exteriores

Departamento de Nacionalidad

  1. Plaza Juárez #20 Colonia Centro

Ciudad de México

(55) 3686 5100 Extensión 6128

Requisitos: Copia certificada del acta de nacimiento; identificación oficial; carta redactada con la renuncia de la otra nacionalidad y que no se tiene documento o instrumento jurídico del país en objeción, dos fotos pasaporte y el pago de $ 260.00.

Fuentes consultadas:

*La doble nacionalidad en el Derecho Mexicano.- Laura Trigueros Gaisman

**Ley de Nacionalidad de Japón. La nacionalidad japonesa a través de la naturalización.- Juan Alberto Matsumoto

Vida y milagros

Aunque no lo parezca, es una buena noticia saber que la crisis del agua es más un problema de gobernanza que de disponibilidad. No es un problema irremediable y eso me parece esperanzador. Sin embargo el saber que no estamos dando los pasos necesarios para resolver el problema si es para asustar.



La gobernanza no es solo un buen gobierno, sino un gobierno articulado y con buenos vínculos hacia el sector privado y social.Solo eso produce la buena toma de decisiones, en este caso para una adecuada gestión del agua. El problema es que la gobernanza del agua en nuestro país es casi inexistente. Eso sí, de manera muy enfática tenemos escrito en nuestra constitución y leyes que el acceso al agua es un derecho humano. ¿De qué sirve si no lo respaldamos con los recursos financieros y las obligaciones cívicas ligadas a ese derecho?

El derecho humano al agua tiene poco sustento en la realidad financiera mundial y poco o ínfimo en la realidad financiera de México y los estados que lo forman. La federación destina el 3% de su presupuesto a la gestión del agua (134 mil millones de pesos), pero un estado como el de Puebla destina menos del 0.5 % anual. En general los estados destinan muy poco presupuesto a algo que los dirigentes consideran que no se verá durante sus mandatos. El agua no rinde dividendos políticos inmediatos y por lo tanto, los que no son estadistas sino solo políticos posponen una inversión necesaria dándole el trato de un gasto innecesario.



Por cada litro de agua que se usa en México, se desperdicia otro. Por cada seis litros que usan, 5.3 litros son devueltos a los ecosistemas contaminados y sin tratamiento alguno. Doce millones de personas en México no tienen agua en sus viviendas.



Según CONAGUA los responsables de la contaminación son la industria, la agricultura y las aguas residuales municipales, de las cuales se trata menos del 15%.

El 83% del agua potable en México los gasta la agricultura, 61 km3; el resto un equivalente a 17,600 m3 de agua diarios, se destinan 9% a la industria y 8% al uso doméstico. En promedio cada persona requiere cada día de 1,200 lts de agua para cubrir sus necesidades de comida, vestido y su consumo diario: 132 mil millones de litros.

La agricultura gasta el 83% del agua y en esta actividad desperdicia el 50% por operación ineficiente y solo produce el 3.5% del PIB. De todos modos, si se mejoraran los sistemas de riego, el agua ahorrada no debiera aplicarse a extender la frontera agropecuaria, cuyo crecimiento desmedido es el mayor responsable de la pérdida de nuestras fábricas de agua, formadas por los bosques y selvas de nuestro país. Para eso precisamente se requiere de la gobernanza en este tema. Podríamos producir alimentos de manera mucho más eficiente y con un porcentaje muchísimo menor de gasto de agua.También podríamos reconvertir enormes extensiones a su uso original de suelo. En los países desarrollados la agricultura usa el 30% del agua, la industria el 59% y el consumo doméstico el 11%.

Los recursos naturales son la fuente permanente de todos los negocios. Menguar a la naturaleza es matar a la industria, a los negocios, a la humanidad y a toda la biodiversidad indispensable para nuestra sobrevivencia. Biodiversidad con derecho a existir e inocente de nuestro mal uso.

La inversión en infraestructura hídrica y en una adecuada gestión del agua es la clave entre un desarrollo sostenible y la diferencia entre el que no lo es. Nuestra gestión hídrica es muy mala y la priorización del tema está relegada en nuestro gasto público y privado.Hay un dato clave del Consejo Mundial del Agua: por cada dólar invertido en infraestructura hídrica y en una buena gestión del agua, nos ahorraríamos a mediano plazo como país entre 7 y 20 dólares en otros rubros. Por ejemplo, los estados de Puebla y Tlaxcala están gastando miles de millones de pesos en remediar los problemas de salud que se generan por la contaminación de la cuenca interestatal Atoyac Xochiac . Ninguno de los dos gobiernos estatales ha puesto a lo largo del tiempo el peso necesario que a la larga nos estaría ahorrando miles de millones de pesos en salud.

El mundo requeriría invertir 53 mil millones de dólares adicionales durante cinco años consecutivos para revertir la contaminación del agua y su escasez a nivel mundial, así como para redirigir las políticas de agua y tener los 3,800 m3 por segundo que los humanos consumimos diariamente; México necesitaría más o menos 700 millones de dólares anuales más para tener una gestión hídrica sostenible en 5 años .No sé si Agustín Cartens o Videgaray saben si eso es posible, pero sí sé que como país cada dólar a mediano y largo plazo nos ahorraría entre siete y veinte dólares, y esos, o salen, o nos moriremos de sed, de enfermedades o de hambre.

La lógica me dice que es hora de sacar nuestro dólar y ponerlo por delante en el presupuesto en materia de agua y en las agendas políticas de todos los partidos, tanto a nivel país, como a nivel estado, como a nivel personal.Todo el dinero que se da anualmente a los partidos debiera suspenderse y destinarse a la gestión del agua. Solo este año se dio directamente a los partidos 4,031 millones de pesos, 212 millones de dólares para partidos que debieran mantenerse solos.

Es hora de replantear el derecho al agua y abordarlo como un derecho que va necesariamente acompañado de obligaciones duras e impostergables. Posponer el tema sería tan miope como lo fue posponer el tema de la calidad del aire en la Ciudad de México. Tratemos de hacer cuentas mientras dejamos de respirar tres minutos o de tomar agua tres días.

Los Cinco Fuegos: historias de comida, cocina y comedor

El blog de Lilia Martínez y Torres



Soy la quietud de los Reynos, de los campos la cosecha
abasto de los poblados, de los ricos la grandeza
el consuelo de los pobres y el adorno de la mesa.
Nueva relación, Disputa del trigo con el dinero, 1797.

Puebla desde 1550, se instituyó como la principal productora de trigo de la Nueva España, por sus abundantes cosechas, se le llegó a considerar como el granero de la Nueva España, ventaja que conservó por más de dos siglos.

Trigo. Viñeta. Centro de documentación Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

Trigo. Viñeta. Centro de documentación Fototeca Lorenzo Becerril A.C.



La región de Puebla está integrada por una serie de llanos y valles y entre las faldas de varias montañas, resultando ser una cuenca muy favorable para la agricultura. A esta fértil región, llegó un creciente número de agricultores provenientes de España que producían principalmente trigo, además, maíz, verduras, frutas y flores.

El trigo, procedente de las haciendas y los ranchos, era captado por los dueños de los molinos. Un aspecto importante a considerar, es que tan solo en la municipalidad, existían más de 16 molinos, estos fueron: El Carmen, Enmedio, San Francisco, El Batán, El Puente, Santo Domingo, Santa Cruz, San Diego, Mayorazgo, Huexotitla, Santa Bárbara, El Cristo, San Mateo, Guadalupe, La Teja, San José del Puente. Los molinos, para impulsar a la maquinaria que servía para la molienda del trigo, aprovechaban la energía eléctrica obtenida de los ríos Atoyac y San Francisco,



Molino de Marcelino Presno. Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

Molino de Marcelino Presno. Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

Molino de Cilindros San Manuel de Fermín Besnier. Fotógrafo Josaphat, Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

Molino de Cilindros San Manuel de Fermín Besnier. Fotógrafo Josaphat, Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

Los panaderos también captaron el trigo y lo entregaban como un producto procesado: el pan. “El pan era producido según normas gremiales y su precio estaba regulado por la corporación municipal. Se obligaba a los panaderos a sellar sus productos” menciona Francisco Téllez Guerrero en De reales y granos. (UAP, 1986). Con estos sellos o “pintaderas” con que se marcaba a cada pan, se controlaba a panaderos y revendedores, y se les obligaba a publicar las cantidades de pan que ofrecían por cada unidad o fracción monetaria, esto es, existía una regulación del abasto, calidad, precio, distribución y venta del pan.

En el Archivo General Municipal de Puebla, en el libro de Expedientes se encuentran los registros de los sellos o “pintaderas”, estos aparecen desde el año de 1601 -el primero perteneciente a Diego Llorente- y hasta el año 1631, quedando registradas 113 “pintaderas”, información obtenida del libro Trigo, molinos y pan una identidad poblana, coordinado por María de la Cruz Ríos Yanes directora del Archivo. Todas las imágenes de “pintaderas” que aparecen a continuación, corresponden a la Sección de Expedientes, vol. 228.

Desde el año de 1600, el pan era vendido en la ciudad de Puebla en el callejón de la Audiencia (actual Pasaje Zaragoza), los vendedores con sus canastos de pan, estaban formados en dos hileras para que estando juntos, “la gente, pasando por medio de ellas, comprase su pan y fueran visitados allí mismo por los diputados ejecutores para verificar el peso, calidad y precio … y si no cumplían con lo dispuesto en las ordenanzas, castigarlos de la manera más conveniente”, esto lo menciona Arturo Córdova Durana en su artículo “Velando por la buena calidad del pan y su precio justo” en Trigo, molinos y pan.

Panadero. Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

Panadero. Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

El pan conocido como “bizcocho” producido en Puebla, al igual que el trigo, fue un artículo de exportación, este era una de las principales provisiones para los trasatlánticos y para la flota de guerra. Al gremio que hacían este pan se les decía “Bizcocheros”. A la cuadra donde vivió Diego el Bizcochero, después se le llamo “Calle de Bizcocheros” usándose el plural del nombre de la profesión.

Calle de Bizcocheros. Fotógrafa Lilia Martínez.

Calle de Bizcocheros. Fotógrafa Lilia Martínez.

tenedor

Mundo Nuestro. La memoria mexicana ligada a esta fecha, el 10 de junio, es larga. La que nos ofrece con esta crónica el profesor Miguel Guerra remite a la lucha magisterial en Puebla.

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Aquel 10 de junio del 2009: la represión a los maestros poblanos



La memoria es una fotografía

Una de las imágenes más dramáticas del 10 de junio de 2009 es la de una joven mujer a la que llevan a rastras tres delincuentes reclutados por la policía para la represión política. La imagen es escandalosa, indignante, parte de la pornografía política, por lo mismo impublicable. En la fotografía se ve cuando dos individuos vestidos con apariencia de maestros jalonean a una joven estudiante para subirla a una patrulla policiaca. Ella, aterrorizada, se tira al piso y muerde a los captores, pero después de unos minutos de enormes esfuerzos por liberarse, agotada e impotente ante la fuerza de los tres vándalos, ellos la levantan, uno de cada brazo el otro de las piernas. Así, en vilo, como a un animal rabioso la suben a una patrulla y es llevada a los separos policiacos, al igual que otros dieciséis manifestantes de aquel 10 de junio de 2009.



¿Quién es esa mujer? ¿Quiénes son los de esas escenas violentas donde los cabellos vuelan, los músculos se tensan, las caídas y los garrotazos se reparten a diestra y siniestra, las caras se alteran, los gritos se hacen aullido y los gases lacrimógenos y las balas de goma estallan aquí y allá? ¿Quiénes fueron los 17 presos de ese día 10 de junio de 2009? ¿Qué significa hoy ese 10 de junio para el movimiento social en Puebla?

Que no olvide la memoria: ese día se constituyó en el zócalo de la ciudad de Puebla el Frente de Organizaciones Sindicales, Sociales Campesinas y Estudiantiles de Puebla. Habíamos marchado del Parque Juárez rumbo al zócalo en manifestación de fuerza, de unidad, de reclamo al gobierno por tantos agravios que teníamos y tenemos los trabajadores del SUNTUAP, la UPVA 28 de Octubre, el Consejo Democrático Magisterial Poblano, campesinos, estudiantes, defensores de los derechos humanos, padres de familia, etc.

Los meses previos

Por aquellos días el movimiento disidente del magisterio estaba en auge en Puebla. El gobierno había hecho la reforma a la Ley del ISSSTE para entregar el fondo de pensiones a manos de las AFORES. Fue cuando nos rebelamos contra Elba Esther Gordillo, por su ostentosa corrupción y complicidad con el gobierno federal de Felipe Caderón. Habíamos realizado el Primer Congreso Estatal de Bases en la ciudad de Teziutlán, con miles de delegados que peleaban contra un programa estelar del gobierno derechista de Acción Nacional: la Alianza por la Calidad de la Educación. En una épica marcha habíamos tomado los grandes edificios de las secciones 23 y 51 del SNTE para realizar asambleas, conferencias y grandes encuentros de todos con todos. Durante meses ahí nos encontramos maestros rurales y urbanos, de todos los niveles, viejos y jóvenes, jubiladas y periodistas, maestras de la sierra con las de la mixteca, todos y todas en un gran campamento para fraternizar y soñar y angustiarse cuando por la madrugada alguien gritaba “¡ai vienen los charros! ¡A reforzar la guardia!”, etc. A los esquiroles de Elba en Puebla los habíamos corrido en noviembre de 2008 entre mentadas de madre y empujones y durante meses rabiaron y buscaron el padrinazgo del gobierno para recuperar sus sedes sindicales.

La manifestación

Aquella mañana fría del 10 de junio la manifestación de unos miles de pacíficos ciudadanos llegó al zócalo de la ciudad. Los contingentes se acomodaron en la avenida central. Al maestro Fidencio Romero y a otro compañero les tocaba conducir el mitin. Yo no vi por donde se fue el Profesor Gilberto, mi dirigente, y casi no me percaté de que el contingente de profesores seguía pasando por el zócalo y al poco rato ya casi no había maestros y cuando Fidencio preguntó por el Secretario General que debía hablar en nuestro nombre él no apareció por ningún lado. Fidencio me pidió que yo no me alejara para que en el caso de que Gil no llegara yo pasara al micrófono como orador. Una vaga noticia llegó a nosotros: los maestros se habían ido a la toma del edificio sindical de la 5 poniente, una reliquia arquitectónica del neoclásico en el centro histórico, ocupado a medias con oficinas con poca afluencia de profesores, un edificio frío, de aquellos caserones que fueron.

Al realizarse el mitin sin los maestros alguien dijo:

--¡Qué indisciplina!, ¡qué ejemplo de los maestros: estamos aquí en un acto para fundar un frente unitario y lo primero que hacen los profes es dividirse y hacer algo que no estaba acordado en el Frente!

¿Qué había ocurrido? No estuve yo en la toma del edificio ubicado a unas cuadras del zócalo, y hasta hoy no se ha dicho quiénes provocaron el conflicto, pero supongo que alguien espontánea e irresponsablemente tuvo la ocurrencia de incitar a la acción directa, sin calcular que el gobierno estatal, presionado por Elba Esther para recuperar las sedes sindicales, esperaba la oportunidad para congraciarse con ella a costa de las y los maestros poblanos.

El vandalismo contra las oficinas

Después de mi deshilvanado discurso, me dirigí al edificio tomado, donde encontré este espectáculo: los compañeros habían corrido de las oficinas a los empleados del sindicato. Había mucho humo y agua derramada por todo el patio. Papeles, montones de legajos, arrojados por todos lados y a mitad de la calle un montón de propaganda electoral medio quemada, testimonio del fraude electoral, la cooptación política, el clientelismo. Junto con algunos maestros pasé por el edificio entre el temor y el júbilo por la audacia de los compañeros, quienes no calcularon lo que ocurriría después.

La manifestación de maestros, confusa y desordenada, se había retirado a la llegada de la policía y el local había quedado con el portón y las oficinas abiertas. La policía se había colocado al final de la calle, entre la 5 poniente y 16 de septiembre. Al hacer memoria un compañero ha recordado lo que informaba a esas horas un locutor que gruñe aun desde una radiodifusora local: “¡Se volvieron locos los maestros! ¡Están reunidos en el centro de la ciudad y ya invadieron un antiguo edificio y lo están quemando! Están golpeando a los que pasan por ahí y han robado y quemado libros de la biblioteca. ¡Tenga cuidado, señor radioescucha, si pasa por la 5 poniente. Informaremos más tarde de este acto de vandalismo de los maestros...”

Al lado de algunos compañeros me dirigí al otro extremo de la calle, en la 3 norte, donde se daría la primera refriega y donde esperábamos a Gilberto Maldonado, el Secretario General, de quien se decía ya estaba detenido. En esa esquina unos mil profesores nos concentramos en espera de algo, pues se decía también que en el edificio invadido habían quedado encerrados Gil y algunos compañeros.

La golpiza

En esa esquina de la 3 Sur y 5 Poniente crecía la tensión, y ocurrió un hecho político: mientras la tensión crecía se produjo un intercambio de reclamos y de legalismos entre un funcionario de gobernación estatal y los maestros, quienes le exigían enardecidos que se retirara la fuerza policíaca. El hombre, protegido por decenas de agentes de seguridad dejó clara su amenaza y se retiró. Apenas se había ido cuando ocurrió el encontronazo brutal entre la policía y los maestros. La llegada de los granaderos fue impresionante: se acercaron a paso redoblado amenazador, golpeando el piso con gruesas pértigas y con las botas, los escudos transparentes al frente. Nos quedamos impávidos y nadie se atrevió a interponerse a su paso. El destacamento se acercaba cada vez más con los rostros impasibles, como ausentes, con gafas negras, pertrechos, casco, etc. Algunos quedamos cercados, y al tratar de regresar a nuestro contingente vino la golpiza: a los compañeros del frente los fueron doblegando, paso a paso, golpeándolos con los palos, pateándolos. A Gil lo tiraron a golpes. Él se cubrió con los brazos los garrotazos, pero pronto cayó al suelo; algunos camaradas arremetieron contra los granaderos y lograron rescatarlo. En tanto, el grueso del escuadrón policiaco pasó rumbo al edificio sindical, a mitad de la calle.

La indignación

De ahí empezó la dispersión y el caos. Nadie sabía hacia dónde ir, qué hacer, donde encontrar a los compañeros. Yo había salido sin golpes, pero había perdido mis imágenes en video que eran mi banal preocupación entonces. Pero la desbandada no fue total, pues la confrontación se daba ahora en la casa hotel de los maestros, en la 9 Poniente, frente a la iglesia de Santa Inés. Cuando llegué ahí la invasión también ya había ocurrido: el local estaba igualmente abierto, sin el personal de servicio, con señas de apresurada huida. Recorrí el lugar sin novedad, salvo que los compañeros me llevaron al cuarto de la azotea donde me mostraron u n laboratorio de drogas: recipientes, aparatos, gomas, olor astringente. La indignación era creciente pero más el riesgo de involucramiento, por lo que rápidamente nos retiramos y fuimos a la plaza, junto a la fuente, donde se estaban concentrando otra vez algunos cientos de maestros. Ahí hice una intervención a gritos, desesperada, proponiendo a los compañeros que ya nos dispersáramos, que no había más que hacer, pues en esos momentos se acercaba otra refriega.

Así ocurrió. No nos acabábamos de ir cuando llegó por el oriente el peor asalto de esa tarde: la policía arremetió con otra golpiza a hombres y mujeres, lanzaron gases lacrimógenos y se detuvo a 17 camaradas, entre maestros, maestras y estudiantes. La acción policíaca, brutal, generalizada contó con unas decenas de delincuentes, vestidos de paisano, contratados por el gobierno, en complicidad con el sindicato charro para golpear y detener a los disidentes. La escena de la represión descrita al principio no se nos olvida, la de Itzel, atacada por los porros y subida a rastras al vehículo policiaco; la de Eduardo, pateado y arrastrado de los cabellos; la de María de Jesús, quien gritaba su nombre y era jalada por una de las mujeres-policía mientras se aferraba a una maestra; igualmente otra imagen de un maestro que es jaloneado mientras resiste agarrándose a la defensa de un automóvil.

Las imágenes están ahí recordando el 10 de junio de 2009…

Las detenciones

En Santa Inés sí fue eficaz el operativo para dispersar a la multitud. Por todos lados corríamos despavoridos. Algunas compañeras quedaron atrapadas en comercios que cerraron sus cortinas ante el griterío, los estallidos de las balas de los gases lacrimógenos, la estampida de maestros. Unas se ocultaron en la Iglesia de Santa Inés y otros huimos rumbo al Paseo Bravo. A mi lado escuché un grito de alguien que era herido por la bala de goma y aun así seguía corriendo quien sabe hasta dónde.

La oscuridad de la noche no impidió que se iniciara otra movilización de cientos o miles de ciudadanos, maestros, familiares y amigos de los maestros para rescatar de las garras de la policía a los detenidos. Una decena de abogados se presentaron en la Procuraduría de Justicia del Estado para, solidariamente interponer la defensa de nuestros compañeros.

Desde los separos se nos hizo llegar una carta firmada por los maestros detenidos diciendo que no se rendirían, que su dignidad los mantenía firmes, que hacían compromiso de seguir luchando por la educación y la libertad. La carta está ahí.

Tras una gran movilización en las calles de Puebla y frente a la PGJ, después de unos días se logró la libertad de las maestras y maestros. Solo Mariano y Evaristo fueron remitidos al penal de San Miguel, pero igualmente, tras una colecta y muy fuertes denuncias contra el gobierno hechas por los sindicatos, los abogados y el CDMP fueron liberados.

Ese día 10 de junio también el gobierno lanzó otro operativo policiaco para invadir nuestros edificios de la Sección 23 del SNTE en Rancho Colorado. Semanas después, en otra acción de sumisión de Marín Torres ante Elba Esther Gordillo, le fue entregado a ella el edificio de la sección 51, igualmente mediante un operativo policiaco.

Aquel 10 de junio no se nos olvida, como el “halconazo” de 1971. El lamentable acontecimiento marco un distanciamiento insalvable entre el magisterio y el gobierno de Mario Marín Torres. Desde entonces hasta hoy está rota la relación entre el magisterio que se agrupa en el CDMP y el gobierno del Estado y sus dependencias. Igualmente el magisterio democrático rompió toda relación con el “charrismo sindical”, la mafia de Gordillo.

Los efectos de aquel 10 de junio llegaron también a nuestras propias filas. El ataque a los maestros descubrió la maniobra de la infiltración priista en nuestras propias filas. La intriga de los operadores gobiernistas fue descubierta en esa lucha por liberar a los detenidos y meses después se expulsó a Juan Durán, Irma Ortega y Carmen López.

Pero por sobre la intriga y la traición pervive el mensaje de Gabriel Salom Flores escrito el 13 de junio de 2009: “Hoy les estamos enseñando (a nuestros alumnos) a gritar, a enrabiarse, a exigir, a defender. Mañana cuando volvamos a clases los alumnos se sentirán orgullosos de tener un maestro golpeado y encarcelado por defenderlos a ellos, a la educación gratuita, por querer una mejor escuela para un mejor país”.

REGISTRO GRÁFICO DE LA REPRESIÓN: http://codemagisterialpoblano.blogspot.mx/2012_06_08_archive.html

VIDEO EN YOUTUBE: https://youtu.be/RVxcfOVF9_0

Mundo Nuestro. En junio de 2013 publicamos en esta revista digital la entrevista Estambul, Bienvenidos al mundo de la lucha, que dio cuenta de la enorme explosión social contra el Primer Ministro turco Recep Tayyip Erdogan, líder del partido en el poder AKP. La movilización civil fue sofocada por la represión gubernamental. Tres años después, la guerra en Siria ha exacerbado la realidad política y social de Turquía, con la cada vez mayor represión de las voces críticas a la dictadura del dictador Endorgan. En esa medida la represión gubernamental contra los ciudadanos que demandan la paz y la libertad de expresión alcanza todos los círculos sociales, y en particular a la comunidad académica de las universidades. Este texto del científico turco Serdar M. Değirmencioğlu nos da una idea de la persecución sufrida por los profesores universitarios, pero también de la inventiva de la resistencia pacífica desde la sociedad civil.

La traducción del inglés corrió a cargo de la académica y activista Cecilia Zeledón.

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Estambul: Bienvenidos al mundo de la lucha

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A medida que desaparece la libertad académica en Turquía...

Desde el 11 de enero pasado muchos académicos en Turquía han adquirido hábitos extraños. Algunos empezaron a volar papalotes con sus alumnos y a subir los videos a internet. Otros empezaron a componer canciones con nuevas letras que me recordaban la poesía callejera. Y otros más empezaron a organizar tours en autobús. Mi teléfono móvil nunca había visto tanto movimiento, así que ahora está lleno de fotos, canciones y conversaciones sobre estas extrañas actividades académicas. Mientras tanto, por aquí y por allá empezaron llevar registros. Un listado de los que han perdido su puesto de trabajo; un recuento de las amenazas de muerte; otro con las medidas disciplinarias. Y más todavía, el recuento de quienes han visto desaparecer sus becas de investigación o sus viáticos. Los recuentos se actualizan cada semana.



Este pájaro de papel colgado de un árbol lleva escrito “algún día volará”. Algún día los presos serán libres.

Tarjetas con mensajes de esperanza y paz para los presos políticos.

Los estudiantes construyen y decoran los cometas. Los textos con alusiones a la paz en turco y kurdo.

Esta es una historia real. Yo soy uno de los que perdieron su puesto de trabajo. El 29 de abril, después de meses de acoso, fui despedido de repente por la Universidad Doğuş. La administración me culpó por firmar una declaración de paz, por llamar al gobierno a detener su brutal y sin sentido campaña militar en el sureste. Mi despido fue parte de una cacería de brujas en curso.

Como científico, no creo en las brujas. Pero, obviamente, el gobierno, controlado por un solo hombre, lo cree. El Consejo de Educación Superior circuló órdenes a las las universidades y las investigaciones internas comenzaron. En mi caso, la investigación se inició el 18 de enero. Expuse en el comité que yo estaba expresando mis derechos y que como científico social tenía el deber ético de hablar. Poco después perdí mi trabajo como presidente del departamento de psicología. Estaba claro lo que iba a seguir. Pronto me encontraron “culpable” por haber firmado una declaración de paz y fui despedido semanas antes de que el semestre hubiera terminado. Estaba enseñando cuatro cursos, pero nadie se preocupó por los estudiantes ni por las razones éticas. Y justo, uno de mis cursos se centraba en la psicología de la paz.

Sí, yo creo en la paz. Pero el gobierno no. Y creo firmemente que tengo derecho a vivir en paz, a convocar a las autoridades para establecer la paz y a expresar mis opiniones libremente. Como académico, creo que la libertad de expresión es esencial para la democracia, por no hablar de la existencia misma de las universidades. Pero el gobierno no lo crre así. Turquía está ahora llena de universidades en las que la búsqueda de la verdad o del diálogo crítico no es muy popular. Incluso el escepticismo no se tolera: el país está en guerra, y en tiempos de guerra se necesita un líder fuerte. La disidencia es considerada traición. La libertad académica es un lujo.

Yo no fui el único que perdió su trabajo. Aslı Vatansever, sociólogo, fue despedido conmigo. Hemos recibido la misma sentencia, la misma injusticia, y ahora estamos marcados. Los registros son cada vez más horrendos y las listas más largas. Una investigación criminal está en marcha y el gobierno envió una advertencia: Cuatro estudiosos fueron detenidos y enviados a prisión de inmediato. Todo lo que hicieron fue hablar en una conferencia de prensa para reiterar las exigencias contenidas en la petición. Es entonces cuando surgieron las cometas. Académicos y estudiantes volaron cometas justo fuera de las prisiones: Los papalotes simbolizan la libertad por lo que el mensaje era: La libertad y la paz prevalecerán. Los tours en autobús fueron también un acto de solidaridad. Los académicos, periodistas, activistas de la paz y los estudiantes se trasladaron en autobuses a dos cárceles para guardar vigilia. Y las canciones que rememoraban a la poesía callejera eran canciones de paz y la libertad.

Académicos y estudiantes se reunieron fuera de una prisión. Ahí se elaboraron tarjetas con mensajes de paz para los profesores presos por la dictadura.

VIDEO https://www.youtube.com/watch?v=jyQuSdbzmfs

Publicado el 14 de abril de este año, este video muestra a miembros del the Boğaziçi University Folklore Student Club cantando una canción escrita para los académicos encarcelados. Y les dicen: “Estamos aquí para llevarte”. Ese día se volaron papalotes en el cielo de la prisión.

Es difícil escribir una conclusión crítica en este escrito, ya que la búsqueda de la verdad se ha convertido en un acto muy peligroso en Turquía. Voy a dejar que otros hablen desde sus lugares de lucha:

El jefe de la ONU de Derechos Humanos, Zeid Raad El Huseyin, recién pidió a una investigación independiente sobre los civiles que fueron quemados hasta la muerte en Cizre. Erik Ene Zürcher, un reconocido historiador, devuelvió la medalla de honor que le había dado en 2005 el Presidente de Turquía. "Las libertades básicas en Turquía no existen", dijo. La esperanza de una Turquía democrática ha desaparecido. Yervant Bostancı, un músico, recientemente dijo que tenía dificultades para expresar lo que había presenciado en Surici, Diyarbakir, el lugar donde nació y se crió. "Estoy muy, muy triste --dijo--, mi alma está sangrando."

Recientemente alguien me dijo que soy un “académico bajo riesgo”. Si esto es cierto, lo mismo deberemos decir para todo este proceso. Las universidades en Turquía están bajo riesgo porque la libertad académica está desapareciendo. Y con ella el futuro de Turquía. Por ello también mi alma está sangrando. Sin embargo, mantengo la esperanza. Los papalotes volarán y los tiranos caerán. La verdad prevalecerá, al igual que la paz.

Puerto Libre/Revista Nexos

Mientras voy leyendo las entradas al hashtag #MiPrimerAcoso, oigo el Agnus Dei de Jenkins. Cantar quita el miedo, pero no consigue quitarme la tristeza. Todo esto que leo sigue pasando, como un aire ruin, a nuestro alrededor. Aquí tan cerca, entre mujeres que tienen Twitter y teléfonos inteligentes.



Con frecuencia tendemos a creer que el mal está en otra parte, entonces alguien lo nombra a nuestra vera, tan abrumador como parece transparente.

Hay hombres que están mal hechos por dentro, incluso si salieron de mujeres que también pueden haber sufrido acoso o mucho peor, violación, violencia, maltrato a sus hijos, espanto diario. Pero también cuando al parecer han vivido en familias estables y sin violencia.

Yo había olvidado por completo lo que podría considerar como mi primer acoso, no me marcó como el peor agravio, pero buscándolo recuerdo que cuando Brasil ganó el Mundial en 1970, un periodista entrado en años, si yo tenía diecinueve él pudo tener cincuenta, me pescó a besos en la boca sin que yo quisiera y por sorpresa. A mí, lo digo con cierta ironía, porque ya no era niña, nunca me habían besado en la boca, y jamás, en ninguna parte, con tal fuerza. No pude, ni supe cómo alegar defensa, salí corriendo. Pensé que esos besos no estaban entre mis quimeras, me turbaron. Un disgusto me persiguió esa noche. Recorrí muchas veces los bordes de mis labios, imaginando algo mejor. Con la lengua, con los dedos: algo más benévolo. Todo eso tenía que ser distinto, deseado, casi sobrenatural.



Seguir leyendo el Puerto Libre de Ángeles Mastretta en Revista Nexos:

http://www.nexos.com.mx/?p=28529



Ilustración: Gonzalo Tassier