Sociedad

Día con día

Día con día

Héctor Aguilar Camín



Me referí en la columna del lunes pasado al informe más reciente de Lantia, consultora especializada, que dirige Eduardo Guerrero, dedicada al seguimiento y la medición de la violencia mexicana.

El rasgo más preocupante del último informe de Lantia es que en el mes de enero de 2017 se registraron 1 387 ejecuciones en México.

Es el nivel más alto registrado desde el mes de septiembre de 2011, año en que la violencia alcanzó su mayor pico en nuestro país, luego del salto violento en la guerra contra las drogas de 2008.



El año de 2011 tuvo un promedio de 1, 314 ejecuciones mensuales. Las 1 387 de enero de 2017, sugieren que este año podríamos superar el infierno de 2011.

El mes de enero de 2017 es el número 11 en número de ejecuciones registradas desde el año 2007. Sus números parecen validar la expectativa de que el sexenio de Peña Nieto pueda ser más mortífero que el de Calderón.

La pregunta central de hoy es la misma de hace años: ¿Son necesarios tantos muertos? ¿La abundancia de muertos es es el único camino? ¿Hay una estrategia alternativa a la matanza?

Son preguntas que el actual gobierno y los estudiosos del tema no han podido contestar, aunque los dos saben esto: la estrategia seguida no ha disminuido la violencia . Peor: tiende a regresarla a la brutalidad de sus peores años.

¿Hay que seguir haciendo ciegamente lo que se hace o es posible abrir un espacio para discutir lo que estamos haciendo?

Las evidencias académicas que tenemos nos dicen que la estrategia seguida no sólo no funciona para contener la violencia, sino que la multiplica.

Hay mediciones de esto último, tan rigurosas como las de las ejecuciones que mide Lantia.

Pregunta; ¿No hay espacio para una conversación de hechos y soluciones sobre la violencia en México?

¿Tendremos que seguir a ciegas en el mismo camino cuando hemos generado información suficiente para medir y saber lo que hacemos?

¿Esta ceguera voluntaria sobre la violencia en México, ha de seguir ciegamente? ¿La respuesta es meter más las fuerzas armadas a la matanza?

Mi impresión: Demasiada ceguera voluntaria.

La encuentro por la noche. Fan del Face. Ahí cuenta su historia de lucha larga. Una mujer mixteca, criada en la ciudad de México, cruzó la frontera por el desierto a fines de los noventa. Hizo con nosotros la película Contigo al norte, Guadalupe. Ha sufrido altas y bajas. Pero ahí está, animada siempre por su Guadalupana. Ahora, como miles de mexicanos en todo Estados Unidos, no fue a trabajar... O lo hizo de otra manera.
--¡Sí, cómo no! --me dice--. Hoy hice varias llamadas para buscar aliados, centinelas, vigilantes...
--¿Y cómo estuvo el paro? --le digo.
--Es triste el ambiente, bueno, es un buen comienzo... Mañana viernes yo voy a sondear los barrios. Creo que para el 1 mayo va a ver muy buen movimiento.
--Como la marcha del 2006 --le comento, y recuerdo a los miles y miles que salieron a las calles el 1 de mayo de ese año. Con esa escena termina Contigo al norte, Guadalupe.
--Hoy es un buen comienzo en cambio de estrategia. Yo pienso que más fuerte nuestros hijos han crecido...
Rosa se toma un momento. Luego escribe:

Sabes, esta habiendo redadas muy fuertes en las calles llegan encubiertos...

Pero tengo mucha fe que saldrá algo positivo, aunque en estemos con el alma en un hilo...

Ayer ha escrito en su muro:

"Estoy EN la escuelita de mi hijo comunicándole que mi hijo no asistirá a clases, de una manera responsable y respetuosa mañana 16 de febrero quiero apoyar pacíficamente... Yoe formado PARTE del PTA de la escuela y hecho voluntario. EN las escuelas publicas mi hija mayor ahora FORMA PARTE de la fuerza laboral y desde hace mas de casi 3 décadas formamos PARTE de mover la economía de esta gran nación que amo y respeto... Los invito a tomar conciencia de cuánto les afecta y quizás no seamos muchos pero sí los suficientes /ROSA MT



Luego voy a su testimonio fotográfico.

Cerrados los tacos del Bronco en Queens:



Y la soledad de las calles:

Cierra Rosa su conversación conmigo. Antes le pregunto por su hija mayor, nacida en su barrio de Queens.

--Ella es mi brazo derecho, soltera, aquí está conmigo...

Allá queda Rosa en Nueva York. Yo la recuerdo así, muy joven, en esta fotografía. Siempre mirando adelante, dándole a la vida. Y enamorada de ese otro país que ella ve como suyo: Estados Unidos.

Ya en la noche la lectura es certera. Los latinos han cumplido: por miles no han ido a trabajar en centenares de ciudades, no han abierto sus negocios, no han comprado en tiendas ni en internet, no echaron gasolina, no llevaron a sus hijos a clases. Han dicho "sin nosotros este país se paraliza."

Lo hicieron en Detroit. Aquí el video que ha subido en internet Tino Arellano, el locutor de Ciudad Serdán, famoso en Puebla por su grupo Taxi y por su paso por la Radiente 105, donde encabezó una transformación de la radio local para poner a bailar a la ciudad.. Ahora está en la Z1310 AM y desde ahí ha salido a la calle a seguir durante hora y media la marcha de los latinos que reclaman por sus derechos.

Y como se puede ver, para la tarde ya llevaban más de 200 mil vistas...

VIDEO EN fACE

Y luego encuentro esta carta de un hotelero en Tenneessee, que ha perdido a la mitad de su clientela del día y ha tenido que cambiar las sábanas de sus huéspedes por el hecho simple de que el 99 por ciento de sus empleados en los rooms no fueron a trabajar. La comunidad hispánica, les ha dicho, decidió participar en un Nationwide Protest para alertar a todo mundo el impacto que tienen como fuerza de trabajo.

Y ni modo, a pedir sinceras disculpas y a limpiar las regaderas.

Cierra la noche. El viernes los mexicanos le darán duro en sus chambas. Mirarán para delante. Se sabrán con el alma en un hilo.

Vida y milagros

(Ilustración de Izak Peón, tomada de la revista Nexos.)

No es ser engañados sino desengañados lo que nos hace miserables, dijo Moliere, especialmente porque suelen engañarnos aquellos a quienes más amamos. Pero también es cierto que la verdad nos hace libres, más cuando de asuntos de amor se trata. Un poquito de luz y verdad encontramos muchas veces en libros inteligentes, con luz en las palabras para iluminar momentos que a veces parecieran de una obscuridad sin final. Mi hija Lorena ha desertado del amor, y de ella robo la frase de que se solicita cupido responsable porque el de ella se droga. Es posible que ella no haya caído en la cuenta de que en realidad somos nuestros propios cupidos y verdugos y que suele ser el cerebro engañado por las hormonas el que dispara dardos envenenados contra nuestro propio corazón.



¿Tendrá caso escribir acerca del amor y el desengaño, sobre las parejas, sus desencuentros y rupturas ? ¿Algo habrá cambiado en quinientos años con respecto a los infortunios del desencanto? Leyendo a Shakespeare o a Balzac uno sabe que no. Creo que es y será un tema vigente mientras el dolor de la pérdida sea tan común a tantos, y mientras tantos cruzan por ese obscuro túnel buscando a ciegas un lucero que acompañe. Un tema vivo: amor, desengaños y cómo superarlos. Cuando hablamos de amor hablamos también del arte de la guerra y del conocimiento de la naturaleza humana en los momentos de confrontación. Se confrontan los pueblos, los grupos, las parejas. Pero del amor y desamor colectivo ya platicaremos otro día. Hoy me apasiona el recorrido de los caminos de la pérdida que viven las parejas y el intricado laberinto que muchos habrán de recorrer para salir al cielo abierto del olvido.

Hay dos buenos libros del género "auto ayuda" para sobrevivir a esa confrontación individual que llamamos amor. Dos libros que son como tirarle una llanta al sobreviviente de un naufragio. Empiezo con el de Walter Risso titulado Manual para no morir de amor; contiene consejos con humor para la supervivencias afectiva. Algunos extractos puntuales del libro vienen entre comillas, lo demás son mis ocurrencias y esas tómenlas con las reservas del caso.



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1) "Si a quien amas ya no te quiere, aprende a perder, a manejar la frustración y a retirarte dignamente." Ese último punto es el más difícil. El de la retirada digna. Es raro el que logra salir de la escena de una ruptura a la primera y con elegancia, evitando la cofradía del santo reproche. Cantarle las claras de últimas al que abandona es altamente tentador. ¡Evítelo a toda costa, y si ya lo hizo, evite repetirlo ad infinitum! Sálgase cuanto antes de la cofradía del santo reproche que fundara Joaquín Sabina, entre otras cosas porque militar en ella no sirve para recuperar a nadie.

2) "Casarse con el amante es como echarle sal al postre." Sin comentarios...no hacen falta.

3) "Evita el sacrificio irracional y no te anules para que tu pareja sea feliz." NO aceptes cambiar cosas que son parte de tu personalidad solo para adaptarte a los gustos de tu pareja. Si como eres no te acepta, dale y date la libertad de ir a buscar a alguien más compatible en el ancho y amplio mundo. Evita ante todo que alguien a quien crees amar, asesine a una parte de tu yo.

4) "Si tu dilema es "Ni contigo ni sin ti" -corre lo más rápido que puedas para alejarte de esa persona."

5) "El dueño del poder en los afectos lo tiene quien necesita menos al otro". Si la balanza de poder no está equilibrada, y si en este caso tu necesitas mucho más al otro....corre lo más lejos posible de esa persona.

6) "No siempre un clavo saca otro clavo: a veces, los dos se quedan adentro." Abre un espacio a la recuperación afectiva y dale tiempo al tiempo, uno no busca, encuentra...y tira a la basura tus discos consentidos para romper el alma y tu álbum de fotos y recuerdos del que se fue... ¡Tíralos ya!

7) "Si el amor que el otro dice tenerte no lo ves o no lo sientes, es que o no existe o no te sirve".-Déjate a ti mismo en libertad y vete al mundo a conocer nuevas personas. Dentro de seis mil millones de habitantes, alguno más habrá que sea compatible contigo. Donde no se puede amar, -decía Nietzsche- hay que pasar de largo. Donde no hay, no hay.

El otro libro está escrito por el guionista de "Sex and the City" Greg Behrendt y la psicoterapeuta Liz Tuccillo, y está construido por cartas de personas con algún problema sentimental dirigidas al guionista pidiéndole un consejo. Este contesta la carta utilizando para hacerlo los mismos términos y palabras que usan los quejosos, volviendo sus queja contra sí mismos con el más negro sentido del humor. No hay humor sin víctima, y en este caso la víctima es el propio quejoso . Después de cada carta viene una reflexión seria de la psicoterapeuta acerca del problema planteado. El libro se llama ¿De verdad crees que está loco por ti?, y su lema sería "No hay más ciego que el que no quiere ver".

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El objetivo sería ayudar a quitar la venda de los ojos a los ciegos que el amor produce a raudales y que se han colocado ellos mismos. De cualquier modo, todo proceso amoroso de pérdida pasa por un ciclo, y como dice la autora Ángeles Mastretta, el círculo del desencanto hay que recorrerlo completo. Si consideramos al desamor como un grave padecimiento, no hay que negarle a quienes los sufren las medicinas, consejos y apoyos que se le brindan a cualquiera persona presa de una leve o grave enfermedad. A veces, consejos es lo que menos quiere oír quien atraviesa por esa situación terrible que es la de la pérdida amorosa, en la que, desde afuera, los demás pueden estar viendo con conmiseración , pena y hasta risa al afectado, aunque el que padece el mal se siente en el último círculo del infierno de Dante, círculo en el que el autor colocó a los ingratos, aunque en este caso, él o la ingrata no está precisamente en el infierno, sino que ha depositado en él a la víctima de su desinterés. Este libro ácido e inteligente puede ser una magnífica medicina para un enfermo de amor. Léalo en la soledad de su cuarto para poder reírse a gusto de sí mismo cuando se encuentre reflejado en los enormes ridículos que las victimas voluntarias del amor van narrando en sus cartas pidiendo consejo al despiadado autor del libro; leerá también los límites y principios con los que Liz ilustra a los lectores. Algunas citas memorables de este libro:

1) Si tienes que dormir permanentemente con una pareja que no pasa de los abrazos, mejor cómprate un perro.

2) Una ruptura es un acto definitivo, autoritario a veces, no un acto democrático. Se necesitan dos para el amor. Con que uno deserte, se hundió la patria y la restauración no se logra a base ruegos, súplicas o negociaciones.

3) "No se quiere casar" y "No se quiere casar contigo", son dos cosas muy distintas. ¿Entendiste la diferencia? Si no lo has hecho, entiéndela ya.

4) Los chicos o las chicas malas, son eso, "malas".

5) Si no te llama es porque no estás en sus pensamientos. --¡Aléjate del teléfono! ¡Ya!

6) Una excusa o una mentira piadosa es un rechazo educado. Aprende a verlo.

7) No lo invites a salir. No presiones a alguien para verte. Si le gustas al otro, ya encontrará la manera de verte y de encontrarte

.

8) Las personas no se olvidan de lo mucho que les gusta otra; no es precisamente "olvido" lo que tiene, se llama desinterés.

9) Si esa persona despareció, existe una posibilidad remota de que tenga amnesia en un hospital; la otra, altamente probable, es que no quiera saber de ti.

10) El hecho de que desaparezca, ya es una respuesta a tus dudas. No le interesas.

11) Deja que sea su mamá quien le ponga el suéter, le cuide el perro, o espere la llegada del gas el fin de semana. Si esa persona te encarga esos quehaceres no es porque esté loca por ti. Lo que necesita es una mamá, un asistente o un idiota a su disposición. Si a ti te trata como a su mamá, recuerda que con las mamás, no se fornica.

12) Si justificas cosas de tu supuesta pareja pensando que es "raro", mándalo a un circo o a un museo y sácalo de tu vida ya.

13) si te llama cuando está borracho o bajo el influjo de algún alterador de la conducta, te llama precisamente por eso, no porque te quiera.

¿Quién de amor no ha sufrido un desengaño? Nietzsche decía, y coincido con él, que el amor es el estado en que las personas ven más las cosas como no son. ¿Quién no necesita agarrarse a frases certeras cargadas de sabiduría o a las palabras de quienes nos estiman para recuperar la cordura y ayudarnos a ver las verdades amargas que a veces quisieran taparse con un dedo? Palabras que dibujan de nuevo los límites que se vuelven borrosos cuando la autoestima anda baja y el corazón y el cerebro confrontados. Y yo añadiría: si tienes un mal de amores, busca una buena amistad , de oído receptivo y lengua dulce, que el tiempo suele fortalecer las amistades y debilitar el amor. Y aprende del dolor, quien sabe de dolor, todo lo sabe.

Mundo Nuestro. La prisión que guardó la reclusión ilegal de los señores Adán y Paúl Xicale en el penal de San Pedro por 13 meses entre 2014 y 2015, ejemplo certero de la criminalización de la protesta social en el régimen de Rafael Moreno Valle, es una muestra concreta de las condiciones carcelarias en Puebla, claramente documentada en la plataforma Observatorio de Prisiones elaborada por la universidad Ibero Puebla y la organización civil Documenta. La siguiente es una crónica escrita por Sergio Mastretta sobre las condiciones en las que los presos políticos cholultecas vivieron en esos meses de reclusión. Y da una idea precisa de lo que viven en este momento quienes en este momento se encuentran encerrados en ese penal.

La segunda ruta de la conversación con Adán y Paúl Xicale



Afuera queda el delito. Aquí entra el ser humano. Frase pintada en el patio de acceso a las crujías que encierran la vida de los reos en la prisión de San Pedro Cholula

Son quince los presos en la Celda 119, cada uno tiene un número, cada uno ocupa un lugar definido en el que duerme. Adán y Paúl Xicale fueron encerrados primero en la celda 120. Ahí les tocó suelo las primeras cuatro noches. Porque no hay otra forma en la que quepan 15 personas en un cuarto de tres por tres metros: ocho reos tienen que dormir en el piso, sobre cobijas o colchonetas; uno más duerme en el baño; el décimo cuelga una hamaca –de hecho, una cobija con mecates--; y cinco más tienen cama. Adán compró una cama por 700 pesos, elaborada de madera ahí en la prisión por un reo; Paúl no cabe en esa cama de 1.60 por 60.

Desde el patio central, esa explanada de 25 por cuarenta metros en la que los presos dan vueltas y pasan las horas entre las 8 de la mañana y las cinco de la tarde, observo las mirillas enrejadas de las celdas. Las del segundo piso se adornan con camisolas y pantalones que los presos cuelgan para que sequen al sol de la tarde. No hay manera de entrar allá arriba a esta hora, y ni qué decir que siempre será mejor pasar el día fuera de ese encierro en el que se vive acostado desde la media tarde hasta la mañana del día siguiente. Todos los días de los años que duren tu proceso y tu sentencia. Es la brutalidad del sistema carcelario mexicano.

No perder la identidad

Adán Xicale reflexiona sobre la vida que se escurre por entre las rejas de las celdas, y me da con ello una idea de las capacidades que se traen a la cárcel y explican la sobrevivencia de los hombres libres pero presos de un sistema injusto y represor:



“Tenemos Paúl y yo una mentalidad, que la vida que llevamos aquí tenga algo de nuestra vida en casa. Lo más elemental, pero lo que más pierden los internos aquí adentro, el aseo: que nuestro lugar esté aseado. Así intentamos no convertirnos en un número, que no nos identifiquemos por el número de celda, que no nos convirtamos en un uniforme. No, en las cosas mínimas que tenemos guardamos nuestra propia identidad, en ellas está el hogar que nos quitaron: en la jerga limpia que utilizamos como mantel, en los vasos y cucharas que utilizamos –porque aquí todo lo tiran, los reos no tienen cuidado por la higiene de sus alimentos--, ahí está nuestro espacio íntimo. Somos los únicos en este CERESO que intentamos no perder la mentalidad del hogar. Aquí la mayoría cae en ese comportamiento uniforme en el que ya no eres tú y no eres más que un número de celda. Aquí la gente se deja ir, se tira en cualquier lado, ya no le importa si come junto a la basura, ya no se espantan las moscas. Aquí la gente poco a poco pierde el sentido de la vida.

La Celda 119

Ahí, en ese espacio mínimo, que no es distinto de las otras 38 celdas que tiene la prisión para los varones, han pasado el último año Adán y Paúl acusados de delitos que no cometieron. Le llaman la celda de los presos políticos.

Uno por uno, hago un recuento de sus compañeros de celda:

Interno 1: Rafael Tula, detenido en Coronango por el conflicto de las mototaxis; acusado por daño en propiedad ajena por el incendio de una patrulla y heridas a un oficial de San Gregorio Atzompa. “El propio Secretario de Seguridad Pública dijo que al policía no le pasó nada –afirma Adán Xicale—, pero el Ministerio Público señaló lesiones calificadas.” Le dieron 32 años de cárcel.

Interno 2: Manuel X. Acusado de secuestro en Esperanza, Puebla. Alega que es inocente. Le espera una condena no menor a 40 años.

Interno 3: Adán Xicale, de 56 años.

Interno 4: Sabino Leonardo Báez Serrano, hasta antes de su detención, presidente de la junta auxiliar de La Resurrección. Identificado con el Partido Acción Nacional. Se opuso a la desaparición de las juntas auxiliares y la pérdida del registro civil. Acusado de peculado –utilizó un vehículo oficial para ir a una manifestación a la ciudad de México-- y resistencia de particulares –se resistió a un citatorio del juzgado--. Le esperan 38 años.

Interno 5: Christian X., de Tlaxcalancingo. Acusado de homicidio por complicidad en el secuestro y homicidio de una mujer. Al parecer, un tipo de Tenancingo, Tlaxcala, el pueblo identificado por la actividad de lenocinio, enamora a una muchacha de Tlaxcalancingo; la secuestra, no pide rescate; la chica aparece muerta en Acajete unos días después; el novio es detenido por la policía en una camioneta propiedad de Christian, quien se la había prestado. Lleva año tres meses en la cárcel.

Interno 6: Adán Xicale Coyópol, de 25 años cumplidos a mediados de septiembre.

Interno 7: Alfredo Portillo. Detenido por el conflicto de las mototaxis, esta vez en Xoxtla. Acusado de daño en propiedad ajena por incendio de vehículo oficial. El afirma que defendió a una señora de la golpiza de la policía. Lleva año tres meses en prisión.

Interno 8: Teo Mejía Albor. Su caso quedó relatado arriba. De broma, le llaman “el terror de los taxistas”. Por el pleito con un taxista acabó acusado de asalto y lesiones con agravantes. Lleva diez meses en la cárcel.

Interno 9: Ricardo X. Acusado de robo. Le esperan 26 años de prisión. “Aquí no les voy a robar”, les dice a sus compañeros de celda.

Interno 10: Omar X. Homicidio por riña y lesiones calificadas. Le acusan del asesinato de un ciudadano norteamericano, académico de la UDLA. Su familia y sus amigos alegan su inocencia.

Interno 11: Pablo X. Acusado de tentativa de robo de vehículo. Originalmente lo acusa la hija de un magistrado del Tribunal en Puebla. Obtuvo un amparo que lo dejó libre por unos minutos, pues fue inmediatamente detenido, acusado de lo mismo pero esta vez por el propio magistrado. Lleva diez meses en la cárcel.

Interno 12: Joel X. Acusado de robo y desmantelamiento de vehículo en Santa Clara Ocoyucan. El caso es confuso. La policía encontró el automóvil en un terreno de su propiedad. No detuvieron a los autores del robo. Joel es el único detenido.

Interno 13: David X. Detenido junto con otros dos por robo de las redilas de un tráiler. Es acusado por los propios judiciales que lo detienen. Él afirma su inocencia, pero el MP no le da valor a sus declaraciones. Le esperan 27 años de condena.

Interno 14: Alberto X. Ingeniero mecánico, se preparaba para entrar a trabajar a AUDI. Acusado por robo de vehículo, fue absuelto y liberado, pero el MP le vuelve a fincar responsabilidad por el mismo robo y lo detiene nuevamente.

Interno 15: Christian X. Fisioterapeuta. Acusado de violación a un menor de edad. Lleva mes y medio en la cárcel. Es el preso más nuevo en la celda 119.

Presos políticos y reos comunes

Adán y Paúl sostienen esta conversación a la vista del barullo de los reos en este día de visita:

Paúl: Sí hay un trato distinto para nosotros. Hay un respeto de los reos comunes, se identifican cuando entienden los motivos que nos tienen aquí. Y también hay indiferencia…

Adán: Me buscan para un consejo. Me identifican como alguien que no debería estar aquí. Por eso nos tienen confianza, saben que no somos malandros. Y los reos pesados, los reos dominantes también nos consideran distintos.

Paúl: No es protección, pero sí es un trato distinto, algo así como “no me meto contigo”. Para nosotros no hay apodos, es Don Adán, Paúl… Ese es el trato.

Adán: Nosotros les hemos dado nuestra versión. Ahí en la celda, los otros internos han leído lo que aparece en los diarios que nos traen. Ahí lo comentamos y les explicamos qué es lo que pretende el gobierno en la Pirámide, porqué estamos aquí, y ellos lo entienden.

Paúl: Pudimos ver aquí el documental “Voces de Cholula, luz bajo la tierra”, pero no permitieron que lo vieran los otros presos, según porque puede malinterpretarse, que puede inducir a un motín.

Soledades colectivas

Regreso de la conversación al patio central del penal de San Pedro. Es 15 de septiembre y ya algunos presos alistan la romería que viene por el festejo patrio; todas las mesas están ocupadas por los presos que han recibido visita familiar; las tiendas instaladas en pasillo de acceso al patio, frente a la hilera de teléfonos y el comedor de la prisión, trabajan para la comida que viene. Los chocos de un sonido se ocupan de las enormes bocinas que atarantarán al vecindario con las rancheras y los iajajay patrioteros. Todo ocurrirá hasta que den las cinco de la tarde.

Allá dentro, hacinado, quedará el grito de silencio en el corazón de los prisioneros.

No habrá noche de grito para los ciudadanos para los presos políticos Adán y Paúl Xicale.

Qué vergüenza me da México.

Vida y milagros

Nelson Mandela, que todo sabía acerca del odio, aseguró con toda contundencia que nadie nace odiando. El odio es un sentimiento aprendido, mientras que la confianza y el amor son inherentes a los bebés y a él responden ya desde el vientre materno. Gracias a la fantástica tecnología de los ultrasonidos y fotografías intrauterinas se han podido observar miles de casos de hermanos gemelos que comparten en la gestación la misma bolsa; en esos estudios se ve a los bebés de cinco y seis meses tocándose afectuosamente, no agrediéndose. Nelson Mandela tuvo toda una vida para aprender acerca de los mecanismos del odio y las mil maneras para desactivarlo. Su vida nos dejó un testimonio de la capacidad del ser humano para optar, ya sea por el odio o por la convivencia pacífica. El afirmaba que se puede elegir a pesar de las circunstancias más difíciles en las que nos pueda haber tocado vivir. Mandela nació y vivió en el más crudo caldo de odio de la segregación entre blancos y negros, el sistema del apartheid de la República Sudafricano. Mandela pasó 20 años de su larga vida en una estrecha celda impuesta por el miedo y el odio de los blancos hacia los negros. Blancos dominados por el miedo a lo distinto. Blancos cautivos como él en la cárcel de sus miedos y demonios. En ésa soledad optó por alimentar la paz interior. Dicen que dos tigres habitan en cada uno de nosotros, el de la violencia y la maldad y el de la bondad y la paz, y que vivirá en nosotros el que decidamos alimentar.



Ante la amenaza de la locura con método que enarbola Trump y cuyos argumentos se asemejan bastante a los esgrimidos por los defensores del apertheid, como país nos estamos viendo obligados a movernos. He oído repetidamente en estos días en la boca de políticos y analistas la palabra "represalias" contra las políticas de Trump. Retaliation es la palabra en inglés y me suena dura, como la ley del talión a la que hizo alusión el ex vocero de Fox, Rubén Aguilar en una mesa de debate, pidiendo ojo por ojo. En esa lógica, decía Ghandi, todos acabaríamos ciegos, pero creo que de momento podría haber muchos más ciegos inmediatos de nuestro lado. Sin embargo lo que sí puede generarse son consecuencias bien pensadas y armadas por muchas buenas estrategias económicas, políticas y sociales como respuesta a las agresiones del señor encabronado que habita en el país de arriba y que parece ignorar que nos necesita y mucho. El que no sabe es como el que no ve.

Es mejor elegir la ley bajo la que vivió Mandela, la de la desarticulación de la maquinaria del odio, conocida muy bien por millones de mexicanos obligados a migrar desde niños. Y es que en los lugares más lejanos y distintos del mundo, el germen del odio y la violencia es siempre el mismo. Sin embargo, es bueno entender que nadie nace odiando y que el odio es un caldo de cultivo al que uno puede sobrevivir a fuerza de voluntad, buenos hábitos mentales, acciones positivas, el cultivo de la cordura, y la divina luz de la inteligencia emocional, en la cual Mandela fue un maestro. Nos dejó un legado digno de abrazar, estudiar, aprender, y agradecer.



Desde dentro de Estados Unidos hay ya millones de personas actuando en ese sentido, oponiendo a las decisiones arbitrarias de Trump, poderosas acciones jurídicas y diversas manifestaciones cívicas desde múltiples espacios, ya sea artísticos, empresariales, periodísticos o académicos. Ayer mismo un extenso grupo de premios Nobel se manifestó públicamente con buenos argumentos a favor de la integración y no de la división y discriminación en el mundo. También se está usando el sano poder de muchos estados y ciudades de la unión norteamericana como dique a las arbitrariedades de los decretos federales que firma como boletas de matrimonio de Kermess un señor al que le gusta vivir regido por los instintos primarios, sin tamiz ni coladera entre lo que piensa y lo que hace. A ello se está respondiendo con la oposición legislativa y utilizando los caminos judiciales que sí aplican en un estado de derecho.


Muchos países se han manifestado ya a favor de la unidad e integración justa del mundo. Desde México podemos hacer muchas cosas, no solo como individuos sino como conjunto, estando atentos a todas las acciones propositivas desde donde vengan, desde instancias privadas o públicas, desde el actuar del Congreso hasta el actuar del gobierno federal y quienes lo encabezan, ya sea para apoyar lo bien planteado como para cuestionar lo que es erróneo o no funciona . Para eso sí que pueden servir las redes, los medios de comunicación y las organizaciones civiles bien articuladas que hay en nuestro país.


En muchos países menos amenazados que México ha habido ya manifestaciones poderosas. En el nuestro hemos estado demasiado sorprendidos y paralizados por el alud de hechos y el ruido mediático en el que es experto Trump. Apenas en estos días se ha convocado a una gran marcha nacional, "Vibra México", para el domingo 12 de febrero. La convocan muchísimas asociaciones civiles y actores sociales. En un país en el que se ha abusado de las marchas de manera feroz, vale la pena participar en una que puede ir cargada de la energía que tuvo la marcha por la sal de Ghandi o las enormes marchas de Martin Luther King para erradicar la discriminación. Ellos, como Mandela, lograron grandes cosas que hoy están de nuevo en jaque.

Una marcha ordenada, respetuosa, inmensa y en día de descanso puede tener un enorme poder. Es una más de las muchas herramientas pacíficas que podemos utilizar para fortalecer nuestra postura ante los desafíos del nuevo gobierno de los Estados Unidos. Es muy ilustrativa una caricatura de un periódico alemán en la que aparece Trump con una espada en la mano, y en la otra, la cabeza de la estatua de la libertad. No puede tomarse a la ligera la cruzada que este señor ha emprendido contra muchas cosas que creímos ya ganadas. De dar miedo, sobre todo viendo la caterva de radicales de los que se ha hecho acompañar, creyentes fervientes de la supremacía blanca, que ignoran ciegamente las pruebas científicas de que la raza humana, el hommo erectus y el hommo sapiens provienen originalmente del norte de África. De ahí se desprendieron las miles de migraciones que han poblado el mundo.

Ningún ser humano que nace es ilegal, nazca donde nazca. Los blancos que hoy viven en Estados Unidos, todos, provienen de migrantes, y todos, estemos donde estemos, tenemos una madre Eva común. Los genes de todo el mundo van a dar siempre al norte de África. ¡Augggghhhh! compartimos todos el germen del miedo a lo diverso que puede incubar el odio y el mal, pero también los genes que han producido la música, la literatura, la filosofía, la solidaridad, la ciencia, el don de curar, la tolerancia y el amor.

Por lo pronto todos podemos hacer algo. Una sobrina mía, joven escritora especialista en literatura fantástica me regala esta cita: "Yo he descubierto que son las cosas pequeñas de las acciones diarias de las personas ordinarias lo que mantiene a raya la oscuridad. Los actos simples de amabilidad y amor. "The Hobbit.” Pues eso, cientos de miles de actos simples de amabilidad y amor es lo que podemos anteponer a la oscuridad de estos tiempos.



The election of Donald Trump as president of the United States has had serious repercussions around the globe. On Saturday, January 21st, women around the world (and men as well), took to the streets to show their indignation and disdain for the man who will hold the reigns of the United States for the next four years.

Thousands upon thousands of people saying “NO” to his proposed plans of hatred and fascism.

La elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos ha tenido serias repercusiones en todo el mundo. El sábado 21 de enero, mujeres de todo el mundo (y también hombres) salieron a las calles para mostrar su indignación y desdén por el hombre al mando de los Estados Unidos durante los próximos cuatro años. Miles y miles de personas que dicen "NO" a sus planes de odio y fascismo.



I was in Oaxaca on that Saturday morning. There was a march that reflected the solidarity that was being felt worldwide in resistance to Donald Trump. It was a predominantly “gringo” crowd who were searching for a way to express our disbelief and disapproval of what was taking place in the US. It was our attempt to show the Mexicans, who are our neighbors, that we do not share the views of the man who has vowed to deport their family members and build a wall to separate us.

It was our way of letting our Mexican neighbors know that we are not one with him, that our ties and respect for the Mexican people remains in tact. As one sign in the march stated: “Keep the migrants; deport Trump.” If only that were possible.

Estuve en Oaxaca el sábado por la mañana. También ahí hubo una marcha que reflejó la solidaridad manifiesta en todo el mundo que resiste a Donald Trump. Una gran mayoría éramos "gringos", y así expresamos nuestra incredulidad y desaprobación con lo que ocurre en los Estados Unidos. Fue nuestra manera de mostrar a nuestros vecinos mexicanos, que no compartimos las opiniones del hombre que ha prometido deportar a sus familiares y construir un muro para separarnos. Así les hicimos saber que no estamos con él, y que nuestros lazos y nuestro respeto están con el pueblo de México. Como lo expresó una consigna en la marcha: “Que los migrantes se queden, deportemos aTrump”. Si eso fuera posible…

But in the resistance, there is hope. And what happens in the US deeply affects Mexico. May we continue in solidarity and friendship as global neighbors who both have to fight for our rights in our home countries. A march is only a march, unless it continues and grows into something bigger and more powerful. I hope January 21st was just the tip of the iceberg, that much bigger and better things will follow. It has to be.

Pero en la resistencia hay esperanza. Y lo que sucede en Estados Unidos afecta profundamente a México. Mantengamos nuestra solidaridad y amistad como vecinos globales y luchemos por nuestros derechos en nuestros países de origen. Una marcha es sólo una marcha, a menos que se sostenga y se convierta en algo más grande y poderoso. Espero que el 21 de enero sea sólo la punta del iceberg, que seguirán cosas mucho más grandes y mejores.

Así tiene que ser.

“Qué seguro y cómodo, acogedor y amistoso parecería el mundo si los monstruos y solo los monstruos perpetraran actos monstruosos. Contra los monstruos estamos bastante bien protegidos, y podemos descansar seguros de que estamos protegidos contra los actos perversos que los monstruos son capaces de realizar y que amenazan con perpetrar”. Zygmunt Bauman

Por muchos años la sociedad mexicana había tenido muy fácil la tarea de identificar al bien y al mal, de acomodar con la mínima de las dificultades cada suceso, cada persona, cada cosa en uno de ambos grupos. En caso de no poderlo hacer con las escasas herramientas que la familia, la educación formal y la sociedad le brindaban siempre quedaban los medios de comunicación, los formadores de opinión pública. La radio, el periódico y la televisión se encargaron por décadas de ayudar a los mexicanos a colocar etiquetas y a identificar a “nuestros monstruos”. Ya que como decía Bauman al tenerlos identificados nos sentíamos a salvo.



Así, mientras “Las Poquianchis”, “el cocinero de los Amezcua”, El “Señor de los Cielos” o la “Mataviejitas” eran colocados por la prensa y sociedad en la bolsa de los malos, de los asesinos; “El Pentapichichi” Hugo Sánchez, John Lennon o Lady Diana se colocaban inmediatamente en la inmaculada bolsa del bien.

Aprendimos a odiar a los políticos y amar a los futbolistas y los cantantes, aprendimos que el Chapo –hoy extraditado- tenía el papel del villano, que Carlos Salinas debía regresar todo lo que se robó, que Marcos era un héroe encapuchado con pistola y que Juan Pablo era el “Papa Amigo”.



Si algún grupo pensaba que tal o cual estaba en la bolsa equivocada probablemente había una editorial en algún periódico, se repartían algunos panfletos, o se hacía una manifestación en la plaza más cercana para tratar de cambiarlo de bolsa. No había pierde, los monstruos estaban bajo control.

Pero pasó que con la llegada de internet y las redes sociales se nos difuminaron los monstruos, las dinámicas de comunicación, percepción y generación de opinión pública cambiaron. Pasamos del dominio de los medios al dominio de las audiencias. Pasó que desde el “Juai de Rito” las audiencias tomaron el control de lo que los comunicadores debían informar. Tuvieron el control para poder elegir a sus villanos por sí mismos, sólo que con las mismas (o menos) herramientas éticas, familiares, educativas o ciudadanas.

Con las carencias de la educación formal actuales, la crisis de ciudadanía y pensamiento en colectividad, y con las secuelas de una ética y valores alienados por las decadentes televisoras, arrancamos la era digital con unos mexicanos recién transformados por la hiper-conectividad en usuarios, en audiencia que razona únicamente en función de las emociones.

En este sentido, el más reciente artículo arbitrado del investigador y teórico del periodismo digital, Ramón Salaverría “To Share or Not to Share” que analiza el tipo de contenidos más compartidos por los usuarios en las redes socio-digitales, se señala la casi irremediable tendencia al contenido que excita a los usuarios, que los emociona, que evoca fuerte sentimiento positivo o negativo, que busca polémica y con el que se conectan emocionalmente. Los resultados de esta investigación confirman la fascinación de la audiencia por asomarse a las vidas de otros, ya que las historias con un valor de noticias de interés humano fueron, por mucho, las más compartidas.

Aunado a esta tendencia emocional, se suman los nuevos patrones de comportamiento ligados a los tiempos actuales.

El mismo Zygmund Bauman señala que uno de los principales rasgos de la modernidad es la abolición de la privacidad, esta que nos conduce a la manipulación de los secretos de la gente, a la intromisión de su intimidad.

La privacidad, la intimidad, el anonimato, el derecho al secreto quedan totalmente relegados ante el imperativo de la modernidad, ante las comodidades y satisfacciones de los artefactos.

Así, el usuario está obligado a seguir los estándares impuestos por las fábricas de celebridades públicas; los medios están obligados a ser extremadamente conscientes de que cuanto más íntimos, provocativos y escandalosos sean los contenidos, más atractiva y exitosa será la promoción y mayores los índices de audiencia.

Compartimos e interactuamos en las redes sociales con las vísceras

En el presente de la era digital, el de la llamada sociedad de la información, tenemos una masa de mexicanos hiper-conectados, cuyas emociones y pasiones son la herramienta casi única para construir su criterio y donde la súper exacerbación de lo privado mueve sus conciencias en forma de memes, videos, ladys y lords.

Los mismos que celebraron la muerte a sangre fría de cuatro asaltantes en manos de un “héroe urbano anónimo” en un camión, son los mismos que se escandalizan por la balacera que propinara un adolescente en una escuela de Monterrey. La venganza como emoción movió las redes, de igual forma que lo hizo el espanto de ver a unos niños recibir un balazo.

Los mismos que compartieron hasta el cansancio la golpiza de un taquero a una joven comensal o la imagen de un pequeño niño sirio muerto en el mar, son los mismos que pedían no compartir el video del referido tiroteo de Monterrey. En el primer caso nos movió la impotencia ante el lugar común de la fragilidad femenina, en el segundo, la rabia y la empatía ante la fragilidad infantil en el escenario de una guerra sin sentido.

Las calles se llenaron de barricadas, y las redes sociales de alarma, nos movió el miedo, nos movió la incertidumbre ante los saqueos y videos que se compartieron una y mil veces.

Aurelio Nuño fue identificado como el villano por una impertinente niña que lo hizo ver mal ante el dedo flamígero del usuario, el jurado acusador del hashtag y el trendtopic.

Rubí, la quinceañera, fue la mártir y la princesa del cuento de las celebridades efímeras. De su intimidad, de su correspondiente derecho como menor de edad a tener una privacidad nadie se quejó, se pidieron nombres, apellidos, detalles, todo para poder saciar la necesidad de observarnos en el ridículo del otro.

La sociedad mexicana construye a sus propios héroes y villanos en internet, “como Dios le da a entender” sólo que ya no son pocos, son miles, tantos como celulares y computadoras hay, tantos como cámaras y cuentas de Facebook existan. En el panóptico de hoy vigilamos a todos, apuntamos la cámara de nuestro celular a todos queriendo conocer cada detalle, y al mismo tiempo nos dejamos ver, creemos que sólo observan de nosotros lo que nosotros queremos, desconocemos al observador y no lo vemos. Héroes y villanos ahora los hay en todos lados.

Por supuesto que debemos hacer todo lo que esté en nuestras manos por tratar de proteger a las personas, a los niños, de los efectos de la actual forma de comunicación de masas, esa a la que la audiencia mexicana se está adaptando, con lo poco que tiene, con lo poco que puede.

Pero el camino no está dentro del Internet, está fuera de él. Por si mismos, los periódicos no formaron a sus lectores, estos mismos no aprendieron a ser radioescuchas gracias a la radio, ni televidentes gracias a la televisión. Su condicionamiento social, su limitación educativa, su predisposición cultural y su formación ética y cívica los hicieron adaptarse a su condición de lector, radioescucha, televidente y ahora en usuario. Sólo que a diferencia de los anteriores, el usuario puede transgredir no sólo la agenda mediática, sino poner en conflicto ético a los mismos medios.

La emergencia ante esta dinámica de comunicación y sus efectos posiblemente más devastadores que la televisión parece obligarnos a la búsqueda inmediata de mecanismos para adiestrar y formar a las audiencias del presente, pero sobre todo las del futuro.

¿Por dónde empezar? Ya lo veremos en la próxima entrega. Hasta la próxima.

Mundo Nuestro. Esta crónica fue escrita para la revista Nexos por Sofía Cerda Campeso y Ana Tovar.

“¿Qué vas a hacer con tu fuego?”, preguntó una de las oradoras desde el estrado a las miles de personas conglomeradas en Washington D.C. Esta fue una de las muchas consignas que se pronunciaron para marcar el comienzo de un momento histórico para el mundo: la marcha de las mujeres del 21 de enero de 2017, en un contexto de búsqueda por la identidad de los feminismos.



El movimiento que surgió como respuesta a la toma de poder del nuevo presidente de Estados Unidos logró su cometido: traspasar fronteras y encontrar unión en las diferencias. Si bien la ciudad de Washington D.C. concentró al mayor número de personas en su marcha; a lo largo de todos los continentes, millones de voces hicieron eco. Manifestaciones hermanas se movilizaron en diferentes lugares de Estados Unidos y distintas ciudades del mundo: de Sydney a Nueva Delhi; de París a la Ciudad de México. Las demandas fueron prueba de la amplia plataforma en la que se convirtió el movimiento. Se exigió respeto a los derechos sexuales y reproductivos; respeto a los derechos de los migrantes; respeto a la libertad religiosa; respeto a la libertad de expresión; respeto a todo el espectro de las minorías y grupos vulnerables (latinxs, personas de color, comunidad LGBTQIII, personas con discapacidad, entre otras). Lo que se exigió fue respeto a los derechos humanos.

marcha

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Esta marcha no ocurrió en el vacío. Desde hace algunos años el feminismo ha permeado en la cultura popular a través de lo que se ha llamado el “feminismo blanco”. Es el feminismo que abunda en Hollywood, la academia y la política. Éste, a pesar de sus pretensiones universales, habla desde el privilegio. Es decir, se trata de mujeres blancas, de clase media-alta, que han encontrado un espacio para visibilizarse (confesamos que nosotras mismas somos consumidoras de este feminismo). Y a pesar de que sus intenciones son buenas, este movimiento ignora las preocupaciones y problemas que otros grupos de mujeres —las de color, transexuales, migrantes, indígenas o con discapacidad, además de sus intersecciones— sufren.

Una de las portavoces de este feminismo, aunque ella se niegue a aceptarlo, es Lena Dunham, creadora y protagonista de la serie Girls. “No los quiero asustar, pero creo que puedo ser la voz de mi generación”, le dice Hannah Horvath (Dunham) a sus padres en el primer capítulo de la serie. Hannah es una chica blanca de venititantos que vive en Brooklyn y enfrenta los “problemas de la cotidianeidad”: falta de trabajo, falta de dinero, inseguridad con el cuerpo, amores no correspondidos, mensajes de texto sin contestar y el postergar la emancipación hasta los 30. Además de la temática con la que tantos millenials nos pudimos identificar, la serie llamó la atención del público por un tema fundamental del aspecto de su protagonista: es una chica “gordita”, que impulsa, junto con el feminismo blanco, al movimiento que busca la aceptación y visualización mediática de los cuerpos imperfectos: estrías, celulitis, lonjas y todo aquello que se nos ha enseñado a ocultar (a través de photoshop o cualquier otro remedio milagroso). Así conocimos su versión de una antiheroína atípica. Una mujer cuya franqueza y honestidad la han vuelto insoportable. Como han escrito sus críticos, el personaje se equivoca constantemente de manera dramática, tolera el trato agresivo de Adam con quien tiene relaciones sexuales sin compromiso, a pesar de que ella siempre espera más. En esta serie, Dunham se planteó el propósito de que la audiencia se identificara y dijera: ese “alguien me entiende” o “no estoy tan locx como pensé”. Ese alguien se trata de las mujeres occidentales contemporáneas que han gozado de ciertos privilegios.

En octubre del 2014, la revista Vanity Fair hizo su famoso cuestionario Proust a Lena Dunham,(para este momento ya era ganadora de dos Golden Globes y tenía ocho nominaciones al Emmy). “¿Cuál es tu idea de la felicidad?”, preguntó la revista, a lo que Lena respondió: “una cama deshecha rodeada de libros, utensilios para escribir, el perro; restos de pan tostado con mantequilla en mi pecho y mis seres queridos no muy lejos pero tampoco muy cerca”. Quien haya visto Girls sabrá que es justo en este escenario, que Dunham describe como la felicidad absoluta, en el cual se lleva a cabo su serie: camas deshechas, personajes torpes y espacios sucios y pequeños. La misión de Lena partió de reflejar situaciones y personajes reales: incómodos, histéricos, maniáticos y narcisistas. A diferencia de Sex and the City, por ejemplo, esta es una serie en donde no hay glamour. Girls refleja una tendencia de las series y el entretenimiento, mostrar situaciones en las que se visualizan las ansiedades contemporáneas y su impacto en las relaciones humanas, cuerpos humanos sin retocar, sexo incómodo y crisis existenciales. Suponemos que, al final día, por eso no vemos diferencia entre la escritora y el personaje.

Retomamos a Lena Dunham porque la marcha de las mujeres coincide con otra expresión particular de los esfuerzos feministas contemporáneos, que además le atañe directamente. La portada del mes de febrero de la revista de moda Glamour está dedicada a Dunham y al resto de las protagonistas de la serie de HBO. Este número —que coincide con la salida al aire de la quinta y última temporada de Girls— captura las contradicciones de un discurso que se ostenta como feminista pero que queda en deuda con todas las mujeres que no se sienten representadas en él. Es un discurso calificado de poco incluyente y criticado, por ejemplo, por Rosie Campos en su texto “Dear White Women: This is not about us” o recientemente en “The Somehow Controversial Women’s March on Washington” publicado en The New Yorker unos días previos a la marcha. Más aún, esta edición de la revista Glamour que se ostenta como ¨feminista¨, al haber sido producida en su totalidad por mujeres en realidad promueve y refuerza estereotipos de lo que tradicionalmente se considera femenino: la moda, la belleza y el culto al cuerpo. Se crea un oxímoron: Glamour-Revista Feminista.

Es en este contexto del feminismo blanco o feminismo pop que se manifiesta parte de la indignación ciudadana de muchxs ante la victoria del nuevo presidente de Estados Unidos. Nos metemos a las redes sociales a colgar fotos, canciones y los hashtags más originales para expresar nuestro sentir. Hacemos instagram stories que decoramos con puños de todas las razas. Revisamos las fotos publicadas por (inserte nombre de celebridad blanca-feminista-liberal de su preferencia) y nos sentimos emocionados por el #girlpower que se cuelga de nuestros collares de vulvas. Compramos pussy hats y playeras con el mensaje de: “Nasty Woman” como símbolo de rebelión. Sin embargo, ¿qué estamos realmente haciendo por la causa, cuando se asume que ésta es limitada en su expresión? La mujer inmigrante indocumentada que trabaja para una señora en el Upper West Side, a quien directamente afecta el polarizado clima político, no se puede manifestar de esta forma. La movilización se trata de tomar acción. El feminismo blanco nos hace fácil digerir la problemática y hace que ser feminista sea sexy, pero ahora toca considerar las variantes y las situaciones complejas que viven realmente las mujeres para crear una unión que se cristalice en políticas más inclusivas. Tampoco se trata de pretender que las mujeres son un grupo homogéneo, sino de examinar los puntos en donde coexisten diferentes manifestaciones de discriminación y subordinación.

Mientras los discursos por la mañana de ayer sí ofrecieron una plataforma inclusiva y diversa, como lo demostraron las oradoras blancas, musulmanas, latinas y transexuales que participaron —en donde hicieron referencia a distintos puntos de la interseccionalidad (raza, género, religión-creencia, etc.)—, hay una percepción recurrente de que las manifestaciones fueron limitadas en términos de la diversidad de sus participantes. Mientras que en las calles de la ciudad de Nueva York la marcha pareció estar conformada de forma más homogénea (sobre todo si se toma en consideración que es una de las ciudad más pluriculturales del mundo), en D.C. la diversidad fue mucho más impactante; quizás por ser el epicentro de la manifestación. Más allá de esto, la realidad es que la marcha no sólo fue pacífica, sino muy numerosa contando con la presencia de familias, niños, jóvenes, adultos e inclusive adultos mayores con sus andaderas rodantes. No podemos soslayar que nos conmueva el que probablemente esta fuera la marcha más grande con temática feminista en la historia.

El feminismo pop tiene muchas limitantes. Nos acerca a las mismas mujeres famosas designadas como el estandarte del movimiento que habla por “LAS MUJERES”: tanto Emma Watson como Lena Dunham, por ejemplo. No cuestionar este feminismo nos hace caballos de calandrias y nos obstaculiza en el camino a encontrar formas de lograr una mayor equidad social. Es necesario dejar la miopía atrás y reconocer la discriminación, desigualdad y opresión que sufren distintas personas y grupos.

Como escribiera Audre Lore en 1971:

Insinuar, sin embargo, que todas las mujeres sufren la misma opresión simplemente porque somos mujeres es perder de vista las muchas herramientas variadas del patriarcado. Es ignorar cómo esas herramientas son utilizadas por las mujeres sin conciencia entre sí [...].

A pesar de las limitantes del feminismo blanco que se podría decir que inspiró a esta marcha, ayer se movilizaron cientos de miles de personas alrededor del mundo, lo que antoja discusiones más profundas sobre las coincidencias de las diferentes etiquetas que conforman la identidad. Las demandas trataron de articular una visión de respeto a los derechos humanos de todxs. Proteger los derechos sexuales y reproductivos involucrándose con organizaciones de la sociedad civil, así como reconocer la contribución positiva de las mujeres migrantes, son sólo algunas de las batallas en las que tendremos que participar activamente. Queda un largo camino por recorrer. Sin duda, esta marcha abrió espacios para muchos diálogos constructivos. Dedicaremos nuestro fuego a cuestionar las propias experiencias y enriquecer nuestra óptica para poder innovar nuestra forma de hacer frente a la desigualdad.

Sofía Cerda Campero, Licenciada en Comunicación por la Universidad Iberoamericana y candidata a Maestra en periodismo por The City University of New York

Ana Tovar. Abogada por el ITAM y Maestra en Derecho por Yale University.

Las autoras viven en Brooklyn y tienen veintitantos.