Sociedad

Vida y Milagros



Hacía tiempo que no veía a una amiga que superó el cáncer y redujo los síntomas de la quimioterapia apoyada en tés y fumadas de mariguana. Digamos que de ahí adquirió un gusto muy controlado por la mota y un conocimiento de sus efectos, a los que ella considera infinitamente menos dañinos que tres cubas de Bacardí. Hace poco nos encontramos y platicamos largamente, como solo ella y yo sabemos hacerlo cuando coincidimos, porque a ambas se nos da el don de la conversación. Yo me entono con el don de lenguas y una buena conversación como otros se entonan con alcohol o mota. Como estábamos en mi casa, me preguntó que si podía fumar.

--¿Todavía fumas después de lo que tuviste? ¡Mensa!

--Si, pero poquito y de otros que no me hacen daño.



Y Sacó de su bolsa una pequeña cajita de madera coquetísima, con una etiqueta que parecía antigua con el dibujo inconfundible de una hermosa hoja. Con cuidado sacó un cigarro esbelto que prendió sin dejar de conversar. Hasta que olí el humo supe que el cigarro era de mariguana.

--¿De dónde sacaste esta curiosidad?

--La compré en una tienda en California.

--¿A ver?

Y acto seguido me prestó la cajita para que la revisara y luego le pedí una probada de su cigarro. Dos fumaditas, para ser sincera. A mí la mariguana ni me va ni me viene. Lo más que me ha dado es dolor de cabeza. Pero sé que a muchas personas les causa efectos benéficos en muchos sentidos, desde el punto medicinal y desde el punto recreativo. Desde luego es menos dañina que el alcohol. Tan es así que hace años, en el ejército, no se prohibía a los soldados fumar en sus descansos.

El libro "Del café a la morfina" del Dr. Andrew Weil & Winifred Rosen *, habla acerca de lo que se necesita saber sobre las sustancias psicoactivas, sin tolerar o condenar el consumo. Las drogas están presentes en nuestra sociedad y por eso hay que conocerlas. Los autores ofrecen información amplia y objetiva de muchas sustancias, del café a la mariguana, de los analgésicos a la heroína o del café al chocolate. En particular no satanizan o alaban ninguna, y de la mariguana solo dicen que como cualquier otra substancia que altera el estado de ánimo, hay que consumirla con moderación además de aprender a conocer nuestras reacciones ante ella, igual que ante cualquier otra droga. El café, quién lo diría, tiene agentes psicoactivos. Balzac murió a la edad de 50 años por consumir más de 80 tazas de café al día. Perdió las sales del cuerpo por el exceso de agua y dañó sus riñones y corazón con la cafeína. No por eso vamos a maldecir y a prohibir el café.

Hay muchos tipos de drogas: delirantes, excitantes, depresoras, estimulantes. alucinógenas, analgésicas,anestésicos, tranquilizantes. De todas, lo preferible es no necesitarlas, en todas, hay que poner límites a su uso para poder disfrutar de sus beneficios. Lo peor es que un enfermo terminal no las consiga para paliar el dolor.

En el libro se aportan testimonios verídicos de adictos y no adictos y se documentan los efectos de las drogas, así como sus peligros y sus beneficios. También mencionan las precauciones y las alternativas ante cada sustancia, de manera que los usuarios puedan tomar buenas decisiones sobre su uso. Los autores se alinean al lado de la regulación. Hay muchas sustancias reguladas, como el alcohol o los cigarros de tabaco, que traen letreros terribles acerca de los riesgos de su consumo frecuente. Muchas medicinas para el dolor o la ansiedad requieren de receta, pero no están prohibidas. Los autores dicen que las drogas son fascinantes porque pueden cambiar el estado de conciencia, pero también señalan los riesgos de adicción, tan poderosos como la adicción al azúcar, a las harinas, al alcohol, y otras cosas que se venden en los aparadores sin prohibición alguna. Sí señalan que en cada persona las sustancias psicoactivas influyen de manera distinta. Saberlo es importante. Y ya cada quien decide. Y como dicen, si no la controla no la fume.

A mí me gusta usar el ejemplo de productos dañinos que no tienen sustancias psicoactivas, como lo son los refrescos o los dulces y panes empacados, que como país nos tienen al borde de una crisis de diabetes y obesidad. El gobierno vía la Secretaría de Salud y COFEPRIS los combaten con información y prevención, no con guerra, persecución, metralletas y ejército. Se invierte en prevención y educación, no en un enorme gasto en armas y recursos humanos que debieran destinarse a mejores causas.

Los caminos de la prohibición han probado su fracaso, han cobrado miles de vidas y han desestabilizado a nuestro país con una guerra sorda que no parece tener fin.

¿Qué pasó, a qué hora nos metimos en este estúpido camino de las prohibiciones, si en México la mariguana hasta tiene su canción que todos cantamos de niños? En los años veinte del siglo XX no caímos en la trampa de la prohibición del alcohol que agarró a los gringos, y en cambio ahora ellos nos metieron y acompañan con mucho dinero en esta guerra a las drogas, en particular a la mariguana y la amapola, que ellos ahora están dando por terminada en parte con sus elegantes tienditas boutique de mariguana orgánica. Somos brutos o nos hacemos. El crimen florece con las prohibiciones. La Golden de Acapulco debiera estar en un aparador y no traficada a escondidas en las tripas de un camión.

Mientras aquí perseguimos y criminalizamos la mariguana, en Estados Unidos y Canadá crece su regularización. El jueves pasado, los senadores canadienses aprobaron la norma que legaliza el consumo de mariguana con fines recreativos con 52 votos a favor, 30 en contra y una abstención. El texto de la ley pasará ahora a la cámara de diputados dominada por los representantes liberales del primer ministro Justin Trudeau, quien hizo de la legalización de esta droga una promesa de campaña. Está a punto de cumplirla. Bien por él.

Me refiero en particular a la mariguana porque es la droga más común, barata y popular entre las sustancias prohibidas en México. Por lo mismo, la más demandada. Aquí, los candidatos presidenciales no han querido meter el cuerpo al tema, del que hablan de manera vaga y que a nada los compromete. Todos cuidándose para ganar votos, en lugar de hablar claro para construir soluciones.

En sofisticadas boutiques y tiendas legales, nuestros vecinos del norte compran y venden mariguana, con un mercado que crece y deja millones de dólares en impuestos, mientras en México se seguirá pasando en bolsitas de plástico escondidas en la ropa de los menudistas o transportados de manera ilegal, una cadena que termina con productores, transportistas, vendedores o policías muertos en un enfrentamiento o en cientos de detenidos, la mayoría muy jóvenes, ocupando un lugar en la cárcel. Lo escribo y me enojo de nuevo, porque además se combate y extermina a la pobre planta de mariguana con agroquímicos tóxicos para el medio ambiente y para muchas especies. Pero el tema de la regulación brilla por su ausencia en las campañas. Lo más que han dicho es que no es solución, sin explicar, ninguno, porqué.

En este dibujo de un manuscrito azteca del siglo XVI, un hombre come dos hongos saagrados con un dios erguido a sus espaldas. Delante del hombre crecen tres hongos mágicos más. (Cortesía de la Biblioteca Medicea Laurenziana).

+++++

Largo rato platicamos de este tema mi amiga y yo, mientras la vi fumar relajadamente, y luego guardar su cajita, más parecida a un pastillero, prohibidísima en México, en el fondo de su bolsa, como han guardado el tema los candidatos, en el fondo de sus agendas. Negación, evasión.

¡Van muy bien candidatos, son de avanzada, los felicito!

*Del café a la Morfina Dr. Andrew Weil& Winifred Rosen. Harvard., Integral, Barcelona 1999

VIDEO: "LA CUCARACHA", CANTADO A CAPELLA POR CORO RUSO.

Vida y milagros

Uno quisiera pensar que la percepción de inseguridad que sentimos a nuestro alrededor es artificial y que mucho tiene que ver en esa percepción el que los medios de comunicación hablen constantemente de la violencia, dándole prioridad a esos temas y no a otros.



Desgraciadamente viendo las cifras de aumento de delitos, leyendo a Alejandro Hope o a Héctor de Mauleón, no queda más que enfrentar la dura realidad del cambio de condiciones de seguridad que hoy nos afligen. Además de tomar en cuenta las cifras de INEGI o IMCO que prueban que la percepción de inseguridad tiene bases en la realidad, es importante tratar de entender qué pasó en estos años.

El gobierno federal hace énfasis en que los gobiernos estatales fallaron y fueron omisos con respecto a las obligaciones que a ellos les tocaba ejercer para conservar la paz y la seguridad pública en sus respectivos estados. Los estados omisos no solo le echan la culpa a la federación por la falta de una estrategia nacional, sino que piden su ayuda cuando fracasan en tareas que sí eran su responsabilidad.

En síntesis yo veo dos grandes errores:



El enorme error de desaparecer la Secretaría de Seguridad Pública Federal y entregarle completo ese pilar estratégico a la secretaría de gobernación que manejara hasta hace pocas semanas Miguel Ángel Osorio Chong, quien entre otras cosas tomó la decisión de frenar Plataforma México, una herramienta construida para cruzar información nacional, un concepto tecnológico avanzado de telecomunicaciones y sistemas de información que integra a todas las bases de datos de la criminalística del país. Con Plataforma México se buscaba un intercambio de información entre los tres órdenes de gobierno, federal, estatal y municipal. Sin esa herramienta la comunicación de datos y personas entre los diferentes estados y la federación quedó disminuida y fragmentada.

El otro error es sistémico, y es el no haberles exigido por todos los medios posibles, desde la federación y la sociedad en su conjunto, a los gobiernos y congresos estatales unos mínimos de inversión en formación y buen pago de policías estatales y municipales y por lo menos una mínima coordinación entre ellas. Y no fue por falta de dinero, que desde tiempos de Fox a la fecha, a los estados les ha llegado a manos llenas sin tener que rendir mayores cuentas de ello. La responsabilidad recae en la omisión y mala priorización del gasto público estatal de parte de muchos de los estados que hoy ven agravada la violencia y la inseguridad. En esa terrible situación se encuentra el estado de Puebla, hoy uno de los estados con más problemas de robo de combustibles, del que deriva la violencia ligada a las bandas y sus líneas de delitos paralelos, que entre otros hoy ha virado al incremento de asalto a trenes, en el que hoy Puebla ocupa el deshonroso primer lugar, así como en el aumento de delitos del fuero común.

El gobierno estatal se vio obligado a tomar el control de la seguridad pública en San Martín Texmelucan. (e-consulta)

Hace poco más de un mes, el gobernador del estado de Puebla, Antonio Gali, se vio obligado a solicitar la intervención de la marina en el municipio de San Martín Texmelucan, en que los 120 policías municipales fueron cesados, sin que el gobierno estatal contara con policías propios para suplirlos. Se pidió de nuevo el apoyo a la federación y a la marina para suplir una grave carencia. Desde hace más de un año ya la marina y la policía federal habían intervenido en la contención del robo de combustible en el llamado triángulo rojo ante la absoluta incapacidad o complicidad de las policías locales.

Todo buen contador sabe que la contabilidad debe de estar al día. Dejar que la contabilidad se atrase complica muchísimo su actualización y el enemigo es la falta de tiempo. Lo mismo, pero en grado mucho mayor, sucede con la falta de formación de cuadros policíacos. Se puede tener o disponer dinero para pagar más policías, pero no se les puede formar de un día para otros, ni a nivel municipal, ni estatal ni federal. Con esa realidad se topará quien gane las elecciones de julio. No es cuestión ni de promesas ni de buenos deseos. Es cuestión de un tiempo irremplazable que ya nos pasa la factura en materia de seguridad pública. No habrá ejército ni marina que alcancen para cubrir los graves déficits de personal capacitado en todo el país.

Y sí, todos coincidimos, el ejército no debería estar haciendo labores policíacas. Pero no hay policías con quien suplirlos. La alternativa es dejar a la sociedad sola ante la ola de delincuencia que nos ahoga. Los datos de comunidades que deciden hacer justicia por propia mano crecen. Las injusticias y errores que de eso derivan dan espanto. La alternativa de la parálisis e indefensión social ante el delito, también.

Se nos acabó el tiempo.

La violencia ha golpeado nuevamente a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. La violencia nos golpea a todos.

El asesinato del joven estudiante de Contaduría Aldo Islas Todd nos abruma y sume todavía más en el sinsentido. La información en esta mañana de lunes sólo ofrece chispazos de lo que pudo haber ocurrido: secuestro vía levantamiento, exigencia de rescate, la cifra de un millón de pesos, el hallazgo en el motel, el cuerpo del muchacho muerto en el baño sin huella de bala ni arma blanca como motivo. Nada más.

Encuentro en twitter el mensaje del Rector Alfonso Esparza Ortiz:

"Lamento la pérdida de valores que conduce a acciones delictivas, privando de la vida a jóvenes prometedores como el reciente caso de nuestro estudiante Aldo Islas. Estamos colaborando en todo lo que está a nuestro alcance con las autoridades respectivas para el pronto esclarecimiento de su asesinato y vigilantes para que se aplique todo el peso de la ley a los responsables."



Y la esquela de la institución.

Y la exigencia de la ciudadanía en las redes sociales: esclarecimiento del asesinato y detención de los culpables.

No son tiempos gratos los nuestros. En la ciudad nuestra se despliegan innumerables grupos armados dispuestos a la violencia: las bandas del huachicol, las bandas ligadas al narcomenudeo, las bandas ligadas a los cárteles tipo Jalisco Nueva Generación, Zetas, Beltrán Leyva. No contamos con esquemas de seguridad pública, procuración de justicia y leyes penales aplicadas que desanimen al crimen organizado. La impunidad es la principal regla del juego. Cosechamos así las varias décadas de desmoronamiento de una organización social fundada en el bienestar colectivo. El fracaso de nuestro sistema de justicia es el resultado de las políticas públicas impulsadas en la última generación: las que subrayan la desigualdad social y la injusticia estructural. Basta para entenderlo padecer la mala fortuna de verse involucrado con los ministerios públicos en el estado.

Queda pensar en el dolor de una familia.

Y la certidumbre de que la sociedad poblana está perdida en el abismo de la violencia y el sinsentido.



Y la conciencia de la importancia de las instituciones de educación superior, públicas y particulares, en la construcción colectiva de alternativas contra este Estado fallido que envuelve la vida cotidiana de las personas.

Vida y milagros

En enero de 2018 el Papa francisco visitó Chile y fue enfático e incluso rudo ante los medios de comunicación al decir que no procedería contra el obispo Juan Barros, acusado de debilidades y omisiones ante la denuncia por pederastia que presentara un año atrás Juan Carlos Cruz contra uno de los sacerdotes de su jurisdicción.

"El día que me traigan una prueba contra el Obispo Barros, ahí voy a hablar. Todo es calumnia", dijo un Francisco molesto ante periodistas chilenos, y se negó a aceptar en ese momento la palabra de las víctimas por encima de la de su obispo, causando una gran decepción ante muchos miembros de la feligresía católica, que esperaban una postura distinta a la que sus antecesores tuvieron contra casos de pederastia gravísimos, como los sucedidos en México a lo largo de muchísimos años, cuando Maciel estuvo al frente de los Legionarios de Cristo, o Norberto Rivera al frente del obispado de Tehuacán, desde donde protegiera al sacerdote Nicolás Aguilar, quien tan solo fue movido de parroquia y luego enviado a Los Ángeles en 1986, con una carta de recomendación diciendo que el padre Aguilar estaba "enfermo", término que se utilizó en muchos otros casos para mover y justificar el cambio de parroquia de sacerdotes acusados de abuso sexual contra menores de edad. Nicolás Aguilar huyó de Estados Unidos por acusaciones de pederastia en 1987.Hubo otras demandas en su contra en años sucesivos. Estas son solo muestras de largas historias de terror, en las que las víctimas no solo sufrieron primero el abuso, sino después fueron considerados enemigos de la iglesia por el solo hecho de denunciar. Se confundió consistentemente la acusación contra los crímenes de los seres humanos que fungían de sacerdotes, como una acusación contra la institución de la iglesia católica, cuando son cosas muy distintas.



Resultado de imagen para papa francisco pederastia obispos chilenos

El Papa se quedó inquieto y buscó. Y las pruebas llegaron, y el Papa tuvo que hablar. A principios de mayo, después de recibir y analizar el informe de 2,300 páginas que llevó a cabo el arzobispo maltés Charles Scicluna, sobre los casos de abuso y pederastia de más de 80 sacerdotes en Chile, el Papa Francisco llamó a los 34 obispos chilenos a Roma entre los días 15 y 17 de mayo y les pidió que pusieran su renuncia a disposición, para analizarlas una por una. Previamente les entregó una carta en la que se indicaban con toda claridad una serie de hechos reprobables en relación a los abusos de poder, de conciencia y sexuales descritos en el documento. En una parte de la carta, el Papa señaló lo siguiente: "Algunos religiosos expulsados fueron acogidos en otras diócesis y recibieron encargos que los llevaron a estar otra vez en contacto con niños... Las denuncias recibidas se calificaron en no pocos casos como inverosímiles, aun cuando había graves indicios de un delito efectivo." Fueron puestos sobre la mesa los errores y omisiones en la gestión de los casos de abuso, sobre todo en el caso del obispo Juan Barros, acusado de encubrir al sacerdote Fernando Karadima, quien habría abusado sexualmente de menores. Karadima fue maestro del obispo Barros, y como monseñor fue testigo de muchos de sus abusos. El obispo fue acusado específicamente de destruir pruebas, de hacer investigaciones superficiales y de negligencia. Esa conducta no solo negligente, sino ilegal, impidió que se cometieran nuevos abusos. Finalmente el padre Karadima fue destituido por la iglesia en 2012. Su proceso civil fue reabierto, aunque sus crímenes prescribieron para las autoridades civiles y nunca fue condenado. Pero el obispo Barros protegía a otros sacerdotes. Contra él han procedido ahora.

Todos los obispos convocados emitieron un comunicado en el que pidieron perdón a Chile, a las víctimas de abusos y al Papa por la situación en que lo colocaron en Enero. El Papa a su vez ha señalado públicamente la disponibilidad de los obispos para adherirse y colaborar en todos los cambios y resoluciones que se tomen a corto, mediano y largo plazo para restablecer la justicia y la comunión eclesial.



Chile: De pie, los obispos Horacio Valenzuela (Talca), Juan Barros (Osorno), Andrés Arteaga (Auxiliar de Santiago) y Tomislav Koljatic (Linares). De rodillas, Fernando Karadima.

De pie, los obispos Horacio Valenzuela (Talca), Juan Barros (Osorno), Andrés Arteaga (Auxiliar de Santiago) y Tomislav Koljatic (Linares). De rodillas, Fernando Karadima, acusado de al menos 3 incidentes de abuso sexual (Fotografía tomada del diario Clarín)

Tres de las víctimas de abuso sexual por parte de curas en Chile hoy son adultos. Una demanda civil fue la que finalmente detonó el caso hace ya varios años, y el camino fue largo y tortuoso. Previo al llamado de los obispos al vaticano, Cruz, Andrés Murillo y James Hamilton, tuvieron una larga audiencia con el Papa Francisco, hospedándose en el albergue Santa Martha, donde él vive en Roma. El Papa admitió de manera extraordinaria ante ellos haber cometido graves equivocaciones en su manejo de los casos de abuso sexual eclesiástico, a los que en un principio consideró como calumnias. Los tres fueron víctimas del padre Karadima, uno de los sacerdotes más prominentes de Chile que abusó de niños y jovencitos durante muchísimos años, aprovechándose de su poderoso carisma. Cuando Cruz se decidió a actuar, al principio pedía el anonimato. Todavía hace ocho años no daba su nombre. Esta semana dieron una rueda de prensa en Roma que jamás imaginaron posible. Las autoridades eclesiásticas por fin agradecieron y reconocieron a las víctimas por --cito textual-- "su perseverancia y valentía a pesar de las dificultades personales, espirituales, sociales y familiares que debieron afrontar en medio de la incomprensión y ataques de la comunidad eclesial y una vez más imploramos su perdón y su ayuda para avanzar en la curación de heridas." Y es que en estos casos las víctimas lo son de manera doble. Primero por sufrir los abusos y después por el desprecio con que fueron tratados al denunciarlos.

"Esto Cambia las cosas para siempre", señaló Juan Carlos Cruz en su cuenta de twitter el 18 de mayo." Es una victoria para todas las víctimas del mundo." "Obispos Chilenos todos renunciados. Inédito y bien." José Andrés Murillo señaló. "Váyanse todos los obispos delincuentes que no supieron proteger a los más débiles, los expusieron a abusos y luego impidieron justicia"

La renuncia masiva de todos los obispos chilenos en activo es un cambio radical que debió suceder hace muchos años, no solo en Chile, sino en países como México, en que mucho hubiera ayudado el que la iglesia misma responsabilizara a sus ministros a tiempo de las graves omisiones cometidas, evitando el encubrimiento para castigar a quienes delinquieron. Humanamente es casi imposible que las instituciones puedan ser responsables de los actos individuales que cometan quienes sirven en ellas, pero sí lo son de encubrir las conductas que denuncian las víctimas, que al quedar impunes se extienden como la humedad. Y esto aplica a todo tipo de instituciones, pero muy particularmente a las que involucran el trato cotidiano con menores de edad, como lo son las escuelas públicas y privadas, los Boy Scouts, los institutos de asistencia a niños huérfanos o en situación de vulnerabilidad, los consejos tutelares de menores, o el trato que las diferentes iglesias tienen con su feligreses. Al ser figuras de autoridad, las instituciones deben ser responsables de la evaluación constante de quienes trabajan en ellas, y a la menor señal de alarma, proceder con toda dureza y energía, poniendo las investigaciones en manos de las autoridades civiles y no de los órganos internos de sus instituciones, desde donde suele darse el encubrimiento.

Busqué en internet la declaración que Norberto Rivera presentó en 2017 ante las autoridades americanas con respecto al caso del sacerdote Nicolás Aguilar, un verdadero depredador sexual que dañó la vida de muchos niños de la comunidad en la que trabajó en Tehuacán, y luego siguió en las comunidades a las que fue trasladado para protegerlo. Norberto Rivera todavía se dio el lujo de hacer unos cuantos chistes desplegando un sentido del humor impresentable ante el caso terrible que abordaban. Las primeras denuncias contra el sacerdote Aguilar datan desde 1986, y desde entonces llegó a los oídos de Norberto, que aun así siguió su meteórica carrera hasta llegar a ser arzobispo primado de México y cardenal. En su declaración Norberto Rivera alegó que al no encontrar motivos suficientes para acusarlo, solo lo trasladó de lugar. ¿De qué derecho gozaba Norberto Rivera para actuar como suplente de la autoridad ministerial en lugar de presentar una denuncia en un ministerio público civil? ¿Por qué argumenta como algo natural el dicho de "no encontré motivos para proceder"? ¿Por qué privilegió el dicho del sacerdote sobre las voces de los agraviados? Y las respuestas, aquí y en el caso chileno son dos: que las víctimas fueron tratadas como enemigas de la iglesia y que hay un enorme margen de maniobra tácito para que las instituciones eclesiásticas opten por impartir una discrecional justicia por mano propia, por encima de las leyes que aplican para todos los ciudadanos. El estado laico brillando por su ausencia.

Hasta el día de hoy Norberto Rivera no se ha disculpado ni ha admitido culpa alguna en su pésimo actuar. Vive en un cómodo retiro.

He escuchado a los tres candidatos a la presidencia de la república hablar repetidamente de sus creencias religiosas. Dos presumen que van a misa en familia y el tercero va a decretar una nueva constitución moral. ¡Que el estado laico del Benemérito nos socorra! Nos debería de importar un comino en que iglesia militan. Para los creyentes o los agnósticos como yo, lo que debe contar es que asuman que el cargo que desean ejercer está regido por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanan y solo a ella deberán atenerse. No les vaya a pasar lo que a los obispos, que se dedicaron a impartir justicia a su leal saber y entender y han dejado a su paso un descrédito inmenso para su institución.

(Ilustración de portadilla, Ticatla 2012)

¡Hola! ¿Con quién hablo? ¿Conmigo misma, contigo que lees esto, o con mi otro yo, el que cada vez ocupa más parte de mi tiempo mental? El otro yo, el que antes deambulaba furtivo por los límites de mi conciencia diurna, apareciendo a ratos en los momentos en que no sabía si estaba dormida o despierta, entre un mundo y otro. El yo nocturno, otrora Gran Duque oficial del Mundo de los Sueños y las Fantasías, y hoy conquistador orgulloso de mi vida diurna, a la que cada día le come un pedazo de territorio para no devolverlo jamás, hasta no saber si el mundo en el que vivo o mis recuerdos, son algo que soñé, que vi en el cine, que alguien más platicó, o que simplemente inventé en un duerme vela que se vuelve más real que lo vivido. Bueno, con quien sea que hablo, te saludo después de sobrevivir a un día de la madre oficial, ese que dura un día, aunque yo sé que el día de la madre corre a diario por los mundos de todos, por las mentes de los hijos que todos hemos sido, y que, como bueno hijos de hombre y mujer, en el día a día abonaremos parte de nuestras desgracias e infortunios a las cuentas de nuestras madres, en especial si siguen vivas. ¡Ay las madres que tuvimos y que somos! Nunca queda uno bien, ni quedaron bien con uno, hasta que vimos desvanecerse en el aire y para siempre lo que fueran sus cuerpos, más queridos que nunca cuando se han esfumado. Ay las madres --sin son de miel empalagan, si de barro, descalabran-- , como dicen de las suegras. Si se les pasó de amor, resulta que te asfixiaron, y si les faltó, ay de ellas, resultarán responsables de parte de las desdichas que a los hijos les sucedan. Nada más falso que eso. Pero leí una frase que no recuerdo quien escribió: "Cuando uno toma la vida en sus manos y se responsabiliza de ella, pasa una cosa terrible: ¡No hay a quien culpar! Duro de aceptar, pero muy liberador a la larga. Pero antes de que llegue ese momento, si es que algún día llega, gran parte de las culpas serán dirigidas a las madres. Pero eso sí, se les dedica su día. Será para compensar las cargas de culpa que les endosamos y que a su vez nos generaron. Y es lógico, nadie es perfecto, pero si de alguien se espera perfección en el arte de la crianza, es de las madres, y si a alguien no se le tiene tolerancia en el error, es a las madres, quienes siempre al empezar, serán, por ley de vida, inexpertas, por más ganas que le echen al asunto, por más que se esfuercen y lean hasta el hartazgo el manual de "Tu hijo, tu hija, ese desconocido". He llegado a la conclusión que desconocidos somos todos de todos y que nos vamos conociendo cada día aunque tengamos años y siglos de tener a alguien junto. ¿De ahí vendrá la frase de "me desconoció"? La vida es mayoritariamente una caja de sorpresas en la que cada día, aquellos a quienes creímos conocer, incluso a nuestro propio yo, nos sorprenden con artes nuevas de malabarismos y recovecos insospechados.

¿Por qué he caído en hablar de esta fecha inventada para honrar a las madres a las que para darles más libertad se les alarga el cable de la plancha justo el diez de mayo? ¿Sabían que lo que más se les regala a las madres son artículos electrodomésticos? Una chulada. ¡Pero que negatividad la mía! La verdad es que no me gustan las fechas fijas de celebración, y las veo cernirse sobre mí, cuando se acercan, como una amenaza: "Ahí viene la navidad", "ya se acerca el puente de muertos”, "las bodas de plata”, "las de oro”, "el año nuevo", en una semana es el "día de las madres", o el peor, "mañana es mi cumpleaños". Ay los besos y abrazos obligados. Les hui desde niña. Aunque jugo sí que le sacaba a mis cumpleaños a lo largo del año, en que a cuenta de mis cien pesos de regalo, en el día a día cotidiano, le pedía a mi comprensiva y olvidadiza mamá, innumerables anticipos.

Adoro la cotidianidad y sus acertijos, las celebraciones insospechadas, furtivas, calladas. Por ejemplo, una larga conversación que florece, inesperada, y en la que de manera exitosa y por largas horas vamos pasando de un tema a otro de manera divertida, sin discusión airada, sino llena de aciertos, simpatía, ocurrencias, sensatez y emoción. Todo a la vez. Esa celebración es una de mis favoritas. La gozosa conversación que puede surgir debajo de una escalera, en el asiento de un avión, en la mesa en la que te sentaste a desayunar, o en un encuentro en el mercado; el lugar es lo de menos, el momento es lo de más. Las celebraciones pueden darse en un viaje inesperado, que sucede como si flotaras en seda, en el mirar un paisaje familiar iluminado por una luz especial, la reunión con tus amigos más queridos y las tenaces coincidencias que la distancia no borró ; celebro los años de distancia que desaparecen cuando me vuelvo a sentar con mis cuatro hermanos a reírnos y conversar, a acompañarnos, como si estuviéramos aún en el jardín de la infancia; una ida al cine en que la película resulta extraordinaria, Schumann sonando en el coche con una sonata que te hace detener el coche en una esquina, escuchar cantar a María Callas y descubrir toda la pasión concentrada en una voz humana; una caminata con los hijos que ya van cuidando de ti, en lugar de que tu cuides de ellos; la alegría y éxitos de las personas que más quieres, el verlos remontar mares turbulentos en pequeñas barcas que los salvan y sacan adelante, o los primeros pasos hacia la autonomía de nuestros hijos o los hijos de nuestros hijos.



Y hay celebraciones que nos abarcan a todos: un momento feliz en la vida de la patria, que los hay, aunque pareciera que no existen porque clavamos la vista en el número de muertos de hoy, las balaceras, los fraudes, las malas conductas, o los millones de spots idiotas del grupo de los diez, incluidos los que dicen tener la "letra pequeñita" en la boleta. También la vida de la patria regala festejos. Me sucede cuando entro a un mercado en domingo y me dejo robar el corazón y los sentidos por las flores, semillas, el olor del pan de agua, las verduras extrañas, y el trajín y enjundia de todos los que le dan vida a un lugar así. Ahí también están las pequeñas fiestas de la patria.

En El país de las maravillas de Alicia, supuestamente regido por la lógica absurda de los sueños, se celebraba el NO-CUMPLEAÑOS. Cada vez me parece menos absurda esa lógica, o más bien, cada día se me borran un poco más los límites de arena entre el mundo de los sueños y la realidad, más nebulosa que los sueños mismos. Espero que hoy los sorprenda un lunes no-festivo, con un festejo oculto entre la manga. Que hayan sobrevivido al día de la madre sin culpar y sin culpas, y sin extrañar demasiado a su madre si ya no está con ustedes. Que tengan un buen lunes, que logren encontrar en medio del estercolero mediático una buena noticia, una prometedora película anunciada en cartelera, el concierto por venir de Joaquín Sabina, o la última edición de un libro prodigioso. Que la vida cotidiana les parezca amable, independientemente de los problemas de la patria, de la madre de la patria, de los pueblos originarios de América, de los pueblos que emigraron de África y poblaron el mundo, y de los herederos de los hombres de las cavernas, que somos todos. Todos venimos del mismo lugar y hacia el mismo lugar nos dirigimos, aunque vayamos en diferentes carruajes, con vestuarios extravagantes o sencillos, por caminos ignotos o trillados. Solo tenemos cada día y sus desafíos, lo demás, no existe. El lunes es el día primero de la semana, el rey de la cotidianidad y el día del destierro de las estúpidas expectativas y las fiestas obligatorias.

Posdata para madres sobrevivientes: Si ya los hijos te tratan como si fueras adolescente con problemas de actitud y te dicen las mismas cosas que tú les decías a ellos cuando tenían quince años, no es momento de preocuparte hondamente, sino de hacer lo que se te pegue la gana con el único propósito explícito de ser lo más amable posible, dejando a un lado la rudeza innecesaria. Ya tienes la vida en tus manos, ya no hay a quien culpar, ni aceptarás que te carguen errores humanos por culpas dolosas. Sigue hablando con extraños y extrañas, escucha música, arriésgate con un nuevo concierto, disfruta el silencio del cuerpo que se llama salud, trata de manejar con limitada precaución, viaja sola, haz nuevas amistades que se vuelvan largas, no dejes de ir al cine, mucho menos de leer, mira mucho y con calma a la naturaleza y sube más la vista del suelo hacia el cielo. Trata de no pensar más que en el hoy. Lo demás, no existe.

Mundo Nuestro. En el año 2000, durante diez semanas, un grupo de mujeres migrantes mexicanas residentes en Independence en el estado de Oregon, en Estados Unidos, se reunieron con Efraín M. Díaz Horna y Dick Keis, como parte del proyecto de escritura comunitaria, para contar ellas mismas sus propias experiencias. Con autorización de Dick Keis, seleccionamos para Mundo Nuestro algunos de esos testimonios, que ilustran la vida de estas mujeres en los Estados Unidos. Todos ellos fueron tomados del libro Voces de esperanza/Voices o hope, Writings from Libros y Familias, Milpa Press, Oregon, EUA, 2002.



Voces de esperanza: Mujeres mexicanas en Indepenence, Oregon

Cocina










A mí me gusta mucho coleccionar recetas de cocina porque me gusta cocinar, hacer galletas y pan. Pero lo que preparo me gusta que quede como yo quiero. También me gusta hacer tortillas de harina y de maíz.



Seguir la tradición de mi tierra se me hace muy difícil porque muchos de los ingredientes que necesito no los puedo conseguir en Dallas. Yo siempre les hablo a mis hijos de esta tradición pero me preocupa que mis hijos no muestren interés por lo que les cuento. Esto se debe tal vez a que la vida aquí en los Estados Unidos es muy diferente. Yo siempre me la paso hablando con mis hijos de como vivíamos y acerca de lo que hacíamos en México, y ellos me contestan que no les gustaría vivir en México.

Esto me preocupa muchísimo porque aquí no tenemos seguridad y no es nuestra tierra.

Miriam Camacho

Independence



Independence es un pueblo pequeño rodeado de muchas riquezas naturales que muchos pueblos desearían tener. Por ejemplo, tiene un rio –me parece que baila y canta—que cruza a lo largo del pueblo, arboles verdes y frondosos donde los pájaros pueden anidarse y cantar sus más bellas melodías al amanecer. Estos árboles a su vez dan a sus habitantes un poco más de vida al permitirles respirar el aire puro que ellos desprenden.

Independece es un paraíso, sus recursos naturales son una joya preciosa. Cualquier otro pueblo o ciudad grande y luminosa ya desearía poseer las riquezas naturales de Idependence.

En este pueblo los habitantes llenos de vitalidad trabajan arduamente de sol a sol y desean siempre que la noche se acorte para empezar un nuevo día.

Independence es un pueblo pequeño donde está presente la mano de Dios.

María Isabel Campos.

Mis sueños se hacen realidad

Tiempo atrás, yo soné que con paciencia las cosas cambiarían en mi vida. Especialmente después de que mi hija cumpliera quince años. Así es que alrededor de seis meses antes de su cumpleaños, mi hijo mayor decidió que quería casarse. Entonces yo empecé a preparame para cocinar para trescientas personas, algo que no nunca había hecho.

La boda se celebró tres semanas antes del cumpleaños de mi hija. La boda fue un éxito, especialmente para mí, porque mi autoestima subió por la experiencia que tuve al haber cocinado para tantas personas. De esta manera, para el cúmplanos de mi hija cocinar fue más fácil. En esa ocasión cocine para alrededor de cuatrocientas personas. Otro éxito para mí porque logre algo que nunca pensé que podría hacer.

María Isabel Campos.

El regreso a mi rancho



Yo me vine a este país cuando era muy joven, recién me había casado. Los primeros años fueron muy difíciles para acostumbrarme a vivir aquí. Fueron bastantes los cambios que tuve que hacer en mi vida. Lo que más extrañaba era a mi mama y a mis hermanos, o sea lo hermoso de vivir en una familia grande, el poder compartir cada día, entre mucho trabajo, alegría y bullicio, la vida en un clima de amor que a mí me parecía muy bonito.

Después de llegar aquí yo abrigue las ilusiones de poder regresar pronto, aunque fuera solo de visita. Pero pronto me di cuenta de que no sería nada fácil.

Transcurrieron seis años antes de que pudiera regresar a mi ranchito, para ese tiempo yo ya tenía un hijo y dos hijas.

Fue un viaje muy bonito, aunque estuve preocupada al no saber cómo iban a reaccionar mis hijos al visitar mi tierra. Existen muchas diferencias entre los dos lugares. Nuestros hijos ya estaban acostumbrados a otra forma de vivir y sabía que las comodidades de aqui no existen alla.

Encontre mi rancho igual que antes, con tristeza lo digo. Siguen sin carretera pavimentada, tienen un camino de terraceria en pesisimas condiciones. No tienen servicio de electricidad ni agua potable, hay un pozo de donde sacan agua cada dia. !Es tanto trabajo el que se debe hacer tan solo para tener agua para beber en casa!.

Asi recuerdo el viaje de regreso a mi querido ranchito.

Susana Cervantes.

Las escuelas en México



Las escuelas de Mexico son muy bonitas pero muy diferentes de las escuelas de Oregon. Por ejemplo, en Mexico los recursos economicos y el gobierno no estan bien. No hay alimentacion para los ninos ni materiales escolares. En Mexico no existe la ayuda que se presta a los maestros de Oregon. Una maestra tiene a su cargo 50 o 60 alumnos y por lo tanto es muy dificil mantener el orden.

Cuando yo era pequena me gustaba ayudar a mi maestra y le ayudaba todos los dias. Recuerdo que la ayudaba a preparar las celebraciones de la escuela. Las escuelas, a pesar de su pobreza, y esto es muy bonito, cuando era un dia de celebracion lo hacian en grande. Por ejemplo, el 10 de mayo, Dia de la Madre, organizaban bailes par alas mamas; leian poemas, cantaban y preparaban una pequena merienda y ofrecian agua fresca para tomar.

Recuerdo que un 10 de mayo hubo una bonita fiesta para las mamas. En un teatro se represento un cuento de hadas, El Lago de los Cisnes, en donde yo baile. Fue un ballet muy bonito, era un cuento de amor dedicado a las madres.

Tambien se festejan los siguientes días: el día del maestro, el día del niño, el día de los estudiantes, el día del padre, el día de la secretaria, etc. Es muy bonito recordar esos momentos. Pero más bonito es reconocer el esfuerzo de las personas que luchan por un mundo mejor.

Sofía García.

La semana santa



Yo recuerdo que cuando yo vivía en México la gente de allá celebraba la Semana Santa con mucho respeto y devoción.

Cuando era Jueves Santo, mi mama no nos permitía ver la televisión ni escuchar música, en la iglesia había varias actividades y nosotros teníamos que asistir a todas. Para mí todo eso era una experiencia muy bonita, porque aunque había una tumba vacía estábamos recordando la muerte de Jesucristo.

Aquí todo es diferente. La gente no tiene tanto respeto como antes o como en México. Mis hijos me preguntan que por qué tenemos que ir tanto a la iglesia en los días de Semana Santa. A ellos no les gusta mucho ir a la iglesia, prefieren quedarse en casa viendo la televisión y eso me molesta.

Maria Ramirez.

Tradiciones familiares



En mi familia, cuando se acerca la Navidad, procuramos mantener nuestras tradiciones. Empezamos el 3 de diciembre con los rosarios a la Virgen de Guadalupe. Se rezan los nueve días que terminan el 11 de diciembre. El 12 del mismo mes nos levantamos muy temprano, a las 4 de la mañana, par air a la iglesia a cantar las mañanitas y después en la tarde asistimos a misa. Después que termina ese día esperamos hasta el 16 de diciembre para asistir a las posadas que terminan el 24 de diciembre y asistimos a los eventos que se celebran en la iglesia. Durante el mes nos preparamos con los arreglos del árbol, le ponemos lo que podemos. Yo recuerdo que una vez uno de los niños me pidió que le pusiéramos un Santa Claus. Yo le conteste: ese señor no tiene nada que hacer en mi casa, aquí se pone el nacimiento del niño Jesús que es el que celebramos. Y así trato yo de mantener la tradición de mi familia. No sé si estaré equivocada pero lo hago porque esa es mi forma de pensar.

Elpidia Soto

Mi independencia

Salí de Guerrero, México por primera vez en septiembre de 1988. Llegue a Idependence y se me hizo muy difícil acostumbrarme al clima, a la comida, a muchas cosas.

Todavía no se manejar un carro ya que se me hace muy difícil aprender. Han tratado de ensenarme pero me pongo muy nerviosa. Mi esposo ha tratado de ensenarme pero se pone más nervioso que yo. Tendré que poner más empeño y voluntad para aprender a manejar. ¡Necesito hacerlo! ¡Significa mi independencia!

Carlota Trujillo.

Lavando en el arroyo



Nací en San Pedro de la Sierra, en el municipio de Valparaíso, Zacatecas. Soy la sexta en una familia de once, y la mayor de las mujeres. Tengo ocho hermanas y dos hermanos.

Mi pueblo es una comunidad rural de unas 150 familias y está alejado de las grandes ciudades, no tiene luz eléctrica ni agua en las tuberías.

Recuerdo que cada semana íbamos a lavar al arroyo. En el tiempo de agua, que es de junio a septiembre, no teníamos que ir lejos, pues el arroyo más cerca quedaba a solo kilómetro y medio de la casa, pero en tiempo de secas teníamos que ir lejos --como a cinco o siete kilómetros-- para encontrar agua. Nos levantábamos a las seis de la mañana, molíamos el nixtamal, hacíamos las tortillas y el almuerzo, y como a las 9 de la mañana nos salíamos rumbo al arroyo.

Lo que más me gustaba preparar para comer al mediodía eran tacos de frijoles en tortillas de harina, o carne seca en una salsa que sólo mi mamá sabe preparar, o cuando no había carne sólo poníamos salsa. Algunas veces otra familia iba con nosotras a lavar, eran una señora y su hija. Usualmente compartíamos la comida y creo que a la muchacha le gustaba nuestra comida. Mientras estábamos lavando ella se paraba, iba al lugar donde teníamos la comida y mirábamos que sacaba algo. Cuando llegó la hora de la comida fuimos todas a comer y descubrimos que casi toda nuestra comida había desaparecido.





Sin duda en este día todos se acuerdan de que tienen o tuvieron una. Muchos festejan a su madre el 10 de mayo, pero pocos la valoran el resto del año. Y hay incluso, quienes no recuerdan a quien les dio la vida.

El 10 de mayo en todas las escuelas las festejan con festivales que comienzan a partir de las diez de la mañana, con eventos artísticos, rifas de regalos y demás; o en las Juntas Auxiliares de las poblaciones, los parques y cualquier otro lugar. A nadie le importa que tuvo sus inicios en 1913 en Virginia del Oeste en Estados Unidos, ni que el día internacional es el 22 de abril. En México se oficializa esta celebración a mediados del siglo XX: “reconocer el trabajo de aquella mujer que nos dio la vida, “la luchadora incansable”, “aquella que carga con todo el peso de educar y sostener a sus hijos, de protegerlos y de amarlos sin condiciones, sin pedir nada a cambio”; “ella, la que sufre de todo, antes y después del parto, la que desempeña más de un papel, la que es esposa, ama de casa, lavandera, tortillera, vendedora, profesionista, campesina”, etc. “Ella es la razón de nuestra existencia: la madre.”

Así, año con año.



¿Y qué piensan ellas? Aquí algunas experiencias y opiniones de tres mujeres del campo, dos de ellas madres solteras acerca del significado de ser madre en Puebla. A las tres las conozco, vivimos en el mismo pueblo. Me tienen confianza. Me cuentan parte de su vida.

Los hijos son muy crueles



Ester Flores De Jesús, 53 años. Campesina.



“Lo que más me resulta difícil de ser madre, es llamarles la atención a mis hijos, me siento, pues no sé si será debilidad o miedo, o sea, yo misma no me entiendo, pues los hijos no sé si ahora son así. Los hijos son muy malos, yo lo estoy pasando de una manera en que los hijos son de una manera muy cruel. Ahora me gritan, me alzan la voz. De chiquitos se empiezan a educar, pero yo les pegaba, lentamente, despacito; les pegaba poco, no muy exagerado, se ponían a llorar. Les di a mis dos hijos educación; mi ex pareja me ayudó para que estudiara el mayor. Lo más difícil que he pasado con mis hijos es que no tuve al verdadero padre del primero, ambos son hijos de diferentes padres, ahora el padre de la niña tampoco está conmigo, aun así me apoya con los gastos para su educación, pero se me complica porque la hago de padre y madre.

“A lo mejor por el quehacer no atiendo bien a mis hijos, pero trato de pasar tiempo con ellos. Me festejan mi 10 de mayo, es el único día en que se acuerdan de mí, me dan mi abrazo, me viene a ver mi hijo; pero me gustaría que mis dos hijos estuvieran siempre conmigo, pues ahorita tengo uno fuera, casi no lo veo, me siento sola y triste. Cuando estaban chiquitos era muy hermoso, los disfrute mucho pero cuando fueron creciendo, pues sufrí, se ponen rebeldes; más ahorita pues la niña. Uno tiene veinte años y la otra doce. No es fácil ser madre, una sufre mucho por tratar de sacar adelante a sus hijos como sea, y luego ellos no agradecen el esfuerzo, al contrario se apartan y se olvidan de que tienen madre. Y es allí donde se pregunta una en que falló para que los hijos se volvieran así. A veces, se viven carencias económicas, aun así he buscado la manera de sustentarlos con lo poco que se puede, les complazco sus antojos y gustos, pero no sé de qué manera hacerlos buenos hijos o por lo menos que me respeten y no me hagan sufrir tanto. Lo que una madre quisiera es que sus hijos sean hombres y mujeres de bien, no de la calle, groseros y rebeldes.”

Tengo siete hijos y los siete viven

Amelia Flores Dolores, 52 años, campesina.



“Mi vida como madre es muy pesada, porque fui madre y padre para mis hijos. Mi esposo murió hace mucho y yo me hice de cargo de todos, luchando contra todo para sacarlos adelante y darles una buena educación. Educaba a mis hijos llamándoles la atención, que se portaran bien, que no agarren el vicio, que no andarán en malos pasos y gracias a Dios ay la llevan. Tengo siete hijos y los siete viven. Lo más difícil de ser madre es que no tenía para todo, había muchas carencias, pero saque a todos adelante, lavando, vendiendo mi maicito, a barrer, de lo que fuera. Les he dado educación a todos. El 10 de mayo y cada ocho días o cada veinte días me visitan. He sufrido algunas veces porque me faltaba lo necesario para comer; peor que no sé yo ni leer ni escribir; saqué adelante a mis hijos trabajando; pues la vida de padre y madre es difícil.”

Gracias a dios, todo el año me visitan

Concepción Evangelista, 51 años, campesina.



“Tengo cuatro hijos. Educar a mis hijos ha sido difícil, porque para llamarles la atención tiene que pensar uno cómo hacerle para llamarles la atención. Nunca me han faltado al respeto, ora si, ni ellos, ni yo. Para cuando estudiaban todos, si me costó para que estudiaran. Con mi tiendita me ayudaba, a parte pues atendía mi trabajo de la casa, el campo, atendía a mis hijos y su papá también me ayudaba. Difícil no fue mi vida. Me siento feliz de tener mis hijos, de que los eduqué, los saqué adelante, les di estudio y lo poco que estudiaron les ha servido, ya que no quisieron seguir estudiando pero ya cada quien tiene su vida. Gracias a Dios todo el año me visitan, ya cada quien tiene su casita, pero ahí vienen cuando no trabajan. Yo opino que es muy bonito de celebrar el “Día de las Madres”, tanto, ora sí, antes nosotros celebrábamos a nuestras madres, ora mis hijos me festejan. Mi mamá, aunque sea un abrazo le iba a dar; ella me decía cuando era jovencita y ya me iba ajuntar con mi esposo: tienes que respetar a tu marido, luego a tus hijos educarlos. Los consejos que me daba y valores me sirvieron mucho, nunca me trató mal, siempre éramos muy unidas. Ahorita con mi familia vivo feliz, ya que a mis hijos les di todo lo que estuvo a mí alcance.”

Reflexiono en lo que me han dicho.

En el primer caso, como pudimos apreciar, a la madre le cuesta dejar a sus hijos, le es difícil verlos florecer, se ha aferrado a ellos porque es lo único que le queda, siente que al dejarlos partir se quedará sola y nadie verá por ella. Tiene una lucha campal por obtener el dominio completo de las vidas de sus hijos, piensa que el problema ha sido el tener dos parejas distintas y que ambos hijos no aceptan; sin embargo para ambos hermanos eso no importa, pues se llevan muy bien, conviven, nunca se han faltado al respeto y sobre todo, se apoyan.

En el segundo caso, la madre, a pesar de haber sufrido críticas muy fuertes de la gente por su forma de ser --pues hay quienes le han apodado “Amelia la loca” por proteger y luchar día a día por mantener a sus hijos--, no dejó que eso le afectara y pudo sacar a su familia numerosa adelante, una vez que su marido falleció. Esto me lleva a pensar ¿por qué la madre de dos hijos le cuesta educar más que la de siete?

El tercer caso, se trata de una madre, que ha tenido una familia unida, su vida es plena, sus hijos la respetan y disfruta no sólo del “Día de la madre”, sino de sus hijos todo el año; ella atiende una pequeña tienda de abarrotes, su marido es campesino, pero ambos educaron a sus hijos y les procuraron dar lo suficiente para brindarles una buena vida. Sufrió un poco con el crecimiento y desarrollo de sus hijos; no obstante, supo darles buenos consejos. Con esto, me queda claro que el legado de la familia, es decir, la educación y valores inculcados por los antecesores, es evidente para los hijos, los nietos y futuras generaciones. A veces unos repiten los patrones de comportamiento de los padres, otros intentan mejorar, y otros más, son mejores padres que sus padres.

Al final, pienso que todas tienen en común algo: hacen lo posible por sacar adelante a los hijos.

“Madre sólo hay una”, muy cierto, a pesar de los defectos o virtudes que estas posean, a la madre no se le juzga por lo que es, sino por lo que deja. No sólo un día es para apreciarla, cuando todo el año recibe disgustos de los hijos; es como decir que disfrute de un solo día para sufrir los demás; darle un día de descanso para cargar con los quehaceres de la casa todo el año; obsequiarle algo que todos usarán o que le será de utilidad en la cocina; compran el amor y el cariño de una madre en un día, cuando en los demás sufre de ausencias, desvelos, pesares, tristezas, corajes y demás.

Vida y milagros.

Invocar a la violencia, ni de broma. Nunca. Invocarla es echar mano de lo peor de nosotros mismos. En relación al meme de Ricardo Alemán que pretendió ser gracioso y que no quiero repetir, hoy quiero recordar el discurso de Robert Kennedy al día suguiente del asesinato de Martin Luther King en 1968. Robert moriría asesinado también dos meses después. Durante una parte de su vida no fue tolerante, pero aprendió a serlo ante la realidad de la violencia estúpida que se llevó las vidas de su hermano y la de Luther King. Creo que hoy vale la pena retomar su discurso, del cual hice una traducción que intentó ser lo más apegada posible al sentido de sus palabras.



Resultado de imagen para tweet de ricardo alemán sobre amlo

El twett en el que Ricardo Alemán alude al asesinato de López Obrador.



“La violencia y el abuso no construyen nada que permanezca”: Robert Kennedy. 1968

La pequeña pieza oratoria que a continuación reproduzco fue escrita para que la escucharan los habitantes de un país que cruzaba por un momento histórico tan difícil y violento como el de nuestro país de estos años. Quien las escribió fue Robert Kennedy. Independientemente de sus virtudes y defectos, en este discurso supo elevarse por encima de sus limitaciones para escribir un mensaje poderoso y vigente hasta el día de hoy. El discurso fue escrito el 5 de Abril de l968, al día siguiente del asesinato de Martin Luther King, el joven líder pacifista negro, activista de los derechos civiles y premio Nobel de la Paz, abatido a sangre fría por un francotirador en Menphis. Sus palabras fueron como una premonición de su propio asesinato dos meses después en un hotel de Los Ángeles, también a sangre fría, mientras hacía campaña para la presidencia de los Estados Unidos. La traducción del texto es mía pero está apegado al sentido del texto original.

Atentado en Bangladesh.

Jóvenes y sonrientes, estos hombres asesinaron horas después a veinte personas al grito de “Allahu Akbar” (Dios es grande).

"Hoy quiero hacer a un lado la política y aprovechar este espacio para hablarles brevemente de la insensata violencia que de nuevo mancha nuestro país y la vida de todos nosotros. Esta violencia no incumbe a una sola clase social, o a una etnia; las victimas abarcan a todos los ciudadanos que forman nuestro país. Pueden ser como tú o como yo, blancas, negras, morenas, ricas, pobres, jóvenes, niños, viejos, famosos o desconocidos. Las víctimas son, sobre todo, seres humanos a los que otros seres humanos querían y necesitaban. Nadie, viva donde viva o haga lo que haga, puede predecir quién va a sufrir un acto insensato de abuso, injusticia o derramamiento de sangre el día de hoy. Sin embargo, el deterioro de quienes ejercen el poder de matar sigue y sigue en este país nuestro. ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Qué construyen la violencia y el abuso? Nada que permanezca. Siempre que un ser humano pone fin a la vida de otro ser humano, ya sea en nombre de la ley, o desafiando a la ley, ya sea un hombre solo o de una banda que mata a sangre fría o con rabia, en un ataque de violencia respondiendo a otro ataque de violencia, siempre que se rasgue el viento de una vida que otro hombre ha tejido laboriosa y penosamente para él o sus hijos, siempre que hagamos eso, la nación entera será degradada. Y sin embargo parecemos tolerar un nivel creciente de violencia, abuso y deshonestidad que ignora nuestra común humanidad y nuestro anhelo de civilidad. Demasiadas veces celebramos la arrogancia y el abuso, celebramos a los bravucones y a los abusivos; demasiadas veces disculpamos y permitimos la conducta de los que construyen sus vidas sobre los sueños rotos de otros seres humanos. Pero hay una cosa clara: la violencia engendra violencia, la represión, venganza, y solo una intención clara y de voluntad de cambio de nuestra sociedad puede arrancar este mal de nuestros corazones. Cuando los hombres aprenden a abusar de sus hermanos, otros aprenden a temer y a odiar. Cuando enseñas a los seres humanos a creer que son inferiores por su condición social y económica, sus creencias, su color, o su partido político y les haces creer que son distintos a ti, parecerá que amenazan tu trabajo, tu hogar, tu libertad o tu familia. Es entonces que surge el enfrentarse unos con otro y que se aprende a ser intolerantes; aprendemos a vernos no como conciudadanos sino como enemigos; nos tratamos unos a otros no como personas a las que podemos sumar a la construcción de un país, sino como invasores a los que hay que subyugar y someter. Al final todos nos miramos como extraños. Extraños que compartimos una ciudad pero no una comunidad, ligados a un espacio común pero no a un esfuerzo común. El desacuerdo se supera entonces a base de fuerza y violencia. Por eso es importante dejar de compartir un miedo común. Nuestra vida en la tierra es demasiado breve y el trabajo por hacer demasiado grande. No podemos dejar que esa pobre manera de actuar prospere en esta tierra nuestra. ¿Para qué, si los que la habitan con nosotros comparten el mismo corto momento de vida, y buscan, como nosotros, la oportunidad de vivirla con bienestar y felicidad? Si somos conscientes de este vínculo, podemos empezar a ver a los otros con nuevos ojos para así empezar a trabajar con algo más de entusiasmo por nuestro país, cerrándonos mutuamente las heridas para convertirnos, otra vez, en hermanos y compatriotas de corazón."

Robert Kennedy, candidato a la presidencia de Estados Unidos, asesinado en 1968.

Estas palabras llegan a través del tiempo en el momento preciso y han sido escritas también para nosotros, los que estamos unidos por la tierra que llamamos México, en donde hoy todos nos miramos como extraños, intentando construir inútilmente sobre los sueños rotos de otros seres humanos. Hemos dejado de compartir una mirada común y carecemos de un proyecto de país que nos de espacio a todos. No logro imaginar cómo podemos rescatar el vínculo invaluable de compartir este corto momento de vida, la breve vida que tendríamos que aprovechar para construir una comunidad razonablemente justa y feliz, hoy rota en tantos lados y en tantos frentes, contaminada por las ideologías y desconectada de la compasión y la sensatez indispensables para cerrarnos mutuamente las heridas. ¿Cómo mirar y entender al otro más allá de nuestra limitada visión? Un alto en el camino es necesario para pensar en cómo construir exitosamente una comunidad de conciudadanos y no de enemigos. Un tiempo para pensar que no sé si aún tenemos, un tiempo para escucharnos antes de dar pasos fatales que pueden no dejar nada que permanezca, solo un país en que todos nos sintamos extraños y enemigos.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.">