Universidades

Sin otras opciones más allá de los partidos, la elección a gobernador en Puebla será de baja legitimidad. Eso lo afirman de manera clara los rectores de las universidades particulares de Puebla más importantes.

Cuántos hilos por jalar en esta madeja en la que se ha convertido la política local. Cuánta pasión maltrecha.

Hace un momento subimos a Mundo Nuestro esta postura de los rectores de la Ibero Puebla, UPAEP, Anahuac y Madero ante los jueces federales sobre la baja legitimidad que tendrá la elección en Puebla ante la ausencia de una candidatura independiente para gobernador. Cuestionan además que la ley electoral desincentiva la participación ciudadana.

El esfuerzo de Enrique Cárdenas por alcanzar una candidatura independiente, por fuera de esos engranajes electorales que llamamos partidos en México, me recuerda los iluminados ánimos de los antirreeleccionistas en Puebla en 1910. Todos sabemos a dónde fue a dar toda esa mirada de futuro del ingenuo maderismo. Y sin embargo soñaron nuestros abuelos un país sin déspotas, un país de mujeres y hombres libres, un país de demócratas. Y se fueron a la guerra por él.



Demasiados muertos para que el grito de sufragio efectivo no reelección se convirtiera en ese ogro filantrópico, diria Octavio Paz, ese partido en zancos, cantaría Chava Flores, ese Estado Mexicano que devoró todo atisbo de ciudadanía.

Cien años después nos batimos en este Frankenstein de perversidades en el que se han convertido los partidos políticos. Es lo que tenemos, dirán algunos. Son los gajes de la democracia, ocurre en todos los países del mundo, ahí están los trumps y los berlusconis, de qué te admiras si aquí se apellidan marines y morenovalles...

Yo guardo la memoria de los abuelos. Y ahora la mirada alegre de un demócrata, Enrique Cárdenas.

Esa es la postura que los rectores de las principales universidades particulares en el Estado han plantado ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Argumentan que la ley electoral en Puebla desincentiva la participación ciudadana. La carta es una muestra de solidaridad con Enrique Cárdenas, quien ha recurrido a esa instancia judicial. Aquí la carta en toda su extensión.



Mundo Nuestro. Latinoamérica repite una y otra vez su historia. México la repite con la Ley de Seguridad Interior impuesta por el PRI en el congreso, con el respaldo de algunos diputados panistas y otros de sus satélites. Honduras la repite con el virtual golpe de Estado que lleva a cabo el grupo en el poder respaldado como suele ocurrir por los militares.

Presentamos esta postura de los jesuitas centroamericanos que expone la gravedad de la situación en el país catracho luego de las elecciones del día 26 de noviembre. El texto refiere también a la importante participación en la defensa de la democracia en Honduras por los periodistas de Radio Progreso. La liga a su portal puede abrir el horizonte para entender lo que ocurre en ese dolido país centroamericano.



PROVINCIA CENTROAMERICANA DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS



Ante la grave situación en la República de Honduras

La Provincia Centroamericana de la Compañía de Jesús y la Comisión Provincial del Apostolado Social ante los últimos hechos que se vienen desarrollando en el marco del proceso electoral hondureño, y ante la ardua labor de la institución jesuita ERIC-RP (Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación- Radio Progreso), queremos manifestar ante la opinión pública lo siguiente:

1. Felicitamos al pueblo hondureño por haber acudido pacífica y masivamente a las urnas para hacer uso de su derecho democrático de elección de autoridades. Un pueblo que supo votar y vigilar su voto.

2. Denunciamos la falta de profesionalismo y de ética del Tribunal Supremo Electoral (TSE), al retrasar sistemáticamente la entrega de resultados, tanto parciales como definitivos. Ya no es sólo una sospecha sino una certidumbre, la manipulación burda de esta situación por parte de los magistrados, influenciados por los poderes fácticos y oscuros que desde el Estado y otras instancias intentan irrespetar la voluntad popular manifestada en las urnas. El Tribunal Supremo Electoral va de tumbo en tumbo para esconder una victoria inesperada de la oposición sobre el actual presidente que hizo todo lo que pudo, legal o ilegalmente, para ser reelecto.

3. Denunciamos la represión de los órganos del Estado en contra del pueblo hondureño que, una vez más nos da lecciones de civismo, de dignidad y de defensa pacífica de los derechos ciudadanos. Cuando todo mundo pensaba que los golpes de Estado eran cosa del pasado, nuestro vecino país nos hizo ver que esa manera de hacerse del poder no era cuestión superada.

4. Nos solidarizamos con la defensa pacífica de la democracia y de los derechos ciudadanos que el pueblo hondureño está llevando a cabo en todo el territorio nacional. Sin embargo gran parte del pueblo hondureño es reprimido brutalmente por protestar ante un inocultable y descarado fraude electoral. El fraude ya se hubiera consolidado a no ser porque gran parte del pueblo hondureño se ha volcado a las calles para exigir que se respete la voluntad de la mayoría. Ahora resulta que los sectores en el poder y algunos medios de comunicación están culpando a organizaciones y a medios de comunicación de provocar la violencia. No, los que han violentado al país son los que rompieron el orden constitucional con el golpe de Estado que son los mismos que hoy quieren violentar de nuevo la voluntad popular.

  1. Exigimos el respeto a la decisión popular expresada en las urnas y el derecho a la libre expresión que la misma Constitución hondureña asegura. Pero que el Gobierno actual no está respetando al lanzar a la Policía Militar y otros órganos del Estado en contra del pueblo, en manifestación pacífica para defender su voto y denunciar la manipulación de la elección por parte del TSE.

6. Felicitamos a Radio Progreso (RP) y al Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC) por su labor informativa, de análisis, reflexión y defensa de los derechos humanos de las y los hondureños, como nos lo expresa el P. General de la Compañía de Jesús, P. Arturo Sosa sj, cuando reconoce el trabajo del ERIC-RP: ”quiero expresar mi cercanía y voz de aliento en relación con el trabajo que realiza ERIC y Radio Progreso, favoreciendo la justicia social, la trasparencia de la administración pública, la defensa de los derechos humanos y la construcción de un estado de derecho en Honduras. Sé que ustedes se están jugando la vida con las denuncias que realizan, las investigaciones que llevan a cabo y con la información que divulgan. Quiero animarlos a seguir adelante y a encarnar en esas realidades hondureñas la misión que la Compañía y la Iglesia han recibido de la Buena Noticia del Señor” (carta del P. General, Arturo Sosa, al P. Melo y al ERIC-RP).

Apelamos al mensaje bíblico del profeta que nos dice “La paz es fruto de la Justicia” (Isaías 32,17) y el Evangelio (Buena Noticia) que subraya que “la verdad nos hará libres”. Por lo cual manifestamos nuestra exigencia de transparencia y respeto a la voluntad popular y nuestro apoyo a la institución jesuita del Apostolado Social ERIC-RP en su labor apostólica para buscar la verdad y la justicia que la misma fe en Jesús nos pide.

  1. Rolando Alvarado López sj

Centroamericana Provincia Centroamericana

  1. Francisco Iznardo Almiñana sj.

Provincial Coordinador apostolado Social Provincia

Viernes 17 de noviembre de 2017. Algunos profesores y estudiantes del Posgrado de Sociología del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”, asistimos a la presentación del libro “El engaño populista” de la propagandista guatemalteca ultraderechista Gloria Álvarez. El evento había sido convocado por la Vicerrectoría de Extensión y Difusión de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Después nos enteramos que en realidad dicha Vicerrectoría había rentado el Salón Paraninfo de nuestra casa de estudios a una empresa privada que fue la que ha organizado la visita de la referida señora Álvarez. No obstante ello, dicha dependencia universitaria anunció el evento en su página de Facebook aun cuando horas después hizo desaparecer dicho anuncio.

Como era previsible para mí, la presentación de la señora no fue sino su repetición usual de los lugares comunes neoliberales y anticomunistas ajenos a cualquier rigor académico. A esto hay que agregar que terminó su disertación con ataques a Andrés Manuel López Obrador y a Morena. Con un estilo mordaz que exacerbaba los ánimos de sus fans, en su discurso López Obrador fue convertido en un exponente más de lo que ella llamó “el odio a la libertad”, “la obsesión por el igualitarismo” y la “idolatría del estado”. En suma en alguien semejante a Hugo Chávez y todo los demás personajes que en su imaginación son exponentes del autoritario populismo.

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Gloria Álvarez Cross según Wikipedia: "Nació el 9 de marzo de 1985 en Ciudad de Guatemala, realizó estudios de relaciones internacionales y ciencia política en la Universidad Francisco Marroquín de la capital guatemalteca, posteriormente cursó una maestría en Desarrollo Internacional en la Universidad Sapienza de Roma.2​ Autodefine su doctrina como libertaria y ha criticado a políticos latinoamericanos pertenecientes al Socialismo del siglo XXI, calificándolos como populistas, enemigos de la libertad y dictadores."

Conviene poner en antecedentes a los lectores y lectoras que no conocen a Gloria Álvarez sobre quién es. Se trata de una joven politóloga guatemalteca que ha adquirido relevancia mediática no solamente porque es una activa propagandista neoliberal y anticomunista sino porque ha cometido lapsus que han contribuido a su fama. Alguna vez difundió un twitter en el que decía lo siguiente: “Cuando los españoles llegaron aquí, los mayas tenían siglos de haberse extinto (sic)”. Haciendo a un lado el mal uso del español que evidencia el mensaje, es obvio que el mismo exhibía una gran ignorancia con respecto a la historia de los pueblos mayas: éstos nunca se extinguieron sino simplemente se ramificaron. Hoy sus descendientes han deplorado las formas anteriores de denominarlos y reivindican que se les llame “pueblos mayas” con lo cual reivindican su presencia actual. Lo contrario a todos aquellos que postulan, como Gloria Álvarez, que se extinguieron. Producto de un lapsus inconsciente, Álvarez llamó a la extinción simbólica de lo maya cuando lo proclamó extinto desde hace siglos. Realizó en el plano verbal lo que el neoliberalismo hace en los hechos con sus políticas etnocidas. Podemos percatarnos entonces, que detrás de la bella comunicadora no hay más que la reacción neoliberal. No era primera vez que la referida politóloga hacía el ridículo con su ignorancia. En 2015 respondiendo a una solicitud de un seguidor de su twitter sobre una recomendación de lectura, le expresó que debería leer “La patria del criollo” de Francisco Pérez de Antón (un respetable escritor de derecha). Con todo respeto se puede decir que un cientista social guatemalteco que no sepa que dicho libro fue escrito por mi maestro y amigo Severo Martínez Peláez, evidencia graves fallas en su formación académica. Por cierto Severo terminó sus días en Puebla y en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la BUAP.

Álvarez se volvió una figura mediática desde que se difundió en 2014 un video en el que pronunciaba un discurso contra el “populismo” en el Parlamento Iberoamericano de la Juventud en Zaragoza, España. Desde entonces ha realizado giras por Hispanoamérica denunciándolo. Detrás del bello rostro de una mujer atractiva, en realidad no se encuentra mucha sustancia. Álvarez en su discurso se limita a difundir el uso neoliberal de la categoría de populismo, equiparando dicha forma estatal y social a gasto irresponsable del erario público, promesas imposibles que aprovechan la miseria de la gente y con ello lograr imponer dictaduras. El populismo según ella atenta contra la vida, la libertad y la propiedad privada. En la presentación de su libro en el Salón Paraninfo dijo desenfadadamente que el populismo no era una ideología ni una forma de gobierno sino “un mecanismo de manipulación psicológica”.

De la misma manera en que en la época de la guerra fría, el “comunismo” se volvió la bestia negra con la que se estigmatizó a la protesta social y a la lucha por la democracia, hoy el uso neoliberal de la categoría populismo realiza la misma vieja operación: construye un enemigo y en nombre de la libertad y la democracia llama a destruirlo. De la misma manera en que antaño el anticomunismo vio comunistas en los que lo eran, pero también en demócrata cristianos, socialdemócratas, nacionalistas y procedió a eliminarlos, hoy Álvarez advierte que el “populismo” ha infiltrado a todas las ideologías. Y llama a su “eliminación tecnológica”. Hay en este discurso un atavismo anticomunista que solamente sustituye la denominación “comunismo” por “populismo” y se convierte más que en ciencia social en mera ideología reaccionaria. En la presentación de su libro realizó la consabida operación neoliberal de volver a la categoría de populismo en una suerte de cajón de sastre en el que se encuentran tanto Lula, Néstor Kirchner, Pablo Iglesias, Rafael Correa, Hugo Chávez, Evo Morales como Fidel Castro y Donald J. Trump… Y es que para ella, el populismo no fue sino la máscara que se inventó el comunismo (Fidel Castro) después del derrumbe soviético.

En sustancia el discurso supuestamente académico de Gloria Álvarez no es sino una mezcla de fanatismo de mercado (al gobierno hay que reducirlo a seguridad y justicia) y recomendaciones dulzarronas de superación personal (la solución está en cada uno de nosotros). Su contenido reaccionario se evidencia en dos síntomas inconfundibles: 1. Convierte lo que es social en natural (pobreza, desigualdad y maldad humana son para ella condiciones naturales del ser humano). 2. Postula que la derecha y la izquierda no existen. Sobre esto último siempre recuerdo lo que le escuché alguna vez a Ludolfo Paramio, el ideólogo socialdemócrata español: “cada vez que escucho que alguien dice que no existen ni la derecha ni la izquierda, pienso que ese alguien es de derecha”.



Así las cosas, siguiendo los usos y costumbres académicos, un grupo de estudiantes del doctorado de sociología, el Dr. Giuseppe Lo Brutto y yo dispusimos asistir a la presentación del referido libro de Gloria Álvarez. Y acostumbrados como estamos a lo que se estila en la BUAP, después de la conferencia el Dr. Lo Brutto y yo hicimos uso de la palabra para rebatir las superficialidades de la expositora. La mayor parte del público eran estudiantes de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) que no habían podido escuchar a la señora Álvarez porque un retraso en su movilización desde la ciudad de México le había impedido llegar a la conferencia que tenía planeada en dicha universidad a las 13 horas. También pudimos identificar personas vinculadas a grupos ultraderechistas así como a ciudadanos y ciudadanas venezolanas. En suma, un grupo de personas fanatizadas a los cuales les resultó irritante el que expusiéramos ideas distintas a las de la expositora. Cuando hicimos uso de la palabra fuimos vejados e insultados a gritos por ese público que se transformó en una turba que nos acusaba violentamente de chavistas mientras hicimos uso de la palabra. Gritaban consignas contra lo que llamaban la dictadura de Chávez y Maduro y de manera rabiosa nos pidieron que nos calláramos. Al expresarles que respetaran el recinto y nuestra casa de estudios respondieron a gritos que para ellos ese lugar no significaba nada y que era igual a un bar. El incidente fue registrado en un video difundido por la propia Gloria Álvarez, aunque dos horas después le habían suprimido la parte en la que Giuseppe y yo fuimos agredidos. Al final tuvimos que retirarnos del auditorio escoltados por personal de la Dirección de Apoyo y Seguridad Universitaria (DASU) porque temimos por nuestra integridad física. En suma, vivimos hoy una repetición de un fanatismo que nos recordó las virulentas acciones de los golpeadores del Frente Universitario Anticomunista (FUA) en las décadas de los sesenta y los setenta del siglo pasado.

La BUAP hace bien en ser un espacio que cobije a todas las ideologías. Pero resulta sumamente discutible que rente sus espacios emblemáticos a disertantes de muy bajo nivel académico y a grupos intolerantes que además nos insultan en nuestra propia casa. Resulta ultrajante que rente espacios como el Salón Paraninfo que son simbólicos representativos de nuestra casa de estudios. Pero todavía resulta más ultrajante que los rente en nombre de una supuesta tolerancia, a grupos de fanáticos que pregonan de manera violenta la intolerancia.