Universidades

Diana León Silverio es estudiante del octavo semestre de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas, y es el Premio Leon M. Lederman 2017. Ofrecemos esta semblanza que ha de ella el periodista Nicolás Dávila.

Uno de los eslabones para ser físico es preguntarse el porqué de los fenómenos. Tal curiosidad, así como el asombro por lo desconocido, fueron los principales motivos que impulsaron a Diana León Silverio a inclinarse por la ciencia. A sus 21 años, esta universitaria de la BUAP, ha demostrado ser la mejor estudiante de Física del país, al obtener el Premio Leon M. Lederman 2017.
De los seis jóvenes que fueron seleccionados a nivel nacional para participar en dicho certamen, Diana obtuvo el primer lugar y gracias a ello hará una estancia de investigación, de junio a mediados de agosto, en el Laboratorio Nacional de Aceleradores Fermi (Fermilab), en Illinois, Estados Unidos, donde trabajará con reconocidos científicos.
“Formar parte de las 200 jóvenes promesas a nivel mundial que acudirán al Fermilab ¡es algo sumamente increíble! Me siento temerosa y feliz, ya que tener la oportunidad de aprender de los mejores es una de las experiencias más grandes que puedo vivir como joven científica”, expresó.
Actualmente, la estudiante del octavo semestre de la Licenciatura en Física, de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas, forma parte de un equipo de investigación liderado por la doctora Isabel Pedraza Morales: el diseño de un Detector de Luz Cherenkov, para el Fermilab. En dicho proyecto participan estudiantes de la BUAP y de la Universidad Autónoma de Zacatecas.
Originaria del municipio de Tlatlauquitepec, Diana nació en el seno de una familia dedicada a la enseñanza: su madre es maestra de educación indígena y su padre profesor de primaria. Desde niña tuvo facilidad por los números y los conceptos abstractos; por ello, cuando estaba por terminar sus estudios en la Preparatoria Alfonso Calderón Moreno, ya sabía que su futuro estaba en el área de las ciencias exactas.
Su entrega, pasión por el conocimiento y dedicación le permitieron participar en proyectos con reconocidos académicos de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas, como la doctora Pedraza Morales, con quien colaboró, junto con otros estudiantes de la Licenciatura en Física, en una contribución para el Massachusetts Institute of Technology (MIT), en Estados Unidos.
En dicha colaboración con el MIT trabajaron en el análisis de datos y presentaron resultados de sus investigaciones acerca del experimento CMS del LHC, en el CERN, además de que acudieron a un taller del experimento CMS (Compact Muon Solenoid) sobre higgses cargados, a finales del año pasado.
Con emoción, comenta que esa fue una experiencia muy enriquecedora, a nivel personal y formativo, debido a que pudo aprender y convivir con investigadores de alto nivel del mundo: “Fue algo increíble ver cómo diversas nacionalidades se juntaron para proporcionar sus contribuciones a la ciencia, realmente se sentaron a construir la Física en ese momento”.
Esa misma curiosidad, junto con sus deseos de superarse, la impulsaron a hacer un viaje de 13 horas en autobús a Zacatecas, adonde se llevó a cabo el Premio Leon M. Lederman 2017, para ser entrevistada por un grupo de expertos en Física, quienes evaluaron sus conocimientos, capacidades y habilidades en el área.
Con una sonrisa en el rostro y un brillo en los ojos, comenta que al entrar a la universidad se encontró con un mundo totalmente diferente y aunque a lo largo del camino experimentó situaciones que la hicieron pensar en renunciar a la licenciatura, no se dio por vencida y continuó preparándose para ser mejor cada día.
“Cuando comencé la carrera me di cuenta de que los temas eran mucho más complicados de lo que creí, e incluso llegué a recursar una materia, pero eso me permitió tomar clase con un profesor que me dejó impresionada por la forma en la que podía describir el funcionamiento de una bicicleta con simples ecuaciones, lo cual me motivó a seguir estudiando y conforme fui conociendo mis demás materias, dije: ¡wooow esto es muy divertido, me quedo aquí!”.
La joven desea convertirse en una investigadora capaz no sólo de proponer nuevos modelos y teorías que contribuyan a la ciencia, sino que también realice experimentos que comprueben sus modelos. Para ello, piensa realizar sus estudios de posgrado en universidades del extranjero y su estancia en el Fermilab es una experiencia que le brindará oportunidades para lograr este sueño.
“Definitivamente me gustaría quedarme a hacer investigación en la BUAP y al mismo tiempo trabajar en proyectos de nivel internacional, con importantes organizaciones como el CERN”.
Más allá de la vida académica, a Diana le gusta pasar su tiempo libre con su familia y amigos, en un paseo o tener una buena charla en algún café de la ciudad. También admite que le gusta cocinar cuando se encuentra bajo mucho estrés, pues encuentra en el arte culinario una forma de relajarse.
De igual forma, trata de aprovechar el tiempo que puede para descansar y recuperar las horas de sueño de la semana, así como disfrutar de una buena película de acción, o bien de algún anime o serie en casa. En cuanto a gustos musicales, escucha de todo tipo, pop, rock y hasta cumbias, aunque cuando estudia prefiere algo más relajado, como la sinfónica.
Además de consolidarse como una gran científica, Diana quiere trascender en la vida de los jóvenes, para inspirarlos a ser mejores y ayudarlos a que se atrevan a hacer grandes cosas.
“Una vez conocí a una chica que era hija de una señora que vendía esquites, ella quería estudiar Física pero todo el mundo le decía que no porque era muy difícil. Entonces me senté a platicar con ella y le comenté que yo nunca me di por vencida, a pesar de lo que me decían, y que si realmente era su sueño, lo siguiera. Al final la chica se levantó y me dijo que sí iba a estudiar.”
“Es increíble ver cómo tus experiencias pueden cambiar a las personas y ¿quién sabe?, tal vez esa chica que me encontré en ese puesto de esquites se convierta en una gran física o gane un premio Nobel”, refiere.
Para Diana León Silverio, sus padres y dos hermanos han sido su mayor inspiración y soporte para realizar cada una de sus metas, además de que ha contado con el apoyo de sus profesores.
Como una joven sonriente, amigable y apasionada por lo que hace considera que independientemente de lo que haga en un futuro como científica, quiere contribuir con cosas buenas para la sociedad, como la trasmisión de valores y enseñanzas que enriquezcan la vida de las personas

Mundo Nuestro. Una sociedad se mira al espejo y encuentra muchos rostros que la observan. Y hay rostros fulminantes, que paralizan todo propósito de mirar hacia otro lado. Las cárceles en Puebla. Y las condiciones en las que viven los 8,890 presos en los centros de reclusión poblanos.

Este espejo lo encuentro en el esfuerzo que ha realizado la Ibero Puebla a través del Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría, S.J. (IDHIE) con el Observatorio de Prisiones, proyecto que universidad desarrolla junto con la organización civil Documenta, A.C.. Los vicios de sobrepoblación, adicciones y mala calidad de alimentos son medidos sistemáticamente y exponen la grave situación de nuestros penales.

Un dato simple para entender esta realidad:



Más de la mitad de los reclusos en cárceles del estado de Puebla no tienen sentencia.

Para ser más precisos: 54 de cada cien mujeres presas no tienen sentencia. Y son 585 reclusas.

En el penal de Tehuacán la sobrepoblación es del 700 por ciento. Y en Cholua es del 400.

En el 2015 las cifras eran contundentes: la organización México Evalúa en su informe “Justicia a la Medida” publicado a mediados de junio de ese año, estableció que Puebla es la quinta entidad a nivel nacional con el mayor porcentaje de sobrepoblación en reclusorios, después de Guerrero (48.34%), la Ciudad de México (50.65%), Quintana Roo (57.50%) y Durango (65.73%).

¿Cómo es posible que esto ocurra?



Ahí están las cifras del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Relacionadas:

Mitad de reclusos en cárceles de Puebla no tienen sentencia: Ibero

Y aquí una crónica de las condiciones de vida en la Celda 119 en el penal de San Pedro Cholula:

Celda 119, la vida de quince reos en un cuarto de tres por tres en San Pedro

Para entender la crítica de las cárceles en Puebla: la Celda 119 en la cárcel de San Pedro

Mundo Nuestro. El sistema de universidades jesuitas en México ha dado a conocer este comunicado en el que rechazan las políticas discriminatorias impulsadas por Donald Trump.

La BUAP llegó al fin a Izúcar de Matamoros.

Las buenas noticias no se dan en maceta, dice el dicho. Pero esta es una, y desde una perspectiva estratégica es sin duda la noticia más relevante del arranque del año para el estado de Puebla. La universidad pública alcanza al fin con este campus una verdadera dimensión estatal y confirma que ya no es sólo la Universidad Autónoma (de la ciudad de) Puebla.



Ayer martes 17 el Rector Alfonso Esparza inauguró en Izúcar los planteles para la preparatoria y las licenciaturas en Biotecnología e Ingeniería Agroindustrial. Uno de los edificios albergará a 310 alumnos de la extensión de la Preparatoria Regional Simón Bolívar, con aulas y laboratorios de Física, Química, Biología y Cómputo, así como una biblioteca, todo equipado, amueblado y con una red de internet. Otro edificio cuenta con aulas y 10 laboratorios para los estudiantes de licenciatura.

Con el campus de Izúcar, la BUAP habla ya de un Complejo Regional de la Mixteca. Si contemplamos el crecimiento de la universidad pública en Tehuacán, Tecamachalco, Zacatlán, Teziutlán, podemos visualizar un proceso realmente nuevo para el desarrollo del estado de Puebla.

Aquí sí que vale ser optimista.

Si se analiza este acontecimiento --la verdadera regionalización de la universidad pública estatal--desde la perspectiva de la debilidad histórica de las instituciones de gobierno municipal y estatal, la precaria economía y la mínima organización de la sociedad civil en Puebla, la importancia de la presencia de la BUAP adquiere una dimensión estratégica para el proceso de desarrollo social democrático y sustentable que no hemos logrado construir en nuestro estado.



Las amenazas estructurales en la región cañera

Qué región es ésta la de Izúcar.

El hecho es simple: nunca antes el Estado mexicano había hecho una inversión así de estratégica en la región mixteca. El único ejemplo alterno que tengo a la mano es el de la construcción por Lázaro Cárdenas con su Plan Balsas del canal de riego desde el río Atoyac, al sur de la ciudad de Puebla, con el que se pudo regar el monocultivo la región cañera de Izucar. ¡Eso ocurrió hace más de sesenta años! Puedo pensar en la carretera Panamericana, y tal vez la Universidad Tecnológica, pero no hay más. La característica estructural del sur mixteco poblano es el del abandono histórico en el que los gobiernos han mantenido a la región.

Señalo algunos de los procesos conflictivos que sufre la región a la que llega finalmente la BUAP:

1.- El riesgo de la pérdida de la sustentabilidad ambiental que la explotación del agua y la tierra por el monocultivo cañero, junto con el crecimiento desbordado y sin planificación alguna de los asentamientos urbanos. En particular, la explosiva situación de deterioro social en la ciudad de Atencingo, ya con más de once mil habitantes, contenida en su limitado territorio alrededor del ingenio, limitada en sus capacidades políticas en su calidad de junta auxiliar, y determinada totalmente por la suerte que corra el ingenio.

2.-Una privatización del ingenio de Atencingo que confirma el proceso agroindustrial capitalista que ha mantenido sujetos a los productores con las mismas reglas del juego de los tiempos de Jenkins o de las administraciones del gobierno.

3.- El creciente enfrentamiento entre el ingenio privado y los productores cañeros, que lleva aparejados los conflictos al interior de las organizaciones como la CNPR.

4.- Las dinámicas de desarrollo empresarial en el campo que generan la concentración del capital, el rentismo de la tierra, la explotación laboral y la contaminación –como ya ocurre en la experiencia de los invernaderos en Tlapanalá--, y no la organización de pequeños productores a través de esquemas sanos de financiamiento, tecnificación y acceso a los mercados de exportación.

5.- La inseguridad pública fuera de control, con el fortalecimiento de las redes interestatales del crimen organizado por el corredor de las drogas por las carreteras que cruzan la región desde Oaxaca y Guerrero, y que conlleva el desarrollo de la criminalidad local del robo, las extorsiones, los secuestros y las ejecuciones.

Los retos expuestos dan una idea de la importancia de la presencia universitaria en la región como una herramienta para la construcción de políticas públicas que enfrenten estos conflictivos procesos.

El proyecto de la universidad pública

El rector Esparza lo dijo así en la inauguración de los planteles en Izúcar: “La región enfrenta grandes desafíos, pobreza, desempleo, baja productividad, clima extremo y escasez de agua, es expulsora masiva de migrantes y muchos jóvenes han descartado el estudio como medio de progreso.”

La BUAP habla ya, entonces, de un Complejo Regional de la Mixteca, que agrupa las sedes de Atlixco, Chiautla de Tapia e Izúcar de Matamoros, con oferta de bachillerato y de nivel superior. El campus de Izúcar de Matamoros impactará los municipios de Atzala, Chietla, Epatlán, San Martín Totoltepec, Tepeojuma y Xochiltepec, además de otros de Guerrero, Morelos y Oaxaca, con lo que la población directamente beneficiada rebasa los 40 mil habitantes.

Recojo lo dicho ayer por el Rector Esparza:

“La responsabilidad de la BUAP es hacer presencia en las regiones del estado, con una oferta académica de calidad y pertinente con las vocaciones productivas, para frenar la emigración y brindar a los jóvenes oportunidades asertivas de aprendizaje. Ante las medidas drásticas anunciadas por el nuevo gobierno de Estados Unidos contra los migrantes debemos ofrecer alternativas concretas de desarrollo y oportunidades de aprendizaje para los jóvenes, que respondan a las necesidades de la región y abran nichos de oportunidad para aprovechar los recursos locales.”

Sí, nunca será tarde lograr una perspectiva estratégica.

Mundo Nuestro. La Ibero Puebla arranca sus talleres artísticos de prinavera. Así los presentan:

Los Talleres Artísticos son actividades extracurriculares de participación libre y voluntaria cuya finalidad es contribuir a la formación integral de la comunidad universitaria, particularmente de los alumnos de licenciatura. El formato taller pone énfasis en la experiencia del participante, buscando que experimente y se exprese a través de su acercamiento a determinada actividad artística.

El proceso en el que se involucran los participantes de talleres va de la historia y la apreciación artística a la expresión, que culmina con la creación de obras expuestas públicamente.



Los talleres artísticos abarcan las áreas de música, literatura, danza, teatro y artes visuales (fotografía, video, pintura, textil, creación plástica, etc.) y convocan a todos los estudiantes de cualquier licenciatura, con o sin experiencia en la disciplina elegida, con el objetivo de enriquecerlos sensible, creativa, expresiva y críticamente

Mundo Nuestro.

El señalamiento es directo a Tony Gali: ¿qué va a hacer en relación al impuesto del 3 por ciento sobre la nómina que pesa sobre las instituciones privadas de educación superior.



Una vez más fue Fernando Fernández Font, el rector de la Ibero, el que levantó la voz:

“A las universidades nos pega más incluso que a la empresa. En una empresa, la mano de obra es relativamente corta. Nosotros somos una institución de servicios y, entonces, la nómina es uno de las principales afectaciones de gasto.”

Lo dijo en el marco de la inauguración del XI Foro del Campo Estratégico de Acción, Modelos y Políticas Educativas “Investigación Educativa: decisiones metodológicas”.

Fernández Font explicó que el estado no apoya a las instituciones privadas pero las afecta con el gravamen estatal.

“Si sobre esa nómina nos están cobrando tres por ciento, resulta que el estado no solo no ayuda a las instituciones privadas sino que nos quita. Ya tenemos 30 por ciento de impuesto sobre el salario y ahora sobre la nómina. Yo sí quisiera invitar a las autoridades a que reflexionen seriamente este tema. No que nos digan cómo lo van a reinvertir porque eso ya está comprometido sino quisiera unirme a la empresa privada para hacer un frente común y volver a pedir que se baje a dos por ciento.”



Es claro en este asunto que la sociedad poblana carece de políticas públicas consensadas sobre temas estratégicos como el de la educación superior.

Pero el rector de la Ibero tiene memoria, así que le recuerda al gobernador electo:

“Hay un compromiso de campaña de revisar el Impuesto Sobre la Nómina. No en todos los estados se está cobrando un impuesto similar; en otros es el uno por ciento y aquí estamos en el tres por ciento.”

Mundo Nuestro. El sábado 3 de diciembre en Ciudad Universitaria los astrónomos de la BUAP regresan con sus telescopios para encantar al cielo.

Y se trata de mirar y pelear por ellas: el tema de este año es El Derecho a los Cielos Obscuros, menos focos más estrellas.

La entrada es libre y gratuita. Puedes llevar tu telescopio. Y por un buen rato liberar tus sueños en la noche oscura.