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18 Septiembre 2021, Puebla, México.

Línea 12 del Metro: un extraño arreglo

Gobierno | Opinión | 4.JUL.2021

Línea 12 del Metro: un extraño arreglo

Verónica Mastretta

Vida y milagros

 
Leo con incredulidad que el presidente López Obrador anuncia y confirma que Carlos Slim pagará la reconstrucción de la Línea 12 del Metro, y en el comunicado pide no buscar culpables de la tragedia. Extraña petición de alguien que ha señalado  culpables y exigido sanciones desde hace muchos años  de cualquier hecho grave que suceda en el país y que sea atribuible al gobierno. Ni perdón ni olvido, mucho menos impunidad. Esa era la regla en el discurso, nunca la excepción. 
 
En el caso especialísimo de la Línea 12, una línea  que volverá a funcionar más tarde que temprano, no se trataría de buscar culpables o chivos expiatorios, sino de definir responsables, averiguar en qué fallaron, para después sancionar y evitar que algo así suceda de nuevo. Sin consecuencias por obras mal diseñadas y mal ejecutadas , las fallas y  las tragedias podrían volver a repetirse. ¿El grupo de Slim, que no entrega nada  sin recibir algo a cambio , de repente decide pagar un dineral, así nada más, y el presidente  pide  no culpar a nadie y dirigir la mirada amablemente hacia otro lado? Me parece algo inusitado, una conducta  totalmente atípica de ambas partes. No imagino esta petición de Andrés Manuel,  ni esta cartera abierta de manera tan amplia de parte de Slim, si un descalabro de este tamaño hubiera sucedido, por ejemplo, en la administración de Calderón. 
 
Este anuncio implica que Slim pagará con dinero las  vidas que no debieron perderse, pero también que asume la responsabilidad moral y civil de la caída  del Metro en Tlahuac , así como  la pérdida bursátil que eso tendrá en las bolsas de valores para su constructora. Por eso no puede uno dejar de pensar que el pacto real seguramente es otro, un pacto que no conoceremos, el del verdadero arreglo jurídico y económico entre el gobierno, las víctimas y Slim. 
 
A Claudia Sheibaum se le ha quitado de en medio  para  bien y para mal.  Se le ha hecho a un lado aún cuando ha demostrado tener  una personalidad fuerte y convicciones propias en momentos tan complicados como hacer un manejo de la pandemia distinto al de la corriente que encabezaba López Gatell, empezando por el uso constante y correcto del cubre boca. Incluso en el último informe presidencial de la semana pasada, en que la plana mayor sentada al frente no lo llevaba, incluido el nuevo secretario de Hacienda, Ramírez de la O, ella usó el suyo, como siempre. Ahora ese cubre boca me pareció que más bien era para callarla.
 
No es una buena noticia este extraño acuerdo de arreglón  y olvido, un acuerdo entre machos poderosos, y menos sumados al silencio impuesto a la primera mujer que gobierna la capital del país, el cargo más complicado y poderoso después de la presidencia de la república.  No es buena noticia y para las mujeres en particular,  no es buena señal.  
 
Imagen de portada tomada del País.