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5 Diciembre 2021, Puebla, México.

Periodismo y poder. Memoria de Javier López Díaz

Gobierno /Política | Opinión | 23.NOV.2021

Periodismo y poder. Memoria de Javier López Díaz

Sergio Mastretta

 

Murió esta mañana Javier López Díaz, conductor durante más de tres décadas del programa de radio más popular en la historia reciente de la ciudad de Puebla. Nadie como él en la capacidad de construir una audiencia día a día. Discreto, sin aspavientos, sereno en el uso del poder que le otorga a una persona la penetración de su voz en el ánimo de información de una sociedad precaria de lectura y capacidad analítica. Así lo entendí y lo valoré en aquellos años noventa de la Radiante 105. Un profesional serio y con una gran sensibilidad para entender las emociones de sus radioescuchas. Un periodista siempre en el filo de la navaja que blande la oscura y generalmente perversa relación entre el político de turno en el poder y el propietario del medio de comunicación. Javier se hizo conductor y construyó su audiencia desde una empresa de radio ciertamente vinculada con el aparato de poder en Puebla –la HR de Rafael Cañedo Benítez, el más destacado empresario de medios, llegó a ser con Manuel Bartlett alcalde de la ciudad de Puebla en el periodo 1993-1995--, y no se le puede identificar como un periodista crítico del sistema de poder autoritario que hemos sufrido a lo largo de todas estas décadas de transición desde la hegemonía priista hasta esta incierta democracia mexicana. Tuvo Javier, sin embargo, la prestancia de no ceder a las presiones del propio gobernador Rafael Moreno Valle. Javier, más que un periodista del poder, fue un periodista para la empresa a la que dedicó su vida. Eso le reconozco.

Enrique Montero Ponce, Jesús Manuel Hernández, Javier López Díaz, Fernando Crisanto, Fernando Canales y en un momento, yo mismo con el matutino Revista 105. Frente a estos nombres el interrogante del uso y mal uso del micrófono ante el poderoso en turno. La prensa y el poder. Cuánta historia mal contada y que le debemos a Puebla.

Llevo todo el día también reflexionando sobre el periodismo en Puebla. Ayer publicamos en Mundo Nuestro, junto con varios medios de comunicación en el país, la exigencia al gobernador Miguel Barbosa Huerta de que ponga alto al hostigamiento a e-consulta y El Popular que de distintas formas impulsa su gobierno y que viola sin reparo a la vista los derechos humanos de los periodistas Rodolfo Ruiz y Carolina Fernández. Y con ellos, los de todos los ciudadanos.

Lo exijo de nueva cuenta a Miguel Barbosa el día de hoy, el de la muerte de Javier López Díaz. Está en su mano construir una relación distinta con los medios de comunicación. Está en su mano ofrecer a la sociedad una alternativa realmente democrática al uso discrecional de los poderes del ejecutivo (el dinero de la publicidad gubernamental; las auditorías fiscales; las demandas judiciales) como instrumentos de un poder fáctico autoritario.

Esa actitud es la que se esperaría si se quiere revertir esta perversa relación entre el poder y la prensa. Con la persecución al periodismo independiente Miguel Barbosa transita por la senda de Mariano Piña Olaya, Manuel Bartlett, Melquiades Morales, Mario Marín y Rafael Moreno Valle, constructores todos de periodistas sicarios.

Desde aquí expreso mis condolencias a la familia de Javier López Díaz.