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25 Mayo 2022, Puebla, México.

UDLAP libre. Ahora a lo que sigue... / Sergio Mastretta

Universidades /Gobierno /Sociedad civil organizada | Opinión | 24.FEB.2022

UDLAP libre. Ahora a lo que sigue... / Sergio Mastretta

Sergio Mastretta

La UDLAP está libre. La masa ha recuperado el campus. A juzgar por las emociones que se volcaron esta mañana del jueves 24 de febrero de 2022, se viene una apasionada reconstrucción de una institución a la que los conflictos por su posesión entre grupos de poder fáctico llevaron al borde de la muerte. Los conflictos no han terminado, pero en esta mañana, por un momento que durará algunas semanas, los pensamientos están en otro lado: el movimiento ha triunfado y lo expresa febrilmente una comunidad a la que siete meses de lucha transformó profundamente. Fue la movilización civil la que logró que prevaleciera el interés académico de la institución sobre los conflictos por su posesión entre el Estado y los intereses particulares que se la disputan.

Si una noticia trajo el conflicto es que la comunidad UDLAP salió de su burbuja. Y qué bueno que sea así. 

Observo a esa masa espontánea y feliz: es la mejor expresión de que los conflictos también nos cambian para bien. Contemplo a esa masa de estudiantes y profesores y me digo que difícilmente la comunidad de la UDLAP volverá a encerrarse en una burbuja.

De todos los testimonios que encuentro en las redes rescato el de la Doctora Cecilia Anaya Berríos. Es una frase, y la escena del video no dura más de once segundos. Y ahí está, ante una masa febril que vitorea la frase simple y precisa:

"El lunes empezamos clases..."

 

 

Contemplo en el júbilo a la señora Anaya Berríos y a la masa que la absorbe: cuánto pueden los conflictos sociales cambiar la vida de las personas. No se necesita ser un político avezado para encontrar que esa es la consigna que la comunidad de profesores, estudiantes, empleados y padres de familia de la comunidad UDLAP quiere escuchar.

Encuentro en las redes de los grupos que han encabezado la movilizacion de la comunidad UDLAP una multitud de videos de la explosión de felicidad que ha producido la recuperacion de la universidad. Me quedo con esta escena breve de Cecilia Anaya Berríos, por un momento ajena a lo que le sigue y que enfrentará en la soledad de su cargo. Y es que puedo imaginarla ahora mismo, al caer la noche sobre el campus recuperado, en su escritorio de Rectoría, dándose el tiempo para plantar en la madera la pregunta simple, la que encierra la frase de la mañana --el lunes empezamos las clases--, pero que contene la conciencia por un conflicto no resuelto: ¿qué sigue?

Lo que sea que siga y cómo se dirima en la Suprema Corte de Justicia de la Nación el "pleito encarnizado por la herencia de William Jenkins" (Ricardo Raphael), la doctora Cecilia Anaya Berrios debe encabezar lo que la movilización de la comunidad UDLAP ha puesto en la mesa: que esta universidad no es un mero activo de una fundación de beneficencia privada que se disputan a muerte unos particulares y con la equivocada intromisión de las intituciones del Estado en Puebla. La Universidad de las Américas es una institución de educación superior de interés público fundamental para la vida de la sociedad poblana.

La Doctora Cecilia Anaya Berríos no solo ante una mera masa feliz, sino en medio de una comunidad que se ha dispuesto a ser un ente colectivo inteligente y crítico comprometido con su destino.