Mundo Nuestro. La demanda es precisa: replantear las políticas de seguridad para acabar con la violencia dominante en nuestro país, garantizar los derechos humanos y poner fin a la impunidad. Esa es la exigencia directa que el Sistema Universitario Jesuita hace a las auutoridades de orden local, estatal y federal. Los homicidios ocurridos en Cerocahui, en la Tarahumara son reflejo de la descomposición social y la violencia que imperan en Mléxico ante un estado ausente.