Diario de trabajo, 2 de octubre, 8.15 Hs.
Cartas desde la ciudad (10)
La presencia de Carlos Slim ayer en la Angelópolis deja claro cómo se decide el futuro de una ciudad. Y tanto en el caso de Slim, como en el del Cablebús, lo único que predomina es el gran capital y el interés de distintos grupos por el control del espacio urbano. El mensaje de Fritz Glockner solo obedece al conflicto entre dichos grupos, ni defensa del patrimonio, ni defensa de una ciudad más amable para sus habitantes: “Misión cumplida”, dice Fritz al término de su participación, buscando la aprobación de un tercero indistinguible.
Es claro, también, que lo que pone en juego la próxima elección por la alcaldía es la lucha por el control – y especulación- del espacio urbano.
Como en la Ciudad de México, Puebla sufrirá un vertiginoso proceso de gentrificación, sin importar el grupo que lo encabece.
Sin embargo, hay que advertirlo, la especulación sobre el espacio urbano, en sus distintos momentos, no es nueva; por lo menos, arranca en el gobierno de Bartlett en la zona de Angelópolis y alcanza su punto culminante con Moreno Valle y los gobiernos municipales de Bank y Gali.
La insistencia en el reordenamiento del espacio universitario del centro y, en especial, del Edificio Carolino, obedece al proceso de higienización del primer cuadro de la ciudad como preámbulo y garantía de su nuevo diseño: una ciudad para turistas, para la especulación, en la que, como ya lo dije, lo último que importa es la calidad de vida de sus ciudadanos o su opinión sobre la ciudad que habitan.
Por otra parte, el verdadero problema no radica en la inversión en sí de Slim, sino en el enrevesado tejido entre intereses privados y públicos y en la misma concepción de las autoridades sobre la ciudad; una concepción que muy pocos discuten y, cuando lo hacen, sus palabras caen al vacío.
¿Bajo qué criterios se definen las inversiones públicas y privadas en la ciudad? Es una pregunta cuya respuesta nadie conoce. El Cablebús ejemplifica la opacidad y falta de sustentabilidad de dichos criterios, en tanto la ciudad, en su conjunto, se descompone, día a día, exponencialmente.
Juan Carlos Canales











