Cultura

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Las instancias de salud, de cualquier nivel, deben evitar occidentalizar la labor de las parteras de nuestras comunidades totonacas y no deben obstruir su trabajo. Ellas no solo son las encargadas de traernos al mundo, de recibirnos en sus brazos cuando nacemos, de bañarnos por primera vez y darnos las primeras palabras de amor, sino que también poseen una serie de conocimientos invaluables sobre el ritual del nacimiento en el mundo totonaco.

Son ellas las que nos enseñan el ritual del cordón umbilical, que consiste en subir en la rama del árbol más alto el cordón que se desprende del recién nacido para que cuando crezca no le tenga miedo a las alturas, para que pueda cortar pimienta o ser un danzante volador. Nos han enseñado la ceremonia de agradecimiento a la madre tierra y son la guía para adornar con flores y hojas en el lugar donde ocurrió el parto, ahí se coloca incienso y tabaco y en el altar se pone una ofrenda a las parteras difuntas para agradecerles su trabajo y evitar que se acerquen al recién nacido, porque ellas, ya pertenecen al mundo de los muertos. La placenta no es un asunto menor que deba ir a la basura, ellas saben que cuando la familia desea que en la próxima ocasión nazca una niña se debe enterrar con una blusa, falda, cazuelas y fajas, y viceversa, si quieren que nazca un niño, debe enterrarse la placenta con un sombrero y una camisa o cualquier prenda del papá, estás prácticas deben respetarse cuando nace un nuevo ser en el hospital.

Desgraciadamente, y hay que decirlo con claridad, en los módulos de medicina tradicional las parteras no tienen libertad para realizar su trabajo y tienen prohibido ayudar a la parturienta a dar a luz en su casa, en diversas charlas así lo han afirmado ellas. No se trata de que se adapten al sistema de salud, es el sistema de salud el que debe adaptarse a ellas, aprender de ellas, enriquecer su labor con sus conocimientos.

En este sentido, debe fomentarse desde ahí prácticas ancestrales como la del cordón umbilical y el ritual de la placenta. No van a la basura, son parte de una visión milenaria. Por otro lado, las parteras saben nuestro destino y desde niñ@s nos enseñan el camino a seguir. Antes de nacer, cada uno de nosotros eligió el oficio que quería tener en la tierra, y no solo en el trabajo sino también en el arte. Nos han enseñado también el respeto a los ciclos de la luna y el baile con el recién nacido una vez que ella termina su labor. De hecho, las parteras tienen una constante comunicación con la luna, le rezan para pedirle por el niño que se está formando, para que la madre no le pase nada durante el embarazo y le piden fertilidad cuando una mujer no puede embarazarse. Todos estos conocimientos nos hacen ser lo que somos, lo que pensamos y lo que queremos como pueblo, por eso si de verdad el sistema de salud mexicano le interesa el trabajo de las parteras y como ya lo dije, debe incluir su pensamiento y nuestra forma de ver el mundo, dejar de culpabilizarlas por los partos mal atendidos. Tantos años haciéndonos nacer, aun cuando no había clínicas ni hospitales, las parteras no pueden ni deben pagar el error de un sistema de salud que no ha funcionado de manera adecuada durante décadas, producto de un sistema político que por muchos años ha despreciado los saberes de los pueblos originarios.



Estamos ante una oportunidad de hacer las cosas de una mejor manera, dejar de occidentalizar el trabajo de las parteras, aprender de ellas y dejarlas que ejerzan su noble labor. Nuestras culturas aportan y han aportado siempre.

Créditos: texto y foto Manuel Espinosa Sainos, poeta, traductor y comunicador totonaco.



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Entre la triple discriminación y la defensa de la vida

Aunque seas feminista, puedes reproducir opresión en otro grupo. En este caso, una mujer blanca está deshumanizando y rebajando a otra mujer, la mujer de la Sierra, estereotipada como tonta, dócil, salvaje, de uno de los grupos más oprimidos de Latinoamérica”. Kerly Garavito, activista afro feminista del Perú

Cuenta la leyenda, el mito y la historia, que Coatlicue, en la época prehispánica, fue considerada la diosa de la fertilidad, madre de todos los dioses del panteón azteca y una forma de la diosa de la tierra, madre de Huitzilopochtli, el Colibrí zurdo, dios del sol y la guerra.



Entre los mayas, estaba la diosa Ixchel, era la diosa de la luna, pero también estaba al elemento agua y a la fertilidad.

La diosa mexica Metztli, era también la diosa-reina de la luna y la noche.

La diosa Tlazoltéotl-diosa de la inmundicia, la suciedad, era más conocida como la diosa de la lujuria y la pasión.

Pero también nos cuenta la leyenda que existió una mujer poeta en la época prehispánica cuyo nombre fue Macuilxochitzin y que fue hija de Tlacaélel, consejero de los reyes aztecas. La mayoría de sus composiciones están orientadas a narrar las batallas y enfrentamientos que mantuvo que su padre en plena expansión del imperio azteca.

En este breve recuento de las diosas del panteón azteca y maya, no podemos dejar de lado a la diosa Chalchiuhtlicue (la que tiene su falda de jade), diosa de los lagos y el agua.



Estos son algunos ejemplos del papel central y fundamental que jugaba las mujeres en la época prehispánica, sin olvidar el papel que jugó durante la conquista la controvertida y no pocas veces vituperada Doña Malinalli o Malinche.

El Amaranto que fue uno de los alimentos centrales de la dieta mesoamericana y se dice, originario de Puebla, tiene un significado y nombre en clave femenina: Huautli: la diosa más pequeña dadora de vida.

Las mujeres en general pero las mujeres indígenas en especial, han jugado y juegan un papel central como dadoras de vida y transmisoras de los primeros códigos de identidad de su cultura a través del lenguaje, de su lengua materna.



Son las dadoras de vida y ofician como parteras, tejedoras, artesanas, sobadoras, médicas tradicionales y actualmente en muchas de las comunidades, son danzantes y músicas. Han jugado y juegan un papel central en la defensa de su cultura, los territorios, el agua y la vida.

Gran parte del patrimonio cultural inmaterial que conservan y recrean las mujeres indígenas de nuestro país, radica en sus saberes y conocimiento que han acumulado y transmiten de generación en generación, por ejemplo sobre las propiedades de las plantas y flores, semillas y hierbas medicinales; sobre lo que brinda la vida animal, pero también acerca de las tradiciones orales, y son portadoras y transmisoras de la lengua materna, tejedoras que plasman símbolos de identidad de sus cultura que va más allá y una mera concepción estética.

A pesar de esto, han sido expulsadas de la historia de bronce y la historia oficial. Las mujeres indígenas y su triple discriminación han sido y son invisibilizadas. Hoy sabemos más sobre la vida de Juan Gabriel u otro u otra artista de la farándula mexicana o futbolista que de la vida y obra de las mujeres indígenas que han dado su vida en defensa de su pueblo.

Como sabemos, cada año se conmemora el Día Internacional de las Mujeres, que inicialmente fue de las mujeres trabajadoras, como un justo reconocimiento a las trabajadoras textiles que se manifestaron y protestaron un 8 de marzo de 1857 en Nueva York con el lema “pan y rosas” para protestar por la pésimas condiciones laborales y reivindicar un recorte del horario laboral y el fin del trabajo infantil.

Pero poco o casi nada se sabe del Día Internacional de las Mujeres Indígenas.

A diferencia del Día Internacional de la Mujer que fue instituido por la ONU en 1975. El Día de las Mujeres Indígenas fue impulsado por los movimientos indígenas, aprobado e instituido durante el Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América Latina (Abya Yala) realizado en la comunidad de Tihuanacu, Bolivia en 1983. La propuesta el Día de la Mujer Indígena, fue hacer y dar un “justo reconocimiento a todas las mujeres indígenas valientes que han jugado y seguirán jugando un rol importante en la pervivencia de la cultura de sus pueblos, así como su lenguaje, territorio y fuerza de carácter.” El día de la mujer indígena, es un reconocimiento a la memoria de Bartolina Sisa, mujer aymara.

¿Quién fue Bartolina Sisa?

Día de la mujer indígena recuerda la muerte de Bartolina Sisa

Bartolina Sisa nació en Cuzco, Perú un 24 de agosto de 1753, mujer aymara. Fue una mujer trabajadora, dedicada principalmente a sus labores como hilandera. A los 25 años de edad contrajo matrimonio con Julián Apaza y junto a él, organizaron la resistencia de los pueblos andinos contra la opresión y el yugo español. Julián Apaza ha pasado a la historia como el mítico caudillo Tupac Katari

En 1781, al estallar la insurgencia de los indígenas aymaras y quechuas contra el conquistador español, los dos líderes principales de esta rebelión fueron Tupac Katari y Bartolina Sisa. Ella cayó presa por parte del ejército invasor español quienes le prometieron a Túpac Katari liberarla si cumplía sus demandas. Túpac Katari se negó pues intuyó una trampa en la propuesta. A pesar de ello, envío dos mensajeros para hacerle llegar a su mujer oro, coca y alimentos.

Después de participar en el cerco de la Paz, Bolivia, Bartolina fue traicionada y entregada a los españoles. Bartolina fue violada, golpeada, torturada y finalmente, ahorcada y descoyuntada al ser arrastrada por un caballo hasta morir. Este feminicidio se llevó a cabo un 5 de septiembre de 1782.

Es por ello por lo que actualmente a Bartolina Sisa se le considera como el símbolo de la lucha de las mujeres indígenas en todo el mundo,

Breve recuento de la situación de la mujeres de las indígenas

En México, el rostro de la pobreza, la discriminación y la marginación, tiene rostro de mujer… indígena.

Algunos datos:

Del total de población indígena estimada 6 millones 146 mil 479 son mujeres (51.1%) y 5 millones 879 mil 468 son hombres (48.9%)

De acuerdo con CONEVAL, el 70% de la población que se identifica como indígena se encuentra en pobreza, mientras que para el resto de la población este porcentaje es de 39%.

85% de las mujeres indígenas son pobres. El 45 del total de las mujeres indígenas en el país, vive en pobreza extrema y 4 de cada 10 mujeres, no tiene acceso a alimento diario.

CONEVAL

Encuesta Intercensal 2015

En 2018, la Organización de Naciones Unidas (ONU) mencionó que el 45% de las víctimas de trata en México son niñas indígenas, que son captadas por el crimen organizado para ser abusadas, explotadas o vendidas.

En México 13 de cada 100 indígenas no habla español, especialmente las mujeres (por cada 15 mujeres monolingües sólo hay 9 hombres).

En el país, la brecha salarial por la triple discriminación (ser mujer, indígena y hablar una lengua indígena) es de 86%.

Las mujeres hablantes de lenguas indígenas presentan un riesgo 370% mayor de no terminar la primaria.

La falta de empleo (20.9%), la falta de recursos económicos (16.1%), la falta de apoyo del gobierno en programas sociales (15.8%) y la discriminación por su apariencia o lengua (14.6%) son las principales problemáticas que enfrenta este grupo poblacional.

En 2017, 24% de la población indígena de 12 y más años (2.4 millones de personas) declaró haber experimentado al menos una situación de discriminación en los últimos cinco años.

El 1 % de la tierra a nivel mundial (Oxfam, 2016) es de mujeres.

Las mujeres indígenas sufren de una triple discriminación: mujer, como indígena y pobre; las mujeres indígenas han sufrido y padecido la subordinación y exclusión de los espacios políticos, laborales, sociales y culturales. Se ha ejercido contra ellas una violencia sistemática y estructural y actualmente están enfrentando la muerte al defender sus territorios, sus agua, sus bosques y ríos. Tales son los casos de Berta Cáceres indígena Lenca de Honduras y Guadalupe Campanur, purépecha de Cherán y defensora de los bosques de su comunidad.

En relación con la desigual lucha que llevan a cabo las mujeres indígenas, es pertinente tener en cuenta lo que escribió Berta Cáceres y que pronunció el 4 de abril del 2015 al recibir el Premio medioambiental Goldman, conocido como el Premio Nobel ambiental, dijo:

“¡Despertemos! ¡Despertemos Humanidad! Ya no hay tiempo. Nuestras conciencias serán sacudidas por el hecho de sólo estar contemplando la autodestrucción basada en la depredación capitalista, racista y patriarcal”.

Desafortunadamente, me parece que el próximo día de la conmemoración del Día de la Mujer Indígena, se trivializará o banalizará dicha fiesta por parte de los distintos niveles e instituciones de gobierno: Federal, Estatal y municipal. Seguramente este día pasará de noche por parte de los partidos llamados partidos progresistas, al igual que de la izquierda institucional o de parte de un sector del movimiento urbano-feminista.

Frente a la conmemoración, me parece tener en cuenta, las palabras de Sônia Bone Guajajara (Maranhäo, Brasil) quién ha dicho que “somos el territorio, somos la madre tierra, somos el agua, somos los bosques”

Y la poeta Tsotsil, Ruperta Bautista ha escrito:

MA’UK ECH SJAM

Jtos no’ox spas yabtelik ti bol j-ilbajinvanejetike

totil pukuj jnuts tak’inetik xpanmuk’tavanik

ta yunenal ak’ubal

xch’am ik’tabe no’ox smuil ti lekilale.

Snaksba ti tsatsal jk’uleje

ti lekil chapanele chich’batel ti anil,

a’ stunes k’alal xtun yu’un xa’ie

j-ak’vanej ta me’nal.

K’alal ta stoylejal slo’lavanej na

stubta yalel tal epal mil bail

te ta yalbale,

xvochochet no’ox ti me’nal lajelale.

Totil j-ilvajinvanejetik slajesik ti kuxlejale

xulesik ti k’usitik lek jutebe,

ta jcha’ilbetik svokol ti ch’ul osil balamile.

Realidad innecesaria

Inepta desmesurada actitud monótona

apostoles del dinero vigilan

en una noche fresca,

olfatean inocencia perfumada.

El poderoso se esconde,

lleva en su bolsillo la injusticia,

utiliza monumentos a la necesidad,

provoca el hambre.

Desde su castillo de trampa

escupe espuma de enfrentamientos;

y bajo su torre,

brama un río de plegarias.

Los violadores de la libertad

fusilan huellas apenas visibles,

la herida del tiempo se repite.

Mientras una congregación de hombres y mujeres

en la convulsión de su ética mencionan:


“Bienaventurados sean los pobres porque de ellos
depende el reino de los ricos”

Quince mujeres: Doña Elvira: Artista de papel y bordadora

Conocí a Doña Elvira en 2011 mientras vivía en Cholula en el estado de Puebla. Ella era una vendedora de tejidos bordados y papel amate, un antiguo tipo de papel hecho de la corteza del árbol jonote. Fue el papel más utilizado en las culturas mesoamericanas y muchos de los códices indígenas se hicieron usando este papel. En el pequeño pueblo de San Pablito, los otomíes que viven allí continúan el proceso tradicional de fabricación de papel utilizando la gruesa corteza del árbol jonote y decorándolo con diseños que forman parte de su patrimonio cultural. Casi todo el mundo en el pueblo hace papel amate o bordados con imágenes audaces, coloridas (pájaros, animales y flores) en manta, un tejido de algodón natural, orgánico y crudos.



Doña Elvira hacía el viaje en autobús de once horas a Cholula todos los fines de semana para vender los productos hechos por la gente de su pueblo. Me atrajeron inmediatamente tanto a Doña Elvira como a su artesanía. Doña Elvira siempre estaba vestida con un típico vestido de manta bordado de San Pablito, y siempre estaba descalza. Ella se sentaba en su pequeño tendido al aire libre durante horas todos los fines de semana esperando vender la mayor parte de su artesanía antes de regresar al pueblo. ¡Ella había encontrado un cliente habitual en mí! El bordado, casi psicodélico, con fantásticos diseños en colores vivos y brillantes. El papel amate también era muy mágico en sus motivos.

Siempre sentí que Doña Elvira estaba mirando a través de mí con sus penetrantes ojos oscuros. Normalmente había una pequeña sonrisa en su cara también. Ella nunca fue una marchante que presionara a su cliente; si estabas interesado en algo, tenías que contactar con ella. Si decidiste no comprar, estaba bien para ella. Pero normalmente lo hice. Ella siempre estuvo agradecida y me decía que volviera el próximo fin de semana. A veces yo regresaba con amigos que le compraban cosas también. Siempre tuvo una sonrisa extra por eso, la mejor comisión que he recibido.

Pienso en ella a menudo ahora ya que tengo un conjunto de cortinas largas y estrechas hechas de manta bordada que le compré, y una gran pieza enmarcada de 36 ′′ x 24" que está colgada justo encima de mi cama. Y a veces cuando lo miro, creo que veo que me sonríe uno de los coloridos conejos bordados.



Aquí hay un vídeo de 2 minutos y medio que muestra el proceso para hacer papel amate.

Mundo Nuestro. El nuevo éxito de Josean Log, el genial músico poblano.

El tiempo locura todo



Mundo Nuestro. De la serie Moving on, presentamos esta semblanza de dos mujeres del pueblo de San Marcos Tlapazola, realizada por el artista estadounidense Dick Keis, colaborador habitual de nuestra revista.



Texto y fotografías de Dick Keis

Francesca Martinez Aragón y su hermana Ángela son alfareras. Viven en la casa en la que su familia ha vivido durante generaciones. Ellas convierten la arcilla roja, que solo se encuentra en San Marcos Tlapazola, su pueblo natal en Oaxaca, en ollas, comales, cazuelas, floreros y platos. Trabajan de una manera que no ha cambiado en cientos de años.

Francesca y Angela comenzaron a trabajar en arcilla a una edad muy temprana. Su madre y su abuela les enseñaron la artesanía. Todos los materiales utilizados son locales. Las mujeres van con carretillas para conseguir la arcilla roja, el pigmento emblemático de San Marcos, y la arena fina utilizada en sus ollas. No tienen hornos, en cambio las ollas se queman con leña a ras de suelo en el solar de su casa. Las vacijas se cubren de madera y permanecen en el fuego durante dos horas. Luego son pulidas usando las piedras que tiene desde siempre esta familia alfarera.



Casi todas las mujeres de San Marcos trabajan arcilla. Francesca es la presidenta de la cooperativa de mujeres locales que tiene más de 120 miembros. Debido a que San Marcos está fuera de la carretera principal, muy pocas personas van allí para comprar sus productos. Francesca lleva el trabajo del grupo a ferias artesanales en la ciudad de Oaxaca tres veces al año. Algunas mujeres van al mercado en Tlacolula, el pueblo grande más cercano, a vender. No tienen torno para moldear sus vasijas, sólo una piedra redonda especial sobre la que colocan la arcilla. Una mazorca de maíz se utiliza para moldear la olla desde el exterior, una calabaza para ahuecar y moldear el interior, la suela de un zapato para formar la abertura, y una piedra que se ha pasado a lo largo de las generaciones para pulir las piezas.

Ni Francesca ni Ángela se casaron nunca, su trabajo necesitaba toda su atención. Siguen trabajando como siempre lo han hecho, dando forma a la magnífica arcilla roja de San Marcos, plantando sus maíz y frijoles negros, y vendiendo lo suficiente para pagar las cuentas. Es como si la arcilla roja corriera por sus venas y alimentara su alma. Su vida está tan interconectada con el suelo que no se dan cuenta de que el tiempo pasa. Toda su vida está hecha a mano, no sólo sus ollas.



Aquí hay un enlace a la entrada de mi blog de 2017 sobre ellos:

https://dick-keis.blogspot.com/2017/06/the-blood-of-earth.html

El recuerdo más lejano que guardo de cuando nos encontrábamos protestando en las calles con Julio Glockner fue intentando detener eso que un presidente municipal llamó eufemísticamente “remodelación” y concluyó en la destrucción del antiguo Mercado de la Victoria en el centro de Puebla. Y seguimos encontrándonos en las calles cuando quisieron convertir el zócalo de Puebla en estacionamiento de coches; así como cada vez que había que salir a protestar por la tala del arbolado urbano, pero sobre todo por violaciones a los derechos humanos y civiles de ciudadanos como Martin Barrios o de Lidia Cacho o de una docena de ciudadanos cholultecas perseguidos, unos encarcelados, por defender su territorio ancestral. Siempre estuvimos convencidos que es nuestra responsabilidad ciudadana (también por la ética que impone nuestra profesión como antropólogos) levantar la voz ante el abuso del poder represivo del Estado porque un día no solo podríamos perder, todos, el derecho a protestar contra actos de gobiernos, sino que incluso un niño inocente podría perder la vida por actos despóticos de corruptos y soberbios gobernantes. Y si no exigíamos responsabilidad por actos de gobiernos contra la vida y los derechos ciudadanos, si la impunidad reinaba libre para el que tiene dinero o poder político( y el Estado de Derecho solo seguía castigando al débil o marginal ) nadie estaría a salvo, ni libre, y un día todas las injusticias que sufren los otros nos tocaría a la puerta también a nosotros. En tiempos recientes, en la calle, fuimos persistentes opositores de Rafael Moreno Valle porque no pudimos callar la destrucción ambiental y patrimonial que su gobierno levaba a cabo para favorecer negocios de unos cuantos; porque murieron los pájaros del aviario y encarceló a su cuidador; porque RMV corrompía a jueces y manoseaba a las instituciones del Estado para gobernar autocráticamente y, sobre todo, defendiendo los derechos humanos de personas que se resistían a la violación de sus usos y costumbres y de su patrimonio cultural. En tiempos, además, cuando el actual gobernador Miguel Barbosa, antes de arrepentirse, era aliado político del gobernador de Puebla que nosotros cuestionábamos en las calles.

Con el cambio de gobierno en 2018 Glockner abandonó el intento de incidir desde las calles para incorporarse a un gobierno que en su sentir le abría un espacio para corregir algunos aspectos puntuales de la violencia social, económica, política o ideológica del Estado anterior. Su experiencia y renuncia hoy a mí me confirman, sin embargo, no solo “la infinita monstruosidad” como decía nuestro amigo Oscar del Barco (“Notas sobre la Política” en Escrituras. Biblioteca Nacional. Argentina) de la “política” sino que este gobierno de la “transformación” que representa Miguel Barbosa, crecientemente, resultaba en más de lo mismo de aquel gobierno autoritario que nos tuvo a nosotros resistiendo en las calles.



La amenaza de Miguel Barbosa a Julio Glockner

La filmación que se distribuyó ayer en la red (porque las reproducciones periodísticas no dan la dimensión de los gestos y palabras del gobernador Barbosa) nos exhibió a un gobernante en una postura amenazante y siniestra a raíz que Glockner hizo públicas sus razones para retirarse de su gobierno. El texto de esa renuncia que incendió la ira del gobernador Barbosa es una explicación, además, que nos merecemos todos los ciudadanos hartos de funcionarios que abandonan “por razones de salud” (o en silencio)sus funciones para que todo siga igual de mal que siempre (van nueve renuncias de secretarios en su gobierno). Ante reporteros seleccionados, el gobernador Barbosa, fijó su mirada en la cámara y repitió que él no tiene por qué exponer ante nadie sus razones para “destituir” a un titular de una secretaria supongo porque cree que el Estado es él. Repitió y enfatizó además su poder incuestionable ante los reporteros rematando con “¿de acuerdo?” , “¿vale?” y “ ¿me entienden?”. Pero más inquietante aún se declaró “un profesional” y le exigió a Julio Glockner “prudencia” así como un comportamiento “profesional” como el suyo porque “uno y dos”, y repite “dos”, él puede dejar de ser “Profesional ¿Sale?”. Y anunció una auditoria a su gestión.

El gobernador Barbosa debe saber que todos los que ejercen dinero publico están siempre sujetos a auditorias. No a auditorias a modo, ni a auditorias ya preparadas para salvar irregularidades o desfalcos, así como que las auditorías no son instrumentos represivos para descalificar o defenestrar enemigos políticos o funcionarios incómodos. Sino que los funcionarios públicos deben ser auditados porque el dinero es público y se debe ejercer ni arbitraria ni patrimonialmente sino para el bien común como lo sabía y asumió Julio Glockner cuando aceptó ser un Secretario de Cultura. El más obligado de ser auditado, además, es en primer lugar el mismo gobernador, Miguel Barbosa, principal ejecutor en la asignación y usos del dinero publico que se reparte, para el bien público, en las secretarias ejecutivas de su gobierno.



El problema entonces, según yo veo, no es que haya solicitado una auditoria a la gestión de Julio Glockner en su año como Secretario de Cultura sino que el gobernador y “profesional” Barbosa amenaza con una auditoria, dejando él de ser “profesional. “¿Sale?” si considera que no hay “prudencia” de parte de Julio, pervirtiendo así (como lo hicieron gobernadores del PAN y el PRI antes) un recurso institucional para la rendición de cuentas y responsabilidades en el sector publico al utilizarlo como un instrumento para silenciar a los que desde adentro se atreven a darnos a conocer aspectos de su mal gobierno.



7 de agosto 2020

Estas son las obras de arte que desaparecieron del Museo Bello ...

Despedida



El 13 de julio presenté mi renuncia irrevocable al gobernador Miguel Barbosa Huerta, agradeciéndole le invitación que me hizo un año antes para colaborar en su gobierno como secretario de cultura. Me voy satisfecho de haber creado, con algunos miembros del equipo que formé, dos Secretarías, una en san Andrés Cholula, agradecido también por la invitación que me hiciera su presidenta municipal Karina Pérez Popoca, y otra para el estado de Puebla.

No fue sencillo para un universitario dedicado durante 40 años a la investigación, adaptarme al complejo ambiente de la función pública. Se llega, ingenuamente, confiando en el personal que tiene a su cargo y poco a poco se van descubriendo las mezquindades, la holgazanería, la simulación y la hipocresía, la adulación y la arrogancia, la deslealtad y el chismorreo, la corrupción que todo lo corroe organizada en redes de complicidad, pero también, afortunadamente, la entrega responsable al trabajo, la creatividad, la sinceridad y la lealtad, la honestidad a toda prueba, la inteligencia y el buen humor que todo lo iluminan, todo en un mismo ambiente laboral, en un eterno forcejeo entre una y otra tendencias por ganar espacios y mejores posicionamientos, todo en una dinámica que conforma una microfísica del poder disputándose día a día el rumbo que debe seguir la institución.

En todas las direcciones y jefaturas constaté que los Secretarios no se acercaban a sus “subordinados” para conocer de cerca los problemas, es decir, nunca fueron considerados como compañeros de trabajo colaborando con un mismo propósito: ofrecer a la sociedad mejores servicios culturales. Creo que con una actitud amigable y buena disposición logré desvanecer un ambiente de solemnidad y sometimiento al que estaba acostumbrado el personal.

El primer problema que tuve que enfrentar fue el de la Filarmónica 5 de Mayo, hoy nuevamente Sinfónica del Estado de Puebla. Un buen número de músicos demandaban ser escuchados. Me entrevisté durante un día entero con 70 de ellos. Las quejas fundamentales consistían en acoso sexual y laboral, amenazas y chantajes, despidos injustificados, renta de instrumentos y la obligación de tocar en eventos privados sin retribución alguna. La gran mayoría de las acusaciones apuntaban a un trompetista, algunos cómplices y a la irresponsable indiferencia, por decir lo menos, del director de la orquesta. Muchos de estos testimonios me fueron entregados por escrito y están en el archivo de la Secretaría. En consecuencia, hubo dos despidos: el músico responsable y el director irresponsable. Hoy la orquesta tiene mejores condiciones laborales y un ambiente de respeto mutuo. El nuevo director ha propuesto un repertorio de compositores que en buena medida no han sido interpretados por la Sinfónica, lo que favorece el crecimiento profesional de los músicos y una oferta más rica y diversificada para el público aficionado a los conciertos. La orquesta Filarmónica 5 de Mayo tuvo 50 mil 540 asistentes en sus 48 conciertos realizados en Puebla, Teziutlán, Tepeaca y Zacatlán. La Orquesta Sinfónica del Estado Puebla sólo pudo realizar 5 conciertos en el Auditorio de la Reforma antes de la pandemia. Debo mencionar que el nuevo director, sin restarle méritos al anterior, fue recibido con tal aprecio que salió tres veces a agradecer los aplausos del público emocionado después de escuchar la 7ª. Sinfonía de Beethoven.

En el campo de la música me complace anunciar que la Banda Mixteca se volvió a organizar, incorporando a 15 nuevos talentos de la región, después de 6 años de inactividad y esperamos escucharlos en una próxima presentación después de la pandemia.



Con los muy escasos recursos que nos dejó la administración anterior y después del largo y tortuoso proceso de separación de la Secretaría de Turismo, que concluimos en condiciones poco favorables, al grado de que no teníamos una sola computadora, sacamos adelante el trabajo con el entusiasmo de los proyectos que se inician: de agosto a diciembre de 2019 las Caravanas Interculturales llevaron a cabo 284 actividades en 35 municipios, beneficiando a 19, 900 asistentes. Durante la pandemia se organizaron por medios electrónicos 189 actividades en línea con 314 mil 513 visualizaciones.

Para darle un giro a las actividades del Museo Barroco y enviar un mensaje a la sociedad, en el sentido de que ese magnífico espacio dejaba de ser un lugar elitista y que podía ser disfrutado por la sociedad en su conjunto, que finalmente es la que paga con sus impuestos su altísimo costo, decidimos acompañar con un performance de lucha libre la exposición del pintor neobarroco Mauro Terán. Periodistas que nunca visitaron la exposición de este original pintor, cuyo catálogo publicamos, siguen insistiendo hasta la fecha en que sólo hubo ahí una función de lucha libre. Lo siento, no tengo la culpa de que los asnos no visiten los museos.

Con la colaboración del filósofo y crítico de arte, Jorge Juanes, la directora Anahí Acevedo ha elaborado un proyecto para colocar al Museo Barroco como el mejor Centro Cultural de Arte Contemporáneo de México y América Latina. El proyecto fue expuesto en tres videoconferencias a los secretarios, o sus representantes, que forman parte de la Junta de Gobierno de Museos Puebla. Aunque no se trató de una sesión formal del Consejo, el proyecto se dio a conocer a grandes rasgos y las opiniones aprobatorias fueron generalizadas.



Un evento cuya responsabilidad formal asumió la Secretaría de Cultura por indicaciones del gobernador, fue la instalación de la Réplica de la Capilla Sixtina, cuya operación corrió a cargo de la Secretaría de Economía en coordinación con la Arquidiócesis y en particular del padre rector de catedral, quien no tuvo el cuidado de tramitar los permisos correspondientes ante el INAH y la obra de instalación fue clausurada por unas horas. Me sorprendió que se me quisiera responsabilizar por esta omisión, pues la Secretaría no tiene personalidad jurídica para ello y desde las Leyes de Reforma se sabe que se trata de bienes nacionales y que el clero debe solicitar a las autoridades federales, en este caso el INAH, la autorización para realizar ciertos eventos. La asistencia masiva indica que el evento fue un éxito y miles de personas pudieron apreciar la reproducción de la obra de Miguel Ángel, Botticelli y otros pintores del renacimiento. A partir de ese incidente comenzó un distanciamiento entre el gobernador y yo y semana tras semana se cancelaron las reuniones de acuerdos que teníamos los miércoles por la noche.

El día de mi comparecencia en el Congreso del Estado para informar de las actividades llevadas a cabo por la Secretaría, la diputada Liliana Luna, presidenta de la Comisión de Cultura, me preguntó mi opinión acerca de las declaraciones del gobernador en el sentido de trasladar la Rueda de la Fortuna de la zona de Angelópolis al barrio de san Francisco. Días antes había recibido una larga carta de la doctora Luz de Lourdes Herbert, Directora de Patrimonio Mundial del INAH y enlace de esta institución con la UNESCO, advirtiéndome amablemente que se corría el riesgo de que la UNESCO retirara el reconocimiento del Centro Histórico de la Ciudad como Patrimonio de Humanidad, de llevarse a cabo este traslado. La doctora Herbert se ponía a nuestras órdenes para asesorarnos en el proyecto urbanístico que se pretendía llevar a cabo en san Francisco para detonar su desarrollo inmobiliario. En mi respuesta a la diputada Luna me pronuncié en favor de la preservación del patrimonio cultural de la ciudad, no sólo por convicción personal, sino porque la Ley de General de la Administración Pública otorga facultades a la Secretaría de Cultura para cumplir la importante misión de garantizar la integridad del patrimonio arquitectónico y el paisaje urbano que lo comprende. Creo haber mencionado a la diputada Luna la carta que había recibido del INAH y la importancia que tenía, dado que se trataba del enlace directo con la UNESCO. Mintiendo como suele hacerlo el periódico Cambio, publicó un encabezado diciendo que yo afirmaba el rechazo del INAH y la UNESCO al proyecto urbanístico. Desafortunadamente y como no teníamos comunicación para aclararlo, el gobernador creyó esta versión difamatoria y al día siguiente declaró que si yo no estaba de acuerdo podía renunciar. Días después pidió la versión estenográfica de mi respuesta y supo lo que en realidad había declarado. Pero públicamente el daño estaba hecho y los dueños y directivos de ese panfleto supongo que felices por ahondar nuestra distancia. Es una vergüenza para Puebla tener un periodismo que no ve más allá de la mano que tiene extendida para recibir una dádiva, mientras, con la otra, escarban en el basurero de “noticias” que ha creado en su entorno para “informar”, construyendo escenarios falsos y a eso tienen la desfachatez de llamar “periodismo”.

Cometí un error al invitar a Alejandra Santamaría a colaborar en la Dirección General de Patrimonio Cultural sin conocerla lo suficiente. Había trabajado conmigo meses antes en Cholula, fue eficiente y con cierta sensibilidad social proveniente de sus estudios en antropología y de su catolicismo. Pensé que era leal al proyecto que estábamos elaborando, confié en ella y la invité a colaborar. Al poco tiempo se volvió la defensora incondicional de una persona a la que habíamos despedido por incluir información falsa en su CV. Después descubrimos que hasta su título profesional era falsificado. En venganza, este señor se dedicó a boicotear las actividades de la dirección valiéndose de la influencia que tenía en la directora. Al advertir las irregularidades que ocurrían pedí su renuncia también y desde entonces se dedicaron de tiempo completo a difamar en los medios chatarra el trabajo de la Secretaría y a presentarse como víctimas de un supuesto autoritarismo y desorden administrativo. La culminación de sus actos fue una patética manifestación frente a Casa Aguayo, acompañados por seis o siete vividores despedidos por holgazanes y de un niño sosteniendo una cartulina donde se nos acusa de “secuestrar” la Secretaría. Obviamente la basura periodística se dio vuelo con este lamentable evento y hasta un merolico de Televisa les ha dado amplio espacio en sus noticieros. La Dirección de Atención Ciudadana de la Secretaría de Gobernación les dio audiencia y se quejaron de despidos injustificados, exigiendo su reinstalación. Al día siguiente nuestro abogado, acompañado por personal de la dirección administrativa, fue a explicar detalladamente los motivos de sus despidos y nuestros argumentos fueron aceptados sin cuestionamiento alguno, simplemente porque teníamos razón. Hoy la Dirección General de Patrimonio está en buenas manos con el profesionalismo y la actitud responsable y comprometida de la arquitecta y restauradora Mónica Martínez. Entrego una secretaría bien organizada y trabajando adecuadamente en beneficio de la sociedad poblana. Este incidente, magnificado en algunos medios, no tiene en realidad ninguna importancia.

El segundo error que cometí fue ceder a la enfática recomendación de Ernesto Cortés para ocupar el cargo de Director de Museos Puebla. Al poco tiempo descubrí que se trataba de un perezoso poco atento y menos interesado en cumplir con sus responsabilidades. Me lo recomendaron como una persona honesta y tal vez lo sea, pero es un holgazán, por eso solicité su renuncia, que hasta la fecha está en suspenso. Quizá lo que menciono no tendría mayor importancia de no ser porque está en riesgo el patrimonio material de los poblanos. Resulta que 2,400 piezas provenientes de los museos San Pedro, José Luis Bello y Alfeñique están bajo resguardo en las bodegas del Museo Barroco y se encuentran en pésimas condiciones. Se trata de pinturas, esculturas, objetos de talavera, muebles, textiles, documentos históricos y objetos diversos que han sido imperdonablemente descuidados y se encuentran rotos, sucios, con hongos o afectados por la humedad y la falta de limpieza y mantenimiento durante varios años. Anahí Acevedo, la directora del Barroco, se dio a la tarea de hacer un inventario de las piezas, pues llegaron sin una lista de obras, de describir su estado y hacer un registro fotográfico. El informe completo de esta inadmisible situación ya se encuentra en la Función Pública.

El trabajo editorial, suspendido por la pandemia, aparecerá gradualmente en los próximos meses, se trata de la Colección Puertas Abiertas, que se compone de 40 títulos, y 14 libros con diversos temas históricos y culturales, todo debidamente presupuestado tanto en la federación como con recursos estatales. Museos Puebla pronto publicará 3 catálogos, de Antonio Álvarez, Joel Rendón y los 11 pintores y escultores que participan en la exposición El Gran Sur cuya inauguración se suspendió por la pandemia.

Dentro de nuestras posibilidades presupuestales siempre atendimos a diversas comunidades, municipios, colectivos o personas que en lo individual se acercaron a nosotros con proyectos, propuestas o requerimientos de materiales o divulgación de su obra. Dejo una Secretaría orientada a garantizar los derechos a la Cultura de los habitantes de nuestro estado. Lo hemos hecho de modo integral, como queda manifiesto en el Plan Sectorial de Cultura, que presentará el nuevo Secretario, alineado con los Planes Estatal y Nacional de Desarrollo, porque consideramos que la educación artística y cultural constituye un aspecto fundamental en la formación activa de ciudadanía. También porque estamos convencidos de que la dimensión cultural resulta crucial para propiciar ambientes de concordia, que fortalezcan la comunalidad y la paz que tanta falta hacen en nuestro país; la cultura actúa en este sentido desde el momento en que genera la convivencia familiar, vecinal y colectiva en el disfrute de los eventos de cualquier género o disciplina artística. En este sentido hemos puesto todo nuestro empeño, porque sabemos que el objetivo final de las políticas culturales no son los artistas, ni los funcionarios, ni los gobiernos en turno, sino la sociedad en su conjunto. Por estas razones le deseo un buen desempeño al nuevo secretario, pues finalmente ese cargo debe servir, de la manera más eficiente y honesta, a los ciudadanos.

Por último, quiero mencionar que dejo una Secretaría de Cultura bien encaminada en los principios fundamentales de la Cuarta Transformación, gracias a la conformación de un equipo de trabajo responsable y eficiente, con ética profesional y sensibilidad social. Cada uno de ellos, con sus respectivos equipos de colaboradores, hicieron posible el resurgimiento de una Secretaría de Cultura en el Estado de Puebla. Sepan que fue un privilegio haber trabajado con ustedes, sentir su calidez humana, su optimismo y buen humor para crear un ambiente de trabajo agradable y productivo.

Mundo Nuestro. Son decisiones de largo plazo. Apuestas estratégicas de un gobernador. Ocurrió con los gobernadores Bartlett y Moreno Valle, cada uno con sus prácticas autoritarias. Es el turno del gobierno de Miquel Barbosa. En la mira, los barrios de El Alto, La Luz y Analco. Así entendemos la aceptación de la renuncia de Julio Glockner como secretario de Cultura y el nombramiento de Sergio Vergara Berdejo.

Una nueva carga del binomio capital inmobiliario-gobierno del Estado de Puebla.



Rosewood Puebla

El patrimonio histórico reconvertido. El Hotel Azul Talavera con los Lavaderos de Almoloya al fondo.
El ultralujo en hotelería llega a Puebla
"El ultralujo de la hotelería llega a Puebla". El capital inmobiliario se apropió de los inmuebles expropiados en el Paseo de San Francisco "por causa de utilidad pública" en tiempos de Manuel Bartlett. Siempre de la mano de los peritos del INAH.
Finalmente lo hizo. Miguel Barbosa ha puesto al controvertido arquitecto Sergio Vergara Berdejo en Cultura, un personaje que representa fielmente la política de inversión inmobiliaria privada en el centro histórico de la ciudad de Puebla bajo el argumento de la promoción cultural y social. Ejemplos extremos son los proyectos Paseo del Río de San Francisco y el teleférico con estación en la antigua Casa del Torno. Abundan muchos casos más, como el de la casona de la 2 Oriente, que por muchos años albergó a la tienda El Potro Alazán, y que fue destruída por dentro por el empresario gasolinero Canteli, con la venia del entonces perito del INAH Sergio Vergara Berdejo. Entiendo así que el problema de fondo con Julio Glockner fue el de su oposición a continuar con el binomio negocio inmobiliario-turismo como fundamento de la política cultural.
Son muchísimos los buenos ejemplos de reconstrucción de casonas del centro histórico en los últimos treinta años. La BUAP por delante, con decenas de casas recuperadas para el quehacer académico de la institución; pero muchos ejemplos más corresponden a esfuerzos de particulares con propósitos de reconstrucción comerciales o de vivienda que dan una buena idea de lo que puede ser un ejercicio de recuperación del centro contra la catástrofe destructiva del siglo XX, a la que acompañó el éxodo de los habitantes históricos del centro --Profética, La Casa del Mendrugo, El Restauro, por ilustrar con tres casos cuyos procesos conozco muy de cerca--. Pero el Paseo del Río San Francisco, con su fideicomiso y sus despojos, corresponde a una lógica que considero perversa: la figura de la expropiación por causa de utilidad pública de la que se benefician particulares que nada tienen que ver con un proceso de recomposición económica y social de la estructura urbana de una ciudad colonial a partir de una política de intervención pública equilibrada y justa.
La carta de renuncia irrevocable de Glockner al gobernador, con fecha de 13 de julio, pone como primera causa la falta de atención por el gobernador mismo: simplemente, Miguel Barbosa no recibió a su secretario de Cultura en los últimos seis meses; fueron públicos los cuestionamientos de Julio Glockner a proyectos como el de la Capilla Sixtina en el atrio de Catedral y la bochornosa idea del traslado de la rueda de la fortuna al barrio de San Francisco.
Glockner Rossainz destaca también los hechos de corrupción existente en la dependencia, particularmente en el área de Museos de Puebla, denunciados pero que no obtuvieron respuesta alguna en la oficina del gobernador: "El proceso de depuración de corruptos, holgazanes e incompetentes no está concluido totalmente --dice el antropólogo poblano--. Subsisten en la Secretaría y en Museos Puebla personas indolentes, con una visión tan estrecha que sólo les permite ocuparse de sí mismas y del pequeño grupo enquistado en estas dependencias al que han pertenecido durante años."
El Nombramiento de Vergara Berdejo confirma que el gobernador apuesta por la alianza con el capital inmobiliario de la ciudad de México, exactamente igual que en su momento lo hicieron los gobernadores Bartlett y Moreno Valle. Con ese nombramiento Miguel Barbosa entra al club de los gobernadores inmobiliarios de Puebla.
Una cuenta más en la destrucción sistemática, desde el Estado, del patrimonio histórico cultural de nuestra ciudad.