Poder y Política

Vida y mikagros

Si en 2018 tú votaste por Morena, por el PRI, por el PAN o por cualquiera de las alianzas que aparecieron en la boletas de 2018, es probable que hayas elegido el conjunto de propuestas que te parecieron mejores en ese momento, aunque en particular las figuras de los candidatos presidenciales tuvieron un gran peso en la decisión para ese específico cargo, en el que López Obrador ganó con una gran ventaja. Para los otros cargos de diputados y senadores pesaron también los colores y las propuestas partidistas. De acuerdo al recuento que hizo Francisco Garfias la semana pasada en su columna de Excelsior, la actual legislatura se conformó primero de acuerdo a los votos obtenidos, pero debido a los cambios de partido y de bancada de muchos diputados, y ahora verá usted cuántos, los equilibrios en la cámara se han modificado de la siguiente manera: Morena ganó 247 diputados, pero hoy tiene 251; el PAN tuvo 80, hoy tiene 78; el PRI obtuvo 47, hoy tiene 46; El PT obtuvo 29 y hasta este momento ya iba en 43 y buscando robarse los que pueda para volverse la tercera fuerza en el congreso y presidir la Mesa Directiva de la cámara. El PES, cuyo registro ya hasta desapareció, tenía 31 curules y hoy tiene 25; El PVEM obtuvo 16 y hoy tiene 13. Cinco diputados hoy no tienen partido, pero fueron electos por alguno.

Este cabo suelto de los diputados y senadores que migran de un partido a otro por cambios de criterio, conveniencia o dinero son un fraude al elector. No hay ninguna ley o reglamento que lo impida, pero finalmente sí es un juego de espejos, un engaño. Llegan a las cámaras cobijados por un movimiento y una plataforma y acaban pasándose a otra bancada que quizás defiende posturas opuestas o proyectos distintos de nación. Particularmente emblemático es el caso de los 11 legisladores que han abandonado el Partido Encuentro Social para ayudar a construir una bancada superior a la que el PRI ganó en 2018. Eso les daría un derecho que no ganaron en las urnas para ocupar la presidencia de la Mesa Directiva de la actual legislatura. El diputado Gerardo Fernández Noroña llegó a la cámara bajo las siglas del PES, con quien ahora está enfrentado, no solo porque se fue al PT, sino porque desde ahí está construyendo una bancada que está a punto de superar al PRI en número y dispuesto a ser él quien presida la Mesa Directiva. En el camino se ha llevado hasta a diputados del PRD francamente enfrentados con Morena ¿Qué contará para tomar una decisión? ¿Será la votación real obtenida por un partido en 2018, o la construcción artificial de mayoría que no obtuvieron con el voto?



Dulce María Sauri Riancho, la legisladora priista elegida por su bancada para presidir la Mesa Directiva en septiembre confía en que se respetará la Ley Orgánica y que como tercera fuerza elegida no perderán ese derecho. El PRI ha sido la tercera fuerza por derecho y a lo largo de dos años y está a punto de perder esa mayoría de manera, por decir lo menos, tramposa. Ya lo veremos en unos días, pero existe un enorme hueco en la ley que permite cambiar por completo el sentido del voto que emitieron los ciudadanos. Cambiar de partido a medio camino no debiera permitirse. Si un diputado ya no tiene ninguna coincidencia con su bancada, debiera tomar su lugar un suplente. Si el suplente tampoco quiere o puede suplirlo, a su sustituto debiera nombrarlo el partido por el que fue electo el que se va. Sería la única manera de que no se cambiara la conformación de las cámaras por la que votó la ciudadanía.

A LA OPINIÓN PÚBLICA

A los medios de comunicación

A la opinión pública nacional e internacional

A las organizaciones sociales, de derechos humanos y solidarias



A los pueblos indígenas de México y el mundo

A los familiares de las víctimas del Covid 19 que viven la tragedia Nacional que no cesa y los que viven la guerra contra los territorios indígenas y movimientos sociales.

Hoy se cumplen dos años de la desaparición forzada de Sergio Rivera Hernández, defensor nahua de la Madre Tierra, originario de la Sierra Negra de Puebla, del municipio de San Pablo Zoquitlán.
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Denuncian posible secuestro de Sergio Rivera, activista contra hidroeléctrica en la Sierra Negra

Sergio fue desaparecido por defender el territorio ante la intención de construir una represa hidroeléctrica denominada Coyolapa -Altzalan, que desplazaría a comunidades Indígenas, destruyendo su sistema agroalimentario del cual viven estos pueblos, impactando en los afluentes del río y matando la vida que éste genera. Esta represa sólo es para el beneficio del magnate minero José Antonio Rivero Larrea, dueño de Minera Autlán y uno de los empresarios consentidos de la actual administración federal.
Han transcurrido dos años desde que Sergio Rivera fuera desaparecido por sicarios del ex presidente municipal de Zoquitlan, Fermín González León, por órdenes de José Antonio Rivero Larrea, propietario de Minera Autlán.
Durante estos dos años las comunidades en resistencia contra el proyecto han vivido un sin fin de agresiones: golpes, amenazas de muerte, invasiones de sus tierras de cultivo, hostigamiento por la actual administración municipal y actos discriminatorios.
En algunos casos el gobierno estatal compró la voluntad de algunos representantes que negociaron la resistencia sin tener representación alguna sobre el movimiento, buscando el debilitamiento o la desmovilización ante la inconformidad de los pueblos.
En dos años no ha existido autoridad alguna que tenga interés por la ubicación, localización y presentación con vida de Sergio Rivera Hernández.
Su esposa y sus 5 hijos viven desplazados desde entonces, en espera de que este juicio concluya el día 3 de septiembre sentenciándose a Victorino Tellez Antonio Sandoval, y Rogelio Martínez.
La actuación parcial, racista y discriminatoria del juez Mario Cortez Aldama nos indigna y preocupa porque ha adelantado que va a dar sentencia absolutoria, sin duda el poder económico de Minera Autlan es evidente.
Por lo que las organizaciones abajo firmantes hacemos un llamado al gobernador del estado Lic. Miguel Barbosa Huerta, para que genere las condiciones para la ubicación, localización y presentación con vida de Sergio Rivera Hernández defensor del territorio.
Exigimos se brinde todas las medidas necesarias para dar garantías a los testigos del caso de Sergio, ya que en fechas pasadas fueron levantadas las medidas cautelares sin ninguna notificación o aviso previo, por lo que sus vidas se encuentran en riesgo.
Exigimos se garantice a la esposa de Sergio Rivera así como a los diferentes miembros de la resistencia contra el proyecto, en especial a los defensores y defensoras del territorio su integridad física.
Demandamos la cancelación inédita de la concesión otorgada a Minera Autlán y la cancelación del proyecto hidroeléctrico Coyolapa -Altzalan el cual a tenido impactos sociales negativos confrontados a la población.
¡Por la presentación con vida de Sergio Rivera Hernández, justicia!
Movimiento Agrario Indígena Zapatista (MAIZ) - Puebla Radio Comunitaria Tlacuache (Zoquitan) Radio Tleyolli, las Voces del Maíz (Tlacotepec de Diaz) Radio Coatl (Coapan- Tehuacán) Comisión de Derechos Humanos y Laborales del Valle de Tehuacán

Vida y milagros

Lo voy a contar de nuevo porque viene al caso recordarlo. Es la historia de un momento clave en la historia del siglo XX. Una historia que de tanto repetirse aquí y allá se vuelve invisible. El gran capital -dicen los que saben- tiene intereses, no convicciones y principios. Su prioridad es trabajar a favor de ellos y tratarán con quien sea para tratar de conservarlos. Por eso colocarán apuestas en varios espacios y de manera simultánea sin ningún dolor de conciencia.



El 20 de febrero de 1933, los 24 industriales y empresarios más poderosos de Alemania llegaron al Reichstag, la sede política de Berlín. El motivo de la visita era entrevistarse con el recién nombrado canciller, Hitler, respondiendo a una invitación de Göring, presidente del parlamento alemán en ese momento. Detrás de esos hombres hoy olvidados, aún perduran muchos de los intereses, las empresas y los bancos que ellos heredaron e hicieron poderosas: BASF, BAYER, SIEMENS, Telefuken, por solo nombrar algunas. Esos 24 señores presentes en el palacio del parlamento eran los poderes fácticos del momento, el clero de la gran industria, sus sacerdotes. Cruzan por los elegantes pasillos del palacio y suben por sus magníficas escalinatas sin sorprenderse, ellos tienen sus propios palacios. Esperan en la sala privada impasibles, como 24 calculadoras a las puertas del infierno. Llegaron ahí con cierta reticencia hacia Hitler, un advenedizo, el nuevo poder emergente. La entrevista servirá para que todos los participantes hagan sus cálculos. Los 24 líderes han ido a eso, a pactar con el poder para prevalecer y ser eternos. La invitación no los tomó por sorpresa. La mayoría ya son mayores y aprendieron de sus padres a codearse con la clase política, a dar comisiones y pagos por debajo del agua. La corrupción era para ellos una carga inevitable en el presupuesto de las grandes empresas. Por supuesto se le llamaba de diferente manera: gratificaciones, financiamiento de partidos, apoyo de causas nobles, comisiones, contratos ventajosos. A eso han ido, a que les pidieran un dinero que estaban perfectamente acostumbrados a dar, aunque siempre fijándose en que la inversión valiera la pena y tuviera futuro. Se abrió la puerta y entró Hitler. Quienes no lo conocían tenían curiosidad de verlo. Se dicen tantas cosas de los poderosos. Se les puede pintar como encantadores o como sátrapas y ellos se encargan de alimentar una u otra faceta. Ese día Hitler estuvo encantador. Nada mejora más a un político que el periodo de la conquista. Repartió apretones de manos y fue cálido y amable con todos. Su propuesta fue muy concreta: necesitaba de su apoyo para ganar las siguientes elecciones y garantizar que, por el bien del país, después de esas elecciones no hubiera otras por un buen rato, digamos diez años, o de ser posible, en cien. De preferencia, en mil. Todos abrieron sus carteras con generosidad: la estabilidad es fundamental para los negocios y la prosperidad. Tan solo Gustav Krupp, el magnate del acero alemán, donó un millón de marcos.

Los 24 hombres que formaron parte del arreglo con Hitler y que le dieron su complicidad, silencio y el poder total en 1933, siete días después de ese encuentro, propiciaron que el imponente edificio del parlamento alemán volara por los aires junto con Alemania entera al final de la segunda guerra Mundial. Ellos y sus empresas sobrevivieron al régimen y financiaron después de la caída del Tercer Reich a numerosos partidos, siempre de acuerdo con los beneficios esperados.

¿Por qué nos sorprendemos todavía con los videos, grabaciones, pactos, cambios de bando, delaciones, consejos asesores y andanzas palaciegas con los que se nos entretiene en estos días? Es la vieja historia de siempre y ya nos sabemos el final.



Revista Nexos

El Diario Oficial de la Federación ha publicado este día, 20 de agosto 2020, una circular prohibiendo a dependencias del gobierno contratar servicios de ningún tipo con la revista Nexos.

La decisión surge de la revisión de un proceso burocrático del año 2018. Aquel año Nexos ganó una adjudicación del Instituto Mexicano del Seguro Social y obtuvo una (1) página de publicidad por 74,000 pesos.



El contrato se cumplió entonces en todas sus fases, el anuncio fue publicado y pagado a satisfacción de las partes.

Dos años después, el actual gobierno dice haber encontrado una irregularidad en los papeles de aquel proceso y toma la decisión unilateral de vetar a Nexos como proveedor del gobierno y de imponerle una multa por 999,440 pesos.

Las dos sanciones son claramente desproporcionadas. Nos defenderemos por las vías correspondientes.

Conviene aclarar que desde 2018, Nexos no recibe publicidad oficial federal. Preocupa que el gobierno haga ahora explícito su veto y estigmatice la revista ante otros posibles anunciantes.

Nexos ha sido durante cuarenta y dos años una revista independiente y crítica. Su trabajo es reconocido dentro y fuera del país, y por los millones de lectores que acuden a su edición impresa y a su sitio electrónico todos los días.



Es la revista decana de la crítica social y cultural de México.

La sanción que Nexos recibe ahora es sintomática de la atmósfera de hostilidad contra los medios críticos que impera en el gobierno.

No es un hecho aislado, es una señal más de la intolerancia oficial a la crítica, al pensamiento distinto, a la diversidad de opiniones, en última instancia, a la libertad de expresión.



tribuir a su transformación”. Francisco López Bárcenas

El pasado 9 de agosto, fue el Día Internacional de las Poblaciones Indígenas. Dicho acto, pasó de frente, en términos generales, en un país cuyos gobiernos, no desaprovechan la oportunidad de mencionar que somos un país con una gran diversidad socio-cultural y el primer país en América Latina con la mayor población indígena.

No pocos representantes del cultural o social, confunden dicha fecha con el Día de las Lenguas Maternas, cuando dichas fechas tiene cada una, su propia lógica, matriz y objetivos.



He aquí, un breve recuento y a un poco más de 520 años de la brutal conquista española que saqueó, despojó, oprimió y explotó a los pueblos originarios. Considero que es necesario mencionar que los pueblos originarios han resistido y pasado por las distintas etapas de nuestra historia. la conquista española, la colonia, la independencia, la reforma, la intervención francesa y yanqui, la revolución, el México contemporáneo y neoliberal. Pero también fueron contagiados por la viruela que diezmo sus pueblos, la gripa española y la actual pandemia, Durante estos más de quinientos años, han tenido que soportar y combatir sistemático y estructural culturicidio, lenguicidio y en especial, un gran y profundo etnocidio.

A pesar de todos esto, podemos decir parafraseando a Galileo “y si n embargo, se mueven” y hoy por hoy, rechazan seguir siendo objetos de estudio y piezas de museo

“Es que somos muy pobres”. Juan Rulfo. El llano en llamas



Los pueblos Indígenas en cifras: Miseria, despojo, opresión y exclusión

Población Indígena en México: 25, 694, 928 habitantes.

Población hablantes de una lengua indígena: 7, 382, 785, son hablantes de lengua indígena, y 909 356 no hablan el español.



En 2016, 71.9% de la población indígena, es decir, 8.3 millones de personas, se encontraban en situación de pobreza.

3.2 millones de indígenas (28.0%) presentaban tres o más carencias sociales y no tenían la capacidad económica de adquirir la canasta básica, lo que los colocó en una situación de pobreza extrema.

En 2015, seis estados del país concentran el 64.8% de la población indígena: Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Estado de México, Puebla y Yucatán. Cinco de estas entidades tienen niveles de pobreza superiores al porcentaje nacional (43.6%), entre estas destacan Oaxaca y Chiapas con 70.4 y 77.1%, respectivamente.

19.8% de la población indígena entre los 30 y 64 años no sabe leer ni escribir.

El 31.6% presentaba rezago educativo y poco más del 50.3% contaba como máximo con la primaria completa.

En 2016, más del 30% de los indígenas, presentaban carencia de acceso a la alimentación.

La feminización de la pobreza

El 45% de las mujeres indígenas en zonas rurales estaban en situación de pobreza extrema en 2016.

En 2016, 77.6% de este de indígenas (8.9 millones de personas) no contaba con seguridad social. Es decir, carecen de protección ante eventos como el desempleo, la enfermedad, la invalidez y la muerte.

15.1% de los indígenas de los indígenas (2016) no tiene servicios de salud.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en los Hogares (ENIGH-2018)), mencionó que el ingreso promedio mensual de la población no indígena es de $13,646, tres veces más que el de la población indígena de que es de $4,291.

Pero éste ingreso disminuye para las mujeres indígenas que es de $2,777.

Éste ingreso baja también cuando son mujeres, indígenas y hablan una lengua indígena, a $1,927. Es decir, la brecha salarial por la triple discriminación (ser mujer, indígena y hablar una lengua indígena) es de 86%. La clásica feminización de la pobreza.

Los miembros de los pueblos y las comunidades indígenas son los más discriminados en México (INEGI-2018)

24 por ciento de indígenas afirmó haber vivido al menos un acto de discriminación en el anterior lustro. Encuesta Nacional de Discriminación (ENADIS-2018)

El 20.3% de la población que se auto adscribió se como miembro de una comunidad o pueblo indígena fue y es discriminada en México. Principalmente, cuando se trata de aspectos médicos, de transporte y familiares.

Los proyectos de muerte

Actualmente, un poco más del 30% del territorio mexicano ha sido concesionado para la minería a cielo abierto, principalmente a empresas extrajeras, son aproximadamente más de 56 millones de hectáreas del territorio nacional. La gran mayoría de los proyectos de muerte (minería a cielo abierto, fracking, hidroeléctricas, granjas porcícolas y de aves, agroindustrias, oleoductos, poliductos y gasoductos, deforestación acueductos, etc.), están asentados en territorios de los pueblos indígenas.

De acuerdo al Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad de la UNAM, campus Morelia, en el 2018, realizó un mapeo de los conflictos socio-ambientales en los territorios indígenas

Los conflictos fueron mapeados, geo-referenciados y clasificados en diez categorías según el tipo de problemática. La lista la encabezan los conflictos generados por la minería (173 conflictos), seguidos por los del agua (86), de energía (74), los causados por los proyectos mega-turísticos (49), los provocados por la expansión urbana (38), forestales (37), de carácter agrícola (35), por residuos tóxicos y peligrosos (34), por la construcción de carreteras (16), pesqueros (10) y biotecnológicos (8), en su mayoría por la introducción de maíz y soya transgénicos.

Tanto a nivel mundial como a nivel nacional, el 80% de la biodiversidad del planeta y el país, está resguardada por pueblos indígenas. Es paradójico que los habitantes de los pueblos originarios estén asentados en medio de una gran riqueza y ellos sigan en la pobreza, la marginación y miseria.

Breve agenda de los pueblos y comunidades indígenas

Modificar la redacción de los primeros párrafos de los artículos segundo y veintisiete constitucional. Derogar la anticonstitucional Ley Minera. Reconocerlos en el artículo segundo constitucional como sujetos de derecho y no seguirlos manteniendo como de “interés público”. Reconocimiento pleno a sus asambleas comunitarias. Elabora una ley de consulta libre, previa e informada con la participación activa y consensuada con ellos. Emitir ya, una ley nacional que prohíba la técnica del fracking en el territorio nacional.

Crear una Fiscalía especial que investigue y castigue a los autores materiales e intelectuales de los asesinatos de las y los compañeros y hermanos indígenas. Basta de criminalizar la lucha de los pueblos en defensa de sus territorios y bienes comunes.

El mejor reconocimiento que les podemos hacer a los pueblos y comunidades indígenas es transitar a un proyecto de nación y país plurinacional en dónde la base de la pirámide de pobreza, marginación, oprobio y despojo desaparezca.

En estos tiempos, de múltiples crisis y en especial, de una gran crisis civilizatoria a nivel mundial, en la cual “los locos guíen a los ciegos” (William Shakespeare). Es preciso y necesario tener en mente lo que mencionó la dirigente Lenca Berta Cáceres, en defensa de sus ríos y territorio.

“Mientras tengamos este capitalismo salvaje y depredador, será muy difícil salvar nuestro planeta, porque esa mirada libre mercadista es contraria a la vida, a la ecología, al hombre y la mujer”.

Finalmente, suscribo lo mencionado por Myrna Cunningham, presidenta del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (Filac), el pasado 9 de agosto, que entre otras cosas, menciona que “Los pueblos indígenas no queremos una normalidad donde continuemos discriminados, queremos que nuestros planteamientos de desarrollo con identidad y buen vivir sean parte de la construcción post-pandemia. No queremos indígenas a los que se les celebre un día, por folclore, y todo el año se les denigre, margine y discrimine, provocando incluso su desaparición. Queremos que nuestros planteamientos de desarrollo con identidad y Buen Vivir sean parte de la construcción post pandemia”

(Imagen de portadidlla: PRONUNCIAMIENTO DE ORGANIZACIONES DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DE MÉXICO)

(Ilustración de Patricio Betteo, tomada de la revista Nexos)

Hace unos días se dio a conocer un audio en el que Víctor Toledo, titular de la Semarnat, enumera algunas de las contradicciones que advierte en el gobierno de la 4T. En realidad el audio corresponde a una intervención hecha en algún foro en el mes de marzo o abril de este año, pero quienes lo filtraron consideraron por sus propósitos políticos que ahora era el momento más adecuado para difundirlo. También hace unos días fue difundida la carta de Julio Glockner, hasta el 31 de julio Secretario de Cultura del estado de Puebla, en la que expone algunas de las circunstancias que rodearon a su renuncia el 13 de julio. Ambos eventos muestran que la 4T como gobierno no está exenta de contradicciones y luchas de poder. A todo aquel que esté familiarizado con la teoría del Estado de Gramsci no le resultan una sorpresa ambos eventos y la afirmación de Víctor. Contrariamente a lo que pregonan abstractas visualizaciones del Estado de origen marxista que reducen al mismo como expresión de la dominación del capital sobre el trabajo, el Estado es un territorio en disputa. Es expresión de correlaciones de fuerzas, de proyectos diversos que se confrontan entre sí. Y si eso que es cierto en todo Estado, en el Gobierno de la 4T, expresión de una amplia y heterogénea coalición de fuerzas políticas e ideológicas lo es aún más.

En el caso del titular de la Semarnat resultan reveladores los puntos de confrontación que él ha tenido al interior del gobierno y que forman parte de lo que él califica como luchas de poder dentro del gabinete de Andrés Manuel López Obrador. En la grabación filtrada, Víctor Toledo visualiza una contradicción fundamental entre la visión de agronegocios y revolución verde encabezada por el Secretario de Agricultura Víctor Villalobos y la agroecológica (agricultura ecológica y soberanía alimentaria) que encabeza el primero y que también encarna el Subsecretario de Alimentación y Competitividad Víctor Suárez Carrera. En esa disputa ha jugado un papel central Alfonso Romo, Jefe de la Oficina de la Presidencia de la República quien apoya la visión de Villalobos y también el impulso a la minería. El secretario Toledo también advierte conflicto con la Secretaría de Economía y en materia de transición energética con la de Energía y Rocío Nahle. La importación del venenoso plaguicida Glifosato y el algodón transgénico también han estado en la disputa, de igual manera el proyecto cervecero depredador del agua de Constellation Brands apoyado por un subsecretario de gobernación y un megaproyecto de ganadería lechera que implicaba la renta o venta de vastas extensiones de terreno en Campeche y Tabasco. Ciertamente la concepción ambientalista, de transición energética y agroecológica, enfrenta enemigos muy poderosos dentro y fuera del gobierno y aun en el exterior: los intereses estadounidenses y de 20 países más representados por sus respectivas embajadas. Aunque Víctor dice que acaso su visión no esté en la cabeza de la mayoría del gabinete ni aun en la del presidente, lo cierto es que López Obrador, que se ha presentado a sí mismo como el árbitro en todas estas disputas y quien toma las decisiones finales, decidió ya en contra de Constellation Brands, canceló el megaproyecto minero “Los Cardones” en Baja California Sur del poderoso grupo Salinas Pliego, tampoco se realizó el megaproyecto lechero y ha prohibido los transgénicos y el fracking.

En el caso de Julio Glockner puede aventurarse una hipótesis similar. Independientemente de lo difícil que es para un académico como Julio enfrentarse al feroz mundo de la política, en el cual no hay afectos ni amistades sino intereses, o de los desacuerdos que pudo haber tenido con el gobernador Barbosa con respecto a la integración de su equipo, su carta resalta un tema controversial de fondo: el traslado de la Estrella de Puebla ubicada en Angelópolis hacia el barrio de San Francisco así como el desarrollo de un proyecto innmobiliario en dicho lugar. El asunto motivó un diferendo público entre el gobernador Luis Miguel Barbosa y su entonces Secretario de Cultura en el cual el gobernador dijo que si Glockner no estaba de acuerdo con dicho traslado podía renunciar. Traslado de la Estrella y el proyecto inmobiliario va en contra de la postura política e ideológica que le he conocido a Julio en los últimos cuarenta años. He pensado mucho en este asunto después de conocer la infausta noticia de la muerte de Eusebio Leal, el gran restaurador de La Habana Vieja. Puede contrastarse lo que hizo Eusebio Leal con el centro histórico de La Habana y lo que advertí en el Viejo San Juan en Puerto Rico. En La Habana Vieja la restauración respetó el tejido social que allí existía, se mantuvo a una parte importante de la gente que allí vivía y el lugar además de ser hermoso es un lugar lleno de vida social. En el Viejo San Juan advertí que el lugar hermoseado era en realidad una concentración de restaurantes de lujo y boutiques además de estar gentrificado. Dos concepciones distintas de lo que se puede hacer con el patrimonio arquitectónico de una ciudad. La primera está animada del espíritu de hacer de la cultura un espacio vital. La segunda no es más que la barbarie neoliberal que mercantiliza todo lo que toca.



Hagamos votos porque Sergio Vergara Berdejo, el nuevo titular de la Secretaria de Cultura de Puebla, no opte por la segunda concepción que pasa por la especulación inmobiliaria. Ha sido Perito del INAH, Delegado del mismo instituto y Gerente del Centro Histórico. Como tal, fue testigo silencioso de la barbarie neoliberal de Rafael Moreno Valle con hechos tan ominosos como la destrucción de la Casa del Torno, el teleférico, la tentativa de mercantilización de la zona sagrada de la Pirámide de Cholula, las modificaciones en los Fuertes de Loreto y Guadalupe. Esperemos que en el contexto de un gobierno de la 4T, otro sea su rumbo. Tanto en el caso de Glockner como en el de Toledo, las tensiones dentro de la 4T tienen que ver con hacer del mercado el amo de la cultura y la naturaleza.

A invitación de Sergio Mastretta, el martes 28 de julio tuve el gusto de participar en nombre de Morena en el debate sobre el tema “Dinero ilegal y elecciones en Puebla”. Mis compañeros de debate fueron don José Alarcón (presentado como parte del PRI), Luis Olmos (PAN) y José Juan Espinoza (PT). El mismo se llevó teniendo como material de discusión la trilogía del mismo nombre compilada por Alejandro Guillén Reyes, Sergio Mastretta y Salvador González Jaramillo y escrita por ellos y varios autores más. La misma contiene tres volúmenes (o episodios como ellos los llaman): Violencia, Al mejor Postor y Operación de Estado en Puebla. Los tres volúmenes (editados por la asociación Puebla contra la Corrupción y la Impunidad) parten de las elecciones de 2018 y 2019 en Puebla para describir y analizar lo que yo llamo la “maquinaria estatal del fraude electoral”, la cual no es un fenómeno reciente ni reducido a la entidad. La llamo estatal porque el poder del Estado es esencial para su funcionamiento. Hablo del fraude electoral porque fraude no es solamente la adulteración de los resultados sino la compra y coacción del voto. En realidad lo que describen y analizan los autores es creación del viejo régimen autoritario que emanó de la revolución mexicana. Esa maquinaria fue lo que hizo que el PRI bajo sus distintas denominaciones gobernara durante 70 años y se ha quedado como parte de la cultura de la clase política mexicana. El invento priista ha sido usado por el PAN y el PRD y hasta los partidos bisagra también han hecho uso del mismo. Falta todavía ver si Morena logra escapar de la tentación.

La tesis fundamental de la trilogía es que el principal problema de la democracia en México es el dinero ilegal. A partir del dinero ilegal se arma una compleja maquinaria que tiene tres elementos básicos: el dinero ilegal, el clientelismo que es pagado con ese dinero y los operadores del clientelismo que lo ejecutan y también cobran por su trabajo. Muy importante es a mi juicio, la periodización de la maquinaria electoral fraudulenta que se analiza y describe a lo largo de los tres volúmenes del libro que comentamos. Esta periodización dice que la historia más reciente de la maquinaria estatal del fraude electoral comienza con la maquinaria electoral priista en los ochenta a cargo de José Alarcón Hernández. El volumen tres lo identifica como el operador principal de dicha maquinaria la cual se habría desmantelado en los años noventa. Una segunda etapa arranca en la primera década del siglo XXI, con la emergencia de una nueva maquinaria esta vez encabezada por Rafael Moreno Valle, ya convertido al panismo. Finalmente, los autores advierten una tercera etapa con el desmoronamiento de dicha maquinaria después de la tragedia del 24 de diciembre y la recomposición de la misma con la abigarrada alianza de priistas y morenovallistas durante el gobierno de Luis Miguel Barbosa.

La maquinaria estatal del fraude electoral que los autores describen en los tres volúmenes en realidad corresponde a la que se construyó para garantizar la hegemonía y dominación del PRI. El consenso derivado del pacto histórico de la revolución mexicana, se unió a la compra y acarreo de votantes, el uso de la violencia en contra de oponentes rijosos y la adulteración de resultados cuando fue necesario. Eso fue la máscara democrática del autoritario régimen de partido de Estado. La maquinaria tuvo su articulador principal en el gobernador del estado (por ello no fue dato menor que entre 2010 y 2018 fuera Moreno Valle quien la encabezara) seguido por un segundo nivel constituido por los inversionistas (donantes del dinero ilegal) y el candidato o candidata que recibía ese dinero y quedaba comprometido. Un tercer nivel articulado por funcionarios (delegados, presidentes municipales, diputados, senadores etc.,) y exfuncionarios que tenían poder político y económico para movilizar a operadores. Un cuarto nivel lo integraban dichos operadores que no eran otros que líderes locales, constructores de clientelas a través programas asistenciales, prebendas y hasta reparto de poco dinero y bienes ínfimos (láminas, despensas, camisetas, gorras, tortas con refresco). Los operadores hacían su gestión a nivel territorial por distrito y sección electoral, juntas auxiliares a través de movilizadores (operadores de los operadores). Finalmente en la base de esa pirámide estaba la clientela electoral constituida principalmente por los pobres del campo y de la ciudad.

He usado el tiempo pasado para describir a la referida maquinaria a través de la cual se ha hecho lo que se ha llamado “elección de Estado”. Pero en verdad ese artefacto político sigue vigente y Andrés Manuel López Obrador está conciente de ello. Sabe muy bien que los gobernadores priistas, panistas y perredista van hacer uso de la maquinaria y probablemente calcule que los gobernadores morenistas estarán tentados de hacer uso de ella. Por eso ha dicho que en 2021 se convertirá, como alguna vez lo dijo Francisco I. Madero, en “guardián de la democracia”. La construcción de la democracia en México pasa por el desmantelamiento de la maquinaria estatal del fraude electoral y el flujo de dinero ilegal para las campañas políticas al cual se une ahora el dinero sucio proveniente del crimen organizado. Podría agregarse también, que la referida construcción de la democracia, también pasa por el desmantelamiento de la corrupción de las autoridades electorales de todos los niveles. Ojalá esto pueda hacerse y salgamos de la cultura política que nos legó el priato.



Puebla Contra la Corrupción y la Impunidad

Extracto del capítulo “Clientelismo electoral: acciones ilegales en un sistema de complicidades”, del libro Dinero Ilegal, elecciones al mejor postor en Puebla. Episodio 2: 2019, de Alejandro Guillén, PCCI, 2020



La palanca principal para la toma del poder

No es extraordinaria la sensación de incertidumbre posterior a una jornada electoral en Puebla. Queda siempre la impresión de que la manipulación de los resultados de la elección es el punto de arranque del análisis de los procesos electorales: 1983, 1989, 1998, 2006, 2012 son algunos años de contienda electoral que lo ejemplifican. Pero no es ciencia ficción, es una operación de Estado organizada para el control y la manipulación de los procesos electorales. Esto es lo que nos propusimos entender a partir de la crisis sufrida por la sociedad poblana en la coyuntura de la conflictiva elección para gobernador en julio de 2018 y su consecuencia, la elección extraordinaria del 2019.

Lo ocurrido en las elecciones del 1 de julio de 2018 llevó al extremo esta perspectiva de una intervención ilegal operada desde las instituciones del Estado: a la violencia gansteril organizada y realizada en total impunidad en la ciudad de Puebla por grupos de poder fáctico, se sumó la discordancia entre los números de la elección de gobernador y el conjunto de los resultados en el resto de las elecciones ocurridas ese día. La elección del 2 de junio de 2019, sin los hechos de violencia del año anterior, dejó de nueva cuenta la sensación de incertidumbre por las manifiestas contradicciones en los números arrojados por la autoridad electoral, con los votos de los partidos PT y Verde como el reflejo más acabado de ello.

La incertidumbre se acrecienta si se revisan los análisis que desde la ciencia política se publican. La mayor parte apenas si se asoma a la realidad en la que los procesos se desarrollan. Se señala de inmediato las mapacherías, la compra de votos, la operación de la estructura, la parcialidad de los medios de comunicación, el sobre gasto en campañas sobre lo estipulado en la ley y por supuesto el dinero ilegal y criminal que existe en el financiamiento de los partidos y candidatos, etc. Pero nada más, la distancia entre las palabras y lo que ocurre en los meses de contienda electoral acaba por abrumarnos. Paraliza la falta de información. Ni siquiera la violencia y la discordancia extrema en los números de la contienda del 2018, ni los contradictorios resultados de Morena y el PAN en el 2019, han generado procesos de investigación que permitan ahondar en los mecanismos con los que, efectivamente, un proceso electoral se interviene para modificar el resultado de una elección. Existe una maquinaria y una maquinación, sí. Existen poderes fácticos que actúan a través de una estructura organizada con operadores que la llevan a cabo, algo que bien podemos denominar “industria del voto”. Pero al final, el tiempo se lleva el revuelo junto con el ánimo de explicar a fondo este complejo proceso en el que transcurre la elusiva vida democrática de nuestro país.

Muchas maneras de explicar ese voto al mejor postor, los mecanismos por los cuales una maquinaria electoral opera en total impunidad para producirlo. Porque es un hecho que sus beneficiarios, finalmente sus financiadores, se mantienen anónimos y libres en la seguridad de sus territorios conquistados.

¿Cómo ocurre en la práctica este proceso de manipulación del voto? Si hablamos de maquinaria y estructura, estamos obligados a describir su sistema. El modus operandi. A través del trabajo de campo y del análisis estadístico, ha sido nuestro propósito describir los mecanismos de la manipulación del voto en el estado de Puebla, en los procesos electorales de 2018 y 2019. Y acudimos para ello con algunos de los actores particulares que en Puebla han formado parte de una acción compleja de intervención concreta en la construcción de lo que los políticos llaman la estructura y la operación. Intentamos responder así a la pregunta concreta sobre las características del llamado clientelismo electoral desde las regiones, los municipios, las organizaciones económicas, políticas y sociales para identificar y describir los mecanismos desarrollados por personas y grupos de poder fáctico.



Nos propusimos describir con las herramientas del análisis estadístico el comportamiento electoral de cada partido tanto en la elección a la gubernatura de Puebla en 2018, como en la elección por el mismo cargo en 2019. Detallamos las similitudes y diferencias del comportamiento mantenido por cada partido en la elección de 2018 respecto de la de 2019. Los focos rojos que indican las huellas de la manipulación del voto a seguir.

Y por la vía periodística del testimonio, nos propusimos escuchar en sus voces a los actores particulares, los estrategas, los ingenieros electorales, los operadores de tierra, los compradores y los vendedores del voto; las redes clientelares y su funcionamiento en la operación electoral de los partidos y las estructuras de gobierno involucradas. Por ellos pudimos identificar a los actores principales relacionados con el diseño y operación electoral; identificamos y describimos la estructura orgánica clandestina que se construye desde el gobierno estatal para una campaña electoral y que opera en forma paralela y por encima de las organizaciones de partido; identificamos y describimos los principales métodos de compra y manipulación del voto, los que permiten hablar de un sistema profesional aplicado con los objetivos precisos para cada elección.

Intentamos también responder a una pregunta fundamental: la del origen, uso y destino del dinero ilegal. Quisimos identificar las principales fuentes de financiamiento público y privado, legal e ilegal, de los partidos políticos y su relación con la compra y coacción del voto.



En el conjunto de los testimonios sobresale, como en un concierto de voces, la descripción de un personaje que concentra en su accionar la figura del operador político total: el gobernador de Puebla como cabeza de un organismo de Estado, una dependencia de gobierno que no figura en el organigrama pero que opera como tal, y que controla y dispone a voluntad de los recursos públicos y de los organismos institucionales para intervenir un proceso electoral. Una operación de Estado. La palanca principal para la toma del poder.

No es ciencia ficción, la manipulación electoral desde la acción de grupos de poder fáctico tampoco es producto del azar. Es una acción orquestada, con criterios empresariales, controlada sin escrúpulos por quienes controlan el aparato del poder. Ocurrió en el 2018. Se reprodujo en el 2019.

Extracto del capítulo “Clientelismo electoral: acciones ilegales en un sistema de complicidades”, del libro Dinero Ilegal, elecciones al mejor postor en Puebla. Episodio 2: 2019, de Alejandro Guillén, PCCI, 2020

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