Padura en las cañerías de la sociedad cubana / Carlos Figueroa Ibarra, sociólogo Destacado

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Voces en los días del coronavirus

Carlos Figueroa Ibarra, sociólogo

En estas vacaciones de mi trabajo universitario, en realidad he estado agobiado con el trabajo domiciliario. La pandemia ha hecho cotidianas las reuniones virtuales de trabajo, las conferencias y eventos por zoom, las clases y asesorías por esta y otras aplicaciones. La única entretención que he tenido ha sido leer dos novelas de Leonardo Padura, "Herejes y "La transparencia del tiempo". Estoy comenzando "La novela de mi vida". Hace un tiempo "El hombre que amaba los perros" me dejó boquiabierto. En estas últimas dos semanas confirmé mi admiración por este enorme novelista cubano, una suerte de Balzac injertado en Kundera, un escritor que en realidad termina siendo un gran sociólogo. Debe leer a Padura cualquiera que quiera saber las múltiples contradicciones y paradojas que ha generado en Cuba su condición de isla, el bloqueo, el periodo especial, el derrumbe soviético y el asedio imperialista.



No me gustan mucho las novelas policíacas, pero estas de Padura son distintas, son verdaderos exámenes sociológicos de la reaparición en mi amada isla de las clases y barreras sociales, de la pobreza y los nuevos ricos, de los barrios marginales y de las casas y aún zonas residenciales lujosas, de la corrupción y oportunismo en las distintas esferas políticas, de las creencias religiosas, los inmigrados y sus secuelas, la migración hacia afuera y hacia el norte así como la interna del oriente de Cuba, hacia La Habana. Y en medio de todo eso, se encuentra Mario Conde, un ex-policía convertido en un detective informal, desencantado y desordenado, fuerte fumador y bebedor empedernido de ron y café. Viviendo en las entrañas de la patria de Martí, Conde ve desde afuera mucho de lo que en su país acontece. Distante del discurso oficial, es lo suficientemente inteligente y ético como para ser un vulgar reaccionario. Cómo policía y después como investigador freelance, Mario Conde se mete en las cañerías y bajo mundo de la sociedad cubana y tiene incursiones ocasionales en su élite política y en su naciente élite económica. Y con ello nos ofrece un retrato estremecedor de la Cuba de ahora.

Les comparto mi reflexión y dos fotos de tres Paduras, un desayuno y una taza de café. Ese café y desayuno que con un cigarrillo suele disfrutar Mario Conde en las páginas de las novelas de la zaga policiaca. El cigarrillo se los debo porque a diferencia de él, yo detesto fumar.

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Sobre el autor

Carlos Figueroa Ibarra

Carlos Figueroa Ibarra  es profesor e investigador en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla desde 1980. Sin duda, es uno de los académicos más reconocidos por su especialización en el periodo de la guerra civil guatemalteca (1960-1996). La historia de su familia representa en buena medida la tragedia sufrida por miles de ciudadanos centroamericanos que han luchado por una sociedad democrática, justa e igualitaria.

Carlos Figueroa nació en la ciudad de Guatemala el día 5 de agosto del año 1952. Hijo de Carlos Alberto Figueroa Castro y Edna Albertina Ibarra Escobedo.1 En 1954, junto a su familia, se exilió en México tras el derrocamiento del gobierno de Jacobo Arbenz Guzmán. Posteriormente, la familia regresó a Guatemala en 1958. Desde 1970, estudió sociología en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), regresando graduado a su país. En junio de 1980, durante el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García, fueron asesinados sus padres, lo que sumado a amenazas de muerte por el Ejército Secreto Anticomunista (ESA) de Guatemala, lo obligaron a fijar su residencia en México. Ingresó como profesor e investigador en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Fue militante del Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) desde 1973 hasta 1991. Desde 1992 cuando su exilio se terminó, realiza estancias cortas en Guatemala que aprovecha para ofrecer cursos cortos, conferencias o presentar sus trabajos académicos así como divulgar su pensamiento expresado en  artículos periodísticos en la prensa de ese país y en otros medios en Puebla y Latinoamérica. Es Profesor Investigador en el Posgrado de Sociología del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la BUAP del cual   fue Coordinador entre 2004 y 2008. Ha sido también  Consejero Universitario en dicha casa de estudios. En julio de 2014 recibió la distinción de Profesor Investigador Emérito FLACSO Guatemala. En febrero de 2019 recibió el Doctorado Honoris Causa por la Universidad de San Carlos de Guatemala.

Carlos Figueroa Ibarra fue Secretario Estatal de Derechos Humanos e integrante del Comité Ejecutivo Estatal del partido Morena en Puebla entre  2012 y  2015. Actualmente es Secretario Nacional de Derechos Humanos  e integrante del Comité Ejecutivo Nacional de Morena (2015-2020).