Viernes, 07 Septiembre 2018 00:00

"La marcha que nos unió a todos"/ VIDEO

Mundo Nuestro. LA MARCHA QUE UNIÓ A TODOS ISLAS VLOGS

Uno de tantos blogueros jóvenes sube este video a facebook y obtiene de inmediato una respuesta masiva (cerca de 700 mil vistas en el primer día). En el título de su video nos da una idea de lo que esta manifestación estudiantil acarrea: la unión contra la violencia que está enquistada en la UNAM con sus eternos grupos porriles. Bien por ellos. Memoria vieja: 2 de octubre no se olvida.

Y en la portadilla la mirada desde el salón de clase. El blanco y negro que nos da el tono de una época que marcó al país en la generación que hoy ronda los 65 años y que pareciera revivir en la fuerza expresada ayer por la generación 2018. Fotografía de Juan Pablo H. Dircio



Mundo Nuestro. La siguiente es la carta de solidaridad que estudiantes y maestros de la Ibero Puebla han dado a conocer en relación a los acontecimientos ocurridos el lunes 3 de septiembre en la UNAM, con el ataque de porros al grupo de estudiantes del CCH Atzcapotzalco. A cincuenta años de una fecha mítica en la historia moderna de México, el 2 de octubre, esta violencia no puede verse con indiferencia.

VIDEO DE LA VIOLENCIA DE PORROS EN CIUDAD UNIVERSITARIA DE LA UNAM



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CARTA DE SOLIDARIDAD CON LOS ESTUDIANTES DE LA UNAM

ColectivaLaOtraIbero



A 4 de sept. 18

Diversos colectivos autónomos de estudiantes de la Universidad Iberoamericana Puebla nos dirigimos con cariño a los compañeros del Colegio de Ciencias y Humanidades Azcapotzalco y Oriente, facultades en paro de la UNAM y todos los que se unen a la lucha.



Enviamos este comunicado para expresar nuestra solidaridad a los estudiantes que fueron violentados por los grupos de choque en los eventos ocurridos el 3 de septiembre del 2018. De igual modo, condenamos con gran indignación la manera violenta en que fueron reprimidos, violando así todos sus derechos negándoles su libertad de expresión y de protesta. Estos eventos reproducen los mismos ejercicios de abuso de poder. Recordamos indignadas/os el 68’ y lamentamos que estas prácticas se sigan llevando a cabo 50 años después. Esperamos y apoyamos para que los agresores no salgan impunes una vez más, no solamente los grupos porriles, sino también los que los financian.

Queremos hacer constar que no están solos en su lucha. Estamos informados sobre las agresiones sucedidas contra el estudiantado de la UNAM, y estamos conscientes de la gravedad y por eso nos comprometemos a seguir difundiendo la información, y seguir al pendiente de cualquier otro atentado contra ustedes. Deseamos que se difunda lo mejor posible su lucha en todo el país. Apoyamos todas las luchas, sin olvidar los puntos petitorios del Colegio de Ciencias y Humanidades de Azcapotzalco, y sin olvidar a los estudiantes Emilio Aguilar Sánchez y Joel Meza García que resultaron heridos por los grupos de choque. Reiteramos nuestra admiración hacia ustedes por mantenerse en la lucha a pesar de las amenazas y el riesgo que conlleva pelear por causas justas.

Los colectivos feministas aprovechan la oportunidad para unirse a la petición por el esclarecimiento del crimen contra Miranda Mendoza Flores, del CCH Oriente. Recordando que nos unimos a la exigencia para seguir luchando y parar la impunidad por los feminicidios en todo el país.

Frente a estas circunstancias de violencia institucional, nos sentimos llamados a unirnos y articularnos como estudiantes mexicanos. Por eso hacemos responsables a las autoridades de la universidad por este atentado y cualquier otro que pudiese suceder en contra de ustedes.

ColectivaLaOtraIbero

(“¡Vivas nos queremos!”, “Colectiva sin nombre”, “Universidad de la Tierra en Puebla”.)

Mundo Nuestro. Le llamaban Mary en la colonia. La nota en la prensa la ha descrito como "una mujer en situación de calle". Murió apuñalada en las escalinatas que unen a San José Mayorazgo con la Avenida Nacional, a la altura de la 69 Poniente. La encontraron los vecinos al amancer del pasado domingo 2. Un crimen aberrante que por supuesto quedará impune, como la mayor parte de los asesinatos en Puebla.

Los vecinos organizados a través de la página de Facebook San José Mayorasgo no quieren permitir que sea un crimen más y con un homenaje la noche del lunes 3 han hecho pública su decisión de exigir a las autoridades la investigación de lo sucedido. Y llaman a sus vecinos a organizarse y pensar como colectivo en lo sucedido.

Le llamaban Mary.



La imagen puede contener: 3 personas, personas de pie, noche y exterior

Las y los habitantes de la Colonia San José Mayorazgo expresamos nuestra indignación frente al lamentable hecho ocurrido el fin de semana, el asesinato de una mujer habitante de calle llamada “Mary”.



Este deplorable suceso significa para las personas de la comunidad un detonante para fortalecer nuestra organización y demandar de forma colectiva se garanticen los derechos de todas las personas. Asumiremos nuestra responsabilidad como colonia y daremos seguimiento al caso; asimismo cuestionaremos la responsabilidad de la sociedad en general frente a estas situaciones y contextos de vida.

Demandamos a las autoridades que este asesinato no quede impune y que se garantice seguridad y una vida digna para TODAS las personas. Condenamos la creciente situación de inseguridad en la Ciudad y nos sumamos a la lucha por la libertad que se ve amenazada por el aumento de la violencia.

Hacemos el llamado a todos los colectivos y organizaciones que reclaman justicia y el derecho a la vida digna a reunirnos para establecer estrategias. En el caso de existir ya una ruta, nos integramos con toda la disposición de construir una ciudad en donde quepamos todas las personas.



No es una, somos todas las personas.
Vivas nos queremos.
Ni una menos.

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San José Mayorazgo. Organización de vecinos en Facebook: Esta página está destinada a todos aquellos que habitan o trabajan en San José Mayorazgo, el objetivo es tener un espacio donde se den a conocer las denuncias, necesidades, comentarios, actividades y eventos que sean del interés de toda la colonia. El objetivo es crear un sentido de comunidad para poder resolver problemáticas en conjunto y mejorar el nivel de vida de nuestra colonia.

Análisis de la coyuntura que vive México como marco del quinto informe de labores del rector de la Ibero Puebla, Dr. Fernando Fernández Font.



Mundo Nuestro. Martes 4 de septiembre. Estoy en el informe del rector de la Ibero Puebla, Fernando Fernández Font. Arranca con una pregunta grave del jesuiita Xavier Gorostiaga, fallecido en el 2003: ¿Cuánta pobreza aguanta una democracia? Este interrogante al inicio dará el tono de la lectura que el filósofo Fernández Font ofrecerá en su relato de lo sucedido en este último año en la universidad jesuita en Puebla. Una propuesta que rematará con la necesidad de subrayar su sentido último: el humanismo social comprometido.

No deja de ser jesuita Fernando Fernández Font: apunto las palabras del Jesús originario recordadas por el rector... Hambre y sed de justicia como fundamento de su compromiso religioso. Encuentro ahí el sentido existencial de la universidad jesuita.

Yo apunto dos líneas en mi libreta, para dar cuenta del propósito que me tiene como testigo del evento:

"Ni Gali ni Bank han venido al informe. ¿Tendrán algo más importante que hacer?
Fernández Font sigue con otro interrogante: el papel crítico de la universidad para la construcción de una sociedad más justa. Por ahí entiendo la ausencia de los políticos en el poder en Puebla."

"Sigo los avances y logros de la Ibero Puebla. El rector Fernando Fernández expone en videos lo sucedido este año.
Yo como periodista reflexiono en la construcción de sentido en estos tiempos violentos que vivimos, y valoro la acción de esta universidad jesuita, que no ha dejado de hacer en estos años, desde la conciencia crítica que la caracteriza, los cuestionamientos fundamentales para un debate público serio y democrático. En esto la Ibero Puebla es punta de lanza."



Al final de recuento de los logros y avances de la institución en el último año, Fernández Font presenta una reseña de la realidad de violencia, injusticia y desolación que se vive en México. Y propone como imperativo asumir una postura ni indiferente ni omisa frente a este panorama desolador.

No dejará pasar la violencia ocurrida el pasado 1 de julio en Puebla. Deplorable es el calificativo que utilizará para calificar la elección poblana. Ni de demandar a los gobernantes electos su responsabilidad en el enfrentamiento de lo verdaderamente urgente: el huachicol, la inseguridad generalizada y la desigualdad social.

Escribo al final en mi libreta: no puede una universidad jesuita dejar de lado los interrogantes más elementales, por qué y para qué se vive. La humanidad sólo encuentra su sentido en la compasión por la vida de los otros.



Publicamos arriba el video con el análisis que el rector Fernando Fernández Font realiza sobre la situación social y política en nuestro país.

Y aquí abajo, completo, el V Informe del Rector de la Ibero Puebla, Dr. Fernando Fernández Font:

Mundo Nuestro. La novela de literatura fantástica de Paulina Mastretta en línea. Una nueva aventura comienza. La Audaz Navegante surca a partir de ahora los mares de todo el mundo por medio del profundo mar de internet.
A partir de ahora pueden encontrarnos en diversas tiendas en línea.

Una vez más la barbarie.

Esta vez en Acatlán de Osorio. Pobladores de San Vicente Boquerón, un pequeño pueblo a tres kilómetros de Acatlán, en el sur mixteco de Puebla, sacan de la cárcel municipal a dos hombres a los que acusan de robachicos. Lo que sigue corre como un incendio del pastizal en esas lomas ardientes y se atropella en los videos que se suben a las redes desde los celulares.

El grupo de personas en la fotografía se asoma desde sus manos levantadas al escenario de los dos hombres que la turba lincha en ese momento. No vemos lo que el grupo sí atestigua: que les arrojan gasolina y los cuerpos en llamaradas se retuercen. Luego brota el humo que se levanta sobre las cabezas de los testigos y se lleva la vida de dos personas que tuvieron un nombre: Alberto Flores Morales, de 53 años de edad y vecino del municipio de Xayacatlán de Bravo, y Ricardo Flores Rodríguez, de 21 años y originario de la localidad de Tianguistengo, en el municipio de Acatlán de Osorio.

Lo que sea esto que llamamos Estado hace mucho tiempo que lo tenemos perdido.

Una vez más la barbarie.

La primera reacción es el silencio. Vacío. Cualquier razonamiento está paralizado. No hay así ánimo alguno de tener esperanza en un mundo mejor.

Poco a poco, entonces, torpes, enredadas en la garganta, las palabras intentan nombrar esta nueva tragedia: una vez más la barbarie.

¿Seremos, algún día, pronto, capaces de frenar este caos que nos envuelve con la fuerza de las llamas que se llevan la vida de estos dos hombres linchados?

Mundo Nuestro. Universidad y conocimiento. Mirar entonces de otra forma al sur: ¿por qué no convertir este programa en en una política pública para el desarrollo ecológico y social en la Mixteca?

¿Por qué no convertir esta estrategia en una profunda reforma del Estado que proponga modelos de desarrollo fundados en el interés colectivo de las comunidades rurales?

¿Es posible diseñar un modelo de desarrollo que reoriente la inversión pública hacia el reforzamiento de estrategias de recuperación ambiental y fortalecimiento de las condiciones de vida de los pueblos originarios?

La BUAP y el Programa Integral de Servicios para la Mixteca Poblana, y la posibilidad de construir una verdadera alternativa en políticas públicas para la sociedad rural en Puebla. Acudo a lo que desde hace un par de años desarrolla la universidad pública en la región de Acatlán: un programa concreto de vinculación de los institutos de investigación y sus cientificos con la realidad concreta de los productores del campo.



Una mirada que lamentablemente no se sigue desde la prensa, que no gana primeras planas. Pero que apunta con todo tino a la posibilidad de mejores condiciones de vida para las comunidades rurales del sur de Puebla.

Investigadores del Instituto de Ciencias de la BUAP (Icuap) crearon en el año 2016 el Programa Integral de Servicios para la Mixteca Poblana, que incluye cuatro proyectos sustentables para la salud humana y ambiental en dicha región del estado. Los proyectos son: atlas de riesgos; conectividad, telefonía e internet; mapas de fertilidad de suelos e incremento de la producción de alimentos, mediante el uso de biofertilizantes.

Cuál es el propósito: vincular a la universidad con la realidad de la sociedad rural en el sur de Puebla. Así lo resumen en el ICUAP:

"lA finalidad del programa es acercar el trabajo científico a la sociedad y reducir la falta de empleo y de servicios de comunicación; además de que permitirá atender la pobreza y deterioro de los recursos naturales. El programa, además de traducir los conocimientos científicos en beneficios tangibles para la sociedad, es una “propuesta técnica y práctica elaborada por académicos, en la que participan estudiantes de posgrado y tesistas de licenciatura."



El programa se realiza en coordinación con la Dirección General de Cómputo y Tecnologías de la Información y Comunicaciones (DCyTIC).

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Jesús Francisco López Olguín, director del ICUAP

La región mixteca

El programa parte del análisis de las condiciones ambientales en la región mixteca.

Los suelos del desierto poblano: La Mixteca poblana es un territorio de aproximadamente 1,668.74 km2 que comprende los municipios de Acatlán de Osorio, Ahuehuetitla, Chila de las Flores, Guadalupe Santana, Petlalcingo, Piaxtla, San Miguel Ixitlán, San Pablo Anicano, Tecomatlán y San Pedro Yeloixtlahuaca; las coordenadas geográficas correspondientes son los 17° 53' y los 18° 21' de latitud norte y los 97° 46' y los 98° 22' de longitud oeste. De acuerdo con Cuanalo et al. (1989), se encuentra dentro de la provincia terrestre sudserranense, en la subregión Acatlán caracteriza da por ser una zona compleja de materiales sedimentarios, ígneos y metamórficos fuertemente plegados.

Los suelos predominantes en la zona son leptosoles, regosoles, luvisoles y cambisoles, caracterizados por una fase lítica. También se presentan fluvisoles con fase gravosa en las riberas de algunos ríos (Diakite, 1978; Ortíz et al., 1994). El origen de los suelos está dado principalmente por la abundancia de esquistos, calizas, areniscas y lutitas.

El área forma parte de la región hidrológica río Balsas, dentro de la cuenca denominada río Atoyac. Posee una gran cantidad de ríos intermitentes que en la temporada de lluvias forman una red amplia que alimenta a los ríos Acatlán, Petlalcingo y Mixteco, los cuales son permanentes y se unen al río Atoyac para formar el río Balsas (INEGI, 1987). Con relación al clima, se encuentra en la región 8 denominada Cuenca del río Balsas y Valles de Oaxaca (Vidal, 2005), predominando, con base en García (2004), el tipo Awo(w), que corresponde a un cálido subhúmedo con lluvias en verano, con un cociente de precipitación/temperatura menor a 43.2, y una precipitación invernal menor al 5 %.

En las zonas más desfavorables se presenta un clima de tipo Bs1 (h) w (w), semiseco muy cálido, donde la vegetación es menos densa, con presencia de elementos xerófitos. Por arriba de los 1,600 m el clima es de tipo A ( C ) wo (w), semicálido subhúmedo.

Es notable la riqueza florística de la porción sur de la Mixteca Poblana debido a la presencia predominante del bosque tropical bajo caducifolio, tipo de vegetación clímax climático que muestra una diversidad de asociaciones vegetales como producto de la heterogeneidad ambiental relacionada con diferencias en sustrato geológico , insolación, exposición, pendiente y acumulación de suelo.

Las comunidades vegetales de tipo azonal están presentes como resultado de la influencia del factor edáfico, las corrientes de agua y causas de orden histórico que se conjugan con diversos factores ambientales.

El programa que el ICUAP lleva adelante en la mixteca parte entonces de la identificación del problema fundamental para la actividad agropecuaria:

"La disminución de la cubierta vegetal establece un imperativo de encontrar opciones viables para contrarrestar la paulatina destrucción de los ecosistemas, y con ello restablecer las actividades productivas en los terrenos de vocación forestal en esta región del país."

Moisés Carcaño Montiel, junto con Teresita Jiménez Salgado, Lucía López Reyes y Armando Tapia, del Laboratorio de Microbiología de Suelos, del Centro de Investigaciones en Ciencias Microbiológicas (CICM), del Instituto de Ciencias de la BUAP (ICUAP)

El programa Integral de Servicios para la Mixteca Poblana

El programa describe sus cuatro campos de trabajo:

Atlas de riesgos

Incluye la elaboración del Atlas Municipal de Riesgos, en el que se explicarán las problemáticas relacionadas con peligros de origen natural, los niveles de representación cartográfica, el análisis de los elementos que conforman al medio físico de la zona de estudio, la caracterización general de los elementos sociales, económicos y demográficos, así como la identificación de peligros, vulnerabilidad y riesgos ante fenómenos perturbadores de origen natural.

Red de conectividad

Mientras que la Red de Conectividad Municipal (RCM) para la Mixteca Poblana, que servirá de base para el equipamiento informático y la interconexión de las presidencias municipales y su plaza pública principal. Se considera la construcción de siete radiobases para la dorsal principal, con ello se garantizará cobertura en los 45 municipios que conforman el distrito 14 del estado de Puebla.

La acometida (de salida y llegada) a internet se realizará desde el Centro de Datos de la DCyTIC, en Ciudad Universitaria, complementado con algún otro punto en alguno de los municipios considerados, donde se cuente con acometida en fibra óptica por algún carrier.

Otro proyecto estratégico es la evaluación de las aptitudes agrícolas de dicha zona, mediante la caracterización física y química del suelo por nivel de fertilidad. Lo anterior, permitirá realizar el inventario y la cartografía a escala detallada de los suelos agrícolas de la Mixteca Poblana, para definir el uso y gestión óptima de las superficies dedicadas a la agricultura, ya que una evaluación sistemática determinará sus adecuados usos.

Este trabajo estará a cargo de científicos del Laboratorio de Fertilidad de Suelos, del Departamento de Investigación en Ciencias Agrícolas del Icuap, quienes se encargan de la de información y beneficiar a múltiples usuarios, como técnicos, agricultores y administradores en aspectos agrícolas y medioambientales.

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La creación de un inoculante bacteriano para cultivos fue iniciada por el doctor Jesús Caballero Mellado en la década de los 70 en la BUAP. En la actualidad, los investigadores Moisés Carcaño Montiel, Teresita Jiménez Salgado, Lucía López Reyes, Amparo Mauricio Gutiérrez y Armando Tapia, del Laboratorio de Microbiología de Suelos del Centro de Investigaciones en Ciencias Microbiológicas (CICM), del Instituto de Ciencias de la BUAP (ICUAP), continúan con estos desarrollos biotecnológicos que ya se comercializan en México. “Al inicio se buscaron microorganismos benéficos, como la bacteria Azospirillum, después otras bacterias en distintas condiciones edafoclimáticas, y a partir de esta búsqueda se logró crear el primer banco de germoplasma, donde comenzaron los primeros ensayos en plantas. Este trabajo continuó por cinco años y a partir de 1985 se hicieron los primeros experimentos de invernadero en cultivos de maíz y trigo con aplicaciones posteriores en dos comunidades ubicadas en Veracruz y Tlaxcala”, relata para la Agencia Informativa Conacyt el maestro Moisés Carcaño Montiel, actual titular de este programa. (Del reportaje Fertibuap, el laboratorio que provee tecnología al campo mexicano)

Producción y biofertilizantes

Por último, la producción de cultivos de importancia socioeconómica, mediante el uso de biofertilizantes, estará a cargo del grupo de investigadores del Laboratorio de Microbiología de Suelos, del Centro de Investigaciones en Ciencias Microbiológicas. Este proyecto propone sustituir los fertilizantes químicos por biológicos (biofertilizantes), para contribuir en la protección del ambiente.

Para este fin, desde hace 29 años los científicos han estudiado microorganismos de suelo asociados a cultivos de importancia agrícola, para incrementar el rendimiento de las siembras. Como resultado de esta investigación diseñaron y elaboraron “Biofertibuap”, un biofertilizante con bacterias fijadoras de nitrógeno para cultivos de maíz, sorgo, cebada, trigo, leguminosas y hortalizas; así como “Biofosfobuap” con bacterias solubilizadoras de fosfatos.

Ambos se aplican en el estado de Puebla y varias regiones agrícolas de la República Mexicana, logrando aumentar la producción de los cultivos entre un 30 a 50 por ciento, además de reducir hasta 50 por ciento la aplicación de fertilizantes químicos nitrogenados y fosfatados.

Con la aplicación de dichas biotecnologías se logrará poner a disposición de las plantas una parte importante de los nutrimentos requeridos para su actividad biológica, además de suministrar sustancias activadoras de crecimiento.

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Imagen tomada del reportaje sobre los fertilizantes producidos por el ICUAP en la página del CONACYT

Así lo describe el doctor López Olguín en su informe de actividades como director del ICUAP:

"Los programas de Biofertilizantes, fertilidad y productividad de suelos benefician a los sectores más vulnerables y de alta marginación social. Estos programas de vinculación social para el desarrollo sustentable, incluyen asesoría, capacitación, seguimiento y acompañamiento a los productores del sector público y privado. En este año se ofrecieron 34 cursos y talleres, 62 asesorías técnicas y 17 asesorías de investigación y desarrollo a productores de caña, maíz, garbanzo, frijol, calabaza, sorgo, trigo, cacahuate y Jamaica. En la Mixteca Poblana se apoyó a productores de Izúcar De Matamoros, Tehuizingo, Piaxtla, Chinantla, Tecomatlan, Huaquechula, Chiautla de Tapia, Tilapa, Chietla, Cuautlancingo y otros Municipios considerados en extrema pobreza y de muy alta marginación social, favoreciendo a un total de 32,873 habitantes. Con estas acciones la Universidad cumple con la Responsabilidad Social de transferir conocimiento para mejores prácticas de producción de alimentos en beneficio de la población y del ambiente."

Domingo, 02 Septiembre 2018 00:00

Noche Mexicana en El Mendrugo

Mundo Nuestro. Con autorización de los autores, tomamos este texto del portal electrónico Descubra a los Nikkei, especializado en la vida de los migrantes japoneses en México.

El cacahuate japonés que nos legó la familia Nakatani

El llamado “cacahuate japonés” es una de las golosinas más populares y preferidas de los mexicanos. Este producto -hecho a base de harina tostada de trigo y soya que cubre el cacahuate- no es originario del Japón. La golosina en realidad fue elaborada por Yoshigei Nakatani, un inmigrante japonés que arribó a México en el año de 1932.



Registro de inmigración de Yoshigei Nakatani (Archivo general de la Nación)

Nakatani buscaba en México un lugar donde trabajar y progresar como los cientos de miles de emigrantes de ese país que atravesaron el Pacífico. Al salir de Japón se despidió de su madre diciéndole: “Espero triunfar y regresar, si no, no podría volver”. A sus 22 años de edad, Yoshigei arribó al puerto de Manzanillo contratado por Heijiro Kato, un rico y próspero empresario que tenía una de las más importantes tiendas departamentales: El Nuevo Japón. Este almacén competía con los más prestigiados como El Palacio de Hierro y Liverpool. Kato además era dueño de una fábrica de botones de concha nácar, empresa a la que se integró Nakatani junto con un numeroso grupo de emigrantes procedentes de la ciudad de Osaka.

Emma y Yoshigei Nakatani (colección familia Nakatani)

La mayoría de los inmigrantes que llegaron a trabajar a las empresas de Kato, se radicaron en el centro de la ciudad, en el barrio de La Merced. Fue en este lugar donde Yoshigei se enamoró de una joven mexicana, Emma Ávila, con la que se casó en el año de 1935.



Nakatani ya casado formó una familia rápidamente y se fue integrando poco a poco a la sociedad mexicana; sin embargo, la guerra que se desató entre Japón y los Estados Unidos en diciembre de 1941 trajo severas consecuencias para los inmigrantes japoneses y sus familias que vivían en México. Aquellos que radicaban en provincia fueron concentrados por órdenes del gobierno mexicano en las ciudades de México y Guadalajara, dejando sus trabajos y pueblos donde se agrupaban extensas comunidades con descendientes nacidos en México.

Para los inmigrantes que tuvieron la fortuna de vivir en estas dos ciudades el desarraigo no fue tan severo, pero muchos de los establecimientos donde trabajaban tuvieron que cerrar. Particularmente los negocios de Kato debido a que éste era considerado como un espía al servicio del imperio japonés. En el mes de julio de 1942, el empresario y todos los diplomáticos japoneses fueron canjeados por ciudadanos norteamericanos y mexicanos que radicaban en Japón.

Ante el desempleo, la situación que enfrentó Nakatani fue delicada debido a que tenía que mantener a su esposa y a cincopequeños hijos. En el año de 1943, Yoshigei tuvo que hacer gala del oficio de aprendiz que años atrás había ejercido en una dulcería de Sumoto, su pueblo natal en la prefectura de Hyogo. Junto con su esposa Emma, en un pequeño cuarto de la vecindad donde vivía, el matrimonio elaboró un dulce tradicional mexicano: el muégano. El dulce lo empezaron a comercializar con tal éxito de ventas que el matrimonio se animó a elaborar una pequeña fritura alargada de trigo, aderezada con sal al que le pusieron el nombre de “oranda”, que se vendió igualmente con gran éxito por todo el barrio.



Yoshigei Nakatani, ante estos buenos resultados, intentó elaborar otra golosina a base de cacahuate, harina de arroz y soya que le recordaba su infancia en Japón. Sin embargo, ante la ausencia en México de toda la materia prima que necesitaba, adaptó la receta y la elaboró con harina de trigo. Al igual que el muégano y la oranda, el cacahuate fue muy bien aceptado por los clientes que ya tenían en las dulcerías cercanas al mercado de La Merced. En poco tiempo, los pedidos de este cacahuate fueron creciendo por lo que el matrimonio se vio en la necesidad de aumentar la producción con pequeñas máquinas caseras que fueron fabricadas por los herreros del barrio.

Según recuerdan los hijos de los Nakatani, la producción creció con tal rapidez que tuvieron que organizarla a lo largo de la semana para poder atender la demanda: un día lo dedicaban a preparar el muégano, otro la oranda y otro el cacahuate. En la vecindad donde vivían se hacían largas filas de consumidores y vendedores que iban expresamente a comprar los productos de la familia Nakatani. Los clientes que llegaban a la vecindad a comprar “los cacahuates del japonés”, fueron los que terminaron por llamar al producto “cacahuate japonés”, tal como hoy es conocido en México.

“Cacahuates japoneses” a granel (Colección familia Nakatani)

Poco a poco el pequeño negocio fue creciendo por lo que el matrimonio decidió rentar un cuarto más en la misma vecindad que habitaban en la Calle de Carretones con el objetivo de dedicarlo exclusivamente a la producción de las golosinas. Toda la familia llegó a participar en el negocio: Carlos, el hijo mayor, ayudaba a su padre a la preparación de la masa; Alicia, la segunda, cumplía con las funciones del hogar al hacer la comida, lavar la ropa y cuidar de sus hermanos más pequeños; Graciela y Elvia, las mujeres menores, ayudaban en pequeñas tareas del taller como meter los cacahuates en pequeñas bolsas de celofán. Yoshigei y Emma eran los encargados de las tareas más complicadas y pesadas, incluida la venta del producto en las calles aledañas.

Los paquetes del cacahuate japonés de la Nipon (Colección familia Nakatani)

En la década de 1950, Yoshigei Nakatani decidió ponerle un nombre a su pequeño negocio, el que le pareció más adecuado fue el de Nipon, en recuerdo de su país. La proporción que ya había alcanzado el taller familiar daba ahora para diseñar sus propias bolsas de celofán con el nombre del producto. Nakatani le encomendó a su cuarta hija, Elvia, que dibujara una pequeña geisha para identificar al producto. Fue así como nació la imagen del negocio que años más tarde se convertiría en una reconocida industria en la Ciudad de México.

A pesar de los problemas que la familia y el taller de dulces enfrentaron en aquellos primeros años, Nakatani siempre reconoció la nobleza de aquél producto que le ayudó a sostener y a sacar adelante a su familia compuesta ya de seis hijos. A principios de 1960, la familia Nakatani empezó a disfrutar de los resultados de largos años de esfuerzo y trabajo. Aún en contra de la voluntad de su padre, los hijos de Nakatani lo convencieron de dejar la vecindad en la calle de Carretones y mudarse a un departamento en la misma zona de La Merced y, años después, adquirir su propia casa en un barrio de clase media.

Familia Nakatani

En 1970, la empresa Nipon inició una nueva etapa expansiva. Uno de los hijos que se había graduado como administrador tuvo la visión de industrializar la producción del muégano y del cacahuate japonés. Para 1972, el negocio dejó el lugar que lo había visto nacer y crecer en las calles del barrio de La Merced, mudándose a una moderna planta industrial donde se introdujo una nueva línea de cacahuate salado y enchilado, productos que también identificaron a la marca por años. En esta nueva etapa, el negocio amplió su mercado a toda la Ciudad de México.

La década de 1980 estuvo marcada por una profunda crisis económica que afectó de manera directa a la industria nacional, pero además Productos Nipon enfrentó una desigual competencia de nuevas empresas, algunas con capital transnacional, dedicadas también a la producción de cacahuate japonés. La empresa fundada por Yoshigei Nakatani logró sin embargo enfrentar el reto al mando de sus hijos Armando y Graciela y dos de sus nietas a través de la creación de nuevos productos como el caramelo de chamoy. En 2017 la marca fue adquirida por un gran consorcio alimentario, La Costeña, dando pie a la fundación de una nueva empresa familiar llamada Dulces Komiru.

Yoshigei logró realizar su sueño y regresar por primera vez a su pueblo natal en 1970. Sin poder ver viva a su madre, la visitó en su tumba con la palabra cumplida. Yoshigei Nakatani murió el 9 de septiembre de 1992; Emma, dos años más tarde. La invención del cacahuate japonés representa sin duda un legado de los Nakatani a la cultura popular mexicana.

© 2018 Sergio Hernández Galindo and Emma Nakatani Sánchez

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