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29 Noviembre 2021, Puebla, México.

¿Nos llamarán traidores? / Verónica Mastretta

Naturaleza y sociedad /Gobierno /Política /Mundo | Opinión | 31.OCT.2021

¿Nos llamarán traidores? / Verónica Mastretta

Verónica Mastretta

 

"Traición"

Así es como las juventudes del mundo se dirigen a los líderes mundiales y  describen el fracaso de nuestros gobiernos en la reducción de las emisiones de  carbono. Y no es ninguna sorpresa. Estamos catastróficamente lejos del objetivo de no sobrepasar el calentamiento global en 1.5 grados C en los próximos años, y aun así, casi todos los gobiernos del mundo siguen gastando miles de millones de dólares en combustibles fósiles y destinando fondos insuficientes en apoyos para países que quieren invertir en energías limpias de manera inmediata.  Circula en redes desde ayer un comunicado de Avaaz.org  que entre otras firman Greta Thunberg desde Suecia, Vanessa desde Uganda, Mitzi desde Filipinas y miles de activistas de todo el mundo. De ayer a hoy llevaban más de 600 mil firmas. Nada para el tamaño de la población mundial, muchas para reunirse en unas cuantas horas.

"Como ciudadanas del planeta les rogamos que afronten la emergencia climática. No el año que viene. Ni el próximo mes. Ahora mismo. Cinco acciones hoy": 

 

+ No abandonar el objetivo de no rebasar el 1.5 grados C y una reducción sin precedentes de las emisiones de efecto invernadero anuales.

+ Cortar todas las inversiones, subsidios y proyectos relacionados con combustibles fósiles y detener nuevos proyectos de exploración y extracción. 

+ Poner fin a la contabilidad del carbono tradicional y publicar las emisiones totales de todos los índices de consumo, las cadenas de producción y distribución, el transporte internacional aéreo o marítimo y la combustión de la biomasa. 

+ Hacer entrega no solo de los cien mil millones de dólares anuales comprometidos para combatir el cambio climático invirtiendo en energías limpias y remediando los desastres climáticos  del mundo, sino hacer el esfuerzo de aumentar esta cifra.

+Aprobar políticas climáticas para proteger a los más vulnerables.

 

Este mensaje va dirigido a todos los líderes de los  países del mundo que participarán en la COP 26 que inició el 31 de octubre pasado y terminará el 12 de noviembre en la ciudad escocesa de Glasgow. La COP 26 es  la edición anual de las Naciones Unidas; el acrónimo COP corresponde a la palabra Conferencia  de las partes, que son los países de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), un tratado acordado en  la Cumbre de la Tierra celebrada en  Río de Janeiro en 1992 y que entró en vigor en 1994 y en el que participan  196 países y la Unión Europea. La reunión de este año será en Glasgow, Escocia, y tiene cuatro objetivos: la  mitigación, adaptación, financiamiento y colaboración.  Alcanzar estos objetivos requiere, además de un liderazgo fuerte y visionarios, un pensamiento audaz sobre la forma en que visualizamos el mundo futuro, un mundo en el que ya no estarán los líderes de hoy, pero sí los jóvenes que hoy luchan por este manifiesto. 

 

En 1992,  México, vía la voz de Luis Donaldo Colosio, entonces secretario de Desarrollo Social, planteó sumarse a este esfuerzo mundial: anunció en Río de Janeiro la creación de la Procuraduría del Medio Ambiente y esbozó la creación de una Secretaría de Medio Ambiente y Sustentabilidad, objetivo que se logró en 1995.  Hoy, en 2021,  para poner nuestra parte y estar a la altura de las necesidades del planeta y de los que hoy son niños, necesitaríamos  hacer cosas muy complejas y difíciles, pero desde luego, posibles

Primero que nada, detener el debilitamiento de las instituciones ambientales del estado mexicano, la SEMARNAT, CONAGUA, PROFEPA, CONAFOR, que son las instituciones que tiene que vigilar el cumplimiento de las leyes que fortalecerían nuestros compromisos pasados y hoy relegados, como acelerar la eliminación del carbón como combustible y la disminución del combustóleo en los procesos de producción de luz y movilidad, pues sus impactos ambientales son terribles; necesitamos disminuir la deforestación,  impulsar el transporte público y privado de vehículos eléctricos  y alentar la inversión en energías renovables.

Excepto por el controvertido programa de "Sembrando vida", cuestionado porque a veces  deforesta para luego solicitar subsidios para reforestar, México se presenta a la COP 26 con una representación y un posicionamiento más que débil y  en sentido contrario a los compromisos signados en los Acuerdos de París de 2015. México se presenta con la clara intención de no cumplir las promesas formuladas en 2015 y además llevando en la cartera una reforma energética que, en caso de aprobarse, nos regresaría a escenarios en los que las energías limpias se verán relegadas por falta de inversión y de certidumbre jurídica. Nuestra apuesta en este momento crucial para detener el cambio climático no estará a la altura de lo que los niños y jóvenes esperan de nosotros para impedir el desastre climático en el que algunos dicen "no creer". ¿Nos llamarán traidores? ¿Cobardes? ¿Insensatos? ¿Retrógrados? ¿Ignorantes? ¿Obcecados? ¿Irresponsables? ¿Egoístas? ¿Faltos de visión? 

 

¿Lo somos? ¿No hay de otra?  

 

 Desde dónde cada quién está, ¿Qué respuesta tiene a este reto? ¿Qué dirá nuestra generación frente al espejo? ¿Qué dirán nuestros gobernantes de hoy? ¿Cómo los evaluarán en el futuro no tan lejano? ¿Qué opinarán de nuestra generación quienes hoy son niños? ¿Nos llamarán traidores? No deja de resonar en mi cabeza esa feroz palabra. Creo que no hay excusa para esta postergación injustificable.