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17 Enero 2022, Puebla, México.

 El Yelotépetl: crónica de la destrucción de un patrimonio natural y cultural

Cultura /Naturaleza y sociedad /Sociedad civil organizada | Ensayo | 6.ENE.2022

 El Yelotépetl: crónica de la destrucción de un patrimonio natural y cultural

Gerardo Pérez Muñoz

                           El Yelotépetl: crónica de la destrucción de un patrimonio natural y cultural

                                                       

El presente texto se los dedico a Las Yaocíhuatl, a las muy dignas y valientes mujeres de Cuaxicala, en Huauchinango, Puebla, por su lucha en defensa de su cerro sagrado y ceremonial y su patrimonio natural y cultural. Mi reconocimiento y solidaridad. Gerardo Pérez Muñoz

“La Tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería”. Papa Francisco.

 La Tierra no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la Tierra. Jefe Seatle, 1854

 

Introducción

Un fantasma recorre México. No, no es el fantasma del que nos habló el barbudo Carlos Marx, es el fantasma ya encarnado del despojo y la devastación ambiental a lo largo y ancho del territorio nacional y en gran parte de nuestra patria grande: Indoamérica. A éste modelo se le ha llamado extractivismo. El Maestro Uruguayo Eduardo Gudinas, secretario ejecutivo del Centro Latino Americano de Ecología Social (CLAES), define al extractivismo como  “una extracción de grandes volúmenes de recursos naturales con altos impactos sociales y ambientales y que están esencialmente orientados a los mercados globales.”

Cabe mencionar que en nuestro país y estado, éste modelo depredativo también ha afectado el Patrimonio Cultural y no sólo al natural, van algunos casos como muestra: El sitio sagrado y ceremonial del pueblo Wixárixita, Wirikuta   y el cerro sagrado y ceremonial del Yelotépel en Cuaxixcala, Huachinango, Pue; comunidad nahua de la Sierra Norte del Estado.

En la Declaración de Wirikuta se asienta “nuestro conocimiento espiritual es un legado para el mundo.” y  añaden  “Los sitios sagrados son escuelas de conocimiento”. (La Jornada nacional, miércoles 8 de febrero de 2012). Estos sitios reflejan la gran sabiduría de los pueblos originarios de nuestro país.

Teóricos como David Harvey, han definido esta etapa del capitalismo rapaz, llamado eufemísticamente neoliberalismo como  “acumulación por desposesión”, cuyas características principales son: conservar el sistema capitalista, mercantilizando sectores hasta entonces cerrados al mercado.

De acuerdo con Harvey, la acumulación por desposesión define “los cambios neoliberales que se han producido desde 1970 guiados básicamente por las privatizaciones, la financiarización, la gestión y manipulación de las crisis, y las redistribuciones estatales de la renta. Las privatizaciones de empresas y servicios públicos, son un ejemplo de manifestación de este fenómeno.”

La acumulación por desposesión tiene como objetivo mantener el sistema capitalismo actual, repercutiendo en los sectores empobrecidos  la crisis de sobreacumulación del capital.

En ésta privatización de los bienes públicos, sociales  y colectivos, no se han salvado los territorios en dónde se asientan, desde la época prehispánica hasta la fecha los pueblos originarios y mucho menos, el Patrimonio cultural y natural. Estos mega proyectos llamados de muerte (Zapotitlán de Méndez-2012) están modificando el paisaje natural y cultural en los territorios en donde se asientan.

Cabe mencionar que la palabra territorio proviene del latín territorium, y puede ser definida en primera instancia como una porción del planeta. Desde el enfoque geográfico hay una variada utilización del término, pero casi siempre prima la idea de un espacio que constituye un paisaje, que contiene casi siempre un ecosistema, y que está en constante relación con los grupos sociales que lo habitan. (Fuente: http://concepto.de/territorio/#ixzz3xuB3P)

Utilizo el concepto de territorio como  “concepto teórico y metodológico que explica y describe el desenvolvimiento espacial de las relaciones sociales que establecen los seres humanos en los ámbitos cultural, social, político o económico”. (El concepto del territorio y la investigación en la ciencias sociales, Luis Llanos-Hernández, 2000).

También podemos considerar al territorio como  un espacio físico dominado por una persona, grupo, pueblo o clase social frente a otros. La mayoría de las veces entendemos al territorio como  sinónimo de Estado y de poder nacional, en íntima relación con los conceptos de organización territorial y división administrativa que son inherentes al desarrollo de una Nación que se precia de ser  tal.

Junto con la geografía política, se han abierto  otros conceptos y postulados teóricos que  hoy por hoy son el centro del análisis y reflexión teórica sobre la problemática socio-ambiental. Entre  estos tenemos a la ecología política cuyos autores la definen como un disciplina en dónde "la ecología política combina las inquietudes de la ecología (antropología ecológica), y una economía política ampliamente definida. Juntos abarcan la dialéctica constante del cambio entre la sociedad y los recursos naturales, y también entre las clases y los grupos dentro de la sociedad misma". Blaikie y Brookfield (1987: 17)

 

Contexto nacional del despojo

 

Con la llegada al poder en 1988 del grupo tecnocrático y neoliberal, al mando de Carlos Salinas de Gortari, da inicio, por la vía de las reformas legales e institucionales del despojo social y territorial en nuestro país, en particular, con la reforma al artículo 27 constitucional en diciembre de 1991, promulgada en enero de 1992.

Con dicha reforma  dio inicio al ciclo de reformas neoliberales en México hasta el 2018. Se decretó el fin del reparto agrario, pero fundamentalmente, el espíritu de la reforma Salinista  fue el de la mercantilización y privatización de las tierras teniendo como fondo las condiciones impuestas por el gobierno de los Estados Unidos de cara a las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Vale la pena recordar que el Tratado entró en vigor en nuestra patria el 1ero. de enero de 1994, mismo día del levantamiento del EZLN que sacudió y fue un sismo y sisma en el sistema político y social de México.

Producto de las reformas estructurales Salinistas, fue la expedición de la Ley de inversión extranjera (1993) que abrió las puertas de par en par a la inversión extranjera. Igualmente se expidió la Ley de Aguas Nacionales en1992, y en ese mismo año la Ley Minera, verdadera piedra de toque del despojo de los territorios y el agua de los pueblos indocampesinos. Publicada en junio de 1992 en el Diario Oficial de la Federación, en su artículo sexto menciona:

Artículo 6.- La exploración, explotación y beneficio de los minerales o sustancias a que se refiere esta  Ley son de utilidad pública, serán preferentes sobre cualquier otro uso o aprovechamiento del terreno, con sujeción a las condiciones que establece la misma, y únicamente por ley de carácter federal podrán establecerse contribuciones que graven estas actividades.

A la que se le agregó en 2013 con la reforma Peñista, lo siguiente:

El carácter preferente de las actividades a que se refiere el párrafo anterior, no tendrá efectos frente a las actividades de exploración y extracción del petróleo y de los demás hidrocarburos, así como frente al servicio público de transmisión y distribución de energía eléctrica. Párrafo adicionado DOF 11-08-2014

Ambas leyes, llamadas neoliberales, tanto la de Aguas Nacionales como la Minera, siguen vigentes en el actual gobierno de la 4t.       

En más de 20 años, los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa otorgaron en concesión 97 millones 800 mil hectáreas, prácticamente la mitad de nuestro territorio nacional, a empresas mineras nacionales y transnacionales, particularmente, canadienses (La Jornada Nacional 6 de abril de 2015.- Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y del Servicio Geológico Mexicano).

De estas 97 millones 800 mil hectáreas  concesionadas, en dos millones 137 414 hectáreas, habitan 48 pueblos originarios de acuerdo a la organización del Centro de Análisis e Investigación, A.C  (FUNDAR, ORG)

 

Otro mega proyecto que amenazó y amenaza bajo otro nombre,  los territorios de los pueblos indígenas, lo es sin duda el Proyecto Mesoamérica (PM) o Plan Puebla Panamá (PPP)  que en el 2009 se expandió hasta Colombia. Dicho plan fue impulsado inicialmente por Vicente Fox Quezada.

Durante el gobierno de Enrique Peña Nieto  se han impulsaron los siguientes acuerdos y reformas, llamadas también estructurales:

En el 2012 se firma el Pacto contra el pueblo de México; en el 2014 se hacen las reformas Energética y de Hidrocarburos; en el 2015 se  firma del Acuerdo transpacífico y ese mismo año, por decreto presidencial, se anunció la creación de las Zonas Económicas Especiales: Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Michoacán, que  tendrá impacto  en Veracruz, Quintana Roo, Puebla, Campeche y Yucatán. Todas estas reformas tendrán una clara incidencia en los territorios indígenas y campesinos del país, particularmente de la región sur-sureste, donde habita más del 80% de los pueblos originarios y que son territorios ricos en diversidad biológica y energética,  en particular, tendrán un gran impacto en los bienes comunes y en particular, en el patrimonio biocultural de los pueblos de los pueblos indígenas.

“Desde 1993 (año en que comenzaron las negociaciones para la apertura comercial del país) hasta finales del 2012 se habían otorgado 43 mil 675 concesiones mineras”   Actualmente, están vigentes “un total de 26 mil 064 títulos de concesión minera” (Estudio de la minería en México, elaborado por la Comisión para el Diálogo con los Pueblos Indígenas, de la Secretaria de Gobernación).

En el primer informe del gobierno de Peña Nieto, se consignó que  “ al mes de julio de 2013, se expidieron 644 títulos de concesiones mineras que amparan una superficie de 1.6 millones de hectáreas.” Primer Informe de Gobierno.

 

México, biodiverso

 

México, junto con China, India, Colombia, Brasil y Perú se encuentra entre los cinco países llamados “megadiversos”, los cuales en conjunto albergan entre el 60% y 70% de la diversidad biológica conocida del planeta. En México se encuentra representado el 12% de la diversidad terrestre del planeta.  Prácticamente todos los tipos de vegetación terrestres conocidos se encuentran representados en el país,

Aproximadamente el 50% de las especies de plantas que se encuentran en nuestro territorio son endémicas.  Esto se traduce en aproximadamente 15,000 especies que si desaparecieran en México, desaparecerían del planeta. Los reptiles y anfibios tienen una proporción de especies endémicas de 57% y 65%, respectivamente y los mamíferos (terrestres y marinos) de 32%. (CONABIO)

 

México pluricultural

 

Se estima que a lo largo de la historia de la humanidad se han  desarrollado cerca de 12 mil culturas y que actualmente  existen entre 6.000 y 7.000 lenguas vivas  y habitan  aproximadamente 370 millones de personas indígenas que ocupan el 20% de la superficie terrestre  que  representan unas 5.000 culturas indígenas diferentes en el mundo. (www.un.org/indigenous)

De acuerdo a la Comisión Económica para América Latina (CELAM) en América Latina existen más de 800 pueblos indígenas diferentes, con una población cercana a los 45 millones (lo que supone alrededor del 8% de la población total.)

En México, la población indígena significa poco más del 15% de la población total, que en términos absolutos son aproximadamente 15 millones de personas distribuidos entre 68 a 72  pueblos originarios.

Le sigue Perú con poco más de 7 millones, Bolivia, 6.2, Guatemala 5.8, Chile 1.8, Colombia 1.5), así como Ecuador, Argentina y Brasil, cuya población indígena se sitúa alrededor del millón de personas.

En Bolivia y Guatemala, los indígenas rondan casi la mitad de la población y en Bolivia, superan el 60% de la población total.

De acuerdo a la UNESCO, las aproximadamente 6,000 lenguas que existen en el mundo lo hablan solamente  entre 4% al 5% de  la población mundial.

 Asimismo, la UNESCO señala que el 50% de las lenguas originarias y maternas en mundo están en peligro de extinción, en tanto que el 90% de estas  lenguas existentes no están representadas en internet.

Los pueblos originarios han sido y son los guardianes de la mayor parte de la diversidad cultural y biológica del planeta ya que están en estrecha relación con la madre tierra.

Esta relación  y vínculo entre los pueblos originarios y la naturaleza, ha dado como consecuencia el concepto de Patrimonio Biocultural. Dos autores mexicanos la definen como “la relación o asociación entre la biología y la cultura, de cuyo encuentro se derivan al menos otras dos relaciones más: la diversidad agrícola y la diversidad de paisajes. La diversidad cultural incluye, a su vez, tres modalidades de heterogeneidad: la genética, la lingüística y la cognitiva, en tanto que la diversidad biológica suele expresarse en cuatro niveles: el de paisaje natural, el de hábitats, el de especies y el de genomas”. Víctor Toledo y Narciso Barrera-Bassols (2008).

 

Contexto estatal

 

En el  último informe de gobierno de Felipe Calderón en julio de 2012, mencionó que en el Estado de Puebla se habían otorgado 312 concesiones que van de la  minería a cielo abierto, gasoductos, termoeléctricas, hidroeléctricas y parques eólicos, entre otras concesiones. Misma que empezaron a operar en el gobierno de Peña Nieto.

 

La region poblana en riesgo por el fracking. (Google Earth)

 

En  Puebla se ubican 5 zonas mineras. En la Sierra Norte del estado se tiene reportada la presencia de oro, plata, plomo, cobre y molibdeno. En la zona Centro, oro, plata zinc y manganeso. En la región de Izúcar de Matamoros se tienen registrados yacimientos de oro, plata, plomo, zinc, cobre, hierro, manganeso y estaño. Además en la Mixteca se han encontrado muestras de cromo y níquel  Y En Tehuacán de oro, plata, plomo, zinc, manganeso y hierro. (Servicio Geológico Mexicano.).

Somos el sexto estado con mayor biodiversidad, después de los estados de Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Veracruz y aportamos el 15% de la biodiversidad en México.

El Estado de Puebla aporta 5,891 especies de animales y plantas. La entidad cuenta con un millón 700 mil hectáreas de ecosistema forestal. (Conafor)

Igualmente, somos el cuarto estado a nivel nacional con mayor población indígena

Pueblos Originarios: Nahuas, Totonacas O Tutunakuj, Mixtecas O Ñuu Savi, Tepehuas o Hamaispini, Otomies o Ñhañhus, Nguivas o Popolocas

 Población Indígena Total: 1,018,39

 Fuente: INEGI 2010.

 

Sierra Norte de Puebla

 

La Sierra Norte del Estado de Puebla está compuesta por  una cadena montañosa que constituye el extremo sur de la Sierra Madre Oriental en México.

La Sierra Norte de Puebla es un territorio fértil donde se originan diversos ríos que se abren camino hasta llegar a las costas del Golfo de México. La S.N.P tiene una altitud  que van de los 1,000 a los 2,000 msnm y sus paisajes se distinguen por espesos bosques, cerros y zonas rocosas.

La Sierra Norte de Puebla se distingue por sus bosques de niebla que se esfuman lentamente al amanecer y están siendo seriamente amenazados por éstos mega proyectos, tal es el caso de Tetela de Ocampo, entre algunos otros.

La Sierra Norte de Puebla se compone de dos regiones socio-culturales importantes: el Totonacapan y las Huastecas.

La Sierra Norte de Puebla la componen 65 municipios y se divide en Sierra Nororiental y Sierra Noroccidental y en ella habitan los siguientes pueblos originarios: Nahuas, Ñhañhus, Tutunakuj y Tepehuas además de la población mestiza rural y urbana.

 

El análisis de FUNDAR

 

De acuerdo a la organización FUNDAR, Centro de Análisis e Investigación A.C. menciona que hasta Diciembre de 2015 se habían otorgado 440 concesiones mineras en territorio poblano y  estas representan el 66 por ciento del territorio de la S.N.P. concesionado.

“En las zonas altas se han concesionado más de 160 mil hectáreas a la minería. En las zonas de mediana altura, se ha detectado la intensión de establecer más de 10 proyectos hidroeléctricos. Las zonas bajas han sido focalizadas  para la extracción de hidrocarburos, a donde ya se ubican más de 230 puntos de fracturación hidráulica” (FUNDAR). También apuntan:

“En el estado de Puebla hay 440 concesiones mineras que conceden derechos de explotación sobre 331 mil 739 hectáreas, que es poco menos del 10% de la superficie de todo el estado de Puebla. El 66% de la superficie concesionada está en manos de empresas, mientras que el 19.4% de la superficie concesionada la detenta individuos, y del 14.3% no hay registro si es una empresa o un individuo, hay quizá nombres pero no podemos establecer relación si es parte de una empresa”. FUNDAR, Dic, 2015

“De todas estas empresas podemos ver que las empresas canadienses tienen casi el 70% del control sobre la superficie. De ahí siguen las mexicanas con casi 17%, las de EE.UU. con 7.3% y las de Suiza con 5.1%.”

Tecolmi, la lucha es por la vida: la demanda indígena contra la Ley Minera en la SCJN

En la Sierra Norte de Puebla, Almaden Minerals tiene cerca del 80% de la superficie, de ahí sigue Grupo Ferrominero, que es mexicana, con el 8.27%, después Sunshine Silver; le seguiría Frisco, con 5.3%”. FUNDAR

Almaden Minerals es una empresa canadiense que cotiza en la bolsa de Toronto con recursos de jubilados.

 

Caso del cerro Yelotépetl, Cuaxicala

 

La pequeña comunidad de Cuaxicala (Árbol de jícaras o el lugar de las calabazas de árbol))  está situado en el Municipio de Huauchinango. Cuenta con un poco más 774  habitantes. Cuaxicala está a 1520 metros de altitud. Cerca de 70 % de sus habitantes hablan la lengua nahua. Un elemento cultural importante de la comunidad es su códice, resguardado con gran celo. Llamado popularmente códice de Cuaxicala o de Xicotepéc. El códice data del siglo XVI y es  uno de los más hermosos códices pictográficos de tradición antigua que ha enriquecido el acervo histórico y cultural de México; este documento  fue dado a conocer por el francés Guy Strésser-Péan.

Códice Cuaxicala de Huahuchinango a "Memoria del Mundo" de UNESCO

Códice Cuaxicala, Memoria del Mundo para la UNESCO.

 

La destrucción del cerro sagrado y ceremonial del Yelotépetl (Cerro del Elote)

 

El antropólogo René Esteban Trinidad, menciona que Los nahuas del pueblo de Cuaxicala nombran a dos cerros sagrados. Uno, al que consideran masculino, y que  es llamado yelotepetl (cerro del maíz). Es representado en el santo calli por el gran tambor vertical. El otro llamado Xinolatepetl es considerado femenino y está representado por varios teponaztli. El primero de enero de cada año, el ritual da inicio con una  visita a   la iglesia antigua y  posteriormente en el Santo Calli y se culmina ofrendado en la cima del Yelotepetl. El ritual es realizado por el tlayecanqui o también conocido como tlamatqui.”.

René Esteban Trinidad describe este ritual: “La ceremonia consta es una visita a la cumbre, faldas y al centro de cerro y da inicio a las 7 de la mañana y termina aproximadamente entre las cinco y la seis de la tarde. En éste tiempo, hay danzas, música (sones con violín) se realizan ofrendas y se comparten atole, pan y tamales. La ceremonia se lleva a cabo para que el cerro siga siendo fértil y haya buenas cosechas durante el año. La población conoce a este ritual  como xopechtli.” (De acuerdo a René Esteban, su traducción puede ser como cimientos o deposito ritual.)

Los pobladores de Cuaxicala, empezaron su lucha en contra del gasoducto  (GASOMEX) en  el año de 2007 cuando se enteraron del proyecto para instalar una línea de conducción de hidrocarburos que abarcaría un ancho de 15 metros en los terrenos  donde la comunidad realiza cada año el senpantli para ofrendar al Yelotépetl y a la Madre Tierra

Los habitantes  mencionaron  desde un inicio que no estaban en contra de la obra en sí, sino de que pasara por su cerro sagrado y  sugerían  que pasase por otro lugar para que no lastimara la montaña. Años atrás,  ya habían dado una gran lucha en contra de la empresa ICA (Ingenieros Civiles Asociados) a la cuál le  cerraron el paso a la maquinaria de la empresa  por los daños que causó a la comunidad cuando pasó por ahí la construcción de la autopista México-Tuxpan. Otro gran proyecto desarrollista y modernizador impuesto. En el año 2011, en silencio y sin avisar y mucho menos consultar a  la comunidad, empezaron a destruir el cerro y abrirla las zanjas por dónde iba a pasar el gasoducto. Después  de mucho indagar, se supo que la  empresa a cargo era  Gasomex Warner Field Services, S.A. de C.V. empresa subsidiaria de Pemex. El ducto que instaló Gasomex no sería el único en el cerro, ya que  hace un poco más de 40 años es atravesado por el oleoducto Poza Rica-Salamanca, que tiene un espesor de 24 pulgadas  de diámetro y recibe una presión de 70 mil barriles de petróleo crudo al día.

 

Subida al cerro del Yelotépetl. Foto: René Esteban Trinidad

 

Ofrenda al Yelotépetl (Cerro de los Elotes) Fotografía: René Esteban Trinidad.

 

En noviembre de 2012 y tras constatar una y otra vez que la empresa no había cambiado  el trazo para la instalación del gasoducto, habitantes de Cuaxicala, en particular las mujeres con machete en mano, detuvieron las obras en el cerro del Yelotépetl, y  acusaron al edil auxiliar de ese entonces, de haberlas engañado para obtener sus firmas, así mismo, señalaron que el ex director de la Comisión para el Desarrollo de los pueblos Indígenas (CDI) de Huauchinango les prometió asesoría y éste  nunca llegó. Las mujeres y hombres de la comunidad querían detener la maquinaria pesada pues el sitio en el que estaban era el lugar sagrado en donde cada año realizan el senpantli (ofrenda a la madre tierra). Ellas resumieron su lucha con la siguiente frase:

 “La empresa no nos respeta, ellos están violando la ley. Antes éramos unas mudas, que teníamos miedo de hablar con los que tienen dinero o que están en las oficinas y usan corbatas, pero ahora les pedimos respeto para nuestro cerro, que no nos perjudiquen.

Lo anterior da cuenta de que los y las indígenas en nuestro país cada vez más toman conciencia de sus derechos y la importancia de defender su tierra, agua, sus recursos naturales y bienes comunes.

El ex presidente auxiliar de la comunidad empezó una campaña de hostigamiento en contra de las mujeres. como lo constató una nota publicada en medio local. Las mujeres denunciaron “que tanto el alcalde auxiliar Marcial Eslava, como el hijo de éste han dicho que las mujeres que se oponen a la instalación del gasoducto están locas y lo hacen porque necesitan un macho. Ha reunido a algunos hombres del pueblo para preguntarles si las mujeres son las que mandan, les ha pedido que nos aplaquen.” (Radio expresión, 2012).

Así mismo, las mujeres de la comunidad, al igual que todas las mujeres indígenas de nuestro país, cargan  con su triple discriminación por ser mujeres, ser indígenas y ser pobres. Denunciaron, en tiempo y forma, como dicen los abogados,  que le pidieron al ex encargado regional de la CDI, Edmundo Meneses Calva, que regrese a Cuaxicalaporque “sólo vino como una hora, nos prometió ayuda y asesoría, dijo que tenía otra cosa que hacer y nunca regresó”.

Esto es, nunca recibieron el apoyo de ninguna Institución que se supone, están para salvaguardar el patrimonio histórico, cultural y natural.

Durante mucho tiempo, se ha señalado que en el 2006 la empresa Ingenieros Civiles Asociados (ICA), al hacer el trazo de la autopista México-Tuxpan, destruyó en la comunidad nahua de Cuacuila, el Coatl (piedra de la víbora), todo en aras de un falso progreso, desarrollo o modernidad que todo lo arrolla.

Con la destrucción del Yelotépetl, se violaron diversos derechos y ordenamientos legales, tanto nacionales e internacionales; entre otros:

Artículos primero, segundo, cuarto, sexto  y 115  Constitucionales y el 13vo. de la Constitución del Estado Libre y Soberano de Puebla

Ley General de Cultural y Derechos Culturales

La Ley de Derechos Lingûisticos

Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente

Ley de Derechos, cultura y desarrollo de los Pueblos y Comunidades Indígenas del Estado de Puebla

A nivel Internacional, se violaron los siguientes instrumentos suscritos por nuestro país:

Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1996)

Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas

Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural aprobada en 1972 por la UNESCO,

Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial.

 Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales

Convención Americana sobre derechos humanos en materia de derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, mejor conocido como  “Protocolo de San Salvador”

En este caso, se violó en forma especial la Convención  para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial que define el Patrimonio Cultural Inmaterial, que claramente señala de esta manera: “Los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas --junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes-- que las comunidades, los grupos y los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural. Este patrimonio cultural inmaterial, que se trasmite de generación en generación, es recreado constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, infundiéndoles un sentimiento de identidad y continuidad”.

También se violó el artículo 6to. del convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo que señala  expresamente que los pueblos originarios deben ser consultados cada que se tomen medidas legislativas, administrativas o susceptibles de afectarlos directamente; es el derecho a la consulta, libre, previa e informada y llevarse a cabo desde sus instituciones e identidad cultural, en especial, en su lengua originaria. Igualmente se violó en artículo 13vo del propio Convenio 169 de la O.I.T

Otra Ley que se violó fue la ley federal sobre zonas y monumentos arqueológicos, artísticos e históricos, popularmente conocida como Ley INAH, que protege a los "monumentos arqueológicos, los bienes muebles e inmuebles, producto de culturas anteriores al establecimiento de la hispánica en el territorio nacional, así como los restos humanos, de la flora y de la fauna, relacionados con esas culturas".

Y en su artículo 52 menciona: "Al que por cualquier medio dañe, altere o destruya un monumento arqueológico, artístico o histórico, se le impondrá prisión de tres a diez años y multa hasta por el valor del daño causado. Cuando el daño no sea intencional, se estará a lo dispuesto en el capítulo de aplicación de sanciones a los delitos culposos del Código Penal Federal".

Nada de esto se cumplió, lo cual nos lleva a presumir una grave omisión por parte de las instituciones encargadas de la protección, resguardo y salvaguardia del Patrimonio Cultural Material e Inmaterial, tanto a nivel federal, estatal y municipal

 

Destrucción del cerro sagrado y ceremonial Yelotépetl, Foto: Flor Alí Ocejo/2012.

 

Otra perspectiva de la destrucción del Yelotépetl   Fotografía. Flor Alí Ocejo/2012.

 

A manera de conclusión

 

De acuerdo a Edgardo Lander y otros autores, vivimos una grave crisis civilizatoria, y nos advierten que la privatización del agua y  la destrucción de la biodiversidad no es sólo crisis ambiental sino, ante todo, una profunda crisis civilizatoria. También afirma que éste “patrón civilizatorio que ha intentado universalizarse durante estos últimos 500 años está acercándose a hacer que la vida en el planeta Tierra ya no sea posible”.

Renán Vega Cantor nos señala que “la crisis actual tiene unas características diferentes a todas las anteriores, ya que hace parte de un quiebre civilizatorio de carácter integral, que incluye factores ambientales, climáticos, energéticos, hídricos y alimenticios. La noción de crisis civilizatoria es importante porque con ella se quiere enfatizar que estamos asistiendo al agotamiento de un modelo de organización económica, productiva y social, con sus respectivas expresiones en el ámbito ideológico, simbólico y cultural. Esta crisis señala las terribles consecuencias de la producción de mercancías que se ha hecho universal en los últimos 25 años, con el objetivo de acumular ganancias para los capitalistas de todo el mundo y que sólo es posible con el gasto exacerbado de materiales y energía”.  Vega Cantor, Renán, Crisis Civilizatoria.

El Tribunal Permanente de los Pueblos Capítulo México ha acuñado la definición de desviación de poder a partir de una recomendación de la CIDH, que la define  como “la utilización de la ley para impedir el acceso a la justicia; es el Estado usando sus atribuciones y poderes para beneficiar intereses particulares que son contrarios y perjudiciales al interés general de la sociedad por el que debería velar.”

El dictamen final del Tribunal Permanente de los Pueblos-Capítulo México señala que “se desplegaron una serie de “…estrategias económicas, sociales y represivas (con agravación especial contra los pueblos indígenas originarios). Impresiona al TPP (…) la percepción de una planificación cuyo objetivo fue la imposición violenta de una lógica de gobierno y de organización social, en la que los derechos de las personas (como individuos y como grupos) se transforman en variables dependientes (y por esto absolutamente marginales y desechables) de las prioridades inviolables de los intereses económicos privados, nacionales e internacionales.”  

El jurado también  señaló que los ejemplos de ataques al maíz y a la soberanía alimentaria, así como de devastación ambiental, ponen en evidencia un ataque sistemático y estructural a la cultura, identidad y futuro de los pueblos de México y además , agrega, “se reconocen, agudizadas, las peores situaciones institucionales (de violaciones  contra los pueblos)… en una política disociada del Estado mexicano, que suscribe todos los tratados y obligaciones para después incumplirlas”, particularmente los que tienen que ver con los derechos humanos.

Sin duda, en nuestro país, existe  una gran y profunda distancia entre el México legal y el México real, así como la corrupción y la impunidad son las dos caras de una sola moneda.

 

Ecologismo de los pobres

 

El Doctor Joan Martínez Alier y el pensador Ramachandra Guha, ante la resistencia de los pueblos a la imposición de estos modelos de acumulación de capital, han desarrollado el concepto de ecologismo popular o ecologismo de los pobres. Es ante todo un concepto elaborado para definir a una corriente ambientalista distante de las corrientes centrales del ambientalismo autoconsciente y organizado construido “desde arriba”, que surgía formalmente en el epílogo decimonónico y se consolidaba conforme avanzaba el nuevo siglo. El nacimiento conceptual del ecologismo popular obedece, entonces, a la refutación del discurso según el cual “el ecologismo surgiría como una sofisticación intelectual o pseudo-religiosa, propia del primer mundo, que dado el nivel de desarrollo material que ha alcanzado se podría dar el lujo de abrazar valores ‘post-materialistas’ como los que albergan los movimientos pacifistas o ecologistas”. Según esta tesis, también conocida como “la tesis Inglehart”, el ecologismo no podría arraigarse entre las sociedades pobres, las que aún no han traspasado el umbral de bienestar que antecede a la germinación de valores post-materialistas. (Folchi, 2001: 83)

Finalmente, William Robinson nos dice que la catastrófica globalización del capitalismo neoliberal debería ser sustituida por una globalización de la cultura y la civilización, y que en lugar de la actual "globalización desde arriba, deberíamos luchar una "globalización popular y democrática". Al mismo tiempo nos dice "que a principios del siglo XXI parece que el descenso hacia la barbarie ha comenzado". (William I. Robinson,Una teoría sobre el capitalismo global), editado por SigloXXI).

Hemos llegado a un punto realmente problemático que hasta la Iglesia católica ha prendido los focos rojos por la situación socio-ambiental en el planeta

Como saben, hace aproximadamente cinco años, el Papa Francisco público una encíclica que ha causado gran revuelo y esperanza entre los movimientos socio-ambientales. La encíclica Laudato si

La encíclica  tiene un subtítulo muy elocuente de su contenido sobre el cuidado de la casa común. En dicha encíclica, el papa señala que “la desaparición de una cultura puede ser tanto o más grave que la desaparición de una especie vegetal o animal”, e igualmente menciona que “no hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social”, y en otra parte menciona que “el crecimiento de los últimos años no ha significado un verdadero progreso.

Estamos pues a tiempo de cambiar nuestro paradigma y pasar del antropocentrismo al biocentrismo y reconocerle plenos derechos a la tonanzin tlalli, a la madre tierra y proteger nuestro Patrimonio Histórico-Cultural.

Sin duda, los actuales condenados de la tierra (Frantz Fanon), en aras del crecimiento económico, el desarrollo, el progreso o la modernidad impuesta, lo siguen siendo nuestros pueblos indígenas, campesinos y mestizos pobres. Estamos llamados a luchar en contra de ésta hidra de mil cabezas llamada eufemísticamente neoliberalismo, que no es otra cosa que el capitalismo salvaje,  y defender nuestros bienes y patrimonio común: nuestra cultura e identidad, nuestra agua, nuestra tierra, nuestros recursos naturales, nuestra vida misma.

Me despido con una frase que ha salido de cientos de gargantas y se ha vuelto un grito de guerra de los hermanos nahuas de la comunidad de Cuacuil:

¡¡¡Totlal amho munemaca munequi huan mupalehuia!!!

¡¡¡La Patria no se vende, se ama y se defiende!!!!

                                                                                    

                                                                                               Enero 2022