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18 Mayo 2024, Puebla, México.

La música de Alejandro Meneses/ José Luis Benítez Armas

Cultura | Reseña | 12.SEP.2023

La música de Alejandro Meneses/ José Luis Benítez Armas

Presentación en Tlaxcala del libro

 

El próximo martes 19 de septiembre a las 18 horas en el Teatro Xicohténcatl de Tlaxcala se presenta el libro El fin de la noche (todos los cuentos), que reúne los relatos publicados por el escritor poblano-tlaxcalteca, Alejandro Meneses (1960-2005) y algunas letras que hizo para canciones. Participarán la maestra de la BUAP, Diana Hernández Juárez, el poeta y periodista Moisés Ramos Rodríguez y el compilador José Luis Benítez Armas. Meneses tuvo un estrecho vínculo con el rock y la música, por lo que Presentamos un fragmento de dicho libro publicado en este año por la Secretaría de Cultura del estado de Puebla.

Cuando ganó el Premio Nobel de Literatura el gran poeta cantor estadounidense Bob Dylan en 2016, entre algunos literatos se despertó un cierto encono, enojo, desacuerdo. He oído a más de un narrador o poeta defenestrar a la Academia Sueca por tal decisión; en general la atribulación viene por el hecho de “confundir” la creación literaria con la composición de canciones. Premiar con el máximo galardón literario del mundo a un hacedor de canciones y no a un poeta o narrador “puro”.

Alejandro Meneses sin duda perteneció a estos creadores del siglo pasado que se apostaron frente al mundo como creadores y comunicadores de emociones y vieron en la canción una posibilidad. Vamos a mostrar a Alejandro Meneses como hacedor de letras de canciones y su cercano vínculo con la música y los músicos.

Más allá de su vocación narrativa que llegó a niveles de originalidad y elocuencia únicos, como se puede apreciar en este libro que reúne su obra publicada, Meneses hizo que su vida transcurriera entre la literatura y la música. Y en especial el rock, esa huidiza y resbalosa definición del arte musical desarrollado en la segunda mitad del siglo pasado.

Pero no sólo el rock; en sus textos, Meneses recuerda, refiere, contextualiza, utiliza como escenografía de sus tramas en muchas ocasiones lo mismo personajes de la música popular mexicana como Javier Solís, Luis Arcaraz, el Charro Avitia, o el cantautor catalán Joan Manuel Serrat. De igual manera menciona grandes músicos del siglo XX en EU, como Glenn Miller o Tommy Dorsey.

Y la obvia referencia a su libro primer libro de relatos Días extraños, título tomado de un disco y canción de The Doors, cuyo cantante (Jim Morrison) significó una importante presencia musical, literaria y vital, para Meneses.

La música se oye en sus textos, siempre. Por ello no es extraño que en su quehacer creativo, haya tomado la tarea de hacer canciones como una especie de válvula de escape alternativa a su vocación artística. Así en su temprana juventud formó parte de agrupaciones musicales, para después incursionar como hacedor de letras para canciones.

La primera registrada es una canción musicalizada por el artista poblano, Helio Huesca, titulada “Toca, toca, toca el tambor”, tema con cierto aire militante y folklorista muy propio de la época. Es una pieza de aproximadamente 1978 (Alejandro tendría 17 o 18 años al hacerla).

Después concibió y trabajó durante mucho tiempo la idea de hacer una ópera rock; es decir construir una trama y sus canciones. Una tarea de narrador y de hacedor de canciones. Labor desproporcionada para sus 20 años de edad y la escasa posibilidad de hacerla en un país que proscribió el rock durante casi 20 años (1968-1988).

Sin embargo, Alejandro de esta intentona dejó mucho material suelto de lo que él quería que fuera esa ópera rock, en manos de sus cercanos amigos músicos como los cantautores Carlos Arellano o Abelardo Fernández. Por eso, aunque falleció en 2005, sus letras hechas canciones siguen y seguirán saliendo. Arellano nos dice que tiene todavía mucho material que le dejó Alejandro.

Esta vocación por el mundo de la música en aquella juventud lo llevó a formar parte de un pequeño grupo de jóvenes poblanos (que se autodenominaron “Los que imaginan”) que a principios de 1982 se propusieron hacerle un homenaje a John Lennon, poniéndole a la recién adoquinada calle 3 oriente de la capital poblana, a un costado del edificio Carolino de la Universidad Autónoma de Puebla, el nombre del fallecido maestro Lennon (1940-1980).

Por esto presentamos un par de textos. El primero es una presentación en un programa de mano de un concierto (¿del año 1983?) del grupo de rock progresivo poblano, Tierra Baldía, cuyo guitarrista, Olinto Montiel, musicalizó “El blues de los 5 pesos”, letra de Alejandro del año 1982 (¿el primer blues poblano?). En este texto hace una breve definición de lo que significaba el rock para esos jóvenes de principios de los años ochenta.

El segundo breve texto es una especie de manifiesto por la Plaza Lennon, en donde reivindica Meneses al difunto beatle y el derecho de los jóvenes a disfrutar y homenajear a esta música y a sus autores. Ambos materiales dan una idea del contexto social y el talante creativo de nuestro autor.

Posteriormente viene una colección de letras de Alejandro musicalizadas por sus amigos músicos poblanos desde 1976 hasta la fecha: Helio Huesca, Olinto Montiel, Carlos Arellano y Abelardo Fernández.