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12 Junio 2024, Puebla, México.

Las alturas y los hospitales: el vértigo físico y mental / Miguel Ángel Domínguez Ríos

Salud y enfermedad | Crónica | 16.MAY.2024

Las alturas y los hospitales: el vértigo físico y mental / Miguel Ángel Domínguez Ríos

 
Recientemente no tengo, y así debe pasar con muchos, una buena relación con las alturas y los hospitales. Ambos producen en mí vértigo.
En éstos últimos entornos soy, por fortuna, más familiar y no paciente. Salvo aquella y única noche a principios de los noventas cuando pasé un buen rato en el nosocomio de San Juan de Dios por una picadura de alacrán.
Dijeron entonces los médicos literalmente que salí vivo porque el veneno chocó con la adrenalina del grandísimo emputamiento por perder horas antes de una final de fútbol de sala en el centro vacacional de Metepec.
Las alturas desencadenan tanto asombro como ansiedad. Y en ningún otro lugar esta dicotomía es más evidente: sólo aquí en los hospitales.
Lugares de curación y cuidado. Y también una carretera a alta velocidad para el vértigo.
Y aquí estoy de nuevo.
Escuchando cómo irremediablemente el agua de la regadera de los baños de los pacientes escurre sin parar a la rendija.
Enterándome de cómo una mujer de la tercera edad ya no soporta las quimioterapias. Y se quiere ir. Y no precisamente a su casa, sueltas con resignación a la enfermera.
Y mirando, muy asombrado, como un ‘vato loco’ cuida a su mamá mientras mastica y mastica su ya muy vulnerable chicle.