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15 Julio 2024, Puebla, México.

Sobre el poema La aurora y la sombra / Carlos Rodríguez Giacintti

Cultura | Poesía | 5.JUL.2023

Sobre el poema La aurora y la sombra / Carlos Rodríguez Giacintti

Mundo Nuestro. Carlos Rodríguez Giacintti nos propone algo nuevo respecto de sus publicaciones anteriores; en esta ocasión nos muestra su gusto por las letras que siempre ha tenido y que durante años estuvo escondido entre números, con un poema inédito, inspirado y construido a partir de un pequeño libro llamada “Palimpsesto(1)”, recopilación de algunos escritos de Pedro Álvarez del Villar(2), con el que Carlos se inspira y, aun más, elabora un “collage” tomando algunos fragmentos de texto del propio libro para construir el poema, el que, además, es consecuencia de algunas coincidencias que el mismo Carlos nos relata.Aquí su texto.   

“Hace un poco más de un año conocí a Aurora del Villar(3), quien es hija de Pedro Alvarez del Villar. Tuve la suerte de que Aurora, en nuestra muy fugaz relación, me regalara un pequeño libro al que pusieron el nombre de Palimpsesto, con una recopilación de algunos escritos de su papá, Pedro Alvarez del Villar y del que Aurora escribe un hermoso prólogo, cuando su papá cumplió 70 años.

En un repentino e inesperado ejercicio tipo taller literario, basado en las letras de ese Palimpsesto, me permití escribir un pequeño texto, que explico aquí abajo en una comunicación que envié a Aurora y en el que incluyo el referido texto más abajo.”

 

Junio 4, 2023

Querida Aurora,

                        Mi deseo, desde luego, es que esta sea una sorpresa agradable y cálida que anime, si acaso, a aflorar con tus recuerdos, esa adorable sonrisa que te pertenece.

No dudo en sorprenderte con estas líneas y, aún más, con el “collage” que elaboré de las letras prestadas de tu padre. Fue algo repentino e inesperado incluso para mí, lo confieso, un impulso difícil de frenar por el sólo hecho de haber vuelto a encontrar ese pequeño libro que amablemente me obsequiaste y que está cargado de memorias, de amor, de talento y descubrimientos de tu padre.

Releerlo fue inevitable y de la mano de él, recorriendo rigurosamente el orden de sus páginas, fueron surgiendo las imágenes, apareciendo las ideas de donde, casi intuitivamente, fui construyendo esa breve historia imaginaria, una especie de poema al amor idílico hacia una mujer distante, decidida, talentosa y casi mágica, que apareció repentina y fugaz, al recorrer de nuevo las imágenes y emociones que el propio libro nos brinda.

Finalmente me siento afortunado, en este viaje de amor y fantasía dentro de las letras, de haberme apoyado en las ideas, las palabras, la fluidez narrativa, los sentimientos y el talento de tu padre. Por ello mismo quisiera que lo recibas como un regalo, con mi agradecimiento y como un muy sentido homenaje y muy personal, al talento de tu padre, a quien no tuve el honor de conocer, más que derivado de la recopilación que ustedes hicieron en su libro.

Afectuosamente

Carlos.

 

Junio 6, 2023

Hola, querido Carlos! Muchas gracias por compartirme este regalo y por dejarte conmover por las imágenes que mi papá creó con palabras. 

Espero estés muy bien

Un abrazo!

Aurora

 

 

La Aurora y la sombra

Confieso haber hurtado las palabras que aquí escribo y tú, amor mío (lo digo con el corazón en la mano), podrás ser quien me denuncie, con esa ira que sólo el habernos amado podría provocar.

Invado territorios, aquí, que nunca fueron míos, ajenos como lo fue, por momentos, tu amor hacia mí; el que parecía de pronto escondido y que al final, a veces, me compartías. ¿Ocultar algo? ¿mentiras inevitables? No lo sé, sólo tú lo sabes, eso que vivimos brevemente y en el que me sentía como una especie de “extra” improvisado.

Por un instante, más que fugaz, me convidaste de la gracia y el brillo, del encanto de campanas y el eco marino y de los encantos del oficio que hoy ejerces, aprendiz de la vida, en el golpe del vino, en el manejo de los fantasmas, decretas amor, en la derrota de los anhelos, jubilándonos de la dicha. Una cierta sonrisa, una ilusión, un azul mirar del que fui víctima, de esa dicha que no es ni será mía.

Una aparente farsa, escrita y actuada así desde el inicio y que, al final, pareció tragedia por el orgullo, de ese no claudicar. Me utilizaste y me dejé usar, lo confieso, por tanto barreré minucioso mis palabras, cegaré mis miradas, enrollaré mi sombra y al cabo de todo esto, insensato, tal vez te siga amando.

Quiero decir tu nombre sin escribirlo, sin pronunciarlo, tu nombre que ya no nombro hasta que les ha salido yerba a mis palabras. Hojeo un libro y encuentro tu nombre escrito con la letra que hoy tendrías aunque ya no me escribas. En tu lugar la piedra guarda el fuego antepasado y me despierta la memoria donde ningún verano se demora.

Alzas tu limpia risa, tu sapiencia y la carcajada loca de tu orgullo y me derrotas porque estás hablando de cosas de la vida, realidades y yo apenas buscando algo que importe, como perder la soledad entre las sábanas que acaso también, hada mía, almidonaste.

En medio de estas cosas que nos son comunes, vinos profundos, algo se está rompiendo. Cuánto mejor sería tenerte frente a mí en estas horas en que todo cruje, para decirte que nuestro amor es también un objeto de subasta, sin tu risa ni tu mano, tanto sudor de amor que no es el nuestro.

Supe que estaba cerca la noche, cuando cerré el candado de tu reja. Cerraba entonces mi puerta a tu universo al que jamás pertenecí. Quizá la lluvia lavara mi llanto y dejara en mis huesos el frío. Y te has quedado muda y no he sabido si me echabas de ti y me olvidabas. De tanto no saber son tantos días, tantas esperas, que ya no sé si supe alguna vez que te sabía.

Ciudad de México, 31 de marzo de 2023.

Carlos H. Rodríguez Giacinti.

Nota: Collage elaborado mayoritariamente con algunos fragmentos del libro Palimpsesto de Pedro Alvarez del Villar, Editorial Man 1997; y en el en que asumo totalmente la imposibilidad de contar con la autorización escrita de quien ha ya trascendido.  

 

Referencias: 

(1) Palimpsesto es una recopilación de algunos escritos de Pedro Alvarez del Villar, edición privada de mil ejemplares, Editorial Man, abril de 1997, con ilustraciones de Marcela García y selección de textos de Aurora del Villar.

(2) Pedro Alvarez del Villar nacido el 17 de abril de 1927 en Lima, Perú, Alvarez del Villar inició a los 16 años su carrera como periodista. En la Universidad de San Marcos, en su país natal, estudió letras inglesas y españolas. A los 25 años fue subdirector del Diario de Lima y posteriormente se trasladó a México (1958), donde desarrolló la mayor parte de su carrera profesional. Coordinador de las páginas editoriales de Excélsior y director del suplemento Diorama de la Cultura del mismo periódico, cuando era dirigido por Julio Scherer García y Hero Rodríguez Toro. Además fue cofundador de la agencia noticiosa Latín, director fundador de la revista Quecosaedro, subdirector del periódico El Universal y director y gerente del Diario de México. Alvarez del Villar fue también director general de la edición México de la revista española Interviú, fundador del periódico El Financiero y en sus últimos tres años director de la revista semanal Epoca. Víctima de un infarto al miocardio, el 10 de julio del 2001 falleció el periodista de origen peruano Pedro Alvarez del Villar Revoredo, quien al momento del deceso contaba con 74 años.

(3) Aurora del Villar es psicoterapeuta, conferencista, maestra, escritora y también es comediante. Es autora de los libros Las princesas cumplen 30, 40, 50 y más (con Laura Krieger), Tus 50, 60, 70 años y más (con Marta de Lope) y Notas de camino a casa (compilación de artículos).