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21 Abril 2021, Puebla, México.

La fábula de Esopo, traducción y la sabiduría de los pueblos antiguos

Cultura | Ensayo | 4.ABR.2021

La fábula de Esopo, traducción y la sabiduría de los pueblos antiguos

Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz

Una perspectiva desde la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz en su XV aniversario


Portada de Mailema en flickr. Licencia CC.

Juvenal Cruz Vega, director de la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz

De mi máxima consideración a mi maestro, el doctor Jesús Manuel Araiza Martínez. A mis compañeros profesores y alumnos de la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz. Todos ellos han sido mis compañeros, maestros y guías en la caravana del humanismo.

Ἀνθρώπων ἕκαστος δύο πέρας φέρει, τὴν μὲν ἔμπροσθεν, τὴν δὲ ὄπισθεν. Γέμει δὲ κακῶν ἑκάτεραCada uno de los hombres lleva dos alforjas, una la lleva adelante y la otra, la lleva en la espalda. Cada una de ellas está llena de males. Esopo. Las dos alforjas.

Advertencia.

En mi carrera de profesor de literatura y lengua griega he hallado buenos métodos para ejercitar y mejorar la traducción de textos. En gran parte se debe al apoyo de mis profesores y a la lectura constante de autores griegos en diversos autores y en diversas versiones. Desde que fundé la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz pensé comunicar a los estudiantes algunos aspectos que he podido apreciar de la sabiduría antigua, a través de sus fuentes, que no son otras, sino, las mismas obras de los autores griegos, las cuales son obras maestras, porque su léxico, morfosintaxis, cultura y estilística hacen del estudiante un buen gramático, independientemente de la profesión a la que se dedique.

En esta parte he seleccionado once fábulas de Esopo en lengua griega y las he puesto en español.  En el transcurso del estudio he procurado conservar fidelidad a los textos, evitando una traducción unívoca y equivoca para no traicionar el mensaje original del autor, o por lo menos para no alejarme tanto del texto original.

Considero que un modelo de traducción extraída de la hermenéutica analógica da mayor apertura a la comprensión de los textos escritos. También he tomado en cuenta la estructura y las características fundamentales de cada una de las lenguas, aunque el español es una lengua derivada del latín y por lo mismo es una lengua indoeuropea y flexiva, y a la vez el latín tiene mucha cercanía e influencia directa del griego; no obstante, el griego y el español como lenguas, se distinguen una y otra, porque el español es una lengua analítica y el griego, es una lengua sintética, y de vez en cuando según el tipo de dialecto, es una lengua analítica, pues el orden de las palabras es distinto en una lengua y en otra, desde el punto de vista sintáctico, literario y cultural. 

Así, pues, queridos amigos, disfruten este florilegio, crestomatía o antología, porque son flores muy hermosas del jardín que tenemos y que hacemos todos los días en cursos intensivos y de muchas modalidades a través de las lenguas que enseñamos desde hace 15 años en la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz.

Esopo en la historia de la Fábula

Esopo es uno de los autores más destacados de la fábula universal. Su personalidad no es una sola, pues las leyendas se han multiplicado en torno a su historia y algunas o muchas de las composiciones han sido atribuidas a él a lo largo del tiempo. Por esta razón varios estudiosos de la fábula suelen distinguir dos personalidades, una histórica y otra la tradicional. Como escribe Luis Penagos en su “Antología griega”: “La histórica cuenta con pocos datos y éstos un poco inseguros. En cambio, la tradicional está adornada con muchos rasgos novelescos.

La leyenda es abundantísima en pormenores pintorescos. Según ella, Esopo resucitó tres veces y la última escribió todo lo que pasó en Delfos. Su vida fue una serie de extrañas aventuras y su persona el conjunto más ridículo de todas las deformaciones físicas. Su obra literaria quedó olvidada al principio, pero después recobró toda la importancia que se merecía”.

Las biografías que le han hecho, todas apuntan que es un personaje oriundo de Asia Menor, el cual vivió en el siglo VI a.C. Por lo tanto es contemporáneo de los presocráticos, algunos de los sabios de Grecia y algunos reyes dignos de mención como: Ciro el Grande, Solón de Atenas y Amasis, entre otros.

Su existencia ha sido puesta en duda por muchos historiadores y estudiosos de la literatura clásica, por lo cual ha dado pie a numerosas leyendas. Fuera de todas las disputaciones que ha habido a través de la historia, Esopo es considerado el creador de la fábula como género literario. Demetrio de Falero, el primer director del Museo de Alejandría, recogió gran parte de su obra. Lo que nosotros conocemos es una colección de 358 fábulas, casi todas en prosa, esto es, una fábula para cada día aproximadamente.

El asunto de estas fábulas es una filosofía práctica, repartida en máximas y preceptos morales o de buen vivir; el sello de lo popular es evidente en este género, y es curioso que el hombre se complazca en tomar por maestros a los animales, a las cosas mismas y a los seres humanos.

La estructura de cada fábula es de extremada sencillez. Lo esencial es casi un esquema, una narración breve del hecho acaecido entre dos animales, o entre animales y el hombre, como ya se apuntó arriba. Sin detalles de descripción, sin amplificaciones para provocar el interés, sin observación minuciosa de las costumbres de los animales.

La forma es una prosa elemental sin complicaciones sintácticas ni estilísticas. Al final llevan una moraleja por comparación que generalmente se introduce con las palabras λόγος y μῦθος; por contraste, por educación algo lejana en forma de epifonema, es decir, una exclamación que se hace después de referir o comprobar alguna cosa, del griego ἐπί y el verbo φονέω.

Dentro de esta sencillez hay algo inmortal, pues muchas de las fábulas de Esopo pertenecen por igual a toda la humanidad, muchas se han hecho populares en toda la cultura occidental. Gran parte de ellas han sido imitadas y enriquecidas por poetas eruditos, sobre todo Lafontaine. La colección de Pantchantra es posterior.

Esopo fue el primero que recogió sistemáticamente de labios del pueblo, cuando no inventó él esos consejos prácticos, presentados con viveza en escenas de animales. Luis Penagos es aleccionador al respecto: “Esopo, desde luego, no es el inventor de la fábula; existía ya antes de que él naciera. Tampoco son de él, todas las que se le atribuyen. Él encontró ya muchas, formó otras, y más tarde la gente fue atribuyéndole las que inventaban otros. El mérito se lo discuten algunos, pero dígase lo que se quiera, siempre se verá en sus fábulas una representación a veces maliciosa, pero exacta, original y extraordinariamente gráfica de las violencias, astucias y enredos de la vida humana. Los rasgos que él ha ido sorprendiendo en los animales han sido aceptados y consagrados por todo el mundo. Los imitadores de Esopo forman legión y las ediciones de sus fábulas, son innumerables”.

El método y el contenido de la fábula son sencillos, desde Esopo quedaron establecidos, lo que viene después son amplificaciones. Entre los latinos lo imitó y lo tradujo Fedro, el liberto del emperador Octavio César Augusto, con la diferencia de que éste vertió las fabulas en verso y con un latín más elegante de la época clásica.

Fedro fue una esclavo liberto de la corte del primer emperador de Roma. Sus fábulas le causaron varias tribulaciones en vida, pero le dieron una fama eterna. Su mérito principal está en haber aclimatado en versos latinos las sencillísimas fábulas de Esopo. De él recoge los asuntos, pero los expone con más arte; desde el punto de vista de la estilística le pone ritmo, hipérbaton y una excelente musicalidad. Por el lado del contenido, las costumbres de los animales se describen  con más amplitud, aunque no siempre con exactitud.

Lo que en Esopo era pura prosa, en Fedro es verso yámbico senario de buena calidad. El estilo ingenuo del griego se ha convertido en un estilo sencillo y cuidado. Mantiene la brevedad y el interés, conserva el acierto en la expresión sentenciosa de la moraleja. Por haber dado vida más artística a la fábula, se le puede considerar como el modelo de todos los fabulistas que le han seguido en las literaturas posteriores.

Algunas de las fábulas de Esopo son; El león y la rana, la alondra, El cuervo, Las liebres, La zorra y la máscara, Los caracoles, El viejo y la muerte, La comadreja, La tortuga, El asno y la zorra, La gallina y la golondrina, Las moscas, La cigarra y las hormigas, El perro y el carnicero, La gallina de los huevos de oro, El cuervo y las palomas, El cuervo y la culebra, El lobo y la culebra, El lobo y la grulla, La cierva y la vid, El perro y el gallo, El león, el asno y la zorra, El hombre mordido por un perro, El carbonero y el lavandero, El granado y el manzano, El mosquito y el león, El perro y el lobo y otras más.

Crestomatía de las Fábulas de Esopo

 

El cerdito y las ovejas.

Ἔν τινι ποίμνῃ δέλφαξ ἐνέμετο. Καὶ δή ποτε τοῦ ποιμένος συλλαμβάνοντος αὐτὸν καὶ ἀπάγοντος, ἔκραζε καὶ ἀντέτεινε. Τὰ δὲ πρόβατα αὐτὸν ᾐτιᾶτο καὶ μεμφόμενα ἔλεγεν· Ἡμᾶς μὲν συνεχῶς ὁ ποιμὴν συλλαμβάνει καὶ οὐ κράζομεν. Ὁ δὲ δέλφαξ ἔφη πρòς ταῦτα· Ἀλλ’ οὐκ ἔστιν ὁμοῖα τῇ ὑμετέρᾳ ἢ ἐμὴ σύλληψις. Ὑμᾶς μὲν γὰρ συλλαμβάνει οὗτος ἢ διὰ τὰ ἔρια ἢ διὰ τò γάλα· ἐμὲ δὲ διὰ τò κρέας

En un rebaño se hallaba un lechón y justamente un día cuando el pastor lo capturaba y se lo llevaba, el cerdito chillaba y se resistía. Pero las ovejas comenzaron a increparlo y a reprocharle diciendo: el pastor a menudo nos captura y no chillamos. Entonces el cerdito dijo a las ovejas: pero la captura no es igual a ustedes que a mí, porque el pastor las captura, o bien por la lana, o bien por la leche; pero a mí, me captura por la carnita.

Veamos un comentario sobre esta fábula. Aquí se puede apreciar una jerarquía de valores, en ella entiendo que las ovejas no se refieren al valor de la vida, sino a la cantidad de capturas por la leche y por la lana, incluso lo regañan, ofendiéndolo y corrigiéndolo. La clave es el verbo ᾐτιᾶτο, cuya traducción es increpar, esto es, corregir o llamar la atención con dureza a una persona por haber cometido un error o por su mal comportamiento. También puede entenderse como una insultación, ya que se trata de un conjunto de ovejas contra un cerdito. Aunque las ovejas tienen fama de prudentes, pero en grupo y por el escándalo del cerdito perdieron la paciencia. El cerdito hace una jerarquía de valores después de la bipolaridad: muerte-vida. Ve menos valiosa la pérdida de la lana y de la leche de las ovejas, frente a las carnitas de él mismo. De allí el final del texto al responder el cerdito: “pero la captura no es igual a ustedes que a mí, porque el pastor las captura ya sea por la lana, ya sea por la leche. Pero a mí me captura por las carnitas”.

La zorra y la máscara. Esopo.

Ἀλώπηξ εἰς οἰκίαν ἐλθοῦσα ὑποκριτοῦ, καὶ ἕκαστα τῶν αὐτοῦ σκευῶν διερευνωµένη, εὗρε καὶ κεφαλὴν µορµολυκείου εὐφυῶς κατεσκευασµένην. Ταύτην ἀναλαβοῦσα ταῖς χερσὶν ἔφη· οἵα κεφαλή, καὶ ἐγκέφαλον οὐκ ἔχει.

µῦθος πρὸς ἄνδρας µεγαλοπρεπεῖς µὲν τῷ σώµατι, κατὰ δὲ ψυχὴν ἀλογίστους.

Cierto día una zorra, mientras entraba a la casa de un actor, y al examinar atentamente cada uno de sus muebles, también encontró la cabeza de una máscara perfectamente trabajada. Y habiéndola levantado con sus manos, exclamó diciendo: ¡qué hermosa cabeza¡ ¡Pero no tiene cerebro¡ Este relato es apto a todos los hombres bellos por su cuerpo y feos por su alma.[1]

La cierva y la viña

Pintada por  Amalia Jonas 

Ἔλαφος κυνηγοὺς φεύγουσα ὑπ᾿ ἀμπέλῳ ἐκρύψατο. Παρῆλθον τν δλίγον ἐκείνων, ἔλαφος, τελέως ἤδη λαθεῖν δόξασα, τν τῆς ἀμπέλου φύλλων ἐσθίειν ρξατο. Τούτων δὲ σειομένων, οἱ κυνηγοὶ ἐπιστραφντες, καὶ ὅπερ ἦν ἀληθές νομίζοντες τῶν ζώων ὑπὸ τοῖς φύλλοις τι κρύπτεσθαι, βέλεσιν ἀνελον τὴν ἔλαφον. δὲ θνῄσκουσα τοιαῦτἔλεγε∙ “Δίκαια πέπονθα”, οὐ γὰρ ἔδει τὴν σώσασάν με λυμαίνεσθαι. μῦθος δηλοῖ, ὅτι οἱ ἀδικοῦντες τοὺς εὐεργέτας ὑπὸ Θεοῦ κολάζονται

Cierto día una cierva, huyendo de los cazadores, se ocultó debajo de una viña. Y después que ellos pasaron un poco más adelante, la cierva al creer que ya estaba completamente oculta, comenzó a comer las hojas de la viña.

Pero al moverse estas con algún ruido, los cazadores se regresaron y pensaron que uno de los animales estaba oculto debajo de las hojas, lo cual era verdadero, luego mataron a la cierva con sus flechas.

Y ella al estar muriendo dijo lo siguiente: Sufro justamente, porque no era necesario que yo destruyera lo que me había salvado.

Esta fábula enseña que los que hacen daño a sus bienhechores serán castigados por Dios.

El león y la rana

Λέων, ἀκούσας ποτὲ βατράχου μέγα βοῶντος, ἐπεστράφη πρὸς τὴν φωνήν, οἰόμενος μέγα τι ζῷον εἶναι. Προσμένων δὲ μικρόν, ὡς εἶδεν αὐτὸν ἔξω τῆς λίμνης, αὐτὸν κατεπάτησεν. Ὁ λόγος δηλοῖ ὅτι οὐ δεῖ πρὸ τῆς ὄψεος διὰ ἀκοῆς μόνης ταράττεσθαι.

Un día un león habiendo escuchado a una rana que croaba fuertemente, y suponiendo que era un animal grande, se dirigió hacia el ruido, quedándose cerca de ella un poco, y al verla afuera del lago, el león la pisoteó.

Esta fábula enseña que no es importante alborotarse por el solo oído, antes de haber visto.

El viejo y la muerte

Γέρων ποτὲ ξύλα κόψας καὶ ταῦτα φέρων πολλὴν ὁδὸν ἐβάδιζε. Διὰ δὲ τὸν κόπον τῆς ὁδοῦ ἀποθέμενος ἐπεκαλεῖτο. Τοῦ δὲ Θανάτου φανέντος καὶ πυθομένου δι' ἣν αἰτίαν αὐτὸν παρακαλεῖται, ὁ γέρων ἔφη· “ἵνα τὸ φορτίον αἴρῃς. Ὁ λóγος δηλοῖ ὅτι πᾶς ἄνθρωπος φιλόζωος  ἐν τῷ βίῳ, κἂν δυστυχῇ.

Cierto día, un viejo habiendo cortado un tercio de leña y habiéndola cargado, caminaba a una gran distancia. Y habiendo colocado la carga en el suelo, debido al cansancio de la jornada, invocó a la muerte.

Y presentándose la muerte, le preguntó por la causa que la invocaba; entonces el viejo exclamó: “para que cargues mi leña”.

Esta fábula enseña que todo hombre es amante de la vida  en el curso de la existencia, aun cuando sea desdichado.

La gallina que ponía huevos de oro

 Εἶχέ τις ὄρνιθα τίκτουσαν ᾠὰ χρυσᾶ. Καὶ νομίσας ἔνδον αὐτῆς ὄγκον χρυσίου εἶναι, φονεύσας αὐτήν, εὕρηκεν ὁμοίαν ταῖς  ἄλλαις ὄρνισιν. δὲ ἀθρόον πλοῦτον ἐλπίσας εὑρήσειν, τοῦ μικροῦ ἐστέρηται ἐκείνου.

  μῦθος δηλοῖ ὅτι δεῖ τοῖς παροῦσιν ἀρκεῖσθαι, καὶ τὴν ἀπληστίαν φεύγειν.

Un día un granjero tenía una gallina que ponía huevos de oro. Y pensando que dentro de ella había una porción considerable de oro, la mató y la encontró igual a las otras gallinas. Pues este creyendo que iba a encontrar todo un tesoro, quedó privado de aquel poco que tenía.

La fábula enseña que muy importante regocijarse con las cosas presentes y rehuir a los deseos insaciables.

La perra y su sombra

Pintura de John Edwin Noble

Κύων κρέας ἔχουσα ποταμὸν διέβαινε· θεασαμένη δὲ τὴν ἑαυτῆς σκιὰν κατὰ τοῦ ὕδατος ὑπέλαβεν ἑτέραν κύνα εἶναι μεῖζον κρέας ἔχουσαν. διόπερ ἀφεῖσα τὸ ἴδιον ὥρμησεν ὡς τὸ ἐκείνης ἀφαιρησομένη.

Συνέβη δ’ αὐτῇ ἀμφοτέρων στερηθῆναι, τοῦ μὲν μὴ ἐφικομένῃ, διότι μηδὲν ἦν, τοῦ δ’ ὅτι ὑπὸ τοῦ ποταμοῦ παρεσύρη.

πρὸς ἄνδρα πλεονέκτην ὁ λόγος εὔκαιρος.

Un día una perra que llevaba un trozo de carne, nadaba en un río. Y habiendo visto su sombra en el agua, creyó que era otra perra que tenía un pedazo más grande de carne.

Por lo cual, dejando caer lo suyo, quiso despojar la porción de carne de aquella. Pero le aconteció quedarse privada de ambos pedazos de carne, pues uno, no lo alcanzó, porque no existía, y el otro, porque  fue arrastrado por el río.

Esta fábula es oportuna para el hombre ambicioso.

 

El león y el mosquito. Esopo

 Κώνωψ πρὸς λέοντα ἐλθὼν εἶπεν· “οὔτε φοβοῦμαί σε, οὔτε δυνατώτερός μου εἶ. Eἰ δὲ μή, τίς σοί ἐστιν ἡ δύναμις; ὅτι ξύεις τοῖς ὄνυξι καὶ δάκνεις τοῖς ὀδοῦσι; τοῦτο καὶ γυνὴ τῷ ἀνδρὶ μαχομένη ποιεῖ. Ἐγὼ δὲ ὑπάρχω ἰσχυρότερός σου. Εἰ δὲ θέλεις, ἔλθωμεν καὶ εἰς πόλεμον”. Καὶ σαλπίσας ὁ κώνωψ, ἐνεπήγετο δάκνων τὰ περὶ τὰς ῥίνας αὐτοῦ ἄτριχα πρόσωπα.

Ὁ δὲ λέων τοῖς ἰδίοις ὄνυξι κατέλυεν ἑαυτόν, ἕως οὗ ἠγανύκτησεν. Ὁ κώνωψ δὲ νικήσας τὸν λέοντα, σαλπίσας καὶ ἐπινίκιον ᾆσας, ἔπτατο.Ἔπειτα ἐνεπλάκη δεσμῷ ἀράχνης, καὶ ἐσθιόμενος ἀπωδύρετο, ὅτι μεγίστοις πολεμῶν, ὑπὸ εὐτελοῦς ζώου, τῆς ἀράχνης, κατεφθίθην[2].

Un día un mosquito acercándose a un León le dijo: “no te tengo miedo, ni eres más fuerte que yo. Y si no, dime, ¿dónde radica tu fuerza? Porque ¿acaso no rasguñas con las garras y muerdes con los dientes? También una mujer hace esto, cuando pelea con su marido; no obstante yo soy más fuerte que tú. Pero si quieres, ahora mismo vayamos a pelear.

Así pues, el mosquito al hacer un ruido como el de la trompeta, se lanzó picando las partes sin pelo de la cara del león alrededor de su nariz. Más el león se desgarraba con sus propias garras, hasta que se indignó.

Luego el mosquito habiendo vencido al león, haciendo de nuevo sonar su zumbido, y cantando un himno triunfal se fue volando. En seguida se enredó en una telaraña, y al ser devorado por una araña, se lamentaba diciendo: “he peleado contra los animales más poderosos, y vengo a morir por un animal insignificante, es decir, por una araña.

 

Las ranas y Zeus.

Βάτραχοι λυπούμενοι ἐπὶ τῇ αὐτῶν ἀναρχίᾳ πρέσβεις ἔπεμπον, καὶ ἱκέτευον τὸν Δία πως αὐτοῖς βασιλέα παρέχῃ. δὲ συνιδὼν τὴν εὐήθειαν, ξύλον πηξε  μέσον τῆς λίμνης.

 Συστελλόμενοι δὲ τῷ φόβῳ  οἱ βάτραχοι, εἰς τὰ βάθη ἑαυτοὺς κατέδυον, ὡς δὲ τὸ ξύλον ἀκίνητον ἑώρων, τοσοῦτον κατεφρόνησαν αὐτοῦ, ὥστε ἐπιβαίνειν καὶ ἐπικαθέζεσθαι τούτῳ.

 Μὴ ἀξιοῦντες δὲ αὐτόν χειν βασιλέα, ἐκ δευτέρου ἦλθον πρὸς τὸν Δία, καὶ παρεκάλουν ἀλλάξαι αὐτόν. Τότε δέ ἔπεμπεν βασιλέα αὐτοῖς ἔγχελυν, οὗ τὴν εὐήθειαν ἰδόντες, οὐκ ἀπεδέξαντο αὐτόν.

 Ἦλθον οὖν ἐκ τρίτου πρὸς τὸν Δία, Ζεύς ἀγανακτήσας καταὐτῶν, ὕδραν ἔπεμπεν, ἥτις ἕνα καθἕνα πάντας αὐτοὺς ἤσθιεν.

 

Un día unas ranas habiéndose entristecido por vivir en anarquía, enviaron a algunas delegadas y le suplicaron a Zeus que les concediera un rey.

Por su parte Zeus al conocer la simplicidad de la petición, fijó un tronco de un árbol en medio del charco. Espantadas las ranas por el miedo, se sumergieron hasta la profundidad del charco, y cuando vieron el leño, lo despreciaron tanto, al grado que se subieron y se sentaron sobre él.

Al sentirse indignadas por tener de rey a un simple madero, por segunda vez fueron a ver a Zeus, y le rogaron que les cambiara al rey. Entonces el dios les envió como rey, a una anguila a la que vieron una tontería y no la recibieron.

Por tercera vez fueron a ver a Zeus, y éste indignado contra ellas, les envió una hidra, la cual se tragó a todas las ranas, una por una.

 

La caña y el olivo. Esopo.

 Διὰ καρτερίαν καὶ ἰσχὺν καὶ ἡσυχίαν κάλαμος καὶ ἐλαία ἤριζον. Τοῦ δὲ καλάμου ὀνειδιζομένου ὑπὸ τῆς ἐλαίας, ὡς ἀδυνάτου καὶ ῥᾳδίως ὑποκλινομένου πᾶσι τοῖς ἀνέμοις, ὁ  κάλαμος σιωπῶν οὐκ ἐφθέγξατο. Καὶ μικρὸν ὑπομείνας, ἐπειδὴ ἄνεμος ἔπνευσεν ἰσχυρός, ὁ μὲν κάλαμος, ὑποσεισθεὶς καὶ ὑποκλινθεὶς τοῖς ἀνέμοις ῥᾳδίως διεσώσθη. Ἡ δ᾿ ἐλαία, ἐπειδὴ ἀντέτεινε τοῖς ἀνέμοις κατεκλάσθη τῇ βίᾳ. Ὁ μῦθος δηλοῖ ὅτι οἱ τῷ καιρῷ καὶ τοῖς κρείττοσιν αὐτῶν μὴ ἀνθισταμένοι κρείττους εἰσὶ τῶν πρὸς μείζονας φιλονεικούντων.

Un día la caña y el olivo discutían por su firmeza, por su fuerza y por su tranquilidad. Pero la caña al ser regañada por el olivo, y al quedar inclinada en inerte con facilidad por todos los vientos, y como estaba en silencio, se quedó callada.

Y después de esperar poco tiempo, cuando un viento fuerte había soplado, y al ser sacudida e inclinada por los vientos, se salvó con facilidad.

En cambio el olivo luego de resistir a todos los vientos se rompió con violencia.

Esta fábula enseña que los que no se resisten ante sus circunstancias y ante su fuerza, son más fuertes que los que contienden contra los más poderosos.

Las dos alforjas

Ἀνθρώπων ἕκαστος δύο πέρας φέρει, τὴν μὲν ἔμπροσθεν, τὴν δὲ ὄπισθεν. Γέμει δὲ κακῶν ἑκάτερα∙ ἀλλ’ ἡ μὲν ἔμπροσθεν ἀλλοτρίων, ἡ δὲ ὄπισθεν τῶν αὐτοῦ τοῦ φέροντος.

Καὶ διὰ τοῦτο οἱ ἄνθρωποι τὰ μὲν ἐξ αὐτῶν κακὰ οὐχ ὁρῶσι, τὰ δὲ ἀλλότρια πάνυ ἀκριβῶς θεῶνται.

Τούτῳ τ λόγῳ χρήσαιτο ν τις πρς νδρα πολυπράγμονα, ὃς ν τοῖς ἑαυτοῦ πράγμασι τυφλώττων τῶν μηδὲν προσηκόντων κήδεται.

Cada uno de los hombres lleva dos alforjas, una la lleva adelante y la otra, la lleva en la espalda. Cada una de ellas está llena de males. La de adelante está llena de los males ajenos, la de atrás está llena de los males del mismo que la lleva. Y por esto, los hombres no pueden ver los males de ellos mismos, pero pueden ver perfectamente los males ajenos.

[1] Para ampliar más elementos de la investigación, presento una excelente traducción del doctor Fernando Nieto Mesa con una breve introducción sobre el mismo texto, y dice así: Esopo cuenta que una zorra, cierto día, entró en la casa de un actor, y mientras revisaba todos los viejos trajes de escena, encontró también una máscara de teatro artísticamente elaborada y, tomándola con sus patas delanteras, exclamó: “¡ Oh qué bella cabeza, lástima que no tenga cerebro¡” Y termina la fábula afirmando que existen hombres que son unos galanes, pero en cuanto a entendederas, son unos perfectos idiotas. Sin comentarios. En Fernando Nieto Mesa, Acto de contricción, Tlahuac, 2013, número 62, trabajo inédito. Hago un comentario sobre la diferencia entre una máscara de animal y una máscara de un ser humano, razón por la cual, la zorra ve hermosísima la máscara que encontró. Para este tipo de máscaras, Esopo usa la palabra µορµολύκειον-ου-τό: máscara, duende, coco, espantajo. Se trata de una máscara hermosa de la familia de lobos y pariente de las zorras, pues su etimología es µορµών-όνος-ἡ: espantajo, coco, bu. Y λύκος-ου-ὁ: lobo, loba. Para decir máscara de hombre es Πρόσωπον-ου-τό: rostro, faz, cara, figura, forma, persona, personaje, hombre. Su correspondiente en latín es persona-ae (f). En la Nueva España las fábulas de Esopo eran traducidas directamente del griego a la lengua náhuatl y se enseñaban en el siglo XVI en el Colegio Real de Santa Cruz en Tlaltelolco, eran una especie de inculturación, por eso los traductores hacían buenas adaptaciones. Esta misma fábula la adaptan a un coyotito que entra al taller de un carpintero y al revisar todos los utensilios del artesano, encuentra una máscara bien trabajada artísticamente, la saluda y le dice: buenos días, pues las cosas en la literatura náhuatl tienen carácter de personalización- sigue la fábula, cómo no le contestó la máscara, el coyotito dijo: usted está muy guapo, pero es mal educado. Entrevista al maestro Ulises Valiente Argüelles, 22 de noviembre de 2014, Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz.
[2] Citado el texto griego en Antología griega del bachiller, Luis Penagos. Editorial Sal Terrae, Santander, 1970, p.44.  La versión es mía.

 

 

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