enero 29, 2026, Puebla, México

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De la estulticia / Juan Carlos Canales

Diario de trabajo, 26 de Nov., 21.30 Hs.
De la estulticia, Cap XXXII
¿Se transmitirá la estulticia telepáticamente, se aprenderá en las mismas fuentes o, simplemente, responderá al fenómeno de la identificación, visto por el Dr. Freud y, posteriormente, por J. Lacan? Lo cierto es que, José Luis García Parra, sobrino político del “góber precioso” y actual jefe de gabinete del gobierno de del Alejandro Armenta –pero sobre todo, conocido por su afición a los coches de lujo, su atracción por la farándula, los viajes en avión privado y su estética del “mal gusto” (1), que lo acercan más al prototipo de un narco que al de un funcionario público–, ya concursa con su jefe por arrebatarle el premio a la ocurrencia del sexenio, al proponer, en un arrebato de clarividencia republicana, tan frecuente en él y en su jefe , que se permitan los “arrancones” en alguna zona limítrofe de la ciudad de Puebla.

Asi, el notable funcionario, también conocido como el “choco”, y por la inexplicable cantidad de propiedades que posee, lo que en el fondo propone es la creación de un espacio al margen de ley, una tierra de nadie, para que el estado se descargue de la obligación de normar y hacer respetar las leyes de tránsito y de movilidad en la Angelópolis. No duden que la siguiente propuesta de este nuevo junior de la política local y, según las revistas del corazón, el último de novio de Belinda, sea acabar con la misma Constitución para que el estado se ahorre la tarea de hacerla cumplir. ¿Y qué tal si, siguiendo la lógica del operador y parapeto del gobernador poblano, le sugerimos un espacio donde solo prevalezca la fuerza para que se pueda llevar a cabo cuanta transgresión a la ley se nos ocurra a los ciudadanos sin las consecuencias jurídicas que ello implica.

La propuesta de García Parra recuerda la del exalcalde Luis Paredes que, para acabar con la corrupción en el organismo de Tránsito derogó las multas provenientes de las infracciones. Pero, al mismo tiempo, es revelador y preocupante que un personaje como García Parra, diputado con permiso, sea el promotor de un relajamiento de la ley. Y, por si fuere poco, muestre, de modo tan evidente, el desconocimiento de los ya graves problemas urbanos de una ciudad como Puebla, la capital imparable. ¿Habrá que explicarle al aspirante al gobierno del estado que el éxito civilizatorio de algunos países no descansa más que en el estricto respeto a la ley y no en su pandeamiento o transgresión? Habrá que explicarle al funcionario que la ciudad requiere de un diseño urbano y del estricto apego a una normatividad que limiten el caos que extiende por toda la Angelópolis y, de modo especial, en el ámbito de tránsito y movilidad; habrá que explicarle a tan supino personaje que, en principio, tendría que hacerse respetar la ley para evitar el creciente número de accidentes mortales que ocurren cotidianamente en la ciudad y, en un segundo momento, disminuir el uso del transporte privado. ¿Cómo explicarle a José Luis García Parra que el caos que vive la ciudad es producto de su crecimiento desordenado, amparado en la corrupción y en el abandono de sus autoridades, tanto municipales, como estatales, y de las cuales él es parte?

  1. Término acuñado por Umberto Eco en referencia al Kitsch en su libro “ Apocalípticos e integrados”