SUSCRIBETE

19 Octubre 2021, Puebla, México.

Cuatro poemas de Manuel Espinosa Sainos

Cultura | Poesía | 30.SEP.2021

Cuatro poemas de Manuel Espinosa Sainos

Manuel Espinosa Sainos

Puede ser una imagen en blanco y negro de Manuel Espinosa Sainos y libro

 

Si tú me dices ven,

 

yo como las plantas,

 

desde el fondo de la tierra broto,

 

al fin que semilla siempre fui.

 

Si tu me dices llueve amor,

 

soy un jardín en primavera

 

mil mariposas salen volando

 

desde mi corazón.

 

Si tu me dices árbol mío,

 

soy raíz, fruta,

 

pájaro que en otro lugar

 

que no sea en el campo de tu piel

 

se niega a resucitar.

 

 

Resurrección. Poema de Manuel Espinosa Sainos.

 

 

++++

 

 

Ese aullido del coyote en las mañanas

 

no es otra cosa más que el dolor

 

de una hija extraviada,

 

así de intenso,

 

así de salvaje es la angustia,

 

se llora en manada

 

para ver si así duele menos,

 

se recorren kilómetros de esperanza

 

para descifrar ausencias,

 

se hace estallar la voz

 

en un pueblo que ni aún así

 

logra despertar.

 

Aullido.

 

Tomado del libro inédito Tsamati tawan / Hojas de mujer, de Manuel Espinosa Sainos.

 

 

+++++

 

 

Los muertos hablan de amor

 

de sus carnes resucitan árboles

 

cuentan miles de historias

 

las cruces de sempoalxóchitl.

 

De los amantes clandestinos,

 

de los ríos que penetran y se secan,

 

de los que se entregan al mar.

 

Los muertos hablan de amor

 

su corazón nunca muere,

 

late en el vientre de la tierra,

 

bombea la sangre color ciruela

 

porque el amor es perenne.

 

Los muertos hablan de amor

 

deambulan los deseos,

 

los panteones huelen a sexo,

 

evaporan los besos

 

en la humedad de los cafetales,

 

en las barrancas, en los platanares.

 

Los muertos hablan de amor

 

inventan caricias nuevas

 

en el altar de sempoalxóchitl.

 

Los muertos hablan de amor

 

le ponen collares de flores al recuerdo,

 

los muertos

 

se niegan a morir abandonados.

 

Inédito

 

 

 

+++++

 

                           

Parece que todos los caminos conducen al olvido,

a perder nuestras raíces, nuestra lengua, nuestra esencia.

A lo lejos, la abundancia es la promesa divina jamás cumplida.

La pobreza es una cruz que viste el paisaje,

el hambre una hilera de huellas en la arena.

 

Desorientado, el viento silva una profunda soledad

 

mientras se desvanece el eco de nuestra historia.

 

Parece que en vano, sí,

 

en vano hemos vivido

 

rascando la pared que nos divide.

 

Xtachaná mpala paks tu anan ntiji’

lipatsankgamaw kintankgaxekgakán, kintachiwinkán, kinkilhtsukutkán.

Niamakgantuxtí xtamalaknún kimpuchinikán,

maski tlakg anán liwat kxakilhtutu’, niamakgantuxtí.

Tasiyú lakgkurus yawakanit ntalimaxkgat,

talhkatawalanit kkakukuni' xtantunkán ti lilakawampulakgó xtalimaxkgatkán.

Na nipaxawá skgolí wun, nikatsí antaní na an,

lakgsputtilhá xatachiwín kilatamatkán, lakgsputtilhá.

Maski lu makgasá tsokgsamaw,

maski laxakgatlipatanaw,

niamalakgsputuyaw wantu kinkamapapitsiyán.

 

Lilhka'/ Fronteras. Poema inédito de Manuel Espinosa Sainos.

 

 

CONTENIDO RELACIONADO