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6 Octubre 2022, Puebla, México.

Del derecho a la cultura a la lucha de los trabajadores del sector /  Gerardo Pérez Muñoz

Cultura /Gobierno | Opinión | 18.SEP.2022

Del derecho a la cultura a la lucha de los trabajadores del sector /  Gerardo Pérez Muñoz

Gerardo Pérez Muñoz

 

La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural. Federico Fellini

 

Nuestro país tiene una muy larga y rica historia en la construcción de instituciones y políticas culturales. Inclusive, años antes de proclamación la independencia de nuestra nación.

Casi a finales de la Colonia se fundó la legendaria Academia de San Carlos en 1785 que fue el eje cultural de la producción artística y cultural del país. Espacio en el que coincidían arquitectos, escultores y grabadores.

En 1808 se crea la primera Junta de Antigüedades cuyo objetivo era la preservación de hallazgos arqueológicos, y en1822, estando en el poder Agustín de Iturbide, se crea el Conservatorio y Gabinete de Historia Natural.

En 1825 y una vez terminada la guerra de Independencia, el primer presidente de México, Guadalupe Victoria, fundó el Museo Nacional Mexicano y emitió una ley que prohibía la salida de antigüedades y protegía la zonas y monumentos arqueológicos, históricos y artísticos en noviembre de 1827.

 Guadalupe Victoria también fundó la Suprema Corte de la Nación, hizo efectiva la abolición de la esclavitud y justificó el derecho a la insurrección de los pueblos.

Durante esa época, a la par que se ponían los cimientos de una incipiente política cultural y se protegía nuestro patrimonio, se iban construyendo los discursos de legitimización del mestizaje y del naciente nacionalismo mexicano. Se empezó a revalorar y reconocer sólo en el discurso, a los pueblos indígenas, sus culturas y nuestro pasado prehispánico

Para la élite criollo-mestiza, influenciada por las ideas de la ilustración francesa, la cultura solamente se adquiría a través de la educación y se restringía a las llamadas bellas artes; ejemplos, la música y la literatura. Éramos un país con cerca del 90% de población analfabeta y con una gran diversidad de lenguas y culturas indígenas. Teníamos una sociedad dividida profundamente en castas. Una sociedad más o menos como la actual, dividida por la pigmentocracia.

 Entre 1840 y 1844 se construyó el Teatro Nacional durante el régimen del seductor, vendedor de la patria (Enrique Serna, dixit), Antonio López de Santa Ana.  Recordemos que fue durante el Porfiriato (1904) que dio inicio la construcción del Palacio de Bellas Artes, y que el dictador quería inaugurarlo en el centenario de nuestra independencia.  

Poco antes, en 1865, Maximiliano de Habsburgo creo el Museo Nacional que albergaba piezas arqueológicas, históricas y de historia natural. Actualmente dicho Museo es el Museo de las Culturas. Maximiliano también crea la Academia Imperial de Ciencias y Artes y promueve la lengua náhuatl como lengua oficial de su imperio.

Durante el gobierno de Benito Juárez se emite la Ley Orgánica de Instrucción Pública que propugna una educación laica y científica. Lo anterior adquiere relevancia si partimos que la institución encargada de la cuestión educativa en ese tiempo era el Ministerio de Justicia, Negocios Eclesiásticos e Instrucción Pública que en 1867 se transforma en Secretaría de Justicia e Instrucción Pública y en el gobierno de Porfirio Díaz (1905) pasó a ser la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes. Educación y cultura formaban parte de un solo proyecto de país.

La revolución mexicana fue una sacudida tanto a la dictadura como a las injustas y opresivas estructuras sociales del régimen Porfirista, y significó un fuerte terremoto social que transformó la visión e ideas sobre la nación.

Producto de ello fue que en la Constitución de 1917 la cultura apareció por primera vez en el Artículo 3º, inciso II, apartado B

Como se sabe, en 1921 Álvaro Obregón creó la Secretaría de Educación Pública encabezada por el filósofo José Vasconcelos. Durante la época Vasconcelista se echan a andar las misiones culturales, se lleva a cabo una campaña de alfabetización, se crean los Departamentos: de Bellas Artes, Bibliotecas y Archivos; se abren bibliotecas y se hacen tirajes de libros de literatura clásica en una nación con un poco más de 70 % de población analfabeta. La política lingüística de Vasconcelos fue la homogeneidad cultural y lingüística, borrando las lenguas originarias.  José Vasconcelos se convirtió en un gran impulsor del muralismo Mexicano. En esta cruzada participaron pintores de la talla de David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Diego Rivera y Rufino Tamayo.

 

En 1924 Vasconcelos echa a andar la primera radiodifusora educativa y cultural del México contemporáneo: Radio Educación. A casi 100 años de su creación, Radio Educación sigue vivita y transmitiendo.

José Vasconcelos nos dejó para la posteridad, el lema de nuestra máxima casa de estudios, la UNAM: Por mi raza hablará el espíritu. En esos años, inicios de la posrevolución, el Estado fue promotor, gestor y mecenas de las artes, la cultura.

En 1939,  por mandato del presidente Lázaro Cárdenas y aprobado por el Congreso de la Unión, se crea el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y en 1946, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL). Ambas instituciones se les dotó de personalidad y patrimonio propio; nacieron como órganos desconcentrados de la SEP. Fueron los primeros intentos para darle coherencia, sentido y sistematicidad a la política cultural.

En 1964, el escritor Mauricio Magdaleno se hizo cargo de la Subsecretaría de Cultura y Recreación de la SEP, organismo que fungió como rector de las políticas culturales hasta 1988. En 1978 se crea la Dirección General de Culturas Populares e Indígenas que, a diferencia de otras instituciones, revalora, documenta y promueve las manifestaciones de los pueblos y comunidades indígenas y populares de nuestro país, y a diferencia de otras instituciones culturales, considera a las comunidades y colectivos indígenas y urbanos como sujetos de su propio quehacer y no meros objetos de estudio. La DGCPyU, ha contribuido decididamente a poner en escena la diversidad social, cultural y lingüística de nuestro país. En 1989, la DGCPyU llevó a cabo el primer programa de apoyo a las culturas indígenas, comunitarias y municipales (PACMyC), en el marco del recién creado CONACULTA.

En diciembre de 1988, Carlos Salinas de Gortari crea el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) como un órgano administrativo desconcentrado de la Secretaría de Educación Pública. Se ha dicho y escrito mucho que la creación del CONACULTA se debió a satisfacer a los dos grupos culturales que se disputaban la escena nacional: El grupo Nexos, capitaneado por el historiador Héctor Aguilar Camín y el grupo Plural, capitaneado por el poeta y Premio Nobel de Literatura, Octavio Paz.

Durante el gobierno de Salinas de Gortari se pone en marcha y se despliega en todos los ámbitos sociales, el modelo neoliberal, que hasta la fecha pervive. En este sentido no podemos olvidar lo que declaró su jefe de negociadores del Tratado de Libre Comercio, el churumbel Jaime Serra Puche sobre las industrias culturales. Serra Puche mencionó que "respecto de la cultura, es un asunto que no es tan relevante para México". (México, su apuesta por la cultura, ediciones revista Proceso, 2003.)

Producto de su inmensa ignorancia acerca de nuestro patrimonio cultural, Jaime Serra Puche, no protegió nuestras industrias culturales y seguimos pagando por ello hasta nuestros días.

Para el grupo tecnócrata y neoliberal, la cultura debería ser rentable y autosuficiente, no un derecho individual y colectivo. La cultura convertida en un vulgar negocio y mercancía, tanto para el Estado como para los particulares. En esos años empezaron a proliferar los emprendimientos culturales. Ni por equivocación estos emprendedores se manifestaban por un aumento substancial al raquítico presupuesto cultural.

Durante el gobierno de Peña Nieto y bajo la presión de creadores, colectivos y movimientos culturales, en 2016 se formaliza la creación de la Secretaría de Cultura, con 2 subsecretarías, 12 Direcciones y  5 institutos (DOF: 08/11/2016)

 

El PEF 2023 y el derecho a la cultura

 

A la Secretaría de Cultura se le está haciendo una asignación presupuestal para el próximo año de 15 mil 925 millones de pesos. Esto es, un incremento del 1 % con respecto de 2022 y con una proyección del índice inflacionario el próximo año de entre 4.5 y 6%.

En el presente año, el porcentaje del PIB en relación a la cultura representa el 0.3%

Para el próximo año, dicho porcentaje, será de 0.1% y el gasto público programable al sector cultura. Será de 0.25% (Fundar, Centro de Análisis e Investigación.)

El sector central de la Secretaría contará con 6 mil 748 millones, que incluyen lo destinado a las dos subsecretarías y a las direcciones.

Gran parte del presupuesto de la Secretaría se concentrarán en el Proyecto Integral del Complejo Cultural Bosque de Chapultepec el cual representará el 23.05% del ramo. El proyecto contará con un presupuesto de 3 mil 670 millones de pesos

Al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el ejecutivo federal le propone otorgarle 4 mil 739 millones de pesos, un poco más de 720 millones de pesos de aumento en relación al 2022.  El proyecto estrella de la Secretaria Alejandra Fraustro --la Dirección General de Vinculación Cultural, Cultura Comunitaria-- tendrá un presupuesto de 334.7 millones de pesos; 30 mdp más que el presente año.

El patito feo de la administración cultural, lo seguirá siendo la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas, a la que pretenden asignarle un presupuesto de 159 millones de pesos, tanto para sus órganos operativos (Unidades Regionales) y el Museo Nacional de Culturas Populares.

Solo como referencia, se mencione que en 2016, el régimen represor, neoliberal y corrupto de Enrique Peña, le otorgó un presupuesto al sector cultura de 17 mil 032’738,748 millones de pesos.

Otra perspectiva para analizar el presupuesto del sector cultura es la cuenta satélite de dicho sector-INEGI, 2018. La cuenta menciona que la Cultura aportó el 3.2% al PIB nacional en ese año. Puesto en pesos y centavos fueron 702 mil 132 millones de pesos. No hay relación entre el presupuesto al sector cultura y lo que este representa en la economía. Nada que ver con los raquíticos, austeros y fakiristas presupuestos que se le han dado al sector. Hemos vivido en una perpetua miseria presupuestal para la cultura.

 La UNESCO (2002) recomienda a sus países miembros, destinar por lo menos el 1% del Producto Interno Bruto a la cultura y la Carta Cultural Iberoamericana, menciona que el presupuesto cultural debe ser del 1% del gasto público total. 1 punto porcentual representa entre 200 a 220 mil millones de pesos. Estamos a años luz de que este tipo de presupuestos se hagan realidad en México.

El próximo año, a las y los mexicanos nos tocaran $123.50 pesos para efectivo nuestro derecho a la cultura

Los contrastes. El próximo año pagaremos sólo de intereses de la deuda pública, 1.08 billones de pesos, 29.9% más respecto al 2022. 54 mil 216, 500 millones de pesos de intereses al fraude del siglo, el FOBAPROA. ¿Por qué no cancelar el pago de estas deudas y otras que, deudas tóxicas y los recursos se invierten en cultura, medio ambiente, salud, educación, campo, etc.? O bien, reducir el presupuesto 2023 del INE, partidos políticos o cámara de diputados y senadores, órganos autónomos, SCJN?

Ante el grave aumento de la violencia en las comunidades, barrios, juntas auxiliares o colonias, sobre todo las comunidades pobres, es necesario aumentar significativamente el presupuesto del sector cultura para que realmente sirva y se logré hacer un trabajo digno con esas comunidades y se restituya su cohesión y tejido social y se lleve a cabo la justicia cultural.

En abril de 2009 se modificó el artículo cuarto, párrafo onceavo de la constitución para garantizar el derecho a la cultura quedando de la siguiente manera

Toda persona tiene derecho al acceso a la cultura y al disfrute de los bienes y servicios que presta el Estado en la materia, así como el ejercicio de sus derechos culturales. El Estado promoverá los medios para la difusión y desarrollo de la cultura, atendiendo a la diversidad cultural en todas sus manifestaciones y expresiones con pleno respeto a la libertad creativa. La ley establecerá los mecanismos para el acceso y participación a cualquier manifestación cultural.

Evidentemente, si los ciudadanos no exigimos el cumplimiento de dicho derecho a los tres órdenes de gobierno, lo plasmado en la constitución quedará como simple letra muerta como otros más.

En junio del 2017 se publicó en el diario oficial de la federación la Ley General de Cultura y Derechos Culturales, que se puede convertir en nuestras manos en un instrumento importante para garantizar nuestro derecho a la cultura. El reclamo debe ser a los tres órdenes de gobierno y no sólo al gobierno federal.

El derecho a la cultura está plasmado tanto en el artículo 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (art. 15); en la Observación No. 21 del Comité de los DESC, en la Declaración Universal de la Unesco sobre la Diversidad Cultural o bien, la Declaración de Friburgo y otros ordenamientos legales.

Los trabajadores de la cultura en lucha

Finalmente, no podemos dejar pasar por alto, la doble burla, simulación y desprecio a los trabajadores de la cultura. por decir lo menos, y supongo que también para todos los trabajadores al servicio del estado, del falso aumento salarial por parte de la SHCP, que no lo hizo directamente al concepto 07 (sueldo base).

El 21 de Julio del presente año y mediante oficio número 307-A. 1135 de la Subsecretaría de Egresos de la Unidad de Política y Control Presupuestal de la SHCP, se daba a conocer el supuesto aumento salarial de 3.5% de incremento promedio ponderado más un punto porcentual adicional, en total, un fakirista 4.5% de aumento salarial, muy por debajo del 9% promedio en que va a cerrar la inflación a fin de año con la consecuente pérdida del poder adquisitivo del ya muy raquítico mini nano salario que devengan

Los trabajadores de la cultura han iniciado una lucha denunciando que el aumento fue de sólo 180 pesos directo al salario tabular y el restante aumento al concepto “compensaciones garantizadas”. Lo anterior significa que el salario base de cotización para prestaciones como aguinaldo, prima vacacional jubilaciones o cotización en cuentas individuales, no aumentará en el porcentaje anunciado. Así mismo los/as   compañeros/as trabajadores/as están denunciando la precarización salarial y las pésimas condiciones de trabajo en que laboran, ante la sordera de las autoridades correspondientes. Es lamentable que un gobierno que se dice progresista y de izquierda le dé ese trato a sus trabajadoras y trabajadores, con una típica política d corte neoliberal.

Bien harán los trabajadores de la cultura de sumarse al reclamo de los grupos y colectivos artísticos y culturales que le están demandando a la  Cámara de Diputados un aumento sustancial al sector cultura para el presupuesto federal 2023.  Es hora de sumar fuerzas, demandas y luchas

¿Tendrán los Diputados/as voluntad política para hacerlo? Pronto lo sabremos.

Tenía mucha razón el filósofo griego Diógenes Laercio al escribir que la cultura es un saber del que no tiene uno que acordarse, fluye espontáneamente. Y podemos afirmar que en éste país la cultura y el arte se han hecho y hacen con apoyo del gobierno, sin apoyo del gobierno o contra el gobierno y las élites políticas, económicas, culturales e intelectuales.

Frente a lo que está sucediendo en nuestro país, considero que es necesario tener presente las palabras del escritor Carlos Monsiváis, quién mencionó que “la apuesta por la transformación política encuentra su mayor aliado en el campo de lo cultural. Si no se da la batalla cultural, se puede perder la batalla política.”