Diario de trabajo, 26 de Ene. , 21. 00 Hs.
Primera aproximación
Porque no hay en la tierra,
conforme a mi parecer,
contento que se iguale a
a alcanzar la libertad
perdida
Cervantes
I
Al menos, debo agradecerle al cineasta hispano-chileno haberme devuelto a los tres capítulos que Cervantes dedica a la historia del cautivo en “El ingenioso Hidalgo… “
II
Desde luego estamos muy lejos de un filme que intente apegarse al relato cervantino, o a un ejercicio histórico. En ello radica su mayor fortuna y, también, su mayor debilidad. Aun así, la película, proyectada en Netflix, vale la pena verse.
III
En el filme, contrastan los elementos extraídos de la obra cervantina en su conjunto, como la permanente problematización de la tensión entre literatura y realidad, la verosimilitud, que el Renacimiento actualiza a partir de la lectura de la “Poética “ de Aristóteles, y, desde luego, la posibilidad de entender la novela como obra abierta, y su condición virtual y relativa, a la par que una bien simulada simpatía de Cervantes por algunos personajes musulmanes, empezando por CIde Hamete Benengelí, doble de Cervantes y autor, a su vez del Quijote. La polifonía de voces que ocurre en la novela es seña de su modernidad, al relativizar la propiedad de una única autoridad narrativa.
IV
Frente a ello, demerita el tratarse de una producción pensada y realizada para el espectador de hoy que, reproduce, con mucho, la dualidad con la que se ha representado Oriente a lo largo del imaginario occidente( Véase al respecto “ Orientalismo”, de E. Said). Pienso, en especial, en la violencia hermenéutica, o en esa dosis que toda empresa “cultural” exige de truculencia sexual y exotismo para hacer vendible el producto.
V
Independientemente de la dificultad de sostener la tesis sobre la posible homosexualidad de Cervantes en Argel ( una homosexualidad ocasional, para recurrir a Freud) “ El cautivo” idealiza la flexibilidad de la vida sexual en la cultura islámica, que si bien tuvo una visión distinta sobre el cuerpo y la sexualidad que la cultura cristiana, tampoco fue permisiva a cualquier practica como lo desarrolla la película. A este respecto, me remito al prólogo al Kama Sutra español de Luce López Baralt y a los trabajos sobre el tema de Juan Goytisolo.
VI
Algo tenemos que subrayar de la obra cervantina en su conjunto, y es que su “ejemplaridad” no solo se refiere al retrato, sn maniqueísmo, de algunos tipos psicológicos y tipos históricos ( también podríamos señalar que junto a Shakespeare, Cervantes es el otro inventor de la subjetividad moderna ) sino al carácter experimental de su apuesta estructural. En especial, “ El ingenioso hidalgo…” es un despliegue magistral de las posibilidades narrativas que ofrece la novela. . Los capítulos dedicados al cautiverio ( 39, 40 y 41) son un ejemplo de la exploración cervantina por eso que a partir de Kristeva se denomina intertextualidad y, antes, con Bajtin, dialogismo.
VII
Al mismo tiempo, hay que destacar la voluntad de Cervantes por dialogar con su tiempo- la edad conflictiva de la que habla Américo Castro- y sortear las dificultades que la Inquisición le imponía, colando a trasmano el Humanismo erasmista que corría por la península y por Alcalá de Henares, y le permitía una posición distinta a los valores de la vieja cristiandad. Destaco ,en particular, la problematización que hace de la libertad,como libre albedrío, ( la novela de los pastores) o la libertad “política” en “el cautivo”. Todavía más, el suicidio es una elección personal de la que nadie más que el que levanta la mano contra sí mismo es responsable.
VIII
Amén de su posible condición judía y de cristiano nuevo hay que destacar la simpatía y la tolerancia de Cervantes por esas minorías que emplaza su obra , aún por el caso de la conversión y doble fe.
IX
Casi no he hablado en concreto de la película; esta me ha servido para adentrarme en algunos temas cervantinos. Es obvio que la cinta de Amenábar responde con mucho a la espectacularidad del cine comercial y a los arquetipos fácilmente digeribles de ese. Pero el colorido de la obra y las actuaciones, en especial la de personajes aparentemente secundarios es algo que debemos agradecer . Y es que posiblemente esa sea otro virtud del filme: las características de una época que se cuelan a través de esos personajes. La misma idea de pensar al Bajá de Argel como ese escucha que interviene, cuestiona y modifica los relatos cervantinos o el ritual de sobrevivencia de los cautivos a partir de las historias contadas por el joven Cervantes, nos remite a la tensión entre oralidad y escritura propia del estilo cervantino y de una era que es modificada por la invención de la imprenta.