Mundo Nuestro: texto tomado del blog Historias desde el biogalón de la bióloga mexicana Alicia Mastretta Yanes.
Debería escribir mi reporte anual, pero me seducen los frijoles silvestres
Tan va bien que pasé de tener a los parientes silvestres de los cultivos mexicanos como un recurso bibliográfico en algún cajón de mi cerebro, a dejarme seducir por los frijoles silvestres. Ahí están, en el Bosque de Tlalpan por ejemplo. En medio de la Ciudad de México, evolucionando al margen del camino por el que a veces vamos a correr.
Miren, Phaseolus coccineus (el sabrosísimo ayocote) crece como una mancha verde y voraz, que benévola regala néctar en sus lustrosas flores rojas:
Igual de bonitos son los Phaseolus coccineus subespecie striatus, que se distinguen por tener las flores rosas:
Pero luego están estos que ni son rojos, ni son rosas y quién sabe si serán híbridos:
Y estos que de plano son de un color que ni el experto en frijoles silvestres de México había visto:
Aunque quizá sí les importe toparse con una flor con cazador incluido:
Ya son suficientes fotos por lo pronto, pero les dejo este Proyecto de Naturalista donde queremos recopilar más observaciones de parientes silvestres de los cultivos mexicanos.