marzo 14, 2026, Puebla, México

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¡El imperialismo yanqui y Trump, peligros para la humanidad! / Gerardo Pérez Muñoz

Cada vez que Estados Unidos salva a un pueblo, lo deja convertido en un manicomio o en un cementerio. Eduardo Galeano

                                                                                      

El narcisista, ranger y emperador del imperio yanqui Donald Trump, nos dio una amarga bienvenida de año nuevo al secuestrar al presidente de la República Bolivariana de Venezuela y su compañera; Nicolás Maduro y Cilia Flores respectivamente, violando con ello, la soberanía nacional de Venezuela y la Carta de la ONU que prohíbe el uso de la fuerza y promueve la solución pacífica de los conflictos. Fue una demostración cínica de la fuerza bruta por parte del imperio, ante la perplejidad y pasividad tanto de la ONU y la OEA. Tanto Donald Trump como su alter ego, Benjamín Netanyahu, se han pasado por el arco del triunfo el derecho internacional y el derecho humanitario, como se han pasado por ese arco, las resoluciones sobre el caso Palestino y el genocidio en Gaza, ante el silencio cómplice de los países civilizados y democráticos de la vieja Europa y de otras partes del mundo. Lo que actualmente priva a nivel internacional, es el derecho de la fuerza militar bruta y descarada. La operación militar norteamericana destruyó edificios civiles y provocó la muerte de varias decenas de personas, llamados en el argot militar daños colaterales.

Como es sabido, Maduro y su compañera Cilia fueron trasladados a los Estados Unidos y presentados ante la Corte de Brooklyn, en Nueva York, en dónde Maduro se declaró inocentes y prisionero de guerra; así dio inicio el espectáculo de sus juicios. Hasta ahora no se conocen pruebas claras y fehacientes de lo que se les acusa e imputa, por cierto, ya no le imputan ser el líder de los soles. Maduro ha sido acusado, al igual que otros líderes de distintos países que no se han puesto de rodillas ante el imperio, como dictador y narcoterrorista y decían el sheriff gringo, líder de la organización criminal llamada Cártel de los Soles. ¿Le pedirán disculpas a Maduro todas y todos los que difundieron esta calumnia? Bien dice el dicho popular, Calumnia que algo queda. Se dice que en política no hay coincidencias y lo anterior tiene que ver que esta intervención norteamericana, se da en el momento en que se liberan los archivos del pedófilo Jeffrey Epstein, en los cuáles Trump, al parecer, se ve implicado. 

Maduro no es, desde mi humilde opinión, el objetivo central de la intervención militar norteamericana, pero si la perfecta excusa; el objetivo central me parece, son las grandes riquezas de Venezuela, empezando con su petróleo. Venezuela tiene 303, 000 millones de barriles de petroleó que lo coloca como el país con las mayores reservas del oro negro del mundo, seguido de Arabia Saudita (Visual Capitalist) El país de Bolívar también cuenta con grandes yacimientos de gas, hierro, oro, diamantes, coltán, bauxita, carbón, aluminio, torio,  manganeso, tierras raras, entre otros minerales, necesarios para la extracción y expansión del capitalismo bárbaro y salvaje que vivimos y padecemos, necesarios  para los Estados Unidos, en su guerra a muerte que libra contra China, Rusia, India y los BRICS. Hace poco tiempo, se volvió a intensificar la disputa del Esequibo, territorio rico en petróleo y minerales. En este diferendo, la petrolera ExxonMobil ha jugado un rol importante en contra de Venezuela.  

A confesión de parte. En diciembre pasado, el émulo de Atila y Napoleón declaró que Venezuela les quitó los derechos petroleros a las empresas estadounidenses… “recuerden que nos quitaron todos nuestros derechos energéticos. Nos quitaron todo nuestro petróleo no hace tanto. Lo queremos de vuelta”. Como si las riquezas de Venezuela u otros territorios, fuera parte de su nación. Su subordinado, Stephen Miller no se quedó atrás, al declarar que El sudor, el ingenio y el trabajo estadounidenses crearon la industria petrolera en Venezuela. (The New York Times en español, 17 de diciembre de 2025.) Ambos expresan una clara visión imperialista y neocolonialista para el continente americano y el mundo.

Esta embestida en contra de la República Venezuela no es nueva, se remonta al gobierno del comandante Hugo Chávez hasta nuestros días.

Durante el gobierno de Chávez, en el 2007 en el marco de la política de plena soberanía petrolera, nacionalizó las operaciones en la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO) y que Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), asumiera el control operacional y la mayoría accionaria de los proyectos de crudo que operaban empresas transnacionales tales como ExxonMobil, ConocoPhillips, Chevron y Total. Cabe mencionar que la Faja Petrolífera del Orinoco está considerada como el mayor reservorio de petróleo en el mundo.

El régimen y sistema político de Venezuela, como en su momento lo fue y es Cuba, son un muy mal ejemplo para el imperio y el capital transnacional y un ejemplo para las naciones y pueblos en busca de su soberanía nacional y popular y de su larga lucha de liberación del yugo gringo.

Recordemos que Hugo Chávez nacionalizó también las industrias, eléctrica y telefónico; puso en marcha el programa misiones (2003); programa que llevó salud, educación, alimentación y vivienda a la población pobre y garantizó, para escándalo de la burguesía criollo/mestiza Venezolana y la cleptocracia externa. ¿Algún parecido con nuestro que(he)rido México? El comandante Chávez también impulsó el proyecto de las comunas, germen del poder popular, la democracia participativa y la autogestión. Las comunas son proyectos productivos de economía social y solidaria, que rompen con la lógica individualista del capitalismo neoliberal. En el 2002, Hugo Chávez fue objeto de un intento de golpe de estado y poco tiempo después, fue restituido en la presidencia, gracias al gran apoyo popular. El golpe fue alentado por una santa alianza entre integrantes del ejército, empresarios, líderes sindicales y parte de la iglesia.

La intervención norteamericana en el golpe de estado contra Chávez. Un informe interno del Departamento de Estado de Estados Unidos en 2004, reconoció que la CIA tuvo conocimiento de los planes golpistas y que líderes opositores se reunieron con el embajador estadounidense antes del golpe. (Informe Ejecutivo de Inteligencia; CIA, Agencia de Seguridad Nacional, Agencia de Inteligencia de Defensa y el Departamento de Estado, abril 2002) Durante el gobierno del aliado y vocero de la oligarquía gringa, Barak Obama declaró la situación en Venezuela como una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos y en el 2018, Maduro sufrió un atentado en el mismo Palacio de Miraflores. Lo que vimos el pasado sábado es el colofón de una serie de atentados contra Venezuela, sus líderes y su gobierno. De acuerdo al Observatorio Venezolano Antibloqueo reportó un total de 1.070 sanciones y embargos a la República Bolivariana de Venezuela. Situación que no mencionan los merolicos y lee noticias de la televisión mexicana.  Como vemos, a la llamada revolución Bolivariana la han querido matar desde sus inicios hasta nuestros días. Me parece que un grave error que tuvo Maduro fue el no probar claramente con actas en mano y bajo el escrutinio de la opinión pública Venezolana e internacional, de su triunfo contundente como gritaron en el 2024; la oposición anti-Maduro, tampoco demostrar su triunfo. Después del secuestro de Maduro y su esposa, Trump abrió fuego y amenazó con intervenir en nuestro país y en especial contra Colombia y su presidente, Gustavo Petro. Los Panistas, Priistas, felices con la intervención norteamericana en Venezuela y con el secuestro de Maduro y su esposa. Donal Trump, su Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos y su doctrina Donroe.

Donal Trump, su Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos y su doctrina Donroe. Podemos considerar que la doctrina Donroe, es la doctrina Monroe (América para los americanos, 1823), pero remasterizada y recargada. En su toma de posesión hace casi un año, Trump advirtió que Estados Unidos volvería a considerarse una nación en crecimiento, que aumenta nuestra riqueza, expanda nuestro territorio… y lleva nuestra bandera hacia nuevos y hermosos horizontes. Desde ahí, Trump ya dejaba ver su visión imperialista, expansionista y colonialista. En su Estrategia de Seguridad Nacional, uno de sus objetivos es la restauración de la hegemonía norteamericana en América Latina y controlar y desterrar la influencia de China y Rusia en nuestro continente, considerar la migración y el narco como una amenaza a los Estados Unidos; se propone llevar a cabo una política de disuasión en contra de otras potencias, bajo el principio de la superioridad militar, tecnológica y económica.

Su corolario a la Doctrina Monroe es básicamente que los norteamericanos se abrogan el derecho de intervenir en cualquier país cuyos problemas internos representen una amenaza para nosotros (estados Unidos) en la región. En este marco geopolítico Trumpiano, es necesario recordar que una de sus primeras iniciativas fue cambiarle el nombre del Golfo de México como Golfo de Estados Unidos y lanzar su bravata de que Canadá se convirtiera en el estado número 51, al igual que su propuesta de anexarse Groenlandia. Esta reconfiguración considera al Hemisferio occidental como su eje estratégico. Dicho por su secretario de guerra Pete Hegseth, El hemisferio occidental (América Latina) es el vecindario de Estados Unidos y lo protegeremos.

El presidente Theodore Roosevelt en 1904 se refería a América Latina como su patio trasero. ¿Algo ha cambiado de 1904 a la fecha?  No podemos perder de vista que Donald Trump ha intervenido, en algunos casos abiertamente, en otros no tanto, en los procesos electorales que se han llevado a cabo en nuestro continente, llámese Argentina, Ecuador, Honduras, Bolivia o Chile.

El próximo año, habrá elecciones en Brasil, Colombia, Costa Rica, Perú y Haití, que elegirán presidentes y legisladores, Se tiene un mayor interés en lo que pueda suceder en Brasil y Colombia, con gobierno de centro izquierda. También habrá elecciones en los Estados Unidos en donde se elegirán a los representantes de la Cámara y un tercio de los senadores, así como gobernadores en algunos estados.  Procesos electorales a los que hay que estar atentos.

Ante todo lo expuesto líneas arriba, la pregunta es ¿qué hacer ante esta situación?, tanto en lo interno como en lo externo. Evidentemente, una cuestión inmediata y urgente es convocar a organizar frentes populares antiimperialistas y anticoloniales, pedir la liberación de Nicolás Maduro y Cilia Flores, prisioneros de guerra, alzar la voz para que se respete la soberanía y autodeterminación, tanto del pueblo de Venezuela, así como de todos y cada uno de los pueblos y países de nuestro continente; rechazar el protectorado que el gobierno de los Estados Unidos quiere ejercer sobre Venezuela. Establecer vínculos de solidaridad y lucha con los movimientos sociales, políticos y sindicales del continente, pero también de los Estados Unidos, Canadá, Europa y África. Una tarea urgente, es recuperar y difundir la memoria e historia de los pueblos de Indoamérica en su larga lucha por su liberación y contra el colonialismo y neocolonialismo interno y externo y el papel que ha jugado el imperialismo Norteamericano en nuestro continente, con especial atención a la recargada doctrina Monroe y Donroe, así como conocer, revalorar y difundir las luchas de los pueblos de Norteamérica. Es necesario elevar en nivel político de la población en general que seguramente cree que esta invasión en Venezuela no tendrá repercusiones en México. Es importante elaborar estrategias que permitan dar la batalla en contra del claro sesgo pro yanqui de las televisoras privadas mexicanas,  en especial las del libertario  y deudor fiscal, Ricardo Salinas Pliego, que se han vuelto en simples voceras de la narrativa imperial, sin pudor alguno.  Sugiero igualmente, que emplacemos al Congreso local, a que se pronuncie en contra de la intervención gringa en Venezuelay condene enérgicamente el secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores y exija su liberación incondicional. Veremos qué tan de izquierda es este Congreso. Es obvio que ante esta brutal intervención gringa en Venezuela que ¡Las venas abiertas de América Latina, siguen abiertas y sangrantes!

¡Urge parar a esta la bestial imperial deseosa de riquezas y sangre, que es un peligro no sólo para nuestro continente, sino para el mundo entero como ya lo ha estado demostrando en varias partes del globo.!

Me despido con esta extraordinaria, visionaria y muy actual frase del llamado Libertador de América, Simón Bolívar.

Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad.

PD

Por cierto, no se han visto en las calles y plazas de nuestra nación a los 10 millones de afiliados de Morena y mucho menos en Puebla a sus 500 mil Morenistas afiliados, que según presumen sus dirigentes, repudiando la intervención yanqui en Venezuela y en favor de la liberación de Nicolás Maduro y su compañera, Cilia Flores. Tampoco se les ha visto a los Morenistas en las movilizaciones en contra del genocidio en Gaza. Es posible que Palacio Nacional no les hayan dado permiso para movilizarse y salir a las calles. Lo bueno es que no es un partido de Estado, o eso dicen y es más cómodo hacer la revolución y transformación vía whats, Facebook o en la red X.